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El Espíritu y el Propósito del Diseño Humano

Por Ra Uru Hu, fundador del Sistema de Diseño Humano


(Extracto de Vivir tu Diseño, Manual del Estudiante, de Linda Bunnell)

El Sistema de Diseño Humano no es un sistema de creencias. No se necesita que creas en


algo. No requiere que creas en mí. No son historias. No es filosofía. Es un mapa concreto a
la naturaleza del Ser. Es una forma lógica en la cual nos podemos ver.

Con el Diseño Humano, tan sólo conocer las mecánicas más sencillas de tu diseño es
suficiente para marcar una diferencia en tu vida. La ironía de lo que es ser un Ser Humano es
que estamos atrapados en la superficie de comprender y aceptar nuestra naturaleza y el
cosmos que nos rodea. Estamos apenas en la superficie. No importa lo inteligentes seamos.
No importa qué etiquetas le agreguemos a esa inteligencia —ya la llamemos “iluminación” o
“genialidad”. Hay una gran ignorancia subyacente sobre cómo opera nuestro cuerpo.

El Sistema de Diseño Humano es una lectura de tu código genético. Esta habilidad de poder
explicar las mecánicas de nuestra naturaleza con tal detalle es obviamente profunda, porque
revela nuestra naturaleza completa con todas sus sutilezas. No obstante, no es necesario que
sepas Diseño Humano en gran detalle. Esa es la tarea de un analista profesional. Lo que este
trabajo aspira a comunicarte son simplemente las mecánicas superficiales de tu naturaleza.
Esto te dará un cimiento en tu vida que inmediatamente marcará la diferencia en el proceso
de tu vida.

Estas verdades esenciales son sencillas porque son mecánicas. La forma en la que operan
nuestros genes es puramente mecánica, y en el momento que intentamos interferir con su
operación descendemos a una vida de confusión, caos y dolor. Al final, nuestros genes se
saldrán con la suya.

Somos pasajeros en estos cuerpos. Somos consciencia pasajera viendo la vida pasar. Buda
enseñaba que el cuerpo no es nuestro. No lo es. Pero al mismo tiempo, dependemos
totalmente de él. Esta es la tragedia del cuerpo enfermo. Dependemos totalmente de nuestro
vehículo. Aprender cómo operarlo apropiadamente nos brinda beneficios inmediatos….

Al enseñar Diseño Humano y en la formación de Analistas de Diseño Humano, mis alumnos


oscilan en edades entre 14 y 80 años o más. No hay límites y no hay impedimento que niegue
a alguien el captar estas verdades esenciales sobre sí mismo. No se trata simplemente de
decir, “Ajá, soy esto o soy aquello”. Este no es tan sólo otro sistema de perfilamiento. Se trata
de tener la oportunidad de hacer algo con el conocimiento. Se trata de ser capaz de poder
actuar sobre algo con el conocimiento y experimentar con su lógica. Esto nos lleva a la
fabulosa experiencia de encontrar y vivir la vida propia.

Todo aprendizaje que es un verdadero aprendizaje dura siete años. Se tarda


aproximadamente siete años en cambiar casi todas las células del cuerpo. Vivimos en ciclos
de siete años. En el momento que te aproximas a tu propia naturaleza, en el momento en que
permites que tu cuerpo viva su vida sin resistencia, comienzas un proceso profundo de
desprenderte del condicionamiento. Siete años después, emerges literalmente como un nuevo
ser: Tú Mismo.

Es una de las grandes bromas cósmicas que los seres humanos no lleguen a vivir su propia
vida. Es por no vivir su propia vida que la vida les parece una experiencia tan difícil. Sabemos
que hay mucha retórica sobre Ser Tú Mismo. Es perfectamente sano y correcto que alguien
te diga que seas tú mismo, pero primero tienes que saber quién es ese Ser.

En mi trabajo profesional, he dado miles de lecturas. Dondequiera que haya sido y sin importar
la cultura o el país, he encontrado que hay una enfermedad prevalente. Esa enfermedad es
el odio a uno mismo, y prolifera dondequiera que encuentras algo en ti que quisieras cambiar.
El odio a uno mismo varía en intensidad, desde ocultarse bajo la superficie consciente hasta
ser completamente arrasador. Es la ironía más humana, más fuera de lugar, porque la mayoría
de las personas no se conocen a sí mismas. En realidad, odian a la persona equivocada.
Están insatisfechas con la persona equivocada.

La mayoría de los seres humanos no se gustan a sí mismos, y no se gustan a sí mismos


porque, en realidad, no saben quién son. La mayoría de los seres humanos jamás han vivido
la experiencia de ser ellos mismos, ni han visto la belleza de lo que alberga su verdadera vida.
Es momento de ver que éste no es el planeta del sufrimiento, como aseveraban los antiguos,
sino, de hecho, la oportunidad para una consciencia gloriosa.

El Diseño Humano no ofrece garantías ni promesas. Es decir, que si vives tu propia


naturaleza, no serás el Ser más solvente económicamente o el más hermoso. No se trata de
ser mejor o el mejor de todos. Se trata de ser Tú Mismo.

La vida es una dualidad, y esto se revela en nuestras moralidades. Siempre habrá esto y
aquello. Siempre habrá bueno y malo. Siempre habrá éxito y siempre habrá fracaso. Esta es
la naturaleza de lo que es Ser Humano…

El momento en el que vives tu naturaleza y entras en la vida correctamente es el momento en


el que obtienes lo que es correcto para ti. Obtienes la carrera correcta y las relaciones
correctas. Así que, como ves, no importa si tienes éxito o no, porque no habrá sufrimiento a
pesar de tu estado. Estarás viviendo tu naturaleza y te quedará claro que lo que tienes allí es
correcto para ti, sea lo que sea. Sólo entonces, por fin, no habrá ninguna parte de ti que pueda
decir “Quisiera poder ser otra cosa en otro lugar”.

En nuestra cultura occidental nos agobian con la propaganda del mejoramiento. Los
vendedores anuncian: “adelgaza, vuélvete más sabio, más rápido, más rico.” Hay todo tipo de
proveedores de enseñanzas que nos exhortan a seguir “su” camino. Todos los seres humanos
padecen la propaganda de la generalización. Sin conocerse, uno puede perderse fácilmente
en la propaganda. No tienes que cambiar nada. Sólo es cuestión de convertirte en ti mismo y
volverte consciente de ti.

El Sistema de Diseño Humano abre la puerta al potencial del Amor a uno mismo. Encontrar
este amor a uno mismo es también encontrar un amor más grande, un amor a la vida y a los
demás mediante la comprensión. En el transcurso de este curso de Vivir tu Diseño, al
observarte y llegar al entendimiento de cómo vivir tu propia naturaleza, por favor presta
atención a la importancia de esto en tu relación con los demás. La mayoría de nuestras
dificultades en esta vida se deben a la complejidad de las relaciones, ya sean nuestras
relaciones de trabajo o nuestras relaciones personales…

Ser tú mismo es atraer a tu vida a aquellos seres que verdaderamente son para ti. Este
conocimiento lo hace de manera sencilla para que tú también puedas beneficiarte de las
mejores asociaciones posibles. Las asociaciones correctas te permiten no sólo ser visto y
comprendido por otros, sino también entenderlos a ellos. Como padre de familia que soy, éste
ha sido un ingrediente esencial en el bienestar de mis hijos.

El Diseño Humano es un conocimiento lógico y mecánico. No es ni teórico ni filosófico. Se


trata de ser capaces de hacer cosas prácticas con un conocimiento que aporta beneficios
prácticos. Espero que disfrutes Vivir Tu Diseño. Disfruta el hecho de que realmente hay
conocimiento en el mundo que es de verdadero valor. Disfruta el hecho de poder participar en
convertirte en un ser humano sano que se ama a sí mismo.

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