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Hinora Citic dels Modernizacones en México El cardenismo, ‘cana Gancta Artuanoo, 1932-1940 Tenacro Man Lavon Divsin de Etude Politico, cobe Coordnador simiictrativa Coordinador Paota Viens Banat ciDe SaMUEL LEON Y GonzALEZ Asistemtes etnias Ava Laon Vazquez Mavrisez ce ‘Anuaxa Vazquez Man, ee ee H&S Mz res cn 20 ein Caen Semel me) rer Gama i Pen hr adh ena). ISINOTEI7 1-012 2 (bra comples) wera wey 728i pilin foe re de ahh el temo Fl onic, nctanestan etn i ire edge esi ci ies ain ito de poate: ot Ae Ble mg pra emi Ri se drier 8) (Carer Tce Ss hn 08), de Seat 100 cD ‘.AL© 0 nz Naor de Eas Hr eb eons de Meo anc L Maser ng 000 Moxa D.AL© mI0.Consjo Nuon pas Ca yt Ane. ‘ete desea Spas 4 Chee 1 Men DR pes cerns 509012008 Conran treondndcrernomin com ‘eveendodeeararseorian HGS sar sore eo) aa nk Serie roduc oo pile noe enc er ‘Smo sna snoenc ar to leeches ISBN 978-6076-0410: volumen 5) ISBN 978-076-0642 [ob complet) ge Ma Pri Meio Indice Sighs 9 ‘Cirdenas y Ia construccién del poder politico Samuel Leén y Gonzdles 41 Rais y huellaeconémicas del cardenismo Marcos T: Aguila 36 ‘Consolidacién y limites alos derechos de os trabajadores del Estado ‘ene régimen de Lazaro Cirdenas Felipe Remolina Roque y Marcos T: Aguila, 127 1a reforma agrariay la cuestin campesina en el periodo eardenista Eduardo Nava Herndndez 195 Crdenas, el indigenista ‘Maria Guadalupe Farias Mackey 258 EI nuevo presidencialismo, corporaciones y partidos politicos durante el cardenismo Javier Mac Gregor Campucano 324 Segob Umich Instituto Politéenieo Nacional Partido Nacional Revolucionario, Partido Revolucionati Insitacional Partido de l Revolucion Mexicana Promotors Mexicana de Ediciones ‘State Department Records (archivo diplomitico de ls Es- tados Unidos) Secretaria de Gobernacin. Secretaria de Educacién Pablis, Sindicato Nacional de Trabajedores dela Edueacién Secretaria de Relaciones Exteriores, Universidad Autsnoma dl Estdo de Morelos. Universidad Autnoma Metropolitana ‘Universidad Auténoma Metropolitana, Unidad Azcapot- sale. Universidad Michoacans de San Nicolis Hidalgo Universidad Nacional Autsnoma de México. Cardenas y la construccién del poder politico* Sauer, Le6n v Gozétezt* A mis gratoscompaieros de vida, Samuel, Santiago y Guadslape Los 200 afios de nuestra Independencia y 100 de la Revolucién, dieron motivo a que Ignacio Marvin y Clara Garcia Ayluardo, con- ‘yocaran a un nutrido grupo de investigadores para efectuar una reflexién que ubicara histéricamente las experiencias de cambio 'y modernizacién que ha vivido nuestro pais, la luz de las pers- pectivas actuales; es decir, en el contexto de la isis por la que estamos atravesando. A este proyecto de los centenatios fo titu- Jaron acertadamente Historia Critica de las Modernizaciones en México. De todos es sabida la importancia que han tenido las suce- siones presidencies en el pais. Tal vez valga la pena empezar a reflexionar acerca del principio de la Revolucién: sufragio efecti- vo, no reeleecién. Sélo mentes ingenuas podfan considerar que ste fue el componente determinante para que estallara el movi- ‘miento armado; este lema o demanda contenia verdades a medias, 1 Agnes Eds Mans Sues Garo Borrego Estas y Maro Ze fhe pris comentarios que contibuyon amar tata. Aico yA (Gino sa or aber eri conta ou tine. Nace Atnom de Mei serial Cer Estos Plo. 2 SAMUEL BONY CoNZALEZ ‘es decir el problema del sufragio efectivo fue postergado, no re- suelto, al grado de que hasta 1946 se emitié una legislacién elec toral que se podia considerar como moderna. El otro aspecto que sfresult6 central fue el de la no recleccién, al grado que la esce- ‘osis del antiguo régimen no sélo se expresé en el inmovilismo politico de la clase dirigente, sino en el tiempo que el caudillo, ‘oaxaquefio se mantuvo en el poder. Después de la Revolucién, ssurgié de nueva cuenta el problema: para 1928 el nuevo caudillo pretendié reelegirse. Y merced a un asesinato fue como sobrevivid el principio de la no reeleccién en toda nuestra historia moderna nuevo orden se construyé con base en la unicidad de la or {gunizacién politica: a nuestro sistema se le identifies de manera ‘mecinica con estas cuatro consideraciones: el presidencialismo, Ja Constitucién, el partido Gnico y la organizacién con apoyo de as, ‘masas. Sin embargo, un andlsis histérico simple nos puede reve- lara gran cantidad de difcultades y dilemas que se les presenta- ‘ron alconjunto de los actores encargados de la construccién del aparato y de la multiplcidad de las formas de hacer politica. Elcardenismo justified y realizé su proyecto en las denomi- ‘adas demandas colectivas que se presentaron en el movimiento revolucionario. Su presente y su fururo se dieron a partir de una fdea de modernizacién y cambio. Ese momento relevante de ‘nuestro pasado inmediato nos permite recuperar el papel no s6lo de-un personaje 0 de un pequefio grupo, sino también de una diversidad de actores colectivos. La experiencia nacional que podemos recuperar de esos afios sel ordenamiento de las formas de hacer politica y la ereacién dde una infinidad de instituciones. Estas no se moldearon sélo desde arriba, sino también desde abajo. Por ello, al relexionar Sobre esta etapa y su contribucisn ala historia politica del Méxi £€0.contemporineo, slo podriamos entenderla, en toda su rique- 22y complejidad, como una etapa de contlictos y de cambios, y "Ro como una historia lineal, siempre determinada a partir de la CARDENAS YLACONSTRUCCION DEL ODERROLITICO 4g vyoluntad de ls grupos dorninantes. Precisamente la pecularidad al periodo que pretendemos analiza es que se rat6 de un mo- mento de quicbre en todos los érdenes donde se construiria un mito que dura hasta nuestros das yes el proyecto de visi na- cional que se presenté en es0s afios. Los choques y cambios siempre fueron superados através de la construccién de una po- litica de aianeasy eoaiciones de diversossectores con el Estado revolucionaio: ese proyecto de modernizacién lo iban a cons- truir y comparte tanto el liderasgo de Cirdenas como una inc nidad de grupos sociales que corvergieron en la instrumenta- cién de diversas politica. Cirdenas, el grupo cardenista la organizacin de los buré- cratas,de los obrers y de los campesinos, os indigenas, os lide- +azgos, los movimientos de oposicin al proyecto, la educacisn, cl manejo dela economia, el enriquecimiento de nuestra politica exterior, asf com Ia ereacién de una multplicidad de institucio- nes, son parte de los temas que abordamos en el volumen 5 de a Historia Critica de las Modernizaciones en Mexico. Junto con iis olegas Marcos T. Aguila, Maria Guadalupe Farias Mackey Felipe Remolina Roque, Eduardo Nava Hernindez, Javier Mac- Gregor Campuzano, Martha Loyo y Jonge Mirquez Musioz. En este esfucreo trataremos de explicar de qué manera durante este sexenio se experimentaron profundos cambios sociales, polt- cos y econémicos en todos los 6rdenes. Fue un momento de ruptura y de modemidad, en cl que se conjugaron miltiples alianzas y coaliciones de una infnidad de actores de a sociedad ‘mexicana. Se consteuys una nueva politica interna, se dio un ‘nuevo contenido a la economia, « nuestra politica exterior y To {que resultd mis interesante, tn momento de inclusién de acto- +s sociales que pretendieon un nuevo proyecto de pas. El Esta- dio asumiria un rol hegemnico de direceiny de gran fortaleza Lo ocurrido después de esta administracién corresponde a otros cestudiosos explicarlo, Nuestra pretension ha sido la de concen= “ SAMUEL LEON YGoNzALEZ ramos en las acciones ocurrdas durante el periodo del presi dente Lizaro Cirdenas del Rio. Hace década lo seflé ahora lo reitero: “antes de 1934 - dos fueron antecedentes y, después de 1940, consecuenclas’. No es pretension de los autores de este tomo reflexionar sobre el ‘movimiento encabezado por Lizaro Cardenas y verlo desde la actuaidad como una utopia regresiva. El cardenismo dio res- puestas inmediatas alos grandes problemas nacionales, ero es tuna interpretacén errada la de quienes consideran que los pro- blemas del pais se originaron entonces, y no que fueron las mi- siones de las posterioresadministraciones las que frenaron ese proyecto de pais. Ahora bien sin duda la condicién necesaria para instrumentar ese proyecto era, antes que nada, a construc- ‘in de un poder politico nacional, éteespreisamente el tems ‘que abordaré en las pginas que siguen. Altema Une deta grands distaste hich ama, fe Bias scion Eplsiardeiovimientes cool Beatson iverasreptones del pis-ane voi en ara gue consray un nuevo ert, desapareido yl por (Recah de vrs como una taituctonaument pone Se re econ prt er rages bstéalos par a centaleacin pots, emp de ello fu Seefeosenies Ieenrienton erates 1920; 1923 1927 1929 y 1938. a Reoluisnoblgs «un proces de desmantlanient dl poder cent Elo propici el sugimlnto de ders culls y atv caiqus por ds ls reptones dl pis As mapa de los hombres fares etavo compuesto por personajes come Rodhigues rina y Manus res Trevi en Coahul Rodrigo = ‘CARDENAS IACONSTRUCCION DELPODERFOLITICO as “M. Quevedo en Chihuahua, Carlos del Real en Durango, Melehor ‘Ortega en Guanajuato, Rodolfo Elias Calles en Sonora, Matis Ramos en Zacatecas, Emilio Portes Gil en Tamaulipas, José Gua- dalupe Zuno en Jalisco, Adalberto Tejeda en Veracruz, Saturnino Cedillo en San Luis Potosi, Tomés Garrido Canabal en Tabasco, ‘Abundio Gémez y Carlos Riva Palacio en el Estado de México 0 Lizaro Cirdenas en Michoacin. ‘Todos ellos adquirieron fortaleza al sobresalir por su capaci- dad pata promover la cohesién local y el desarrollo de ls organi- zaciones sociales regionales, que en su mayoria se expresaron en partidos politicos locales; ésta era la base de sustentacién de un poder central débil. Tal excenario se fue construyendo durante toda la década de los veinte y principios de la de los treinta del siglo pasado. ‘Con el ultimo informe presidencial de Plutarco Elias Calles, Ja Revolucién arrojaba un resultado con el que debia contar el pals: un régimen no delimitado, ni legalizado, de gobierno dul de Ejecutivo de dos cabezas, como lo sefiaard José Manuel Puig ‘Cassurane, De un lado, un poder formal encabezado por el presi- dente de la Repiblica y, de otro, un poder real drigido por el jefe ‘maximo de la Revolucin, el general Calles. El bicefalismo empe- 26 el 1° de diciembre de 1928, "Aqui surge tna interrogante importante: zeémo inicia el ge nneral Cindenas su carrera de ascenso y fortalecimiento personal? La carrera militar Lizaro Cirdenas dol Rio naci6 el 21 de mayo de 1895 en Jiquil- pan de Juérez, Michoacén, Muchos de sus bidgrafos nos relatan ue en 1909 ingres6 a trabajar en la Oficina de Rentas y empe26 2 perfeccionar su hermosa caligrafia “izquierdilla” que usaré por el resto de su vida. Posteriormente se ineorpors como aprendiz en. 16 SAMUEL IRONY conzALEZ laimprenta La Econdmica.Cabe recordar que en junio de 933 la Revolucion entra en Jiquilpan. Pedro Lemus, un lugarteniente del jefe revolucionario en ese estado, general José Renteria Lu- viano, ocupa la ciudad y encarga a la imprenta La Econémica la publicacin de un manifesto, del cual sdlo tenemos registro que Ilevaba el titulo de “Mexicanos, firmado por el propio general Renteria y que requerian la edicidn de 5000 ejemplares en un solo dia, en ello participa el joven Lézaro. Dias mis tarde una co- Jumna de urales repelena Lemus yrecuperanJiquilpan. Los huer- tistasacuden a la imprenta,confiscan los impresos y queman el archivo. Este hecho lev a doa Felicita, madre de Lézaro, a st~ ‘rirlerefugiarse en la hacienda de la Concha en Apatzingin, donde su tio matemo, José Maria del Rio, era el administrador. Sin embargo, prcibié los impulsos de su hijo y le seal: “no vas ‘can José Mara, sé que te vs ala Revoluctn’,y ai ocuris el 3 dejulio de 1913. En julio de 19:3, por su experiencia como impresor, ofc nlstayescrbiente se logré incorporar al estado mayor del gene- ral Guillermo Garcia Aragén como encargado de la correspon- dencia Asi inicia su carrera milter. En julio de 1914 asciende a capitan primero por méritos en campasa: patiipé en la gran batalla de Orenddin, Jalisco, librada por Alvaro Obreg6n. El 11 de septiembre asciende « mayor El 14 de enero de 191s obtiene el {grado de teniente coronel y en octubre del mismo ao, el de €o- ronel. En este ao participé en los combates de Agua Pricta, So- nora yen la toma del plaza de Nogales. El x7 de noviembre in- ‘gresa ala Columna Expedicionara de Sonora, En 1917 combate a Villa en Durango y en Nieves derrota a Martin Lopez. De 1915 41920 interviene en los combates de las fhuastecas en contra de Manuel Peliez Gorrotechegui, Lirraga y ‘Gorozave, mercenarios de las compaias petrolera, y en 1920 se- ‘cunda el Plan de Agua Prieta. Yaen mayo habia obtenido el grado degeneral brigadier. CARDENAS LAGONSTRUCCION DEL PODER OLITICO “para junio de 1920 va ocurrir un hecho muy relevante en la politica y militar det general Cardenas: se le nomb jefe (Operaciones Militares de Michoacin, Resulta que esta figura Thad jefe de operaciones, era de vital importancia para el centr, syaque en estos jfes yen su desempeo recia el equlibrioo a Uposillidad de debiitare poder detos gobernadores. Paralelamen- eas desempefio militar, el general Cérdenas ocups el cargo de smador sustituto, en cuya calidad emite una ley de salarios mos para el estado. Por otra parte, encarila como goberna- su maestro y amigo Francisco J. Migiea. A fines de ese ao 8a Sonora como Jefe de la Primera Brigada | En 1921 es nombrado jefe de Operaciones Miltares en el Istmo de Tehuantepec. Su carrera sigue en ascenso, En 1922 re a su estado natal y se enfenta a una stuacin muy com plicada: su amigo cl gobernador Migica habia entado en con- flict directo con el centro debido a su radicalismo con el reparto agraio,porsuanticlricalismo y por la aplicacién de una ley del trabajo considerada muy avancada para su epoca, En 1923, como Jefe Militar en Michoacin,recibe instrucciones para custodiar a Miigica en su tasado la Ciudad de México y en el trayecto le es entregado un telegrama del general Alvaro Obreggn que deci: Suyo de hoy enterado que el Gral. Francisco J. Magica fue uerto al pretender se liberado por sus captores, Cirdenas no se dio por enteradoy propcis el escape de su amigo. A finales de 1923 estll la eben de Adolfo dela Huerta: CCrdenas resulta gravemente herido en Tamazul, Jalisco, donde ¢ atendido por el doctor zacatecano Rafael Estrada, y de abi se traslada a Nayarit, En 1ga5 aciende a general de brigada y es nombrado Jefe de Operaciones en las Huasteeas y en el Istmo. En 1927 ocupa el cargo de gobernador interino de Michoacin y fue requerdo para controlar las rebelionesen las Huastcas os teriormente, en 1929, participa en el combate en contra de otra asonads militar, esta vez encabezada por José Gonzalo Escobar 8 SAMUELLEON ¥ GoNzALez con su llamado “movimiento renovador"; en esa participacién scumula los métitos suficientes para llegar ala cspide de su carre- ra militar; el 11 de mayo de 1931 es promovide al grado de gene ral de divi Varias son las consideraciones que podriamos formular en relacién con la carrera militar del general Cardenas. Por un lado, destaca su percepcién de una realidad donde imperaba la incerti- dumbre, opta por incorporarse a la Revolucién, tiene una gran clarided al concentrar su participacién en la prineipal institucion, politica de esa época, el ejérito, Esa carrera es la que le permite tener un amplio conocimiento de la situacién del pais, debido a su presencia en diversas regiones, y la que le va a permitirefec- tuar una lectura politica de diversos estados de la Repiblica. Vale Ja‘pena recordar de nueva cuenta que el papel de los jefes mili tares en las regiones era determinante para Ia incipiente fuerza del centro; estos personajes eran los cénsules de le Revolucién, Destaea la forma en que el general Cirdenas logra fortalecer st relacin con el que seria el hombre fuerte del pais, el general Ca~ Iles, Justo ha sido el sefalamiento, que corrobora una gran can- tidad de bidgrafos del dirigente michoacano, en el sentido de que dos de sus maestros marcaron su vida: en politica, lutarco Elias alles, yen cuanto a su ideologia y proyecto de nacién, que pro- venia de la Constitucién de 1917, Francisco J. Migica. Por tlt ‘mo, Lazaro Cardenas logra construir su perfil de hombre fuerte en.su estado natal, Michoacin, La region, Sin duda las instituciones coloniales estuvieron muy arraigadas ‘en un enclave econdmico relevante para la metrépoli; tanto su ‘igueza minera como su abundante mano de obra fueron ele- ‘mentos centrales para el establecimiento de una sociedad tradi- CARDENAS YLACONSTRUCCION DEL PODERFOLITICN yy ional y conservadora. Sin embargo, Ia propia ubicacién geogrd- fiea del estado de Michoucin lo conforms como un lugar de trinsito entre el norte y el centro del pais. No seria exagerado afirmar que la destacads intervencién de varios michoacanos en €l movimiento revolucionario se debié a esa circunstancia geo- ‘ifica ‘Michoacin fue una de las entidades en donde los grupos vinculados al centro porfrsta quedaron sumamente debilitados ahi la construccién del poder local fue lento: politicos frigiles, ‘como el general Gertrudis Sénchez, José I. Prieto, el general Al- fredo Elizondo y el ingeniero Pascual Ortiz Rubio fueron los que ‘ocuparon sucesivamente la gubernatura del estado, Michoacin no fue cuna de ninguno de los ejécitos revolu poco aporté contingentes significativos a ls distintas fuerzas en disputa, mas bien fue una zona de alta participacién contrarre- volucionaria, como lo indican los easos de José Inés Chavez Gar cia Jess Cintora y José Altamirano, que operaton en todo el estado y no representaron mis que la expresién de un ereciente bandolerismo. En este escenario cobra importancia la forma en que Lizaro Cardenas se incorpora a la Revolucién y su perma~ nente presencia en el estado, como Jefe de Operaciones Militares 'y sus interinatos como gobernador. Va aser en 1927 cuando el general Cardenas acepta su pos- tulacién como gobernador de su estado natal, por un periodo de cuatro afios, de 1928 a 1932. En un principio su fortaleza provenia de su participacidn en el movimiento revolucionario y-su vinculacion cada vez mis estrecha con el general Plutarco Elias Gales. Pero aqui debemos insistir en la gran influencia de Francisco J. Magica, ya que de esta relacion se derive toda una posicién ideolégica. Cardenas se involucraba y tenia empatia con respecto al contenido social y liberal de la Constitucién de 1917. (Cérdenasinicia lo que iba a ser su laboratorio con la prepara » SAMUELIEON Y ConzALez ci6n de una campatiabasada en una intensa gira como candidato fen la que recorreri todo el estado; don Rati Castellano me dijo {que el ema que plantes en todo su reorrido fue el de "subordi- nar el interés personal al bien colectivo" Fl 1s de septiembre de 1928 asume el cargo de gobernador. ‘Con claridad meridian, su proyecto y programa de gobierno se concentraron en cuatro aspectos fundamentals, a saber: la apli- cacidn y fomento del reparto agrario, la promocién de la organi- zacién social, el establecimiento de un sistema educativo al que toda la poblacién tuviese acceso y la construccién de obras ma- teriales El lamante gobernador ya no requeria de la presencia de un Jefe militar debido a que él mismo representaba al centro y ‘vez, construia su poder local con sus bases sociales de apoyo. Seri en enero de 1929 cuando, en la ciudad de Pitzcuaro, se lo- {ga fundar el brazo politico local del general Cérdenas:l Conte~ derscién Revolucionaria Michoacana del Trabajo; fue su primer secretario general el profesor Adalberto Coria Cano, En realidad, ‘esta organizacién tendria las funciones de un partido politico Tocal:1o mismo ocurrié en el resto de los estados de la Repi- ‘lia: puede mencionarse los casos de Portes Gil y el Partido So- lista Fronterizo, Adaberto Tejeda y su Liga Campesina 0 de ‘Tomas Garrido Canabal y su Partido Socialist Tabasquerio, en- tre otros. ‘Organizaciones sociales de masas o partidos politicos regio- nales se imponian en todos los estados de la Replica: en nin- sin caso se conforms una organizacién paralela, competiiva; se trataba de partidos nics. Asi, la regi influiria y determinaria alleentro. La idea de conformar un partido politico que aglutina- 12 los revolucionarios de entonces tenia su fundamento en ex regionales. Si consideramos 1917 como el afo en que finaliza la RevoluciGn, tenemos que ésta tard6 12 afios en cons- ‘tui su organizacin politica nacional; es decir que fue en el ak CARDENAS FIACONSTRUCCION DELFODERFOLITICO 2h Partido Nacional Revolucionario (wx) donde confluyeron todas Jas organizaciones politicas regionals. Los resultados que arrojaba la experiencia michoacana eran reveladores: en sus cuatro afios de gobierno el general Cirdenas og, entre otras cosas, dotar de tieras a 181 pueblos en benefi- io de 1.41 663 ejidatarios. Promulgé leyes que amparaban el de~ echo de los trabajadores del campo a cultivar tirras ociosas 0 ‘sin explotar por parte de sus propietarias. Fortalecis la escuela, tinica; fundé las escuelas técnico industrales con cl objetivo de vincular la educacién con la esfera produetiva. Por dltimo, creé el Instituto de Investigaciones Sociales y Econémicas con la in- tencién de darle una mayor raciondlidad la instrumentacién de sus politicas. Todos esos cambios fueron posibles con el apoyo de la Confederacién Revolucionaria Michoacana del Trabajo. En septiembre de 1932 el general Cirdenas concluyé su periodo ‘como gobernador. Si bien fortaleefa stu poder & nivel local, nunca descuidé su relacion con el centro. Eleentro Fue prictica comin en esos afios que los gobernadores en fun ciones pudieran ocupar cargos paralelos determinados por el propio centro. Asi, del a5 de octubre de 1930 al 28 de agosto de 43931 el general Cardenas desempef el cargo de presidente del Comité Eecutivo Nacional (cen) del pwn. Del 28 de agosto al 14 de octubre de 1931 Fangié como secretario de Gobernacién. Ter- mind sus funciones de gobernador y el 1° de noviembre de 1932 asumié la Jefatura Militar de Puebla y el 2 de enero de 1933 0cu~ 6 el cargo de secretario de Guerra y Marina, La milica, la regidn y el centro son tres pilares que expli- can la fuerza que habia adquirido nuestro personaje, pero falta