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Actividad 1.

Viajando Por Los Supercontinentes

Las camas rojas, coloreadas por hematitas, indican un incremento del oxígeno en
la atmósfera a partir de 2.000 millones de años atrás, ya que estas no se
encuentran en las rocas más antiguas. La acumulación de oxígeno fue debida
probablemente a dos factores: la saturación de los sumideros y el aumento en el
enterramiento de carbono, secuestrado por los compuestos orgánicos que de otra
forma habría sido oxidado por la atmósfera

El Proterozoico es un eón geológico perteneciente al Precámbrico que abarca


desde hace 2.500 millones de años hasta hace 542,0 ± 1,0 millones de años. Se
caracteriza por la presencia de grandes cratones que darán lugar a las
plataformas continentales. Las cordilleras generadas en este eón sufrieron los
mismos procesos a los fanerozoicos. La intensidad del metamorfismo disminuyó
en este momento geológico. La Tierra sufre sus primeras glaciaciones, y se
registra una gran cantidad de estromatolitos. Sin duda, supusieron un importante
cambio en la biota terrestre. El Período Ediacárico de finales del Proterozoico se
caracteriza por la evolución de abundantes organismos pluricelulares de cuerpo
blando.

Uno de los eventos más importantes del Proterozoico fue el aumento de la


concentración de oxígeno en la atmósfera de la Tierra. Aunque el oxígeno
producido como sustancia de desecho por la fotosíntesis comenzó a producirse ya
hace 2.800 millones de años, en el Eón Arcaico, el porcentaje de oxígeno en la
atmósfera se mantuvo probablemente a sólo un 1% al 2% de su nivel actual hasta
que los sumideros químicos (oxidación de azufre y hierro) se saturaron hace
aproximadamente 2.450 millones de años, cuando comienza la Gran Oxidación.
Las formaciones de hierro bandeado, que proporcionan la mayor parte de mineral
de hierro del mundo son el resultado de estos sumideros químicos de oxígeno. La
formación de estas estructuras cesó hace 1.900 millones de años