Está en la página 1de 6

Año 2004, Volumen 20 nº 4

Redacción: CADIME EN ESTE NÚMERO …


Escuela Andaluza de Salud Pública.
Cuesta del Observatorio, n.º 4
Aptdo. 2070. 18080 Granada. España.
Tfno. 958 027 400, Fax 958 027 505 1 • Utilización de medicamentos
www.easp.es
e-mail: cadime.easp@juntadeandalucia.es
Papel de las tiazolidindionas (rosiglitazona y pioglitazona) en
el tratamiento de la DM2: puesta al día
Las tiazolidindionas (glitazonas) constituyen una de las clases más recientes de anti-
diabéticos orales disponibles en la práctica clínica cuyo mecanismo de acción difiere
del de los restantes agentes.

2 • Farmaconotas

Suplementos de creatina en deportistas


Los suplementos de creatina se han convertido en uno de los productos más utilizados
ANDALUZ
Boletín Terapéutico
por los deportistas, hecho que contrasta con la escasa información disponible sobre su
seguridad.

1 Utilización de medicamentos

Papel de las
tiazolidindionas
Depósito Legal: GR–356–1984. ISSN 0212–9450. Año XIX, n.º 144 Julio-Agosto 2004, Franqueo Concertado 18/30

(rosiglitazona y
pioglitazona) en el
tratamiento de la DM2:
puesta al día
RESUMEN

Las tiazolidindionas (glitazonas) constituyen una de las clases


más recientes de antidiabéticos disponibles. Recientemente,
han sido autorizadas para el tratamiento en monoterapia,
como alternativa a la metformina. Las glitazonas disminuyen
en torno al 1-2%, los valores de la hemoglobina glicosilada,
efecto comparable al de las sulfonilureas. Pioglitazona parece
actuar más favorablemente sobre el perfil lipídico que rosigli-
tazona. No obstante, ambas tienen un efecto mínimo o no afec-
tan los niveles de colesterol-HDL y de triglicéridos.
Aunque se desconoce su perfil de seguridad a largo plazo, en
los últimos tiempos ha surgido cierta inquietud sobre la pro-
gresiva aparición de casos de insuficiencia cardiaca asociados
a la administración de glitazonas, recomendándose evitar su
uso en pacientes con enfermedad cardiaca. Ninguna de las gli-
tazonas comercializadas ha puesto de manifiesto su efecto en
cuanto a prevenir el desarrollo de las complicaciones asocia-
das a la DM; a diferencia de la metformina, que sí ha mostra-
do reducir las complicaciones y la mortalidad entre los
pacientes con DM2 que presentan sobrepeso, y del tratamiento
con glibenclamida o insulina que han puesto de manifiesto su
efecto preventivo sobre el desarrollo de las complicaciones
microvasculares.

INTRODUCCIÓN

El término diabetes mellitus (DM) describe un desorden metabóli-


El Boletín Terapéutico Andaluz (BTA) es co de etiología múltiple caracterizado por una elevación persistente de
una publicación bimestral, que de forma los nivelas de glucosa en sangre (hiperglucemia) junto a anomalías en
gratuita se destina a los sanitarios de
Andalucía con el fin de informar y el metabolismo de los hidratos de carbono, grasas y proteínas que ocu-
contribuir a promover el uso racional de rren como consecuencia de alteraciones de la secreción y/o en la acción
los medicamentos. Este boletín es
miembro de la Sociedad Internacional de de la insulina. Se trata de una enfermedad crónica que representa un
Boletines Independientes de problema personal y de salud pública de enormes proporciones, al cons-
Medicamentos (I.S.D.B.).
tituir una de las principales causas de muer- en su glucemia, de acuerdo con los objetivos aumento del trasporte de glucosa al interior
te en los países desarrollados y asociarse individuales establecidos, deberá incorporar- de las células de estos tejidos (1,2,12-14).
–con el paso del tiempo– a complicaciones se el tratamiento farmacológico a su plan de Las glitazonas sólo son efectivas en
graves que afectan a los ojos, riñones, siste- tratamiento (1-3). presencia de niveles adecuados de insulina;
ma nervioso y vascular de estos pacientes en este sentido, según los datos disponibles,
(1-3). En nuestro país, los estudios realiza- en torno a la cuarta parte de los pacientes
dos indican una prevalencia de DM conoci- ALTERNATIVAS con DM2 podrían no responder adecuada-
da de entre el 2,8-3,9% (4). En Andalucía se FARMACOLÓGICAS PARA EL mente al tratamiento con estos agentes a
estima que existen alrededor de 450.000 per- TRATAMIENTO POR VÍA ORAL consecuencia –entre otras razones– de la
sonas afectadas de DM, con respecto a una
DE LA DM2 deficiencia de insulina resultante del deterio-
población total de 7.500.000 habitantes (5). ro progresivo de las células beta (14). Por
La DM2 es la forma más frecuente de Los antidiabéticos orales son útiles como otra parte, también se dispone de algunas
DM, al representar el 90-95% de los casos, tratamiento de la DM2, siendo su papel secun- evidencias que muestran que su uso (en
soliendo debutar con un comienzo insidioso. dario con respecto a otra medidas funda- monoterapia o en combinación junto a una
Aunque puede presentarse en cualquier etapa mentales del tratamiento, como son la dieta sulfonilurea o metformina) durante períodos
de la vida, generalmente comienza después y el ejercicio físico que constituyen la parte de hasta tres años, se asociaría a un más
de los 40 años (1,3). Los factores ambienta- esencial del mismo (1-3). De manera que, lento deterioro del control glucémico, al mejo-
les juegan un importante papel en el desa- sólo aquellos pacientes que no respondan rar la función secretora de la célula beta
rrollo de la DM2 en los sujetos susceptibles; adecuadamente al tratamiento dietético y a (14,15). No obstante, parecen necesarios
así, la obesidad es un factor frecuentemen- la actividad física deberían ser tratados con más estudios con la suficiente duración, y
te asociado a la DM2, presentándose hasta estos medicamentos, usualmente con met- que tengan como objetivo primario el tiem-
en el 80% de los pacientes (3). Se caracteri- formina o una sulfonilurea (2,3,8). En la actua- po que transcurre hasta que sucede el fallo
za por una resistencia a la acción de la insu- lidad, en nuestro país, se dispone de dife- de la monoterapia. En dichos estudios se
lina que, generalmente, suele asociarse a un rentes clases de antidiabéticos orales: sulfo- deberían comparar las glitazonas, frente a
déficit relativo de ésta. Así, podemos encon- nilureas (glibenclamida, glicazida, gliburida, metformina y sulfonilureas, para disponer de
trarnos casos en los que el factor predomi- etc.); biguanidas (metformina); inhibidores de más información en este sentido que permi-
nante es la resistencia insulínica, mientras las alfa-disacarasas intestinales (acarbosa, tan establecer recomendaciones para la prác-
que otros predomina el déficit de secreción etc.); metiglinidas (repaglinida, nateglinida); tica (6,8,14).
de insulina (1-3); si bien, continúa la contro- y, tiazolidindionas (pioglitazona y rosiglitazo- De forma global, los efectos clínicos de
versia sobre la primacía de estos factores en na) (9). De los anteriores grupos de antidia- las glitazonas en el tratamiento de pacientes
las alteraciones metabólicas asociadas a la béticos orales, sólo las sulfonilureas (gliben- con DM2, tanto en monoterapia como en
DM2 (3). clamida) y las biguanidas (metformina) pre- combinación, pueden resumirse en que su
sentan un efecto demostrado en términos de utilización disminuye tanto los niveles de glu-
prevención de las complicaciones clínicas de cemia basales como los postpandriales; asi-
TRATAMIENTO DE LA DM: la DM2; siendo sólo la metformina el único mismo, también reducen los niveles circu-
GENERALIDADES
agente que ha mostrado reducir tanto la mor- lantes de insulina. El tratamiento con glita-
talidad total, como la asociada a la diabetes zonas conseguiría una reducción de los valo-
El tratamiento de la DM tienen como (3,8). res de la hemoglobina glicosilada en torno al
objetivo conseguir un equilibrio entre la inges- 1-2%, efecto comparable al observado tras
ta de calorías y el gasto energético del pacien- el tratamiento con sulfonilureas (14, 15). En
te, junto al mantenimiento de una concentra- TIAZOLIDINDIONAS este sentido, no parece que la eficacia hipo-
ción de insulina circulante adecuada que per- (GLITAZONAS)
glucemiante de pioglitazona difiera de la de
mita asegurar una utilización efectiva de la rosiglitazona (8).
energía y evitar, en la medida de lo posible, Las tiazolidindionas (glitazonas) cons-
las situaciones de hipo o hiperglucemia (3,6). tituyen una de las últimas clases de antidia-
Se han propuesto los siguientes objeti- béticos orales disponibles en la práctica clí- PAPEL EN EL TRATAMIENTO
vos generales en el tratamiento de la DM2 nica cuyo mecanismo de acción difiere del de DE LA DISLIPEMIA ASOCIADA
(2,3,7): los restantes agentes. En nuestro país se A LA DM
encuentran comercializados dos agentes: rosi-
– Eliminar los síntomas, mediante la normali- glitazona (Avandia®) y pioglitazona (Actos®). El patrón más común de dislipemia que
zación de los niveles de glucemia. Inicialmente, ambos fueron autorizados aparece entre los pacientes con DM2 con-
– Prevenir las complicaciones metabólicas –mediante procedimiento de registro centra- siste en una elevación de los niveles de tri-
agudas. lizado europeo– para el tratamiento combi- glicéridos junto a la disminución de los de
– Prevenir, retrasar o minimizar las complica- nado junto a metformina o una sulfolnilurea colesterol-HDL. La concentración media de
ciones de la enfermedad. de los pacientes con DM2 que presentan un colesterol-LDL que presentan estos pacien-
–Reducir la morbilidad y mortalidad derivadas control glucémico insuficiente (10,11). Recien- tes no difiere significativamente de la que
de la enfermedad macrovascular. temente se han ampliado las indicaciones de aparece en los individuos que no la padecen
pioglitazona y rosiglitazona al incluirse su uti- (16). A pesar de que en algunos estudios se
Aunque, en el momento actual, la nor- lización en forma de monoterapia como tra- ha puesto de manifiesto la existencia entre
malidad en las cifras de glucemia constituye tamiento alternativo de los pacientes con los pacientes con DM2 de ciertas alteracio-
un objetivo ideal en los pacientes con DM, sobrepeso, inadecuadamente controlados por nes cualitativas en las partículas de coleste-
conseguirlo no siempre es posible. La pre- la dieta y el ejercicio que no toleren o en los rol-LDL (disminución del tamaño, aumento
sencia de complicaciones en estadios avan- que esté contraindicado el tratamiento con de la densidad y de la susceptibilidad a la
zados, o una expectativa de vida limitada metformina (12,13). oxidación) que incrementarían el riesgo car-
(ancianos) puede hacer innecesario, o impo- Aunque no está completamente esta- diovascular (14); los datos de los que se dis-
sible, su consecución; por lo que se reco- blecido, parece que ejercen su acción hipo- pone son insuficientes para realizar reco-
mienda establecer de forma individualizada glucemiante al activar los receptores nuclea- mendaciones para la práctica (16).
los objetivos del tratamiento (3,6,7). En los res PPARγ (receptor gamma activado por un Se dispone de algunos evidencias que
pacientes con DM2 que, tras un período ade- proliferador de peroxisoma) produciendo un muestran que las glitazonas ejercerían une
cuado de tratamiento dietético, de practica de aumento de la sensibilidad a la insulina de efecto beneficioso sobre ciertas alteraciones
ejercicio físico y educación sobre su enfer- las células del hígado, del tejido adiposo y del lipídicas, función endotelial, hemostasis e
medad no se observa una mejoría razonable músculo esquelético, lo que resulta en un inflamación. Diversos estudios han puesto

14 Bol Ter ANDAL 2004; 20 (4)


ALGORITMO PARA LA UTILIZACIÓN DE TIAZOLIDINDIONAS EN CASO DE APARICIÓN DE
EDEMA Y/O INSUFICIENCIA CARDIACA CONGESTIVA

TZD. Tiazolidindionas
ICC. Insuficiencia cardiaca congestiva.
* La metformina está contraindicada en caso de ICC que requiere tratamiento farmacológico.

Bol Ter ANDAL 2004; 20 (4) 14/I


de manifiesto su utilidad potencial para mejo- les de colesterol-LDL≤100 mg/dl. Utilizándo- dosis bajas en pacientes con DM2 que –a
rar el patrón de dislipemia asociado a la resis- se como tratamiento inicial cuando se preci- pesar de no presentar sintomatología– pre-
tencia a la insulina, al inducir un perfil menos se tratamiento farmacológico, la administra- sentan alteraciones en la capacidad de bom-
aterogénico. Así, el tratamiento con estos ción de una estatina (3,16). En caso de res- beo del corazón o presentan más de un fac-
agentes aumentaría el colesterol-HDL, indu- puesta insuficiente o intolerancia al trata- tor de riesgo para el desarrollo de ICC: entre
ciría cambios en el tamaño de las partículas miento con estatinas puede combinarse el otros, ataques cardíacos previos, antece-
de colesterol-LDL, y disminuiría los niveles tratamiento junto a otros agentes hipolipe- dentes de insuficiencia cardiaca, dilatación
de triglicéridos en individuos con hipertrigli- miantes: inhibidores de la absorción de coles- del ventrículo izquierdo, alteraciones de las
ceridemia (14). Otros estudios muestran que terol, resinas, niacina o fibratos; de forma adi- válvulas cardiacas o edad superior a 70 años.
su utilización alteraría el patrón de distribu- cional. Para aquellos sujetos que presentan Por otra parte, también se recomienda recon-
ción de la grasa corporal propios de los pacien- niveles elevados tanto de colesterol-LDL, siderar la necesidad del tratamiento con gli-
tes con DM, cambios que se asociarían a una como de triglicéridos se recomienda realizar tazonas en aquellos pacientes que experi-
mejoría en la sensibilidad a la acción de la tratamiento con estatinas a dosis elevadas menten un aumento de peso >3 kg, que pre-
insulina, y a la disminución del riesgo cardio- (7,16). senten de forma repentina edema en el pie
vascular (14, 17). El tratamiento inicial de los pacientes o manifestaciones de disnea o fatiga (23)
No obstante, podrían existir ciertas dife- con hipertrigliceridemia consiste en la mejo- (ver Figura 1).
rencias a este respecto entre las dos glitazo- ra del control glicémico e intervenciones sobre A pesar de la información disponible en
nas disponibles. De forma que, pioglitazona, el estilo de vida del paciente: aumento de la relación a los riesgos de su utilización en
presentaría un efecto más favorable sobre el actividad física, reducción del peso y control pacientes con DM e ICC, y de que su uso se
perfil lipídico; por el contrario, el tratamiento dietético. Generalmente, el tratamiento con encuentra contraindicado en estos pacientes,
con rosiglitazona se asociaría a aumentos en fármacos hipoglucemiantes no afecta o tiene un reciente estudio realizado en los EE.UU.
los niveles de colesterol-LDL (14). En los estu- un efecto mínimo sobre los niveles de coles- muestra que las glitazonas fueron prescritas
dios disponibles, la rosiglitazona se asoció a terol-HDL, reduciendo de forma modesta los en el 24% de los pacientes que presentaban
incrementos estadísticamente significativos niveles de triglicéridos (16). ambas enfermedades (26).
de los niveles de colesterol total, y de los del
colesterol-HDL y LDL; sin que se observaran
efectos sobre los niveles de triglicéridos (8). SEGURIDAD. INSUFICIENCIA CONCLUSIONES: CUANDO
Por su parte, el tratamiento con pioglitazona CARDIACA CONGESTIVA LAS GLITAZONAS
produjo aumentos estadísticamente signifi- CONSTITUYEN UNA OPCIÓN
cativos del colesterol-HDL en algunos estu- Tras su introducción en terapéutica, se
dios, afectando poco o nada su utilización a ha ido disponiendo de un progresivo conoci- El tratamiento de la DM2 tiene como
los niveles de colesterol-LDL, disponiéndose miento acerca de que la utilización de cual- objetivo disminuir la mortalidad y morbilidad
de algunos estudios en los que el tratamien- quiera de las glitazonas disponibles puede asociadas a la enfermedad. Dentro de las
to con pioglitazona se asoció a disminucio- asociarse a la aparición de edema, proba- diferentes alternativas para el tratamiento
nes estadísticamente significativas de los nive- blemente como consecuencia de un incre- farmacológico de la DM, ninguna de las gli-
les de triglicéridos (18). mento en el volumen plasmático derivado de tazonas comercializadas han probado su
El aumento de la masa grasa es un efec- la retención de fluidos (8,23-25). Como los efecto en cuanto a prevenir el desarrollo de
to común a las glitazonas, secundario a su pacientes con DM2 presentan un mayor ries- las complicaciones asociadas a la DM; a
mecanismo de acción (19). En los estudios go de enfermedad cardiovascular, la apari- diferencia de la metformina que ha mostra-
realizados se registró un aumento de peso ción de edema podría vaticinar o indicar la do reducir las complicaciones y la mortali-
derivado del incremento en la masa grasa de presencia de un cuadro de insuficiencia car- dad entre los pacientes con DM2 que pre-
los pacientes tratados con rosiglitazona y pio- diaca congestiva. Utilizadas en monoterapia sentan sobrepeso, y del tratamiento con gli-
glitazona. En general, en los estudios com- el edema aparece entre el 3-5% de los pacien- benclamida o insulina que han puesto de
parativos frente a glibenclamida realizados tes tratados con glitazonas, constituyendo un manifiesto su efecto preventivo sobre le desa-
con estos agentes en monoterapia, la ganan- efecto adverso descrito con cualquiera de los rrollo de las complicaciones microvascula-
cia de peso fue más importante en los que agentes disponibles, tanto utilizados en mono- res (3,6,8).
recibieron tratamiento con glitazonas (20,21). terapia como en asociación junto a otros fár- Algunas recientes guías basadas en la
En los últimos tiempos, distintas reco- macos; si bien, estudios a corto plazo seña- evidencia clínica, como la desarrollada por el
mendaciones para el tratamiento de la DM lan que el edema parece más frecuente cuan- National Institute for Clinical Excellence (NICE)
vienen destacando el hecho de que un tra- do se utilizan en tratamiento combinado junto del Reino Unido, concluyen que el tratamiento
tamiento más agresivo de la dislipemia dia- a otros antidiabéticos (23-25). con glitazonas (rosiglitazona y pioglitazona)
bética reduciría el riesgo de enfermedad car- De forma conjunta, las respectivas aso- sólo debería considerarse en combinación
diovascular (16). Así, los resultados del estu- ciaciones americanas del corazón y de dia- junto a metformina o una sulfonilurea en pacien-
dio Hearth Protection Study (22), el más amplio betes, publicaron –a finales del pasado año tes que no toleren, o en los que esté con-
realizado hasta la fecha (al incluir alrededor 2003– un documento de consenso sobre el traindicado, el tratamiento con metformina
de 6.000 pacientes con DM2 y niveles de uso de las glitazonas, ante la preocupación junto a una sulfonilurea (2). No recomen-
colesterol>135 mg/dl) muestran que los pacien- surgida por la progresiva aparición de casos dándose su uso junto a una sulfonilurea o
tes que recibieron tratamiento con estatinas de insuficiencia cardiaca congestiva (ICC) metformina en caso de control insuficiente de
(simvastatina) alcanzaron una reducción del asociada a la utilización de estos agentes; los pacientes con DM, al considerar limitadas
22% en el riesgo de aparición de eventos car- si bien, se desconoce en el momento actual las evidencias que apoyarían su utilización
diovasculares graves. Dicha reducción se pro- el riesgo real de desarrollar ICC entre los en estos pacientes (2,6).
dujo de forma independiente de los niveles pacientes con DM bajo tratamiento con tia- Con relación a su administración en
de colesterol-LDL que presentaban antes del zolidindionas. En dichas publicaciones, se monoterapia, las indicaciones aprobadas para
tratamiento. Otros estudios realizados con recomienda evitar el uso de estos medica- su uso son muy específicas al autorizarse en
otras estatinas, que incluían un número de mentos en pacientes con enfermedad car- aquellos pacientes (especialmente, en los que
pacientes considerablemente menor, han diaca avanzada o ICC grave. De forma adi- presentan sobrepeso) en los que no pueda
puesto de manifiesto similares resultados en cional, y al constituir la DM un factor de ries- utilizarse metformina como consecuencia de
cuanto a la reducción del riesgo de enferme- go para el desarrollo de enfermedad car- intolerancia o presentar alguna contraindica-
dad cardiovascular entre pacientes diabéti- diovascular, numeroso pacientes pueden ción para su uso (6,12,13). Adicionalmente,
cos (7,16). presentar una cardiopatía subyacente no debería considerarse que el coste del trata-
En general, se recomienda que el obje- diagnosticada. Teniendo en cuenta esta situa- miento con glitazonas resulta superior al de
tivo de la terapia se oriente a alcanzar nive- ción, se recomienda su administración a las sulfonilureas; y, que éstas constituyen el

14/II Bol Ter ANDAL 2004; 20 (4)


tratamiento de elección para la mayoría de mellitus en España. Revisión crítica y nuevas duction and summary statements. Am J Med
perspectivas. Med Clin 1994; 102: 306-15. 2003; 115(S8A): 1S-5S.
los pacientes con DM2, siendo limitados los 5- Junta de Andalucía. Consejería de Salud. Plan 18- Food and Drug Administration. Center for
estudios en los que se han comparado estos Andaluz de Salud 1999. drug evaluation and research. Actos® - statistical
6- Type 2 diabetes (part 1): the management of review 021073. 17 june 1999.
antidiabéticos orales frente a las sulfonilure- 19- Schoonjans K et al. Thiazolidinediones. An
blood glucose. Merec Brief 2004; 25: 1-7.
as (6). 7- American Diabetes Association. Position state- update. Lancet 2000, 3555(9208): 1008-10.
Aunque se desconoce su perfil de segu- ments. Standards of medical care in diabetes. 20- Comité de Especialidades Farmacéuticas.
Diabetes Care 2004; 27: S15-35. Informe Europeo Público de Evaluación (EPAR).
ridad a largo plazo, en los últimos tiempos ha 8- Rosiglitazone (Avandia®), pioglitazone Pioglitazona (DCI): Actos®. EMEA 2002. Dispo-
surgido cierta inquietud sobre la progresiva (Actos®). Deux nouveaux antidiabétiques oraux nible en URL: http://www. emea.eu.int/.
trop peu évalues. Rev Presc 2002 ; 22(231): 569- 21- Comité de Especialidades Farmacéuticas.
aparición de casos de insuficiencia cardiaca 77. Informe Europeo Público de Evaluación (EPAR).
asociados a la administración de glitazonas, 9- BOT - Base de Datos del Medicamento. Con- Rosiglitazona (DGCI): Avandia®. EMEA 2001.
sejo General de Colegios Oficiales de Farmacéu- Disponible en URL: http://www. emea.eu.int/.
recomendándose evitar su uso en pacientes 22- Collins R et al. MRC/BHF Heart Protection
ticos®, 2004 septiembre.
con enfermedad cardiaca (26). 10- Rosiglitazona. Fich Noved Ter 2001; 4. Study of cholesterol-lowering with simvastatin in
5963 people with diabetes: a randomised place-
11- Pioglitazona. Fich Noved Ter 2002; 4. bo-controlled trial. Lancet 2003; 361(9374): 2005-
12- Ficha técnica de Avandia®. Laboratorios 16.
BIBLIOGRAFÍA Glaxo Smith Kline. 23- Nesto RW et al. Thiazolidinedione use, fluid
13- Ficha técnica de Actos®. Laboratorios Lilly. retention, and congestive heart failure: A consen-
1- Canadian Coordinating Office for Health Tech- 14- Diamant M et al. Thiazolidinediones in type 2 sus statement from the American Heart Associa-
nology Assessment (CCOHTA). Comparative cli- diabetes mellitus. Current clinical evidence. tion and American Diabetes Association. Circula-
nical and budget evaluations of rosiglitazona and Drugs 2003; 63(13): 1373-406. tion 2003; 108,(23): 2941-8.
pioglitazona with other anti-diabetic agents. Apr. 15- Abrahamson MJ. Clinical use of thiazolidine- 24- Cheng AY et al. Thiazolidinedione-induced
2003. diones: recommendations. Am J Med 2003; congestive heart failure. Ann Pharmacotherapy
2- National Institute for Clinical Excellence (NICE). 115(S8A): 116S- 20S. 2004; 38(5): 817-20.
Technology Appraisal Guidance 63. Guidance on 16- American Diabetes Association. Position Sta- 25- Kermani A et al. Thiazolidinedione-associated
the use of glitazones for the treatment of type 2 tements. Dyslipidemia management in adults with congestive heart failure and pulmonary edema.
diabetes. Aug. 2003. diabetes. Diabetes Care 2004; 27: S68-S71. Mayo Clin Proc 2003; 78(9): 1088-91.
3- Diabetes Mellitus tipo 2: tratamiento. Bol ter 17- Nesto RW et al. Evaluating the cardiovascular 26- Masouli FA et al. Metformin and thiazolidine-
Andal Monograf 1999; 15. effects of the thiazolidinediones and their place in dione use in Medicare patients with heart failure.
4- Goday A et al. Epidemiología de la diabetes the management of type 2 diabetes mellitus: intro- JAMA 2003; 290(1): 81-5. 290-8.

2 Farmaconotas

Suplementos de creatina
en deportistas
La creatina es un compuesto síntesis de ATP a partir del ADP; y por otra, placebo– han mostrado que por término medio,
nitrogenado proteico (derivado favoreciendo la transformación de la energía la administración de estos suplementos (20
aminoácido) de origen natural que en química del ATP en energía mecánica en las g/día de creatina durante 4-5 días) puede lle-
el organismo humano se encuentra mayori- células musculares (1-5). gar a aumentar el peso corporal (≅ 3%) y la
tariamente (≅ 95%) en el músculo esqueléti- En los últimos años, los suplementos masa muscular (≅ 10%) de los individuos;
co. Esta sustancia es aportada de forma exó- de creatina o de fosfocreatina se han con- posiblemente como consecuencia de una
gena al organismo por la dieta habitual, prin- vertido en uno de los productos más utiliza- mayor retención del agua intramuscular. En
cipalmente por los alimentos de origen ani- dos por los deportistas con el objetivo de mejo- cambio, tan sólo se observó una pequeña
mal como carnes y pescados; además, es rar su rendimiento para la realización de ejer- mejora en el rendimiento deportivo para la
sintetizada de forma endógena -en hígado, cicios físicos intensos, así como para aumen- realización de esfuerzos físicos de corta dura-
riñones y páncreas- en cantidad equivalente tar su masa muscular (1-5). Estos suplementos ción (≤ 30 seg), repetitivos e intensos; no
a la anterior, aunque varía en función de la no se incluyen entre las sustancias conside- encontrándose efectos evidentes cuando se
ingerida. En condiciones normales, la canti- radas “dopantes” o prohibidas por el Comité trata de ejercicios continuados de tipo aeró-
dad total de creatina diaria (ingerida + sinte- Olímpico Internacional, ni por otros organis- bico, ni sobre la resistencia, la fuerza o la
tizada) es suficiente para cubrir las necesi- mos deportivos oficiales (1). recuperación física de los individuos tras la
dades orgánicas, sin que se produzcan esta- En España, los suplementos de creati- realización del esfuerzo físico (1-4).
dos carenciales de la misma (1-3). na no se encuentran comercializados como La abundante información disponible
Aunque interviene en diversas funcio- especialidades farmacéuticas (6), encon- sobre los beneficios derivados de la utiliza-
nes metabólicas, sobre todo tiene un papel trándose disponibles como productos “dieto- ción de suplementos de creatina por los depor-
fundamental en el proceso de aporte ener- terápicos”, en una situación reglamentaria tistas, contrasta con la escasa información
gético a las células musculares esqueléticas imprecisa y difícil de clarificar, sin que se hayan publicada sobre su seguridad (2); destacan-
(metabolismo anaeróbico aláctico), previa establecido restricciones administrativas o do especialmente además el desconocimiento
transformación en su derivado fosforilado: la legales para su utilización. Asimismo, a tra- existente sobre sus efectos a largo plazo (4).
fosfocreatina. Esta última constituye una reser- vés de Internet pueden adquirirse numero- Según los estudios realizados hasta el momen-
va energética de disposición inmediata para sos preparados de creatina, cuya proceden- to, estos suplementos se han mostrado apa-
la producción de contracciones musculares cia y composición podrían considerarse –cuan- rentemente bien tolerados a las dosis reco-
bruscas, rápidas e intensas, permitiendo man- do menos– dudosas en la mayoría de los mendadas, siendo los efectos adversos aso-
tener una actividad muscular de intensidad casos (2). ciados a su uso escasos y moderados. El
elevada durante aproximadamente 10 segun- En cuanto a la información científica dis- descrito con mayor frecuencia ha sido el
dos. La fosfocreatina parece actuar por una ponible, los resultados de distintos estudios aumento de peso y, de forma anecdótica:
parte, como aporte de fosfato que permite la experimentales –algunos realizados frente a calambres, problemas digestivos inespecífi-

Bol Ter ANDAL 2004; 20 (4) 15


cos, erupciones cutáneas, alteraciones rena- cir a la formación de metabolitos carcinogé- tigación más amplia y rigurosa que permitie-
les y neurológicas de distinta gravedad (migra- nicos; aunque este hecho no ha sido confir- ra clarificar las cuestiones todavía pendien-
ña, ansiedad, nerviosismo, convulsiones, etc.), mado en ningún estudio clínico, debería de tes sobre el tema.
rabdomiolisis, arritmias cardíacas y aumento tenerse en cuenta sobre todo, en relación a
moderado de la presión arterial (1,2,4,5). No su posible utilización a largo plazo (2). BIBLIOGRAFÍA
obstante, en la mayoría de los casos estos En conclusión, aunque parece que los
efectos han sido mal definidos; siendo difícil suplementos de creatina podrían mejorar lige- 1- Creatine and androstenedione – Two “dietary
establecer una relación causal definitiva, al ramente el rendimiento deportivo en ciertos supplements”. Med Lett Drugs Ther 1998;
existir habitualmente otras sustancias que ejercicios físicos de intensidad elevada y corta 40(1039): 105-6.
habían sido ingeridas por los sujetos de forma duración; no está claro su posible efecto sobre 2- La créatine. Des risques, pour peu d’effet sur
les performances sportives. Rev Prescr 2002;
simultánea con estos suplementos (2). otro tipo de ejercicios, así como su posible 22(225): 130-3.
La creatina se elimina principalmente utilidad a largo plazo. Tampoco hay que olvi- 3- Casey A et al. Does dietary creatine supple-
por el riñón en forma de creatinina, de forma dar su potencial toxicidad y la posible apari- mentation play a role in skeletal muscle metabo-
que la ingestión de cantidades superiores a ción de riesgos imprevisibles cuando se trata lism and performance?. Am J Clin Nutr 2000;
las recomendadas, no sólo no parecen mos- de productos de calidad y origen dudoso (1- 72(suppl): 607S-17S.
trar efectos beneficiosos, sino que podría pro- 4). 4- Rubinstein ML et al. Sports supplements. Post-
ducir el llamado “efecto de saturación” del pro- En cualquier caso, los estudios realiza- grad Med 2000; 108(4): 103-12.
ducto, aumentando el riesgo de nefrotoxici- dos hasta la fecha han sido mayoritariamen- 5- Barnes CL et al. Creatine and androstenedione
to enhance athletic performance. US Pharm 2001;
dad asociado al mismo (4,5). Adicionalmen- te patrocinados por los laboratorios produc- 26(Aug): 47-9.
te, en modelos de experimentación animal, tores (1). Sus resultados, aunque favorables, 6- BOT - Base de Datos del Medicamento. Con-
se ha observado que la administración de cre- parecen variables, inconsistentes y poco con- sejo General de Colegios Oficiales de Farmacéu-
atina en cantidades elevadas podría condu- cluyentes (4-5); siendo deseable una inves- ticos®, 2004 abril.

Centro Andaluz
de Información de Medicamentos. CONSEJO DE REDACCION: Víctor Bolívar Galiano,
CADIME Juan R. Castillo Ferrando, Marina de Cueto López,
José A. Durán Quintana, Javier Galiana Martínez,
Programa de la Consejería de
Fernando Gamboa Antiñolo, Pablo García López,
Salud dirigido por la Escuela Gonzalo García Molina, M.ª Isabel Lucena Gon-
Andaluza de Salud Pública zález, Miguel Marqués de Torres, M.ª Dolores
Murillo Fernández, Julio Romero González, José
CONSEJO DE REDACCION
Sánchez Morcillo, Javier Sepúlveda García de la
REDACTOR JEFE: José Ma Recalde Manrique. Torre, Juan Tormo Molina, Concepción Verdú
S ECRET . R EDACCION : Antonio Matas Hoces.
Redacción CADIME: Victoria Jiménez Espinola, Camarasa.
María del Mar Láinez Sánchez, Estrella Martínez DISEÑO GRAFICO: Pablo Gallego. Córdoba.
Sáez, Antonio Matas Hoces, María Teresa Nieto FOTOCOMPOSICION: Portada, S.L. Granada.
Rodríguez, José María Recalde Manrique. IMPRESION: Copartgraf, S.Coop And. Granada.

16 Bol Ter ANDAL 2004; 20 (4)