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SECRETARIO :

NRO. EXPEDIENTE :
CUADERNO : Principal
NRO. ESCRITO : 01-2016
SUMILLA : DEMANDA LABORAL DE REPOSICIÓN

SEÑOR JUEZ ESPECIALIZADO DE TRABAJO

JHON PALOMINO ASTETE, con DNI 45859778, con


domicilio real en APV. LOS ÁNGELES D-10, con domicilio
procesal en Av. EL SOL 715 – CUSCO, con domicilio
electrónico en […]; a Ud., respetuosamente, digo:

I. DEL DEMANDADO Y SU DOMICILIO


EMBOTELLADORA LINDLEY, debidamente representado por JAIME HUAMAN
MIRANDA, Centro de Trabajo que deberá de notificarse en AV. LA CULTURA N°
4050.

II. PETITORIO
Como pretensión principal única, solicito se disponga mi reposición al cargo de
Personal de Seguridad por haberse configurado un despido fraudulento.

III. SITUACIÓN LABORAL DEL DEMANDANTE


FECHA DE INGRESO : 02 de junio del 2006
FECHA DE CESE : 19 de diciembre de 2015
TIEMPO DE SERVICIOS : 9 años, 6 meses, 17 días, siendo que durante este
tiempo de servicios no se me hizo firmar contrato alguno se produce un contrato
de trabajo verbal a tiempo indeterminado.
CARGO : Personal de Seguridad
MOTIVO DEL CESE : Despido fraudulento.

IV. FUNDAMENTO DE HECHO


1. La demandante ingresa a laborar para la demandada a partir del 02 de junio
del 2006.
2. En estas circunstancias, el 07 de diciembre del 2015 se me notifica una
primera carta de preaviso de despido, sustentada en la comisión de la falta
grave prevista en el literal a) del art. 25 del D. S. 003-97-TR por el
incumplimiento de las obligaciones de trabajo, respecto de esta falta, la
presunta falta imputada es genérica y no indica qué norma específica de la
demandada se ha violado.
3. Estando pendiente el plazo para presentar mis descargos a la carta de
preaviso de despido antes indicada, el 09 de diciembre del 2015, se me impide
el ingreso a mi centro de trabajo, conforme se puede verificar de la
Constatación Policial que se adjunta. Este despido preliminar limitó mi
derecho de defensa imposibilitando ofrecer pruebas que contaba en mi correo
electrónico el mismo que también fue bloqueado. NÓTESE QUE ESTE
IMPEDIMENTO DE INGRESO CONSTITUYE UN ÁNIMO PERVERSO QUE
JUSTIFICA LA ALEGACIÓN DE UN DESPIDO FRAUDULENTO.
4. Pese a lo anterior, el 14 de diciembre del 2015 presento mis descargos a la
carta de preaviso de despido de 07-12-2015, la cual lejos de ser revisada de
manera proporcional y razonable, genera otra actitud de ánimo perverso de la
demandada, puesto que este mismo 14 de diciembre, se me cursa una
segunda carta de preaviso de despido. Esta carta de preaviso de despido
también se sustenta en la comisión de la falta grave prevista en el literal a) del
art. 25 del D. S. 003-97-TR por el incumplimiento de las obligaciones de
trabajo, respecto de esta falta creada indico lo siguiente: “reiteradas y
consecutivas actitudes”, sin tomar en cuenta que no existe ninguna llamada
de atención anterior, tampoco se me impuso anteriormente sanción laboral
alguna.
5. Con fecha 18 de diciembre del 2015, presento mis descargos a la segunda
carta de preaviso de despido de 14-12-2015, sin poder acceder a pruebas por
cuanto no podía ingresar a mi puesto de trabajo ni tampoco tenía acceso a mi
correo electrónico, limitándose mi derecho de defensa.
6. El ánimo perverso y engaño auspiciado por mi empleador, se evidencia aún
más cuando sólo después de un día de presentado mis anteriores descargos, el
19 de diciembre del 2015, se me cursa la carta de aviso de despido, que no
toma en cuenta los descargos presentados y de manera desproporcional e
irrazonable me sanciona con el despido a través de la imputación de hechos
notoriamente inexistentes, falsos o imaginarios, produciéndose la “fabricación
de pruebas”, situaciones que configuran la existencia de un despido
fraudulento que amerita mi reposición a mi cargo.

V. FUNDAMENTO DE DERECHO
En el presente proceso se alega la existencia de un Despido fraudulento que se
produce cuando “Se despide al trabajador con ánimo perverso y auspiciado por
el engaño, por ende, de manera contraria a la verdad y la rectitud de las
relaciones laborales; aun cuando se cumple con la imputación de una causal y
los cánones procedimentales, como sucede cuando se imputa al trabajador
hechos notoriamente inexistentes, falsos o imaginarios o, asimismo, se le
atribuye una falta no prevista legalmente, vulnerando el principio de tipicidad,
como lo ha señalado, en este último caso, la jurisprudencia de este Tribunal
(Exp. N.° 415-987-AA/TC, 555-99-AA/TC y 150-2000-AA/TC); o se produce la
extinción de la relación laboral con vicio de voluntad (Exp. N.° 628-2001-AA/TC)
o mediante la "fabricación de pruebas".

VI. VÍA PROCEDIMENTAL


Si bien actualmente no es requisito de la demanda, a la presente le
corresponde el Proceso Abreviado Laboral, conforme al art. 2, inciso 2 de la
Nueva Ley Procesal de Trabajo que establece que “Los juzgados especializados
de trabajo conocen de los siguientes procesos: […] 2.- En proceso abreviado
laboral, de la reposición cuando ésta se plantea como pretensión principal
única.”

VII. MONTO DEL PETITORIO


Debido a la naturaleza de la pretensión no es cuantificable en dinero.

VIII. MEDIOS PROBATORIOS


1. Copias de mis boletas de pago de remuneraciones con la finalidad de acreditar
la existencia de relación laboral con la demandada.
2. Copias de las dos cartas de preaviso de despido, con sus anexos, que me
fueran cursadas, con la finalidad de acreditar la intención dolosa de despedir
a la demandante.
3. Copias de las cartas de descargos a cada carta de preaviso de despido, con la
finalidad de acreditar que cumplí con presentar mis descargos dentro de los
plazos de ley, además, de poder evaluarse las respuestas dadas a las faltas y
que no fueron tomadas en cuenta.
4. Constatación Policial con la finalidad de acreditar que dos días después de
cursada la primera carta de preaviso de despido ya no se me permitió ingresar
a mi centro de trabajo.
5. Documento que indica que mi cuenta de correo electrónica está bloqueada,
con la finalidad de acreditar el ánimo perverso de poner término a mi relación
laboral antes de que culmine el procedimiento de despido y la imposibilidad de
ejercer de manera debida mi derecho de defensa.
6. Copia de la carta de aviso de despido, con la finalidad de acreditar que mi
despido formalmente se produjo el 19 de diciembre del 2015, por lo que me
encuentro dentro del plazo de 30 días naturales para impugnar el despido
conforme a lo dispuesto en el art. 36 del D.S. 003-97-TR.
7. Exhibición de la demandada de todos los contratos o resoluciones de contrato
de la demandante con la finalidad de acreditar que en ningún documento
firmado por mi persona o notificado a mi persona se indicó que mi cargo era
de confianza. Esta exhibición se solicita por cuanto la demandada nunca me
entregó mis contratos.

VIII. ANEXOS
1-A Copia de mi Documento Nacional de Identidad
1-B Copias de mis boletas de pago de remuneraciones.
1-C Copias de las dos cartas de preaviso de despido con sus anexos.
1-D Copias de las cartas de descargos a cada carta de preaviso de despido.
1-E Constatación Policial.
1-F Documento que indica que mi cuenta de correo electrónica está bloqueada.
1-G Copia de la carta de aviso de despido.

POR LO EXPUESTO:
A UD. pido admitir a trámite la presente demanda.

Arequipa, 13 de enero del 2016.


EXPEDIENTE N° : 00299-2016-0-1411-JR-LA-01
ESPECIALISTA : José Carlos Hernández Medina
ESCRITO N° : 01
DEMANDA NULIDAD DE DESPIDO Y REPOSICIÓN

SEÑOR JUEZ ESPECIALIZADO DE TRABAJO

FLOR ANGELICA VILCA CAMASCA, con D.N.I. Nº


22269209 y domicilio en calle El Ángel Nº 511, P.J. San
Miguel, Pisco, y procesal en calle Fermín Tangüis Nº 106,
Pisco, Casilla SINOE Nº 7821, dice:
Que, en cumplimiento de la Resolución Nº 22, de fecha
22 de agosto de 2016, dentro del plazo concedido,
DEMANDO A MUNICIPALIDAD PROVINCIAL DE PISCO,
con domicilio en esquina Ramón Aspíllaga y López de
Alarcón, Pisco Pueblo.

PETITORIO: Pido la NULIDAD DEL DESPIDO ARBITRARIO POR DISCRIMINACIÓN


y consecuente reincorporación en mi trabajo, del que fui despedida por existir
diferencias de opinión con el nuevo alcalde y por razones políticas del alcalde
Tomás Villanueva Andía Crisóstomo, quien me hizo víctima de despido nulo, luego
que ganara las últimas elecciones municipales y se ordene que se me reponga en
mis labores habituales- como obrera de mantenimiento de Parques y Jardines, y
limpieza pública que realizaba para la Municipalidad demandada antes de que
ingrese a gobernar la Municipalidad el nuevo Alcalde Tomás Villanueva Andía
Crisóstomo, con horario de trabajo de de 3 de la madrugada a 11 de la mañana, en
turnos variados, de 6 a.m. a 2 p.m. por las calles del centro urbano de Pisco, de la
cual he sido despojada abruptamente, por la causal prevista en el inciso d) del
artículo 29º del D.S. 003-97-TR, por lo que el despido es nulo, conforme al
fundamento 15º, literal a) de la sentencia del Tribunal Constitucional EXPEDIENTE
N° 976-2001-AA/TC.

1. HECHOS QUE FUNDAMENTAN LA DEMANDA:


1.1. Ingresé a trabajar para la municipalidad Provincial de Pisco, en el mes de
abril de 2011, como obrera de mantenimiento de Parques y Jardines y por
ende, bajo el régimen de la actividad privada, al haberse desnaturalizado el
contrato de locación de servicios, y el día 03 de enero de 2011, de manera
abrupta, el Sub Gerente de Personal Walter Cabrera Chávez, me informó
que por orden del nuevo Alcalde Tomás Villanueva Andía Crisóstomo, no me
dejaría seguir trabajando por haber sido contratada por la gestión anterior y
el nuevo alcalde no quería tener a ningún contratado por el alcalde anterior-
discriminándonos por tener diferente opinión y por no pertenecer al partido
político del ganador de las últimas elecciones municipales- lo que
constituye causal de nulidad de despido, prevista en el literal d) del artículo
29º del D.S. 003-97-TR.

1.2. Como reacción ante el acto arbitrario, presenté demanda de amparo para
exigir del Estado la protección efectiva contra el despido arbitrario, el
mismo que fue rechazado por los magistrados de esta provincia aduciendo
que la vía de amparo no es la idónea, pero, reconociendo que tengo derecho
a la reposición, ordenaron que se reconduzco la demanda a la vía ordinaria
laboral, por lo que tengo derecho a la reparación restitutoria, que según la
doctrina y la jurisprudencia, procede cuando el despido del trabajador
obedece a un motivo que lesiona derechos de contenido constitucional, es
por ello, que la reparación contra éste despido nulo, es la reposición del
trabajador, así como el pago de las remuneraciones dejadas de percibir,
que, en mi caso, concreto, encuentra sustento normativo en literal d) del
artículo 29° del Decreto Supremo N° 003-97-TR,

1.3. Retrotrayendo los hechos a la fecha de despido, para estos efectos, sostengo
que fui despedida por discriminación, por lo que reclamé ante la autoridad
policial para que constate el despido nulo por discriminación y la autoridad
constató que en efecto, yo sí estaba laborando como obrera –y por tanto
bajo el régimen de la actividad privada- en el área de Parques y Jardines de
la Municipalidad Provincial de Pisco, hasta el 3 de enero de 2015, como se
aprecia en la copia certificada de denuncia policial Nº de Orden 4853510
expedida por la Comisaría PNP de Pisco, del día 05 de enero de 2015, y que
obra como medido probatorio en el expediente que ha sido reconducido a
este juzgado, y que dio origen a la presente demanda en vía laboral

1.4. El hecho concreto es que el nuevo Alcalde de la Municipalidad Provincial de


Pisco, Tomás Villanueva Andía Crisóstomo, abusó de su poder y me ha
botado de mi trabajo, con absoluto menosprecio del orden jurídico nacional
que garantiza el derecho a la defensa (art. 1° de la Constitución) y al debido
proceso (art. 138 inciso 3 de la Constitución concordado con el artículo 31°
del D.S. 03-97-Tr) sólo porque al ganar las elecciones municipales y asumir
el cargo de Alcalde, éste necesita vacantes para darle trabajo a sus
partidarios, estableciendo un odioso sistema de discriminación política,
para dejar sin trabajo a unos, para dárselos a otros, que proscribe el
artículo 2º numeral 2 de nuestra Constitución Política, perjudicando a los
que no somos prosélitos de la nueva autoridad municipal, lo que constituye
uno de los peores síntomas de corrupción política, despedir por interés
político a los menos favorecidos por la fortuna, sin darme la oportunidad
para defenderme en un proceso administrativo en el cual pueda ejercer mi
derecho a la defensa, por lo que es evidente que el nuevo Alcalde Tomás V.
Andía Crisóstomo, me ha hecho víctima de discriminación de índole política
por no compartir la misma opinión, haciéndome víctima de despido, que
proscribe el literal d) del artículo 29º del D.S. Nº 03-97-TR.

1.5. Entonces es verdad que se ha violado mis derechos fundamentales,


dejándome SIN TRABAJO, pese a nuestra Constitución Política garantiza la
protección contra el despido arbitrario, dentro del Estado Social de Derecho,
que ha sido vulnerado por la demandada, sin darme oportunidad al debido
proceso, sin respetar mi derecho a la defensa y sin considerar que vengo
trabajando en condición de obrera, bajo protección de la Constitución y la
Ley, violándose mis derechos de contenido constitucional material en el
artículo 2° incisos 2, 15 y 23, artículos 23°, 26° y 27° de la Constitución
Política y contraviniendo el artículo 29º (“Es nulo el despido que tenga por
motivo (d) La discriminación por razón de sexo, raza, religión, opinión,
idioma, discapacidad o de cualquier otra índole"), 31° y siguientes del D.S.
003-97-TR.

1.6. En este contexto legal, invoco la jurisprudencia recaída en el Expediente N°


27013-2013-0-1801-JR-LA-03, expedida por la Cuarta Sala Laboral
Permanente de Lima, cuyo fundamento 20 reproduzco: “…, el Tribunal
Constitucional en la sentencia emitida en el expediente N° 1124-2001-
AA/TC ha establecido en su fundamento 6 que “La Constitución es la
norma de máxima supremacía en el ordenamiento jurídico y, como tal,
vincula al Estado y la sociedad en general. De conformidad con el artículo
38º de la Constitución, "Todos los peruanos tienen el deber (...) de respetar,
cumplir (...) la Constitución (...)". Esta norma establece que la
vinculatoriedad de la Constitución se proyecta erga omnes, no sólo al
ámbito de las relaciones entre los particulares y el Estado, sino también a
aquéllas establecidas entre particulares. Ello quiere decir que la fuerza
normativa de la Constitución, su fuerza activa y pasiva, así como su fuerza
regulatoria de relaciones jurídicas se proyecta también a las establecidas
entre particulares, aspecto denominado como la eficacia inter privatos o
eficacia frente a terceros de los derechos fundamentales. En consecuencia,
cualquier acto proveniente de una persona natural o persona jurídica de
derecho privado, que pretenda conculcar o desconocerlos, como el caso del
acto cuestionado en el presente proceso, resulta inexorablemente
inconstitucional”. Asimismo, en su fundamento 7 ha señalado: “Esto mismo
ha de proyectarse a las relaciones privadas entre empleador y trabajador
(…). Si bien aquélla dispone de potestades empresariales de dirección y
organización y, constituye, además, propiedad privada, aquéllas deben
ejercerse con irrestricto respeto de los derechos constitucionales del
empleado o trabajador. En la relación laboral se configura una situación de
disparidad donde el empleador asume un status particular de preeminencia
ante el cual el derecho y, en particular, el derecho constitucional, se
proyecta en sentido tuitivo hacia el trabajador. Desde tal perspectiva, las
atribuciones o facultades que la ley reconoce al empleador no pueden vaciar
de contenido los derechos del trabajador; dicho de otro modo, no pueden
devenir en una forma de ejercicio irrazonable. Es por esto que la
Constitución precisa que ninguna relación laboral puede limitar el ejercicio
de los derechos constitucionales ni desconocer o disminuir la dignidad del
trabajador (art. 23º, segundo párrafo). Es a partir de esta premisa impuesta
por la Constitución que debe abordarse toda controversia surgida en las
relaciones jurídicas entre empleador y trabajador, en todo momento: al
inicio, durante y al concluir el vínculo laboral”.

1.7. Debe recordarse que: "Toda política pública nace de obligaciones objetivas
concretas que tienen como finalidad primordial, el resguardo de derechos
tomando como base el respeto a la dignidad de la persona, por lo que el
cambio de Alcalde no da ningún derecho a desproteger al trabajador ante
un despido nulo. Así las cosas, en el Estado social y democrático de
derecho, la ratio fundamentalis no puede ser privativa de los denominados
derechos de defensa, es decir, de aquellos derechos cuya plena vigencia se
encuentra, en principio, garantizada con una conducta estatal
abstencionista, sino que es compartida también por los derechos que
reclaman del Estado una intervención concreta, dinámica y eficiente a
efectos de asegurar condiciones mínimas para una vida acorde con el
principio - derecho de dignidad humana.

1.8. La 2ª Sala Laboral de la Corte Superior de Justicia de Lima, expidió


sentencia en el expediente Nº 719-2010-BS, cuyos fundamentos deben ser
apreciados para este caso concreto, y que reproduzco, para procurar una
mejor administración de justicia. “Toda relación laboral se caracteriza por la
existencia de tres elementos esenciales que la definen como tal: (i)
prestación personal de servicios, (ii) subordinación y (iii) remuneración.

1.8.1. En este contexto corresponde invocar el artículo 2º inciso 2 de


nuestra Constitución Política, que prevé: «Toda persona tiene derecho
(...) a la igualdad ante la ley. Nadie debe ser discriminado por motivo
de origen, raza, sexo, idioma, religión, opinión, condición económica
o de cualquier otra índole», disposición que en materia laboral
encuentra protección específica en el artículo 26 inciso 1, de nuestra
Constitución que impone que se respete el principio de “Igualdad de
oportunidades sin discriminación”.

1.8.2. Por otro lado, resulta pertinente invocar el Principio de


Irrenunciabilidad de los derechos laborales. El Tribunal
Constitucional en la sentencia recaída en el expediente Nº 008-2005-
PI/TC, en el fundamento 24, señala que: “Al respecto, es preciso
considerar que también tienen la condición de irrenunciables los
derechos reconocidos por los tratados de DD.HH, toda vez que estos
constituyen el estándar mínimo de derechos que los Estados se
obligan a garantizar a sus ciudadanos. En ese sentido, de
conformidad con lo establecido en el artículo V del Título Preliminar
del Código Civil, la renuncia a dichos derechos es nula y sin efecto
legal alguno. Así, conforme se desprende de lo previsto en el inciso 2)
del artículo 26º de la Constitución, la irrenunciabilidad alcanza a
aquellos “(...) derechos reconocidos por la Constitución y la ley”.

1.8.3. La situación jurídica que funciona en este caso como término de


comparación está constituida por las normas que regulan el régimen
laboral de la actividad privada pues el actor se encuentra bajo el
régimen laboral de la actividad privada, esto es, el régimen regulado
por el D. Legislativo Nº 728.

1.8.4. Cabe mencionar que en la Exposición de Motivos del Decreto


Legislativo N°1057 se expresa que: “(…) El Estado tiene una razón de
ser esencial, la de ser garante de los derechos fundamentales. … así,
el Estado-empleador no puede dejar de cumplir con los derechos
fundamentales de sus propios servidores. Fallos del Tribunal
Constitucional y del Poder Judicial han determinado que algunas
personas contratadas mediante servicios no personales, que
ingresaron sin concurso público, sean declaradas como trabajadores
públicos.

1.8.5. En consecuencia, por el principio de derecho de igualdad. Es de


aplicación el artículo 23º de la Constitución Política que establece, en
su párrafo 3: “Ninguna relación laboral puede limitar el ejercicio de
los derechos constitucionales, ni desconocer o rebajar la dignidad del
trabajador.”

1.9. Invoco el artículo 51º de la Carta Magna que estable: “La Constitución
prevalece sobre toda norma legal; la ley, sobre las normas de inferior
jerarquía, y así sucesivamente.”, concordante con la segunda parte del
artículo 138º de la Constitución (en todo proceso de existir incompatibilidad
entre una norma constitucional y una norma legal, los jueces prefieren la
primera. Igualmente, prefiere la norma legal sobre toda otra norma de rango
inferior), con el artículo 14º de la Ley Orgánica del Poder (De conformidad
con el artículo 236 de la Constitución (de 1979), cuando los magistrados al
momento de fallar el fondo de la cuestión de su competencia, en cualquier
clase de proceso o especialidad, encuentren que hay incompatibilidad en su
interpretación, de una disposición constitucional y una con rango de ley,
resuelven la causa con arreglo a la primera.”, y con el artículo 26 de la
Carta Magna (En la relación laboral se respetan los siguientes principios: 1.
Igualdad de oportunidades sin discriminación. 2. Carácter irrenunciable de
los derechos reconocidos por la Constitución y la ley. 3. Interpretación
favorable al trabajador en caso de duda insalvable sobre el sentido de una
norma).

1.10. En consecuencia, tomando en consideración la nutrida ejecutoria que nos


enseña: “Que, al haberse desnaturalizado el contrato, se impone la
reposición al trabajo por su índole de contrato indeterminado, dada la
naturaleza de mi trabajo en mantenimiento de parques y jardines, y Parque
Zonal, debidamente presupuestado.” me encuentro legitimada para
demandar, en este proceso, la nulidad del despido y consecuente reposición
en mi trabajo, por violación del derecho constitucional de adecuada
PROTECCIÓN CONTRA EL DESPIDO ARBITRARIO, del cual he sido víctima.

2. FUNDAMENTO JURÍDICO DE LA DEMANDA.


2.1. Invoco a mi favor lo que dispone los numerales 2), 15) y 23) del artículo 2°,
y artículos 22°, 23°, 26°, 27° y 139º incisos 3) y 5) de la Constitución
Política del Perú, que reconoce que la demandante sólo podía ser despedida
por las causas previstas en el artículo 29º del D.S. 003-97-TR, por lo que al
haberse violado el literal d) de esta ley, se han vulnerado los derechos
constitucionales del trabajador, a la protección contra el despido arbitrario
y al debido proceso, consagrados por los artículos citados de la
Constitución Peruana y viciado de nulidad el despido.

2.3. Como quiera que se ha violado mi derecho constitucional a la protección


contra el despido arbitrario que garantiza el artículo 27° de la Constitución,
pido se reponga las cosas al estado anterior a la violación del mencionado
derecho constitucional y se disponga que la nulidad del acto violatorio del
artículo 27º de la Constitución tiene como consecuencia que se me reponga
en mi trabajo.

2.4. Invoco el literal d) del artículo 29º del D.S. 03-97-TR, que proscribe el
despido por discriminación, de cualquier índole, que es el caso que motiva
mi demanda.

3. MEDIOS PROBATORIOS
Por celeridad y economía procesal ofrezco los medios probatorios que obran en
autos, ofrecidos en la demanda de amparo que ha sido reconducido y da origen
a la presente, que reproduzco:

3.1. Copia certificada de denuncia policial Nº de Orden 4853510 expedida por la


Comisaría PNP de Pisco, del día 05 de enero de 2015, y que obra como
medido probatorio en el expediente, con objeto de probar que he sido
despedida por discriminación, por lo que estoy legitimada para interponer la
presente demanda reconducida de nulidad de despido y reposición en mi
trabajo.

3.2. Acta de verificación de despido arbitrario expedido por autoridad


competente de trabajo, que obra en el expediente, con objeto de probar que
el despido es nulo, por haberse efectuado con violación del literal d) del
artículo 29º del D.S. Nº 03-97-TR.
Como nuevos medios probatorios, ofrezco de mi parte, los siguientes:
3.3. Original de mi solicitud para que se me considere como obrera contratada a
plazo indeterminado de la municipalidad provincial de Pisco, con expediente
Nº 20420 de fecha 25 de noviembre de 2014; con objeto de probar que
tengo vínculo laboral, las labores realizadas por la actora, en trabajos de
limpieza y regadío del parque Zonal, y el derecho que tengo para ser
incorporada como trabajadora a plazo indeterminado, y que lejos de obtener
respuesta, apenas ingresó el nuevo alcalde, al día siguiente de su
juramentación, fui despedida en forma arbitraria, por orden del alcalde
Tomás Andía Crisóstomo, alcalde ingresante de la Municipalidad
demandada.

3.4. Solicitud de devolución de recibos por honorarios, por los años 2012, 2013
y 2014 que ingresó en la Municipalidad demandada con expediente Nº
20231, de fecha 21 de noviembre de 2014, en su original, con objeto de
probar que tengo vínculo laboral con la Municipalidad provincial de Pisco,
desde el año 2012, que no ha sido negado por la demandada.

VÍA PROCEDIMENTAL:
Proceso ordinario laboral (art. 2º numeral 1, literal c).

POR LO EXPUESTO:
Al juzgado pido tener por cumplido lo ordenado en la Resolución Nº 22, admitir la
presente, darle el trámite del proceso ordinario laboral y declarar fundada la
demanda, en su oportunidad.

ANEXOS:
1.A. Fotocopia de mi D.N.I.
1.B. Original de mi solicitud para que se me considere como obrera contratada a
plazo indeterminado de la municipalidad provincial de Pisco, con expediente
Nº 20420 de fecha 25 de noviembre de 2014.
1.C. Solicitud de devolución de recibos por honorarios, por los años 2012, 2013 y
2014 que ingresó en la Municipalidad demandada con expediente Nº 20231,
de fecha 21 de noviembre de 2014, en su original.
1.D. Habilitación de abogado.

Pisco, 14 de setiembre de 2016.