EL MÁS DURO RIVAL DE PINOCHET CIERRA SUS PUERTAS

Por Andrea Lagos
Foto: Fundación Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad.

El más duro rival de Pinochet cierra sus puertas
Durante 16 años, la Vicaría de la Solidaridad se convirtió en refugio de los perseguidos por la dictadura
militar. Una tarea en la que debió sortear varias crisis, como la salida de su fundador, el cardenal Raúl Silva
Henríquez, y el brutal asesinato de uno de sus funcionarios. Solo un hecho logró cerrar sus oficinas frente a la
Plaza de Armas: la llegada de la democracia. A pesar de lo que sus funcionarios esperaban, pasarían años
para que viniera la hora de comenzar a hacer justicia.

A fines de 1992, nadie ocupa las bancas de madera del Palacio Arzobispal, la sede del Arzobispado de
Santiago construida en 1851 y ubicada frente a la Plaza de Armas de la capital. En su patio interior, ya no se
ven niños jugando a la pelota, mientras sus madres piden ayuda para ubicar a sus maridos detenidos o
hechos desaparecer. Tampoco hay abogados preparando recursos de amparo, asistentes sociales prestando
ayuda, ni médicos atendiendo heridos. Lo único que se ve son hombres que trasladan cajas y desocupan las
viejas oficinas.
La mudanza consiste en 83 camionadas con archivos, muebles, papelería y enseres que salen del edificio
que albergó por 16 años a la Vicaría de la Solidaridad, el organismo eclesiástico fundado en 1976 por el
cardenal Raúl Silva Henríquez, para ir en ayuda de las víctimas y perseguidos por la dictadura de Augusto
Pinochet. Hasta hace poco en sus oficinas trabajaron más de 150 personas en cinco mil metros cuadrados
que se dividían entre el segundo y tercer piso del Palacio Arzobispal, vecino a la Catedral de Santiago.
Llegaron a estar hacinados. Hubo que construir altillos de madera aprovechando la doble altura de los cielos.
Durante los años en que funcionó, ninguna otra entidad logró sacar de sus casillas al régimen militar como la
Vicaría. En los días del poder total, con los partidos de izquierda diezmados por la represión y con un Poder
Judicial amilanado por los militares, fue el único refugio de los oprimidos al que la DINA no podía golpear. La
Vicaría fue, literalmente, el asilo contra la opresión.
En los ‘80, Pinochet logró sacarse de encima a Silva Henríquez, gracias a la ayuda del nuncio Angelo
Sodano. Pero un nuevo arzobispo, el cardenal Juan Francisco Fresno, se convenció de que el organismo
debía seguir con su tarea. El asesinato de uno de sus funcionarios en el Caso Degollados, el sociólogo
comunista José Manuel Parada, tampoco detuvo la labor del organismo.

secundado por la cúpula de los obispos chilenos.Los pasillos de la sede de la Vicaría de la Solidaridad en el Palacio Arzobispal. proscribió los partidos y sindicatos y que persiguió de manera implacable a quienes apoyaron al gobierno de Salvador Allende.cl “La voz de los sin voz” A partir del mismo 11 de septiembre de 1973. Ortodoxa y el Gran Rabino de la Comunidad Israelita de Chile. . El cardenal se vio obligado a disolver el Comité en diciembre de 1975. para dar asistencia legal y social a todas las personas que estaban siendo detenidas y asesinadas y a cualquiera que se sintiera sin protección. Luterana. Presbiteriana. Metodista. Los miristas que sobrevivieron se cobijaron en distintas parroquias y en la Nunciatura Apostólica. El Comité Pro Paz era una organización ecuménica. memoriachilena. Este incidente le dio motivos al régimen para acabar con el Comité. Ese mismo año el cardenal fundó el Comité de Cooperación por la Paz. Bautista. en la que participaban la Iglesia Católica. se transformó en “la voz de los sin voz”. el cardenal Raúl Silva Henríquez. frente a una dictadura que clausuró el Congreso. luego de un enfrentamiento en Malloco entre agentes de la DINA y el MIR. cuando Pinochet se lo exigió.

Hasta ese momento la prensa cercana al régimen se refería a los desaparecidos anteponiendo el adjetivo “presuntos”. tenían inferior rango ante la ley y sus instituciones en pro de los derechos humanos podían ser fácilmente proscritas. Un anciano del lugar acudió a la Vicaría para dar cuenta de lo que había encontrado. Mientras tanto. Fundación Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad. Los pocos que sabían de su existencia preferían ni recordar que partes de cuerpos de varios desaparecidos estaban allí. a diferencia de la Católica. que hasta entonces el régimen militar se empeñaba en desmentir. El enojo del general fue mayúsculo. la Vicaría temía que esta fosa con desaparecidos fuera saqueada por agentes del régimen. de los periodistas Ascanio Cavallo. Silva Henríquez decidió esperar cerca de un mes para hacer la denuncia ante la justicia civil. dependiente del Arzobispado de Santiago y bajo su directa protección. La noticia de Lonquén fue la primera prueba de la existencia de los detenidos desaparecidos. para conmemorar el Año Internacional por los Derechos Humanos. Ordenó invitar a Silva Henríquez a su despacho. La Iglesia Católica. Así describe el agrio diálogo el libro La historia oculta del régimen militar. Manuel Salazar y Oscar Sepúlveda: – ¡O sea que otra vez vamos a empezar con la misma! ¡Parece que la Iglesia no quiere entender. una zona campesina a pocos kilómetros al sur de Santiago. sus funcionarios pusieron en una caja un cráneo y otros huesos de Lonquén y los guardaron en las oficinas frente a la Plaza de Armas. oiga! El cardenal subió brúscamente el tono. Prefirió aguardar a que terminase un simposio mundial que había organizado la Iglesia y que se celebraba en Santiago. el régimen no lo culparía de instrumentalizar este hallazgo ante los visitantes extranjeros. . si es necesario! Se acaba el adjetivo “presuntos” En diciembre de 1978 se produjo el conmovedor hallazgo de osamentas humanas en los hornos de Lonquén. – ¡Ustedes no pueden impedir la Vicaría! ¡Y si tratan de hacerlo yo voy a poner a los refugiados debajo de mi cama. la Vicaría de la Solidaridad no podía ser disuelta por decreto. era una corporación de derecho público. en cambio. De este modo. Sin perder tiempo. Los restos pertenecían a 15 detenidos desaparecidos. el 1º de enero de 1976 Silva Henríquez formó la Vicaría de la Solidaridad. Como prueba. Las otras Iglesias. mientras sus familiares llevaban años buscándolos. A pesar a la irritación de Pinochet.El cardenal Raúl Silva Henríquez desafió al general Augusto Pinochet al fundar la Vicaría de la Solidaridad.

En ese tiempo. y la fundación de apoyo a los artesanos. estaban los asistentes sociales. . Cristián Precht. el centro de documentación y archivo. inglesas. se convirtió en blanco de las críticas y su permanencia se hizo insostenible. En la Iglesia algunas voces opinaban que la Vicaría había crecido en exceso y que podia salirse del control de la jerarquía. Precht llegaría a ser obispo auxiliar. la unidad de salud. el departamento campesino. el departamento de información y análisis. sin embargo. decir Vicaría de la Solidaridad era decir Cristián Precht. Aparte del Departamento Jurídico con los abogados que llevaban los casos judiciales. suspendiendo por cinco años el ejercicio público de su ministerio sacerdotal. holandesas y belgas.Quince cadáveres fueron encontrados en 1978 en los hornos de Lonquén: todos eran de detenidos desaparecidos. el departamento laboral. El cardenal Silva Henríquez quería cuidar a Precht para que pudiese llegar a obispo y no teñir su trayectoria con el trabajo en derechos humanos. quien estaba dispuesto a no ser obispo con tal de continuar. Ya en esos días la Vicaría se había convertido en una organización demasiado importante. En su reemplazo puso como vicario al sacerdote Juan de Castro. El cardenal. que llegó a tener información de 45 mil chilenos que denunciaron atropellos. entre otras dependencias. de otras Conferencias Episcopales y de fundaciones alemanas. pero su carrera sacerdotal se vería seriamente dañada luego de que se presentaran denuncias de abuso sexual en su contra y en 2012 El Vaticano lo sancionara por “conductas abusivas” con mayores y menores de edad. lo sacó. Su primer vicario. Era un verdadero ministerio. Fundación Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad. la revista Solidaridad. Décadas después. Los fondos para mantener este gran buque provenían del Consejo Mundial de Iglesias. cuya existencia hasta ese momento era negada. los comedores infantiles.

cuando fue reemplazado por el sacerdote Juan de Castro (ambos en la foto). estaba profundamente marcado por la lógica de la Guerra Fría. Juan Pablo II la admitió en tiempo record. A diferencia de la jerarquía de la Iglesia chilena. la primera dama. fue entronizado como Papa. el italiano Angelo Sodano. tuvo una cercana relación con Augusto Pinochet y jamás criticó públicamente las violaciones de los derechos humanos de su régimen de facto. llegó a Chile un nuevo nuncio apostólico. Y eso repercutió en Santiago. Un año antes de que Wojtyla fuese elegido Papa. En su reemplazo fue nombrado el entonces arzobispo de La Serena. cardenal Karol Wojtyla. en 1977. que podía aceptarla o extender por un tiempo su labor pastoral. . Le correspondió entonces presentar su renuncia por razones de edad ante el Vaticano. de perfil más conservador. Lucía Hiriart de Pinochet.El sacerdote Cristián Precht lideró la Vicaría desde su fundación hasta marzo de 1979. Era anticomunista y consideraba que la Iglesia Católica latinoamericana estaba demasiado influenciada por la izquierda y por experimentos como la Iglesia popular y la Teología de la Liberación. Los católicos polacos eran perseguidos. Sodano era conservador. acabó entendiéndose a la perfección con Juan Pablo II. Polonia. En 1983 Silva Henríquez cumplió 75 años. el nombre que eligió el nuevo Pontífice. Además. Juan Pablo II. Fundación Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad. por fin escuchaste nuestras plegarias”. exclamó públicamente: “Gracias señor. Su país. Juan Francisco Fresno. “Esto tiene que seguir” En 1978 el arzobispo de Cracovia. llevaba décadas bajo la órbita soviética y era dirigido por un régimen comunista totalitario. Cuando supo la noticia. Los vientos comenzaban a cambiar en Roma.

Fresno nombró al frente de la Vicaría al jesuita Ignacio Gutiérrez. le dieron las gracias por mantener abierta la Vicaría. abrazándolo. Y habló: “Yo quiero felicitarlos por lo que hacen. Lo hizo por casualidad. Contreras estaba seguro de que Fresno venía con el mandato vaticano de cerrarla en 1983. Esto tiene que seguir”. No venía a contradecir al régimen militar. que esperaban ser atendidos en el policlínico. Estaba repleto de heridos por balines o lumazos. el nuevo arzobispo recorrió todas las sedes de la Arquidiócesis de Santiago. Iba llorando. “Angelo Sodano odiaba a la Vicaría”. El espectáculo que vio adentro fue desolador. Se demoró demasiado en visitar la Vicaría. ni a buscarse pleitos. Fresno era un pastor cercano al estilo del nuncio Sodano y a la Iglesia de Juan Pablo II. No así en la Vicaría.El nombramiento de Juan Francisco Fresno como nuevo arzobispo de Santiago en reemplazo de Silva Henríquez fue celebrado por el régimen militar. ex abogado del organismo eclesiástico. Los propios funcionarios de la Vicaría de la Solidaridad vieron su nombramiento como una mala señal. al día siguiente de la primera gran protesta callejera contra el régimen en 1983. se le abalanzaron y. a pesar de que estaba muy cerca de sus oficinas. Un “dossier” con fotografías En reemplazo de Juan de Castro. Fresno caminó hacia la Secretaría Ejecutiva. Las mujeres de los detenidos desaparecidos. Fundación Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad. recuerda Héctor Contreras. un . al verlo. Apenas asumió.

Para la Vicaría. que probaban su relación con una amante. . Antes que comenzara el alegato. que hacía seguimientos de todos. pero nadie podía probarlo. Gutiérrez fue reemplazado por el sacerdote Santiago Tapia. dijo el uniformado. En la Vicaría sospechaban que Gutiérrez tenía algo con la funcionaria. A poco andar. pudo más. “Monseñor. emisario del general. La inteligencia del régimen. Tiempo más tarde. Ignacio Gutiérrez alcanzó no alcanzó a cumplir un año como vicario de la Solidaridad Fundación Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad. los jesuitas expulsaron a Gutierrez de la orden. con motivo de su viaje a Europa a visitar a los donantes de la Vicaría. además. era su secretaria. quien tendría que enfrentar algunos de los episodios más complejos para la Vicaría. La Iglesia reaccionó indignada y un personero de la jerarquía se reunió con un uniformado.español progresista que no tenía mucho que ver con la Iglesia despolitizada que se empujaba desde el Vaticano. una mujer casada que. lo que sucedió con Gutiérrez fue chocante. Pinochet le prohibió el reingreso a Chile. Se le reprochó haber puesto en entredicho la credibilidad y seriedad de la institución. además. Ignacio Gutiérrez se enfrentó con el régimen militar y. En noviembre de 1984. el militar le entregó un dossier con fotografías del vicario Gutiérrez. le estamos haciendo un favor a su Iglesia”.

ex funcionario de la Vicaría. Sin embargo. . que éramos vulnerables”. por primera vez. “Nos creíamos intocables.A fines de 1984. así como de descubrir las estructuras y miembros de los aparatos represores de la dictadura. sentían que sus vidas no corrían peligro. Este último era jefe del departamento de Análisis de la Vicaría. Además de seguimientos. que jamás nos sucedería nada porque trabajábamos para la Iglesia” ¿Qué estábamos pensando? El día que mataron a José Manuel Parada nos dimos cuenta. el sacerdote Santiago Tapia reemplazó a Gutiérrez y estuvo a cargo de la Vicaría hasta mediados de 1987. recuerda el también abogado Héctor Contreras. “Éramos todos amigos. el día anterior habíamos estado viendo con José Manuel el caso de un arquitecto desaparecido y nunca más volvió”. Fundación Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad La amenaza de Sodano Los funcionarios de la Vicaría tenían claro que estaban en la mira de los aparatos represivos. Nadie renunció a la Vicaría tras el cruento asesinato de Parada. El hecho. cuando dos hermanos campesinos encontraron en Quilicura tres cuerpos degollados. Santiago Nattino y José Manuel Parada. sufrían amenazas y eran hostigados diariamente. gracias a la protección de la Iglesia. dice el abogado Héctor Salazar. a cargo de reunir y procesar la información sobre violaciones a los derechos humanos. Guerrero y Nattino. sin embargo. para cuando llegara la hora de hacer justicia. Esa sensación se acabó de golpe el 30 marzo de 1985. Correspondían a los profesionales comunistas Manuel Guerrero. marcó un antes y un después entre sus funcionarios.

que conectaba a las oficinas de Vicaría a través de los patios interiores del Palacio Arzobispal de Santiago. el Papa no viene”. Se llegó a una solución intermedia. las órdenes del nuncio fueron perentorias: nadie que estuviese en una situación marital irregular (divorciado o conviviendo sin haberse casado por la Iglesia) podría tocar al Pontífice. molestos. Sin embargo. “Si pisa la Vicaría. ni siquiera asistieron al encuentro. A la comisión organizadora del viaje el nuncio Sodano le puso como condición que el Pontífice no visitase la Vicaría. con el anhelo de reconciliar a los chilenos. Otros. fue la amenaza. Una vez que el Pontífice se retiró por el patio de la sacristía pudo saludar a los miembros de la Vicaría que esperaban su bendición. dos años después del asesinato de Parada. Varios funcionarios optaron por mirar de lejos. En abril de 1987. aprovechando la concurrencia del Papa a la Catedral Metropolitana.Funeral de José Manuel Parada Fundación Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad. el Papa Juan Pablo II llegó de visita a Chile. .

en la que no era necesario una institución como la Vicaría. y oponerse al uso de la llamada píldora del día después. Oviedo decidió cerrar Vicaría de la Solidaridad y crear otra más acorde a sus intereses: la Vicaría de la Familia. quien lideró la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos. ante la urgencia por enrielar a una sociedad “libertina” y promotora de la “indecencia”. hacer campañas de prevención de Sida guiadas por la moral católica. En cuanto a los atropellos a los derechos humanos. a la cabeza de la Iglesia de Santiago fue designado como arzobispo el mercedario Carlos Oviedo. El primer gobernante elegido democráticamente en el país desde 1969. Fundación Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad. tendría la responsabilidad de conducir la difícil transición democrática y de entenderse con Pinochet. Su lucha sería contra el “desenfreno sexual”. .El Papa Juan Pablo II saluda a Sola Sierra. “la reconciliación exigía olvido. Una nueva etapa El triunfo del “No” a Pinochet en el plebiscito de 1988 hizo evidente que el país ingresaba en una nueva etapa. para la Iglesia de Oviedo. Sus metas: terminar con el debate por una Ley de Divorcio. quien conservaría parte importante de su poder al mantenerse como comandante en jefe del Ejército. dos semanas después de la llegada de Patricio Aylwin al poder. En marzo de 1990. En diciembre de 1989 la recuperación de la democracia se vio confirmada con la elección del DC Patricio Aywin como Presidente. desprendimiento y perdón”. Más interesado en reforzar la moral católica que los derechos humanos.

La Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD) funcionaba en una sala de la Vicaría. el último vicario de la Solidaridad. Todos nos recibían bien. ellas se quedarían solas. se entregarían pistas para localizar el cadáver de algún ser querido o a un detenido. pero la Iglesia no podía confrontar ahora al gobierno democrático”. No había unanimidad sobre qué había que hacer con la Vicaría. detenido y hecho desaparecer en 1976 por la DINA. y los abogados y las asistentes sociales de la institución ya no les prestarían servicios para encontrar a sus familiares. de la mañana a la noche. pero recuperado el Estado de Derecho les toca a otros”. de que frenara el cierre. Menos del 10 por ciento había sido localizado en 1992. la AFDD se opuso.Monseñor Sergio Valech. La Iglesia debía inhibirse si funcionaba el estado de derecho. específicamente al primer gobierno de la Concertación. Otras tantas iban a menudo. La Agrupación intentó convencer al entonces vicario de la Solidaridad. Cuando se enteró que la Iglesia chilena planeaba cerrar la Vicaría. Para Viviana Díaz. Los militares chilenos. nos acogían. pondrían más trabas que en otros países. Pero la decisión ya estaba tomada. Desconfiaban. pero el Estado debía asumir ahora. Quizá. además. A ella le tocó el apagar la luz y poner el candado a la puerta: “Antes del plebiscito existió una discusión interna sobre qué pasaría aquí si ganaba el No. Eran más de mil los desaparecidos por el régimen. con el arzobispo Carlos Oviedo. llegar a la Vicaría cada mañana era una tranquilidad: “Sabías que adentro nadie te iba a tomar presa. sin el respaldo moral de la Iglesia. de Aylwin y de lo que estimaban como su “escasa sensibilidad” por los derechos humanos. con Pinochet al mando. Sabíamos que la transición sería pactada. Valech les dijo entonces: “Durante la dictadura nosotros hicimos esto porque no había nadie que pudiese hacerlo. Sin la Vicaría. Fundación Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad. La asistente social María Luisa Sepúlveda era la secretaria ejecutiva de la Vicaría en ese entonces. Se quedarían sin sede. Unas doce mujeres llegaban a trabajar todos los días. hija del dirigente comunista Víctor Díaz. María Luisa Sepúlveda reconoce que fue partidaria de que la Vicaría se cerrara: “Fue una decisión difícil. Sergio Valech. El vicario daba gracias a Dios porque no era necesario continuar con el organismo. La Iglesia chilena traspasaba la responsabilidad al Estado. . tras un trámite judicial de algún abogado del organismo. Presumíamos que habría que olvidarse de juzgar a los victimarios”. Las asistentes sociales tenían labores duras e incluso iban a reconocer con nosostras cuerpos a la morgue cuando los familiares cercanos no estaban en condiciones de hacerlo”.

La última secretaria ejecutiva de la Vicaría de la Solidaridad fue María Luisa Sepúlveda Fundación Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad. Cuando se formó la comisión Rettig. a pesar de que casi toda la información del Informe Rettig provino de su archivo. Se quiso marcar una diferencia. Cuando el Presidente Aylwin pronunció su famosa frase “justicia en la medida de lo posible”(1991). Rettig. jamás había trabajado en derechos humanos. Para la entonces abogada de la Vicaría Carmen Hertz. una distancia. ex senador y ex embajador. “Justicia en la medida de lo posible” Impactó en la Vicaría que el Presidente Aylwin escogiera al abogado radical Raúl Rettig para presidir la Comisión Verdad y Reconciliación. antes que a las decenas de especialistas destacados de la Vicaría. la instancia a cargo de indagar sobre qué había ocurrido con las víctimas de las violaciones a los derechos humanos. como “poco objetivos” y no se les incluyó en la instancia. Hertz señala que Aylwin se conformó solo con buscar la verdad. se miró con las otras mujeres y todas enmudecieron al escuchar esas palabras. aunque sin escarbar en sus autores. que luego vinieron dos proyectos . Los juristas de la Vicaría se sintieron tratados como “teñidos”. Pero era amigo del nuevo gobernante y este prefirió a alguien de su confianza. la apoyamos”. Viviana Díaz. todo lo que vino después fue muy desilusionante: “El año 1991 aún teníamos la esperanza de que iba a haber justicia. los familiares de los detenidos desaparecidos sabían que eran malas noticias. dirigenta de la AFDD.

El fundador de la Vicaría odiaba los homenajes. en ONGs. recuerda María Luisa Sepúlveda. en medio del reconocimiento de todo un país por su lucha a favor de los perseguidos. ex funcionario de la Vicaría. y que solo después del 2000 los militares reconocieron que existían detenidos desaparecidos. a la que asistió parte importante de la clase política. o en donde consiguieran algo. La catedral se vino abajo con los aplausos y vítores. otro problema fue que las nuevas actividades les parecían irrelevantes. Tenía 92 años. La memoria histórica En 1992 se creó la Fundación Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad. En noviembre de 1992 quedaban solamente 42 funcionarios en las oficinas frente a la Plaza de Armas. el arzobispo Oviedo celebró una ceremonia en la vecina Catedral Metropolitana. no era bien visto”. Los dos últimos años de la Vicaría ocurrieron con funcionarios que emigraban a trabajos en el gobierno. localizada en el Arzobispado de Santiago y que resguarda 85 mil expedientes únicos sobre la guerra sucia que ocurrió en Chile. Ya en democracia. pues estaban “marcados” por su paso por el organismo Fundación Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad. Para los que encontraron un nuevo empleo. Silva Henríquez aprovechó la oscuridad para escabullirse con sigilo. tras la detención de Pinochet en Londres. Hubo algunos que incluso pasaron hambre en cesantía. Según el abogado Roberto Garretón.de ley de punto final en el gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle. Era la despedida oficial para la la Vicaría de la Solidaridad. el régimen militar estaba obsesionado con este archivo: “Lo que quería Pinochet es que se quemaran esos documentos. Más tarde se apagaron las luces del templo y se encendieron cientos de velas blancas. además de dirigentes sociales y de derechos humanos. “Los tribunales no se vieron presionados hasta 1998. aunque esta vez la gran obra de su vida era la que llegaba a su fin. el ya retirado cardenal Silva Henríquez ingresó tímidamente al templo. “Con un currículum que dice que has trabajado más de 16 años en la Vicaría de la Solidaridad. no era fácil para nadie buscar trabajo. Moriría siete años más tarde. En medio de la homilía. Algo avergonzado. En democracia. nosotros no podíamos dejarlos en poder del Estado ¿Y si llegaba un gobierno de derecha al poder y los desaparecía? Este archivo es nuestra memoria histórica”. La última semana de ese mes. Nada se asemejaba a levantarse cada día para salvar vidas. . recalca. para apurar los casos de derechos humanos”. Los asistentes lloraban emocionados. a varios de los profesionales que trabajaron en la Vicaría les costó encontrar nuevos trabajos.