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MOTRICIDAD GRUESA Y DESARROLLO COGNOSCITIVO

EN LA EDAD ADULTA INTERMEDIA

1. OBJETIVO

1.1. OBJETIVO GENERAL


Examinar y analizar los cambios físicos y cognoscitivos que se presentan en la
edad adulta intermedia, identificando las repercusiones en la educación y el
empleo en la vida cotidiana.

1.2. OBJETIVOS ESPECÍFICOS:


* Indicar las características más importantes de la edad adulta intermedia.
* Indicar cuales son las relaciones consensuales en la edad adulta.
* Indicar la influencia que tiene el entorno y los cambios sociales en esta etapa.
* Reconocer las enfermedades más comunes que afectan a la adultez intermedia.

2. INTRODUCCIÓN

La edad adulta media, es un término relativamente nuevo y debe su creación a la


longevidad y estilos de vida cada vez más diferentes en las personas.
Al abarcar el periodo de vida que comprende de los 40-45 años hasta los 60 años,
se espera que el adulto medio haya vivido experiencias como el matrimonio y la
paternidad, y se esté preparando para otros como la jubilación o soledad por la
viudez e incluso separación marital.

Los cambios físicos al inicio de esta etapa tienden a ser imperceptibles, pero se
Irán acentuando conforme pasen los años, sobre todo cuando llega la menopausia
con sus efectos orgánicos y emocionales; la percepción de la misma
afortunadamente hoy ha cambiado, por lo que se percibe como una característica
más de la edad media.

Los malos hábitos y el descuido en lo que a salud se refiere, pueden empezar a


cobrar la factura con enfermedades que se vuelven crónicas, sin descartar, por
supuesto, las que se habrán de desarrollar en esta etapa y que de no recibir
tratamiento adecuado y oportuno, pueden ser causa de muerte.

Vivir en la ciudad o el campo, se considera un factor importante en la salud física y


emocional, ya que la vida silvestre tiende a ser más relajante y segura, aunque
carezca de los beneficios de la ciudad, como los servicios médicos, la diversión y
el bienestar en general.
3. MARCO TEÓRICO

3.1 MOTRICIDAD GRUESA EN LA EDAD ADULTA INTERMEDIA

Cuando hablamos de motricidad gruesa en la edad adulta intermedia no podemos


hablar de adquisición como en la infancia, sino de conservación de la misma, ya
que producto de la edad sobrevienen enfermedades como consecuencia del
envejecimiento del organismo, por lo que hablaremos del Desarrollo Físico.

3.1.1 DESARROLLO FÍSICO

Aunque algunos cambios fisiológicos son resultado directo del envejecimiento


biológico y de la estructura genética, los factores conductuales y del estilo de vida
que se siguió desde la juventud afectan la probabilidad, momento y extensión del
cambio físico. Del mismo modo los hábitos de salud y del estilo de los años de la
edad adulta intermedia influyen en lo que sucede en los años siguientes.

Entre más haga la gente, más puede hacer. La gente que, de manera temprana es
más activa en la vida, cosechará los beneficios de más vigor y resistencia después
de los 60 años. Las personas que llevan vidas sedentarias pierden tono muscular
y energía y muestran una menor inclinación al ejercicio físico. Nunca es
demasiado tarde para adoptar un estilo de vida saludable (Gandhi). La gente de
edad madura que llevó hábitos poco saludables en su juventud puede mejorar su
bienestar físico al cambiar su conducta.

La mente y el cuerpo tienen formas de compensar los cambios que ocurren. La


mayoría de las personas de edad madura son lo suficientes realistas para aceptar
las alteraciones en la apariencia, funcionamiento sensorial, motor y sistémico, así
como en las capacidades reproductivas y sexuales, incluso hay Algunas que
experimentan un renacimiento sexual.

3.1.2 FUNCIONAMIENTO SENSORIAL Y PSICOMOTOR

De la edad adulta temprana a los años de la madurez, los cambios sensoriales y


motores son pequeños, graduales y casi imperceptibles.

Los problemas visuales relacionados con la edad ocurren principalmente en cinco


áreas: visión cercana, visión dinámica, sensibilidad a la luz, búsqueda visual y
velocidad de procesamiento de la información visual. También es común una
ligera pérdida de la agudeza visual. Debido a los cambios en la pupila del ojo, la
gente madura necesita cerca de una tercera parte más de brillantez para
compensar la pérdida de luz que alcanza la retina.

Como el cristalino del ojo se vuelve progresivamente menos flexible, disminuye su


capacidad para cambiar foco. Este cambio por lo general se vuelve perceptible al
inicio de la edad madura y está prácticamente completo la los 60 años. Muchas
personas de 40 años en adelante necesitan lentes de lectura para la presbiscia,
que es una menor capacidad para enfocarse en los objetos cercanos que se
asocia con el envejecimiento. La incidencia de miopía también se incrementa a
través de la edad madura.

Una pérdida gradual de la audición, rara vez advertida antes, se acelera en los 50.
Esta condición, la presbiacusia, normalmente se limita a los sonidos de tonos
más altos más que a los usados en el habla. Para el final de la edad madura una
de cada 4 personas tiene una pérdida importante de audición. En la actualidad se
presenta un incremento prevenible en la pérdida de audición entre las personas de
45 a 64 años debido a la exposición continua o súbita al ruido en el trabajo,
conciertos a gran volumen, uso de audífonos y otros factores. Las pérdidas de
audición debidas al ruido ambienta se evitan con el uso de protectores auditivos al
gusto y olfato como tapones u orejeras especiales.

La sensibilidad al gusto y el olfato por lo general empieza a declinar en la edad


madura. Como las papilas gustativas se vuelven menos sensibles y disminuye el
número de células olfatorias, las comidas pueden parecer más insulsas. Las
mujeres tienden a retener esos sentidos más tiempo que los hombres.
Los adultos empiezan a perder la sensibilidad al tacto después de los 45 y
al dolor después de los 50 años. Sin embargo, se conserva la función protectora
del dolor: aunque la gente siente menor dolor, se torna menos capaz de tolerarlo.
La fuerza y la coordinación disminuyen de forma gradual desde su punto
máximo en los 20. Cierta pérdida de fuerza muscular es perceptible para los 45
años; de 10 a 15 % de la fuerza máxima ha desaparecido para los 60 años. La
mayoría de la gente advierte primero un debilitamiento en la espalda y los
músculos de las piernas y luego en los brazos y hombros, esto último sólo se
descubre al llegar a los 60 años. La razón para esta disminución de la fuerza es la
pérdida de fibra muscular, la cual es remplazada por grasa. Durante la edad
madura, la grasa corporal, que en la adolescencia comprendía sólo 10% de peso
corporal, por lo general alcanza al menos 20%. Las diferencias individuales son
grandes y se tornan mayores con cada década que pasa. El ejercicio ayuda a
prevenir la pérdida de musculo incluso a recuperar fuerza.
Por lo general la destreza manual se vuelve menos eficiente después de
mediados de los 30. El tiempo de reacción simple, que implica una respuesta
única a un solo estimulo, se hace más lento, caso 20% en promedio, entre los 20 y
60 años. Cuando se requiere una respuesta vocal en lugar de una manual, las
diferencias de edad en el tiempo de reacción simple son considerablemente
menores.
En ésas y otras actividades, el conocimiento basado en la experiencia
compensa los cambios físicos. Los trabajadores industriales que son hábiles en
sus 40 y 50 a menudo son más productivos que nunca, debido en parte a que
tienden a ser más conscientes y cuidadosos. Los trabajadores de edad madura
tienen menor probabilidad que los trabajadores más jóvenes de sufrir lesiones
discapacitantes en el trabajo.

3.1.3 CAMBIOS ESTRUCTURALES Y SISTÉMICOS

Los cambios en la apariencia, que a menudo reflejan cambios en la estructura y


los sistemas corporales, se vuelven perceptibles durante los años de la madurez.

Para la quinta o sexta década, la piel se vuelve menos firme y suave a medida que
la capa de grasa debajo de la superficie se hace más delgada, las moléculas de
colágeno se hacen más rígidas y las fibras de elastina más frágiles. El cabello se
vuelve más delgado debido a que la taza de reemplazo es más lenta y además se
tiende a encanecer a medida que disminuye la producción de melanina, el agente
de la pigmentación. La gente transpira menos a medida que disminuye el número
de las glándulas sudoríparas. En esta etapa también se tiende a aumentar de
peso debido a la acumulación de grasa corporal y a perder estatura debido al
encogimiento de los discos intervertebrales.

La densidad ósea normalmente alcanza su máximo nivel en los 20 a los 30. A


partir de entonces, la gente por lo general experimenta cierta pérdida ósea neta a
medida que se absorbe más calcio del que remplaza, lo que ocasiona que los
huesos se vuelvan más delgados y quebradizos. La pérdida ósea se acelera en
los 50 y 60; en las mujeres es dos veces más rápida que en los hombres, lo que
en ocasiones da lugar a la osteoporosis.

Un gran número de adultos de edad madura e incluso mayores muestran poca o


ninguna disminución en el funcionamiento de los órganos. Sin embargo, en
algunos el corazón empieza a bombear de manera más lenta e irregular a
mediados de los 50; para los 65 años se puede perder 40% de su poder aeróbico.
Las paredes arteriales se vuelven más gruesas y rígidas. Además, la enfermedad
cardiaca se vuelve más común al final de los 40 e inicio de los 50, en especial
entre los hombres. La capacidad vital, es decir, el volumen máximo de aire que los
pulmones pueden inhalar y exhalar, empieza a disminuir aproximadamente a los
40 años y desciende 40 % para los 70 años. La regulación de la temperatura y la
respuesta inmunológica también empiezan a debilitarse, incluso el sueño se torna
menos profundo.

3.1.4 SEXUALIDAD Y FUNCIONAMIENTO REPRODUCTIVO

La sexualidad no es sólo un distintivo de la juventud. Aunque ambos sexos


experimentan pérdidas en la capacidad reproductiva en algún momento de la edad
adulta intermedia (las mujeres se vuelven incapaces de concebir un hijo y la
fertilidad de los hombres empieza a disminuir) el disfrute sexual puede continuar a
lo largo de la vida adulta.

3.1.4.1 MENOPAUSIA Y SUS SIGNIFICADOS

La menopausia tiene lugar cuando una mujer deja de ovular y de menstruar de


manera permanente, por lo que ya no puede concebir un hijo: por lo general, se
considera que ocurre después del último periodo menstrual. En 4 de cada 5
mujeres esto sucede entre los 45 y los 55 años en promedio, alrededor de los 50 o
los 51 años.

A mediados de los 30 ó 40 años, la producción de los óvulos maduros en mujer


empieza a disminuir a medida que los ovarios producen una menor cantidad de la
hormona femenina estrógeno. El periodo durante el cual ocurre esta disminución
en la producción de la hormona y en la ovulación antes de la menopausia se
denomina perimenopausia, conocida también como climaterio o “cambio de vida”.
La menstruación se vuelve irregular, con menos flujo que antes y con un tiempo
más largo entre periodos menstruales, antes de que cese del todo.

ACTITUDES HACIA LA MENOPAUSIA. En la actualidad, en Latinoamérica la


mayoría de las mujeres que pasan por la menopausia la ven de panera positiva.
Para muchas mujeres la menopausia es una señal de tracción a la segunda mitad
de la vida adulta, una época de cambio de roles, de mayor independencia y
crecimiento personal.

3.1.4.2 CAMBIO EN LA SEXUALIDAD MASCULINA

Los hombres no tienen una experiencia comparable a la menopausia. A diferencia


de las mujeres, no experimentan una disminución súbita en la producción
hormonal en la madurez; pero los niveles de testosterona tienden a disminuir
lentamente después de los 60 años, en muchos hombres, lo cual en un fenómeno
que ha sido llamado “andropausia”.

En ocasiones se emplea el término climaterio masculino para referirse a un


periodo de cambio fisiológico, emocional y psicológico que involucra al sistema
reproductivo masculino y a otros sistemas corporales.
No existe una relación fuerte entre los niveles de testosterona y el deseo o el
desempeño sexual. Sin embargo, los hombres a menudo experimentan algunos
cambios en el funcionamiento sexual relacionados con cambios en los sistemas
circulatorio y endocrino, así como el estrés, el tabaquismo, la obesidad, problemas
de salud como la diabetes. Aún cuando un hombre puede producirse hasta una
edad muy avanzada, su conteo espermático presenta un decremento a finales de
los 40, ó los 50 años, disminuyendo la probabilidad de que se engendre un hijo.
Las erecciones tienden a volverse más lentas y menos firmes, los orgasmos
menos frecuentes y las eyaculaciones menos abundantes; además, la
recuperación para eyacular de nuevo se lleva más tiempo. Sin embargo, la
excitación y la actividad sexual se mantienen como una parte normal de la vida.

3.1.4.3 ACTIVIDAD SEXUAL

Las encuestas sugieren que la actividad sexual tiende a disminuir sólo de manera
ligera y gradual durante los 40 y los 50.

Libres de preocupaciones por el embarazo y con más tiempo sin interrupciones


para dedicar a la pareja, mucha gente encuentra que su relación sexual es mejor
de lo que había sido en años. Las mujeres de esta edad conocen mejor sus
propias necesidades y deseos sexuales, se sienten más libres de tomar la
iniciativa y tiene más interés en el sexo. Debido a la respuesta más lenta de los
hombres, los amantes maduros disfrutan periodos de actividad sexual más
prolongados y sin prisa. Además las mujeres pueden encontrar que el periodo más
largo de excitación de su pareja les ayuda a alcanzar su propio orgasmo, a
menudo por medios distintos a la relación sexual. Las parejas que se abrazan y se
acarician, con o sin sexo genital, experimentan una sexualidad elevada como
parte de una relación íntima.

3.1.4.4 DISFUNCIÓN SEXUAL

Para una proporción sorprendente de adultos, el sexo no es sencillo o agradable.


La disfunción sexual es una perturbación persistente del deseo o la respuesta
sexual. Puede tomar la forma de una falta de interés en el sexo o placer derivado
del mismo, dolor en las relaciones sexuales, dificultad para excitarse, orgasmo o
eyaculación prematura, incapacidad para alcanzar el clímax o ansiedad acerca del
desempeño sexual.

La forma más severa de la disfunción sexual en los hombres es la disfunción


eréctil: la incapacidad persistente para lograr o mantener un pene lo
suficientemente erecto para el desempeño sexual satisfactorio.

3.1.5 PREOCUPACIÓN POR LA APARIENCIA Y EL ATRACTIVO FÍSICO

En una sociedad orientada a la juventud, como la estadounidense, la gente de


edad madura dedica mucho tiempo, esfuerzo y dinero a tratar de verse joven. Sin
embargo, la investigación hasta ahora no ha encontrado una intervención que
realmente haga más lenta la tasa de envejecimiento.

La autoestima sufre cuando la gente devalúa su ser físico. Por otro lado, el
esfuerzo por mantener la juventud y el vigor es positivo cuando no es obsesivo y
refleja preocupación por la salud y la condición física. Los hombres y las mujeres
que permanecen es buena condición física tanto como sea posible, al mismo
tiempo que aceptan con realismo los cambios que tiene lugar en ellos mismos, y
además, aprecian la madurez como un logro positivo para ambos sexos, son más
capaces de sacar el mayor provecho de la edad adulta intermedia, una época en
que es probable que el funcionamiento físico y cognoscitivo estén a un nivel
impresionantemente alto.

3.1.6 SALUD

La nutrición, tabaquismo, consumo de alcohol y drogas, actitud física y otras


influencias siguen afectando la salud en la madurez y más allá. La gente que no
fuma, que no tiene sobrepeso y que hace ejercicio de manera regular en la
madurez no sólo vive más tiempo sino que tiene periodos más cortos que
discapacidad al final de la vida.

Los hombres y las mujeres de edad madura que dejan de fumar reducen el
riesgo de sufrir enfermedad cardiaca y apoplejía. Por desgracia la actividad física
en el tiempo libre disminuye rápidamente con la edad, en especial entre la gente
con baja posición socioeconómica.

Además de la posición socioeconómica, otras influencias directas, como la


raza u origen étnico y el género, siguen afectando la salud. Las diferencias
individuales en la personalidad y la emocionalidad afecta la forma en que la gente
sobrelleva físicamente los desafíos de la madurez.

3.1.6.1 PREOCUPACIÓN POR LA SALUD

A pesar de que la salud suele ser buena, muchas personas maduras preocupadas
por las señales potenciales de declinación. Es posible que tengan menos energía
que en su juventud y que experimenten dolores y fatiga ocasionales o crónicos. Ya
no pueden trabajar hasta altas horas de la noche con facilidad, es más probable
que contraigan ciertas enfermedades y les lleva más tiempo recuperarse de una
enfermedad o del ejercicio extremo.

Hipertensión: es una preocupación cada vez más importante a partir de la


madurez. Es la condición crónica más común entre los hombres de 45 a 64 años y
la segunda más común en las mujeres de ese grupo de edad. La hipertensión
puede conducir a un ataque cardiaco o apoplejía o a un deterioro cognoscitivo en
la vida tardía.
Cerca de la tercera parte de los casos registrados de SIDA en adultos son en
personas mayores de 40 años y 10 a 15% de los casos ocurren en personas
mayores de 50 años. Muchos pacientes de este grupo de edad contrajeron la
enfermedad por transfusiones de sangre contaminada antes de que empezaran
los análisis de rutinarios en 1985, el diagnostico a menudo no ocurre hasta una
etapa tardía de la infección.

La diabetes es la séptima causa de muerte en la madurez. El tipo más común, la


diabetes tipo II de inicio en la madurez por lo general se desarrolla después de los
30 años y se vuelve más común con la edad.

3.1.6.2 INFLUENCIAS DIRECTAS EN LA SALUD: POSICIÓN


SOCIOECONÓMICA

La gente con menor posición socioeconómica tiene una expectativa de vida más
corta, mayores limitaciones a la actividad debidas a enfermedad crónica, menor
bienestar y acceso más restringido a la atención de la salud que las personas con
posición socioeconómica alta. En parte las razones son psicosociales: las
personas con mayor posición socioeconómica suelen tener un mayor sentido de
control sobre la que sucede en sus cuerpos conforme envejecen y pueden elegir
estilos de vida más saludables.

3.1.6.3 INFLUENCIAS INDIRECTAS EN LA SALUD: RAZA Y ORIGEN ÉTNICO

Igual que en la juventud, las tasas de mortalidad en la madurez son más altas para
los afroamericanos que para los blancos, hispanos, asiáticos y nativos
americanos.
Algunos observadores consideraban que la brecha de salud entre los
estadounidenses negros y blancos en parte se debe al estrés y la frustración
causados por el prejuicio y la discriminación.
Es probable que el factor subyacente más grande en los problemas de salud de
los afroamericanos sea la pobreza, la cual está relacionada con mala nutrición, la
vivienda por debajo del estándar y el pobre acceso al cuidado de la salud. Sin
embargo, la pobreza no es la única explicación ya que la tasa de mortalidad para
los hispanoamericanos de edad madura, que por lo general también son pobres,
en más baja que la de los estadounidenses blancos.

3.1.6.4 SALUD FEMENINA DESPUÉS DE LA MENOPAUSIA

Aunque en términos generales la salud de las mujeres tiende a ser mejor que la de
los hombres, con tasas más bajas de mortalidad, después de la menopausia las
mujeres están en mayor riesgo, en particular de sufrir enfermedades cardiacas y
osteoporosis. Con ciclos de vida más largos, las mujeres de muchos países
desarrollados ahora pueden esperar vivir la mitad de su vida adulta después de la
menopausia.

Enfermedad cardiaca

Después de los 50 años, el riego de las mujeres de sufrir enfermedad cardiaca


empieza a emparejarse con el del hombre. Esto sucede más rápido después de la
histerectomía. Por cada 10 años después de la menopausia, el riesgo de
enfermedad cardiaca se triplica. Además, las mujeres menores de 74 años tienen
menor oportunidad que los hombres de sobrevivir a un ataque cardiaco. El
ejercicio regular o caminar, incluso una hora cada semana, disminuye el riesgo de
enfermedad coronaria después de los 45 años. Una dieta alta en fibra,
especialmente de cereales, también reduce el riesgo.

Pérdida ósea y osteoporosis

En las mujeres la perdida ósea se acelera en los primeros 5 a 10 años después de


la menopausia.
La pérdida ósea extrema produce osteoporosis (“huesos porosos”), una condición
en que los huesos se vuelven más delgados y quebradizos como resultado del
agotamiento de calcio asociado con la pérdida de estrógeno.

Cáncer de mama y mamografía

1 de cada 8 mujeres latinoamericanas y 1 de cada 9 mujeres inglesas desarrollan


cáncer de mama en algún momento de su vida.

Histerectomía Para los 60 años, casi 1 de cada 3 mujeres latinoamericanas han


sido sometidas a una histerectomía o extirpación quirúrgica del útero.

Terapia de reemplazo hormonal Dado que los efectos físicos más problemáticos
de la menopausia están vinculados con menores niveles de estrógenos, a menudo
se prescribe la terapia de reemplazo hormona (TRH) con estrógeno artificial.

3.1.7 INFLUENCIAS DE LOS ESTADOS EMOCIONALES, LA PERSONALIDAD


Y EL ESTRÉS

La emoción negativa, como la ansiedad o el estado de ánimo depresivo, a menudo


se asocian con la mala salud física y mental, y la emoción positiva con la buena
salud.

Los estados de ánimo negativos deprimen el funcionamiento inmunológico,


incrementando la susceptibilidad a la enfermedad, mientras que los estados de
ánimo positivo parecen mejorarlo. Además los estados emocionales negativos
hacen que la gente piense que esta más enferma de lo que en realidad está,
además dañan su juicio acerca de lo que debe hacerse para mejorar su condición.

Las consecuencias para la salud de las emociones negativas dependen de la


capacidad de los individuos para manejar y reparar sus estados de ánimo, lo cual
es una función de la disposición. No debería ser entonces sorprendente que la
personalidad esté relacionada con la salud. La gente calificada como extrovertida,
agradable o escrupulosa tiene mayor probabilidad de reportar una salud excelente
en comparación con la gente que presenta el tipo de personalidad llamada
neuroticismo.

Un aspecto importante de la relación entre emoción, personalidad y salud en la


forma en que la persona maneja el estrés.

Estrés: causas y efectos Entre más estresantes sean los cambios que tienen
lugar en la vida de una persona, mayor es la probabilidad de enfermedad en el
lapso de uno a dos años. Ese fue el hallazgo de un estudio clásico en el cual dos
psiquiatras, con base en entrevistas con 500 pacientes de un hospital, clasificaron
los estresantes de los eventos de la vida que habían precedido a la enfermedad.

Cerca de la mitad de las personas que obtuvieron entre 150 y 300 “unidades de
cambio de vida” (UCV) en un solo año, y cerca de 70 por ciento de las que
obtuvieron 300 UCV o más, se enfermaron.

El cambio, incluso el positivo puede ser estresante y algunas personas reaccionan


al estrés enfermándose. Los síntomas físicos del estrés reportados con mayor
frecuencia son dolor de cabeza, de estómago o musculares, tensión muscular y
fatiga. Los síntomas psicológicos más comunes son nerviosismo, ansiedad,
tensión, ira, irritabilidad y depresión. Existen diferentes clases de estresores
(experiencias que producen estrés). Las dificultades de la vida cotidiana se
asocian con enfermedades físicas menores como los resfriados. Pero también
pueden tener un efecto mayor sobre la salud mental que los eventos o
transiciones mayores de la vida, o que los problemas crónicos o de larga duración.

La gente bajo estrés tiende a dormir menos, fumar y beber más, comer mal y
presta muy poca atención a su salud. Por el contrario, el ejercicio regular, una
buena nutrición, al menos siete horas de sueño en la noche y una socialización
frecuente se asocian con menor estrés.

Manejo del estrés Hasta cierto grado, el estrés es normal a lo largo de la vida
adulta. La gente de la edad madura experimenta eventos estresantes diferentes
de los que enfrentan los adultos jóvenes. Por otro lado, las dificultades diarias
relacionadas con la salud, como los problemas con los padres, hijos, conyugues,
trabajo, familiares y dinero, tienden a disminuir con la edad.
En la madurez, la gente tiende a ser más realista al afrontar el estrés. Tiene un
mejor sentido de lo que puede hacer para cambiar las circunstancias estresantes y
es más capaz de aceptar lo que no puede cambiarse. También ha aprendido
estrategias más efectivas para evitar o minimizar el estrés. Por ejemplo, en lugar
de preocuparse por quedarse sin gasolina en un viaje largo, es probable que se
asegure de que el tanque está lleno antes de partir.

Estrés ocupacional El estrés ocupacional, es el relacionado con el trabajo, se ha


convertido en una epidemia mundial. Los lugares de trabajo por lo regular están
diseñados para la eficiencia y las utilidades, no para el bienestar de los
trabajadores; sin embargo, los costos humanos pueden afectar el balance final.
También se produce estrés cuando las personas sienten que están en los trabajos
equivocados o cuando los esfuerzos por satisfacer las demandas del trabajo están
fuera de proporción con la satisfacción laboral y otras recompensas.

Deterioro laboral Implica cansancio emocional, un sentimiento de ser incapaz de


cumplir con el trabajo y una sensación de desamparo y pérdida de control. Es
especialmente común entre personas que desempeñan profesiones de ayuda
(como enseñanza, medicina, terapia, trabajo social y trabajo policial) y que se
sienten frustradas por su incapacidad para ayudar a la gente tanto como le
gustaría. Es común que el deterioro laboral sea una respuesta al estrés continuo
más que a una crisis inmediata. Sus síntomas incluyen fatiga, insomnio, dolores
de cabeza, resfriados persistentes, trastornos estomacales, abuso del alcohol o
las drogas y problemas para llevarse bien con la gente. Un trabajador con
deterioro laboral puede abandonar de repente el trabajo, alejarse de la familia y los
amigos y caer en depresión.
Entre las medidas que ayudan a los trabajadores con deterioro se encuentran
disminuir las horas de trabajo y tomar descansos, incluyendo largos fines de
semana y vacaciones. Otras técnicas estándar para la reducción del estrés, como
la música, el ejercicio y la meditación también son de gran ayuda. Sin embargo la
forma más efectiva de aliviar el estrés es y el deterioro laboral consiste en cambiar
las condiciones que lo causan y ver que los empleados tengan oportunidades de
realizar un trabajo que sea significativo para ellos, usar sus destrezas y
conocimientos y darles un sentido de logro y autoestima.

Desempleo Quizás el mayor factor de estrés relacionado con el trabajo sea la


pérdida del empleo. El estrés proviene no sólo de la falta de ingreso y las
dificultades financieras resultantes, sino también de las disminuciones en el
bienestar psicológico que siguen a la pérdida del empleo. Los hombres que
definen la masculinidad como mantener a una familia y los trabajadores de ambos
sexos que derivan su identidad de su trabajo y definen su valor en términos de su
poder económico, pierden más que su salario cuando se quedan sin empleo.

Estos trabajadores pierden una parte de si mismos y de su autoestima y sienten


que tienen menos control de su vida.
3.2 DESARROLLO COGNOSCITIVO EN LA EDAD ADULTA INTERMEDIA

Uno de los principios del desarrollo señala que los cambios evolutivos y sucesivos
siguen un patrón de desarrollo en cada etapa de la vida, y que una vez que las
características de éste patrón se han alcanzado, según la etapa de vida a la que
corresponda, no tendrá ninguna involución; más bien tenderá a mantenerse por un
periodo, para luego descender.

Cuando se trata de cognición, el ser humano se convierte en un aprendiz de


tiempo completo y de por vida, ya que aprender de manera natural está vinculado
a los sentidos y a las experiencias cotidianas; si el aprendizaje se relaciona con
conocimientos científicos, retornar a las aulas es una opción que muchas
personas de la edad adulta intermedia están considerando, ya sea para iniciar o
concluir una carrera, para actualizarse en las nuevas tecnologías o porque sus
trabajos así lo requieren.

Mantenerse activo cognoscitivamente, permite estar en contacto con el mundo


físico e inmediato, así como con el mundo intelectual interno, aportando
contenidos culturales, científicos y ocupacionales, que puedan aplicarse en alguna
actividad laboral o recreativa; durante la vida profesional, cuando llegue la
jubilación o el desempleo.

Tener un repertorio de conocimientos y habilidades, reduce el estrés que surge


ante la incertidumbre de ser desempleado o empleado poco valorado, de tal
manera que se eviten las consecuencias físicas o psicológicas como respuesta del
organismo ante situaciones que no se pueden controlar o evitar.

Al finalizar la edad adulta intermedia, es decir a los 60 o 65 años, el fin de la vida


laboral está también por llegar, debido a procesos de jubilación y a la edad misma,
los cuales marcan el cierre de la vida productiva en el ámbito institucional de esta
etapa; sin embargo, siempre habrá otras actividades que proporcionen la misma
satisfacción al permitir que la persona retirada que ya no pertenece a una
estructura laboral, se sienta productiva y útil, tanto para la familia y como para la
sociedad, al aplicar sabiamente lo aprendido durante las etapas anteriores, pero
sobre todo al contribuir con su crecimiento intelectual.

3.2.1 INTELIGENCIA Y COGNICIÓN

Una característica particular de la edad adulta media es el interés que tiene la


persona en resolver los problemas que se le presentan, constituyendo, por tanto,
el mayor auge de la inteligencia práctica.

Se ha encontrado en esta etapa, que no todos los sujetos son capaces de resolver
problemas de alto nivel cognitivo, lo cual contradice en parte la teoría de Piaget,
quien afirma que desde la adolescencia ya se tienen desarrollados diferentes tipos
de pensamiento y otras habilidades, como el razonamiento inductivo, las
relaciones espaciales, el vocabulario y la memoria verbal; esto no es una
generalización, pero en algunos casos se puede retornar a estadios anteriores.

“Las operaciones formales aportan al pensamiento un poder completamente


nuevo, que equivale a desligarlo y liberarlo de lo real para permitirle edificar a
voluntad reflexiones y teorías”.

En la edad adulta intermedia, los estudios psicométricos revelan que los adultos
tienen una capacidad intelectual alta, misma que poseían desde etapas anteriores
y que la inteligencia cristalizada es la que posee una mayor presencia a diferencia
de la inteligencia fluida.
La inteligencia fluida es la facultad de aplicar la capacidad mental a problemas
nuevos que requieren poco o ningún conocimiento previo, e implica la relación
entre percepciones, formación de conceptos e inferencias, tendiendo a declinar
con la edad; la cristalizada, es la capacidad para recordar y emplear información
adquirida durante toda la vida, por lo general son habilidades que dependen de la
educación y la experiencia cultural; ésta se mantiene e incluso mejoran con la
edad.

Características distintivas de la cognición adulta:

 El pensamiento adulto es divergente, acepta la contradicción como aspecto


básico de la realidad.
 El pensamiento adulto es metasistemático, pudiendo observar la realidad
en términos, lógicos, relativos y contradictorios.

 El pensamiento adulto es contextualizado, ya que al existir cambios en la


vida cotidiana, no puede basarse únicamente en principios universales.
 El pensamiento adulto es dialéctico, ya que el pensador postformal percibe
la realidad como un sistema estructurado en cambio, evolución y
transformación.

Según el modelo de K. Warner Schaie, corresponde a la edad adulta intermedia el


estadio de la responsabilidad, que comprende de los 30 a 60 años, y está
relacionado con los problemas de la vida práctica y con los de la vida familiar.
Se ha observado que en esta etapa existe una interacción cognitivo-contextual en
la que influyen diferentes factores, como la edad cronológica, el momento histórico
en que le ha tocado vivir y la experiencia individual de cada sujeto (como el trabajo
y la lectura).

EL ADULTO APRENDIZ
Para el modelo andrológico, el adulto como aprendiz es un ser autodirigido, en
razón de necesitar cada vez menos a un guía o facilitador, desarrollando
habilidades y competencias por sí mismo, debido a la necesidad de resolver
problemas, así como al deseo de reconocimiento o logro.
Knowles estableció siete supuestos para la Andragogía, a saber:

1. El hombre se mueve desde ser una personalidad dependiente hasta ser auto-
dirigido.
2. Acumula una creciente reserva de experiencias.

3. Su disposición para aprender pasa a estar orientada a las tareas de desarrollo


de sus roles sociales.
4. Su perspectiva del tiempo varía desde la aplicación del conocimiento hasta la
inmediatez de la aplicación, y su orientación hacia el aprendizaje cambia de
posición, desde la centralización en asignaturas a la centralización en el
desempeño.
5. Los adultos pueden aprender.
6. El aprendizaje es un proceso interno.
7. Existen condiciones de aprendizajes superiores y principios de enseñanza

El proceso de aprendizaje del adulto se caracteriza por ser vivencial, activo,


actualizado, participativo, interesante y práctico; esto según Cyril Houle, profesor
de la Universidad de Chicago, quien además afirma que los adultos poseen
características e intereses particulares, y tienen motivaciones diferentes al
participar en los diversos programas educativos.

Este mismo autor sugiere que existen tres subgrupos de aprendices adultos:

1) Los que están orientados a las metas y, por tanto, participan en los programas
educativos para lograr ciertos objetivos específicos.
2) Los que están orientados a las actividades, y se interesan por las actividades
que se realizan.
3) Los que están orientados al aprendizaje, y buscan adquirir nuevos
conocimientos.

En conclusión, el modelo educativo dirigido a adultos debe estar enfocado y


facilitar las experiencias de aprendizaje del adulto en un proceso autodirigido,
donde el maestro sólo es un facilitador o guía.

PATRONES OCUPACIONALES
Para todo adulto el trabajo constituye uno de los aspectos más importantes en
esta etapa de vida, debido a que éste permite tener una independencia económica
y emocional, incluso mantener una familia.
En una secuencia cronológica, durante la juventud se ha elegido una carrera u
oficio relacionado con el estilo de vida que se desea llevar, y es en la edad adulta
intermedia cuando se desarrolla como una manera de autorrealización.
Las elecciones tomadas en esta área de la vida, están en función de factores
personales, como los intereses y capacidades; por factores familiares, como la
profesión de los padres o abuelos, y sociales, como las carreras de moda o mayor
demanda.
La postura frente al trabajo va cambiando con el paso de los años, siendo más
satisfactoria conforme se llega a la edad adulta, siempre que sea lo que realmente
se deseaba hacer y no haya sido influenciada por factores externos.
La gratificación es intrínseca, cuando lleva a la satisfacción personal y
autorrealización, y extrínseca cuando las condiciones económicas y laborales en
sí son satisfactorias.
Muchos adultos próximos a los 60 años hablan de su trabajo con base en tres
premisas: necesidad de sentirse útiles, satisfacción personal por la labor a
desempeñar y por la remuneración que éste les aporta.

La probabilidad de hacer cambios importantes es mayor entre las personas que


pasan por importantes transiciones en la madurez, Levinson (1978), observó que
los adultos de 40 a 50 años pueden presentar un cambo de valores y metas que
los lleva a pensar en modificar el curso de su carrera. Los adultos pueden afrontar
de forma óptima este periodo de reevaluación si logran hacer un juicio realista y
sistemático de sus capacidades personales y de las desventajas e inconvenientes
de su actual puesto.

Debido a que las nuevas generaciones son más longevas y a que los hijos tienden
a independizarse más tarde, los padres adultos tienen que mantenerse en sus
trabajos, pues sus responsabilidades económicas no terminan pronto.
Cuando los dos cónyuges trabajan, puede llegarse al acuerdo de que uno labore y
el otro cambie de profesión; incluso hoy no es mal visto que sea la esposa quien
mantenga la casa, e incluso al marido, sobre todo si éste está enfermo o
discapacitado.

Por tanto, durante la edad adulta intermedia, es probable que el trabajador típico
se ajuste a uno de dos patrones, a saber:
1. La persona esté en la cumbre de una carrera escogida durante la edad adulta
temprana, ganando dinero, ejerciendo y mereciendo más respeto.
2. En el comienzo de una nueva vocación, posiblemente estimulada por la
revaluación de sí mismo, que tiene lugar durante la mitad de la vida; una variación
de éste es el ingreso o reingreso de mujeres a la vida laboral por necesidades
económicas más que de autorrealización.

ESTRÉS OCUPACIONAL
Cuando la vida laboral ocurre de manera segura, previsible e incluso programada,
genera en las personas tranquilidad y menos estrés, que en los casos donde la
vida laboral es azarosa, no asalariada o transitoria.

“Una persona puede sufrir elevados niveles de estrés, ansiedad y desequilibrio,


cuando ni el progreso ni los ascensos se realizan de acuerdo con lo planeado o
cuando se ve obligada a cambiar de trabajo o se queda desempleada.”

Otros acontecimientos que, del mismo modo, generan estrés, están relacionados
con regresar a la vida escolar para aprender un oficio o actualizar las habilidades.
La pérdida del empleo, por despido, renuncia o jubilación, propicia en sí mismo el
estrés, en tanto las personas no se adapten a la nueva circunstancia.
El colapso laboral es otra situación que lleva al estrés en la edad adulta
intermedia, por los años de servicio y el tipo de trabajo que se realice, provocando
fatiga emocional, ansiedad o tensión, específicamente en aquellas actividades que
se enfocan al cuidado de enfermos, protección de la ciudadanía, enseñanza,
etcétera.
Lo mismo ocurre con los trabajos de bajo nivel jerárquico o donde exista maltrato y
pocas expectativas de mejora.
Las personas que presentan colapso laboral, al iniciar la vida de trabajo lo hacen
con mucho entusiasmo y energía, con ideales e intenciones, pero conforme pasa
el tiempo se pueden percatar de lo poco que influyen en las personas que quieren
ayudar o en lo difícil que es dar soluciones a problemas, con lo cual terminan
dándose por vencidas; los primeros síntomas del colapso laboral son los episodios
frecuentes de ira, frustración y desesperación.
La reestructuración y subcontratación, aunque menos común, también es factor de
estrés, con ella se busca eliminar puestos y optimizar recursos, contratando a
nuevos empleados o subcontratando a los mismos, pero bajo condiciones muy
diferentes, como horarios más largos o mixtos, hacer actividades más pesadas,
perder las prestaciones (ante la jubilación, puede provocar una crisis).
El contexto laboral puede ser otra fuente de estrés por dos razones: la primera
relacionada con condiciones de seguridad física

riesgosas que mantengan al trabajador preocupado y ansioso, y la segunda en


cuanto al clima emocional basado en competencia desleal, envidia e intrigas.
Las consecuencias del estrés corresponden al aspecto psicológico de manera
directa, pero tendrá otras repercusiones cuando se altere la salud física (la
gastritis, colitis, cefaleas, parálisis, entre otros) y familiar, o frente a los problemas
de comunicación, tolerancia y afecto hacia los miembros del sistema familiar, se
hagan presentes.

DESEMPLEO
El trabajo cumple con diferentes funciones, además de la remuneración
económica que se recibe por realizarlo, es una manera en la cual la persona se
autorrealiza, es productiva, creativa e independiente, de tal modo que cuando se
pierde, el individuo puede experimentar un verdadero vacío emocional que lo
puede llevar a la depresión o hacia enfermedades de orden físico.
El desempleo no es solo la pérdida de un trabajo, es haber perdido uno de los
roles más importantes en la vida, el de ser productivo(a) y proveedor(a), es estar
fuera de la estructura económica y social.
Ocurre cuando una persona es despedida, no encuentra trabajo por tiempo
indefinido o es obligada a jubilarse, sin que pueda hacer nada al respecto, esta
situación genera más ansiedad que dejar de percibir ingresos, por los efectos
emocionales que conlleva.
Eisenberg y Lazarsfeld identificaron rasgos de apatía, resignación, duda sobre si
mismo, depresión, baja auto-estima, creencias fatalistas entre los desempleados
que lo ha sido recientemente, sentimiento de desesperanza, inseguridad respecto
al futuro, pérdida de interés, angustia, dificultad para la concentración, impulsos
suicidas y diversas modalidades de desordenes mentales, deterioro de las
relaciones sociales y, en algunos casos, consumo de bebidas alcohólicas.

Si se considera esta pérdida como un duelo, pasará por las etapas de negación,
ira o enojo, tristeza y negociación hasta llegar a la aceptación, momento en el cual
seguramente se busque un nuevo empleo o iniciar otras actividades.
Esto último, es decir la inserción a una nueva estructura laboral no resulta una
tarea fácil, debido a los índices de desempleo que existen en México, los cuales
no permiten la contratación de una población joven capacitada y en edad
productiva; existiendo, por lo tanto, mayor dificultad para los adultos mayores,
quienes representan 5.17 % de la población económicamente activa.

TRABAJO Y CRECIMIENTO INTELECTUAL


Una premisa básica en relación con el crecimiento intelectual es que en la
juventud se es estudiante, en la adultez se es trabajador, y en la adultez media
hacia la tardía, la vida se organiza alrededor de la jubilación y el tiempo libre.
Los progresos cognitivos, basados en la experiencia, continúan por lo menos
hasta la edad adulta intermedia, pues como ya se ha visto, la inteligencia
cristalizada y otras facultades como la memoria, están en buenas condiciones,
tanto para laborar como para aprender.
“Contrariamente a la creencia más extendida, la pérdida de intelecto, memoria y
creatividad para resolver problemas, no ocurre de repente cuando se llega a la
vejez. Es un proceso lento e insidioso que suele ser tan gradual que siempre pasa
inadvertido.

Al llegar a la edad adulta se han perdido la mitad de las conexiones sinápticas,


algunas se marchitaron por falta de uso, lo cual no significa que una persona sea
la mitad de inteligente que era antes, aunque sí conlleva cierto grado de
debilitamiento cognitivo y pérdida de oportunidades.
El trabajo, como otras actividades ocupacionales, independientemente de que
sean terapéuticas, puede ser la opción para mantener funcionando de manera
óptima al cerebro y a las funciones intelectuales.
Ciertos tipos de trabajo incrementan las habilidades cognitivas, por ejemplo, un
taxista tenderá a desarrollar la inteligencia espacial, un arquitecto visualiza
relaciones espaciales y desarrolla la creatividad, un maestro de matemáticas
estará en mayor posibilidad de tener una inteligencia lógico-matemática mejor que
uno de literatura, que sin duda posee inteligencia lingüística.
Al desarrollar actividades diversas y complejas, los adultos intermedios moldean
sus estructuras cognitivas, flexibilizándolas de tal forma que puedan resolver
dichas actividades tanto intuitiva como analíticamente.
Las actividades laborales tienden a desarrollar procesos cognitivos como la
memoria, la atención, la percepción y el pensamiento, los cuales se vinculan con
la resolución de problemas prácticos, que incluyen la lógica, la inducción-
deducción, el análisis, la abstracción, entre otras, pasando inadvertida la
inteligencia interpersonal, que a partir de la experiencia acumulada de las
personas maduras se presenta al mostrar mayor compromiso y respeto por el
trabajo de los compañeros, y por ellos como personas más que como
competencia.
Se sugiere que el trabajo en la edad adulta media no sea superior a las fuerzas y
capacidades del individuo, que propicie satisfacción y no estrés, para que sea
estimulante y lo mantenga ocupado intelectualmente a quien lo desarrolle.
La inteligencia continúa desarrollándose toda la vida, en diferentes áreas cuando
se realizan actividades ocupacionales, además del trabajo, a saber:

Regresar a la escuela para perfeccionar o aprender una competencia.


Aprender a tocar un instrumento, nadar o realizar manualidades.
Generar hábitos como lectura de comprensión, la observación y el análisis de
documentos o escribir.
Resolución de crucigramas, juegos de memoria y concentración.
El ejercicio físico fortalece el cuerpo, en tanto que los ejercicios cognitivos
fortalecen el intelecto y el cerebro; lo primero evitará un infarto, mientras que lo
segundo un deterioro mental.

MEDICION DE LAS HABILIDADES COGNOSCITIVAS EN LA EDAD MEDIA

La adultez media abarca de los 45-60 años de edad, tiene como características
haber desarrollado un pensamiento pos-formal (el cual consiste en una naturaleza
integradora, es decir no aceptar algo por lo que parece sino filtrarlo a través de su
experiencia). Los adultos también son más prácticos: saben que la solución a un
problema debe ser tan realista como razonable. La mayoría de los cambios
cognoscitivos mesurables que tienen que tienen lugar durante la vida adulta no
implica simplemente un aumento o disminución de la capacidad general, todo
depende de cómo la persona haya desarrollado sus capacidades a lo largo de su
vida.

Los adultos gradualmente llegan a darse cuenta que no hay una única solución
correcta para cada problema; sino que hay varias. Ellos se percatan de que la
”verdad”, a menudo varía de acuerdo con la situación y el punto de vista de la
persona; para la mayoría de los adultos intermedios algunas habilidades
cognoscitivas como el vocabulario y memoria verbal se incrementan de manera
constante hasta la sexta década de la vida. Las personas en esta etapa de la vida
se encuentran en su máximo rendimiento intelectual.
El estado de las habilidades cognoscitivas en la edad media ha sido objeto de
polémicas.

Estudios con diferentes metodologías y que median distintas características han


arrojado resultados diferentes. Estudios transversales de amplio espectro basados
en la escala de Weschler de inteligencia de los adultos, un instrumento
psicométrico muestran un deterioro de las habilidades verbales y del desempeño
desde el conocimiento de la adultez temprana; sin embargo, en otras dos líneas
de investigación el estudio longitudinal de Seattle y los estudios de Horn y Catell
de la inteligencia fluida y cristalizada, han arrojado resultados más alentadores.

SCHAIE EL ESTUDIO LONGITUDINAL DE SEATTLE.

En términos cognoscitivos, en muchos las personas de edad media están en su


cúspide. Este hecho quedo demostrado en el estudio longitudinal de Seattle de
inteligencia adulta, realizado por K, Warner Schaie y sus colaboradores.

Aunque este estudio en curso se llama longitudinal, aplica métodos secuenciales


para medir cohortes sucesivas. El trabajo comenzó en 1956 con 500 participantes
escogidos al azar: 25 hombres y 25 mujeres en cada grupo de 5 años, de los 22 a
los 67. Los participantes resolvieron pruebas cronometradas de seis habilidades
mentales primarias. Cada siete años, se evaluaba nuevamente a los participantes
seleccionados y se agregaba una nueva cohorte.

Los investigadores encontraron patrones no uniformes de cambios relacionados


en la edad, ni entre los individuos ni entre sus habilidades cognoscitivas. De hecho
varias habilidades llegaron a su punto máximo de durante la edad media y el
significado verbal mejoro en la vejez. Solo 13 a 17 % de los adultos redujeron sus
puntuaciones en las tareas numéricas, de recuerdo y de fluidez verbalmente los
39 y los 53 años. La mayoría de los participantes mostro una notable estabilidad,
aunque uno podría tener deterioros prematuros y otro revelar una gran plasticidad.

A pesar de las diferencias individuales tan marcadas. La mayoría de los


participantes del estudio de Seattle no mostro ninguna reducción significativa en la
mayoría de sus habilidades antes de los 60 años y aun así, no en todos los
campos. Casi nadie mostro deterioros en todos los ámbitos y muchos incluso
mejoraron en algunos de estos. Es posible que debido al mejoramiento de la
educación, estilos de vida sanos y otras influencias medio ambientales positivas,
cohortes sucesivas calificaran progresivamente mejor en las mismas edades en
las mismas habilidades. Sin embargo, las habilidades numéricas se redujeron
después de la cohorte nacida en 1924, salvo por un repunte de la cohorte nacida
en 1973. El significado verbal, la habilidad más sólida de cohortes anteriores
comenzó a declinar con la cohorte nacida en 1952. La fluidez verbal, que se
deterioró de manera paulatina en las cohortes previas, aumento poco a poco
desde la cohorte nacida en 1938.

PRUEBA DE HABILIDADES MENTALES PRIMARIAS APLIOCADA EN EL


ESTUDIOLONGITUDINAL DE SEATTLE DE INTELIGENCIA ADULTA
PRUEBA HABILIDAD TIPO DE
METRICA INTELIGENCIA
SIGNIFICADO Reconocimiento y Encontrar Cristalizada
VERBAL compresión de sinónimos
palabras. relacionando la
palabra estimulo
con otra en una
lista de opciones
múltiple
FLUIDEZ Recuperación de Pensar el mayor Parte cristalizada,
VERBAL palabras de la número de parte fluida
memoria a largo palabras que
plazo. empezaran con
una letra
determinada en
un tiempo fijo
NUMERICA Realización de Resolver Cristalizada
cálculos. problemas
simples de sumas
ORIENTACION Manipulación Seleccionar Fluida
ESPACIAL mental de los ejemplos rotados
objetos en un de figuras
espacio correspondientes
bidimensional. a una figura-
estimulo.
RAZONAMIENTO Identificación de Completar series Fluida
INDUCTIVO patrones e de letras
interferencia de
principios y reglas
para resolver
problemas lógicos
VELOCIDAD Realización de Identificar fluida
PERCEPTUAL discriminaciones imágenes
rápidas y exactas correspondientes
entre estímulos y diferentes,
visuales. destelladas en
una pantalla de
computadora

Los individuos que obtuvieron las puntuaciones más altas tenían también los
mayores niveles educativos, su personalidad era flexible, pertenecían a familias
intactas, se ocupaban en profesiones de complejidad cognoscitiva y se sentían
satisfechos con sus logros, además de ser altas en la dimensión de la
personalidad de apertura a la experiencia.

Dado el firme rendimiento cognoscitivo de la mayoría de las personas de edad


media, las pruebas de deterioro cognoscitivo sustancial en menores de 60 años
indicarían un problema neurológico. En particular, una reducción de la mitad de la
vida de la memoria y de la fluidez verbal, que es una medida de funcionamiento
ejecutivo, pronosticaría deterioros cognoscitivos en la vejes.

En otro estudio longitudinal de 384 adultos de Baltimore de 50 años en adelante,


los que tenían las redes sociales más extensas mantenían mejor su
funcionamiento cognoscitivo 12 años más tarde. Sin embargo no está claro si más
contactos sociales producen o reflejan un mejor funcionamiento cognoscitivo. Si
fuese lo primero, los beneficios serian el resultado de la mayor variedad de
oportunidades de información y trato que se encuentran en círculos más dilatados
de familiares y de amigos.

Nuestros crecientes conocimientos sobre nuestro conocimiento genético del


cerebro arrojaran luces sobre los patrones del deterioro cognoscitivo
investigadores que han examinado tejido cerebral post mortem de 30 personas de
26 a106 identificaron los grupos de genes que se dañan con la edad. Entre estos
se encuentran genes relacionados con el aprendizaje y la memoria. El cerebro de
personas de edad media mostro la mayor variabilidad; en algunos casos exhibió
patrones genéticos muy parecidos a los de los adultos tempranos, y en otros
patrones más semejantes a los de adultos mayores. Este resultado explicaría las
numerosas diferencias de funcionamiento cognoscitivo y la mitad de la vida otra
línea de investigación Catellhorn y Hofer distingue entre dos aspectos de la
inteligencia fluida y cristalizada.

La inteligencia fluida es la habilidad para resolver problemas nuevos que


requieren pocos conocimientos previos o ninguno, como el descubrimiento de un
patrón en una sucesión de figuras. Comprende percibir relaciones, formar
conceptos y hacer inferencias, habilidades determinadas en buena medida por el
estado neurológico.
La inteligencia cristalizada es la habilidad de recordar y usar la información
aprendida en la vida, como encontrar el sinónimo de una palabra, se mide con
pruebas de vocabulario, información general y respuestas a situaciones y
disyuntivas sociales, habilidades que dependen sobre todo de la educación y la
experiencia cultural.

Estos dos tipos de inteligencia siguen rutas diferentes. Se ha visto que la


inteligencia fluida alcanza su máximo nivel en la adultez temprana, mientras que la
cristalizada mejora en la edad media y muchas veces hasta casi el final de la vida
(Horn y Donalson 1980). Sin embargo, buena parte de esta investigación es
transversal y, por eso, es posible que refleje en parte diferencias generacionales,
más que cambios generados por la edad. Los resultados secuenciales de los
estudios de seattle son algo diferentes. Aunque las habilidades fluidas menguan
antes que las cristalizadas, las pérdidas que afectan a alguna de ellas (el
razonamiento inductivo y la orientación espacial) no se declaran antes de
mediados de los 50 (Willis y schaie).

Una habilidad fluida sobre la que se está de acuerdo en que alcanza su máximo
bastante pronto a comienzos de los 20, es la velocidad perceptual. La capacidad
de la memoria de trabajo también empieza a declinar. Como sea, estos cambios
son graduales y no causan necesariamente deterioro funcional (Laghman y Willis y
Schaie 1999) la actividad física parece mejorar el funcionamiento cognoscitivo, en
particular la inteligencia fluida.

PECULIARIDADES DE LA COGNICION ADULTA

En lugar de medir las mismas habilidades cognoscitivas en diferentes edades,


algunos científicos del desarrollo encuentran cualidades distintivas en el
pensamiento de los adultos maduro. Algunos, que trabajan en la corriente
psicométrica, afirman que los conocimientos acumulados cambian la manera en
que opera la inteligencia fluida. Otros sostienen que el pensamiento maduro
representa una nueva etapa del desarrollo cognoscitivo, una “forma especial de
inteligencia” (sinnott 1996) que es la base de habilidades maduras de trato
personal y contribuyen a lograr la solución de problemas prácticos.

EL PAPEL DE LA PERICIA

Dos jóvenes médicos residentes en el laboratorio de radiología de un hospital


examinan una placa torácica. Estudian una mancha blanca inusitada del lado
izquierdo –parece un tumor- dice por fin uno de ellos. El otro asiente con la
cabeza. En ese momento, un radiólogo con muchos años en el equipo se acerca y
mira sobre los hombros de los médicos la placa- este paciente tiene un pulmón
colapsado y necesita cirugía inmediata- declara- (lesgold,1983).
¿Por qué los adultos maduros muestran una competencia cada vez mayor para
resolver los problemas de su campo? Una respuesta está en el conocimiento
especializado o pericia, que es una forma de la inteligencia cristalizada.

Los avances de la pericia continúan por lo menos durante toda la adultez media y
son relativamente independientes de la inteligencia general y de los deterioros del
sistema de procesamiento de la información. Se sostiene que, debido a la
experiencia, el procesamiento de la información y las habilidades fluidas se
encapsulan, es decir se dedican a clases específicas de conocimientos, para
hacerlos más fáciles de recuperar, acumular y usar. En otras palabras, la
encapsulación atrae las habilidades fluidas para lograr la solución experta de
problemas. De esa forma, aunque las personas de edad media tardan más que los
jóvenes en procesar la información nueva, cuando resuelven problemas de su
especialidad, el buen sentido adquirido por experiencia lo compensa con creces
(hoyer y rybash,1994).

En el estudio clásico (seci y liker, 1986), los investigadores identificaron 30


hombres de edad media en adelante que eran fanáticos de las carreras de caballo.
Sobre la base de sus habilidades para escoger a los ganadores, los investigadores
dividieron a los hombres en dos grupos “experto” y “no expertos”. Los primeros
aplicaban un método más elaborado de razonamiento en el que incorporaba la
interpretación de información muy interrelacionada, mientras que los segundos
usaban métodos más simples y menos fructíferos. El razonamiento superior no se
relacionó con el CI; no hubo diferencias significativas en el promedio medio de
inteligencia entre los dos grupos, pero los expertos con el CI menor siguieron un
razonamiento más complejo que los no expertos con un CI mayor.

En estudio de personas de ocupaciones tan diversas como ajedrecistas,


vendedores de cambaseo, tenderos, expertos en física, trabajadores de hotelería y
pilotos aviadores se ilustra la forma en que los conocimientos específicos
contribuyen a lograr un mejor rendimiento en un campo particular (billet,2001) y
puede amortiguar los deterioros de recursos cognoscitivos propios de la edad
cuando deben resolver problemas de ese campo (Morrow, menart, sttinn- Morrow,
tellerybriant, 2001) .

Los expertos observan aspectos de una situación que los novatos no consideran y
procesan la información y resuelven los problemas de otra manera. Sus formas de
razonar son más flexibles y adaptables. Asimilan e interpretan los nuevos
conocimientos con más eficiencia porque se remiten a un depósito abundante y
muy organizado de reposiciones mentales de principios básicos, más 1que a
semejanzas y diferencias superficiales. Además, son más conscientes de lo que
no saben.
El rendimiento cognoscitivo no es el único elemento que construye la pericia. La
solución de problemas se lleva a cabo en un contexto social y la habilidad de
emitir juicios expertos depende de la familiaridad con la manera de hacer las
cosas, las expectativas del trabajo así como también de la cultura de la comunidad
o la empresa. Aun los pianistas concertistas, que dedican horas a la práctica
solitaria, deben adaptarse a la acústica de cada sala de concierto, las
convenciones musicales del tiempo y del lugar y los gustos musicales de su
público.

Muchas veces, el pensamiento experto parece automático e intuitivo. En general,


los expertos no son totalmente conscientes de los procesos de pensamiento en
que fundan sus decisiones. no pueden explicar con facilidad como llegaron a una
conclusión ni en que se equivocó un no experto ( el radiólogo experimentado no
comprende porque los residentes pudieran diagnosticar como tumor un pulmón
colapsado ). Este razonamiento intuitivo y que parte de la experiencia es también
característico de lo que se ha llamado pensamiento pos formal.

PENSAMIENTO INTEGRATIVO

Aunque no se limita a un periodo particular de la adultez, el pensamiento pos


formal parece adecuado para llevar a cabo las tareas complejas, desempeñar
múltiples papeles y equilibrar las exigencias del trabajo y la familia (Sinnott 1998)
una característica importante del pensamiento pos formal es su naturaleza
integrativa. Los adultos maduros integran la lógica con la intuición y la emoción,
concilian ideas y hechos contradictorios y añaden nueva información a lo que ya
se sabe. Interpretan lo que leen, ven o escuchan en términos de lo que significa
para ellos. En lugar de aceptar algo por lo que parece, lo filtran a través de su
experiencia y aprendizaje de toda la vida.

En un estudio (c. Adams, 1991) se pidió a adolescentes y a adultos e edad media


en adelante que resumieran una historia con una enseñanza sufí. En la narración,
un arroyo no podía cruzar un desierto, hasta que una voz le dijo que se dejara
llevar por el viento. El arroyo dudo, pero al final estuvo de acuerdo y se dejó
arrastrar. Los adolescentes recordaron más detalles de la historia que los adultos,
pero sus resúmenes se limitaron básicamente a repetir el argumento. Los adultos,
y en especial las mujeres, entregaron resúmenes con mucha interpretación en la
que integraban lo que traía el texto con el significado psicológico y metafórico para
ellos, como en esta respuesta de una persona de 39 años.

Creo que lo que trata de expresar la narración es que hay ocasiones en que las
personas necesitan ayuda y deben hacer cambios para alcanzar sus metas.
Algunas personas se resisten a cambiar durante mucho tiempo, hasta que se dan
cuenta de que ciertas cosas no están en sus manos y necesitan auxilio. Cuando
llegan a este punto, aceptan ayuda y confían en otra persona que es capaz de
lidiar con cosas incluso tan grandes como un desierto.

La sociedad se beneficia de esa característica integrativa del pensamiento adulto.


En general, son los adultos maduros los que producen sus conocimientos sobre la
condición humana en narraciones inspiradoras que guían a las generaciones
jóvenes.

CREATIVIDAD

CARACTERÍSTICAS DE LAS PERSONAS CREATIVAS:

La creatividad se desarrolla en un contexto social y no necesariamente en


entornos propicios. Por el contrario, parece brotar de diversas experiencias que
debilitan las restricciones convencionales y de experiencias difíciles que fortalecen
la perseverancia y la superación de los obstáculos.

La creatividad extraordinaria, según un análisis (Keegan, 1996), es resultado de


un conocimiento profundo y muy organizado de un tema, motivación intrínseca y
un fuerte apego emocional al trabajo que acicatea al creador para insistir frente a
los escollos. Una persona debe estar completamente empapada de una materia
para poder ver sus limitaciones, concebir diferencias radicales y adoptar un puno
de vista nuevo y único.

La inteligencia general, el CI, guarda pocas relaciones con el desempeño creativo


(Simonton, 2000). Las personas muy creativas tienen iniciativa y corren riesgos.
Son independientes, perfeccionistas, innovadoras y flexibles además de receptivas
de nuevas ideas y experiencias. Sus procesos de pensamientos son inconcientes
y las llevan a raptos de iluminación. Examinan un problema con mas profundidad
que los demás y encuentran soluciones que no se les ocurren a otros.

CREATIVIDAD Y EDAD:

¿Existe alguna relación entre la creatividad y la edad?

En pruebas psicométricas de pensamiento divergente de manera constante


aparecen diferencias con la edad. Con datos transversales tanto como
longitudinales, en promedio las puntuaciones llegan a su máximo hacia finales de
los treinta. Se forma una curva de edad parecida cuando la creatividad se mide
por las variaciones de la produccion8 número de publicaciones, pinturas,
composiciones). Una persona en la última década de una carrera creativa produce
solo alrededor de lo que hacía a finales de sus treinta o comienzos de sus
cuarenta, aunque algo más que en sus veinte.

Sin embargo, la curva de la edad varia con el campo. Poetas, matemáticos y


físicos teóricos son los más prolíficos hacia finales de sus veinte y comienzos de
sus treinta. Los psicólogos que se dedican a la investigación alcanzan su cúspide
alrededor de los cuarenta años, después sigue un deterioro moderad. Novelistas,
historiadores y filósofos son cada vez más productivos a finales de sus cuarenta o
cincuenta y en adelante se nivelan. Esos patrones se mantienen entre culturas y
periodos históricos. Las menguas productivas son compensadas por las mejoras
de calidad. En un estudio de las últimas obras de 172 compositores se vio que,
aun tratándose de melodías breves y simples eran de las más ricas, importantes y
de éxito.

TRABAJO Y EDUCACIÓN:

En las sociedades industrializadas, las ocupaciones dependen de la edad. Los


menores son estudiantes; los adultos tempranos y de edad media son
trabajadores; los mayores organizan su vida alrededor del retiro y del tiempo libre.
En las sociedades posindustriales, las personas hacen varias transiciones durante
su vida adulta. Los universitarios adoptan programas de estudio y trabajo o dejan
de estudiar un tiempo y luego reinician su educación. Los adultos emergentes
exploran varias vías antes de establecerse en una carrera, y aun entonces, su
decisión sigue abierta. Una persona puede tener varias carreras sucesivas, de las
que cada una requiere más educación o capacitación. Los adultos maduros toman
clases nocturnas o piden permiso en el trabajo para perseguir un interés especial.
Las personas se retiran antes o después o no se retiran. Los retirados dedican el
tiempo a estudiar o a un nuevo campo de trabajo remunerado o no.

En las distintas sociedades industrializadas, la estructura vital tradicional está


diferenciada por edad, por lo tanto los papeles se basan en la edad.

En una sociedad integrada por la edad, los papeles principales, el aprendizaje,


trabajo y juego están abiertos a los adultos de todas las edades y pueden
ampliarse a toda la vida

De esta manera el acumular experiencia y el conocimiento que se deriva de él, a


medida que las personas comprometidas con su trabajo envejecen tienden a
mostrar un mayor desempeño cognitivo en relación a sus pares.

Utilizar la creatividad y las elecciones morales revelan que el cerebro continúa en


desarrollo durante la edad adulta, vinculando también el aspecto cognitivo del
desarrollo y sus aspectos tanto sociales como emocionales.
TRABAJO O RETIRO TEMPRANO:

El trabajo es una norma de edad, un rol que se espera pongan en marcha aquellas
personas llegadas a una edad concreta, una exigencia y demanda social de ajuste
al sistema productivo. El trabajo cumple una variedad de funciones que podríamos
resumir en:

-El trabajo es fuente de ingresos

-Satisface la necesidad de actividad física e intelectual

-Actúa como organizador de nuestra existencia

-Obedece a una tendencia de dominio

-Es fuente de estima, valoración, aprobación.

Durante la adultez media se perciben limitaciones de los proyectos personales


hacia atrás y hacia el futuro (“queda poco tiempo”). Se teme a la competencia de
las generaciones nuevas. También se empieza a hacer una revaloración de
aquello que se ha logrado o no, de los proyectos que le gustaría realizar y si es
posible hacerlos o no.

Pero también durante esta etapa muchas personas empiezan ya a jubilarse o en


dado caso a irse retirando poco a poco de sus trabajos, ya sea reduciendo el
número de horas laborales o sus días hábiles. A este tipo de retiro se le conoce
como: “retiro escalonado”.

Hasta 1985, la gente se retiraba cada vez más pronto. La edad promedio del retiro
disminuía de manera constante. Desde entonces la tendencia se ha invertido.
Antes de cesar por completo su vida laboral, las personas pueden reducir sus
horas o días hábiles y se retiran en un plazo de varios años. Esta costumbre se
llama retiro escalonado. O pueden cambiarse a otra compañía con un nuevo
campo de trabajo, lo que se llama empleo puente. Alrededor de la mitad de los
trabajadores de 55 a 65 años toman un empleo puente antes de retirarse por
completo.

¿A qué se debe este cambio?

Las personas siguen trabajando para mantener su salud física y emocional, así
como sus papeles personales y sociales, o simplemente porque les gusta el
estímulo del trabajo y sus motivos cambian con el tiempo. Otros trabajan
principalmente por motivos económicos. La recesión actual, así como las
tendencias de trabajo a largo plazo en estados unidos, también parecen influir en
la edad de jubilados, de modo que una proporción más alta de adultos de 55 a 64
años ahora informan que planean postergar su jubilación hasta los 66 años, y 16%
afirman que no planean jubilarse. En la actualidad muchos trabajadores de la edad
media en adelante no tienen ahorros ni pensiones suficientes o necesitan
conservar el seguro médico. El aumento de la edad del retiro del seguro social a
los 67 años para obtener todos los beneficios ofrece un incentivo para seguir
trabajando. La ageDiscrimination in EmploymentAct, que exige que los
empleadores introduzcan modificaciones razonables para beneficiar a los
trabajadores con discapacidades, han servido para que los empleados maduros
conserven su trabajo.

TRABAJO Y DESARROLLO COGNOSCITIVO

“Lo que no se usa se pierde” se aplica a la mente tanto como al cuerpo. El trabajo
influye en el funcionamiento cognoscitivo.

Las personas con una forma de pensar flexible buscan trabajos con cierto grado
de complejidad, que requieran flexión y juicio independiente. Este tipo de trabajo,
por su parte, estimula un tipo de pensamiento más flexible, flexibilidad que
aumenta la capacidad para hacer trabajo complejo. De esta forma las personas
muy entregadas a este tipo de trabajo tienen un desempeño cognoscitivo
mássólido que sus pares a medida que envejecen y es más probable que los
adultos que obtienen altas puntuaciones en apertura a la experiencia (una variable
de personalidad que influye en este tipo de pensamiento) mantengan altos niveles
de desempeño cognoscitivo a lo largo del tiempo. Sucede lo mismo con hombres y
mujeres que hacen trabajo doméstico complejo, como administrar un presupuesto,
preparar una mudanza o llevar a cabo reparaciones complicadas. Si el trabajo (en
un puesto o en hogar) pudiera hacerse más significativo y estimulante, mayor
cantidad de adultos conservarían o mejorarían sus habilidades cognoscitivas.

Al parecer, es algo que ya ocurre. El fortalecimiento de la mayor parte de las


habilidades cognoscitivas que se observa en cohortes recientes de edad media en
adelante reflejaría cambios laborales que dan preferencia a equipos
multifuncionales y auto dirigidos y recompensan la adaptabilidad, iniciativa y toma
de decisiones descentralizada. Desafortunadamente, los trabajadores de más
edad tienen menos probabilidades que los jóvenes de tomar o de ser invitados a
tomar cursos de capacitación, educación y puestos estimulantes, con la idea
equivocada de que los viejos no pueden con esas oportunidades. Sin embargo, el
estudio de Seattle comprobó que la reducción de las habilidades cognoscitivas no
ocurre sino hasta muy tarde en la vida, mucho después de los años laborales. De
hecho, el desempeño laboral muestra mayores variaciones dentro de los grupos
de edad que entre éstos.

Los adultos pueden influir de manera activa en su desarrollo cognoscitivo futuro


con las decisiones ocupacionales que toman. Quienes siempre buscan las
oportunidades más estimulantes tienen probabilidades de conservar la agudeza
mental.

DESEMPLEO

El factor estresante más grande de todos. Los trabajadores que derivan su


identidad de su trabajo (incluso su vida), los hombres que definen la hombría
como la manutención de una familia y la gente que define su valor desde el punto
de vista del valor - en dinero - de su trabajo, pierden más que su salario cuando
son liquidados. Pierden un pedazo de sí mismos y con él su autoestima. Las
mujeres están tan propensas como los hombres a sentirse económica, psicológica
y físicamente afligidas por la pérdida de un trabajo. Debido a los estereotipos
culturales, la pérdida de empleo en el hombre puede llevar, junto con las demás
características físicas, a estados depresivos de alto riesgo para su equilibrio
mental.

El aprendiz maduro:

En 2005, 44% de los adultos estadounidenses, de los cuales 48% tenían de 45 a


54 años y 40% de 55 a 64 años, dijeron que habían seguido cursos de educación
para adultos, 27% en capacitación laboral.

¿Por qué las personas de edad media inician una educación laboral?

La educación permite a los adultos desarrollar su potencial cognoscitivo, mejorar


su autoestima, ayudar a los hijos a los hijos con las tareas o estar al tanto con los
cambios del mundo del trabajo. Algunos se capacitan para dedicarse a
ocupaciones nuevas. Otros desean ascender por el escalafón o independizarse.
Algunas mujeres que dedicaron los años de la adultez temprana al cuidado de su
casa y sus hijos dan los primeros pasos para reincorporarse al mercado de
trabajo. Las personas cercanas al retiro quieren ampliar su mente y sus
habilidades para aprovechar su tiempo libre de un modo más productivo e
interesante. Algunos simplemente disfrutan del aprendizaje y quieren seguir
haciéndolo toda su vida.

Educación para adultos y habilidades laboraleses frecuente que los cambios


en los centros de trabajo entrañen la necesidad de capacitarse o aprender. El
desarrollo de la tecnología y desplazamiento de los mercados de trabajo requieren
que el aprendizaje se aborde como cosa de toda la vida. Las habilidades
tecnológicas son cada vez más necesarias para tener éxito en el mundo moderno
y son un importante componente de la capacitación para el trabajo de los adultos.
Con base en la experiencia, las personas de edad media pueden desempeñar
tareas computacionales mejor que los adultos tempranos.

Los patrones encuentran beneficiosa la educación laboral por que refuerza la


moral, aumenta la calidad del trabajo, mejora el trabajo en equipo y la solución de
problemas e incrementa la habilidad para enfrentar la nueva tecnología y otros
cambios en los centros de trabajo.

Alfabetización, la alfabetización es un requisito fundamental para integrarse al


ámbito laboral y a todas las facetas de la moderna sociedad impulsada por la
información. Los adultos alfabetizados usan información impresa y escrita para
desempeñarse en la sociedad, alcanzar sus metas, adquirir conocimientos y
desarrollar su potencia. En el cambio de siglo, una persona con cuarto de grado
de educación se consideró alfabetizado; hoy, un diploma de preparatoria apenas
sirve para algo.

En 2003, al año más resiente para el que se dispone de datos, el 14% de las
personas estadounidenses no podía identificar claramente la información de un
texto breve de inglés, el 22 % no podida utilizar operación aritméticas simple como
sumas, y 12% no leía documentos de la forma que se necesita para prosperar en
la economía actual; todos los anteriores son componentes de la alfabetización
básica. Además en 2003, en una prueba internacional de alfabetización los adultos
estadounidenses tuvieron peor rendimiento que adultos de bermudas.

Adultos de edad media en adelante tienen menores niveles de escolaridad que


adultos tempranos, el promedio de los adultos entre los 50 y los 59 años a crecido
desde 1992. Los adultos que menos que el nivel básico de alfabetización tienen
menores probabilidades de conseguir trabajo que otros adultos.

En todo el mundo, 774 millones de adultos (alrededor de uno de cada cinco) son
analfabetos, principalmente en el África subsahariana y en el este y sur de Asia
(UNESCO, 2004, 2007). El analfabetismo es común entre las mujeres de los
países en desarrollo, donde no se considera importarte que ellas estudien. En
1990, la organización de la naciones unidas lanzo programas de alfabetización en
los países sub se desarrollados Bangladesh, Nepal y Somalia (Linder 1990). Mas
recientemente, la ONU designo los años 2003 a los 2012 como en la década de la
alfabetización y patrocina encuentros y programas para fomentarla .En Estados
unidos, la Ley de Alfabetización Nacional exige que los estados habrán centros de
capacitación con ayuda de fondos federales.
La investigación sobre educación y trabajo, así como sobre solución de
problemas, creatividad y decisiones morales, muestra que la mente sigue
desarrollándose durante la adultez. Algunas investigaciones ejemplifican los
vínculos entre el aspecto cognoscitivo del desarrollo y sus elementos sociales y
emocionales.

NUTRICION EN LA ADULTEZ MEDIA:

En España, al igual que ocurre en otros países desarrollados, el número de


personas en edad adulta y avanzada se está incrementado de forma paulatina,
gracias en parte a los logros alcanzados en diferentes áreas de conocimiento.
Entre ellas, la alimentación ocupa indudablemente un lugar destacado, ya que a
través del conocimiento de las virtudes preventivas de los alimentos, se puede
conseguir una buena salud y prolongar en consecuencia, la vida y el bienestar del
individuo. Para ello, además de conocer cuáles son las propiedades saludables de
los alimentos, el consumidor debe implicarse para alcanzar ese bienestar,
aportando al consumo alimentario un carácter de autocontrol.

El progresivo envejecimiento de la población apunta a que dentro de la Unión


Europea (UE), el número de personas de más de 80 años se incrementará un 30%
en los próximos 50 años y que en el año 2030, cerca del 30% de la población
superará los 60 años, con el correspondiente incremento de las disfunciones
fisiológicas, cognitivas y un mayor riesgo de sufrir enfermedades relacionadas con
la alimentación como la diabetes, obesidad, hipertensión, osteoporosis, cáncer y
diferentes enfermedades degenerativas. Habitualmente, la dieta y ausencia de
actividad física o sedentarismo, son algunos de los factores que se encuentran
directamente implicados en el origen de estas patologías, relacionadas también
con la susceptibilidad -predisposición genética- de cada individuo, y su entorno
social, cultural y económico.

Los requerimientos nutricionales se definen como la cantidad de energía y


nutrientes esenciales, necesarios para mantener un estado nutricional óptimo, así
como para el desarrollo normal de las funciones metabólicas y/o fisiológicas y la
prevención de enfermedades. En este sentido, si dichas cantidades no fuesen las
adecuadas (por defecto o exceso), se produciría un riesgo de estado carencial o
un efecto adverso.

Estos ayudan a mantener el peso corporal e impiden la pérdida de nutrientes, ya


que la deficiencia de determinados nutrientes, provocará la aparición de signos
clínicos que merman la capacidad para desarrollar funciones específicas del
organismo, pudiendo a largo plazo, comprometer su calidad de vida. Por ello, lo
deseable es que el aporte nutricional cubra más allá de las cantidades mínimas
para alcanzar un óptimo estado psíquico, físico y social.

CARACTERÍSTICAS FISIOLÓGICAS
Hay cambios fisiológicos importantes que se presentan en la adultez media,
entre los 45 y los 60 años y que son comunes en hombres y mujeres.
Aumento de peso. El cambio fisiológico más sobresaliente en muchas
personas durante esta época es el aumento de peso, que conduce a obesidad
en numerosos casos. La obesidad puede definirse como el incremento del
peso corporal por encima de un 15% del valor considerado normal, debido a
un aumento de la grasa corporal. El hecho más preocupante es que va en
aumento. Además, las personas con un IMC superior a 30 tienen un riesgo
mayor de padecer diabetes, hipertensión arterial, hiperuricemia y gota,
colelitiasis, hiperlipemia (niveles altos de colesterol y triglicéridos en sangre),
enfermedades cardiovasculares, problemas respiratorios, dolencias
digestivas, artrosis en cadera y rodillas y problemas psicológicos y sociales.
Por tanto, los cambios fisiológicos que resultan del aumento de peso tienen
consecuencias importantes para la salud.

Cambios en la distribución de la grasa. Entre los 40 y los 50 años, tiende a


aumentar la masa grasa, tanto en varones como en mujeres y continúa
aumentando hasta llegar a los 70 -75 años
. La mujer en los años que tiene capacidad reproductora goza de menos
probabilidades que los hombres de sufrir problemas cardiovasculares.
Después de la menopausia pierde esta protección que proporcionan los
estrógenos (hormonas sexuales femeninas) y progresivamente se llega al
mismo nivel de los hombres en cuanto al riesgo cardiovascular.

Disminución de la masa magra (agua y músculo) y masa ósea (hueso). A lo


largo de los años, la masa magra evoluciona hasta llegar a su punto álgido
que se produce alrededor de los 30 años, en los varones. Las mujeres la
mantienen aproximadamente hasta los 50 años que es cuando empieza a
descender, aunque de forma más lenta que en los hombres. La pérdida de
masa muscular conduce a una reducción de la fuerza física. El contenido de
agua en la composición corporal viene a representar un 60 % en un adulto
joven y en la madurez el agua llega a disminuir hasta llegar a un 50 %.

Disminución del metabolismo basal


El aporte de energía a través de los alimentos debe adaptarse a las
necesidades de cada individuo en función de la edad, complexión y actividad
física que realice. Según estima el comité de la OMS a partir de los 40 años
las necesidades de energía disminuyen un 5% por cada década, ya que se
reduce el metabolismo basal del individuo (energía que consume el
organismo en situaciones de reposo para mantener las funciones vitales:
bombeo de sangre, mantenimiento de la temperatura corporal, etc.).

Envejecimiento de los diversos órganos


Entre los 50 y 70 años, comienzan a atrofiarse las neuronas del área del
cerebro del aprendizaje, memoria y planificación. A partir de los 50, las
córneas sufren un engrosamiento que degenera la visión nocturna y
capacidad de enfocar objetos. El engrosamiento del tímpano y la atrofia del
canal auditivo hacen más difícil escuchar sonidos nítidos y de alta frecuencia.
Así mismo, el flujo renal se reduce como mínimo un 10% por década.

PAUTAS PARA ALIMENTARSE BIEN

Alimentarse y nutrirse correctamente es algo esencial en todas las edades del


ciclo vital, aunque cada etapa tiene unos requerimientos específicos. En la
madurez, las recomendaciones dietéticas se centran en aumentar los alimentos
con mayor capacidad de retrasar el envejecimiento y de prevenir enfermedades.
Nada se puede hacer por controlar el “reloj biológico” de nuestras células. Sin
embargo, existen al menos tres formas de luchar contra los radicales libres, la otra
causa importante de envejecimiento precoz y de enfermedad.

1. Favorecer los procesos depurativos. De esta forma, se eliminan los radicales


libres formados como resultado de la propia actividad del organismo o
procedentes de la contaminación externa. Para conseguirlo hay que ayudar al
organismo a llevar a cabo sus propios procesos de limpieza:

• Producir más orina mediante la ingesta de suficientes líquidos (agua, zumos,


caldos, infusiones, etc.), y de frutas y hortalizas, la mayor parte de la cuáles son
diuréticas.

• Favorecer los procesos de desintoxicación hepática, mediante frutas y hortalizas


coleréticas (que aumentan la producción de bilis): verduras con ligero sabor
amargo (alcachofa, achicoria, endivia, escarola, rábano, berenjena, cardo),
manzana, uva, níspero, fresa y plátano.

• Respirar correctamente.

• Evitar el estreñimiento, al incluir alimentos vegetales por su riqueza en fibra y una


buena hidratación.

• Practicar ejercicio físico regular y personalizado, para sudar y eliminar toxinas.

2. Evitar tanto como sea posible la contaminación por sustancias tóxicas


como el tabaco, el alcohol u otras drogas.
3. Consumir alimentos ricos en antioxidantes. Los alimentos vegetales,
especialmente las frutas, las verduras y las hortalizas, proporcionan ciertas
sustancias que neutralizan la acción oxidante de los radicales libres.

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