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Biografía Zurita

Hijo de Raúl Armando Zurita Hinostroza y la italiana Ana Canessa Pessolo, el italiano fue
prácticamente su primera lengua: su padre falleció a los 31 años, cuando el futuro poeta
tenía solo dos años de edad y su hermana Ana María sólo tres meses, debido a esto su
madre se hizo secretaria para sustentar a la familia, mientras que los niños quedaron al
cuidado de su abuela Josefina, que le relataba distintos pasajes de La divina comedia. Fue
así como el gran poema de Dante se convirtió en la primera obra literaria a través de la
cual miró el mundo, emergiendo después "de distintos modos en las imágenes y temas
que Raúl estaba destinado a escribir".1
Sobre su infancia y su madre, recuerda: «Mi mamá era una señora que llegó de Italia a los
15 años, que se casó y de repente se vio sola, con dos niños pequeños, con una madre, y
debió salir a ganarse la vida como secretaria. La amenaza era siempre la miseria. El de mi
infancia fue un mundo de mucha pobreza, pero de una pobreza no proletaria. Se suponía
que teníamos unas casas en Iquique, heredadas de un bisabuelo naviero que las había
comprado en los tiempos del salitre, pero cuando ellas llegaron el salitre se había ido al
diablo y no valía nada. Era una pobreza ilustrada, y bien pobre. De pronto aparecía el
italiano de la esquina cobrando lo que mi abuela había fiado en el almacén. Ella
despreciaba Chile. Lo encontraba miserable. Los otros italianos que habían llegado se
hacían ricos, mientras mi abuela los consideraba ordinarios. Mi papá murió a los 31 años.
Estudió ingeniería y muy luego enfermó de pleuresía. Mi abuela se opuso terminantemente
a que mi mamá se casara con él, porque era un uomo malato, un hombre enfermo. Y fue
tal cual. Se murió tres años más tarde. Mi abuela enviudó dos días después».2
De su abuela Josefina, dice además: "Fue una persona absolutamente nostálgica de Italia.
Siempre le pareció que el país al que había llegado era una miseria. Nunca aprendió a
hablar bien castellano. Y la forma que tenía, yo creo, de luchar contra su nostalgia era
hablarnos permanentemente de Italia, a mí y a mi hermana cuando éramos niños. Hablaba
de sus músicos, de Verdi, de Miguel Ángel, de Da Vinci, pero el que más aparecía era
Dante. Nos contaba cuentos, y esos cuentos siempre tenían que ver con La Divina
Comedia. sobre todo del infierno que se sabía de memoria. Entonces, para mí, La Divina
Comedia nunca ha sido algo intelectual, ha sido una cosa biográfica, de vida, porque yo
amaba a mi abuela. Nunca me pude sacar ese libro de encima, y cuando comencé a
escribir empezó a aparecer la voz de mi abuela contándome sus cuentos, sus historias
de Francesca y Paolo de Rímini, del conde Ugolino".3
Zurita estudió en el Liceo Lastarria y posteriormente en la Universidad Técnica Federico
Santa María de Valparaíso, donde se graduó de ingenierio civil en Estructuras. Fue en esa
época de estudiante que ingresó en el Partido Comunista, en el que sigue militando.4
Hacia el año 1970 compartió la bohemia literaria porteña con Juan Luis Martínez, Eduardo
Embry, Sergio Badilla Castillo y Juan Cameron, entre otros.
Zurita se casó a los 20 años con la artista visual Miriam Martínez Holger, hermana de su
amigo poeta Juan Luis. La pareja tuvo tres hijos: Iván (n. 1971, arquitecto), Sileba (1973,
artista visual) y Gaspar (1974, cineasta que vive en París). Poco después del nacimiento
de este último, el matrimonio se rompió.