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CIUDADANO

JUEZ DISTRIBUIDOR DE MUNICIPIO ORDINARIO Y EJECUTOR DE MEDIDAS

DE LOS MUNICIPIOS SIMÓN RODRÍGUEZ Y SAN JOSÉ DE GUANIPA DE LA

CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO ANZOÁTEGUI.

Yo, JOSÉ ALBERTO RIVAS TIAPA, mayor de edad, venezolano, soltero,

domiciliado en Anaco, Estado Anzoátegui, titular de la Cédula de Identidad

número V.-10.062.503, domiciliado en la Calle 22 Sur, número 70, Pueblo Nuevo

Sur de la ciudad de El Tigre del estado Anzoátegui, asistido por LUISA

CANDALLO VELÁSQUEZ, abogado en ejercicio, inscrita en el Instituto de

Previsión Social del Abogado bajo el número 12.786, titular de la Cédula de

Identidad número V.- 3.414.743, domiciliada en la Calle Urdaneta número 3-22,

Anaco, estado Anzoátegui, ante usted ocurro para exponer: Para fines legales

que me interesa, a objeto de que el Tribunal declare que soy junto con mis dos

(02) hermanas, ESTHER GRACIELA TIAPA DE PINO y LISBELY ANDREINA

AURORA HERRERA TIAPA, domiciliadas en la Avenida Francisco Fajardo, Calle

García, cruce con Calle Doña Emilia El Valle del Espíritu Santo, Municipio García,

estado Nueva Esparta y en la citada Calle 22 Sur, número 70, Pueblo Nuevo Sur

de la ciudad de El Tigre del estado Anzoátegui, titulares de las Cédulas de

Identidad número V.- 12.015.757 y V.- 15.376.383, respectivamente ÚNICOS Y

UNIVERSALES HEREDEROS de la ciudadana CARMEN ESTHER TIAPA

PÉREZ, quien era venezolana, mayor de edad, divorciada, titular de la Cédula

de Identidad número V.-4.005.341; quien estuvo domiciliada en la Calle 22 entre

Séptima y Octava Carreras número 70, Pueblo Nuevo Sur, de la ciudad de El

Tigre del estado Anzoátegui; y quien falleciera el veinte y siete (27) de mayo de

dos mil diez y siete (2.017) a consecuencia de METÁSTASIS PLEVIAL Y

PERICARDIA, según certificación médica expedida por el Doctor VENERO

KELVIN, titular de la Cédula de Identidad V.- 14.948.801, Hospital Felipe

Guevara Rojas de El Tigre, estado Anzoátegui. Pido a usted se sirva tomar

declaración a los testigos que oportunamente presentaré por ante este


Despacho para que previa las formalidades de Ley declaren a tenor del

siguiente interrogatorio:

PRIMERO: Si me conocen suficientemente de vista, trato y comunicación e

igualmente si conocen a mis hermanas ESTHER GRACIELA TIAPA DE PINO y

LISBELY ANDREINA AURORA HERRERA TIAPA, desde hace varios años.

SEGUNDO: Si saben y le consta que la fallecida CARMEN ESTHER TIAPA

PÉREZ, vivía en la Calle 22 entre Séptima y Octava Carreras número 70, Pueblo

Nuevo Sur, de la ciudad de El Tigre del estado Anzoátegui.

TERCERO: Si saben y le consta que la fallecida CARMEN ESTHER TIAPA

PÉREZ, tenía tres (03) Hijos que llevan por nombre JOSÉ ALBERTO RIVAS

TIAPA, ESTHER GRACIELA TIAPA DE PINO y LISBELY ANDREINA AURORA

HERRERA TIAPA.

CUARTO: Si saben y les consta que la ciudadana CARMEN ESTHER TIAPA

PÉREZ, falleció el veinte y siete (27) de mayo de dos mil diez y siete (2.017); a

consecuencia de: metástasis plevial y pericardia, certificación medica


expedida por el Doctor VENERO KELVIN, Hospital Felipe Guevara Rojas de El

Tigre

QUINTO: Si saben y les consta que la fallecida estuvo casada con el ciudadano

RAMÓN VALMORE HERRERA MEDINA, domiciliado en El Tigre estado

Anzoátegui, titular de la Cédula de Identidad número V.- 3.656.471, de quien se

divorció el veinte y uno (21) de noviembre de dos mil uno (2.001), según

sentencia de divorcio dictada por el Juzgado Segundo de Primera Instancia en lo

Civil, Mercantil, Agrario, del Tránsito y del Trabajo, de la Circunscripción Judicial

del estado Anzoátegui.

SEXTO: Que los testigos den razón fundada de sus dichos.

Pido al Tribunal que conforme a lo expuesto y con fundamento en la declaración

de los testigos, se pronuncie sobre esta solicitud y declare ÚNICOS y

UNIVERSALES HEREDEROS de la ciudadana: CARMEN ESTHER TIAPA

PÉREZ, a mi persona JOSÉ ALBERTO RIVAS TIAPA y a mis citadas dos

hermanas ESTHER GRACIELA TIAPA DE PINO y LISBELY ANDREINA

AURORA HERRERA TIAPA. Acompaño los siguientes documentos: Copia del

Acta de Defunción de la Fallecida CARMEN ESTHER TIAPA PÉREZ (“A”),

Partidas de Nacimientos (“B”), (“C”) y (“D”) y (“E”), sentencia de divorcio.

El Tigre, diez y nueve de junio de dos mil diez y siete.

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EL SOLICITANTE LA ABOGADO ASISTENTE

actuando con el carácter de demandado en el juicio que por resolución

de contrato me tiene intentado la ciudadana Andrea Tibisay Pérez

Guillén, mayor de edad, venezolana, divorciada, domiciliada en Anaco,

Estado Anzoátegui, titular de la Cédula de Identidad número V.-

10.838.894, asunto principal BP12-V-2017-000060, ante usted ocurro

para contestar la demanda lo cual hago en los términos siguientes:

SOBRE LA MANERA DE CONTESTAR LA DEMANDA

De conformidad con el artículo 474 de la Ley Orgánica para la Protección de

Niños, Niñas y Adolescentes (LOPNNA) se contradice la demanda en parte y

para ello se pasa de seguidas a establecer los hechos que se admiten y

aquéllos que se rechazan.

I.1.- HECHOS QUE SE ADMITEN

Que hubo un vínculo matrimonial civil entre JOHNNY RAFAEL PATETE

GUILLÉN y ANDREA TIBISAY PÉREZ GUILLÉN, probado con la partida

del estado civil que se anexó al libelo con la letra “B”.

Que se procrearon cuatro (4) hijos: ANDREINA JOSEFINA, JOHAN

ANDRÉS, YOLIMAR DE LOS ÁNGELES, estos mayores de edad y la hija

menor de edad de nombre ANDRELIMAR PAOLA.

Que el vínculo del matrimonio se disolvió por sentencia de divorcio que se

anexó al libelo con la letra “L”.


Que se celebró un convenio de partición y liquidación de la comunidad

conyugal que existió entre JOHNNY RAFAEL PATETE GUILLÉN y

ANDREA TIBISAY PÉREZ GUILLÉN, cuyo documento autenticado ante la

Notaría Pública de Anaco, en fecha veinte y nueve (29) de abril de dos mil

quince (2.015), anotado bajo el número 51, Tomo 52 de los libros de

autenticaciones llevados por esa Notaría, se anexó al libelo marcado con

la letra “M”.

Que JOHNNY RAFAEL PATETE GUILLÉN pagó a ANDREA TIBISAY

PÉREZ GUILLÉN la cantidad de CUATRO MILLONES DE BOLÍVARES

(Bs. 4.000.000,00) así:

El primer pago lo recibió, el día del otorgamiento de dicho documento ante

la Notaría Pública de Anaco, por la cantidad de Dos Millones de Bolívares

(Bs. 2.000.000,00) mediante cheque de gerencia no endosable, cuenta

número 0114-0151-11-151080507773 número de cheque 39872035, emitido

el quince (15) de abril de dos mil quince (2.015). BANCARIBE. Banco del
Caribe, C.A., Banco Universal. El Segundo Pago correspondiente a un (01)

mes de la fecha cierta, por la cantidad de Dos Millones de Bolívares (Bs.

2.000.000,00, también fue recibido por ANDREA TIBISAY PÉREZ

GUILLÉN.

I.2.- HECHOS QUE NO SE ADMITEN

Que los bienes que a continuación se describen, aun cuando hayan sido

adquiridos durante la vigencia del matrimonio civil entre JOHNNY

RAFAEL PATETE GUILLÉN y ANDREA TIBISAY PÉREZ GUILLÉN, sean

propiedad de la comunidad conyugal.

1) UN EDIFICIO DE DOS PLANTAS, denominado GSP, que sirve de

oficina a la empresa mercantil GRUPO SERVICIOS DE PRODUCCIÓN

TECNOLE CGSP-TECNOLE, C.A., situada en la Calle Los Cedros, Sector El

Paraíso, Anaco, Estado Anzoátegui. VALORADO EN LA CANTIDAD DE

CIEN MILLONES (Bs 100.000.000,00), CITADO POR LOS COMUNEROS

EN EL DOCUMENTO DE PARTICIÓN Y LIQUIDACIÓN.

2) UN GALPÓN, situado en la Calle Los Cedros, Sector El Paraíso, Anaco,

Estado Anzoátegui, donde la empresa ejecuta el trabajo contratado con

PDVSA. VALORADO EN LA CANTIDAD DE CINCUENTA MILLONES DE

BOLÍVARES (Bs 50.000.000,00).

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3) VEHÍCULO: Clase: CAMIONETA; Tipo: PICK-UP D/CABINA; Uso: CARGA Marca:

CHEVROLET; Modelo: LUV / 4X4 CDT/A C/A; Año: 2012; Color: PLATA; Placas:

A45AP5V; Serial del Motor: 297981; Serial N.I.V: BZCPSSZ4CG40651 ó, Serial de

Carrocería: N/A; Uso: CARGA. VALORADO EN LA CANTIDAD DE QUINCE

MILLONES DE BOLÍVARES (Bs.15.000.000,00). El cual acompañó con el

libelo de la demanda marcado con la letra “H”.

4) VEHÍCULO: Clase: CAMIONETA; Tipo: PICK-UP; Uso: CARGA Marca: FORD;

Modelo: RANGER 2.3 MAN; Año: 2008; Color: PLATA; Placas: A45AP5V;

Serial del Motor: 8J111374; Serial N.I.V: 8AFER 1 2A568 J111374, Serial de

Carrocería: 8AFER12A568J111374; Uso: CARGA. VALORADO EN LA

CANTIDAD DE DIEZ MILLONES DE BOLÍVARES (Bs. 10.000.000,00).

El cual acompañó con el libelo de la demanda marcado con la letra “I”.

5) VEHÍCULO: Clase: CAMIONETA; Tipo: PICK-UP D/CABINA; Uso: CARGA

Marca: FORD; Modeló: RANGER 2.3L MAN ; Año: 2007; Color. BLANCO;

Placa: A36AS71; Serial del Motor: 7J071525; Serial N.I.V: BAFDR1

#A47J071 525y, Serial de Carrocería: BAFDR1 2A47J071 525; Uso: CARGA.

VALORADO EN LA CANTIDAD DE OCHO MILLONES DE BOLÍVARES

(Bs. 8.000.000,00). El cual acompañó con el libelo de la demanda

marcado con la letra “J”.

Por supuesto, por argumento a contrario, los bienes no relacionados en este

punto sí pertenecen en plena propiedad a la comunidad conyugal y, por ello,

fueron objeto de partición y liquidación amigable como admiten las partes.

Que el texto transcrito como el convenio de partición y liquidación de la

comunidad haya sido citado “textualmente”, valga la redundancia, por la

parte actora.

Dicha cita está sesgada, mutilada y, por ende, descontextualizada.

Así, cuando el demandante al hacer la cita de la obligación asumida por

ANDREA TIBISAY PÉREZ GUILLÉN cuya prestación es la de entregar la

casa situada en la calle Los Cedros, sector El Paraíso, vía Los Pilone, en la

ciudad de Anaco, Municipio Anaco del Estado Anzoátegui, la cual habitaba


para la fecha de la celebración del convenio de partición y liquidación de

la comunidad conyugal y le fue adjudicada a JOHNNY RAFAEL PATETE

GUILLÉN, dice en la demanda:

“Tal entrega debe hacerla para el momento, cuando se le pague la suma

de Nueve Millones Quinientos Mil Bolívares (Bs. 9.500.000,00)…”.

Ahora bien, la verdad escriturada es como sigue:

“Tal entrega debe hacerla para el momento cuando se le pague a siete

(07) meses de la fecha cierta Dos Millones de Bolívares (Bs.

2.000.000,00). Para el supuesto de que incumpla esta obligación el

comunero suspenderá tal pago y los demás hasta que cumpla con la

obligación aquí contraída”.

SOBRE EL OBJETO DE LA PRETENSIÓN DEL DEMANDANTE

El objeto de la pretensión lo afirma el actor de la manera siguiente:

“Ahora bien, con respecto a los demás pagos a que se obligó el comunero

Johnny Rafael Patete Guillén…, no fueron cumplidos…, hasta el


momento en que se interpone la demanda, no ha dado cumplimiento a la

obligación contraída en el convenimiento, como lo es el pago de la

totalidad de los NUEVE MILLONES QUINIENTOS MIL BOLÍVARES (Bs.

9.500.000,00), siendo esta la principal obligación contraída por el

comunero en el convenimiento celebrado por ante la Notaría Pública de

Anaco, en fecha 29 de abril de 2.015”.

“Ahora bien, como el ciudadano Johnny Rafael Patete Guillén, no

cumplió en forma alguna su obligación…es por lo que procedo a

demandar, la resolución del convenimiento anteriormente señalado”.

El demandante finaliza con la petición siguiente:

“Por todas las consideraciones de hecho y derecho anteriormente

expuestas, en mi carácter de ex cónyuge y comunera, ocurro para

demandar lo siguiente:

PRIMERO: En la RESOLUCIÓN DEL CONVENIMIENTO de partición y

liquidación amigable de los bienes de la comunidad conyugal…”.

SEGUNDO: como consecuencia declare, que el convenimiento de

partición y liquidación amigable de los bienes de la comunidad

conyugal…, queda sin efecto jurídico para las partes contratantes”.

SOBRE EL RECHAZO DE LA PRETENSIÓN DE LA DEMANDANTE

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Como quedó dicho, el actor pretende la resolución del convenio de partición

y liquidación amigable celebrado por las partes, porque entiende que el

demandado incumplió con la obligación de pagar, la cuantificación en dinero

en que se tradujo el derecho de la ex cónyuge ANDREA TIBISAY PÉREZ

GUILLÉN en relación con su participación en la comunidad conyugal.

En este aspecto se contradice la demanda en todo, en los hechos,

radicalmente falsos e inexactos, y, en consecuencia, indeducible el

derecho que de los mismos aspira derivarse, derecho que no existe; a ello

se opone una cuestión jurídica previa que fulmina la posibilidad del

pronunciamiento judicial sobre el fondo del asunto debatido.

CUESTIÓN JURÍDICA PREVIA

Como sostiene doctrina nacional autorizada la pretensión procesal es la

petición dirigida al juez para que dicte una resolución con autoridad de

cosa juzgada y reconozca un interés jurídico de un sujeto frente a otro.

Cfr. RENGEL ROMBERG, Arístides. Tratado de Derecho Procesal Civil

Venezolano. Tomo II, Editorial Arte, Caracas 1995, p. 109.

Pero, la pretensión procesal entendida como petición no se puede

establecer en la simpleza de la petición misma; es necesario que el

juzgador la interprete en función de la fundamentación que el actor haya

establecido en la demanda. Ibídem, p. 112.

En función de esa interpretación el juez debe determinar si el objeto del

litigio o pretensión debe ser conocida en el mérito, es decir, si la petición

puede ser atendida en la sentencia para poder hacer un pronunciamiento

de fondo acerca de la procedencia de la demanda.

En el caso concreto se está en presencia de un convenio de partición y

liquidación de una comunidad. Ello implica que conforme a lo establecido

en el artículo 1.116 del Código Civil, la partición no es título traslativo de

propiedad, sino declarativo de la propiedad. Cada comunero se considera

propietario desde el nacimiento de la comunidad conyugal u ordinaria y

no desde la celebración del convenio de partición y liquidación.


Ese carácter declarativo de la partición es de vital importancia para la

procedencia de la acción resolutoria, en el sentido de que la resolución,

por naturaleza, es constitutiva de derechos por lo que resulta antinómico

crear un vínculo jurídico mediante un convenio de partición y que exista la

posibilidad de extinguir ese vínculo, por la declaratoria de su resolución.

Por definición la resolución es un medio de terminación de los contratos

bilaterales, es decir, en la partición –como en cualquier otro contrato o

convenio- las partes vuelven a la misma situación en que se encontraban

antes de contratar y se extinguen todas las obligaciones asumidas por

ellas. En fin, la partición se hace ineficaz.

Pero, esa ineficacia de la partición no puede ser declarada a través de la

acción resolutoria. Así lo expone la doctrina:

“La ineficacia de la partición no sigue exactamente las mismas reglas

atinentes a la ineficacia del negocio jurídico en general, pues el legislador

–por una serie de razones- se esfuerza en mantener su validez y vigencia.


En efecto, la consecuencia fundamental de la ineficacia de la división de

la herencia, es la reaparición del estado de indivisión entre los sucesores

del causante, lo cual no es deseable ni conveniente para nadie…” Vid.

LOPEZ HERRERA, Francisco. Derecho de Sucesiones. Tomo II. 2ª edición.

UCAB, Caracas 1997, p. 403.

Al reafirmar el efecto declarativo de la partición el mismo autor patrio

sostiene: “En resumen, la división de la herencia no es un acto traslativo o

atributivo de derechos y, precisamente por eso, no es de naturaleza

contractual, ni siquiera cuando se trata de partición amigable”. Ibídem, p.

381.

Por tanto, al no ser un contrato la partición ella no puede ser resuelta no

solamente por las graves consecuencias que podría acarrear, sino por ese

mismo hecho de no tener carácter contractual. Ibídem, p. 413.

Con base en lo anterior se le solicita al juzgador que declare con lugar la

cuestión jurídica previa y no pase a conocer el fondo del debate, ante la

imposibilidad jurídica de pronunciarse sobre la resolución de la partición y

las consecuencias negativas que tal declaración generaría, las cuales no

son queridas por el legislador civil.

SOBRE EL RECHAZO DE LA CUESTIÓN JURÍDICA DE FONDO

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Para el caso de que el Tribunal no acogiera la defensa expuesta en la

cuestión jurídica previa, se rechaza la demanda de resolución.

De tratarse la partición amigable como un contrato sinalagmático perfecto,

en el que la obligación de una de las partes tiene su causa en la prestación

de la otra parte, en el caso concreto el demandado opone a la demanda la

excepción de contrato no cumplido, no sólo con fundamento en el artículo

1.168 del Código Civil, sino por haberse pactado así expresamente por las

partes.

Para justificar la procedencia de la excepción de contrato no cumplido en

los juicios de resolución de contrato, se invoca reciente doctrina sentada

por la Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia, en sentencia de

05/05/2017:

“…no puede esta Sala de Casación Civil dejar de hacer las siguientes

consideraciones con relación a la procedencia de la exceptio non

adimpleti contractus como defensa oponible en los casos que lo

peticionado sea la resolución contractual –acción resolutoria-…”

“…Tales reflexiones motivan a esta Sala, en reforzamiento de la regla

jurídica Pacta Sunt Servanda, y en atención a las consecuencias que se

produjeron en el presente caso, a establecer la aceptación de la excepción

de contrato no cumplido como defensa en las acciones por resolución de

contrato, por considerarse que la excepción de incumplimiento contractual

no pretende el término del contrato, sino por el contrario impulsar al otro

contratante a la ejecución de su obligación, lo cual tendría como

consecuencia el cumplimiento íntegro de las obligaciones contractuales

coexistiendo, asimismo, la posibilidad de que solo ante la persistente

abstención en el cumplimiento del otro contratante, se desencadenase el

término del contrato…”.

Como se anotó ante el sesgo que la demandante le da a la transcripción

del convenio de partición amigable, al punto de señalar que la obligación

de entregar el bien inmueble adjudicado a JOHNNY RAFAEL PATETE


GUILLÉN debía cumplirse una vez que se hubiera realizado el pago total

de la obligación dineraria asumida el mencionado comunero, me permito

insistir en transcribir textualmente como se pactó dicha prestación.

Las partes establecieron:

“ESTIPULACIONES GENERALES

La comunera Andrea Tibisay Pérez Guillén, se obliga a entregar

completamente desocupado libre de personas y de bienes la casa situada en la

Calle Los Cedros, Sector El Paraíso, Vía Los Pilones, Anaco, Estado Anzoátegui, la

cual habita actualmente, y que le ha sido adjudicada al comunero Johnny

Rafael Patete Guillén. Tal entrega debe hacerla para el momento cuando se le

pague a siete (07) meses de la fecha cierta Dos Millones de Bolívares (Bs.

2.000.000,00). Para el supuesto de que incumpla esta obligación el comunero

suspenderá tal pago y los demás hasta que ella cumpla con la obligación aquí

contraída”.

Como podrá notar el juzgador, quien incumple es la parte actora y, por


tanto, le está vedada la posibilidad jurídica de accionar en resolución.

Uno de los requisitos para incoar la acción resolutoria es que el

demandante debe actuar de buena fe, en el sentido de que “el actor no

puede prevalerse de su propio incumplimiento para exigir la resolución del

contrato; ello resulta contrario a la buena fe que debe privar en el

cumplimiento de los contratos”. Vid. MADURO LUYANDO, Eloy. Curso de

Obligaciones. Tomo II. UCAB. Caracas, 2001, p. 990.

Es importante señalar que la parte demandada siempre estuvo legitimada

para no cumplir, hasta tanto el actor no cumpliera con la prestación

esperada de entregar el inmueble ya descrito en este libelo, razón por la

que se le pide al juzgador se sirva constatar el incumplimiento culposo de

la comunera ANDREA TIBISAY PÉREZ GUILLÉN.

Al efecto establecido en el artículo 174 del Código de Procedimiento Civil,

señalo como domicilio procesal: Calle Los Cedros, Sector El Paraíso, Vía

Los Pilones, Anaco Estado Anzoátegui, donde funcionan las instalaciones

de GRUPO DE SERVICIOS DE PRODUCCIÓN TECNOLE GSP-TECNOLE,

C.A.

Dejo así contestada la demanda.

El Tigre, doce de junio de dos mil diez y siete.

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