EL MÁS DURO RIVAL DE PINOCHET CIERRA SUS PUERTAS

Por Andrea Lagos
Foto: Fundación Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad.

El más duro rival de Pinochet cierra sus puertas
Durante 16 años, la Vicaría de la Solidaridad se convirtió en refugio de los perseguidos por la dictadura
militar. Una tarea en la que debió sortear varias crisis, como la salida de su fundador, el cardenal Raúl Silva
Henríquez, y el brutal asesinato de uno de sus funcionarios. Solo un hecho logró cerrar sus oficinas frente a la
Plaza de Armas: la llegada de la democracia. A pesar de lo que sus funcionarios esperaban, pasarían años
para que viniera la hora de comenzar a hacer justicia.

A fines de 1992, nadie ocupa las bancas de madera del Palacio Arzobispal, la sede del Arzobispado de
Santiago construida en 1851 y ubicada frente a la Plaza de Armas de la capital. En su patio interior, ya no se
ven niños jugando a la pelota, mientras sus madres piden ayuda para ubicar a sus maridos detenidos o
hechos desaparecer. Tampoco hay abogados preparando recursos de amparo, asistentes sociales prestando
ayuda, ni médicos atendiendo heridos. Lo único que se ve son hombres que trasladan cajas y desocupan las
viejas oficinas.
La mudanza consiste en 83 camionadas con archivos, muebles, papelería y enseres que salen del edificio
que albergó por 16 años a la Vicaría de la Solidaridad, el organismo eclesiástico fundado en 1976 por el
cardenal Raúl Silva Henríquez, para ir en ayuda de las víctimas y perseguidos por la dictadura de Augusto
Pinochet. Hasta hace poco en sus oficinas trabajaron más de 150 personas en cinco mil metros cuadrados
que se dividían entre el segundo y tercer piso del Palacio Arzobispal, vecino a la Catedral de Santiago.
Llegaron a estar hacinados. Hubo que construir altillos de madera aprovechando la doble altura de los cielos.
Durante los años en que funcionó, ninguna otra entidad logró sacar de sus casillas al régimen militar como la
Vicaría. En los días del poder total, con los partidos de izquierda diezmados por la represión y con un Poder
Judicial amilanado por los militares, fue el único refugio de los oprimidos al que la DINA no podía golpear. La
Vicaría fue, literalmente, el asilo contra la opresión.
En los ‘80, Pinochet logró sacarse de encima a Silva Henríquez, gracias a la ayuda del nuncio Angelo
Sodano. Pero un nuevo arzobispo, el cardenal Juan Francisco Fresno, se convenció de que el organismo
debía seguir con su tarea. El asesinato de uno de sus funcionarios en el Caso Degollados, el sociólogo
comunista José Manuel Parada, tampoco detuvo la labor del organismo.

cuando Pinochet se lo exigió. Bautista. en la que participaban la Iglesia Católica. el cardenal Raúl Silva Henríquez. Luterana. luego de un enfrentamiento en Malloco entre agentes de la DINA y el MIR. Este incidente le dio motivos al régimen para acabar con el Comité. Los miristas que sobrevivieron se cobijaron en distintas parroquias y en la Nunciatura Apostólica. se transformó en “la voz de los sin voz”.Los pasillos de la sede de la Vicaría de la Solidaridad en el Palacio Arzobispal. para dar asistencia legal y social a todas las personas que estaban siendo detenidas y asesinadas y a cualquiera que se sintiera sin protección. Metodista. proscribió los partidos y sindicatos y que persiguió de manera implacable a quienes apoyaron al gobierno de Salvador Allende. El cardenal se vio obligado a disolver el Comité en diciembre de 1975. El Comité Pro Paz era una organización ecuménica. secundado por la cúpula de los obispos chilenos. memoriachilena. Ese mismo año el cardenal fundó el Comité de Cooperación por la Paz. Presbiteriana. frente a una dictadura que clausuró el Congreso. Ortodoxa y el Gran Rabino de la Comunidad Israelita de Chile.cl “La voz de los sin voz” A partir del mismo 11 de septiembre de 1973. .

en cambio. que hasta entonces el régimen militar se empeñaba en desmentir. la Vicaría de la Solidaridad no podía ser disuelta por decreto. La noticia de Lonquén fue la primera prueba de la existencia de los detenidos desaparecidos. Manuel Salazar y Oscar Sepúlveda: – ¡O sea que otra vez vamos a empezar con la misma! ¡Parece que la Iglesia no quiere entender. oiga! El cardenal subió brúscamente el tono. el 1º de enero de 1976 Silva Henríquez formó la Vicaría de la Solidaridad. Mientras tanto. Así describe el agrio diálogo el libro La historia oculta del régimen militar. A pesar a la irritación de Pinochet. Un anciano del lugar acudió a la Vicaría para dar cuenta de lo que había encontrado. mientras sus familiares llevaban años buscándolos. Sin perder tiempo. era una corporación de derecho público. si es necesario! Se acaba el adjetivo “presuntos” En diciembre de 1978 se produjo el conmovedor hallazgo de osamentas humanas en los hornos de Lonquén. Los pocos que sabían de su existencia preferían ni recordar que partes de cuerpos de varios desaparecidos estaban allí. Como prueba. . Los restos pertenecían a 15 detenidos desaparecidos. a diferencia de la Católica. Las otras Iglesias. – ¡Ustedes no pueden impedir la Vicaría! ¡Y si tratan de hacerlo yo voy a poner a los refugiados debajo de mi cama. Prefirió aguardar a que terminase un simposio mundial que había organizado la Iglesia y que se celebraba en Santiago. sus funcionarios pusieron en una caja un cráneo y otros huesos de Lonquén y los guardaron en las oficinas frente a la Plaza de Armas. Ordenó invitar a Silva Henríquez a su despacho. de los periodistas Ascanio Cavallo.El cardenal Raúl Silva Henríquez desafió al general Augusto Pinochet al fundar la Vicaría de la Solidaridad. el régimen no lo culparía de instrumentalizar este hallazgo ante los visitantes extranjeros. una zona campesina a pocos kilómetros al sur de Santiago. De este modo. dependiente del Arzobispado de Santiago y bajo su directa protección. Silva Henríquez decidió esperar cerca de un mes para hacer la denuncia ante la justicia civil. Fundación Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad. la Vicaría temía que esta fosa con desaparecidos fuera saqueada por agentes del régimen. El enojo del general fue mayúsculo. tenían inferior rango ante la ley y sus instituciones en pro de los derechos humanos podían ser fácilmente proscritas. para conmemorar el Año Internacional por los Derechos Humanos. Hasta ese momento la prensa cercana al régimen se refería a los desaparecidos anteponiendo el adjetivo “presuntos”. La Iglesia Católica.

sin embargo. Era un verdadero ministerio. En ese tiempo. el departamento campesino. pero su carrera sacerdotal se vería seriamente dañada luego de que se presentaran denuncias de abuso sexual en su contra y en 2012 El Vaticano lo sancionara por “conductas abusivas” con mayores y menores de edad. se convirtió en blanco de las críticas y su permanencia se hizo insostenible. los comedores infantiles. Los fondos para mantener este gran buque provenían del Consejo Mundial de Iglesias. cuya existencia hasta ese momento era negada. Ya en esos días la Vicaría se había convertido en una organización demasiado importante. El cardenal. holandesas y belgas. Su primer vicario. que llegó a tener información de 45 mil chilenos que denunciaron atropellos. la revista Solidaridad. decir Vicaría de la Solidaridad era decir Cristián Precht. Precht llegaría a ser obispo auxiliar. suspendiendo por cinco años el ejercicio público de su ministerio sacerdotal. . lo sacó. estaban los asistentes sociales. Fundación Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad. el departamento de información y análisis. Cristián Precht. Décadas después. y la fundación de apoyo a los artesanos. de otras Conferencias Episcopales y de fundaciones alemanas. inglesas. quien estaba dispuesto a no ser obispo con tal de continuar. Aparte del Departamento Jurídico con los abogados que llevaban los casos judiciales. entre otras dependencias. El cardenal Silva Henríquez quería cuidar a Precht para que pudiese llegar a obispo y no teñir su trayectoria con el trabajo en derechos humanos. En la Iglesia algunas voces opinaban que la Vicaría había crecido en exceso y que podia salirse del control de la jerarquía. En su reemplazo puso como vicario al sacerdote Juan de Castro. el centro de documentación y archivo. el departamento laboral. la unidad de salud.Quince cadáveres fueron encontrados en 1978 en los hornos de Lonquén: todos eran de detenidos desaparecidos.

el italiano Angelo Sodano. Su país. Y eso repercutió en Santiago. Era anticomunista y consideraba que la Iglesia Católica latinoamericana estaba demasiado influenciada por la izquierda y por experimentos como la Iglesia popular y la Teología de la Liberación. la primera dama. cuando fue reemplazado por el sacerdote Juan de Castro (ambos en la foto). por fin escuchaste nuestras plegarias”. En su reemplazo fue nombrado el entonces arzobispo de La Serena. “Esto tiene que seguir” En 1978 el arzobispo de Cracovia. Juan Pablo II.El sacerdote Cristián Precht lideró la Vicaría desde su fundación hasta marzo de 1979. tuvo una cercana relación con Augusto Pinochet y jamás criticó públicamente las violaciones de los derechos humanos de su régimen de facto. Los vientos comenzaban a cambiar en Roma. cardenal Karol Wojtyla. Cuando supo la noticia. de perfil más conservador. . exclamó públicamente: “Gracias señor. Lucía Hiriart de Pinochet. llegó a Chile un nuevo nuncio apostólico. fue entronizado como Papa. Polonia. Fundación Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad. Le correspondió entonces presentar su renuncia por razones de edad ante el Vaticano. llevaba décadas bajo la órbita soviética y era dirigido por un régimen comunista totalitario. Sodano era conservador. estaba profundamente marcado por la lógica de la Guerra Fría. que podía aceptarla o extender por un tiempo su labor pastoral. Los católicos polacos eran perseguidos. Un año antes de que Wojtyla fuese elegido Papa. A diferencia de la jerarquía de la Iglesia chilena. Juan Francisco Fresno. Juan Pablo II la admitió en tiempo record. el nombre que eligió el nuevo Pontífice. En 1983 Silva Henríquez cumplió 75 años. acabó entendiéndose a la perfección con Juan Pablo II. en 1977. Además.

Fresno era un pastor cercano al estilo del nuncio Sodano y a la Iglesia de Juan Pablo II. un . No así en la Vicaría. Estaba repleto de heridos por balines o lumazos. Iba llorando. le dieron las gracias por mantener abierta la Vicaría. al día siguiente de la primera gran protesta callejera contra el régimen en 1983. No venía a contradecir al régimen militar. Fundación Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad. El espectáculo que vio adentro fue desolador. Apenas asumió. Se demoró demasiado en visitar la Vicaría. a pesar de que estaba muy cerca de sus oficinas. Los propios funcionarios de la Vicaría de la Solidaridad vieron su nombramiento como una mala señal. Lo hizo por casualidad. Un “dossier” con fotografías En reemplazo de Juan de Castro. Esto tiene que seguir”. abrazándolo. Fresno caminó hacia la Secretaría Ejecutiva. que esperaban ser atendidos en el policlínico. ex abogado del organismo eclesiástico. al verlo. ni a buscarse pleitos. Fresno nombró al frente de la Vicaría al jesuita Ignacio Gutiérrez. el nuevo arzobispo recorrió todas las sedes de la Arquidiócesis de Santiago. Las mujeres de los detenidos desaparecidos. “Angelo Sodano odiaba a la Vicaría”. se le abalanzaron y. Contreras estaba seguro de que Fresno venía con el mandato vaticano de cerrarla en 1983. Y habló: “Yo quiero felicitarlos por lo que hacen.El nombramiento de Juan Francisco Fresno como nuevo arzobispo de Santiago en reemplazo de Silva Henríquez fue celebrado por el régimen militar. recuerda Héctor Contreras.

además. una mujer casada que. pero nadie podía probarlo. Pinochet le prohibió el reingreso a Chile.español progresista que no tenía mucho que ver con la Iglesia despolitizada que se empujaba desde el Vaticano. emisario del general. lo que sucedió con Gutiérrez fue chocante. además. Para la Vicaría. los jesuitas expulsaron a Gutierrez de la orden. Tiempo más tarde. A poco andar. “Monseñor. con motivo de su viaje a Europa a visitar a los donantes de la Vicaría. En la Vicaría sospechaban que Gutiérrez tenía algo con la funcionaria. . Ignacio Gutiérrez alcanzó no alcanzó a cumplir un año como vicario de la Solidaridad Fundación Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad. que probaban su relación con una amante. Gutiérrez fue reemplazado por el sacerdote Santiago Tapia. La Iglesia reaccionó indignada y un personero de la jerarquía se reunió con un uniformado. el militar le entregó un dossier con fotografías del vicario Gutiérrez. Ignacio Gutiérrez se enfrentó con el régimen militar y. era su secretaria. Antes que comenzara el alegato. Se le reprochó haber puesto en entredicho la credibilidad y seriedad de la institución. dijo el uniformado. que hacía seguimientos de todos. En noviembre de 1984. quien tendría que enfrentar algunos de los episodios más complejos para la Vicaría. le estamos haciendo un favor a su Iglesia”. La inteligencia del régimen. pudo más.

a cargo de reunir y procesar la información sobre violaciones a los derechos humanos. “Éramos todos amigos. que jamás nos sucedería nada porque trabajábamos para la Iglesia” ¿Qué estábamos pensando? El día que mataron a José Manuel Parada nos dimos cuenta. Santiago Nattino y José Manuel Parada. cuando dos hermanos campesinos encontraron en Quilicura tres cuerpos degollados. Esa sensación se acabó de golpe el 30 marzo de 1985. ex funcionario de la Vicaría. Guerrero y Nattino. por primera vez. el día anterior habíamos estado viendo con José Manuel el caso de un arquitecto desaparecido y nunca más volvió”. El hecho. el sacerdote Santiago Tapia reemplazó a Gutiérrez y estuvo a cargo de la Vicaría hasta mediados de 1987. sentían que sus vidas no corrían peligro. gracias a la protección de la Iglesia. sufrían amenazas y eran hostigados diariamente. Nadie renunció a la Vicaría tras el cruento asesinato de Parada. . que éramos vulnerables”.A fines de 1984. recuerda el también abogado Héctor Contreras. Correspondían a los profesionales comunistas Manuel Guerrero. Sin embargo. “Nos creíamos intocables. Este último era jefe del departamento de Análisis de la Vicaría. dice el abogado Héctor Salazar. para cuando llegara la hora de hacer justicia. Además de seguimientos. sin embargo. Fundación Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad La amenaza de Sodano Los funcionarios de la Vicaría tenían claro que estaban en la mira de los aparatos represivos. marcó un antes y un después entre sus funcionarios. así como de descubrir las estructuras y miembros de los aparatos represores de la dictadura.

A la comisión organizadora del viaje el nuncio Sodano le puso como condición que el Pontífice no visitase la Vicaría. las órdenes del nuncio fueron perentorias: nadie que estuviese en una situación marital irregular (divorciado o conviviendo sin haberse casado por la Iglesia) podría tocar al Pontífice. Una vez que el Pontífice se retiró por el patio de la sacristía pudo saludar a los miembros de la Vicaría que esperaban su bendición. En abril de 1987. . el Papa Juan Pablo II llegó de visita a Chile. aprovechando la concurrencia del Papa a la Catedral Metropolitana. fue la amenaza. con el anhelo de reconciliar a los chilenos. ni siquiera asistieron al encuentro. dos años después del asesinato de Parada. molestos.Funeral de José Manuel Parada Fundación Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad. que conectaba a las oficinas de Vicaría a través de los patios interiores del Palacio Arzobispal de Santiago. el Papa no viene”. Otros. “Si pisa la Vicaría. Sin embargo. Se llegó a una solución intermedia. Varios funcionarios optaron por mirar de lejos.

Fundación Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad. y oponerse al uso de la llamada píldora del día después. Su lucha sería contra el “desenfreno sexual”. Una nueva etapa El triunfo del “No” a Pinochet en el plebiscito de 1988 hizo evidente que el país ingresaba en una nueva etapa. Más interesado en reforzar la moral católica que los derechos humanos. a la cabeza de la Iglesia de Santiago fue designado como arzobispo el mercedario Carlos Oviedo. desprendimiento y perdón”. En cuanto a los atropellos a los derechos humanos. hacer campañas de prevención de Sida guiadas por la moral católica. quien lideró la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos. Oviedo decidió cerrar Vicaría de la Solidaridad y crear otra más acorde a sus intereses: la Vicaría de la Familia. en la que no era necesario una institución como la Vicaría. tendría la responsabilidad de conducir la difícil transición democrática y de entenderse con Pinochet. .El Papa Juan Pablo II saluda a Sola Sierra. “la reconciliación exigía olvido. En diciembre de 1989 la recuperación de la democracia se vio confirmada con la elección del DC Patricio Aywin como Presidente. dos semanas después de la llegada de Patricio Aylwin al poder. En marzo de 1990. para la Iglesia de Oviedo. ante la urgencia por enrielar a una sociedad “libertina” y promotora de la “indecencia”. El primer gobernante elegido democráticamente en el país desde 1969. quien conservaría parte importante de su poder al mantenerse como comandante en jefe del Ejército. Sus metas: terminar con el debate por una Ley de Divorcio.

La Iglesia debía inhibirse si funcionaba el estado de derecho. Quizá. Sin la Vicaría. llegar a la Vicaría cada mañana era una tranquilidad: “Sabías que adentro nadie te iba a tomar presa. A ella le tocó el apagar la luz y poner el candado a la puerta: “Antes del plebiscito existió una discusión interna sobre qué pasaría aquí si ganaba el No. Los militares chilenos. específicamente al primer gobierno de la Concertación. Presumíamos que habría que olvidarse de juzgar a los victimarios”. de la mañana a la noche. con Pinochet al mando. Para Viviana Díaz. pero la Iglesia no podía confrontar ahora al gobierno democrático”. detenido y hecho desaparecer en 1976 por la DINA. ellas se quedarían solas. Menos del 10 por ciento había sido localizado en 1992. Todos nos recibían bien. la AFDD se opuso. Sabíamos que la transición sería pactada. de Aylwin y de lo que estimaban como su “escasa sensibilidad” por los derechos humanos. Las asistentes sociales tenían labores duras e incluso iban a reconocer con nosostras cuerpos a la morgue cuando los familiares cercanos no estaban en condiciones de hacerlo”. hija del dirigente comunista Víctor Díaz. de que frenara el cierre. La Agrupación intentó convencer al entonces vicario de la Solidaridad.Monseñor Sergio Valech. La asistente social María Luisa Sepúlveda era la secretaria ejecutiva de la Vicaría en ese entonces. Unas doce mujeres llegaban a trabajar todos los días. tras un trámite judicial de algún abogado del organismo. Sergio Valech. Otras tantas iban a menudo. María Luisa Sepúlveda reconoce que fue partidaria de que la Vicaría se cerrara: “Fue una decisión difícil. La Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD) funcionaba en una sala de la Vicaría. pero recuperado el Estado de Derecho les toca a otros”. Se quedarían sin sede. pero el Estado debía asumir ahora. sin el respaldo moral de la Iglesia. Fundación Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad. Eran más de mil los desaparecidos por el régimen. pondrían más trabas que en otros países. con el arzobispo Carlos Oviedo. . además. Valech les dijo entonces: “Durante la dictadura nosotros hicimos esto porque no había nadie que pudiese hacerlo. y los abogados y las asistentes sociales de la institución ya no les prestarían servicios para encontrar a sus familiares. nos acogían. Pero la decisión ya estaba tomada. El vicario daba gracias a Dios porque no era necesario continuar con el organismo. No había unanimidad sobre qué había que hacer con la Vicaría. La Iglesia chilena traspasaba la responsabilidad al Estado. se entregarían pistas para localizar el cadáver de algún ser querido o a un detenido. Desconfiaban. Cuando se enteró que la Iglesia chilena planeaba cerrar la Vicaría. el último vicario de la Solidaridad.

Hertz señala que Aylwin se conformó solo con buscar la verdad. como “poco objetivos” y no se les incluyó en la instancia. Para la entonces abogada de la Vicaría Carmen Hertz. antes que a las decenas de especialistas destacados de la Vicaría. ex senador y ex embajador. todo lo que vino después fue muy desilusionante: “El año 1991 aún teníamos la esperanza de que iba a haber justicia. Se quiso marcar una diferencia. Los juristas de la Vicaría se sintieron tratados como “teñidos”. aunque sin escarbar en sus autores. Viviana Díaz. se miró con las otras mujeres y todas enmudecieron al escuchar esas palabras. la apoyamos”. Rettig. que luego vinieron dos proyectos . una distancia. Cuando se formó la comisión Rettig. dirigenta de la AFDD. a pesar de que casi toda la información del Informe Rettig provino de su archivo. jamás había trabajado en derechos humanos. la instancia a cargo de indagar sobre qué había ocurrido con las víctimas de las violaciones a los derechos humanos. Pero era amigo del nuevo gobernante y este prefirió a alguien de su confianza. Cuando el Presidente Aylwin pronunció su famosa frase “justicia en la medida de lo posible”(1991). los familiares de los detenidos desaparecidos sabían que eran malas noticias. “Justicia en la medida de lo posible” Impactó en la Vicaría que el Presidente Aylwin escogiera al abogado radical Raúl Rettig para presidir la Comisión Verdad y Reconciliación.La última secretaria ejecutiva de la Vicaría de la Solidaridad fue María Luisa Sepúlveda Fundación Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad.

Moriría siete años más tarde. Los dos últimos años de la Vicaría ocurrieron con funcionarios que emigraban a trabajos en el gobierno. . recalca. En noviembre de 1992 quedaban solamente 42 funcionarios en las oficinas frente a la Plaza de Armas. no era fácil para nadie buscar trabajo. “Los tribunales no se vieron presionados hasta 1998. otro problema fue que las nuevas actividades les parecían irrelevantes. aunque esta vez la gran obra de su vida era la que llegaba a su fin. En medio de la homilía. Según el abogado Roberto Garretón. en ONGs. pues estaban “marcados” por su paso por el organismo Fundación Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad. nosotros no podíamos dejarlos en poder del Estado ¿Y si llegaba un gobierno de derecha al poder y los desaparecía? Este archivo es nuestra memoria histórica”. recuerda María Luisa Sepúlveda. tras la detención de Pinochet en Londres. en medio del reconocimiento de todo un país por su lucha a favor de los perseguidos.de ley de punto final en el gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle. Ya en democracia. para apurar los casos de derechos humanos”. Los asistentes lloraban emocionados. La memoria histórica En 1992 se creó la Fundación Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad. La catedral se vino abajo con los aplausos y vítores. En democracia. y que solo después del 2000 los militares reconocieron que existían detenidos desaparecidos. Nada se asemejaba a levantarse cada día para salvar vidas. “Con un currículum que dice que has trabajado más de 16 años en la Vicaría de la Solidaridad. Para los que encontraron un nuevo empleo. ex funcionario de la Vicaría. Tenía 92 años. el arzobispo Oviedo celebró una ceremonia en la vecina Catedral Metropolitana. no era bien visto”. Silva Henríquez aprovechó la oscuridad para escabullirse con sigilo. Más tarde se apagaron las luces del templo y se encendieron cientos de velas blancas. localizada en el Arzobispado de Santiago y que resguarda 85 mil expedientes únicos sobre la guerra sucia que ocurrió en Chile. el ya retirado cardenal Silva Henríquez ingresó tímidamente al templo. El fundador de la Vicaría odiaba los homenajes. a varios de los profesionales que trabajaron en la Vicaría les costó encontrar nuevos trabajos. o en donde consiguieran algo. Hubo algunos que incluso pasaron hambre en cesantía. La última semana de ese mes. el régimen militar estaba obsesionado con este archivo: “Lo que quería Pinochet es que se quemaran esos documentos. además de dirigentes sociales y de derechos humanos. a la que asistió parte importante de la clase política. Algo avergonzado. Era la despedida oficial para la la Vicaría de la Solidaridad.