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BOTANICA

"Ciencia que trata de los vegetales".


Apuntes de botánica
Las plantas con flores Colaboración de Diana Victoria Netto

Biología de las plantas angiospermas (con reproducción sexual)


La flor: Reproducción sexual Colaboración de Diana Victoria Netto

La reproducción sexual en las plantas superiores


Las semillas y los frutos Colaboración de Diana Victoria Netto

Proceso de formación de semillas y frutos


Desarrollo del embrión Colaboración de Diana Victoria Netto

Proceso del desarrollo del embrión de las plantas superiores


Adaptación. La latencia, condiciones ambientales rigurosas Colaboración de Diana

Victoria Netto
Adaptaciones a los cambios estacionales de las semillas
Análisis Foliar Para Cultivos Intensivos Colaboración de Lic. MSci Silvana Torri

Muestreo. Interpretación de los resultados del análisis foliar, rangos de suficiencia,


criterio de las relaciones entre nutrientes (DIRS). Utilización del análisis foliar con
criterio de diagnóstico.

Las plantas con flores


En la actualidad, las plantas más abundantes de la Tierra, que evolucionaron más
recientemente, son las angiospermas.
Las angiospermas se caracterizan por estructuras reproductoras especializadas, las
flores, en las cuales ocurre la reproducción sexual. Para estas plantas, un nuevo ciclo
de vida comienza cuando un grano de polen, portado por el viento o frecuentemente
desprendido del cuerpo de un insecto forrajero, entra en contacto con el estigma de
una flor de la misma especie.
Después de la fecundación, el cigoto se divide mitóticamente y forma el embrión. A
medida que el embrión crece, sus células comienzan un proceso de diferenciación. La
semilla de las angiospermas consiste en el embrión, la cubierta de la semilla y el
alimento almacenado; el fruto se desarrolla de la pared del ovario. Cuando el ovario
madura en fruto y se forman las semillas, los pétalos, estambres y otras partes de la
flor generalmente caen.
No siempre las semillas de las plantas encuentran las condiciones más propicias para
su desarrollo. En el transcurso de su evolución, se han seleccionado las características
que permitieron a las plantas resistir condiciones adversas. La principal de estas
adaptaciones es, posiblemente, la capacidad para permanecer latentes.

La flor: Reproducción sexual


En la mayoria de las flores encontramos cuatro conjuntos de piezas: sépalos, pétalos,
estambres y carpelos. Cada pieza floral es una hoja modificada. En las
monocotiledóneas, cada una de las piezas florales habitualmente está presente en
múltiplos de 3; en las dicotiledóneas, por el contrario, las piezas florales típicamente
aparecen en múltiplos de 4 ó 5.

Flor completa y perfecta


Ésta es una flor completa, lo que significa que contiene las cuatro partes florales:
sépalos, pétalos, estambres y carpelos. Es también una flor perfecta, lo que significa
que contiene tanto a las estructuras masculinas (estambres) como femeninas
(carpelos). Cada estambre consiste en una antera con polen y su filamento. Cada
carpelo está formado por un estigma, un estilo y un ovario.
Hay diversos tipos de flores:
Perfecta: contiene estambres y carpelos se conoce como flor perfecta.
Imperfectas: son masculinas (estaminadas) o femeninas (carpeladas). En la misma
planta, pueden estar presentes flores masculinas y femeninas.
Las especies en las cuales las flores masculinas y femeninas se encuentran en la misma
planta son monoicas. Y cuando las flores masculinas y femeninas se encuentran en
plantas separadas se conocen como dioicas.
1. Una magnolia, Magnolia virgilniana. Los carpelos forman un receptáculo en forma de
cono, del cual surgen los estilos curvos. Los estambres de color crema, algunos de los
cuales han caído, rodean a los carpelos. Las magnolias son flores muy primitivas;
tienen numerosas piezas florales dispuestas en un patrón espiralado.
2. La orquídea sandalia de dama, Paphiopedilum invincible. Las orquídeas son flores
altamente especializadas, cuyos estilos y filamentos están fusionados en una sola
estructura que lleva el estigma y, a corta distancia, una antera. El “labio” de la flor es
un pétalo modificado que puede servir como “plataforma de aterrizaje” para los
insectos. Las Orchidaceae es la segunda familia más grande de las plantas con flor.
3. El girasol, Helianthus annuus (“flor anual del Sol”). En el girasol y otras compuestas,
numerosas flores individuales constituyen lo que se denomina capítulo, que actúa
como una sola flor enorme que atrae a los insectos. La porción central del capítulo
está formada por varias flores pequeñas (flores del dico o flósculos) separadas. Cada
uno de estos flósculos consta de un par de carpelos fusionados –que forman un ovario
único– y anteras fusionadas encerradas en una pequeña corola de pétalos también
fusionados. Esta porción central está rodeada por flores radiadas (de pétalos amarillos)
que frecuentemente son estériles. Las Compuestas (familia Asteraceae), es la familia
más numerosa entre las plantas con flor.
4. En Hibiscus, una columna de estambres está fusionada alrededor del estilo.
5. Estambre y estigma de un crocus púrpura.
6. Maíz (Zea mays), una especie monoica. Las flores masculinas y femeninas separadas
son llevadas en la misma planta. Las espiguillas, en la parte superior del tallo, son
conjuntos de flores masculinas (productoras de polen). Cada hebra de “seda” o
“barba” que se ve surgir de la espiga de maiz, en la parte inferior, es el estigma y el
estilo combinados de la flor femenina.
7. Cicuta acuática, miembro de la familia de la zanahoria, constituye otro ejemplo de
inflorescencia en el cual varias flores se encuentran ubicadas laxamente sobre una
misma rama floral.

Cuando el grano de polen se libera de la antera, habitualmente contiene tres núcleos


haploides: dos núcleos espermáticos o generativos y un núcleo del tubo o vegetativo.
Todos están rodeados por la pared externa gruesa del grano de polen. El grano de
polen contiene sus propios nutrientes y tiene una cubierta externa muy dura que lo
protege.
Una vez en el estigma, el grano de polen germina y, bajo la influencia del núcleo del
tubo, crece el tubo polínico a través del estilo hasta penetrar en un óvulo.
Cada óvulo contiene un gametofito femenino. En muchas especies, el gametofito
femenino está formado por siete células, con un total de ocho núcleos haploides. Una
de las siete células es la ovocélula u oósfera, que contiene un único núcleo haploide. A
cada lado de la ovocélula hay una pequeña célula conocida como sinérgida. En el
extremo opuesto del gametofito hay tres células pequeñas, las células antípodas, cuya
función, si es que la tienen, se desconoce. La célula central grande contiene dos
núcleos haploides, llamados núcleos polares.

Fecundación de las angiospermas


El tubo de polen del gametofito masculino, o grano de polen, crece a través del estilo
y entra en un óvulo que contiene el gametofito femenino de siete células (el saco
embrionario). Uno de los núcleos espermáticos se une con la ovocélula, formando el
cigoto. El otro núcleo espermático se fusiona con los dos núcleos polares contenidos
en una sola célula grande (que en el dibujo ocupa la mayor parte del óvulo). Esta
fusión triple produce una célula triploide (3n) de la cual se originará el endosperma. El
carpelo que se muestra aquí contiene un solo óvulo. El endosperma rodea y nutre al
embrión en desarrollo. Estos fenómenos extraordinarios de fecundación y fusión
triple, llamados en conjunto doble fecundación ocurren, entre todos los seres
vivientes, sólo en las plantas con flor.

La semilla y el fruto
La semilla de las angiospermas consiste en el embrión – que se desarrolla a partir de la
ovocélula fecundada –, la reserva de alimento –que consiste en el endosperma o
deriva de éste – y la cubierta de la semilla –que se desarrolla de la capa o capas más
externas del óvulo –. Al mismo tiempo, el fruto se desarrolla de la pared del ovario (la
base del carpelo). Cuando el ovario madura en fruto y se forman las semillas, los
pétalos, estambres y otras partes de la flor generalmente caen.

Semilla
En las dicotiledóneas como el guisante común, el endosperma es digerido a medida
que el embrión crece y la reserva de alimento se transfiere a los cotiledones carnosos.
Semilla de maíz
En el maíz y otras monocotiledóneas, el cotiledón único, conocido en el maíz como
escudete, absorbe las reservas alimenticias del endosperma. El coleóptilo es una vaina
que encierra al meristema apical del vástago; es la primera estructura que aparece por
encima del suelo después de que la semilla germina.
Los frutos adoptan formas diferentes. Muchas de estas formas son adaptaciones a una
variedad de mecanismos de dispersión. Los frutos generalmente se clasifican en
simples, agregados o múltiples, según la disposición de los carpelos en la flor.
Fruto simple (durazno), fruto agregado (anana) y un fruto múltiple (frambuesa)
Los frutos simples son los más diversos. Cuando maduran pueden ser blandos y
carnosos o secos. Los tres tipos principales de frutos carnosos son la baya, la drupa y
el pomo.
Los frutos simples secos se clasifican en dos grandes grupos, dehiscentes e
indehiscentes. Los frutos dehiscentes maduros se abren y liberan las semillas cuando
están todavía unidos a la planta materna; por oposición, las semillas de los frutos
indehiscentes se encuentran dentro del fruto cuando éste se desprende de la planta.
Desarrollo y estructura de la pera, un pomo
a) Flor del peral. El ovario es la porción basal del carpelo.
b) Flor más vieja, después de que han caído Los pétalos.
c) Corte longitudinal
d) corte transversal del fruto maduro. El corazón de la pera es la pared del ovario
maduro. La parte carnosa comestible se desarrolla a partir del tubo floral.
Fruto dehisente

Fruto indehisente
La distancia a la que son dispersadas las semillas de los frutos dehiscentes desde la
planta madre frecuentemente depende de la fuerza con que el fruto se abre. Muchos
frutos indehiscentes son llevados a una gran distancia de la planta madre, ya sea por
el viento o por animales que los ingieren, antes de que se liberen las semillas.

Desarrollo del embrión


El proceso de diferenciación celular comienza cuando el embrión crece. Las dos
células que surgen de la primera división del cigoto establecen una polaridad en el
embrión. La célula inferior normalmente da una estructura multicelular llamada
suspensor y la célula superior se convierte en el embrión verdadero.
En las primeras etapas, el embrión consiste en una masa globular de células sobre el
suspensor. Las células del suspensor intervienen activamente en el envío de
nutrientes al embrión.
A medida que procede el desarrollo del embrión, los cambios en su estructura interna
dan como resultado la formación de tres tejidos embrionarios distintos conocidos
como meristemas primarios. Simultáneamente, o un poco después, ocurre la
aparición de un cotiledón (“hoja seminal”) en las monocotiledóneas o de dos
cotiledones en las dicotiledóneas. Gradualmente, el embrión adquiere su forma
característica.
Algunas etapas en el desarrollo del embrión del morral del pastor (Capsella bursa-
pastoris), una dicotiledónea
a) El primer tejido embrionario que se diferencia es la protodermis, a partir de la cual
se desarrollará la cubierta externa de la planta recién nacida. La célula grande en la
parte inferior del embrión es la célula basal del suspensor.
b) Los cotiledones (“hojas seminales”) comienzan a emerger. El procambio, un
segundo tejido embrionario, luego originará los tejidos vasculares de la planta.
c) Los cotiledones se han desarrollado más. Una diferenciación adicional ha producido
un tercer tejido embrionario, el meristema fundamental, del cual derivará la masa de
tejido de las hojas, tallos y raíces jóvenes. Los tres tejidos embrionarios, conocidos
como meristemas primarios, tienen continuidad entre los cotiledones y el eje del
embrión.
d) El embrión maduro dentro de su cubierta seminal protectora. Los meristemas
apicales de la raíz y del vástago están claramente diferenciados.
En las primeras etapas del crecimiento embrionario ocurren divisiones celulares en
todo el cuerpo de la planta joven. A medida que el embrión se desarrolla, la adición de
nuevas células se restringe gradualmente a ciertas partes del cuerpo de la planta: los
meristemas apicales, localizados cerca del ápice de la raíz y del vástago. Durante el
resto de la vida de la planta, el crecimiento primario –que implica principalmente el
alargamiento del cuerpo de la planta– se origina en los meristemas apicales de las
raíces y vástagos.

Adaptación
La latencia, estado en el que las plantas pueden soportar condiciones ambientales
rigurosas, permite a las angiospermas resistir los períodos de sequía o de frío
inadecuados para el crecimiento vegetal. Las angiospermas se clasifican en anuales,
bienales y perennes, dependiendo de si el cuerpo de la planta muere al final de una
estación de crecimiento (anual), después de dos estaciones (bienal), o si las porciones
vegetativas del cuerpo de la planta persisten año tras año (perenne).
Durante el desarrollo, las semillas adquieren resistencia a la desecación y cuando
están maduras se encuentran en estado de latencia. Algunas especies tienen semillas
que no toleran la deshidratación; se las denomina recalcitrantes. Las semillas latentes
se encuentran listas para la germinación, pero necesitan una combinación adecuada
de factores externos para poner en marcha la maquinaria metabólica de la semilla.
Las semillas maduras de muchas plantas no germinan inmediatamente después de su
dispersión, aunque encuentren condiciones externas favorables, debido a
restricciones internas para la germinación. En esos casos, se dice que las semillas se
encuentran en estado de dormición. La dormición puede estar impuesta tanto por los
tejidos que rodean al embrión, por causas inherentes al mismo tejido o por una
combinación de ambos factores.
Una vez que se produce la ruptura de la dormición, las semillas entran en estado de latencia en
el cual, si las condiciones externas son las apropiadas, se producirá la germinación. La ruptura
de la dormición y su relación con factores ambientales permite que la germinación ocurra
cuando las condiciones para el establecimiento exitoso de las plántulas sea más favorable.

Análisis Foliar Para Cultivos Intensivos


Introducción:
El análisis de tejido vegetal, usualmente conocido como análisis foliar o diagnóstico
foliar, determina el contenido de nutrientes en una determinada parte de la planta,
habitualmente la hoja. Se utiliza para evaluar el estado nutricional de los cultivos y
permite determinar si el grado de absorción de algún nutriente ha sido adecuado. La
concentración de nutrientes en hoja integra el conjunto de factores que influyen en la
absorción de nutrientes, tales como disponibilidad de nutrientes, características del
suelo, clima, edad, tipo de cultivo y manejo. Por este motivo, el análisis foliar es un
método de diagnóstico muy utilizada para determinar el estado nutricional del cultivo,
e indirectamente evaluar la fertilidad del suelo. Se asume que el órgano muestreado
es el que mejor refleja el estado nutricional de la planta y que existe una relación
estrecha y directa entre la disponibilidad de nutrientes, la concentración de nutrientes
en hoja y el rendimiento (Figura 1).

Figura1: Relación entre rendimiento y concentración de nutrientes en hoja.


El análisis foliar permite una mayor precisión en el programa de fertilización, confirma
el origen de síntomas visibles o prevé la detección de condiciones no sintomáticas en
la planta.
El análisis foliar ha adquirido mayor importancia en los últimos años debido a un
mayor conocimiento de la fisiología de los diversos cultivos florales y hortícolas, y en
la medida que cobra importancia la aplicación de nutrientes mediante el fertirriego.
En el caso de los cultivos frutales, el diagnóstico del estado nutricional del cultivo se
basa en el análisis foliar, ya que el análisis de suelos tiene un alcance limitado. Las
raíces de los cítricos pueden profundizar hasta los 2-3 m en suelos sin imoedancias,
mientras que los frutales de pepita y carozo profundizan hasta los 1-1.5 m. Por lo
tanto, en caso de existir deficiencia de algún nutriente, estos cultivos pueden absorber
nutrientes desde mayores profundidades que la correspondiente al muestreo de
suelos.
El análisis foliar es también empleado para verificar la ausencia de elementos
potencialmente tóxicos para el crecimiento de las plantas o animales, evitando su
ingreso a la cadena alimenticia.
MUESTREO
El muestreo foliar es una de las etapas más importantes del análisis foliar porque está
directamente relacionado con el correcto diagnóstico del estado nutricional del
cultivo... El momento del muestreo y el tipo de hoja a muestrear van a estar
determinados por la Interpretación del análisis foliar, como se indica más adelante.
Sin embargo, y al igual que en los análisis de suelos, hay ciertas consideraciones a
tener en cuenta. Es imprescindible muestrear hojas de plantas homogéneas, que
representen la media de la población. Por otro lado, las plantas deben ser visualmente
parecidas, tener el mismo desarrollo, estar sobre el mismo tipo de suelo o sustrato y
deben estar sometidas a las mismas prácticas culturales. Es importante mantener la
uniformidad de la muestra en función del suelo, porta injerto, variedad y edad de la
planta. Las plantas que son muy diferentes de la media se muestrean por separado.
INTERPRETACIÓN DE LOS RESULTADOS DEL ANÁLISIS FOLIAR
La interpretación del análisis foliar se realiza comparando los resultados del
laboratorio con los valores foliares estándar previamente establecidos para cada
elemento en la especie vegetal. Existen dos criterios:
a. Rangos de suficiencia
Es el más utilizado debido a su simplicidad. En este criterio, se busca que la
concentración foliar de nutrientes caiga dentro del rango de máxima productividad
Los valores obtenidos del análisis foliar se clasifican en los siguientes niveles: exceso,
alto, óptimo, bajo y deficiente. A cada una de estas categorías corresponde un rango
de concentraciones (Figura 2). El rango de suficiencia se define como el rango de
concentración entre el nivel crítico y la concentración por encima de la cual se
produce toxicidad.
Figura 2: Representación esquemática de las relación entre el rendimiento relativo y la
concentración foliar de nutrientes
Para poder utilizar este criterio en el diagnóstico del estado nutricional del cultivo,
debe muestrearse el mismo tejido vegetal y en la misma época en que fue
determinado el estándar nutricional. La concentración de los distintos nutrientes en
hoja varía a lo largo del período de crecimiento del cultivo: existe movimiento de
nutrientes móviles hacia los tejidos en desarrollo, acumulación de elementos
inmóviles y modificación del contenido de materia seca. En la medida que la hoja
madura, se observa un incremento en la concentración de Ca y Mg y una reducción en
la concentración de N y P. Otro factor de variación, que afecta a la concentración de K,
es la proporción relativa del área de la lámina con respecto a la nervadura. De igual
manera, la proporción relativa de área de hoja con respecto a los márgenes afecta el
contenido de B y Mn ya que estos dos elementos se acumulan en concentraciones
apreciablemente altas en los márgenes de las hojas. Un procedimiento de muestreo
que afecte las relaciones descriptas alterará el resultado del contenido de nutrientes
de la muestra analizada y conducirá a resultados erróneos. Por los motivos expuestos,
el muestreo de tejido vegetal es específico para cada cultivo, en términos de ubicación
de la hoja o de la parte de la planta a muestrear y del estado fenológico del cultivo.
En general, hay consenso en el tipo de tejido y en la época de muestreo establecida
para las distintas especies: los tejidos muestreados son los que presentan una mayor
sensibilidad a la variación nutricional y el momento más adecuado para el muestreo
será aquel en el que haya una relativa estabilidad de las concentraciones. En la Tabla1
se presentan los procedimientos de muestreo para ciertos cultivos intensivos, así
como la época más adecuada para el muestreo.
Tabla 1: Técnicas de muestreo de tejidos especificas para cada cultivo.
Cultivo Momento Tejido muestreado N° de
plantas
Clavel Plantación nueva 4to. - 5to. par de hojas de la 20 - 30
base
Establecida 5to. - 6to. par de hojas de la 20 - 30
base
Crisantemo En floración Hojas superiores del tallo floral 20 - 30
Poinsetia En Floración Hoja recientemente madura 15 - 20
Rosal Durante floración Hoja recientemente madura 25- 30
sobre tallo floral
Pepino Antes de formación de Hoja recientemente madura 12- 20
fruto
Cultivos de cabeza floral Antes de formación de Hoja recientemente madura 12- 20
(Col, Coliflor) cabeza hacia el centro
Cultivo de hoja (lechuga, Media estación Hoja recientemente madura 12- 20
espinaca)
Melón Antes de formación de Hoja recientemente madura 12- 20
fruto
Papa Antes y durante 3ra. a 6ta. hoja desde el punto 15 - 20
floración de crecimiento
Raíz/cultivo de bulbo Antes de alargamiento Hoja recientemente madura 20 - 30
zanahoria, remolacha, de raíz o bulbo.
cebolla.
Tomate (campo) A mitad de floración 3ra. a 4ta. hoja del punto de 15 - 20
crecimiento
Manzano, peral, Almendro, enero - febrero Hojas de la presente estación, 50 - 100
Cerezo, Ciruelo. de ramas no fructíferas
Higo, Olivo, Duraznero, enero - febrero Hojas basales hasta la mitad de 25 - 100
Nectarina ramas no fructíferas
Arándano 2 - 4 semanas antes de Hojas de brotes medianos de la 50 - 100
la cosecha presente estación
Cítricos abril - mayo Hojas terminales de ramas no 25 - 40
fructíferas
Vid A mitad de floración Pecíolo de hoja recientemente 50 - 100
madura.

La situación ideal consiste en que los valores foliares se encuentren dentro del rango
de suficiencia, que indica que dicho nutriente no es limitante.
Por el contrario, si dicho valor se encuentra en los niveles considerados deficientes
y/o bajos, el nutriente no alcanza la concentración suficiente para el normal desarrollo
de las funciones fisiológicas o procesos metabólicos en el que está implicado. Estas
deficiencias pueden llegar a producir sintomatologías características en diversos
órganos (hojas, frutos, raíces, etc.), que permiten, en ciertas ocasiones, realizar un
diagnóstico visual. Sin embargo, es siempre necesario realizar el análisis
correspondiente para verificar dicha deficiencia. La consecuencia final de dichas
deficiencias suele ser una disminución de la productividad, tamaño y calidad del
producto final. Los niveles foliares considerados óptimos indican que la nutrición es
equilibrada y no es limitante para un correcto funcionamiento de la plantación.
Las concentraciones foliares altas o excesivas indican una elevada absorción del
nutriente. En estas circunstancias puede producirse una disminución de la calidad del
producto, o la aparición de antagonismos en la absorción de otros nutrientes. Por otro
lado, la acumulación excesiva de algunos elementos en los tejidos puede producir
efectos tóxicos, con consecuencias negativas en el desarrollo vegetal y la producción
(Torri et al, 2009).
Los resultados del análisis foliar se interpretan utilizando tablas particulares para cada
cultivo, como la que se presenta en la Tabla 2.
Tabla 2: Niveles de suficiencia en tejidos en base seca para cultivos en invernadero.
Nutriente Tomate Frutilla Pensamiento Geranio
N (NO3‾) (%) 350 - 500 40 - 1000 250 - 400 300 - 480
=
PO (%)
4 35 - 75 30 - 50 25 - 70 40 - 70
K+ (%) 350 - 650 150 - 350 250 - 500 250 - 400
Ca++ (%) 200 - 400 100 - 200 80 - 260 100 - 200
++
Mg (%) 35 - 80 30 - 50 40 - 75 20 - 70
SO4= (%) 29 a 15 - 30 20 - 70 25 - 60
+
Na (ppm) - 150 a 800 100 a 4000 1,000 a 4,500
2+
Fe (ppm) 80 - 200 80 - 250 100 - 250 100 - 300
2+
Mn (ppm) 100 - 300 100 - 400 50 - 250 40 - 150
Zn2+ (ppm) 35 - 100 25 - 125 25 - 100 10 - 50
Cu2+ (ppm) 7 - 20 5 - 20 5 - 40 7 - 16
B (ppm) 30 - 80 30 - 90 20 - 80 30 - 100
3+
Mo (ppm) 0.4 0.5 0.2 - 5 1-5
Cl‾ (ppm) - 100 - 500 -

Una concentración foliar insuficiente no siempre significa que el contenido de


nutrientes en el suelo sea baja, ya que muchos factores pueden afectar su absorción,
del mismo modo que una concentración foliar adecuada no significa necesariamente
un crecimiento óptimo, ya que pueden existir otros factores que afecten el
crecimiento.
En el caso de los cultivos frutales, la desventaja que presenta este método es que
debido a la época en que se realiza el muestreo foliar (a mediados de verano para el
caso de los frutales de pepita y carozo, marzo abril para los cítricos) en caso de existir
deficiencia no puede corregirse para esa temporada, sino para la cosecha siguiente.
Sin embargo, es una herramienta muy utilizada en este tipo de producción.
b. Criterio de las relaciones entre nutrientes (DRIS)
El método DRIS, siglas en inglés del denominado Sistema Integrado de Diagnóstico y
Recomendación (Diagnosis and Recommendation lntegrated System) fue concebido
por Beaufils en 1973 como un sistema experimental no específico para integrar la
información de suelo y planta con fines de diagnóstico. Este método utiliza los
cocientes entre las concentraciones de los nutrientes de los resultados del análisis
foliar
Este método equipara las relaciones entre nutrientes con las homónimas obtenidas en
poblaciones de rendimiento máximo u óptimo, a las que se denomina Normas DRIS, y
que es específica para cada cultivo. A partir de ellas, el método provee una serie de
cálculos matemáticos con el fin de obtener lo que se denominan índices DRIS. Estos
índices permitirían clasificar los niveles de nutrientes. El balance nutricional es parte
de la interpretación apropiada del sistema DRIS, debido a que la interacción
nutricional determina en gran parte el rendimiento y la calidad del cultivo.
Matemáticamente, los índices se basan en la desviación media de cada relación
respecto a su valor óptimo. Por ello, el Indice DRIS óptimo debería ser cero para
cualquier nutriente. Los índices negativos indican deficiencias relativas mientras que
los positivos excesos respecto a los nutrientes considerados en el diagnóstico
(Walworth y Sumner, 1987).
Una de las mayores ventajas de este método radica en el escaso efecto de la época de
muestreo, ya que si bien en términos absolutos las concentraciones de nutrientes
aumentan o disminuyen en hoja, las relaciones entre las concentraciones permanecen
relativamente constantes. Para ello se debería contar con una amplia base de datos
para la obtención de las normas DRIS a nivel regional, que consideren la variabilidad
de los nutrientes y cultivos estudiados (características climáticas, nivel de producción,
etc.)
Sin embargo, éste no es un método muy utilizado en cultivos intensivos, salvo para
cítricos. En el caso particular de los frutales de pepita y carozo, se observa que a veces
la relación entre los nutrientes no determina el comportamiento nutricional. Por
ejemplo: un manzano puede tener una buena productividad tanto con una relación
N/P de 8 como de 20 (Sánchez, 1999).
UTILIZACION DEL ANÁLISIS FOLIAR CON CRITERIO DE DIAGNÓSTICO
El análisis foliar es una herramienta de diagnóstico que permite determinar qué
elementos se encuentran por debajo o por encima de la concentración óptima para el
crecimiento normal del cultivo. La interpretación se inicia estableciendo si el nivel de
nutrientes es suficiente o no. El siguiente paso consiste en determinar el motivo de la
existencia de la insuficiencia y la forma de corrección.
El análisis foliar no proporcionan una recomendación de fertilización, sino
simplemente indica si la absorción de nutrientes ha sido o no adecuada
El análisis foliar, si es empleado como principal herramienta de diagnóstico
nutricional, puede llevar a interpretaciones erróneas. En la actualidad su uso es
considerado complementario del análisis en suelo y -fundamentalmente- de la planta
en su conjunto.