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Femicidio intimo

De acuerdo a las categorías que permiten identificar el tipo de femicidio de que se trata, se puede
establecer que en su gran mayoría los femicidios identificados son femicidios íntimos, de acuerdo
al espacio relacional o vínculo entre el femicida y la mujer asesinada; es decir, son crímenes
perpetrados por hombres con quienes las mujeres convivían en una relación de pareja o familiar,
en quienes ellas supuestamente confiaban. En una proporción menor se identifican femicidios que
se califican de no íntimos, se trata de trabajadoras sexuales asesinadas por clientes y mujeres
asesinadas por acosadores o violadores.

 Victimas

Las víctimas del femicidio identificadas son mayoritariamente adultas jóvenes; se trata de mujeres
entre 20 y 39 años al momento de morir. Sin embargo, el hallazgo de mujeres adultas mayores,
adolescentes e incluso niñas de corta edad siendo víctimas de estos crímenes muestra que la
violencia contra las mujeres puede afectarlas en cualquier momento de sus vidas. En los femicidios
identificados, la mayoría de las víctimas son mujeres en situación de pobreza, de escolaridad
básica, gran parte de ellas dueñas de casa, y en los casos en que trabajaran fuera del hogar lo
hacían en ocupaciones mal remuneradas, pero hallazgo de casos de mujeres profesionales permite
establecer que esto puede afectar a mujeres de distintos estratos sociales y culturales.

 Agresor

Estos son hombres que quieren controlar el lugar donde se encuentra la mujer, el horario de
entrada y salido de sus trabajos, revisar su cartera y el teléfono, recogerlas en cualquier lugar con
el pretexto de que quieren protegerla. Además, quieren tener hijos tan pronto como sea posible
para crear un vínculo que sea mucho más difícil de romper. Estos potenciales agresores hacen uso
de descalificaciones para socavar la autoestima de la víctima. Estos hombres las humillan y las
ofenden. Dicen que no sirven para nada, que son una carga económica, que nadie las va querer
como ellos, que no tiene ningún valor. Y poco a poco las víctimas lo creen, hasta que sienten que
no pueden vivir sin él. Los motivos o razones del femicidio que se han identificado, muestran los
afanes de dominación, posesión y control de los agresores hacia sus víctimas. Estos se manifiestan
a través de los celos, el acoso permanente, la resistencia del agresor a aceptar el término de la
relación o la simple negativa de la mujer a establecer una relación y/o tener intimidad con el
femicida. En los casos de violación y muerte perpetradas a mujeres por desconocidos, se
manifiesta también el sentido de propiedad y libre disposición que tienen muchos hombres
respecto de las mujeres en general.

Una de las frases que más ocupan para justificar sus actos es “La maté porque era mía”.

Muchos de estos crímenes de género son cometidos de modos extremadamente crueles, con
grandes dosis de odio y ensañamiento. Las mujeres han sido atacadas en circunstancias en que se
encontraban especialmente indefensas, frecuentemente en el espacio donde habitan –su casa y
su dormitorio- siendo mínimas las posibilidades de ser auxiliadas. Algunos de estos asesinatos
fueron cuidadosamente planificados.
Prevención:

(Lalo)

Las campañas de educación son una contribución muy grande para evitar la violencia de género y
feminicidios, ya sea porque permiten hablar del tema, como mostrar y visibilizar los tipos de
violencia que sufren las mujeres, para que ellas comiencen a denunciar. Es un proceso lento, ya
que tenemos que lidiar contra el patriarcado y machismo, por lo que una campaña no va a lograr
que los cambios se generen de un día para otro. Para hacer frente al patriarcado debemos tomar
parte en campañas que enseñan la importancia de la igualdad entre hombres y mujeres y el
respeto. Por ejemplo, en Paillaco, en la región de Los Ríos, implementa talleres de sensibilización
de género en todas las escuelas públicas. Entonces, además de sancionar los actos de violencia, el
llamado es a denunciar cuando viven violencia.

Se supone que vivimos en una sociedad civilizada donde todo el mundo se respeta, pero hay
ciertas ideologías que atentan contra la persona por su condición física, el color de su piel, su
condición sexual o incluso el género. En esta última, hay solo un grupo que tiende a la igualdad,
mientras que los otros dos discriminan, o bien al hombre, o bien a la mujer. Por esto es muy
importante que se sepan las diferencias entre machismo, feminismo y hembrismo.

 Machismo: viene definido en el diccionario de la lengua de la Real Academia Española


como la "actitud de prepotencia de los varones hacia las mujeres". Esta postura se ha
venido manifestando de más a menos a lo largo de la historia, ya que los valores del
hombre eran menos civilizados en tiempos pasados, donde la mujer ni siquiera tenía
igualdad de derechos que el hombre. En muchos casos, como el sector laboral, se siguen
dando fuertes manifestaciones de machismo en los salarios y el trato a la mujer solo como
objeto sexual.
 Feminismo y hembrismo: a diferencia de lo que mucha gente cree, el feminismo es la
postura que busca la igualdad entre hombres y mujeres. Esta confusión es fácilmente
entendible por el parecido de la palabra con el término "femenino". El feminismo nació
como una búsqueda de la igualdad de género. El hembrismo es lo que muchas personas
suponen que es el feminismo, pero trata de la actitud que desprecia a los hombres.
Digamos que el hembrismo sería lo equivalente al machismo en las mujeres, y no el
feminismo como muchos piensan.
 Personas que no son lo que dicen

Existen hombres y mujeres que son feministas y buscan la igualdad de derechos. El problema está
en que hay personas que declarándose feministas realmente tienen comportamientos más
cercanos al machismo o al hembrismo, por lo que pueden hacer que se confundan estas tres
posturas. Para evitar caer en la trampa, es mejor no fiarnos de las etiquetas que se ponen las
personas a sí mismas y limitarnos a saber lo que significan cada una de estas tres actitudes para
saber de qué corriente es cada uno.
Caso Haeger

La mañana del 29 de junio del año 2010, fue la última vez que se vio con vida a la contadora
Viviana Haeger. Al medio día su esposo-Jaime Anguita- recibe un llamado de un supuesto
secuestrador diciéndole que su esposa se encuentra en peligro, pero no lo toma en cuenta, ya que
cree que es una estafa. Pero…el nunca llamo a Viviana para saber si se realmente se encontraba
en peligro. Inicialmente, la situación era una “presunta desgracia” incluso un abandono de hogar,
pero la familia de la Viviana siempre lo negó. Los policías cometieron un grave error, los
encargados de revisar la guardilla –la misma donde aparece luego el cuerpo de Viviana- no llevan
consigo un sistema de iluminación. Hasta ese minuto no se encontró ningún antecedente de la
participación de terceros, por lo que Jaime Anguita y su abogado quisieron terminar el caso con la
conclusión de que Viviana se había suicidado. Pero el caso no concluyo ya que el principal
sospechoso era Jaime Anguita. Los familiares y amigos de Viviana emprendieron solos un buscada
por todo Puerto Varas durante un largo tiempo, les extraño mucho que el esposo nunca saliera en
busca de ella. Recurrieron a un vidente, quien decía saber el paradero de Viviana, recorren la casa
junto a ella y al tomar la foto a una de las ventanas aparece la una mano y una silueta femenina.
Los detectives le avisan al dueño de casa, Jaime Anguita, que al día siguiente irían a revisar la casa
con perros especializados en la búsqueda de cadáveres. Es el día 10 de agosto del 2010 cuando
misteriosamente, Anguita llama a los detectives y les menciona que encontró el cuerpo su mujer
en la guardilla al lado de su dormitorio. Según una teoría Viviana ingreso aún con vida a la
guardilla, debido a que no había rastros de forcejeo. Teoría de suicidio: señala que Viviana Haeger
ingreso a la guardilla el mismo día de su desaparición, es decir, existía un cuerpo con 42 días de
descomposición al lado del dormitorio de Jaime Anguita, separado solo por un pared de la
habitación de su hija menos, ¿Cómo se explica que fiscales y policías no sintieran ese particular
olor? Desde el punto de vista científico y lógico, es imposible que en 42 días no se haya percibido
ningún olor a putrefacción. La única explicación es que el cadáver no hubiera estado allí mucho
antes de ser encontrado. Para la familia de Viviana el culpable siempre fue su esposo. Jaime
Anguita fue acusado culpable como la “mente intelectual” del asesinato, ya que le pago a un
hombre para que matara a su esposa. Hasta la fecha han habido muchas audiencias de este caso,
donde el acusado Jaime Anguita reitera su inocencia.