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GUÍA DE INVESTIGACIÓN

BIOSEGURIDAD- PROCESO INFECCIOSO

1. Defina los siguientes términos: infección, enfermedad, virulencia,


susceptibilidad, patogenicidad, etiología, epidemiología.

Infección: Una infección se define como el proceso por el cual ingresan gérmenes a
una parte susceptible del cuerpo y se multiplican, provocando una enfermedad.

Enfermedad: Es el proceso y a la fase que atraviesan los seres vivos cuando


padecen una afección que atenta contra su bienestar al modificar su condición
ontológica de salud.

Virulencia: Es el grado de patogenicidad de un serotipo, de una cepa o de una clona


microbiana en un huésped susceptible.

Susceptibilidad: Es una condición del cuerpo que aumenta la probabilidad de que el


individuo desarrolle una enfermedad en particular.

Patogenicidad: Es la capacidad de un agente infeccioso de producir enfermedad en


un huésped susceptible.

Etiología: Es el estudio de los factores que causan una enfermedad.

Epidemiologia: Ciencia que trata del estudio de la distribución de las enfermedades,


de sus causas y de los determinantes de su frecuencia en el hombre, así como del
conocimiento de la historia natural de las enfermedades y del conocimiento de datos
para una intervención orientada al control o erradicación de ellas.

2. Factores que incrementan la susceptibilidad a infecciones:

Un factor de riesgo, o factor de exposición, es algún fenómeno de naturaleza física,


física, química, sicológica o social, en el genotipo o en el fenotipo, o alguna
enfermedad anterior al efecto que se está estudiando, que por la variabilidad de su
presencia o su ausencia está relacionada con la enfermedad investigada, o puede ser
la causa de su aparición.

 Factores que influyen en la susceptibilidad:

Edad:

-El sistema inmunológico del lactante es inmaduro

-Los niños adquieren una inmunidad mayor, pero son susceptibles de contraer
enfermedades infecciosas como la parotiditis y el sarampión.
-Los adultos jóvenes y de mediana edad poseen mejores sistemas inmunológicos se
debilitan, y la estructura y la función de los principales órganos sufren cambios.

-En los ancianos las respuestas inmunológicas se debilitan, y la estructura y la función


de los principales órganos sufren cambios.

Estado de Nutrición:

-La reducción de proteínas, hidratos de carbono y grsas debida a enfermedad, dieta


deficiente o debilitación aumenta la susceptibilidad del paciente a la infección y altera
la cicatrización de la herida.

-Trastornos como las quemaduras o los traumatismos, que aumentan los


requerimientos de proteínas, suponen una situación de mayor riesgo para el sujeto.

Estrés:

-Un estrés intenso eleva los niveles de cortisona, causando una disminución de la
resistencia a la infección.

-Un estrés continuo agota las reservas de energía.

Enfermedades:

-Las enfermedades del sistema inmunológico, tales como el SIDA o los linfosomas,
debilitan las defensas frente a la infección.

-Las enfermedades crónicas como las diabetes producen debilidad general y deterioro
nutricional.

-Las enfermedades que alteran las defensas del organismo aumentan el riesgo e
infección.

Procedimientos diagnósticos y Terapéuticos:

-Los tratamientos intravenosos, las quimioterapias y cirugía exploratoria aumentan los


riesgos de infección.

Herencia:

-Algunos trastornos hereditarios deterioran la respuesta a la infección.

Tratamiento Médico:

-Algunos fármacos y tratamientos afectan a la inmunidad a la infección.

Defensas Insuficientes:

-Pueden alterarse las defensas primarias y secundarias (p. ej., una solución de
continuidad en la piel o en una mucosa, un tejido dañado, la disminución de la
actividad ciliar, la supresión de la respuesta inflamatoria y un recuento leucocitorio
bajo).
3. Defensas corporales del organismo:

El cuerpo humano posee defensas normales frente a la infección. La flora habitual, las
defensas orgánicas y la inflamación constituyen un mecanismo inespecíficos que
protegen frente a los microorganismos, independientemente de exposiciones previas.
El sistema inmunológico está formado por distintas células y moléculas, algunas de la
cuales luchan contra agentes patógenos específicos.

Flora normal: En nuestro cuerpo existe un gran número de microorganismos, que


residen en las capas superficiales y profundas de la piel, en la saliva y en la mucosa
oral, así como la pared intestinal. La flora normal no causa enfermedad sino que ayuda
a mantener la salud. Por ejemplo, la flora de la piel inhibe la multiplicación de los
microorganismos que llegan a ella. La flora habitual mantiene un delicado equilibrio
con otros microorganismos para evitar la infección. Cualquier factor que altere este
equilibrio pone al sujeto en situación de riesgo de infección. Por ejemplo la utilización
de antibióticos de amplio espectro para el tratamiento de la infecciones puede llegar a
una sobreinfección. Los antibióticos pueden eliminar o cambiar la flora bacteriana
normal y, por consiguiente, los microorganismos resistentes a los antibióticos pueden
causar una infección grave (Clark y cols., 1990).

Defensas de los sistemas orgánicos: La piel, las vías respiratorias y el aparato


gastrointestinal son sistemas fácilmente accesibles para los microorganismos, pero
poseen defensas propias frente a la infección, que están adaptadas fisiológicamente a
su estructura y función.

Inflamación: La respuesta celular del organismo a la agresión o a la infección es la


inflamación. La respuesta inflamatoria no específica implica la liberación de histaminas
y otras sustancias químicas, provoca distención capilar, un incremento local de la
temperatura y la movilización de granulocitos fagociticos y de macrófagos en el sitio de
infección. Los interferones proveen otro tipo muy diferente de defensa no específica,
dirigida contra los virus. Los interferones son proteínas pequeñas producidas por las
células infectadas por virus que estimulan a las células vecinas para defenderse
contra la infección vital y que también estimulan a las células que intervienen en la
respuesta inmune.

Respuesta inmunitaria: Es altamente específica e implica a dos tipos de células:


Linfocitos B y los linfocitos T. Los linfocitos B son los protagonistas principales de la
formación de anticuerpos, grandes moléculas de proteínas cuyos sitios de unión son
complementarios de moléculas extrañas llamadas antígenos. La combinación del
antígeno y el anticuerpo inmoviliza al invasor, destruyéndolo a volviéndolo susceptible
a la fagocitosis.
4.Proceso infeccioso, periodo de incubación, etapa pródromos, etapa
enfermedad, convalecencia.

Periodo de Incubación

Existe un intervalo de tiempo entre la entrada del agente patógeno en el organismo y


la aparición de los primeros síntomas (p. ej., 2 a 3 semanas en la varicela, 1 a 2 días
en el resfriado común, 1 a 3 días en la gripe, 18 días en la parotiditis.

Fase de Enfermedad

El paciente manifiesta signos y síntomas específicos del tipo de infección (p., ej.,
resfriado común y se manifiesta por dolor de garganta, congestión sinusal, rinitis, y la
parotiditis por el dolor de oídos, fiebre, tumefacción de las glándulas parótidas y
salivares)

Fase Prodrómica de la Enfermedad

Existe un intervalo de tiempo desde la aparición de signos y síntomas inespecíficos


(malestar general, febrícula y fatiga) hasta la aparición de síntomas más específicos;
durante este tiempo, los microorganismos crecen y se multiplican, y el paciente tiene
mayor capacidad de transmisión de la enfermedad a otras personas.

Convalecencia

Los síntomas agudos de la infección desaparecen; la duración de la recuperación


depende de la gravedad de la infección y del estado general de salud del paciente; la
recuperación puede durar desde varios días a meses.

5. Cadena de infección
6. Cuidados de enfermería para interrumpir la cadena infecciosa (considerar los
eslabones de la cadena infecciosa)

La enfermera puede ayudar a la prevención de la infecciones si conoce la cadena


infecciosa. Valora el riesgo de infección y lleva a acciones adecuadas para prevenir su
diseminación. Las infecciones siguen en curso progresivo. La gravedad depende de la
infección, de la patogenicidad de los microorganismos causales y de la sensibilidad del
huésped.

7. Limpieza: Es el proceso de eliminación de material extraño de los objetos (p. ej.,


restos de material orgánico, como sangre, o inorgánico, como tierra). Generalmente
esto se consigue mediante el empleo de agua, de un detergente y de una adecuada
acción mecánica de frote. La limpieza debe proceder a la desinfección y esterilización.
El objetivo principal de la limpieza es la eliminación física de materia orgánica y de la
contaminación de los objetos. El agente básico es el detergente.

Asepsia: Es la serie de procedimientos o actuaciones dirigidas a impedir la llegada de


microorganismos patógenos a un medio aséptico, es decir se trata de prevenir la
contaminación.

Principios asepsia quirúrgica: Es el conjunto de medidas dirigidas a establecer


normas sanitarias que disminuyan el riesgo de transmisión de enfermedades en el
hospital.

Desinfección: Es el proceso por el cual se eliminan la mayoría de microorganismos


patógenos, con excepción de la esporas. Comprende las medidas intermedias entre la
limpieza física y la esterilización.

Esterilización: Es la técnica para destruir microorganismos mediante el calor, agua,


sustancias químicas o gases. Tiene por finalidad de eliminar por completo o destruir
todas las formas de vida microbiana.

8. Bioseguridad:

Es un enfoque estratégico e integrado que engloba los marcos normativos y


reglamentarios (con inclusión de instrumentos y actividades) para el análisis y la
gestión de los riesgos relativos de la vida y la salud de las personas, los animales y las
plantas y los riesgos asociados para el medio ambiente. La bioseguridad abarca la
inocuidad de los alimentos, las zoonosis, la introducción de plagas y enfermedades de
los animales y las plantas, la introducción y liberación de organismos vivos
modificados (OVM) y sus productos (por ejemplo los organismos modificados
genéticamente u OMG) y la introducción y gestión de especies exóticas invasivas. La
bioseguridad es, pues, un concepto global con importancia directa para la
sostenibilidad de la agricultura y los aspectos de amplio espectro de la salud pública y
la protección del medio ambiente, incluida la diversidad biológica. El objetivo
primordial de la bioseguridad consiste en prevenir, combatir y/o gestionar los riesgos
para la vida y la salud, cuando proceda, para un sector particular de la bioseguridad.

Precauciones universales: Son medidas que buscan proteger de manera universal


de infecciones que puedan adquirir. Por exposición ocupacional se entiende el
contacto, razonablemente esperable, de piel, ojos y mucosas o el contacto parenteral
con sangre u otros materiales potencialmente infecciosos, que puede producirse a
consecuencia del desempeño de las tareas de la empleada. En esta definición, el
termino parenteral hace referencia a la penetración de las membranas mucosas o de
la piel a consecuencia de pinchazos, mordiscos, corte o abrasiones.

Medidas de bioseguridad: Son un conjunto de medidas recomendadas a los


profesionales de asistencia sanitaria para evitar la exposición de virus de la
inmunodeficiencia humana (VIH), causante del SIDA, agentes patógenos de origen
sanguíneo, como la hepatitis y el VIH1. Se aplicaran a todos los pacientes,
independientemente de su diagnóstico o presunto estado de infección. Están
diseñadas para reducir el riesgo de transmisión de microorganismos
independientemente de su origen sea conocido o no.