Está en la página 1de 6

Leer los capítulos de Génesis 29 y Génesis 30

Hijos de Jacob, según su orden de nacimiento:

1.- Rubén (Génesis 29: 32) La Madre fue Lea, Rubén quiere decir “Mira, un hijo”

2.- Simeón (Génesis 29: 33) La Madre fue Lea, Simeón quiere decir “Él oyó”

3.- Leví (Génesis 29: 34) La Madre fue Lea, Leví quiere decir “Unido”

4.- Judá (Génesis 29: 35) La Madre fue Lea, Judá quiere decir “Alabanza”

5.- Dan (Génesis 30: 4-6) La Madre fue Bilhá, Dan quiere decir “Él juzgó”

6.- Neftalí (Génesis 30: 7-8) La Madre fue Bilhá, Neftalí quiere decir “Luchó y venció”

7.- Gad (Génesis 30: 9-11) La Madre fue Zilpá, Gad quiere decir “Ventura”

8.- Aser (Génesis 30: 12-13) La Madre fue Zilpá, Aser quiere decir “Dichoso”

9.- Isacar (Génesis 30: 16-18) La madre fue Lea, Isacar quiere decir “Recompensa”

10.- Zabulón (Génesis 30: 19-20) La Madre fue Lea, Zabulón quiere decir “Él morará”

11.- José (Génesis 30: 22-24) La Madre fue Raquel, José quiere decir “Él multiplicará”

12.- Benjamín (Génesis 35: 16-18) La Madre fue Raquel, Benjamín quiere decir
“Afortunado”

Ahora estudiaremos el carácter de cada uno de estos hijos, porque es eso lo que nos va a
identificar a que tribu espiritual pertenecemos, y que cosas buenas tenemos y que cosas
malas tenemos que mejorar y cuidarnos de no practicarlas. Tenemos que lograr la victoria
de los defectos de nuestro carácter y de esta manera ir adquiriendo en nosotros el carácter
de Jesús. Es en este punto, donde Satanás imitó todo esto y creo todo ese mundo del
zodiaco, las cartas ancestrales, el estudio de las estrellas, etc…

Cada una de las partes buenas del carácter de estas doce tribus, representan cada una de las
facetas del carácter de Jesús.
Profecía de Jacob, para sus hijos.

Leer Génesis 49: 1-28

Comencemos a estudiar la vida e historia de los hijos de Jacob.

Rubén: Su nacimiento aparece en Génesis 29: 32. Rubén es un nombre compuesto, en


hebreo Ruh, quiere decir “mira” y Ben, quiere decir “hijo”. Rubén fue el primogénito y en
aquella época ser el primogénito era un privilegio muy importante.

»Tú, Rubén, eres mi hijo mayor, mi fuerza y primer fruto de mi vigor, el primero en honor
y en poder. Pero ya no serás el primero, porque eres como un torrente incontenible: pues
deshonraste mi cama al acostarte con mi concubina. (Génesis 49: 3-4)

Aquí Jacob le dice a su hijo, cuál es su mayor problema, le dice; Rubén tienes un problema
muy grave, que te acostado todo en tú vida, eres impetuoso. La palabra que se usa en
hebreo para impetuoso, es más exacta, quiere decir inestable, este es el tipo de carácter que
está describiendo, inestable como el agua, un carácter vacilante, cambiante. El agua
siempre corre hacia abajo, busca el camino con menos resistencia, nunca va a atravesar un
obstáculo, si hay una piedra, el agua no la va a sacar, la va a rodear para seguir avanzando.

Comenzamos a entender el carácter que se nos está describiendo, es un carácter que esquiva
las dificultades, toma el camino más fácil. Cuando estudiamos la vida de Rubén, nos damos
cuenta que justamente ese era su carácter, inestable. Rubén se dejaba influenciar por los
demás, no sabía tomar decisiones concretas, le temía al qué dirán. Génesis 37: 20-30,
podemos ver que al menos Rubén no quiso matar a su hermano, tenía buenas intenciones,
pero como era el hermano mayor, podía haber dicho que no, pero como no era seguro de sí
mismo, planea rescatar a José de una manera poco segura. Sigamos viendo a Rubén unos
años más tarde, Génesis 42: 17-22 y Génesis 42: 37-38, Jacob no tenía confianza en su hijo
Rubén. Estas características son las mismas que tiene la tribu de Rubén, los rubenitas, su
historia nos demuestra eso.

Después de estudiar e carácter de Rubén, podemos preguntarnos como es qué un hombre


con esas características fue elegido por Dios, como es que en una de las doce puertas de la
nueva Jerusalén, está inscrito el nombre de Rubén.

¿Dónde fue que los rubenitas lograron cambiar ese carácter inestable? Hubo una gran crisis
en la historia del pueblo de Dios, que por cierto esa crisis es símbolo de la crisis que tendrá
que pasar el pueblo de Dios al fin de los tiempos. Hubo una gran batalla en Meguido, en ese
tiempo una mujer era gobernante de Israel y además era profeta, se llamaba Débora. En ese
tiempo todas las naciones de Canaán, todo los enemigos del pueblo de Israel, se unieron
para derrotarlo, esta historia está en Jueces 4 y 5. En el capítulo 5 del libro de jueces, se
menciona lo que hizo cada tribu en esa batalla, acerca de la tribu de Rubén podemos leer en
Jueces 5: 15-16, al parecer esta tribu, según su carácter busco la manera más fácil, que
peleen los demás la batalla. Pero cuando vieron que la guerra era terrible y que los hijos de
Dios estaban en riesgo de perder la batalla, dice; entre las familias de Rubén hubo grandes
propósitos del corazón, hubo un gran cambio. Aquí está el secreto del cambio y gracias a
eso, Dios a través de Moisés dijo acerca de Rubén, Deuteronomio 33: 6.

Simeón y Leví: Su nacimiento aparece en Génesis 29: 33-34. Descubriremos que estos dos
hermanos eran muy iguales en carácter, todo lo hacían de común acuerdo.

Simeón: Literalmente en hebreo significa “El que escucha”. La mejor frase para describir a
Simeón es; Simeón era un hombre de pasiones desenfrenadas, La tribu de Simeón
contienen los episodios más negros, más vergonzosos del pueblo de Israel. Era un hombre
de pasiones descontroladas, conocido por su temeridad y sed de venganza. El hecho capital
que marca a Simeón, es el asesinato de los siquemitas. Leamos esta cruel historia en
Génesis 34, aquí podemos ver la temeridad y la sed de venganza que tenía Simeón, una
actitud de maldad, nada justifica hacer mal, porque a nosotros nos han hecho mal, nunca
hay excusas por el pecado, jamás tenemos excusa delante de Dios para hacer lo malo.

Los descendientes de Simeón, demuestran que heredaron las mismas pasiones


desenfrenadas que su Padre, en la Biblia siempre encontramos a Simeón y su tribu
relacionados con pasiones desenfrenadas, con hechos vergonzosos.

Cuando salieron de Egipto, Dios dio la orden de contar a su pueblo por tribus y la de
Simeón era la tercera más grande en número de personas (Números 1: 22-23). Luego
cuarenta años más tarde, Dios mando hacer otro censo, en cuarenta años las tribus se habían
multiplicado, casi todas las tribus tiene el doble o el triple de números de personas. Pero la
tribu de Simeón, ahora es la que tiene menos cantidad de personas (Números 26: 5-12).
Porque la tribu de Simeón perdió a tantos hombres, ellos fueron destruidos por haber
perdido el honor a Dios y por sus pasiones desenfrenadas, esto se encuentra registrado en
Números 25. Hombres de pasiones desenfrenadas, así eran los Simeonitas. EGW, dice que
este pecado será el prevaleciente dentro del pueblo de Dios durante el final de los tiempos.

En la bendición que da Moisés a las tribus de Israel, en Génesis 33, los Simeonitas ni
siquiera son mencionados.

Ahora, ¿cómo es qué un hombre como Simeón, asesino, de pasiones desenfrenadas, puede
lograr que su nombre se encuentre en una de las doce puertas d la nueva Jerusalén?
Debemos entender que no es el pecado lo que nos va a excluir del reino de Dios, lo que nos
excluye es, no arrepentirnos de nuestros pecados y no querer abandonarlos.
Leví: Literalmente quiere decir “unión”. Génesis 49: 5-7, esta profecía de Jacob se
cumplió, las dos tribus estuvieron esparcidas cuanto entraron a Canaán. La tribu de Leví no
recibió herencia, solo recibieron 48 ciudades, las cuales estaban esparcidas por todo el
territorio de las demás tribus. Ya dijimos que Leví tenía un carácter similar s Simeón, pero
no actuaba solo, por sí solo nunca hubiera hecho todo lo malo que hizo. Leví no sabía
actuar por sí mismo, su carácter no le permitía decir que no, cuando se le incitaba a lo malo,
por miedo a no ser aceptado.

Hubo una gran crisis en la historia del pueblo de Israel, en la cual la tribu de Leví aprendió
su lección. La crisis fue a los pies del monte Sinaí, Moisés estaba en la cima, y el pueblo al
ver que no bajaba le dijo a Aarón que les hiciera un Dios para poder adorarlo, y Aarón no
supo decir que no, Aarón era de la tribu de Leví. Aunque Aarón como líder no supo dar el
ejemplo, la tribu de Leví fue la única que no adoro al becerro de oro. Por esta razón Dios
los bendijo entregándoles el sacerdocio en sus manos.

Judá: Este nombre significa “alabanza a Jehová”. Los derechos de gobernar que tenía la
primogenitura, fueron dados a Judá, ya que pudo desarrollar un carácter acorde a esa
responsabilidad. Génesis 49: 8-12, Judá no prevaleció por sobre sus hermanos por la fuerza,
Judá se ganó ese derecho por su carácter, era un verdadero líder. Génesis 37: 26-27, aquí
vemos que los hermanos hicieron la voluntad de Judá, era el líder nato entre ellos,
estuvieron de acuerdo en hacer lo que él quería. Pero también Judá tenía la confianza de su
Padre, Génesis 43: 8-14.

Jacob le dice a Judá; cachorro de león, esto describe un carácter noble, firme y fuerte.
Algunos ejemplos de hombres de la tribu de Judá: Caleb, El rey David, Ananías, Azarías y
Misael (los tres jóvenes hebreos).

Zabulón: El de espíritu aventurero, aquel a quien le gusta viajar. Zabulón quiere decir
“morará”, Moisés en su bendición a las tribus le dice; Deuteronomio 33: 18, la alegría de
Zabulón era salir, viajar, para la tribu de Zabulón, el viajar era importante, por eso Dios en
la repartición de la tierra a Zabulón le da parte de la tierra donde tenía salida al mar.

También encontramos el nombre de Zabulón en esa gran batalla de Meguido, que como ya
hemos visto fue dirigida por Débora, ahí aparecen unas características interesantes acerca
de Zabulón y de su tribu. Aquí dice, que fueron a la batalla sus gobernantes, hombres con
vara de mando, con plumilla, tenían dones literarios. Otra característica que podemos ver es
responsabilidad. Zabulón sería un misionero que llevaría el mensaje de Dios a todas partes,
en la Biblia las aguas, significan muchas gentes.
Isacar: Es interesante lo que dice Jacob acerca de Isacar, Génesis 49: 14-15, acá nos habla
de un espíritu manso y noble, que es obediente y fuerte. El nombre Isacar, literalmente es
“recompensa”. Muchos se desesperan con el trabajo duro, no pueden llevar la carga sin
reclamar, y pierden la recompensa, comienzan a murmurar, a reclamar. Al igual que las
otras características de Isacar, una muy importante es que representa a las personas que no
pierden de vista sus objetivos, que luchan por sus metas y a pesar de las pruebas, las
dificultades, nunca reclaman en contra de Dios y siempre se mantienen en su compañía y
no pierden la relación con Dios.

Gad: Su nombre quiere decir “ventura”. En la bendición que le da Jacob a su hijo dice:
Génesis 49: 19, podríamos decir acerca de Gad, que es la alegría, un carácter que quiere
divertirse, un carácter despreocupado.

Dan: Esta tribu desaparece, y no es mencionada dentro de los 144.000 en el relato de


apocalipsis capítulo 7, ahí aparece la tribu de Manases, en vez de la de Dan.

Dan, quiere decir “Dios hizo justicia”. Dios le dio a Dan el don para ser Juez, esto es parte
de la bendición que pronunció Jacob su Padre antes de morir; Génesis 49: 16-17, pero Dan
no usó el don de discernimiento que tenía como juez, no usó ese don como Dios quería,
sino que lo uso para ver lo malo en los demás y acusarlos, lo mismo que hace Satanás.

Dios aborrece el carácter de Dan, ya lo condenó Salmos 101: 5, al que tenga este tipo de
carácter y no lo cambie, se pierde. Estas son las dos características que tenis la tribu de
Dan, hablar mal de otros y corazón vanidoso y altanero.

José: Es por lejos el que mejor representa el carácter de Jesús. De hermoso semblante y
hermosa personalidad. El nombre de José en hebreo quiere decir “Jehová salva”, al igual
que el nombre de Jesús. En la Biblia no se menciona ninguna falta acerca de José.

En la tentación, en los problemas, ahí es donde se deja aflorar nuestro verdadero carácter, y
José en las mayores pruebas, en las mayores tentaciones, José siempre se mantuvo fiel,
nunca cedió a la tentación, nunca se justificó.

Aser: Quiere decir “dichoso”, Génesis 49: 20, aquí en la bendición que le da Jacob, se nos
dice que tendrá dicha, que tendrá un buen vivir, será prospero. Moisés también pronuncia
una buena bendición para Aser, Deuteronomio 33: 24-25. Vemos otra característica acerca
de quienes se identifican con esta tribu, son queridos por los demás, son reconciliadores,
son aquellos que ayudan a otros cuando se encuentran en dificultades.

Neftalí: Su nombre quiere decir que “Lucho y venció”, en Génesis 49: 21, se nos dice que
una característica de esta tribu, es que son personas de espíritu libre, algo reacios a las
normas y obligaciones. Pero tienen en alta estima los consejos de Dios, son buenos amigos
de Dios. Su lucha es tratar de vencer sus deseos por conseguir lo que quieren, pues a veces
sabiendo que es malo, les cuesta darse cuenta, eso se ve muy claro si estudiamos la historia
de los personajes que salieron de esta tribu.

Benjamín: Literalmente “afortunado”. Es interesante lo que se nos dice acerca de


Benjamín en Génesis 49: 27, es como un lobo feroz y en Deuteronomio 33: 12, se nos dice
que es amado por Dios y que él lo protegerá.

Podemos ver en la historia de esta tribu, tres características fundamentales; siempre


estuvieron dispuestos a pelear en el nombre de Dios, valientes y feroces en la guerra. Por
otro lado Benjamín era dócil y obediente en las cosas espirituales, no cuestionaba, y se
puede ver que siempre mantuvo una buena relación con sus Padres y hermanos. Un hombre
de Dios podríamos decir.