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Límite.

Revista Interdisciplinaria de Filosofía y Psicología


Volumen 9, Nº 30, 2014, pp. 25-34

HERBERT MARCUSE:
ENTRE PSICOLOGÍA Y FILOSOFÍA*

HERBERT MARCUSE:
BETWEEN PSYCHOLOGY AND PHILOSOPHY

Alfredo Rocha de la Torre


Universidad de Sanbuenaventura, Bogotá-Colombia

Recibido julio de 2014/Received July, 2014


Aceptado agosto de 2014/Accepted August, 2014

RESUMEN

Esta contribución busca resaltar el carácter unitario de la reflexión crítico-social de Herbert Marcuse, señalando el modo cómo
este filósofo alemán logra integrar de manera dialéctica la teoría marxiana de la sociedad con la metapsicología freudiana, lo que
es en el fondo un claro ejemplo de una teoría que ha podido ser desarrollada en forma de encuentro entre psicología y filosofía.
Para lograr esta integración Marcuse recurre a la tendencia oculta del psicoanálisis, que lo acerca al componente social-utópico
de este, y denuncia, asimismo, el olvido de la subjetividad que caracteriza al marxismo, para de esta manera ponerlo en diálogo
con la teoría de Freud.
Palabras Clave: Marcuse, Marx, Freud, represión, psicología-filosofía.

ABSTRACT

This contribution seeks to highlight the unitary nature of Herbert Marcuse’s critical-social reflection, pointing the way this German
philosopher manages to integrate dialectically the Marxian theory of society with. The Freudian metapsychology, which is basically
a clear example of a theory that has been developed in the form of an encounter between psychology and philosophy. To achieve
this integration Marcuse recurs to the hidden orientation of psychoanalysis, which gets it near to its utopian social component
and reveals also the ignorance of subjectivity that characterizes Marxism, leading it, thus, into dialogue with the Freudian Theory.
Key Words: Marcuse, Marx, Freud, repression, psychology-philosophy.

El vínculo entre filosofía y psicología –pen- a) En primer lugar encontramos la pregunta


sada provisionalmente en este escrito en términos aristotélica en torno al alma (384-322 a.C.), que
generales, derivados del significado originario de es en esencia la expresión de un indagar inicial
los elementos que la componen, y que anteceden al acerca de qué es esta, cuál es su naturaleza, y
nacimiento de la ciencia y la disciplina psicológica cuáles son sus propiedades (Aristóteles, trad. 1994,
actual– se ha expresado de múltiples maneras y pp. 5-10), lo que constituirá, finalmente, un trata-
con variados acentos a lo largo de la historia del do acerca del alma, que recoge sistemáticamente
pensamiento occidental. Tres son las más llamativas anteriores concepciones filosóficas acerca de ella
expresiones de esta relación, que tiene su inicio en (Demócrito; Anaxágoras; Empédocles; Platón,
los albores mismos del pensar filosófico: entre otros) (Aristóteles, trad. 1994, pp. 2-5) y, en

* Este artículo ha sido escrito en el contexto de la investigación Instrumentalisierung des Denkens: Martin Heidegger und Max
Horkheimer im Vergleich, financiado por la Alexander von Humboldt-Stiftung (Bonn, Alemania), y avalado por la Dirección
de investigaciones de la Universidad de San Buenaventura (Cra. 8H No. 172-20, Bogotá, Colombia), institución a la que
pertenece el autor como Director de Postgrados de la Facultad de Filosofía. E-mail: procha@usbbog.edu.co
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consecuencia, se configura como un “tratado de en procesos académico-burocráticos en detrimento


psicología” entendido en el sentido originario de del pensar. A partir de esta diseminación del saber
los términos griegos psyché (alma, aliento) y lógos en campos separados y delimitados, se puede hablar
(discurso, tratado). No se trata aquí, sin embargo, estrictamente de una relación entre disciplinas –la
como es sabido por todos nosotros, de una relación una con evidentes pretensiones científicas y la otra
entre dos campos de conocimiento diversos –uno sin ellas–, que ya ni siquiera coinciden en el modo
constituido como ciencia psicológica y otro como y el proceso de acercamiento a un objeto particular
disciplina filosófica–, sino de un saber en sí mismo de investigación. Esta nueva relación determina
unitario, integral, de todo lo que respecta al alma. también, por supuesto, un nuevo rol del saber
Este tratado es, entonces, la expresión de un saber filosófico respecto del conocimiento psicológico.
en el que “psicología” y filosofía son una y la misma b) Con el nacimiento de la psicología como
cosa: la pregunta por aquello que se constituye en ciencia experimental con Wilhelm Wundt (1832-
el acto primero del viviente, de lo dotado de vida 1920), creador del primer laboratorio de psicofísica
a diferencia de lo carente de la misma (Aristóteles, en Leipzig (Alemania) en 1879, se hace explícita y
trad. 1994, pp. 13-23). Debemos pensar, en con- llega a su culmen la separación del saber unitario
secuencia, en una reflexión en la que aquello que que se expresaba en la pregunta por el alma, su
posteriormente es separado como conocimiento esencia y sus cualidades. Se abre paso la inves-
de la ciencia o disciplina psicológica y el indagar tigación especializada centrada en lo observable
filosófico, que hoy se ha convertido también en del comportamiento humano y en la aplicación
un campo disciplinar con límites propios, está del método basado en el planteamiento de hipóte-
integrado en un mismo proceder que indaga por sis y, fundamentalmente, en la verificación de las
la esencia de todo lo que es. Esta pregunta inicial mismas mediante procedimientos de contrastación
conducirá a plantear la existencia de tipos de almas experimental. El rol que la filosofía juega en este
caracterizadas por facultades específicas: nutritiva, contexto no pasa de ser secundario para la mente del
sensitiva, apetitiva, motora e intelectiva (Aristóteles, científico tradicional. Efectivamente, el papel del
trad. 1994, pp. 10-13). saber filosófico queda reducido a los posibles aportes
Vista desde el enfoque actual, esta definición teórico-metodológicos y, quizás, epistemológicos
aristotélica de lo que pueda ser la Psyché se mani- que puedan servir a la adecuada puesta en marcha
fiesta ampliamente desarrollada y delimitada técnica del proceso investigativo y pedagógico (Hulse, Egeth
y científicamente en la pregunta de los expertos & Deese, 1982, pp. 14-20). Al no indagar por la
acerca de los procesos psicológicos inherentes a la esencia de un ente particular ni por el fundamento
percepción, la voluntad y la cognición, pasando por último de todo lo que es, la pregunta de la ciencia
la sexualidad, la motilidad y los procesos nutritivos. experimental aplicada en la Psicología abandona el
La gran diferencia entre una y otra concepción, la componente metafísico de la indagación filosófica y
griega, y la actual, soportada por el surgimiento se aplica al descubrimiento de las leyes que rigen la
y avance de la visión moderna del mundo como naturaleza psicofísica, comportamental, cognitiva,
imagen, tiene fundamento en la división del saber volitiva, etc., del sujeto humano. La relación entre
en campos particulares, especializados, y con psicología y filosofía queda supeditada a lo mera-
tendencia a la independencia y separación entre mente procedimental del método, que en el caso
sí, así como en el predominio de la investigación de la psicofísica, exigido por la particularidad del
experimental y la concepción del sujeto como objeto de investigación –las unidades elementales de
fundamento de todo lo que es (subjectum), como la conciencia (sensación y percepción) –, es empírico
Martin Heidegger lo señala, por ejemplo, en su experimental. La desintegración del saber filosófico
texto de 1938 La época de la imagen del mundo originario es tan evidente que ya en pleno siglo
(Heidegger, 2003, pp. 75-113). Esta división del veinte, en su escrito La lógica de la investigación
saber originario marca de manera determinante las científica (1934), Karl Popper (1902-1994) podrá
posibilidades del surgimiento y desarrollo de la psi- plantear con toda razón los rasgos fundamentales
cología como ciencia o disciplina independiente de de la delimitación del conocimiento científico frente
la indagación filosófica, y de igual manera determina a la simple especulación metafísica, por medio de
en profundidad la constitución actual de la filosofía su ya canónico “criterio de demarcación” (Popper,
misma como disciplina que se diluye con lentitud 1980, pp. 33-38).

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El núcleo de este criterio tan importante para los ídolos de la tribu (naturaleza del ser humano
Popper en particular, pero para el trabajo científico fundado en sentidos e intereses grupales), del foro
en general es, como es conocido por nosotros, el (fruto del lenguaje y sus categorías), del teatro
carácter de falsabilidad o refutabilidad de una pro- (tradición filosófica) y de la caverna (individuales
posición y una teoría que se pretendan científicas. por educación, trato con otros y hábitos) –conce-
No se trata ya, como la tradición empírica lo ha bidos como prejuicios que impiden alcanzar el
presupuestado, de concebir la cientificidad de una conocimiento científico de la naturaleza (Bacon,
teoría a partir de la corroboración o comprobación 2004)–, como la teoría comtiana de los estadios
de sus hipótesis, sino de la posibilidad que las del conocimiento humano que, pasando por los
mismas brindan para ser lógico-experimentalmente estadios teológico-ficticio y metafísico-abstracto,
falsadas. No obstante esta diferencia fundamental conduce hasta el conocimiento científico, es decir,
entre el empirismo y el positivismo clásico y el positivo, basado en la observación, la búsqueda
racionalismo crítico popperiano, ambas posiciones de relaciones causales y la experimentación, ám-
epistemológicas son el retrato fehaciente de la sepa- bitos obviamente inalcanzables para la reflexión
ración entre ciencia y filosofía y, en el campo que filosófica (Comte, 1980).
nos ocupa, de la diferenciación entre psicología y Esta separación presente en su máxima ex-
reflexión filosófica. No es casual, en este sentido, presión desde el surgimiento de la época moderna,
la exclusión que hace Popper del psicoanálisis y del tiene, en síntesis, la singularidad de fomentar una
marxismo1 (Jay, 1984; Busch, 1996, pp. 9-62) del relación establecida exclusivamente entre dos campos
campo del conocimiento científico, al concebirlos de conocimiento externos uno al otro, que por el
como teorías no falsables y, con ello, como teorías hecho mismo de no depender entre sí ni constituir
fundadas en hipótesis ad hoc incapaces de aportar una unidad, no tienen razón alguna para llegar a ser
al desarrollo científico: complementarios y, por el contrario, pueden llegar
a ser excluyentes. Tal situación es la que permitirá
Durante el verano de 1919 comencé a sentirme observar en la actualidad la puesta en marcha de
cada vez más insatisfecho con esas tres teorías, acciones procedimentales autovalidadas en la acción
la teoría marxista de la historia, el psicoanálisis y el conocimiento operativo de las mismas, no
y la psicología del individuo; comencé a
obstante el hecho de estar fundadas en ámbitos del
sentir dudas acerca de su pretendido carácter
científico (...) Así, lo que me preocupaba no
conocimiento históricamente reconocidos, como es
era el problema de la verdad, en esta etapa el caso particular del uso irracional de la racionalidad
al menos, ni el problema de la exactitud o en la aplicación meramente mecánica y repetitiva de
mensurabilidad. Era más bien el hecho de baterías de pruebas psicológicas de personalidad,
que yo sentía que esas tres teorías, aunque se de intereses, de inteligencia, de motivación, etc.,
presentaban como ciencias, de hecho tenían más en una especie de manipulación eminentemente
elementos en común con los mitos primitivos técnica por parte del profesional experto en dicha
que con la ciencia; que se asemejaban a la aplicación2 (Brandt, 2011).
astrología más que a la astronomía (...) Estas
¿Existe otra forma de concebir hoy en día la
teorías parecían poder explicar prácticamente
todo lo que sucedía dentro de los campos a los
relación entre filosofía y psicología, que vaya más
que se refería (...) el mundo estaba lleno de allá de los dos modelos anteriormente descritos de
verificaciones de la teoría. Todo lo que ocurría manera general en este artículo? ¿Sólo nos queda
la confirmaba” (Popper, 1991, pp. 58-59). la posibilidad de concebir dicha relación desde la
perspectiva de un saber integral y unitario en el
En esta diferenciación y separación entre que un tratado acerca del alma nos ponga ante lo
ciencia y filosofía, base de la distancia planteada “psicológico” y lo filosófico como un saber de lo
entre conocimiento psicológico y saber filosófico, mismo? Si no es así, ¿debemos aceptar sin mayor
y aun a pesar de las grandes diferencias existentes discusión que la atmósfera moderna, dominada por
entre una y otra propuesta teórica, coincide la el poder y significado del quehacer científico, tiene
lectura popperiana con lo sostenido por Francis toda la razón y, en consecuencia, el único vínculo
Bacon (1561-1626) y Augusto Comte (1798-1857). posible, cuando lo hay, es el de una filosofía que
Es factible mencionar, entonces, finalmente en apoya el proceder investigativo de la ciencia sim-
este corto apartado, tanto la crítica baconiana a plemente como una herramienta más?

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c) La filosofía de Herbert Marcuse (1898-1979) Yo no puedo entender lo que pasa hoy sin la
puede ser considerada como el tercer camino que metapsicología de Freud –si no pongo como base
abre la posibilidad para pensar la relación entre para la aclaración, como hipótesis, el concepto
filosofía y psicología. Teniendo en cuenta que, a mi freudiano del impulso de destrucción: la inten-
entender, su reflexión logra superar las dos expre- sificación de este impulso es hoy una necesidad
siones precedentes de la mencionada relación, lo política para quien detenta el poder–. Sin esta
sostenido por él en Eros y Civilización (1989) y en hipótesis yo tendría que creer que el mundo entero
El hombre unidimensional (1994) es la expresión de se ha vuelto loco y que nosotros somos gobernados
un pensar que puede ser comprendido, finalmente, por dementes, por delincuentes o por idiotas, y
como un pensar verdaderamente establecido “entre” que nosotros nos hemos dejado hacer todo esto
psicología y filosofía. Dos aclaraciones deben ser (Busch, 1996, p. 51).
tenidas en cuenta, sin embargo, a la hora de sopesar El lugar de encuentro de ambas vertientes será
el carácter de esta posición filosófica: a) Marcuse el cruce entre el análisis filosófico de la sociedad
basa gran parte de su reflexión en dos teorías ca- industrial avanzada y la reinterpretación de algu-
talogadas por el pensamiento racionalista crítico nos de los puntos cardinales de la metapsicología
de Popper como no científicas: el marxismo en su freudiana, como los procesos de represión propios
versión marxiana y el psicoanálisis en su acepción del desarrollo psíquico humano y del avance de
freudiana. El marxismo servirá desde un principio la civilización, la dinámica entre las pulsiones
de fuente a su reflexión crítico-social encaminada erótica y thanática, y la postulación de una utopía
al análisis de la situación de la sociedad y de su psicológico-social en la que confluyen como una
época, mientras el psicoanálisis establecerá las bases sola propuesta el ideal marxiano de una sociedad
posteriores de su aproximación al fenómeno de la libre del trabajo alienado descrito por Marx en los
cultura y, más adelante, de soporte a la configura- Manuscritos económico-filosóficos de 1844 (Marx,
ción y fortalecimiento de su utopía sociocultural. 1980, pp. 65-80) y la liberación no destructiva del
En un diálogo sostenido con Jürgen Habermas, placer en el despliegue de la fuerza integradora
Heinz Lubasz y Tilman Spengler, celebrado en 1977 de Eros. De esta manera Marcuse concebirá el
en Starnberg, Marcuse reconoce que los elementos proceso social tanto como el proceso psíquico a
fundamentales del avance y transformación de su partir de una sola y misma raíz, ya que no verá
pensamiento fueron (Busch, 1996, p. 13), en primer viable una real transformación de las condiciones
lugar, la interpretación independiente del marxismo, del sistema social sin un cambio simultáneo de
de la teoría marxiana específicamente, más allá, por la dinámica psíquica, como tampoco aceptará la
supuesto, de los dogmas cosificadores, fetichistas factibilidad de una auténtica transformación psí-
y rituales de las lecturas conservadoras de la teoría quica desligada de las condiciones ofrecidas por
(Busch, 1996, p. 95), concebida desde esta perspectiva una verdadera sociedad libre en la que los procesos
como una doctrina de rígida aplicación al ámbito de manipulación ideológica y el uso dirigido de
político-económico. En segunda instancia, resalta el las tendencias destructivas no sean los pilares de
Busanálisis de la situación política previa al ascenso su cotidianidad.
de Hitler, y la previsión de las reales posibilidades Es por esta razón que en contra de la con-
de este para llegar al poder y mantenerse en él por centración unilateral del marxismo tradicional
largo tiempo. Finalmente, como una de las más ricas en el fenómeno económico-político y social del
influencias del nuevo contexto teórico conocido por desencadenamiento de las fuerzas productivas y su
él, Marcuse menciona el psicoanálisis, puntualizando desarrollo, lo que en última instancia no significa
que si bien había leído con anterioridad a Freud, más que mantener la existencia humana subordi-
su lectura sistemática inició realmente con su lle- nada a las mismas condiciones de sujeción que se
gada al Institut für Sozialforschung. En el mismo pretenden superar –sosteniendo simplemente una
diálogo Marcuse señalará con claridad y firmeza la lucha por el poder cuantitativo frente al sistema
importancia de la teoría analítica freudiana para la capitalista (Busch, 1996, p. 94)–, Marcuse criticará
comprensión del estado actual de la sociedad –más el olvido de la subjetividad y del sujeto por parte
adelante se evidenciará también el papel de esta del marxismo, y abogará por una indispensable
teoría para el futuro mismo del hombre– en los modificación tanto del sistema de necesidades
siguientes términos: como de la conciencia del sujeto en una sociedad

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que pretenda ser cualitativamente diferente. Sin que no pasa por alto, sin embargo, en palabras del
un cambio profundo en estos aspectos, la aparente propio Marcuse, el carácter histórico y social de
transformación llevada a cabo en el paso de un las formas en que dicho conflicto se manifiesta
sistema socioeconómico y político a otro, no será (Busch, 1996, p. 25). De esta manera, y tomando
más que una variación en la figura del poder y los distancia de la postura del revisionismo neofreudia-
mecanismos usados para el sometimiento (Marcuse, no, que terminaba minimizando el conflicto social
1989, p.  92). La transformación del sujeto pasa, y político en la sociedad contemporánea al diluir la
por supuesto, por la profunda transformación de la tensión invariante de las pulsiones (Marcuse, 1989,
dinámica psíquica. En “Die Salecina-Gespräche”, pp. 219-250), Marcuse logrará valorar el compo-
realizados en 1977, Marcuse sintetiza su posición en nente social y cultural de la reflexión freudiana y,
defensa de la necesidad de prestar toda la atención simultáneamente, complementar la teoría marxiana
a la cuestión del sujeto: con elementos de raigambre subjetivo-psicológicos
ausentes en la postura del pensador de Tréveris.
Yo hago notar con insistencia que el Esta segunda afirmación puede ser confirmada con
abandono de esta dimensión del sujeto y el profundo análisis realizado por Adam Schaff en
de la subjetividad es una de las grandes torno al fenómeno de la alienación, considerada
carencias del marxismo. El marxismo se ha
como fenómeno social y subjetivo, más allá de la
fijado demasiado y muy exclusivamente en
el esquema infraestructura-superestructura, y
delimitación de la misma como exclusivo proceso
todo lo que no se dejó encasillar en el estrecho económico-político (Schaff, 1979).
concepto de infraestructura fue considerado En el “prólogo a la edición de Vintage”
como secundario y de menor importancia. Una Marcuse (1989, p. 10) sostiene: “(...) las categorías
de las consecuencias de esto fue que la lucha psicológicas han llegado a ser categorías políticas
política por el socialismo mismo fue objetivada hasta el grado en que la psique privada, individual,
y cosificada. No se ha percibido que los llega a ser el receptáculo más o menos voluntario
hombres del socialismo no pueden imponerse de las aspiraciones, sentimientos, impulsos y sa-
si ellos no han desarrollado previamente la
tisfacciones socialmente deseables y necesarios”.
conciencia (Bewußtsein) y las necesidades
que son constitutivas para la construcción de
Más adelante, en el “prólogo a la primera edición”,
una sociedad verdaderamente libre. A mí me afirma reiterando esta posición:
parece ser precisamente esta dimensión de la
subjetividad el objeto olvidado y omitido del Este ensayo utiliza categorías psicológicas
marxismo3 (Busch, 1996, pp. 95-96). porque han llegado a ser categorías políticas. La
tradicional frontera entre la psicología por un
lado y la filosofía social y política por el otro
Tal es el nivel de importancia que el filósofo
ha sido invalidada por la condición del hombre
alemán otorga al componente psicológico de su en la era presente: los procesos psíquicos
teoría, que hace posible pensar en torno al sustrato antiguamente autónomos e identificables están
abisal de diversas posturas y sistemas político- siendo absorbidos por la función del individuo
económicos, más allá de la simple explicación en el Estado, por su existencia pública. Por
ideológica y social de estos. Es en este contexto tanto, los problemas psicológicos se convierten
que Marcuse plantea que la teoría psicoanalítica en problemas políticos: el desorden privado
puede contribuir a la explicación de las causas refleja más directamente que antes el desorden
del fracaso del potencial revolucionario aplastado de la totalidad, y la curación del desorden
personal depende más directamente que antes
por el fascismo (Busch, 1996, p.  14), y permite
de la curación del desorden general (...) los
plantear una especie de “fundamentos biológicos” términos de la psicología llegan a ser los
del socialismo, como Habermas lo recuerda en términos de las fuerzas sociales que definen
el diálogo ya citado (Busch, 1996, p.  24). Este la psique (Marcuse, 1989, p. 14).
fundamento biológico tiene que ver naturalmente
con el carácter invariante de la estructura pulsional Este vínculo establecido por Marcuse puede
descrita por Freud en su metapsicología (Freud, ser definido como un verdadero “entre” filosofía y
1974, pp. 2701-2728), es decir, con la permanen- psicología –en este caso por medio de la línea del
cia del conflicto pulsional entre Eros y Thanatos, psicoanálisis–, que más allá de señalar la diferencia
y el desarrollo de la dinámica psíquica interna, de dos énfasis teóricos diferentes como el marxismo

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y la metapsicología freudiana –lo que implicaría primitiva alrededor de un padre monopolizador del
entender este “entre” como sinónimo espacial de placer, y las consecuencias funestas de este mono-
distanciamiento– los convierte en perspectivas polio. El padre primitivo es asesinado por la horda
convergentes en torno a un mismo fin y a un mismo de machos que busca alcanzar el placer propiciado
objeto de reflexión. por el acceso a las hembras, al alimento y a todos
De la teoría marxiana Marcuse resaltará la los otros privilegios. Ante la ausencia de un poder lo
crítica implacable al carácter del estadio actual suficientemente vigoroso para mantener el orden, esta
de la civilización, que sirve de marco general a la búsqueda se convierte en una lucha caótica que llega
concepción del trabajo como actividad alienada, a poner en duda incluso la sobrevivencia de la horda.
así como a la reificación de la productividad, a la En medio de un contexto eminentemente animista,
planificación del ocio determinado como diversión el caos propicia la idea de un castigo sobrenatural
y a los procesos de manipulación generalizada y proveniente del ofendido, lo que por consecuencia
universal, que hacen de esta una sociedad entera- produce la necesidad de expiación por medio de ritos
mente administrada (Marcuse, 1994). El resultado totémicos integrados con un profundo sentimiento
de dichos procesos, fortalecidos mediante el uso de culpa por la falta cometida. Este sentimiento de
de un lenguaje estratégicamente utilizado por sus culpa conduce, al final, hacia la represión de las
influencias pragmáticas (Marcuse, 1994, pp. 114- pulsiones que originaron el parricidio primitivo:
150), será la existencia unidimensional, ligada a la el odio hacia el padre que simboliza el poder, y el
autorrepresión psicológica y social. Siguiendo a acceso a las hembras de la horda. La integración
Freud, por otra parte, Marcuse resaltará no solamente de culpa y represión viene a ser la generadora de
el componente metapsicológico del psicoanálisis, lo que hoy conocemos como civilización. Como se
es decir, todo el andamiaje teórico alrededor de la puede observar a partir de lo señalado en este primer
estructura psíquica, las instancias y las pulsiones paso, la civilización como fenómeno sociocultural
que la componen, y las perspectivas desde las es el fruto de una amalgama de tendencias psíquicas
cuales puede ser entendida dicha estructura, sino abisales y de ciertos tipos de relación grupal. Tanto
también el relato antropológico en torno a la horda la autorrepresión como el sentimiento de culpa me-
primitiva y sus consecuencias para el destino de cánico y permanente se constituirán en los pilares
la existencia humana en sociedad (Freud, trad. que sostendrán con eficiencia toda la estructura de
2011). En síntesis, enfocará toda su atención en la poder altamente cualificado de nuestra sociedad
descripción del desarrollo onto y filogenético del contemporánea. Marcuse verá en los procesos de
hombre, que lo conducirá no solamente hasta las manipulación mediática y lingüística4 (Marcuse,
raíces de la represión primaria en ambos procesos, 1994, pp. 114-150), por ejemplo, la máxima expresión
sino también hasta la denominada “tendencia oculta de este poder altamente cualificado. Las sociedades
del psicoanálisis”, que le permitirá, por su parte, del bienestar consumista –de una notable industria
postular la posibilidad de una cultura no represiva cultural en los términos de Adorno y Horkheimer
mediante la figura de la racionalidad erótica. El (1994, p. 165-212)– pueden servir como paradigma
desarrollo de la lectura marcusiana del fenómeno de de lo que significa para el pensador de la Escuela de
la civilización industrial de su época, posicionada Frankfurt la interiorización de los procesos externos
como una interpretación llevada a cabo “entre” de represión.
filosofía y psicología, puede ser sintetizado en
cuatro pasos: 2. Ontogénesis de la represión

1. Aproximación filogenética al origen A partir de la concepción freudiana de que


de la civilización represiva la ontogénesis recapitula la filogénesis y de esa
manera convierte lo individual en una manifestación
En este primer paso Marcuse reconstruye el del género, y lo actual en expresión del pasado,
relato freudiano acerca del origen de la cultura. Marcuse reseñará el rol del complejo de Edipo en
Para ello expondrá en términos generales lo que la constitución de la represión ontogenéticamente
Freud desarrolla de manera detallada en Tótem y definida. En este contexto se centrará, como es obvio
tabú, escrito de 1913, donde el psicoanalista vienés esperar, en su reflexión metapsicológica y no en el
describe la forma originaria en que se agrupa la horda proceder técnico de la terapia analítica. Ahondará,

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por tanto, en el desarrollo psíquico del individuo, El triunfo de Eros sobre Thanatos es señalado en
mostrando el carácter, origen y función de cada una la teoría freudiana como la única posibilidad real
de las instancias que recorren el aparato psíquico. En para el surgimiento y mantenimiento de unidades
este paso describirá las transacciones de fuerzas y cada vez mayores y, en consecuencia, como la única
pulsiones presentes en la dinámica que se establece posibilidad efectiva para la integración social que
entre el ello, el yo y el superyo. La resolución de los da origen a la civilización y a la convivencia entre
conflictos en pro de la cultura será representada por los hombres. Marcuse resaltará la importancia del
el predominio del yo y su principio de realidad, así poder creciente de Eros ya no solamente en relación
como del superyo, la normatividad, la moral y la ley con las posibilidades de una integración social en
social, sobre el principio de placer gobernado por el contra de la destrucción, sino como expresión del
ello. Nuevamente será resaltada, en este caso en su poder subvertor del arte auténtico, que logra tomar
versión ontogenética, la necesidad de la represión en distancia de la experiencia cotidiana, de la realidad
el proceso de adecuación del hombre a la realidad. ligada al principio de realidad prevaleciente, y de
Marcuse no se conformará, sin embargo, con este esta manera permite experimentar una verdadera
saber proveniente de la psicología, sino que irá liberación. Pensando en la Große Fuge de Beethoven,
más allá integrando esta reflexión metapsicológica compuesta entre 1825 y 1826, como manifestación de
con un presupuesto de carácter marxista: la esencia la fuerza de ruptura con la realidad (Entwirklichung)
histórico-social de las manifestaciones humanas. de que es capaz el arte, Marcuse (Busch, 1996,
Este es el sentido de la pregunta marcusiana p. 45) asevera: “(...) la liberación del principio de
por el significado de la represión psíquica –filo y realidad existente a través de la configuración de
ontogenéticamente abordada– en el contexto del una dinámica en la que en la lucha entre Eros y
principio de realidad determinado por la época Thanatos finalmente triunfa Eros. Ciertamente la
contemporánea, marcada a su vez por institucio- verdad del arte tiene que ver algo con Eros: ella
nes, formas de organización del trabajo, modos de está soportada por la energía de los impulsos de
propiedad sobre los medios de producción, valo- vida que operan en Eros (...)”.
res y normas morales, etc. Marcuse denominará Esta misma civilización requiere para su sobre-
“principio de actuación” a esta “forma histórica vivencia, sin embargo, de acuerdo con los postulados
del principio de realidad” (Marcuse, 1989, p. 46) de Freud, llevar a cabo procesos permanentes de
que, por supuesto, dará un tinte especial a la ma- represión de los impulsos sexuales provenientes de
nifestación transformada de las pulsiones básicas Eros, con el objetivo de emplear la fuerza erótica
del ser humano. El principio de actuación será, –y en este caso también secundariamente la fuerza
entonces, una manifestación más de la profunda thanática– al servicio del trabajo y la producción.
integración teórica llevada a cabo por Marcuse entre El proceso represivo produce, entonces, un debi-
psicoanálisis y marxismo, es decir, entre vertientes litamiento de la pulsión erótica de integración y
particulares de psicología y filosofía. fortalece, en consecuencia, el poder de las fuerzas
thanáticas destructivas. La civilización capitalista
3. La dinámica entre Eros y Thanatos altamente industrializada, caracterizada por la rei-
ficación de la productividad y el trabajo enajenado,
Como parte de la sustentación del carácter entra por esta razón en una ruta sin salida, ya que
psíquico del estado actual de la civilización –de- tanto el fortalecimiento de Eros como su debilita-
terminada simultáneamente por elementos de tipo miento ponen en peligro el sostenimiento mismo
social, político y económico–, Marcuse recurrirá de los principios de una cultura desarrollada. Este
insistentemente a la teoría de las pulsiones de Freud, estado de la civilización industrial avanzada es
fundamentalmente a la desarrollada a partir de 1930, denominado por Marcuse “dialéctica de la civili-
que contrapone dialécticamente la pulsión de vida y zación” o, acudiendo también a terminología más
de placer (Eros) a la pulsión de muerte (Thanatos). recurrentemente usada por Horkheimer y Adorno,
Existe entre estas dos pulsiones, sin embargo, una “dialéctica de la ilustración” (Marcuse, 1989, p. 77).
relación dialéctica signada por el estado actual del Marcuse sintetiza esto en los siguientes términos: “Se
desarrollo de la civilización, que incide de manera necesitaron siglos de progreso y domesticación para
determinante, paradójicamente, sobre las posibi- que el retorno de lo reprimido fuera dominado por
lidades mismas de existencia de esta civilización. el poder y el progreso de la civilización industrial.

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Pero en su último nivel su racionalidad parece específicamente de aquel que es extraño al traba-
explotar en otro retorno de lo reprimido (...) Los jador respecto del producto, al proceso y al propio
campos de concentración y de trabajo, los juicios tiempo de ocio convertido en diversión– así como
y tribulaciones de los no conformistas liberan un hoy el consumo y la administración de este gracias
odio y una furia que indica la movilización total a procesos publicitarios racionalmente preparados
contra el retorno de lo reprimido” (Marcuse, 1989, y divulgados en los mass media.
pp. 88-89). Podría afirmarse, respetando el espíritu de lo
Es evidente la fusión llevada a cabo por sostenido por Marcuse en su obra, que el novísi-
Marcuse de los planos psicológico y político-social mo principio de actuación no puede ser pensado
en su reflexión en torno a la tensión pulsional de coherente y rigurosamente, pasando por alto el
las tendencias integradoras y destructivas propias papel preponderante de los medios masivos de
de la teoría freudiana. Es esta la razón para que comunicación en la constitución de aquello que
sea posible deducir, a partir de esto, varias conse- podemos designar en términos generales como
cuencias de carácter social, e incluso existencial, realidad. Precisamente los mass media es uno de
enmarcadas en el proceso de desarrollo de formas los fenómenos más importantes que subyacen a
diversas de represión que van desde el sometimiento la reflexión llevada a cabo por Marcuse en torno
de los instintos básicos, pasando por la sujeción a la configuración de la sociedad administrada y
de las pulsiones, hasta la subyugación de unos a su producto menos visible a los ojos del común:
hombres por otros en los estados de dominación “el hombre unidimensional”. Este fenómeno
política, social y cultural. Lo que está como telón constituye también un importante material de
de fondo de este proceso dialéctico, contradictorio, reflexión para otros representantes de la Escuela
de la civilización, que desde una perspectiva emi- de Frankfurt, como Adorno y Horkheimer, por
nentemente filosófico-social se expresa como el ejemplo, como lo atestiguan la posición de estos
despliegue de la razón ilustrada, es la conversión en Dialéctica de la ilustración, ya citada, y sus
de la necesidad primigenia humana de dominar la posiciones acerca de la televisión de su tiempo
naturaleza (incluida la naturaleza pulsional propia (Adorno, 2003, pp. 69-98).
desde la óptica freudiana) en necesidad política Otro de los conceptos político-sociales desarro-
de dominio sobre los hombres, presupuesta y llados por Marcuse en el marco de su relación con el
reclamada por el modo mismo de producción de psicoanálisis freudiano es el de represión excedente.
bienes que caracteriza la época contemporánea. Este Este término ya no viene a representar solamente
proceso es el mismo que con otros énfasis señalará el carácter psíquico de la represión originaria onto
en detalle Max Horkheimer en su muy conocida y filogenéticamente pensada, sino también el lado
obra de Crítica de la razón instrumental (2007). sociopolítico (de raíces económicas) de la misma. Se
trata, esencialmente, de un concepto que sirve para
4. El contexto sociopolítico y económico designar la represión social, política y económica
de la represión originaria que el sistema imperante desarrolla, de tal manera
que suma a la represión psíquica necesaria para el
Teniendo como base para su reflexión im- sostenimiento de la cultura una represión fundada
portantes fundamentos del análisis marxiano de la en las pretensiones de dominio5 (Marcuse, 1989,
sociedad, como los conceptos de trabajo alienado, pp. 45-105). Estas restricciones a la libertad humana
las relaciones capitalistas de producción, y nociones ya no suplen solamente, entonces, las necesidades
anexas como las de productividad, por ejemplo, exigidas por la lucha de sobrevivencia de la especie,
Marcuse prosigue con su trabajo filosófico y “psi- es decir, el aplazamiento del placer por el trabajo, sino
cológico”, que lo conduce a desarrollar nociones que crean y mantienen cada vez con mayor ahínco
político-sociales directamente vinculadas con la el dominio de unos sobre otros. Como síntesis de
terminología usada por Freud en su teoría. En primer esto, Marcuse (1989, p. 50) afirma: “El principio de
lugar debo mencionar nuevamente el así denominado placer fue destronado no solo porque militaba contra
por él “principio de actuación”, que significa nada el progreso en la civilización (represión originaria
menos que el principio de realidad en su forma descrita por Freud), sino también porque militaba
histórica particular, cuyo rasgo característico de contra la civilización cuyo progreso perpetúa la
la época es la reificación del trabajo productivo –y dominación y el esfuerzo”. Pero esta represión

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excedente es, en terminología marxiana, ideológica. sinónimo por Marcuse para referirse a la experiencia
Constituye la base psíquica y social para la cons- del hombre contemporáneo en el mundo signado
titución final del hombre entregado al dominio del por el capital. En medio del panorama actual, en el
espíritu de la época. Se trata, en síntesis, del hombre que la cualificación del poder del hombre sobre el
de la conciencia feliz6 (Marcuse, 1994, pp. 86-113), hombre llega a niveles tan altos de sutileza que el
incapaz de oponerse al principio de realidad esta- dominio parece haberse internalizado y convertido
blecido, debido a que ha interiorizado la represión en un miembro más del cuerpo, y por esta razón nos
en sus dos versiones a tal nivel que estas terminan acompaña a donde quiera que vayamos, como una
siendo la expresión de una y la misma opresión: especie de carga imperceptible, no es impertinente
la negación del placer y, simultáneamente, de la recordar las palabras de Goethe citadas por Martin
posibilidad misma de pensar por sí mismo: es la Jay (1984, p. 83): “Considerada desde las alturas de
experiencia del hombre unidimensional, del esclavo la razón, toda vida parece una enfermedad maligna
feliz7 (Marcuse, 1994, p. 71) –término usado como y el mundo un manicomio”.

Referencias
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Bacon, F. (2004). Novum Organum. Buenos Aires: Losada. Escuela de Frankfurt. Madrid: Taurus.

Brandt, R. (2011). Wozu noch Universitäten?. Hamburg: Felix Marcuse, H. (1989). Eros y civilización. Barcelona: Ariel.
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Busch, G. (1996). Gespräche mit Herbert Marcuse. Frankfurt ideología de la sociedad industrial avanzada. Barcelona: Ariel.
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VII (1916-1924) (pp. 2701-2728). Madrid: Biblioteca Nueva. (1991). Conjeturas y refutaciones. El desarrollo del co-
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Klostermann. Barcelona: Crítica.

Notas
1 Estas teorías son, precisamente, parte fundamental de las Brandt, R. (2011). Wozu noch Universitäten? Hamburg:
propuestas teóricas de varios de los más importantes ex- Felix Meiner.
ponentes del pensamiento crítico-social de la denominada 3 Véase también en Busch (1996), p. 59 y, especialmente,

Escuela de Frankfurt, y muy especialmente de Herbert p.  27, donde Marcuse afirma: “Una nueva estructura de
Marcuse, Max Horkheimer y Theodor Adorno. Para una personalidad es una precondición de la transformación
descripción introductoria de esta relación véase: Jay, M. radical, del salto cualitativo”.
(1984). La imaginación dialéctica. Una historia de la 4 En El hombre unidimensional (Marcuse, 1994), específica-

Escuela de Frankfurt. Madrid: Taurus. Véase también Busch, mente en “El cierre del universo del discurso” (pp. 114-150),
G. (1996). Gespräche mit Herbert Marcuse. Frankfurt a. se pueden observar por lo menos seis estrategias de manipu-
M.: Suhrkamp. lación de la conciencia administrada: 1) vínculo del interés
2 Esta tendencia no solo es coherente con el primado de la
particular con el general, 2) órdenes implícitas, 3) falsa
razón instrumental característica de la época contemporánea, familiaridad, 4) autoidentificación con funciones e ideales
sino también, en el ámbito específico del sistema educativo ajenos, 5) uso de estructuras fijas mediante guiones que
actual, con la conversión soterrada de los estudios universi- generan sensación de unidad de significado, 6) utilización
tarios en estudios técnicos carentes de auténtica formación de de siglas y contracciones.
en la reflexión y crítica académica. Para observar una en- 5 Al respecto obsérvese, por ejemplo: Marcuse (1989), princi-

riquecedora posición frente a este fenómeno, confróntese palmente en: “Dentro de la estructura total de la personalidad

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reprimida, la represión excedente es esa porción que es el es la base de todo lo descrito por Marcuse en El hombre
resultado de condiciones sociales específicas sostenidas por unidimensional (1994). Para una mayor aproximación al
el interés específico de la dominación” (p. 90). Consúltese término “La conquista de la conciencia desgraciada: una
también: Horkheimer (2007): “En el proceso de su eman- desublimación represiva” (Marcuse, 1994).
cipación el hombre participa en el destino del mundo que 7 El hombre unidimensional (Marcuse, 1994): “Y en el
lo circunda. El dominio sobre la naturaleza incluye el do- grado en que los esclavos han sido precondicionados para
minio sobre los hombres. Todo sujeto debe tomar parte en existir como esclavos y estar contentos con ese papel, su
el sojuzgamiento de la naturaleza externa –tanto la humana liberación parece venir necesariamente de afuera y desde
como la no humana– y, a fin de realizar esto, debe subyugar arriba. Ellos deben ser «obligados a ser libres», a «ver los
a la naturaleza dentro de sí mismo” (p. 96). objetos como son y algunas veces como deberían ser», se
6 Este término hace referencia fundamentalmente a toda la les debe enseñar el «buen camino» que están buscando”
experiencia de la conciencia administrada, y en ese sentido (p. 71).

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