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LA ILUMINACIÓN

Iluminación no es solamente espiritualidad o esoterismo:


es la luz que ayuda a ver mejor para poder encontrar mejor.
(Francisco de Sales)

“Le preguntaron a un maestro oriental sus discípulos:


¿qué te ha proporcionado la iluminación? Y contestó:
Primero, tenía depresión, y ahora sigo con la misma depresión,
pero la diferencia está en que ahora no me molesta la depresión”.
(Francisco de Sales)

“La iluminación es el fin del sufrimiento”.


(Buda)

Asociamos la palabra iluminación a la consecución del casi


imposible estado en que uno trasciende lo humano y lo
cotidiano para alcanzar un estado beatífico, casi
angelical, en que es consciente de la futilidad de la vida,
y casi puede tocar las barbas a Dios.
Quizás la iluminación sea el momento en que uno siente
con claridad el sitio que ocupa cada cosa y el valor
exacto de cada una de ellas, y nota el contacto con algo
que sabe superior a Sí Mismo pero que comprende que es
nada más que el Uno Mismo realizado.

No es un asunto de la mente, (en la mente sólo están los


conocimientos, no la sabiduría) y se tiende a buscarla con
la mente.
Hemos leído relatos de los pasos a dar, conocemos la
teoría de lo que se siente, y estamos con la mente

Francisco de Sales
LA ILUMINACIÓN

atentos a ver los síntomas de que nos estamos


iluminando, mientras la iluminación huye despavorida ante
tamaño sacrilegio.
La iluminación se produce en el vacío, donde habita el
Ser, en ese espacio inmaculado que queda a salvo de los
condicionamientos de la mente; la sabiduría se explaya
libremente, y uno se atreve a ver, y a ser, sin miedo.
No es necesaria la mente, porque no es algo que haya que
entender, sino algo, indefinible, que hay que sentir. Y
como debe ser indefinible, no escribiré que es una paz
hasta entonces desconocida, que es la sensación de
comunión con Dios y el Mundo, un estado en que todo se
comprende y se acepta como es, y que a partir de ese
momento la vida adquiere una dimensión distinta y una
nueva percepción de cuanto nos rodea. No lo escribiré,
como hacen otros, para no condicionar al lector.

La iluminación es algo mucho más sencillo y más simple.


Queda claro que no es un estado místico aunque sí lo es;
que no es imposible, sobrehumano, ni anunciado por una
música especial, en el que uno levita continuamente y se
encuentra con todos los gurús de todas las religiones.
Por tanto, algo al alcance de cualquier humano, y no
solamente reservado a los profesionales de la
meditación, la religiosidad o la Búsqueda.
La iluminación, en mi opinión, es estar despierto, atento,
darse cuenta, descubrir qué es lo que impide la felicidad
y eliminarlo; estar pendiente de procurarse una vida
plena de gozo y buenos sentimientos; colaborar con Uno
Mismo en su propia realización… todo esto, y mucho más,

Francisco de Sales
LA ILUMINACIÓN

es la iluminación: la capacidad y el estado de atención a la


vida.

La iluminación está en la vida y está en los problemas.


Es un estado que nos permite desprendernos y liberarnos
de nuestros propios condicionamientos, y produce la
capacidad de ver las cosas como son, sin apasionamientos
engañosos y sin cegueras.
No es un estado en el que se está continuamente
levitando, sintiendo constantemente una paz infinita y un
amor cósmico imparable. En el mundo en que estamos, la
iluminación tiene que desenvolverse entre el humo de los
motores, las prisas de la ciudad, los conflictos en las
relaciones, la vivencia de fracasos, el desinterés
ocasional, los perros ladrando, las peleas interiores, el
trabajo, las letras que hay que pagar… la iluminación ha
de salir de vivir exclusivamente en lo místico y tiene que
venir con nosotros a todos los sitios, a lo cotidiano.
La iluminación es, en fin, haber encontrado la verdad.

CUENTECITO
- ¿Qué debo hacer para llegar a la iluminación? –
preguntó el alumno al Maestro.
- Nada.
- ¿Cómo es eso?
- La iluminación no es cuestión de “hacer”. La
iluminación se produce.
- Entonces, ¿no puede alcanzarse nunca?
- Por supuesto que puede alcanzarse.
- ¿Y cómo?
- No haciendo.
- ¿Y qué hay que hacer para llegar a no hacer?

Francisco de Sales
LA ILUMINACIÓN

- ¿Y qué hay que hacer para dormirse o despertarse?

RESUMIENDO
La iluminación: eso que aparece como inalcanzable, reservado
sólo para unos cuantos elegidos que viven en Oriente, o para los
místicos de siglos atrás, es algo que no sólo está a nuestro
alcance, sino que debemos buscarla (en el modo que se debe
buscar) y debemos trasladarnos a vivir en ella la mayor parte del
tiempo. Los iluminados exteriormente no se diferencian mucho de
los demás, sólo si estás atento descubres una sonrisa casi
beatífica, unos ojos que no necesitan decir lo que sienten, y un
corazón que vive radiante en una paz hermosa.
El iluminado sabe, siente de un modo distinto y es serenamente
feliz.

Francisco de Sales