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M. C. GRIFFA.

J. E. MORENO.

CLAVES PARA UNA PSICOLOGA DEL DESARROLLO.

MADUREZ Y ADULTEZ.
1. EL MUNDO ADULTO Y LA MADUREZ HUMANA: Las expectativas
de vida se han incrementado en las ultimas décadas por una parte por los
avances de la medicina; porque las guerras actualmente se han focalizado
en determinadas regiones, por la ausencia de conflagraciones mundiales en
los últimos cincuenta años que diezmaron a conflagraciones enteras porque
mejoraron las condiciones sanitarias. Por otra parte, en muchos países se
han impuesto ideologías o implementaron políticas que propugnaron el
descenso de la tasa de natalidad. Consecuentemente, ante la prolongación
del ciclo vital y la disminución de nacimientos se produjo, entre otros
fenómenos y en los países desarrollados, un cambio en la estructura
demográfica. Asi, esta nueva estructura se caracteriza por un mayor
porcentaje de población adulta y anciana acompañado de una disminución
progresiva de niños y adolescentes.

Como consecuencia de la prolongación del ciclo vital y del incremento de la


población adulta la psicología evolutiva fue urgida a estudiar, comprender y
diferenciar esta franja vital. Esta extensa etapa que transcurre entre los 18 y 65
años, cuenta con cuatro momentos:

 18/ 25 “Juventud o segunda adolescencia”:


 25/ 30 “Adultez joven o segunda adolescencia”:
 30/ 50 “Adultez media”:
 50/ 65 “Adultez tardia o segunda adultez”.

Consideramos a esta etapa del ciclo vital como el momento de la adultez y la


madurez, pero ancada en la adolescencia, como los nombres de las sub etapas
los sugieren. Por un lado, el vocablo “Adulto” proviene del latín Adultus participio
de Adolescere, que significa crecer, desarrollarse y del que derivan adolecer,
adolescente, hombre joven por ejemplo. Se aplica a la persona o animal que ha
llegado a su pleno desarrollo o edad en que es apto para la procreación. Significa
haber llegado a cierto grado de perfección, cultivado, experimentado, el que posee
buen juicio, prudencia, sensatez. Por otro lado relacionamos adultez con madurez,
vocablo que proviene del latin maturus, de donde se deriva el antonimo prematuro.
Maduro designa el estado a sazón de los frutos para ser recolectados o par ser
comidos. O bien, el estado oportuno para que las cosas den resultado o frutos.

Teniendo presente estos significados etimológicos y semánticos investigaremos la


complejidad de las vivencias de la adultez: sus cambios físicos y psíquicos, la
procreación y la formación de la familia, la importancia tanto del trabajo como del
tiempo libre, los condicionamientos culturales, los intereses sociales y
trascendentes que configuran la constelación peculiar de este periodo.

En cuanto a los cambios físicos, esta es la apoca tanto de la plenitud como del
comienzo de la declinación. Esta declinación es lenta y gradual entre los 20 y los
65 años, pudiendo ser en parte atenuada o demorada mediante el mantenimiento
de un estilo de vida saludable en todos sus órdenes, es decir, en l físico, en lo
psíquico, lo social y lo espiritual.

La declinación física de la adultez afecta el desenvolvimiento en algunos casos


aunque no en otros, de las funciones psicológicas. Asi, todo sujeto para el
desarrollo de la vida diaria necesita solo de algunos aspectos de la capacidad de
sus órganos. Cada uno de ellos posee de una capacidad extra llamada “reserva
de órgano” para ser utilizada en eventos o en condiciones inusuales o estresantes.
Es en esta capacidad de reserva que se produce primero la declinación funcional.

Es propio del adulto, la vivencia del tiempo como una realidad limitada y de allí
que le atribuye mucho valor
2. ETAPAS DE LA ADULTEZ: Se proponen y analizan cuatro etapas de la
adultez. Acerca de las dos primeras de estas “juventud 18/25” y “adultez
joven 25/ 30” D. Levinson expresa que se conforma precisamente en dicho
periodo la meta del desarrollo adulto, es decir, la “construcción de una
estructura de vida”. Esta abarca aspectos externos (participación social y
cultural, familia, actividad religiosa, trabajo, por ejemplo) y aspectos internos
(valores, vida afectiva, entre otros). La conformación de la estructura de
vida permite a los sujetos transitar periodos estables, pero entre estos viven
otros de transición. En los primeros, de una duracion aproximada de 6 a 8
años, se realizan elecciones para desarrollar su vida (elección profesional,
matrimonio, por ejemplo); en los periodos transicionales de 4 a 5 años, las
personas revalúan su vida y exploran nuevas posibilidades (cambio de
trabajo en búsqueda de mayores ingresos y mejores alterativas, crisis
matrimoniales, etc).
18/ 25 “Juventud o Segunda adolescencia”: D. Levinson considera como
momentos significativos en el transcurso de la juventud, que continúan durante la
adultez joven a:

“Salida del Hogar”: Lo cual conlleva una mayor autonomía respecto de los padres,
especialmente en el ámbito económico y psicológico; en segundo lugar un mayor
contacto social, como también la incorporación a instituciones en las que se le
asigna un status intermedio entre el que posee en la familia y el que tendrá en la
adultez. Ejemplo: en la universidad adquiere el status de estudiante, en las
empresas el estatus de cadete o de pasante.

“Ingreso en el Mundo adulto”: Explora sus posibilidades de vida, adquiere mayor


autonomía respecto de su nucleo familiar, asi construye una estructura de vida
estable como el matrimonio o el logro de trabajos mas permanentes en el tiempo.

En la sociedad contemporánea es llamada segunda adolescencia, debido a la


moratoria o prolongación de este periodo. Es una etapa de artificial transitoriedad
hasta llegar a la autonomía o responsabilidad plena.

Durante este periodo culmina el desarrollo tanto de las estructuras intelectuales y


morales, como el propio de los cambios fisiológicos, alcanzando asi la cúspide
física e intelectual. Asimismo, los jóvenes tienden a lograr la estabilidad afectiva,
pues sus vínculos son mas permanentes y con un mayor compromiso emocional,
ingresan a una vida social plena, suelen iniciar el trabajo y/o los estudios
superiores; tambien es frecuente el inicio de noviazgos estables, de la vida
matrimonial, de la paternidad. Estas dos ultimas notas se observan mas
frecuentemente durante este periodo durante las clases de bajos recursos

La vida ,matrimonial y el trabajo son elementos básicos para la maduración de la


personalidad; suponen el autosostenimiento social, psicológico y económico. Por
una parte, las exigencias y pautas culturales contemporáneas prolongan la
dependencia familiar, favoreciendo mas en los jóvenes las fluctuaciones afectivas,
la falta de experiencias vitales comprometidas, la tendencia a idealizar; por otra
parte, contradictoriamente la sociedad mantiene la vigencia de las metas para este
periodo pero no crea las condiciones de factibilidad para el logro de las mismas.

Desde el punto de vista físico en la época de la plenitud caracterizada por la


conjunción de fuerza, energía y resistencia. A los 25 años a mayor parte de las
funciones corporales están completamente desarrolladas.

En la juventud son poco frecuentes las enfermedades.


25/ 30 “Adultez joven o Adultez temprana”: Es etapa del encuentro o del
conflicto entre generaciones, de la continuidad o discontinuidad entre las
generaciones. Es el periodo en que comienzan a plasmar el proyecto vital, su
vocación; aunque todavía tienen que efectuar importantes elecciones de vida.

Hay una tendencia marcada a adaptarse a lo social, a dedicarse al trabajo y a la


familia. Sin embargo hay poca autorreflexión y dedicación a actividades para si
mismos. Hay mayor autoexigencia y menor autosatisfacción. Asi tambien esta
incrementado el impulso a imponerse, hay una necesidad a expandirse, sobre
todo en el sexo masculino. Asi, desea el éxito, el ascenso social y predomina una
actitud optimista. Le preocupa aprovechar las posibilidades de realización
personal. A medida que se quiere realizar lo elegido, se renuncia necesariamente
a otras posibilidades.

Rappoport considera tres problemas cruciales que dominan la vida de la mayoría


de los adultos jóvenes: 1. La elección de pareja; 2. La elección de una carrera u
ocupación y 3. La desilusión la cual refiere a la realización en que los jóvenes
evalúan y modifican las ideas e ideales que poseen de si y del mundo. Frente a la
niñez y la adolescencia como periodos de momentos mágicos y encantados, la
adultez joven es un periodo de desencanto, en que se evalúan los vínculos de una
manera mas realista. Mientras que el adolescente realiza fuertes reclamos a los
padres y pretende modificar la personalidad de los mismos, en este periodo se
plantea la relación parental como una coexistencia entre iguales y disminuye la
expectativa de modificar a sus antecesores. Asimismo se modifican las relaciones
entre los pares, ya que en la adolescencia se los idealizaba, pero ahora los ve de
un modo mas realista, con sus aspectos buenos y negativos. En relación con la
percepción de si mismo abandona la ilusión de ser como la mayoría de las
personas y acepta la necesidad de forjar su propio camino. Debe explorar fuera
del sistema de recompensas y castigos de su hogar, evaluando su eficacia en el
mundo de los adultos. Asi recorre el trayecto de la ilusión a l desilusion.
30/ 50 “Adultez media”: Es un periodo de realización pero tambien comienza el
replanteo de los compromisos asumidos anteriormente a la luz de los logros,
concreciones, que lo liberan de algún modo de los afanes diarios para abrirlo a
una nueva perspectiva de vida con una gama mas amplia de posibilidades. En
muchos casos coincide con aquello dejado de lado en su rimera elección
profesional/ocupacional, es decir, la asignatura pendiente. Por ejemplo, después
de la construcción de la familia nuclear, ya afirmado en su trabajo y profesión, se
abre a nuevos intereses como los artísticos, o bien a otros estudios que habían
sido dejados de lado por las exigencias y por el tiempo que demandaron las tareas
anteriores.

Edad madura, edad adulta propiamente dicha, edad de la plenitud, en esta época
media de la existencia del individuo puede ver ya como es el curso definitivo de su
vida. Por una parte, advierte que ya no se halla al principio de un camino; que la
dirección de su vida ya esta encausada. O puede experimentar que no ha hallado
un norte. En ambos casos, considera que es necesario evaluar hasta donde ha
llegado en su existencia, en su proyecto vital.

El paso de la adultez joven a la adultez media se detecta mas en los cambios de


animo y en la problemática acuciante que en cambios corporales específicos.

Al nivel físico solamente se detecta el ensanchamiento y el engrosamiento del


cuerpo. El ímpetu juvenil es suplido con una mayor capacidad de concentración,
perseverancia y resistencia. En un periodo en el que crece un caudal de
experiencias personales, se incrementan las actividades individuales y se perfila
mas nítidamente la individualidad, la singularidad. En la afectividad predominan la
estabilidad, la profundidad y el sosiego. Ahora tienen paso sentimientos y estados
sentimentales mas hondos y perdurables.

H. Erikson afirma que el logro característico de esta etapa de la adultez reside en


alcanzar a generatividad; pero si el sujeto fracasa en esta tarea se enfrenta con el
estancamiento.
La crisis de la mitad de la vida.

La necesidad de conocerse y de mirar adentro de si para vivir auténticamente se


acentua en algunas épocas de la vida y una de ella es la que transcurre alrededor
de los 35 y los 45 años. Elliott Jeques denomino a este momento “crisis de la
mitad de la vida” en el cual convergen modificaciones corporales reales y
fantaseadas.

El adulto comienza a sentir el valor del pasado y de la experiencia, como tambien


el advenimiento de la declinación de sus funciones. Los mejores años en el
sentido de su vitalidad y potencialidad biológica han pasado. Es consciente de
haber llegado a la cúspide y ahora comienza un diario descenso. Debe elaborar el
duelo de su juventud perdida y por las metas que no pudo o no supo alcanzar.
Toma consciencia acerca de las que jamas alcanzara; de modo que se abren
entre si diferentes caminos: uno es el de la negación maniaca, y, el otro es el de la
resignación para resignificar estas perdidas. La elaboración de este duelo implica
aceptar su finitud pero tambien le posibilita reencausar su camino mediante la
capitalización de su mayor experiencia y capacidad de insight, pues esta aun a
tiempo.

Visualiza que el abanico de posibilidades se ha estrechado, el campo de


alternativas anteriores es reemplazado por otro mas restringido, en el que la vida
no ofrece ya tantas bifurcaciones.

Son frecuentes los cuestionamientos acerca de los valores que rigieron su


existencia, los logros familiares, los objetivos laborales, económicos y sociales, el
uso que hizo de su tiempo libre, las amistades, entre otras cosas.

Toma consciencia de que ha llegado el turno de su generación de convertirse en


el referente de los mas jóvenes; se da cuenta de la soledad que este nuevo lugar
supone para tomar decisiones; como asi tambien percibe que se aproxima su
tiempo de envejecer y aun de morir.

La superación exitosa de esta crisis depende del reconocimiento de la


irreductibilidad de la propia muerte y aun de la existencia de impulsos destructivos
y aun autodestructivos dentro de cada persona. Debe reelaborar, normal o
patológicamente la posición depresiva (en el sentido kleiniano) porque la crisis de
la mitad de la vida es fundamentalmente una crisis depresiva.

S. Komarovsky afirma que durante esta crisis es fundamental reconocer los limites
que la realidad le impone a sus fantasias infantiles, omnipotentes y narcisistas. La
resolución de esta encrucijada supone la comprensión mas profunda de nuestra
básica incompletud y de nuestra finitud inevitable. Es preciso para ello, haber
matado suficientemente al niño maravilloso, ideal narcisista de los padres; ideal
que transmite al ser humano tal sentimiento de perfeccion que, mientras perdure
en el, no le será posible aceptar la propia mortalidad e incompletud.

Para E. Jaques esta crisis afecta la actividad creadora y se da en ambos sexos.

En un primer momento, la psicología evolutiva abordo el tema con relación al


hecho biológico llamado menopausia y a las depresiones o melancolías
involutivas., a las que tradicionalmente se las interpretaba relacionadas a estos
cambios corporales.

Se la considera como una época de inventario, de balance de lo conseguido.


Algunos cosechan el fruto de sus esfuerzos, otros reencausan sus vidas y tambien
están quienes incrementan sus lamentaciones y se sumergen en la depresión.
50/ 65 “Adultez tardía o Segunda adultez”: La adultez joven se caracteriza por
la expansión y la afirmación de si mismo a través del matrimonio, de la realización
laboral y profesional, como asi tambien de la obtención de una posicion social. A
diferencia de esta, la adultez media es la época de la culminación y de la reflexión
acerca del fin del camino de la vida, al que se percibe como un horizonte ahora
mas cercano. Se reaviva la angustia existencial que acompaño a la instauración
del proyecto de vida en la adolescencia, pero ahora específicamente se siente la
insignificancia de la vida individual en un tiempo y en un espacio infinito.

Comienza ahora la segunda adultez. Ahora gobierna la restricción y el centrar el


foco de atención en lo esencial.

La culminación de la capacidad física ha pasado y sobreviene la declinación.


Aparecen las arrugas, encanece el cabello y aparece su caída, se percibe la
perdida del vigor y del tono muscular. Aparecen los primeros achaques o torpeza
física, un cierto cansancio general y una disminución de la elasticidad. Puede
haber un quebrantamiento del sentimiento del propio valor. Algunos asumen
actitudes de hostilidad, maltrato y resentimiento frente a los jóvenes.

La consolidación de la personalidad suele ser acompañada de cierta perdida de


plasticidad y de flexibilidad ante los cambios.

Se produce el síndrome del nido vacio, que es cuando los hijos, ya grandes y
aveces casados se van del hogar, o, por ejemplo, tienden a desaparecer los fines
de semana que eran los momentos de encuentro familiar y de realizar actividades
en forma conjunta; lo que implica que el matrimonio se sienta solo y se vea ante el
desafio de encontrarse uno frete al otro, es decir, nuevamente pueden reencausar
el vinculo bipersonal, o bien este no soporta el desafío. Por este motivo, la pareja
matrimonial se descubre compartiendo nuevamente mas tiempo y con la
necesidad de fijar nuevas metas en su relación. Consecuentemente, aparecen con
frecuencia crisis matrimoniales que en algunos casos culminan en la separación
después de varios años de vida en común. De esto puede resultar el miedo a la
vejez solitaria, que resignifica antiguas experiencias de abandono y soledad; pero
tambien esta experiencia puede obrar como una señal de alarma para la
revalorización de vínculos ya existentes, o bien para gestar otros.

La ampliación de la vida espiritual puede compensar las perdidas progresivas en


el terreno físico y psíquico (pasaje de lo vital a lo espiritual). Lo pasional muchas
veces se atempera, la libido es sublimada y surgen actividades que se consagran
a valores espirituales como el arte o la ciencia o como cuidar o preocuparse por
otro. Se produce una mayor liberación de la búsqueda de logros, se desacelera la
loca carrera por ascender y el yo recala en lo próximo, lo presente, pero sin
acuciantes urgencias.

Esta etapa permite que la mascara social lentamente caiga cediendo el paso a un
yo mas austero. Según Erikson, en este estadio el yo alcanza la integridad, la cual
se logra a partir de la confianza acumulada del yo; esta es una experiencia que
transmite un sentido espiritual y trascendente. Tambien significa la aceptación del
propio ciclo vital.

Esta consolidación final permite que la vivencia ante la muerte atenue su carácter
atormentador. La desesperación expresa el sentimiento de que ahora el tiempo es
corto, demasiado corto, para intentar abrir nuevos caminos y alternativas en
búsqueda de la integridad; ya que la muerte, momento terminante y determinante,
es el ultimo instante de la secuencia del tiempo vivido para realizar el sentido de la
vida elegida, para configurar, según este, la propia figura.
3. NOTAS FUNDAMENTALES DE LA ADULTEZ:

 Madurez, Bienestar psicológico y Calidad de vida.

Una cuestión crucial que enfrenta la psicología evolutiva consiste en responder a


la pregunta: ¿Cómo es la personalidad madura?. Sostenemos con G. W. Allport,
que: “Al afirmar de una persona que es mentalmente sana, normal y madura,
debemos saber que son la salud, la normalidad y la madurez”.

El concepto de madurez esta tomado de la observación de la naturaleza y hace


referencia a la evolución del fruto que llega al fin previsto; ya que madurar supone
un progresar paulatino hacia una meta. Semánticamente, el termino madurez
designa la sazón que alcanzan los frutos en determinada ocasión, es decir, en un
tiempo oportuno; asimismo, dicho termino alude al buen juicio, a la prudencia o a
la sensatez, propio de una persona que ha llegado a su plenitud vital y no ha
llegado a la vejez. Como consecuencia de estas notas diversos autores señalan
como una característica distintiva la estabilidad, que conlleva a la integración y a la
armonía. De allí, que mientras en la adolescencia se acentúan modalidades
relacionadas como: discriminar, separar o polarizar la realidad para poder elegir;
de modo diferente el adulto acentua: unir respetando la diversidad, armonizar,
integrar. Esta actitud supone el reconocimiento de la posibilidad de la convivencia
de las diferencias.

El hombre, a diferencia de los animales, no solo vive sino que se propone un


rumbo en su vida, la orienta hacia un determinado camino. Logra la madurez
personal gradualmente, cuando dirige su vida hacia aquel fin que asume como el
sentido de su existencia, a partir de la captación consciente de sus limites y de sus
disposiciones. Es propio de la naturaleza del hombre que no solo experimente
cambios, sino que cambie el mismo desde si. La maduración del hombre implica
un devenir para ser, ya que frente al tener y al conocer privilegiamos: “ser“.

Cada etapa del ciclo vital manifiesta una imagen propia, cada una expresa un
significado, cada una supone un grado de madurez y logros específicos. Cada
hombre debe realizarse en cada una de las etapas de su vida para realizarse, a su
vez, en la vida. Se sigue madurando hasta la muerte.

Leopoldo Prohaska tambien afirma que la vida toda aparece como un proceso
único de maduración. El proceso total de la madurez es un caminar hascia la
ultima etapa, hasta alcanzar aquel valor que se logra en la ancianidad: la
sabiduría. Por lo tanto, hay una perfeccion y una madurez propia de cada edad, y
al mismo tiempo una dirección de perfección o de madurez creciente que finaliza
solo con la muerte.
En una misma línea de pensamiento C. Pedrosa enfatiza que la madurez que
supone la personalidad solo se puede alcanzar en la edad adulta. Las notas
fundamentales de dicha madurez adulta son:

1. Armonía de las funciones que suponen el autogobierno.


2. Visión global objetiva del mundo. Supone tanto la experiencia vital como el
salir de si mismo, asi como tambien la inclusión de la muerte en el plan de
vida.
3. Mayor aceptación de las limitaciones y posibilidades tanto de la realidad
externa como de la interna.
4. Plena asunción de las responsabilidades vitales tanto personales como
familiares,
5. Independencia y espontaneidad en el pensar y en el actuar.
6. Confianza en si mismo y serenidad.

La evaluación en psicología ha abandonado la mera búsqueda de patologías


psíquicas ara centrarse en la evaluación positiva del desarrollo de la personalidad.
En este marco se incorporan términos como bienestar psicológico, calidad de vida
o resiliencia, por ejemplo.

“Bienestar Psicologico”: es un constructo que hace referencia a como las personas


experimentan afectivamente su propia vida a lo largo de un continuo que va desde
lo mas positivo a lo mas negativo. Supone un componente afectivo y uno
cognitivo. Hay varios indicadores psicoafectivos y actitudinales como indicadores
de bienestar subjetivo; fundamentalmente la satisfacción por la vida y el concepto
positivo de uno mismo (autoconcepto o autoestima). Un positivo autoconcepto y
un alto nivel de satisfacción vital están mutuamente relacionados y constituyen un
aspecto de bienestar general o calidad de vida.

La OMS define la calidad de vida como la percepción que un individuo tiene de su


posición en la vida dentro del contexto de la cultura y su sistema de valores; como
tmbien en relación a sus objetivos, normas expectativas y preocupaciones. Las
áreas a evaluar son: la salud física, el estado psicológico, el nivel de
independencia, las relaciones sociales, el ambiente y la espiritualidad, religión o
creencias personales.

Este constructo puede ser considerado desde un punto de vista objetivo; es decir;
evaluando ingresos, vivienda, alimentación, etc, o desde un punto de vista
subjetivo que tiene en cuenta la percepción de los sujetos acerca de su bienestar,
mas alla de los datos objetivos. Se ha demostrado que la calidad de vida objetiva
tiene relativa o poca influencia sobre la calidad de vida subjetiva en adultos y
ancianos.
La psicologia estudia la calidad de vida analizando el grado de ajuste entre las
condiciones de vida y la experiencia de vida, es decir, haciendo hincapié en la
percepción y valoración subjetiva (satisfacción, bienestar) de aquellas condiciones
o situaciones de vida.

 Hacia la intimidad. Niveles de relación interpersonal: La relación


con los otros revela distintos niveles de profundidades diversas ,
diferentes grados de compromiso que se ponen en juego en todo
encuentro personal.

Nivel 1: En el cual las relaciones interpersonales se centran en una tarea en


común. El encuentro con el otro esta mediatizado por dicha tarea; la cual facilita la
relación interpersonal; y, ofrece en pretexto para iniciar una relación.

El sujeto fóbico o esquizoide, puede controlar defensivamente el vinculo cn el otro


a través de la actividad compartida y al fin logra realizar la tarea e integrarse al
grupo preservando su frágil identidad.

Nivel 2: En el cual las relaciones se apoyan en un “sistema de normas”


compartido. Este segundo tipo de relación interpersonal surge cando la tarea deja
de ser el principal punto de contacto de integración grupal. La aproximación al
otro ahora es mediatizada y regulada por un sistema de normas, explicito o
implícito que se adecua a las circunstancias y al tipo de tareas. Esto supone la
internalización de dichas normas, el desempeño de roles y las expectativas
respecto al comportamiento del otro que aquí entran en juego. Por ejemplo, el
sujeto considera que cumpliendo con ciertas normas va a ser valorado por el otro,
o lo van a aceptar como miembro del grupo.

En este nivel, por un lado, surgen normas que van conformando un marco
referencial grupal a partir del cual los individuos regulan su conducta dentro del
mismo; tambien facilitan la posibilidad de prever y anticipar comportamientos. Por
otro lado, promueven expectativas que posteriormente se plasman en esas reglas
o lemas.

En estas agrupaciones la dinámica de los roles se regula por mecanismos de


adjudicación y de asunción de los mismos e implica que el individuo juega sus
conductas en función de las situaciones/estimulo.

En este nivel el rol es la resultante del sistema de interaccion del que participan los
integrantes del grupo. Asi, la personalidad del miembro del grupo se delata en el
peculiar estilo con que asume un cierto rol.
Si bien los roles están pautados, el desempeño de estos permite la expresión de
las características de la personalidad. Es por tal motivo que este estadio
constituye una cultura grupal y supone un mayor compromiso personal que el
anterior en cuanto a la expresión de afectos y a la adecuación de la conducta
propia a las circunstancias. Asimismo, supone ponerse en el lugar de los otros y
exponerse a la mirada, a la palabra o al contacto fisico con el otro.

En los grupos se ponen en juego sentimientos y emociones compartidas


resultantes del interjuego afectivo de los integrantes. Esta emocionalidad
compartida en ocasiones amenaza la unidad yoica, ya que el grupo confronta a
sus miembros con una variedad de imágenes parciales difíciles de integrar. Asi,
experimenta la angustia de ser fragmentado, roto y percibe su fragilidad. Los
miembros del grupo se asemejan a una serie de espejos en los cuales el sujeto
puede reencontrar su identidad y alcanzar una nueva imagen de si que incorpora
la alteridad.

En esto se diferencia este nivel de sistema de normas del de tareas, en este ultimo
el sujeto puede relacionarse con el otro sin necesidad de intentar conocerlo, o de
afrontar la angustia de mostrar su interioridad y de reconstruir su identidad. En
este nivel tambien se da cierta posibilidad de ocultamiento y control; asi como en
el nivel de tarea un adulto puede rehuir mostrarse ateniéndose a hablar de temas
referentes a la tarea, en el segundo nivel se pueden ocultar aspectos de la
identidad o controlar las manifestaciones personales ateniéndose al desempeño
del rol esperado, ocultándose en el código normativo, en lo pautado socialmente.

Nivel 3: En el cual es posible la apertura personal. Por ultimo consideramos el ivel


de la intimidad en el cual ya no prima la tarea, ni el sistema de normas en el
encuentro con el otro, sino la apertura personal, al conocimiento mutuo en
profundidad. La construcción de la relación descansa en la creatividad de ambos
sujetos. El código de normas internalizado sirve como marco general en el
comienzo de la relación, pero luego el sujeto se ve inmerso en la necesidad de
cuestionar determinadas pautas o de crear otras. En la relación de intimidad
permanentemente se discuten y modifican las normas que regulan el vinculo, asi
por ejemplo, aquello que en un comienzo era prohibido y evitado puede ser luego
admitido, o incluso volverse habitual. En los momentos iniciales de la relación de
pareja o de amistad es esperable cierto grado de formalidad y de distancia
afectiva; pero pasado un tiempo esa modalidad de trato puede ser interpretada
como un congelamiento de la relación.

La intimidad supo tanto un permanente pensar y redefinir el vinculo entre ambos,


como grados mayores de compromiso personal y de responsabilidad en el mismo.
La mayor parte de los primeros tiempos de la relación es dedicada a hablar de la
misma, a conocerse y a cambiar las pautas que regulan el vinculo. Las tareas y las
normas se flexibilizan en función de ir mutuamente develando sus personalidades.

Una verdadera intimidad con el otro solo es posible cuando el sujeto ha constituido
ese nucleo de interioridad desde el cual actua y al cual todo esta referido, y
cuando la identidad esta lo suficientemente consolidada. Es decir, la capacidad de
intimidad solo puede desarrollarse en la medida en que el sujeto haya alcanzado
cierto grado de seguridad y de valoración de si mismo, de integración y de
autonomía. A nivel psicosocial, la intimidad supone cierto grado de
interpenetración con el otro sin que haya disolución de las respectivas identidades.
La experiencia de intimidad, para quienes no hayan desarrollado su personalidad
normalmente, les puede resultar angustiosa o peligrosa. Entonces, se ven
obligados a establecer relaciones estereotipadas con los demás y esto los sume
en un profundo aislamiento.

El vinculo de intimidad surge cuando la persona ha logrado una afectividad que


supera las posiciones egocéntricas y narcisistas. Es una relación de amor en la
que predomina la preocupación por el otro, se esta atento a las necesidades del
otro. Logrando la plenitud personal en la apertura y en la entrega al otro.

En este nivel de las relaciones interpersonales surge la acuciante necesidad de


estar juntos, de compartir experiencias, de abrir y abrirse a la mutua intimidad, a lo
interior, a lo profundo; pero paradojalmente enriquece y fortalece la identidad
individual.

La construcción de la identidad es considerada a principal tarea de la


adolescencia. En la juventud y la adultez joven la problemática central es el logro
de la intimidad; si esta fracasa el sujeto cae en el aislamiento.

Intimidad supone: “La capacidad de entregarse a las afiliaciones y asociaciones


concretas y de desarrollar la fuerza ética necesaria para cumplir con tales
compromisos, aun cuando estos pueden exigir sacrificios significativos”.

 Singular pero diverso: En la niñez temprana predomina el punto de


vista egocéntrico, paulatinamente el niño se va descentrando y
adoptando los puntos de vista de los otros.

La búsqueda de la “Singularidad” es un retorno a lo propio, pero teniendo en


cuenta al otro, a la sociedad, a la trascendencia. En la adolescencia esta
búsqueda de la singularidad la encontramos en la construcción de un proyecto de
vida. Pero, es en la adultez cuando este dinamismo de creación personal se
realiza o se renuncia a el, hundiéndose aun mas en la masificación
despersonalizante.

La adultez es la etapa que posibilita la actualización de lo mas peculiar, mas


singular de la persona. El termino singular proviene etimológicamente del latin y
significa: solo, único, sin compañero. En lenguaje corriente designa a:
extraordinario, excepcional, notable, extraño. Se define singularidad como
particularidad, distinción, separación de lo común, distintivo, carácter o cosa que
singulariza, originalidad. Asimismo, el adulto puede contribuir con sus propias
cualidades a la elevación de la comunidad. Para que esto sea posible es
necesario que logre la valoración de la singularidad pero apartándose tanto del
individualismo, del egoísmo, del narcisismo, como tambien de la tendencia a
subestimar las propias cualidades.

La singularidad no es la esencia del hombre, que en todos los sujetos es igual,


sino el modo propio y peculiar de ser de cada hombre en particular. Alude asi a las
cualidades que otorgan especificidad al modo de ser de un individuo. La
singularidad es una cualidad del si mismo, del nucleo personal, que se manifiesta
mediante rasgos de carácter, actitudes y estilos de vida. Es producto de las
potencialidades únicas heredadas, de la peculiar forma de apropiarnos del mundo
y de las elecciones de un camino en la vida, de una opción por realizar ciertas
cualidades concretas que nos hacen diferentes. Suponen una renuncia a ser
conformes a lo exterior, a la moda.

La madurez es una gran meseta en el despliegue de la experiencia humana, pero


cada uno la habita de un modo único aunque de forma compleja y diversa. Esta
diversificación permite tanto que cada uno viva cosas diferentes, como que cada
individuo las mismas experiencias las vivencie de una forma peculiar, por su estilo,
por sus cualidades, por su modo de ser único.

Frente a la multiplicidad de demandas puede concentrarse en las tareas mas


importantes. Asimismo, en este periodo el adulto exigido a vivir numerosos roles
sociales a veces se parapeta en ellos para defenderse de una busqueda que lo
singularice.

Es propio de la adultez la culminación en el proceso de formación de modos de


afrontamiento de situaciones amenazantes, como asi tambien el sujeto culmina de
definir su estilo de personalidad y e su educación se observa la definición de
estilos de aprendizaje. El desarrollo de temáticas como creatividad y modos
posformales del pensar intelectual se relacionan con este interjuego de
singularidad y diversidad.
 Resiliencia: Es una nota de la madurez. El termino Resiliencia
etimológicamente proviene del latin resili, es decir, saltar hacia
arriba, volver a entrar saltando, pero tambien alude a ser rechazado,
apartarse, retirarse, desviarse. Semánticamente remite a una nocion
extraida del ámbito de la tecnología que designa la propiedad de la
materia que se opone a la rotura por el choque o persecución. Dicho
vocablo expresa en los estudios dedicados a este tema la
“resistencia al sufrimiento” y “señala tanto la capacidad de resistir las
magulladuras de las heridas psicológicas como el impulso de
reparación psíquica que nace de la resistencia”. Dicho vocablo
intenta dar cuenta de como una persona es capaz de sobrevivir y
superar adversidades a pesar de las condiciones de la vida
familiares y/o sociales, enfermedades, lesiones, catástrofes
naturales.

La Resiliencia es el arte de navegar en los torrentes.

Allí encontramos la caja negra de la capacidad del yo.

La Resiliencia es un proceso posible de ser promovido y desarrollado, que permite


al individuo salir fortalecido y transformado por las experiencias de choque con la
adversidad y el trauma, logrando asi un despliegue de sus capacidades
(emocionales, cognitivas, sociales, por ejemplo) para alcanzar una vida
significativa y productiva. Es una respuesta global que implica tanto sus fortalezas
internas y sus habilidades como el soporte social; este modelo tríadico y ecológico
enfatiza tanto sus elementos y las relaciones entre estos, como la posicion
interactuante del individuo en el mundo. Asimismo, implica una adaptación positiva
en cuanto la persona desarrolla un aspecto de su personalidad, o bien, cesa en la
repetición de una conducta disruptiva. Dicho proceso implica tanto resistencia ante
la destrucción como flexibilidad para la reconstrucción, aun en un medio adverso.

Muchos autores utilizan la metáfora del “tejido de la Resiliencia” en cuanto permite


dar una imagen de la reconstrucción de uno mismo. Si bien no existe reversibilidad
del trauma lo posible es una metamorfosis, o resignificacion del pasado.

Algunos pilares de la Resiliencia individual y social son: el amor; la autoestima; la


creatividad; el humor; la autonomía e introspección; independencia; capacidad
para relacionarse; baja susceptibilidad; iniciativa; moralidad; redes de apoyo;
capacidad para encontrar algún significado, sentido ara abrirse a lo espiritual, a la
trascendencia.

Es importante que el sujeto desarrolle una vida significativa y productiva


semejante al ideal freudiano de amor y trabajo. El yo con su estad de alerta ante la
adversidad, el dolor y el sufrimiento, permanece con la flexibilidad del que se
abolla por el choque, pero resiste e insiste. El yo resiliente se constituye en un
elemento mas en las redes de apoyo apuntando a la convivencia y la
trascendencia.

 Genitalidad. Genero. Generatividad e Interdependencia:


etimológicamente, los vocablos “genitalidad”, “generatividad”
proviene tanto de la raíz la tina “gener”/ tema de genus que designa
nacimiento, origen, clase; como de la raíz gen/ que significa
engendrar, procrear, parir, producir, crear. Asimismo de esta raíz
derivan los términos: gen, genero, génesis, genitor, germen,
genético, generoso, genio, ingenio.

Freud distinguió entre los términos sexualidad y genitalidad.

El genero es el atributo esencial aplicable a una pluralidad de seres que difieren


entre si específicamente. De un modo amplio, el termino genero designa a una
clase, a una familia, un grupo que presenta signos de pertenencia. Pero a partir
del siglo XX el termino genero paso a designar otra realidad. Fue utilizado para
diferenciar el sexo en su sentido anatómico de la identidad en sentido social o
psíquico. De allí que el termino genero paso a designar al sentimiento de la
identidad sexual, a diferencia de sexo que hace referencia a la organización
anatómica del hombre o de la mujer.

La sexualidad hunde sus raíces en la dimensión corpórea del hombre, cuerpo que
nos es dado. Todo el cuerpo es sexuado.

La sexualidad supone la complementariedad, la diferencia enriquecedora, no la


igualdad.

Erikson considera que el adulto joven desarrolla plenamente la genitalidad; siendo


algunas notas de esta: mutualidad del orgasmo; con un compañero amado; del
otro sexo; con quien uno puede y quiere compartir una confianza mutua; con el
que uno puede y quiere regalar, donar, los ciclos del trabajo, la procreación y la
recreación; a fin de asegurar tambien a la descendencia todas las etapas de un
desarrollo satisfactorio.

Generatividad: consiste en la preocupación por orientar a las nuevas


generaciones, consecuentemente incluye las nociones de productividad de
creatividad. El hombre precisa ser valorado y necesitado por sus orientados,
precisa el aliento de aquello que ha producido y que debe cuidar. En este sentido
es muy importante la postura de Erikson en relación a la dependencia de los niños
y la supuesta independencia de los adultos; considera que seria mas adecuado
hablar de autonomía y de interdependencia adulta. En este sentido nos dice: “la
insistencia muy de moda hoy dia, en dramatizar la dependencia con respecto a los
adultos a menudo nos hace pasar por alto la dependencia que la generación mas
vieja tiene con respecto a la mas joven”.

Se considera que un sujeto depende de otro cuando esta vinculado; cuando una
persona esta sometida a la autoridad o a la voluntad de otros; o bien cuando una
cosa esta en tal relación con otra que esta otra determina que aquella se realice o
no se realice, o que se realice de una manera o de otra.

En un sentido opuesto se considera que un sujeto es independiente cuando esta


separado de otros, o sin relación o dependencia respecto de otras cosas. Es
cuando no necesitan del afecto, la amistad, etc de otros.

La interdependencia hace referencia a cuando se mantiene una relación de


dependencia reciproca.

En relación con esta temática, Freud sostenia, la debilidad del YO incipiente; el


desvalimiento durante su prolongada infancia y la inmadurez en el desarrollo
neurológico, que constituirían características exclusivamente humanas y
determinarían su prolongada dependencia y su excepcional apertura al
aprendizaje.

El hombre para desarrollarse debe hacerlo gradual y paulatinamente, en ese


proceso depende necesariamente de los demás, y esta dependencia le brinda,
justamente, el ámbito para la maduración de sus potencialidades y la posibilidad
de un aprendizaje extendido en el tiempo, que marcan el privilegio de su
condición. Esta es una adecuad y sana dependencia. En profunda relación con
esto esta “lo dado, lo adquirido y lo apropiado”, ya que durante mucho tiempo, en
relación con otras especies animales, el bebe humano permanece unido a la
madre, al grupo primario, recibiendo lo que permitirá el desarrollo de su dotación
genética. Pero cada uno se lo apropia de un modo personal y único.

Volviendo al pensamiento de Erikson: El tener hijos no alcanza para obtener la


generatividad, pues la paternidad no es sinónimo de generatividad, y a su vez esta
ultima no se agota en ella.

Este autor propone el estancamiento como el fracaso de la generatividad. Asi la


capacidad de entregarse en el encuentro con el otro, por ejemplo, en la pareja
matrimonial en la que se encuentran dos cuerpos y dos personalidades, lleva a
una gratificante expansión gradual de los intereses del yo. Pero, si este
enriquecimiento de la vida interior faltara, los miembros de la pareja tienden a
buscar compulsivamente una pseudoidentidad y una pseudointimidad; este es el
camino que conduce al estancamiento.

La madurez se alcanza si la persona en alguna forma, cuida de cosas y de otras


personas; o bien, si ha logrado adaptarse a los triunfos y desilusiones propias del
ser generador de otros seres humanos; o si ha generado productos e ideas, es
decir, huellas que testimonian su paso por el mundo.

 Inteligencia y Creatividad en la adultez: Nos preguntamos si los


adultos desarrollan una nueva modalidad de pensamiento que esta
mas alla del nivel operatorio lógico formal descripto por Piaget.

“Estilos postformales del pensamiento”.

Ya Piaget sostenia que no hay una característica propia del pensar adulto y que
este es el despliegue del nivel alcanzado en la adolescencia; y agregaba que no
todos los adultos alcanzaban dicho nivel operatorio lógico formal. Otro grupo de
investigadores sostienen que se puede lograr un nivel de pensamiento mas
avanzado que seria característico del adulto. Podemos agregar estos aportes en
tres niveles de pensamiento postformal

1. Búsqueda de problemas: P. Arlin plantea que la fase de operaciones


formales descripta por J. Piaget puede ser vista como una etapa centrada
en la resolución de problemas, mediante una rigurosa sistematización del
tratamiento de cada una de las alternativas posibles. Pero, propone una
nueva fase a la que denomina: “Búsqueda y formulación de problemas” que
supone un pensamiento creativo, que permite suscitar preguntas acerca de
problemas pobremente definidos. Identificar, definir y plantear
correctamente un problema ya conlleva la solución del mismo.
2. Pensamiento relativista: Consiste en una serie de habilidades de
procesamiento de la información que incluyen un elemento de subjetividad
y de autorreferencia ; este tipo de habilidades son incluidas en el análisis de
las relaciones interpersonales complejas, que pueden desarrollarse paso a
paso. Estas habilidades o estilos de pensamiento son postformales en
términos piagetianos. Los estilos de pensamiento resultan de una
combinación individual única entre el pensamiento relativista y el pensar
lógico formal. El uso de este pensamiento es estimulado por el grado en el
que el sujeto se involucra, es decir, se compromete en las relaciones con
los demás.
3. Pensamiento dialectico: Riegel afirmo que el modelo dialectico provee un
esquema útil para el análisis de la toma de decisión en situaciones de la
vida cotidiana. El adulto en estos casos considera que se le ha presentado
un conflicto entre dos situaciones que se oponen al modo de tesis y
antítesis; pero elegir es resolver el conflicto ya que se llega a una síntesis
entre ambas fuerzas anteriores, se puede persistir hasta agotar las
alternativas intervinientes. Este estilo de pensamiento se alcanza en la
madurez, superándose asi el pensamiento lógico formal.

Estos tres aportes nos ayudan a comprender mejor el comportamiento de la


inteligencia en la adultez, pero es discutible si alcanzan a brindar evidencias de la
existencia de una estructura inteligente superior a la lógico formal, es decir, si se
puede hablar de una fase post formal.

“Creatividad y espacio transicional. Proceso terciario”: La capacidad para realizar


su vida creativamente es una capacidad del ser adulto. Toda persona tiene la
creatividad de enfrentar creativamente cada dia.

L. Chiozza ha contribuido a la introducción y desarrollo de la nocion del “proceso


terciario”. Dentro de los modos del pensamiento denomina “proceso terciario” a
aquel que integra los procesos primario y secundario. El proceso terciario
mediante desplazamientos de significados logra trascender los limites del
conocimiento racional, de este modo se rompen las conclusiones “automáticas”
para lograr que la información se reagrupe de manera diferente. Asi, frente a la
lógica bivalente acentúa la importancia de algunas expresiones como: casi, como
si, mas o menos, todo puede ser tambien de otra manera… cuyos productos
pueden aparecernos a la luz de la consciencia como meros absurdos.

Respecto de la mejor comprensión de la creatividad Chiozza ha contribuido a la


introducción y desarrollo de la nocion del proceso terciario. Dentro de los modos
de pensamiento denomina proceso terciario a aquel que integra los procesos
primario y secundario. El proceso terciario mediante desplazamiento de
significados logra trascender los limites del conocimiento racional, de este modo
se rompen las conclusiones automáticas àra lograr que la información se reagrupe
de manera diferente. El conocer del hombre adulto no depende solamente del
proceso secundario. Considera que en el desarrollo de la cultura humana se han
producido dos grandes modificaciones. La primera consistio en el pasaje del
pensamiento mágico al pensamiento lógico, de lo irracional a lo racional, de una
dimensión del mundo bidimensional a una tridimensional. La segunda
transformación supone la inclusión del tiempo como cuarta dimensión; ahora las
categorías de espacio y tiempo se interrelacionan creando una realidad nueva
espacio/tiempo. Asi surge una nueva dimensión del mundo que se la suele
categorizar como alogica (a no intenta expresar lo contrario de esta característica.
Denota la superación de la lógica en un pensamiento que auna los procesos
primario y secundario), atemporal.

Por un lado, el proceso secundario ejercita un pensamiento sometido a las leyes


temporales que permiten establecer secuencias lógicas sucesivas , de este modo
logra el llenado de las lagunas mnesicas entre representaciones que emergen a la
consciencia como aisladas, inconexas. Asi, tambien organiza las ideas entre si
introduciendo el factor causal que permite construir redes de conocimiento, mapas
conceptuales que en muchos casos se absolutizan como si estos fueran la
realidad misma. En el proceso secundario la identidad buscada es la identidad del
pensamiento, es decir, la identidad de los pensamientos entre si; de este modo el
sujeto se desliga de la experiencia de satisfacción y del cumplimiento alucinatorio
del deseo que originan la búsqueda de la identidad de percepción, propia del
pensamiento primario.

El pensamiento primario caracteriza al sistema inconsciente mientras que el


secundario caracteriza al sistema preconsciente/consciente.

Asimismo, el proceso terciario juega con otro tipo de facilitaciones permitida por
los mecanismos de condensación y desplazamiento de las importancias; salta de
una representación a la otra dejando de lado las leyes lógicas binarias.

Winnicott, en una línea de pensamiento semejante a la expuesta, afirma que los


fenómenos transicionales son el verdadero motor de la creatividad y el cambio,
preservando asi tanto la libertad individual como la potencialidad de la cultura. El
autor fundamente la posibilidad de la creación a partir de la experiencia de ilusión
desilusion. La creatividad de un individuo esta en estrecha relación con su
capacidad simbolica, es decir, con la capacidad de llenar el espacio dejado por el
objeto primario con diferentes objetos y, por lo tanto, accediendo a diferentes
modos de satisfacción mediante nuevos fenómenos transicionales.

La función creativa genera en la persona el sentimiento de estar vivo; de modo


que, cuando carece de esta función o la ha perdido, emerge el sentimiento de
vacio y lo abruma la sensación de que la vida no tiene sentido. El proceso creador
se abre paso al costo de un desgarramiento de los vínculos interpersonales, al
exilio psíquico que supone la tolerancia de la separación respecto de los otros
para vivir una soledad de pensamiento. La perdida y su consiguiente duelo se
convierten en la fuente sugerente de toda transformación y consiguientemente, de
toda creación.

Otros psicoanalistas centran el tema de la creatividad en la nocion de sublimación


a diferencia de los antes mencionados, para los cuales la instauración es un
producto reparatorio y elaborativo de sentimientos de perdida y culpa previos. La
sublimacion es un proceso que permite la producción de actividades superiores al
alma humana (artísticas, morales, intelectuales, etc) que parece ser diferente a la
dinámica y a la economía sexual icc, pero que encuentra en estas su fuente, su
fuerza y su funcionamiento.

Volviendo al proceso terciario; junto con el humor y con el juego, la risa es


expresión del funcionamiento de dicho proceso. La risa es una manera de
sobrellevar la angustia, es una posibilidad de tomar distancia frente a ella y
requiere del ingenio creativo.

El adulto frente a las dificultades cotidianas descubre que existen una multiplicidad
posible de soluciones frente a una misma incognita.

Las ideas creativas combinan la originalidad con la viabilidad y la factibilidad. La


persona creativa piensa con un pensar critico analizando ideas nuevas que son
posibles en la vida cotidiana, cuyas soluciones muestran su accionar ético y
expresan tambien el sentido de su vida. Asi, en oposición a esto podríamos hablar
de un pensamiento trivial, poco original y poco factible.

Crear es transformar lo posible en actual, hacerlo nacer.

Algunos rasgos de las personas creativas: fluidez, flexibilidad, originalidad, buena


imaginación, utilización de metáforas al pensar, juicios independientes, afronta lo
novedoso, encuentra orden en el caos, extrae ideas nuevas de conocimientos
existentes, disposición a riesgos intelectuales, persistencia en la solución de
problemas, curioso e inquisitivo, disciplina y compromiso en el trabajo,
incomodidad frente a los limites y reglas impuestos por otros, reflexivo, tolera la
ambigüedad, juguetea con las ideas, intuitivo.

 El trabajo y la plenitud de la persona: Los términos trabajo y


trabajador apuntan a una multiplicidad de significados, pues
responden a diferentes modelos antropológicos que iluminaron las
distintas épocas del devenir histórico.

Etimológicamente, el vocablo trabajo proviene del latin tripaliare, que significa


torturar, atormentar, provocar angustia, dolor físico, aflicción del animo.

Semánticamente, trabajo es una gestalt que engloba al aspecto subjetivo y al


aspecto objetivo. Es decir, se refiere tanto a la acción física o intelectual del sujeto,
a la acción de trabajar como faena, labor, tarea fatigosa, ocupación retribuida;
como tambien se refiere al efecto producido, a la obra o a la cosa realizada por un
agente mediante su trabajo. Pero, es importante destacar la relación entre el
termino trabajo y la realización de una tarea continua y realizada con esfuerzo. El
trabajo es ocuparse en cualquier ejercicio o ministerio con eficacia, cuidado,
desvelo para la ejecución de alguna cosa. Su un aspecto voluntario y en casos
dificultoso, esforzado, decidido, abre el trabajo a la dimensión moral.

Dialéctica del empleo/desempleo: El trabajo, y mas específicamente, el empleo,


además de la significación económica que tiene por ser la principal fuente de
ingresos de la gran mayoría de los hogares, es una de las tareas que mas
fuertemente organiza la vida cotidiana en los sujetos y en las familias. Es un factor
muy importante de socialización en las personas y las provee de todo un mundo
de relaciones y valoraciones personales.

El trabajo despierta sentimientos de autovaloración, de pertenencia y constituye un


aporte en el proceso de identificación, por lo tanto posibilita el desarrollo de la
personalidad madura y permite el logro de mejores vínculos interpersonales.
Implica el ejercicio de las capacidades humanas para comunicar mayor valor y
utilidad a las cosas en función del servicio a otras personas y a la comunidad. El
tipo de empleo u ocupación define una posición social, un cierto grado de éxito o
de prestigio social. Es decir, el trabajo es uno de los ejes de la inserción del
hombre en la sociedad.

El trabajo humano supone que el hombre puede realizar su tarea con cierto grado
de libertad. No tiene otra opción que la de trabajar para vivir y desarrollarse. El
trabajo bien hecho es consecuencia de la capacidad de autodominio, pero el ser
libre es, a su vez, consecuencia del mayor dominio del si mismo.

Un trabajo es humano si es: libremente aceptado, realizado responsablemente,


con mayor o menor grado de autonomía, iniciativa y creatividad, con afán de servir
a la comunidad

Cada profesión u ocupación requiere de un estudio y preparación especifica, de


determinadas habilidades y conocimientos. Son modos estables y socialmente
reconocidos de ganarse la vida y cooperar al bien común.

Existen estilos personales de trabajo, es decir que para su mejor realización


temporal cada trabajador debe evaluar sus capacidades y rasgos de personalidad,
y de este modo detectar su propio estilo y mejorarlo. El trabajo es una buena
ocasión para desarrollar virtudes tales como la fortaleza, la perseverancia, la
justicia, entre otras.

El desempleo. Un nuevo temor del hombre adulto: El trabajo, conjuntamente con


el amor, es una actividad insistente que liga al individuo de un modo firme a la
realidad mundanal y a la realidad de la comunidad humana. Podemos pensar en la
angustia ante la perdida de un objeto de amor, como ante la perdida de trabajo
pues el sujeto experimenta que le falta el anclaje ante la realidad. Siente que
pierde la dicha que estas vinculaciones le otorgaban; son perdidas que le
producen dolor, baja autoestima, en parte basada tanto en la confianza en su valor
para si y para los demás como en el poder, que generaron ambos anclajes.

A partir de la primer revolución industrial en el siglo XVIII, uno de los temas que
comenzó a ser tenido en cuenta por la población fue el desempleo. Debido a los
grandes avances tecnológicos realizados por el hombre, este se vio desplazado
gradualmente de los puestos de trabajo.

El desempleo es considerado una situación de marginación que influye


directamente en el equilibrio de la persona; Genera síntomas de depresión,
ansiedad y somatización, perdida de la autoestima, incremento de la tasa de
suicidios, mayor cantidad de admisiones en los hospitales psiquiátricos y mayor
incidencia de enfermedades físicas, tambien altos niveles de estrés y de
enfermedades ,mentales. En ellas tambien se observa angustia, sentimientos de
inferioridad y minusvalía, irritabilidad y perdida del sentido del humor.

Además, uno de los fenómenos que se observan en el caso de los sujetos


desempleados es la disminución del tamaño de su red social.

El trabajo es una acción motivada, teleológica y axiológica; consecuentemente es


uno de los parámetros para considerar la vida virtuosa y saludable.

 Familia y desarrollo humano: La familia constituye un universo en


el que transcurren los momentos mas significativos de la vida
humana. Es el grupo de origen para todo ser humano. Es el ámbito
que permite el desarrollo del máximo proyecto vital, que supone
estabilidad, reconocimiento, continuidad, perdurabilidad y
trascendencia.

El termino familia proviene del latin famulus, que se refiere a criado o sirviente.

Uno de los fines de la familia es la estimulación del desarrollo de sus miembros en


los ámbitos: biológico, psicológico, social y espiritual. Hay ciertas condiciones que
la familia favorece para proporcionar un medio sano a sus integrantes, como por
ejemplo, cubrir sus necesidades biológicas básicas (alimentación, vivienda),
necesidades psicológicas (relaciones de afecto mutuo), necesidades sociales
(contacto con el resto de la sociedad a través de las instituciones, como la
escuela), necesidades espirituales (estimularlo en la apertura a valores
trascendentes).
Estos desarrollos conllevan el surgimiento de características cuya presencia nos
permitiría evaluar a una familia como “familia madura”:

Vinculo conyugal y parental. Complementariedad en el rol de padre y de madre,


que supone la aceptación de dichos roles, la confianza mutua, la comunicación
profunda y la coherencia en las reglas a impartir. Cada esposo además de cumplir
con su propio rol, apoya al complementario frente a los miembros de la familia.

Comunicación. Se dan momentos de encuentro y dialogo conjunto entre todos los


miembros. Pero, a su vez existen momentos de encuentro bipersonal. Si bien
alguna información es privativa de la pareja o de alguno de los miembros y esta se
oculta deliberadamente pero solo de modo temporario , ya que es esperable que
en el seno de la familia no haya secretos, pues se aspira a una comunicación mas
transparente dentro de un discurso privado.

Expresión de los afectos. Es fluida, espontanea pero cuidadosa y responsable de


como es vivenciada por cada miembro.

Capacidad para resolver conflictos. Los problemas son afrontados por el grupo
familiar, pero cada miembro participa en la resolución de acuerdo con su grado de
responsabilidad en dicha situación y se compromete con lo dicho.
respeto por la autonomía de los individuos. Propicia el vinculo discriminado sobre
el vinculo simbiótico característico de la familia aglutinada. Se da un espacio
intrafamiliar para que cada uno pueda desarrollar su capacidad individual, según la
función y la edad de los miembros. Es capaz de permitir un grado de privacidad
que ofresca la posibilidad de un adecuado reconocimiento de si. Compartir no es
hacer todo con el otro, junto al otro o para el otro, sino que tambien supone el
enriquecer la situación con experiencias vividas fuera de ellas.

A medida que lo integrantes menores de una familia crecen, cada uno va logrando
en el seno de dicha familia un sector mas amplio de autonomía. De modo que,
mediante la madurez intrapsiquica alcanzada le permite convertirse en un sujeto
con mayor grado de autodeterminación, es decir, tiene una mayor consciencia de
sus motivaciones y puede obrar desde allí.

Si las áreas de autonomía de una familia están bien definidas es de esperar


conductas con mayor grado de individuación y que los conflictos personales
pueden ser encarados con una relativa prescindencia respecto de la familia como
sistema total. El sistema familiar es entonces reductible.

Familias: nuclear, extensa, ensamblada. No obstante la variación histórica


operada en la institución familiar y las diversas configuraciones establecidas, esta
no ha perdido su vigencia. Sigue siendo uno de los ideales colectivos, en medio de
una realidad que en parte los cuestiona y aun los contradice. Ante la reducción del
tamaño de la familia, el alargamiento de la expectativa de vida, el divorcio de los
padres y los nuevos matrimonios, la incorporación de la mujer al mercado laboral,
los nuevos recursos alternativos para la atención del niño, las dificultades de los
padres para cuidarlos como consecuencia de sus conflictivas intrapsiquicas,
debemos considerar la nocion de familia y su valor.

Como ejemplo de las modificaciones sufridas en esta institución diferentes autores


distinguen entre la familia nuclear, con dos generaciones; la familia extensa con
tres o mas generaciones; la familia ensamblada resultante de segundos o
ulteriores matrimonios. Esta ultima es una configuración cada vez mas frecuente,
comparte algunas características con la familia nuclear pero presenta algunas
particularidades, que la constituyen como un modelo distinto, mas complejo, que
carece aun de una representación definida en el imaginario social. La familia
nuclear es considerada por nuestra cultura como el modelo normal de familia;
consecuentemente, en las personas que no siguen esta modalidad su modo de
vivir se convierte a veces en una fuente adicional de inseguridad, culpa y
desorientación para los miembros, por lo que es frecuente que necesiten ayuda
terapéutica.

Como toda familia, la familia ensamblada esta basada en los afectos, y constituida
por relaciones de intimidad entre los miembros que van evolucionan en el tiempo.
Por eso mismo, al igual que la familia nuclear, posee un equilibrio inestable y alta
potencialidad conflictiva. Sin embargo, la dinámica de las relaciones dependerá,
tambien, de las características personales de sus miembros.

Familiaridad, Pertenencia y Solidaridad: La familia, estructura social básica,


supone dos criterios de vinculación fundamentales (aun cuando pueden surgir
otros vínculos). Cuando se habla de la familia parecen constantes:

La alianza matrimonial, es decir, el modo de afinidad y de unión conyugal;

Y la filiación, es decir, el modo de la descendencia.

La familia se configura mediante un juego de roles muy diferenciados,


constituyéndose asi en el modelo natural de interaccion grupal. Los vínculos son
asimétricos y complementarios, de allí que ponen en juego la aceptación de las
diferencias. Son modelos unos para otros de como ver, de como reaccionar y de
como defenderse ante la realidad.

En el seno de la familia se generan tanto la identidad, la vivencia de familiaridad,


como los sentimientos de pertenencia y de solidaridad.
En la vida compartida dia a dia, en el trato cotidiano se robustece la “familiaridad”.
Esta se refiere al trato de intimidad, confianza, sencillez, libertad y franqueza entre
personas que prescinden de cumplidos o ceremonias; hace referencia a una
comunidad en la que sus miembros permanecen unidos por principios de vida,
valores, ideas, intereses comunes. En este intercambio del dia a dia emergen las
semejanzas y las diferencias dentro de la comunidad familiar. Los hijos son la
plasmación de aspectos de cada uno de los padres. De modo que, cuando el
vinculo se sustenta en lazos amorosos, la tolerancia permite admitir las diferencias
y enriquecerse con ellas.

Esta modalidad de pertenencia, dada en el hecho mismo de ser, adquirida a través


de la identificación primaria, forma parte de nuestro estado constitutivo y suele
permanecer. Sin embargo, en el transcurso del vivir nos incluimos y pertenecemos
a otros círculos que no están ligados a nuestra esencia. Asi, adquirimos a través
de identificaciones secundarias una cualidad,, un accidente, un atributo, que
definen nuestra identidad pero no forman parte del nucleo de la misma.

La pertenencia es convivencia pasada e historia en común. El psicoanálisis


considero a la identificación como un mecanismo psicológico; como la operación a
partir de la cual se constituye un ser humano. Es un proceso según el cual el
sujeto adquiere las cualidades del otro que es tomado como modelo logrando
tener las mismas creencias, propósitos, deseos. Asimismo, la intimidad /como
resultado de un proceso dinamico y continuo de copia por el cual nos constituimos
en diferentes entre nuestros similares/ , es el producto de una particular
combinatoria del conjunto de identificaciones de una persona.

En el seno de la familia se desarrollan los sentimientos de familiaridad,


pertenencia y solidaridad.

La familia, que habita el hogar engendra un hijo. Un matrimonio en el encuentro


amoroso concibe al primer retoño y generan un familia nuclear. Asi, constituyen un
sistema con subsistemas que se sueldan mediante adaptaciones reciprocas que
se desenvuelven en el matrimonio y en la parentalidad. Este hijo es el fruto de tres
deseos. Ese niño es una vida encarnada, es una palabra desconocida, es un signo
de interrogación que se ira desplegando. La función del hijo es vivir, crecer y
aprender, es decir, identificándose con sus padres desplegar su plan de
construcción, materializándolo. Su concepción se revela como el entramado de la
historia de ambos padres. En el recaen las fantasias de las oportunidades
perdidas, de los ideales no cumplidos, es decir, el lugar del narcicismo de los
padres. Este nuevo ser no solo se nutre del utero materno, sino tambien del utero
familiar. Es un yo en el que se plasman antiguos yo/es. Puede convivir en
agrupaciones cada vez mas complejas y de este modo tambien complejiza su
propia vida. Se abre a la trascendencia, asi sale de si, de la simbiosis con la
madre, del narcicismo, hacia la pluralidad de las relaciones de objeto, hacia lo que
esta mas alla de el; hacia posiciones que exigen responsabilidad, cuidado del otro,
como amar y ser amado, hacia poiciones que ponen en juego su capacidad
generativa.

En el seno de la familia no solo desarrollan sentimiento de familiaridad y


pertenencia, sino tambien el sentimiento de solidaridad. Los hermanos unidos en
la comunidad fraterna viven la trabazón, la mutua interdependencia y la
coincidencia en la actitud de poner interés y esfuerzo en una empresa común.
Asimismo, son solidarios en el compromiso, obligación y responsabilidad en dicho
asunto común, es decir, asumen una obligación solidaria. Al solidarizarse con el
otro están dispuestos a participar en las consecuencias de los actos de cada uno
de los integrantes de la comunidad. Es decir, la solidaridad se funda en la
interdependencia propia de los vasos comunicantes, en la unificación, en la
corresponsabilidad y en la coparticipación.

Los vínculos de relación solidarios se establecen con los rasgos mas saludables
del carácter.

La familia como Sistema: Un sistema es un conjunto de elementos en interaccion


dinámica en el que el estado de cada elemento esta determinado por el estado de
cada uno de los demás que lo configuran. El cambio en uno de los miembros del
sistema afecta a los otros, puesto que sus acciones están interconectadas
mediante pautas de interaccion. Sin embargo, por separado ninguno de los
miembros del sistema familiar desempeña el rol que le caracteriza en el sistema
familiar. De allí que reina la totalidad y no la mera adicción.

Todo sistema puede ser abierto o cerrado. Es abierto porque intercambia materia,
energía y/o información con su entorno, es decir, modificado pir este y al cual
modifica. Este intercambio no se da en los sistemas cerrados.

En un sistema abierto, debido a la interconexión entre las acciones de los


miembros, las pautas de causalidad no son nunca lineales, sino circulares (B
refuerza retroactivamente la manifestación de A). asi, un mismo efecto puede
responder a distintas causas, es decir que los cambios observados en un sistema
abierto no están determinados por las condiciones iniciales del sistema, sino por la
propia naturaleza de los procesos de cambio. Esta definición no es valida para los
sistemas de cambio. Esta definición no es valida parea los sistemas cerrados, ya
que estos vienen determinados por las condiciones iniciales.
Se considera a la familia como un ser vivo, un sistema autónomo/autoorganizado,
que intenta progresar en su ciclo de vida. Este organismo esta a su vez
conformado por otros sistemas vivos, que son cada uno de sus integrantes. Al
mismo tiempo, toda familia forma parte de sistemas mas abarcadores. Este
sistema se componen por subsistemas entre los que existen limites que tienen
como objetivo proteger la diferenciación del sistema y facilitar la integración de sus
miembros en el.

Los limites o fronteras familiares internas son identificables por las distintas reglas
de conducta aplicables a los distintos subsistemas familiares. Los limites entre los
subsistemas varian en cuanto a su grado de permeabilidad pudiendo ser: difusos,
rigidos o claros.

La unidad familiar, en cuanto es un sistema abierto, intercambia continuamente


información con su entorno de la misma manera que con su miembro interno. Una
familia tiende a preservar su estabilidad, a salvaguardar su equilibrio, y, lo hace
mediante retroalimentación. En un sistema las acciones de cada miembro se
convierten en información para los demás, de forma que favorecen a algunas
(feedback positivo), o bien corrigen a otras (feedback negativo). La familia no
puede mantener indefinidamente el mismo equilibrio atravesando periódicamente
crisis, necesita de procesos de adaptación a las nuevas necesidades de sus
miembros o a las exigencias de su entorno. Precisamente, la capacidad de cambio
de las familias depende de la capacidad de apertura o de feedbacks.

El proceso que facilita el cambio en la organización de cualquier sistema mediante


feedback positivo es llamado: morfogénesis. Pero el proceso de mantenimiento de
la organización del sistema a través de feedback negativo es la homeostasis.

El sistema familiar mantiene su organización mediante procesos homeostáticos y


la altera mediante procesos morfogeneticos.

Algunos principios de los sistemas abiertos son: es imposible no comunicar; en


toda comunicación cabe distinguir entre aspectos de contenido (nivel digital que se
refiere al contenido semántico de la comunicación) y aspectos relacionales (nivel
analógico que designa que tipo de relación se da entre el emisor y el receptor);
una interaccion esta condicionada por la puntuación de la secuencias de
comunicación entre los participantes; toda relación es simétrica (se cronifica) o
complementaria (rigida), según se base ne la igualdad o en la diferencia
respectivamente.

Entonces, la familia se puede concebir como un sistema organizacionalmente


abierto, separado del exterior por sus fronteras y estructuralmente compuesto por
subsistemas demarcados por limites con diferentes grados de permeabilidad y con
diversas formas de jerarquización interna entre ellos. Los miembros del sistema
familiar organizan y regulan su interaccion mediante procesos comunicativos
digitales y analógicos, que definen relaciones de simetría y/o complementariedad.
Dicha organización se caracteriza por las propiedades de totalidad y no
sumatividad, por patrones de circularidad y por el principio de equifinalidad. El
sistema familiar mantiene su organización mediante procesos homeostáticos y la
altera mediante procesos morfogeneticos.

Etapas de la vida familiar: La familia en el curso de su existencia enfrenta


diferentes problemas que permiten caracterizar diferentes etapas en su desarrollo.

A partir de la descripción de seis periodos en el ciclo vital de la vida familiar


propuesta por H. Haley; podemos caracterizarlos del siguiente modo:

1. Periodo de búsqueda y elección de pareja. El noviazgo: Las tareas


centrales de este periodo son especialmente: elegir la pareja matrimonial;
obtener un cierto grado de estabilidad laboral y económica, que permita
sostener el vinculo en el tiempo; elaboración de un proyecto familiar.
2. El matrimonio: constitución y desarrollo: Al constituirse el matrimonio
comienza una etapa de adaptaciones mutuas, de compartir, de vida en
común, de reparto de roles. Estas experiencias suponen la integración de
las familias de origen, lo que implica tanto la composición de las creencias,
valores, habitos, como tomar una distancia optima respecto de las mismas.
Asi, podrán lograr la afirmación y el desarrollo autosostenido. La pareja es
un sistema de dos, un punto de llegada y confluencia de familias anteriores,
y a su vez punto de partida de una nueva familia. La joven pareja tambien
debe diseñar modos de encarar los desacuerdos. Un peligro que afrontan
las nuevas parejas consiste en las exageradas expectativas de uno o de
ambos miembros que pesan sobre el matrimonio; algunas personas creen y
esperan que todo el bienestar, todo lo placentero, la completud surja de
esta nueva fuente. Desde ya, la natural imposibilidad de realizar estos
deseos infantiles abre diferentes caminos: por un lado, crecer y darse
cuenta que es necesario repartir la libido entre mas personas, actividades,
ocupaciones; por otro lado, el fracaso del matrimonio que pude
permanecer como fuente de infelicidad, o su ruptura debido a la intolerancia
reinante. Es importante tener en cuenta que la convivencia es un trabajo y
como tal se encara con responsabilidad. La mayoría de las decisiones
están influidas no solo por lo que cada uno aprendio en sus respectivas
familias, sino tambien por las intrincadas alianzas con los padres, que
constituyen un aspecto inevitable del matrimonio. Consecuentemente, con
la conformación de una nueva pareja matrimonial surge una red ampliada,
tanto familiar como social.
3. El nacimiento de hijos y su crianza: Con la llegada del primer hijo l pareja se
transforma en un grupo familiar. El embarazo y el primer año de ida del niño
representan un momento en el cual los padres elaboran las pautas de
crianza, los roles de cada uno en esta y reveen la relación con cada una de
las familias de origen. Asi, por una parte se observa una tendencia a la
mayor aproximación a las mismas (l mujer se acerca a la madre, abuelos
que colaboran en la crianza de los nietos), pero tambien surge la necesidad
de establecer nuevos limites, que se refieren a las pautas acerca de la
crianza de los niños. En esta etapa se ponn en juego la conjugación de
diferentes roles, especialmente el materno/paterno y el marido/esposa. El
lugar del hijo implica la posibilidad de la salida del narcicismo de los padres
para ser capaces de dar sin esperar nada a cambio.
4. El periodo intermedio: momento de balance personal y familiar: Se
denominar “los años medios” a aquella etpa de la vida familiar que coincide
con la preadolescencia y la adolescencia de los hijos. Este periodo de la
vida familiar se vive simultáneamente tanto con la crisis de la mitad de la
vida propia de las personas de 40 o 45 años; como con la entrada en la
ancianidad de los padres de ambos conyugues. Asi, este momento se
constituye en un particular ámbito de encuentro intergeneracional, se han
forjado relaciones estables con la familia extensa y con el circulo de
amigos. Esta situación genera, tanto la riqueza de diálogos, el
traspasamiento de experiencias, como las dificultades provenientes del
encuentro con diferentes generaciones que conllevan actitudes, jerarquías
de valores y costumbres diferentes. Es una puesta a prueba de flexibilidad,
coherencia y madurez para el logro de la convivencia.
Si bien en lo personal este momento conlleva una cierta estabilidad ya
apunta en el tanto un balance de lo logrado y de aquello que no se pudo
alcanzar, ante lo cual solo queda el duelo por lo no realizado, como la
propuesta de juevos objetivos para los años venideros.
Este periodo de encuentro de la crisis adolescente de los hijos con l propia
de los padres pone a prueba l flexibilidad del sistema familiar. Es un
momento de confrontación de valores y normas entre padres e hijos
adolescentes, frente a esto es conveniente una actitud paterna ni sumisa ni
agresiva, sino asertiva, es decir, firme, segura, afectuosa y abierta a la
escucha y al dialogo. Esta actitud madura en muchos casos no se alcanza
porque la adolescencia de los hijos moviliza culpas inconscientes acerca de
como se los ha criado, como las dificultades de los hijos dependen
totalmente de los padres. Esto genera malos entendidos y sufrimiento.
La crianza de los hijos en este momento ocupa, tal vez, menos tiempo pero
preocupa mas a los padres.
Es un periodo en el cual se enfrentan diferentes problemáticas como:
fallecimiento de padres, mudanzas, ascenso o descenso de nivel
económico y/o social.
Si estas dificultades antes apuntadas no son resueltas, si las pautas de la
relación previa no se cambian porque ahora pueden resultar inadecuadas,
tal vez surjan crisis que culminan en la separcion matrimonial.
5. El destete de los padres: la familia ingresa en un periodo de crisis cuando
los hijos comienzan a irse del hogar. El matrimonio recorre un camino
turbulento, que en casos cede progresivamente a medida que los hijos se
van y los padres elaboran una nueva relación como pareja. Por lo cual
necesitan consolidar su modo de comunicación y resolución de conflictos.
Es importante que la familia en su conjunto se discrimine, que los padres
ayuden y dejen partir a sus hijos confiando en los recursos de estos,
aceptando esta nueva etapa que les propone el desafio de como seguir su
vida. El desafio de los padres recae en la redefinición del rol padre/madre
ante un adulto, en la vivencia de un nuevo lugar: ser abuelos, en la
construcción de nuevos objetivos, en el reforzamiento de la red de amigos,
en la dedicación de sus carreras y/o hobbies, en la apertura a las
necesidades a la comunidad. Los hijos han de separarse de su familia,
construir un nuevo grupo, pero seguir involucrados en ella. Asimismo, los
hijos deciden acerca de sus nuevos modos de vida, acerca de que valores
de su familia permanecen y como los jerarquizan, o que costumbres
mantienen y cuales dejan de lado. Consecuentemente, en muchos casos,
enfrentan las situaciones que se generan entre los padres si estos no han
resuelto cuestiones individuales y de pareja.
6. El retiro de la vida activa y la vejez: Si bien es momento de disfrutar de los
frutos de toda la vida conlleva un cambio en la estructuración del tiempo, la
perdida de algunas relaciones sociales, o del prestigio o del poder, la
disminución de ingresos. Coincide, en muchos casos, con la muerte o
enfermedad del conyugue, o de la familia y amigos de la misma generación
y con la experiencia de nido vacio no resuelta. Asimismo, permite
desarrollar la capacidad tanto de disfrutar de lo que se ha logrado, de
valorar los conocimientos adquiridos, en especial con relación a cuestiones
vitales, como de elaborar un proyecto diferente del envejecer armando una
nueva red de vínculos, o fortaleciendo la existente.

La violencia familiar: abuso, maltrato y abandono: La violencia dentro de la familia


no es un fenómeno reciente. Algunos autores han resaltado que la familia es el
grupo o institución con mayor nivel de violencia física. En los 60 se comienza a
hablar de violencia familiar como un problema social grave. En los años 70 el
movimiento feminista tubo una influencia decisiva en llamar la atención de la
sociedad y en dar a conocer las formas y consecuencias de la violencia contra la
mujer.

La violencia es un problema que afecta tanto a hombres como a mujeres, sean


niños, adolescentes, adultos o ancianos. Fundamentalmente, a personas dentro
de la familia que debido a su condición física o mental están dentro de una
situación de debilidad, que los torna vulnerables. Se la define como aquellos actos
de poder u omisión recurrentes, intencionales y cíclicos dirigidos a dominar,
someter, controlar o agredir física, verbal, psicoemocional o sexualmente a
cualquier miembro de la familia dentro y fuera del domicilio emocional. Se habla de
violencia familiar cuando la acción tiene por efecto causar daño y en tanto el
familiar mantenga relación de parentesco por consanguinidad, tenga o haya tenido
relación por afinidad civil, matrimonio, concubinato, o mantengan una relación de
hecho.

Dentro del concepto de violencia familiar, se suelen distinguir tres grados: maltrato
emocional (todo tipo de agresión que genera conflictos, frustraciones y traumas de
orden emocional, en forma temporal o permanente. Esto provoca un desequilibrio
y un debilitamiento en ésta); maltrato físico (una forma de agresión producto de la
aplicación intencional de la fuerza física que ocasiona lesiones graves con
consecuencias, llegando en algunos casos hasta la muerte. Siempre coproducen
efectos trauma traumáticos de orden emocional); abuso (alude a un estilo, a un
patrón o a una modalidad de trato que una persona ejerce sobre otra, sobre si
misma o sobre objetos, con la característica que la primera no advierte que
produce daños que van desde malestar psíquico hasta lesiones físicas concretas,
enfermedad y muerte inclusive. Asimismo, el abuso sexual consiste en la
imposición de actos de carácter sexual contra la voluntad de la victima, mediante
la intimidación o la imposición por la fuerza).

La violencia familiar esta anclada en creencias y valores acerca de cuestiones


esenciales de la vida como: el amor, la pareja, los hijos, la identidad, la sexualidad,
por ejemplo. Algunos autores afirman que el maltrato se produce por la
desigualdad de creencias y estereotipos entre el hombre y la mujer, que se van
transmitiendo entre el hombre y la mujer.

Generalmente, la situación de maltrato comienza desde el principio de la relación,


es decir, desde el noviazgo, pero se incrementa tanto en frecuencia como en
intensidad con la convivencia, convirtiéndose en una presencia cíclica. Ya durante
el noviazgo se establecen las pautas de interaccion violenta; pero con la vida en
común, el embarazo, el nacimiento del primogénito la violencia se incrementa
crudamente.
En el ciclo de la violencia conyugal en el que la victima es la mujer se suelen
distinguir tres fases:

1. Se incrementa la tensión por problemas cotidianos y la mujer intenta calmar


al varon mediante actitudes de complacencia, surgidas de sentimientos de
culpa y de sometimiento; desde este lugar la mujer legitima el accionar del
varon.
2. En un segundo momento aparecen los episodios agudos de violencia física
frente a la cual la mujer suele ocultar las lesiones visibles; de modo menos
frecuente abandona el hogar, temporaria o definitivamente, o realiza una
denuncia.
3. En un tercer momento, el victimario muestra conductas de arrepentimiento
y culpa expresando sentimientos de ternura y se compromete a cambiar.
Estas conductas instalan a la mujer en una ilusión que lleva al comienzo de
un nuevo ciclo.

Existe otra forma de agresión y es la que se de frente al abandono. En la familia


contemporánea el abandono mas frecuente es el cuidado de los hijos, sea poruqe
se delegan funciones maternas/paternas en familiares o no familiares, sea poruqe
se hace un uso extremo de jardines maternales, sea que se deja el dialogo con el
hijo para que este se pase horas frente a un televisor. Todo esto se observa en la
clínica ante las consultas, cada vez mas frecuentes, que culminan en diagnostico
de depresión. Esta actitud abandonica, en las ultimas décadas, se observa
tambien en relación con los enfermos, los discapacitados, como asi tambien con
los ancianos.

Ante esta descripción podemos pensar en la necesidad de madurar adultamente


en el seno de una familia, de modo que, los vínculos entre los miembros se nutran
del amor, la responsabilidad, el cuidado del otro.

 Momento de confrontaci0on y evaluación: El hombre adulto


afronta situaciones de duelo, por un lado, como las ha vivido desde
su concepción; por otro, es especifico de este momento enfrentar lo
ya realizado como lo imposible de modificar.

En la adolescencia la evaluación de lo vivido no solo apunta a lo logrado sino


fundamentalmente a como proyectarse en el futuro, pero sin l urgencia perentoria
de la realización. En el polo opuesto, en la vejez, la evaluación se asemeja a un
balance final de la vida centrado en la consistencia, en la coherencia de lo vivido,
para afrontar el presente, sin caer en la desesperanza. De modo diferente, en la
adultez la confrontación tiene un carácter mas operativo, de balance centrado en
la eficacia de lo desarrollado y en la factibilidad de lo buscado, queda mas ligado a
proyectos específicos que requieren tiempos mas breves y próximos. De allí que lo
duelado asume matices diferentes en cada periodo de la vida.

Si bien es cierto que son posibles nuevas elecciones (estudio, trabajo, pareja)
serán necesarias decisiones gravidas de consecuencias para si y para su entorno.
Ya que, el adulto para lograr el despliegue de sus cualidades propias, no solo se
mira a si mismo sino que tendrá en cuenta a su familia y a las sociedades de las
cuales forma parte.

Asimismo, en este periodo se enfatiza la renuncia a las actitudes narcisistas,


egoístas, a los proyectos anclados solo en lo individual para centrarse en el
hacerse cargo de su familia y responder a las demandas de la sociedad.

 El adulto y la vida comunitaria. Las conductas prosociales: La


población de edad adulta representa el principal soporte económico
e institucional de la sociedad. Consecuentemente, es esperable que
el adulto sea el que tiene mas poder de decisión y de acción, de
forma que se constituye en el principal agente de cambio de la
misma. Contradictoriamente con lo expresado, la sociedad
contemporánea sumerge a los adultos en un estado de
hiperactividad e inmediatez, asi se observa que los mismos centran
todo su accionar en el trabajo, la crianza de los hijos, el logro de una
posición económica y social. El riesgo de esta aceleración es que el
adulto no posee tiempo disponible tanto para reflexionar acerca de
si, de su conyugue, de sus hijos, de su familia de origen, como para
dialogar con cada uno de ellos. Por lo tanto, queda relegada, en
cuanto no la actua, su capacidad de decidir y de coelegir. De este
modo, frente a las exigencias del modelo presentado por la sociedad
se ven compelidos a reducir las actividades deportivas, la
participación en organizaciones sociales intermedias, en la política,
en las instituciones religiosas. Por otra parte, el sujeto no cumple
plenamente las exigencias laborales y familiares si no comprende la
dimensión social de las mismas.

Los comportamientos prosociales son conductas dirigidas a otras personas que


promueven o mantiene un beneficio positivo para las mismas, sin que exista la
previsión de una recompensa exterior. Estos comportamientos aumentan la
probabilidad de generar una reciprocidad positiva y actitudes solidarias en las
relaciones interpersonales, salvaguardando la identidad, creatividad e iniciativa de
las personas o grupos implicados. Los comportamientos prosociales inspirados en
el sentimiento altruista enfatizan la dimensión plenamente social y colctiva.

Existen multiples acciones en la interaccion humana que responden en principio al


comportamiento prosocial como el ayudar, confortar, dar y compartir.

Una acción es prosocial si cumple con estos tres criterios:

1. Que el acto beneficie a otro u otros individuos o grupos;


2. Que el autor de dicho acto no este cumpliendo con obligaciones de rol;
3. Que tal comportamiento sea gratuito y no solicitado por otra persona.

Entre las consecuencias positivas de las conductas prosociales se encuentran:

 Promueve una sana agresividad a la que canaliza socialmente.


 Promueve la reciprocidad y solidaridad en las relaciones interpersonales.
 Supone la valorización positiva de los vínculos interpersonales.
 Incrementa la autoestima y ayuda al desarrollo de la identidad de las
personas o grupos implicados.
 Promueve la empatía interpersonal, la escucha profunda del otro.
 Aumenta la flexibilidad y evita el dogmatismo, reforzando el autocontrol ante
el afán de dominio sobre los demás.
 Estimula las actitudes y habilidades para la comunicación mejorando su
calidad.
 Mejora la percepción de la realidad en las personas con tendencias
pesimistas.
 Estimula la creatividad y la iniciativa.
 Modera las tendencias de dependencia.

Las acciones prosociales tienden a hacerse reciprocas con resultados


multiplicadores en las diversas interacciones.

En la conceptualización de la prosocialidad ocupan un lugar central las nociones


de valores personales y de normas internalizadas. Existen evidencias de que las
normas personales construidas a partir de valores apropiados están muy
relacionados con las conductas de ayuda.

Las conductas prosociales surgen de los habitos morales, es decir de las virtudes,
especialmente de la paciencia, el coraje, la prudencia y la solidaridad.

Respecto de la solidaridad debemos recordar que los miembros de la sociedad


están unidos entre si por la comunidad de intereses y de origen, de modo que son
coherederos, cooperadores y codeudores. Para que un hombre pueda dar a los
demás debe trabajar, para acrecentar su valor personal; es decir que, nuestros
deberes sociales se fundan en la deuda para con la familia, la sociedad y el
Estado.

Recapitulamos a Rollo May, en sus escritos acerca de las dificultades del hombre
en la sociedad contemporánea para reencontrar el camino del bienestar interior y
alcanzar su plenitud.

En la búsqueda de los principios del vivir en forma: L. Chiozza, psicoanalista


argentino, nos aporta en su articulo “En la búsqueda de los principios del vivir en
forma” un decálogo que nos permite reflexionar, mas alla de la edad de la vida que
se transite, acerca de la oposición entre vivirla en ruinas o un vivirla en forma.

El autor caracteriza el concepto: ruina como un vivir que no es vida; asi muestra
que lo el sujeto fue o podría haber sido. Lo opuesto es vivir en forma.

Adultez y Salud en la obra de D. W. Winnicott (1896/ 1971): El concepto freudiano


de salud que relacionaba el amor y el trabajo al evolucionar el psicoanálisis dio
paso a nuevos criterios. Asi, como para M. Klein la salud supone la integración del
mundo objetal y la elaboración de los duelos, la reparación y la gratitud; Winnicott
considera que la salud se basa en el desarrollo de la capacidad de crear, el
responsabilizarse de las faltas cometidas, el habitar el cuerpo con plenitud, el
sentirse vivo, el vivir integrado sin escisiones patológicas y tambien supone la
posibilidad de regresar a estados de menor integración en búsqueda de la
espontaneidad y la creatividad. El mantenimiento de un estado saludable no podrá
estar forzado, ni derivar de las negaciones de la posibilidad de sentirse irreal,
poseído, de sentir que no soy, de caer para siempre, de carecer de orientacion, de
sentirse separado del cuerpo, de no ser nada, de no estar en ninguna parte.
Resultar de la superacion evolutiva, posibilitado por un medio adecuado, de estas
situaciones universales.

La creatividad comienza en los primeros tiempos de la existencia, el objeto real es


el anclaje para el desarrollo de la subjetividad creadora, para que el sujeto haga su
propio invento. Winnicott a este invento lo llama objeto transicional el cual no
surge totalmente del interior del sujeto, es decir, como una alucinación, sino que
parte de objetos exteriores a los cuales tampoco se los acepta tal cual son. De
este modo, esta nocion permite al individuo la posibilidad de experimentar en el
área intermedia entre lo subjetivo y lo objetivo. Es decir, que entre la capacidad
para reconocer la realidad y la no aceptación de esta, se constituye la ilusión como
fenómeno original que permite articular ambas experiencias. Ya que, el niño elige
uno (osito, manta, por ejemplo) entre los objetos que lo rodean y es este el que
adquirirá una significación vital cuando no esta con la madre, o cuando se va a
dormir. El objeto transicional lo protege cuando esta triste, solo, o cuando extraña;
asimismo le permite desarrollar la capacidad de espera, tolerar la frustración y
reunirse en la fantasia con la madre ausente. La transicionalidad no es un
fenómeno propio de una etapa de la vida (infancia), sino un modo de
funcionamiento psíquico que es trasladable a otros momentos y a otras
situaciones vitales. La adquisición de esta capacidad para estar a solas es un
signo importante de la madurez.

El espacio de la salud, como todo espacio transicional, es un espacio precario y a


la vez permanente, que se recrea incesantemente. El adulto sano debe ser capaz
tanto de establecer vínculos interpersonales de diferente calidad de intensidad,
como de relacionarse con sus objetos internos y con sus fantasias.
La vida sexual del anciano.

La sexualidad del anciano limitada a la genitalidad fue negada durante mucho


tiempo al igual que la del niño, sobre todo ante la redefinición propuesta por Freud
sobre este concepto.

Muchos ven al anciano como un discapacitado sexual, un impotente. Otros


consideran perversa toda actividad sexual del anciano y como ridícula toda
relación de amor entre los mismos.

Algunos autores critican la actitud de la sociedad burguesa con relación a los


viejos, los cuales no constituyen ninguna fuerza económica y por lo tanto no tienen
los medios para hacer valer sus derechos, pues se los considera improductivos y
por lo tanto no son defendidos por nadie.

Hay una creencia que considera a la sexualidad como algo reservado para los
jóvenes; hipótesis que se fundamenta en las siguientes consideraciones: que la
función sexual solo sirve para la procreación y, por lo tanto, se limita a los jóvenes;
considera que la tensión sexual se manifiesta como una respuesta a la atracción
física, ligada a la belleza, patrimonio especifico de los jóvenes; relaciona la
sexualidad solo con el amor romántico cuya exaltación se atribuye a los jóvenes;
considera que la sexualidad logra el nivel optimo de funcionamiento en la juventud,
mientras que lo propio de la vejez es una creciente incapacidad.

Estas afirmaciones son erróneas y prejuiciosas ya que se puede observar que


tanto el interés o deseo sexual como la actividad genital son expresiones tambien
de esta etapa vital, si bien con características propias como la intensidad, la
frecuencia, la forma de acercamiento. Esta postura prejuiciosa se ha impuesto en
gran medida en el mundo contemporáneo, mediante la fuerza y la penetración de
la publicidad que muestra a la sexualidad como monopolio de la juventud. Por un
lado, estos medio exaltan el sexo como propio de la gente joven y linda, como lo
revelan los anuncios graficos y televisivos; por otro lado, debido a la tendencia a
adolescentizar la sociedad, el anciano muchas veces asume las conductas de
ídolo e intenta forzadamente imitar comportamientos sexuales adolescentes. Asi,
por ejemplo, algunos acuden a medicamentos o protesis que en general expresan
la dificultad para elaborar el duelo por la perdida de la genitalidad juvenil.

Algunos estudios demuestran que las reacciones sexuales son diferentes en


ciertos aspectos, de las reacciones de los jóvenes, pero que el envejecimiento no
significa el final de la actividad sexual. Respecto de la mujer, afirman que la
sexualidad femenina no conoce limite de edad, pero en cuanto al hombre su
capacidad excede los 80 años.
La menopausia femenina no anula los deseos ni la actividad genital. Inversamente
esta, en algunas mujeres suscita una intensificación de los deseos y de las
respuestas sexuales.

Ningún factor fisiológico ligado al proceso normal de envejecimiento permite creer


en una disminución del impulso sexual, tanto en las mujeres como en los hombres
de edad.

En los hombres la andropausia es gradual por lo cual no solo el anciano varon


continua su actividad sexual, sino que tambien un cierto porcentaje conserva su
capacidad de procrear.

Los autores afirman que los hombres que mantienen una actividad sexual regular,
una buena salud y una orientacion psicológica sana pueden proseguir con dicha
actividad mas alla de los 80 años.

Las personas de edad suelen sentirse limitadas para desarrollar su actividad


sexual. Las depresiones y diversas dolencias físicas les hacen disminuir el deseo
y la actividad. Algunos gerontólogos han constatado que d4espues de los 80 años
el 75% de los ancianos no tiene deseos ni actividad sexual por diversos motivos:
el temor a excederse y hacerse o hacer un daño físico a su conyugue, el temor a
un ataque cardiaco o a una hemorragia cerebral. Tambien la monotonía de las
relaciones sexuales repetitivas, preocupaciones económicas, el temor a exponerse
al fracaso o a tener experiencias frustrantes, los lleva a abandonar la actividad
sexual.

El interés y la actividad sexual no sesan con la edad, pues se mantienen como


una condición legitima e importante de sus vidas, como una fuente de placer, de
comunicación y de amor mutuo. El amor autentico no se extingue por la
imposibilidad del encuentro corporal y, por lo tanto, cualquier persona, hasta el
final de su vida es capaz de amar y de ser amada.

Modificaciones de la capacidad de rendimiento de las funciones psíquicas.

Numerosas investigaciones sostienen que en el transcurso de la vida se modifican


de modo diverso las funciones psicológicas. Estas funciones alcanzan su punto
máximo en momentos diferentes.

Las capacidades sensoperceptivas disminuyen como consecuencia del


envejecimiento, esta disminución varia considerablemente de un individuo a otro.
Por lo general, se observa una disminucion en la capacidad de recibir y de tratar
las informaciones concernientes al entorno. Son frecuentes las deficiencias tales
como la presbiacusia (perdidas de la audición en zonas de altas frecuencias) y la
prebiopia (disminución de la capacidad del cristalino y de su pode de
acomodación, que exigen el uso de gafas bifocales), ambas influyen en la
realización de la vida cotidiana. Estas perdidas conllevan en muchos casos un
efecto de aislamiento cada vez mayor debido a que disminuye el interés del sujeto
por el mundo exterior. Asimismo, decrece la participación en el mundo social y la
motivación por las actividades recreativas, la lectura y la televisión.

El olfato y el gusto tambien tienden a disminuir con la edad. Estos cambios pueden
perturbar la ingesta y el tipo de alimentos consumidos. Además esta disminución
sensorial incrementa la inapetencia. Los cambios alimentarios en la vejez suelen
ser marcados por la conjunción de varios factores, en los que intervienen los ya
señalados y enfermedades dentarias, o enfermedades crónicas como la
hipertensión, enfermedades coronarias o diabetes, que implican dietas
restrictivas. Asimismo, los cuadros depresivos incrementan la falta de apetito.

La realización de una tarea que exige rapidez y coordinación tambien se ve


obstaculizada. La mayoría de estas dificultades proceden de la perdida de
velocidad de las reacciones, de una disminución de la coordinación, como
asimismo de la perdida gradual de la masa muscular. Hay un déficit en la
motricidad con perdida de velocidad, debilitamiento y perdida de la coordinación.

Estas dificultades sensoperceptivomotoras sumadas a la fragilidad osea


incrementan la posibilidad de actos torpes y fallidos que a veces conllevan
fracturas.

Con la edad se observa una mayor perdida de la capacidad de memoria


secundaria o a corto plazo y no en la memoria primaria/inmediata.

La disposición interna para captar y retener es fundamental en los ancianos para


conservar su capacidad de pensamiento y aprendizaje. Muchos la pierden porque
se cierran a la realidad y a nuevas experiencias que pueden ser frustrantes por el
repliegue del yo y la tendencia al desapego.

Respecto del aprendizaje hay diferencias significativas entre los adultos y los
ancianos. Estos últimos requieren de mas tiempo de aprendizaje y materiales mas
ordenados y menos complejos que aquellos. En el proceso de aprendizaje son
mas susceptibles de perturbaciones que los jóvenes y que los adultos. El
aprendizaje por parte es mas favorable para los jóvenes, mientras que el
aprendizaje global lo es para los ancianos.
La creatividad al anciano le permite visualizar su vida y revisar nuevas
expectativas, es en cierto modo una forma de prolongar cualitativamente la vida,
darle un sentido y afirmar su identidad. Asi, la reminiscencia, como recuerdo
cargado de afecto, se puede canalizar en reorganizaciones constructivas y
creativas.

En el rendimiento senil, lo que mas se cuestiona es la capacidad sensoperceptiva


y motora, mnémica, de aprendizaje e intelectual; sin embargo actualmente se
cuestionan estas creencias y se acentúan mas bien las diferencias cualitativas que
las cuantitativas.

Modificaciones de la personalidad.

Los cambios corporales proponen la tarea de modificar la imagen corporal. estos


ajustes van acompañados de sentimientos depresivos respecto de lo perdido y de
temores ante la creciente perdida de control, vulnerabilidad y torpeza de su cuerpo
para adaptarse a las exigencias del medio.

Suele disminuir la autoestima frente a lo cual finalmente se defiende negando el


envejecimiento del cuerpo, al que vive como ajeno, o proyectando todos sus
conflictos e inseguridades en el y a veces atribuyendo todos sus problemas a
meras dolencias físicas.

Arminda Aberastury propone cuatro perdidas básicas en la ancianidad:

1. El duelo por el cuerpo potente: Es una toma de consciencia de su


declinación física.
2. El duelo por su rol paternal: Este se produce cuando dicho rol no lo puede
desempeñar total o parcialmente por impedimentos físicos, psiquicoso
sociales (enfermedad, asilo). De modo que, en muchos casos se ubican en
el lugar de hijos de sus propios hijos. Tambien se incrementa durante el
pasaje a la nueva identidad de abuelo.
3. El duelo por el rol social: Se desencadena generalmente por la jubilación,
por la perdida del rol laboral, profesional y económico. Estas traen como
consecuencia la búsqueda de lugares y fuentes de autoestima que
respondan a sus nuevas necesidades.
4. El duelo por la perdida de relaciones objetales perdidas: Surge ante la
viudez, la perdida de familiares o amigos. Como defensa ante el dolor que
conlleva se aferra al pasado que fue gratificante a expensas de la
posibilidad actual de comunicarse con los demás.
Asimismo, los autores psicoanalíticos, describen tambien como características de
la ancianidad el incremento de ansiedades y el uso especifico de algunos
mecanismos de defensa.

La ansiedad persecutoria en muchos ancianos se incrementa y se instala la


desconfianza como postura defensiva. El proceso de enlentecimiento de sus
funciones y el enlentecimiento yoico lo ponen en un estado de alerta frente al
mundo externo que es vivido como cambiante y poderoso. Por lo tanto, les resulta
difícil seguir su ritmo y operar en el.

Tambien desde esta postura se señala como característico de la personalidad del


anciano la tendencia a la regresión con la reactivación de fantasias primitivas,
como asi tambien la centracion en el mundo interno y la retracción del mundo
externo. En el anciano la regresión le permite mantener un cierto equilibrio entre el
ello, el yo y el medio. Junto a la regresión, la negación es otras de las defensas
predominantes en este momento. Esta negacion es selectiva, pues tiende a negar
la existencia de lo que puede resultarle penoso. Este es un recurso defensivo para
aminorar la intensidad y la cantidad de estimulos exteriores que amenazan su
equilibrio psíquico.

En este instante de la vida la personalidad, como esta constante relación entre yo


y mundo, como mundo yoificado y a la vez como yo mundanal, es efecto de un
repliegue, de un volcarse mas y mas en un mundo interior.

La abuelidad.

El vinculo entre los abuelos y los nietos es el vinculo mas significativo con
representantes en el mundo adulto despues de la relación con los padres.

Los abuelos les ofrecen a los nietos, por el solo hecho de estar con ellos, un
marco mas general de contención y aceptación afectiva. Además, les brindan un
lugar de encuentro personal diferente del grupo de pares y de sus padres. Allí
pueden aprender de sus experiencias a través de historias de otros tiempos y de
otros modos de vida. Constituyen la segunda línea de seguridad y protección para
el niño.

Los abuelos influyen en l crianza de dos modos: directamente suministrando, por


ejemplo, cuidados, paseos, consejos; indirectamente, orientando o apoyando a los
padres del niño.

Este rol conlleva a veces cierto grado de conflictividad. Asi, algunos abuelos
escapan o evitan asumirlo; otros, compiten con los padres por la crianza de los
nietos, como resultado de ello los padres suelen recriminar sus actitudes
entrometidas, intrusivas y controladoras.

Los abuelos comúnmente adoptan actitudes diferentes a las que tuvieron con sus
hijos, en particular exigen normas de conductas mas flexibles y tolerantes,
admitiendo excepciones a las reglas establecidas.

La abuelidad normal supone una relación armoniosa en el seno familiar de tres o


cuatro generaciones y una dedicación a esta como filosofia de vida. Permite un
mayor intercambio entre los miembros y ayuda a repetir los roles y
responsabilidades de manera que los padres no se ven tan atados como en el
caso del funcionamiento de la familia nuclear. Asi, en el contexto de la familia
amplia pueden solucionarse los problemas de la crianza con sus propios recursos,
sin necesidad de recurrir a la sociedad (por ejemplo jardines maternales para
cuidar al bebe mientras la madre trabaja).

En relación a la crianza el rol del abuelo es de carácter supletorio, de allí que


supone flexibilidad y es variable de acuerdo a las circunstancias particulares, por
ejemplo sus hobbies, sus amigos, sus actividades recreativas, su participación
comunitaria. Culturalmente la sociedad enfrenta al anciano con una antinomia:
anciano egoísta (el cual no se hace responsable de ninguna tarea familiar, se
encierra en el mundo de solos y solas, se dedica al turismo y en casos perversos
al turismo sexual) y el anciano pseudo/altruista (el cual debe renunciar a ser el
mismo para afrontar de modo acrítico y pasivamente los problemas que sus hijos u
otros familiares no asumen responsablemente, es decir, no viven sanamente lo
propio de su etapa, desarrollando sentimientos ambivalentes ante las tareas que
les son impuestas.

La mayoría de los ancianos prefieren vivir independientemente pero en estrecho


contacto social y emocional con los hijos y nietos. Buscan una mayor proximidad
interior, aunque intentan mantener el distanciamiento exterior.

El dolor, la enfermedad y la muerte.

Victor Frankl afirma que toda situación vital adquiere sentido, es decir, posee una
razón de ser, una finalidad, posee un significado que es necesario descubrir; este
es su valor desde el cual nace su estimabilidad. Por lo tanto, aun aquellos
aspectos que podrían considerarse negativos de la existencia humana, como el
sufrimiento y la enfermedad, pueden transformarse con una adecuada disposición
y actitud cuando el sujeto le encuentra un porque. El autor para justificar esto solia
citar a Nietzsche: “quien tenga un porque para vivir encontrara casi siempre un
como”, de modo que si vivir es sufrir, sobrevivir es encontrarle el sentido a dicho
sufrimiento. A este sentido cada uno debe hallarlo por si mismo y aceptar la
responsabilidad que conlleva su respuesta. Esta actitud que se adopta ante las
limitaciones de la vida y ante el destino pone en juego la realización de los valores
de actitud, en el cual el hombre es un ser consciente y responsable de la
conformación de su propio sentido. La enfermedad o la proximidad de la muerte
nos urgen a aprovechar al máximo las ocasiones para la realización de estos
valores.

El anciano y su familia enfrentan la enfermedad, el dolor y la muerte junto a un


tercer personaje que es el medico. Este triangulo anciano/familia/medico
interactua desde lugares distintos, a veces móviles, pero siempre cargados de
fantasias.

La enfermedad moviliza fantasias, afectos y roles en los miembros del grupo


familiar. Asi una enfermedad aguda conmociona y obliga a la modificación súbita
de roles, a diferencia de la enfermedad crónica que permite una adecuación
progresiva de la familia a esta contingencia. Muchas veces se delega en el
anciano soltero el rol de atención del anciano enfermo. Siempre moviliza culpas y
hostilidades entre familiares que se acusan mutuamente de no brindarle la
atención y el cuidado necesario. Estas representaciones son reactualizaciones de
viejas querellas familiares no resueltas.

No debemos enfermarnos con el enfermo, pero si debemos acompañarlo. Por ello


importa la actitud de la familia frente a esto. Es un momento significativo no solo
para transmitir animo y brindarle cuidados, sino tambien para poder vivir el sentido
de la vida y del enfermar. Compartir la vida de un enfermo, sus valores de actitud,
nos permiten muchas veces modificar los propios habitos, conductas e incluso
nuestras formas de vida, su sentido. Asimismo, nos permite anticipar nuestra
enfermedad y muerte.

La enfermedad y la muerte movilizan frecuentemente intensas fantasias en los


parientes del anciano.

Es importante que el anciano pueda enfrentarse con la enfermedad y con la


posibilidad de la muerte y las acepte como parte del proceso natural de la vida.
Esto dependerá de las fantasias que en este se activen, sean las fantasias de
curación, de padecimiento, de limitacion, de mas alla, de penalización, de soledad,
de abandono, de lo incumplido.

En el anciano la enfermedad reactiva el conflicto dependencia/independencia. Uno


reclaman cuidado pero temen depender excesivamente de los demás, algunos no
aceptan ningún tipo de ayuda; otros se someten pasivamente a sus eventuales
cuidadores.

En algunos casos la persona enferma de edad avanzada exige y demanda que se


hagan cargo de todas sus necesidades y cuida celosamente de sus menores
prerrogativas. En todos los casos es muy sensible a las pequeñas atenciones,
cuidados y valoraciones.

Tanto el anciano, como la familia, proyectan generalmente en el medico una figura


omnipotente, salvadora, protectora, omnisciente.

El nacimiento y la muerte eran hasta hace poco tiempo un acontecimiento familiar


que ocurria generalmente en el hogar. Pero en las grandes urbes desarrolladas la
muerte es ahora negada o es expulsada de la vida cotidiana y familiar. Asi, la
mayoria de las personas fallece en hospitales u hogares de ancianos al cuidado
del medico o de la enfermera. Además es creciente la tendencia a velar al muerto
fuera del hogar, o bien eliminar la ceremonia del velorio y minimizar la del entierro.

El progresivo envejecimiento poblacional y el aumento de los años de vida ah


generado una demanda sanitaria consistente en la atención con medios
adecuados de pacientes que no precisando cuidados hospitalarios, requieren
cuidados sanitarios en su domicilio habitual. Es necesario articular y promover la
atención domiciliaria con la mayor calidad posible, manteniendo a este tipo de
pacientes en su entorno comunitario.

La Declaracion de Principios de las Naciones Unidas en favor de las personas de


edad; alienta a los gobiernos a introducir en sus programas nacionales, cada vez
que sea posible, los siguientes principios: Independencia (las personas de edad
deberán tener acceso a alimentación , agua, vivienda, vestuario y atención de
salud adecuados, mediante la provision de ingresos, el apoyo de sus familias y
comunidad y su propia autosuficiencia; deberán tener la oportunidad de trabajar o
de tener acceso a otras oportunidades de generar ingresos; deberan participar en
la determinación de cuando y en que medida dejaran de desempeñar actividades
laborales; deberán tener acceso a programas educativos y de formación
adecuados; deberán tener la posibilidad de vivir en entornos seguros y adaptables
a sus preferencias personales y a la evolución de sus capacidades; deberán poder
residir en su domicilio tanto tiempo como sea posible); Participacion (deberán
permanecer integradas en la sociedad, participar en la formulación y en la
aplicación de las políticas que afecten directamente a su bienestar, poder
compartir sus conocimientos y pericias con las generaciones mas jóvenes;
deberán poder buscar y aprovechar oportunidades de prestar servicio a la
comunidad y de trabajar como voluntarios en puestos apropiados a sus intereses y
capacidades; deberán poder formar movimientos o asociaciones de personas de
edad avanzada); Cuidados (deberán poder disfrutar de los cuidados y la
protección de la familia y la comunidad de conformidad con el sistema de valores
culturales de cada sociedad; deberán tener acceso a servicios de atención de
salud que les ayuden a mantener o recuperar un nivel optimo de bienestar físico,
mental y emocional, asi como a prevenir o retrasar la aparicion de enfermedades;
deberán tener acceso a servicios sociales y jurídicos que les aseguren mayores
niveles de autonomía, protección y cuidado; deberán tener acceso a medios
adecuados de atención institucional que les proporcionen proteccion, rehabilitación
y estimulo social y mental en un entorno humano y seguro; deberán poder disfrutar
de sus derechos humanos y libertades fundamentales cuando residan en hogares
o instituciones donde se les brinde cuidados o tratamiento, con pleno respeto de
su dignidad, creencias, necesidades e intimidad, asi como de sus derechos de
adoptar decisiones sobre su cuidado y sobre la calidad de vida); Autorrealizacion
(deberán poder aprovechar las oportunidades para desarrollar plenamente su
potencial; deberán tener acceso a los recursos educativos , culturales, espirituales
y recreativos de la sociedad); Dignidad (deberán poder vivir con dignidad y libertad
y poder verse libres de explotación o de malos tratos físicos; deberán recibir un
trato digno, independientemente de su edad, sexo, raza o procedencia étnica,
discapacidad u otras condiciones, y han de ser valoradas independientemente de
su contribución económica).

Tiempo, muerte, eternidad.

El destino mas trágico para el hombre por su soma, por su materialidad, es el de


estar sometido a la temporalidad, a pesar de que un ansia interna lo impulsa
incesantemente a desligarse del tiempo, para formar parte de lo eterno. Asi, toda
la vida esta inscripta en el tiempo y es tiempo. La voluntad no puede vencer al
tiempo ni a su voracidad, esta situación se constituye tal vez en su mayor
frustración, es su límite.

El anciano de algún modo se encuentra con los días cumplidos, mas alla de la
temporalidad, de allí que no exista nada mas enigmático que la relación que
mantiene con el tiempo. Se para uno que el pasado se le hace presente y es como
si su juventud le estuviera a mano; sea para otros que se aferran al instante
presente tal vez como un intento de detenerlo; tambien se puede elegir una
tercera alternativa, la de los mas vigorosos que perforan el futuro con una mirada
clara de la sabiduría.
Es aquí donde lo pasado es impregnado de eternidad, se ha extinguido el devenir
y la acción para dejar paso a la sabiduría contemplativa. De allí que el anciano
pueda ver al mundo y a la vida humana bajo la mira de la eternidad,

El anciano ha retirado su yo del mundo, se ha replegado de la lucha diaria y en


este retroceso a su interioridad, al nucleo mas intimo de sus ser, comprueba que
algo se ha salvado de aquella corriente tempestuosa y tumultuosa de la vida
pasada. La interioridad brinda testimonio de un eterno sentido que trasciende el
orden temporoespacial del mundo.

En consecuencia, existimos con y en la esperanza de trascender la muerte. De


distintos modos intentamos superarlas: sea en el recuerdo de nuestras familias y
amigos, sea con la creación de una obra de arte; o bien en otra cristalización de
nuestro proyecto como una fabrica, un invento o la construcción de un objeto.

El circulo de la vejez.

El psicologo argentino Dr Claudio Garcia Pintos considera que a partir de la toma


de conciencia del envejecimiento se desencadena una sucesión articulada de
vivencias que llama “el Circulo de la Vejez”.

“(…)entiendo por el “Circulo de la Vejez”, el conjunto de manifestaciones


vivenciales, actitudes y reacciones que se disparan en el individuo que llega al
momento de encarar el ingreso a l vejez. Es la respuesta total de la persona, del
individuo (en tanto que unidad bio psico espiritual) a la situación vital del
envejecer.

Es un verdadero síndrome general de adaptación que se dispara en respuesta a la


crisis vital y anímica que representa el ingreso a la tercera edad. Es un síndrome
porque se manifiesta como un conjunto de síntomas y signos; es general porque
todas las dimensiones del ser humano se conmueven, se desordenan y
reordenan; es de adaptación porque responde al matiz natural y genuino de toda
crisis vital, es decir, significar el transito hacia una forma nueva y mas
evolucionada o desarrollada de vida.

Por otro lado es representado con un circulo porque en virtud de las


características de las reacciones o actitudes presentadas, su secuencia y matiz
efectivo se asemeja ciertamente a la imagen de la dinámica circular. Comienza
con la conmocion y hasta el tercer momento, es decir el fastidio, pareciera ser que
la vida sigue sin acusar la necesidad de cambiar o modificar la actitud ante el
nuevo status evolutivo. Cuando la toma de consciencia de que el ingreso hacia la
vejez es un movimiento imposible de detener ni postergar, cuando la verdad
evolutiva se impone, se presenta la depresión y con ella la primera curva vertical
dentro del esquema. El humor cae hasta el momento de la aceptación. Una vez
superada la depresión inicial, el individuo acepta que es viejo y a partir de allí
comienza una serie de estabilización del humor y del animo ante la vida. Y el
circulo se cierra cuando la prospectiva o la perspectiva de una mejor vida a partir
de un cambio positivo de actitud se vislumbra como una posibilidad cierta.

Dentro de este transito circular, el hombre puede quedarse fijado en alguna de las
etapas señalada, según la fase que no pueda superar, será el matiz que asuma su
vejez. Si consigue cerrar el circulo y acceder al momento de la prospectiva, el
perfil de su vejez será exitoso, significativo y plenificante.

Circulo de la vejez: 1. Conmoción;

2. Negación;

3. Fastidio;

4. Depresión;

5. Aceptación;

6. Prospectiva.

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