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Intimar, libro de la colección

El Pez Náufrago,

número cinco

Intimar, libro de la colección El Pez Náufrago, proyecto educativo-editorial de distribución no lucrativa patrocinado por :

de distribución no lucrativa patrocinado por : COLEGIO HEBREO TARBUT Jorge Bercovich PRESIDENTE DE
de distribución no lucrativa patrocinado por : COLEGIO HEBREO TARBUT Jorge Bercovich PRESIDENTE DE
de distribución no lucrativa patrocinado por : COLEGIO HEBREO TARBUT Jorge Bercovich PRESIDENTE DE
de distribución no lucrativa patrocinado por : COLEGIO HEBREO TARBUT Jorge Bercovich PRESIDENTE DE
de distribución no lucrativa patrocinado por : COLEGIO HEBREO TARBUT Jorge Bercovich PRESIDENTE DE

COLEGIO HEBREO TARBUT

Jorge Bercovich PRESIDENTE DE PATRONATO

Ilana Tischler DIRECTORA GENERAL

Clara Wolff DIRECTORA DE PREPARATORIA

El Pez Náufrago

editor

Jesús Coss

consejo editorial

Tania Favela Eugenia Correa

Margot Agami

Felipe Cussen

Linda Marcos

Héctor Ruiz

Pedro González

coordinación editorial Ariel Chicurel Steph Esses

mesa d redacción

Lourdes Hernández Claudia Ríos Sara Micha Jessica Dichi Michelle Raffoul Talia Finkelstein Yarden Dayan

 

staff de traducción:

Mor Kadishzon

Nicola Jackson

Vicky Nakash

Elisa Lamothe

Joanna Tabor

Lena Graffman

Sophie W

Gina Lamothe Allegra di Montezemolo

Claudio Daniel

Donny Correia Jõao Bandeira Alethia Alfonso

Diana Fernández Jessica Díaz Luis Verdejo Cynthia Lerma

Mary Tere Meléndez

diseño

Er Fonseca

Víctor Martínez

Aurora Martínez

capa Lothar Charoux (1912-1987) tomado de A poética da linha ilustraciones Intimar: Luis Verdejo

www.elpeznaufrago.com

onaufragopeixe@gmail.com

© El Pez Náufrago Material educativo (Año 3) no lucrativo

© Ciropedia - Fomento para la Educación en América Latina

mmvi

El mar dentro de una coctelera

Battements d’ailes de feu

au-dessus des battements de vagues

soleil.

Eugene Guillevic

Soleil

Distraídos vremos, dijo el Kami-“casi” de Curitiba, Paulo Leminski en templo neopitagórico. Entregar un Pez Náufrago a Mar no es una empresa intimidante. Lo hacemos para errar como también se escribe para errar y como existe la vida y el mar…, sin otro mejor propósito que errar. Y si faltan autores ganamos, y si faltan batallas ganamos… —Mon semblable, mon frére

Con el tiempo, hemos decantando todo lo que quisimos conservar para el naufragio (y creo que esto último es una biografía). Dejamos fuera decenas de autores que alguien dirá no pueden faltar y metimos los que siempre han estado con nosotros, acaso ampliando la lista en función de otra odisea mayor: la de componer los planos de un libro-ballena: Intimar (PN 5), Ultimar (PN 6) y Extremar (PN 7).

Para el ejercicio de la traducción, de entre las más de veinte lenguas que abarcamos a lo largo ya de ocho publicaciones, incluyendo estas tres últimas de carácter fluctuante que ahora entregamos y un número de avanzada (cero), mantuvimos las mismas tres constantes que en nuestra selección: un tono no de ideas aisladas sino vivas en las cosas (Williams), un estricto examen del valor formal trascendente de las muestras presentadas entendiéndolas siempre como tradición (Pound) y, por último, los ejemplos más que de “narrativa” de lo que Saer entendía como ficción y llamara antropología especulativa.

Todo el mar es perdido y reencontrado. Hip-nótico amnésico. El mar con su epilepsia, saliéndose de sí, entrando hacia sí, reencontrando un prólogo del prólogo interpuesto… Leemos por restitución no porque creamos —como perjuró Horacio— que leer nos haga mejores personas. Para los náufragos jugar es muy serio y el insomnio sagrado. Es pertinente la moral sólo si escriben fábulas o si se es soldado. Los cuentos no nos apaciguan. El náufrago, sin poder decir nunca —como pez en el agua— lega un baggage para otro tiempo, tiempo de nuevos barcos ebríos. Por eso Le Cimitière Marin, Cão sem plumas y Der Archipelagus

(íntegros), por eso un buen fragmento de Catatau, Paterson o de nuevo la Ilíada pero la re-Ílíada de Haroldo,

Pensamos que cuando nuestros lectores más próximos son jóvenes lo justo

es generar materiales de lectura no de supuesta creación. Hacer marketing es usura, no un trabajo, Mejor:

esa Re-Ieilíada transcreada

aguas de beber… No se puede escribir sin saber quién es Li Po. Queremos a Li Po. Y lo queremos ahora. Li-Po en el Yangtse. And then went down to the ship.

Nunca nos interesó lo que teoría literaria suponga antes que las obras y/o aquello que los mismos creadores dijeran de sus propios trabajos. Creemos en la invención porque vemos el pasado. Hölderlin no iba en el arca, tampoco Corbière. Vemos todos los días que la poesía y la literatura no actuan en la misma zona. Sabemos que leer es un riesgo para nosotros mismos. Todo mapa, todo sistema, toda lógica aparente que presupone la cordura y el sentido genera confusión; falso brillo contra el azar. Bajo este planteamiento nada es más torpe que alentar un tipo de pensamiento de orden conceptual pero supersticiosamente téorico y vanal. Lo que se nombra por fuera se llama sistema, por dentro es constelación o poema. Todo educador ajeno a la poesía no ha podido nunca proponer nada que en realidad él mismo comprenda. Contra el prejuicio del orden la claridad de saber, como Valéry, todo verso es un movimiento de la conciencia y por eso mismo atendemos a la materialidad de las cosas; la ola como forma (ola-ona-onda-wave), el río como rumor del ruido de la luz (rioir); para matar a los hijos de la paradoja de Heráclito basta un ideograma.

Hasta aquí el corazón-jonás. Mar y sol fabulados…

El carmín del cielo ofrece oasis para el nómada de amor (Ungaretti) Jesús Coss Mahé - Seychelles, 2005

pluvial fluvial . Augusto de Campos (1930), Viva vaia , 1980, Brasilense

“Siempre la claridad viene del cielo; es un don: no se halla entre las cosas.” Claudio Rodríguez

La lluvia

La lluvia, ese río vertical que existe por tan poco tiempo. ¡Qué envidia sería morir tan rápido y de un sólo golpe!; sin más caer…, no importa dónde, caer y golpear tan fuerte que duela, que suene. Y suenen sílabas, sílabas: hipótesis de lluvia. ¿Qué es la lluvia, lo que cae, lo que moja?

Stephanie Esses

Lluvia
Lluvia

cummings

 

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16 El Pez Náufrago

e. e. cummings (1894-1962). 10 poemas, 1960, Imprenta Nacional Rio A partir de T: de Augusto de Campos - Sara Micha

John Cage (1912-1992) / Augusto de Campos (1931). Música de invenção , 1998, Perspectiva
Calder Madrid: Los eventos dentro de este poema sucedieron al interior y al exterior de
Martín Gubbins (1971), Álbum , Ediciones Tácitas, 2005
Lluvia la calle llamas: La lluvia dentro de este poema cae en las calles de
Martín Gubbins (1971), Álbum , Ediciones Tácitas, 2005

Antunes

A chuva

A chuva derrubou as pontes. A chuva transbordou os rios.

A chuva molhou os transeuntes. A chuva encharcou as

praças. A chuva enferrujou as máquinas. A chuva enfureceu

as marés. A chuva e seu cheiro de terra. A chuva com sua

cabeleira. A chuva esburacou as pedras. A chuva alagou a favela. A chuva de canivetes. A chuva enxugou a sede. A

chuva anoiteceu de tarde. A chuva e seu brilho prateado. A chuva de retas paralelas sobre a terra curva. A chuva destroçou os guarda-chuvas. A chuva durou muitos dias. A chuva apagou o incêndio. A chuva caiu. A chuva derramou-se. A chuva murmurou meu nome. A chuva ligou o pára-brisa. A chuva acendeu os faróis. A chuva tocou a sirene. A chuva com a sua crina. A chuva encheu a piscina.

A chuva com as gotas grossas. A chuva de pingos pretos.

A chuva açoitando as plantas. A chuva senhora da lama. A

chuva sem pena. A chuva apenas. A chuva empenou os móveis. A chuva amarelou os livros. A chuva corroeu as cercas. A chuva e seu baque seco. A chuva e seu ruído de vidro. A chuva inchou o brejo. A chuva pingou pelo teto. A chuva multiplicando insetos. A chuva sobre os varais. A chuva derrubando raios. A chuva acabou a luz. A chuva molhou os cigarros. A chuva mijou no telhado. A chuva regou o gramado. A chuva arrepiou os poros. A chuva fez muitas poças. A chuva secou ao sol.

La lluvia

La lluvia derribó los puentes. La lluvia desbordó los ríos.

La lluvia mojó los transeúntes. La lluvia encharcó las plazas.

La lluvia oxidó las máquinas. La lluvia enfureció los mares. La lluvia y su olor a tierra. La lluvia con su cabellera. La lluvia agujeró las piedras. La lluvia inundó favelas. La

lluvia de navajas. La lluvia secó la sed. La lluvia anocheció de tarde.

La lluvia y su brillo plateado. La lluvia de rectas paralelas sobre

la tierra curva. La lluvia destrozó paraguas. La lluvia duró muchos

días.Lalluviaapagóelincendió.Lalluviacayó.Lalluviasederramó.

Lalluviamurmuróminombre.Lalluviallamóalparabrisas.Lalluvia

levantó semáforos. La lluvia tocó sirena. La lluvia con su crin. La lluvia llenó piscina. La lluvia con gotas gruesas. La lluvia

de gotas negras. La lluvia azotando las plantas. La lluvia señora

del lodo. La lluvia sin pena. La lluvia apenas. La lluvia torció los muebles. La lluvia amarilló los libros. La lluvia corroyó las

cercas. La lluvia y su golpe seco. La lluvia y su ruido de vidrio. La lluvia hinchó el pantano. La lluvia goteó por el techo. La lluvia multiplicando insectos. La lluvia sobre tendederos.

La lluvia derrumbando rayos. La lluvia acabó la luz. La lluvia mojó

cigarros. La lluvia meó el tejado. La lluvia regó el césped. La lluvia escalofriólosporos.Lalluviahizomuchaszanjas.Lalluviasecóalsol.

22 El Pez Náufrago

Arnaldo Antunes (1960). As coisas, 1993, Iluminuras T: Jesús Coss

Leminski

choveu na carta que você mandou

quem mandou?

outubro no teto passos pássaros gotas de chuva

• •

a uma carta pluma só se respondé com alguma resposta nenhuma algo assim como se a onda não acabasse em espuma assim algo como se amar fosse mais do que bruma

uma coisa assim complexa como se um dia de chuva fosse uma sombrinha aberta como se, ai, como se, de quantos como se se faz essa história que se llama eu e você

*

llovió en la carta que mandaste

quién mandó?

octubre en techo pasos pájaros gotas de lluvia

a una carta pluma se responde sólo con ninguna respuesta alguna algo así como si la ola no acabase en espuma algo así como si amar fuese más que la bruma

una cosa así compleja como si un día de lluvia fuese una sombrilla abierta como si, ahí, como si, de cuantos como se hace esa historia que se llama yo y tú

Paulo Leminski (1944-1989). O ex-estranho, Iluminuras 1990, De Distraídos venceremos 2001 T: Jesús Coss

Chuva oblíqua de maiakóvski , Augusto de Campos (1931). Despoesia , 1994, Perspectiva

Chuva oblíqua de maiakóvski, Augusto de Campos (1931). Despoesia, 1994, Perspectiva

Ungaretti

Perfections du noir

à André Breton pour le Mont de Piété

Perfecciones del negro

a André Breton para el Monte Socorro

des échos de bruits

ecos ruidos

nous arrivent

nos llegan

parfois

a

veces

nous sommes si loin de tout

des pigeons se promènent confiants

sur le pavé que la lune étend

sur les mains qui trouvent des antilopes ont appuyé leurs reins et s’envolent

il ne reste qu’un nuage qui se délie

le ciel se fait aride comme l’acier

des maisons surgissent et voguent ou les a perdues de vue aucun ne sait l’ittinéraire

l’albâtre des minarets s’écoulaient laisse à l’ air un roucoulement de jasmins

leurs corps

comme une huile ils laissent leurs formes à des caveaux de verre

palomas pasean

estamos tan lejos de todo

confiadas sobre el pavimento que la luna extiende

sobre tus manos

que perturban antílopes posaron su lomo y alzaron vuelo

sólo queda una nube

que se desata

el cielo árido como acero

casas surgen y bogan se pierden de vista nadie sabe el itinerario

alabastro de los alminares

el

cuerpos escurrían

sus

deja en el aire un gorjeo de jazmín

como un óleo dejan sus formas las tumbas de vidrio

un troupeau d’ hommes débarqué

avec mes dents j’ ai déchiré

un rebaño de hombres desembarcado resuena

con mis dientes rasgué

ronfle parmi d’autres colis une forte odeur

tes artères

entre otros fardos

tus arterias

de cordages

nous avons tant bu

un fuerte hedor de cuerdas

bebimos tanto

et tant ri

reímos tanto

quelquun est étendu dans un fateuil

dair damasquiné

le ciel se couvrait de corbeaux

ha alguien extendido en un diván

el cielo se cubría de cuervos

de aire damasquinado

Ungaretti

sur une corne de la lune un corbeau perché

l’air a des coins de gazon

sobre un cuerno de la luna un cuervo posa

aire en bordes en pasto

ce n’est que l’ effet d’ un bout

frais

apenas el efecto de una punta

fresca

il ne reste

de nuage

et le désert sonnait comme l’ airain

d’immobile que des rangées de lumières au fond du gouffre

et des sifflements qui riviennent

sans maison sans famille sans famille sans amours sans amis sans souvenirs sans espoir

que vient-il faire ici

il est nu comme la nuit comme une Pierre au lit d’un fleuve

polie comme une Pierre

où suis-je tombè

de volcan

rongée quelqu’un l’a cueillie dans sa fronde

mettez donc de côté cet objet perdu

Ah je voudrais méteindre comme un réverbère à la première lueur du matin

26 El Pez Náufrago

nada resta

de nube

y el desierto sonando como bronce

de inmóvil sino hileras de luces al fondo del abismo

y silbidos

que regresan

sin morada sin familia sin familia sin amores sin amigos sin recuerdos sin esperanzas

qué viene hacer aquí

desnudo como la noche como una piedra en el lecho del río

pulida como una piedra

dónde he caído del volcán

roída alguien la ha cogido en su honda

pongan entonces de lado este objeto perdido

Ah quisiera extinguirme como un reverbero a la primera luz de la mañana

Giuseppe Ungaretti (1888-1970). Vita di un uomo. 1999, Mondadori T: Jesús Coss

SabrovskyGarcía

Rain

Soy, dicho está por Jorge Guillermo Federico Hegel, un extraño sobre la tierra:

“para el país y los hombre por igual” además: soy un extraño sobre la tierra

pero algo parecido a la felicidad puede suceder una mañana. Es julio o marzo, llueve, y el extraño

no pesa más ni menos que la húmeda atmósfera. En su dulzura flota:

ni la claridad del relámpago hiere sus ojos.

Pues de pronto todo es lúcido relámpago lenta como el aceite, la luz se derrama.

Eduardo Sabrovsky (1949). Revista Grifo, 2005, U. Diego Portales – Providencia, Santiago

las hojas de la jacaranda caen, cayeron toda la mañana y la tarde, puede ser eso el amor? cayeron apestando para sí, dándole paso a un tapete pálido y hermoso, seco en el lodo y en el pasto, ese valle de flores muertas para el arribo del otoño no es el paraíso; o es el paraíso ese amor? desde qué velo, o blusa, decía, ángeles, se quiebra ese amor bajo la lluvia? para qué ese fluido, esa palma del aire que bendice, deja sobrios y deja moribundos? qué canta, ella sobre la tarde, les canta un soplo diferente a mis amigos? el sueño de las flores será cómo, mortal y amoroso como las flores mismas ligeramente meneadas o torcidas por el aire? adónde parte ahora este cálido soplo, esta caricia de aire y de blusas y de meneos de flores?

Iván García (1980).

Sabrovsky

O guardador de rebanhos I / Eu nunca guardei rebanhos […]

Pensar incomoda como andar à chuva quando o vento cresce e parece que chove mais.

Não tenho ambições nem desejos

ser poeta não é uma ambição minha

é a minha maneira de estar sozinho.

É se desejo às vezes

por imaginar, ser cordeirinho (ou ser o rebanho todo

para andar espalhado por toda a encosta

a ser muita coisa feliz ao mesmo tempo),

só porque sinto o que escrevo ao pôr do sol,

ou quando uma nuvem passa a mão por cima da luz

e corre um silêncio pela erva fora.

Quando me sento a escrever versos ou, passeando pelos caminhos ou pelos atalhos,

escrevo versos num papel que está no meu pensamento, sinto um cajado nas mãos

e vejo um recorte de mim

no cimo dum outeiro, olhando para o meu rebanho e vendo as minhas idéias, ou olhando para as minhas idéias e vendo o meu rebanho,

e

sorrindo vagamente como quem não compreende o que se diz

e

quer fingir que compreende.

Saúdo todos os que me lerem, tirando-lhes o chapéu largo quando me vêem à minha porta

mal a diligência levanta no cimo do outeiro. saúdo-os e desejo-lhes sol,

e chuva, quando a chuva é precisa,

e que as suas casas tenham ao pé duma janela aberta uma cadeira predileta

onde se sentem, lendo os meus versos.

E ao lerem os meus versos pensem

que sou qualquer cousa natural — por exemplo, a árvore antiga

à sombra da qual quando crianças

se sentavam com um baque, cansados de brincar,

e limpavam o suor da testa quente com a manga do bibe riscado.

28 El Pez Náufrago

El guardador de rebaños I / Nunca fui guardador de rebaños […]

Pensar incomoda como andar bajo la lluvia cuando arrecia el viento y parece llover más.

No tengo ambiciones ni deseos. ser poeta no es una ambición mía es mi manera de estar solo.

Y si por imaginar deseo

a veces, ser corderito

(o ser todo el rebaño para andar disperso por toda la ladera siendo muy feliz al mismo tiempo),

es sólo porque siento lo que escribo a la puesta del sol

o

cuando sobre la luz una nube pasa la mano

y

corre por la hierba silencio.

Cuando me siento a escribir versos

o, paseando por los caminos o por los atajos,

escribo versos en un papel que está en mi pensamiento, siento un cayado en la manos

y veo una parte de mi

en lo alto de un otero, mirando mi rebaño y viendo mis ideas,

o mirando mis ideas y viendo mi rebaño,

y

sonriendo vagamente como quien no comprende lo que dice

y

quiere fingir que comprende.

Saludo a los que me leen quitándome el sombrero ancho cuando me ven a mi puerta

no bien la diligencia asoma por el otero. Los saludo y les deseo sol,

y

lluvia cuando se necesita lluvia,

y

sus casas tengan

al pie de una ventana abierta

una silla predilecta

donde se sienten a leer mis versos.

Y al leerlos piensen

soy algo natural— por ejemplo, de pequeños,

a la sombra del árbol viejo

se derrumbaban cansados del juego

a limpiarse el sudor de la cabeza ardiente con la manga del mandil rayado.

Alberto Caeiro heterónimo de Fernando Pessoa (1888-1935). Antología, 1998, Casa Fernando Pessoa T: M T Meléndez

Pessoa

Chuva obliqua

i

Atravessa esta paisagem o meu sonho dum porto infinito

e a cor das flores é transparente de as velas de grandes navios que largam do cais arrastando nas águas por sombra

os

vultos ao sol daquelas árvores antigas…

O

porto que sonho é sombrio e pálido

e

esta paisagem é cheia de sol deste lado…

mas no meu espírito o sol deste dia é porto sombrio

e os navios que saem do porto são estas árvores ao sol…

Liberto em duplo, abandonei-me da paisagem abaixo…

o vulto do cais é a estrada nítida e calma

que se levanta e se ergue como um muro,

e os navios pasam por dentro dos troncos das árvores

com uma horizontalidade vertical,

e deixam cair anarras na água pelas folhas uma a uma dentro…

Não sei quem sonho… súbito toda a água do mar do porto é transparente

e vejo no fundo, como una estampa enorme que lá estivesse desdobrada,

esta paisagem toda, renque de árvores, estrada a arder em aquele porto,

e a sombra duma nau mais antita que o porto que passa entre meu sonho do porto e o meu ver esta paisagem

e

chega ao pé de mim, e entra por mim dentro,

e

pasa para o outro lado da minha alma…

ii

Ilumina-se a igreja por dentro da chuva deste dia,

e cada vela que se acendé é mais chuva a bater na vidraça…

Alegra-me ouvir a chuva porque ela é o templo estar aceso,

e

as vidraças da igreja vistas de fora são o som da chuva ouvido por dentro…

O

esplendor do altar-mor é o eu não poder quasi ver os montes

a

través da chuva que é ouro tão solene na toalha do altar…

Soa o canto do coro, latino e vento a sacudir-me a vidraça

e sente-se chiar a água no facto de haver coro…

A missa é um automóvel que passa

a través dos fiéis que se ajoelham em hoje ser um dia triste…

súbito vento sacode em esplendor maior

a festa da catedral e o ruído da chuva absorve tudo

até só se ouvir a voz do padre água perder-se ao longe com o som de rodas de automóvel…

E apagam-se as luzes da igreja

na chuva que cessa…

Lluvia oblicua

i

Atraviesa este paisaje el sueño de un puerto infinito

Y el color de las flores es transparente como las velas de los grandes navíos

que zarpan casi arrastrando mareas por la sombra los cuerpos al sol de aquellos árboles antiguos

El puerto que sueño es sombrío y pálido

y el paisaje de este lado está lleno de sol…

pero no mi espíritu, el sol de hoy es un puerto sombrío

y los navíos que salen del puerto son estos árboles al sol…

Libero en doble, me abandono al paisaje de abajo… El cuerpo es casi una vía nítida y calma que se yergue y levanta como muro

y los navíos pasan entre de los troncos de árboles

con una horizontalidad vertical,

y liberan las amarras en el agua una a una por las hojas dentro…

No sé quién sueño…

de pronto toda el agua del mar del puerto es transparente

Y veo en el fondo, como una estampa enorme que allí estuviese desdoblada,

todo este paisaje, «renque» de árboles, camino que arde en aquel puerto,

y la sombra de un barco, más antiguo que el puerto, que pasa entre mi sueño de puerto y mi mirada de paisaje

y

llega a mi pie, y entra hacia mí, adentro

y

pasa para el otro lado de mi alma…

ii

La iglesia se ilumina por dentro de la lluvia de este día

y cada vela prendida es más lluvia que golpea el vidrio…

Me alegra oír la lluvia porque ella es un templo encendido

y los vidrios de la iglesia vistos por fuera son el sonido de la lluvia por dentro…

El esplendor del altar es el casi no poder ver los montes

a través de la lluvia que es oro tan solemne en la toalla de altar…

Suena el canto del coro, latino y ventoso que me sacude lo cristalino

y se siente chillar el agua por el hecho de haber coro…

La misa es un carro que pasa

a través de los fieles que se arrodillan hoy por ser un día triste… Viento súbito sacude el mayor esplendor

la fiesta de la catedral y el ruido de la lluvia lo absorben todo

hasta sólo de oír la voz del padre el agua se pierde en la lejanía como sonido de llantas de automóvil…

Y

apagan las luces de la iglesia

la

lluvia que termina…

Pessoa

iii

A Grande Esfinge do Egipto sonha por este papel dentro…

Escrevo – e ela aparece-me a través da minha mão transparente

e ao canto do papel erguem-se as pirâmides…

Escrevo – perturbo-me de ver o bico da minha pena ser o perfil do rei Quéops… de repente paro… Escureceu todo… Caio por um abismo feito de tempo…

Estou soterrado sobs as pirâmides a escrever versos á luz clara deste candeeiro

e todo o Egipto me esmaga de alto através dos traços que faço com a pena…

Ouço a Esfinge rir por dentro

o som na minha pena a correr no papel…

Atravessa o eu não poder vê-la uma mão enorme,

varre tudo para o canto do tecto que fica por detrás de mim,

e sobre o papel onde escrevo, entre ele e a pena que escreve

jaz o cadáver do rei Keops, olhando-me com olhos muito abertos,

e entre os nossos olhares que se cruzam corre o Nilo

e uma alegria de barcos embandeirados erra numa diagonal difusa entre mim e o que eu penso…

Funerais do rei Quéops em ouro velho e Mim!…

iv

Que pandeiretas e silêncio deste quarto!… As paredes estão na Andaluzia… Há danças sensuais no brilho fixo da luz…

De repente todo o espaço pára…,

pára, escorrega, desembrulha-se…,

e num canto do tecto, muito mais longe do que ele está, abrem mãos brancas janelas secretas

e há ramos de violetas caindo

de haver uma noite de primavera lá fora sobre o eu estar de olhos fechados…

v

Lá fora vai um redemoinho de sol os cavalos do carroussel… Árvores, pedras, montes, bailam parados dentro de mim…

Noite absoluta na feira iluminada, luar no dia de sol lá fora,

e as luzes todas da feira fazem ruído dos muros do quintal…

Ranchos de raparigas de bilha à cabeça que passam lá fora, cheias de estar sob o sol, cruzam-se com grandes grupos peganhentos de gente que anda na feira,

gente toda misturada com as luzes das barracas, com a noite e com o luar,

e os dois grupos encontram-se e penetram-se

iii

La Gran Esfinge de Egipto por este papel adentro…

Escribo – y ello aparece a través de mi mano transparente

y al canto del papel se levantan las pirámides…

Escribo – me perturbo de ver la punta de mi pena ser el perfil del Rey Keops… De repente paro…

Oscurece todo… Caigo por un abismo hecho de tiempo estoy en las pirámides condenado a escribir versos

a

la luz clara de este candelero

Y

todo el Egipto me aplasta desde lo alto a través de los trazos que hago con la pena…

Oigo la esfinge por dentro el sonido de mi pena al correr en papel… Atraviesa el yo-no-poder verla más grande

Barre todo para el canto de este techo que queda detrás de mí,

Y sobre el papel donde escribo, entre él y la pena que escribe

yace el cadáver de Rey Keops, mirándome con ojos bien abiertos,

y entre nuestras miradas que se cruzan corre el Nilo es una alegría de barcos abanderados es una diagonal difusa entre mí y lo que yo pienso…

Funerales del Rey Quéops en oro viejo y en Mí!…

iv

Qué silencio y qué panderos de este cuarto!… Las paredes están en Andalucía… Hay danzas sensuales en el brillo fijo de la luz…

De repente todo el espacio para…, para, resbala, se deshilvana…, En un canto de techo, mucho más lejano de lo que él está las manos abren ventanas blancas, secretas hay ramos de violetas cayendo de haber una noche de primavera afuera sobre mi estar con los ojos cerrados…

v

Fuera van en un remolino de sol los caballos del carrusel… Árboles, piedras, montes bailan parados dentro de mí…

Noche absoluta en la feria iluminada, claro de luna en el día soleado de afuera,

y las luces todas de la feria hacen ruido de los muros del patio de atrás… Grupos de muchachas con cántaros cabeza que pasan allá afuera, llenas de estar al sol, se cruzan con grandes grupos pegajosos de gente que andan en la feria,

gente toda mezclada con las luces de las tiendas, la noche y el claro de luna,

y los dos grupos se encuentran y se penetran

Pessoa

até formarem só um que é os dois…

A

feira e as luzes da feira e a gente que anda na feira,

e

a noite que pega na feira e a levanta no ar,

andam por cima das copas das árvores cheias de sol, andam visivelmente por baixo dos penedos que luzem ao sol,

aparecem do outro lado das bilhas que as raparigas levam à cabeça,

e

toda esta paisagem de primavera é a lua sobre a feira,

e

toda a feira com ruídos e luzes é o chão deste dia de sol…

De repente alguém sacode esta hora dupla como numa peneira

e, misturado, o pó das duas realidades cai

sobre as minhas mãos cheias de desenhos de portos com grandes naus que se vão e não pensam em voltar… Pó de ouro branco e negro sobre os meus dedos… As minhas mãos são os passos daquela rapariga que abandona a feira, sozinha e contente como o dia de hoje…

vi

O

maestro sacode a batuta,

e

lânguida e triste a música rompe…

lembra-me a minha infância, aquele dia em que eu brincava ao pé dum muro de quintal

atirando-lhe com uma bola que tinha dum lado

o deslizar dum cão verde, e do outro lado

um cavalo azul a correr com um jockey amarelo…

Prossegue a música, e eis na minha infância de repente entre mim e o maestro, muro branco, vai e vem a bola, ora um cão verde, ora um cavalo azul com um jockey amarelo…

Todo o teatro é o meu quintal, a minha infância está em todos os lugares, e a bola vem a tocar música uma música triste e vaga que passeia no meu quintal vestida de cão verde tornando-se jockey amarelo… (Tão rápida gira a bola entre mim e os músicos…)

Atiro-a de encontro à minha infância e ela

atravessa o teatro todo que está aos meus pés

a brincar com um jockey amarelo e um cão verde

e um cavalo azul que aparece por cima do muro do meu quintal… E a música atira com bolas

à minha infância… E o muro do quintal é feito de gestos de batuta e rotações confusas de cães verdes

e cavalos azuis e jockeys amarelos…

Todo o teatro é um muro branco de música por onde um cão verde corre atrás da minha saudade da minha infância, cavalo azul com um jockey amarelo…

hasta formar sólo uno que son los dos…

La feria y las luces de la feria y la gente que anda en la feria

y la noche que recoge la feria y la sostiene en el aire,

andan por encima de las copas de los árboles llenos de sol, andan visiblemente debajo de los peñascos que lucen al sol aparecen tras los cántaros que las muchachas llevan a la cabeza,

y

todo este paisaje de primavera es una luna sobre la feria

y

toda la feria con ruidos y luces es el suelo de este día de sol…

De repente alguien sacude esta hora doble como en un cedazo

y, mezclado, el polvo de las dos realidades cae

sobre mis manos llenas de esbozos de puertos con grandes navíos que se van y no piensan regresar… Polvo de oro blanco y negro sobre mis dedos… Mis manos son los pasos de esa muchacha que abandona la feria, solita y contenta como el día de hoy…

vi

El maestro sacude la batuta,

y lánguida y triste la música rompe…

Me recuerda a mi infancia, aquel día en que yo jugaba al pié de un muro del patio tirándole con una bola que tenía de un lado el deslizarse de un perro verde, y del otro lado un caballo azul al correr con un jockey amarillo…

Prosigue la música, y he aquí en mi infancia de repente entre mí y el maestro, muro blanco, va y viene la bola, ya un perro verde, ya un caballo azul con un jockey amarillo…

Todo el teatro es el patio, es mi infancia está en todos los lugares, y la bola viene a tocar música una música triste y vaga que pasea por mi patio vestida de perro verde volviéndose jockey amarillo… (Tan rápida gira la bola entre mí y los músicos…)

La tiro en contra de mi infancia y ella atraviesa todo el teatro que está a mis pies

al jugar con un jockey amarillo y con un perro verde

y un caballo azul que aparece por encima del muro de mi patio… Y la música le tira bolas

a mi infancia… El muro de mi patio está hecho de gestos de batuta y confusas rotaciones de perros verdes

y caballos azules y jockeys amarillos…

Todo el teatro es un muro blanco de música por donde un perro verde corre atrás de mi saudade de mi infancia, caballo azul con un jockey amarillo…

Pessoa

E dum lado para o outro, da direita para a esquerda,

donde há árvores e entre os ramos ao pé da copa com orquestas a tocar música, para onde há filas de bolas na loja onde a comprei

e

o homem da loja sorri entre as memórias da minha infância…

E

a música cessa como um muro que desaba,

a

bola rola pelo despenhadeiro dos meus sonhos interrompidos,

e do alto dum cavalo azul, o maestro, jockey amarelo tornando-se preto, agradece, pousando a batuta em cima da fuga dum muro,

e curva-se, sorrindo, com uma bola branca em cima da cabeça, bola branca que lhe desaparece pelas costas abaixo…

8 de Março de 1914

Y de un lado a otro, de derecha a izquierda,

donde hay árboles y entre las ramas al pié de la copa con orquestas que tocan música, hacia donde hay filas de bolas en la tienda donde la compré

y

el hombre de la tienda sonríe entre los recuerdos de mi infancia…

Y

la música cesa como un muro que se derriba,

la

pelota rueda por el precipicio de mis sueños interrumpidos,

y de lo alto de un caballo azul, el maestro, jockey amarillo volviéndose negro, agradece, descansando la batuta encima de la fuga de un muro,

y se curva, sonriendo, como una pelota blanca encima de la cabeza,

pelota blanca que le desaparece espaldas abajo…

8 de marzo de 1914

Fernando Pessoa (1888-1935). Ficçoes do interlúdio, 1998, Casa Fernando Pessoa T: Héctor Ruiz

Ortíz

Watanabe

Dios se desnuda en la lluvia

Dios se desnuda en la lluvia como una caricia innumerable. Cantan los pájaros entre la lluvia. Las plantas bailan de alegría mojada.

La tierra

como una hembra se disuelve en los dedos penetrantes con una palidez de mil ojos desmayados.

Camino bajo la lluvia, todo mojado, cantando, hacia mirajes que huyen en un rumoroso sueño.

Lluvia, lluvia! Desnudez del dios primaveral, que baja danzando, danzando, a fecundar la amada toda abierta de espera, quebrada ya de ardor amarillo y largo.

Juan L. Ortíz (1896-1978). En el aura de sauce, 1996, U. del Litoral

A los 70’s

Miro las gotas que la humedad condensa lentamente

en el vidrio de mi ventana.

Detrás de las gotas pasa un muchacho con un James Dean en la camiseta. James Dean, el mismo, el que nos decía live soon, death soon

(apenas sabíamos inglés pero lo entendíamos demasiado bien).

Mi ciudad era rápida, cada día más rápida,

tenía veredas como fajas continuas,

pero nosotros eramos más veloces. qué iba a estar quieto mirando gotas en el vidrio de una ventana qué iba a estar tan cómodamente

de este lado

donde el calor de mi habitación me permitía actos ociosos,

el índice

adelantándose al camino de una y otra gota que se funden y resbalan. Prevenir el camino parece posible, veo, casi toco

las gotas,

pero el dedo nunca acierta: El agua está del otro lado.

38 El Pez Náufrago

José Watanabe (1946). El guardían del hielo, 1994, Peisa

de Andrade

Ungaretti

Chuva de março

A chuva detrás dos vidros,

a chuva de março,

acesa até aos lábios, dança. Mas a maravilha não é a primavera chegar assim como se não fora nada,

a maravilha são os versos

de Williams sobre a rasteira e amarela flor da mostarda.

É quando a chuva cai, é quando

olhado devagar que brilha o corpo. Para dizê-lo a boca é muito pouco, era preciso que também as mãos vissem esse brilho, dele fizessem não só a música, mas a casa. Todas as palavras falam desse lume, sabem à pele dessa luz molhada.

Lluvia de marzo

La lluvia tras los vidrios,

la

encendida hasta los labios, danza.

Y la maravilla

no es que la primavera llegue así como si no fuera nada,

la maravilla son los versos

de Williams sobre la rastrera y amarilla flor de mostaza.

luvia de marzo,

• •

Es cuando la lluvia cae, es cuando mirado detenido brilla el cuerpo. Para decirlo la boca es muy poco, era necesario que también las manos viesen ese brillo, e hiciesen de él no sólo música, sino la casa. Todas las palabras hablan de esa lumbre, conocen la piel de esa luz mojada.

Eugénio de Andrade (1923). Periódico Público de Portugal T: Jesús Coss

• •

Entonces se cerraron los manantiales que brotaban del abismo, como también las compuertas del cielo, y la lluvia cesó de caer sobre la tierra… Bereshit, 8:2

Una colomba

D’altri diluvi una colomba ascolto.

.

• •

Una paloma

De otros diluvios escucho una paloma

Giuseppe Ungaretti (1888-1970). Vita di un uomo. 1999, Mondadori T: Jesús Coss

Gelman

Dibaxu

i

Il baideru di mis bezus/

quero dizer: il batideru di mis bezus

si sintirá in tu pasadu

cun mí in tu vinu/

avrindo la puarta dil tiempu/

tu sueniu

dexa cayer yuvia durmida/ dámila tu yuvia/

Dibaxu

i

El temblor de mis labios/ quiero decir: el temblor de mis besos se oíra en tu pasado conmigo en tu vino/

abriendo la puerta del tiempo/ tu sueño deja caer lluvia dormida/ dame tu lluvia/

mi

quedarí/ quietu

me detendré/ quieto

in

tu yuvia di sueniu/

en tu lluvia de sueño/

londji nil pinser/

lejos en el pensar/

sin

spantu/ sin sulvidu/

sin temor/ sin olvido/

nila caza dil tiempu

sta il pasadu/

dibaxu di tu piede/ qui balia/

en la casa del tiempo está el pasado/ debajo de tu pie/ que baila/

vii

vii

El

calor qui distruyi al pinser

El calor que destruye al pensar

si

distruyi pinsendu/

se destruye pensando/

la

luz timbla

la luz tiembla

in

tus bezus/ y

en tus besos/ y

queda al cáminu/ queda

al tiempu/ londji/ avri

lus bezus/ dexa

yerva nil curasòn quimadu/

detiene el camino/ detiene al tiempo/ lejos/ abre los besos/ deja hierba en el corazón quemado/

si

dispartara la yuvia

se despertó la lluvia

di

un páxaru

de un pájaro

qui aspira al mar

que espera al mar

nil

mar/

en el mar/

ix

ix

Tu

piede

Tu pie

pisa la nochi/ suavi/ avri la yuvia/ avri il día/

pisa la noche/ leve/ abre la lluvia/ abre el día/

la

muerte no savi nada di vos/

la muerte nada sabe de vos/

tu

piede teni yerva dibaxu

tu pie tiene hierba debajo

y

una solombra ondi scrivi

y una sombra donde escribe

il

mar del vazío/

el mar del vacío/

40 El Pez Náufrago

Juan Gelman (1930). Dibaxu, 1994, Seix Barral

Machado

Sortilégio

Sortilegio*

 

Moça

Chica

sob a chuva

bajo lluvia

 

anda

anda

ohla

mira

como quem

como quien

abre cortinas

abre cortinas

a chuva

la lluvia

lhe cai em cima

le cae encima

ou se limita

o

se limita

a

seguí-la?

a

seguirla?

• •

Passagem

Paisaje

de uma nuvem —antes—

de una nube —antes—

duas

dos

uma solta

una suelta

da outra

de otra

de si mesma —agora—

presa,

de sí misma —ahora— presa,

livre

libre

flutua

flota

• •

Lavagem a seco

Lavado en seco

sobre a cadeira

sobre la silla

camisas

camisas

(vermelha,

(roja,

listras coloridas)

rayas brillantes)

entre fibras

entre las fibras

vinga

asoma

um negro

un negro

cinza

ceniza

Duda Machado (1944), Crescente, 1990, Duas cidades *T: Marisol Mondragón / T: Tania Favela

Daniel

Cançao da árvore de mil folhas

o que exprime

essa esgrima silenciosa esse pugilato de sombras? simulacro de suave tigre de água e leo dragão de vento flama de branca acácia e de salmão-pequeno

que combate no limiar entre a pele e a alma.

o que irradia

esse lento balé de plumas esse desfile de facas e leques?

dança que traduz em passos de pantera

a canção da árvore de mil folhas que não sabe da lingua mas do coração

Canción del árbol de mil hojas

y qué expresa

esa esgrima silenciosa ese pugilato de sombras? simulacro de suave tigre de agua y leo dragón de viento flama de blanca acacia y de salmón-pequeño

que combate en el umbral entre la piel y el alma.

y qué irradia

ese lento ballet de plumas ese desfile de abanicos y llagas? danza que traduce en pasos de pantera la canción del árbol de mil hojas que no sabe de lengua sólo de corazón

Secador de cabelos / Secador de cabellos

Um jogo de escorpiões apodrece as horas. Cabelos e olhos para os corvos; fome obscura no couro cabeludo. Toda superfície inquieta-se, em febre surda ou gagueira. Impossível não pensar em jardins de espelhos, cristais de vômito, gravuras de dragão. Folhear revistas de desertos africanos, contemplar as folhas amareladas de outono e pensar em algo profundo que disse Giordano Bruno. Sentir o cheiro vermelho do esmalte, como sangue para coagulação, até um movimento preciso de escova que ceifa a lua com os polegares. All you need is love.

Un juego de escorpiones pudre las horas. Cabellos y ojos para los cuervos; hambre obscura en el cuero cabelludo. Toda superficie se inquieta, en fiebre sorda o tartamuda. Imposible no pensar en jardines de espejos, cristales de vómito, grabados de dragón. Hojear revistas de desiertos africanos, contemplar las hojas amarilladas de otoño y pensar en algo profundo que dijo Giordano Bruno. Sentir el rojo aroma del esmalte, como sangre de coagulación, hasta un movimento preciso de escoba que corta la luna con los pulgares. All you need is love.

Céu tenso, desatino anfíbio de vogais. Gota após gota, líquidas facas sobre o asfalto, sinfonia monótona de felinos. O tecido de escura tenda árabe com suas arestas metálicas, pouco resiste ao sonoro impacto das ondas aéreas. Mínimo deslize afasta nossa única defesa, e ficamos vulneráveis como Jonas na goela da baleia; como o exército egípcio no mar Vermelho. Com terror, fugimos, aguardamos o fim do evento, que é eterno, trágico, obsessivo.

Cielo tenso, anfíbio desatino de vocales. Gota tras gota, líquidos cuchillos sobre asfalto, sinfonía monótona de felinos. Tejido de oscura tienda árabe con sus aristas metálicas, poco resiste al sonoro impacto de las olas aéreas. Mínimo desliz aleja nuestra única defensa, y quedamos vulnerables como Jonás en garganta de ballena; como ejército egípcio en el mar Rojo. Con terror, huímos, aguardamos el fin del evento, que es eterno, trágico, obsesivo.

42 El Pez Náufrago

Claudio Daniel (1962). Figuras metalícas, 2005, Perspectiva T: Jesús Coss

Barbosa

EP em SP

Uma traiçao

a aparição dessas multifaces no metrô não como pétalas de chuva mas como ar bustos molhados de suor

Noite branca

insônia sem seu corpo desejo no vazio frio e chuvoso

hora tanta larga e lenta sem sono sem movimento

só um sonido se inicia nesse suspiro imagem insidiosa e incendiária eses “ésses” se insinuando na memória das suas curves no sonho silêncio dos seus seios

EP en SP

Una traición

aparición de esas milcaras en el metro no como pétalos de lluvia mas como (a)i(r)e bustos mojados en sudor

Noche blanca

insomnio sin tu cuerpo deseo en el vacío frío y lluvioso

hora tan larga y lenta sin sueño sin movimiento

sólo un sonido se inicia de ese suspiro imagen insidiosa e incendiaria esas “eses” insinuándose en la memoria de sus curvas en el sueño silencio de sus senos

Frederico Barbosa (1961). Cantar de amor entre os oscombros, 2002, Landy T: Jesús Coss

Stein

Careless water

No cup is broken in more places and mended, that is to say a plate is broken and

mending does do that it shows that culture is Japanese. It shows the whole element

of angels and orders. It does more to choosing and it does more to that ministering

counting. It does, it does change in more water.

Supposing a single piece is a hair supposing more of them are orderly, does that show that strength, does that show that joint, does that show that balloon famously. Does it.

Water raining

Water astonishing and difficult altogether makes a meadow and a stroke.

Cold Climate

A season in yellow sold extra strings makes lying places.

An umbrella

Coloring high means that the strange reason is in front not more in front behind. Not more in front in peace of the dot.

El Pez Náufrago

44

Intimar •

A mounted umbrella

What was the use of not leaving it there where it would hang what was the use if there was no chance of ever seeing it come there and show that it was handsome and right

in the way it showed it. The lesson is to learn that it does show it, that it shows it and

that nothing, that there is nothing, that there is no more to do about it and just so much more is there plenty of reason for making an exchange.

More

An elegant use of foliage and grace and a little piece of white cloth and oil.

Wondering so winningly in several kinds of oceans is the reason that makes red so regular and enthusiastic. The reason that there is more snips are the same shining very colored rid of no round color. […]

Agua indiferente

Ninguna taza está rota en más lugares y reparada, esto es un plato es roto y la reparación hace eso de modo que muestra que la cultura es japonesa. Muestra completo el elemento de ángeles y órdenes. Hace más para la elección y hace más para ese conteo ministerial. Lo transforma. En verdad lo transforma en más agua.

Suponiendo que una sola pieza es un cabello suponiendo que más de ellos son ordenados, acaso muestra esa fuerza, acaso muestra esa pegadura, acaso muestra famosamente ese globo. Lo hace acaso.

Agua lloviendo

Agua sorprendente y difícil reunida forma un prado y un golpe.

Clima frío

Una temporada amarilla vendió cuerdas demás sitios de descanso.

Una sombrilla

Resaltando los colores quiere decir que la extraña razón no está más en frente en frente atrás. No más en frente ante la paz del punto.

Una sombrilla montada

Por qué no se dejó ahí dónde colgaría por qué si no había oportunidad de verla venir hasta ahí y mostrar qué era hermosa y justo ahí lo mostró. La lección es aprender que sí lo muestra, que lo muestra y qué nada, qué no hay nada, que no nada hay qué hacer al respecto y apenas tanto más hay razón suficiente para hacer un intercambio.

El Pez Náufrago

45 Intimar

Más

Un elegante uso del follaje y la gracia y un pedacito de tela blanca y óleo.

Preguntarse con tal entusiasmo en varias clases de océanos es el motivo que hace al rojo tan regular y eufórico. La razón para que haya más retazos son la misma brillando así colorida sin ningún color redondo. […]

Gertrude Stein (1874–1946). Tender Buttons. 1970 Rouge books T: Jessica Díaz

Il pleut, Giullaume Apollinaire (Wilhelm Albert Vladimir Apollinaris de Kostrowitzky), (1880-1918) Oeuvres , 1980,

Il pleut, Giullaume Apollinaire (Wilhelm Albert Vladimir Apollinaris de Kostrowitzky), (1880-1918) Oeuvres, 1980, Gallimard

Beckett

je suis ce cours de sable qui glisse entre le galet et la dune la pluie d’été pleut sur ma vie sur moi ma vie qui me fuit me poursuit et finira le jour de son commencement cher instant je te vois dans ce rideau de brume qui recule où je n’aurai plus à fouler ces longs seuils mouvants et vivrai le temps d’une porte qui s’ouvre et se referme

je voudrais que mon amour meure qu’il pleuve sur le cimetière et les ruelles où je vais pleurant celle qui crut m’aimer

sitôt sorti de l’ermitage ce fut le calme après l’orage

elles viennent autres et pareilles avec chacune c’est autre et c’est pareil avec chacune l’absence d’amour est autre avec chacune l’absence d’amour est pareille

soy el curso de arena que resbala entre guijarros y la duna lluvia de verano llueve sobre mi vida

sobre mi vida que me huye y me persigue

y terminará el día en que nace

querido instante te veo en la cortina de bruma que me lleva donde no he de pisar ya esos largos umbrales

movedizos

y viviré el tiempo de una puerta

que se abre y vuelve a cerrarse

quisiera yo mi amor muriera

que en el cementerio lloviera

y las callecitas donde paso

lloraran a la que creyó amarme

tan pronto como dejó la ermita llegó la calma tras la tomenta

llegan

otras y las mismas con cada una es otra y la misma con cada una la ausencia de amor es otra con cada una la ausencia de amor la misma

Samuel Beckett (1906-1989). Collected Poems in English and French, 2001, Grove Press T: Jesús Coss

xv

xv

Schehadé

Au lever du jour les pigeons articulaient leurs pas dans la cour

la pluie tombait semant ses graines d’eau sur les pavés

ix

À Charles Lucet.

Ils ne savent pas qu’ils ne vont plus revoir les vergers d’exil et les plages familières les étoiles qui voyagent avec des jambes de sel quand la nuit est triste de plusieurs beautés

ils oublient qu’ils ne vont plus entendre le vent de la grille et le chien des images l’eau qui dort sur la couleur des pierres la nuit avec des violons de pluie

tant de magie pour rien si ce n’était ce souvenir d’un autre monde avec des oiseaux de chair dans la prairie avec des montagnes comme des granges ô mon enfance ô ma folie

vi

Son corps avait la douceur de l’eau dans les mains un collier bleu marquait sa faiblesse pour elle la rose écrit son poème et le matin a tous les regards montagnes lointaines où sont les gens d’autrefois la pluie qui appelle –cette femme n’est pas un songe elle doit être morte maintenant l’image accompagne le vent pour elle

Al iniciar el día las palomas articularon sus pasos en el patio

la lluvia caía sembrando sus granos de agua sobre los adoquines

ix*

A Charles Lucet.

No saben no volverán a ver las granjas de exilio y las playas familiares las estrellas que viajan con sus piernas de sal cuando la noche está triste por varias bellezas

olvidan que no volverán a escuchar el viento de la reja y el perro de las imágenes el agua que duerme en el color de las piedras la noche con violines de lluvia

tanta magia para nada si no fuera por este recuerdo de otro mundo con pájaros de carne en la pradera con montañas como graneros oh mi infancia, oh mi locura

vi*

Su cuerpo tenía la suavidad del agua entre las manos un collar azul marcaba su debilidad para ella la rosa escribe su poema y la mañana tiene a todas las miradas montañas lejanas donde están las personas de antaño la lluvia que llama –esta mujer no es un sueño debe de estar muerta ahora la imagen acompaña el viento para ella

48 El Pez Náufrago

Georges Schehadé (1910-1989). Les Poésies; le nageur d´un seul amour, 1952, Gallimard T: Jesús Coss / T*: Georgina Lamothe

Laughlin

Then and now

The Rain

The Poem

is speaking it pelts

is moving by itself

against the windows

it

proceeds of its

and on the roof in the night

own accord the writer of the poem

it makes thousands

of little word which confuse the child who does not understand such language what is the rain trying to tell him should he be afraid is there a message of danger to be escaped or can he be lulled by the sound of the rain and go back to sleep?

Entonces y ahora

has no idea where

it will lead him

he cannot control it because it has its own life separate from his own what if it carries him off from his accustomed loved should he fear harm from the poem and tear up the page or simply put it aside and go back to sleep?

La lluvia

El poema

habla a cántaros

se mueve por sí mismo

contra la ventana

procede de su

y

en el techo

propio acuerdo

en la noche

y hace miles

de pequeñas palabras

lo que confunde al niño que no entiende tal lenguaje qué es lo que la lluvia le intenta decir debería tener miedo hay un mensaje de peligro para escapar

o puede estar tranquilo

del sonido de la lluvia

y volver a dormir?

el escritor del poema no tiene idea dónde lo llevará no puede controlarlo porque éste tiene su propia vida separada de la suya

y si lo llevara lejos

de su amor acostumbrado debería temerle al daño del poema y romper la página o sólo dejarla de lado y volver a dormir?

James Laughlin (1914-1997). The secret room, 1997, New Directions T: Stephanie Esses

Saint- John Perse

Pluies

i

Le bayan de la pluie prend ses assies sur la Ville, un polypier un hâtif montè a ses noces de corail dans tout de lait d´eau vive, Et l´Idée nue comme un rétiarie peigne aux jardins du peuple sa crinière de fille.

Chante, poème, à la crièe des eaux l´imminence du thème, Chante, poème, à la foulèe des eaux l´évasion du thème:

Une haute licence aux flancs des Vierges prophétiques.

Une éclosion d´ovules d´or dans la nuit fauve des vasiéres et mot lit fait, ô fraude! à la lisière d´un tel songe, là où s`avive et croît et se prend à tourner la rose obscene du poème.

Seigneur terrible de mon rire, voici la terre fumante au goût de venaison, l’argile veuve sous l’eau vierge, la terre lavée du pas des hommes insomnieux, et, lairée de plus près comme un vin, n’est –il pas vrai qu’elle provoque la perte de mémoire?

Seigneur. Seigneur terrible de mon rire! voici l’envers du songe sur la terre, comme la réponse des hautes dunes à l’étagement des mers, voici, voici la terre à fin d’usage, l’heure nouvelle dans ses langes, et mon coeur visité d’une étrange voyelle.

El Pez Náufrago

50

Intimar •

ii

Nourrices très suspectes, Suivantes aux yeux voilès d’aînesse, ô Pluies par qui l’homme insolite tient sa caste, que dirons-nous ce soir à qui prendra hateur de notre veille?

Muette l’Ande sur mon toit, j’ai une acclamation très forte en moi, et c’est pour vous, ô Pluies! Je porterai ma cause devant vous: à la pointe de vos lances le plus clair de mon bien! L’ecume aux lèvres du poème comme un lait de coraux!

Et celle qui danse comme un psylle à l’entrée de mes phrases, l’idée, plus nue qu’un glaive au jeu des factions, m’enseignera le rite et la mesure contre l’impatience du poème.

Seigneur terrible de mon rire, gardez-moi de l’aveu, de l’accueil et du chant. Seigneur terrible de mon rire, qu’il est d’offense aux lèvres de l’averse! Qu’il est de fraude consumée sous nos plus hautes migrations!

Dans la nuit claire de midi, nous avançons plus d’une proposition nouvelle, sur la pierre de l’être… Ô fumées que voilà sur la pierre de l’âitre! Et la pluie tiède sur nos toits fit aussi bien d’eteindre les lampes dans nos mains.

iii

Soeurs des guerriers d’Assur furent les hautes Pluies en marche sur la terre:

Casquées de plume et haut-troussées, éperonnées d’argent et de cristal, Comme Didon foulant l’ivoire aux portes de Carthage,

Lluvias

i

El bayan de la lluvia toma sus cimientos en la Ciudad, un polípero precoz se dirige a sus bodas de coral en toda esta leche de agua viva, y la idea desnuda como un gladiador peina en los jardines del pueblo su melena de niña.

Canta, poema, al gusto de las aguas de inminencia del tema canta, poema, al movimiento de las aguas la evasión del tema una alta licencia a los lados de las vírgenes proféticas.

Una eclosión de óvulos de oro en la noche salvaje de cenagales y una cama hechas, ¡oh fraude! Al borde de un tal sueño ahí dónde se aviva y crece y se pone a girar la rosa obscena del poema.

Señor terrible de mi risa, he aquí la tierra humeante con olor a carne de jabalí, la arcilla viuda bajo el agua virgen, la tierra lavada por los pasos de los hombres insomnes y olida, desde más cerca como un vino, ¿no es cierto? Que provoca la pérdida de memoria?

Señor, Señor terrible de mi risa! He aquí del sueño sobre la tierra, como la respuesta de altas dunas de escalonamiento de los mares, he aquí, he aquí

a tierra con fin de uso, la hora nueva en sus pañales, y mi corazón visitado por una extraña vocal.

ii

Nodrizas muy sospechosas, Acompañantes con los ojos cubiertos por la primogenitura, oh Lluvias por quien el hombre insólito mantiene su casta ¿qué diremos esta noche a quién tome altura de nuestra vigilia? ¿sobre qué lecho nuevo, de qué cabeza rebelde nos encantaremos aquí la chispa valedera?

El Pez Náufrago

51 Intimar

Mudos los Andes sobre mi techo, tengo una exclamación muy fuerte en mí, es por ustedes, oh lluvias. Traeré mi causa frente a ustedes: a la punta de sus lanzas el más claro de mis bienes La espuma en los labios del poema como una leche de corales.

Y la que baila como un encantador de serpientes a la entrada de mis frases,

La Idea, más desnuda que un cuchillo en el juego de las facciones, Me ensañará el rito y la medida contra la impaciencia del poema.

Señor terrible de mi risa, cuídenme de la confesión, del acogimiento y del canto, Señor terrible de mi risa, que sea ofensa en los labios del aguacero que sea un fraude consumido bajo nuestras más altas migraciones!

En la noche clara del medio día, avanzamos más de una proposición,

nueva, sobra la esencia del ser… oh humos que he aquí sobre la piedra de la chimenea!

y la lluvia tibia sobre nuestros techos hizo también bien en apagar las lámparas en

nuestras manos.

iii

Hermanas de los guerreros de Azur fueron las altas lluvias en marcha sobre la tierra:

con cascos de plumas y penachos, espoliados con plata y cristal, como Dido quitando el marfil de las puertas de Cartago,

Saint- John Perse

Comme l’épouse de Cortez, ivre d’argile et peinte, entre ses hautes plantes apocryphes… Elles avivaient de nuit l’azur aux crosses de nos armes, elles peupleront l’Avril au fond des glaces de nos chambres!

Et je n’ai garde d’oublier leur piétinement au seuil des chambres d’ablution:

guerrières, ô guerrières par la lance et le trait jusqu’à nous aiguisées! Danseuses, ô danseuses par la danse et l’attrait au sol multipliées!

Ce sont des armes à brassées, ce sont des filles par charretées, une distribution d’aigles aux légions, un soulèvement de piques aux faubourgs pour les plus jeunes peuples de la terre – faisceaux rompus de vierges dissolues, Ô grandes gerbes non liées! l’ample et vive moisson aux bras de hommes renversée!

…Et la Ville est de verre sur son socle d’ébène, la science aux bouches des fontaines, et l’etranger lit sur nos murs les grandes affiches annonaires, et la fraîcheur est dans nos murs, où l’Indienne ce soir logera chez l’habitant.

iv

Relations faites à l’Edile; confessions faites à nos portes… Tue-moi, bonheur! Une langue nouvelle de toutes parts offerte! une fraîcheur d’haleine par le monde comme le souffle même de l’esprit, comme la chose même proférée,

El Pez Náufrago

52

Intimar •

À même l’être, son essence; à même la source, sa naissance:

ha! toute l’affusion du dieu salubre sur nos faces, et telle brise en fleur au fil de l’herbe bluissante, qui devance le pas des plus lointaines dissidences!

…Nourrices très suspectes, ô Semeuses de spores, de semences et d’espèces légères, de quelles hauteurs déchues trahissez-vous pour nous les voies, comme au bas des oreges les plus beaux êtres lapidés sur la croix de leurs ailes?

Que hantiez-vous si loin, qu’il faille encore qu’on en rêve à en perdre le vivre? Et de quelle autre condition nous parlez-vous si bas qu’on en perde mémoire? Pour trafiquer de choses saintes parmi nous, désertiez-vous vos couches, ô Simoniaques?

Au frais commerce de l’embrun, là où le ciel mûrit son goût d’arum et de névé, vous fréquentiez l’éclair salace, et dans l’aubier des grandes aubes lacérées, au pur vélin rayé d’une amorce divine, vous nous direz, ô Pluies! quelle langue nouvelle sollicitait pour vous la grande onciale de feu vert.

v

Que votre approche fût pleine de grandeur, nous le savions, hommes des villes, sur nos maigres scories, mais nous avions rêvé de plus, hautaines confidences au premier souffle de l’averse, et vous nous restituez, ô Pluies! à notre instance humaine, avec ce goût d’argile sous nos masques.

ou s’il nous faut chanter l’oubli

aux bibles d’or des basses feuillaisons? Nos fièvres peintes aux tulipiers du songe, la taie sur l’oeil des pièces d’eau et la pierre

En de plus hauts parages chercherons-nous mémoire?

como la esposa de Cortez, borracha de arcilla y pintada, entre sus altas plantas apócrifas… Ellas avivaban de noche el azul del mango de nuestras armas, ellas poblaron el Abril de los espejos de nuestras cámaras.

Y yo no me cuido de olvidar sus pisadas en el umbral de las cámaras de absolución.

Guerreras, oh guerreras por las lanzas y el trazo hasta a nosotros afiladas bailarinas, oh bailarinas por la danza y la atracción al piso multiplicadas

Son armas con brazadas. Son niñas por carretas una distribución de águilas a las

legiones

un levantamiento de picas en los barrios para los más jóvenes pueblos de la tierra-haces rotos de vírgenes disolutas oh grandes ramos no ligados! la amplia y viva cosecha en los brazos de los hombres vertida.

…Y la Ciudad es de vidrio sobre su zócalo de ébano, la ciencia en las bocas de las

fuentes,

y el extranjero lee sobre sus manos los grandes anuncios de Annona

y la frescura está en nuestros muros, ahí dónde la India esta noche se hospedará en casa del habitante.

iv

Relaciones hechas al Edil; confesiones hechas en nuestras puertas…Mátame,

felicidad!

Una lengua nueva de todas partes ofrecida! Una frescura de aliento por el mundo como un soplo mismo de espíritu, como la misma cosa proferida,

El Pez Náufrago

53 Intimar

a mismo ser, su esencia; a misma fuente sobre nuestras caras, y esa brisa en flor al filo de la hierba azuleante, que se adelanta a los pasos de las más lejanas

disidencias!

…Nodrizas muy sospechosas, oh sembradoras de esporas, de semillas y de especies ligeras de qué alturas desechas traicionan ustedes para nosotros las vías, como al pie de las tormentas los más bellos seres lapidados sobre la cruz de sus alas?

¿Qué habita usted en espíritu tan lejos, que necesita aun que soñemos perder el vivir? ¿Y de qué otra condición nos habla usted tan bajo que perdemos la memoria? ¿Para traficar cosas santas entre nosotros, desearía usted sus lechos, Oh Simoníacos?

En el fresco comercio de la salpicadura, ahí dónde el cielo madura su gusto de alcatraz

y de nevero, usted frecuenta el rayo obsceno y en la capa de las grandes auroras

laceradas. La más pura vitela rayada con un cebo divina, usted dirá, ¡Oh Lluvias! Qué lengua nueva solicitaba para usted la gran onda de fuego verde.

v

Que su acercamiento fue lleno de grandeza, lo sabemos, hombre de ciudades, sobre nuestras magras escorias, pero habíamos soñado más lejanas confidencias des primer soplo del aguacero y ustedes nos restituyen, ¡oh Lluvias! A nuestra instancia humana, con este gusto de arcilla bajo nuestras máscaras.

Saint- John Perse

roulée sur la bouche des puits, voilà-t-il pas beaux thèmes à reprendre,

La ruche encore est au

verger, l’enfance aux fourches du vieil arbre, et l’échelle interdite aux beaux veuvages de l’éclair…

comme roses anciennes aux mains de l’invalide de guerre?

Douceur d’agave, d’aloès… fade saison de l’homme sans méprise! C’est la terre lassée des brûlures de l’esprit. Les pluies vertes se peignent aux glaces des banquiers. Aux linges tièdes des pleureuses s’effacera la face des dieux-filles. Et des idées nouvelles viennent en compte aux bâtisseurs d’Empires sur leur table. Tout un peuple muet se lève dans mes phrases, aux grandes marges du poème.

Dressez, dressez, à bout de caps, les grands ossuaires de l’autre guerre, les grands ossuaires de l’homme en proie aux visions dont s’irritent les peuples. Nous n’en finirons pas de voir traîner sur l’éntendue des mers la fumée des hauts faits où charbonne l’histoire, cependant qu’aux Chartreuses et aux Maladreries, un parfum de termites et de framboises blanches fait lever sur leurs claies les Princes grabataires:

“J’avais, j’avais ce goût de vivre chez les hommes, et voici que la terre exhale son âme d’etrangère…”

El Pez Náufrago

54

Intimar •

vi

Un homme atteint de telle solitude, qu’il aille et qu’il suspende aux sanctuaires le masque et le bâton de commandement! Moi je portais l’éponge et le fiel aux blessures d’un vieil arbre chargé des chaînes de la terre. “J’avais, j’avais ce goût de vivre loin des hommes, et voici que les Pluies…”

Transfuges sans message, ô Mimes sans visage, vous meniez aux confins de si belles semailles! Pour quels beaux feux d’herbages chez les hommes détournez-vous un soir vos pas, pour quelles histoires dénouées au feu des roses dans les chambres, dans les chambres où vit la sombre fleur du sexe?

Convoitiez-vous nos femmes et nos filles derrière la grille de leurs songes? (Il est des soins d’aînées au plus secret des chambres, el est de purs offices, et tels qu’on en rêverait aux palpes des insectes…) N’avez-vous mieux à faire, chez nos fils, d’épier l’amer parfum viril aux buffleteries de guerre? (comme un peuple de Sphinges, lourdes du chiffre et de l’enigme, disputent du pouvoir aux portes des élus…)

Ô Pluies par qui les blés sauvages envahissent la Ville, et les chaussées de pierre se hérissent d’irascibles cactées, sous mille pas nouveaux sont mille pierres nouvelles fraîchement visitées… Aux éventaires rafraîchis d’une invisible plume, faites vos comptes, diamantaires! Et l’homme dur entre les hommes, au milieu de la foule, se surprend à rêver de l’élyme des sables… J’avais, j’avais ce goût de vivre sans douceur, et voici que les Pluies…” (La vie monte aux orages sur l’aile du refus.

Passez, Métisses, et nous laissez à notre guet est d’argile.

Tel s’abreuve au divin dont le masque

Saint- John Perse

si nos hace falta cantar el olvido con

biblias de oro de bajos follajes? Nuestras fiebres pintadas en los tulipanes del sueño, la córnea sobre el ojo de las

piezas de agua y la piedra rodante sobre la boca de pozos, no he aquí bellos temas a

la colmena aún

está en el vergel, la infancia con horcaduras del viejo árbol, y de la escalera prohibida con las bellas viudeces del rayo…

responder,Como rosas antiguas en las manos del inválido de la guerra?

¿En más altos parajes buscaremos memoria?

o

Dulzura de agave, de aloes…sosa estación del hombre sin desprecio! Es la tierra hastiada de las quemaduras del espíritu.

Las lluvias verdes se peinan en los espejos de los banqueros. En las tibias ropas de las lloronas se borra la cara de los dioses-niñas.

Y las ideas nuevas vienen en cuenta a los constructores de Imperios sobre sus mesas.

Todo un pueblo mudo se levanta en mis frases, en los grandes márgenes del poema.

Construyan, construyan, al borde de los cabos, los catafalcos de los Habsburgos, las grandes hogueras, del hombre de guerra, los altos colmenares de la impostura. Pongan compuertas, pongan compuertas, al borde de los cabos, los grandes osarios de la otra guerra, los grandes osarios del hombre blanco sobre quién la infancia fue fundada.

Y que abaniquen en la silla, en la silla de hierro, el hombre presa de visiones que irritan

los pueblos.

No terminaremos de ver arrastrar en la extensión de los mares el humo de los altos hechos dónde se carboniza la historia. Mientras tanto en las Cartujas y en las Leproserías, un perfume de termitas y de frambuesas blancas hace levantar en sus mimbres los Príncipes valetudinarios:

“tenía, tenía por vivir con los hombres, y he aquí la tierra exhala su alma de

extranjera…”

El Pez Náufrago

55 Intimar

vi

¡Un hombre alcanza tal soledad, que vaya y suspenda en sus santuarios la máscara y

el cetro de mando!

Yo llevaba la esponja y la hiel en las heridas de un viejo árbol cargado con cadenas

de la tierra. “Tenía, tenía este gusto por vivir lejos de los hombres, y he aquí que las

Lluvias…”

¡Tránsfugas sin mensaje, oh Minos sin cara, llevan a los confines tan bellas siembras! Hacia qué bellos fuegos de hierbas de los hombres dan vuelta ustedes una noche sus pasos, para qué historias resueltas ¿Con fuego de rosas en las habitaciones, en las cámaras dónde vive la sombría flor del sexo?

Condicionan ustedes nuestras mujeres y nuestras hijas detrás de la reja de sus sueños? (es cuidados de hermanas mayores. En lo más secreto de las habitaciones, es puros oficios, y tales que soñaríamos en los tactos de insectos…)No tienen mejores cosas qué hacer, en casa de nuestros hijos, que espiar el amargo perfume viril de los correajes de guerra? (como un pueblo de Esfinges, pesadas por la cifra y el enigma, pelean poder en las puestas de los elegidos…)

Oh Lluvias porque quién los tigres salvajes invaden la Ciudad, y los diques de piedra se erizan de irascibles cactus. Bajo mil pasos nuevos están mil piedras nuevas frescamente visitadas…En los abanicos

Saint- John Perse

Toute pierre lavée des signes de voirie, toute feuille lavée des signes de latrie, nous te lirons enfin, terre abluée des encres du copiste… Passez, et nous laissez à nos plus vieux usages. Que ma parole encore aille devant moi! et nous chanterons encore un chant des hommes pour qui passe, un chant du large pour qui veille:

vii

“Innombrables sont nos voies, et nos demeures incertaines. Tel s’abreuve au divin dont la lèvre est d’argile. Vous, laveuses des morts dans les eaux-mères du matin –et c’est la terre encore aux ronces de la guerre- lavez aussi la face des vivants; lavez, ô Pluies! la face triste des violents, la face douce des violents… car leurs voies sont étroites, et leurs demeures incertaines.

“Lavez, ô Pluies! un lieu de pierre pour les forts. Aux grandes tables s’assiéront, sous l’auvent de leur force, ceux que n’a point grisés le vin des hommes, ceux que n’a point souillés le goût des larmes ni du songe, ceux-là qui n’ont point cure de leur nom dans les trompettes d’os… aux grandes tables s’assiéront, sous l’auvent de leur force, en lieu de pierre pour les forts. “Lavez, le doute et la prudence au pas de l’action, lavez le doute et la décence au champ de la vision. Lavez, ô pluies! la taie sur l’oeil de l’homme de bien, sur l’oeil de l’homme bien-pensant; lavez la taie sur l’oeil de l’homme de bon goût, sur l’oeil de l’homme de bon ton; la taie de l’homme de mérite, la taie de l’homme de talent; lavez l’ecaille sur l’oeil du Maître et du Mécène, sur lóeil du Juste et du Notable… sur l’oeil des hommes quailifiés pour la prudence et la décence.

El Pez Náufrago

56

Intimar •

“Lavez, lavez la bienveillance au coeur des grands Intercesseurs, la bienséance au front des grands Éducateurs, et la souillure du langage sur les lèvres publiques. Lavez, ô

Pluies, la main du Juge et du Prévôt, la main de l’accoucheuse et de l’ensevelisseuse, les mains léchées d’infirmes et d’ aveugles, et la main basse, au front des hommes, qui rêve

encore de rênes et du fouet Ëducateurs.

avec l’assentiment des grands Intercesseurs, des grands

“Lavez, lavez l’histoire des peuples aux hautes tables de mémoire: les grandes annales officielles, les grandes chroniques du Clergé et les bulletins académiques. Lavez les bulles et les chartes, et les Cahiers du Tiers Ëtat; les Covenants, les Pactes d’alliance et les grands actes féderatifs; lavez, lavez, ô Pluies! tous les vélins et tous les parchemins, couleur de murs d’asiles et de léproseries, couleur d’ivoire fossile et de vieilles dents de mules… Lavez, lavez, ô Pluies! les hautes tables de mémoire.

“Ô Pluies! lavez au coeur de l’homme les plus beaux dits de l’homme: les plus belles sentences, les plus belles séquences; les phrases les mieux faites, les pages les mieux nées. Lavez, lavez, au coeur des hommes, leur goût de cantilènes, d’élégies; leur goût de cantilènes, d’élégies; leur goût de villanelles et de rondeaux; leurs grands bonheurs d’expression; lavez le sel de l’atticisme et le miel de l’euphuisme, lavez, lavez la literie du songe et la litière du savoir: au coeur de l’homme sans refus, au coeur de l’homme sans dégoût, lavez, lavez, ô Pluies! les plus beaux dons de l’homme… au coeur des hommes les mieux doués pour les grandes oeuvres de raison.”

viii

Le banyan de la pluie perd ses assises sur la Ville. Au vent du ciel la chose errante et telle Qu’elle s’en vint vivre parmi nous! … Et vous ne nierez pas, soudain, que tout nous vienne à rien.

Saint- John Perse

refrescados con una invisible pluma, hagan sus cuentas, diamantistas.

Y el hombre duro entre los hombres en medio de la multitud, se sorprende a soñar con

los líquenes de las arenas… “Tenía, tenía este gusto de vivir sin dulzura, y he aquí que las Lluvias…” (La vida sube a las tormentas sobre el ala del rechazo.)

Pasen, Mestizos, y déjenos a nuestro acecho… (así como se abreva a lo divino del cuál

la máscara es de arcilla toda la piedra lavada de los signos de la red viaria, toda hoja

lavada de los signos de latría, nosotros te leamos por fin, tierra regenerada de las tintas

del copista… pasen, y déjenos a nuestros más viejos usos. ¡Que mi palabra aún esté delante de mí! Y cantaremos a un un canto de los hombres para quien pasa, un canto del largo para quién vigila:

vii

“Innombrables son vuestra voces, y nuestras moradas inciertas. Tal se abreva al divino cuyo labio es de arcilla. Ustedes, lavadoras de los nuestros en las aguas madres de la mañana-y es la tierra aun con los zarzas de la guerra- laven también la cara de los vivientes: laven ¡oh Lluvias! La cara triste de los violentos, la vara dulce de los violentos porque sus voces son estrechas, y sus moradas inciertas

“Laven, oh Lluvias! Un lugar de piedra para los fuertes. En las grandes mesas se sentarán, bajo el techo de su fuerza, aquellos nunca embriagados con el vino de los hombres, aquellos que nunca mancahron el gusto de las lágrimas ni del sueño, estos que no tienen cura de sus nombres en las trompetas de huesos… en las grandes mesas sentarán, bajo el techo de su fuerza, en el lugar de piedra para los fuertes.

“Laven, la duda y la prudencia en los pasos de la acción, laven la duda y la decencia en

el campo de la visión. Laven, oh Lluvias! la nube sobre el ojo del hombre de bien, sobre el

ojo del hombre bien pesante; laven la nube sobre el ojo del hombre de buen gusto, sobre

el ojo del hombre de bueno tono; la nube del hombre de mérito, la nube del hombre de

talento; laven la escama sobre el ojo del Maestro y del Mecenas, sobre el ojo del Justo y del Notable… sobre el ojo de los hombres calificados para la prudencia y la decencia.

El Pez Náufrago

57 Intimar

“Laven, laven la bondad en el corazón de los grandes Intercesores, el decoro en la frente de los grandes Educadores, y de la mancha del lenguaje sobre los labios públicos. Laven oh Lluvias, la mano del Juez y del Preboste, la mano de la partera y de la sepultadora, las manos lamidas por inválidos y por ciegos, y la mano baja, en la frente de los hombres, que sueñan aun con riendas y con el látigo con el asentimiento de los grandes Intercesores, de los grandes Educadores.

Laven, laven la historia de los pueblos en las altas mesas de memoria: las grandes anales oficiales, las grandes crónicas del Clero y las boletas académicas. Lacen las burbujas y las cartas, y los cuadernos del Tercer Estado; los Conventos, los Pactos de alianza y los grandes actos federativos; laven, laven, ¡Oh Lluvias! todos las vitelas y todos los pergaminos, color de muros de asilos y de leproserías, como de marfil fósil y de viejos dientes de muelas…Laven, laven ¡oh Lluvias! las altas mesas de memoria.

“¡Oh Lluvias! laven en el corazón del hombre los más bellos dichos del hombre: las más bellas sentencias, las más bellas secuencias; las frases mejor hechas, las páginas mejor nacidas. Laven, laven, en el corazón de los hombres, su gusto de cantilenas, de elegías; su gusto de vilanelas y de rondeles; sus grandes dichas de expresión; laven la sal de atismo y la miel del eufuismo, laven, laven la cama del sueño y la litera del saber: en

el corazón del hombre sin rechazo, en el corazón del hombre sin asco, laven, laven ¡oh

Saint- John Perse

Qui veut savoir ce qu’il advient des pluies en marche sur la terre, s’en vienne vivre sur mon toit, parmi les signes et préssages. Promesses non tenues! Inlassables semailles! Et fumées que voilà sur la chaussée des hommes!

Vienne l’éclair, ha! qui nous quitte!

Les hautes Pluies en marche sous l’Avril, les hautes Pluies en marche sous le fouet comme un Ordre de Flagellants.

Et nous reconduirons aux portes de la Ville

Mais nous voici livrés plus nus à ce parfum d’humus et de benjoin où s’éveille la terre au goût de vierge noire. …C’est la terre plus fraîche au coeur des fougeraies, l’affleurement des grands fossiles aux marnes ruisselantes, Et dans la chair navrée des roses après l’orege, la terre, la terre encore au goût de femme faite femme.

El Pez Náufrago

58

Intimar •

…C’est la Ville plus vive aux feux de mille glaives, le vol des sacres sur les marbres, le ciel encore aux vasques des fontaines, Et la truie d’or à bout de stèle sur les places désertes. C’est la splendeur encore aux porches de cinabre: la bête noire ferrée d’argent à la plus basse porte des jardins; C’est le désir encore au flanc des jeunes veuves, des jeunes veuves de guerriers, comme de grandes urnes rescellées. …C’est la fraîcheur courant aux crêtes du langage, l’écume encore aux lèvres du poème, Et l’homme encore de toutes parts pressé d’idées nouvelles, qui cède au soulèvement des grandes houles de l’esprit:

” et mon poème, ô

“Le beau chant, le beau chant que voilà sur la dissipation des eaux! Pluies! qui ne fut pas écrit!

ix

La nuit venue, les grilles closes, que pèse l’eau du ciel au bas-empire des taillis?

À la pointe des lances le plus clair de mon bien!

l’esprit, Seigneur terrible de mon rire, vous porterez ce soir l’esclandre en plus haut lieu

Et toutes choses égales au fléau de

*

…Car telles sont vos délices, Seigneur, au seuil aride du poème, où mon rire épouvante les paons verts de la gloire.

Savannah, 1943.

Saint John Perse (1887-1975). Pluies, 1980, Gallimard T: Elisa Lamothe

Saint- John Perse

Lluvias! los más bellos dones del hombre…en el corazón del hombre los mejor dotados para las grandes obras de razón.”

viii

…El bayan de la lluvia pierde sus cimientos en la Ciudad. En el viento del cielo la cosa

errante y tal que se vino a vivir entre nosotros!

nos viene para nada. Quien quiere saber lo que ocurra con las lluvias en marcha sobre la tierra, que venga a

no me negaran, de repente, que todo

y

vivir sobre mi techo, entro los signos y los presagios.

¡Promesas no cumplidas! Incansables siembras! ¡Y humos que aquí sobre la calzada de los hombres!

Venga el rayo, ja! ¡Que nos deja!

las altas Lluvias en marcha bajo el Abril, las altas Lluvias en marcha bajo el látigo como una Orden de Flagelantes.

y

nos reconduciremos a las puertas de la Ciudad

Pero henos aquí entregados más desnudos a este perfume de humus y de benjuí dónde se despierta la tierra con el gusto de virgen negra.

…es la tierra más fresca en el corazón de los helechales, el afloramiento de los grandes fósiles en las margas chorreantes.

Y en la carnes adolorida de las rosas después de la tormenta, la tierra, la tierra aun con

gusto de mujer hecha mujer.

…Es la Ciudad más viva en los fuegos mil cuchillos, el vuelo de las consagraciones sobre los mármoles, el cielo aun en las tazas de las fuentes.

Y la puerca de oro con un pedazo de lápida en las plazas desiertas. Es el esplendor aun

en los pórticos de cinabrio; la bestia negra herrada con plata en la más baja puerta de los jardines; Es el deseo aun en el lado de las jóvenes viudas, de las jóvenes viudas de los guerreros, como grandes urnas vueltas a sellar.

El Pez Náufrago

59 Intimar

…Es la frescura corriendo en las cimas del lenguaje, la espuma aun en los labios del

poema,

y el hombre aun de todas partes prensado con ideas nuevas, que cede a los levantamientos de los grandes oleajes del espíritu:

” y mi

“El bello canto, el bello canto que he aquí sobre la disipación de las aguas! poema, ¡oh Lluvias! que no fue escrito!

ix

La noche venida, las rejas cerradas ¿qué pesa el agua en el bajo imperio de los montes

bajos?

¡En la punta de las lanzas el más claro de mi bien!

del espíritu, Señor terrible de mi risa, usted llevará esta noche el escándalo en más alto lugar

todas las rosas iguales a la plaga

y

*

…Porque tales son vuestra delicias, Señor, en el umbral árido del poema, dónde mi risa horroriza los pavos reales verdes de la gloria.

Savannah, 1943

Rexroth

Northampton, 1922- San Francisco, 1939

All night rain falls through fog,

I lie awake, restless on a twisted pillow, fog horns cry over the desolate water. How long ago was it, that long ago was it, that night with the pear blossoms quivering in the pulsating moonlight?

I am startled from sleep

by the acrid fleshy odor of pear blossoms.

Somewhere in the world, I suppose, you are still living, a middle-aged matron, with children on the verge of youth.

Runaway

There are sparkles of rain on the bright hair over your forehead; your eyes are wet and your lips wet and cold, your cheek rigid with cold. Why have you stayed away so long, why have you only come to me late at night

after walking for hours in wind in the rain? Take off your dress and stockings; sit in the deep chair before the fire.

I will warm your feet in my hands;

I will warm your breasts and thighs with kisses.

I wish I could be sure that deep in you

was a magnet to draw you always home.

60 El Pez Náufrago

Northampton, 1922- San Francisco, 1939

Toda la noche la lluvia cae a través de la niebla, descanso despierto, inquieto sobre una almohada torcida, los silbatos de niebla suenan sobre el agua solitaria. Hace cuánto tiempo fue, hace tanto tiempo fue, esa noche con las flores de la pera temblando en el pulsante claro de luna? Estoy ávido sin poder dormir por el olor acre carnoso de la flor de la pera.

En alguna parte del mundo, supongo, vives todavía, matrona de mediana edad, con niños a punto de ser jóvenes.

Fugitiva*

Hay gotitas de lluvia en el brillo del pelo sobre tu frente; tus ojos mojados y tus labios húmedos y fríos, tu mejilla rígida con frío. ¿Por qué duraste tanto tiempo lejos, por qué sólo vienes a mí de noche tarde luego de caminar horas en el viento y la lluvia? Quítate el vestido y medias; siéntate en el sofá frente el fuego. Calentaré tus pies con mis manos; calentaré tus pechos y muslos con besos. Quiero creer que muy dentro de ti hubo un imán para atraerte siempre a casa.

Spring rain

The smoke of our campfire lowers and coagulates under the red woods, like low-lying clouds. Fine mist fills the air. Drops rattle down from all the leaves. as the evening comes on the treetops vanish in fog. Two saw-whet owls utter their metallic sobbing cries high overhead. As it gets dark the mist turns to rain. We are all alone in the forest. No one is near us for miles. In the firelight mice scurry hunting crumbs. Tree toads cry like tiny owls. Deer snort in the underbrush. Their eyes are green in the firelight like balls of Foxfire. This morning I read Mei Yao Chen’s poems. All afternoon we walked along the streams through woods and meadows full of June · flowers. We chased frogs in the in the Pools and played with newts and young grass snakes. I picked a wild rose For your hair. For your hair. You brought new flowers for me to name. Now it is night and our fire is a red throat open in the profound blackness, full of the throb and hiss of the rain.

Lluvia de primavera

El fuego de nuestra fogata disminuye

y se coagula bajo

los bosques rojos, como nubes bajas e inmóviles. Ligera neblina llena el aire. Gotas ruedan de las hojas. Mientras la tarde se acerca

los conos de los árboles desaparecen en la niebla. Dos búhos lanzan su metálico susurro en lo alto. Al oscurecer la neblina se convierte en lluvia.

Estamos

completamente solos en el bosque. No hay nadie en millas.

A la luz del fuego rondan ratones

recogiendo migajas. Sapos de árbol lloran como búhos pequeños. El venado resopla al pie del matorral. Sus ojos son verdes

a la luz de la fogata como bolas de fuego. Esta mañana leí

poemas de Mei Yao Chen. Toda la tarde

a lo largo del arroyo caminamos entre

madera y un prado lleno de flores de Junio. Perseguimos ranas en los charcos y jugamos con tritones y jóvenes víboras de pasto. Yo escogí una rosa salvaje para tu pelo. Para tu pelo. Trajiste nuevas flores para que yo las nombre. Ahora es de noche y nuestro fuego es de un descarnado rojo vivo abierto a la profunda oscuridad, lleno

de latidos y siseos de la lluvia.

Kenneth Rexroth (1905-1982). Collected shorter poems, 1990, New Directions T*: Erika Arévalo / T: Sara Micha - Tamar Fasja

Han Yu

Amongst the cliffs

Entre acantilados

The path up the mountain is hard

El

camino a la montaña es duro

to follow through the tumbled rocks.

de

seguir por las rocas que se caen.

When I reach the monastery

Cuando llego al monasterio

The bats are already flying.

los

murciélagos ya vuelan.

I

go to the guest room and sit

Yo

voy al salón de invitados y me siento

on the steps. The rain is over.

en

la escalera. La lluvia ha terminado.

The banana leaves are broad. The gardenias are in bloom. The old guest master tells me

there are ancient paintings on the walls. He goes and gets a light.

I see they are incomparably

beautiful. He spreads my bed and sweeps the mat. He serves me soup and rice. It is simple food but nourishing. The night goes on as I lie and listen to the great peace. Insects chirp and click in the stillness. The pure moon rises over the ridge

and shines in my door. At daybreak

Las hojas de plátano son anchas. Las gardenias florecen. El viejo anfitrión me dice hay pinturas antiguas en las paredes. Se va y toma una luz.

Yo veo que son incomparablemente

hermosas. Abre mi cama

y sacude mi alfombra. Me sirve

sopa y arroz. Es comida simple y nutritiva. La noche va pasando mientras me acuesto y escucho esta gran paz. Insectos chirrían

y hacen click en la calma. La

luna pura sale por la cresta

y brilla en mi puerta. Al amanecer

I

get up alone. I saddle

me

levanto solo. Ensillo

my horse myself and go my way.

mi

caballo yo mismo y voy por mi camino.

The trails are all washed out.

Las sendas están limpias.

I go up and down, picking my

way through storm clouds on the mountain. red cliffs, green waterfalls, all sparkle in the morning light.

I pass pines and oaks ten men

could not reach around. I cross flooded streams. My bare feet stumble on the cobbles. The water roars. My clothes whip in the wind. This is the only life where a man can find happiness. Why do I spend my days bridled like a horse with a cruel bit in his mouth? If I only had a few friends who agreed with me we’d retire to the mountains and stay till our lives end.

62 El Pez Náufrago

Yo subo y bajo, tomando mi

camino por las nubes tormentosas en la montaña. Rojos acantilados, cascadas verdes, todas brillan en la luz del día. Paso pinos y robles que diez hombres

no pudrían alcanzar. Cruzo

arroyos desbordados. Mis pies descalzos chocan con los adoquines. El agua ruge.

Mi ropa choca con el viento. Esta

es la única vida donde un hombre puede encontrar la felicidad. ¿Por qué paso mis días bridado como un caballo lleva un pedazo cruel en el hocico? Si tan sólo tuviese pocos amigos

que estuvieran deacuerdo en retirarnos

a las montañas y quedarnos hasta que nuestras vidas acaben.

Han Yu (768-824), 100 Poems from the Chinese, 1956, New Directions T: Sara Micha a partir de Kenneth Rexroth

Wu Tsao

Shih-shu / Ching An / Han-shan Te-ch’ing

Bitter rain in my courtyard in the decline of Autumn,

I only have vague poetic feelings

that I cannot bring together. They diffuse into the dark clouds and the red leaves. after the yellow sunset the cold moon rises

out of the gloomy mist.

Lluvia amarga cae en mi campo al final del otoño solo tengo vagos sentimientos poéticos que no puedo conjugar. Que se degradan entre nubes negras y hojas rojas. Después del atardecer amarillo la fría luna se alza fuera de la neblina gris.

I

will not let down the blinds

No

defraudaré a los ciegos

of spotted bamboo from their silver hook.

del

bambú punteado del gancho de plata.

Tonight my dreams will follow the wind, suffering the cold, to the jasper tower of your beautiful flesh.

Esta noche mis sueños serán perseguidos por el viento, sufriendo del frío, hacia la torre de jaspe de tu hermoso cuerpo.

Buddhist Poets

my heart is free as the white clouds body light as a crimson leaf apes and birds pull me forward

white clouds too know the flavor of this mountain life

who can be a wild deer among deserted

mountains

satisfied with tall grass and pines

Wu Tsao (?), Women Poets of China, 1982, New Directions T: Daniela Chicurel a partir de Kenneth Rexroth-Ling Cheng)

Poetas budistas

mi corazón es libre como blancas nubes

cuerpo ligero como hoja carmín monos y aves me llevan lejos

nubes blancas conocen también el sabor

de esta vida en la montaña

quién puede ser ciervo salvaje entre montañas desiertas

satisfecho con hierba alta y pinos

Shih-shu (1952). Ching An (?), Han Shan Te’-Ch’ing (1546 - 1623) The clouds should know me by now, Buddhist Poet-Monks of China T: Jesús Coss a partir de J.H. Sanford y de T. Cleary del Avatamsaka sutra

Tao Yuan Ming

The Unmoving Cloud

“Wet spring time,” says To-em-mei, “Wet spring in the garden”

i

The clouds have gathered and gathered, and the rain falls and falls,

The eight ply of the heavens are all folded one

darkness,

and the wide flat road stretches out.

I stop in my room towards the East, quiet,

quiet,

I pat my new cask of wine.

My friends are estranged, or far distant,

I bow my head and stand still.

ii

Rain, rain, and the clouds have gathered, the eight ply of the heavens are darkness, the flat land is turned into river. “Wine, wine, here is wine!”

I drink by my eastern window.

I think of talking and man, and no boat, no carriage approaches.

iii

The trees in my east-looking garden are bursting out with new twigs, they try to stir new affection,

And men say the sun and moon keep on moving because they can’t find a soft seat.

The birds flutter to rest in my tree and I think I have heard them saying, “It is not that there are no other men but we like this fellow the best, Yet however we long to speak he cannot know of our sorrow”.

64 El Pez Náufrago

La nube inmóvil

“Húmeda primavera, dijo To-em-mei. humedad primaveral de jardín”

i

Se acumularon y acumularon nubes, la lluvia cae y cae, los ocho pliegues de los cielos se doblaron dentro de tinieblas

y abierta, la plana vía se expande.

Me detengo en mi sala frente al Este quieto,

quieto,

acaricio mi nuevo cántaro de vino. Mis amigos estrangulados o muy distantes, inclino mi cabeza y quedo silencioso.

ii

Llueve, llueve y las nubes se acumularon, los ocho pliegues de los cielos son tinieblas, la tierra plana se ha vuelto río. “Vino, vino, aquí hay vino!” Bebo ante mi ventana oriental. Pienso en la conversación y el hombre, ni un barco, ni carruaje se acercan.

iii

Los árboles en mi jardín que mira al oriente revientan con nuevos vástagos, pretenden suscitar nuevos afectos,

Y dicen que el sol y la luna se mueven todavía

porque no hallan un sitio suave.

Los pájaros revolotean para posarse en mi árbol y me parece escucharlos decir:

“aunque haya otros hombres preferimos a este compañero, pero por mucho que hablemos no comprenderá nuestra pena.”

Tao Yuan Ming (365- 427 a C.). Personae, 1997, New Directions T: Jesús Coss a partir de Ezra Pound

Creeley

Water

Agua*

The sun’s

El

cielo del

sky in

sol

en

form of

forma de

blue sky

cielo azul

that

que

water will

el agua

never make

nunca hará

even

ni

in

por

reflection.

reflejo.

Sing, song, mind’s form feeling it mistaken,

Canta, canto, formas de la mente siténdolas erradas

shaken,

agitadas,

broken water’s

rotas formas

forms, Love’s

de

agua. El amor,

error in water.

error en agua.

First rain

These retroactive small instances of feeling

reach out for a common ground in the wet

first rain of a faded winter. Along the grey

iced sidewalk revealed piles of dogshit. papers,

bits of old clothing, are the human pledges,

call them, “we are here and have been all the time.” I

walk quickly. The wind drives the rain, drenching

my coat, pants, blurs my glasses, as I pass.

Primera lluvia**

Estos pequeños retroactivos instantes de sentimiento

salen por una tierra común en lo mojado

primera lluvia de un invierno borrado. Junto a la gris

nevada banqueta, mostradas pilas de caca de perro, papeles,

pedazos de ropa vieja, son

las plegarias humanas,

llámalos, “Estamos aquí y hemos estado todo el tiempo.” Yo

camino rápido. El viento lleva la lluvia, empapando

mi abrigo, pantalones, empañando

mis lentes, mientras paso.

Creeley

The Rain

All night the sound had come back again, and again falls this quiet, persistent rain.

What am I to myself that must be remembered, insisted upon so often? Is it

that never the ease, even the hardness, of rain falling will have for me

something other than this, something not so insistent — am I to be locked in this final uneasiness.

Love, if you love me, lie next to me. Be for me, like rain, the getting out

of the tiredness, the fatuousness, the semi- lust of intentional indifference. Be wet with decent happiness.

The Temper

The temper is fragile as apparently it wants to be, wind on the ocean, trees moving in wind and rain.

66 El Pez Náufrago

La lluvia***

El sonido regresó de nuevo toda la noche y de nuevo cae esta ligera, persistente lluvia.

Lo que soy para mí eso debe ser recordado, insistir en ello tan seguido? será que

nunca es fácil, incluso la dureza, de la lluvia cayendo tendrá para mí

algo más que esto, algo no tan insistente — seré para estar encerrado en esta inquietud final.

Amor, si tú me amas, recuéstate junto a mí. Sé para mí, como la lluvia, lo que aparta

el cansancio, la presunción, la semi- lujuria de la indiferencia intencional. humedécete con decente felicidad.

Temperamento****

El temperamento es frágil como parece quiere ser, viento en el océano, árboles moviéndose entre viento y lluvia.

Robert Creeley (1926-2005), Collected Poems, 1990, Berkeley Press *T: Jesús Coss / **Jessica Dichi / ***Héctor Ruiz / **** Stephanie Esses

Bei Dao

You wait for me in the rain

Me esperas en la lluvia

you wait for me in the rain

me esperas en la lluvia

the road leads into the window´s depths

el

camino lleva hacia las profundidades de la ventana

the other side of the moon must be very cold

el

otro lado de la luna debe ser muy frío

that summer night a white horse galloped past with the northern lights for a long time we trembled go, you said don´t let anger destroy us leaving no way of escape

esa noche de verano un caballo blanco galopeando pasó con las luces del norte por mucho tiempo temblamos vete, dijiste no permitas que la ira nos destruya dejándonos sin escapatoria como entrando a una montaña de menopausia

like entering a mountain of menopause at many corners we took the wrong turn but we met in a desert all the ages gather here

en muchas esquinas tomamos el camino equivocado pero nos encontramos en un desierto todas las edades se reúnen aquí halcones y viejos cactus

hawks and long-lived cacti

se

reúnen aquí

gather here more real than heat mirages

más reales que los espejismos causados por calor mientras uno tema el nacimiento

as long as one fears birth

y

las caras sonrientes no cambien sus máscaras a

and smiling faces do not din their masks in

tiempo

time

entonces todo se conecta con la muerte

then everything is connected with death

la

noche de verano no fue el final

the summer night was not the end you wait for me in the rain

me esperas en la lluvia

Rancour turns a drop of water muddy

El rencor convierte una gota de agua en lodo

rancour turns a drop of water muddy

el

rencor convierte una gota de agua en lodo

I am worn out, the storm has run aground on the beach

estoy cansado, la tormenta ha encallado en la playa

the sun pierced by the mast

el

sol perforado por el mástil

is my heart´s prisioner, but I

es

el prisionero de mi corazón, pero yo

am banished by the world it shines on nothing is left to sacrifice on the reef, this dark and pagan altar except myself, as I go to close or open

estoy proscrito por el mundo en el que brilla nada queda para sacrificar en el arrecife, ese altar obscuro y pagano excepto a mí, mientras abro o cierro

the clamorous book

el

libro clamoroso

Bei Dao

Rainy Night

while the shattered night in the flooded ditch was rocking a new leaf as if rocking its child to sleep while the lamplight threaded raindrops studded your shoulders gleaming and rolling down you said no in such a resolute tone but a smile revealed your heart´s secret

Noche de lluvia*

mientras la quebrantada noche en la zanja

inundada

mecía una hoja nueva como si meciera a su niño para dormir

mientras la luz de la lámpara enhebraba gotas

de la lluvia adornando tus hombros

brillando y balancéandose hacia abajo

tú dijiste que no en un tono tan resuelto

pero una sonrisa reveló el secreto de tu

corazón

with moist palms the low black clouds kneaded your hair

con las palmas húmedas las nubes negras

kneading in the fragrance of flowers and my

bajan revolviendo tu pelo

burning

mezclando el perfume de las flores y mi

breath

ardiente

our shadows lengthened in the street lights

respiración

connected each crossing each dream

nuestras sombras se alargan en las luces de la

catching in the riddle of happiness in their

calle

uniéndose

net

cada crucé cada sueño

tears from earlier torments soacked your

atrapando el enigma de la felicidad en su red

handkerchief

lágrimas de tormentos anteriores empaparon

forgotten in a pitchblack doorway

even if tomorrow morning the muzzle and the bleeding sun

make me surrender freedom youth and pen

I will never surrender this evening

I will never surrender you

tu pañuelo

olvidado en una entrada oscura

incluso si mañana por la mañana

el bozal y el sol sangriento

me hacen renunciar a la libertad de la juventud y la pluma

let walls stop my mouth

yo

nunca renunciaré a esta tarde

let iron bars divide my sky

yo

nunca renunciaré a ti

as long as my heart keeps pounding the blood

deja que las paredes callen mi boca

will ebb

deja que barras de hierro dividan mi cielo mientras en mi corazón siga fluyendo la

flow

sangre

 

and your smile be imprinted on the crimson

moon

y

rising each night outside my small window

flote

 

recalling memories

y

la

huella de tu

sonrisa esté en la luna

68 El Pez Náufrago

carmesí

subiendo cada noche afuera de mi pequeña

ventana

reviviendo recuerdos

Bei Dao

Notes in the Rain

Notas en la lluvia

waking up, the window overlooking the street preserves the glass pane´s complete and tranquil anguish gradually turning transparent in the rain

here, between me

despertar, la ventana que da hacia la calle preserva el cristal, angustia completa y tranquila haciéndose gradualmente transparente en la

the morning reads my wrinkles

lluvia

the book lying open on the table

la

mañana lee mis arrugas

makes a rustling noise, like

el

libro abierto puesto sobre la mesa

the sound of a fire

hace un ruido como que susurra, como

or fan-like wings

el

sonido del fuego

gorgeously opening, flame and bird together

o

como alas de ventilador

in the space above the abyss

and the sunset clouds which herald immutable fate

abriéndose magníficamente, la llama y el pájaro juntos en el espacio encima del abismo

aquí, entre mí

is a river full of drifting stones jostling shadows

las nubes del atardecer que anuncian un destino inmutable

y

plunge into its depths and rising bubbles menace the starless

hay un río repleto de piedras a a deriva sombras que se empujan sumiéndose en sus profundidades

daylight

y

las burbujas que nacen

people who draw fruit in the earth are destinedto endure hunger people who shelter among friends are destined to be alone from tree to roots exposed beyond life and death rain water washes away mud and grass and the sound of grief

amenazan la luz del día sin estrellas

las personas que dibujan frutas en la tierra están destinadas a soportar el hambre las personas que se refugian entre amigos están destinadas a estar solas del árbol a las raíces expuestas más allá de la vida y la muerte

el agua de la lluvia limpia

lodo y pasto

y el sonido de la pena

Bei Dao (1949). The August Sleepwalker, New Directions T: Jessica Cheres a partir de Bonnie S. McDougall *T: Tania Favela

McClure

THE CLOUD

for Stan and Jane

WHAT I KNOW IS LIKE

A CLOUD.

I am rushing into It

as it swells out behind me

in expandin billows of information like a green sweater embroidered with red roses floating on blue waves lapping in the surf from reflected star to star while motorcycles roar and I smell leather bindings

of old books

70 El Pez Náufrago

LA NUBE

Para Stan y Jane

LO QUE CONOZCO ES COMO UNA NUBE. Me arrojo dentro de ella mientras se hincha detrás de mí

en oleadas expansivas de información como un suéter verde bordado con rosas rojas flotando en olas azules envolviéndose en el oleaje de estrella

a

estrella reflejadas mientras rugen motocicletas y huelo las pastas de piel de libros viejos

McClure

ROSE RAIN

RAIN ON THE ROSES, BLUE SKY,

LLUVIA DE ROSA

LLUVIA SOBRE LAS ROSAS, CIELO AZUL,

and

y

you

on my

en mi

mind.

mente.

Nothing could be kinder.

I´m finding

Nada podría ser mejor.

Estoy encontrando

the way.

el camino.

Let´s play

Juguemos

each day

cada día

like mayflies

como efímeras

in December

en diciembre

like stars

como estrellas

in the eternal sky!

en el cielo eterno!

Michael McClure (1932). Grahhr, Compañía, 2005 T: José Luis Bobadilla

Baraka

Joseph to his Brothers

they characterize their lives, and I fill up with mine. Fill up

with what I have, with what

I see (or

need. I make no distinction. As blind men cannot love too quiet beauty.

these philosophers rein up Their boats. Bring their gifts, weapons to my door. As if that, in itself, was courage, or counting science.

José a sus hermanos

ellos caracterizan sus vidas y yo me sació con la mía. Me sació con lo que tengo, con lo que veo o necesito. No hago distinción. Como los ciegos no pueden amar la belleza demasiado callada.

estos filósofos toman las riendas de sus barcos. Traen sus regalos, armas a mi puerta. Como si eso, por sí mismo fuese valor, o ciencia valiosa.

the story is a long one. Why

la historia es larga. Por qué

I

am here like this. Why you

estoy aquí así. Por qué

hould listen, now, so late, and weary at the night. Its heavy rain

debes escuchar, hoy, tan tarde y cansado en la noche. Su lluvia pesada

pushing

que aplasta

the grass flat

la hierba

it is here somewhere. It grows here. Answers. Questions. Noise stiff as silence. Silver quiet beaten heavy under rains. So little of this we remember. SO few Portions of our lives, go on.

72 El Pez Náufrago

aquí es en algún lugar. Crece aquí. Respuestas. Preguntas. Ruido tieso como el silencio. Tranquilidad de plata fuertemente vencida bajo las lluvias. Recordamos tan poco de esto. TAN pocos pedazos de nuestras vidas, continúan.

Amiri Baraka (antes LeRoi Jones), (1934). www.math.buffalo.edu T: Diana Fernández

Kawabata

Un cielo cargado de lluvia* […]

Cuando se cansaba de escribir o cuando una novela no progresaba, Oki se tendía en un sofá situado en la galería vecina a su estudio. Por la tarde solía dormir allí por espacio de una o dos horas. Había contraído ese hábito durante los últimos cinco años. Antes salía a caminar en lugar de echar aquellos sueñecitos; pero después de tantos años de residir en Kamakura se había familiarizado demasiado con los templos vecinos y hasta con las colinas de la región. Por otra parte, como se levantaba temprano, siempre hacía un breve paseo por la mañana. Una vez despierto, no podía remolonear en la cama. Además, prefería estar lejos cuando la criada limpiaba la casa. Antes de cenar daba otro largo paseo. La galería vecina a su estudio era amplia; en un rincón había un escritorio y una silla. Oki escribía allí o en la mesa baja de su estudio, sentado en el suelo cubierto de esteras. El sofá de la galería era muy cómodo. Cuando se recostaba en él y estiraba los miembros, todas sus dificultades parecían desvanecerse. Mientras escribía una novela tenía tendencia a dormir mal de noche y a soñar con su trabajo, pero en el sofá de la galería no tardaba en caer en un sueño profundo que borraba todo. De joven nunca había dormido siesta. Con frecuencia dedicaba la tarde entera a recibir visitas. Escribía de noche; por lo general desde la medianoche hasta el amanecer. Ahora que escribía durante el día, había adoptado la costumbre de dormir un rato, pero no a hora fija. Se tendía en aquel sofá cada vez que no avanzaba en su trabajo. A veces lo hacía de mañana, otras veces casi al atardecer. Muy pocas veces sentía que la fatiga estimulaba su imaginación, como en los tiempos en qu trabajaba de noche. “Mis siestas deben de ser un síntoma de envejecimiento”, pensaba Oki. Pero el sofá era mágico. Cuando se recostaba en él, se dormía y despertaba renovado. No era raro que en sueños encontrara un camino que le sacara que le sacara del atolladero. Un sofá mágico. Ahora había llegado la estación de las lluvias… La estación que menos le gustaba. Su casa estaba bastante lejos del mar y separada de éste por una cadena de cerros, pero era extremadamente húmeda. El cielo estaba bajo y opresivo. Oki experimentaba una sorda sensación de pesadez y confusión en el cráneo, como si el moho hubiera comenzado

El Pez Náufrago

73 Intimar

a

invadir las circunvoluciones de su cerebro. Había días en que dormía por la mañana

y

por la tarde en su sofá mágico.

Una tarde, la criada le anunció que alguien de Kyoto, llamado Sakami, deseaba verle. Oki acababa de despertar y aún estaba tendido en el sofá. —¿Le digo que está descansando? –preguntó la mujer. —No. ¿Es una señorita? —Sí, señor. Ya había estado aquí antes. —Hágala pasar al recibidor, por favor. Dejó caer nuevamente la cabeza y cerró los ojos. El breve sueño había aliviado su sensación de pesadez, pero la visita de Keiko era más revitalizante aún. Se levantó, se lavó y entró en el salón. Keiko se puso de pie en cuanto le vio. Se había ruborizado ligeramente. —Lamento haberme presentado así, sin previo aviso. —Me alegra que haya venido. La vez pasada yo había salido y me quedé sin verla. Debió esperarme un rato más. —Taichiro me llevó a la estación. —Ya lo sabía. Me dijo que le había enseñado Kamakura. —Sí.

—Supongo que no habrá sido novedad para usted, puesto que es natural de Tokyo. Además Kamakura no tiene comparación con Kyoto o con Nara.

Kawabata

El Pez Náufrago

74

Intimar •

—La puesta de sol en el mar era una maravilla –dijo Keiko, mirándole a los ojos. Oki se sorprendió de que su hijo la hubiera llevado hasta la costa. —No nos habíamos visto desde Año Nuevo –comentó—. Ya han transcurrido seis meses. —¿Usted considera que eso es mucho tiempo, señor Oki? ¿Seis meses le parecen un periodo largo? Oki se preguntó adónde querría llegar la muchacha. —Supongo que todo depende de cómo lo vea cada uno –dijo. Keiko no sonreía, casi parecía considerar su respuesta con un cierto desdén. —Si pasara seis meses sin ver a la persona que usted ama, ¿no le parecería que es un lapso muy largo? Keiko permanecía en silencio, con la misma expresión desdeñosa. Sus ojos verdosos parecían desafiarle. Oki comenzaba a sentirse un poco incómodo. —A los seis meses de embarazo la criatura se mueve en el vientre de la madre –prosiguió, con la intención de confundirla. Ella no respondió. —Sea como fuere, hemos pasado del invierno al verano, aun cuando todavía estemos en esta insoportable estación de las lluvias… Ni siquiera los filósofos parecen tener una explicación satisfactoria de lo que significa el tiempo. La gente dice que el tiempo lo resuelve todo; pero yo tengo mis dudas acerca de eso también. ¿Qué opina usted, señorita Sakami? ¿Cree usted que la muerte es el final de todo? —No soy tan pesimista. —Yo no diría que eso es pesimismo –dijo Oki, para mostrarse contradictorio—. Es lógico que seis meses no sean lo mismo para mí que para una joven como usted. O supongamos que alguien padece de cáncer y sólo tiene seis meses de vida. También hay gente que pierde la vida en forma repentina, por un accidente de tráfico o en la guerra. Hay quienes son asesinados. —Pero usted es un artista, señor Oki, ¿no? —Me temo que sólo voy a dejar tras de mí cosas de las cuales me avergüenzo. —No tiene por qué avergonzarse de ninguna de sus obras. —Ojalá fuera así. Pero quizá todo lo que he hecho desaparezca. Me gustaría. —¿Cómo puede decir semejante cosa? Usted tiene que saber que su novela sobre mi maestra va a perdurar. —¡Otra vez esa novela! –exclamó Oki con el ceño fruncido—. Hasta usted la menciona, a pesar de conocer a Otoko como la conoce. —Justamente porque la conozco. Es inevitable. —Quizá lo sea. La expresión de Keiko se iluminó. —¿Ha vuelto a enamorarse usted, señor Oki? —Sí, supongo que sí. Pero no como me enamoré de Otoko. —¿Y por qué no escribió sobre ese otro amor? —Bueno… —Oki vaciló—. Ella me dijo a las claras que no quería figurar en un libro mío. —¿En serio? —Quizá eso señale una debilidad de mi parte, como escritor, pero creo que no hubiera podido volcar tanta emoción por segunda vez. —A mi no me importaría que usted escribiera sobre mí. —¿No? Aquél era su tercer encuentro con la muchacha… si es que podía hablarse de “encuentros”. ¿Qué podía escribir sobre ella? A lo sumo podía tomar prestada su belleza para adjudicársela a algún personaje. Keiko había dicho que había bajado a la playa con Taichiro. ¿Qué habría sucedido en aquella oportunidad? —De modo que he dado con una espléndida modelo –dijo Oki en voz alta y rió para

Kawabata

ocultar sus aprensiones. Pero cuando la miró, la extraña seducción de aquellos ojos silenció su risa. Tenía unos ojos tan brillantes, que casi parecían llenos de lágrimas. —La señorita Ueno ha prometido pintar mi retrato –dijo Keiko. —¡Ah, sí! —Y yo traje otro cuadro para mostrárselo. —No puedo decir que sepa mucho de pintura abstracta, pero me encantaría verlo. Vayamos a la habitación de al lado. Allí hay más espacio. Mi hijo ha colgado en su estudio los dos cuadros que usted trajo la otra vez. —¿No está en casa su hijo? —No. Hoy es uno de sus días de universidad. Mi esposa está en el teatro. —Me alegro de que usted esté solo –murmuró Keiko y se dirigió al hall de entrada para buscar su lienzo. La llevó a la sala de estar de estilo japonés. El cuadro tenía un marco simple de madera natural. El color predominante era el verde, pero la joven había utilizado también con audacia una gran variedad de colores, según su fantasía. La superficie entera era bullente y ondulada. —Para mí esto es realista, señor Oki. Es un campo de té en Uji. Oki se puso en cuclillas para observar la pintura. —Es una plantación de té que parece un mar agitado…es un campo de té restallante de juventud. Al comienzo pensé que simbolizaba un corazón en llamas. —¡Cuánto me alegra! ¡De modo que usted lo ha visto así…! Keiko se arrodilló junto al hombre. Su barbilla estaba muy próxima al hombro de él, mientras estudiaba la tela, y su aliento rozó la nuca de Oki como una brisa tibia. —¡Me alegro tanto! –repitió la muchacha—. ¡Me hace feliz que usted haya visto un corazón en este cuadro! Sin embargo, no es gran cosa como representación de un campo de té. —Es realmente juvenil. —Por supuesto, fui a la plantación de té a hacer bocetos; pero sólo lo vi como un conjunto de hileras de arbustos en el transcurso de la primera hora. —¡Ah, sí! —La plantación estaba muy inmóvil. De pronto todas aquellas olas de fresco verde se pusieron en movimiento y, finalmente, surgió esto. No es abstracto. —Pero yo diría que en un campo de té predominan los colores apagados, aun cuando haya brotes nuevos. —¡Nunca aprendí a ser apagada! Ni en arte ni en emociones. —¿En las emociones tampoco? Al volverse hacia ellas, el hombro de Oki rozó los tiernos pechos de Keiko. Sus ojos se detuvieron en una de las orejas de la joven. —Si sigue así, quizá un buen día decida cortarse una de esas preciosas orejas. —No soy un genio como Van Gogh. Alguien tendrá que encargarse de arrancármela de tajo. Alarmado, Oki se volvió bruscamente para mirarla de frente y Keiko se aferró a él para no perder el equilibrio. —Detesto las emociones moderadas –dijo, sin modificar su posición. Habría bastado su más ligera presión para que cayera indefensa en brazos de Oki, dispuesta al beso. Pero Oki no se movió. Ella también permaneció estática. —Señor Oki –murmuró, mientras sus ojos se clavaban en los del hombre. —Sus orejas son adorables –dijo él—; pero su perfil es de una belleza un tanto aterradora. —¡Me alegra mucho que piense así! –murmuró la joven y su cuello se tiñó de un ligero rubor—. No lo olvidaré mientras viva. ¿Pero cuánto durará esa belleza? A las mujeres nos entristece pensar en eso. Oki no encontró respuesta a aquella observación.

El Pez Náufrago

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Kawabata

El Pez Náufrago

76

Intimar •

—Es incómodo que la contemplen a una; pero cualquier mujer estaría encantada de parecer hermosa a los ojos de un hombre como usted. Oki se sorprendió ante el calor de esas palabras. La muchacha parecía estar pronunciando frases de amor. —Yo también estoy encantado –dijo con expresión grave—. Pero pienso que en usted debe de haber aspectos de belleza que yo no he llegado a conocer. —¿Le parece? No lo sé. No soy modelo. No soy más que alguien que trata de pintar. —Un pintor tiene derecho a usar modelo. A veces envidio eso. —Si yo le sirvo de algo… —Muy agradecido. —Ya le dije que no me importaría que usted escribiera sobre mí. Lo único que lamento es no poder estar a la altura de la mujer que usted sueña. —¿Prefiere que sea realista? —Es cosa suya. —Una modelo de pintor y una modelo de escritor son cosas muy diferentes, como usted comprenderá. —Por supuesto –aceptó Keiko, agitando sus largas pestañas—. Pero mi boceto del campo de té no es meramente una escena de la naturaleza. Muestra mucho de mí misma. —Todos los cuadros son así, ¿no? Aun los abstractos. Pero una modelo tiene que ser

otro ser viviente. Las novelas también necesitan de seres vivos, por mucho que hablen de los paisajes. ¡Yo soy un ser humano, señor Oki! —Y un ser humano muy bello –añadió Oki mientras la ayudaba a ponerse de pie—.

Pero hasta la modelo para un desnudo sólo tiene necesidad de posar

para un novelista. —Lo sé. ¿De veras? —Sí. Oki se sentía inhibido por la audacia de ella. —Supongo que puedo tomar prestados sus encantos para algún personaje de novela. —No me parece muy divertido –dijo ella con aire deliberadamente coqueto. —Las mujeres son muy extrañas –comentó Oki para salir del paso—. Dos o tres me han dicho que están seguras de que he construido un determinado personaje sobre el modelo de ellas. Y eran perfectas desconocidas, mujeres con las que no he tenido nada que ver. ¿Qué clase de autoengaño puede ser ése? —Hay muchas mujeres desdichadas que se consuelan con ese tipo de autoengaño. —¿No cree que hay algo que anda mal en esas mujeres? —Es muy fácil que algo no ande bien en las mujeres. Usted podría hacer que una mujer ande mal, ¿no? Perplejo, Oki no supo qué responder. —¿Y se limita a esperar con toda frialdad a que eso suceda? –insistió ella. Oki procuró cambiar el giro de la conversación. —Pero, como le decía, es muy distinto ser modelo de un novelista. Es un sacrificio sin recompensa. —¡Adoro sacrificarme! Quizá ésa sea la razón de mi vida. Una vez más la muchacha le dejaba atónito. —En su caso es como si estuviera exigiendo el sacrificio de la otra persona. —Eso no es verdad. El sacrificio nace del amor. Del deseo. —¿Se está sacrificando usted por Otoko? Keiko no respondió. —Estoy en lo cierto, ¿no? —Quizá haya sido así; pero Otoko es una mujer, después de todo. No tiene nada de

Y eso no basta

Kawabata

sublime que una mujer consagre su vida a otra. —No sé nada de eso. —Ambas pueden destruirse. —¿Destruirse? —Sí –dijo Keiko e hizo una pausa; luego prosiguió—: Odio albergar la menor duda. No me importa que sólo dure cinco o diez días, pero necesito a alguien que pueda hacerme olvidar completamente de mí misma. —Eso es mucho pedir, aun en el matrimonio, ¿no le parece?

—He recibido propuestas matrimoniales, pero ese tipo de devoción no cuenta. No quiero preocuparme por mí misma. Como ya le dije: odio las emociones moderadas. —Parecería sentir que debe suicidarse a los pocos días de haberse enamorado de alguien. —No temo al suicidio. Lo peor que puede ocurrir es que uno se harte de la vida. Me sentiría plenamente feliz si usted me estrangulara… después de haberme usado como modelo. Oki trató de rechazar la idea de que Keiko se había acercado con la expresa intención

de seducirle; quizá no fuera tan calculadora. De cualquier manera, era un modelo muy

interesante para un personaje. Pero no era improbable que una historia sentimental,

seguida de separación, la condujera a una clínica psiquiátrica, como había ocurrido con Otoko.

A comienzos de la primavera, cuando Keiko había llevado sus otros dos cuadros,

Taichiro la había recibido y luego la había llevado hasta el mar, a bastante distancia de Kamakura. Era evidente que la muchacha había cautivado a su hijo. Pero una mujer como ésa podía arruinarle, pensó Oki. Se dijo a sí mismo que esa conclusión no era fruto de sus celos. —Espero que cuelgue este cuadro en su estudio –dijo Keiko. —Pues bien, supongamos que lo haga –replicó él. —Quiero que le eche una mirada de noche, en una habitación poco iluminada. El verde del campo de té pasará a segundo plano y todos mis colores chillones aparecerán. —Supongo que eso me provocará sueños muy extraños. —¿Qué clase de sueños, por ejemplo? —Bueno… Sueños juveniles, sin duda.

—¡Qué amable de su parte! ¿Lo dice en serio? —No tiene nada de extraño puesto que usted es joven –comentó Oki—. Esas ondulaciones redondeadas reflejan la influencia de Otoko, pero los colores son usted misma. —Un día bastará. No me importa que después se llene de polvo en un armario. Es un mal cuadro. ¡No pasará mucho tiempo antes de que yo vuelva por aquí y lo haga trizas! ¿Cómo? —Lo digo muy en serio –aseguró ella en un tono curiosamente dulce—. Es un mal cuadro. Pero si usted lo cuelga en su estudio aunque sólo sea por un día… Oki no sabía qué decir. Keiko agachó la cabeza. —Me pregunto si este cuadro realmente puede provocarle sueños.

—Me temo que voy a sentirme tentado de soñar con usted. —¡Ay, por favor, hágalo! ¡Sueñe conmigo todo lo que quiera! –exclamó la muchacha y un rubor inesperado tiñó sus orejas—. Pero usted no ha hecho nada para soñar conmigo, señor Oki –añadió mirándole a los ojos. —Entonces la acompañaré como hizo mi hijo. No hay nadie en casa, de modo que no puedo ofrecerle una cena. Llamaré un taxi.

El taxi dejó atrás Kamakura y avanzó a lo largo de la playa de Shichiri. Keiko se

mantenía en silencio. Tanto el mar como el cielo estaban grises.

El Pez Náufrago

77 Intimar

Kawabata

El Pez Náufrago

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Intimar •

Oki hizo detener el taxi en el acuario de Enoshima, frente a la isla. Compró pulpo y caballa para alimentar a los delfines. Los delfines saltaban del agua para recibir la carnada de manos de Keiko. Ella se fue volviendo cada vez más audaz y comenzó a elevar más y más los bocados. Los delfines saltaban cada vez más alto. Keiko se divertía como un niño. Ni siquiera advirtió que había comenzado a llover. —Salgamos de aquí antes de que arrecie la lluvia—urgió él—. Su ropa ya debe de estar húmeda. —¡Es tan divertido! En el coche, Oki le contó que del otro lado de la bahía, un poco más allá de Ito, solían verse cardúmenes enteros de delfines. —Los persiguen hasta obligarlos a llegar cerca de la costa, y entonces los hombres se tiran al agua y los agarran a mano limpia. Los delfines no resisten que se les haga cosquillas bajo las aletas. —Pobrecitos. —Me pregunto si una chica bonita lo resistiría. —¡Qué idea tan repugnante! Creo que se defendería a arañazos. —Es probable que los delfines sean más mansos. El taxi llegó a un hotel situado en el punto más alto de una colina. Desde allí se contemplaba toda Enoshima. La isla también estaba gris, y la península de Miura se extendía vagamente hacia la izquierda. La lluvia caía en grandes gotas y en el aire pendía la niebla habitual en esa época. Hasta los pinos cercanos parecían brumosos. Mientras se dirigían a la habitación que se les había destinado, sentían la piel húmeda y pegajosa. —No podemos regresar –dijo Oki—. La niebla es demasiado espesa. Keiko hizo un gesto afirmativo. Él se sorprendió al ver lo dispuesta a acceder que se mostraba la muchacha. —Deberíamos darnos un baño antes de cenar –prosiguió Oki, y se pasó una mano por la cara—, ¿Desea jugar a los delfines? —¡Qué cosas tan desagradables dice usted! ¡Se da cuenta que me está colocando en la misma categoría que un pez! ¿Es necesario que se ponga grosero? ¡Jugar a los delfines! Se apoyó contra el marco de la ventana. —¡Qué mar tan oscuro! –comentó. —Lo siento. —Podría haber dicho que le gustaría verme desnuda; podría haberme tomado simplemente en sus brazos. —¿Y usted no se hubiera resistido? —No lo sé… ¡Pero pedirme que juegue a los delfines es un insulto! Después de todo, ¡no soy una prostituta! ¡Qué depravado es! —¿Sí? Oki se dirigió al baño, se dio una ducha, enjuagó rápidamente la bañera y comenzó a llenarla. Cuando salió tenía el pelo revuelto y se friccionaba el cuerpo con una toalla. —Le estoy preparando un baño caliente –dijo, sin mirarla—. La bañera ya debe de estar casi llena. Keiko contemplaba el mar con expresión impenetrable. —Ahora llovizna. Apenas si se distinguen la isla y la península. —¿Está triste? —Odio ese tono de mar. —Tiene que sentirse incómoda con esta humedad. ¿Por qué no toma su baño? La muchacha asintió con la cabeza y se dirigió al baño. No se oyeron chapoteos, pero cuando regresó parecía fresca. Se sentó ante la mesa tocador y abrió su bolso. Oki se le aprox