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En la Grietadela Roca

Problemas éticos contemporáneos en la


gestión de las organizaciones
FernandoMenéndez González

CUADERNOS DE FE y CULTURA
10

Fernando Menéndez González

En la Grieta de la Roca
Problemas éticos contemporáneos en la
gestión de las organizaciones

Texto seleccionado del Primer Concurso de Ensayo


LA FE CRISTIANA Y LA CULTURA
DE NUESTRO TIEMPO

CUADERNOS DE FE y CULTURA

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UNIVERSIDAD
IBEROAMERICANA
SANTAROI..OAPDlMOOCO
UNIVERSIDAD IBEROAMERICANA
BIBLIOTECA FRANCISCO XAVIER CLAVIGERO

Menéndez González, Fernando


En la grieta de la roca: problemas éticos contemporáneos
en la gestión de las organizaciones

1. Ética cristiana. 2. Ética de los negocios. I.t. 11.Serie

BJ 1275 M46.1999

Nonna Paliño Domínguez


DISEÑODELACO/KCJÓN

AndrésNavarroZamora
CIJIDADO DE LA EDIC1ÓN

D.R @ Fernando Menéndez GonzáIez, 1999


la. edición,1999
2a.edición,2001
D.R @ InstitutoTecnológicoy de Estudios
SuperioresdeOccidente,AC.
D.R.@ UniversidadIberoamericana PlantelGolfo-Centro
(ComunidadUniversitariaGolfo-Centro,A.C.)
D.R.@ UniversidadIberoamericanaPlantell.aguna
(FormaciónUniversitaria
y HumanistadelaLaguna,AC.)
D.R @ UniversidadIberoamericanaPlantelLeón
(promocióndelaCulturay la EducaciónSuperiordel Bajío,AC.)
D.R.@ UniversidadIberoamericana
PlantelNoroeste
(promocióny Docencia,AC.)
D.R @ UniversidadIberoamericana
Prol.PaseodelaReforma880
Col.LomasdeSantaFe
Deleg.ÁIvaroObregón
01210México,D.F.

ISBN968-859-426-1

Impréso y hecho en México


Printed and made in Mexico
"En la Grieta de la Roca". Problemas éticos
contemporáneos en la gestión de las organizaciones.

¡Qué dificil para el comerciante es estar


libre de culpa, y para el negociante no tener pecado!
Por ganar dinero muchos pecan,
y el que quiere ser rico se hace el ciego.
En la grieta de la roca se clavan las estacas;
así se mete el pecado
entre la compra y la venta.
(Eclesiástico 26, 29-27,3)
Índice

Introducción 7

1. Un breve recorrido por el pensamiento ético 9

2. Consideraciones básicas 15

3. El área gris 17

4. ¿Cómo tomar una decisión ética? 21

5. Algo sobre la teoría organizacional 27

La misión empresarial ...28


El cambio en las organizaciones 30
Las dimensiones de la organización 31
La resistencia al cambio 32
El enfoque sistémico .33

6. La pregunta principal 37

Propósito 37
Orgullo (pride) ...39
Paciencia 42
Persistencia 45
Perspectiva. ... ..46

7. La psicología y la ética 49

Algo sobre logoterapia ...50


¿Qué es el Análisis Transaccional? 51
Argumento de vida 53
¿Cómo se transmiten los valores? 56
El análisis estructural ..59
El estado Padre del yo 60
El estado Niño del yo 62
El estado Adulto del 10 64
El análisis de las transacciones 65
Transacciones complementarias .66
Transacciones cruzadas ..66
Transaccionesulteriores ....67
Posturas psicológicas ..67
El hambre humana de caricias 69
Las caricias positivas 70
Descuentos o caricias negativas 71
La ética del Adulto 72

A manera de conclusión 77

Bibliografía 79
Introducción

En la grieta de la roca se clavan las estacas con las que fijan


sus tiendas los heduinos del desierto, así también, nos dice la Bi-
blia, entre las operaciones de compra y venta se incrusta la injusti-
cia, el egoísmo y el abuso; en otras palabras, el pecado. El tema
de esta afirmación ha estado presente en la mente de los hombres
durante siglos, y llega hasta nuestros días para convertirse en la
pregunta principal de este trabajo: ¿Es posible que se dé la ética en
las organizaciones, principalmente las de negocios? La respuesta
que trataremos de demostrar es un sí lleno de determinación y opti-
mismo, partiendo de la ética de las personas y arribando a la ética
de las organizaciones.

Para trabajar en la solución de esta interrogante, primero


haremos un breve recorrido por las principales corrientes del
pensamiento ético. Tomaremos como dadas ciertas consideracio-
nes básicas que señalamos en el capítulo dos. Posteriormente en el
capítulo tres, trataremos lo que constituye, según nuestra perspec-
tiva el centro mismo del problema, la actuación de las personas
desde un "área gris": posición en la que sabemos que estamos
actuando mal éticamente, pero nos justificamos al tomar tal deci-
sión. Puesto que es importante que reconozcamos si nuestra deci-
sión está ubicada en dicha área gris, y que sepamos como
rescatada de ahí, proponemos en el capítulo cuatro algunos cues-
tionamientos a realizamos antes de la toma de decisión. En el capí-
tulo cinco, precisaremos ciertos aspectos de la administración que
son importantes en el proceso de hacer encamar la ética en una
organización, tal como entender con claridad la misión de la
empresa, el cambio y las resistencias a él; será necesario compren-
der el moderno enfoque sistémico, pues el entorno en el que se
desenvuelve la organización es cada día más exigente a nivel ético.
8 Fernando lvIenéndez GO/1zá/ez

Para responder a la pregunta principal de ¿cómo lograr ser a la vez


éticos y eficaces? Recorreremos en el capítulo seis un camino con-
sistente en cinco pasos: 1) Fijamos el propósito de ser personas y
organizaciones éticas. 2) Entenderemos la importancia de tener un
sano orgullo y seguridad en sí mismo, pues ahí reside uno de los
cimientos principales del comportamiento ético de las personas. 3)
Tener paciencia, mediante un comportamiento lleno de fe en el
logro de nuestros propósitos. 4) Ser persistentes en mantenemos en
el camino ético que escogimos, y 5) Ver todo desde una perspecti-
va tal, que podamos identificar claramente lo que es importante
para nuestras vidas. Dado que la estima propia y el orgullo son
pilares básicos para la conducción de una vida ética, y puesto que
son actitudes aprendidas, nos asomaremos en el capítulo siete en
algunos de los vericuetos de la conducta humana. Puesto que la
ética necesita contar con proyectos de futuro, desde los que cobra
un sentido el presente, abordamos el tema del sentido de la vida tal
y como lo entiende la logoterapia. En las secciones finales, el Aná-
lisis Transaccional nos ayudará a comprender cómo se trasmiten
los valores de las personas, cómo se dan las transacciones entre las
personas desde el estado Padre, Adulto o Niño del yo, cuáles son
las posiciones existenciales que asumimos en la vida y finalmente
cómo se construye un sistema ético desde el estado Adulto del yo.

Hacemos eco de la dinámica de cambio que se ha suscitado


en las universidades y en las organizaciones empresariales, bus-
cando ser creadores y no sólo transmisores o reproductores del
conocimiento de otros; viviendo con una actitud critica y positiva
ante la vida, tratando de coadyuvar en la modernización de nues-
tro país, queriendo poner un granito de arena en la solución de sus
problemas de inequidad. Es por esto que presentamos este progra-
ma de ética en la gestión, con el que pretendemos llegar a ser mejo-
res, incluso primeros, aunque no a expensas de que alguien sea
segundo. Así pues, habiendo presentado en líneas generales nues-
tro plan de trabajo e intenciones, damos paso a nuestro avance por
los caminos de la ética en las organizaciones.
1. Un breve recorrido por el pensamiento ético

"En la grieta de la roca" es una frase fuerte, que indica que


el mal comercio está profundamente enraizado y que durante
siglos los mercaderes y comerciantes fueron mal vistos por sus
contemporáneos. Así sucede hoy también con los hombres de
negocios, y no por su papel de negociantes, sino mas bien por la
forma de ganar su dinero, señalada muchas veces como algo per-
versa, generadora de riquezas mal habidas, cometiendo injusti-
cias descomunales, recurriendo al tráfico de influencias y al
usufructo de información privilegiada. Es la actividad lucrativa
en sí la que ha estado desprestigiada, como actividad misma, ya
que cuando el hombre de negocios gana es que alguien más sale
perdiendo.

Estamos convencidos de que sí es posible manejar, hoy en


día, los negocios desde una perspectiva ética, en la que no no sólo
salga ganando el que aporta el capital, lo que antiguamente por
sus excesos era condenado como usura, sino que también lo
logren aquellas otras fuerzas que interactúan con él, como son
los clientes, el personal que labora en la empresa y la sociedad
en general. La mencionada condena de la usura la encontramos
ya en fechas tan tempranas como el año de 1185, por el Papa
Urbano III, quien en su carta Consuluit nos manifestaba: "Nos
ha consultado tu devoción si ha de ser juzgado en el juicio de
las almas como usurero el que, dispuesto a no prestar de otra
forma, da dinero a crédito con la intención de recibir más del
capital... y si ha de condenarse con pena semejante al mercader
que da sus géneros a un precio mucho mayor, si se le pide un
plazo bastante largo para él que si se le paga al contado... De ahí
que todos estos hombres, por la intención de lucro que tienen,
como quiera que toda usura y sobreabundancia está prohibida
10 Fernando Menéndez Gonzá/ez

en la Ley... deben ser eficazmente inducidos... a restituir lo que


de ese modo recibieron".1

El hombre ha tratado desde siempre, de encontrar caminos


que lo lleven a una vida mejor, por los que ha transitado en la bús-
queda de pensamientos más elevados. Sin embargo para algunos,
estos caminos se muestran poco claros y a veces contradictorios.
Ya en la antigüedad remota encontramos en el mundo helénico a
Sócrates, quien discutiendo con Polo, un sofista de su época, éste
le preguntaba: "¿Tu querrías más bien sufrir injusticia que come-
terla? Sócrates le contestó: "Pues yo por lo menos no querría nin-
guno de los dos; pero si fuera necesario cometer injusticia o
sufrirla, escogería más bien sufrirla que cometerla".2 La razón es
que, quien comete una injusticia daña a dos personas, al agredido
y a sí mismo. El que comete una acción injusta va formándose un
carácter injusto. Sócrates, siendo congruente con lo que decía, más
tarde sufre en su propio ser la injusta condena de sus compatriotas,
prefiriendo morir "por la ley", que huir en contra de su conciencia.

Levantándose sobre los hombros de Sócrates y de Platón,


destaca la figura de Aristóteles, con ideas propias de un pensador
que ha reflexionado profundamente sobre el problema del "vivir
bien". Cuando dice: "La felicidad es algo final y autosuficiente, y
que es el fin de cuanto hacemos",3nos hace ver que todos los hom-
bres se proponen la obtención de un bien (teleología), y no uno
cualquiera, sino siempre el mejor: la felicidad. Esta no puede ele-
girse, porque ya viene dada por la naturaleza (eudemonismo), pero
los medios sí pueden elegirse, y este es el terreno de la moral. Tam-
bién afirma que: "Los actos virtuosos son los árbitros de la felici-
dad y los contrarios de lo contrario",4o sea que el hombre virtuoso
es, para él, quien logra el equilibrio entre los deseos contraDuestos.

1 Enrique Denzinger, El Magisterio de la Iglesia. Barcelona, Hcrder, 1963, p. 143.


2 Platón, Georgias. Madrid; Editorial Gredos, 1983, p. 57. 469c.
3 Aristóteles, Etica Nicomaquea. México, UNAM, 1954, p. 129. I. VII, 8.
4 Ibid, p. 145.1,X, 9.

-""-
En la Grieta de la Roca 11

El pensador más brillante de la Edad Media fue Tomás de


Aquino (1224-1274). Sostuvo que: "Solamente aquellas acciones
de las cuales el hombre es dueño pueden llamarse con propiedad
humanas",5 pues exclusivamente los actos libres caen bajo el
dominio de la ética, lo que llama acciones humanas, o sea, aque-
llos que ejecutamos con plena conciencia y libertad. Ésta última es
la cualidad de la voluntad, por la que ningún bien puede atraerla
irresistiblemente, sino que es la misma voluntad del hombre, quien
elije los bienes que quiere. La voluntad solo se mueve hacia los
bienes que le presenta la inteligencia, por lo que solo queremos lo
que conocemos. En este sentido la voluntad depende de la inteli-
gencia. La voluntad tiende hacia un bien infinito, y solo un bien
infinito puede saciarla. Santo Tomás dice que: "Todos los seres tie-
nen el mismo fin último que el hombre, porque Dios constituye en
verdad el último fin del hombre y de todas las creaturas"6 En otras
palabras, Dios es el bien infinito que el hombre y todas las cosas
anhelan, y solamente las criaturas racionales pueden llegar a Él por
vía del conocimiento y el amor. Al margen de Dios, para Santo
Tomás, no podemos hablar de la felicidad perfecta. El hombre se
labra su destino eterno en la tierra, y las obras que debe realizar
aquí para merecer la felicidad perfecta consisten en el desarrollo y
plenificación de la propia naturaleza humana. Para él la Ley de
Dios y la Ley Natural coinciden, pues la naturaleza es expresión de
la voluntad de Dios. El mundo tiene un orden creado por Dios, que
es manifestación de la voluntad divina, y cuando el hombre come-
te un pecado, está atentando contra el orden de la naturaleza, con-
tra el plan y voluntad de Dios. Los hombres han de respetar el
orden natural para obtener la felicidad completa. El hombre que no
actúa éticamente, no solo desobedece la ley eterna, sino que se
hace daño a sí mismo.

A partir de la modernidad surgen algunas corrientes que sos-


tienen que todos los seres vivos buscan el placer y evitan el dolor

5 Santo Tomás de Aquino,Suma teológica. Madrid, BAC, 1954,1. IV, p. 101. 1-2 q
1 a 1.
6 ¡bid, p. 117 1-2 q. 1 a 8
12 Fernando Menéndez GOl1zá/ez

(hedonismo). Esta fonna de pensar, aunque nace en la Grecia anti-


gua con Epicuro, es con el Utilitarismo cuando se pone en palabras
modernas, enfatizando el principio de la máxima felicidad posible.
Es Bentham (1748-1832) quien escribió: "Mi noción del hombre es
la de un ser que anhela la felicidad, tanto en el éxito como en el fra-
caso, y en todos sus actos continuará haciéndolo, mientras siga
siendo hombre".7 En otros escritos señala que: "Una acción enton-
ces puede decirse que está de acuerdo con el principio de la utilidad
o, para ser breves, con la utilidad (entendiéndola con relación a la
comunidad en general), cuando la tendencia a aumentar la felicidad
de la comunidad es mayor que cualquier otra tendencia para dismi-
nuirla",8 o sea que, tanto el individuo como la comunidad tienen
como deber el buscar la máxima felicidad para el mayor número de
personas, durante el mayor tiempo posible. Estos pensamientos
influyen en el gobierno inglés, a través de lohn Stuart MilI (1806-
1873), Y el del movimiento norteamericano pragmatista. Este últi-
mo afinna que la verdad es la práctica: algo es verdad cuando sirve,
funciona y da resultados. Este método de pensar es el que predomi-
na en nuestros días, principalmente en el mundo anglosajón. En
línea con este pensamiento, nos encontramos con una definición de
la ética, que en especial deseamos compartir por ser muy concisa,
precisa y actual. Es Peón Escalante9 quien le atribuye al Dr. Rush-
worth Kidder la afinnación que la ética es: obedience to the unen-
forceable, o sea, "obediencia a lo no obligatorio".

Después de haber dado un breve recorrido por la historia,


finalmente nos preguntamos: ¿Qué es lo que los hombres desean?
La respuesta será contundente: la felicidad. ¿Pero, dónde encon-
trarla? La situación está en que el hombre por naturaleza busca la
felicidad y quiere ser feliz. La felicidad que el hombre desea es su
propia plenitud, su perfección, es un estado de satisfacción absolu-

7 Jeremy Bentham, Escritos Económicos, México, FCE, 1965, La Psicología del


Hombre Económico, p. 3.
8 Luis Farré, Los Utilitaristas, Buenos Aires, Edit. Futuro, 1945, p. 72.
9 Joaquín Peón Escalante, "La Nueva Frontcra de la Ciudad Total", p. 4.

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En la Grieta de la Roca 13

to. El fm último del hombre es pues, la felicidad. Todo lo que hace-


mos o las elecciones que tomamos van encaminadas para 10grarIa,
y así la busca en cada uno de sus actos libres.

Aunque todos los hombres queremos necesariamente ser


felices, esto no quiere decir que todos lo alcancemos. La ética es ni
más ni menos, una teoría sobre la felicidad y es también el arte
práctico de conseguida, como dijera Aristóteles: "Toda vez que el
fin de esta ciencia no es el conocimiento, sino la acción (praxis)" .10
La palabra ética proviene del griego ethos,11y significa costumbre.
La palabra moral proviene del latín mos-moris,12y significa lo
mismo. Así pues, podemos concluir, la ética o moral se refieren a
lo que hacemos en la vida diaria, a cómo vivimos de costumbre, de
ordinario, y cómo es que contribuye este diario vivir en el esfuer-
zo para alcanzar la perfección humana, la felicidad.

lOOp. Cit., p. 113,1, 3, 7.


11 éthos: hábito, costumbre, uso, Cfr. Sebastián Yarza, Diccionario Griego-Espa-
ñol, Sopena, Barcelona. 1954.
12Mos, moris: costumbre, manera, uso, práctica. La ley. El derecho introducido y
no escrito. Conducta, proceder. Moralis: moral, lo que pertenece a las costumbres,
a la moral. Cfr. Valbuena Reformado. Diccionario Latino-Español. Madrid, 1874.
2. Consideraciones básicas

Somos testigos de cómo se presenta un momento de crisis


para los hombres, pues por un lado buscamos la felicidad y por
otro nos damos cuenta que se cometen incontables abusos e injus-
ticias. Para esto nos enfrentamos ante la crisis de la ética con un
bagage de consideraciones básicas en nuestra mente, que de algu-
na manera describen los sentimientos que nos mueven y con el que
pretendemos plantear nuestra actitud ante ella, siempre en la bús-
queda de una oportunidad que conduzca a que las personas y las
organizaciones mejoren, creciendo en libertad y responsabilidad.

He aquí nuestras consideraciones básicas:

l. Que nadie quiere ser moralizado por nadie


2. Que estamos hundidos en una muy severa crisis de la ética
3. Que en esta crisis de la ética todos somos actores.
4. Que todos por igual nos vemos afectados por esta crisis
de la ética.
5. Que es posible conocer las causas que originan esta situa-
ción.
6. Que esta crisis tiene solución y es posible conocerla.
7. Que esta solución es efectiva y accesible a todos.
8. Que asumir esta solución, hoy mismo, supone una ventaja
inmediata para todos.

En el camino que busca el mejoramiento de los individuos y


las organizaciones, por medio de hacer encarnar la ética y sus va-
lores en ellos, hacemos nuestros los valores de una de las herra-
mientas de la administración que también hace ese recorrido, nos
referimos al Desarrollo Organizacional (DO):
16 Fernando Menéndez Gonzá/ez

Los valores humanistas proclaman la importancia del indi-


viduo. Respetan a la persona total, tratan a las personas
con respeto y dignidad, asumen que todas poseen una valía
intrínseca, consideran que todas las personas tienen el
mismo potencial para el crecimiento y desarrollo. Los valo-
res optimistas postulan que las personas son básicamente
buenas, que el progreso es posible y deseable en los asuntos
humanos y que la racionalidad, la razón y la buena volun-
tad son instrumentos para progresar. Los valores democrá-
ticos aseveran la santidad del individuo, el derecho de las
personas a estar libres del abuso arbitrario del poder, un
trato justo y equitativo para todos y justicia mediante el
imperio de la ley, 13

Hemos querido hacer esta cita textual porque brinda una


aproximación muy cercana de nuestro sentir, en cuanto a que la
crisis de la ética debe tener un camino de solución eminentemente
humanista. Más adelante iremos comentando algunos aspectos
relacionados con estas consideraciones básicas.

13Wendell L. French, Desarrollo Organizaciona/, pp. 70-71.

1
3. El área gris

Tal y como asentamos en la primera consideración básica,


nos damos cuenta que, en estos días, nadie quiere ser moralizado
por nadie más y hasta presenciamos cómo se produce un encalle-
cimiento en el espíritu de algunas personas, que elimina los senti-
mientos de responsabilidad, solidaridad o indignación ante el
sufrimiento ajeno. Dice un refrán atribuido a Gabriel Marcel.l4
"Quien no obra conforme a lo que piensa, acaba por pensar con-
forme a lo que obra". A pesar de este pensamiento tan desconsola-
dor, la historia de la humanidad está llena de testimonios de
mujeres y hombres que nos han mostrado que sí es posible vivir de
acuerdo a lo que se piensa. Esto a veces se ha vuelto peligroso,
pues aquellos que piensan como actúan, los que sólo quierenjusti-
ficar sus maldades, han terminado por eliminarlos, al constituirse
sin pretenderlo en mudos testigos de cargo. Recordamos el dran1á-
tico testimonio que constituye la vida de Tomás Moro (1478-
1535), quien fue un excelente y recto abogado, que en 1529 fue
nombrado canciller del reino de Inglaterra. Por sus convicciones
católicas se opuso al divorcio del Rey Enrique VIII. Al rechazar el
juramento de lealtad al Rey por encima del Papa, fue decapitado.
El Canciller Moro es un ejemplo de cómo se vive en una profesión
civil, congruentemente con lo que se piensa, y cómo se muere con
dignidad por las propias convicciones.

Podemos afirmar que estamos hundidos, hoy día, en una


severa crisis ética. Esta situación la corroboramos cuando nos
vemos a nosotros mismos haciendo cosas que sabemos no son
moralmente correctas pero nos damos ánimo pensando que si
todos lo hacen, ¿por qué nosotros no? Si pensamos así, estamos

14 Carlos Llano Cifuentes, El Empresario y su Acción, p. 162.


18 Fernando Menéndez González

haciéndolo desde el área gris; y nos sentiremosjustificados, ya que


si no actuamos de esa manera, otro más si lo hará; que podemos
perder nuestra ventaja y que no seremos personas de éxito. Quizá
hasta influya en nuestro ánimo el que algunos quieran calificamos
de tontos y de estar viviendo fuera de la realidad. Desde esta posi-
ción, uno se pregunta, lo que puede hacer para aliviar las injusti-
cias del mundo, y se responde que es casi nada. Se consuela uno
diciendo -desde la paradoja del aislamiento- que quiere actuar
bien moralmente, si los demás también lo hacen; pero no lo hace
si teme ser el único que actúe moralmente. A veces las personas
que actúan éticamente llegan a ser consideradas como parte del
problema, en vez de ser vistas como parte de la solución, siendo
tratados como tales, o sea, como un problema. Richard Thomas
dice que el mundo se divide en tres clases de personas: Que el
cinco por ciento siempre son corruptos, cinco por ciento son inco-
rruptibles y el noventa por ciento son oportunistas, o sea, aquellas
personas que sólo necesitan la circunstancia adecuada para ser
corruptos.15

No pudo más que causamos sorpresa cuando leímos en los


periódicos del mes de Mayo de 1998, cómo fraguaron en los Esta-
dos Unidos la operació~ llamada "Casablanca", enfocada a descu-
brir los procedimientos de lavado de dinero del narcotráfico en la
banca mexicana. Agentes norteamericanos, ofrecían dinero de su
propio gobierno a funcionarios bancarios mexicanos diciendo que
provenía del narcotráfico, y que lo querían limpiar. Los que acep-
taban quizá no eran corruptos hasta ese momento aunque parecie-
ra que únicamente esperaban la primera oportunidad para obtener
un provecho personal. En otras palabras, estaban actuando desde el
área gris. Después dijeron dichos agentes que los funcionarios
bancarios sólo discutían sobre el porcentaje que iban a cobrar, que
por lo regular era del 4%. Acerca de los funcionarios bancarios que
rechazaron la proposición, nunca se dijo nada, aunque la lógica nos
dice que seguramente sí los hubo.

15 Richard Thomas, Guardian Weekly. October 20,1996.

l
En la Grieta de la Roca 19

Leyendo a Viktor Frankl encontramos que él sólo distingue


dos clases de personas, cuando dice: Sólo hay dos razas de hom-
bres en el mundo y nada más que dos: la raza de los hombres
decentes y la raza de los indecentes. Ambas se encuentran en todas
partes y en todas las capas sociales. Ningún grupo se compone de
hombres decentes o de hombres indecentes, así sin más ni más. En
este sentido, ningún grupo es de raza pura. 16 Vale la aclaración
que esto lo dijo a propósito de los guardias de los campos de con-
centración, en los que le tocó sufrir en la Segunda Guerra Mundial.

¿Por qué pueden llegar a comportarse así las personas, que


aparentemente gozan de buena salud fisica y son inteligentes? La
psicología nos señala que el individuo tiene su plenitud de salud
fisica o por el contrario tiene alguna discapacidad, como la cegue-
ra; que goza de salud mental o sufre de algún padecimiento, como
el retraso mental; que tiene plena salud emocional o padece de
algún desarreglo, como la esquizofrenia -misma que está sobre
el uno por ciento de la población mexicana-, la psicosis, neurosis
o trastornos narcisistas; que lo sostiene la salud moral o por el con-
trario es un psicópata, que aun sintiendo y amando, está discapaci-
tado para poder distinguir entre el bien y el mal.

Volvemos con esta poderosa interrogante sobre el comporta-


miento de los hombres, que haremos en palabras de Saúl W.
Gellerman: ¿Por qué las personas que normalmente son honestas,
inteligentes y compasivas podrían actuar en un momento dado de
forma dura, deshonesta y equivocada? ¿Por qué hacen cosas que
finalmente ocasionan graves daños a sus compañías, a ellos mis-
mos ya los consumidores de quienes dependen?} 7

En su modo de ver, las explicaciones se refieren a cuatro ra-


cionalizaciones sobre las cuales la gente se ha apoyado a través de
los tiempos, para justificar la conducta dudosa:

16Viktor E. Frankl, El Hombre en busca de sentido, p. 87.


17Saúl W. Gellerman, "Why Good Managers", p. 5.
20 Fernando Menéndez Gonzá/ez

- La creencia de que la actividad está razonablemente den-


tro de los límites éticos y legales, o sea, que realmente no
es ilegal o inmoral.
- La creencia de que la actividad está en función de los me-
jores intereses del individuo o de la corporación, que de
cualquier manera se esperaría que el individuo tome la ac-
tividad.
- Una creencia de que la actividad es segura, ya que nunca
será descubierta o hecha pública.
- Una creencia de que, debido a que la actividad ayuda a la
compañía, ésta perdonará y aún .protegerá a la persona
involucrada.

La idea de que una acción no es mala, ya de por sí es un


tema muy antiguo. En la Biblia encontramos en el libro de los Sal-
mos: La maldad habla al malvado... acostado en su cama, planea
hacer lo malo; tan aferrado está a su mal camino que no quiere
renunciar a la maldad (Ps. 36,4). Desde siempre el campo de los
negocios ha sido un tema para el debate ético, de tal manera que
encontramos también en la Biblia, en el libro del Eclesiástico (Ben
Sirá): ¡Qué dificil para el comerciante es estar libre de culpa, y
para el negociante no tener pecado! Por ganar dinero muchos
pecan, y el que quiere ser rico se hace el ciego. En la grieta de la
roca se clavan las estacas; así se mete el pecado entre la compra
y la venta. (Eclesiástico 26, 29-27, 3). Si además ponemos a la
gente en una situación ambigua y mal definida, alguien pensará
que aquello que no ha sido específicamente etiquetado como malo,
debe estar bien, especialmente si hay una retribución por ciertos
actos, igual que pensamos al manejar un automóvil: lo que no está
prohibido, está permitido.

Hasta este momento podemos concluir, que cuando tenemos


una duda ética es muy fácil decidimos a ir adelante sin pensarlo y
luego racionalizar nuestra conducta para tratar de justificamos, pero
la verdad es que "no existe la forma correcta de hacer algo malo".
4 ¿Cómo tomar una decisión ética?

Nadie en su sano juicio pone en duda que hoy en día esta-


mos ante una crisis ética, a la que tenemos que calificar como muy
grave. Por ejemplo, impresiona saber que el dictador Suharto de
Indonesia fue echado del poder, después de ocuparlo durante 30
años, tiempo en el que acumuló una riqueza personal de mas de 50
mil millones de dólares. No hay duda que afectó negativamente a
millones de sus compatriotas, pero también que esto no hubiera
sido posible sin la participación de otros miles de corruptos. Así
pues, podemos ver que hay un problema ético tan severo, que en
un momento dado puede causar daño a cualquiera de nosotros, en
distinto grado de intensidad, pero en el que también todos podemos
ser actores de una u otra manera. Por lo tanto, debemos reconocer
que esta crisis nos ha rebasado, y que cuando hablemos de corrup-
ción, el verbo de esta acción debe conjugarse en todas sus perso-
nas, diciendo: yo soy corrupto, tú eres... etc. Aún nos sentimos
impresionados después de haber leído en el diario Universal del 30
de junio de 1998, la entrevista que le hicieron a Donald E. Shultz,
investigador en asuntos de seguridad nacional del Instituto
Estratégico de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, donde
le preguntaron: ¿Cuál es su opinión sobre la corrupción que se
presenta en el Estado Mexicano? Respondió: La corrupción es
endémica, pero tradicionalmente ha sidofimcional en el sentido de
que probó mucho de ser el pegamento que mantiene unido al sis-
tema político, así también es la grasa que permite quefUncione.

Si queremos ahondar un poco más en este tema podemos en-


contrar la contundente y demoledora precisión que hace Carlos Mon-
siváis en ese mismo diario, pero del domingo 29 de Marzo de 1998:
22 Fernando Menéndez Gonzá/ez

Se ha insistido en el papel central de la corrupción en el


derrumbe del autoritarismo que, para consolidarse, distri-
buye fortunas y premios. Por corrupción entiendo no sólo el
saqueo de los recursos públicos, muy fUndamentalmente, la
obsesión de los gobiernos por privilegiar la concentración
de la riqueza. Que algunos tengan mucho para estimular
con su ejemplo a los muchos que no tienen nada. La corrup-
ción renueva el panorama de la "Buena Sociedad", y vuel-
ve imprescindible el culto a la impunidad, el verdadero
centro de las clases gobernantes de México.

Para empezar a buscar una solución, nos conviene recurrir a


personas que han manejado con éxito situaciones parecidas. Por
ejemplo el grupo de Alcohólicos Anónimos (AA), que desde 1935 ha
brindado ayuda a millones de personas, en todo el mundo, en la solu-
ción de un problema ético similar, mismo que se suele convertir en
problema médico y lleva a la persona que lo padece a la autodestruc-
ción. A ellos pedimos prestado el primero de los doce pasos que si-
guen en su camino para recuperar la salud, para aplicarlo en nuestro
tema: l. Admitimos que éramos impotentes ante el alcohol, que nues-
tras vidas se hablan vuelto ingobernables.18 En este momento apre-
ciamos que es indispensable reconocer primero que un problema,
efectivamenteexiste como tal, antes de querer abordar su solución.

Ahora surge una pregunta básica: ¿Cómo sacar nuestras de-


cisiones del área gris, logrando que sean decisiones éticas? Existe
una buena cantidad de material impreso sobre este tema, en el que
encontramos procedimientos a seguir para la búsqueda de respues-
tas, por ejemplo, Stanton nos presenta una valoración del estatus
ético de una decisión comercial, mediante una serie de preguntas
que debemos hacemos antes de tomar una decisión:

l. ¿Es correcto desde un punto de vista a largo plazo?


2. ¿Le haría yo esto a un amigo?

18Alcohólicos Anónimos, Esto Es A.A., p. 9.


En la Grieta de la Roca 23

3. ¿Estaría dispuesto a que me lo hicieran a mí? (La regla


de oro en los negocios).
4. ¿Me gustaría que se publicara esta acción en lo medios
de comunicación nacionales?
5. ¿Le contaría este caso a otros?
6. ¿Quién sale perjudicado por esta acción?19

Como podemos apreciar, se trata de una serie de preguntas que


todos nos debemos hacer antes de emprender alguna actividad, pero
que eludimos, unas veces por pereza mental y otras por malicia.

Por otro lado Anderson afirma que nadie puede imponer con
éxito un sistema ético de valores a terceras personas ya que el
medio ambiente, las experiencias personales, las creencias y las
percepciones difieren ámpliamente de un individuo a otro. Sin
embargo, todos debemos tener conciencia del impacto sobre los
demás, de nuestras decisiones. Explica que John Dewey desarrolló
un enfoque ético que llamó la moralidad reflexiva. Dice que es un
método para la toma ética de decisiones que permite al individuo
la selección de valores, mediante un ensayo de la imaginación y
una evaluación de diversos caminos a seguir antes de tomar una
decisión, por lo que propone:20

l. Enumerar todas las posibles opciones de la toma de


decisiones y las probables consecuencias de cada una de
ellas. .
2. Enumerar a los individuos o a los grupos que se verán
afectados por cada decisión. Recordar que nadie es una
isla. Las decisiones de cada quien tocan muchas vidas aje-
nas y son susceptibles de tener impacto de largo alcance.
3. Tratar de ponerse uno mismo en el lugar de la gente que
se verá más afectada por cada decisión. Al hacer esto y
mirar las cosas desde el punto de vista de sus intereses,

19William J. Stanton, Ventas, p. 504


20Ralph E. Anderson, Administración de ventas, pp. 607-608
24 Fernando Menéndez González

valores y necesidades, uno ayuda a minimizar las suyas


propias hasta que alcancen el nivel que tendrían de ser vis-
tas desde la perspectiva de un observador imparcial.
4. Comparar los valores de las distintas opciones y ordenar-
los desde el punto de vista de cada grupo afectado. Los
Valores son cosas que valen y cada individuo le asigna un
precio, según los valores que sean importantes para él.
5. Tomar una decisión e implementarla.

La presentación anterior hecha por Dewey en su moralidad


reflexiva, es un camino lo suficientemente práctico para seguir, sin
embargo, quisiéramos tener otra opción más breve y sencilla.
Vamos a recurrir a Blanchard y Peale, quienes entre otras ideas
sostienen que sentimos que la mayoría de la gente básicamente
reconoce lo correcto de lo incorrecto, pero que ayuda a clarificar
los asuntos, si pueden responder a tres preguntas cuando se ven
confrontados con un problema ético,21 y se refiere a las preguntas
del chequeo ético:

1. ¿Es legal? ¿Estaré violando alguna ley civil o política in-


terna de la empresa? Esta pregunta hace que nos
relacionemos con los estándares existentes.
2. ¿Es balanceada? ¿Esjusta para todos los implicados, tanto
a largo como a corto plazo? ¿Promueve una relación
ganar-ganar? En este punto activamos nuestro sentido de
justicia y racionalidad.
3. ¿Cómo me voy a sentir conmigo mismo? ¿Me sentiré or-
gulloso? ¿Me sentiría bien si mi decisión se dá a conocer
en los periódicos? ¿Me sentiría bien si se entera mi fami-
lia? Estas preguntas se enfocan en nuestras propias emo-
ciones y estándares de moralidad.

En estas tres preguntas básicas resumimos los cuestiona-

21 Keneth Blanchard and Norman Vincent Peale, The Power 01E/hical Manage-
ment, p. 20.
En la Grieta de la Roca 25

mientos principales que nos debemos hacer, para que al tomar una
decisión ésta sea calificada como ética, por lo que este cuestiona-
rio ayuda a que rescatemos nuestras decisiones del área gris. Ahora
sólo queda lo más dificil, pues el tratar de ser una persona ética y
decidir lo correcto, no garantiza por si mismo el llegar a serio. Lo
único que nos garantiza ser éticos, es hacer siempre lo correcto.
Aléjate de la maldad y haz lo bueno, recomienda el salmista
(Ps.34, 14). En otras palabras, con la intención no basta, y hasta
encontramos un refrán popular que dice que el camino al infierno
está empedrado de buenas intenciones. Por esto debemos reformu-
lar la pregunta básica: ¿Cómo obtener resultados financieros acep-
tables, mantenerse competitivos y al mismo tiempo estar
comprometidos con las prácticas éticas?
5. Algo sobre teoría organizacional

Para que se nos facilite entender un poco más el reto de hoy,


el de ser personas de éxito en un ambiente siempre ético a pesar de
que nuestro entorno no lo sea, será necesario que nos ubiquemos
en algunos aspectos clave sobre el funcionamiento de las organiza-
cIOnes.

En la siguiente figura presentamos un panorama de las cuatro


posibles situaciones que se pueden vivir, tomando en cuenta los
parámetros de la efectividad y la ética en las organizaciones:

+ + +
Efectivo

Inefectivo

Inmoral no ético Moral ético

Figura 1

Es un hecho que las personas en las organizaciones son o no


son éticas, y por consiguiente la entidad es o no es ética. Por otro
lado las características que tengan la estructura, los procesos y la
cultura, -dimensiones de la organización-, de las que se vale la
gerencia, harán que se vuelva efectiva o inefectiva.

Con estos dos parámetros básicos, de lo ético y lo efectivo, las


organizaciones podrán ser ubicadas en cualquiera de los siguientes
cuadrantes:
28 Fernando Menéndez Gonzá/ez

- - Inefectiva e Inmoral. Es una clase de organización que


tarde o temprano desaparecerá, debido a que no le ofre-
ce valor agregado a nadie, a los accionistas, a los clien-
tes, a los trabajadores ni a la sociedad. El camino que
tiene que recorrer para sobrevivir es largo y penoso, ya
que tiene que sufrir una coversión total, primero a los
valores éticos, y luego volverse efectiva.
- + Inefectiva y Moral. Puede darse el caso que la buena
gente esté en el negocio equivocado. Deberán revisar las
estrategias y la operación de la organización, ya que se
presentan grandes oportunidadesde incrementar su efec-
tividad, para convertirIa en una buena organización o un
buen negocio.
+ - Efectiva e Inmoral. Este es el campo de práctica, por ex-
celencia, para los gerentes y administradores éticos. Es
donde se les presenta el reto de realizar el cambio más
dificil en una de las dimensiones de la organización, en
la cultura, haciendo énfasis en el factor humano. Tam-
bién se sitúan aquí las organizaciones "descaradas",
aquellas que dicen que si ya están dando resultados, para
qué buscarIe lo ético al negocio, no sea que deje de
serIo. Las exigencias impuestas por el entorno obligarán
a cambiar o a desaparecer a estas organizaciones.
++ Efectiva y Moral: son aquellas que armonizan las de-
mandas éticas y funcionales de las organizaciones, dán-
dole el valor agregado justo a los propietarios, clientes,
trabajadores y a la sociedad. La administración tendrá
que realizar los esfuerzos de planeación y ejecución para
mantenerse en estos parámetros.

La misión empresarial

Habiendo planteado un panorama general, en cuanto a las situa-


ciones posibles a encontrar en las organizaciones, en este momento
vamos a poner nuestra atención principalmente en las empresas de
En la Grieta de la Roca 29

negocios, no sólo porque constituyen una mayoría numérica, sino


también por la enorme cantidad de decisiones que en ellas se toman y
el impacto que producen en la sociedad en general. Para esto ~visa-
remos algunos conceptos relativos a sus objetivos básicos.

Los autores Ginebra y Arana sostienen que:

Hemos de volver a la empresa de negocios su sentido primige-


nio, la empresa de negocios está para: 1) hacer negocio, para
hacer dinero... el hombre de negocios no debe avergonzarse de
su éxito económico personal... hacer dinero es una actividad
noble... que contribuye al bien común. 2) y por supuesto, esta
actividad de la empresa por exigencia ética y social, ha de lle-
varse a cabo en bien del hombre, sin detrimento de la convi-
vencia, potenciando la realización de la persona -la que
trabaja en la empresa- . 3) Para que la empresa pueda hacer
dinero, es preciso que tenga clientes satisfechos. 22

Para apoyar estos conceptos modernos sobre los negocios,


deseamos recordar que desde siempre ha sido mal visto tanto el
lucro, como la usura. No deja de ser interesante que ya en el año
de 1764 encontramos una precisión en los conceptos referentes al
Comercio, siendo Ignacio Ramón de Arizaga23el que afirma: Es
inconcuso (sin duda) y del todo cierto que la Negociación lucrati-
va, y que por antonomasia (por excelencia) se llama Negociación,
no es de su naturaleza mala, ó pecaminosa, sino solo indiferente;
y asi por unos puede exercitarse bien, y por otros mal, viciándola
de diferentes maneras. En otras palabras, está en nuestras manos
definir la naturaleza ética del negocio que emprendamos, ya que
éste no es bueno o malo por sí mismo.

Peón Escalante nos refuerza esta visión cuando señala que


existe el enfoque a) de la ética organizacional,por la via de incre-

22 Joan Ginebra y Rafael Arana, Dirección por Servicio, pp. 9-10.


23Arizaga, Ignacio Ramón de, Advertencias útiles. Sic. P. 2.
30 Fernando Menéndez Gonzá/ez

mentar la calidad de vida en el trabajo. Ser más justos, más


correctos con sus empleados... b) y el de la ética organizacional
por la vía de la calidad total, satisfacer mejor las necesidades de
sus clientes para entregarles un valor superior...24 Agregamos que
la calidad del producto no se basa exclusivamente en el saber
hacerlo o atenerse a las nonnas y estandares de producción, sino
que se fundamenta en la calidad de las personas que lo hacen, para
que logre de esta manera la calificación de satisfactor inteligente,
y deje de ser un producto más en el mercado.

En lo referente a la misión empresarial deseamos puntualizar


que, el hecho de maximizar las utilidades en las empresas de negocios
viene siendo una prioridad secundaria, no la básica, ya que la primera
será asegurar su sobrevivencia, según señala Gellennan.25 Nosotros
además de unimos a esta manera de pensar, añadiremos que hay que
lograr una permanencia activa de la organización; situación que lo-
graremos al generar valor agregado a cada uno de los grupos de inte-
rés predominantes: los clientes querrán ver rebasadas sus expectativas,
los trabajadores sentirse realizados como personas, los dueños y accio-
nistas buscarán una utilidad justa, y en general la sociedad pedirá que
la empresa coadyuve en la búsqueda del bien común.

El cambio en las organizaciones

Una constante para el siglo XXIserá sin duda la situación de


cambio constante, pennanente y presente en todas partes. Cuando
señalamos en nuestra octava consideración básica sobre la crisis de
la ética, que asumir esta solución hoy mismo, supone una ventaja
inmediata para todos, estamos implicando que forzosamente el
cambio se debe dar en la actuación ética de las personas, y no en
las organizaciones per se, ya que éstas ni son, ni dejan de ser éticas,

24 Op. Cit., p. l.
25Op.Cit.
En la Grieta de la Roca 31

sino únicamente lo son los individuos que las componen. Por lo


tanto, si queremos mejorar la ética en las organizaciones,tendremos
que pugnar por el cambio desde los individuos, para que estos al
cambiar hacia el mejoramiento, produzcan como resultante el cam-
bio en la organización.Para esto será convenienteque ubiquemos al-
gunas de las características importantes de las organizaciones
porque ahí encontraremospistas de solución a nuestro tema.

Las dimensiones de la organización

Cuando intentamos hacer un cambio nos estamos imponien-


do metas, tanto del mejoramiento de la organización, como del
desarrollo de los individuos. Ahora bien, en la organización tene-
mos unos aspectos que son más importantes que otros, como fuen-
tes de la efectividad y la eficiencia, por lo que no se pueden
enfrentar las situaciones de cambio asi nada más. Se ha identifica-
do que la cultura, los procesos y la estructura de la organización son
tres dimensiones clave para poder intervenir en el sistema organi-
zacional, con el fin de lograr la mejoría. Para conseguir su perfec-
cionamiento debemos obtener la armonía y la congruencia entre
estos componentes de la organización. Si ellos no están alineados
entre sí, entonces el desempeño sufre. Si hacemos un cambio en
cualquiera de ellos, el enfoque sistémico nos dirá que también ten-
dremos que hacer cambios en los otros dos, por lo que hay que
lograr que los individuostambién estén alineados mentalmente y en
disposición de ánimo con estas dimensiones de la organización, yel
sistema total lo esté con las exigencias del ambiente.

La cultura de la organización influye poderosamente en la


conducta individual y de grupo. La cultura se define como los
valores, hipótesis y creencias que tienen en común los miembros de
la organización y que modelan la forma en que perciben, piensan
y actúan. 26 Toda organización tiene una cultura, que se debe alte-
rar si se quiere que ocurra un cambio permanente.
26Wendell L. Frcnch, op. Cit., p. 5.
32 Fernando Menéndez GonzáJez

Una creencia es una proposición acerca de cómo funciona el


mundo, que el individuo acepta como verdadera; es un hecho cog-
noscitivo para la persona. Los valores también son creencias acer-
ca de algo que es deseable o bueno, -por ejemplo la libertad de
expresión- y de lo que es indeseable o malo, -por ejemplo la
deshonestidad-o Las hipótesis son creencias que se consideran
como algo tan valioso que se dan por sentadas y muy rara vez se
examinan o se ponen en duda.27

La resistencia al cambio

Aunque el entorno está en continuo cambio, no siempre re-


sulta fácil emprender el camino al mejoramiento, ya veremos por-
qué. Cambio significa que el nuevo estado de cosas es diferente al
antiguo estado de las cosas. Kurt Lewin introdujo dos ideas acerca
del cambio, que como plantea French han tenido gran influencia
desde los años 40 en el campo de la administración. La primera
idea afirma que lo que está ocurriendo en cualquier punto en el
tiempo es una resultante en un campo de fUerzas opuestas. La se-
gunda idea de LewÍn es sobre el modelo de proceso de cambio.
Sugiere que el cambio es un proceso de tres etapas: descongelar la
antigua conducta o situación, moverla a un nuevo nivel de con-
ducta y volver a congelar la conducta a un nuevo nivef.28El cam-
bio implica moverse de un punto de equilibrio de las fuerzas, a otro
punto de equilibrio. Por ejemplo un fumador que quiere renunciar
a ese hábito, primero tendrá que descongelar la antigua conducta
de fumar, o sea, creer que fumar cigarros es nocivo para él y que
debe dejar de fumar. Después se debe mover, es decir, debe cam-
biar su conducta de fumador y abstenerse de fumar. Por último, la
conducta de no fumar se debe convertir en algo permanente, de
modo que el hecho de no fumar se convierta en el nuevo punto de
equilibrio

27 ¡bid, p. 70.
I 28 ¡bid, p. 83.

l
En la Grieta de la Roca 33

La resistencia al cambio se da cuando surgen fuerzas restric-


tivas que obstaculizan un cambio. Cuando es necesario llevar a
cabo un cambio que se contrapone o altera las nonnas del grupo,
lo más probable es que encuentre resistencia, dada la amenaza a la
estabilidad. Cuando se intenta modificar algún aspecto de la
organización, se alteran algunos elementos de su cultura, por lo
que se originan las resistencias. Cuanto más grandes sean las dife-
rencias entre los nuevos valores y actitudes con respecto a los ante-
riores, mayor será la resistencia.

El enfoque sistémico

La temía de sistemas considera a las organizaciones como sis-


temas abiertos en un intercambio activo con los ambientes que las
rodean, y viene constituyendo un planteamiento sumamente podero-
so para comprender la dinámica y el cambio en las organizaciones.
Kast y Rosenzweig definen al sistema como un todo organizado y
unitario compuesto de dos o más partes, componentes o subsistemas
interdependientes y delineado por fronteras identificables de su
suprasistema ambiental, 29lo que quiere decir que el sistema denota
interdependencia, interconexiones y correlaciones de un conjunto de
elementos que constituyen un todo identificable o "gestalt" -el
todo es mayor que la suma de sus partes-.

Las organizaciones son sistemas abiertos, con mecanismos de


entrada-producción-salida. Toman las entradas del ambiente en
fonna de energía, infonnación, dinero, personas, materia prima.
etcétera. Hacen algo con las entradas por medio de los procesos de
producción, conversión, transfonnación; cambian las entradas y
exportan la producción al ambiente en fonna de salidas. Cada uno
de estos tres procesos del sistema debe funcionar bien si se quiere
que el sistema sea efectivo y sobreviva. Los sistemas abiertos tienen

29Frernont E. Kast y James E. Rosenzweig. Administración de las Organizacio-


nes, p. 16.
1

34 Fernando Menéndez Gonzá/ez

propósitos y metas, que son las razones de su existencia. Es en este


punto donde ponemos nuestra atención para entender que estos
propósitos se deben alinear con los propósitos o necesidades del
ambiente. Si esto no fuera así y el sistema exportara bienes o servi-
cios que no son aceptados por el ambiente, la organización dejará de
existir. La ley de la entropía dice que todos los sistemas se debilitan
y desintegran a menos que se invierta el proceso entrópico, para lo
que se tendrá que importar más energía de la que se usa. Las orga-
nizaciones logran una entropía que llamaremos negativa, cuando son
capaces de intercambiar sus salidas por las entradas suficientes, para
impedir que el sistema se debilite, por lo menos cubriendo su punto
de equilibrio. En otras palabras, que vendan y cobren más dinero que
el que gastan, funcionando con utilidades.

Para lograr la sobrevivencia del sistema es indispensable el


manejo de la información, principalmente por la vía de la
retroalimentación, que es la información del ambiente acerca del
desempeño del sistema. Existen dos clases de retroalimentación: la
negativa, que mide si las salidas van de acuerdo con los propósitos
y las metas -desviación correctiva-, y la positiva que mide si el
propósito y las metas están alineadas con las necesidades del
ambiente. La negativa nos dirá si vamos de acuerdo a lo planeado,
sea de más o de menos. La positiva revisará que lo que produzca
nuestra organización esté de acuerdo con lo que demanda el
ambiente y la forma en que lo solicita.

Otra característica de los sistemas es que llegan a un estado esta-


ble u homeotasis dinámica y tratan de mantener esa situación en con-
tra de las fuerzas disociadoras internas o externas, tratando de preservar
el carácter del sistema. También existe otra característica, importante
para nuestros fines, la equifinalidad, que es el principio consistente en
que hay múltiples formas de llegar a un mismo resultado.

En los sistemas abiertos, como las organizaciones, se dan


estos fenómenos que explican muchos de los acontecimientos que
ahí se dan. ¿Por qué las organizaciones se resisten al cambio?
En la Grieta de la Roca 35

Podemos afinnar que es debido a un deseo de preservar el carácter


del sistema por la vía de un estado estable y de una homeostasis
dinámica. ¿Por qué quiebran los negocios o tienen que cerrar otras
instituciones sociales? Porque son incapaces de crear una entropía
negativa, superar su punto de equilibrio ¿Por qué algunas organi-
zaciones no se desempeñan con ética? Porque algunos de sus
miembros piensan que la equifinalidad les autoriza cualquier
medio para lograr sus fines; porque no son conscientes que existe
una retroalimentación positiva, o sea aquella que le dice que el
ambiente está calificando lo que el sistema exporta y la forma en
que percibe su desempeño.

Es innegable que hoy en día el ambiente tiene para con las


organizaciones un mayor grado de exigencia en su comportamien-
to ético, que el que tenía en el pasado. Por lo tanto cuando decidi-
mos las acciones que vamos a emprender dentro de la
organización, debemos vedas desde un enfoque sistémico, 10cual
implica las siguientes consecuencias:

Los problemas, acontecimientos, fuerzas e incidentes no


se cociben como fenómenos aislados, sino que se con-
sideran en relación con otros problemas, acontecimien-
tos y fuerzas.
Un enfoque de sistemas fomenta el análisis de los acon-
tecimientos en ténninos de múltiples causalidades, más
que una sola causalidad.
No es posible cambiar una parte del sistema sin influir
en las demás partes de alguna manera.

Hemos recorrido varios aspectos de los negocios que consi-


deramos útiles para entender cómo se da el cambio y la resistencia
a él, ahora nos resta lo más dificil.
6. La pregunta principal

A pesar de todo lo expuesto, sigue en el aire la pregunta


principal: ¿Cómo se puede uno comportar éticamente cuando hay
tantas presiones para no hacerlo? ¿Cómo organizarse para encamar
la ética en una organización, cuando hay tantos intereses que se
oponen a ello? ¿Cómo obtener resultados financieros aceptables,
mantenerse competitivos y al mismo tiempo estar comprometidos
con las prácticas éticas? Blanchard y Peale nos plantean que para
tener la suficiente fuerza interior, con la que pueda uno resistir las
presiones exteriores y hacer lo que uno considera es lo correcto en
una situación dificil, uno debe conocer los cinco principios centra-
les de la toma de decisiones éticas. Se refieren a las cinco P's del
poder ético: propósito, orgullo (pride), paciencia, persistencia y
perspectiva.3oEstas cinco P's son válidas no sólo para ser aplica-
das en la vida de los individuos, sino también para que las deci-
siones éticas sc den en el ámbito de las organizaciones. A
continuación ofrecemos algunas ideas sobresalientes que pueden
ser de mucha utilidad en el camino de implementar la ética de la
gestión, basados en estas cinco P's.

Propósito

Cuando nos referimos al propósito, viene siendo lo mismo


que el objetivo o la intención, algo que siempre estamos procuran-
do o nos esforzamos en alcanzar. Es aquello que le viene a dar
significado y definición a nuestras vidas. Por otro lado, una meta
es diferente, no es lo mismo que un propósito, sino que es algo tan-
gible, algo definido que uno puede alcanzar, que tiene un comien-

300p. cit., p. 38.


38 Fernando Afenéndez González

zo y un final. Un propósito en cambio, se compara con un camino


determinado que uno se propone recorrer. La meta es como uno de
esos lugares que uno se propone visitar en el camino. Por ejemplo
una meta puede ser hacer dinero, pero no se sentiría uno a gusto
con eso como propósito en la vida, ni llegar a ser el habitante más
rico del panteón. El propósito es más grande, es la foto o imagen
que se hace uno de sí mismo, la clase de persona que uno quiere
ser. Es como si nos viéramos en nuestro propio funeral en el que le
estamos mostrando a nuestros parientes y amigos el álbum dorado
con las mejores fotografias de nuestra vida, y a la vez nos diera
pena mostrar el álbum negro. Es ver nuestra propia imagen y cómo
queremos que se expresen los demás de nosotros. Nuestra actitud
hacia la ética y la moralidad viene siendo parte del propósito de
uno. Hay más probabilidades de actuar moralmente si el compor-
tarse éticamente forma parte de nuestro ideal, si uno se representa
a sí mismo como una persona ética.

Para la organización, el propósito será la visión que se tiene


de ella misma, y que es comunicada desde la cima, por la directi-
va. El liderazgo del negocio se debe ejercer con principios eleva-
dos, entre los que destaca la integridad. Debe crear un ambiente
positivo, productivo, y éticamente sustentado. Debe poseer algo de
lo que muchos directivos se avergüenzan de confesar que poseen:
el alma, pues es ahí donde se alojan los valores y propósitos en la
vida, incluyendo la representación que se hace uno de sí mismo.
Sin alma no tenemos nada que nos guíe. En las organizaciones
debe estar representada en el corazón ideológico de los altos eje-
cutivos, sus esperanzas, visiones y propósitos para con la empresa.
Operatívamente, todo esto se transmite en documentos tales como
el código de ética, que brota de la misión de la organización
medios de los que se vale la gestión de la organización para trans-
mitir la cultura, o sean los valores, hipótesis y creencias de los fun-
dadores y líderes de la organización.

..L
En la Grieta de la Roca 39

Orgullo (pride)

Es el sentido de satisfacción que uno obtiene, tanto de sus


logros personales, como de los de aquella gente de los que uno es
responsable, ya sea su familia o grupo de trabajo. Para poder afe-
rrarse a su propósito, uno debe empezar por creer en sí mismo y
tener fe en sus habilidades. Está comprobado que la gente que
posee una saludable autoestima tiende a mostrar la fuerza sufi-
ciente para hacer lo que ellos mismos consideran es lo correcto,
aunque por otro lado existan poderosas fuerzas para que actúe de
otra manera.

La autoestima es un factor clave en la conducción de una


vida ética. Por eso la pregunta más fuerte e'n el cuestionamiento
ético es. ¿Cómo me voy a sentir conmigo mismo? Sin embargo,
lograr esto no es tan sencillo ya que algunas personas tienen dema-
siado orgullo y otros lo tienen por los suelos. Un sentimiento de
inferioridad a menudo juega en cualquiera de las dos maneras, que
de igual modo impactan en el comportamiento ético, el falso orgu-
llo y el complejo de inferioridad.

El falso orgullo es una clase negativa de orgullo que ocurre


cuando la gente tiene una imagen torcida de su propia importancia,
creen que merecen todos los créditos que son la fuente de todas las
buenas ideas, que su trabajo es el más importante y que no necesi-
tan ayuda de nadie más. Nada puede sacar más rápido del camino
que nos hemos propuesto seguir, que el falso orgullo. Aquellos que
lo tienen llegan a desarrollar un yo muy grande y un tú muy
pequeño, provocando que toda diferencia de opinión se vuelva una
confrontación ganar-perder, viven la vida desde una postura
psicológica de yo estoy bien tu estás mal. La gente con inseguridad
normalmente no se gusta a sí misma y no confian en su propio jui-
cio. Como una consecuencia sienten el impulso de ser queridos y
aceptados por los demás, no quieren hacer olas ni sobresalir en la
multitud. A estas personas les será más dificil el llegar a ser moral-
40 Fernando Menéndez Gonzá/ez

mente fuertes dado que tienen problemas para sostenerse con fir-
meza contra las presiones de los demás. Se relacionan con los otros
desde una posición de yo estoy mal-tú estás bien. La forma en que
cada uno de nosotros crecimos y fuimos educados tiene mucho que
ver con esta clase de sentimientos, tal y como veremos más ade-
lante cuando tratemos el tema del análisis transaccional (AT). Si
crecimos en una familia donde la norma es apreciar, animar y cui-
dar a los demás, entonces es más probable que uno aprenda a apre-
ciar y respetar a los otros, a tener confianza en sí mismo. Esta
autoconfianza le dará fuerzas para tomar buenas decisiones éticas
a pesar de las presiones para actuar en otro sentido.

La estima propia y el orgullo son actitudes aprendidas por lo


que el complejo de inferioridad y el falso orgullo se pueden desa-
prender de la siguiente manera: Primero empieza por afirmarte a ti
mismo, deja de devaluarte ante ti y ante los demás. Segundo, busca
y frecuenta gente que te apoye y refuerce. Evita a las personas nega-
tivas o las que te hagan menos. Recuerda siempre que nadie puede
ser tú, tan efectívamente como tú mismo, pero trata de ser un mejor
tú cada día. Tercero, escoge el sentirte bien contigo mismo, desde
el primer momento de tu día. Cada uno de nosotros debemos tomar
responsabilidad por la situación en la que estamos y dejar de actuar
como víctimas pasivas. Quizá no tenga uno mucho control sobre el
diseño de sus circunstancias actuales, pero sí tiene uno el poder de
cambiar sus actitudes y por lo tanto empezar a moldear su futuro. Si
no te gusta lo que la vida te está dando, revisa lo que tú le entregas
a ella, ya que esta funciona como el eco en la montaña. Una vez
pasaron por radio una entrevista que hicieron a un hombre portador
del virus del sida, quien dijo que fue a un lugar de asistencia para
seropositivos y le había impresionado poderosamente un gran letre-
ro en la entrada que decía: ¿Además de angustiarte, sufrir y llorar,
qué otra cosa sabes hacer? Lo estaban invitando a cambiar su acti-
tud, dejar de lamentarse por su mala suerte y empezar a construir su
propio futuro. Vale la pena presentar la definición de hombre que
nos dejó el Dr. Víctor Frankl: El hombre es aquél que siempre deci-
de lo que es.
En la Grieta de la Roca 41

El orgullo en las organizaciones se da en sus miembros por


la forma en que perciben que son tratados como empleados, situa-
ción que se refleja en la calidad de su trabajo y en la manera en que
tratan a sus clientes. Nos dice Peón Escalante: Los empleados tra-
tan a sus clientes como el/os mismos se sienten tratados)l El orgu-
llo en las organizaciones es un reflejo de cómo se siente la gente
respecto de la organización para la que trabaja. Los sentimientos
negativos que pueda abrigar la gente sobre la organización, son la
raíz de una conducta no ética; todo lo contrario sucede cuando la
gente se siente apreciada, ya que resistirán más fácilmente las
malas tentaciones. Si está orgullosa de su empresa, la gente pug-
nará por mantener la integridad en su organización.

¿Cómo generar esta clase de orgullo organizacional? Desde


lo mas íntimo de las personas, antes de sentir orgullo por su com-
pañía, primero deberán sentirse bien consigo mismos y con lo que
están haciendo en su trabajo. Las personas funcionamos con una
lógica bastante simple, tenemos que ser congruentes entre lo que
hacemos o decimos y aquello que pensamos, lo que se llama con-
gruencia cognoscitiva. Se Habla de congruencia cuando todos los
signos de conducta que se observan, coinciden en transmitir el mis-
mo mensaje; de incongruencia, cuando alguno o algunos no con-
cuerdan, llevando dos o más mensajes diferentes entre sí. Por otro
lado, nuestros gestos y expresiones corporales son reacciones psi-
cosomáticas: si tenemos sentimientos positivos y alegres en nues-
tra mente, nuestras reacciones serán con toda naturalidad felices y
amistosas. Si abrigamos sentimientos negativos y de frustración,
nuestra propia cara y cuerpo, como una reacción psicosomática
demostrará enfado, desaliento y desmotivación. Así pues, si quere-
mos ver el ambiente que priva en una organización habrá que oír
cómo se expresan los empleados de la gerencia, de los clientes o
de sus compañeros mismos, situación que será claramente mani-
fiesta debido a la congruencia y las reacciones psicosomáticas.

31 Op. cit., p. 2.
42 Fernando Menéndez Gonzá/ez

Para ayudar a construir una sana autoestima en las personas,


debemos acentuar sus experiencias positivas, utilizar lo que en el
AT llaman caricias positivas, o sea, cualquier acto que implique el
reconocimiento del otro, según lo explica el Dr. Beme,32 tema que
trataremos más adelante. Por otro lado, será dificil acariciar y ayu-
dar en su programación positiva a los demás -jefes, subalternos.
clientes, etcétera- desde el Padre Nutriente, si uno no se siente
bien consigo mismo.

En nuestra búsqueda de una explicación del comportamien-


to humano nos hemos encontrado con las leyes de Frank Brentano,
que presentamos tal y como las cita el Dr. LLamas.

l. La mente no puede estar en blanco.


2. Toda idea que penetra o se produce en la mente da origen
a ideas del mismo tipo.
3. Toda idea que penetra o se produce en la mente, tiende a con-
vertirse en acción, a no ser que haya algo que se lo impida)3

Con los principios que marcan estas leyes de Brentano, enten-


demos la importancia de abrigar en nuestra mente sólo ideas positivas,
para que éstas generen ideas del mismo tipo y que se conviertan en
acción; así como evitar ideas negativas o "no éticas", para evitar que
generen ideas del mismo tipo y que se vayan a convertir en acción.

~
Paciencia
I
Una vez que hemos definido un propósito claro, tanto al
nivel de los individuos como de las organizaciones y si ya hemos
logrado tener bajo control a nuestro ego, lo siguiente que necesita-
remos para tener un comportamiento ético de una manera consis-
tente, será la paciencia y para lograr ésta será necesario tener fe.

32 Erick Berne, Games People Play, p. 15.


33 José María Llamas, Estructura Científica de la Venta, p. 90.
....

En la Grieta de la Roca 43

La razón por la que muchas veces la gente se desvía de sus


propósitos es porque tienen falta de fe y se vuelven impacientes.
En cuanto a la fe nos referimos no solo a la fe espiritual, sino inclu-
so en un sentido más ámplio el pensar positivamente, pues de cier-
to, eso también es tener fe. Es una creencia llena de energía, de que
no importa lo que suceda, las cosas saldrán bien, ya que podemos
manejar cualquier acontecimiento. Tenemos fe cuando creemos en
algo y basamos nuestras acciones, y aún toda nuestra vida, en esa
creencia. Por otro lado, cuando no tenemos fe, tratamos de atrapar
el aquí y el ahora, saboteamos de esta manera el futuro. Por falta
de esta fe se dan las acciones desde el área gris.

Es claro que es dificil tener fe en nuestros días, y hasta puede


ser una de las causas que provocan la crisis de la ética que estamos
viviendo. La civilización posmodema busca darle al hombre de hoy
la solución a sus problemas mediante lo último de la tecnología, de
la forma más rápida y eficiente posible. Le elimina por un lado cual-
quier dolor o sufrimiento que le acontezca, y por otro lo satura de go-
zos, placeres y comodidades aparentemente inocuos, pero que lo
terminan por llevar a una vida hedonista, que sólo busca el placer
por sí mismo y como último fin; en el que ya no caben los proyec-
tos, y donde todo nos empuja a vivir el presente.

Debido a estos paradigmas o modelos de vida que nos pro-


pone esta civilización posmodema, es tan desesperadamente nece-
sario redescubrir la importancia de la fe y retomar una visión a
largo plazo, de las consecuencias de nuestras acciones. Debemos
ser conscientes de dos aspectos muy importantes: a) Que existe un
ritmo universal del tiempo, que puede o no coincidir con el nues-
tro. b) Que existe algo superior a nosotros, al que yo y millones
más le llamamos Dios. Al llegar a este punto volvemos a solicitar
a Alcohólicos Anónimos nos preste algunos otros de sus doce
pasos, pues ellos sí saben como recorrer su camino basados en la
fe y la paciencia: 2. Llegamos al convencimiento de que un Poder
Superior podría devolvemos el sano juicio. 3. Decidimos poner
nuestras voluntades y nuestras vidas al cuidado de Dios, como
44 Fernando Menéndez Gonzá/ez

nosotros lo concebimos. 4. Sin miedo hicimos un minucioso inven-


tario moral de nosotros mismos. 5. Admitimos ante Dios, ante
nosotros mismos y ante otro ser humano, la naturaleza exacta de
nuestros defectos. 34Al estar frente a estos cuatro pasos nos damos
cuenta de la importancia que tiene la fe como cimiento indispen-
sable para lograr un propósito en la vida. AA nos enseña cómo
vivir la paciencia cuando dicen: No hacemos promesas. No deci-
mos que nos abstendremos del alcohol para siempre... nos con-
centramos en tratar de mantenemos sobrios únicamente durante
las 24 horas presentes. Tratamos de vivir un día a la vez sin beber.
Estos planteamientos que han ayudado a millones de personas
pudieran funcionar en nosotros si nos decidimos a ser éticos, sólo
por 24 horas, nada más.

Por otro lado, la gente buena aparentemente sale perdiendo,


pero lo que sucede es que ellos compiten en carreras distintas. Re-
cordamos el ejemplo que citamos anteriormente de Tomás Moro, a
quien antes de morir, el rey lo castigó quitando a él y a su familia
hasta la última de sus pertenencias sin embargo, se mantuvo firme
en sus convicciones hasta el último momento y ahora es recordado
como un ejemplo a seguir por todos nosotros. Queda totalmente
claro que el rey Enrique VIII y Tomás Moro corrían en competen-
cias distintas.

La paciencia en la gestión de las organizaciones significa


que debemos poner atención en los aspectos del negocio de largo
plazo, tales como la calidad en el producto o servicio y la solidez
de nuestras relaciones con los clientes externos e internos, provee-
dores y la comunidad en general, y no únicamente en la cifra final
del estado de resultados. Gestionar una organización teniendo en
cuenta sólo las utilidades, seria comparable a jugar un partido de
cualquier deporte con los ojos puestos únicamente en la pizarra
electrónica, porque nos interesan sobremanera los resultados, y no
en la pelota y los movimientos del adversario. Siempre debemos

34Alcohólicos Anónimos, op. cit.


iI
I
i
En la Grieta de la Roca 45

separar los resultados que espera la gerencia, de los procedimien-


tos a seguir, para evitar caer en la pr~ctica maquiavélica que elfin
justifica los medios. Por otro lado resulta ser cierto que sin unos
resultados razonablemente buenos no podremos lograr la entropía
negativa y el sistema se verá en dificultades, también es cierto que
los resultados por si mismos no son suficientes, tal y como quedó
planteado en el tema de la misión empresarial. Estando bajo pre-
sión para salir adelante, el individuo puede estar tentado para
lograr ventajas a expensas de otros: tomar atajos, intentar ganar a
cualquier precio, tratar de que las cosas se vean mejor de lo que
son y todo debido a que la gerencia está haciendo una evaluación
miope de su actuación.

Cuando la alta gerencia lanza su frase amenazante de ¡no sé


cómo le hagas, pero tú tienes que dar tales resultados!, nos encontra-
mos ante un claro indicador de que lo único importante son los re-
sultados a corto plazo. La mayoría de las acciones no éticas que se
toman dentro de las organizaciones, están ligadas a la impaciencia en
alcanzar las metas y los objetivos. Dicha impaciencia compromete la
satisfacción tanto del personal, como de los clientes, dando inicio a,
o aumentando los efectos negativos en los resultados finales.

Persistencia

La paciencia, con la fe como principal virtud, es muy necesa-


ria, pero sin tener persistencia no existe el suficiente equilibrio para
mantenerse en el camino. En términos de comportamiento ético sig-
nifica aferrarse a sus propósitos, es mantenerse en lo comprometido
y hacer que se dé una congruencia entre las acciones y los principios
rectores de cada quien. Así que si yo considero ser una persona ética,
alguien que distingue lo correcto de lo equivocado, entonces tengo
la necesidad de actuar consistentemente con la imagen que me he
construido de mí mismo en mi mente. Es el hecho de que uno se
comporte éticamente siempre y no sólo cuando conviene Es hacerlo
aunque sea peligroso o impopular, tal y como lo hizo Tomás Moro.
46 Fernando Menéndez Gonzá/ez

Resulta importante hacer la distinción entre comprometerse


con algo e interesarse solamente, ya que cuando te interesas, lo
haces únicamente cuando te conviene y si tienes una buena excu-
sa para no hacerlo, pues no lo haces y ya. Cuando te comprometes,
por supuesto que no aceptas excusas, únicamente logros. Para
entender esta comparación es útil el ejemplo de un desayuno con-
sistente en unos huevos conjamón. Para que se pueda preparar será
necesaria la intervención de una gallina y un puerco, donde la pri-
mera participación sólo "por interés", ya que pone algunos huevos
y sigue su vida tranquilamente en algún otro lado, mientras que el
cochinito se encuentra "tan comprometido" que hasta su vida tiene
que dar, para que lo puedan transformar en jamón.

Cuando nos referimos a la persistencia no estamos hablan-


do de que debemos intentar algo, sino que en realidad ya lo esta-
mos logrando. A nivel organizacional significa que la gerencia se
va a apegar fielmente a sus compromisos, hará lo que ha prometi-
do realizar. Implica que la organización se apegará consistente-
mente a los estándares éticos y a la visión que se ha planteado de
sí misma. En AA piensan: Si sentimos el deseo de beber no cede-
mos, ni luchamos contra ese deseo, simplemente decidimos dejar
ese tragopara mañana.35Ni hablar, se trata de una forma muy ori-
ginal y efectiva para enfrentarse a un problema ético, de la que
tenemos mucho que aprender.

Perspectiva

Es la capacidad de ver lo que es realmente importante en una


situación determinada. La mayoría de la gente está tan ocupada vi-
viendo el momento, que no se toman el tiempo y el lugar adecuado
para poder contemplar sus propias existencias. A esto se debe que a
sus vidas siempre les falta algo y parece que nunca se ven satis-
fechas. El reflexionar podrá parecer como estar soñando despierto,

3S [bid, p.S.
En la Grieta de la Roca 47

pero sólo.tendría sentido. en la medida que resulte práctico.. La clave


está en enco.ntrar la serenidad y en po.der escuchar la Vo.zde la guía
interio.r. Así es co.mo.po.demo.s enco.ntrar la perspectiva necesaria,
para que nuestros propósito.s co.miencen a to.mar claridad.

Tener una perspectiva madura no.s permitirá buscar uno.s re-


sultado.s que deseamo.s alcanzar y que co.nsideramo.s agradables,
aunque tengamo.s que realizar actividades que co.nsideramo.s desa-
gradables. Po.r ejemplo., si queremo.s o.btener un título. profesio.nal,
co.sa que co.nsideramo.sagradable y deseable, tendremo.s que realizar
actividades que implican una fuerte do.sis de disciplina perso.nal y
que so.lemo.scatalo.gar co.mo.desagradables, co.mo.:levantamo.s tem-
prano. para llegar a tiempo. a la escuela, hacer lo.s deberes, trabajar
para o.btener dinero. y po.der pagar las colegiaturas, etcétera.

Una perspectiva disto.rcio.nada puede enfo.carse so.lamente en


las actividades agradables, como. divertirse y beber irrespo.nsable-
mente, lo. que traerá resultado.s desagradables, co.mo.sentirse indis-
puesto., faltar a las o.bligacio.nesy tener que sufrir sus consecuencias.

La petición co.mo.dina de alguien pudiera ser: quiero


desempeñar actividades agradables y o.btener resultado.s agrada-
bles. Es de no.tarque esto. no. ha sido.po.siblepo.r aho.ra, y hasta
existe un dicho. en inglés que aplica perfectamente: no pain, no
gain, o.sea, no.hay lo.grosin esfuerzo..Situación que po.demo.silus-
trar co.nel siguiente cuadro:

ACTIVIDADES RESULTADOS

DESAGRADABLES AGRADABLES
AGRADABLES DESAGRADABLES

En una o.rganización, la perspectiva se da cuando. sus miem-


bros clave se to.man el tiempo. pertinente para evaluar y reflexio.nar
so.bre su situación: ¿hacía dónde se dirigen y cómo. lo.están lo.gran-
do.? Alguno.s gerentes so.n de tiro rápido., disparan la pisto.la co.mo.

-
.
48 Fernando Menéndez Gonzá/ez

los vaqueros, desde la cintura. Esta fonna de decidir podrá promo-


ver la inovación y la experimentación, pero no es apropiada para
manejar gente o una organización. La fonna de hacer gestión con
perspectiva, significa darse el tiempo suficiente para hacer planea-
ción estratégica, así como analizar el comportamiento tanto en el
pasado como en el presente. Si lo hacemos de esta manera, estare-
mos colocando los cimientos para el éxito futuro.

Hasta hace algún tiempo era posible conseguir un libro para


aprender a jugar ajedrez, que se llamaba: ¿Por qué pierde usted en aje-
drez? En verdad las personas que se interesan en este tema pueden
encontrar decenas de libros que tratan de enseñar los secretos de este
milenario juego, mostrando las jugadas famosas de los grandes maes-
tros, cosa que resulta muy árido para un aprendiz. El libro mencionado
lo hace de una manera diferente, señala en sus primeras lecciones que
uno pierde por no pensar en lo que serán la segunda y tercera jugadas.
En verdad lo que nos tennina venciendo en este juego es la pereza men-
tal, pues a veces ni la presente jugada queremos meditar, simplemente
movemos una pieza para ver qué es lo que pasa, y viene a suceder lo
peor. Así nos sucede con nuestro comportamiento ético pues con fre-
cuencia no pensamos ni siquiera en lo que estamos haciendo mucho
menos vamos a estar considerando sus consecuencias.

¿Qué hacer si nos damos cuenta que estamos en una organiza-


ción que tiene una cultura no consistente con nuestros valores y creen-
cias? La primera opción que tenemos es renunciar y buscar convertimos
en empresarios fundadores de un nuevo negocio, o bien unimos a otra
organización que ofrezca una cultura ética compatible con nosotros. La
segunda sería pennanecer en el empleo actual, pero aislándonos men-
talmente del ambiente corrupto. Bajo esta opción vamos a tener serias
dificultades, no sólo con los compañeros de trabajo, sino con nuestro
propio yo, debido a la falta de congruencia. La tercera posibilidad será
pennanecer en ese trabajo y tratar de cambiar la situación. Bajo esta tesi-
tura encontramos indispensable recurrir a la paciencia y el orgullo para
lograr alcanzar la visión que nos hemos hecho de nosotros mismos.
7. La Psicología y la Ética

Cuando hablamos del orgullo en la página 39 dijimos que la


autoestima es un factor clave en la conducción de una vida ética. La
auto confianza nos dará el soporte para poder tomar buenas decisiones
éticas, a pesar de las presiones que recibamos para actuar en otro sen-
tido. Como la estima propia y el orgullo son actitudes aprendidas,
tendremos que asomamos en los vericuetos de la conducta humana,
si queremos conocer un poco más de las razones que nos llevan, en
un momento dado, a comportamos de una manera ética, o no ética.

A todos nos interesa la psicología porque estudia la conducta


humana, a la que el Dr. Kertész ha definido como lo que pensamos
y sentimos, y lo que decidimos y hacemos. 36Lo que pensamos y
sentimos es nuestra conducta subjetiva (interna, privada, dentro de
la cabeza), lo que decimos y hacemos es nuestra conducta objetiva
(externa, pública, social, observable, registrable mediante grabacio-
nes o películas). La psicología enfoca científicamente la conducta,
es una ciencia relativamente simple y al alcance de cualquier indivi-
duo que la quiera aplicar en sus necesidades diarias. Con la psico-
logía ha sucedido algo interesante, ya que el desarrollo tecnológico
la ha sobrepasado con amplitud y sólo una pequeña cantidad de la
población puede acceder a la psicoterapia, que es de orientación pre-
dominantemente psicoanalítica, que entre otras cosas es costosa,
prolongada y muchas veces sin resultados medibles.

Al mismo tiempo han surgido movimientos que pusieron las


ciencias sociales al alcance del hombre de la calle, que busca se
respete su autonomía, la capacidad de hacerse responsable y deci-
dir su propio futuro, que adquiera una conciencia de su individua-

36Roberto Kertész, Análisis Transacciona/ en Vivo, p. 3.


50 Fernando Menéndez Gonzá/ez

lidad, su derecho de confrontar a cualquier otro ser humano de


igual a igual. Este movimiento que se inició en la costa oeste de los
Estados Unidos, bajo la influencia de pensadores europeos en su
mayoría, se llamó psicología humanística.

Algo sobre logoterapia

Una de las corrientes mas destacadas ha sido la logoterapia,


fundada por el Dr. Viktor Frankl (1903-1997), psiquiatra de profe-
sión, que supo buscar nuevas vías para ayudar a sus pacientes y a
sus lectores -sus treintay dos obras se han vendidopor millones-
a superar el vacío existencial, al encontrar ahí la raíz de muchas
neurosis típicas del hombre contemporáneo. Conoció a Freud ya
Adler, pero rechazó esas posturas para crear su propia escuela. Su
condición de judío en la Segunda Guerra Mundial, lo hizo víctima
en cuatro campos de concentración, entre ellos el de Auschwitz.

Sostiene que el hombre es un ser libre, cuya motivación pri-


maria no es el instinto de placer (Freud), ni el afán de poder
(Adler). La 10goterapia,nos dice el Dr. Frankl:

Difiere del psicoanálisis en cuanto considera al hombre como


un ser cuyo principal interés consiste en cumplir un sentido y
realizar sus principios morales, y no en la mera gratificación y
satisfacción de sus impulsos e instintos, ni en poco más que la
conciliación de las conflictivas exigencias del ello, del yo y del
super yo, o en la simple adaptación y ajuste a la sociedad y al
entorno.37 Considera la logoterapia, que es su cometido ayu-
dar al paciente a encontrar el sentido -logos- de su 'l/ida, ya
que el interés principal del hombre no es encontrar el placer, o
evitar el dolor, sino encontrarle un sentido a la vida. 38

Nos ofrece una definición de lo que es el hombre, con la que


37 Viktor E. Frankl, El Hombre en Busca de Sentido, p. 103.
38¡bid, p. 111.
En la Grieta de la Roca 51

nos identificamos plenamente. Se pregunta:

¿Qué es en realidad el hombre? Es el ser que siempre decide


lo que es. Es el ser que ha inventado la cámara de gas, pero
así mismo es el ser que ha entrado en ella con paso firme, con
la cabeza erguida y el Padre Nuestro o el Shemá Yisrael en
sus labios. 39

El Dr. Frankl sostiene que la libertad es básica en el individuo,


que se tiene que reconocer la libertad decisoria del hombre afavor o
contra Dios, o a favor o contra los hombres.4o Ahora bien, trata de
conducir a las personas hacia el reconocimiento de sus responsabili-
dades, afinnando que la libertad no es la última palabra. La libertad
sólo es una parte de la historia, y la mitad de la verdad. La libertad
no es mas que el aspecto negativo de cualquierfenómeno, cuyo
aspecto positivo es la responsabilidad. 41 Y se vuelve muy expresivo
cuando sugiere a los norteamericanos: Yo recomiendo que la estatua
de la libertad en la Costa Este (Manhattan, Nueva York) de los Esta-
do Unidos se complemente con la estatua de la responsabilidad en la
Costa Oeste. Parodiando este ejemplo, a los mexicanos pudo reco-
mendar que teniendo un ángel de la independencia en el Paseo de la
Refonna desde 1910, coloquemos en algún otro punto de la ciudad,
un ángel que represente a la responsabilidad

¿Qué es el Análisis Transaccional?

"La mente del hombre extendida a una nueva idea


nunca vuelve a sus dimensiones originales ".
ÜLIVER WENDELL HOLMES

Otro de los exponentes destacados en la citada corriente


humanística fue el psiquiatra Eric Beme (1910-1970), nacido en
Montreal, Canadá,y radicadoen Cannel, California.En 1956,luego

39 [bid, p. 87
40 [bid, p. 126
41 [bid
52 Fernando Menéndez González
I

I de un amistoso divorcio con el psicoanálisis, creó una nueva teoría


de la psicología,tanto individual como social, el análisis transaccio-
I
I
nal (AT). La construyó con el lenguaje que utilizamos a diario eli-
giendo términos al alcance de un niño de 10 años, no inventó un

.
I lenguaje especial. Esto provocó el rechazo de los círculos académi-
cos, que lo acusaron de simplista. Exactamente ese es el atractivo
principal, un vocabulario que se nutre de la experiencia diaria, que
I
podemos entender con claridad todos aquellos que estamos en el
mundo de la gestión de las organizacionesy las ventas, desconoce-
, dores del lenguaje técnico de la psicología. Así pues, el AT es una
manera sencilla de explicar un tema muy complicado y profundo.

I
El Dr. Beme generó sus teorías al observar los cambios de
comportamientos ocasionados en sus pacientes cuando un nuevo
I
estímulo, tal como una palabra, un gesto o un sonido, se convertía
en el centro de su atención. Estos cambios envolvieron expresio-
nes faciales, entonaciones, construcciones gramaticales, movi-
mientos corporales, gestos, tics, posturas y maneras de andar. Era
como si dentro de un individuo convivieran varias personas y, a
veces, una u otra de ellas parecía controlar la personalidad total del
paciente. El Dr. Beme observó que los diversos yo realizaban tran-
sacciones con otras personas de diferentes maneras y que aquellas
podían ser analizadas. Observó que algunas de las transacciones
tenían motivos ulteriores; el individuo las utilizaba como un medio
de manipular a los demás hacia sus juegos y trampas psicológicas.

El AT es un instrumento provechoso tanto para las personas


entrenadas en la psicoterapia como para el público en general, ya
que proporciona una estimulante perspectiva del comportamiento
humano, en terminos tales que la mayoría la pueda comprender y
utilizar.
I

I El AT se llama transaccionalporque estudia los intercambios


de estímulos y respuestas o transacciones entre los individuos. A
Beme le interesaba el aspecto social, lo que ocurre entre la gente,
I
más que lo individual. El AT es una filosofia positiva y de confian-

I
r

En la Grieta de la Roca 53

za en el ser humano. Afinna que todos nacemos bien (OK), con


capacidad para lograr éxito -tener éxito no es lo más importante en
la vida; sí lo es ser auténtico- y satisfacción. El triunfador es una
persona auténtica. Beme dijo que: todos nacemos príncipes y prin-
cesas, pero a veces nuestra crianza nos transforma en sapos. 42

El AT se refiere a cuatro clases de análisis, tal y como lo


plantean James y Jongeward:43

- Análisis estructural: El análisis de la persona individual.


- Análisis transaccional: El análisis de lo que la gente hace
y dice entre sí.
- Análisis de juegos: El análisis de la transacciones ulterio-
ores, que conducen a una recompensa.
- Análisis de guiones: El análisis de dramas específicos de
la vida, que las personas representan compulsivamente.

Aquí únicamente veremos los dos primeros tipos de análisis,


en razón al auxilio que nos darán para entender algunos aspectos
del comportamiento humano y sus expresiones éticas.

Argumento de vida

Una de las grandes contribuciones del AT a la ciencia psicoló-


gica es la noción de argumentos de vida. Genovard nos dice que:

Cada individuo humano escribe en su infancia, al dictado de


sus mayores y del ámbito cultural en que se mueve, el libreto
de su vida. Cuando acaba en la adolescencia su tarea de
redacción, empieza a vivir las escenas o situaciones que pre-
viamente bosquejó y en las que va repitiendo ciertos patrones

42Muriel James y Dorothy Jongeward, Nacidos para Triunfar, p. 79


43 Ibid.,p. 15
54 Fernando !v[enéndez González

de conducta. El conjunto de estos patrones repetitivos consti-


tuye su propio guión o argumento de vida. 44

La rigidez de un argumento de vida depende del número, in-


tensidad y gravedad de las restricciones que la persona aceptó en
su infancia. Cuanto mayor sea la dosis restrictiva, mayor será la
rigidez argumental. La persona que asumió un argumento de vida
rígido, tiene una gran incapacidad de maniobra, la persona cuyo
argumento es menos restrictivo, o fue ya superado a partir de una
liberación interior, poseerá una gran flexibilidad, condición inme-
jorable para su triunfo en la vida. Podemos afirmar que los papás
recibieron, con lo que llamamos su argumento de vida, las pautas
para regir su propio modelo de paternidad. Los elementos básicos
de un argumento de vida lo constituyen los mandatos y prohibi-
ciones paternales y maternales. Prohibición es cualquier restric-
ción de carácter habitual que el niño se autoimponga, como
reacción a determinados modos de actuar de sus mayores. Cuando
se hacen crónicas las anteriores actitudes, pasan a formar parte del
argumento de vida. Los niños de ayer crecerán limitados por unas
restricciones de las que no están conscientes.

En el otro extremo están los permisos, que son condición


indispensable para que un ser humano desarrolle a plenitud su
potencial interior. Cuantos más permisos tiene una persona, menor
es la fuerza represiva de su argumento de vida, menor su rigidez
interior y mayor su capacidad en la búsqueda de alternativas. Los
permisos y prohibiciones son innumerables, pues tienen tantos
matices, como la vida misma, y se pueden agrupar como sigue:

- Permiso o prohibición para vivir: Brota el permiso para


vivir en un clima familiar de amor, confianza y acepta-
ción. El mandato de muerte surge del abandono, del
maltrato verbal o el castigo cruel, que actúan para el
niño como indicadores de la suerte que merece y se gra-

44 Juan José Genovard, Los Niños hablan, p. 4.


En la Grieta de la Roca 55

ban en su inconsciente como una invitación a no vivir.


Los criminales, suicidas, alcohólicos, drogadictos y
demás candidatos a una muerte prematura bebieron su
bajísima autoestima en las fuentes del desprecio, del
maltrato o crueldad de los mayores.
- Permiso o prohibición para sentir: Lo recibe un niño a
través de la aceptación que muestren los mayores de sus
emOCIOnes.
- Permiso o prohibición para pensar: Surge de la experiencia
infantil de ver valoradas las cosas e iniciativas propias. La
prohibición para pensar se aprende a partir de una descali-
ficación habitual de la propia conducta. Las iniciativas y
manifestaciones del niño son ridiculizadas devaluadas o
corregidas intempestivamente. El permiso o la prohibición
para pensar traen como consecuencia la capacidad o inca-
pacidad de actuar, de decidir y alcanzar el éxito.
- Permiso o prohibición para estar sano: Se transmite por
medio de una alimentación cuidadosa, de una adecuada
atención higiénica. La prohibición para estar sano nace de
una atención deficiente a todo lo relacionado con el pro-
pio cuerpo. Esto se puede manifestar en una alimentación
insuficiente, el regaño con relación a ciertas necesidades
fisiológicas, el encierro abusivo, el uso de ropa inadecua-
da y otros. Teodor Lidz45 nos hace ver que el niño empie-
za a adquirir sus primeros valores éticos y estéticos,
cuando es bebé, de parte de la persona que le cambia su
pañal sucio y le hace entender con palabras y/o gestos que
lo que hizo es malo, feo o desagradable.
- Permiso o prohibición para acercarse a los demás: El niño
que tiene permiso para acercarse, ha sentido desde el pri-
mer momento de su vida el contacto de piel a piel con su
madre. Ha recibido como algo normal y cotidiano la com-
pañía de otros que estaban con él, tocándolo, sintiéndolo,
hablándole, en una cercanía gozosa y espontánea.

45 Teodor Lidz, La Persona, p. 228.


56 Fernando Menéndez Gonzá/ez

Estas son las áreas en las que, desde la infancia, se moldea


el futuro de la persona humana. Cada papá Ymamá fue antes este
niño maleable que absorbió indiscriminadamente las enseñanzas
de su ambiente infantil.

¿Cómo se transmiten los valores?

Antes que nada ¿qué es un valor? Según Milton Rokeach


citado por Kreitner y Kinicki, un valor es una creencia permanen-
te de que un modelo de conducta especifico o estado final de la
existencia es preferido personal o socialmente a un modelo de con-
ducta o estado final opuesto o contrario a éste. 46

La actuación de las personas es explicable desde diferentes


sistemas de valores, por ejemplo en el caso de seguir dietas de
adelgazamiento, afiliaciones políticas, creencias religiosas, etc.
Los valores no son lo mismo que las actitudes, tienen un alcance
mayor que éstas. Una actitud es un prejuicio aprendido a respon-
der de una manera consistentementefavorable o desfavorable, en
relación a un objeto dado.

Las actitudes sólo se refieren a la conducta dirigida a obje-


tos o situaciones específicos. Los valores representan creencias
globales que afectan a la conducta en todas las situaciones. Según
Rokeach existen valores instrumentales y terminales. Los instru-
mentales "implican" comportamientos alternativos, mediante los
cuales conseguimos los fines deseados -valores terminales -,
como el ser honrado o cariñoso. Los valores terminales son esta-
dos finales o metas en la vida, que al individuo le gustaría conse-
guir a lo largo de su vida; son todo lo que hay en la vida, como la
felicidad, la sabiduría o la salvación.

46Kreitner Robert y Kinicki Angelo, Comportamiento de las Organizaciones, p.I04.


r
En la Grieta de la Roca 57

Al preguntamos si es posible influir en los valores de la gente,


nos encontramos con Kotler, especialista en mercadotecnia, quien
opina que las personas tienen muchas creencias y valores, que tienen
un alto grado de persistencia.47 Por ejemplo la mayoria de los esta-
dounidenses cree en trabajar, contraer matrimonio, hacer obras cari-
tativas y ser honestos. Estas creencias, según Kotler, modelan otras
actitudes y conductas más específicas de la vida diaria. Las creencias
y valores fUndamentales se transmiten de padres a hijos y están
reforzados por las escuelas, iglesias, negocios y el gobierno.

Las creencias y valores secundarios están más abiertos al


cambio. La creencia en el matrimonio es una creencia fundamen-
tal; la creencia en que las personas deben contraer matrimonio a
una edad temprana de su vida es una creencia secundaria. Los
mercadólogos pueden influir ~n los valores secundarios, pero tie-
nen muy poco dominio sobre los valores fundamentales.

Sin embargo, una critica que le podemos hacer hoya la mer-


cadotecnia y a la publicidad es que fomentan masívamente las expe-
riencias de vértigo, que según López Quintás constituyen el proceso
que se presenta como favorable al hombre, pues va con la corriente,
halaga el afán de gratificaciones fáciles, no exige nada y promete
ganancias desbordantes, pero al fin acaba quitándolo todo al iluso
que se deja seducir.48 Todo esto se hace con el fin de evitar que las
personas se estructuren en comunidades y se vuelvan inexpugnables
merced a la fuerza que otorgan las formas valiosas de unión. Se trata
de un cultivo que busca la subversión de valores, la inversión de su
escala, que se conceda primacía a los más bajos sobre los más altos,
negándose a jerarquizarlos debídamente, fomentando en exclusiva a
aquellos que procuran el halago inmediato.

La verdad es que todos los padres dicen que quieren darle a


sus hijos lo mejor, que les quieren transmitir una buena educación.

47Philip Kotler, Fundamentos de Mercadotecnia, p. 93.


48Alfonso López Quintás, La Cultura y el Sentido, p. 21.
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i

Ii
---
58 Fernando lv/enéndez González

Al hacerlo echan mano de la propia escala de valores, quieren que


sus criaturas, frente a los grandes temas de la vida piensen, sientan
y se comporten como ellos lo hacen, o al menos como ellos sueñan
que debiera ser. Con mucha frecuencia, los valores que los padres
dicen transmitir son menos auténticos de lo que ellos creen. El
propio argumento los condiciona de tal modo, que les impulsa a
considerar como valores, ciertos aspectos de la vida que no son
sino meros dictados de un inconsciente contaminado.

En la medida en que un individuo es prisionero de su progra-


mación infantil será incapaz de adoptar una posición ética
incontaminada. En su comportamiento asoman retazos de valores
humanos auténticos, envueltos en una revoltura de prescripciones
inútiles. Como persona adulta cualquier papá o mamá ha asumido
ya su propia posición frente a los grandes temas de la vida. Ha
definido un sistema de creencias en términos del amor, amistad,
sexo, los roles del varón y la mujer, la familia y los hijos. Tiene
claro el valor del dinero, del trabajo, del éxito, de la comida, la
bebida y el tiempo libre. Yatiene su idea sobre la patria, la religión,
la vida, la muerte, el mundo, los demás, Dios...

Toda persona ha vivido cada uno de los temas anteriores con


resonancias individuales muy distintas, según su propio argumen-
to de vida. La experiencia es en cada caso distinta e induce a jui-
cios de valor muy diferentes para situaciones semejantes. El
argumento de vida tiene el poder de distorcionar los valores y el
grado de distorción depende de la intensidad y amplitud de las
prohibiciones que la constituyen. Esto mismo influye en que no se
dé una buena comunicación y disminuya la capacidad de los
padres de ser unos buenos educadores de sus hijos.

El problema consiste en la distorción que padece quien enfoca


los valores desde la óptica de su argumento siendo, que se agrava aún
más cuando, quienes padecen tal distorción, se empeñan en transmi-
tir unos valores que profesan de buena fe, pero entienden equivoca-
damente. Las prohibiciones infantiles esclavizan y hacen dependiente
En la Grieta de la Roca 59

a la persona, disgregando su personalidad y creando distintos centros


de comunicación que mandan simultáneamente mens~es dispares. El
yo queda dividido en los distintos estados que estudia el AT,que vere-
mos mas adelante, y cada uno de ellos se erige en centro de co-
municación independiente, generando incongruencia.

Al explorar la vida cada ser humano elabola su propio mapa inte-


rior. Este no es el territorio donde tiene lugar la e,.q}Criencia real, sino la
versión personal de la misma. Un mapa es el modelo del mundo que se
forjó la persona, partiendo del cúmulo de experiencias que constituyen su
vida. Sobre esta base experiencial, construyó un sistema de valores, cre-
encias y generalizaciones. Los padres confunden a menudo la educación
con el empeño de trnnsmitir a los hijos su propio mapa. Debemos acep-
tar que en una época de cambios como la nuestra, la ruta que recorrerán
los hijos en nada se parece a la carta de navegación de los papás.

Ahola se requiere de un nuevo tiJX>de hombre y de mujer ca-


paces de conducirse a si mismos desde dentro. Pero nos queda la pre-
gunta: ¿Si los papás no pueden trnnsmitir su propio mapa, cómo educar?
La verdad es que los papás no transmiten lo que sueñan, ni lo que hablan
o pregonan, sino sobre todo lo que son. Los hijos aprenden a partir del
modelo de los padres. El mejor modelo lo transmiten aquellas personas
que simplemente viven, sin jamás preocuparse que están modelando,
que sean personas auténticas, que han sabido crecer, integrando lo mejor
de sus experiencias de vida y expresando su madurez en una libertad
capaz de discernir en cada momento lo más conveniente.

El análisis estructural

Habiendo recorrido algunos conceptos importantes sobre los


valores y la manera en que se trasmiten entre los hombres, nos queda
iniciar el estudio de algunos aspectos del comportamiento humano,
para lo que recurriremos al AT, que por medio de la herramienta del
análisis estructurnl ofrece una manera de responder a estas preguntas:
¿Quién soy yo? ¿Por qué actúo en la forma en que lo hago? ¿Cómo
llegué a ello? Este es un método parn analizar los pensamientos, los
60 Fernando Menéndez Gonzá/ez

sentimientosy el comportamientodel individuo, basado en el fenó-


meno de los estados del yo, según James y Jongeward.49

Para Fairchild, citado por el Dr. Kertész, el yo (Sí mismo,


seU) es la concepción que tiene un individuo de su propia perso-
nalidad50 Como expusimos en la sección anterior, todos los indi-
viduos graban en su cerebro lo que les ha ocurrido, incluyendo las
experiencias de la infancia, que incorporaron de las figuras de sus
padres, sus percepciones de los acontecimientos, etc. Estas graba-
ciones se registran como si se tratara de una videocinta, que pue-
den ser vistas y escuchadas de nuevo en cualquier momento,
incluso se puede reexperimentar el hecho quc se recuerda.

Cada persona tiene tres estados del yo que son fuentes sepa-
radas y diferentes de conducta: El estado Padre del yo, el estado
Adulto del yo y el estado Niño del yo. Estos no son conceptos abs-
tractos, sino realidades. Padre, Adulto y Niño representan a personas
que existen ahora, o que existieron alguna vez. En la figura 2. apa-
rece el diagráma que representa la estructura de la personalidad. Los
tres estados del yo se definen de la siguiente manera:

o
O
Estructura
Estado del yo
del
O Diagrama
simplificado
Figura 2
49 Muriel James y Dorothy Jongeward, op. cit., p. 15.
50Kertész, op. cit., p. 15.
En la Grieta de la Roca 61

El estado Padre del yo

Es una especie de almacén de nonnas, valores, preceptos,


modelos de conducta y actitudes, de los que sus principales fuen-
tes son el papá y la mamá (o substitutos), luego lo fueron otros
familiares, maestros, amigos, otras figuras de autoridad importan-
tes en la infancia. Los personajes de los cuentos y de las caricatu-
ras de la televisión, hasta hace algún tiempo y ahora los personajes
de los videojuegos, todos ellos dan modelos a imitar y se graban en
el estado Padre del yo. La mayor cantidad de estas grabaciones se
dan directas de Padre externo a Padre interno, en un chico, sin
ningún tipo de análisis, como si sucediera a través de un cable.

Las nonnas, reglas de juego y valores (lo que es deseable,


valioso y moralmente aceptable) del Padre, nos sirven de guía,
dejando al adulto libre para trabajar sobre la realidad, momento a
momento. El estado Padre puede recibir material de cualquier esta-
do del yo ajeno: tanto del Padre, como del Adulto, y del Niño. El
Dr. Kertész51estima que el estado Padre comienza a fonnarse a los
ocho años y continúa así hasta la adolescencia, aunque después
también se sigue agregando material.

La mayoría de los padres son benévolos, protectores y nutricios


en algunas ocasiones, y criticos, peIjudiciales, moralizadores y puniti-
vos en otras. Algunos padres tienden a ser más nutricios que críticos y
viceversa. Cuando un niño tiene padres nutricios desarrolla un estado
Padre del yo propio, que contiene un comportamiento nutricio. A me-
nos que deliberadamente decida lo contrario, puede repetir con sus
hijos los mismos gestos benévolos y nutricios, así como las observa-
ciones que aprendió de sus padres. También es probable que fije a sus
hijos el mismo tipo de límites protectores que sus padres le fijaron a él,
todo según el argumento de vida, que ya vimos anterionnente.

El estado Padre del yo tiende a estar lleno de opiniones sobre


religión, política, tradiciones, expectativas del rol sexual, estilo de
51Kertész, op. cit., p.24.
62 Fernando Menéndez Gonzá/ez

vida, crianza de niños, ropa adecuada, lenguaje y todas las restantes


facetas de los guiones culturales. Puede darse el caso, que estas opi-
niones a menudo inacionales, no hayan sido evaluadas por el estado
Adulto del yo y que sean perjudiciales.

Una persona que actúa desde el lado critico de su Padre puede pa-
recer como un sabelotodo mandón, cuyo comportamiento intimida al
Niño de los demás. Un jefe, esposo, maestro, religioso, vendedor o
amigo que utiliza su Padre Critico puede irritar y volver loco a los demás.

El estado Niño del yo

Una persona está en su Niño cuando piensa, siente, habla o


actúa como lo hacía en su niñez -inquisitivo, afectivo, egoísta, mez-
quino, juguetón, quejumbroso, manipulador-o El Niño es el primer
estado del yo en existir, luego aparece el Adulto y finalmente el Padre.
Su pensamiento es mágico, crédulo, sugestionable, por lo cual tiende
a ser víctima de curanderos, charlatanes, manipuladores; también tiene
curiosidad, creatividad y una gran intuición.

En él está lo mejor y lo peor de nosotros, lo que nos gusta hacer,


el sentido de la vida. Transmite muchos mensajes no verbales, con el
tono de su voz, gestos, color y tono de la piel, respiración, efectos en la
comunicación que llega al Niño de los demás. Al principio, desde su
nacimiento, el Niño es ternura, amor. Si el niño es bien aceptado, estará
en paz, como en el paraíso. Cuando nace es pura espontaneidad e ins-
tinto. Tratará de conseguir una urdimbre o tejido que le rehaga los lazos
originales con la madre, como cuando estaba en su vientre. Sin embar-
go, al crecer comienzan las limitaciones, ya que es tanta la energía que
despliega, que se puede hacer daño. Sus padres y los que lo rodean lo
llevarán a ser Niño Libre, Natural o Niño Adaptado. Si el niño no logra
desarrollar la urdimbre, cuando sea grande se buscará algo que supla a
la madre, y quizá esto sea la función del control en las organizaciones.
El estado Niño del yo se desarrolla en tres partes diferentes: el Niño
Natural, el Pequeño Profesor y el Niño Adaptado. (Ver fig. 7)
En la Grieta de la Roca 63

El Niño Libre o Natural en el estado Niño del yo es esa parte


muy jovial, impulsiva, ineducada y expresiva del infante que per-
manece dentro de cada persona. Se manifiesta a menudo como un
bebé egocéntrico, amante de los placeres que responde con afec-
tuoso agrado cuando sus necesidades son satisfechas o con airada
rebeldía cuando no lo son.

El Pequeño Profesor es esa parte del estado Niño del yo que


es innatamente intuitiva, creadora y manipuladora. Responde a
mensajes no verbales y actúa guiado por presentimientos. Con esta
clase de sabiduría el niño resuelve asuntos tales como cuándo llo-
rar, callar y cómo manipular a su madre para hacerla sonreír. Todo
niño, aunque no recibe clases de actuación, descubre a temprana
edad cómo manipular personas y cosas.

El Niño Adaptado muestra una modificación de las inclina-


ciones del Niño Natural. Estas adaptaciones de los impulsos natu-
rales ocurren como respuesta a traumas, experiencias educación y
más importante todavía, a las demandas de las figuras autoritarias
significativas en su vida.

Como una criatura nace sin nociones de lo bueno o de lo


malo, su primer sentido de conciencia se desarrolla muy lenta-
mente al entrar en interacción con su ambiente, en particular con
sus figuras paternales. Las respuestas sonrientes y lisonjeras de
ellos, comunican al niño la idea de protección por haber hecho lo
que es correcto, mientras que las respuestas frías o malhumoradas
comunican una sensación de castigo y dolor por malas acciones.
Mediante elogios o castigos, los niños generalmente van apren-
diendo lo que deben hacer y lo que no deben hacer. Con la ayuda
de su Pequeño Profesor los niños resuelven cómo evitar el dolor y
conseguir aprobación. Se adaptan en cierta forma a los debes.

Mientras el Niño Natural hace lo que él desea y según se sien-


ta bien, es probable que el Niño Adaptado haga lo que sus padres
quieran, razonable o no y puede aprender a no seQtirse bien. Son nor-
64 Fernando Menéndez González

mas corrientes de adaptación: conformarse, retirarse, dar largas etc.


Algunos niños prefieren conformarse con el fin de llevarse bien con
los demás; encuentran que conformarse es más fácil, más práctico y
provoca menos ansiedad que defender su propia postura o sus ideas.

El estado Adulto del yo

El adulto recibe información de afuera y de adentro, la analiza


y la compara con sus bancos de datos y toma decisiones con toda esa
información. Este estado no guarda relación con la edad de la perso-
na, sino con su educación y su experiencia. Está orientado hacia la
realidad presente y la recolección objetiva de información. Es organi-
zado, adaptable e inteligente, funciona poniendo a prueba la realidad,
estimando probabilidades y calculando desapasionadamente. Le
facilita a la persona sobrevivir independientemente y ser más selecti-
vo con sus respuestas. Heme ha dicho que el Adulto:

Es un conjunto independiente de sentimientos, actitudes y nor-


mas adaptadas a la realidad corriente y que no están aftctados
por prejuicios paternales o por actitudes arcaicas dejadas en él
desde la infancia... el Adulto es el estado del yo que hace posi-
ble la supervivencia... está interesado principalmente en trans-
formar estímulos en fragmentos de información y en procesar
y archivar esa información con base en la experiencia previa. 52

La calidad de las decisiones que tome el adulto dependerá de


lo bien informado que esté y de lo bien que pueda seleccionar y uti-
lizar la información de su Padre y su Niño. El estado Adulto se for-
talece con el uso, de igual manera que lo hacen los músculos con
el ejercicio; cuanto más lo use una persona, más capaz será de
usado. Además de reunir datos a través de la educación, también
los obtiene de experiencias con la realidad, de la vida cotidiana.

52Erie Berne, The Slructure and Dinamics ofOrganizations aud Groups, p. 137.
En la Grieta de la Roca 65

El estado Adulto del yo como directivo no significa que la


persona actúa siempre desde el Adulto. Significa que el Adulto
permite las expresiones apropiadas de todos los estados del yo por-
que cada uno contribuye a la formación de la personalidad total.

Para que el Adulto adquiera control directivo, este estado


del yo debe ser activado y utilizado. Cada uno tiene este potencial
aunque para algunos parezca no ser así.

El análisis de las transacciones

Ya hemos visto cómo entiende el AT la conformación de los


estados del yo de las personas, ahora veremos la manera en que se dan
las transacciones entre los individuos. Todo lo que ocurre entre las per-
sonas implica una transacción entre sus estados del yo. Cuando una per-
sona envía un mensaje a otra, espera una respuesta. No habiendo
respuesta no existe transacción. La falta de respuesta, no es una res-
puesta para el AT. Sin embargo, no responder es una de las numerosas
opciones ante un estímulo dado. Es imposible no comunicarse; la no
respuesta comunica que no se quiere responder, por lo cual es en sí una
comunicación. Pero para que sea una transacción debe darse una res-
puesta observable, verbal, gestual, etcétera. No importa qué se comuni-
que, sino los estados del yo que transmiten los mensajes. Así un mismo
contenido es transmisible por el Padre, el Adulto o el Niño, siendo a su
vez recibidos por cualquiera de estos estados del yo del destinatario.

Figura 3.
66 Fernando Menéndez Gonzá/ez

Supongamos que la grúa se llevó su auto por estar mal esta-


cionado. ¿Cómo se lo informarían? Podría ser desde:

Padre: "Lamento que se hayan llevado su auto, si quiere


lo llevo al corralón para sacado".
Adulto: "Hace unos minutos la grúa se llevó su auto por
estar mal estacionado"
Niño: ¿A que no sabe en dónde está su auto? la, ja.

Todas las transacciones pueden ser clasificadas como com-


plementarias, cruzadas y ulteriores.

Transacciones complementarias

En este tipo de transacciones la respuesta regresa desde el estado


del yo que recibió el estímulo, al estado del yo que lo emitió. Beme dice
que esta respuesta es apropiada, cabe esperar y sigue el orden natural
de las relaciones humanas saludables. 53Por ejemplo:

08 o
~O O 8
QO . ~Q
Figura
4.
Estímulo: ¿Qué hora es? E: ¿Te gusta mi peinado?
Respuesta: Las seis y media R: Sí, te ves preciosa

53Eric Berne, Games People Play, p. 29.


En la Grieta de la Roca 67

Si la respuesta es la esperada, la transacción es complemen-


taria, las líneas de comunicación están abiertas y las transacciones
mutuas pueden continuar.

Transacciones cruzadas

Son aquellas en las cuales la respuesta no vuelve del recep-


tor al emisor -no sigue el mismo camino-, se da una respuesta
inesperada. Se activa un estado inapropiado del yo, se cruzan las
líneas de transacción entre las personas y éstas optan por retirarse,
alejarse o cambiar de conversación. La mayor parte de los conflic-
tos humanos se origina en las transacciones cruzadas, lo que equi-
vale a la interrupción de la comunicación. Existen tres
posibilidades de cruces ante un mismo estímulo.

Estímulo: Veamos si los niños necesitan algo.

R: ¿Insinuas que soy R: Solo piensas R: Mejor... hagamos


una mala madre? en los niños el amor

Figura 5.

Transaciones ulteriores

Son las más complejas, ya que siempre intervienen simultá-


neamente más de un estado del yo.
~

68 Fernando Menéndez Gonzá/ez

Cuando un vendedor de autos mira de reojo a su cliente y le


dice: Este es nuestro mejor auto deportivo, pero... puede que sea
demasiado veloz para usted, está enviando un mensaje que puede
ser oído por el Adulto del yo del cliente o por su Niño. Si el Adul-
to del cliente oye el mensaje, la probable respuesta seria: Tiene
usted razón, no es lo que necesito para mi trabajo; pero si el men-
saje es percibido por el Niño, la respuesta podría ser: Es exacta-
mente lo que necesito, me quedo con él.

8 .8
8~ 8~
V Figura 6.
v
Las posturas psicológicas

Desde muy pequeño cada niño se forma un concepto de sí


mismo; éste será bueno o malo, dependiendo de como lo hayan
criado en su familia, tal y como señalamos al tratar sobre el argu-
mento de vida. Puede elaborar ese concepto con pensamientos, lle-
gando a pensar bien o mal de sí mismo. O bien con imágenes:
verse bien o mal; o sentirse contento, cómodo, feliz, o por lo con-
trario desgraciado y deprimido.

Esta idea de sí mismo, siempre estará en relación con el con-


cepto que el Niño se forma de sus familiares más importantes. El niño
pensará/sentirá: Yo estoy bien/mal en relación con mamá, que está
bien/mal. Por lo general este proceso se hace consciente entre los tres

lo-
r

En la Grieta de la Roca 69

y los seis años, la etapa de la fonnación de la identidad,pero ya se


venía preparando desde la lactancia. Viene siendo una verdadera
toma de posición sobre uno mismo y los demás, habiéndola llama-
do el Dr. Beme posición existencial o sea laforma en que nos per-
cibimos a nosotros mismos en relación con los demás. Señaló que
existen cuatro posibilidades de posiciones existenciales, que son:

YO ESTOY TU ESTAS

BIEN BIEN
MAL MAL

El AT sostiene que la manera de sentinne a mi mismo y a los


demás es una decisión que se toma antes de los ocho años. Los esti-
mulas del ambiente, las caricias y mensajes recibidos de las figuras
parentales que han sido grabados en el Padre del Niño o Niño Adap-
tado, son evaluados por el Adulto del Niño o Pequeño Profesor, que
elige en qué fonna sentirse y sentir a los demás. Cabe reiterar, que en
el AT se sostiene que todas las personas nacen sintiéndose bien.

De acuerdo con las decisiones de este Pequeño Profesor. las


posiciones existenciales posibles para un Adulto son:

l. YO ESTOY BIEN - TU ESTAS BIEN:


Es una postura mentalmente saludable. Si es realista la persona
que adopta esta postura sobre sí misma y sobre los demás, puede resol-
ver sus problemas en fonna constructiva. Probablemente sus expecta-
tivas son válidas. El acepta la importancia de las personas.

2. YO ESTOY BIEN - TU ESTAS MAL:


Es una postura proyectiva o paranoide. La asumen personas
que se sienten perseguidas o víctimas. Hacen recaer sobre los de-
más la culpa de sus desdichas. Son paranoides54que colocan todos
los aspectos negativos en los demás. Los mensajes parentales que I
I

54Paranoia: Psicosis caracterizada por vanidad, desconfianza, inquietud. I


I

1,
-
70 Fernando Menéndez González

recibieron fueron del tipo: Eres maravilloso, no hay otro como tú,
siempre tienes la razón, etc.

3. YO ESTOY MAL - TU ESTAS BIEN:


Es una posición introyectiva o depresiva. Es una postura
común en personas que se sienten impotentes al compararse con
otras. Esta es una postura que les hace retirarse, sufrir depresión y
en casos graves puede conducir al suicidio. Coloca todos los aspec-
tos negativos en sí mismo y los positivos en los demás. Sus men-
sajes de la infancia fueron: No crezcas, no me superes, no puede
confiarse en ti.

4. YO ESTOY MAL - TU ESTAS MAL:


Es una posición de inutilidad o nihilista. La adquieren quie-
nes pierden interés en seguir viviendo, mostrando un comporta-
miento esquizoide,55viendo solo aspectos negativos en sí mismo y
en los demás. Sus mensajes fueron: No vivas, para qué naciste,
nada sirve, y otros por el estilo.

Los sentimientos de cada una de estas personas puede ser:

l. Vale la pena vivir.


2. Tu vida apenas tiene valor.
3. Mi vida no vale la pena.
4. La vida no vale nada.

Cuando una persona ha adoptado una postura, se esfuerza


por mantener un mundo predecible, reforzando su postura; ésta se
convierte en una actitud vital desde la cual se practican los juegos
y se representan los guiones. Cuanto más grave es la patología de
alguien, más empujada se siente a reforzarla.

55Esquizofrenia: Desorden psíquico caracterizado por la incoherencia mental.


En la Grieta de la Roca 71

El hambre humana de caricias

Toda persona tiene necesidad de ser tocada, reconocida por


los demás y encontrada. Son necesidades biológicas que Heme lla-
maba hambres. Las hambres de contacto y reconocimiento pueden
ser apaciguadas con caricias, las cuales son cualquier acto que
implique el reconocimiento de la presencia de otro. Las caricias
pueden ser dadas en forma de toque fisico real o por medio de
alguna otra manera simbólica de reconocimiento, como una mira-
da, una palabra, un gesto o cualquier acto que signifique: yo sé que
estás ahí. Por esto López Quintás dice que "el hombre es un ser de
encuentro",56 ser que vive como persona, se desarrolla y perfec-
ciona estableciendo relaciones de encuentro, que no es lo mismo
que yuxtaponerse o chocar con otro.

Cuando un bebé está en el vientre materno se encuentra en


contacto íntimo y total con la madre en toda su superficie corporal.
Al nacer, esta intimidad fisica se interrumpe abrúptanlente y para
siempre. A partir de este momento la mayor parte de nuestra
energía se dirigirá a restablecer, lo mejor que podamos, aunque sea
parcial y simbólicamente el ideal estado intrauterino. Ser abraza-
dos, acariciados, abrigados, alimentados, elogiados, alentados. Si
esto no es posible, al menos agredidos o compadecidos. Todas son
formas de lograr el reconocimiento de nuestra existencia como
parte de un todo; seres interdependientes de un medio social.

Las caricias positivas

La falta de suficientes caricias tiene siempre un efecto perju-


dicial sobre la persona. Se precisan caricias positivas para que las
personas se desarrollen emocionalmente sanas con una sensación
de estar bien. Las caricias positivas abarcan en valor desde el man-

56 López Quintás, Alfonso, op. cit., p. 1 5.


72 Fernando Menéndez González

tenimiento mínimo de un hola -sonriendo-, hasta el encuentro


profundo de la intimidad. Existen las caricias de mantenimiento,
que aunque carecen de un contenido significativo, al menos pro-
porcionan reconocimiento, mantienen activa la comunicación y
proporcionan a la persona la sensación de estar viva. Saludos ritua-
les como el inclinarse y darse la mano son formas estructurales de
dar y recibir caricias de este tipo. Cuando las caricias son positivas,
dejan a la persona sintiéndosebien, viva, alerta y trascendente; más
profundamente aumentan la sensación de bienestar del individuo,
confirman su inteligenciay son a menudo placenteras.

Una de las caricias mas grandes que podemos dar a otra per-
sona es cuando lo saludamos usando su nombre, mirándolo aténta-
mente a la cara y los ojos en particular, y escuchando sin censura lo
que tiene que decir acerca de sus sentimientos e ideas. En otras pala-
bras, estamos hablando de una escucha activa. Escuchar de verdad no
significa estar de acuerdo, sencíllamente quiere decir aclarar y com-
prender los sentimientos y puntos de vista de otra persona.

Todo el mundo necesita ser acariciado y si las personas no


reciben suficientes caricias positivas, a menudo provocan caricias
negativas. Es muy importante estar conciente que, tanto para los
adultos, como para los niños, ellos consideran que es mejor la aten-
ción negativa, que ninguna.

Descuentos o caricias negativas

Un descuento es: la falta de atención o la atención negativa


que ocasiona daño fisico o emocional. Desatender a un niño o aca-
riciarlo negatívamente envía el mensaje de tú no estas bien. Cuan-
do una persona es dejada de lado, embromada, disminuida,
humillada, degradada fisicamente, es motivo de risa o ridiculizada,
de alguna forma está siendo tratada como si fuese insignificante,
está siendo rebajada. El descuento siempre conlleva una degrada-
ción ulterior.
En la Grieta de la Roca 73

Los padres desatienden y no acarician a sus hijos por muchas


razones; muy a menudo porque, en su propia infancia, ellos mismos
no fueron suficientemente acariciados y aprendieron a mantenerse a
distancia. Dejar de lado y aislar a las personas son formas bien cono-
cidas de castigar, incluso para los adultos. A menudo, no son las pala-
bras, sino el sentido expresado por el tono de voz, la expresión facial,
el gesto, la postura. Descuentos similares son enviados por las perso-
nas que bromeando, dicen lo contrario de lo que quieren decir, así
como también la adulación falsa y los cumplidos falsos expresados
con aparente sinceridad son también maneras de descontar.

La ética del Adulto

El objetivo final del AT es que el individuo alcance la auto-


nomía, que se gobierne así mismo, que determine su propio desti-
no, que acepte las responsabilidades por las acciones y
sentimientos propios y que se deshaga de patrones inaplicables e
inapropiados para vivir en el aquí y ahora.

Cada uno tiene la capacidad de obtener autonomía hasta cierto


punto. Pero a pesar de que la autonomía es un derecho humano desde
el nacimiento, pocos lo consiguen realmente. Beme dice: El hombre
nace libre, pero una de lasprimeras cosas que aprende es hacer lo que
se le dice, y pasa el resto de su vida haciéndolo.57 Por otro lado Viktor
Frankl sostiene: el hombre decide al final por sí mismo, y en suma, la
educación debe de ser educación hacia la capacidad para decidir

La persona que avanza hacia la autonomía expande sus posibili-


dades de conocimiento -saber lo que está ocurriendo ahora-,
espontaneidad -posibilidad de escoger entre todas las posibles con-
ductas y sentimientos del Padre, Adulto y Niño- e intimidad -
expresar los sentimientos de cariño, ternura y dependencia de los otros

57Berne, Eric, Sexo In human Lovig, New York, Simon and Schuster, 1970, p. 194
74 Fernando Menéndez GonzáJez

del Niño Natural-. Mientras esto ocurre, desarrolla un adulto inte-


grado. Infiltra más y más de su Padre y de su Niño a través de su Adul-
to y aprende nuevas normas de conducta que son parte del proceso
integrador. Beme señala:

El mecanismo de esta integración está por elucidar, pero se


puede observar que ciertas personas cuando funcionan
como Adulto, poseen un encanto y una franqueza naturales
que hacen recordar que la exhiben los niños. Junto con
éstos figuran ciertos sentimientos de responsabilidad hacia
el resto de la humanidad, los cuales pueden ser incluidos
bajo la denominación clásica de Pathos. Por otra parte
existen cualidades morales que son universalmente espera-
das en la personas que se hacen cargo de responsabilidades
de adulto, atributos tales como valor, sinceridad, lealtad y
serenidad, que se conforman no solo a prejuicios locales,
sino a un ethos universal. 58

Puede decirse, en este sentido que el Adulto posee aspectos


infantiles y éticos, y que se puede dividir en tres zonas, según apre-
ciamos en la figura num. 7

Esto significa, transaccionalmente, que quién quiera que


funcione como Adulto debería mostrar idealmente tres tipos de
tendencias: Atractivo personal y sensibilidad, procesamiento obje-
tivo de datos y responsabilidad ética. Esta persona integrada es
encantadora y valiente en su estado Adulto, cualquiera que sean las
cualidades que posea o no posea en su Niño y en su Padre.

La persona en proceso de integración acepta la responsabili-


dad por todo lo que siente, piensa y cree. Tiene o desarrolla un
sistema de ética para su vida -ethos-; además reúne información
y la analiza objetivamente -técnica o A2- desarrolla también

58Berne, Eric, Transacliona/ Ana/ysis in P~ycotherapy, New York, Gravc Prcss,


1961, p. 194.
r

En la Grieta de la Roca 75

afabilidad social y experimenta las emociones de la pasión, la ter-


nura y el sufrimiento -pathos-.

El proceso integrador sirve como un catalizador que motiva


a la persona a revaluar su sistema actual de valores ya formular su
propio código de ética. Si una persona hace algo bueno, porque
cree que debe hacerlo, a causa de la programación de su Padre, esto
es un acto de obediencia, en lugar de un acto basado en un princi-
pio ético. Aunque un acto programado por el padre puede ser salu-
dable, éste no está basado en una decisión autónoma y ética de la
persona. La historia está repleta de tragedias humanas de obedien-
cia inconsciente, tragedias ocasionadas porque las personas se con-
formaban ciegamente a una autoridad cuyo propósito era mantener
a los demás dependientes, incapaces de cambio, o destruirlos. El
Dr. Frankl dice que el hombre a veces desea hacer lo que otras
personas hacen -conformismo-, o hace lo que otras personas
quieren que haga -totalitarismo-o 59

Para establecer un código adulto de ética, tanto las opinio-


nes y los sentimientos del Padre como los del Niño necesitml ser
objetivamente examinados con el Adulto. Los valores de ambos,
Padre y Niño, son examinados; se descarta lo que resulta ser arbi-
trario, inaplicable o destructivo. Se integra lo que resulta ser con-
ducente al crecimiento. Este proceso pone en tela de juicio muchas
opiniones estimadas, opiniones que pueden haber sido transmitidas
cuidadosamente de generación en generación a través del estado
Padre del yo y tal vez obedecidas por el Niño Adaptado.

El hombre no tiene que estar esclavizado a su pasado, puede su-


perar influencias pasadas y responder en libertad. Utilizando su esta-
do Adulto del yo, una persona puede re-decidir qué está bien o mal,
con base en acciones que cuando son examinadas en su realidad, pre-
servan la salud y la dignidad de la persona y las dc la raza humana.

59 Viktor Frankl, op. cil., p. 105.


76 Fernando Menéndez González

Un sistema adulto de ética se basa en un yo estoy bien-tú estás


bien del Adulto. Esta postura adulta es diferente de aquella sin exa-
men yo estoy bien - tu estás bien del Niño, que es básica para la
salud mental, pero puede permanecer bien como un sentimiento
ingenuo, exagerado de estar bien o como una negación maníática a
reconocer cualquier cosa negativa. El maníaco niega aspectos nega-
tivos propios y de los demás, sus mensajes parentales son: Nada
malo puede pasar, todo es perfecto. Una postura ética evaluada por
el Adulto refleja un respeto básico por uno mismo y por los demás,
hasta que la realidad lo indica de otra manera. Es una postura que
discrimina y reconoce tanto lo negativo como lo positivo.

La protección, mejoramiento y bienestar, tanto de la gente,


como del mundo natural animado e inanimado son los fundamen-
tos sobre los cuales se basa la ética del Adulto, misma que apoya
la vida humana, apoya a los triunfadores.

Una decisión es ética si mejora el amor propio, desarrolla la


integridad personal y la integridad en las relaciones, disuelve las
barreras ficticias entre la gente, crea un núcleo de confianza genui-
na en uno mismo y en los demás y facilita la realización de las
posibilidades humanas sin originar daños a otros.

Una decisión no es ética si, como resultado de ella, una perso-


na es explotada y utilizada como un objeto inhumano; si la vida
humana es amenazada para propósitos ulteriores; si se edifican
barreras entre la gente; si las posibilidades humanas son despre-
ciadas, aplastadas o pasadas por alto; y si no existe posibilidad de
escoger libremente. Una persona ética se esfuerza en pro de un
ambiente en el cual las personas puedan convertirse en triunfado-
ras; aprecia y realiza sus posibilidades propias y se convierte en el
triunfador que nació para ser.
I
A manera de conclusión

Hemos insistido a lo largo de este trabajo que sí es posible


ser un empresario ético y exitoso a la vez, ya que no están reñidos
uno y otro calificativos, sino que son un complemento inseparable
para poder triunfar en la gestión de las organizaciones de hoy.
También debemos decir que es imposible separar al hombre de
negocios del ciudadano panicipativo, o del padre de familia y es-
poso responsable, nutricio y que ama con madurez; así como del
creyente que vive con intensidad el amor a Dios desde su propia
religión.

En lo particular, el ser cristiano es una forma de estar en el


mundo que nos permite ver la realidad circundante, descifrarla a la
luz del mensaje del Evangelio, y que nos dá la fuerza necesaria pa-
ra actuar en una forma tal, que todo lo que hagamos sirva para que
juntos colaboremos en la construcción, aquí y ahora, del Reino de
Justicia que vino a establecer Jesús.

Nos queda claro que el cristianismo no aval a un sistema que


genera pobreza. Es una fe, un modo de vida. Es una fe que se ex-
presa religiosamente. Es portador de una ética que formula Jesús y
que está contenida en el Antiguo Testamento, con un Dios que cui-
da al pobre, al huérfano, a la viuda, al extranjero. No se trata de un
Dios que pide ritos, sino que reclama a cada hombre que viva la
regla de oro, que lo que el hombre quiera para sí, que también lo
quiera para los demás. Si yo quiero lo bueno para mi y no para los
demás, me alejo del -Dios de Jesús.

Huminados por esta fe reconocemos que la economía se


debe orientar en bien del hombre, que éste debe ser su fin y no
utilizarlo como un mero instrumento. Algunos piensan que hoy en
78 Fernando Menéndez González

día ya no hay lugar para las utopías, que nos debemos dejar con-
ducir por las fuerzas rectoras del mercado. Sin embargo hemos
podido presenciar que el capitalismo duro no solo es anticristiano,
sino también es inmoral e inhumano, que con él no hay de donde
elegir; ha matado en nosotros la capacidad de imaginar un mundo
diferente, más humano. Jesús nos entrega la utopía del Reino de
Dios y nosotros debemos reconocer que la empresa de negocios y
en cualquier otra organización humana, como instituciones inte-
gradoras, se puede potenciar los valores cristianos en el interior de
la misma. Por ello, siguiendo la Doctnna Social de la Iglesia Cató-
lica, y que el Papa León XIII inicia en 1891 con su Encíclica
Rerum Novarum, se ha de respetar el principio de dignidad del
hombre, un ser dotado de razón y voluntad libre, creado a imagen
y semejanza de Dios, puesto que la empresa está para servir a los
hombres que entran en relación con ella.

Seguimos reiterando que sí es posible llegar a ser un hom-


bre de negocios ético y exitoso. Manifestamos que todos aquellos
de nosotros, que de una u otra forma tenemos influencia en el
mundo de los negocios, debemos recordar las palabras de Jesús:
Los que pertenecen a este mundo son más hábiles en sus negocios,
que los que pertenecen a la luz (Le. 16,8). Tomarlas en parte como
reproche, ya que no desean que nos veamos lentos, y también
como palabras de aliento, pues nos animan a que cada día estemos
mejor preparados en todos los campos, para que con la Gracia de
Dios nos dispongamos a vivir y actuar como cristianos adultos
comprometidos en cada uno de las dimensiones de nuestra vida.
79
En la Grieta de la Roca

Padre Cótico

Padre Nutriente

Responsabilidad Ética
Procesamiento Objetivo
de datos. Tecnos
Atractivo Personal

Niño Adaptado

Pequeño Profesor
Niño Libre o Natural

Figura 7.
1

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¿Hacia dónde va la religión? Postmodernidad y postsecularización.

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Religión y ciencia: ¿Todavía en conflicto?

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La ética cristiana: ¡fe o razón?
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Estética y vida cristiana

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La nueva era. ¿Sacralización de lo profano o profanación de
lo sagrado?

IO.Fernando Menéndez González.


En la Grieta de la Roca
Problemas éticos Contemporáneos en
la gestión de las organizaciones