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La verdadera influencia de la Luna sobre nosotros

Natalia PianzolaBBC Mundo


http://www.bbc.com/mundo/noticias/2014/10/141002_ciencia_luna_ve
rdadero_poder_eclipse_np
 7 octubre 2014

¿Sabes todo lo que le debemos a la Luna?


La Luna enrojeció por segunda vez en el año este miércoles tras un
eclipse lunar total y millones de personas admiraron el fenómeno
desde la Tierra.
Allá colgada en el cielo, la Luna nos fascina. Por eso se le atribuyen
poderes mágicos y misteriosos, como convertir a un hombre en lobo o
hacer que el pelo nos crezca más rápido.
Pero más allá de los mitos, el satélite de la Tierra es en verdad único y sí
ejerce una extraordinaria influencia sobre el planeta.
La orquestación de las mareas, su papel en el inicio de la vida terrestre y
cómo marca el ritmo y hasta la estabilidad del mundo son algunos de los
asombrosos poderes reales de la Luna.
Tiene el tamaño exacto y está a la distancia justa, a 402.000 km, para ser
la compañera perfecta del nuestro planeta.
Pero no siempre estuvo allí, tal como explica Maggie Aderin-Pocock,
científica y presentadora de televisión, además de gran admiradora lunar.
Su historia está estrechamente ligada a la de la Tierra. Es más, sin ella,
probablemente, no estaríamos aquí.
Te contamos por qué.
Las mareas
Esa gran roca redonda que nos mira desde el espacio dirige las mareas en
la Tierra con su fuerza de gravedad.
Como explican las leyes de la física, cuanto más cerca están dos objetos,
mayor es la fuerza con la que se atraen entre sí, dice Aderin-Pocock, y eso
es lo que ocurre entre nuestro planeta y su satélite.
Image captionLa fuerza gravitacional de la Luna tira de los océanos y
dirige las mareas.

La Luna tira de los océanos hacia ella y hace que la Tierra se abulte
ligeramente: este abultamiento crea las mareas.
Pero las mareas que tenemos se deben a que la Luna está donde está. Si
estuviera más cerca, la fuerza sería mayor: las mareas bajas serían más
bajas, las altas harían desaparecer las ciudades costeras.
¿Cómo sería, por ejemplo, la marea alta de una luna que estuviera 20
veces más cerca?
Sería capaz de sumergir por completo ciudades como Londres o Nueva
York, dice la experta en un documental de la BBC.
Parece inimaginable, pero cuando la Luna recién se había formado, estuvo
una vez así de cerca y tuvo ese poder.

El origen de la vida
Hace 4.500 millones de años, un planeta del tamaño de Marte colisionó
con la joven Tierra, y el choque lanzó una enorme cantidad de roca líquida
alrededor, explica Aderin-Pocock.
Ese choque creó la Luna y cambió la química básica de nuestro planeta: se
formó el llamado caldo de la vida, con hidrógeno, nitrógeno y carbono.
Pero aún pasaron otros 700 millones de años tras aquel impacto: la Tierra
se enfrió, se formó una superficie rocosa, el vapor de agua se condensó en
los océanos, y la Luna empujó esos océanos.
Image captionEl choque de un gran planeta con la Tierra liberó enormes
cantidades de energía.
De acuerdo al químico británico John Sutherland, fue precisamente este
reflujo de mareas primitivas el que dio el puntapié inicial a la vida.
Sutherland sugiere que las primeras moléculas orgánicas se crearon a
partir de estos químicos naturales, tal como le explicó a la BBC.
Para demostrar su teoría, el científico hizo experimentos en la playa:
mezcló aquellos elementos primitivos y los calentó con luz ultravioleta.
Así recreó las condiciones de las charcas que deja la marea al retirarse,
que se calientan con la luz del sol.

Derechos de autor de la imagenREUTERSImage captionSegún los


científicos, la vida comenzó en las cálidas charcas creadas por las mareas.
Como resultado, obtuvo elementos de ácido ribonucleico ARN, los bloques
esenciales de la vida.
En esas charcas cálidas creadas por las mareas, dice Sutherland, nació la
vida hace 3.800 millones de años.
Y por eso hay que darle gracias a la Luna.
Ciclo vital
Los hombres antiguos reverenciaban la Luna y muchas culturas crearon a
su alrededor leyendas, como la del hombre lobo.
Derechos de autor de la
imagenSPLImage captionAlgunos animales son más activos y vocales con
la luna llena.
Algunos creen que la luna llena nos altera, incluso que en esas noches hay
más crímenes, en lo que se ha dado a llamar efecto Transilvania.
Sin embargo, esto es algo que la ciencia no ha podido comprobar.
Pero sí es cierto que muchos animales se vuelven más activos, sonoros y
fértiles cuando brilla la luna llena.
Los corales tropicales, por ejemplo, sincronizan su ciclo reproductivo y
una noche de luna llena desovan todos a la vez.
La especie Diploria strigosa, conocida como coral cerebro, es un otro
ejemplo.

Derechos de autor de la imagenWIKIMEDIAImage captionCon cada ciclo


lunar, los corales cerebro se cubren con una nueva capa ósea.
Cada 29 días, con la luna llena, los corales generan una nueva capa ósea
sobre la anterior y este crecimiento está dictado por la órbita mensual de
la Luna.
Ritmo y estabilidad
La luna rota cada 29 días, el mismo tiempo que tarda en orbitar alredor
de la Tierra y por eso nos muestra siempre la misma cara.
La Tierra, en cambio, lo hace cada 24 horas, pero hubo un tiempo en que
la Tierra giraba tan rápido que un día duraba 5 horas.
La Luna, sin embargo, actuó como un freno, explica la experta Maggie
Aderin-Pocock.
Desde su formación y durante miles de millones de años la fuerza
gravitacional de la Luna ralentizó la rotación de la Tierra.

Image captionLa Luna se está alejando de la Tierra a una velocidad de


3,78cm por año.
Y así, el mismo ritmo del planeta ha sido marcado por su satélite.
Y si la Tierra se ha ralentizado, como consecuencia, la Luna se ha
acelerado.
Y eso quiere decir que se está alejando. Exactamente 3,78cm por año,
según las precisas mediciones de los astrónomos.
La misma velocidad a la que nos crecen las uñas, compara Aderin-Pocock.
Eso, en el larguísimo plazo -es decir, miles de millones de años- hará que
la Tierra gire más lentamente: habrá, entonces, días mucho más largos.
Y esto afectará la estabilidad del planeta.
Desde la colisión que creó la Luna, el eje la Tierra ha estado inclinado,
girando a un ángulo constante de 23 grados, lo que permite las
variaciones de la luz del sol y las estaciones, la estabilidad del clima, y por
lo tanto el ciclo de la vida.

La estabilidad depende de la velocidad de rotación, como con una pelota


de baloncesto.
Esta estabilidad depende de la velocidad de rotación del planeta, tal como
se puede comprobar haciendo girar una pelota de baloncesto sobre un
dedo: cuando más rápido gira, con mayor estabilidad se mantiene en su
eje.
Cuando la Luna se aleje, el eje terrestre se desestabilizará y comenzará a
oscilar, tanto que los polos podrían bajar hasta el Ecuador y el Ecuador
ocupar la posición de los polos.
Eso volvería el planeta inhabitable tal como lo conocemos ahora.
Por eso, dicen los científicos, la Luna es un elemento fundamental para
mantener la vida en la Tierra.
Y un último detalle dedicado a los fervorosos "lunáticos": la Luna es 400
veces más pequeña que el Sol, pero está 400 veces más cerca.
Pero por un efecto óptico, parecen, en el cielo, del mismo tamaño. Por eso
son posibles fenómenos como los eclipses.
Y eso es una genial coincidencia cósmica.

Image
captionLa Luna y el Sol parecen del mismo tamaño vistos de la Tierra.
*El eclipse fue completamente visible desde el Pacífico sur. América del
Norte y el occidente de América del Sur pudieron apreciar el eclipse en
horas de la madrugada. No fue posible verlo desde ninguna parte de
Europa, ni Medio Oriente ni África.
Influencia de la Luna en las plantas

Influencia de la Luna en las plantas


http://ganjaexpert.org/es/influencia-de-la-luna-en-las-plantas/

Autor: Соловей Разбойник

abril 1, 2016 8:40

1.183

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Aún en tiempos remotisimos fue notado que al ciclo de luna están
vinculados los procesos del crecimiento y del desarrollo de las células
vivas. Este ciclo ejerce la fuerte influencia en los procesos en la
naturaleza, provocando los descensos de temperatura y las lluvias, y es
uno de los principales para la definición de los plazos de la plantación de
las plantas y de la recogida de cosecha.
Hay una estructura única armoniosa «Ser Humano — Cosmos —
Naturaleza», en que no hay nada excedente. El movimiento de los
planetas, la vida de los hombres y los procesos naturales ‘ todo se somete
a las leyes del Cosmos. Poco a poco los hombres han llegado a la
convicción que el Sol es la fuente de las fuerzas de la vida, y la circulación
de la energía recibida está determinado por la Luna, es decir, la Luna
influye en los procesos vegetativos en el reino vegetal. Ante todo, está
relacionada con el ciclo de cambio de las fases lunares.
La luna nueva (el novilunio) corresponde a la estación del año más oscura
— mediados del invierno cuando las plantas y algunos animales se
encuentran en la hibernación profunda. Todos los procesos vitales en las
plantas y en los microorganismos se encuentran en la anabiosis. En la
luna nueva comienza “el invierno lunar” con el mínimo de la actividad
vital.
De la luna nueva hasta el primer cuarto en la luna creciente, durante “la
primavera” lunar, como durante la primavera regular, todas las savias de
la planta van de las raíces hacia arriba, a la corona y a las hojas. Las fases
de luna del primer cuarto a través del plenilunio al último cuarto
corresponden al verano del ciclo solar del cambio de las estaciones del
año. La actividad vital y la viabilidad de todos seres vivos en este
momento es elevada, alcanzando el máximo en el plenilunio.
El plenilunio es el análogo de «la cima del verano». La corona, las hojas,
las frutas y las bayas están llenos de savia y de las sustancias nutritivas, y
los microorganismos activos también están en la plenitud de sus fuerzas.
Luego comienza el bajón — la savia de las hojas y de la corona bajan a las
raíces.
De aquí procede el tránsito sencillo a las partes superiores e inferiores de
las plantas en el jardín y en el tablar. Se puede obtener las más sabrosas y
útiles verduras, bayas y frutas, al cortarlas durante el plenilunio, — todas
las savias, vitaminas y sales minerales están en las partes superiores de
las plantas.
En el plenilunio las hortalizas crecen más intenso y aumentan la fertilidad
en 15-20%. Los tubérculos más sabrosos se puede sacar durante la luna
nueva — toda la fuerza de la planta en este momento está en la parte
inferior. Lo mismo se refiere a la plantación. Para recibir la cosecha
máxima de las partes aéreas es necesario plantar y sembrar durante la
luna creciente (de la luna nueva y del plenilunio).
Aquí usamos el momento favorable de “la primavera” lunar y “del
verano”. Si son necesarias las partes subterráneas de la planta, es
necesario plantar y sembrar durante la luna menguante. La solución
alternativa: se puede plantar y sembrar todas las plantas
independientemente de la fase lunar, pero sólo a la Luna descendente (de
Géminis hasta Sagitario) ya que este período es «el tiempo de las
plantaciones». Pero es el enfoque demasiado simplificado de la cuestión
agilizado.
Luna y trabajo en el terreno
La luna nueva. En este período todos los procesos biológicos en la parte
aérea están demorados. El período es desfavorable para el contacto con
las plantas, especialmente si la luna nueva coincide con el eclipse de Sol.
Durante la luna nueva recomiendan ocuparse de la escarda, de la
destrucción de las malezas (si la Luna no se encuentra en Escorpio o en
Piscis), quitar las ramas secas de los árboles frutales, talar el bosque (para
la construcción y para la leña).
En el primer cuarto (después de la luna nueva) se refuerzan los
procesos de intercambio entre el sistema radical y la parte aérea de la
planta. El sistema radical se desarrolla lentamente. En este momento
conviene la plantación de las plantas anuales que dan la cosecha
superficial en forma de la verdura en hojas, todas las plantas con las
partes consumidas que no contienen las semillas: col, perejil, lechuga,
apio, espárrago. También hay que plantar los melones, los pepinos y
sembrar los cereales. Es mejor plantar las flores durante la luna creciente;
en este caso son más aromáticos y dan muchas semillas de marihuana. Se
recomienda aportar los abonos minerales.
En el segundo cuarto (la segunda mitad del intervalo de la luna nueva
hasta el plenilunio) se se aumentan aún más los procesos de intercambio
entre el sistema radical y la parte aérea, la planta se satura por la fuerza
vital. En este momento plantan las plantas anuales que dan la cosecha en
forma de los frutos carnosos con las semillas adentro: calabacines,
pimientos, tomates, calabazas, también las plantas leguminosas y el
guisante, todas las plantas rastreras.
Durante este período es conveniente sembrar los cereales. Antes del
plenilunio hay que recoger la cosecha de los cereales (el pan), plantar los
árboles (si es necesario trasplantar los árboles viejos, lo mejor de todo
esto hacer ante el plenilunio), trasplantar las plantas grandes compactas
(en las tinas y cubas). Se recomienda aportar los abonos minerales. Es el
tiempo acertado para la conservación.
La luna llena. La corona está saturada por la humedad y por las sustancias
nutritivas, y las raíces y el sistema radical sienten la falta de la energía y el
debilitamiento del biopotencial. Son completamente desgraciados la
plantación y el trasplante de las plantas, especialmente las plantas vivaces
porque durante este período la aclimatabilidad y la viabilidad del sistema
radical, y la inmunidad están disminuidas. En el plenilunio no se puede
cortar y quitar los hijuelos de las plantas. Pero es bueno ralear los
gérmenes, realizar la escarda, recoger las semillas y los tubérculos para
las semillas. Durante el plenilunio hay que plantar la verdura, sembrar la
hierba (pero en caso si la Luna no está en Cáncer, Escorpio, Piscis).
Es el mejor tiempo para la elaboración de las bayas y de las frutas en los
zumos y en los vinos ya que están saturadas en el grado máximo por los
elementos útiles y por las vitaminas. Los microorganismos son muy
activos y el proceso de la fermentación de vino y de la pasterización de
zumo pasa bien. En el plenilunio las partes aéreas de las plantas se
desarrollan intensivamente. Por ejemplo, la calabaza crece muy
rápidamente, aumentando su diámetro por un centímetro al día.
Durante el tercer cuarto (la primera mitad del intervalo del plenilunio
hasta el novilunio) comienza el reflujo de la energía de la parte superior
de la planta a la parte inferior. Durante este período plantan las plantas
bienales y vivaces, y también las plantas anuales que dan la cosecha de
tubérculo y de los tubérculos: nabo, zanahoria, ruibarbo, rabanillo,
remolacha, rábano negro, también el espárrago y el trigo de invierno.
Las patatas para la comida es mejor plantar algunos días después del
plenilunio. Todas las plantaciones otoñales y de invierno y también la
plantación de los árboles, de los arbustos y de la uva es mejor realizar
durante este cuarto ya que el sistema radical se desarrolla bien. Se
recomienda realizar el corte de los árboles y de los arbustos. Durante la
luna menguante crece la actividad vital del sistema radical, se necesita
más de sustancias nutritivas solubles. De aquí viene la conclusión — es
necesario el riego.
Durante el último cuarto (la segunda mitad del intervalo del plenilunio
hasta el novilunio) se observa la más alta saturación de energía en las
raíces y en los tubérculos. Este tiempo es favorable para la plantación de
las plantas y para la colocación de hortalizas al almacenamiento y
desfavorable para la división de las raíces y los bulbos y para su
reproducción.
Las semillas de cannabis plantadas durante la luna menguante están
programadas a desarrollo más activo de la parte subterránea. Antes del
novilunio es conveniente plantar las patatas destinadas a las semillas,
cortar los árboles y el sarmiento, recoger las hortalizas que crecen
durante mucho tiempo (se almacenan durante mucho tiempo). Durante
este período se recomienda poner el compost, aportar los abonos
orgánicos, cavar y mullir el suelo, luchar contra los insectos dañinos para
las plantas y contra las malezas. Recomendamos realizar los siguientes
trabajos depende de la fase lunar.
Trabajo en el terreno:
o arada, desfondo, cultivación, aporcadura, cava — del plenilunio hasta el
novilunio;
o injertaciones — del novilunio hasta el plenilunio;
o corte de las ramas y los retoños — cuatro días después del plenilunio,
pero no más tarde que dos días hasta el novilunio, es decir, durante la
luna menguante; la variante alternativa — durante la luna descendente
(de Géminis hasta Sagitario);
o escarda — del último cuarto hasta la luna nueva;
o aportación de los abonos: minerales — bajo la luna creciente, orgánicos
— bajo la luna menguante;
o lucha contra los insectos dañinos y las enfermedades (la rociadura) — del
último cuarto hasta la luna nueva inclusivamente;
o aportación del compost — del último cuarto hasta la luna nueva;
o riego — durante la luna menguante.
Recogida de cosecha:
o hojas, tallos, flores, frutos para el uso inmediato — cuando la Luna que
crece, más cerca al plenilunio: entonces tienen el mejor sabor. Sin
embargo pueden almacenarse durante poco tiempo, puesto que toda la
bioquímica del fruto maduro es dirigida a la descomposición más rápido
de la pulpa con el objetivo de la liberación de las semillas. Los microbios
que el horticultor saca junto con la cosecha durante la luna creciente son
muy voraces ya que sus ritmos biológicos en esta fase se elevan, y al
plenilunio su actividad vital es la máxima. Por eso para el
almacenamiento más vale arrancar el fruto a la luna menguante. Es mejor
recoger las hortalizas, que crecen durante mucho tiempo, durante el
último cuarto;
o raíces y tubérculos — aquí dos variantes de la recogida de cosecha
coinciden — hay que recoger cuando la luna menguante está en el último
cuarto.
El tiempo alternativo — el tiempo más favorable para la recogida de
cosecha y su colocación para almacenamiento es el tiempo de la luna
ascendente (de Sagitario hasta Géminis). La recogida de la cosecha y su
colocación para almacenamiento dependen más del signo zodiacal donde
se encuentra la Luna.
La recogida de las plantas medicinales. La luna influye fuertemente en la
calidad de las plantas recogidas. Debido a esto aplican las siguientes
reglas: durante la primera fase lunar más vale recoger rizomas, raíces y
tubérculos, especialmente al sexto y al séptimo día de luna. En este
período la energía y los microelementos se encuentran en la parte
subterránea de las plantas. La segunda fase lunar es más favorable para
la recogida de las partes aéreas de las plantas. La energía que va de abajo
hacia arriba sube los microelementos. Lo mejor es recoger las hierbas
cuando la Luna es visible. La tercera fase es semejante a la primera.
Durante este período también es conveniente secar las hierbas: entonces
los microelementos y otras sustancias útiles se conservan mejor. La
cuarta fase es semejante a la segunda por sus características.
Cuando sembrar, cuando estrechar
Cada vez cuando se pone la base de la vida nueva, la Tierra se encuentra
en una cierta posición respecto al Sol, a los planetas del sistema solar y a
las constelaciones zodiacales. Depende de en qué signo zodiacal se
encuentra la Luna en el momento de la siembra o de la plantación se
alteran la velocidad del crecimiento y la eficiencia de la planta. Por eso
debemos escoger el tiempo más conveniente, tomando en cuenta la fase
de luna y su posición en los signos del Zodiaco. Si el signo conviene y la
fase lunar – no, entonces ignore la fase lunar y dé la preferencia al signo
zodiacal. La influencia del signo es más fuerte, especialmente durante las
primeras 12 horas. Pero en este caso también hay que obrar sabiamente:
la siembra (o la plantación) se realiza en el último día de la estancia de la
Luna en el signo.
Se sabe que la semilla o la planta (el plantón, el esqueje) se despiertan a la
vida solamente con las ciertas temperatura y humedad. Tan pronto como
la semilla ha caído en la tierra, comienza a interaccionar con el suelo,
absorber la humedad, hinchar y activarse. Dentro de unos minutos (en las
condiciones desfavorables el proceso puede tardarse notablemente)
ocurre el crecimiento exponencial de la actividad, marcado, cómo han
determinado los biólogos, por el cambio del potencial eléctrico de la
semilla.
En este momento percibe más la influencia de los factores espaciales y
recibe el programa del desarrollo posterior. La semilla que ha caído en el
suelo durante la fase de la luna creciente, recibe el programa de
desarrollo más activo de la parte aérea, y durante la fase de la luna
menguante — de desarrollo más activo de la parte subterránea. ¿Qué en
realidad considerar como el momento de la siembra o de la plantación: el
momento de la humectación de las semillas de cannabis para la siembra o
el momento de su siembra en el suelo? ¿El momento de la siembra de las
semillas de cáñamo para el plantón o el momento del trasplante de las
plantas en el suelo?
Así, vamos a considerar que el momento de la siembra de las semillas de
marihuana germinadas y de la siembra del plantón es el momento de la
humectación directa de las semillas; y el momento de la siembra de las
semillas secas en el suelo húmedo con la temperatura requerida del suelo
es el momento de la siembra directa.
La táctica del trasplante de las plantas depende de lo que es más
importante para nosotros — el crecimiento rápido de la parte aérea o el
refuerzo del sistema radical. Todo lo que debe crecer muy rápidamente
arriba y está sujeto al uso inmediato (la verdura etc.) trasplantamos a la
luna creciente. Para las plantas-“matusalenes” (las plantas vivaces, los
árboles y los arbustos) es importante reforzar el sistema radical, por eso
las plantan y trasplantan durante la fase de la luna menguante. Tomando
en cuenta la información sobre la influencia de los signos del Zodiaco y las
fases de la Luna en la vida de las plantas es posible nombrar los datos
generalizados.
Cuidado de las plantas
Arada, cultivación, aporcadura, cava: del plenilunio hasta el novilunio, la
Luna está en Aries, Géminis, Leo, Virgo, Escorpio, Sagitario, Acuario.
Corte (rejuvenecimiento), despuntado, acuñación: las fases III y IV de la
Luna (desde el cuarto día después del plenilunio hasta el segundo día
antes del novilunio, es decir los días 18–26 de luna). La Luna está en
Tauro, Libra, Capricornio, Piscis. El corte no se recomienda cuando la
Luna está en Aries, Leo, Escorpio, Sagitario; durante el plenilunio. Riego:
la Luna está en Tauro, Cáncer, Escorpio (sin abonos químicos), Piscis;
mejor durante la luna menguante. Aportación de abonos: durante la luna
creciente — los abonos minerales, durante la luna menguante — los
abonos orgánicos. La Luna está en Tauro, Cáncer, Virgo, Escorpio
(solamente orgánicos), Capricornio, Piscis (orgánico en las dosis
pequeñas).
Colocación del compost: la fase IV de la Luna. La Luna está en Cáncer,
Virgo, Escorpio, Piscis. Cobertura: las fases III y IV de la Luna. La Luna
está en el Leo, Géminis, Virgo. Rociadura, fumigación, escarda,
eliminación de los insectos dañinos: la fase IV de la Luna. La Luna está en
Aries, Géminis, Leo, Escorpio, Sagitario, Acuario. Recogida de cosecha:
para el uso inmediato – las fases I, II de la Luna; raíces y tubérculos — las
fases III, IV de la Luna independientemente de los signos del Zodiaco;
para el almacenamiento largo — las fases III, IV de la Luna. La Luna está
en Aries, Géminis, Leo (especialmente la girasol), Virgo, Sagitario, Acuario.
Replantación del plantón — las fases III, IV de la Luna. La Luna está en
Tauro, Libra, Capricornio. Los días desfavorables para la plantación de
todos los cultivos hortelanos son el novilunio y cuando la Luna está en el
Acuario. Los días desfavorables para la plantación de todos los cultivos
de jardín son el novilunio y cuando la Luna está en Aries, Leo, Acuario.