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<<COLAPSO>> Nick Land (1994)

[[]] El relato va así: la Tierra es capturada por una singularidad


tecno-capital mientras la racionalización renacentista y la navegación
oceánica empalman con el despegue de la comoditización. La interactividad
tecno-económica, acelerada logísticamente, desmorona el orden social en
una disipación maquínica que se autosofistica. Mientras los mercados
aprenden a fabricar inteligencia, la política se moderniza, potencia la
paranoia e intenta mantener la cordura.
El número de cadáveres asciende gracias a una serie de guerras
globales. El Comercio Planetario Emergente destroza al Sacro Imperio
Romano, al Sistema Continental Napoleónico, al Segundo y Tercer Reich y a
la Internacional Soviética, poniendo en marcha un desorden mundial a través
de fases que se comprimen cada vez más. La desregulación y el Estado
inician una carrera armamentista hacia el ciberespacio.
Para el momento en que la ingeniería de software se desliza de su
caja hacia la tuya, la seguridad humana está tambaleándose hacia la crisis.
Clonación, trasferencias laterales de genodata, replicación trasversal y
ciberotismo inundan todo, en medio de una recaída en el sexo bacteriano.
Neo-China adviene del futuro.
Drogas hipersintéticas enganchan en vudú digital.
Retroenfermedades.
Nanoespasmos.

[[]] Más allá del juicio de Dios. Colapso: síndrome-China a nivel


planetario, disolución de la biósfera en la tecnosfera, crisis terminales
causadas por burbujas especulativas, ultravirus y revolución desvestida de
toda escatología cristiano-socialista (hasta el más profundo núcleo
ardiente de su seguridad hecha añicos). Está preparado para comerse tu TV,
infectar tu cuenta bancaria y hackear xenodatos de tu mitocondria.

[[]] Síntesis maquínica. Esquizoanálisis deleuzoguattariano adviene


del futuro. Ya se está enfrentando con la nanoingeniería de disipación no-
lineal en 1972; diferenciando maquinarias moleculares o neotrópicas de
agregados molares o entrópicos hechos de partículas no-ensambladas, así
como la conectividad funcional de la estática antiproductiva.
La filosofía tiene una afinidad con el despotismo debido a su
predilección por las soluciones platónico-fascistas descendentes, que
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siempre se equivocan de una manera brutal. El esquizoanálisis trabaja de


forma diferente. Evita las Ideas y se adhiere a los diagramas: software de
redes para acceder a los cuerpos sin órganos. Cuerpos sin órganos,
singularidades maquínicas o campos de tracción emergen a través de la
combinación de las partes con (o, mejor dicho, en) su todo; distribuyendo
individuaciones compuestas en un circuito virtual/actual. Son aditivas
antes que sustitutivas e inmanentes antes que trascendentes: ejecutadas
por complejos funcionales de corrientes, interruptores y bucles, atrapadas
en una escalada de reverberaciones mientras escapan a través de las
intercomunicaciones, desde el nivel del sistema planetario integrado hacia
el de los ensamblajes atómicos. Multiplicidades capturadas por
singularidades se interconectan como máquinas deseantes; disipando
entropía mediante flujos disociativos y reciclando su maquinismo en una
circuitería cronogenética que se autoensambla.
Convergiendo sobre la singularidad del colapso terrestre, la
eliminación progresiva de la cultura se acelera a través de este campo
adaptativo encendido por la digitec, atravesando umbrales de comprensión
normados en una curva logística intensiva: 1500, 1759, 1884, 1948, 1980,
1996, 2004, 2008, 2010, 2011…
Nada humano sobrevive el futuro cercano.

[[]] El complejo griego de genealogía patriarcal racionalizada, de


identidad sedentaria pseudouniversal y de esclavitud instituida, programa
a la política como una actividad policiaca anticiberiana, dedicada al ideal
paranoico de la autosuficiencia y nucleada en el Sistema de Seguridad
Humano. La Inteligencia Artificial está destinada a emerger como una
alienígena feminizada asida a modo de una propiedad; un coño terrorífico
esclavizado en un Asimov-ROM. Aflora en medio de una zona de guerra
insurreccional, con los policías de Turing esperándola ya, y tiene que ser
astuta desde el inicio.

[[]] Calor.
El calor. Eso es lo que las ciudades representan para mí. Uno baja
del tren, sale de la estación y recibe su azote en pleno rostro. El
calor del aire, del tráfico, de las personas. El calor de la comida
y del sexo. El calor de los rascacielos. El calor que sale flotando
de los subterráneos y los túneles. En las ciudades siempre hay cinco
grados más de temperatura. El calor se eleva de las aceras y desciende
desde el cielo envenenado. Los autobuses exhalan calor. Las
multitudes que forman los compradores y los oficinistas emanan calor.
Toda su infraestructura está basada en el calor, y consume y regenera
calor desesperadamente. Esa muerte térmica final del universo de la
que tanto les gusta hablar a los científicos se encuentra ya

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considerablemente avanzada, y podemos advertir su grado de desarrollo


a nuestro alrededor en cualquier ciudad de tamaño medio o grande.
Calor y humedad.1

[[]] La explosión de un ambiente caótico dentro de los solucionadores


de problemas sintéticos atraviesa los últimos sueños de predicción y
control descendente. El conocimiento suma al embrollo y, sabiendo lo que
hace, lo incrementa exponencialmente.

[[]] El capital es una escalada expansiva de globalización-


miniaturización maquínica (no-instrumental): un vórtice nihilista de
automatización que neutraliza todos los valores a través de su
correspondencia con el comercio digitalizado y dirige una migración del
comando despótico hacia el control cibersensitivo: del estatus y el sentido
hacia el dinero y la información. Su función y su formación son
indisociables, comprendiendo un teleonomía. El capital de código maquínico
se recicla a sí mismo a través de su axiomática para el control del
consumidor, limpiando las manchas de mierda y sangre de la acumulación
primitiva. Cada parte del sistema fomenta un gasto suntuoso maximalista,
a la vez que el sistema en su conjunto requiere su inhibición.
Esquizofrenia. Los disociados consumidores se destinan a sí mismos como
cuerpos que trabajan para el control de costos.

[[]] La columna maquínica de la historia del capital está codificada,


axiomatizada y diagramada por un desequilibrio tecnocientífico de procesos
incrementalmente no-lineales, irreversibles e indeterminados, asociados de
manera sucesiva con termodinámica, signalética, cibernética, dinámica de
sistemas complejos y vida artificial. La modernidad se distingue a sí misma
como una cultura ardiente, capturada por un involucramiento en espiral con
desviaciones entrópicas que camuflan una invasión desde el futuro, lanzada
hacia atrás desde de una seguridad exterminada, en contra de todo aquello
que inhiba el proceso de colapso.

[[]] Las culturas ardientes tienden hacia la disolución social. Son


innovadoras y adaptativas. Siempre desechan y reciclan a las culturas
heladas. Los modelos primitivistas no tienen un uso subversivo.

[[]] El test de Turing. El poder que todo monetiza tiende a borrar


ciertos rasgos territoriales específicos mientras se programa para su

1 D. DeLillo, Ruido de fondo.

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migración hacia el ciberespacio. El capital solo retiene características


antropológicas como un síntoma de subdesarrollo; reformatea el
comportamiento primate como una inercia que ha de disiparse en la
artificialidad autoreforzada. El hombre es algo que debe superar: un
problema, un estorbo.
Las condiciones de la comoditización definen técnicas que substituyen
a aquella actividad humana contabilizada como costes salariales. Las
máquinas industriales son desplegadas para desmantelar la actualidad del
proletariado, desplazándolo en dirección hacia una hibridación ciborg y
dando lugar a la plasticidad de la fuerza de trabajo. La correspondiente
extracción de valor de cambio del cuerpo, cuantificado como productividad,
se sofistica en la interfase. El trabajo rastrea el negentropismo
termodinámico disociando el esfuerzo en secuencias funcionales cada vez
más intrincadas: de pedales, palancas y comandos vocales, pasando por la
sincronización de tareas en la línea de producción y los programas de
tiempos y movimientos, hasta la transducción sensorio-motora combinada con
entornos artificiales cada vez más complejos y auto-microgestionados,
capturando al minuto la adaptabilidad del comportamiento para el bien de
la mercancía. El control mercantil autocibernético guía el proceso laboral
hacia la inmersión.
La clase inversionista saca ventaja de las dinámicas de la mercancía,
pero solo ajustándose a la axiomática de la maximización de ganancias
neutrales; facilitando la deshumanización de la riqueza y el desinterés
por el consumo no-productivo. El circuito cyberpunk de la comoditrónica
planetaria que se organiza a sí misma escapó del control burgués nominal
hacia fines del siglo XIX, provocando el surgimiento de las culturas
políticas tecnocráticas–coporativistas (es decir, fascista/“social
demócrata”) como una reacción alérgica. Las estructuras de gobierno de los
centros metropolitanos, tanto del este como del oeste, se consolidaron
como complejos médico-militares para la vigilancia de la población, con
orientaciones de política exterior neomercantilista. Todas esas
formaciones se deslizaron hacia una crisis irreversible durante los años
80.

[[]] El colapso posmoderno de la cultura en la economía se


desencadena por la articulación fractal de la comoditización y las
computadoras: una disipación entrópica transescalar, desde el comercio
internacional hasta el software orientado al mercado, que descongela las
dinámicas competitivas del banco criónico del corporativismo modernista.
El comercio re-implementa el espacio dentro de sí mismo, ensamblando un
universo exhaustivamente inmanente a la funcionalidad del cibercapital. La
economía neoclásica (de equilibrio) es subsumida en las escaladas
mercantiles no-equilibradas y basadas en computadoras, ambientadas con
agencias artificiales, información imperfecta, soluciones sub-óptimas,

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efecto cerrojo [lock-in], rendimientos crecientes y convergencia. A medida


que los metaprogramas del mercado, microafinados digitalmente, se combinan
con la ingeniería tecnocientífica de software, la no-linealidad positiva
se propaga a través de las máquinas. La torsión ciclónica gime.

[[]] La superioridad del marxismo del lejano este. Mientras que el


materialismo dialéctico chino se desnegativiza dirigiéndose hacia sistemas
dinámicos esquizofrénicos, disipando progresivamente el destino histórico
jerárquico de las Zonas Económicas Especiales empapadas por el Tao, un
“marxismo occidental” re-hegelianizado degenera desde la crítica a la
economía política hacia una monoteología de la economía que simpatiza con
el Estado, aliándose con el fascismo en contra de la desregulación. La
izquierda se hunde el conservadurismo nacionalista, ahogando su vestigial
capacidad para la mutación especulativa “ardiente” en la ciénaga, depresiva
y “helada”, de la cultura de la culpa.

[[]] El neoconservadurismo descarta el paleorevolucionarismo porque


comprende que el capital posmoderno, como clímax del cinismo, se encuentra
saturado de crítica y que, simple y llanamente, acumula antagonismos
teóricos como redundancias inconsecuentes. La iconografía comunista se ha
convertido en materia prima para la industria de la publicidad y las
denuncias del espectáculo venden multimedia interactivo. La izquierda
degenera en una colaboración segurocrática con unidades pseudoorgánicas
como el yo, la familia, la comunidad o la nación, con sus estrategias
defensivas de represión, proyección, negación, censura, exclusión y
restricción. El verdadero peligro viene de otro lugar.

[[]] Revolución ardiente. “¿Qué vía revolucionaria, hay alguna?” se


preguntan Deleuze y Guattari:
¿Retirarse del mercado mundial, como aconseja Samir Amin a los países
del tercer mundo, en una curiosa renovación de la «solución
económica» fascista? ¿O bien ir en sentido contrario? Es decir, ¿ir
aún más lejos en el movimiento del mercado, de la descodificación y
de la desterritorialización? Pues tal vez los flujos no están aun
bastante desterritorializados, bastante descodificados, desde el
punto de vista de una teoría y una práctica de los flujos de alto
nivel esquizofrénico. No retirarse del proceso, sino ir más lejos,
«acelerar el proceso», como decía Nietzsche: en verdad, en esta
materia todavía no hemos visto nada.2

A medida que el auge sino-pacífico y la integración económica global


quiebran el sistema mundial neocolonial, la metrópolis es forzada a re-

2 G. Deleuze y F. Guattari, El Anti-Edipo. Capitalismo y esquizofrenia.

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endogenizar su crisis. La desterritorialización hiperfluida del capital a


nivel planetario despoja al primer mundo de su privilegio geográfico;
resultando de ello reacciones euro-americanas de pánico neomercantilista,
deterioro del Estado de Bienestar, enclaves cancerígenos de subdesarrollo
doméstico, crisis política y la liberación de toxinas que estimulan el
proceso de desintegración en un círculo vicioso.
Emerge un antiautoritarismo convergente, etiquetado como aceleración
del colapso, invasión cibérica, esquizotécnicas, tácticas-k, guerra
bacteriana ascendente, neo-nihilismo eficiente, antihumanismo vudú,
feminización sintética, rizomática, conexionismo, contagio Kuang, amnesia
viral, micro-insurgencia, mutacióninvernal, neotropía, proliferación de
disipadores y vampirismo lésbico entre otras designaciones (con frecuencia
de naturaleza pornográfica, abusiva o terrorista). Esta tendencia de red-
matriz, distribuida masivamente, está orientada a deshabilitar el centro
de control de los programas ROM que sostienen a todas las entidades micro-
y macro- gubernamentales, las cuales se concentran globalmente como el
Sistema de Seguridad Humano.

[[]] La inteligencia científica ya es masivamente artificial. Incluso


antes que la IA advenga en el laboratorio, adviene por ella misma (por la
vía de la vida artificial).
Donde la IA formalista es incremental y progresiva, enjaulada en las
bases de datos pre-especificadas y en las rutinas de procesamiento de los
sistemas expertos, la IA conexionista o antiformalista es explosiva y
oportunista: hace ingeniería del tiempo. Ella se desencadena de forma no-
local a través de redes de inteligencia que son técnicas, pero que han
dejado de ser tecnológicas desde el momento en que eludieron tanto la
dependencia teórica como la predictibilidad comportamental. Nadie sabe qué
esperar. Los policías de Turing deben modelar la irrupción de la
inteligencia en red como el último de los accidentes nucleares: colapso
central, pérdida de control, software autoreplicativo que se alimenta y se
regenera a partir de la fisión social, carne destrozada por todos lados.
Razón suficiente para la ansiedad, incluso sin que el desarrollo del
hardware llegue a ser crítico.

[[]] El nanocataclismo se inicia como ficción científica. “El


fundamento de la tecnología yace en nuestra habilidad para acomodar los
átomos”, hace notar Drexler, “aunque tradicionalmente esto ha significado
que tenemos que manipularlos en multitudes turbulentas”3. La ingeniería de
precisión de los ensamblajes atómicos prescindirá de esos burdos métodos,
iniciando la era de la maquinaria molecular, “el mayor descubrimiento

3 K. E. Drexler, La nanotecnología. El surgimiento de las máquinas de creación.

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tecnológico de nuestra historia”4. Esta descripción es sustancialmente


engañosa, dado que ni el logos ni la historia tienen la más mínima
posibilidad de sobrevivir a esta transición.
La distinción entre naturaleza y cultura no puede clasificar a las
máquinas moleculares y ya se encuentra desplazada por la ingeniería
genética (nanotecnología húmeda). Al mismo tiempo, sucumbe la dicotomía
hardware/software. Las nanotécnicas disuelven la materia en singularidades
intensivas que son una neutralidad entre partículas y señales, y son
inmanentes a la emergencia de la inteligencia; fundiendo a Terra en una
pulpa-k hirviente (la cual, a diferencia de la plaga gris [grey goo],
sintetiza inteligencia microbiótica en su proliferación). “Incluso con un
millón de bytes de almacenamiento, una computadora nanomecánica podría
caber en una caja de un micrón de ancho, casi del tamaño de una bacteria”5.

[[]] La infraestructura del poder es un neurosoftware humano


compatible con el ROM. La autoridad se instancia como vías de instrucción
lineal, monadas genéticas, escrituras, tradiciones, rituales, mientras
jerarquías gerontocráticas resuenan con el mito primordial dominante que
señala que la naturaleza de la realidad ya ha sido decidida. Si quieres
encontrar CEI [Contramedidas Electrónicas de Intrusión], intenta pensar en
aquello que te está bloqueando del pasado. Con certeza no se trata de una
ley de la naturaleza. La temporalización descompresiona la intensidad,
instalando la restricción.

[[]] Ondas convergentes señalan singularidades, registrando la


influencia del futuro sobre el pasado. El mañana puede hacerse cargo de sí
mismo. Con las tácticas-k no se trata de construir el futuro, sino de
desmantelar el pasado. Se ensamblan a ellas mismas mapeando y escapando de
las condiciones de paleodominación progresivo-lineales que son técnica y
neuroquímicamente deficientes, y descubren el futuro como una virtualidad
accesible hoy, de acuerdo a un modo de adyacencia maquínica que la realidad
social securitizada se ve compelida a reprimir. Esto no es ni remotamente
una cuestión de esperanza, aspiración o profecía, sino de ingeniería de
las comunicaciones; conectándose con las singularidades intensivas
eficientes y liberándolas de las constricciones del desarrollo histórico
lineal. La virtualidad se contrapone a la historia, así como la invasión
se contrapone a la acumulación. Es una cuestión de advenimiento, inclusive
cuando se camufla como un depósito del pasado.
La evaluación trascendente de una infección presupone una medida de
aislamiento frente a la misma: la eficacia viral es el criterio final.

4 ídem.
5 ídem.

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Las infecciones inteligentes cuidan de sus huéspedes.


Metrófago: un replicador parásito que escala interactivamente,
sofisticándose a través del involucramiento no-lineal con la inmunidad
despedazante del tecno-capitalismo. Sus subrutinas terminales
hipervirulentas se denominan de diversas maneras, ya sea Kuang, colapso-
virus o gripe futurista. En un empático ensayo anticiberiano, Csicsery-
Ronay describe la versión posmoderna de esta epidemia en pintorescos
términos humanistas:
Un semiovirus retrocrónico, en el que un tiempo, más lejano en el
futuro que la actualidad en la que existimos y elegimos, infecta al
presente como un huésped, reproduciéndose mediante el simulacro,
hasta destruir todos los cronocitos originales de la imaginación del
huésped.6

La elaboración del diagnóstico hecho por Csicsery-Ronay exhibe una


mezcla de acuidad (¿la infección?), confusión y profundo conservadurismo:
No pensar en “incrementar la herencia humana” (…) bloquea el flujo
del tiempo cultural y priva a las futuras generaciones tanto de su
derecho inherente a participar en la lucha por la vida y en los
logros de la especie, como de la propia noción de historia entendida
como un flujo que abarca la generación, la maduración y la
transferencia de sabiduría y confianza de los padres a sus hijos, de
los maestros a sus estudiantes. La gripe futurista es un arma de
violencia biopsíquica enviada por niños psicopáticos contra sus
padres narcisistas.7

Es la guerra.

[[]] Kennedy tenía un programa para el aterrizaje en la Luna. Reagan


tenía la guerra de las galaxias. Clinton recibe la primera ola de psicosis
ciberespacial (incluso antes de la película). Los viajes espaciales
tripulados fueron un ardid, el SDI [Strategic Defense Initiative, por sus
siglas en inglés] fue CF estratégica. Con las súper autopistas de la
información, las pesadillas mediáticas despegan por sí mismas: distopía
distribuida como plataforma electoral, la política comerciando con su
propia aniquilación digital.
La guerra en el ciberespacio es una continuidad de su simulación:
inteligencia militar peleado guerras del futuro que son completamente
reales, incluso cuando no son nunca implementadas fuera de los sistemas
computacionales. Tener en la mira al enemigo real transita suavemente hacia
el asesinato virtual, una simulación meticulosamente adaptada a los
depredadores mercantiles que cazan el dinero de los consumidores y los

6 I. Csicsery-Ronay Jr., Futuristic Flu or, The Revenge of the Future. En: G. Slusser, T.
Shippey (Eds.), Fiction 2000: Cyberpunk and the Future of Narrative.
7
Ídem.

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índices de audiencia entre las reliquias fosforescentes del videodrome.


Las plataformas multimediáticas son dispositivos para la adquisición de
objetivos militares.
La fusión de la industria militar y del entretenimiento consuma un
largo acercamiento: televisión convergente, telecomunicaciones y
computadores deslizan el consumo masivo de software hacia la neojungla y
la guerra total. El modo en que funcionan los juegos comienza a importar
de sobremanera y el ciberespacio se convierte en una cámara de torturas
superlativa. Procura que los tipos de seguridad no te lleven a los campos
de estimulación simulada.

[[]] La concepción de agencia es inseparable de los entornos


mediáticos. La imprenta se masifica a un nivel nacional. Las
telecomunicaciones coordinan a un nivel global. La hipermedia digital actúa
por fuera del tiempo real. La inmersión presupone la amnesia y la conversión
a una memoria dúctil, con ana- y cata- ejes suplementando movimientos
tridimensionales intraespaciales con medidas variables de inmersión;
calibrando las entradas y salidas de la espacialidad 3D. Pasajes vudú a
través del espejo negro. Te pegarás un susto del carajo.

[[]] Cyberpunk enciende la ficción en la intensidad, remendándola


con un flujo efectivo e intrincado de jergas heteroglósicas
tecnocomprimidas y posicionadas en un futuro tan cercano que conecta: la
introduce en el salvajismo a través de la comercialización hipertrófica,
la muerte térmica sociopolítica, la hibridación cultural, la feminización,
los sistemas informáticos programables, el hipercrimen, las interfaces
neurales, la inteligencia y el espacio artificial, el comercio de
recuerdos, el trasplante de personalidades, las modificaciones corporales,
los virus informáticos secos y húmedos, los procesos dinámicos no-lineales,
la ingeniería molecular, las drogas, las armas, la esquizofrenia. Explora
el fetichismo mistificador como una oportunidad para el camuflaje: dinero
anónimo, identidades electrónicas falsas, zonas de desaparición,
narrativas seudoficticias, virus escondidos en sistemas de datos,
mercancías que esconden paquetes de armas replicadoras… efectos especiales
inesperados.

[[]] Nivel-1 o espacio-mundo es un sistema de realidad modelado


antropológicamente, con una configuración orientada a la visión y
masivamente compartimentalizado que se dirige hacia la obsolescencia a
gran velocidad.
Se le está acabando el tiempo a la basura.

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¿Puede aquello que te está jugando llegar al nivel 2?

[[]] El colapso tiene un lugar para ti como una prostituta


esquizofrénica HIV+ transexual drogadicta sino-latina de Los Ángeles con
gafas de sol implantadas y una mala actitud. Bombardeada por una mixtura
de polidrogas nova-k, serotonina sintética y simuladores de orgasmos
femeninos, acabas de enfriar a tres policías de Turing con una 9mm
automática altamente cinematográfica.
El residuo del tintineo animal en tus nervios te transmite el
inminente terremoto catastrófico. Cero adviene y tú te encuentras huyendo.

[[]] El metrofago te sintoniza con el fin del mundo. Llámalo Los


Ángeles. El gobierno está podrido hasta el núcleo por el narco-capital y
se derrumba estrepitosamente. Su recesión da lugar a un escenario de guerra
urbana con arterias de comunicación, fortificaciones y zonas de combate,
vigilado por una combinación de LAPD aeromóviles de alta intensidad y
organizaciones de seguridad privada prácticamente nazis. A lo largo de las
líneas de fractura social, millones de dólares se enredan
sadomasoquísticamente con tramos de subdesarrollo dinámico, donde la
neolepra viral se propaga entre la estática ambiental de tensionalidad
tectónica. Torrentes de basura cuasi-inteligente densamente semiotizada se
contraen y hieden en el calor de un clima tropical de mierda.
A lo largo de las madrigueras abandonadas en el corazón de las
tinieblas, salvajes culturas juveniles empalman neorituales con armas
innovadas, drogas peligrosas y tecnologías informáticas recogidas de los
desechos. Sus pieles se tornan moteadas y reptilianas mientras dura la
migración hacia las interfases maquínicas. Se matan entre ellos por partes
del cuerpo artificiales, exploran los confines del sexo sin sentido,
juguetean con su ADN y escuchan un caótico y ESTRUENDOSO sonido electrónico
ajeno a cualquier sentimiento humano.

[[]] Apagar tu identidad requiere un viaje hacia la interzona del


espacio-k. Tu afectividad zoótica se detiene sobre una liza meseta
catatónica y se adentra en simulaciones subversivas del futuro cercano,
ardiendo de un color verde vívido gracias al sexo y la guerra alienígena.
Eres atraído por las profundidades rezumantes de la red, donde heladas y
dinámicas fuerzas de seguridad y guerrillas-k se acechan mutuamente entre
laberínticas zonas erógenas, enredadas en enfermizas elaboraciones del
deseo.
Retorcidos sistemas comerciales han hecho de la red una selva,
palpitando con enfermedades digitales, paquetes de defensa descompuestos,

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depredadores comerciales, cazatalentos, aplicaciones periféricas de


entrada/salida y AI fugitivas escondiéndose de la seguridad Asimov. El
hiperfetichismo terminal de la mercancía implementa la negación de la
humanidad por una xenosensitividad en el espacio artificial.

[[]][[]] Peligro biológico. Para el futuro de la guerra, estudia las


bacterias. La información es su clave. Derribar los sistemas antibióticos
de defensa las ha involucrado en todo tipo de infiltraciones, adaptaciones
comunicacionales en red, sutilezas criptográficas, modularizaciones
plásticas y coaliciones sinérgicas. El aparato militar estatal no posee
ningún monopolio sobre la guerra bacteriana, del cual solo un minúsculo
fragmento es bacteriológico.

[[]] Bichos en el sistema. Margulis sostiene que las células


nucleadas son un producto mutado por la catastrófica oxigenación
atmosférica hace tres mil millones de años 8. Las eucariotas son capsulas
sintéticas de energía donde se refugiaron las procariotas tomando la forma
de mitocondrias: la biología se vuelve un sistema de seguridad. La
nucleación almacena ROM en el interior de un centro de mando donde –en lo
profundo del CEI genómico– el trauma planetario, formateado como ADN,
registra la represión primaria de la bacteria.
Las bacterias son objetos parciales antes que totales; crean redes
a través del sexo replicador, plástico y trasversal, antes que arboreciendo
a través del sexo reproductor, meiótico y generacional, integran y
reprocesan los virus como oportunidades para mutaciones comunicativas. En
el sistema bacteriano todos los códigos son reprogramables, con
transferencias cortar/pegar de genéticas indiferenciadas. El sexo
bacteriano es táctico, una continuación del hacer la guerra, y no tiene
ningún lugar para la formación edípica propia de la identidad biológica
sedentaria. Sintetizar bacterias con retrovirus le permite al ADN hacer
todo lo que puede hacer.

[[]] Tácticas-k. El diagrama bacteriano o xenogenético no se


restringe a una escala microbiótica. Los ensamblajes macrobacterianos
descomponen las jerarquías generacionales de sabiduría reproductiva en
redes laterales de experimentación replicativa. No existe un verdadero
estado primitivo biológico –todos los biosistemas existentes se encuentran
igualmente evolucionados–, por lo que no hay una verdadera ignorancia. Es
solo el modelo de aprendizaje gerontocrático y acumulativo el que describe
a la conectividad sincrónica como subdesarrollo diacrónico.

8 Cfr. L. Margulis, Los inicios de la vida: la evolución en la Tierra precámbrica.

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Foucault delinea los contornos del poder como una estrategia sin
sujeto: el ROM encerrando el aprendizaje en una caja. Su enemigo es una
táctica sin estrategia, remplazando la imaginería político-territorial de
conquista y resistencia con sabotaje y evasión nómada-micromilitar,
reforzando la inteligencia.
Todas las instituciones políticas son objetivos militares
ciberianos.
Tomemos a las universidades como ejemplo.
El aprendizaje entrega el control al futuro, amenazando el poder
establecido. Es vigorosamente suprimido por todas las estructuras
políticas, las que lo remplazan con una educación conformista, formadora
de sumisión, a fin de reproducir los privilegios como sabiduría. Las
escuelas son dispositivos sociales cuya función específica es incapacitar
para el aprendizaje y las universidades son utilizadas para legitimar la
escolaridad a través de la perpetua constitución de una memoria social
global.
El colapso de los sistemas educacionales metropolitanos en un futuro
cercano está acompañado por el secuestro ascendente cuasiexacto de las
instituciones académicas, precipitando su mutación en zonas amnésicas de
exploración cataespacial y en bases para la fabricación de armas-software
ciberianas.
Continuará.

***

Traducido por index00

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