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Canción de Rosa del Cauca

A Efe Gómez

Cerca de donde júntase


la Comiá con el Cauca,
Rosa pícara vivía
—del campamento lujuriante Hada.

Guisos cuán apetitosos


mano albi-roja guisaba
—Rosa maritornes única!
(mejor sus manos rosa-albas,
frentes, mejillas que la fiebre dora,
frentes, mejillas que la fiebre exalta,
acariciaban —gaviotas
sobre la mar que hispe la borrasca—)

Oh Rosa la de mis besos


y en su boca vibrátil... (tibia aljaba
de la lengua vivaz —venusina
flecha para mi boca sansebastianizada...—)

Oh Rosa la de los ojos


como la noche cerrada:
y un sutil estrabismo los volvía
pérfidas y malignas azagayas
para mi corazón —al par audaz y tímido—,
para mi corazón: dardos, virotes y macanas!
Y me herían dulcísimos sus ojos
de terciopelo —negros— y de lascivia —en llamas!

Oh Rosa de los abrazos


de fulva leona en brama!
Rosa pícara felina!

Y en sus brazos morenos naufragaba


mi ser —mi ser, a pique, jubiloso!—
Oh mármol móvil en la móvil hamaca!
Oh mármol ágil sobre los yerbales!
Rútilo mármol en las rubias aguas 1
del Cauca río: —retozante Fauno,
flavo Sileno ansioso de la nuda Oreada
fogoso mármol, Venus
sapiente, en la alcoba, a la noche insomne y ávida!

Cerca de donde júntase


la Comiá con el Cauca,
Rosa pícara vivía
—síntesis de Ninones y de Aspasias.

Por ella, riñas, enojos,


celos, duelos, algaradas:
Rosa, Helena de esa Troya,
mucho más hembra que la Helena clásica!
Rosa la de los labios gordezuelos
y los perfectos muslos y las róseas cúpulas elásticas!
Rosa..., fugada con los años idos...:
¿dónde amarás ahora, Venus de Bolombolo, Lais del Cauca?

Cauca Río 1926 revisada 1931


La noche

El día es lo más ciudadano que hay. Eso no me lo puede negar nadie. El día tiene gentes y
casas y pegados en las cintas vertiginosas de las calles tiene tranvías – coches – autos – etc. –
etc. Cualquier día de la semana llámese lunes o sábado – está siempre lleno de ciudades. Pero la
noche – ah! caray! – la noche es lo más inculto que se conoce hasta hoy. La noche está bien en
los matorrales. La noche – primitiva – selvática – reacia a la civilización – es el último resto de
salvajismo en el mundo. ¿No habrá quién colonice la noche?

Luis Vidales
Concierto de Rock en el Vaticano

Extraña mujer ha llegado a mi vida.


Tiene la nariz de Atenea
esculpida por Fidias.
La mirada de Greta Garbo
buscando amor en el blanco telón de un cinematógrafo
y canta con la sensualidad de Madonna.
Me dice: Espérame ya regreso,
debo dar un concierto de rock en el Vaticano.
Es verdad. Veo el concierto por televisión
Las once mil vírgenes gritan histéricas
desgarrando sus vestiduras
Esta extraña mujer se pasea por todas las habitaciones, desnuda.
Fuma marihuana, desnuda.
Baila sobre mi libro preferido ¨Histoire d' O¨, desnuda.
Cansada la acuesto
y tengo que besarle las nalgas para que se quede dormida.
Ella, en cambio, no besa, muerde.
Mi cuerpo está lleno de cicatrices.
Cuando me desea, no dice: "Ven, penétrame".
Comienza a rugir como una leona en celo.
Antes de que saque las garras y me devore
me le monto encima.
Y así nos quedamos meses enteros haciendo el amor
Hasta que el Papa la manda a llamar
Para que dé otro concierto de rock en el Vaticano.

Elmo Valencia
Quién de mis descendientes
llevará en su sangre
el linaje del Rey Mendigo de Etiopía
la desgracia de Oceanía
mi odio salvaje a la filantropía
los jadeos de mi cópula en un tranvía
la luz del día por no decir Virgen María

¡Ay! ¿Quién me heredó la geometría?


¿La porfía sin garantía de un nuevo día?
La gnomometría la paracelsofía
la eliphasabiduría leve
la barroquería la joyería siria la cifra áurea
el dulce de sidra la sopa de victoria
la jaculatoria de la Moira
los coñitos de colibrí en lágrimas al vapor
mi memoria de los Cantos de Maldoror
de Altazor
de Esperando a Godot
la leyenda del Santo Bebedor
mi Duccassiano dolor que es puro humor
que es puro humo de oro
cuando me fumo un lingote
con mi gracia y mi bigote
untado con sorbete de zapote

Yo nunca he visto cara a cara a un ajolote


y mis respetos al zopilote
quien me dio la dote de su porte
es decir su negrura que flota de sur a norte
Quién de mi futura cohorte
llevará en su cogote
la diadema de mi sorte
que es un arco de luz
con el que ahorqué a la morte
y le di un tiestazo en la testuz
como el que recibió el ciego avestruz
cuando le cayó la maldición de un arcabuz
en su tierra zulú

A ti Casafuz
te vi en el río Sinú
mientras mi anhelo
era María de la Luz

¡Ay!
Mixtura
de mi futura
prosapia

Yo siempre amé
el Cántico Espiritual
de San Juan de la Cruz

Vuelve palomica de oro


yo soy tu ancestro
hablándote desde 1999
Tú eres mi cierzo sublimado
que del aire de mi abuelo
una salmodia damasquina tomas

Tú eres mi retama de ámbar en el mar

¡Ay!
Mi bisnieta sobrina
Cuatinvina suprimulta la lucherpia

¡Ay!
Mi bisnieta sobrina
y la manoplintia supertente

¡Ay!
Mi bisnieta sobrina
Pelodis de caplingo

¡Ay!
Mi bisnieta sobrina
Tupiste il ichestercio

¡Ay!
Mi bisnieta sobrina

Yo supe la historia
de Abelardo y Eloísa
Tú eres mi heroína
mi papisa

Te pareces a la Niña Pamplemuza


pero tú vas más de prisa
por la galaxia difusa
de mi ruta infusa
por donde la brizna marina
trae el canto de una merluza

Jairo Guzmán
El espejo

No es verdad que los ojos sean el espejo del alma


Si tal ocurriera los asesinos caerían fulminados
Y nada sucede cuando el torturador cruza y se peina

Omar Ortiz
No cree en Dios

¡Qué escándalo!
El Papa no cree en Dios.
Un reportero lo ha entrevistado.
Confirmada la noticia.
Una basílica se derrumbó.
El Papa no cree en Dios.
No entregará el oro del Vaticano
a los pobres de la tierra.
No hará una huelga de hambre
para que los pueblos se acerquen al cielo
ni para que haya justicia.
El Papa no cree en Dios.
No es una novela de Jardiel Poncela.
No es una noticia sensacionalista.
No cree en Dios.
Vive entre lujos y guardaespaldas.
Encerrado con una llave de oro en su palacio.
Sólo se queja de tener 84.
De resto le va bien, le va bien.
Lo ha confirmado un reportero
Y no cree en Dios.
No cree en Dios.
No cree en Dios.

Fernando Rendón
La plaza mercurio (v)

a estas alturas
y habiendo perdido
mis repuestos más genuinos

-todo lo relacionado con materiales para la construcción-

me pregunto
con la esperanza
en déficit

¿dónde está el amor


su Servicio Técnico Permanente?

¿dónde está el amor


sus óptimos sistemas de reciclaje?

¿dónde está el amor


sus lubricantes
combustibles
y Diseños Exclusivos?

pero nadie
nada me contesta

nada se sabe

mis palabras son inútiles bisuterías


hilos infinitos los verbos

moños los adjetivos

estacas
los sustantivos
en el palpitante
corazón
del instante

no hay
de qué
asirse

basta nombrar algo


y empieza
a desaparecer

oscuros corredores
las palabras
conducen a la disolución

morir
es estar
atrapado
en un decir

boca
de sombra

herida
creciente

expandida
en el aire

mas ella viene ya

la flotante

la despojada de palabra y vestidura

la que adviene en la movilidad de los océanos

en las ondulaciones de las arboledas

en la Tierra que galopa

en la cita de los eclipses

la que atraviesa las fronteras del estado Bardo

y nos ha encontrado enajenados en las entradas de los úteros

la rosa transfigurada

la señal de rocío en los labios de la última mañana


la brújula en la nieve de los bienaventurados

la que bautiza con su aliento a los seres que brotan de las gemas de la noche

la memoria guardada como un secreto resplandeciente dentro de las primeras piedras

la que viaja en las órbitas de la piedad

aquella para quien no tenemos ojos suficientes

ni respiración para subir hasta las cumbres de sus nombres vibrantes

la que desciende a semejanza de las cascadas y asciende a semejanza de la


lava

cuyo paso ha quedado grabado en los anillos de las sequoias

la del supremo tam-tam guardado en los palacios de la luz hasta la batalla final

la que conduce el rebaño de lenguas desaparecidas hasta los abrevaderos del silencio

porque nuestro destino no está en el itinerante velorio de Logos

sino en la pureza de sus manos invisibles que han tañido las cuerdas de la eternidad

Luis Eduardo Rendón


Abuela de pájaro

No escribas más poemas no escribas más poemas


Me gritaba mi abuela desde la cocina
Vas a inundarlo todo ya no puedo moverme
No encuentro mis bombachas en los baúles
Se me ha ido la mano de pique con los tamales
No soporto más burlas por las tapias del vecindario
No escribas más poemas sal a la calle
A conseguirte una muchacha
A conseguirte un fusil aunque sea
Lástima no pareces mi nieto
Yo siempre he sido revolucionaria

Jotamario Arbeález
El amor

Después de todo, la vida se podía perder en cualquier momento


Entonces por qué preguntar por el paraguas o por los zapatos
Olvidados en el bus.
El miedo al amanecer
Cuando de nuestro interior
Sale la voz nueva
Las noches de vigilia
Sin ti
Peligrosas
Como el niño sin padre
O el ciego
En un diálogo de dos
Entonces por qué exiliarse
Por la pérdida del pelo
O algún diente
El amigo callejero
Un guía
Para las ausencias
Y en las noches de tinieblas
Viajarás mejor si estás solo
El juicio es una sonrisa de perdón
Por si las moscas
Dicen algo es mejor contarlas
Y pensar que los muertos
Contamos tanto
Como tus sueños.

Margarita Cardona
El hambre

Mientras miraba fijamente las vueltas que daba un pollo


en el asador
Advertí que a pesar de poner todo empeño de mi parte
no podía cerrar la boca.

Afortunadamente había pasado desapercibido para las personas


Que a esa hora acostumbran pasearse
A lo largo de la calle.

Cuando tocado por la curiosidad alguien se detuvo


A mi lado y echó una ojeada

Luego con el aire del domador de circo que mete su cabeza


En la boca de un león, introdujo la suya en mi boca
Y volvió a sacarla al parecer sin ningún desperfecto.

Sólo en la expresión avergonzada de su rostro


Se adivinaba que acababa de perder la cabeza.

Raúl Henao
Sobre estos poemas

Porque la poesía me parece un acto temerario y audaz que rompe con lo acostumbrado, intenté
esta reunión de poemas colombianos de visión alucinada. Son poemas que invocan los
cambios y retan las tradiciones. Poemas que sueñan con ser herejías, poemas de desconcierto
que avanzan a tientas en estéticas dispares e inverosímiles. No buscan la razón ni se dejan
tentar por formalidades.
Cada uno de ellos, contiene una poética. Cada uno quiere inaugurar un ritmo y fundar un
mundo. Cada uno consigue un movimiento en los paradigmas semánticos de la nación y anima
hacia otras trasgresiones.

Angye Gaona
Nació en Bucaramanga, en 1980. En 2009, publicó Nacimiento Volátil, con ilustraciones de
Natalia Rendón, editado en Italia y en Brasil en 2012. En 2015, ganó el estímulo de creación
departamental en poesía con su libro titulado Comentario sobre el carácter radical, que canta a la
historia, la geografía y la idiosincrasia del territorio comunero de Colombia.
En 2001 dirigió la exposición internacional de Poesía experimental en el marco del XI Festival
Internacional de Poesía de Medellín. En 2010, realizó el poema digital Los hijos del viento,
disponible en http://viento.wix.com/viento, un réquiem a los hombres y mujeres que
murieron durante décadas de conflicto armado colombiano. En 2011, obtuvo premio de
escultura regional con su poema visual Reja.
En 2012, presentó una antología de poesía virtual y el taller Poesía en medio digital:
exploración de motivos en la XVI Escuela de Poesía de Medellín y en el I Festival de Cultura
Libre de Bucaramanga.

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