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La relación de la

economía con otras


ciencias

Alicia Solís Gómez

Grado en Contabilidad y Finanzas

Universidad Rey Juan Carlos


La definición sobre lo que es la economía ha variado a lo largo del tiempo y aún hoy,
diferentes autores no terminan de ponerse totalmente de acuerdo.

Para realizar nuestro análisis tomaremos como referencia la definición que dan Samuelson
y Nordhaus, en su libro ‘Economía’, donde describen la economía como "El estudio de la
manera en que las sociedades utilizan los recursos escasos para producir mercancías
valiosas y distribuirlas entre los diferentes individuos"

En la propia definición de la economía vemos que se presenta a la sociedad como parte


principal encargada de realizar todas las acciones para la consecución de unos objetivos.
Esta sociedad ha estado y está influida por otras ciencias que provocan el cambio y dan
forma a la misma a través del tiempo.

En este documento nos centraremos en tres ciencias que están estrechamente


relacionadas con la economía como son:

 La demografía
 La historia
 La psicología

Todas las ciencias elegidas para este trabajo entran dentro de las llamadas “ciencias
empíricas”, al igual que la economía, que son aquellas que buscan el auxilio de leyes o
principios generales para elaborar teorías de comportamiento, explicar los hechos y
predecir los acontecimientos futuros.

Su carácter empírico está dado por su recurrencia a la experiencia, ya que se parte de


observaciones que se clasifican y abstraen para generar conceptos. Los experimentos
controlados y la simple contemplación de los hechos son suficiente para formular hipótesis
y dar respuesta a determinadas preguntas.

A lo largo de este documento iremos viendo las diferentes relaciones que se han dado y se
dan entre la economía y las disciplinas elegidas y cómo se influyen mutuamente para formar
el sistema económico y social que conocemos.
1. La economía en relación con la demografía

La población humana es la principal variable de la actividad económica por lo que la


demografía merece un estudio principal en nuestro documento.

La demografía tiene como estudio las constantes tales como natalidad, nupcialidad,
fecundidad, mortalidad, migraciones, etc. Estas variables demográficas no son
independientes, sino que dependen de condicionamientos socio-económicos y culturales a
la vez que tienen una profunda influencia sobre ellos.

Para la economía la información sobre la estructura y dinamicidad de la pirámide


poblacional de una sociedad es fundamental y esencial, ya que es esta sociedad la que
produce y demanda los bienes que genera el sistema productivo y permite la existencia de
la economía a su vez.

Además, debemos tener en cuenta que son las personas económicamente activas
(población activa) las que realizan los trabajos y generan los bienes que se intercambian
en los mercados, por lo que poder cuantificar y conocer cómo es este sector de población
es muy importante para la economía y su proyección futura.

En el caso de una sociedad altamente envejecida como es el ejemplo de España se ve


obligada a elaborar correcciones importantes en la política económica. Ya no es posible
sostener un sistema público de pensiones sobre el criterio de que los trabajadores actuales
con empleo sufraguen las percepciones de los pensionistas de hoy por lo que la edad de
jubilación debe aumentar o elevar la cotización, lo que implicaría hacer más evidente la
distancia actual entre lo que un trabajador cotiza y la pensión máxima a la que tiene
derecho.

Como puede apreciarse, el envejecimiento de la población dice mucho sobre las


excelencias de la sanidad, pero complica las políticas económicas y provoca que los
diferentes partidos políticos tengan que plantear soluciones a largo plazo para poder
mantener el estado de bienestar.
Como ejemplo de esto tenemos la pirámide de población de 1970 en España cuya edad de
jubilación era de 60 años.

Hoy en día y con una pirámide poblacional como la siguiente, la edad actual de jubilación
se ha visto aumentada hasta los 67 años.
Este sería un ejemplo del uso de la demografía en el campo de la economía, que aporta
una visión a largo plazo del porvenir de una sociedad y permite minimizar los efectos
negativos de estos cambios si se toman medidas y proponen soluciones antes de que las
consecuencias se hagan notar.

2. La economía en relación con la historia

La historia y la economía han estado estrechamente ligadas desde el principio de los


tiempos. Podríamos retroceder hasta el neolítico cuando aparece por primera vez lo que
llamaríamos una “economía primaria” con la intensificación de la producción para permitir
un mayor número de cultivos y con ello la existencia de excedentes lo cual permitió la
existencia de asentamientos permanentes, especialización laboral y en consecuencia
estratificación laboral.

Con las culturas egipcia, griega y romana, en ese orden, el sistema esclavista constituyó la
base de la economía. La principal riqueza provenía del trabajo de los esclavos en la
agricultura y a su vez se produjo un aumento en la actividad comercial, si bien no era muy
eficiente.

Con el paso del tiempo y la pérdida de un imperio que protegiera a su pueblo, comenzaron
a formarse feudos, donde los campesinos iban a vivir en las cercanías de un castillo y a
cambio de la protección del señor, le entregaban una cantidad anual de su cosecha
llevando a cabo un modo rural de trueque.

A finales de la época feudal comenzó a surgir una nueva forma de producción de


riqueza diferente a todo lo conocido hasta entonces y basada en la aportación de un cierto
valor añadido a las mercancías.

Este tipo de economía a grandes rasgos es la que prevalece hoy en día, donde a un
producto cuyo coste de creación es X se le suma un valor añadido por el trabajo realizado
o la distancia hasta el punto de venta el cual proporciona al fabricante un beneficio mayor
que le permite mejorar su sistema de producción.
Con la difusión de la moneda, la letra de cambio y los pagarés, el cobro de interés deja de
ser un tabú y se convierte en el medio de vida de la parte más rica de las poblaciones,
donde a cambio de un préstamo durante un tiempo determinado el prestamista obtiene un
beneficio pactado. Comenzaban a formarse pequeños bancos de créditos.

Tras la revolución industrial y la llegada de las fábricas se comenzó a generar un nuevo tipo
de economía donde la riqueza se convierte en un fin en sí mismo y obtener la mayor
cantidad de dinero posible hace a la persona más digna, es la época del capitalismo.

Paralelamente a este movimiento surgió en algunos países la idea contraria, llamado


comunismo, donde la planificación centralizada, la supremacía del bien común y el estado
sobre el individuo se veían como la solución a los problemas generados por el capitalismo
y un modo de vida ideal para todos sus miembros.

Los contras de este movimiento ideológico-económico no tardaron en aparecer destruyendo


en gran parte la idea y prevaleciendo solamente en algunos lugares del mundo donde
actualmente se mantienen como Cuba o ya apenas China.

Actualmente vivimos una época de crisis económica que se viene arrastrando de hechos
pasados y que tiene una serie de antecedentes que podemos conocer gracias a la historia
económica.

Con todo el conocimiento que poseemos acerca de cómo ha ido evolucionando la economía
a lo largo del tiempo, como una aproximación del PIB mundial en los últimos 2000 años,
podemos hacernos una idea de qué procedimientos funcionaron antaño y evitar así cometer
los mismos errores que nuestros antepasados y a la vez aprovechar sus éxitos para
conseguir avanzar de un modo más eficiente.
3. La economía en relación con la psicología

De entre las ciencias elegidas para su análisis en relación con la economía, la psicología
puede parecer a simple vista la menos vinculada pero la realidad es que se trata de una
disciplina donde se estudia los comportamientos de las personas según una serie de
variables, al igual que la economía.

La psicología económica trata de identificar el comportamiento económico de los individuos


relacionado con las emociones y aportar la orientación precisa para la toma de decisiones.

Así, su objeto de estudio es el comportamiento económico en diferentes contextos,


considerándolo en sus manifestaciones individuales, grupales y colectivas y en sus
componentes interactivos, simbólicos y estructurales. Esto implica considerar las variables
que inciden en la toma de decisiones económicas individuales y colectivas a nivel de la
motivación, actitudes y toma de decisiones de los consumidores y productores y los
procesos de toma de decisiones de los actores claves donde reside el poder económico.

Esta psicología económica podemos decir que tiene el doble objetivo de estudiar y analizar
cómo la economía afecta el comportamiento de los individuos y cómo dicho comportamiento
afecta a su vez a la economía.

Con la ayuda de psicólogos, algunos economistas han analizado, por ejemplo, las causas
del bienestar individual, explorando la relación entre el nivel de renta o riqueza y la
percepción de felicidad.

Según diversos estudios parece observarse que, a partir de cubrir las necesidades básicas,
el incremento de ingresos no es relevante en la mejora de la satisfacción personal, algo que
los economistas deben tener en cuenta para poder prever las acciones de los miembros del
sistema económico en su beneficio.

Las distintas variaciones de la economía afectan a la sociedad tanto a nivel monetario como
a nivel emocional.

Por ejemplo, en el caso de las recesiones las personas deciden gastar menos y retrasar las
inversiones que tenían previsto para más adelante, pero esto no es siempre por un motivo
económico como puede ser una disminución de su poder adquisitivo sino porque
mentalmente creen que no es la época adecuada o que podrían perder todo su capital de
un momento a otro. Así, estas decisiones dependen del estado de la economía, pero
también de la percepción individual sobre el entorno.

Los determinantes de las decisiones económicas incluyen factores personales, sociales,


culturales, situacionales y también factores económicos generales que estimulan o inhiben
la conducta

Los estudios sobre la psicología económica, como el gráfico inferior (Índice de Felicidad de
las Naciones Unidas de 2012) confirman que hay otros factores, además del nivel de renta
o riqueza, que determinan el nivel de felicidad, tales como la familia, los amigos, la salud,
un trabajo gratificante, etc.
Por todo ello, las políticas económicas deben tender a cuidar la educación, la sanidad y el
empleo, entre otros aspectos, por constituir pilares fundamentales del bienestar de los
ciudadanos.
4. Bibliografía

 Samuelson, P. y Nordhaus, W. (1986), Economía. McGraw-Hill.

 Comín Comín, Francisco (2011). Historia económica mundial. De los orígenes a la


actualidad. Alianza Editorial.

 “La crisis económica actual. Análisis de sus antecedentes” (2014). Recuperado de:
http://www.bdigital.unal.edu.co/44682/1/46413-225502-1-PB.pdf

 “La economía en la historia, una mirada al pasado y una visión de futuro” (2015).
Recuperado de: https://www.bbva.com/es/la-economia-en-la-historia-una-mirada-
al-pasado-una-vision-de-futuro/

 Enciclopedia de Ejemplos. "Ciencias Empíricas". (2017). Recuperado


de: http://www.ejemplos.co/20-ejemplos-de-ciencias-empiricas/

 “Análisis económico en porciones” (2017). Recuperado de:


http://jamendikute.blogspot.com.es/2017/?m=1

 Denegri Coria, M.:(2010) Introducción a la psicología económica, Edición


electrónica gratuita. Texto completo en www.eumed.net/libros/2010b/681/

 “La demografía cambia la economía” (2016). Recuperado de:


https://elpais.com/economia/2016/06/17/actualidad/1466171328_345412.html

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