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El futurismo fue un movimiento de vanguardia que se desarrolló a principios del siglo

XX, concretamente en 1909 a partir de la publicación del “Manifiesto Fundador del


Futurismo” de Filippo Tommasso Marinetti.

El nuevo “ismo” que se inició en el arte de la literatura, estaba inspirado en los grandes
cambios que la 2ª Revolución Industrial había introducido en Europa, inspirado en
las máquinas y la tecnología y por tanto buscaba plasmar la esencia del movimiento en
las formas, la agresividad, la velocidad, la fuerza, el peligro y la energía.

Se desarrolló principalmente en Italia, siendo Marinetti su creador y precursor, pero caló


en otros muchos países y como todas las primeras vanguardias del siglo XX, sirvió de
influencia a movimientos posteriores y coetáneos, como el expresionismo abstracto o el
neopositivismo. Rusia fue uno de los países donde mayor calado tuvo.

En este post describiremos el tan importante contexto de la Italia de principios del XX, tan
importante para entender el surgimiento de un movimiento de estas características, la
fundación del futurismo y el Manifiesto que la acompañó, su principal fundador el ya citado
Marinetti y otros seguidores relevantes del movimiento.

Características formales:
El arte del futurismo es, en lo formal, fruto de ese deseo de expresar la energía, de
deconstruir el tiempo y el espacio. Las formas y contornos, la perspectiva, la
composición… están al servicio del dinamismo, de ahí que tiendan a la abstracción
en el sentido en que todas los cuerpos se convierten en figuras geométricas que se agitan y
vibran en un entorno indefinido.
Es decir, los cuerpos se funden con el espacio circundante y se representan
simultáneamente los planos de su movimiento, y con ello, las líneas, los colores y la
presencia de luz. Una característica que se relaciona con la representación cubista de las
formas en diferentes perspectivas. En ocasiones utilizaron la técnica del puntillismo para
representar el movimiento, aunque fueron muy críticos con el neoimpresionismo, buscando
ir más allá en la representación de la naturaleza.
Temática:
La temática futurista fue muy variada, en ocasiones incluso abstracta como se aprecia en la
imagen de Umberto Boccioni que aparece al inicio de este post. No importa tanto el
tema como representar esos valores (agresividad, fuerza, movimiento y violencia)
pero evidentemente su apego por las máquinas y la tecnología les llevó a plasmar la belleza
de los automóviles, las bicicletas, las factorías…
Un tema recurrente que abarca lo formal y lo temático fue el de las deconstrucciones del
movimiento, en las que prima la exhibición dinámica de un elemento cualquiera, como
un ciclista o un caballo, que se agita en el entorno. El simbolismo francés influyó mucho en
el movimiento, de ahí que se haga uso de las imágenes simbólicas para expresar las
emociones violentas que pasan por la mente del artista. Los temas de corte político y el
urbanismo también fueron frecuentes.
El futurismo italiano

Umberto Boccioni

Umberto Boccioni (1882-1916):


Fue un pintor y escultor italiano precursor del movimiento futurista aplicado a
las artes plásticas. Desarrolló su teoría estética, directamente influida por el Manifiesto
futurista de Marinetti, en una obra publicada en 1910 y co-escrita con los pintores
italianos Carlo Carrà, Luigi Russolo, Giacomo Balla y Gino Severini, sin duda los
cinco grandes representantes del futurismo italiano, el Manifiesto de los pintores
futuristas.
De la gran variedad de temas que desarrolló en su pintura, en todos ellos aplicó los
fundamentos del futurismo. Evitó las líneas rectas y abogó por el dinamismo, el contraste
en los colores complementarios (como los fauvistas), la vibración en las líneas y las
composiciones imposibles.