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MTFS Juan Manuel Cervantes Ávila Especialidad en Terapia Breve y Solución de Problemas

Email: actualizaciones.en.psicologia@gmail.com

¿Cómo funcionan el cerebro de los hombres y las mujeres?

Se trata de uno de los campos más atractivos de la ciencia: saber cómo funciona esa masa de neuronas
que llamamos cerebro. Por qué misteriosa razón no sólo maneja todos los aspectos de nuestras vidas,
sino que también puede expresarse de maneras tan distintas como lo hace en hombres y mujeres. Porque
en los últimos años, con las mejores tecnologías para estudiar este órgano, la ciencia ha logrado
establecer con mayor certeza las diferencias de género al momento de pensar, de sentir y de actuar. De
esto busca dar cuenta la doctora Louann Brizendine, neurosiquiatra autora de The male brain (2010) y The
female brain (2006), donde caracteriza ambos cerebros resaltando sus diferencias, desde el nacimiento y
la infancia, hasta la adolescencia y la adultez. Al final, ambos comienzan a asemejarse con el declinar de
las hormonas que se produce en la vejez.

Esta especialista de la Universidad de California, en San Francisco, intenta aclarar esos inexplicables
arrebatos de agresividad cuando ellos manejan un vehículo, su obsesiva fijación con el fútbol y otros
deportes o su apetito insaciable por películas de violencia. O las mejores capacidades comunicativas de
ellas, su habilidad para empatizar y leer emociones y su talento para distender conflictos. Según
Brizendine, no existe opción en estos casos, ya que ellos y ellas están cableados para actuar así. Estos
son sus argumentos.

Primeras diferencias

Hay que pensar que ambos cerebros son diferentes desde su concepción. La primera y más básica es que
todas las células nerviosas tienen su propio género inscrito en sus genes: XX y XY.

El cromosoma Y -que define la masculinidad- juega un rol desde los primeros días de la fecundación,
preparando el escenario para que después actúen las hormonas. A la octava semana de la concepción, los
pequeños testículos del niño comienzan a producir suficiente testosterona para bañar sus neuronas en
desarrollo y comenzar a moldear la estructura de su cerebro.

Así, explica esta experta, mientras la testosterona ayuda a podar neuronas que conectan los centros de
comunicación del cerebro, que hace ser a los niños de menos palabras, los estrógenos en las niñas (XX)
potencian estas conexiones, así como las regiones del cerebro responsables del lenguaje y de la expresión
de emociones. Esto fortalece también la capacidad femenina de sintonizar con facilidad con el ánimo de
los demás.
Según Brizendine, esto hace que al crecer ellas sean mejores negociadoras y conciliadoras, mientras ellos
resultan más competitivos y luchadores.

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La infancia

Cuando el niño empieza a caminar, se nota una de las grandes diferencias cerebrales con las niñas. Para
ellos, todo se traduce en acción y movimiento. Están programados para moverse, para mover cosas y
seguir cosas con la mirada alerta. Observaciones del desarrollo fetal demuestran que la testosterona activa
ciertos genes en las neuronas masculinas que virtualmente obligan a perseguir los objetos en movimiento,
golpear cosas, probar las propias fuerzas y jugar a derrotar a los enemigos.

Esto los hace preferir actividades diferentes a las niñas y ante ellas, cualquier niño parece hiperactivo. Esto
se debe a que desde que nace hasta cumplir el año de edad, el niño produce tanta testosterona como un
adulto, lo que desarrolla y fortalece sus músculos.

En respaldo de lo anterior, otras investigaciones demuestran que los varones tienen centros nerviosos de
mayor volumen dedicados a la actividad muscular y a la agresión.

Otra diferencia sobresaliente radica en que los niños no sostienen la mirada. Apenas miran a los ojos y ya
están buscando qué otra otra cosa se está moviendo. Las niñas, en cambio, sostienen más tiempo la
mirada. Y aunque ellas son curiosas, aprenden pronto a respetar límites y reglas. Mientras que ellos siguen
más interesados en jugar o tomar objetos prohibidos.

Las investigaciones siguen confirmando que niños y niñas prefieren juguetes de su propio sexo. Y aunque
las niñas son capaces de usar juguetes de niños, ellos -sobre todo alrededor de los cuatro años- rechazan
los juguetes femeninos o incluso los de niños que son de color de niña. Léase rosado.

Hagamos lo que hagamos, dice Brizendine, las niñas jugarán a la casa y vestirán sus muñecas, mientras
los niños correrán detrás de enemigos imaginarios, construirán y destruirán y estarán siempre buscando
nuevas emociones.

A pesar de lo que pensemos como tienen que jugar, los niños se inclinan por juegos competitivos y las
niñas por juegos cooperativos. De su tiempo libre, los niños dedican 65% a competir y las niñas sólo 35%.
Ellas, al jugar usan 20 veces más que ellos el sistema de turnarse.

La difícil adolescencia

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La gran y clásica diferencia es la que se manifiesta después de la pubertad y que apunta a la sexualidad.
La especialista de California explica que ellos tienen en su hipotálamo un espacio cerebral dos veces y
medio mayor que ellas, dedicado a la libido.

Esto explica que desde muy pequeños ellos jueguen impunemente con sus genitales, muchas veces en
público, lo que puede exasperar a sus madres. Más tarde, serán los pensamientos sexuales los que
estarán constantemente parpadeando como telón de fondo en su corteza visual de día y de noche,
manteniéndolos listos para aprovechar cualquier oportunidad de tener sexo.

Pero si bien ellas también comienzan a buscar pareja, a esta edad se focalizan intensamente en las
emociones y en la comunicación. Hablar por teléfono y salir con su grupo de amigas son parte importante
de sus actividades.

En la adolescencia, ellos son más arriesgados. Esto, porque su centro del placer, según Brizendine, está
prácticamente silenciado y se activa sólo con emociones extremas, como ganar un partido de fútbol o tener
una cita.

En ese momento se produce un tsunami de dopamina que los saca de su habitual desgano. Correr estos
riesgos es lo que les permite ganar en independencia y autonomía.

Otro factor de excitación en los jóvenes es cuando están con sus pares entonces tienen más accidentes y
usan más drogas y alcohol. Y aunque ellas también experimentan, siempre están más alertas a los riesgos
y a cómo evitarlos.

Madurez dispar Esta es la edad en que se consolida la clásica queja: los hombres acusan a las mujeres de
ser demasiado emocionales y ellas los consideran poco demostrativos.

La explicación estaría en dos circuitos neuronales que procesan las emociones. Uno es el sistema de las
neuronas espejo, que nos lleva a imitar la conducta de quien tenemos enfrente y sintonizar con su ánimo y
afectos. Este es el que marca el estilo femenino.

El otro es el de la confluencia temporo-parietal, que nos lleva a buscar soluciones a los problemas que
causan malestar emocional. Es el sello masculino de enfrentar los conflictos.

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Y aunque ambos cerebros cuentan con los dos sistemas, cada uno echa mano a uno de ellos con mayor
predilección. Esto lleva a que mientras ellas quieren ser escuchadas y comprendidas, es decir, piden
atención; ellos buscan la forma de resolver la situación, o sea, están distraídos pensando.

o Errores de la pareja al comunicarse.

o Imponer nuestro criterio a la otra persona. Este es un comportamiento rígido e inflexible,


donde imponemos nuestras convicciones y damos por sentado que así debe ser.
o Expresar defectos y quejas de la pareja con frecuencia y de forma extremista.
o Creer que nuestro punto de vista es siempre mejor que el de nuestra compañera o
compañero.
o No interesarse por las observaciones, creencias o puntos de vista de nuestra pareja.
o Demostrar tener siempre la razón.
o No dejar que la pareja termine de expresarse y dar por sabido lo que va a decir
o Enojarse cuando la opinión de la otra persona difiere de la nuestra
o Otro error de la comunicación en la pareja es dar siempre la razón a nuestra pareja aunque no
la tenga o pensemos un poco distinto
o Callar
o No saber escuchar

Como comunicarse en pareja correctamente ?


Una buena forma de establecer y mantener una buena relación de pareja es hablar como quisiéramos que
nos hablen.
Hay que pensar antes de abrir la boca y salir con una palabra que lastime. Podemos cambiar palabra
como “tiene que” por “me gustaría que” o “puedes” en vez de “debes”.
Siempre hay que pensar que la comunicación en la pareja es la posible solución a un problema. Es
bueno que usted se exprese por completo y diga como se siente en el momento del problema, pero
recuerde que una vez que ha pasado el momento caluroso debe entablar una conversación sin ir a la
defensiva, sin el objetivo de seguir peleando. Más bien, con el fin de perdonar o pedir perdón y encarrilarse
a encontrar una solución que les favorezca a ambos.

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Al comunicarnos con nuestra pareja evitemos enfocarnos únicamente en los aspectos negativos como
quejas, errores o defectos. Busquemos siempre lo positivo. El hecho de que un problema sea
catastrófico no es motivo para darle espacio a lo negativo, algo bueno debe salir del asunto. Es
importante aprender a valorar lo bueno de alguien en vez de ver solo lo malo.

o
o Claves para la comunicación en la pareja
o
o Algunos consejos y recomendaciones básicas para que la comunicación en la pareja siempre sea
útil y de buenos resultados:
o Expresen sus sentimientos en todo momento. Sean claros al hablar sobre lo que sienten o
piensan.
o Nunca suponga que su pareja conoce lo que usted siente o piensa
o Al conversar busquen equilibrar las ideas de ambos ¡Intercambien ideas!
o Cuando tenga que hablar con su pareja sobre algún aspecto de el o ella no tan bueno, empieza por
recordarle las virtudes y esas cosas extraordinarias que lo(a) caracterizan.
o Ponga especial atención a lo que su pareja le exprese, demuéstrele de esta forma que le valora
o No se enoje…. Escuche!
o No hablen de muchos problemas al mismo tiempo. Vayan de uno en uno, así les será más fácil
comunicarse y solucionarlos.
o Busque el mejor momento del día y el lugar adecuado para comunicarse con su pareja. Evite
lugares concurridos, cenas en la familia o con amigos, o luego de un día cansado en el trabajo.
o Visualicen lo mejor que será todo si al hablar encuentran una solución.
o Nunca olvide: Respeto en todo momento y lugar. Mantener el respeto y cuidar los sentimientos de
la pareja son vitales para la buena comunicación en pareja.

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