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Eugène Delacroix

en una fotografia de
Paul Nadar de 1861.
Paris, Bibliothèque
Nationale.

DELACROIX
í«T
* ‘En p in tu ra se establece casi Lia biografía de Eugène Dela­ Una vida poco agitada por lo tan­
un p u en te m isterioso en tre croix es poco agitada. Para un hombre to, salpicada de hechos poco relevan­
como él, dotado de un enorme coraje tes, pero en la que algunos datos reve­
e l alm a d e los p erson ajes y
y de una enorme pasión, las luchas más lan unas situaciones de intrigante
i la d e l espectador. ” interesantes son aquellas que debe sos­ ambigüedad. Empezando por la ver­
Eugéne D elacroix tener consigo mismo”. Así se expresa­ tiente originaria, genética, se sabe
ba Baudelaire en uno de los muchos quién fue la madre de Delacroix, pero
escritos dedicados a Delacroix, porque hay sobrados motivos para dudar del
el poeta fue uno de los lectores más padre, al menos del padre legal.
profundos del arte del gran pintor ro­ Ferdinand-Victor-Eugéne Delacroix
mántico de la Francia decimonónica: nació en 1798 en Charenton-Saint-
entendiendo por “decimonónica” la Maurice, en las cercanías de París, hijo
tradición clásica y el fervor romántico, de un alto funcionario del Estado y de
las certidumbres y las contradicciones una mujer de origen alemán, pariente
que los “modernos” del Impresionismo del famoso ebanista de Luis XV y Luis
barrerán casi de un solo plumazo. XVI, J.F.Oeben. Se dice que el padre,
El taller de Delacroix. de una etapa fundamental en la evolu-
Aguada. Paris, Musée ¡ ción de la pintura de Delacroix, que
du Louvre, Cabinet desde ese momento se fue centrando
des Dessins. cada vez más en el color y en sus leyes
físicas y psicológicas. Muy colorista,
aunque todavía excesivamente acadé­
mica, era la obra que presentó en el Sa­
lón de 1827, La muerte de Sardanápa-
lo , tema inspirado en un drama de
Byron, que desarrolló con un vigor casi
bárbaro y con un cromatismo precioso,
verdadero súmmum de la producción
juvenil de Delacroix. Y también testimo­
nio de su compleja, por no decir oscu­
ra, vida psicológica. Aparentemente, el
artista llevaba una vida mundana, fre­
cuentaba los salones literarios del Pa­
rís intelectual, conocía a todos aquellos
que contaban en el mundo de la cultu­
ra, desde Stendhal a Mérimée, desde
Victor Hugo a Dumas. Y aumentó tam­
en 1797, ya no estaba en situación de nera “grande”, a la tradición, y el bién su pasión por la música, “la prime­
procrear, y la voz pública atribuyó la pa­ demonio de la introspección, de la bús­ ra de entre todas las artes”, como la de­
ternidad de Eugène al principe de Ta­ queda interior, más allá y por encima finió en su Diario. Le atraían músicos
lleyrand, personaje demoníaco e intri­ de los detalles de la naturaleza y de las como Paganini y Chopin, de los cuales
gante que atravesó la historia de apariencias; conflicto que casi nunca realizó dos penetrantes e inquietantes
Francia desde la Revolución hasta el consiguió superar, pero del que nace­ retratos, aunque también le gustaba la
Congreso de Viena. Es un hecho que rán sus obras más modernas, forzosa­ compañía de literatos elegantes como
Talleyrand fue enviado al extranjero el mente instintivas y coloristas. Théophile Gautier y de un poeta incon­
¡ mismo año en que nació Delacroix. mensurable como Baudelaire.
Unicamente no entabló amistad entre
Eli joven Delacroix debutó en los pintores ni creó relaciones intelec­
S e a como fuere, el padre legal 1822 en la sociedad artística de la épo­ tuales o mundanas con ellos. Y sin em­
no debió de interferir demasiado, ade­ ca exponiendo en el Salón La barca de bargo la pintura fue su única pasión; su
más murió en 1806, año en el que el pe­ Dante, obra ambiciosa y vigorosa, de Diario, que empezó en 1822, interrum­
queño Eugène Delacroix y su madre se audaz planteamiento compositivo y
trasladaron a París. En esta ciudad, de gran efecto cromático, que fue ad­
Eugène acudió al Liceo Imperial (ac­ quirida por el Estado. Dos años más tar­
tualmente Louis-le-Grand) donde muy de, también en el Salón , Delacroix ex­
pronto se distinguió por su afición al di­ puso las Matanzas de Quíos, su obra
bujo. En 1815 su tío, el pintor H.F.Rie- más enérgica y completa. El Estado
sener, lo recomendó a Guérin, que ha­ compró también este cuadro, aunque
bía sido alumno de David. En el el escándalo que suscitó fue aún mayor
transcurso de este aprendizaje, Dela­ que el de la obra precedente. La barca
croix tuvo la ocasión de conocer a ar­ de Dante y las Matanzas de Quíos
tistas de mayor peso, como Géricault “...inauguran aquella polémica estéril
y Gros, y de entablar amistad con el entre romanticismo y clasicismo, entre
paisajista Bonington, que le animó a dibujo y color que le perseguirá toda
estudiar la naturaleza. El, sin embargo, la vida. En resumen, la contraposición
animal de museo, frecuentaba con ver­ esquemática entre Ingres y Delacroix”
dadera pasión el Louvre, donde co­ (Alberto Martini, 1964).
piaba y donde, sobre todo, buscaba a En 1825 se trasladó a Inglaterra
sus verdaderos maestros: Rubens, Ve­ donde permaneció tres meses, duran­
lázquez, Rembrandt y Veronese. En es­ te los cuales se dedicó sobre todo a ad­
tos años encontramos ya en ciernes el mirar a Constable, del que intentó cap­
conflicto entre las dos opciones dife­ tar la sensación de atmósfera, el aire
rentes que inquietarán a Delacroix du­ que hace vibrar los colores y envuelve Delacroix con unos amigos. Esbozo. París,
rante toda su vida: la aspiración a la ma­ toda la superficie del cuadro. Se trata I Musée du Louvre, Cabinet des Dessins.
pió en 1824, reinició en 1847 y que la antiguos, Rubens en primer lugar. De
muerte volvió a interrumpir definitiva­ 1833 a 1861, junto a obras privadas, re­
mente, es un continuo cuestionario so­ tratos, evocaciones de Oriente, Dela­
bre el arte, sobre los artistas, un paran­ croix realizó grandes ciclos decorativos
gón continuo con los grandes del como los de la biblioteca del Palais
pasado para captar afinidades y con­ Bourbon (1838-1847) y los de la biblio­
trastes, para penetrar en el misterio de teca del Palacio del Luxemburgo (1840-
aquella grandeza. Una constante obse­ 1846), el panel central de la Galería de
sión por encontrar reglas e indicacio­ Apolo en el Louvre y la última y más
nes que le aclaren los motivos de su grande empresa, la decoración de la
propio quehacer, para individualizar las Capilla de los Angeles en Saint-Sulpice.
leyes de su propia pintura. Cuando en Se trata de unas obras que le consumían
1859, casi al final de su vida, buscaba y le agitaban. El mismo lo confiesa en
todavía su color, su camino hacia la na­ una carta que escribió a George Sand:
turaleza, pensaba en un maestro del pa­ “...pues bien, trabajaremos hasta la ago­
sado: “Existe un hombre que pinta de nía: ¿qué otra cosa cabe hacer en el
un modo brillante, sin violentos contras­ mundo, sino emborracharse cuando lle­
tes, que pinta la luz del aire libre... este ga el momento en que la realidad ya no
hombre es Paolo Veronese. Creo que está a la altura de los sueños?”
es el único que ha captado el secreto Una de las diecinueve litografías ejecutadas por
de la naturaleza. Sin imitar su estilo, se Delacroix en 1827 para ilustrar el Fausto de
le puede seguir por muchos caminos D elacroix vivía, por lo tanto, una Goethe. París, Musée Delacroix.
en los que ha encendido verdaderas doble vida. El dandy de los salones, el
antorchas.” frívolo acompañante de bellas damas, tos innatos que nunca satisfarán los ob­
el culto periodista y el aspirante a aca­ jetos reales, y la fantasía del poeta y del
démico, era en realidad un hombre sin pintor darán forma y vida a tales senti­
C u an d o en 1832 emprendió un esperanzas, un hombre que únicamen­ mientos. ¿A quién imita la música, la
largo viaje a Marruecos y Argelia, los te al arte le permitió que revelara algu­ primera de todas las artes?”. Cuando
caminos de la luz y del color se le abrie­ nos fragmentos de sus inquietudes y Eugène Delacroix falleció, el 13 de
ron en toda su plenitud y no sólo esto deseos. Este era el hombre del que agosto de 1863, “el ambiente académi­
sino que, en estos países de sol y co­ Baudelaire decía: “es como el cráter de co todavía le era hostil, pero los jóve­
lor, Delacroix se encontró con gentes un volcán, enmascarado artísticamente nes lo consideraban como el verdade­
diferentes, de una humanidad más fres­ por un ramo de flores”. Es el Delacroix, ro y único maestro de su tiempo, como
ca e inocente, próximas todavía al na­ en resumen, que escribía en el Diario: el auténtico poeta de su atormentada
cimiento de la vida. Descubrió un ero­ “El hombre lleva en su alma sentimien- época” (Alberto Martini).
tismo directo y, por ello, misterioso. Sus
Mujeres de Argel, de 1834, son el fruto
directo de una experiencia que fue tan
directa que le marcaría para siempre y
....... .r ---;— V
que alimentaría toda su pintura de los
años venideros.

P e r o este logro, esta visión que


se abrió ante él con tanta violencia, no
era suficiente. Delacroix, a diferencia
de Goya, no fue un revolucionario del
arte, sino un renovador, y no deseaba
seguir un camino en solitario, no quiso
—¿no pudo?— perderse en sus visiones
interiores; también quería pintar para
los demás y hacer una carrera sin trai­
cionar su arte. Cuando volvió de Ma­
rruecos trabajó en un encargo público
que le ofreció la posibilidad de llevar
a cabo grandes realizaciones decorati­
vas en las que pudo ejercitar toda su
maestría y recapitular la tradición de los Alrededores de Tánger. Acuarela sobre papel de álbum. París, Musée du Louvre, Cabinetdes Dessins.
1822. Oleo sobre tela, 189x246 cm.
LA BARCA DE DANTE París, Musée du Louvre.

La barca de Dante y las Matanzas


d e Quíos son los dos cuadros,
presentados ambos en los salones
de 1822 y 1824 respectivamente,
con los que Delacroix entró
clamorosamente en la escena
de la vida artística parisina.
Con Delacroix se impone una nueva
manera de ver y de representar la
pintura que rompe con la tradición
clásica de David y de su heredero
Ingres. En resumen, se rompe con
los convencionalismos de la
Academia. Delacroix convulsiona
todo hábito visual con su
composición dinámica, con sus
rasgos esbozados, con sus colores,
que se encienden en la pincelada.
En el mes de abril de 1822,
Delacroix escribía a su amigo Saulier
"...La barca de Dante es una sinfonía en verde menor en clave de
para comunicarle que deseaba
rojo", así comentó la pintura Máxime Du Camp. Sobre el fondo verde-
participar en el Salón: “...ahora azul oscuro, resaltan en particular la toca roja del sombrero de Dante
he pintado un cuadro bastante y el contraste entre el tono del manto de Virgilio y el de Caronte,
importante que aparecerá en el visto de espaldas.
Salón. Estoy buscando un golpe Sobre estas líneas, a la derecha, ampliadas, las gotas de agua al lado
de suerte...” El cuadro lo compró de la mujer situada en primer plano, a la derecha. Se han obtenido
Luis XVIII para el Musée Royal del mediante unos toques de colores puros que se funden a poca distancia,
Luxemburgo y recibió críticas produciendo un efecto de agua brillante.
favorables de Géricault y Gros,
quien lo definió como “un Rubens
moderado” . La barca de Dante
representa la travesía de Dante y
Virgilio en la barca de Flegias a
través de la laguna infernal hacia la
ciudad de Dite (Dante, Infierno,
canto VIII). El “motivo” de la barca
en medio de la tempestad simboliza
el drama del hombre preso de las
pasiones y enfrentado a la amenaza
de la muerte, tema que Delacroix
repetirá muchas veces. Aquí el
drama está representado por el
contraste entre las dos figuras
erguidas, envueltas en los mantos
(de colores complementarios, sobre
el verde y el rojo), y el dramático
torbellino de los cuerpos desnudos
Boceto para La barca de Dante, 1821. Dibujo en tinta acuarelada.
que se arrojan sobre la barca.
París, Musée du Louvre, Cabinet des Dessins.
1823-1824. Oleo sobre telo, 417 x 354 cm.
LAS MATANZAS DE QUIOS

Este lienzo, que evoca un trágico El esquema del cuadro


episodio de la guerra de la muestra la estructura
independencia griega, demuestra el de las tres franjas en
que podemos dividir
interés de Delacroix por los temas
la pintura, con la
históricos. La obra provocó gran
complicada
escándalo en el Salón de 1824, por articulación de los
la manera nueva de representar el personajes en primer
color en la luz y en la atmósfera, plano ("ordenados"
a pesar del rigor de las formas en diagonales
y de la composición. opuestas), con el
En las Matanzas de Quíos, la escenario de la batalla
composición se fundamenta sobre en segundo plano y,
tres planos: el primero, formado por finalmente, con el
cielo, salpicado de
el grupo de los heridos y de los
nubes amarillas, al
prisioneros, se recorta sobre el
fondo. La dirección
fondo en el juego de las luces y de de las diagonales
las sombras; el segundo se extiende rige posturas y
en la llanura animada por los movimientos,
combatientes hasta la línea del contrastando el
horizonte; el último se eleva —hasta abandono de las
un tercio del cuadro— para figuras de la izquierda
representar el cielo, cubierto casi con el caballo
por completo de nubes amarillas. encabritado y el
racimo de cuerpos
Delacroix cuida la alternancia de
abrazados, a la
tonos claros y oscuros, con las
derecha.
figuras en segundo plano envueltas
en sombras, para que resalten con tonos ocres y los tonos de sombra, la túnica de la vieja, a la derecha,
todo su dramatismo los personajes resaltan el rojo de los tocados y el y el juego de los tonos cálidos,
situados en la luz, en primer plano. de los pantalones del caballero y el de los grises, de las carnes
El juego de colores está realizado azul de las ropas de la mujer que desnudas del grupo del caballero
con el mismo cuidado: sobre los está en el suelo, a la izquierda, el de y de las esclavas.

Después de haber apreciado la composición, los detalles que la animan: Delacroix pinta los con la inmediatez de la pincelada, en la
que reúne los diversos párrafos de la rostros de los personajes, caracterizando rasgos unidad de la luz que envuelve al grupo del primer
"narración", es interesante descubrir y expresiones, con la riqueza de la paleta, plano y revela a los combatientes al fondo.
1827. Oleo sobre tela, 80x106 cm.
NATURALEZA MUERTA C O N LANGOSTAS Z Z Z " ;:

Esta naturaleza muerta recuerda los


paisajes de Constable y, en su
conjunto, a la pintura flamenca.
Es fácil leer los diferentes planos
de la composición: uno lo constituye
la naturaleza muerta propiamente
dicha, abierto por el escurridizo
lagarto y cerrado por el fusil, la
manta y el ala del faisán, que corta
el fondo; el otro está representado
por el vasto panorama que se
extiende más allá, hasta la línea azul
del horizonte; y el tercero, por la
profundidad del cielo nuboso
que se recorta en la cuarta parte
del cuadro.
Es evidente que lo que más
le interesa al pintor son los colores,
sobre todo los anaranjados y los
rojos (conjugados con los marrones
y los verdes) de los caparazones de
los crustáceos y de las plumas. Las A la izquierda de la composición, Delacroix pinta con unas cuantas y
difuminaciones marrones del terreno rápidas pinceladas las figuras de cuatro caballeros con chaquetas
constituyen el bastidor más allá del encarnadas, que dan a la escena una repentina sensación de
cual se abre el paisaje donde se vitalidad.
atisban a lo lejos los cazadores
de chaquetas encamadas.
Del Diario de Delacroix: “ ‘Unidad’ .
Si nos fijamos en las cosas que nos
rodean, sea un paisaje o un interior,
observamos que entre los objetos
que aparecen ante nosotros existe
una especie de unión, producto de
la atmósfera que los envuelve y de
los reflejos de todo tipo que, por
decirlo de alguna manera, hacen
que los objetos participen en una
especie de armonía general.
Se trata de una fascinación de la
cual la pintura no puede prescindir.
Parece como si la mayoría de los
pintores no hubiera observado en la
naturaleza esa armonía necesaria
que constituye, en una obra de Este triángulo cromático, construido según un esbozo de uno de los
pintura, una unidad que ni siquiera " carnets" del pintor, muestra su concepto sobre los principios
las líneas son suficientes para crear, fundamentales del color: mezclando de dos en dos los colores
primarios (rojo, amarillo, azul) se obtienen los secundarios (naranja
a pesar de la más inteligente
violeta, verde); éstos, a su vez, contrastan con los primeros, el
disposición. Sería superfluo naranja con el azul, el verde con el rojo, el violeta con el amarillo
decir que los pintores poco (y son los colores " complementarios"). Es una anticipación del
atraídos por el color ni siquiera lo "círculo cromático", fundamental para los pintores del XIX.
han tenido en cuenta.”
ESTUDIOS PARA LA MUERTE 1826-1827. Pastel, 44x58 cm.
DE SARDANAPOLO París, Musée du Louvre.

La nueva manera de pintar, la


elección de una paleta rica en
armonías y contrastes cromáticos, la
pastosidad de una pincelada capaz
de crear y subrayar espesores y
volúmenes quedan patentes en la
Muerte de Sardanápalo. La aparente
confusión de cuerpos, objetos, telas,
hace del cuadro un extraordinario
ejemplo de pintura, libre de todo
canon académico. Inspirada quizá en
el drama de lord Byron, la tela fue
expuesta en el Salón de 1827 donde
suscitó violentas críticas.
En los estudios para la Muerte de
Sardanápalo, la fogosidad y la
imaginación de Delacroix se
encuentran exaltadas por la frescura
y la inmediatez del pastel que marca
el contorno de las figuras, negras o
color sepia, y disuelve sobre el
fondo ocre los tonos claros, blancos
y rosas de las carnes de la
muchacha abandonada en el lecho y
La Muerte de Sardanápalo, 1827. Oleo sobre tela, 395x495 cm. París, Musée du Louvre.
los tonos marrón y negruzco del
esclavo que tira de las riendas del
caballo, a la izquierda de la pintura.
Se trata tan sólo de esbozos que, sin
embargo, “hablan” como un cuadro
destacar mejor los diferentes planos
acabado. Pero ¿en qué consiste el
de los objetos. Si es muy marcada,
“acabado” de un cuadro? Es el
los hace avanzar y, al contrario, los
propio Delacroix quien responde a
aleja. [...]. En la naturaleza existen
la pregunta cuando define en su
tantos contornos como pinceladas.
Diario la pincelada:
En todas las artes es necesario
“Muchos pintores evitaron
remitirse a los medios
patentizarla, pensando que sin duda
convencionales que constituyen un
se acercaban más a la naturaleza,
lenguaje que les es propio. ¿Qué es
donde indudablemente no existe.
un dibujo en blanco y negro si no un
La pincelada es un medio como
convencionalismo al cual el
otro cualquiera para contribuir a
observador está acostumbrado y que
expresarse en pintura. Ciertamente,
no impide a la imaginación ver en
una pintura puede ser muy bella sin
esta traducción de la naturaleza un
mostrar la pincelada, pero es pueril
equivalente completo?”
pensar que por esta razón se acerca
al aspecto de la naturaleza. Sería lo
mismo que se realizaran en el
cuadro relieves coloreados con el El estudio a pastel de la esclava posee una
pretexto de que los cuerpos tienen gran inmediatez y un acusado dramatismo en
relieve. [...]. La pincelada, utilizada su movimiento, marcados por el contorno color
sanguina y evidenciados en los volúmenes de la
convenientemente, sirve para
torsión del cuerpo.
“ ^
.. A -/ó lo la soledad y la tranquilidad en la soledad permiten
disponerse a realizar una labor y acabarla” .
“ ...E l estudio está completamente vacío. ¿Quién lo creería? Este lugar,
que me ha visto rodeado de todo tipo de pinturas, de muchas que me
agradaban, cada una de las cuales despertaban un recuerdo o una
emoción, también me agrada en su soledad... y y

Eugéne De/acroix
1830. Oleo sobre tela, 260x325 cm.
LA LIBERTAD G U IA N D O AL PUEBLO París, Musée du Louvre.

Las tres gloriosas jomadas de julio A la manera de los


de 1830, testigos de la victoria de "clásicos", Delacroix
la burguesía parisiense unida a estudia la figura de la
los estudiantes y a los proletarios mujer que sostiene la
bandera esbozando su
contra la monarquía reaccionaria de
cuerpo desnudo, que
Carlos X, exaltan y conmueven a
luego revestirá con los
pintores y escritores. Entre ellos ropajes de la Libertad.
a Delacroix, que, con La Libertad Un esbozo a lápiz,
guiando al Pueblo , afianzó de con el típico
manera definitiva su voluntad de movimiento en vórtice
participación política en los de Delacroix,
acontecimientos de la historia de particularmente
Francia. Así, el camino que abrió fascinante en el
David fue recorrido por Delacroix claroscuro apenas
esbozado y en el
con el mismo espíritu político, pero
signo que va
con una pintura nueva, inflamada
perdiéndose,
por los contrastes de los colores, difuminándose, en
animada por una renovada el blanco del papel.
conciencia y recorrida por un
movimiento capaz de hacer partícipe
al espectador.
Delacroix, que no participó en las
jomadas de julio de 1830, prestó sus
rasgos al personaje, situado a la
derecha de la “Libertad”, con
sombrero de copa y fusil.
¿Qué es lo que más impacta del
cuadro? En primer lugar su
significado político: más allá
de la retórica y de la intención
propagandística, el cuadro se
configura como la primera
composición política de la pintura
moderna (después de las pinturas
de Goya).
Y luego su valor pictórico: la
composición rigurosa, la definición
y el movimiento de las principales
figuras, la armonía de los colores
(sobre los tonos grises y ocres del
conjunto resaltan el rojo y el azul de
la bandera, el azul de la chaqueta y
el rojo del rostro del hombre herido
que levanta la cabeza a los pies de
la Libertad); elementos todos estos
que confieren a la pintura el ímpetu
y la autenticidad que hacen de ella
La composición de la escena, en la articulación de los personajes,
uno de los manifiestos de la pintura está comprendida en el interior de un triángulo, con el vértice
moderna. en el puño de la mujer que sostiene la bandera.
“¡Es tan bello como en tiempos de A la derecha, dos
Homero! En el gineceo, la mujer se estudios a acuarela y
ocupa de los niños, hila la lana o teje lápiz de mujeres en un
harén. Delacroix se
espléndidos tejidos. La mujer, tal
servirá de estos
como yo la entiendo, es así...”
estudios de 1832 para
Esto escribía en su Diario Delacroix realizar la tela de
comentando su visita a un harén, Mujeres de Argel.
durante su breve estancia en Debajo, Album de
Argelia (25-28 de junio de 1832). esbozos de
Fascinado por el ambiente, por Marruecos, 1832.
la luz y los colores, Delacroix tomó Pluma y acuarela,
193x 127 mm (la .. v ¿K k á? r*>
apuntes y trazó rápidos esbozos que
luego elaboró en la tranquilidad de página). París, Musée
su estudio. De los recuerdos y de du Louvre, Cabinet «v*-*
des Dessins.
los apuntes nació y tomó forma la
gran tela con las figuras de las V ,
cuatro mujeres... (para la primera
de ellas, la de la izquierda, posó
una modelo parisina).
“Este poemita íntimo, lleno de
quietud y de silencio, repleto de
ricos paños y chucherías, exhala un
“ V
indecible y agudo perfume de lugar J-!/sta es la mujer como yo la entiendo, no
perverso que nos transporta lanzada a la vida sino retirada en su corazón, para la
rápidamente hacia los limbos realización más secreta, más voluptuosa, más
insondables de la tristeza...” Las conmovedora de sí misma, j y
palabras de Baudelaire al contemplar
el cuadro penetran en el interior del Eugène Delacroix
clima de la obra quizá hasta más allá
de las intenciones de Delacroix.
Su gran capacidad de dar un sentido
a las cosas, a las formas y a las
posturas, además de la riqueza de
la composición, de los colores y
de los detalles, logra que una
imagen aparentemente rica y serena
adquiera un profundo significado de
melancolía y tristeza propias de una
prisión dorada. Una atmósfera que
invade toda la obra, patente sobre
todo en la expresión de los rostros,
en el abandono de los cuerpos,
en la propia cualidad de la pintura.
La estructura compositiva subraya
el abandono de la primera figura
situada a la izquierda.
Las dos mujeres situadas en el
centro parecen conversar
sumisamente y están dispuestas,
según la costumbre de Delacroix,
en una especie de “contrapunto”,
La composición está construida por diagonales que van de la parte superior izquierda hacia la
es decir de reciprocidad de formas, derecha, interrumpidas por la andadura rectilínea vertical de la figura femenina de pie y que
que la postura y el volumen hacen crea, con el movimiento de la cabeza y de las caderas, el habitual contraste en las obras de
más sugerentes. Delacroix entre movimiento e inmovilidad. La figura de la izquierda está cómodamente echada
La mujer de color situada a la con una inclinación que ¡unto a la de la cortina define la dirección y el plano de luz.
derecha, que se vuelve para saludar
con un gesto breve de la mano Abajo, a la izquierda: Odalisca echada, 1827. Oleo sobre tela, 24,5x32,5 cm. Lyon, Musée
a sus compañeras, da la sensación des Beaux-Arts. De 1825 a 1832 Delacroix ejecutó varios desnudos sensuales y extremadamente
de haber atravesado de puntillas luminosos.
toda la escena, para desaparecer A la derecha, Ingres: La odalisca y la esclava, 1842. Oleo sobre tela. Baltimore, Walters Art
luego más allá de los límites Callery. Otro lánguido desnudo en un cuadro de ambientación oriental, casi contemporáneo
del cuadro. a la tela de Delacroix.
1837. Oleo sobre tela, 98x132 cm.
LOS POSESOS DE TANGER Nueva York, colección J.Hill.

A su regreso de Africa, después de


aquel viaje tan excitante que le
exaltó los sentidos hacia la acción y
la contemplación al mismo tiempo,
Delacroix fue reclamado para
realizar importantes encargos
públicos. Así se encontró
debatiéndose entre dos experiencias
opuestas: por un lado las profundas
y violentas emociones del mundo
oriental y, por el otro, el deseo de
recrear la "gran pintura” de los .
maestros del pasado. Este
enfrentamiento íntimo le sugirió
obras de diferente inspiración,
aunque los dos momentos no
permanecieran separados sino que
interfirieran los unos con los otros,
a pesar del carácter diverso de las
obras. Sin embargo, se impusieron
las obras inspiradas en temas
orientales más que las de carácter
mitológico o erudito, no sólo por el
frescor de inspiración, la inmediatez
de la escritura pictórica y los valores
plásticos, sino sobre todo por la
participación sentida que lo llevó
a indagar la realidad sorprendente
del alma humana y de su mundo.
Además de los numerosísimos
esbozos que utilizó para hacer sus
obras, Delacroix adquirió en Africa
un nuevo sentido del color que
enriqueció su paleta.
Si las Mujeres de Argel constituyen
el inicio de esta fase, ofreciéndonos f ^ ZT*
atisbos del mundo femenino de ^
Oriente, los Posesos de Tánger, \fS f; '
que reproducimos en las páginas
siguientes, nos presentan el
frenético alboroto de los secuaces
del marabuto Sidi-Mohammed-ibn-
Aissa, logrando captamos una vez
más. Delacroix nos arrastra con él a
la calle, en medio de la gente (o si
lo prefieren, nos invita a que nos
asomemos con las dos comparsas de
la derecha, en lo alto del bastidor Un interior morisco (página del cuaderno de apuntes de Delacroix) apenas esbozado a lápiz
blanco que cierra la escena): una y "manchado"con las transparencias de la acuarela diluida, capaz de captar la luminosidad de
larga pared de casas en sombra con la atmósfera. "Deberían hacerse cuadros esbozados que tuvieran la libertad y la franqueza
breves escorzos de sol, que se del esbozo. " (Delacroix.)
El esquema de la izquierda deslaca las tres
EL ESBOZO
franjas de la estructura compositiva del cuadro
He aquí algunas de las muchas anotaciones de
que se reproduce en las páginas siguientes; la
Delacroix sobre lo que es la forma más rápida
inferior comprende a la multitud, precisada con
y más inmediata de la expresión, el esbozo:
exactitud en las figuras de los personajes y en
"Una de las grandes ventajas del esbozo con
los distintos episodios; la central, las fachadas
el tono y el efecto de conjunto sin preocuparse
de las casas en sombra; y, finalmente, la
de los detalles consiste en que estamos
última, el espacio del cielo apenas nublado. La
obligados a introducir solamente aquellos que
procesión se encamina de derecha a izquierda
son absolutamente necesarios." " Los pequeños
y una pared de luz, sobre la que se asoman un
esbozos son mucho más seguros y están mejor
hombre y una mujer, constituye el elemento de
dibujados que los grandes cuadros."
partida en el extremo derecho de la pintura.
"De la diferencia entre la literatura y la pintura
Las tres franjas se caracterizan por los colores:
sobre la impresión que puede producir el
azul la más alta, amarillo ocre y blanco la
esbozo de un pensamiento, es decir, de la
central, contrastes en rojo, ocre, verde y azul
imposibilidad de esbozar la literatura [...]
en la franja inferior.
En cambio cuatro trozos pueden resumir toda
la impresión de una composición pictórica
En pintura el trazo bello, un esbozo expresivo,
pueden igualar a las obras más acabadas."
"Lo que hace del esbozo la expresión por
excelencia, no es la supresión de los detalles,
sino su subordinación a las grandes líneas que en
primer lugar deben conmover [...] En los grandes
artistas, este esbozo no es un sueño; una nube
confusa, no es un conjunto de trazos que a duras
penas se puedan aferrar; únicamente los grandes
artistas parten de un punto determinado y
recorta sobre el azul transparente precisamente a esta expresión pura es tan difícil
del cielo, sirve de fondo a la volver en la ejecución larga o rápida de la obra."
multitud de alborotados secuaces.
Una multitud de individuos, cada
uno de ellos captado en una postura
y con una indumentaria particulares
(en la armonía de los colores
encendidos, que los blancos avivan)
entre los que distinguimos: la figura
femenina de la izquierda envuelta en
los suaves pliegues del manto
blanco; los dos espectadores de la
derecha, con el contraste de los
barraganes en blanco y negro; el
caballero de la capucha negra junto
al azul del estandarte al viento; el
grupo de los alborotados en el Estos esbozos a pluma
centro de la escena. La pintura se de caballeros (París,
Musée du Louvre)
convierte de esta manera en la
ilustran la capacidad
representación no sólo de un
de Delacroix de
acontecimiento, sino de un detener el instante de
movimiento colectivo y de un la visión con un trazo
sentimiento, en la emoción de una rápido, nervioso,
escena que logra reencontrar y sensible, que exprese
exaltar en la transfiguración pictórica formo y movimiento.
la verdad de los apuntes del natural.
CRISTO EN EL LAGO DE GENEZARETH Zürich, colección privado.

Delacroix realizó unas diez versiones


de este episodio de los Evangelios
que pueden distinguirse en dos
grupos, caracterizados
iconográficamente por la presencia
de la barca de remos o la barca de
vela. Por un lado, entonces, el
interés y el estudio del mar que le
fascinaba; por el otro, la voluntad
de expresar, a través de la
representación del desafío del
hombre al mar, el eterno conflicto
de la materia contra el espíritu.
Esta versión está estructurada sobre
la diagonal que discurre desde la
parte superior izquierda hacia la
derecha, como la mayor parte de
las otras, y nos representa la barca
levantada por las olas, con la
descompuesta inquietud de los y de los cuerpos, los rojos de los En el esquema se
apóstoles que contrasta con el sueño mantos, el tierra tostada de las dos ponen de manifiesto
tranquilo de Jesús. Aun dentro de la figuras que enmarcan la de Cristo, las correspondencias
aparente confusión de los entre los personajes
único punto de luz, envuelto en el
sobre el lago
movimientos, podemos encontrar el azul-celeste del manto.
tempestuoso; la
“orden” que guía la estructura de la Se trata de una gran pintura, pero composición diagonal-
composición en una especie de sobre todo de un gran himno a la fe la colina triangular
simetría de las posturas de los que triunfa por encima de las que con su perfil
personajes con respecto a la pasiones humanas y de la angustia subraya la presencia
diagonal. Detrás del hombre que de la muerte. protagonista de Jesús.
se aferra a la proa de la barca,
Delacroix dispone a los dos remeros
preocupados por la boga; luego la
escena se abre en las dos figuras
que sobresalen de los bordes de la
barca, a la izquierda y a la derecha;
el ritmo prosigue en los brazos
abiertos de la pareja de apóstoles
que preceden a las últimas dos
figuras, anteriores y posteriores a
Cristo. La escena está ocupada casi
por completo por los tonos verde-
azulado de las olas espumosas que
levanta el viento, dejando una fina
franja para el cielo apenas aclarado
en el horizonte, mientras la masa
piramidal de las costas lejanas, en Théodore Géricault: Los náufragos de la Medusa, 1810. Oleo sobre
correspondencia con la popa de la tela, 491x716 cm. París, Musée du Louvre. Delacroix contempla con
barca, subraya la figura de Jesús; pasión el lienzo de Géricault, y en su pintura renueva su pathos y su
sobre los tonos del mar resaltan los inspiración. "No logro expresar toda la admiración que me inspira",
tonos oscuros y tierra de la madera escribe Delacroix.
1855. Oleo sobre tela, 173x359 cm.
LA CAZA DE LEONES Bordeaux, Musée des Beaux-Arts.

Este fragmento de una tela confieren esplendor y fuerza a la Bajo estas líneas, el
parcialmente destruida por un pintura: el ocre anaranjado del dibujo reconstruye los
incendio en 1870 es una de las obras pelaje de la fiera sobre el verde-azul motivos principales
más extraordinarias de Delacroix. del fondo, los tonos rojos y amarillos de la composición
El poeta Baudelaire diría acerca de de las casacas sobre el verde de los originaria del
cuadro, destruido
este lienzo: “...nunca unos colores prados. Pinceladas de color más
parcialmente, por un
tan intensos penetran en el alma por intenso, cargadas de tonos tierra
incendio, en 1870; las
el canal de los ojos.” La obra de sombra, delimitan todavía los referencias a Rubens,
completa evocaba la Caza del león contornos, dibujando mejor los al vigor plástico y al
de J. Gérard, pero sobre todo se detalles y dando más relieve movimiento en vórtice,
inspiraba en el vigor plástico de a los volúmenes. son evidentes. El
Rubens. Cuando fue expuesta en Al final, pinceladas más densas cuadro fue copiado
el Salón de 1855 suscitó, como acentúan las luces, el esplendor de por Odilon Redon,
siempre, reacciones diferentes; los blancos, el brillo de las armas, cuya obra constituye
pero, más allá de las críticas, mientras veladuras transparentes el testimonio del
cuadro primitivo
entusiasman, en la parte de la alejan en la atmósfera a los
íntegro.
pintura que ha sobrevivido, el ritmo personajes del fondo.
turbulento, la violencia de la acción,
la armonía de los colores, que
anuncia los audaces juegos de
colores de los “Fauves”.
Imaginemos, por un momento, el
cuadro con la escena de la caza
completa y observemos cómo ha
trabajado el artista. En primer lugar,
el esbozo sobre la tela, preparada
con yeso encolado, según la técnica
de la pintura veneciana; de los
esbozos tomados del natural, de los
dibujos de caballeros, caballos,
tigres y leones, Delacroix extrae las
formas en movimiento, los caballos
revueltos, los guerreros heridos por
los colmillos, la fiera que triunfa
por encima de la ferocidad de los
hombres. Los contornos están
trazados con un pincel fino,
empapado en el color que obtiene
del tferra de Siena y del negro,
diluidos; con la misma mezcla
transparente Delacroix destaca las
zonas principales de luz y de
sombra, procediendo desde las
zonas oscuras hacia las luminosas. A la izquierda, Estudio
de la caza del león,
El blanco del turbante de un cazador,
1854. Oleo sobre tela,
herido, es el punto de partida.
86x115 cm. Francia,
A medida que el trabajo avanza colección privada.
las sombras adquieren relieve y Este estudio puede ser
transparencia con las veladuras considerado como la
del color reflejado. Pero son los primera idea del
contrastes entre tonalidades los que laborioso tema.
‘ L J
JT A e hecho unos esbozos de las Cazas de Rubens: hay
tanto que aprender de sus exageraciones y de sus formas
barrocas como de las reproducciones más fieles, y y
1858. Oleo sobre tela, 105x81,5 cm.
EL RAPTO DE REBECA París, Musée du Louvre.

El tema del rapto de Rebeca, En el esquema resaltan los elementos de la


que Delacroix ya había tratado composición: la torre central que se cierne
anteriormente, está inspirado en sobre el grupo del caballero y Rebeca raptada;
la disposición en diagonal de las figuras
Ivanhoe, de Walter Scott. Este lienzo
principales; el primer plano en sombra; el
se inspira en el expuesto en el Salón
movimiento en vórtice (copiado de Rubens),
de 1846, que había suscitado que confiere al conjunto la sensación de
comentarios críticos por las dramatismo y movimiento.
“desproporciones” y el “caos de los
colores”, aunque también alabanzas
del crítico Manz, quien exaltó su Abajo, Pieter Paul Rubens: El rapto de las
movimiento, y de Baudelaire, que Sabinas, detalle, 1635 ca. Oleo sobre tela.
supo leer en él la armonía y el Londres, National Gallery. El tema del rapto
contraste de los colores. se expresa aquí con todo su dramatismo.
Aquí, el esquema compositivo está El descubrimiento de la pintura de Rubens fue
una verdadera revelación para Delacroix que
emplazado no ya sobre una diagonal,
encontró reflejadas sus propias emociones
sino sobre una espiral ascendente en el esplendor colorista y en el dramatismo
que evoluciona de izquierda a compositivo del gran flamenco, cuya influencia
derecha hacia arriba y luego hacia la es manifiesta en muchas de sus obras.
izquierda de las torres de los muros.
Esta línea sinuosa alberga las figuras
de los protagonistas, encerradas en
la parte derecha del cuadro: el
caballo blanco, inquieto, frenado por
el guerrero armado con una lanza,
que espera al raptor que lleva a
Rebeca sobre los hombros, mientras
otro soldado les vigila la retirada. La
parte superior izquierda del cuadro
está destinada a la representación de
los muros con torres y almenas; la
central, de la que sale el humo del
incendio, insiste con su volumen
en el grupo de los personajes,
el caballero y la muchacha,
estrechamente unidos en el
torbellino de los movimientos,
en la agitación de Rebeca raptada.
Sobre el tono oscuro, en sombra,
del fondo de los muros resaltan el
blanco luminoso y el rojo de las
ropas de Rebeca, con el toque azul
del echarpe y el blanco ocre del
manto del raptor, vestido con la
malla de tonos oscuros; a los
elementos en sombra del primer
plano a la izquierda se contraponen
el blanco de la manta del caballo,
el rojo de las ropas y el azul del
turbante del guerrero que frena
su ímpetu.
Detalle. 1860. Oleo sobre tela, 50x60 cm.
CABALLOS SALIENDO DEL MAR Washington, Phillips Collection.

Son muchos los artistas que han Además de por el


pintado caballos, no sólo en las color, este lienzo
escenas generales, a menudo en la destaca por la
batalla, sino como modelos en sí composición, que
mismos. Sin embargo los caballos de dispone a los dos
caballos a los lados
Delacroix tienen unas características
de un eje simétrico,
particulares: están captados siempre
abriéndolos como
en movimiento y, casi siempre, están en abanico, en el
representados en pareja, el uno enarbolado de los
frente al otro o uno al lado del otro; cuerpos y en la
de manera instintiva o bien inclinación de las
siguiendo un calculado cabezas, en un juego
razonamiento, Delacroix los sitúa en de "contrarios" y de
“contraposición”, es decir, según correpondencias (la
una reciprocidad que ve en uno la inclinación del cuello
del caballo de la
imagen reflejada del otro,
izquierda es la misma
acentuando el volumen de las
que la del tronco del
figuras y la profundidad de la caballero).
escena.
Los caballos de Delacroix poseen un saliendo del mar son también un sobre el ocre de la colina del fondo,
algo épico y extraordinario: según la recuerdo, una imagen lejana revivida mientras que el ocre de las crines
concepción romántica, ve en el en el sueño, en un canto de luz y de del otro caballo se destaca del azul
caballo no sólo la elegancia de la color. del cielo, en el juego de los colores
línea, el arranque de las formas, los A los tonos cálidos del caballo complementarios que trasciende la
tonos del pelaje, sino que los marrón se unen los tonos fríos del realidad. Delacroix, en la oscuridad
convierte en símbolo de su pintura, caballo azul, sobre el que destaca el de su estudio, sabe hacer revivir los
del movimiento, de las pasiones y rojo de la chaqueta del caballero; el colores de Marruecos y las formas
de las inquietudes. Así, los Caballos perfil del caballo azul se recorta de sus amados caballos.

Pieter Paul Rubens: El rapto de las hijas de Jacques-Louis David: Rapto de las Sabinas, Théodore Géricault: Insignia de mariscal,
Leucipo, detalle, 1617 ca. Oleo sobre tela. detalle, 1799. Oleo sobre tela, 386x520 cm. detalle, 1813-1814. Oleo sobre tabla,
Munich, Alte Pinakothek. Delacroix admira París, Musée du Louvre. En el Rapto de las 44,5x37 cm. Zurich, Kunsthaus. A Géricault le
sobre todo los caballos de Rubens, con sus Sabinas, David pinta una magnífica cabeza de atrae particularmente el mundo de los
movimientos en vórtice y encabritados caballo, que destaca en la lucha por encima de caballos que estudia, dibuja y pinta en
con las crines al viento. la lanza del guerrero situado en primer plano. las posturas más variadas.
" U N GRAN G E N IO ENFERMO DE G E N IO " (Baudelaire)

JAI adié era más seductor que época: evocaciones medievales, esce­ serenidad olímpica y el tormento ma­
él cuando quería. Sabía dulcificar la fie­ nas inspiradas en las obras de la litera­ nierista; la línea que define y el color
reza de la expresión con una sonrisa lle­ tura, retratos. Lo mismo que en aque­ que exalta y envuelve. La realidad de
na de urbanidad... Era suave, atercio­ llos años estaba haciendo el gran In­ los cuerpos y el ojo visionario de la psi­
pelado, acariciante como uno de gres. A pesar de su formación académi­ que. En un París acostumbrado a los
aquellos tigres de los que sabía captar ca, la pintura de Delacroix provocaba convencionalismos del decoro, del di­
tan bien su gracia elástica y formida­ escándalo. Sustancialmente se trata de bujo, de la forma, de la monumentali-
ble... En los salones susurraban: ‘Lás­ una cuestión de forma que en el arte, sin dad, al dominio de las pasiones y a la
tima que un hombre tan fascinador embargo, lo es todo. Y la forma de De­ lucidez del intelecto, Delacroix exhibía
haga cuadros de ese tipo...’ ” (Théophi- lacroix, desde sus primeras obras, des­ “un color encendido y brillante, com­
le Gautier). Cuando Gautier escribió es­ de las telas con los títulos más impro­ posiciones dinámicas, donde el dibu­
tas palabras, Delacroix todavía era jo­ bables para el gusto actual —La barca jo se tuerce y se agita siguiendo el rit­
ven, empezaba su vida artística y ya de Dante, Las matanzas de Quíos, La Li­ mo fluido de la forma... Su mundo
llevaba ¿ mundo del arte la semilla de bertad guiando al Pueblo—, revela las poético está recorrido por inquietudes
su diversidad. ¿En qué consistía el contradicciones y las convicciones de literarias, está punteado por angustio­
“tipo” ultrajante de sus pinturas? En el un genio atormentado y dividido. Rafael sas preguntas metafísicas, está agitado
fondo, los temas eran los típicos de la y Miguel Angel, Tiziano y Veronese, la por las pasiones...” (Alberto Martini).

DELACROIX Y SU TIEMPO
SU VID A Y SU O BRA LA H ISTO RIA LAS ARTES Y LA CULTURA

1798 Eugène Delacroix nace el 26 de abril en Charenton- Campaña de Egipto de Napoleón Chateaubriand empieza El genio del cristianismo
Saint-Maurice en el seno de una familia acomodada Jovellanos es nombrado ministro de Gracia y Goya pinta los frescos de San Antonio de la Florida
Justicia

1816 Estudia en el taller del pintor neoclásico P.N.Guérin Luis XVIII vuelve al trono de Francia tras el fracaso B.Constant de Rebecque: Adolphe
en Paris. R. Soulier le enseña la técnica de la de los Cien días de Napoleón en 1815 G.Rossini: Otelo. Primera representación en Roma
acuarela y el inglés Proclamación de la independencia de Argentina de El Barbero d e Sevilla

1817 Entra en la Ecole des Beaux-Arts donde conoce a En Alemania la fiesta de Warlburg se transforma en T.Géricault: La carrera d e los caballos bereberes
Géricault una manifestación contra el "sistema Mettemich” J.Constable: El molino de Flatford
F.Schubert: Sonata en la mayor y La trucha

1820 Géricault le confia un encargo: La Virgen del En Milán son arrestados algunos carbonarios, entre Keats: Odas
Sagrado Corazón ellos Silvio Pellico y Piero Maroncelli P.B.Shelley: A una alondra; Prometeo liberado
En otoño padece unas fiebres misteriosas, primer Mettemich obliga a aceptar el principio de A.Manzoni: El conde de Carmagnola
síntoma de la laringitis tuberculosa a causa de la intervención a sus aliados en el Congreso de N.Paganini: 24 Capricci para violín
cual morirá Troppau

1822 Escandaliza en el Salon con La barca de Da$te Insurrección griega contra Turquía, reprimida con A.Manzoni: Adelchi
Inicia la redacción d ei Diario dureza “ V.Hugo: Odas

1824 Expone en el Salon Las matanzas de Quios, Carlos X sucede a Luis XVIII en el trono de Francia Muerte de Lord Byron en Missolungi
considerado como el manifiesto de la escuela Proclamación de la República en México L.van Beethoven: Novena Sinfonía
romántica C. Brentano: La fundación de Praga

1826 Estrecha sus relaciones con los románticos, sobre Conferencia de Panamá: fracasa la tentativa de A.de Vigny publica los Poèmes antiques et
todo con Victor Hugo. El Consejo de Estado le Simón Bolívar de crear una Confederación m odem es
encarga El em perador Justiniano. En mayo, expone sudamericana
Grecia en las ruinas de Missolungi a beneficio de
los independentistas helenos

1827 Expone once obras en el Salon, entre ellas la Destrucción de la flota turco-egipcia en Navarino G.Leopardi publica sus Operette morali
Muerte d e Sardanápalo, que escandaliza y lo priva por pane de una escuadra naval anglo-franco-rusa A.Manzoni: I promessi sposi
de los encargos oficiales. Exposición en Londres Regencia del conde Capodistria en Grecia Muerte de Beethoven

1830 Termina La Libertad guiando al Pueblo En el Reino de las Dos Sicilias, a la muerte de Stendhal: El rojo y el negro
Colabora asiduamente en la “Revue de Paris" Francisco I sube al trono su hijo Femando II F.Chopin: Dos conciertos para piano
En Francia, revolución de julio. Luis Felipe de J.C.Corot: La catedral de Chartres
Orleans es proclamado rey

1832 Viaja a Marruecos con el conde de Momay con una Polonia pasa a ser provincia rusa Silvio Pellico: Le mie prigioni
misión ante el sultán de Argelia. Estos seis meses Otón I de Wittelsbach es elegido rey de Grecia Segunda parte de Fausto y muerte de Goethe
serán para él una gran fuente de inspiración Se difunde la sociedad secreta “Giovine Italia” Larra comienza a publicar El pobrecito hablador
; UN DIARIO REVELADOR ; res dan cuerpo escribiendo, pero alte­ pintura romántica contra las constric- |
rando su profunda esencia. Así sucede ciones neoclásicas” (Lee Johnson,
que a los espíritus groseros les con­ 1963); y se trata en verdad de una obra
E l 8 de octubre de 1822, Dela- mueve más la obra de los escritores de ruptura, aunque la fuente primaria
croix escribió en su Diario: “Cuando he que la de los músicos o pintores. de la suntuosa y erótica figuración sea
hecho un buen cuadro, no he escrito un El arte del pintor afecta más al co­ Rubens, el maestro que Delacroix con­
pensamiento, dicen. ¡Qué superficiales razón del hombre cuanto más ligado pa­ sideraba “homérico”, entendiendo con
son! Quitan todas las ventajas de la pin­ rezca que está a la materia: porque el este adjetivo los sentimientos fuertes,
tura. El escritor lo debe decir casi todo pintor, al igual que la naturaleza, da ‘‘el verdadero grito del sufriente, el su­
si quiere que lo entiendan. En la pintu­ exactamente tanto a lo que es finito dor del combatiente y del trabajador,
ra se llega a formar una misteriosa re­ como a lo que es infinito lo que le per­ los detalles atroces a menudo provoca­
lación entre el alma de los personajes tenece, es decir lo que el alma encuen­ dos por el exceso, la sangre, las lágri­
y la de quien observa el cuadro. Este tra, en los objetos que solamente afec­ mas que nos hacen hombres.” El cua­
ve figuras que pertenecen a la natura­ tan a los sentidos, que la conmueva dro se inspiraba en un texto de Byron,
leza, pero en su interior comprende el íntimamente.” que, junto con Shakespeare, fue una de
verdadero pensamiento que es común En 1827 la Muerte de Sardanápa- las fuentes preferidas de Delacroix y,
a todos los hombres, al que los escrito- lo aparece como “el manifiesto de la como Shakespeare, poeta de la desme­

1833 La protección del ministro del Interior Adolphe El Parlamento británico decreta la abolición de la J.Michelet empieza a publicar su Historia d e Francia
Thiers le vale el primer encargo oficial importante , esclavitud en las colonias y aprueba una ley que H.de Balzac: Eugénie Grandet
la decoración del Salón real en el Palais Bourbon reglamenta el trabajo de los niños en las fábricas A.S. Pushkin: Evgenij Onegin
Conoce a Jenny Le Guillon, que en 1834 se Faraday: estudios sobre la electrólisis F.Mendelssohn: Sinfonía italiana
convierte en su gobernanta. Empieza su relación
co n su prima Jo se p h in e d e Forget

1838 Derrota de su candidatura al Institut de France por Inglaterra: Coronación de la reina Victoria Stendhal: La cartuja de Pama
segunda vez, lo que no le impide recibir de Luis Se establece en Manchester la Anti-Com Law E.A.Poe: Las aventuras de Arthur Gordon Pym
Felipe el encargo de la decoración de la biblioteca League contra el proteccionismo sobre el grano Victor Hugo: estreno de Ruy Blas
del Palais Bourbon y el de la Entrada d e los Dickens: Oliver Twist y Nicholas Nickleby
cruzados en Constantinopla para Versalles

1840 Recibe el encargo de la decoración de la biblioteca Traslado de las cenizas de Napoleón a los Inválidos P.Mérimée: Colomba
del Luxemburgo en París. Pinta la Piedad para la Fracasa la tentativa de golpe de Estado de Luis M.I.Lermontov: Un héroe de nuestro tiempo
iglesia de Saint-Denis du Saint-Sacrement de París Napoleón en Boulogne

1850 Trabaja en el panel central de la Galería de Apolo, En Piamonte, Cavour entra en el gabinete de C.Dickens: David Copperfield
en el Louvre Azeglio K.Marx: La lucha de clases en Francia
Acuerdo de Olmütz entre Austria y Prusia R.W.Emerson: Hombres representativos

1851 Nuevo fracaso para un escaño en el Institut En Francia, golpe de estado de Napoleón III H.Melville: Moby Dick
Encargo para la decoración del Salón de la Paz en Retomo al absolutismo en Austria con el “sistema J.Ruskin: Las piedras d e Venecia
el Hotel de Ville de París. Es nombrado consejero Bach" G.Verdi: Rigoletto
municipal

1855 Participa en la primera Exposición Universal de Muere Nicolás I de Rusia y sube al trono G.Courbet es rechazado en la Exposición Universal
París donde se exhiben sus obras principales Alejandro II con su obra El taller del artista
Es nombrado comendador de la Legión de Honor R. Browning: Hombres y mujeres

1856 Constante agravación de su enfermedad. Presenta Fin de la guerra de Crimea y Tratado de París Madame Bovary de G.Flaubert aparece en la
por octava vez su candidatura al Institut de France y En España, fin del Bienio progresista “Revue de Paris"
es aceptada Perlin inventa los colores sintéticos R.Wagner termina Las valquirias y comienza
Sigfrido

1859 Participa por última vez en el Salon con 34 obras Napoleón III aliado del reino de Cerdeña contra C.Darwin: El origen de ¡as especies
Austria; victoria franco-piamontesa contra los J.A.Goncarov: Oblomov
austríacos en Solferino y en San Martino C.Gounod: Fausto

1863 Agravación de la enfermedad En España, caída de la Unión Liberal Le Déjeuner sur l'herbe de Manet escandaliza en el
Muere el 13 de agosto en París, apretando Convención militar entre Prusia y Rusia Salón de los Rechazados
la mano de la fiel Jenny Los nacionalistas griegos piden a Inglaterra la J.A.D.Ingres: El baño turco
devolución de las islas jónicas L.Tolstoi publica Los cosacos y empieza Guerra y paz
Rosalía de Castro: Cantares gallegos
dida y conflictivo. Poca mesura, conflic­ liación de Delacroix daba un peso his­ cias y el desorden de su violencia ins­
to, “los detalles atroces provocados a tórico y un cierto sentido oficial a la pin­ tintiva que muy posiblemente no fuera
menudo por el exceso”: palabras reve­ tura de aquel grupo. Por otra parte, en solamente expresiva.
ladoras, que descubren no sólo su arte tiempos no muy lejanos, un estudioso
sino y sobre todo su compleja psique, como Lee Johnson ha sentido la nece­
quizá enferma, como bien había intui­ sidad de dedicar todo un volumen al LOS ENCARGOS PUBLICOS
do Baudelaire, y en cierto modo como análisis del color en Delacroix desde el
habían sospechado los austeros miem­ punto de vista técnico, perdiendo de
bros de la Academia de Bellas Artes vista casi por completo las connotacio­ L a s motivaciones profundas son
que después del Sardanápalo lo invita­ nes artísticas y humanas. Un error que las que lo empujan a aceptar, antes bien
ron a “exorcizar su demonio...”, y cau­ los grandes como Cézanne, Van Gogh a buscar, los encargos públicos, a re­
sa del rechazo del Gobierno a comprar y Gauguin, o como Monet, Manet y Re- llenar con metros cuadrados de super­
sus trabajos “si no cambiaba su mane­ noir no cometieron, tomando del maes­ ficie pintada techos, paredes, lunetas.
ra de pintar”. tro cuanto de vital y nuevo se podía en­ Casi nunca son obras acabadas y en
Es obvio que no cambió su mane­ contrar. El color, por lo tanto, pero ellas no se centra la gloria de Delacroix,
ra de pintar, sino que avanzó en la bús­ también la modernidad neurótica, la I ciertamente. Sin embargo, también es­
queda de la verdad interior y exterior cultura refinada y la nostalgia de la ino­ tas “grandes empresas” son Delacroix
que para él era el fin y la razón del arte. cencia. y nos revelan algo de él, de su “demo­
En el Diario encontramos afirma­ Las Mujeres de Argel son el ver­ nio”. Casi todas ellas fueron realizadas
ciones como ésta: “La pintura es una si­ dadero manifiesto de este Delacroix al óleo, repasado a la cera, y son testi­
lenciosa potencia que habla primero a destinado al futuro: una obra sumergi­ monio de su desesperada nostalgia por
los ojos y que llega y se adueña de to­ da en el color, de infinita sabiduría téc­ el pasado heroico de la pintura, la de
das las facultades del alma.” Así, al nica y cromática, donde “todo está re­ Miguel Angel y la de Rafael, y al mis­
igual que para los poetas medievales lacionado, elaborado como un todo” mo tiempo testimonian su pérdida irre­
del amor cortesano, es a través de los (Cézanne). Pero en la que vibran y ser­ mediable. Casi nunca las composicio­
ojos por donde entran la fuerzas del es­ pentean también todas las inquietudes nes llegan a la clásica y armoniosa
píritu, y por esta razón la pintura tam­ de la sociedad occidental reducida a unidad de los antiguos y nunca los te­
bién debe ser espectáculo y fiesta para voyeuse, y aquel Eros absolutamente li­ mas —civiles, religiosos, alegóricos—
la mirada. terario que desde Salammbó de Flau- hablan al intelecto y al corazón, y es ob­
Solamente así podrá desplegar bert se trasladará íntegramente a los vio, desde el momento que no signifi­
todo su “silencioso poder”. ídolos perversos de Gustave Moreau, caban nada, o casi nada, para el propio
por un lado, y a los “buenos salvajes” Delacroix.
de Gauguin, por el otro. En la decoración más lograda de
LA SENDA DEL COLOR La naturaleza de otros lugares todo el grupo de estas obras —la Capi­
nunca fue un ídolo para Delacroix; en lla de los Santos Angeles de Saint-Sul-
1853 anota en el Diario: “Es mucho más pice— Delacroix ha dejado sin embar­
D e ahí la elección de la senda importante para un artista acercarse al go una parla de arte y de sentimiento:
del color, la búsqueda de la veracidad ideal que lleva en su interior, que le es se trata de la Lucha de Jacob con el án­
natural y de sus resonancias espiritua­ propio desde siempre, en lugar de con­ gel, donde “aparece de nuevo el eter­
les. Delacroix recompone en el color la tentarse con ese ideal mutable que le no conflicto de la carne contra el espí­
unidad perdida de naturaleza y espíri­ ofrece la naturaleza.” Así, sus pincela­ ritu, la lucha ciega y desesperada del
tu. En este sentido Cézanne podía afir­ das, irregulares y de distinto espesor hombre por liberarse de la materia” (Al­
mar, veinte años más tarde, que “todos según las formas que definan, son “ha­ berto Martini).
estamos en Delacroix”; todos, Impre­ chazos del sentimiento”, golpes de pin­ En 1861, a Delacroix le quedan
sionistas y Simbolistas, seguidores del cel como laceraciones. Pero son lace- j sólo dos años de vida, y éste es quizá
detalle natural y visionarios como Van raciones que le dan miedo, que minan su testamento de pintor. Su herencia la
Gogh. Y además no es tan importante sus aspiraciones a un arte expresivo ¡ recogerán y honrarán entre finales del
que en sus estudios sobre el color De­ pero en el que también haya un lugar siglo xix y los primeros años del x x to­
lacroix sacara inspiración y provecho para la razón. dos aquellos que se inspiraron en él
de las investigaciones de Chevreul, Delacroix no es Goya. De ahí el para hacer una pintura desvinculada
aunque ésta fuera precisamente la di­ encarnizamiento, casi maníaco, por el del servil homenaje a la verosimilitud
rección buscada por los Neoimpresio- análisis de los grandes maestros, y la y al contenido narrativo, una pintura he­
nistas, Signac en primer lugar. Y es continua irritación contra su quehacer cha de luz y de color, pero también de
comprensible: demostrar la directa fi­ artístico, hasta casi refrenar las urgen­ introspección y espiritualidad.
DELACROIX EN EL M U N D O
ARGEL • Musée National des Beaux-Arts
BOSTON • Museum of Fine Arts
BREMEN • Kunsthalle
BRUSELAS • Musées Royaux des Beaux-Arts
BURDEOS • Musée des Beaux-Arts
CAMBRIDGE (G. B.) • Fitzwilliam Museum
COPENHAGUE • Ny Carlsberg Glyptotek;
Ordrupgaardsamlingen
CHANTILLY • Musée Condé LENINGRADO

CHICAGO • Art Institute of Chicago


EL HAVRE • Musée des Beaux-Arts
FILADELFIA • Philadelphia Museum of Art
COPENHAGUE
CAM BRIDGE
FLORENCIA • Galleria degli Uffizi
FRIBURGO • Musée d ’Art et d ’Histoire
LENINGRADO • Museo del Ermitage
LILLE • Musée des Beaux-Arts
LONDRES • National Gallery; Victoria
and Albert Museum; Wallace Collection
LUXEMBURGO • Biblioteca
LYON • Musée des Beaux-Arts
MONTPELLIER • Musée Fabre
NUEVA YORK • Metropolitan Museum of Art
PARIS • Iglesia Saint-Sulpice; Musée
Carnavalet; Musée du Louvre; ARGEL
Palais-Bourbon; Palais du Louvre
PRAGA • Narodni Galerie
REIMS • Musée des Beaux-Arts
RUAN • Musée des Beaux-Arts
VERSALLES • Musée National
VIENA • Kunsthistorisches Museum
WASHINGTON • National Gallery of Art;
Phillips Collection
WINTERTHUR • Sammlung Oskar Reinhart
ZURICH • Stiftung Sammlung E.G. Bührle