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ieee A 15 Actin aac pin ne La Au aha ope COLECCION AMERICA LATINA FLACSO.-Bibiteea Revolucién, Democracia y Populismo en América Latina Alan Knight Eniciones (Ceyrna ne Estunios BIceNTENARIO Swensco. 2005, carinv10 3 LAS TRADICIONES DEMOCRATICAS Y REVOLUCIONARIAS. EN AMERICA LATINA Ente ariculointenta desenredar dos hebrascrciles en a historia politica ‘de América Latina: la dela democraciay a dea revolicin, con ss espee- thas "taiionesy relaciones reciproas, prtendo con una larficacion de concepts. La ruzén de exo es que aun cuando el comenzar arcu ‘conunaexcesvamenteescrupilon"definicdn de trminos” no condiaye ‘ecesariamente buen eso, en este cso estamos manejando varios tm nor excurridios-revlucn, democra, radcin—por lo que puede se tana buena idea el definir afin de evar que los tnminosse nos excapen de las manosy se geneteconfusin, Por lo tanto, hago dena breve larifca ‘gn, presenta un ampli yexquematzado ands de las radiciones de- mocritca yreolucionarias en América Latin, que invita la compara 1. Demeeraci, revotucion, tradicion De los tree aspects constitutive, “democraca” es aquél sobre el que mis se ha torizado ne atrew a decir el mds teorizabl. En otra palabras, lan concept itil, adems de real. Por el cantraro,revolucign 4 forton, tmilicin son conceptos menos claborade y me permito suger, menos tes: de hecho, el concepto de “wadicin” es mis un estorbo que una ajuda. Ea lineas generals, hay un comenso entre los cents politicos de considera la democraciaiberalrepresentata, 2 menudo definida en los érinos de Dahl (‘pliarquia"), como ls norma, ya que esa defini ‘i abarcaria os dos principios de libre asociacionyexpresion (dre ‘saymen aey ee nin pep pea (enero rsd someone mae neo ‘Site pts again tr Det ne eon sion ‘ume hte sens cy eea N21 an) ene 107 Alan Kaige Revelucin, Democracy pulmo en América Lana apy 3s wats dems y esac x Ami Latina ‘hos cvieos) y (i) pariipacén electoral (derechos politicos)! or su puesto, esa deinicion no pretend ser normativa (no estamon dicen ‘que este sistema sea mje) oexclsia (que sea nk forra de democra. ‘ia en terminos concepraleso pricticos).A decir verdad, una dea pit ‘pales preocupaciones de ese articulo es el considerar cima algunas redades alvernaivas de “democracia” ("aosiberal”, “ao burguess “participa” han sido concebidas ni ms ni menos que por regimenes de proveniencia revolucionara”y“uadicional”. As, los rtcon dela de- _mocracia burguesa an clamado ~1a sea en teora on Is pritica- por ‘una democricia popular, participa, onginica, directa, soil y de los Utabajadores. Tengo limpeesién que ellos jusifian este clamor en térmie not de dos supucsasventajas a primer, na rprrtaion mayor (st representatvdad mas directa, transparent, e imherentemente democri- tie) ya segund, tna mayor prossion de wyurided sl de beneticios focioeconsmicos, con lo que los “derechos sociales" de Marshalls inj fan en los derechos ceos y palieon? De este modo, los benefiarios podefangorar de lox mismos derechos politica de los cudadanos de Ate rasy, también de la seguridad social de por ejemplo, elesado benefactor suecoen sus mejores dias. A suver los eriicos de eto eros an cama doen palabras de Enique Kraure~ por una “democraia sn ade”, fs dec una demoeraca, simple y sin adarios, centr en los proceso Ademocritics, lo Dak? El prrafo anterior conten el crcl aifcativ de “en teria oe pric" A tavés de mesa discusdn es laramentenecesaro ding entre, por una pate, ln argentine otic 3 favor dey sa na yorrepresemtatnad politica o provisionesecioecondmicas de mar equ- ‘dy, por otra pare los rsulada récticos, fo que puede ser muy dere te, Puede ser de interés (aunque un tano diffe) el vatar de eal 5 ‘cuando existe alguna divergencia ene la teoria ya pret, tal dvergen- a evel reslado de (2) uns hipocesainicial-oestractral>~1a eos nunca ue seriamen te considera: los bolchevigues nunca tsieroa la intencin de insta ewe Dan bs frp ed Optom Now nen 17) pa ay sera in ner ee “EB Mit a Ct a Se Dera hg 17, 108 rar una democracia de los trabjadores:e tra den mero secure rete: 7 ipocresa raters 0 contingent? alia,“ revacén trac ‘nada una instancia dl viejo prinipio de Acton, que explcaria or que, por ejemplo, los bolehevqueey Sain, en particular as cat Al tvieran incialmente sincersintenciones,sucumbieron ala ci del poder yas presiones dela paranoia: 0 (6) circunstanciasineludibles: la “Iégjea dela evolulén" lo que podria: mos llamar el principio de MacMillan, en otras palabras, a revo- Tun desta de scars por trbenciae hoses, yx wean ce orgen imemoo extemo (vg. la reelin de Karle, la intervencion de les ‘Aliados en Rusia) todo lo eual fuerza a revolconarios inciaimente sinceros a renegar dens promests anteriores o Demésesti deci que estas es interpretaciones a as que me referré nucyanente en mi colasin~no sn mauannenteexcluentes ka ayo> rade ls stuacionesrevlucionarasincorporan aspecos dle cada una de las tes Sin embargo, este (conocido) angumento ene una com qu eximpor tante sin embargo, fill de ignora. Los regimenes revolucionarios 0 son ls inicos que mostran una brecha abiers entre la tori ya prices, entre su transripeién “plc y la “eclta™.? Nitampoco som linen fen querer lenar dicha brecha por medio del raonuniento engaion y I retirica hueea. Los reyimenes liberals bunguese son tambien bastante experts en hacer gla dle ia asa fdelidad ass stoproclamds pinch los (lemocrtios), La exc coexists drante datas con a Decl ‘acin de Derechos: las mujeres les fue neyad el voto hasta en demo cracis“consoidadat~ durante un emo an mis prolongado.* Hoy en {Tesnpoer carp per sb cron en ma a Prerernraraeer st tr er ae et eth ere a ‘Siepentenymcetnine ee item nen cain oe imaee mors Een y rr ea tC 1 ERS Riese ce Sy ‘niwmn As que pe im me Alan Kaige Revoucn, Democracy Popes en Ande ating opin 3 La rdironedemsriayesuionrin es As Latina ia cuando ta democracia (alo Dal) nuewamente a paso aser la nor ta en América Latina (lo Cuba y,en opinion de alguncy, Venere ‘esbtn eta eden), se trata de una demacracla de muchos mate, 10 ‘lal aparte desu inherent fayldad? involucr alas signiicativaselee- ‘donesmenos que wansparentes” meds de comunicacin manipula! ‘corrupcdn endémica"y violencia poltica recurrence. De hecho pe de ser verdad que el pals ms democraico de América Latina (Colombia) ‘a también mie vokento." Dea sedesprende que los estuosen deb poltialatineamericana haan tendo que recite ss propies eat ‘ocadémics (a contrapartiaa la democracia “de os tabzjadores"0- 7a ein in do mn oe ion ecg aa sn ree nc fit ede Aner in expe gnc ute cman ce ee estes an ete erence Peo ee rnc ge Seems nor ire or er iran ren a) oe SE hg clas By stn Hee 4 MOE er Oye ep oct pn ota copa pty necator pete ‘pcre rnprsy cere he poet, MC Ome cnr, roti he a Lk he Mon Po es Ser Si, aan er sy 1 SER Er Ca (tor). rina Ee SE Eaig 7 BR alert o rand, 10) Hy dec ‘ups de Mako qu pre ec or me qe anes comps) ot ii pt imap spond sini i dr oni Simeon Crane imu ne Siphon [Siete teen mares ‘ecescompestn en es ai sro ers palin no ay “ogni” en Ia jerga de os plitco):"rgimenes hibriden’, "demo- En segundo higar, como lo augiere este breve meni ideoligico, ex ‘crucial sella clade revolcion de la que estamos hablando, Aqui se nectsitan dos clarifiacine relacionadas. La primera esque, por diversas Inuemasazones, las eeluciones “grandes” y sociales dela historia agus as que calvan cémodamente con mi definicin anterior-usalmente han sido, en trminos generals de careter popular y progress em su are. ‘metida Sin embargo, hay una expecie de “contrarrevoluciin’,conser- savdor y de derecha, qu también cal con na versién divi de ext efinicin (una meviizacin de masasvilentavoluntaratica, un reorde- namiento social y politico substanca): ls “revoluciones” fascias de la Europa entre las dos guctass, en menor grado os golpesyreyimenes, “huroerilcoautoritios” del Con Sur de Sudamérica elas dca de + Rade as pln pistes "thet ytange oer rns oa [CS Danae etn san Nee Hen C18), ‘ent sae tn ice Dem, ae Ee pyar nin dpe pine ine ei "eet ae oc cept) eater popes tense at ‘ci rac so rea Se toes ‘paca engunchar motinientm revaleconareet programa hme mde} ‘ecm na as Rg Te eae Re. 388, 16 " 4 FLACSO. Bibictaca Cepia 3 Las radeon raaoara Abie Ltina lossesenta ys setenta (Bras, Argentina, Uruguay. Chile). Ann cuando el watus"revolucionaro” de exo fenémenos depended de I definicion dderevolucén” que usted adopt (sf como des letra de los registro hisirios) no hay duda que ellos también encarna lox princpion, expe: encas, mites, textos, “tanscripcones, canciones, simBolos, heroes, re ‘uerdon, supiests ynartatas que, en Conjunto, consiayen na tad ‘6 an mans 0 un conjunto de meme) Poets, a lo deseamen, ‘eferinos a lls como "radiciones contrarrevolcionatss, pesto que ‘han sido pereibidos por algunos como influeneia formativas en, por dat tun ejemplo, la trayectaiahistiea de Argentina,® Aun cuando no pre- tendo detenermeen estos casos-sinelusion ebasaria ls initesy fore dos de este ariculo— au enstencia debe ser reconocida: (a) porque son ‘aumerosas(b) porque exsten en una relacon dctica com tan rich nes"revolucionaras, con cada una de ellis sirviendo para definite cou probarse mutuamente (retgmaré este punto mis adcane)¥(c), porque hasta pueden drars de adiciones resolucionatasprevias En otras ae Lara, a ir avanzando la hisiora, la revolucdn del ayer (ya tation resolicionara) se converte i contrarrevohcign del manana (la te “icin contrarewluconars), i eh pn car nt ta oa ines ine tr qusentsueeleneay ue ener dee he en ms Sp aa po parte alli feaka ia rr. yep Poot unary cc ct cn ae et no el os ‘grea qu mented cars pS ae miter ‘pen ep pockan econo in pera a Soper yer eractomer cops ‘Stearman mane ony a onan pce de pa i Tnrencaderget ‘Spee sno nv