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EL NACIONAL - MIÉRCOLES 13 DE DICIEMBRE DE 2000

Cultura

La conservación de la Ciudad Universitaria debe encargarse a un órgano ajeno a la UCV

El comité de postulación ante la Unesco propuso la necesidad de crear un Consejo de Preservación y


Desarrollo para garantizar la permanencia del patrimonio mundial

ANDREINA GÓMEZ

Una vez festejada la noticia de la declaratoria de la Ciudad Universitaria como Patrimonio Cultural de la
Humanidad, el futuro del monumento del urbanismo del siglo XX debe definirse sobre la base de ciertos
criterios internacionales. Ahora hay que establecer los compromisos y para ello el grupo de arquitectos
de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela que vivió la aventura
de trabajar durante año y medio para lograr la declaratoria entregará un informe de recomendaciones a
las autoridades de la UCV, para su mantenimiento y desarrollo.

Con el propósito de dar a conocer todos los detalles del proceso de la declaratoria de la Ciudad
Universitaria como Patrimonio Mundial, Ana María Marín, Ángela Rodríguez y Gilda Scorzza acudieron a
la sede del Instituto del Patrimonio Cultural, en el que además comentaron las observaciones
presentadas por los miembros del Comité de Evaluaciones de la Unesco.

Las arquitectas, junto con Leopoldo Provenzali, presidente del IPC, aclararon las interrogantes
planteadas en relación con el mantenimiento del título de Patrimonio Mundial para la Ciudad
Universitaria. Ana María Marín indicó que el criterio que principalmente convenció al comité de la Unesco
fue "el conjunto de ideas del urbanismo moderno que encierra el concepto desarrollado por Carlos Raúl
Villanueva, más allá de la Síntesis de las Artes".

Por su parte, los integrantes del comité evaluador de la Unesco realizaron una serie de observaciones
sobre la conservación de la Ciudad Universitaria. "Hay que tomar en cuenta las necesidades de
desarrollo de la UCV. Sin embargo, las construcciones deben realizarse con base en criterios de calidad,
que es la gran lección que nos deja Villanueva con su obra. Pero en todo caso el criterio de
provisionalidad, que tanto daño nos ha hecho en Venezuela, debe quedar totalmente erradicado de la
Ciudad Universitaria", expresó Marín.

En relación con la conservación futura de la Ciudad Universitaria una de las primeras recomendaciones
que se presentará es la creación del Consejo de Preservación y Desarrollo, el cual debe existir como una
figura obligante para garantizar el cuidado de los bienes que integran el conjunto arquitectónico. Según
Marín la organización debe tener dos gerencias separadas, una para la preservación y otra para el
desarrollo, y debe funcionar como un órgano externo a la UCV, aun cuando tenga representación de la
misma universidad.

En relación con la posibilidad de la pérdida de la declaratoria, Marín aclaró que una vez bajo la
protección de la Unesco, los gobiernos adquieren el compromiso de asegurar la permanencia de ese
bien. "En caso de que la conservación no se cumpliera, el proceso comienza por incluir a los
monumentos en una lista de patrimonios en peligro y se ofrecen asesorías técnicas de otros comités
mundiales para lograr el rescate".

Agregó que acceder a las ayudas financieras de la Unesco no es fácil, porque cuando se otorga dinero
se hace con base en proyectos específicos. "Así que toca a las autoridades venezolanas lograr acuerdos
de cooperación, bien sean nacionales o internacionales, para el mantenimiento de su patrimonio”, indicó.

Entre los cinco grandes del mundo

Venezuela logró obtener el título de Patrimonio Cultural de la Humanidad para Ciudad Universitaria en
una lista que contenía más de 30 postulaciones para los conjuntos culturales, 10 para monumentos
naturales y una para monumentos mixtos. Ahora, el país engrosa la lista de bienes del siglo XX, junto
con Holanda y Bélgica, que también obtuvieron declaratoria mundial en esta sesión, y se unen a los dos
existentes hasta el momento en Brasil y Alemania. Los bienes patrimoniales son la casa de Rietveld
Schroder, en Holanda; un conjunto de cinco viviendas del arquitecto Víctor Horta, en Bruselas; la Ciudad
Universitaria de Caracas; la Ciudad de Brasilia, en Brasil y la sede de la Bauhaus, en Dessau, Alemania.