Está en la página 1de 40

CIUDADES

4. CIUDADES

172

La ciudad es un símbolo de la fuerza integradora de empresarios y políticos. La ciudad capital del

estado paulista es la más grande del Brasil. Paulo Bonfim la llamó capital de todos los absurdos; así

las mentiras repetidas muchas veces se convierten en verdades de misionero, por lo mucho que se

veneran, no porque se les haga caso. Aunque ciertamente, Sampa es feo.

El paulistano Glauco Mattoso lo dijo: São Paulo es el patito feo de la federación, pero uno que

en lugar de cisne se reveló como la gallina de los huevos de oro. “São Paulo es la novia de los poetas

que no desisten del compromiso [

(Mattoso, 2002)

]

aunque vaya para tía cada vez más decadente y decaída.”

El príncipe de los poetas brasileños (Olavo Bilac, claro) escribió –telegráficamente- durante

una visita a Piratininga (1913) en una carta de índole privada: “São Paulo es una vejiga. Esto no vale

dos caracoles [

]

Recibirá cualquier dia noticia de mi muerte. No puedo vivir en una tierra donde sólo

hay frío, lluvia, lodo, republicanos, separatistas, ambulantes y tupinambás […] ¡Qué estúpida ciudad

es São Paulo! ¡Qué gente pérfida, qué clima imposible!” (Sevcenko, 1983:89) Cuando en Rio

amanece –gloria celeste- en São Paulo son las siete de la mañana y el aire tirita (Fressia).

Blaise Cendrars (hijo de un suizo y de una escocesa), a mediados de los años veinte del siglo

XX, dijo sobre el patinho féio que le tocó conocer que era como una gigantesca pústula picando la

corteza terrestre; luego, más sereno, escribió:

172

173

J´adore cette ville/ Saint Paul est selon mon coeur/ ici nulle tradition/ aucun préjugé/ ni ancien ni

moderne/ seuls comptent cet appétit furieux cette confiance absolue cette optimisme cette audace ce

travail ce labeur cette speculátion qui/ font construire dix maison par heure de tous styles ridicules/

grotesque beaux grands petits nord sud égyptien yankee cubiste/ sans autre préoccupation que de

suivre les statistiques prévoir/ l´avenir le confort l´utilité la plus value et d´attirer une grosse/

immigration/ tous les pays/ tous les peuples/ j´aima ça 1 .

Sampa representa una obra cubista colectiva.

ça 1 . Sampa representa una obra cubista colectiva. 1. Blaise Cendrars, a la postre apicultor

1. Blaise Cendrars, a la postre apicultor de éxito, perdió el brazo derecho en la Legión Extranjera.

1 “Adoro esta ciudad/ San Pablo está de acuerdo con mi corazón/ aquí ninguna tradición/ ningún prejuicio/ ni viejo ni moderno/ sólo cuentan este apetito furioso esta confianza absoluta este optimismo esta audacia este trabajo esta especulación que/ hacen construir diez casas por hora de todos los estilos ridículos/ grotescos bellos grandes pequeños norte sur egipcio yanqui cubista/ sin otra preocupación que seguir las estadísticas prever/ el porvenir el confort la utilidad el lucro y atraer una gran/ inmigración/ todos los países/ todos los pueblos/ amo eso.”

173

174

En 2004 la Pretender Chrissie Hynde se mudó a SP, donde pretende esperar a volta de

Jesus. Por eso es que la corintiana Rita Lee llegó a decir: “São Paulo não sabe fazer festa. Tadinhos,

tenho pena de essa gente”. Para Zaluar en 1860:

São Paulo es monótona, en sus días de fiesta en vez de reír jovial y franca, es taciturna y reservada

como una beata. Sin perder nada del tipo característico y particular por el que generalmente es

conocida en toda parte del mundo esa tribu de bohemios del estudio a quienes se les llama

estudiantes, los de la Faculdade de Direito de São Paulo tienen rasgos que les son propios y

especiales. Habitan divididos en grupos más o menos numerosos, constituyen un cierto nicho de

familias, en casas o aposentos que se llaman de Repúblicas. Formadas ordinariamente por los hijos

de una misma provincia. Los habitantes de la ciudad y los cursistas de la Academia son dos cuerpos

que no combinan, sino produciendo un precipitado monstruoso. La diversidad de pensamientos,

hábitos y costumbres que caracterizan a los dos ramos de la población de la capital es una de las

condiciones de su prosperidad (1975:35).

Como señaló Carlos Héitor Cony, es posible los cariocas admitan que en São Paulo se coma

mejor, se trabaje mejor y que se haga más dinero, pero eso es todo. En cualquiera de los otros

aspectos de la vida cotidiana no se puede confiar en São Paulo.

Es que el carioca encuentra, o mejor, tiene la certeza de que el sol de las playas paulistas es un sol

de segunda clase. Él no acepta como legítimo el bronceado de la playa paulista, porque sabe que

debajo de ese bronceado se esconde un trabajador de Brás o de Bixiga. El carioca hasta reconoce

que los equipos paulistas de fútbol se dieron bien, pero al final, Ronaldo es carioca [Cony escribió

esto en 1998] y eso ya lo dice todo. Nada sirve, pues por residir en la ciudad más rica del Brasil, el

paulistano paga el precio de ser depósito del resentimiento nacional. Dicen que el carioca es fútil, lo

que es verdad. El paulistano, por otro lado, es un jeca-tatu [un paisano contrario al cosmopolitismo]

que, a pesar de extremadamente competente en todo lo que hace, no acierta las cuentas con el

carnaval. Es mucho más que eso, es la total ausencia de ritmo que persiste en el carnaval paulistano.

No hay depresión moral, financiera o derrota en el fútbol que no mejore después de asistir a un flash

del carnaval paulistano en la televisión. Si por algún motivo el paulistano para de desfilar en sus

174

escuelas de samba habrá en Rio una epidemia de suicidios en masa.

175

Nelson Rodrigues, en un

momento amargo, dijo que la peor soledad es la compañía de un paulista. Es la manera de esconder

nuestra incapacidad de amar a la ciudad de São Paulo, empero de que en lo íntimo, la respetamos

bastante (Cony, Folha de São Paulo, 7-4-1998).

Recuerdo haberme reencontrado en São Paulo con Moisés, un maestro de primaria, carioca

y negro, que estudiaba una especialización en piscología en la URJ. Estaba de férias en la capital de

los chatos porque la oferta cultural de Sampa es mucho mejor que la de Rio de Janeiro, a su juicio.

Piratininga (1)

El primer gobernador del Brasil colonial, Tomé de Souza, llevó consigo un grupo de soldados de la

Compañía dirigido por Manoel da Nóbrega; eran 6 los misioneros del jesús en la boca. Ellos

planearon la destribalización de los nativos por medio de aldeias de missão. Una de ellas, São Paulo

de Piratininga 2 , se ubicó en la meseta (planalto atlántico brasileño). Fundada en 1554, era “una casa

de madera y paja, la cual tendría 14 pasos de largo y diez de ancho, que nos sirve de escuela,

dormitorio y comedor, enfermería y cocina y despensa

”,

según la célebre carta de Anchieta a

Ignacio de Loyola. Se erigió dentro de la aldea (taba, maloca) de Martím Afonso Tibiriçá, cacique

guianá y rancio aliado local que había incorporado a su grupo (como yerno) al primer habitante blanco

del planalto, João Ramalho, nacido en Coimbra en 1493 y que a la postre ascendería como líder

influyente de indios y portugueses, disponiendo de numerosos aliados, dominando una amplia

extensión de los campos de Piratininga y practicando intensivamente el tráfico de esclavos indios.

Decía Nóbrega sobre Ramalho: “toda su vida y la de sus hijos sigue la de los indios [

]

Tienen

muchas mujeres él y sus hijos, andan con las hermanas y tienen hijos de ellas tanto el padre como

2 Lugar donde se seca el pez.

175

176

los hijos. Van a la guerra con los indios y sus fiestas son de indios y así viven andando desnudos

como los mismos indios” (Prado, 1986:88). Al suegro, Tibiriçá, los jesuitas siempre lo consideraron

ejemplar y para expresar su agradecimiento lo sepultaron en el interior de la modesta iglesia de São

Paulo de Piratininga en 1562. São Paulo fue la primera población que los invasores europeos

intentaron establecer en el interior de Brasil. Los descendientes de Ramalho fueron llamados de

mamelucos, del árabe mamluk 3 , esclavo. A lo largo del siglo XVII, los colonos de São Paulo asaltaron

centenas de aldeas indígenas en diferentes regiones, llevando para sus haciendas millares de

naturales de distintas sociedades en condición de esclavos. Aniquilaron la República Guaraní de los

jesuitas

mediante

expediciones

conocidas

como

bandeiras.

Antonio

Raposo

Tavares,

icono

bandeirante, comandó una expedición que salió de São Paulo en 1648, atravesando el Paraná, Mato

Grosso y Paraguay, llegó a Bolivia y la Amazonia, regresando cuatro años después completamente

irreconocible pero capitalizado con reconocimiento y esclavos. La principal función de las bandeiras

era la reproducción física de la fuerza de trabajo. Su viabilidad fue decreciendo en relación con el

aumento de las distancias, de la resistencia indígena y de los costos. La vinculación de São Paulo

con el mercado internacional era prácticamente nula.

El nheengatu 4 fue la lingua franca paulista y se habló hasta mediados del siglo XVIII. La poca

atención que les prestaba la Corona hizo crecer en ellos la idea de que se ganaban la vida por sí

mismos (en rigor, por otros mismos) y que además habían incorporado una familiaridad instintiva con

la naturaleza. Esto se traduciría en las manifestaciones de altivez y arrogancia que se consideran

características de la gente de Piratininga y sus alrededores. En diversas ocasiones los sertanistas de

São Paulo fueron convocados por gobernadores, senhores de engenho y consejos municipales para

emprender campañas de desinfestação indígena, un bandeirismo de contrato.

3 Los mamelucos en Egipto adoptaban a los hijos de los pueblos conquistados y los incorporaban al ejército como soldados. 4 Tabaco, hamaca, mandioca son algunas palabras del tupí-guaraní que sobreviven en el español.

176

177

La rápida expansión de la ganadería ocasionó graves enfrentamientos entre colonos e indios

en el interior del nordeste. Los paulistas eliminaron entre 1690 y 1720 a la mayor parte de la

población indígena de Río Grande do Norte, Ceará y Piauí. Los mercenarios se establecían en la

tierras recién conquistadas de los valles del São Francisco y Açu, extensas sesmarias (donaciones

reales) que constituyeron su principal recompensa.

En Pernambuco las autoridades coloniales y los senhores de engenho estaban empeñados

en

contratar

paulistas

para

acabar

con

los

Palmares,

pues

consideraban

que

su

ferocidad

sanguinaria, su resistencia al hambre y su íntimo conocimiento del sertão eran lo que hacía falta.

Domingos Jorge Velho fue escogido como líder del grupo de choque. Para el obispo pernambucano

se trataba del mayor salvaje con el que se hubiera topado, se comunicó con él por medio de un

intérprete y le quedó claro que era gente bárbara que vivía de lo robado. El Consejo Ultramarino,

órgano asesor de la Corona en asuntos coloniales, opinaba que los paulistas eran peores que los

mismos negros de Palmares.

Piratininga (2)

La República brasileña era una invención reciente. En 1894, John Miller, un ingeniero ferroviario

escocés que trabajaba en la construcción de la vía que ligó el litoral paulista a las plantaciones del

oeste (Campinas), recibió en el puerto de Santos al hijo pródigo, Charles, a quien había enviado a

Inglaterra para que estudiara. El joven paulistano regresó graduado exclusivamente en foot-ball, con

un par de balones y una bomba de aire. Charles Miller es el padre oficial del deporte en Brasil, héroe

nacional que fue inmortalizado como nombre de una plaza, sita junto al estadio municipal, el

Pacaembu. (En la Charles Miller se realizó la primera manifestación pública por elecciones directas

para presidente en Brasil, era 1981.) En Inglaterra, Charles jugó para el St. Mary´s (antecesor del

177

178

Southampton FC) como winger, abierto por el ala pero determinante en la culminación, como striker.

En Brasil se le adjudica la invención de la chaleira; que consiste en golpear la bola con la parte

externa del pié, estando la pierna levantada y doblada para atrás; una inglesita en otros medios. La

primera partida (por lo menos en aquella estúpida ciudad) se jugó en un pedazo de tierra donde

acostumbraron pastar las mulas que empujaban los tranvías de São Paulo. Quién sabe cuál fue el

marcador final, pero la bola no sobrevivió.

cuál fue el marcador final, pero la bola no sobrevivió. Piratininga (3) 2. Sampa. En la

Piratininga (3)

2. Sampa.

En la primera década del siglo XX, el viajero Pasquale Petrone refería:

São Paulo

no

es

una ciudad brasileña de

450 mil habitantes,

sino

una

ciudad italiana

de

aproximadamente 100 mil, una portuguesa de unos 40 mil, una española de igual tamaño y una

alemana de 10 mil habitantes más o menos, con pocas de sus respectivas desventajas. Incluso tiene

unos cinco mil sirios que poseen tres periódicos impresos en caracteres arábigos; unos mil franceses,

rusos, japoneses, polacos, turcos además de ingleses y escandinavos en número desconocido por

falta de una estadística fidedigna. El resto, probablemente un tercio del total, debían ser brasileños

(de Queiroz, 1992:47).

178

179

Apenas en 1872 la villa de Piratininga tenía 23 mil habitantes. La capital del café se

transformó en una metrópoli industrial. Con enorme rapidez el núcleo urbano se extendió en todas

direcciones, formando barrios cada vez más distantes de las políticas públicas. La especulación

inmobiliaria se hizo cargo de trazar un caos. A lo largo del siglo XX, la ciudad cambió de fisonomía

compulsivamente. “Aquí todo aún es construcción y ya es ruina” dijo Cetano Veloso. “Aquí las casas

viven menos que los hombres”, remató medio siglo antes António de Alcântara Machado.

São Paulo es la ciudad más rica del Brasil y la de mayor diversidad étnica. Su principal

característica arquitectónica es la verticalidad; resulta imposible otear el horizonte en medio de aquel

gigantismo. Stefan Zweig dedujo que, por lo menos, la energía compensa la falta de belleza de São

Paulo. Como lembrança da natureza cae la garoa, una llovizna pertinaz muy frecuente. Algunas de

las aves más comunes en esa jungla de asfalto son el pica-pau-do-campo (que prácticamente invadió

la ciudad), el bem-te-vi, el periquito, el tico-tico, la paloma de ala blanca. En la región central

acabaron con los perros callejeros. Se dice que en algunas márgenes del inmundo Tietê sobreviven

jacarés-de-papo-amarelo. En la mata del parque de la Cantareira, zona norte, hay serpientes

cascabel, coral, macacos prego y uno que otro perdido capivara. Es notorio que faltan en la

megalópolis las áreas verdes. Los fines de semana miles de personas se recrean en el campus de la

Universidade de São Paulo (USP).

Ciudad y paulistanos son generalmente tomados por demasiado ridículos al parecer de los

habitantes del resto del país y de buena parte del sí mismo paulistano, con aquello de que nunca

paran y son la locomotora que jala puros vagones vacíos.

179

Yo quiero a mi bandera

180

Así como la catedral da Sé obedecía al modelo de la catedral de Viena, São Paulo debía representar

la imagen del país del futuro. A principios del siglo pasado la elite paulista estaba convencida de

constituir la quintaesencia del Brasil. El Homem Paulista como representación fidedigna de la Raça

dos Fortes.

Ese ufanismo tenía un destinatario: Rio de Janeiro y su hospitalaria futilidad displicente. La

disputa establecida entre estas ciudades presenta líneas de continuidad. Como se sabe, es una

bendición que los paulistas hagan su carnavales para que los cariocas no se suiciden en masa

porque las cosas van siempre mal. Los más fanáticos entre los fanáticos paulistas pensaban que aun

las diferencias climáticas fueron factores favorables para el progreso en el Planalto. El frío propiciaría

la concentración de las energías en el trabajo. Una tierra de titanes concentrados. Hércules y Apolo

dándose vuelo en la acción creativa. Eso sí, los nuevos tiempos exigían que el amor se condujera

hacia el dominio de las operaciones financieras (Pimenta Velloso, 1993).

Además, el mismo nombre del Estado (San Pablo) revelaba su vocación, así como el santo

del nuevo testamento fue investido con una misión sagrada, era el derecho inalienable de Sampa

llevar su mensaje regional al resto de un Brasil víctima del escepticismo (especialmente Rio).

La sede de la civilización mameluca de los bandeirantes (como la llamara Euclides da Cunha)

era un huevo azul. La herencia de los mercenarios explicaría el progreso y la modernidad paulista.

El patriota práctico Menotti del Picchia (miembro del grupo modernista paulistano Verde-

Amarelo) defendía y difundía la idea de que los intelectuales de su tipo debían comportarse como

maestros frente a las multitudes que necesitan educación. Menotti tenía en mente a D´Annunzio en lo

relativo al poeta-soldado. Para Menotti: Amar o Brasil é trabalhar. Luego de una alianza de coyuntura,

los Verde-Amarelo rompieron (1925) con los otros modernistas que trabajaban en São Paulo por la

superación nacional: Terra Roxa y Pau Brasil. Estas corrientes veían un motivo de vergüenza y atraso

180

181

en los regionalismos. Vem Brasil com olhos parisienses. Los verde-amarelo propusieron una política

de defensa del espíritu brasilírico. A partir del ritmo local de la tierra. Identificada con una idea o

noción de potencialidad y futuro.

Sólo el localismo es capaz de dar sentido real en el tiempo y en el espacio, por lo menos

durante un instante por la mañana. Sin embargo, para los miembros del Verde-Amarelo la

construcción de un proyecto de cultura nacional significaba el retorno al idilio de las tradiciones, todos

los días de la semana. Mientras se transmiten sus visiones estáticas. Abdicando de los falsos valores

del litoral cosmopolita para encontrar al Brasil auténtico en un ruralismo de hacienda (minha esposa é

terra firme/ as sereias estão no mar). El complejo de inferioridad de los mega-proyectos es un

correlato de esa geografía. Porque el mapa brasileño anuncia un poema nacional con todo y arpa.

Cierto Jules Ferry parece haber dejado una escuela brasileña en cuanto a depositar en la

historia y la geografía la tara y la tarea de inculcar el espíritu cívico-patriótico. Que en algunos

educandos parece un culto al deporte y a la vida sana.

Rememorando

el período colonial como una

era áurea, los verde-amarelo

buscaban

recuperar su tiempo mítico localizándolo en la región paulista (y eso no arranca precisamente

suspiros). El Martim Cereré de Cassiano Ricardo, por ejemplo, retrata a un héroe que lleva a cabo la

paulistanização del Brasil. Su integración territorial y étnica en la tónica del valor agregado.

Será de tomar en cuenta una anomalía. Como si faltara, a diferencia de otras regiones en el

país, en São Paulo los ríos corren en dirección al interior y no al mar.

Según los verde-amarelo, la defensa de las fronteras y el silenciamiento de los obstáculos

que dificultan la comunión del hombre con el medio no tenían porque dudar. La mentalidad caipira es

ruda. Plínio Salgado lo iba a demostrar en su Geografia Sentimental. El joven llevaba apenas un libro

en su equipaje: O Problema Nacional, obra del mentor Alberto Torres. En el Brasil rural no se precisa

el saber libresco.

181

182

La historia oral de la elite paulista afirmó ostentosamente el papel pionero del Estado de São

Paulo en la formación del Estado Nacional. En esa narrativa, dicho Estado es uma mistura épica das

raças.

Según

Integrándolo

al

los

verde-amarelo,

São

organismo

etnológico

Paulo

era

capaz

verde-amarelo.

Ya

de

abrasileirar

absorbidos,

los

a

todo

inmigrante.

inmigrantes

podían

enriquecer ese organismo. La positividad del medio provocaba un énfasis en los deportes y el

scoutismo. La higiene se ligó a la defensa nacional. De tal forma que en los discursos laudatorios la

duda y el cuestionamiento eran injurias deliberadas.

Como las expediciones de latrocinio bandeirante, las elites paulistas anhelaron destacar por

sus ideales de vanguardia de provincia adelantada a la metrópoli.

Para Mário de Andrade (sin parentesco con Oswald) la solución del problema residía en su

desgeografización. Lo singular debía ser extraído en su condición de elemento capaz de informar

sobre el conjunto. O Brasil tem sido um vasto hospital amarelão de regionalismo e bairrismo histérico.

Y las tradições móveis actualizan las manifestaciones de la cultura popular. El Macunaíma de Mário

fue

una

tentativa

para

superar

la

concepción

geográfica

a

cambio

de

ciertas

utopizzas

presupuestales. Hay que sobrevolar el Brasil para verlo en su entereza de rebanada.

Para Lima Barreto: São Paulo era la imagen de la opresión brasileña por ser la capital del

espíritu burgués.

En la geografía las cosas hablan por sí mismas.

São Paulo, tierra del trabajo, del espíritu pragmático, de la responsabilidad, de la seriedad, de

la desesperación. Hay mucho cocoroca por esos rumbos.

Los cocorocas son personas que hacen de su personalidad una alusión al pensamiento

conservador, moralista, autoritario.

182

183

183 3. Otro capítulo de la larga y machista historia de la sinécdoque que identifica a

3. Otro capítulo de la larga y machista historia de la sinécdoque que identifica a Brasil con la anatomía humana.

Bhabha (1996) no podía sino alertarnos acerca de la tensión existente entre la historia vivida

o protagónica y la historia oficial o pedagógica.

“Escribir es como un laberinto de espejos que se va construyendo en cuanto se pierde así

mismo dentro de él” (Flusser).

Bom Retiro

La ideología antipluralista de las sociedades integradoras se propone diluir, con magros resultados,

las características de la afirmación étnica. La argamasa de la identidad se vive la tierra desde el

sueño húmedo y la pesadilla húmeda de las relaciones interpersonales. Donde uno puede decirle a

Smokey que esto no es Nam, que esto es el bowling y como cualquier otro terreno tiene sus reglas.

Fueron los ingleses quienes decidieron que São Paulo se convirtiera en el centro del comercio

cafetalero; un punto de intermediación entre las fazendas y el puerto expulsor de Santos. En Sampa

se guardaban los stocks regionales del aromático estimulante (más de 75% del mercado mundial).

Durante la última década del siglo XIX, Piratininga pasó de 65 mil a 240 mil habitantes. La mancha

183

184

urbana incorporó poco a poco el cinturón de chácaras de caza y descanso. Los nuevos habitantes

eran principalmente italianos; luego judíos.

En los años sesenta llegaron los coreanos al barrio pero sólo para trabajar; porque vivían en

la Vila Coreana del bairro da Liberdade, reducto tradicional de los japoneses. Al

principio, la mayor

parte se hizo pasar por miembro del clan de sus históricos opresores. Los coreanos se concentraron

en la industria de la confección. En todas sus etapas. Fueron empleados por los judíos como

costureros o vendedores. Desde muy pequeños, todos los integrantes del grupo familiar coreano

colaboraron en el trabajo. No dejaron de frecuentar las iglesias, sobre todo las protestantes, como

instancias mediadoras de recepción y agregación. A partir de la fachada consolidaron los Kye,

sistemas de autofinanciamiento que prescinden de los servicios de la intermediación bancaria. Los

recursos captados se utilizaron para la alimentación, la educación, los casamientos y los funerales.

Actualmente los coreanos dominan las actividades comerciales del barrio. Lo dolarizaron.

Las igrejas del Bom Retiro ofrecen cursos de lengua y revaloración de las tradiciones

coreanas los fines de semana. Cada vez quedan menos judíos morando por allí. Gracias al énfasis en

la educación, las nuevas generaciones se dedicaron a las profesiones liberales. Los que continuaron

a cargo de negocios paternos prefieren instalarse en los shopping centers.

Ahora en ese barrio del buen retiro el peixe que se vende es el peixe de coreano. La

inmigración de los coreanos contrasta con la anterior, de los judíos entre los italianos, como un mar

que no se vincula. El estereotipo marca a los coreanos porque son sucios pero trabajadores, raros

pero honestos. Claro que también pueden ser cerrados, mafiosos, explotadores del trabajo familiar y

clandestino. Además de evadir impuestos y ser exhibicionistas, cuando se pasean en grandes autos,

o cínicos, cuando fingen no comprender el brasileiro.

La rua José Paulino ha sido el pasaje único de la Estação da Luz hacia Bom Retiro y aún

tiene un papel central en el comercio y la confección de ropa. La industria ligera que confecciona se

184

185

aloja por lo general en el fondo de las lojas, las tiendas. Inmigrantes peruanos y bolivianos (los

últimos de esa jerarquía) laboran en regímenes de trabajo emparentados con la esclavitud.

Migrantes

Según los nativos, los migrantes son ventanas para ver el mundo. El filósofo judío-checo-paulistano

Vilém Flusser llegó al Brasil en 1940 y tuvo que salir corriendo de la dictadura en 1972. Así habló

Flusser:

Al vivir pero

sobre todo al

migrar tejí los hilos que me prenden a las personas

y

lo hice

en

colaboración con tales personas. Creé amores y amistades (odios y antagonismos) y por tales hilos

soy responsable. El patriotismo es nefasto porque asume y glorifica los hilos impuestos y menosprecia

los hilos creados […] Migrar es una situación creativa, mas dolorosa […] Quien abandona la patria

sufre. Porque mil hilos son amputados, es como si una intervención quirúrgica fuese hecha. Cuando

fui expulsado de Praga vivencié el colapso del universo; es que confundí mi yo íntimo con el espacio

allá afuera. Sufrí los dolores de los hilos amputados. Después comencé a darme cuenta de que tales

dolores no eran de operación quirúrgica sino de parto. Me di cuenta de que los hilos cortados me

habían alimentado y que estaba siendo proyectado para la libertad, la cual se manifiesta por la

inversión de la pregunta “libre de qué” en “libre para hacer el qué”. Y así somos todos los migrantes:

seres tomados de vértigo (Santana Paulo, 2003:13).

Tal vez a Stefan Zweig –frágil, intuitivo, delicado- le hubiera convenido darse una vuelta por

São Paulo y conversar con Flusser (a quien por supuesto desconocía ya que no era una de las

estrellas de la humanidad). El amigo de Freud y amante de la Viena de los Habsburgo (la dorada era

de la seguridad), no quería quedarse en Inglaterra por los bombardeos ni en Nueva York, rodeado de

viejos amigos en desgracia. Prefirió refugiarse en un sitio multirracial y opresor como Rio de Janeiro

que le recordaba los mejores y peores momentos del imperio austro-húngaro. Como al parecer,

185

186

Zweig simplificaba demasiado las cosas, no tardó en complicarse. Su libro apologético Brasil, o País

do Futuro (donde examina historia, economía, cultura) fue mal recibido por la intelligentsia carioca

que lo supuso una encomienda del Departamento de Prensa y Propaganda de la dictadura marca

Vargas. La ley del hielo apartó al humanista pacifista de todo y de todos. Un aislamiento insoportable

orilló al suicidio del matrimonio Zweig en 1942, en un lago de Petrópolis, Rio de Janeiro.

Avenida Paulista

La av Paulista (sin el punto) fue una proyección del agrónomo uruguayo Joaquín Eugenio de Lima

(1901). Se trata de la primera calle asfaltada de São Paulo. Situada en la parte más alta de la ciudad.

A lo largo de esta avenida se construyeron a destajo las casas de los nuevos ricos. Su anomia

estilística en el dictamen de Levi-Strauss parece hecha de una materia decadente que no conoció el

esplendor. Con el paso de las décadas la Paulista se transformó en una zona minada de nuevos

edificios a punto de caer. Una zona de marcas. Un espacio ideal para el comercio ambulante. Un

espacio ideal para los paralelepípedos. Con diseño de olas. Nelson Rodrigues cayó enfermo la única

vez que pasó por São Paulo.

En un mensaje para el recuerdo cierta guatemalteca de Nova Iorque (Káren del Águila)

retrata el tema de la siguiente manera:

Carlos, u r like

I was walking down RUA PAULISTA when I saw a HOT PINK tight and short dress

with bright orange lines on the border of the entire dress. I looked at it and smiled, thought how cute it

was. And kept walking. “The thirdday” I was walking down AVENIDA PAULISTA and the short tight

dress stopped me again. This time I noticed the details. I laughed and imagined myself in it. Laughed

some more, enjoyed the circumstances in which I would wear it. “The 4 th day” I went into the store,

realized this is the type of dress that you wear the first, second, third and fourth day after you buy it.

186

187

You sleep in it and know that for a bit it will be your second skin. This is the type of thing that you wear

until it is in pieces and you love it. 5

“Cada esperanza es un huevo del que puede salir una serpiente en vez de una paloma”,

escribió el suizo Amiel en el diario íntimo de Vila Matas.

La av Paulista es el escenario de la mayor manifestación callejera del Brasil (amparada y

estimulada

por

el

poder

público).

La

Parada

Gays,

Lêsbicas,

Bissexuais,

Transgêneros

e

Simpatizantes supera en convocatoria a la del día del Trabajo. Cuando estuve ahí (junio de 2003) se

reunieron un millón de personas (lluvia de papel picado, globos de colores, música electrónica). El

desfile de 2005 reunió más de dos millones. La cifra comporta el epíteto de la más grande

reivindicación mundial por los derechos frívolos, como el amor a la diferencia. Habitualmente las

paradas, los desfiles, así como las procesiones, han sido la ocasión para ritualizar y hacer explícitos

ciertos aspectos jerárquicos y autoritarios, no sólo de la sociedad brasileña. La Parada GLBT´S lleva

a

la rua la idealidad de las relaciones espontáneas, afectivas y esencialmente simétricas.

Por eso para algunos paulistanos, São Paulo representa la mejor síntesis del Brasil. Lo mejor

y

lo peor. Tanta gente reunida para bromear sobre los prejuicios sería la reafirmación no sólo del

respeto, sino de la reverencia que la diversidad despierta en el alma paulistana y cocoroca. En el

alma de esa ciudad crónicamente fea y sucia. Espacio para una reivindicación con Sociedad y

Estado.

Ese domingo de Parada fue especialmente lindo. Un cielo azul. Contrastando con los

gigantes cenizos edificados en la avenida. Más de 20 coloridos tríos elétricos (como casas móviles)

cruzaron la misma. A todo sol. Había un poco de todo y casi nada de nada en esa gran familia

disfuncional. El evento contó por primera vez con un carro oficioso de la Prefeitura. Fue en esa

5 “Carlos, tú eres como… Estaba caminando por la RUA PAULISTA cuando vi un vestido rosa, escotado y pequeño con líneas naranja en las orillas. Lo vi y sonreí, pensando qué bonito era. Y seguí caminando. El `tercer día´ estaba caminando por la AVENIDA PAULISTA y el vestido pequeño y escotado me detuvo de nuevo. Esta vez noté los detalles. Me reí y me imaginé con él puesto. Me reí un poco más, disfruté las circunstancias en las que lo iba a vestir. `El cuarto día´ fui a la tienda, comprendí que ese es el tipo de vestido que usas el primer, el segundo, el tercer, el cuarto día después de que lo compras. Duermes con él y sabes por un instante que será tu segunda piel. Esta es la clase de cosas que vistes hasta que está en pedazos y lo amas.”

187

188

peculiaridad que desfiló la prefecta petista de la capital (Marta Suplicy, sexóloga televisiva) recibiendo

los abucheos que venían al caso. José Genoino (el ex guerrillero Geraldo), presidente del PT,

también se subió al oportunismo y tampoco cosechó las carretadas de aplausos que genuinamente el

carisma de la clase política merece. Otra fue la suerte de la Asociação das Mulheres que Amam

Mulheres, la revista Um Outro Olhar, la Igreja Gay (con el pastor Victor Orellana a la cabeza), O

Senhor É Meu Pastor e Ele Sabe que Sou Gay, los dragones chinos, los go-go boys, los marineros,

las transexuales desnudas, los motoqueiros en sus Harleys, las drag-queens tirándose fotos con las

familias, la multitud arcoiris, los globos, banderines, el confeti.

Apenas un clima carnavalesco. Gente encima de los árboles, peleando por un pedazo de

avenida. La primera Parada paulistana contó con la participación de 300 activistas. Esa celebración

del respeto a la diversidad tiene como fecha en el martirologio La Batalla de Stonewall Inn (22 de

junio de 1969). Cuando los veados reaccionaron ante la razzia de la tira en un bar gay neoyorquino.

La turma del informativo Casseta & Planeta fue vetada por los organizadores. Pero ello no

impidió que grabaran un sketch con el Gaúcho Macho bajo aplausos del pessoal y en general, pocas

puyas, ante lo incorrecto.

Para finalizar la noche, en la plaza de la República, cantó Elza Soares (una gran dama). En la

buena forma del quirófano, a través de un vestido transparente. Elza conoció la discriminación y

puede sentirse parte del movimiento gay por su piel oscura. El espectáculo culminó con A Carne Mais

Barata no Mercado É a Negra.

Los fuegos artificiales fueron la gran decepción del dia.

188

Bexiga de Bela Vista

189

Es verdad que Bixiga no aparece en ningún mapa de la ciudad de São Paulo. Aún así, Bizigue es un

barrio maravilloso. Aqui teve coisa importante. El mayor bolo del mundo se sirve en sus calles.

Además de la tradicional esencia de vainilla, hay trechos que son versiones de coco, fubá, chocolate

con pimenta. El pastel kilométrico continúa siendo devorado por más de ocho mil personas en menos

de veinte segundos (cada veinticinco de enero, aniversario de la ciudad).

Uno de los principales promotores de esa y otras acciones sociales se llamó Armando Puglisi.

Armandinho do Bixiga también creó el museo de la memoria barrial (con fotografías, ladrillos, tejas,

telares, utensilios). Fue presidente de la escola de samba Vai-Vai. Fue uno de los fundadores del

Bloco Esfarrapado. Ayudó a dar una nueva dinâmica a la fiesta de Nossa Senhora de Achiropita y

además condujo innumerables iniciativas comunitarias a favor de los pobres, que siempre son

demasiados.

a favor de los pobres, que siempre son demasiados. La bexiga de boi se llamaba la

La bexiga de boi se llamaba la enfermedad de la viruela. ¿Por qué es Bexiga el nombre de un

barrio? Existen tres hipótesis acerca de la denominación de un área metafórica que se convirtió en

189

190

barrio: 1) ahí se localizaba un prédio que sirvió de refugio para los bexigosos; 2) era el original

nombre de un matadero (un negocio de tripas); 3) Antônio Manuel Bexiga era el propietario de un

hostal (estalagem) en la zona, bastante putrefacto.

A mediados del siglo XIX, por aquellas tierras cazaban esclavos fugidos, escondidos en las

capoeiras y capinzais.

Echados a la calle en virtud de su nueva libertad (1888), los negros que pudieron se

asentaron en el Largo do Piques, la actual Praça da Bandeira. Empezaron a trabajar como herreros,

choferes, cargadores. Otros fueron esos guardaespaldas conocidos como os valentes. Bixiga se

empezó a visualizar como un reducto de bambas, que se reunían en la noche al son de los bumbos,

pandeiros, chocalhos para jogar rasteira, titirita, pernadas. Los negros adoptaron las márgenes del

Saracura como sus lares.

En Bixiga todo mundo ha querido siempre la misma cosa: vivir y ser libre.

Contrario a lo que ocurría muy cerca, en la recién inaugurada av Paulista (donde los barones

del café construyeron sus mansiones), las familias que ocupaban la región de Bexiga eran pobres.

Como corresponde, el Alto de Caaguaçu (donde situaron a la Paulista), es uno de los puntos más

altos de la ciudad. La visión privilegiada que tenían de São Paulo los ricos, compartió el placer con

sus vecinos pobres. Una ley municipal otorgó en 1910 la denominación de Bela Vista al barrio. Que

fue también formado por los italianos.

Los abuelos de Armandinho do Bixiga vivían en Rossano, Calabria. Se habían casado muy

jóvenes y aún no tenían hijos. Escucharon la historia fabulosa de un país cuarenta veces más grande

que Italia donde había tierra para todos. El viaje era gratuito. Y bastante ruin. Comían y vivían en

unas sopas de sótano. Los abuelos de Armandinho, como tantos otros engañados de la península

mediterránea, fueron desembarcados en Santos y de ahí enviados a las fazendas del café, en calidad

de nuevos esclavos; eran tiempos de abolición. Dormían en las senzalas con los negros. La mayor

diferencia al respecto de su antigua situación era que ya no los mandaban en italiano, sino en

190

191

brasileiro. Todo lo demás era la misma porquería. El trabajo libre sólo estaba sirviendo para que los

patrones obligaran a sus empleados a gastar más de lo que ganaban (elevando los costos de la vida

por las nubes y bajando el salario a niveles subterráneos). El patrón avisaba que ya no podían salir

de ahí porque le debían. En la primera oportunidad empezaron a huir. Los abuelos de Armandinho

acabaron cayendo (como muchos otros de Rossano) en Bixiga (Moreno, 1996). A la muerte del nieto

pródigo, un amigo suyo, Walter Taverna, continúa las tradiciones que fomentara el bienamado Puglisi

de Bizigue. La Cantina da Conchetta se precia por elaborar las mejores massas de la región.

La garra brava de esta gente de Bixiga (un pueblo mestizo, bohemio, fiestero, hospitalario)

dio al primer rey Momo negro de la ciudad (Henricão, compositor y cineasta). Adoniran tiene su busto

en la plaza Dom Orione; de hecho, Adoniran tiene también su rua: la Quasquasquasquaçã.

Actualmente, los ensaios de la Vai-Vai (cada fin de semana desde agosto hasta el carnaval) aglutinan

a más de cinco mil personas. Aunque en su mayoría los bullangueros pertenecen a la comunidad

negra, la presencia italiana es notable.

Sin embargo, como es costumbre humana, los ghettos dentro del ghetto se refuerzan (aún se

llegan a ver con desconfianza los matrimonios interétnicos porque éstos, evidentemente, se dan). En

el límite de Bixiga tuve la oportunidad de presenciar la perorata racista de un policía borracho (vestido

de civil) contra el dueño de una lanchonette de mala muerte (que era coreano y maltrataba a su

coreana mujer). Yo iba a ese lugar con cierta regularidad. En otra ocasión, el coreano estrangeiro

desafió a mi amigo Gerard (un irlandés) a comer el sarapatel, un plato de sangre, tripas y patas de

buey. Era una prueba de brasilidade, nos informaba. Gerard le contestó con molestia que en Irlanda

también se comían eso (It´s a stew). Eso no prueba nada, se dijeron.

Había en el cielo una ternura y una nostalgia un poco feroz.

En la inmensa torre de babel donde nadie entiende a nadie, ¿es mejor ver o ser visto?

Los italianos que no tenían laburo en la industria aprovecharon la falta de mano de obra

especializada en otros rubros. En Bixiga vivían los zapateros, panaderos, artesanos. Bizigue creció

191

192

dominando una variedad de idiomas. El acento italiano sería ampliamente difundido por Adoniran. Tal

vez porque el barrio siempre había sido considerado un punto de encuentro, Franco Zampari instaló

ahí el Teatro Brasileiro de Comédia. La zona se llenó de teatros. La vida nocturna ha caracterizado a

este viejo barrio paulistano. Ahí quedaron el Teatro Imprensa, la Oficina, el Sérgio Cardoso, el Ruth

Escobar, el Jardel Filho, el Bibi Ferreira, el Bandeirantes, el da Praça, aun el Márcia Ferro (de sexo

explícito). La calle Trece de Mayo, según las evidencias, es una mancha de lazer 6 que ejemplifica el

espíritu del barrio. No sólo por la venalidad. Por supuesto, hay muchos sitios para gastar el dinero

(restaurantes, cafés, bares, antros) en la expectativa de pasar un rato a secas. Los fines de semana

se suman al paisaje en movimiento de la calle las barracas de burgers de exorbitante tamaño y los

cochecitos a vapor de cachorros-quentes. Entre semana no será raro encontrar a los amigos del

cortiço asando espetinhos al aire libre. La galera del barrio también se reúne para hacer rodas de

samba. Más allá los viejitos ejecutan chorinhos. Los domingos hay una feria de artesanato en la

Praça Dom Orione. La calle Martinho Prado tiene de un lado una sinagoga y del otro un punto de

encuentro de las entendidas (lésbicas), el Ferros Bar.

La Pousada dos Franceses que habité se encuentra a dos calles de la Treze de Maio. Bela

Vista tiene fama de ofrecer cuartos de baja renta con respecto al alquiler que cobran las mesadas

recibidas por los estudiantes del interior brasileño. El caso de la Pousada era otro y el mismo. La

diferencia estaba en el precio. La mayor parte del tiempo estaba llena de extranjeros que iban de

paso. De todas formas también había parroquianos de planta (dos argentinos, una pareja vasco-

irlandesa, un sudafricano, dos gaúchas, dos mineiras, un belga, un cearense, además de Leira,

Fernanda, Guilherme, Milton y Akemi). Se trata de una casa remodelada con terminados exteriores

que desentonan en relación a cierta uniformidad de aspecto que se aprecia en las casas aledañas.

Saliendo del hostal, a la derecha, uno subía hacia la av Paulista y la estación de metrô más

inmediata, la Brigadeiro. En función de la proximidad con la Paulista eran más frecuentes los

6 Mancha: área contigua del espacio urbano dotada de equipamientos que marcan sus límites y viabilizan una actividad o práctica predominante (Magnani, 2000).

192

193

mensajeros en motocicleta. Una plaga que envuelve tragedias desde cualquier perspectiva, en

cualquier sentido y aún después de fijarse dos veces antes de cruzar. El uso de los automóviles

también deja mucho que desear. No respetan señal alguna, ya lo dijo Sevcenko (1994), el prestigio

del poder se basa en su brutalidad.

Por el contrario, en caso de transitar a la izquierda del hogar sustituto uno se adentraba al

mundo en miniatura del barrio. Las casas nocturnas convivían con los cortiços tomados, los de baja

renta y los que estaban a punto de caer. Parece que es irresistible para la vida urbana trazar ciertos

trayectos definidos entre una y otra

capa

de

lo azaroso. Es

lo que ocurre

cuando uno va

encontrándose con las mismas personas en los mismos lugares.

Cualquier noche de fin de semana (que bien puede empezar los miércoles) la Treze de Maio

es una multiplicidad de olores, colores, luces, sonidos, risas y miradas. El paquerar (comerse con los

ojos) es un deporte practicadísimo.

En la Treze de Maio lo mismo hay una iglesia de Achiropita que un Centro Espírita de

Umbanda Cabloco Arutaê.

Na estréia de uma peça de Chico Buarque no Ruth Escobar saiu tiro de metralhadora.

Bixiga era un barrio para caminarlo. Su pluralidad es manifiesta y se complementa. La casa

de Dona Yáya es el centro de la locura comunitaria. Ella vivió ahí encerrada por cuarenta años. Como

el Estado siempre estará con dificultades financieras para compadecer a sus miembros más

desaventajados, la casa de la loca se convirtió en hospicio de locos, bajo acuerdo familiar.

Después del Minhocão (un horrible viaducto este-oeste) y de todas las demoliciones que

implicó su construcción dejaron de haber espacios para que las crianças jugaran. El Minhocão dividió

al barrio en dos. La sociabilidad se hizo un poco difícil. A fines del siglo XX el grupo Silvio Santos,

propiedad de Silvio Santos (o mensageiro da alegria), imagen

y dueño del Sistema Brasileiro de

Televisão, que transmite en horario estelar los programas de Silvio Santos, puja por convertir a Bela

Vista no sólo en el Broadway de Brasil, sino también en su Las Vegas. Bela Vista (y Bixiga) están

193

194

predestinadas para abrigar el shopping center cultural Silvio Santos (Silvio es amado por el pueblo y

el pueblo no está capacitado para equivocarse).

La mayoría de los habitantes del barrio considera que el shopping center cultural es un

sinónimo simple de status que equivale a más status. Existe el precedente de que el primer tranvía

que transitó en el barrio fue depredado por los vecinos en un arrebato. El transporte decía Bexiga en

lugar de Bela Vista.

El longevo Zé Celso (Martínez Corrêa) vive del teatro y puso uno de sus famosos gritos en el

cielo cuando conoció las intenciones del grupo Silvio (que pretende verticalizar el barrio, tachar el

nombre de Bexiga -¿o Bixiga?- y resaltar el de Bela Vista). Zé Celso y el grupo Sílvio son vecinos.

Hubo un intento de acercamiento para que shopping y teatreros compartieran el espacio pero hasta el

momento la cuestión continúa dividiendo opiniones.

Zé Celso trabaja en Oficina (fue uno de los fundadores). Se trata de la compañía teatral más

vieja de São Paulo. Como Sócrates, Zé Celso es un radical hasta mudar de idea. En algún momento

de su vida fue muy criticado por aceptar un patrocinio de Paulo Maluf, conocido traficante de

influencias y otras sustancias tóxicas, que fue gobernador paulista y prefecto de la capital de los

chatos.

En una entrevista a Caros Amigos (2003), el teatrero dejó claro que el dinero es de todo

mundo, él no iba a dejar de aceptar dinero de un corrupto por hacer teatro; el dinero no tiene dueño,

sentenció.

Oficina es un centro de producción cultural (Teatro Oficina Uzyna Uzona). Se ubica en la calle

Jaceguai 520 de Bexiga. Jaceguai significa en tupí: los que comen cabezas. Participé como público

de un ensaio aberto. Al inicio del espectáculo los espectadores fuimos convidados a entrar cantando

una cantiga de roda. El teatro Oficina está al lado de las oficinas del grupo Silvio Santos. Lo que

atestigüé fue una adaptación de la mandala de los Sertões de Euclides da Cunha. Había una vagina

oracular. Algunos moleques del barrio se integraron a la producción. Celso interpretaba, por

supuesto, al Conselheiro. Toda una tragycomédiaorgya fue vivenciada. Utilizando el lenguaje del

194

195

teatro del hemisferio norte con los ritos originarios de la Grecia antigua, reexperimentados a través de

la cultura afrobrasileira el devoramiento del teatro Noh y el Zen, el Pop, el suntuoso Brega (según

reza en un tríptico informativo el que también es legado de Cacilda Becker). El Te-Ato ha conseguido

montar treinta horas de teatro en cinco espectáculos con un elenco que es pura energía.

El Te-Ato ha conseguido montar treinta horas de teatro en cinco espectáculos con un elenco que
El Te-Ato ha conseguido montar treinta horas de teatro en cinco espectáculos con un elenco que
El Te-Ato ha conseguido montar treinta horas de teatro en cinco espectáculos con un elenco que
El Te-Ato ha conseguido montar treinta horas de teatro en cinco espectáculos con un elenco que

195

196 5-10. Aspectos de Terra, Homem y Luta en el montaje de Oficina. Al fin

196

196 5-10. Aspectos de Terra, Homem y Luta en el montaje de Oficina. Al fin de

5-10. Aspectos de Terra, Homem y Luta en el montaje de Oficina.

Al fin de cuentas, la Campanha de Canudos no acaba. Se mantiene un estado de guerra que

elige presidente y papa de la moral de la Casa Grande contra la jodida putería de la senzala.

El Movimento Bixigão –auspiciado por el Teatro Oficina- cuenta con la participación de

crianças y adolescentes que residen en los prédios ocupados y en los cortiços de Bixiga. El

movimiento partió de la capoeira (las aulas de Pedro Epifanio) para diseminarse en oficinas de teatro,

música, diseño, fotografía en lata, video, hortaliza. Es el embrión de una universidad popular, todos

sus miembros tuvieron que soportar la calificación de veados y tarados en el último concurso de

autoestima barrial. Los garotos rudos prefieren vender drogas.

La Oficina ha conocido cuatro etapas: Companhia de Teatro Oficina (1958-1973), Oficina

Samba (1973-1979), 5to Tiempo (1979-1983) y Teatro Oficina Uzyna Uzona (1984-…). La segunda

fue una fase subterránea (en Portugal, haciendo fiesta popular del carnavalismo de rua; O Parto se

llama el documental sobre la Revolução dos Cravos; Vinte e Cinco, el que hicieron en Mozambique).

La quinta etapa de la Oficina se llamará Universidade de Cultura Popular Brazyleira Antropofágica

Orgyástica de Mestiçagem.

Como

algunas

de

las

cosas

que

suceden

en

Bixiga,

orgiásticas

y

universales

(o

universitarias).

 

196

Pixote

197

Durante la época imperial, los brasileños mayores de catorce años eran considerados responsables

por sus actos criminales. El código republicano bajó esa edad a los nueve años. En 1890 se empezó

a utilizar el término menor, surgió a la par una política de resocialización y recuperación de los niños,

actualmente representada por la FUNABEM (Fundação Nacional do Bem-estar do Menor).

En 1973, alguien (un alguien que prefirió el anonimato en los diarios) iba a llegar a São Paulo

y no podía ver menino de rua, porque ¿para qué estaba gobernando ese país brasileño sino para

erradicarlos de la paz de la tierra? Entonces la Prefeitura mandó prender a los y las más visibles en el

centro de la ciudad. Los metieron a un ônibus, gentilmente cedido por Breda Turismo y fueron en

dirección a

Camanducaia, que es sierra y de Minas Gerais. A las dos de la madrugada el ônibus

llegó a su destino. Había llovido y hacía frío. Los policías militares de São Paulo abrieron las puertas,

soltaron a los perros, humillaron y golpearon a cada menino y luego con una tapa o un puntapié lo

mandaron a volar en un abismo de más de treinta metros. Algunos sobrevivientes, desnudos y con

las costillas rotas, se refugiaron en un restaurante cercano, tomaron los manteles para cubrirse,

amenazando –en legítima defensa- a los garçons con tenedores y cuchillos hasta que algún dedo

duro los acusó con la policía. Otros meninos se salvaron gracias a la ayuda de la prostituta Elisana. El

reportero maranhense José Louzeiro cubrió la nota y después escribió un libro que se llamó Infancia

dos Mortos, Pixote; y que con el paño de fondo de Camanducaia, hablaba sobre las persecuciones y

torturas contra aquellos niños y niñas en las grandes ciudades de Brasil. Por supuesto el caso de

Camanducaia se archivó y a nadie castigaron. Pão de pobre cai sempre com a manteiga para baixo.

Como dijo en algún lugar Millôr Fernandes, hoy el capital está excluyendo al hombre del

proceso. Cómo irá el capital a mantener cuatro quintos de la humanidad que producen nada. Ellos ya

fueron explotados, ya fueron excluidos, por lógica, ahora sólo falta su eliminación directa.

197

198

Héctor Babenco quería hacer un documental sobre el tema de los llamados menores

abandonados o menores carentes o trombadinhas o excluidos o pivetes o desamparados como los

que fueron muertos a manos de la PM paulistana. La oficialidad no lo consideró conveniente

(después de pensarlo algún tiempo). Pero le dieron permiso para filmar una ficción. Babenco

(argentino naturalizado brasileño) quería llamar a la película A Terra é Redonda como uma Laranja.

Al principio se suponía que iban a hacer una adaptación del libro de José Louzeiro. (Babenco ya

había hecho una película basado en una novela-reportaje de José, Lúcio Flavio, el bandido que

pintaba mujeres desnudas influenciado por Modigliani.) A pesar de que Pixote, A Lei do mais Fraco

conservaba el espíritu de las aventuras del Dito, el Manguito, el Fumaça y el Pixote de la novela-

reportaje, gran parte del guión fue resultado del trabajo con los propios intérpretes. Al protagonista lo

eligieron entre 300 aspirantes. Se llamaba Fernando Ramos da Silva, tenía diez u once años y cara

de viejo. No era menino de rua pero había crecido en la miseria. Su familia perdió al padre cuando él

tenía siete años. La madre vendía billetes de lotería para sustentar a diez hijos. Vivían en la favela de

Vila Éster en Diadema, parte del ABCD paulista.

Tras el estreno de Pixote en Rio de Janeiro, un juez carioca de la corte juvenil acusó a

Babenco, bajo la Ley de Seguridad Nacional, por incitar a la corrupción de los menores, abogando

por el abuso de drogas y socavando a las instituciones sociales. Sin embargo, no consiguió su

censura porque alguien, todavía anónimo, le dijo que ya era demasiado tarde.

La película resultó un éxito de taquilla. La crítica comparó a Babenco con Buñuel y de Sica.

Después de algunos meses de estrellato, Fernando intentó hacer carrera como actor pero el medio le

reprochó su analfabetismo. De los siete menores de edad que actuaron en la película, apenas uno,

Jorge Julião, consiguió luego otros papeles. Los demás volvieron a la pobreza.

198

199

199 11: Pixote con la única actriz profesional de la producción. En 1984, Fernando fue arrestado

11: Pixote con la única actriz profesional de la producción.

En 1984, Fernando fue arrestado por el robo de un televisor en Diadema. Volvió a ser arrestado en

1985. Entonces le dijo a un reportero que quería que el público (como una conciencia amenazadora)

se olvidara de su imagen de Pixote; se sentía perseguido por el estereotipo. Fernando le pidió a José

Louzeiro que escribiera una secuela de su novela-reportaje en la cual Pixote se redimiera. Louzeiro le

respondió algo sobre la inviabilidad fáctica de la propuesta. Fernando quería actuar en papeles

románticos. En 1985 se casó con una fanática suya que había pagado la fianza con el sueldo de un

mes. Era hija de migrantes del interior de Minas Gerais, se llama Cida Venâncio. Fernando y Cida

tuvieron una hija, Jaqueline. El último trabajo de Fernando en la actuación fue un papel de sicario en

la pieza Aracelli, Meu Amor (otra adaptación de un libro de Louzeiro), en el nordeste. Al regresar con

su familia a Diadema, estaba una noche jugando cartas con los amigos cuando les avisaron de una

redada de la Policía Militar. Fernando se escondió en una casa. La PM lo sacó debajo de una cama.

Los vecinos escucharon cómo suplicó por su vida, diciendo que era el padre de una niñita que tenía

que criar. Lo ejecutaron. Después dispararon sus armas a las paredes para simular una balacera. El

cuerpo presentaba dos agujeros en el brazo derecho y cinco más, en el pecho. El examen forense

determinó con base en las marcas de pólvora en la camiseta de Fernando que éste había sido

199

200

balaceado con la pistola pegada al cuerpo mientras estaba en el piso. El reporte oficial indicaba

muerte por resistir al arresto. No existían cargos en su contra. Los policías decían que Pixote era un

bandido bien conocido y que usaba su fama para demandar clemencia siempre que era capturado;

prometía enderezar el camino y además, lloraba mucho. Cada vez que fue capturado, a Fernando lo

torturaron con especial saña. Tras su ejecución, se levantaron fugazmente algunas voces de la

opinión pública contra las afrentas del sistema.

Seis meses antes, la muerte del hermano mayor de Pixote pasó casi desapercibida. Fue

linchado por más de cincuenta personas que lo dejaron tan contrahecho que tomó días reconocerlo.

Parece que acostumbraba golpear a sus mujeres. Tres años después, otro hermano de Pixote fue

muerto a balazos. Dos hermanos más, prefirieron escapar de Diadema antes de ser alcanzados por

el brazo de la ley (Levine, 1999).

La policía sólo aparece para aprehender, nunca para ayudar. El asesinato de unos rapazes

de buena familia en un fusca (un vocho) que los tiras pensaban que habían robado, también

escandalizó a la audiencia. Los tiras dijeron: graznaban como patos, volaban como patos, fuimos a

ver y resultó que eran perús, o sea pavos.

El periodista Carlos Héitor Cony fue un censor implacable de la Revolução de Abril y de sus

principales comandantes civiles y militares. A Cony lo amenazaron con prisión o secuestro, fue

procesado por el Ministro de Guerra. El 15 de febrero de 2005, en el programa Liberdade de

Expressão de Rádio Excélsior, al discutir el asesinato de la monja Dorothy Stang, Cony afirmó una

verdad de Perogrullo: que la Policía Federal es un cáncer en la vida brasileña. Todos saben que la PF

cuando no es ineficiente, es corrupta. La PF no es garantía de nada bueno. Un delegado de la PF,

André Luiz Previato Kodjaoglanian, si no mal recuerdo, hizo un pedido de indemnización por daños

morales. Pero la juez Cláudia Lúcia Fonseca rechazó el pedido, defendiendo que las acciones por

daño moral no pueden ser banalizadas.

200

201

Para José Louzeiro la policía civil es peor que la militar. Tienen un salariozinho un poco mejor

y practican cosas horrorosas. El PM gana un negocinho y si se muere, tiene cincuenta detrás para

entrar en el lugar de él. La PM está para correr atrás del bandido; la Civil, para hacer un raciocinio y

deducir dónde está el bandido y cómo fue el crimen y tal. El único interés que los une es pegar una

grana. La policía, en vez de recibir una comisión por el jogo do bicho, quiere recibir la mayor tajada

del dinero. El Comando Vermelho surgió de la necesidad de la población carcelaria de proteger a sus

familias de las perversiones que la policía practica. El Comando Vermelho fue organizado para

liquidar a los policías que sacaneaban a las familias de los presos; a sus mujeres y niños. Agenciaron

ex convictos. Y la policía entró en pánico. La orden era: no encuentro al policía, entonces mató a toda

su familia, al perro, a la gallina, a todo mundo. Entonces los tiras crearon un negocio llamado de

Comando Jacaré. Para poder disparar contra el Comando Vermelho y que la prensa dijera que se

trataba de una guerra entre facciones. El Comando Vermelho liquidó al Comando Jacaré. Entonces

surgió el Terceiro Comando y la prensa dijo que había guerra en el morro. Pero no era el morro, era

el Comando Vermelho disparando contra el Terceiro Comando y viceversa. En medio, una población

que no tiene nada que ver. El morro vive en una dictadura. Ora la dictadura del bandido, ora la del

tira. El morro prefiere la dictadura del bandido. Não vi, não sei, não conheço, ésa es ley.

prefiere la dictadura del bandido. Não vi, não sei, não conheço , ésa es ley. 12.

12. Mizaru, Kikazaru, Iwazaru.

201

202

Pixote es aquél que juega mal, el novato, principalmente inexperiente. Un gol sufrido por

incompetencia (falta de habilidad) es el producto de una auténtica pixotada.

Capão Redondo

Así como el shopping de Iguatemi es el lugar de la playboyzada paulista (los maurizinhos y las

patrizinhas, los niños bien), Capão Redondo es el paraíso de los rastreadores de ovnis, de los crentes

(evangélicos), de los grafiteiros, de los músicos y de los habitantes del mundo interior de Ferréz.

Capão Redondo está más cerca de Morumbi que de Bela Vista. Morumbi 7 , simboliza la Casa-Grande

y Capão Redondo, la senzala.

En 1912 llegaban cazadores de Bela Vista (¿o Bixiga?), localizada a 23 kilómetros. Luego

iban familias los fines de semana para descansar, para pescar, para cazar en las fazendas.

Rodeados por una naturaleza sin polución. El capão es la mata virgen. El primer nombre del barrio

fue Guarirituba. Predominaban las colinas cubiertas por una vegetación espesa. En 1930, se

instalaron en la región grandes plantaciones de papas. Luego se produjeron manzanas, caquis (con

aspecto de tomate), mexericas (citrus deliciosa), castañas, peras, limones. En 1950 empezaron a

surgir talleres de alfarería. En 1957 la familia Nishimura formó una gran plantación de tomates, en el

mismo lugar que todavía habitan. En el río se podía pescar. No había luz, asfalto ni drenaje. La

energía eléctrica llegó en 1968. La primera rua asfaltada fue la Abilio César, en 1977. Ahora hay

supermercados, bares, escuelas, bancos, iglesias, iluminación, drenaje, asfalto, transporte, ríos

7 El Morumbi estuvo casi desierto hasta la década de los 60. A partir de entonces muchos moradores de la Avenida Paulista y de los barrios-jardín más antiguos, que veían cómo las calles próximas a sus casas se transformaban en galerías comerciales, atravesaron el rio Pinheiros en busca de lugares más tranquilos y convirtieron a Morumbi en un barrio de grandes mansiones. Morumbi, sinónimo de riqueza, es el barrio paulistano que más crece. Ahí está situado el Palacio dos Bandeirantes, sede del actual gobierno del estado. El hospital Albert Einstein, uno de los mejor equipados del país; allá se trasladaron importantes y tradicionales colegios de la ciudad. Hay modernos shopping centers. 4 mil mansiones y 9 mil apartamentos de alto nivel, 460 m2 en promedio (Caldas, 1995). Sus moradores divisan en el paisaje que tienen delante los conglomerados de cuatro favelas; una de ellas, Paraisópolis, la más grande de SP.

202

203

impresentables. Capão Redondo pertenece a la administración regional de Campo Limpo. Cada dos

días, hay un homicidio. Capão Redondo abarca 99 kilómetros cuadrados. Alberga 584 favelas y unos

200 mil habitantes. Los Racionais Mc´s son de por ahí.

200 mil habitantes. Los Racionais Mc´s son de por ahí. 14. Sarau da Cooperifa. Sérgio Vaz,

14. Sarau da Cooperifa.

Sérgio Vaz, el poeta de la prórroga, es uno de los organizadores de la Cooperifa (Cooperativa

de Artistas de la Periferia) que tiene su sede en el bar de Zé Batidão, O Garajão, en la Táboa da

Serra, Capão Redondo. El bar es uno de los principales espacios de integración de los moradores de

cualquier lugar. Para Vaz: “A gente descobriu dentro do lodo a flor, aprendeu a ser luz para iluminar o

que está próximo”. Los miércoles por la noche se reúnen más de doscientas personas para escuchar

turmas de hip-hop, para ver grupos de teatro, para hacer lecturas de poesía. Una poesía de lamento

negro, de crítica a la violencia y al sistema. Están resistiendo la mediocridad cultural. Al final, enseñar

es regar la semilla sin ahogar la flor (Sérgio dixit).

El Brasil Urgente de la televisión muestra al traficante como el único ejemplo de la periferia.

Un poema de Sérgio Vaz (otro tipo de ejemplar):

203

 

204

La prórroga

Cuando chavos

todos queríamos ser jugador

de futbol

yo, ajeno a la edad,

confieso que aún quiero.

Pero el tiempo pasó

el Morumbi

y el Maracanã envejecieron en mí.

La memoria –estadio vacío- hace regates

maravillosos de remembranza

e, indiferente a la belleza del lance,

llego siempre por atrás

y hago falta,

hago mucha falta en mí

a pesar de los intervalos

hay partidas inolvidables

momentos inenarrables,

de niños flacos e inmortales

sin presente ni futuro,

deslizándose sobre el suelo.

Hoy

aquel campito de tierra

que fecundaba cracks

es un gran cementerio,

y muchos de ellos están allí

 

204

enterrados con mis sueños

205

antes de que el juego acabe.

Otros tantos,

por no respetar las reglas,

hicieron penaltis innecesarios

y el juez los mando más temprano a las regaderas,

pero continuan cometiendo faltas,

sin que les importe el adversario

sin que les importe el color de la camisa.

A veces,

cuando el dolor sale del vestuario

y la nostalgia entra en campo,

hago un minuto de silencio

dejo una lágrima rolar

y juego por ellos la prórroga.

(O Taboanense, 2003)

Asfalto y polución en el centro árido

El proyecto de Brasília comenzó con la urbanización de un área al norte de Belo Horizonte,

Pampulha. Se trata de un conjunto de edificaciones sinuosas agregadas con la menor cantidad de

trazos posibles. En 1940, el entonces prefeito de la capital mineira (Juscelino Kubistchek) encomendó

la realización del proyecto Pampulha al joven arquitecto carioca Oscar Niemeyer 8 . Nacido en 1907,

8 El Conjunto Pampulha fue el primer trabajo individual de Niemeyer. Provocó polémicas locales que fueron como ondas expansivas. La iglesia católica se negó a bendecir la Igreja de São Francisco de Assis. En parte por su forma poco ortodoxa y en parte por un mural pintado por Di Cavalcanti. El mural era casi totalmente abstracto; la única forma reconocible es la de un perro.

205

206

Oscar vivió a plenitud la bohemia de Rio de Janeiro y consiguió terminar la enseñanza secundaria a

los 21 años. A la misma edad entró a trabajar en la empresa tipográfica de su padre y contrajo

matrimonio con una hija de venecianos. A los treinta, recién formado como arquitecto, ingresó al

despacho de Lucio Costa. Eran los tiempos del Estado Novo y Getúlio usaba la arquitectura y el

urbanismo como herramientas para ilustrar los nuevos rumbos de la nación. La construcción de un

monumento al Ministerio de Educación y Salud fue encomendada a Lucio Costa que tuvo a bien

dividir las responsabilidades con diversos colegas; entre los jóvenes arquitectos brasileños a los que

delegaron funciones destacaba la presencia en nómina de un suizo, el principal teórico del

modernismo: Le Corbusier. Quien llevaba varios libros escritos y publicados pero no había tenido

jamás la oportunidad de llevar sus ideas a la práctica; salvo en casas europeas de veraneo. Le

Corbusier adoraba lo pesadamente útil. Aunque Niemeyer siempre negó haber ofuscado los

principios del utilitarismo, desde Pampulha su obra destaca el lado más emocional de la arquitectura.

Oscar fue un pionero en la exploración de las posibilidades expresivas del concreto armado.

En 1945 se afilió al Partido Comunista Brasileño, el Partidão. Fidel Castro ha repetido (no se sabe si

solamente para despechar a Gabo) que Fidel y Oscar son los últimos comunistas en el planeta.

En 1954, Niemeyer concluyó el conjunto de Ibirapuera; un parque con pabellones de

exposición en homenaje a los 400 años de la ciudad de São Paulo. Ubicado en la zona central de la

ciudad, el parque representa un alivio para el tiempo libre (por lo general de las clases medias). Los

fines de semana Ibirapuera hierve de gente preocupada por poner a punto el cuerpo; por pálidas

asociaciones me pareció la versión en puro concreto del benigno aire marino que se respira en la

avenida Atlântica de Rio de Janeiro todos los días de la semana. Uno de los proyectos que nunca

pudo concretar Niemeyer fue el de la urbanización de las márgenes del río Tietê. Se proponía crear

esa playa que tanta falta hace a São Paulo.

En 1956, Juscelino, el alcalde de Belo Horizonte, ya era presidente de la república brasileña.

Su proyecto más visible consistió en llevar la capital nacional a una región despoblada en el centro

206

207

árido del país. La invención del Brasil entró en una nueva etapa. La inercia de la economía de

exportación había concentrado en el litoral todos los poderes; por lo demás, las grandes decisiones

continúan siendo tomadas por los grupos de intereses que se dan cita en el sureste del país. La

construcción de Brasilia fue, antes que nada, una apuesta simbólica por demostrar que el povo

brasileiro era capaz de lograr todo lo que se propusiera. En este caso, la integración de áreas

distantes; el poblamiento de regiones inhóspitas para poner mucho progreso donde sólo había

vaqueros.

Juscelino encargó ese proyecto, propio de Fitzcarraldo, al comunista Niemeyer. En medio de

la nada, obreros y señoritos compartían barracones de zinc y noches de ronda en los centros

nocturnos de poblaciones vecinas. Compartían el pan, el vino y el trabajo; acaso también el amor.

Fue forjándose en todos ellos la vana ilusión de que algún día esa ciudad ejemplificaría a plenitud las

relaciones equitativas entre las clases sociales. Una terra sem mal. Para Niemeyer, el ser humano es

una criatura frágil y desprotegida en el camino inevitable de la muerte.

Con pocos elementos para trabajar, Brasilia se construyó a un ritmo rápido; tres años fueron

suficientes para levantar el espejismo. Los edificios fluctúan sobre el suelo apoyados en columnas.

Debajo de ellos hay un espacio libre que busca integrarse con la naturaleza.

Cuando el proyecto era tan audaz como para desafiar las leyes de la gravedad, Oscar

siempre recurrió a ingenieros calculistas. Sin embargo, Niemeyer tiene un sentido instintivo y estético

acerca de lo que la estructura precisa. La estructura es cosa de tres.

El plano de la ciudad fue obra de un antiguo mentor: Lucio Costa y guarda la forma de una

cruz. Se trata de un guiño a la primera cruz del martirio enterrada en el Brasil; en el Porto Seguro de

Cabral. Desde otra perspectiva, la ciudad tiene la forma de un avión. A esa velocidad viajan los

poderes públicos sobre la eventualidad de las hormigas. Los elementos de la cruz y el avión se

repiten en todos los edificios. Como el mismo Niemeyer reconoce, en la fase de construcción de la

207

208

ciudad propiamente dicha –con sus calles, comercios y apartamentos- la arquitectura se descuidó un

poco.

El proyecto de Brasilia causó pérdidas en el bolsillo de Oscar; acostumbrado a gastar todo lo

que ganaba. El sueldo de funcionario público no era comparable a los ingresos del despacho que

había cerrado en Rio. A falta de otras prebendas para construir la nueva capital, Niemeyer se aferró a

la contratación de su patota, su puñado de amigos. Uno era arquero del Flamengo; otros cuatro

compañeros estaban en la mierda y él sólo quería ayudarlos.

La dictadura militar que se constituyó a partir de 1964 en el Brasil, además de constituirse,

destruyó los proyectos de Niemeyer en su propio país. Exiliado, Oscar requirió un decreto de De

Gaulle para poder trabajar en Francia como un arquitecto local. Con un escritório en los Champs

Elysées reportó numerosos clientes argelinos. También diseñó la sede del partido comunista francés.

En Italia, la fachada de Mondadori. Años después, su retorno a Brasil produjo el Sambódromo de Rio

(1984) y un Memorial latinoamericano en el cual algunos apurados paulistanos toman un respiro

(1987). En este último

espacio nace de piedra una mano levantada y herida; de cuya yaga en la

palma brotan sangres que sugieren la forma de la América central hasta la Patagonia (sin México). Su

obra-prima (1996) es el Museu de Arte Contemporânea de Niterói. Ubicado en un lugar improbable.

Es una escultura de forma extraterrestre que se proyecta sobre la piedra. Desde el interior, Oscar

propone una linda visión de la bahía de Guanabara; los visitantes se detienen por instantes eternos

sobre un mar que no se ahoga. Hay quien diga como una reprimenda que la forma del museo es tan

original que ofusca a las obras de arte reproducidas dentro de él; lo cual no parece un gesto del todo

amable, tomando en cuenta la clase de arte que se exhibe con autoría en ese recinto.

Cada vez que le solicitan una solución para el problema del método arquitectónico, Oscar

responde que la arquitectura es una cosa personal y que el trabajo en equipo viene después. La

creación es solitaria. Es la tentativa por reconocer fuentes de genialidad; cuestiones abiertas que no

merecen respuestas conclusivas. La arquitectura es invención. Tanto críticos como admiradores

208

209

consideran que Niemeyer está más para la categoría de escultor monumental que para la de

arquitecto.

Desde hace algunos años, Oscar firma sus obras como Oscar Ribeiro de Almeida Niemeyer

Soares. En homenaje a un abuelo materno, Augusto Ribeiro de Almeida, ministro del tribunal federal.

Un hombre útil que murió pobre y que como todos los edificios siempre estuvo a punto de caer.

Niemeyer continúa vivo a sus 98 años. Aunque la mediocridad activa prevalece, él sabe que

la

solución natural es la curva. La curva está presente en todo; en el razonamiento, en el universo, en

la

democracia y en la vida. Los malos espíritus van en línea recta. Pero no llegan muy lejos porque, al

menos en ésta tierra, se desvían de esa línea cada ocho kilómetros, cuatro metros.

Los edificios de Brasilia pueden gustar o no (a mí personalmente me parecen horribles), pero

aquellos que los viven no pueden decir que hubieran visto antes algo parecido. Son como la

democracia en el Brasil, un ave todavía fugitiva; una utopía en veda; una ambición con prohibiciones.

Einstürzende Neubauten 9 .

El primer proyecto de Oscar, después del exilio, fue un memorial para Juscelino Kubitschek.

A pesar de las negativas militares consiguió erigir un monumento al respecto en Brasilia, que tiene a

Juscelino en el centro de una media luna. La imagen desplegada es la de una hoz y un martillo.

9 Nuevos edificios a punto de caer. María Zambrano esclarece: “Las ruinas nos ofrecen la imagen de nuestra secreta

Un edificio venido a menos no es, sin

más, una ruina. Algo alcanza la categoría de ruina cuando su derrumbe material sirve de soporte a un sentido que se extiende triunfador; supervivencia, no ya de lo que fue, sino de lo que no alcanzó a ser. Por las ruinas se aparece ante nosotros la perspectiva del tiempo, de un tiempo concreto, vivido, que se prolonga hasta nosotros y aún prosigue. La vida

de las ruinas es indefinida y más que ningún otro espectáculo despierta en el ánimo de quien las contempla la impresión de una infinitud que se desarrolla en el tiempo; tiempo que es el transcurrir de una tragedia que se hace por sí misma. Tiempo de un pasado que lo sigue siendo, que se actualiza como pasado y que muestra, al par, un futuro que nunca fue; caído en el ayer y que lo trasciende, que sólo puede hacerse sensible haciéndonos padecer. Y padecemos aún el futuro que nunca fue presente” (1993:251-252).

esperanza en un punto de identidad entre nuestra vida personal y la histórica [

]

209

210

210 15. Memorial JK. 210

15. Memorial JK.

210