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NOMBRE DE LA UNIDAD DE APRENDIZAJE:

DERECHO INTERNACIONAL

SEMESTRE:

PRIMERO

LICENCIATURA EN:

DERECHO

PROGRAMA DESARROLLADO

CENTRO DE ESTUDIOS SUPERIORES


JOHN VON NEWMAN

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ESTRUCTURA Y CONTENIDO DE LA UNIDAD DE APRENDIZAJE I

I. INFORMACIÓN GENERAL DE LA ASIGNATURA

a. Ficha de identificación
b. Descripción
c. Propósito

II. COMPETENCIAS A DESARROLLAR

III. CONTENIDOS TEMÁTICOS

IV. METODOLOGÍA DE TRABAJO

V. MATERIAL DE APOYO

a) Bibliografía básica

VI. DESARROLLO DE LOS CONTENIDOS POR UNIDAD.

I. INFORMACIÓN GENERAL DE LA ASIGNATURA

a. Ficha de identificación

Nombre de la Licenciatura: DERECHO


Nombre de la asignatura: DERECHO
INTERNACIONAL
PÚBLICO Y PRIVADO
Clave de la asignatura: VNLD105
Seriación: NO
Horas contempladas (modulo): 27 horas en 9 sesiones

b. Descripción

La asignatura de DERECHO INTERNACIONAL PÚBLICO Y PRIVADO,


integra parte de las asignaturas esenciales en el primer semestre de la licenciatura
en Derecho y que ofrece el Centro de Estudios Superiores John Von Newman.

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Los conocimientos adquiridos mediante el estudio de esta materia, son pilar
fundamental para la culminación de esta disciplina y su ejercicio en el campo
laboral.

El centro ofrece una diversidad de medios de aprendizaje para el alumno, es decir


herramientas que serán de gran utilidad para la mejor comprensión de los
conocimientos dentro de la asignatura.

El derecho como tal, dará al individuo en formación los elementos para poder
conocer la ley, interpretarla y en general como aplicar esa ley a su vida diaria, y en
casos más concretos a hacer del estudio del derecho una forma de vida digna y
profesional.

Conocerá también a través de diferentes autores, el derecho más puro por su


teoría y la aplicación de estos principios como rectores de vida y formación
humana, vera en general, el derecho como una forma de vida, como parte integral
de su vida y como elemento formativo - laboral de su vida.

En esta asignatura, el alumno –con el apoyo del profesor y/o tutor identificara los
fundamentos teóricos del Derecho Internacional Público y lograrán distinguirlo del
Derecho Internacional Privado, con el propósito de que incorporen dichos
conocimientos en su ejercicio profesional.

c. Propósito
Otorgar al estudiante los conceptos elementales y fundamentales del Derecho
Internacional Público y Privado y su correcta aplicación en el Derecho para
conocer a fondo los conceptos que aplicaran en su vida laboral y profesional.

Es precisamente el Derecho Internacional Público y Privado que ahondando en el


estudio de sus conceptos fundamentales, descubre al estudiante la diferencia
entre estos, permitiéndole formar de este modo un verdadero criterio jurídico a la

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luz del cual podrá apreciar no sólo la legalidad de las situaciones que le sean
planteadas desde el punto de vista del derecho positivo, sino también la
legitimidad de las leyes o instituciones que con carácter jurídico traten de
imponerse o de hecho se impongan a la sociedad en que vive.

De igual manera, que al término de la asignatura los alumnos identifiquen los


fundamentos teóricos del Derecho Internacional Público y lograran distinguirlo del
Derecho Internacional Privado, describirán los mecanismos que lo fundamentan y
regulan, con el propósito de que incorporen los conocimientos adquiridos a su
ejercicio profesional.

II. COMPETENCIA(S) A DESARROLLAR

El alumno desarrollara la capacidad Filosófica para destacar la importancia que


tiene el estudio del Derecho Internacional Público y Privado y su correcta
aplicación en el Derecho, atendiendo a su naturaleza jurídica y aplicación correcta
de los preceptos que marca la Constitución en nuestro país.

III. CONTENIDOS TEMÁTICOS

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V. MATERIAL DE APOYO
Bibliografía básica

http://es.wikipedia.org/wiki/Tratado_internacional

Carrillo Salcedo, Juan Antonio (1991). Curso de Derecho Internacional Público.

http://unamfesadip.blogspot.mx/2011/01/los-estados-como-sujetos-de-dip.html

Oraá Oraá, Jaime; Gómez Isa, Felipe. «Capítulo 1. Organizaciones internacionales.». Textos
básicos de Derecho Internacional Público. Bilbao: Universidad de Deusto.

http://www.un.org/es/mainbodies/

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INTRODUCCIÓN.

El actual sistema de Derecho internacional público puede definirse como el


conjunto de normas jurídicas y principios que las jerarquizan y coordinan
coherentemente. Estas están destinadas a regular las relaciones externas entre
sujetos soberanos, los Estados, y otros sujetos (sujetos atípicos), a los cuales
también se les confiere calidad de sujetos de derecho internacional. El propósito
es armonizar sus relaciones, construyendo un ideal de justicia mutuamente
acordado por ellos, en un marco de certeza y seguridad que permita realizarla.

Cabe recalcar que el Derecho internacional privado no soluciona los conflictos,


simplemente determina la norma o ley de qué país se debe utilizar en la solución
de conflictos internacionales, así como el juez que resolverá esta controversia
(Posición Normativista).

El derecho internacional está integrado por acuerdos entre Estados, tales


como tratados internacionales, con diferentes denominaciones según el caso
(tratados, pactos, convenios, cartas, memorándum, declaraciones conjuntas,
intercambios de notas, etc.), como también por la costumbre internacional, que se
compone a su vez de la práctica de los Estados, que éstos reconocen como
obligatoria, y por los principios generales del Derecho. Esta enumeración de
fuentes del derecho internacional es consagrada por el art. 38 del Estatuto de
la Corte Internacional de Justicia.

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VI. DESARROLLO DE LOS CONTENIDOS POR UNIDAD.

1. El Derecho Internacional Público

1.1. Los Tratados Internacionales.

El Derecho Internacional público es el ordenamiento jurídico que regula el


comportamiento de los Estados y otros sujetos internacionales, en sus
competencias propias y relaciones mutuas, sobre la base de ciertos valores
comunes, para realizar la paz y cooperaciones internacionales, mediante normas
nacidas de fuentes internacionales específicas. O más brevemente, es el
ordenamiento jurídico de la Comunidad Internacional.

El actual sistema de Derecho internacional público puede definirse como el


conjunto de normas jurídicas y principios que las jerarquizan y coordinan
coherentemente. Estas están destinadas a regular las relaciones externas entre
sujetos soberanos, los Estados, y otros sujetos (sujetos atípicos), a los cuales
también se les confiere calidad de sujetos de derecho internacional. El propósito
es armonizar sus relaciones, construyendo un ideal de justicia mutuamente
acordado por ellos, en un marco de certeza y seguridad que permita realizarla.

El derecho internacional está integrado por acuerdos entre Estados, tales como
tratados internacionales, con diferentes denominaciones según el caso (tratados,
pactos, convenios, cartas, memorándum, declaraciones conjuntas, intercambios
de notas, etc.), como también por la costumbre internacional, que se compone a
su vez de la práctica de los Estados, que éstos reconocen como obligatoria, y por
los principios generales del Derecho. Esta enumeración de fuentes del derecho
internacional es consagrada por el art. 38 del Estatuto de la Corte Internacional de
Justicia.

Un tratado internacional es un acuerdo escrito entre ciertos sujetos de Derecho


internacional y que se encuentra regido por este, que puede constar de uno o

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varios instrumentos jurídicos conexos, y siendo indiferente su denominación.
Como acuerdo implica siempre que sean, como mínimo, dos personas jurídicas
internacionales quienes concluyan un tratado internacional. Por ejemplo, los
gobernantes de cada país se reúnen para ponerse de acuerdo con sus límites de
países para no tener problemas con sus territorios.

Lo más común es que tales acuerdos se realicen entre Estados, aunque pueden
celebrarse entre Estados y organizaciones internacionales.

1.2. La Costumbre internacional

La costumbre internacional o norma consuetudinaria internacional, es el


procedimiento espontáneo de elaboración de derecho internacional resultante del
comportamiento de los estados.1 Descrita en el artículo 38 del Estatuto de la Corte
Internacional de Justicia como "la práctica seguida por los sujetos internacionales
que es generalmente aceptada por éstos como Derecho".

El artículo 38 del estatuto del Tribunal Internacional de Justicia define la costumbre


internacional como "prueba de una práctica generalmente aceptada como
Derecho" por la cual la costumbre es una forma espontánea de creación del
derecho, porque surge por la práctica seguida por los Estados de forma uniforme y
que, con el paso del tiempo, acaba consolidándose como Derecho.

Debe contar con lo siguiente para que sea considerada como tal:

✓ Aceptación general: Una aceptación que no sea dudosa, la medida en


cuestión debe ser conocida y aceptada, aunque sea de forma tácita. Por
ejemplo, estados surgidos de la des-colonización no han podido aceptar
algunas de las normas en cuyo proceso de elaboración no participaron.
✓ Uniformidad: La práctica de los estados debe ser frecuente y uniforme.

1
Carrillo Salcedo, Juan Antonio (1991). Curso de Derecho Internacional Público. pp. 85–102

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✓ Duración: La duración de la práctica debe ser considerable.
✓ Convicción jurídica: La convicción de hallarse ante una obligación jurídica,
la mera reiteración no basta, debe repetirse la conducta en convencimiento
de la obligatoriedad.

1.3. Los Principios Generales del Derecho Internacional Público.

Los principios son los fundamentos y la razón básica sobre los cuales se
desarrolla la propia existencia del Derecho Internacional Público para facilitar las
relaciones entre los pueblos y realizar la cooperación internacional.

Los principios básicos del Derecho Internacional Público son los siguientes:

✓ Coexistencia pacífica: forma de convivencia entre Estados con


diferentes sistemas políticos, económicos y sociales sobre la base de que
todos reconozcan y respeten el Derecho Internacional Público.
✓ Igualdad soberana;
✓ Independencia;
✓ Autodeterminación: derecho de cada pueblo y nación de elegir libremente
su régimen político, económico y social.
✓ Integridad territorial
✓ Derechos de conservación: aquel a través de los cuales el Estado se
provee de los medios necesarios para atender a su propia defensa contra
los enemigos internos y externos.
✓ Respeto recíproco
✓ Derecho de nacionalización: poder que tienen los pueblos de disponer de
sus riquezas y recursos.

1.4. La Jurisprudencia y la doctrina de los juristas.

Entre los dos medios auxiliares que el art. 38.1.d) del Estatuto del TIJ menciona
encontramos las “decisiones judiciales”, más conocidas por jurisprudencia. Su

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misión no es la de crear Derecho, sino la de ser un medio para determinar las
reglas de Derecho, pues como dijo un antiguo Juez del TIJ (Visscher en 1962) “en
definitiva, la misión del Tribunal es la de decir cuál es el Derecho aplicable, no la
de crearlo”.
Igual que el Derecho interno, las decisiones judiciales tienen un valor
extraordinario, dando lugar a la forma más notable de interpretación del Derecho.
En la práctica, después del florecimiento de los tribunales internacionales, el valor
del precedente jurisprudencial es tan grande que ha contribuido a la formación de
una jurisprudencia fundada en el campo del DI. Nos dan prueba de ello el TPJI y el
TIJ que citan continuamente sus decisiones anteriores, bien para recogerlas o bien
para explicar la falta de similitud con el precedente y así dejar salvada no sólo la
falta de aplicación, sino también el propio prestigio del Tribunal por la presunta
falta de un criterio congruente y unificado con respecto a las decisiones anteriores.

La función de la jurisprudencia es doble:

✓ Como elemento de interpretación. Los tribunales internaciones realizan


continuas referencias a las decisiones anteriores como elemento de
interpretación del Derecho. Bentivoglio afirma que el Juez desarrolla en el
ordenamiento internacional una verdadera y propia función interpretativa.
✓ Como medio de prueba. La jurisprudencia está llamada a cumplir una
misión capital que es la de probar y proclamar la existencia de las normas
del DI. Miaja señala que lo mismo que ocurre en los órdenes jurídicos
estatales, la jurisprudencia de los tribunales internacionales sirve para
proclamar principios fundamentales del orden jurídico internacional y para
extender a otros supuestos las soluciones que ya han sido ofrecidas por
reglas convencionales o consuetudinarias.

Es precisamente a este segundo sentido de medio de prueba al que se refiere de


una manera directa el art. 38 del Estatuto del TIJ, al atribuir a la jurisprudencia la
característica de “medio auxiliar para la determinación de las reglas de derecho”.
La jurisprudencia de los tribunales internaciones forma hoy un cuerpo muy amplio,
tanto en lo que se refiere a su volumen como a las distintas jurisdicciones que han

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ido creando o produciendo esa jurisprudencia. Entre los tribunales internaciones
más importantes que están ejerciendo jurisdicción tiene una importancia y un peso
excepcional el TIJ, con sede en La Haya, y su antecesor el TPJI, que se disolvió
como consecuencia de la Resolución de 18 de julio de 1946 de la Sociedad de
Naciones.

1.5. La formación del Derecho Internacional a través de la


actuación de los órganos internacionales.

Las Organizaciones Internacionales son sujetos de Derecho internacional,


creados generalmente por los Estados, dotados de una estructura institucional
permanente e independiente, en cuyo seno van a elaborar una voluntad jurídica
distinta de la de sus Estados miembros, destinada a realizar las competencias que
les han sido atribuidas. Esta voluntad puede manifestarse, en el ámbito
internacional, a través a dos vías:

1. Mediante la creación de actos unilaterales. En nuestro estudio vamos a


detenernos exclusivamente en el análisis de estos actos.
2. Por medio de la concertación de tratados con otros sujetos internacionales.
Es una realidad la participación directa de las Organizaciones
Internacionales como sujetos internacionales en tratados bilaterales y
multilaterales.

De la lectura de los instrumentos constitutivos de las Organizaciones


Internacionales se puede deducir si éstas tienen o no capacidad para crear
unilateralmente normas jurídicas, de manera que cualquiera que sea el órgano
que adopte el acto jurídico, éste se imputa a la Organización como sujeto
internacional y no a sus Estados miembros.

El poder normativo ejercido por los órganos de la Organizaciones Internacionales


podrá adoptar en la práctica una terminología muy variada e incierta (salvo en el
marco del Derecho comunitario europeo), y así nos encontraremos con

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resoluciones, decisiones, recomendaciones, dictámenes, directivas, declaraciones,
votos, estándares, reglamentos, etc. Para tratar de salvar el escollo de esta
imprecisión terminológica y para intentar agrupar las diferentes posibilidades, se
puede, con carácter general, utilizar los términos siguientes:
• Resolución como expresión genérica referida a todo acto emanado de un
órgano colectivo de una Organización internacional.
• Decisión para referirse a los actos obligatorios.
• Recomendación para referirse a aquellos actos que, en principio, no crean
derecho.
De lo dicho se desprende que no todas las resoluciones de las OI producen
efectos jurídicos, de manera que sólo aquellas que establecen una regla de
derecho en el orden jurídico internacional van a constituir una fuente autónoma del
Derecho internacional.
En relación con lo anterior, cabe advertir que los efectos jurídicos de un acto no
dependen de la denominación que le ha sido dada por el órgano que lo ha
adoptado, sino de su objeto y contenido en relación con las definiciones que
aporta el instrumento constitutivo de la OI. Incluso, podemos ver cómo en una
determinada Organización la terminología que en la práctica adoptan sus actos
puede no coincidir con la que figura en su instrumento constitutivo. De este modo,
podemos encontrarnos ante recomendaciones que según el Tratado constitutivo
producen efectos jurídicos obligatorios y, a la inversa, podemos descubrir
decisiones que carecen de efectos jurídicos obligatorios. Habrá,
consiguientemente, que examinar caso por caso los distintos supuestos para
determinar su particular alcance jurídico, lo que en determinadas OI se verá
facilitado por la presencia de órganos judiciales propios encargados de precisar el
contenido jurídico de las normas de esas Organizaciones, tal y como sucede, por
ejemplo, con el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas.

La actividad normativa de las OI es muy abundante y variada. Podemos distinguir


dentro de la misma aquellos actos que van a desplegar sus efectos en el interior
de su orden jurídico, creando normas autor reguladoras que lo completen y
adapten y aquellos otros actos que se orientan hacia el exterior de la
Organización, estableciendo normas que va a afectar a otros sujetos

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internacionales, ya sean éstos Estados miembros o no de la misma u otras
Organizaciones.

1.6. Los Estados soberanos: Concepto; elementos del acto.

Estado es un concepto político que se refiere a una forma de organización social,


económica, política soberana y coercitiva, formada por un conjunto
de instituciones no voluntarias, que tiene el poder de regular la vida comunitaria
nacional, generalmente en un territorio, aunque no necesariamente. Suele
adherirse a la definición del Estado el reconocimiento por parte de la comunidad
internacional como sujeto de Derecho internacional.

Elementos del Estado.

✓ Territorio.
✓ Gobierno.
✓ Población.

1.7. Reconocimiento de Estados.

El reconocimiento de estados es una institución del derecho internacional público


mediante la cual uno o más estados hacen constar la existencia en un
determinado territorio de una sociedad políticamente organizada e independiente,
poniendo de manifiesto su voluntad de considerarla un miembro más de la
sociedad internacional.2

El reconocimiento de un Estado es un acto discrecional que realiza un estado


frente a una realidad externa preexistente, es decir, el reconocimiento por parte de
otros Estados no es una condición necesaria para la existencia de un estado,

2
Carrillo Salcedo, Juan Antonio (1991). Curso de derecho internacional público. pp. 53–62

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siendo únicamente una declaración de voluntad de mantener unas relaciones de
cooperación.

El reconocimiento implica que entre el estado reconocido y el que reconoce se


establece un mínimo de cooperación activa. El reconocimiento se desarrolla
dentro de los límites implícitos de su naturaleza discrecional, voluntaria y relativa;
produciendo efectos exclusivamente entre los estados que reconocen y el
reconocido, ya que como se ha dicho, el reconocimiento es a discreción de cada
estado, no influyendo en las relaciones con terceros estados.

1.8. Reconocimiento de Gobierno.

Varias entidades Geopolíticas de todo el mundo no tienen un reconocimiento


internacional general, pero que desean ser reconocidas como Estados soberanos.
El grado de de facto es el control de estas entidades ejercen sobre los territorios
que la demanda varía.

La mayoría son subnacionales con etnia o Identidad nacional de su voluntad que


están separados de la matriz original de su Estado. Tales estados se les conocen
como "ruptura de distancia". Algunas de estas entidades son, en efecto estados
internos autónomos protectorados que gozan de la protección militar y la
representación informal diplomáticas en el extranjero a través de otro Estado para
evitar que la reincorporación obligado a su estado original.

Tenga en cuenta que la palabra "control" de esta lista se refiere a control sobre el
área ocupada. Los Países no reconocidos podrá disponer de un control total sobre
su territorio ocupado, o sólo un control parcial (por ejemplo, Sahara Occidental).
En el primer caso, el derecho de los gobiernos tiene poca o ninguna influencia en
las áreas que la demanda para pronunciarse, mientras que en el segundo que
tienen diferentes grados de control, y puede proporcionar servicios esenciales a
las personas que viven en las áreas.

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1.9. Uniones de Estado.
Se denomina así, en el ámbito del <Derecho Constitucional, a la vinculación entre
entes estatales que se opera en virtud de la reunión en una misma persona de las
calidades de jefe de Estados distintos o por la unión institucional y orgánica entre
éstos.
En el primer caso se habla de unión personal y en el segundo, de unión real.
Existe unión personal si el gobernante de un Estado es, al mismo tiempo,
gobernante de otro. O sea, si los órganos principales de gobierno de Estados
diferentes tienen un titular común. Este tipo de uniones se produjo en las viejas
monarquías cuando en virtud de leyes sucesorias de coronas distintas una misma
persona ocupó el trono de dos Estados, aunque éstos mantuvieron su propia
organización e independencia. En la actualidad no existen casos de unión
personal. Ellas sólo tienen un valor histórico. Como ejemplos del pasado pueden
citarse a España y Alemania bajo Carlos V (1520-1556), Inglaterra y Hannover
(1714-1837), Holanda y Luxemburgo (1815-1890). Algunas de estas uniones se
disolvieron por obra de las mismas leyes sucesorias que las produjeron, que no
permitían el reinado de las mujeres. En otros casos, en cambio, la unión personal
se transformó en unión real, como ocurrió con los reinos de Castilla y Aragón en
España o con Inglaterra y Escocia.
La literatura jurídica y política del siglo XIX y principios del XX se ocupó
ampliamente de este tipo de uniones. Jellinek, Brie, Hatschek y otros tratadistas
les dedicaron muchas páginas en sus libros.
Las uniones personales se produjeron siempre de manera casual y se debieron a
la aplicación automática de leyes sucesorias de distintos Estados. Lo
característico de ellas fue que, no obstante, la comunidad del titular del principal
órgano estatal, los Estados por ellas vinculados se mantuvieron como entidades
políticas distintas, regidas por órdenes jurídicos independientes. Por tanto, el
gobernante que les fue común tuvo dos personerías jurídico-políticas enteramente
desligadas entre sí: una con relación a cada Estado. Estas personerías obraron
por separado y sus actos surtieron efectos exclusivamente con respecto al Estado
para el que fueron celebrados. De modo que no hubo actos jurídicamente

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comunes ni interferencias entre los Estados. El gobernante tuvo dos voluntades
políticas y ejerció dos autoridades diferentes.
Esto significa que no existió vinculación orgánica entre los Estados: lo único que
tuvieron en común fue la persona del gobernante.
La unión real es diferente. No es el fruto de un acto casual sino de una decisión
deliberada y conscientemente adoptada. Se da siempre que dos o más Estados se
articulan entre sí con el propósito de cumplir determinadas finalidades comunes,
que ordinariamente son las relativas a la defensa nacional y a la gestión de los
asuntos exteriores bajo la conducción de órganos de gobierno compartidos.
La unión real no entraña el nacimiento de un nuevo Estado sino la creación, a
través de sendas reformas constitucionales, de ciertas instituciones gubernativas
comunes. Los Estados por ella vinculados no pierden su soberanía por el hecho
de la coalición, sino que la limitan en aquellos temas que, como el de la política
exterior u otros, han decidido manejarlos de común acuerdo y por medio de
órganos compartidos.
En consecuencia, la distinción fundamental entre la unión personal y la unión
real es que, a diferencia de aquélla, ésta determina para los Estados coligados no
solamente la comunidad del titular del órgano sino la del órgano mismo, con lo que
se vuelve evidente el carácter institucional de esta unión.
Si bien la unión real se origina en un pacto o tratado internacional, sus efectos
jurídicos comprometen directamente el Derecho Constitucional de los Estados
asociados puesto que el hecho de que ellos decidan en un momento dado tener
órganos de gobierno comunes y leyes que regulen esa comunidad no puede ser
ignorado por su ordenamiento público.
Esta unión, sin embargo, no tiene ni la fuerza ni la estabilidad ni la profundidad ni
tampoco la duración que caracterizan al <Estado federal o a la <confederación de
Estados. Es más bien una unión circunstancial.
La más importante de las uniones reales —y probablemente la más poderosa y
mejor lograda de todas— fue la de Austria-Hungría, que duró desde 1867 hasta
1918. Sus fundamentos jurídicos se encuentran en la Pragmática Sanción de 1723
que estableció el derecho hereditario de los Habsburgos a la corona de Hungría
mientras existan descendientes de Leopoldo I y que declaró además que los
países y las provincias que estén sometidos al mismo soberano serán poseídos en

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forma inseparable e indivisible. En 1867, después de vencer la resistencia de
Hungría, el emperador Francisco José de Austria convirtió a esos países en el
imperio austro-húngaro, cuyo soberano tomó el título de emperador de Austria y
rey apostólico de Hungría.
El acuerdo que dio nacimiento a esta unión, contenido en dos leyes de orden
constitucional, dispuso que los asuntos a resolver por gestión común de los dos
países eran la política exterior, las cuestiones militares y los asuntos de hacienda,
para lo cual se unificaron e integraron conjuntamente los respectivos ministerios,
sin perjuicio de que cada Estado mantuviese en lo demás sus propias instituciones
políticas, tales como la Constitución, el parlamento, los otros ministerios, etc.
Otro caso de unión real de Estados fue el de la República Árabe Unida
(RAU)formada en 1958 por Egipto y Siria, bajo la inspiración del líder egipcio
Gamal Abdel Nasser, y deshecha en 1961 por la separación de este último país.
En virtud de ella se unificaron la jefatura del Estado y los ministerios de asuntos
exteriores, de guerra y de finanzas, se adoptó una misma bandera y se reconoció
igualdad de derechos a los ciudadanos de los dos Estados.
Cosa parecida hicieron Tanganyika y Zanzíbar en el sureste de África. Tras el
plebiscito celebrado el 26 de abril de 1964, en el que se aprobó el tratado de unión
real, los dos Estados formaron la República Unida de Tanzanía, que fue admitida
como nuevo miembro en las Naciones Unidas el 1º de noviembre 1964.
Unión real fue la constituida el 17 de abril de 1971 entre Egipto, Libia y Siria, por la
cual se formó la Unión de las Repúblicas Árabes, cuyo instrumento constitutivo fue
firmado por Anwar el Sadat, presidente de Egipto, Muammar el Khadaffi,
presidente de Libia, y Hafez el Assad, presidente de Siria.
Según tal documento, los Estados coligados establecieron como órganos
comunes de gobierno:
1. El Consejo Presidencial de la Unión, integrado por los jefes de Estado de los
tres países, encargado de ejercer la función ejecutiva de la Unión de Repúblicas
Árabes.
2. La Asamblea Nacional compuesta por igual número de representantes de los
parlamentos de cada Estado, a cuyo cargo estuvo el ejercicio de la función
legislativa; y

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3. La Corte Constitucional formada por dos delegados de cada uno de los
Estados, cuya misión fue la de pronunciarse acerca de la constitucionalidad de las
leyes y dirimir las disputas entre las autoridades e instituciones de la Unión.
A partir de 1973, debido a los conflictos internos entre los tres países, la Unión
perdió fuerza y en 1974 ella se disolvió fácticamente.
La más reciente unión real fue la constituida el 14 de marzo del 2002 entre Serbia
y Montenegro (que fueron parte de la antigua Yugoeslavia) mediante un acuerdo
suscrito, bajo la inspiración de la Unión Europea, por Vojislav Kostunica,
presidente de Serbia, y Milo Djukanovic, presidente de Montenegro. La unión creó
un presidente común, un parlamento unicameral, un consejo de ministros y una
corte de justicia. Estableció como las principales competencias conjuntas la
gestión de las relaciones exteriores, la defensa nacional, la conducción de las
transacciones económicas con el exterior y la protección de las minorías. El
acuerdo tuvo un plazo de tres años, después de los cuales los dos Estados
pudieron recurrir a procedimientos institucionales para independizarse y cambiar
su vinculación jurídica. En el momento de la unión Serbia tenía 10’057.290
habitantes y Montenegro 640.000.

1.10. Unión personal.

Una unión personal es una figura jurídica mediante la cual dos estados comparten
un mismo jefe de estado, sin que exista, necesariamente, una integración política
entre ambas naciones. Las dos o más entidades que forman una unión personal
se consideran estados soberanos separados.
Las uniones personales pueden surgir por diversos motivos. En muchas ocasiones
surgen cuando las reglas de sucesión de dos estados coinciden en una misma
persona, esto fue muy común en Europa cuando las casas reales tenían la
costumbre de casarse entre sí. En otras ocasiones surgen bajo una anexión virtual
o de facto en las cuales se usa la figura de unión personal para pretender cierta
independencia del estado sometido con el fin de aplacar insurrecciones. El caso
más notorio de uniones personales en la actualidad surge al interior de

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la Mancomunidad Británica en la cual varios de los estados se consideran reinos
con el monarca del Reino Unido como su jefe de estado.

En las uniones personales, ambos estados conservan cuerpos de gobierno


separados, con sus propias capitales, y reconocimiento por separado por las
demás naciones. Las uniones personales puede evolucionar hacia
una federación (en la cual la política internacional es unificada y ambas entidades
son reconocidas ahora como un único estado), una anexión (cuando una entidad
pierde toda soberanía), o una separación.

Las uniones personales son más comunes en las monarquías. En las repúblicas,
normalmente, los presidentes son un ciudadano elegido por sus propios
conciudadanos, directa o indirectamente.

Este tipo de unión tiene tres elementos:

✓ Se tiene al mismo jefe de Estado, que, aunque generalmente es un


monarca, ha ocurrido un caso de excepción. Simón Bolívar fue en 1825,
presidente simultáneo de Colombia, Bolivia y Perú y en el periodo de 1823
a 1826, lo fue de Colombia y Perú.

✓ Es de carácter accidental, por lo que interviene las leyes de sucesión.

✓ Es temporal. De este modo, cuando el gobernante hace funciones, debe ser


a nombre de alguno de los dos o más Estados. Hipotéticamente, los
Estados se pueden declarar la guerra, aunque tengan al mismo gobernante.
Otros ejemplos lo fueron el caso de Prusia y Neuchatel que estuvieron unidos de
1707 a 1857; Gran Bretaña y Hanover unidos de 1714 a 1837 y Holanda y
Luxemburgo, de 1815 a 1890.

1.11. Unión real.

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Es la unión voluntaria de dos estados soberanos bajo el mismo monarca,
formando un solo sujeto de derecho internacional.

La característica principal de esta unión es que los Estados que la forman ceden
algunas de sus prerrogativas a la unión, quien hace algunas labores comunes,
pero que, en la práctica, los estados siguen siendo soberanos.

Fueron uniones reales en algún tiempo, Suecia y Noruega (1815-1905), Austria y


Hungría (1867-1918) e Islandia y Dinamarca (1918-1944).3

1.12. Federación de Estados.

Las federaciones están compuestas por divisiones territoriales que se


autogobiernan, a las cuales se llega a dar con frecuencia el nombre de Estados,
cantones, regiones, provincias u otras, que gozan de un mayor o menor grado de
autonomía pero que, en cualquier caso, tienen facultades de gobierno o legislación
sobre determinadas materias, distintas de las que corresponden a la
administración federal (gobierno de la federación). El estatus de autogobierno de
las regiones que lo componen está establecido por su constitución y,
habitualmente, no puede alterarse unilateralmente por decisión del gobierno de la
federación.

La federación es una asociación de Estados que rigen su unión a través de un


instrumento de derecho interno llamado constitución, en donde se delimitan las
actuaciones entre los poderes estatales y el federal, formando a un solo sujeto con
personalidad internacional.

Seara hace notar que la distinción todavía es discutible, pues han existido
confederaciones nacidas de constituciones internas y federaciones que tuvieron su
origen en un tratado, como lo fue Estados Unidos de América.

3
http://unamfesadip.blogspot.mx/2011/01/los-estados-como-sujetos-de-dip.html

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Sin embargo, los Estados federales se caracterizan porque los instrumentos de
Derecho internacional, de acuerdo con su estructura, sólo pueden ser celebrados
por el poder federal.

Hoy, con los acuerdos interinstitucionales, de los cuales ya hablamos


anteriormente, nos encontramos ante una nueva situación de la capacidad
internacional de las entidades federativas. La discusión se debe centrar es la
obligatoriedad de dichos acuerdos, pues desde diversos puntos de vista, algunos
los tachan de inconstitucionales, pues de acuerdo con la Carta Magna de 1917,
las entidades federativas no tienen facultades para ello. Otros confirman que son
válidos porque puede ser que las entidades federativas actúen por delegación del
Estado federal, ya que, en el caso de México, la Ley para celebración de tratados
de 1992, los permite.

Ejemplos de Estados federales los tenemos en Estados Unidos de América,


México, Suiza, Alemania y Brasil.

1.13. Confederación de Estados.

Se denomina confederación a aquella asociación establecida


entre estados soberanos a través de tratados o constituciones comunes, destinada
a lograr una complementariedad entre éstos en diversos asuntos,
como defensa o comercio.

La confederación se diferencia de la federación en que en la primera los miembros


mantienen altas cotas de autonomía y el poder central está limitado, mientras que
en la segunda los federados renuncian a una parte de sus competencias y el
poder central es más fuerte.

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La confederación de estados es una agrupación de estados soberanos e
independientes, asociados para la realización de fines comunes determinado a
través del tratado que le da origen.

En esta figura los estados son soberanos y conservan su calidad de sujetos


internacionales, siguen manteniendo su política exterior y en general, su
soberanía. Lo único que delegan a la confederación es lo que esté plasmado en el
tratado, generalmente defensa común.

Ejemplos de confederaciones los tenemos en la Confederación Germánica (1815-


1866), la Confederación Helvética en dos periodos (1291-1798 y 1815-1848), la
República Centroamericana (1895-1898) y los estados Unidos de América que
fueron confederación de 1776 a 1787, cuando cambiaron su régimen a federal.

1.14. El Estado Federal.

Un estado federado, entidad federativa o entidad federal es, en una de sus


acepciones, la entidad subnacional en que se divide una federación. Se
caracteriza por ser una porción de territorio cuyos habitantes se rigen
por leyes propias, aunque sometidos en ciertos asuntos a las decisiones del poder
federal central. Por lo general, los estados subnacionales anteceden al nacional, lo
que da coherencia al sistema federal.

Es decir, es una unidad delimitada territorialmente que en unión de otras entidades


conforman a una nación. En los sistemas federales las entidades pueden
participar en las actividades gubernamentales nacionales y actuar unilateralmente,
con un alto grado de autonomía, en las esferas autorizadas en la constitución,
incluso en relación con cuestiones decisivas y, en cierta medida, en oposición a la
política nacional, ya que sus poderes son efectivamente irrevocables

22
1.15. Estados en situación particular.

1.16. Protectorado.

El protectorado es una institución de Derecho internacional en la que dos Estados,


establecen una relación en la que uno llamado Estado protegido cede a otro
llamado Estado protector, el ejercicio de ciertas competencias determinadas en el
tratado que da origen al protectorado.

Para Seara, los rasgos distintivos de esta figura son:

23
✓ Es voluntario pues depende de un tratado. Hay ocasiones con voluntad
dudosa como el protectorado de Bohemia con la Alemania nazi.

✓ Nace necesariamente de un tratado, no hay otra forma de constituirlo.

✓ Se establece la delimitación de competencias en el tratado.

✓ Una característica típica es que el Estado protector se encarga de las


relaciones internacionales del Estado protegido.

✓ Es provisional, por lo que nunca se puede presumir permanente.

Como es lógico, cada protectorado tiene un tratado distinto y se rige sólo por él,
ratificando esta postura por la sentencia de la Corte Internacional de Justicia en el
caso “Derechos de los nacionales de Estados Unidos en Marruecos” donde
establece que los derechos de Francia sobre Marruecos están definidos por el
Tratado de Fez de 1912 y por lo tanto, las obligaciones previamente contraídas
por el estado protegido, siguen en vigor, no obstante el protectorado se encuentre
vigente y que no hayan sido suspendidas o terminadas por el protegido en
términos del Derecho internacional.

Esta institución está teniendo un declive, debido a la tendencia actual a gozar de


una independencia plena, pero subsiste en el caso de países pequeños que tienen
problemas de representación internacional, como lo es el caso de Mónaco,
protectorado de Francia; San Marino, protectorado de Italia; Liechtenstein,
protectorado de Suiza y Andorra, protectorado conjunto de Francia y España, éste
último a través del Obispo de Seo de Urgel.

1.17. Estados de neutralidad perpetua.

Este caso también es una institución de Derecho internacional en donde un


Estado es colocado bajo la categoría de neutralidad permanente, mediante un

24
tratado, comprometiéndose a no iniciar una guerra, ni apoyar a algún bando en la
guerra entre terceros países, ni a participar en guerras, salvo el caso de la legítima
defensa.

Su característica principal es su permanencia, pues en el tratado que le da origen


debe haber garantía de alguna de los Estados parte, para que esa neutralidad no
sea dañada.

En ese sentido, la responsabilidad de los Estados neutrales implica que ni siquiera


preventivamente pueden participar en alianzas militares, tratados de legítima
defensa colectiva, ni permite que concedan permisos para instalar bases militares.
Esto no quiere decir que el Estado neutral pierda el derecho de tener ejército o
fuerzas armadas.

El ejemplo típico de esta institución es Suiza que es neutral permanente desde la


Declaración de las Potencias del 20 de marzo de 1815.

Bélgica también tuvo este carácter, pero lo perdió en la Segunda Guerra Mundial
cuando apoyó a los aliados en contra de los países del eje.

Austria lo tiene con base en el llamado Memorándum de Moscú, entre los


soviéticos y los austriacos, ratificado por el Estatuto Constitucional Federal sobre
neutralidad permanente, ambos de 1955. Esta calidad fue posteriormente
reconocida por los miembros permanentes del Consejo de seguridad de las
naciones Unidas.

A comienzos de 1984, Costa Rica se declaró en estado de neutralidad perpetua,


pero fue mediante una declaración unilateral, por lo que hay que tener reserva de
dicho carácter.

Hay que distinguir le neutralidad permanente, del estado de neutralidad o de la


neutralidad tradicional.

25
El estado de neutralidad consiste en la posición de un Estado de no participar en
una guerra determinada. Su régimen jurídico será con base en los estatutos del
derecho de guerra.

La neutralidad tradicional es la adoptada por un país durante cierto periodo


histórico, de no participar en discusiones políticas o conflictos bélicos, Evitando
alinearse o aliarse con otros Estados para dichos fines, pero que se reserva el
derecho de abandonar dicha posición en el momento en que lo desee. El ejemplo
típico es Suecia.

1.18. Otros sujetos el Derecho Internacional.

Los sujetos de Derecho internacional son los Estados, las organizaciones


internacionales, la comunidad beligerante, los movimientos de liberación nacional
y el individuo –persona física como sujeto pasivo del Derecho internacional, es
decir que recibe de él derechos y obligaciones–. Además, pueden agregarse
ciertos casos especiales, como el de la Santa Sede, la Orden de Malta y
el Patriarcado de Constantinopla.

1.19. El Vaticano.

Antes de la unificación de Italia por Garibaldi hacia 1870, Roma formaba parte de
los llamados Estados pontificios que abarcaban una porción importante de lo que
hoy es el territorio italiano.

Al triunfar la unificación, los Estados pontificios, gobernados por el Papa, fueron


desaparecidos y éste fue reducido a la Ciudad del Vaticano.

Obvio es decir que al Papa no le pareció buena idea y protestó dicha situación,
situación que se repitió con todos los Sumos Pontífices que sucedieron en el

26
cargo. Al conflicto entre el estado italiano y el Papa se le llamó “la cuestión
romana”.

En 1871, Italia otorgó a la Santa sede una “Ley de Garantías”, la cual respetaba el
carácter del Papa y le otorgaba independencia absoluta. Esta no fue reconocida
por los Papas, aunque utilizaron esos privilegios, incluso en relaciones con otros
estados.

La cuestión romana concluyo con los acuerdos de Letrán, firmados el 11 de


febrero de 1929, entre Italia y la Santa Sede. En dicho acuerdo, Italia reconoce la
soberanía y la calidad de estado a la Ciudad del Vaticano, bajo el gobierno del
Sumo Pontífice.

La discusión es definir si la Ciudad del Vaticano es un Estado. Es evidente que no


tiene una población propia, salvo el Papa y su séquito. La dimensión territorial es
mínima, casi medio kilómetro cuadrado. El poder del gobierno del Papa es
netamente religioso, por el carácter que tiene a nivel de la religión católica.

Sin embargo, puede mandar o recibir agentes diplomáticos, puede celebrar


tratados, pero no puede ser un Estado en el sentido estricto de la palabra.

Los acuerdos de Letrán se modificaron en 1984, quitando a la religión católica


como la única de Italia, se le quitó la calidad de ciudad eterna a Roma, la
educación católica pasa a ser opcional en las escuelas italianas, pero no altera las
condiciones establecidas en 1929.

Los elementos del Estado se dan en el de la Ciudad del Vaticano:

✓ El territorio, que comprende una superficie de 44 hectáreas no


se halla sometido a ninguna otra potestad que no sea la del gobierno de la
Ciudad del Vaticano. (Por tanto, independiente de Italia y tiene su propio
espacio aéreo). (Situación particular de la Plaza de San Pedro).

27
✓ La población está formada por los ciudadanos que tengan su residencia
estable en la Ciudad del Vaticano.
✓ La organización política se identifica con un régimen de monarquía absoluta
electivo cuyos supremos poderes son ostentados por el Papa.
✓ Goza de independencia en el interior como en el exterior, pudiendo concluir
acuerdos con otros sujetos internacionales y gozando de derecho de
legación tanto activo como pasivo (enviar y recibir agentes diplomáticos).

1.20. Territorio sometido a fideicomiso.

Sistema de administración de determinados territorios por parte de un Estado


soberano, bajo la autoridad de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en
virtud de acuerdos especiales.

Sustituyó al antiguo Sistema de Mandatos.

Su regulación jurídica internacional se encuentra en el Capítulo XII (arts. 75 a 85)


de la Carta de las Naciones Unidas.

Los territorios sometidos al sistema se denominan fideicomisos.

Objetivos del régimen de administración fiduciaria son fomentar la paz y la


seguridad internacionales, promover el adelanto político, económico, social y
educativo de los territorios fideicomitidos y su desarrollo progresivo hacia el
gobierno propio o la independencia, teniendo en cuenta las circunstancias
particulares de cada territorio y de sus pueblos y los deseos libremente
expresados por los pueblos interesados, promover el respeto a los derechos
humanos y a las libertades fundamentales de todos y el reconocimiento de la
independencia de los pueblos del mundo, asegurando un tratamiento igual para
todos los miembros de las Naciones Unidas y sus nacionales en materias de
carácter social, económico y comercial, así como un tratamiento igual para dichos
nacionales en la administración de justicia.

28
El régimen de administración fiduciaria es de aplicación (art. 77.1 de la Carta) a
los territorios que se encontraran bajo mandato, a los separados
de Estados enemigos, como consecuencia de la II G.M. aquellos voluntariamente
colocados bajo este régimen por los Estados administradores.

Los territorios fideicomitidos tienen capacidad jurídica, no así de obrar,


encontrándose representados por la autoridad administradora, única que puede
ejercer el derecho de protección sobre los ciudadanos del fideicomitido a
terceros Estados.

El fideicomiso sobre un determinado territorio finaliza por su reconocimiento como


Estado independiente o la renuncia del fideicomisario a la administración
del fideicomiso, plantea dudas la posibilidad de privación del fideicomiso por la
organización de las Naciones Unidas.
La Asamblea General es ayudada para el desempeño de sus funciones relativas
al régimen de Administración fiduciaria por el Consejo de Administración
Fiduciaria, regulado en el Capítulo XIII de la Carta de las Naciones Unidas.

1.21. Territorios Internacionalizados.


1.22. El individuo.
1.23. Las organizaciones internacionales.

Una organización internacional es, por definición, toda asociación conformada


normalmente por sujetos de Derecho Internacional Privado, regulada por un
conjunto de normas propias, con miembros, alcance, o presencia internacional y
unos fines comunes. En el uso cotidiano, el término es generalmente reservado
para las organizaciones intergubernamentales como las Naciones Unidas,
el Consejo de Europa, o la Organización Mundial del Comercio, cuyos miembros
son Estados soberanos o de otras organizaciones intergubernamentales. Sin
embargo, ante la evolución y como producto de la globalización existe una
distinción reciente entre:

29
• Organización internacional pública, u organización intergubernamental (OIG).
• Organización internacional privada, u organización no gubernamental (ONG).

1.24. La sociedad de naciones.

La Sociedad de Naciones (SDN) o Liga de las Naciones fue un organismo


internacional creado por el Tratado de Versalles, el 28 de junio de 1919. Se
proponía establecer las bases para la paz y la reorganización de las relaciones
internacionales una vez finalizada la Primera Guerra mundial.

La SDN se basó en los principios de la cooperación internacional, arbitraje de los


conflictos y la seguridad colectiva. El Pacto de la SDN (los 26 primeros artículos
del Tratado de Versalles) fue redactado en las primeras sesiones de la
Conferencia de París por iniciativa del presidente de los Estados Unidos, Woodrow
Wilson.

El 15 de noviembre de 1920 se celebró en Ginebra la primera asamblea de la


sociedad, con la participación de 42 países.

Tras el final de la Segunda Guerra Mundial a mediados del siglo XX, la SDN fue
disuelta el 18 de abril de 1946, siendo sucedida por la Organización de las
Naciones Unidas (ONU). En realidad, no fue una sucesión de un organismo
internacional por otro. La experiencia de la Sociedad de las Naciones es el más
cercano a la actual ONU, pero dicho antecedente no fue ni siquiera mencionado
por los redactores de la Carta ya que, al querer reestructurar el mundo posbélico
de la Segunda Guerra Mundial, los Estados vencedores optaron por hacer
desaparecer la Sociedad de Naciones y crear una organización internacional
enteramente nueva.

✓ Motivos de la creación de la Sociedad de Naciones.

La Sociedad de las Naciones se fundó inmediatamente después de la Primera


Guerra Mundial. Constaba originalmente de 42 países, 26 de los cuales no eran
europeos. Alcanzó el número máximo cuando tuvo 57 países miembros. La
Sociedad se creó porque tras la contienda en Francia, el Reino Unido y
los EE.UU. la corriente de la Opinión pública creía que una organización mundial

30
de naciones podría conservar la paz y prevenir una repetición de los horrores de la
guerra de 1914 a 1918 en Europa, en vista que los pactos de
la diplomacia tradicional habían fracasado en este empeño. Entonces se creyó
que un órgano mundial eficaz parecía posible porque las comunicaciones habían
mejorado y existía una mayor experiencia de trabajo en conjunto en
organizaciones internacionales. La coordinación y la cooperación para el progreso
económico y social adquirirían importancia.

La creación de la Sociedad de Naciones tiene su origen en uno de los Catorce


Puntos de Woodrow Wilson para superar los efectos de la guerra y conseguir una
paz duradera. Fue una consecuencia a la reacción de las diferentes naciones
contra los horrores que provocó la Primera Guerra Mundial.4 Millones de muertos,
inválidos, población civil desplazada, pobreza, deuda de guerra, la caída de cuatro
imperios -el alemán, el austrohúngaro, el ruso y el otomano- que a su vez provocó
inestabilidad política. La Sociedad de Naciones pretendía impedir una repetición
de los hechos que dieron lugar a la guerra, como la falta de cooperación, la
existencia de pactos secretos entre estados o la ignorancia de los pactos
internacionales. Por eso se quiso crear un organismo a través del cual
las naciones pudiesen resolver sus disputas por medios pacíficos en lugar de
militares, evitando aquellas causas que llevaron a la guerra:

La propia exposición de motivos del Pacto de la Sociedad de Naciones proclama


Las Altas Partes contratantes: considerando que para fomentar la cooperación entre las naciones y
para garantizar la paz y la seguridad, importa: aceptar ciertos compromisos de no recurrir a la
guerra; mantener a la luz del día relaciones internacionales, fundadas sobre la justicia y el honor;
observar rigurosamente las prescripciones del Derecho internacional, reconocidas de aquí en
adelante como regla de conducta efectiva de los Gobiernos; hacer que reine la justicia y respetar
escrupulosamente todas las obligaciones de los Tratados en las relaciones mutuas de los pueblos
organizados; Adoptan el presente Pacto.
Exposición de motivos del Pacto de la Sociedad de Naciones 4

1.25. La organización de naciones unidad.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) o simplemente Naciones


Unidas (NN. UU.) es la mayor organización internacional existente. Se define

4
Oraá Oraá, Jaime; Gómez Isa, Felipe. «Capítulo 1. Organizaciones internacionales.». Textos básicos de
Derecho Internacional Público. Bilbao: Universidad de Deusto.

31
como una asociación de gobierno global que facilita la cooperación en asuntos
como el Derecho internacional, la paz y seguridad internacional, el desarrollo
económico y social, los asuntos humanitarios y los derechos humanos.

La ONU fue fundada el 24 de octubre de 1945nota 4 en San Francisco (California),


por 51 países, al finalizar la Segunda Guerra Mundial, con la firma de la Carta de
las Naciones Unidas.1

Desde su sede en Nueva York, los Estados miembros de las Naciones Unidas y
otros organismos vinculados deliberan y deciden acerca de temas significativos y
administrativos en reuniones periódicas celebradas durante el año. La ONU está
estructurada en diversos órganos, de los cuales los principales son: Asamblea
General, Consejo de Seguridad, Consejo Económico y Social, Secretaría
General, Consejo de Administración Fiduciaria y la Corte Internacional de Justicia.
La figura pública principal de la ONU es el Secretario General. El actual es Ban Ki-
moon de Corea del Sur, que asumió el puesto el 1 de enero de 2007,
reemplazando aKofi Annan.2

A fecha de 2013, la ONU posee 193 estados miembros, todos los


países soberanos reconocidos internacionalmente, más tres miembros en calidad
de observadores; la Ciudad del Vaticano, la Orden Soberana y Militar de Malta y
el Estado de Palestina. Otros estados independientes de facto como la República
de China-Taiwán o Kosovo no son miembros pues son considerados territorios en
disputa.

La sede europea (y segunda sede mundial) de la Organización de las Naciones


Unidas se sitúa en Ginebra, Suiza.

Los idiomas oficiales de la ONU son seis: árabe, chino


mandarín, español, francés, inglés y ruso.

1.26. Los órganos de las naciones unidas.5

5
http://www.un.org/es/mainbodies/

32
✓ Asamblea General: Establecida en 1945 en virtud de la Carta de las
Naciones Unidas, la Asamblea General ocupa un lugar central como
principal órgano deliberativo, de formulación de políticas y representativo de
las Naciones Unidas. La Asamblea está integrada por los193 Estados
Miembros de las Naciones Unidas y proporciona un foro para el debate
multilateral de toda la gama de cuestiones internacionales que abarca la
Carta. También desempeña un papel importante en el proceso de
establecimiento de normas y en la codificación del derecho internacional.

Órganos subsidiarios: Los órganos subsidiarios de la Asamblea General se


dividen en categorías: Comités, Comisiones, Juntas, Consejos y Grupos, y
Grupos de trabajo y otros.

Después de discutir los temas del programa, buscando siempre que sea
posible para armonizar los distintos enfoques de los Estados, los órganos
subsidiarios presentarán sus recomendaciones, por lo general en forma de
proyectos de resoluciones y decisiones, a una sesión plenaria de la
Asamblea para su consideración.

✓ El Consejo económico y social: El Consejo Económico y Social se


estableció en el marco de la Carta de las Naciones Unidas como principal
órgano para coordinar la labor económica, social y conexa de los 14
organismos especializados de las Naciones Unidas, las comisiones
orgánicas y las cinco comisiones regionales. También recibe informes de 11
fondos y programas. El Consejo Económico y Social actúa como foro
central para el debate de cuestiones internacionales de índole económica y
social y para la formulación de recomendaciones sobre políticas dirigidas a
los Estados Miembros y al sistema de las Naciones Unidas.

✓ Corte Internacional de Justicia: La Corte Internacional de Justicia, con


sede en La Haya (Países Bajos), es el órgano judicial principal de las
Naciones Unidas. Está encargada de decidir conforme al Derecho
Internacional las controversias de orden jurídico entre Estados y de emitir

33
opiniones consultivas respecto a cuestiones jurídicas que pueden serle
sometidas por órganos o instituciones especializadas de la ONU.

Su Estatuto forma parte integral de la Carta de las Naciones Unidas.

✓ Consejo de Seguridad: El Consejo de Seguridad tiene la responsabilidad


primordial, en virtud de la Carta de Naciones Unidas, de mantener la paz y
la seguridad internacionales. Una reforma del Consejo de Seguridad,
incluidos sus miembros se está considerando.

✓ Consejo de Administración Fiduciaria: El Consejo de Administración


Fiduciaria fue establecido por la Carta en 1945 para supervisar a escala
internacional los 11 territorios en fideicomiso confiados a la administración
de siete Estados Miembros y asegurarse de que se adoptaban las medidas
adecuadas para dirigir a los Territorios hacia el gobierno propio o la
independencia. La Carta autoriza al Consejo de Administración Fiduciaria a
considerar informes de las autoridades administradoras sobre el adelanto
político, económico, social y educativo de los pueblos de los Territorios, a
examinar las peticiones de los Territorios y a enviar misiones especiales a
ellos.

✓ Secretaria: La labor cotidiana de las Naciones Unidas está a cargo de su


Secretaría. La Secretaría presta servicios a los demás órganos principales
de las Naciones Unidas y administra los programas y las políticas que éstos
elaboran.

Las funciones de la Secretaría son tan variadas como los problemas que
tratan las Naciones Unidas. Incluyen desde la administración de las
operaciones de mantenimiento de la paz y la mediación en controversias
internacionales hasta el examen de las tendencias y problemas económicos
y sociales y la preparación de estudios sobre derechos humanos y
desarrollo sostenible.

34
✓ Repertorio de la práctica seguida por los órganos de las naciones
unidas: El Repertorio es una recopilación exhaustiva de las decisiones
de los órganos de las Naciones Unidas, junto con material conexo,
organizada por Artículo de la Carta, cuyo propósito es aclarar cuestiones de
aplicación e interpretación de la Carta.

1.27. Los organismos regionales.

La cooperación con las organizaciones regionales ha sido un referente del trabajo


de las Naciones Unidas, como se estipula en el Capítulo VIII de la Carta y en
numerosas resoluciones de la Asamblea General y el Consejo de Seguridad. En
muchos sentidos, las Naciones Unidas y las organizaciones regionales tienen
capacidades únicas y complementarias que, cuando se coordinan
adecuadamente, pueden contribuir de manera decisiva a la prevención y la gestión
de los conflictos armados.

En los últimos años, estas relaciones se han fortalecido y profundizado mediante


un amplio espectro de actividades, que incluyen el establecimiento de la paz y la
mediación en las crisis, el mantenimiento de la paz y la asistencia humanitaria.
Para apoyar el crecimiento de la cooperación en este campo, el Secretario
General, con el respaldo del Departamento de Asuntos Políticos, ha convocado a
lo largo de los años reuniones de alto nivel con los jefes de las organizaciones
regionales, para asegurar la coordinación y el entendimiento mutuo en los
imperativos operacionales, así como en las cuestiones de mediación estratégica, a
los que se enfrentan tanto las Naciones Unidas como sus asociados.

En el núcleo de su trabajo en la prevención de conflictos, la diplomacia preventiva


y la mediación, el Departamento de Asuntos Políticos está en contacto
permanente con sus homólogos en las organizaciones regionales para asegurar la
cooperación y la puesta en común de información sobre el país y las cuestiones
regionales de interés mutuo. En un número creciente de casos en los que las
organizaciones regionales o subregionales toman el liderazgo en el
establecimiento de la paz o en la diplomacia en las crisis de su zona,
35
frecuentemente las Naciones Unidas están presentes como socio, proporcionando
apoyo y consejo cuando se solicita.

El Departamento de Asuntos Políticos también ha llevado a cabo con regularidad


una serie de diálogos, destinados a mejorar el entendimiento mutuo de la
organización y estructura de la otra parte, revisar y mejorar las vías de
cooperación e idear recomendaciones en este aspecto. Estos diálogos, junto con
una comunicación y unas consultas habituales, son un continuo entre el
Departamento de Asuntos Políticos y organizaciones entre las que destacan la
Unión Africana (UA), la Unión Europea (UE) y la Organización de los Estados
Americanos (OEA). El Departamento de Asuntos Políticos también organiza una
reunión anual similar a nivel de personal, con los funcionarios competentes en la
materia de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa
(OSCE).

El Departamento de Asuntos Políticos también asiste en la creación de capacidad


regional, ya sea a través de proyectos centrados exclusivamente en la mediación,
o como parte de programas de asistencia para una creación más comprensiva de
capacidades. Esto incluye el Programa de Creación de Capacidad de 10 años
para la Unión Africana (A/61/630), que se fundó en 2006. Bajo el marco de este
programa, el Departamento de Asuntos Políticos ha trabajado junto con la Unión
Africana para dirigir sus necesidades en el área de cuestiones políticas y de
seguridad, incluyendo la prevención de conflictos y el apoyo a la mediación, la
asistencia electoral y el apoyo a los órganos políticos de la UA.

Para mejorar el entendimiento y conocimiento en el campo de la prevención de


conflictos y la mediación, el Departamento de Asuntos Políticos ofrece con
regularidad programas conjuntos de capacitación para el personal de las
organizaciones regionales y de las Naciones Unidas.6

1.28. Clases y efectos de la responsabilidad internacional.

6
http://www.un.org/es/dpa/regionalorg.shtml

36
1.30. Intervención.
1.29 La manifestación del Estado de guerra.

La declaración de guerra es una declaración formal mediante un documento, que


proviene de un Estado hacia otro, donde el primero declara el inicio de
hostilidades. En la actualidad, este hecho se concreta mediante un documento
formal, pero en la historia muchas veces se han iniciado guerras sin previo aviso.

Formalmente este documento de "Declaración de estado de guerra" puede estar


refrendado por la firma del gobernante o soberano, por el representante de los
poderes del Estado, el Senado o la cancillería del país involucrado. Además,
puede estar respaldado con la mención de los Tratados vigentes o disposiciones
legales que se hubiesen establecido internacional o nacionalmente y que se
entiendan vulnerados.

Este documento también tiene uso geopolítico, ya que, en ocasiones, cuando


durante una guerra una nación es derrotada por otra, muchas naciones declaran la
guerra al vencido como un acto de respaldo o sumisión ante el vencedor. Es el
caso de Argentina y de Chile que declararon en 1945 la guerra
a Alemania y Japón cuando éstas ya estaban prácticamente vencidas.

La declaración de un estado de guerra interno, tiene el carácter de Guerra Civil y


el gobierno puede, de ser necesario, convocar un estado de sitio para intentar
mantener el orden público.

Las causas más comunes de una Declaración de estado de guerra (denominadas


"Casus belli") son:

✓ Agresión al territorio, bienes o patrimonios de ciudadanos o ciudadanos de


un país o un territorio.

37
✓ Invasión, ocupación no autorizada o algún acto intrusivo.
✓ Actos hostiles relevantes por parte de un país que malogran un tratado
establecido o la convivencia armónica.
✓ Incumplimiento de tratados.
✓ Actos terroristas.
✓ Amenaza evidente sobre el bien nacional.
✓ Amenaza al orden interno.

La situación de guerra se da, muchas veces, por el fracaso de la


vía diplomática en la resolución de conflictos internacionales y representa la
imposibilidad de lograr un acuerdo de paz entre dos o más naciones beligerantes.
Con esto las parte beligerantes llaman a la movilización de sus fuerzas armadas y
a la iniciación de actos de guerra. La agresión y actos de asesinatos contra la
población civil son catalogados como Crímenes de Guerra o contra la humanidad.

Normalmente la cesación de estado de guerra no se estipula formal o


diplomáticamente, sino que se realiza como suspensión de hostilidades. En otras
ocasiones, los países en guerra firman mutuamente un acuerdo de paz en el que
se declara el fin de las hostilidades.

1.31. La doctrina Monroe y Simpson.

La Doctrina Monroe, sintetizada en la frase «América para los americanos», fue


elaborada por John Quincy Adams y atribuida a James Monroe en el año 1823.
Establecía que cualquier intervención de los estados europeos en América sería
visto como un acto de agresión que requeriría la intervención de Estados
Unidos.1 La doctrina fue presentada por el presidente James Monroe durante su
séptimo discurso al Congreso sobre el Estado de la Unión. Fue tomado
inicialmente con dudas y posteriormente con entusiasmo. Fue un momento
definitorio en la política exterior de los Estados Unidos. La doctrina fue concebida
por sus autores, especialmente John Quincy Adams, como una proclamación de
los Estados Unidos de su oposición al colonialismo.

38
1.32. El derecho de la guerra.
El Derecho de guerra es la parte del D.I. que trata de las relaciones entre
los Estados que se encuentran en estado formal de guerra o llevando a
cabo hostilidades reales en una guerra no declarada; constituye un vasto cuerpo
de normas consuetudinarias y establecidas en los tratados. Si bien muchas de las
normas sobre la manera de hacer la guerra pertenecen al más antiguo corpus iuris
gentium, el Derecho de guerra, en su forma actual es, principalmente,
un resultado de los hechos y experiencias del siglo XIX. Entre el siglo XIX y la
primera mitad del XX ese Derecho ha seguido un proceso
de codificación parcial por medio de diversos instrumentos, en especial las
Convenciones de Ginebra y de La Haya.

El desarrollo y la codificación parcial del Derecho de guerra, durante la segunda


mitad del siglo XIX y el comienzo del XX, han traído como consecuencia la
formación de ciertos principios, que son ahora la base de las regulaciones de la
guerra en el D.I.

1. Existe la proposición obvia de que la conducta de los beligerantes está sujeta a


las disposiciones del Derecho. En la guerra, la necesidad no elimina
las obligaciones y prohibiciones resultantes del Derecho de guerra. Ello se debe a
que tal Derecho toma en cuenta la necesidad militar y, en consecuencia, ésta no
regula el grado en que las disposiciones del Derecho deban o no aplicarse.
El Derecho de guerra no es ius dispositivum, sino ius cogens. Es cierto que
algunas de sus normas no rigen incondicionalmente sino sólo en la medida en que
lo permitan las necesidades de la guerra. Sin embargo, esta limitación -que debilita
considerablemente el imperio del Derecho en tiempos de guerra- debe
interpretarse restrictivamente, y se aplica sólo a las disposiciones que contienen
expresamente esa limitación (cfr. p. ej., los arts. 23 g, y 43 y 54 del R.G.T.).

Los últimos cincuenta años han sido testigos de la inobservancia o


del abandono de este principio en la práctica de los beligerantes. El proceso fue
iniciado durante la Primera Guerra Mundial: comienzo de guerras económicas

39
dirigidas contra pueblos enteros, guerra submarina ilimitada, uso de gases
y violación sistemática de ciertas disposiciones de los Convenios de La Haya. A
través de los conflictos aislados y localizados en la década de los treinta, el
proceso de menoscabar los principios fundamentales del Derecho de guerra
culminó en los abusos, ilegalidades y atrocidades de la Segunda Guerra Mundial.
Los juicios a los criminales de guerra, después de la última conflagración mundial,
constituyeron un esfuerzo importante por la reivindicación del D.I. de guerra. Al
mismo tiempo, estos juicios dieron ocasión al descubrimiento de una
impresionante cantidad de pruebas del incumplimiento de ese Derecho por parte
de muchos beligerantes. Es cierto que también se comprobó un número
considerable de casos de cumplimiento de sus obligaciones por parte de los
beligerantes. Lo importante y peligroso, sin embargo, es que los casos de
incumplimiento socavaron las bases del Derecho de guerra, mientras que los de
su observancia no pudieron salvarlo al menos de su parcial destrucción. Así, la
frecuente inobservancia de numerosas leyes de guerra constituyó un severo golpe
a la naturaleza del Derecho de guerra como ius cogens.

2. El progreso tecnológico y la invención de nuevas armas son más rápidos que


el desarrollo del Derecho y su codificación. Sin embargo, en los llamados casos no
regulados los beligerantes no tienen absoluta libertad de acción. Los Convenios de
La Haya de 1899 y 1907 sobre las leyes y costumbres de la guerra terrestre
contienen en sus preámbulos la llamada cláusula Martens (que podría regular el
uso de las nuevas armas), redactada en los siguientes términos: «En espera de
que pueda ser dictado un código más completo de las leyes de la guerra, las
Altas Partes o tratantes juzgan oportuno comprobar que en los casos no
comprendidos en las disposiciones reglamentarias adoptadas, las poblaciones y
los beligerantes quedan bajo la salvaguardia y el imperio de los principios
del Derecho de gentes, tal como resulta de los usos bélicos establecidos entre las
naciones civilizadas, de las leyes de la humanidad y de los dictados de la
conciencia pública».

El principio anterior es complementado por el artículo 22 del R.G.T. y artículo 35.1

40
del Protocolo Adicional de 1977, al declarar que los beligerantes no tienen
un derecho ilimitado en cuanto a la elección de medios para dañar al enemigo.

Una parte importante del Derecho de guerra terrestre y marítimo había sido
codificada antes del progreso tecnológico y de la introducción de los
nuevos métodos de lucha, durante la Primera Guerra Mundial y después de ella.
La guerra se mecanizó y entró en la era de la automatización. Mientras que las
leyes sobre la guerra bacteriológica y química funcionaron con éxito durante la
Segunda Guerra Mundial, las restricciones en los métodos de uso de
los submarinos no fueron observadas. En la guerra aérea, los beligerantes
actuaron como si cualquier modo de ataque al enemigo, incluyendo
su población civil, estuviera permitido. Al final de la guerra, se lanzaron bombas
atómicas sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki por la fuerza
aérea de Estados Unidos, y los alemanes hicieron uso de bombas V-2 desde el
continente hacia Inglaterra. Estos adelantos fueron un preludio de los progresos,
posteriores a 1945, en la fabricación de armas de destrucción masiva: bombas
atómicas, de hidrógeno y de neutrones y proyectiles y cohetes con cabeza
nuclear. Los Estados estaban ansiosos de tener nuevas armas en sus arsenales y
de emplearlas, pero no estaban muy dispuestos a someterlas
al principio moderador de que los medios de dañar al enemigo no son ilimitados en
el Derecho.

3. Íntimamente ligado al principio precedente, está el principio de humanidad. Sus


consecuencias son muchas. Se prohíbe a los beligerantes: «Emplear armas,
proyectiles o materias destinadas a causar males superfluos» (art. 23 e/R.G.T. y
art. 35.2 del Protocolo Adicional I).

En la conducción de las hostilidades, cada parte debe someter sus actividades a la


regla de que el uso de métodos para dañar al enemigo no deben ser
desproporcionados a los objetivos militares logrados a través de su empleo. A
las víctimas -heridos, enfermos y náufragos miembros de las Fuerzas Armadas, y
personas civiles- debe dárseles la mayor protección posible.

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El adelanto tecnológico hizo posible la guerra total, y la guerra total eliminó en
grado considerable el principio humanitario como factor restrictivo en el
comportamiento de los beligerantes. Nuevas armas que causan sufrimiento
innecesario -por ejemplo, los bombardeos con napalm- están todavía en uso. Las
armas nucleares, por la extensión de su capacidad destructora y su efecto sobre la
vida y la salud humanas, parecen estar en abierta contradicción con los dictados
de la humanidad misma. Pero algunos consideran discutible el problema.

4. El Derecho de guerra, tal como surgió de las ideas de la Revolución francesa y


del movimiento de codificación a comienzos del presente siglo, se basa en una
clara distinción entre las Fuerzas Armadas y la población civil, y entre
posiciones defendidas y no defendidas, mientras que el desarrollo de las técnicas
de guerra aérea llevó a la introducción de la distinción entre objetivos militares y
no militares. Las acciones militares sólo pueden dirigirse directamente
contra combatientes y objetivos militares.

La guerra total y las armas de destrucción en masa contradicen


el principio de tratamiento diferente a los participantes y a los no participantes en
las hostilidades. La guerra económica, los bloqueos para producir el hambre, los
bombardeos exterminadores, incluso la destrucción intencional de objetos civiles,
el torpedeo indiscriminado de barcos o el uso de cohetes de largo alcance y de
bombas atómicas contra territorio enemigo, sin hacer distinción de objetivos, son
todas ellas medidas de guerra que han acabado con la inmunidad de los civiles y
han destruido la distinción básica del Derecho de guerra, especialmente la
diferencia entre las Fuerzas Armadas y la población civil y entre los objetivos
militares y no militares. El Derecho basado en estas distinciones permanece
en vigencia (V. art. 48 del Protocolo I), pero no se cumple cuando llega a ser
puesto a prueba en la práctica de los Estados.

5. Uno de los principios más constantes del D.I., el principio de la efectividad,


exige que el jus in bello obligue no sólo al beligerante legal, sino también al que
inicie las hostilidades en contra de lo dispuesto por las reglas que regulan el ius ad

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bellum, esto es, al beligerante ilegal. Este principio ha
sido adoptado expresamente en los Convenios de Ginebra de 1949, con respecto
a las leyes humanitarias de guerra (art. 1: «Las Partes se comprometen a respetar
y hacer respetar el presente Convenio en todas las circunstancias»; art. 2: «El
presente Convenio se aplicará en caso de guerra declarada o de cualquier
otro conflicto armado») y en su Protocolo Adicional I (art. 1.1).

La conclusión, por lo tanto, es que en la era actual de adelantos tecnológicos y de


guerra total, muchas dificultades, a menudo insuperables, se interponen en el
camino de la total aplicación del Derecho de guerra. Sin embargo, en tiempo
de conflictos armados, ese Derecho -a pesar de lo imperfecto y poco adaptado
que está a las condiciones actuales- ejerce una influencia restrictiva benéfica en
las emociones de los hombres en armas y en los objetivos de los gobiernos. Antes
de que la paz se haya restablecido, el Derecho es a menudo el único elemento de
orden en las relaciones de las partes en guerra.

1.33. El Estado de preguerra.


1.34. La manifestación del Estado de preguerra.
1.35. Intervención.
1.36. Fuentes del derecho de la guerra.

Las modernas leyes de la guerra derivan de dos fuentes principales:

✓ Legislación mediante Tratados Internacionales (o convenciones) — ver más


abajo la sección llamada "Tratados internacionales sobre las leyes de
guerra".
✓ Costumbres. No todas las leyes de la guerra derivan o han sido
incorporadas en esos tratados que pueden hacer referencia a la
importancia que sigue teniendo el derecho consuetudinario. (ver Cláusula
Martens). Este derecho internacional consuetudinario está establecido por
la práctica general de las naciones, junto con su aceptación de que esa
práctica es requerida por la ley.

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El Derecho internacional humanitario consiste en los tratados (acuerdos
internacionales) que afectan directamente a las leyes de la guerra mediante la
unión de las naciones que consienten para lograr el consentimiento generalizado-
ver más abajo la sección llamada "Tratados internacionales sobre las leyes de
guerra".

Lo contrario de las leyes positivas de la guerra es el derecho consuetudinario de la


guerra, muchas de las cuales fueron exploradas durante los Juicios de Núremberg.
Estas leyes definen los derechos permisivos de los estados, así como
las prohibiciones en su conducta cuando se trata de fuerzas irregulares de los
países no firmantes.

El Código Lieber, promulgado por la Unión durante la Guerra Civil


Estadounidense, fue fundamental en el desarrollo de las leyes de la guerra
terrestre.6 El historiador Geoffrey Best llama el período comprendido entre los
años 1856 a 1909 las leyes de guerra "la época de la más alta reputación.” 7 El
aspecto de la definición de este período fue el establecimiento, por los estados, de
una base positiva legal o legislativa (es decir, por escrito), que sustituyó un
régimen basado principalmente en la religión, la caballerosidad y las
costumbres.8 Es durante esta era "moderna" que las conferencia internacionales
se convirtieron en el foro de debate y de acuerdo entre los estados, y los "tratados
multilaterales" sirvieron como mecanismo positivo para su codificación.

Además de las sentencias en los Juicios de Núremberg según "La Ley de


Crímenes de Guerra y Crímenes Contra la Humanidad" 9 celebrados, bajo las
directrices de los Principios de Núremberg que, como los tratados de la
Convención de La Haya de 1907, después fueron ampliamente aceptados por
"todas las naciones civilizadas" por cerca de medio siglo, y eran por aquel
entonces parte de las leyes consuetudinarias de la guerra y vinculantes para todas
las partes, tanto si eran signatarios del tratado específico como si no.

Las interpretaciones del derecho internacional humanitario pueden cambiar con el


paso del tiempo y esto también afecta a las leyes de la guerra. Por ejemplo, Carla,

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la fiscal jefe del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia señaló en el
año 2001 que, si bien no hay tratado de prohibición específica sobre el uso
de uranio empobrecido en proyectiles, hay un debate científico en desarrollo y
expresó su preocupación por el efecto de la utilización de proyectiles de este tipo y
que es posible que en el futuro, puede haber un consenso en los círculos jurídicos
internacionales en que el uso de proyectiles de este tipo violan los principios
generales del derecho aplicable al uso de armas en los conflictos armados. 10 Esto
es posible porque en el futuro puede ser una opinión consensuada de que los
proyectiles de uranio empobrecido infringen uno o más de los siguientes tratados:
la Declaración Universal de los Derechos Humanos; la Carta; la Convención contra
el Genocidio; la Convención contra la tortura; los Convenios de Ginebra como
el Protocolo I; la Convenio sobre Ciertas Armas Convencionales del año 1980;
la Convención sobre Armas Químicas, y la Convención sobre la Protección Física
de Material Nuclear.

1.37. Comienzo y fin de la guerra.


1.38. La responsabilidad penal internacional.

El Derecho Penal Internacional es la rama del Derecho que define los crímenes
internacionales ( principalmente, genocidio, crimen de guerra, crímenes contra la
humanidad y crimen de agresión ) y regula el funcionamiento de
los tribunales competentes para conocer de los casos en los que los individuos
incurran en responsabilidad penal internacional, imponiendo las sanciones que
correspondan. El surgimiento de esta rama supone una importante evolución
respecto del Derecho internacional clásico, que era esencialmente interestatal y no
consideraba a la persona como sujeto de Derecho internacional. La
responsabilidad individual es independiente de la responsabilidad internacional del
estado.1

El principal órgano del Derecho Penal Internacional es la Corte Penal


Internacional, el primer tribunal de justicia penal internacional permanente, creado
en 1998 a través del Estatuto de Roma. La Corte tiene sede en La Haya.

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La Corte Penal Internacional (llamada en ocasiones Tribunal Penal Internacional)
es un tribunal de justicia internacional permanente cuya misión es juzgar a las
personas acusadas de cometer crímenes de genocidio, de guerra, de agresión
y de lesa humanidad. Es importante no confundirla con la Corte Internacional de
Justicia, órgano judicial de Naciones Unidas, ya que esta tiene personalidad
jurídica internacional, y no forma parte de las Naciones Unidas, aunque se
relaciona con ella en los términos que señala el Estatuto de Roma, su norma
fundacional. Tiene su sede en la ciudad de La Haya, en los Países Bajos.

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