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¿Por qué los mercados deben ser eficientes?

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“Los mercados activos, como la Bolsa de Valores de Nueva York, son eficientes porque
están integrados por muchos inversionistas racionales y muy competitivos que reaccionan
de manera rápida y objetiva a la nueva información. Los inversionistas, en busca de
beneficios de mercado compiten intensamente por la nueva información que realiza
análisis muy minuciosos. La hipótesis de mercados eficientes HME (EMH, efficient
market hypothesis), que es la teoría básica que describe el comportamiento de estos
mercados tiene varios supuestos:
1. Hay muchos inversionistas expertos y competitivos que realizan valúan y
negocian activamente un título en particular. Ninguno de estos negociantes
individuales puede afectar por sí mismo el precio de un título.
2. La información está ampliamente disponible para todos los inversionistas más o
menos al mismo tiempo y ésta información es prácticamente “gratuita” o casi
gratuita.
3. La información sobre acontecimientos, como huelgas, accidentes industriales y
cambios en la demanda de productos tienden a surgir al azar.
4. Los inversionistas reaccionan en forma rápida y exacta a la nueva información,
haciendo que los precios se ajusten de manera rápida y, en promedio, exacta.
La evidencia predominante es que, en su mayor parte, los mercados de valores muestran
de hecho estas características.
Niveles de Eficiencia del Mercado
La hipótesis de mercados eficientes tiene que ver con la información no sólo con el tipo
y la fuente de información sino también con la calidad y velocidad con la que se difunden
entre los inversionistas. Es conveniente analizar la HME en tres categorías o formas
agregadas:
 Únicamente los precios pasados.
 Los precios pasados más otros datos públicos.
 Los precios pasados y los datos públicos más la información privada
1. Forma Débil
La forma débil de la HME sostiene que los datos pasados sobre los precios de las acciones
no son útiles para predecir las variaciones de precios futuras.
Si los precios siguen una caminata aleatoria, entonces las variaciones de precios se
presentan al azar con el paso de tiempo. La variación de precios actual no se relaciona
con la de ayer ni con la de ningún otro día del mismo modo que cada paso de un hombre
ebrio no se relaciona con sus pasos anteriores. Si la nueva información llega al azar,
entonces, los precios variarán de manera aleatoria.
Algunos han afirmado que es posible obtener beneficios de “tendencias” en el precio de
una acción. Argumentan que cuando el precio de una acción comienza a subir, seguirá
subiendo durante cierto periodo desarrollando impulso. Si usted pudiera detectar una
tendencia con base únicamente en los precios pasados, podría desarrollar una estrategia
de negociación que generara beneficio. Los resultados de investigaciones muy cuidadosas
sugieren que sí existe el impulso en los precios de las acciones y que si los inversionistas
negocian rápidamente al inicio de la tendencia se pueden obtener grandes beneficios. Sin
embargo, hay un problema: además de detectar una tendencia (lo que no es una tarea
fácil), un inversionista tendría que realizar muchas transacciones. Por lo tanto, cuando
las comisiones se contabilizan, la persona que probablemente obtendría el beneficio será
el corredor.
Se han probado muchas otras reglas de negociación para determinar si es posible obtener
beneficios examinando las variaciones de precios pasadas y hasta muy poca evidencia de
que una regla de negociación basada únicamente en datos pasados de precios pueda
superar a una simple estrategia de comprar y mantener.”
2. Forma Semi-Fuerte
3. Forma Fuerte
La forma fuerte de HME sostiene que no hay información, pública o privada, que permita
que los inversionistas ganen de manera consistente rendimientos anormalmente grandes.
Afirma que los precios de las acciones se ajustan inmediatamente a cualquier
información, incluso si no está disponible para cada inversionista. Esta forma extrema de
la HME no ha recibido apoyo universal.
Un tipo de información privada es la que obtienen empleados corporativos como
funcionarios o directores de una corporación, quienes tienen acceso a información valiosa
sobre las principales decisiones estratégicas y tácticas que toma la empresa.
También posee información detallada acerca del estado financiero de la empresa que
puede no estar disponible para otros accionistas. Los empleados corporativos pueden
negociar legalmente acciones de su empresa si reportan mensualmente las transacciones
ante la Comisión de Valores y Bolsa (SEC). Esta información se hace pública
generalmente después de varias semanas. Casi todos los estudios sobre empleados
corporativos muestran que éstos pueden obtener beneficios anormalmente grandes
cuando venden las acciones que tienen de su empresa. Por supuesto, esto es contrario a
lo que usted esperaría encontrar si la forma fuerte de HME fuera cierta.
En ocasiones otros participantes de mercado posees información interna (privada)
obtenida ilegalmente. Con esta información logran una ventaja injusta que les permite
ganar un rendimiento excesivo. Evidentemente, los que negocian títulos con base en
información interne ilegal tienen una ventaja injusta. La investigación empírica ha
confirmado que los que poseen información interna tienen, de hecho, la oportunidad de
ganar un rendimiento excesivo, pero esto podría implicar un precio terriblemente alto,
como pasar un tiempo en prisión si son descubiertos.

(Joehnk, 2009)

Teoría de Mercados Eficientes


“Esta teoría se basa en la premisa de que en cualquier momento, el precio de un activo ya
tiene asimilado todo su valor, y que el mercado, por su eficiencia, ya asumió en el precio
todas las tendencias pasadas y todas las noticias más relevantes y las presiones que lo
afectan.
Se considera que el mercado se ajusta solo y de manera automática de acuerdo con la
información más reciente que maneja del activo, pero la premisa es que la información
debe ser verdadera, fidedigna, oportuna y completa.
La razón por la cual la información debe tener estas características es porque no se pueden
tomar decisiones basadas en rumores o las especulaciones de los mercados, sino por lo
que es cierto y real. Por ende, debe ser verdadera, pero también tiene que ser fidedigna
para que sea creíble y completa a fin de tomar las mejores decisiones bajo las nuevas
circunstancias.
Además, la información tiene que ser oportuna porque el mercado se nutre de las últimas
noticias en el momento que ocurren; imagínese de qué le sirve a un inversionista enterarse
de algún nuevo descubrimiento –muy innovador por cierto- de una empresa que cotiza
sus acciones en la bolsa, un mes después de ocurrido, al momento mismo de hacer pública
esa noticia los demás inversionistas ya hicieron uso de esa información y ¡ya hicieron
subir el precio de la acción!
Esta teoría considera que todo lo interesante que pudiera ocurrirle a una empresa, es
conocido por los inversionistas apenas sucede y ellos van a tomar sus decisiones (de
compra o venta) basados en las últimas noticias.
La teoría de mercados eficientes considera que todo lo que ya pasó este momento ya ha
sido tomado en cuenta en el precio actual del activo y ya lo tiene reflejado, por lo que le
resta total importancia al historial pasado del precio, a las tendencias y a los estudios
fundamentales. Considera que los precios del momento ya reflejan todo lo que deberían
y, por ende, se producen ajustes –de precio- instantáneos en base a la nueva y última
información disponible por los mercados al momento mismo en que este se da.
Según los estudiosos de la teoría, rescatada en las décadas de 1960 y 1970 por conocida
desde principio del siglo XX como teoría de la especulación, los análisis técnicos y
fundamental no tienen tanto sentido, ya que los mercados se basan en la última
información, y tienen asumido todo lo nuevo que de alguna manera influencian los
precios.
Sus seguidores aconsejan que la mejor estrategia para el inversionista es comprar o vender
el activo en el preciso momento en que se produce y dar a conocer la información
relevante al título, es decir, vender sobrevaluado comprar subvaluado y acudir al arbitraje.
La gran pregunta a hacerse es si el ser humano está listo para operar limpiamente, sin
hacer uso de información privilegiada o confidencial: ¿Seremos capaces de abstenernos
de invertir en una acción si obtenemos de antemano el dato que va a hacer trepar su precio
al cielo? ¿Acaso todos los inversionistas cuentan con los mismos conocimientos para
entender y analizar la información que está disponible para todos? ¿Es posible que todos
los inversionistas cuenten con la última información al mismo tiempo que esta se da a
conocer? ¿Acaso todo el universo de inversionistas está adentro de la misma manera a
sus inversiones?
Estas son solo algunas preguntas que se hacen quienes desconfían de esta teoría, sin
embargo, es muy cierta y valedera sucede en los mercados y es muy útil a la hora de
escoger los activos para los portafolios de inversión.”
(Geller, 2013)