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CAPÍTULO 1

'¿Desde cuándo deje de decir “que problemático...”?'


Shikamaru pensaba eso mientras contemplaba el cielo azul.
A pesar de que el viento no era tan fuerte, delgadas nubes pasaban una tras otra, dentro y
fuera de su línea de visión. Shikamaru se rió de sí mismo al ver que ese estado era el mismo
que el de su mente.
En cualquier caso, estaba ocupado.
Después de 2 años de la Cuarta Guerra Mundial Ninja, el mundo finalmente había
empezado a recuperar su estabilidad. La Alianza Kage que habían creado cuando
estalló la guerra había continuado hasta nuestros días y el Mundo Shinobi había cambiado
drásticamente.
La Alianza había comenzado entre las cinco Aldeas Ocultas, pero después de la
guerra, los pequeños países vecinos comenzaron a declarar su participación en la
Alianza también. La organización que había comenzado como una Alianza ahora involucraba a
todos los shinobis del continente.
Los contratos que se habían sido realizados individualmente por las Aldeas
anteriores a la existencia de la Alianza, ahora estaban siendo llevados hacia la
Unión Shinobi colectivamente.
Cada Aldea que participó en la Unión tenía representantes shinobi asignados a cada
otra Aldea para discutir las negociaciones sobre los contratos. De esta manera el
equilibrio de la mano de obra estaba garantizada entre las Aldeas, la disparidad
entre las Aldeas fue revisada y finalmente el Mundo Shinobi pudo saludar a la era
de paz con los brazos abiertos.
- Aah...
El suspiro de Shikamaru desapareció hacia el cielo. Su espalda estaba totalmente
helada gracias a que se acostó en el frío suelo de piedra debajo de él, y si se quedaba
así, entonces probablemente contraería un resfriado. Pero él tenía sus razones para
no levantarse.

El trabajo lo estaba esperando. Una cantidad de trabajo que no era nada para reírse.
Fue sólo porque Shikamaru pensaba que este era solo un descanso corto, que el se
permitía a sí mismo holgazanear alrededor de la tarde. Ya que en el momento en que él se
levantara no iba a poder seguir haciéndolo. Porque su cabeza entraría en modo trabajo
inmediatamente.
Y cuando eso sucediera, él era perfectamente consciente de que no iba a tener otra
oportunidad de descansar así otra vez.
Y así, él decidió quedarse así hasta que alguien lo encontrara.
El estaba en el techo de la Mansión Hokage.
Y al frente del techo redondo se podían ver las caras de los anteriores Hokages talladas en la
montaña.
En orden desde la izquierda, estaba el 1er Hokage Hashirama, le seguía su hermano
Tobirama. Hiruzen, el Tercero que había muerto durante la invasión de
Orochimaru a Konoha; y luego Minato Namikaze que era llamado "El Relámpago Amarillo": le
seguía la Quinta que junto con Jiraiya y Orochimaru, era uno de los
tres Sannin, Tsunade.
Hasta ahí eran todos los anteriores Hokages. Ahora, el rostro del hombre que es el actual
Hokage se puede encontrar tallado junto al de Tsunade.
Debajo de su pelo como alambres se veían un par de ojos soñolientos.
Así como el puente de la nariz, mientras que el resto de sus rasgos bien
definidos se ocultaban bajo una máscara. El Hokage era un símbolo de Konoha y
era una posición que no se podría obtener a menos que fueras reconocido por
todos los shinobis en la Aldea. A pesar de que se suponía que la cara tallada en la
montaña era símbolo de conmemoración, la parte inferior de la cara de ese hombre estaba
oculta bajo una máscara... Kakashi Hatake. Ese era el nombre del actual
Hokage.
Era el maestro de los dos héroes que guiaron el camino a la victoria en la 4ta gran guerra
Shinobi. No había ni una sola persona en el Mundo Shinobi que no supiera su nombre.
Sin embargo Shikamaru, que conocía muy bien personalmente a Kakashi como a esos 2
heroes,
no comprendía porque tanto asombro.
Ellos eran aclamados como Héroes o Leyendas, pero en realidad ninguno de los tres eran
tipos que concuerden con esas palabras.
Kakashi, aunque sin duda es un hombre que cuando se lo propone hace las cosas, ahora en la
vida cotidiana es un adulto bueno para nada sin ganas de hacer nada.

Los 2 que eran llamados héroes también eran lo mismo . Uno de ellos era un idiota
abismal. El otro, un terco cabeza dura. Ninguno de los 2 tenía salvación. Aun así eran llamados
leyendas vivientes, en serio uno no sabe cómo funciona el mundo.
-¿Qué es lo que estoy haciendo...?
Las palabras salieron de la boca de Shikamaru de forma natural.
Shikamaru era del tipo que nunca se convertiría en héroe. En 1er lugar él nunca pensó en
serlo.
Si tu dirias que él quería ser uno de esos shinobis que practicaban vigorosamente para mejorar
su ninjutsu estarías equivocado.
Él ciertamente nunca pensó en estudiar Ninjutsu Médico y convertirse en un especialista en la
vanguardia de apoyo. Si dirias que quería mejorar su oratoria y cifrado y convertirse en un
oficial de alto rango estarías equivocado.
Él sólo...quería que todo fuera normal.
Ese era el sueño de Shikamaru.
Quería ser un ninja de rango promedio, hacer misiones normales, casarse con una
mujer promedio, tener hijos promedio, y luego tener una vejez promedio...
Que un dia termine sin que pase absolutamente nada.
¿Hay una felicidad mayor que esa?
Él no lo creía.
En días de buen tiempo como éste, acostarse a mirar al cielo, viendo
las nubes pasar flotando y llevando tus pensamientos con ellos. En los días de lluvia,
teniendo piezas de Shōgi cómo tu compañía sería más que suficiente.

Sin ninguna presión por las expectativas de la gente. Sin sentir ningún tipo de Stress.
Que maravillosa vida sería.
- Aah...
Fue un profundo suspiro, emitido desde el fondo de su estómago.
Que duro oponente era eso llamado “realidad”.
Si el oponente fuera un ser humano al igual que el, definitivamente habría una forma de ganar
Incluso si se tratara de un Dios como persona, con tal que tenga un cuerpo físico, debía tener
una debilidad en alguna parte. Y en realidad los enemigos en la guerra anterior habían sido
como abominaciones, y aún así todos los shinobi habían concentrado sus poderes juntos y les
ganaron, ¿o no?
Sin embargo... No puedes ganarle a un oponente como la “realidad” que no tiene un cuerpo
físico.
Sin importar como, Shikamaru seguía deseando y queriendo que fuese de otra forma, la
realidad despiadadamente lo seguía enviando contra el destino que él no quería. Shikamaru,
que deseaba tanto ser ‘regular’, era ahora alguien imprescindible para la Unión Shinobi.
Todos los puestos de trabajo que asumen los Daimyō y los ciudadanos de cada nación tuvo
que ser clasificada del rango A al rango D; y luego las características de cada Aldea tuvieron
que ser llevadas con cuidado para averiguar cuál era el más adecuado para la asignación del
trabajo; y entonces estaban los Jefes de la Unión, los concejales de los cinco Kage. Lo usaban
para todo, a tal punto donde incluso terminó siendo un compañero de shougi para el viejo
Tsuchikage.
“El Shinobi de la Unión, Shikamaru de Konoha.”Incluso había gente que andaba llamándolo de
esa forma. Aunque Shikamaru no quisiera llamar la atención, incluso sin querer triunfar en
nada, incluso aunque peleó y peleó contra ello, sus alrededores lo siguieron empujando hasta
que se levantó por sobre los demás. Su primer error había estado en los exámenes de
promoción Chūnin.
Los exámenes Chūnin, iniciados por las Aldeas de los Cinco Kages y que incluyen
incluso los Genin de otros países pequeños.
En medio del caos del plan de Orochimaru y la muerte del Tercero, por alguna
razón Shikamaru fue ascendido al rango de Chūnin. Dentro de todos los aspirantes, fue el
único en obtener el ascenso.

No es como si hubiera hecho algo para merecerlo .


En las luchas de 1 contra 1 se enfrentó contra una Kunoichi creída con un abanico gigante que
creaba huracanes pero al final de su encuentro en se rindió por cuenta propia.
Fue la rendición de Shikamaru la que fue tan valorada.
Ser un Chūnin incluye liderar subordinados. Era por eso que la habilidad para analizar
precisamente tu propia situación era lo más valorado. Los examinadores le dieron la mejor
evaluación por la acción de Shikamaru de aceptar su derrota .Fue una evaluación realmente
indeseable.
Era un examen que no había querido hacer, uno que se había visto obligado a entrar
por la insistencia de su maestro, Asuma Sarutobi. Él no pretendía obtener tal evaluación,
tampoco sentía el más mínimo deseo por una. Pero la realidad igual guió a Shikamaru a
convertirse en chuunin, así como a todos en la aldea a verlo de forma distinta. Y desde
entonces, el plan de vida de Shikamaru había comenzado a desviarse.
Cuando Sasuke dejó la aldea, Shikamaru fue asignado como el Líder del Equipo trabajando
junto a sus compañeros para traerlo de regreso, y luego de eso también, le fueron
encomendadas más misiones que sus compañeros.Y entre más se resistía la realidad lo
llevaba mas y mas arriba.
Desde la cuarta guerra shinobi… han pasado dos años. Shikamaru había cumplido 19 años.
Era una edad donde ya no podrían llamarlo un niño.

Que afortunado era el hecho de que esperen grandes cosas de ti.


Que tan maravilloso era el hecho de que seas necesitado por la gente.
Aunque se lo digan Shikamaru ya lo sabia.
Había un simple ejemplo en el amigo de Shikamaru, Naruto, y como su deseos de ser alguien
en quien los demás contaran lo habían convertido en el héroe de toda la aldea- no, en verdad,
de todo el mundo shinobi.
Shikamaru sabía muy bien que las personas eran seres que se necesitan las unas a las otras.
Es por eso que él no encontraba malo que le digan “que haria sin ti”.

Si el era necesitado el daba todo de si, Y ademas el nunca se había descuidado en una misión.
Habían pasado 19 años desde que había nacido en este mundo y ya estaba envuelto en tantas
obligaciones y líos.
El grupo que tenía la intención de dominar el mundo, los Akatsuki, habían matado
a su maestro Asuma. La novia de Asuma, Kurenai había estado embarazada de
Asuma. Esa niña tenía ahora dos años de edad. Su nombre era Mirai.
Convertirse en el maestro de Mirai... era una promesa que debía absolutamente mantener.
Shikaku, el padre de Shikamaru, había sido encomendado en ser el principal estratega de la
Alianza durante la Cuarta Gran Guerra Shinobi. Cuando Obito usó el poder destructivo de la
resucitada Bestia de Diez Colas, su padre murió junto al padre de Ino, Inoichi. Incluso ahora,
las palabras de su padre y de Inoichi resonaban en los oídos de Shikamaru.

"¡Estamos siempre dentro de ti. Nunca lo olvides!"


Llegar a ser un hombre tan grande como su padre... fue una promesa que había
hecho al hombre que había ayudado a traerlo a este mundo.
Y luego estaba Naruto.
Siempre Honesto a sus acciones, el héroe de los shinobis que creía con todo el corazón que se
convertiría en Hokage, y nunca dudo de ello…
Durante la guerra contra el Diez Colas, Shikamaru estuvo al borde de la muerte. Mientras era
sanado por Sakura, Shikamaru pensó:
‘¡Nadie es más apto para ser su asesor que yo…!’

El haría a Naruto en Hokage, y entonces el seria su mano derecha.


Era su Sueño. Pero tenía tantas obligaciones que ya no podía contarlas. No era un error decir
que esa era la fuerza que hacía avanzar a Shikamaru hacia adelante.
Pero era gracias a los pensamientos de los demás que Shikamaru podía seguir viviendo como
Shikamaru.
Aun asi...el se cansaba a veces.
El verdadero Shikamaru no era el hombre que todos creían. Su verdadero yo era un hombre
que pensaba que todo era problemático, que deseaba tener una vida regular. El tipo de hombre
que podían encontrar en cualquier lugar. Y mientras más grandes se hacían las expectativas de
él, más quería huir. Esa era la verdad tras el hombre que era Nara Shikamaru.
En los viejos tiempos, todos sus compañeros habían comprendido plenamente lo
flojo y sin ganas que era.
¿Desde cuándo comenzaron a mal entenderlo?
¿Desde cuándo dejó de llamar las cosas: problemáticas?

El sentía que ambas ocurrieron al mismo tiempo.


¿Eso...?
Un surco profundo se formó en la frente de Shikamaru que miraba las nubes. Sus ojos miraban
un punto en el cielo.
En su línea de visión estaba un halcón...
Por el Oeste, donde las partes del cielo ya comenzaban a teñirse
de un color rosa claro por la puesta del sol. El animal extendía sus alas y poco a
poco empezó a dar vueltas. Shikamaru pasó a estar justo en el medio del arco del
halcón. No, lo correcto era decir que el halcón volaba en círculos alrededor de la
Mansión Hokage.
Shikamaru no se limitó a sentarse y se puso de pie de un salto.
Su espíritu, que había sido morada en profundidades tan profundas como el mar
estaba afilado de nuevo, y sus ojos se clavaron en el halcón, sin quitarle la vista ni por un
momento.
Negro azabache…
El halcón era tan negro, que podía estar pintado con tinta.
No – realmente era un halcón pintado con tinta.
Chōjū Giga: Ryū…
Era el jutsu de Sai.
Sai era el hombre que se había unido a Naruto y Sakura en el Equipo 7 como un
reemplazo de Sasuke. Su especialidad era el Jutsu Chōjū Giga... ,pintando animales de tinta y
dándoles vida y movimiento.
El halcón volando por encima de Shikamaru era dibujado por Sai.
“Al fin llegó…”
En el campo de visión de Shikamaru, pudo ver el halcón detenerse dando vueltas
en círculos y empezar a descender.
Shikamaru corrió hacia las escaleras que bajaban desde el techo y, tan pronto como
llegaría a la parte inferior de ellas, estaría en la oficina del Hokage.
El halcón definitivamente terminó yendo hacia allí en el mismo momento en que
Shikamaru había llegado a las escaleras, el halcón también desapareció detrás del
costado de la Mansión Hokage, como una sombra que revoloteaba sobre la propia
cara de alguien. Shikamaru saltó por las escaleras, corrió por el pasillo de la Oficina
del Hokage y abrió la puerta sin siquiera molestarse en llamar.
-Oh, Shikamaru.
Fue Kakashi quien habló. Estaba de pie detrás de un escritorio desordenado con
pilas de libros y documentos, leyendo un pergamino abierto.
- El Halcon de Sai justo a este cuarto..
-Así es.
Kakashi volteó el pergamino hacia Shikamaru para que pudiese verlo. Las desordenadas
oraciones escritas en el blanco papel del pergamino se movían con rapidez dentro y fuera de la
vista de Shikamaru. Parecía que el mensaje había sido escrito con mucha prisa.

-Al parecer la situación es aún más grave de lo que pensábamos.


La mirada de Kakashi se encontró con la de Shikamaru, tenía una mirada tan seria que uno
pensaría que lo estaba mirando feo.

Incluso la forma vaga de hablar del Hokage era ahora raramente sería.
Toda la actitud de Kakashi le daban un terrible presentimiento.
Los ojos de Shikamaru siguieron la escritura en el pergamino.

‘Yo ya no sé quién soy....’


Si bien la mayor parte del mensaje fue escrito con delicada escritura de un pincel fino, la última
frase destacaba por sí sola, gruesa y violentamente escrita:
‘Yo ya no sé quién soy....’

CAPÍTULO 2
Dirigido al Sexto Hokage:
No hay mucho tiempo, así que debo escribir brevemente.
Nuestra investigación sobre el asunto de su preocupación se ha completado
hasta el punto que ha especificado. Sin embargo, ninguno de mis 10 compañeros
ha vuelto y me he quedado solo. No sé si están vivos o muertos. Sin embargo,
creo que no hay ningún error, el enemigo nos ha sentido. Voy a ir directo al
punto.
Los asuntos internos de este país son mucho, mucho peor de lo que había temido
que serían. Si los dejamos, entonces la Unión Shinobi va a terminar en una
difícil situación. No, de hecho, creo que el marco del mundo podría terminar
cambiando.
Hay un hombre que está dando forma a este país. Su nombre es Gengo. ​Este país está aquí
porque está Gengo, y Gengo está aquí por este país. No sería una
exageración decir que todo este país sólo existe para el bien de Gengo.
‘Encanto’. Esa es la palabra que describe más adecuadamente a Gengo.
Gengo podría terminar convirtiéndose en una existencia que cambiará el mundo.

Puede que yo este deseando eso.


Los seres vivientes llamados shinobi realmente no tienen salvación, ¿o la tienen?

Porque aguantamos, somos shinobi.

¿Pero realmente eso es algo bueno?

Hokage-sama.

No, Kakashi-san.

Ya no sé quién soy…

Levantando su cabeza de leer la carta de Sai, Shikamaru exhaló.

Kakashi estaba sentado en su escritorio frente a él, con los codos apoyado en la
superficie. Sin llevar el sombrero que todos los Hokage deben llevar durante
actividades oficiales o salidas afuera. Su cabello, que había crecido en los últimos años estaba
sostenido por su bandana. Y como siempre su máscara ocultaba todo desde debajo de su
nariz.
Sosteniendo su mandíbula con ambas manos, observaba en silencio la reacción de Shikamaru.
-¿Qué opinas?- Preguntó, con una voz muy clara.
No había nadie más que ellos en la oficina del Hokage.
“Estoy pensando… ¿por qué Sai enviaría de regreso una Imitación de Bestia, en lugar de
regresar él mismo?”
-Cierto.
Dejando ir su mentón, Kakashi se apoyó hacia atrás pensativo. Inclinando su mandíbula para
mirar hacia el techo, dejó salir un suspiro más fuerte y grande que el de Shikamaru.
-Y mirando el mensaje, parece que todos, excepto Sai han
caído en manos del enemigo o fueron asesinados.
-Así parece.
-“Sai estaba dirigiendo un equipo conformado por diez de los miembros más hábiles de ANBU.
No creo que alguno de ellos haya hecho un movimiento estúpido que los delatara al enemigo.
Así que parece que el enemigo también es muy hábil.”
-Sí... -Al decirlo, Kakashi comenzó a girar lentamente en su silla. Se dio vuelta una vez por lo
que Shikamaru quedó de frente al respaldo de su silla, antes de voltearse lentamente de nuevo.
Kakashi era el tipo de hombre que incluso en las circunstancias más serias se mantenía
calmado.
Normalmente, cuando una persona se enfrenta a este tipo de situación, su cuerpo
se congelaría junto con sus pensamientos. Kakashi estaba haciendo a propósito ese
movimiento despreocupado para evitar que sus pensamientos se congelaran. Al parecer era
una acción que hacía naturalmente como resultado de sus largos años como un Shinobi
competente que había pasado por varias tribulaciones.
Shikamaru con inquietud hablo a Kakashi que miraba el techo con sus ojos somnolientos.
“En el momento en que Sai se dio cuenta que había perdido a todos sus compañeros, sólo
tenía una opción a seguir.”
-Escapar, ¿no?, -Dijo Kakashi
-Sí.
Kakashi asintió un poco su cabeza ante la respuesta de Shikamaru. Y Shikamaru continuó
hablando a Kakashi que no lo miraba de frente y seguía mirando el techo.
-Y sin embargo envió este tipo de mensaje en lugar de regresar a la Aldea y
reportarlo directamente a usted, Hokage.
-¿Cuántas veces te he dicho que sólo Kakashi-san está bien?- Dijo Kakashi.
Finalmente giró para mirar a Shikamaru. -¿Desde cuándo has llegado a ser tan
estricto? Antes cuando eras bien relajado estabas mejor.
“No iba a permanecer como un niño por siempre.”
“Incluso ahora, Naruto aún actúa ‘como un niño’.”
“Naruto es Naruto.”
“Oh, ya veo…”
Kakashi con una mirada seria en sus ojos, extendió el pergamino de Sai en
su escritorio y sus ojos lo repasaron de nuevo.
Sai podría transformar su escritura en una bestia de tinta y enviarlo a lejanos
lugares en donde la bestia de tinta se convertiría en escritura de nuevo cuando
entrará en contacto con un pergamino en blanco. El halcón que Shikamaru había
visto en el tejado era la tinta del mensaje de Sai que vio ahora.
-La situación en ese país es muchas veces peor de lo que pensaba, eh...
-Creo que es correcto pensar que los shinobis que desaparecieron en acción durante la gran
guerra, así como la mayoría de los shinobis que desertaron últimamente, se encuentran todos
en ese país.
-Para que Sai lo este afirmando de tal manera, así debe ser..
-El País del Silencio
…….
Todo se remonta hace 2 años.
Muchas vidas se cobraron durante la Cuarta Guerra Mundial Shinobi iniciada por
Madara Uchiha y Obito Uchiha. Ante el poder abominable que sobrepasaba lo humano, los
shinobi de las Cinco Grandes Naciones habían reunido sus fuerzas y se enfrentaron a él. Y al
final, la persona que manipulaba a Madara, Kaguya Ōtsutsuki, fue derrotada y la guerra
terminó.
Como cada Aldea entró en un período de recuperación pacífica de la guerra, los
detalles de averiguar quiénes habían muerto en batalla y quienes estaban
desaparecido en combate se había convertido en un asunto urgente.
La guerra había sido una batalla tan feroz que incluso cambió el paisaje del continente.
Si el cadáver de alguien se podía encontrar, se consideraba un golpe de suerte. En
comparación con el número de shinobis que se concluyó murieron en batalla, el
número de ninjas que estaban en paradero desconocido era mucho más grande en todas las
aldeas. Las Cinco Grandes Naciones Shinobi habían perdido aproximadamente 10,000
shinobis... 10,000 shinobis fueron víctimas de la Cuarta Guerra Mundial Shinobi.
Fue una guerra que podría haber acabado con no solo las aldeas shinobis sino con todo el
mundo. Muchos dijeron que buen un gran golpe de fortuna para ellos el haber terminado la
guerra con sólo ‘esta cantidad de pérdidas’.Pero Shikamaru no lo veía de esa forma. Incluso
una víctima, eran demasiadas víctimas.
En la última guerra, él había perdido a su amigo Neji Hyūga. Para Shikamaru su pérdida no se
resumía en “1 de diez mil”. La muerte de su amigo Hyuga Neji para él lo era todo. Y eso se
puede decir también por todas las víctimas. Hay emociones que no puedes desligar de ti
simplemente diciendo que solo era una víctima.
Es por esa razón...
Es por esa razón que no se puede permitir jamás que la guerra estalle de nuevo.
-Me pregunto cuántos de los shinobis desaparecidos podrían haber ido al País del
Silencio... - Kakashi murmuró los mismos pensamientos que pasaban por la mente
de Shikamaru.
Era exactamente como dijo Kakashi. Él sabía que entre de todos los ninjas que desaparecieron
durante la última guerra, existía un pequeño número que sobrevivió
y se ocultó.
El Cuartel General de la Unión Shinobi había sido el primero en darse cuenta de
eso, ya que era la sede que manipula todas las formas de las solicitudes de ayuda,
fueron los primeros en notar los patrones. Tal patrón había empezado a surgir hace
aproximadamente un año.
Las solicitudes de misiones a los Ninjas había disminuido notablemente.
Desde Las Cinco Grandes Naciones Shinobi se habían decidido por una Unión, los
Daimyō habían tenido notablemente menos peleas en las tierras exteriores que
también gobernaban. Por lo tanto, era inevitable que las solicitudes de
misiones peligrosas de Rango A o de Rango B disminuyan.
Sin embargo, el asunto no terminó ahí.
Incluso las relativamente fáciles misiones de rango C y rango D habían disminuido
exactamente de la misma manera.
Shikamaru había oído hablar de este asunto con relativa rapidez, ya que él también
tenía un lugar en el Cuartel General de la Union Shinobi. Pero no era como si hubiese algo que
pudiesen hacer para resolver la repentina disminución de misiones. Por eso la
Unión concluyó en hacer un seguimiento de cómo se desarrollaba el asunto. Sin embargo,
había un hombre que dijo que podría poner fin al problema de la
disminución de las misiones, así como a otro problema que había surgido desde el
final de la guerra. Ese hombre era Kakashi.
El otro problema que Kakashi intentaba resolver era: los casos de los ninjas fugitivos dentro de
los Cinco Grandes Países Shinobi que habían estado sucediendo desde hace un año.
Desde hace un año, cada aldea había estado perdiendo un shinobi por mes. Eso hacía 12
ninjas fugitivos por cada aldea hasta ahora. Las Cinco Grandes Aldeas Ocultas tenían 60
shinobi desaparecidos en total. Además, todos eran shinobi hombres, jóvenes y solteros.
Abandonar tu aldea era un crimen grave. Por supuesto, cada aldea envió gente en búsqueda
de los desertores, pero de alguna forma, no encontraron a ninguno.
-Probablemente hice las cosas mal pidiéndole a Sai que continuará la investigación
cuando pidió apoyo.- Dijo Kakashi. -Debería haberlo sacado y recién cuando se haya
recuperado mentalmente enviarlo al País del Silencio.
Lamentarlo ahora no va a cambiar nada.
-Eso es cierto.
Sai, que había sido enviado para investigar los casos de los Ninjas Renegados
desaparecidos, les había enviado un mensaje del descubrimiento de una pista
alrededor de hace un mes. Kakashi, quien consideraba que el aumento de ninjas
renegados y la disminución de solicitud de misiones estaban relacionados, le había
dicho a Sai que continuará con la investigación y que contaría con los ANBU como apoyo.
La pista que Sai encontró era el País del Silencio.
El País del Silencio podía encontrarse en el lejano oeste del continente que alberga a los Cinco
Grandes Países Shinobi así como con a los pequeños países que los rodeaban. Era un país
que no tenía una aldea shinobi y que no tenia ningun tipo de relación alguna con otro país
extranjero, por ese asunto, era llamado "el País del Silencio".
Era un país cerrado del que los únicos datos conocidos eran que el Daimyo que gobernaba a la
gente era el mismo que el de otro país.
Según lo que Sai les transmitió, parecía que los ninjas fugitivos de Konoha habían huido a ese
país. y eso no era la
menor de sus preocupaciones. También estaba la cuestión de los shinobis de
Konoha que habían desaparecido en acción durante la guerra. El País del Silencio
estaba reuniendo shinobis que habían desaparecido en acción, así como shinobis
que habían desertado de su Aldea... ¿Pero por qué razón?
Kakashi veia ahi la respuesta a la disminución de las solicitudes para misiones que llegaban a
la Union Shinobi.
-¿Qué crees que le pasó a Sai? -Preguntó Kakashi.
-Él está vivo.
-Concuerdo con eso.-La parte inferior de la máscara de Kakashi dibujaba una sonrisa.
- Cuando nos fijamos en su alabanza obsesiva de este ‘Gengo’ que él menciona en su carta... -
Kakashi tocó la fina delicada caligrafía, en el mensaje de Sai.
Entonces, Shikamaru siguió hablando.
“No es algo que quiera creer, pero no podemos descartar la posibilidad de que Sai haya sido
adoctrinado por este hombre llamado Gengo.”
-Sai, es tan puro después de todo...
-Si Sai está con vida, tenemos que salvarlo.
-Eso es cierto...- La cicatriz en el ojo izquierdo de Kakashi emanaba oscuridad. Shikamaru
podía adivinar precisamente lo que iba a decir sin necesidad de oírlo en voz alta.
La situación tenía un fin mucho más grande e importante que el de salvar a un compañero. El
mismo Shikamaru forzó esas palabras a ser dichas.
-Si los asuntos internos del País del Silencio son realmente como informa Sai, si
lo que pasa dentro es como lo ha supuesto usted Hokagesama, entonces tenemos que tomar
medidas
de inmediato.
-Lo sé.
Shikamaru no se detuvo.
“Han pasado dos años desde la guerra. Todas las aldeas finalmente han recobrado su
estabilidad, pero el estado del país como un todo es aún menos de la mitad de fuerte de lo que
solía ser.”
-No podemos hacer otra guerra.
-Exactamente.
Dejando escapar otro suspiro, Kakashi se levantó de su silla. Rodeó su escritorio
cubierto de pergaminos y libros y llegó a estar al lado de Shikamaru.
-Parece que has llegado a la misma conclusión que yo tengo. -Dijo Kakashi.
-Sí.
“¿Si es así, entonces sabes lo que estoy pensando?”
-Piensa ir usted mismo, no?
Kakashi tenía mucha experiencia por su juventud pasada en los ANBU. Destacó entre los
ANBU, cuya especialidad eran misiones sombrías, como un soldado capaz.
La cara de Kakashi dibujaba una sonrisa, pero en el fondo de sus ojos revoloteaba una espesa
oscuridad
Shikamaru que veía eso de frente hablo.
-Hokage-sama.usted sabe cuál es su muy bien cual es su posición, por lo que ya debería saber
que lo que usted quiere no va a suceder.
-Heh, tu velocidad mental es tan rápida como los jutsu de Minato-sensei, ¿lo sabías?
Sin responderle Shikamaru continuó mirando a Kakashi, entonces Kakashi habló ante el
silencio de Shikamaru
-
De todos modos, pasando lo que dijo Sai, el centro de todo este país es
este hombre llamado Gengo.
-Sí.
“Mientras hagamos algo sobre él, entonces no habrán mayores problemas.”
-Yo tambien pienso asi.
-Entonces...
A lo que ponía sus manos detrás de su espalda y se estiraba como un hombre viejo, Kakashi
dijo, “¿A quién crees que deba asignar?”
-Yo iré.
-¿Eh?- Se abrieron los ojos de Kakashi. -Tú eres el representante de Konoha.
También tienes un montón de deberes respecto a la Unión. No hay necesidad para
que vayas en una misión de asesinato en este momento.
Asesinato...
Kakashi finalmente lo había puesto en palabras. El pensamiento que había estado en ambas
de sus cabezas ahora había salido.
Si la Unión Shinobi y el País del Silencio fueran a la guerra entonces la Unión, que
había gastado tanto tiempo en mantener, tendría una perturbación y posiblemente
incluso la ruptura. Cada nación todavía está agotada a pesar de toda su
recuperación hasta ahora. No había ni una sola persona que deseara una guerra.
Si el mensaje de Sai era de fiar, entonces asesinar a este ‘Gengo’ sería la manera
más rápida y efectiva de apaciguar al País del Silencio.
“Debemos mantener el círculo de personas que saben sobre este asunto tan reducido como
sea posible.” Dijo Shikamaru.
“Pero te digo, que tú vayas…”

“Uno de mis compañeros ha sido capturado. Por favor permítame ir.”


Kakashi dejó de hablar cuando vio la determinación de Shikamaru.
Como dijo Kakashi, no había ninguna necesidad real para Shikamaru fuera. Hubiera
sido más adecuado en encontrar otras personas competentes y confiar el asunto a
ellos y sin embargo, Shikamaru se ofreció voluntariamente
Él mismo no entendía por qué lo hizo. Pero no podía solo quedarse quieto.

CAPÍTULO 3
-Y con eso, la sesión de este mes ha terminado. ¿Alguien tiene alguna pregunta?
Shikamaru cerró los ojos mientras escuchaba la voz desapasionada dirigirse al
grupo. El hombre de lentes hablando era Chōjūrō, un ninja de Kirigakure. Shikamaru lo conocía
de la guerra como uno de los guardaespaldas de la Mizukage.
-Si nadie tiene nada que preguntar, entonces, Shikamaru-san... -Chōjūrō habló como si le
estuviese consultando. El estaba sentado junto a él.
Shikamaru abrió su ojo derecho para mirar a Chōjūrō, asintio un poco su cabeza y luego
lentamente, abrió ambos ojos.
Diez shinobis estaban sentados alrededor de una mesa circular; tanto hombres
como mujeres se podían encontrar ahí, todos en general alrededor de la edad de
Shikamaru.
Estaban en el País del Hierro; Cuartel General de la Unión Shinobi. No habían Ninjas en el país
del Hierro que tenía fuertes samuráis.
Antes de la guerra, los Kages de las Cinco Grandes Aldeas Ocultas sostuvieron
reuniones en el País de Hierro, y ahora era el Cuartel General de la
Unión Shinobi fundada por los Cinco grandes Poderes. Las raíces de la sede de la Unión se
habían establecido en el mismo País del Hierro, donde había comenzado
inicialmente la Alianza.
Todos los líderes de las Aldeas de las Cinco Grandes Naciones Shinobi tenían
algunos de sus ninjas reunidos en el Cuartel General de la Unión y, tanto de noche
o como de día, continúan su trabajo para el desarrollo del Mundo Shinobi
en general.
Los Shinobis enviados a esta reunión eran los jóvenes más competentes en sus Aldeas,
considerados como candidatos para Kage, así como otras posiciones.
En esta reunión estaban las personas que cargaban en sus hombros el futuro de la nueva
generación shinobi. Era un lugar donde se discutía el futuro de los Shinobi.
A parte de Shikamaru y Chōjūrō que presidía la reunión, ahí estaba Temari de Sunagakure y
también Omoi de Kumogakure
Shikamaru había sido elegido para ser el líder de esta reunión.
Obviamente, él no se había ofrecido. Este fue el resultado de que todos le
recomendaran para el trabajo.
-¿Shikamaru-san?- Chōjūrō sonaba como preocupado por el largo silencio de Shikamaru.
Shikamaru se aclaró la garganta, y mirando a todos los miembros, abrió la boca
para hablar.
-Creo que no tenemos más temas para discutir en esta reunión. Deseo que las reuniones
próximas sean así de tranquilas. Con eso, nos vemos el próximo mes.
Cuando él dijo eso, Shikamaru se puso de pie y reunió todos los pergaminos y
documentos que habían sido repartidas en la mesa, enrolladolos bajo el brazo, se dio
la vuelta para marcharse. Confundidos por la actitud fría de su líder, los demás
miembros comenzaron a retirarse en ritmos al azar, distribuyendose entre los pasillos que iban
a la derecha e izquierda. A pesar de que muchos shinobis estaban turbulentamente caminando
por los pasillos, no se oía ni un solo sonido de sus pasos. Eran shinobi, después de todo. En la
academia eso era lo básico entre lo básico.
-Ey.- Una voz lo llamó desde atrás.
Shikamaru chasqueo su lengua evitando que ella se diera cuenta. En este momento, la dueña
de esa voz era la persona con la que más no quería hablar. Dio un paso adelante como si
no hubiera oído.
-¡Espera, Shikamaru!
La voz chocó su espalda como una patada voladora.
-¿Qué cosa?- Shikamaru giró su cabeza para mirar por encima del hombro a la
mujer detrás de él.
Temari de Sunagakure. Su cabello se había vuelto más corto desde hace dos años,
y ahora estaba atado con dos colas en ambos lados. Su cara se veía un poco más
como un adulto, y sus ojos eran incluso más tranquilos de lo que habían estado en
los viejos tiempos. Era mayor que Shikamaru. En lugar de decir que se veía como
un adulto, ella ya era una adulta plena
-¿Qué te sucede? -Preguntó ella.
Ella miraba a Shikamaru con sus ojos acentuados en forma de almendras.
-A qué te refieres?.
Has estado actuando extraño últimamente. Las manos delgadas de Temari se
acercaron a los hombros de Shikamaru, girándolo a la fuerza hacia ella.
Que Problemático...
Esa palabra se elevó hasta su garganta para salir, pero él se la tragó antes de decirla.
Ella dijo:
-Has estado tomando decisiones sin tomar la opinión de nadie sin dar una explicación, nos
pusiste a todos nerviosos y la atmósfera en el lugar era tensa.
-Oh, ¿sucedió eso?
-¿Ni siquiera te diste cuenta de eso...? - Los ojos de Temari se abrieron un poco.
-¿Qué ocurrió?
-Nada...
-Es algo que ni siquiera puedes decirme a mi?
Temari lo miraba dolida. Desde que la guerra había finalizado, él había estado
trabajando con Temari en la Unión desde hacía dos años. Ella era comprensiva
y buena compañera. Ambos compartían el sentimiento de no querer que todos los
ninjas que habían sido unidos durante la guerra se separaran de nuevo, así como la
intención de trabajar juntos y hacer de la Unión algo mejor.
Además por el fuerte lazo entre Naruto, que pretende convertirse en
Hokage de Konoha, y Gaara de Suna, el actual Kazekage, dentro las 5 grandes naciones ninjas
la relación entre ambas aldeas era muy buena. A parte de esos elementos externos, Shikamaru
como Temari aceptaban que dentro de la Unión el otro era su mayor aliado.
-Algo debe estar pasando en Konoha, ¿verdad?
Temari había hecho un muy buen discernimiento. Sin embargo, había fallado por un poco. La
situación no ocurría en Konoha, aunque la situación afectaba a los ninjas de Konoha. La teoría
de Temari estaba medio correcta, medio incorrecta.
Los asuntos que conciernen a la muerte de shinobis sobrepasaba la jurisdicción de una aldea y
debía ser comunicado, ese era uno de los principios básicos de la Alianza. Lo que Shikamaru y
Kakashi estaban intentando hacer era una traición flagrante. Aun así Shikamaru no podía
decirle a Temari nada al respecto. No podía involucrar a toda la Unión con el asunto del País
del Silencio ahora.

Yo lo haré por mi mismo... El se lo había propuesto firmemente.


-¿No hay nada en lo que pueda ser de ayuda?
-No.
Temari bajo la mirada ante la actitud cortante en que lo dijo Shikamaru.
-Así e...
El golpe vino justo en el ese instante. El rostro triste de Temari cambio en un instante en uno de
enojo.
No había cómo esquivarlo. Antes de que Shikamaru supiera lo que
estaba pasando, su cuerpo ya estaba volando. Rodó en el suelo del pasillo hasta llegar a la
pared en una posición sentada. Silenciosamente levantó una mano para tocar el
escozor en su mejilla, ya roja. Ante él, Temari lo miraba fijamente con una
expresión indignada en su rostro.
-¡Nunca pensé haberme equivocarme tanto contigo!- Ella gritó
con tal fuerza, que sus palabras se convirtieron en viento que golpeó contra su
rostro.
-Lo..lo siento...
Dijo esa palabra sin pensarlo. La figura de su padre llegando a casa al amanecer,y siendo
gritado por su madre en la entrada de su casa, de alguna manera, Shikamaru se veía en la
misma situación.

Temari camino con rápidos y grandes pasos, desapareciendo al pasar por el. Los ojos de ella
parecían estar ligeramente llorosos.
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-Desde hace rato que no estás comiendo nada...
Era la voz de Chōji que estaba sentado frente a él, con sus dos mejillas hinchadas de comida
como las de una ardilla. Al lado de Shikamaru Ino estaba sentada.
Estaban en Yakiniku Q.

En los dos años desde la guerra, sus dos amigos se habían vuelto bastantes adultos.
Chōji estaba siendo tan gordito como siempre, pero ahora había una mirada masculina
en sus ojos, y hasta se había dejado una barba de chivo. Ino se había dejado crecer el pelo,
por lo que parecía más adulta que su edad.
-¿Has comido algo antes de venir aquí?- Al decir eso los cachetes de Chōji se desinflaron, y la
comida pasó por su garganta y cayó hasta el fondo de su estómago.
- Shikamaru y yo hace mucho que ya no estamos en edad de crecimiento, por lo que ya no
comemos ridículas porciones como tú, Chōji.
-¡Hey!- Los ojos de Chōji se abrieron con indignación.
Shikamaru se rió sin pensarlo. Una brisa de calma soplaba a través de su corazón.
Era una sensación que no sentía hace mucho.
-Vine específicamente para almorzar con ustedes dos, así que ¿cómo podría haber
comido algo antes?
Diciendo esto, Shikamaru extendió sus palillos a la parrilla hacia un trozo de carne que
parecía que estaba a punto de quemarse.
Entonces Chouji grito protestando.
-Hey, ¡esa es la carne que puse en la parrilla!
-Está bien, está bien.
Habían pasado por esto muchas veces antes. Shikamaru dejó ir la carne, y volvió
su mirada en las costillas de cerdo de al lado. Miró a Ino, y ella asintio la cabeza, entonces
tomó la carne y la puso en su platillo.
-Ha pasado tiempo desde que nos invitaste a comer, Shikamaru.
-Así es- Chōji agregó. -Últimamente, no te he visto a menos que pactemos algo como este
almuerzo
- Shikamaru está muy ocupado por su trabajo en la Unión y por ser el apoyo del Hokage. Por lo
que no siempre puede reunirse con nosotros
-Entiendo eso, pero...- Chōji inflo sus mejillas mientras se quejaba .
Si bien había una parte de Shikamaru que estaba contenta de que los 2 se preocupen por el,
otra parte de él también se sentía triste, porque se habían distanciado.
Si te conviertes en adulto, ya no puedes vivir de la misma forma que cuando eras un niño.
Las cosas eran diferentes a los tiempos en que después de acabar la academia te encontrabas
con tus amigos y te la pasabas jugando hasta oscurecerse, y asi cada dia.
De la misma manera Shikamaru fue inundado con el trabajo de la Unión y sus
responsabilidades en Konoha, Ino y Chōji, que habían atravesado la gran guerra ahora eran
estimados como Chuunin capaces.
Mientras ellos decían que era porque Shikamaru estaba tan ocupado, ellos también contaban
con poco tiempo libre. Y, sin embargo, habían venido a reunirse con él sin una palabra de
queja,
simplemente porque él dijo que quería verlos. Eran sus mejores y más cercanos amigos.
-¿Qué piensas?- Ino le pregunto a Shikamaru al ver como sus palillos se habían quedado en el
aire sin moverse.
-No es nada. Yo sólo quería verlos y hablar así con ustedes. Shikamaru llevó a su boca la
carne de su platillo.
-Oh bueno.
Ino no le pregunto nada más que eso. Y Chōji continuó felizmente comiendo la carne.
Luego, los tres comenzaron a hablar de cosas triviales.
Sobre la forma de comer de Chouji. Las historias de amor de Ino. Y luego, los recuerdos de
Asuma... Shikamaru podía sentir la distancia entre él y sus amigos encogerse. Era casi como si
hubieran vuelto a ese momento en que Asuma los había traído aquí por primera vez.
Ese tiempo, el solo se las paraba diciendo “que problemático”. Viendo el aspecto adulto de
Chōji e Ino Shikamaru en su corazón susurro que ya no podían volver a esos tiempos
------
Shikamaru se fue a casa solo. Al final él no pudo decirle nada a los 2.
El pensó que si iba ir al País del Silencio, entonces sería con ellos dos. Los
había invitado a comer con ese propósito en mente. Pero al ver sus caras sonrientes
de alguna manera, él no pudo decirles nada.
El camino que iba a tomar era uno de oscuridad.
Por el bien de Konoha, de la Unión, y de todos los shinobi, un hombre tenía que ser asesinado.
No era una victoria que podía obtenerse de jugando limpiamente... entonces, él tenía que ser
asesinado en secreto.
Un Asesinato.
No era como si el asesinato fuera algo extraño para los Shinobis. Si te conviertes en un adulto
entiendes que es algo necesario en este mundo.
Pero...
Pero era mejor mantener al menor número posible las personas ensuciándose las
manos. Él no tenía la intención de arrastrar a Chōji e Ino a la oscuridad.
-Tiene que ser ANBU después de todo...
Shikamaru levantó la vista hacia el cielo de la noche, que no tenía una sola estrella.

CAPÍTULO 4
Shikamaru estaba en la oficina de Kakashi.
El sexto Hokage estaba rodeado de montañas de documentos, como siempre. Su
mano firma rápidamente esperando el momento en donde pueda descansar.
Afuera de la ventana completamente abierta, que cruzaba la habitación se podía ver
las calles de Konoha, la ciudad parecía brillar bajo la luz de la mañana, envuelta en un
ambiente tranquilo y apacible.
-Te he hecho esperar.- Dijo Kakashi mientras enderezaba un fajo de papeles golpeandolas en
el escritorio.
-¿Y, hoy a qué vienes?
-Por el asunto del país del Silencio.
-Ah, eso...
Shikamaru todavía no terminaba el reporte de la reunión de la Unión del otro día.
No había nada particularmente especial que reportar, así que lo había dejado.
-Todo está igual en la Unión. Personas capaces se encuentran ahi, así que no hay
nada de qué preocuparse.
-Tú eres una de esas personas capaces también.
¿Él en verdad lo era? ¿En verdad era alguien que estaba en condiciones de
representar a Konoha?
-¿En serio tienes la intención de ir? -Preguntó Kakashi.
-Si.
Kakashi dejó escapar un suspiro ante su respuesta.
-¿En serio hay necesidad en que tu vayas?
- Sai ha sido capturado. Además están los que desaparecieron durante la gran guerra y los que
desertaron la aldea. Tenemos que confirmar si están ahí por propia voluntad, o terminaron
siendo capturado por Gengo.
-¿Estás realmente determinado, eh?
Shikamaru asintió en silencio.
Kakashi cerró los ojos y sacudió la cabeza. Y nuevamente miró a Shikamaru.
-Lo entiendo. No diré nada más. ¿Y,a quién has pensado llevar? Porque no es como si fueras a
ir tu solo, verdad?
-¿Me podría prescindir de dos ANBU?
-Huh...
Kakashi estaba acunando su barbilla en una mano y el codo apoyado en su
escritorio. Una mirada seria apareció en los ojos de Kakashi, que tenía el codo apoyado en el
escritorio sosteniendo su barbilla.
-¿No sería Ino y Chōji?
-La combinación InoShikaCho es efectiva en luchas frente a frente, pero en este tipo de misión
no será útil.
-Por qué es de asesinato, ¿verdad?
-Además, la infiltración es una gran parte de esta misión. Quiero gente que pueda
ocultar su chakra.
-Hmm...
Kakashi cerró sus ojos y pensó. Como antiguo miembro Kakashi conocía muy bien a los
elementos dentro de Anbu. Con la proposición de Shikamaru barajaba dentro de su cabeza
todas las opciones.
-Tu no seras el que se ocupe de matarlo, ¿verdad?
-Tengo la intención de utilizar mi jutsu para restringir al objetivo.
-Entonces necesitas a alguien para que dé el golpe mortal.
Concluyó Kakashi por delante de cualquier explicación. Shikamaru estaba pensando justo lo
mismo que el.
Dos ANBU... Uno para manipular el chakra y ocultar su presencia. Y otro para
que su jutsu pudiera dar el golpe final.
-Tengo a las personas adecuadas.- Dijo
Kakashi.
-Muchas Gracias
-Haré los arreglos rápidamente.
-¿No tienes que coordinar 1ro otras misiones?- Preguntó Shikamaru.
-No hay misión más importante que tu asunto ahora.
Dijo Kakashi y en ese momento Shikamaru pudo sentir la gran existencia que era un Hokage.
Evaluó con calma la importancia relativa de los diversos asuntos, y además de eso tomó
decisiones rápidas.Y debido a eso era que los shinobis podían darlo todo por la aldea.
Shikamaru pensó que no podía compararse en nada a él.
Él nunca pensó en ser Hokage, pero sería una mentira decir que no tenía admiración por el
puesto. Ante la grandeza de Kakashi como hombre, Shikamaru que todavía era joven aprendió
la frustración de no poder compararse con el.
-Voy a decirle a los dos que tengo en mente que vuelvan rápidamente. Podrías esperar un
poco más?
-Por favor, lo más pronto posible.
-Lo entiendo.
Kakashi sonriendo bajo la máscara se levantó. Le dio la espalda a Shikamaru y miro afuera de
la ventana.
-No tienes que cargar con todo esto tu solo, sabes.- Murmuró Kakashi.
Shikamaru no respondió.
Cargar con todo... Puede que sea así, sin que se diera cuenta Shikamaru cargaba con muchas
cosas.
A pesar de que era flojo, el había terminado de alguna forma comportándose diferente a como
era y llevando muchas cargas. A pesar de que eran pesadas y no podía hacer nada con ellas,
no podía tirarlas tampoco. Shikamaru tenía miedo.

Él tuvo la sensación de que si tiraba todo el iba a dejar de ser él mismo. El originalmente era
flojo.
¿Y si tiraba sus cargas, y luego no era capaz de recogerlas de nuevo? ¿Y entonces nadie lo
necesitaría más? Le aterraba eso.
-Voy a decir lo que realmente pienso ahora.- Kakashi levantó su mano izquierda
en el aire, dejando diminutas centellas de rayo dentro y fuera de su palma.
-En este momento, tengo muchas ganas de abandonar todos mis deberes como Hokage e
ir al País del Silencio.
Shikamaru podía escuchar claramente el grito del corazón de Kakashi que quería abandonarlo
todo para ir y matar Gengo con sus propias manos.
Pero las responsabilidades de la posición de un Hokage no podían ser abandonados
tan fácilmente.
-Honestamente.- Dijo Kakashi. -Creo que esta mal de mi parte que te haga
cargar con todo esto.
-Yo como Naruto y los demás de nuestra generación ya estamos en posiciones donde tenemos
que cargar con algo, ya no hay necesidad de que usted tenga que cargar con todo - dijo
Shikamaru.
-Ya veo...
El rayo en la mano izquierda de Kakashi se desvaneció en la nada.
-Shikamaru.-dijo Kakashi. -Me pregunto lo que significa convertirse en adulto.
-No me pregunte algo como eso a mi por favor - Shikamaru suspiró.
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-Voy a volver otra vez.- Dijo Shikamaru y dio la espalda a la lápida. En la lápida estaba grabado
el nombre de: Shikaku Nara.
Era la lápida de su padre.
Luego de terminar su reunión con Kakashi sin pensarlo se dirigió a la tumba de su padre.
¿Qué significa convertirse en adulto? El sintió que la respuesta a la pregunta de Kakashi
estaba aquí.
Durante la Cuarta Guerra Mundial Shinobi, su padre junto con los Cinco Kage se encontraba en
el cuartel general de la alianza. Después de que los Cinco Kages había ido a la primera
línea de la batalla debido a la gravedad de la lucha, el padre de Ino Inoichi y el padre de
Shikamaru se hicieron cargo de dar instrucciones a todo el ejército. Entonces,
Obito que había resucitado al Diez Colas lanzó una bijuudama al cuartel con el fin de causar el
caos en medio del ejército de la Unión. Y a medida que el ataque mortal se acercaba, Shikaku
siguió dando órdenes a todo el ejército hasta los últimos momentos . Y luego murió.
Él había sido un Shinobi hasta el final.
No...
La verdad era que en sus últimos momentos, Shikaku fue un padre. Aunque el único que sabía
eso, era Shikamaru, su hijo.
'¿Qué era ser un adulto?'
Shikamaru pensó en eso.
Se despidió de la tumba de su padre y sus pies lo llevaron a la siguiente persona que quería
visitar.
Era la tumba de su maestro.
Sarutobi Asuma...
Siendo hijo del 3er Hokage rechazo el camino de la élite, fue un hombre que siempre estuvo en
el frente (de batalla).
Después de que Shikamaru se graduó de la Academia, se formó como Shinobi bajo el cuidado
de Asuma. Junto con sus mejores amigos Ino y Chōji, los tres perseguían la espalda de Asuma,
vigorosamente haciendo misiones.
Asuma, que pasaba a través de cualquier crisis sin que esta afecte su actitud despreocupada
con un cigarrillo en la boca, era el ídolo de Shikamaru. Y, sin embargo, Asuma ya no se
encontraba en este mundo. Había muerto, en una batalla contra Akatsuki que tenía planes para
dominar el mundo. Había muerto en aras de dejar a Shikamaru con vida...
Asuma que había comprendido que no tenían ninguna posibilidad de ganar contra las
habilidades inhumanas de los miembros de Akatsuki, entregó su vida para proteger a
Shikamaru y a sus demás compañeros. Él, también, pensó hasta sus últimos momentos
pensando en los demás.
Shikamaru todavia no tenia algo para proteger por lo que daría la vida.
Por supuesto, la gente de su pueblo y sus compañeros eran importantes pero el sentía como
que esos sentimientos eran diferentes de la medida de protección feroz que su padre y Asuma
habían mostrado.
En ese sentido puede que Shikamaru todavía no era un adulto.
En primer lugar, el pensó que todavía era un niño por quedar atrapado con la vaga palabra
“adulto”.
Pero si ese era el caso, entonces Kakashi también era un niño. Pero Kakashi ya debía tener
algo
por lo que cambiaría su vida para protegerla.
"Para un Hokage, cada persona en el pueblo es su hijo."
Esas fueron las palabras del padre de Asuma, el Tercer Hokage, Hiruzen.
Tal vez, cuando Kakashi eligió el camino de vivir como Hokage que ya se había convertido en
un
adulto. Ya no estaba seguro de nada...
-¡Shika-niichan!
Shikamaru despertó de sus pensamientos por el sonido de esa voz despreocupada que llegaba
a sus oídos.
Una niña regordeta se tambaleaba de izquierda a derecha con sus manos redonditas y sus
pequeños pies torpes, que con todas sus fuerzas se acercaba a Shikamaru.
-Mirai.
Shikamaru la llamó por su nombre, sin pensarlo su voz cambió a una más alegre. Sus
rasgos tensos se suavizaron, y su boca dibujó una sonrisa.
-¡kyaa!- Mirai llegó donde su pierna y la abrazó con sus cortos bracitos.
-¡Shika-Niichan!

La niña lo miró con sus ojos deslumbrantes, en su pequeña cara se divisó una
amplia sonrisa. La sonrisa de la niña se sintió como el sol, y Shikamaru podía sentir
su corazón congelado derritiéndose.
-Cuanto tiempo, Shikamaru.
-Kurenai-sensei.- Shikamaru saludó a la mujer de cabello oscuro que era la madre
de Mirai.
-Ya no soy sensei, así que tienes que dejar de llamarme asi.- La mujer de cabello negro dijo
eso sonriendo.
Kurenai Sarutobi...
Originalmente, era una Jōnin junto con Kakashi y Asuma, a cargo de un equipo
compuesto por otros compañeros de Shikamaru. Pero ahora como madre dedicaba todo su
tiempo a la crianza de su hija.
-¿Viniste a visitar la tumba de Asuma?
-Sí.
-¿Y la tumba de tu padre?
-Acabo de visitarla.
Mientras Shikamaru y Kurenai conversaban, Mirai seguía aferrada a su pierna, sonriendo.
-¡Shika-Niichan! ¡Ahora Papá encontré!
Aunque sólo pudo decir frases vacilantes, al ver la figura de Mirai esforzarse por transmitir lo
que podía, el corazón de Shikamaru se calentó.
Convertirse en el maestro de esta niña...Fue una promesa que le había hecho a Asuma y a
Kurenai.
-Ya veo, viniste a ver a tu papá, ¿eh?- dijo Shikamaru agachado.
Y Mirai asintió su cabeza felizmente.
-Que buena niña que eres Mirai.
Dijo Shikamaru, acariciando su cabeza. La sensación de su suave cabello parecía viajar a lo
largo de su palma hasta su corazón trayendo una brisa de calma en el.
-Crece pronto, ¿de acuerdo?
-Mmhm.
-De verdad que quieres mucho a Shikamaru-Niichan, ¿eh?- Dijo Kurenai.
Mirai asintió con tanta fuerza que casi lanzó a sí misma hacia delante, por el peso de su cabeza
y Shikamaru extendió sus dos manos para agarrarla.

Por el bien de ella tampoco puedo morir...


-¡Así es!
Mirai lo dijo como si pudiera haber leído su mente.
-Gracias.
Shikamaru recogió Mirai y la levantó en el aire. A medida que la niña de dos años
reía encantada, Shikamaru pensó para sí mismo una vez más, mucho más fuerte
que antes:
'Absolutamente no puedo morir.'

CAPÍTULO 5
De pie, frente a Shikamaru se presentaron dos caras blancas: un gato y un
mono. Por supuesto, las caras de animales eran sólo máscaras, y desde el cuello
hacia abajo los dos ANBU eran completamente humanos. Eran uniformes negros
que se aferraban a su piel, así como los chalecos protectores recientemente
rediseñados de Konoha.
Los viejos chalecos protectores solían tener bolsillos en ambos lados del pecho
para mantener pergaminos o herramientas ninjas, pero fueron desechados y así el diseño
quedó relativamente simple. Después de terminar la gran guerra, era un uniforme de tiempos
de paz acorde a la época de cooperación entre las aldeas.
Donde deberían ir los ojos, en las dos máscaras de los ANBU habían agujeros como cuevas
profundas y oscuras. Las máscaras tenían bocas delgadas pintadas en forma de una U
invertida. La máscara del gato tenía marcas rojas delgadas bajo sus ojos. Y la máscara del
mono tenía dibujado, muy densamente, cejas rojas que hacían parecer que estaba frunciendo
el ceño. Ambos ANBU tenían las manos sujetas detrás de la espalda, y las 4 rendijas de los
ojos de sus máscaras miraban a Shikamaru.
-Si se trata de estos dos, creo que pueden cumplir con tus expectativas.
Dijo Kakashi desde donde estaba sentado detrás de su escritorio.
Desde donde Shikamaru estaba de pie, el ANBU enmascarado de gato estaba a la
derecha, y el mono enmascarado estaba a la izquierda.
Los dos ANBU tenían un desnivel de altura grande. El mono media como unos 1.76 cm, un
poco más alto que Shikamaru, mientras que el gato apenas le llegaba hasta los hombros.
El mono-enmascarado era el hombre y el gato la mujer. La estructura de sus cuerpos lo hacía
evidente.
-Ambos quítense la máscara- Dijo Kakashi.
Ambos levantaron sus máscaras, tal como lo ordenó Kakashi, y lentamente sus caras
fueron reveladas.
Era una costumbre ANBU llevar las máscaras con caras de animales. Ya que
principalmente participaban en misiones sombrías tales como asesinato o causar
disturbios en países extranjeros, por lo que era perjudicial que alguien sepa de sus
identidades. Incluso más de la mitad de los propios ciudadanos de la aldea no sabían
quién era y quién no un ANBU.
Habían rumores de que hasta gente con mirada inocente que iba y venía a la aldea era
miembro de Anbu.
-El hombre es Rou, y la chica es Soku.
Los dos ANBU hicieron una pequeña reverencia a Shikamaru al mismo tiempo en que Kakashi
los presentaba.
-Una chica de esta edad....
-Es inesperado, si.
- Soku dijo eso, como para cortar el murmullo de Shikamaru.
-En el mundo de Shinobi, la habilidad lo es todo, yo me gané mi puesto en Anbu por mis
propias habilidades, si.
-Así es.- Kakashi afirmó lo que dijo Soku.
Era inevitable que Shikamaru este sorprendido. Soku era muy joven. Era al menos 5 o 6 años
más joven que Shikamaru, y no era equivocado decir que recien habia salido de la Academia.
Tenía las mejillas ligeramente rojas y carnosas, también tenía unos labios delgados que
irradiaban determinación. Sus cejas delgadas se arquearon, y sus ojos brillaron con
llenos de confianza.
Shikamaru pensaba que tenía algo en la cara que le hacía recordar a Temari de más joven.
-Hinoko fue reconocida por sus habilidades y fue reclutada por ANBU en el minuto en
que se graduó de la Academia.
-Todavía tiene 14 años, pero ya ha llevado un gran número de misiones.
-Dentro de ANBU ella tiene mucha confianza. -Dijo Kakashi
-No es bueno juzgar a la gente por su apariencia, si - Dijo Soku, hinchando las mejillas un poco.
-Y, Hokage-sama, ya le dije que no me llame por mi nombre real, si.
-Hinoko... pero si es un lindo nombr… -dijo Shikamaru.
En un parpadeo, Soku había desaparecido de la vista de Shikamaru y antes de que se diera
cuenta un dedo que brillaba con un chakra color anaranjado estaba siendo presionado en su
bandana.
-Odio ser llamada por mi verdadero nombre, si. Así que quisiera que cuides en no hacerlo.
Shikamaru podía sentir una especie de estática desde el borde del dedo índice de
Soku. Se sentía como una versión increíblemente pequeña del Raikiri de Kakashi.
El chakra estallaba desde el borde de la punta del dedo de Soku.
-Deja eso de una vez, Soku.
El que hablaba era el hombre que tenía la máscara de mono, Kakashi lo había presentado
como Rou. Tenía las cejas gruesas, una mandíbula fuerte. Sus ojos miraban a Soku en señal
de desaprobación.
-Tengo que dejar esto claro desde el principio, si - Soku replicó. -Aunque sea una niña no me
gusta ser subestimada.
-Lo siento. Desde ahora tendré cuidado.
Shikamaru, se disculpó. No había necesidad de agravar la situación más lejos, y él no tenía el
tiempo para lidiar con el temperamento de la joven.
Soku agitó su pelo naranja y miró a Rou y de nuevo volvió la mirada a Shikamaru.
-Siempre y cuando lo entiendas, si- Ella le dio la espalda y se posicionó de
nuevo donde estaba originalmente, con las manos detrás de la espalda.
-Rou puede manipular libremente la calidad y cantidad de chakra; tanto propio, como el de
cualquier persona.- Dijo Kakashi, y Rou asintio un poco su cabeza.
-¿Eso quiere decir que en realidad puedes aumentar el chakra?- Preguntó Shikamaru
-Una pregunta inteligente.- Comentó Kakashi.
-El chakra que puedo cambiar es sólo aquel que es percibido por los demás.- Dijo
Rou. -Para explicar, aunque aumente su chakra, Shikamaru-dono, no sería capaz de aumentar
su poder de pelea en lo más mínimo. Sin embargo podría hacer cometer errores a los que lo
perciban. En resumen, mi jutsu no es eficiente a menos que se haga en equipo.
Rou tenía una forma de hablar muy anticuada, y junto con su apariencia tosca, parecía más un
samurai.
Shikamaru asintio la cabeza para mostrar que entendía la explicación de Rou y, a continuación,
abrió la boca para hablar de nuevo.
-Cuando dices que puedes cambiar la cantidad de chakra percibido ¿eso significa que puedes
borrarlo por completo también?
Por donde sea que se le mirase, Rou pasaba los 40 años. Era por lo menos veinte años mayor
que Shikamaru.
-Eso es ciertamente posible. Puedo hacer el chakra de cualquier objetivo desaparecer de la
manera que he descrito, al mismo tiempo que le permita rastrearlos a ellos, Shikamaru-dono.
-Pensé que su jutsu era el más adecuado para ocultar la presencia, ¿qué te parece?-
Preguntó Kakashi.
-Supongo que esta bien. Pero ¿y la niña? -, Preguntó Shikamaru, volviéndose para mirar a
Soku.
El ceño de la chica cambió por completo al ser llamada "niña". Al parecer ella todavia seguia
siendo niña en ese aspecto. Shikamaru no estaba seguro si eso era un mérito o un demérito
para la shinobi.
-Creo que lo mejor sería una demostración, ¿no? - Dijo Kakashi.
Soku asintio la cabeza y le dio la espalda a Shikamaru. Estiró el brazo derecho y la punta de su
dedo apuntaba hacia afuera de la ventana abierta a través de la oficina de Kakashi. En la
dirección que ella estaba señalando, Shikamaru podía ver una sola golondrina volando.
-Mi arma son las agujas de chakra....- Soku murmuró, y un destello naranja de chakra salió
disparado de su dedo índice.
Justo en ese momento, la golondrina se escondió detrás de un grueso pilar.

Si Soku habría disparado su chakra en este momento, no habría manera de que


pudiera golpear a su objetivo. Su chakra solo golpearía el pilar y dejaría un rasguño en
su superficie.
Pero...
No había ni un solo rasguño en el pilar, y desde fuera, la golondrina dio un grito estridente.
Shikamaru corrió hacia la ventana. Asomándose, sus ojos buscaron debajo de donde la
golondrina había estado volando. La golondrina parecía estar muerta.
-No me malinterpretes, yo no mato por matar.- Dijo Soku detrás de él.
Mientras hablaba, la golondrina se levantó y voló a lo alto en el cielo.
-Mi chakra golpeó su punto revitalizante cuando lo atravesó, así que se debe sentir mucho
mejor que antes, si.
-¿Cómo lo lograste lo del pilar?- Preguntó Shikamaru mientras soltaba sus manos de la
ventana y se daba la vuelta.
La niña dejó escapar una risa inocente mientras se lamia sus delgados labios.
-Una vez que he apuntado a mi objetivo, aunque desaparezca de mi vista mi aguja de chakra lo
seguirá a cualquier lugar, si. Mi aguja no se detendrá hasta dar con el objetivo.
Con el jutsu de Rou borrarían sus chakras, y a veces lo cambiarian y así se infiltrarian en las
filas del enemigo. Cuando llegaran a acercarse a Gengo, Shikamaru usaría su Kagemane para
atarlo. Y luego el golpe mortal lo daría Soku con sus agujas de Chakra. Estaba bien.
podían hacerlo...
- ¿Puedo decirte algo? Dijo Shikamaru con una forzada sonrisa a Soku.
- Que cosa, si?.-
- ¿No podrías hacer algo con ese “si”, “si” al final de tus oraciones?
---
Era perseguido.
Venían.
Eran ellos.
Los Ninjas del Sonido.
Los Subordinados de Orochimaru.
No, espera...
¿Desde cuándo estaba yo siendo perseguido?
Yo era el que se suponía que los perseguía.
Había alguien al que tenía que salvar.
Era Uchiha Sasuke.
Un pelmazo que podía hacer cualquier cosa a la perfección.
Pero aun así era un camarada. Iba a salvarlo.
Era la primera vez que seria lider de grupo. El fracaso no era una opción.
Mis camaradas...
Mis compañeros eran asesinados, uno tras otro.
Chōji.
Kiba.
Neji.
Y entonces Naruto…
Solo quedé yo.
Los ninjas del sonido me rodeaban y se reían burlonamente.
Perdón...
Todos perdon.
No fallare la próxima vez.
Así que por favor- por favor no mueran
-‘¡POR FAVOR!’
Asustado por el sonido de su propio grito Shikamaru despertó casi mandando a volar su colcha.
. Todo su cuerpo estaba empapado de sudor.
Había estado soñando...
Había sido su primera misión después de aprobar los exámenes Chūnin: recuperar a Uchiha
Sasuke, que había desertado a la aldea bajo la dirección de Orochimaru.
Sus compañeros habían sido varios compañeros de clase, y Neji. Mientras perseguían a
Sasuke, habían sido disminuidos, uno a uno. Y al final Shikamaru había tomado la decisión de
confiar todo en Naruto y él pelear con un Ninja del sonido. Y como resultado Sasuke abandonó
la aldea, y todos sus compañeros sufrieron lesiones graves. Como Chūnin, como líder, su
primera misión había terminado en fracaso.
Shikamaru colocó una palma en su frente empapada de sudor, y poco a poco empezó a
respirar normalmente.
¿Por qué soñó algo como eso?
Hasta ahora, en un sueño nunca había visto esas escenas.
Era cierto que su corazón todavía tenía cicatrices por lo ocurrido en ese incidente. Pero como
su mayor estigma era un incidente que Shikamaru siempre se recordaba a sí mismo para
disciplinarse.
Nunca más había sido arrinconado como en ese día...
Dicen que los sueños eran una manifestación de tu subconsciente.
¿Entonces, ahora me siento como si estuviera siendo acorralado?
-Está bien... está bien, Shikamaru...

A pesar de sabia que no era propio de él decirse las cosas a sí mismo, las palabras salieron
de la boca de Shikamaru antes de que pudiera detenerlas. Sus latidos sonaban como una
campana. Ya no sería capaz de dormir mas esta noche. El tiempo de partida iba a ser al
amanecer.

CAPÍTULO 6
Un grupo de niños de diez años cruzó la calle, riendo a carcajadas. Detrás de ellos, un hombre
de cara seria y en sus treintas caminaba apresurado a algún lado. Los niños probablemente
iban para la academia, y el hombre a su trabajo.
Al lado de la calle, en una tienda donde se vendían comida en las mañanas, su frente estaba
rodeado de amas de casa que hablaban de chismes.
Era el escenario usual de cada mañana.
En esta mañana pacífica, Shikamaru caminaba en dirección a la residencia del Hokage. La
calle principal iba recto desde las puertas de la aldea “A-Un” hasta la residencia del Hokage. La
calle terminaba al llegar a la residencia y detrás de esta, se encontraba el monumento de los
antiguos
Hokages, esculpidos en roca.
El no se dirigía a la residencia Hokage, sino a lo que estaba detrás. Por lo general, cuando
los shinobi recibian una misión, salían por las puertas principales “A-Un”. No era una regla,
pero era algo que hacían de forma natural.
Per los ANBU eran la excepción. Sus misiones, al ser altamente secretas, mantenían sus
salidas ocultas de los ciudadanos de Konoha saliendo por las puertas posteriores ubicadas en
la base de las montaña del Monumento de los Hokage.
Esa puerta trasera era el destino de Shikamaru. La misión de ahora era un secreto para todos
en la aldea. Solo lo sabían Kakashi, unas cuantas personas de alto rango, y por supuesto
Shikamaru y sus acompañantes, Rou y Soku.
Kakashi ya se había encargado de cubrir su ausencia con una excusa.
Kakashi diría a los de la aldea que Shikamaru había salido a las afueras para atender asuntos
de la Unión Shinobi.
El escenario ideal hubiera sido salir y volver sin que nadie se entere.
-¿Huh?- Shikamaru que se apresuraba a las puertas traseras de la aldea, notó la presencia de
un joven rubio en su campo de visión. Y el tambien se percató de la presencia de Shikamaru.
-Hola, ¡pero si es Shikamaru! ¿Qué es lo que haces tan temprano?
El joven corrió hacia Shikamaru, tenía una sonrisa tan inocente que nadie creería que ambos
tenían la misma edad. Sus mejillas tenían tres rayas, y unos ojos azules libres vacilación.
-Lo mismo digo. ¿Qué haces despierto tan temprano, Naruto?
Shikamaru llamó el nombre de ese hombre.
Uzumaki Naruto.
Era el héroe que les guió durante la Anterior Gran Guerra, el hijo del Cuarto Hokage. La Bestia
de las Nueve Colas había sido sellada en su interior apenas recién nacido, y desde pequeño
era visto con ojos de desprecio por la gente a su alrededor.
Y aún así, camino sin vacilar hacia su meta de convertirse en Hokage. Era uno de los
candidatos para ser Hokage después de Kakashi.
-No pude dormir bien anoche.- Dijo Naruto -Así que cuando me levanté esta mañana fui a
comer ramen donde Ichiraku y ahora estoy de regreso.
-¿Está abierto desde tan temprano?
-Ahora abren 24/7.- Naruto dijo emocionado.
-Pero aún así, comer ramen desde la mañana...
-¡Podría comerlo a cualquier hora! ¡Sea mañana, tarde o noche!
-Oye, no es algo de lo cual deberías estar orgulloso.
-La mitad de mi cuerpo probablemente está hecha de ramen.-Dijo Naruto serio, sacando el
pecho orgulloso.
De la boca de Shikamaru naturalmente salió un suspiro.
-Eres el héroe que acabó la guerra. Deberías pensar un poco en tu cuerpo...
-¡Los héroes son héroes, y el ramen es ramen!
-...No entiendo ese razonamiento tuyo...
-Je, je,je.
Su comportamiento de rascarse debajo de la nariz cuando reía no había cambiado en absoluto
desde la Academia. Naruto siempre había vivido de una manera pura y recta. Era esa rectitud
suya la que había cambiado a todos alrededor de él, Shikamaru incluido. Naruto, que había
sido el marginado de la aldea, con su corazón puro ganó cada vez más y más camaradas. Al
final, incluso había logrado salvar a su amigo Uchiha Sasuke que estaba lleno de resentimiento
de caer en la oscuridad.
No era algo que podría hacer cualquiera.
No...
Era algo que nadie mas que Naruto podía lograr.
El sueño que Naruto tenía desde niño era solo uno: convertirse en Hokage. Nadie le prestaba
atención y en su deseo de llamar la atención hacia travesuras, pero desde ese entonces
siempre continuó diciendo que sería Hokage. Al principio, nadie le creía. Pero ahora, no había
ni una sola persona en la aldea que pensara en el siguiente Hokage después de Kakashi sin
pensar en Naruto. Naruto era el Sol.
Tenía una llama dentro de él que nunca titilaba, siempre brillaba. Era un sol resplandeciente.
Todo aquel que veía esa pasión suya le abría las puertas a su corazón, y se convertía en su
camarada. Hasta ahora, y seguramente hasta el final, Shikamaru pensaba que Naruto seguiría
yendo hacia adelante sin cambiar. Y así era como debía ser. Algún día, Naruto sería Hokage,
ganaría todavía aún más la confianza de los habitantes de Konoha, y brillaría aún, más fuerte y
radiante.
Sin embargo el sol por su brillo no conoce su sombra. Hasta ahora, Naruto se había enfrentado
a muchos que habian caido en las tinieblas, pero nunca se desvió de su camino.
No importa que tanto una persona se hunda en la oscuridad, siempre una parte de su
corazón añorará la luz.
Naruto peleaba porque en verdad él creía en ello. Shikamaru había visto muchas veces como
el
cambiaba el corazón de sus enemigos. No importaba cuánta oscuridad le rodeara, Naruto
nunca perdía su luz. Por eso era que Naruto no conocía el verdadero significado de la
oscuridad. Todas las personas tienen una oscuridad en su corazón de la que no pueden
deshacerse. Pensar que podrías salvarlos a todos era algo imposible.
No importa que tan grande era la mano que intentara salvarlos y guiarlos a la luz, siempre
habrá algunos que se te resbalan de la punta de los dedos.
Así era el mundo. Pero Naruto no lo pensaba así. No importaba que tan desesperanzada fuera
la situación, él nunca se rendiría hasta salvar a todos. Ese era el tipo de hombre que era
Naruto.
Shikamaru pensaba que así estaba bien.
Naruto que era puro y correcto, debía continuar siendo un Sol brillante. Pero entre mayor era el
brillo, mayor eran las sombras. Debía haber alguien que cargue con esas sombras. Shikamaru
pensaba que su labor era ser ese alguien.
¿Acaso no era una labor perfecta para alguien que con su jutsu controlaba las sombras?
Naruto sería Hokage, y Shikamaru sería su mano derecha. Ese era el sueño de
Shikamaru: estar al lado de Naruto y ocuparse de cualquier sombra que aparezca en las grietas
de su luz. En el instante en que pensó eso, algo se le vino a la mente.
¿Por qué se había obstinado tanto en ir al País del Silencio?
Por el bien de Naruto, claro.
Si el País del Silencio seguía fortaleciéndose, Naruto terminaría sufriendo. El País del
Silencio podía ser un gran obstáculo.
Era por eso que Shikamaru iba a cortar el problema antes que crezca.
Shikamaru había decidido cargar con las sombras de Naruto, por eso era algo obvio que tenía
que eliminar con sus propias manos cualquier posible obstáculo.
- ¿Y tú qué haces por aquí?- Preguntó Naruto.
-Salí a dar un paseo.
-¿A estas horas tan temprano?
-Pienso que es una acción normal a estas horas, comparado contigo yendo a comer ramen.
-Tienes razón.
Ambos rieron.
-¿Hoy es tu día libre?- Preguntó Shikamaru.
-De ninguna manera. Porque ‘alguien’ sigue llenándome hasta el cuello de misiones, no voy a
tener un día libre por lo menos durante medio año. Hoy también saldré en una misión al medio
día.
Ese ‘alguien’ era Shikamaru, claro.
-Son misiones que te di por tu bien, así que hazlas sin quejarte.
-Aunque digas eso, igual quiero unos cuantos días libres.
-Aunque estas en la mira como candidato para ser el próximo Hokage, ahora es el tiempo más
importante. Debes ser más auto-consciente, Naruto.
-Lo entiendo… Pero…
-Sin peros.- Dijo Shikamaru, como si estuviera regañando a un niño.
-Todos en la aldea te aprueban. Por eso mismo es que tienes que realizar las misiones que
puedas, para hacerles pensar ‘Si no fuera por Naruto..’. Ya pasaron dos años desde el
final de la guerra, no creas que solo te aceptaran por ser el héroe de la guerra.
-Está bien, está bien…- Dijo Naruto en un puchero y bostezo.
-Bueno ya estoy lleno, así que creo que iré a tomar una siesta.
-No duermas demasiado.
-No lo haré.- Dijo Naruto riéndose mientras pasaba por el lado de Shikamaru.
-Oi, Naruto - Shikamaru lo llamo.
-¿Qué?- Dijo Naruto, volviéndose.
-Vas a ser el próximo Hokage. No lo olvides.
-Nunca me retracto de mis palabras. Ese es mi camino Ninja.
-Es “nuestro camino ninja”.
-¡Sí! - Naruto dándole la espalda levantó su mano derecha diciendo adiós, y siguió su camino.
Después de verlo irse un momento, Shikamaru hizo lo mismo.
-Voy a hacer que seas Hokage.
Era la determinación de Shikamaru que había jurado no retractarse de sus palabras.
------------------------------------------
-Los hice esperar. - Shikamaru habló hacia Rou y Soku.
Esta vez la misión incluía infiltrarse en un país enemigo y asesinar al objetivo. Era algo
que no podría hacerse sin ser notado. Por eso los ANBU no llevaban sus máscaras.
-Tenemos varios objetivos- Dijo Shikamaru. -Supervisar la situación en el País del
Silencio. Buscar a Sai y a los 10 ANBU perdidos. Pero el punto de mayor importancia, es
asesinar al hombre que llaman Gengo.
Ante las palabras de Shikamaru los ANBU asintieron en silencio.
Ni siquiera Kakashi los había ido a despedir. Ellos tres eran los únicos presentes en las
desiertas puertas traseras. Las puertas traseras que estaban escondidas entre un grupo de
árboles en la base de la montaña, eran sombrías a pesar de ser de mañana.
-Oh bueno, como vamos a cometer un ‘asesinato’, debemos asegurarnos que nadie
nos "observe" (ansatsu=asesinato, kansatsu=observe/ chiste intraducible)…Las fosas nasales
de Rou se movieron haciendo énfasis en la palabra observar.
Shikamaru lo miró, sin entenderle. Y soku que estaba al lado de Rou hablo como un poco
avergonzada.
-Es el peor intento de chiste que he escuchado, ¿sabes?- Dijo Soku.
El hombre se apenó, una gota de sudor cayó de su frente.
-Explicabas los puntos de la misión, y que debíamos "supervisar", y como "supervisar" y
"observar" van parecido en significado y sonido, el forzosamente la utilizo, vas a tener cuidado
este viejo de vez en cuando hace juegos de palabras como este.
Shikamaru se tragó las ganas de comentar algo sarcástico, y aclaró su garganta, y se dirigió
nuevamente a los 2 y dijo:
-Cuando salgamos de las puertas, comenzamos a correr, ok?
-Lo sabemos, si- Soku respondió alegremente.
-Bien, entonces vámonos.
Y con ello, los tres finalmente abrieron las pequeñas puertas con fuerza.

CAPÍTULO 7
Temari miraba desde atrás como el viento movía el cabello rojizo de Gaara. Mirándolo así, ella
pensaba que su hermano menor había crecido en una persona espléndida.
Estaban parados en la cima de una colina, desde donde se podía ver toda la aldea. Las
personas de la Aldea lo llamaban “colina de lectura de viento”. Temari sabía que el venir a ver
la aldea desde la colina mientras era soplado por el viento que no paraba durante todo el año,
era el único momento de descanso de su hermano menor.

-¿Necesitas algo, nee-san?- Preguntó Gaara. Giró su cabeza para mirarla, y Temari pudo ver el
kanji de ‘amor’ grabado en su frente.
Gaara del desierto...
Hace muchos años atrás, el escuchar este nombre causaba terror entre la gente de la aldea.
Pero, tendrían que verlo ahora. Siendo líder de Sunagakure, era parte vital en la unión Shinobi.
Gaara ahora era alguien imprescindible para el mundo ninja.
Todo era gracias a Naruto.
Al igual que Naruto, Gaara tenía un Bijū en su interior desde el día que nació, y solía creer en
"amarse sólo a uno mismo" y “que el resto del mundo era su enemigo, nunca intentó aceptar a
nadie. El Gaara de ese tiempo no abrió su corazón ni siquiera a su hermana mayor, Temari y a
su hermano Kankurou. No tenía piedad ni siquiera de ellos. Si lo molestaban los mataba.
Incluso sin que lo dijera, su sed de sangre que desprendía de todo su cuerpo, transmitían ese
mensaje fuerte y claro.
Naruto fue el único que chocó en serio contra Gaara.
Naruto simplemente no podía abandonar a Gaara, que también había vivido como Jinchūriki.
Los 2 que se habían enfrentado en un combate mortal que superaba los límites humanos,
empezaron a aceptarse el uno al otro poco a poco.
Cuando el Bijū de Gaara fue extraído de su cuerpo por los Akatsuki, Naruto había dado tanto
de su chakra a Gaara como pudo, sin detenerse en lo más mínimo para traerlo desde la
muerte. Entonces Gaara reconoció a Naruto como su amigo.
Gaara continuó cambiando desde ese entonces. Su personalidad fría comenzó a cambiar poco
a poco.
La forma en que trataba y hablaba a Temari y a Kankurou cambió. Su actitud hacia la gente de
la aldea cambió. Y sus sentimientos hacia las personas de otras aldeas comenzó a cambiar.
Al final, Gaara fue reconocido por todos.
Temari estaba eternamente agradecida con Naruto por ello. Ella tambien tenia en muy alta
estima a Konoha que había dado a nacer a Naruto. Las personas de esa aldea tenían un fuerte
orgullo como shinobi, y muchos de ellos eran personas inquebrantables. De repente, la cara de
"ese chico" apareció en su mente. Y sintió un dolor en su pecho de la nada. Ella hizo un
pequeño chasqueó con su lengua, irritada por ese sentimiento.
-¿Te sucede algo, nee-san?
-¿Eh? ehh…
Temari estaba parada al lado de Gaara. Y él la miraba detenidamente con sus ojos llenos de
preocupación. Tal que Temari podía sentir un desasosiego tan fuerte que dolía, así que
inconscientemente desvió su mirada de la de su hermano.
La Aldea de Suna siempre estaba en sequía. Y porque estaba en el medio del desierto, nunca
llovía. Y era algo obvio que el viento siempre llevaba arena.
-Me entró arena a los ojos.
-Eso es raro- Gaara dijo pensativo, -Nunca te sucede, nee-san.
-Ti..Tienes razón.
Aquellos que habían nacido en Suna estaban acostumbrados a la relación entre el
viento y la arena, acostumbrados a vivir con ello. No era algo posible que los ojos de un shinobi
de Suna sean lastimados por la arena.
Era una excusa.
-Shikamaru…- Gaara dijo de repente el nombre de "ese chico"- Y tomó a Temari
tan de sorpresa que no pudo evitar que todo su cuerpo quede tieso.
Sin decir nada al respecto de porqué su hermana quedó tiesa, Gaara siguió hablando.
-Siento que ha estado comportándose muy extraño recientemente. La última vez
que le vi en los cuarteles de la Unión, parecía que su mente estaba en otro lugar. Creo que ha
estado trabajando demasiado.
-Así que tú también pensabas eso…- dijo Temari.
Gaara asintió.
-Años atrás, no me importaban los demás, pero ahora soy sumamente cuidadoso en
notar las diferencias en los comportamientos y apariencias. Tal vez es por eso yo soy más
perceptivo en notar los movimientos de los corazones de los demás que otras personas.
Su hermano era una persona muy seria desde la raíz. Era el tipo de hombre que una vez creía
en algo, se esforzaba diligentemente en realizarlo, era por eso que una vez él decidió en abrir
su corazón, el logro hacerlo completamente. Así que no era una sorpresa que notara los sutiles
cambios en el comportamiento de Shikamaru.
-Él está ocultando algo.
-Sí…- Temari contestó, de acuerdo.
-Él es alguien que piensa en el futuro de la Unión y de los shinobi más seriamente
que nadie. No creo que hiciera nada que amenace a la Alianza.- Dijo Gaara.
Gaara se refería a que había una norma de que cada Aldea Oculta perteneciente a la Unión,
tenía el deber de reportar sobre cualquier incidente, problema ya sea interno o externo que
afecte a la Unión. Temari también había notado el comportamiento extraño de Shikamaru que
la guiaba a pensar que algo estaba sucediendo en Konoha. Que le causó una angustia tal que
ni siquiera un hombre de su calibre lo pudo ocultar. Probablemente ese incidente sea un
problema que llegue a afectar a todos los shinobis.
-¿Tienes algo que se te venga a la mente, nee-san?.
-No estoy segura...
En la unión Temari era la que más trabajaba con Shikamaru. Por eso Gaara le pregunto.
-No es como que no tenga nada en mente… Es solo que no estoy firmemente segura.
Gaara asintio su cabeza en silencio ante las palabras de Temari.
-Él ha estado investigando muy seriamente sobre los shinobi que desaparecieron en acción en
la guerra, y los casos de ninjas desertores de las aldeas en los meses recientes.
Ante esta respuesta, Gaara volvió a mirar a la Aldea, y una arruga nació en su frente. Estaba
pensando. El viento de repente se volvió más violento. La arena les arañaba la cara.
-Preguntémosle a Naruto.- Gaara murmuró, -¿Irías, nee-san?
-Sí.- Temari se sorprendió de lo entusiasmada que sonó su voz.
-Aunque le preguntes directamente a Kakashi-san, él seguramente encontrará una manera de
evitar responderte, así que primero habla con Naruto sobre Shikamaru.- Dijo Gaara. -Si resulta
que Shikamaru está en una posición grave o en peligro, debemos hacer todo lo posible para
ayudarlo. Si crees que necesitas a shinobis de Suna de refuerzo, llévate a cuantos necesites.
-…Shikamaru es un shinobi de Konoha, ¿sabes?
-Los tiempos donde uno era un shinobi de Suna o de Konoha ya se acabaron. El es un hombre
necesario para la Unión. Es natural ayudarle.
-…Gracias.
-No tienes porque agradecerme, nee-san.
Una lágrima cayó de los ojos de Temari, que tenía la cabeza inclinada. Levantó su cara y
sonriéndole a su hermano se la limpio.
-La arena parece seguir metiéndose en mis ojos.
-------------------------------------------
-Oye, Sakura-chan, ¿me estas escuchando?
Naruto preguntó, apoyando sus codos sobre una pila de libros que llegaba a su pecho. Hablaba
con la espalda de Sakura, que apresurada recorría los estantes de libros que cubrían toda la
pared.
-Mira, Sai no ha sido visto desde hace más de un mes ya, y Shikamaru ha estado distante. No
hay algo que me estás ocultando?
-¡No!
La voz cargada con sed de sangre de Sakura hizo brincar a Naruto.
-¿Qué pasó con tu misión?
-Ya la termine hoy.
-¡Si es asi entonces ve a Ichiraku, come algo de ramen, y vete a casa a dormir!
-Ehhhh!! Hace mucho que no te veo, y como dijeron que habías venido a la Residencia del
Hokage. A pesar de que yo solo quería venir a verte… esa es una actitud muy fría, para ser
una de las ex-miembras del equipo 7.
Sakura que vio a Naruto hacer pucheros, se paró delante de él, puso sus brazos en la cadera y
lo miro enojada.
-Yo ahora junto a Tsunade-sama estamos muy ocupadas con la sistematización del ninjutsu
médico y la estructuración del sistema de la Unión. Hoy también vine a recoger documentos
que tsunade sama dejó de cuando era Hokage.
No tengo tiempo!, además estoy haciendo todo esto en mi tiempo libre!, del que solo dispongo
después de acabar mis misiones, estoy muy ocupada! Así que no tengo tiempo para escuchar
tus habladurías! ¿Me entiendes?
Dijo eso e inmediatamente se dirigió a los estantes.
-Últimamente qué tal andas con Hinata? Mejor que yo, ella si te escuchara con atención.
-¿Que, celos?
Sakura volvió a una velocidad tremenda e impactó su puño en la cabeza de Naruto. Sakura con
una apariencia de demonio miraba a Naruto que ahora reposaba su cara en una roca.
-¡Claro que no! ¡Tú sabes que decidí esperar a Sasuke-kun!
-S…Sí señora.
Respondió Naruto todavía tirado. Pero en el siguiente instante de repente sus ojos se volvieron
serios y Sakura, notando ello, le puso atención.
-Es solo que ultimamente tengo una inquietud.
-¿Los bijuus dentro de tu cuerpo están inquietos?
El Nueve Colas vivía dentro de Naruto. Los restos de los otros Ocho Bijuus estaban dentro de
él también. En ese sentido, podría decirse que su cuerpo era como el jinchuriki del 10 colas. En
la última guerra ninja, Obito se había convertido en el jinchuriki del 10 colas y había obtenido un
poder que rivalizaba con el del Sabio de los Seis Caminos.
Naruto, que guardaba a los Bijūs dentro de él, también tenía parte del poder del Sabio incluso
en ese momento.
Su "inquietud o malos presentimientos" eran muy diferentes al de los demás, y Sakura lo sabía.
-No es como si los bijuus están inquietos o algo, es algo que siento yo mismo.
-¿No te estarás equivocando entonces?
-Que cruel, acaso mi juicio no vale nada…- murmuró Naruto en reproche, todavía en el suelo.
-Es que, auque te preocupes de todas formas no puedes hacer nada. Tanto Sai como
Shikamaru son excelentes shinobis. Si estuvieran en una situación de riesgo que requiera tu
ayuda, la pedirian. Y si no el Hokage nos lo diría.
-Ehhh. No puedo confiar en Kakashi-sensei.
-Aunque sea es muchas veces mejor que tu!.
-Y le dio una patada en el trasero de Naruto que lo levantó y lo hizo pararse cerca de la pared.
Y Naruto vio con miedo a Sakura.
-Deja de hablar de cosas que no puedes manejar y concéntrate en tus misiones. Eso
es lo que Sai y Shikamaru desean que hagas. Especialmente Shikamaru. Él ha
estado trabajando hasta el cansancio en la aldea y la Unión para que puedas convertirte en
Hokage. Que vas a hacer si no respondes a sus expectativas?.
-Eso ya lo se. Es por eso que el me preocupa.
Sakura suspiró.
-Oh vamos... Son amigos que creen tanto en ti, no van a morir tan fácilmente.
-¡No digas algo tan de mal augurio como la muerte-ttebayo!
-¡Oh vamos! Digo algo y te quejas, digo otra cosa y te quejas igual. Eres un dolor de
cabeza-ttebayo!, -Sakura imito la forma de hablar de Naruto ¡Vete a casa a dormir!
Le dio una patada voladora, y Naruto salió volando rompiendo la puerta hacia afuera de la
habitación.
Y Sakura se despidió de él agitando la mano con una sonrisa.

PARTE 2
El país del silencio
CAPÍTULO 1
El equipo de Shikamaru corrió durante tres días casi sin descanso hasta alcanzar el País del
Silencio.
El País del Silencio era un país relativamente pequeño, situado hacia el Oeste del continente.
El 70% del país consistia en montañas y bosques, y el resto del terreno plano estaba esparcido
por todo el país. Ninguno de las ciudades en esos terrenos planos pasaba de la categoría de
pueblo.
Para los 3 que habían nacido en el país del Fuego en Konoha, este país no era más que un
área rural.
La aldea Tobari que era el eje del país del silencio se encontraba casi en el centro del país.
Desde que pasaron la frontera del país, pasaron a través de varias colinas y valles. Por eso
Shikamaru y su equipo recién llegaron a la aldea Tobari, cuando ya habían pasado cerca de
cuatro días desde que habían salido de Konoha.
A pesar de que era un país pobre, la capital todavía tenía todo el esplendor de una metrópoli.
Mientras el resto de pueblos del país tenía casas con techos de paja, incluso la casa más
pequeña en la capital tenía techo de tejas.
Había muchos edificios hechos con hormigón armado, y las calles estaban limpias
y bien cuidadas. Los caminos se multiplicaban por toda la ciudad de la misma forma que una
tela de araña. Había un radio de expansión rodeando el centro de la ciudad.
En las pequeñas secciones separadas por esos caminos, casas y apartamentos estaban
alineados lado a lado.
Había un edificio muy grande en el medio de la ciudad. Si uno fuera a mirar la ciudad desde la
distancia, este edificio sería el único a destacar de entre los demás.
Tenía alrededor de 10-15 pisos de altura, con un techo de tejas de color carmesí, y en el borde
izquierdo y derecho de la cubierta había dos estatuas de leones dorados.
-Ah, ese debe ser el castillo de este país.
-Eso ya lo sabemos sin que nos lo digas con esa cara tan petulante, si.
Shikamaru escuchaba la conversación de los 2 que caminaban por la calle principal, mientras
miraba el castillo.
Por supuesto, hace mucho ya se habían cambiado su vestimenta y habían prescindido de los
chalecos shinobi de Konoha. Así como las costumbres de cada país son diferentes, también lo
es la ropa. Rou y Soku habían aconsejado que debían adquirir prendas de vestir a nivel local
con el fin de no sobresalir durante su infiltración, y Shikamaru había cedido a su petición. Así
que en medio de la aldea se infiltraron en la mansión de aspecto más rica que pudieron
encontrar y se cambiaron de ropa los tres.
La ropa usada por las personas en el País del Silencio era muy simple, sin ningún tipo de
estampados o diseños.
La parte superior era un uwagi, una túnica, cubierto alrededor del pecho y atado con un
cinturón de tela. De la cintura para abajo, vestían un amplio hakama, con las piernas cubiertas
por altas botas con cordones hasta la espinilla.
Todo aquel que caminaba en el Pueblo llevaba en su vestimenta ya fuera negro, marrón o gris.
Incluso los letreros de las tiendas en el pueblo no tenían luces brillantes o coloridas, como
luces de neón, todos eran de colores apagados.
En la ciudad si habian pero carecían de toda vivacidad.
-¿Lo ha notado, Shikamaru-dono?- Preguntó Rou desde su posición en la parte delantera.
Shikamaru caminaba entre los dos ANBU durante la infiltración. Rou era su protector delantero.
La pregunta que hizo Rou era muy vaga. No podía responder porque no especificaba qué era
lo que tenía que haber dado notado. Al quedarse callado Rou respondió a su pregunta, con la
respuesta que tenía preparada desde el principio.
-Aún no hemos visto ni uno solo de los vasallos del Daimyō. - Específico Rou.
-Eso es verdad.- Aceptó Shikamaru.
Mientras hablaban los 3, se dirigían directamente hacia el castillo. No era como si tuvieran un
propósito en particular, sino simplemente era por el hecho que uno naturalmente tiende a ir
hacia el edificio más grande de la zona.
Shikamaru no correría el riesgo de infiltrarse imprudentemente.
-Toda la gente que hemos visto en la calle hasta ahora, han sido los ciudadanos del país. Es
algo extraño que no veamos a ningún vasallo.
Rou lo dijo con su forma de hablar anticuada. pero su observación daba justo en el clavo.
Los verdaderos gobernantes de los países del continente eran los Daimyō. Los shinobi nunca
tomaron la palestra en la política. Si esta era la aldea central del país, entonces era esperado
que él Daimyō viva aquí. Y si su residencia se encontraba aquí, los vasallos que lo sirven
también deberían estarlo. Los vasallos al servir al daimyo se distinguían de la gente común, por
su ropa de colores brillantes y sus actitudes prepotentes y arrogantes. Así que no ver la figura
de esos vasallos era algo raro.
-Es posible que no haya un Daimyō, sí.- Murmuró Soku.
Ese podría ser el caso. Algunos países pequeños no tenían Daimyo y eran los ciudadanos los
que bajo un consejo se hacían cargo de la gobernación de su país.
Pero eso no ocurre en este país. Shikamaru que estaba seguro de eso, sin mirar a Soku que
estaba detrás de él miró el castillo y dijo:
-El mensaje de Sai decía que este país estaba siendo controlado por un hombre llamado
Gengo.
-Pero es posible que no sea un Daimyō, si.
-Tienes un buen punto.- Dijo Shikamaru, mientras su mirada se posó sobre un hombre que
caminaba delante del grupo.
Llevaba un largo manto negro, y tenía una aguda mirada en sus ojos. Su ropa destacaba
claramente a comparación de la ropa de Shikamaru y los demás.
El diseño le recordaba a Shikamaru las negras capas de Akatsuki, aunque la ropa de este
hombre no tenía aquellas famosas nubes rojas, tampoco el cuello alto para cubrir su boca. A
diferencia del cierre del traje de Akatsuki, tenía solamente cinco botones grandes de plata que
iban desde el cuello a la cadera.
-¿No piensas que desde hace rato han aparecido varios tipos con ese tipo de atuendo? le dijo
Soku a Shikamaru.
-Yo también me di cuenta de eso -Dijo Rou.
-Así siempre te metes cuando uno ni te pregunta?
-Esa ropa... la ropa hace al objetivo, después de todo.- Rou hizo otro de sus chistes
malos.
-Silencio!, ya callate viejo!.- dijo Soku.
Haciendo caso omiso al comentario de Soku, Shikamaru continuó hablando.
- Rou, no te parece familiar ese hombre?
Mientras hablaba, Shikamaru, dirigió la mirada hacia una casa de té en la concurrida calle. Y
Rou miró sobre su hombro para seguir la línea de visión que Shikamaru estaba indicando.
-No... no puede ser...
-¿Eh? ¿A qué te refieres? No entiendo nada!
Ignorando las palabras de Soku Shikamaru se dirigió a Rou.
-Así que tenía razón, sabía que lo había visto antes.
Él y Rou estaban mirando hacia un hombre que bebía Té sentado en una de las bancas en
frente de la casa de Té… Él también llevaba un abrigo largo.
Mientras miraban, el hombre llamó a alguien que atiende la casa de té. Entonces un viejo que
parecía que era el dueño, salió de inmediato del interior inclinando la cabeza varias veces de
forma efusiva. Esa forma lisonjera en que lo hacía era exactamente cómo los ciudadanos por lo
general se comportaban frente al Daimyō o a sus vasallos.
-Es Minoichi, solía estar en el ANBU.
-Ese hombre...
-Se suponía que había desaparecido en acción durante la gran guerra, si. -Dijo Soku cortando
a Shikamaru.
Los tres apartaron la mirada y siguieron caminando más allá de la casa de Té, con cuidado de
no hacerse notar con Minoichi.
-Creo que sería más rápido preguntarle directamente, no? -Dijo Shikamaru.
Fuegos artificiales estallaron dentro del corazón de Shikamaru. Su boca se torció en una
sonrisa.
*******************************************************************
-Ya no podras moverte.- Shikamaru le dijo al hombre que apretaba los dientes haciendo fuerza
frenéticamente frente a él.
Estaban en un callejón entre dos de los edificios de hormigón. Shikamaru había elegido
específicamente este lugar porque incluso en el medio del día parecía prácticamente desierta.
Rou y Soku vigilaban donde el callejón se abría a la calle principal. Ambos que habian realizado
varias misiones en Anbu, con destreza ya se habían mezclado en las sombras del callejón,
permaneciendo completamente inmóvil y totalmente concentrados en la calle.
Una sombra aún más oscura y profunda que la sombra de los edificios se extendía desde los
pies de Shikamaru. Las sombras salían de ambos pies y se arrastraban a lo largo del callejón
como negras serpientes , hasta envolver al hombre que estaba frente a él. Las serpientes se
arrastraban por el torso del hombre y luego se convirtieron en 2 gigantes manos, cuyos dedos
se acercaban al cuello del hombre.
Kagekubishibari no jutsu...
El clan Nara donde nació Shikamaru, era un clan que durante generaciones había
perfeccionado el control de las sombras con su Jutsu. Las sombras de los Nara eran
realizaciones físicas. Por lo que no solamente restringía al enemigo sino también podría causar
daño físico.
- Puedo estrangular tu cuello con mi sombra, sabes?
-Imposible, ¿C-Cómo..tu..?.
-¿Tú no me conoces? - Preguntó Shikamaru, según Rou era un Shinobi que había pertenecido
a Anbu, no era raro que conociese a Shikamaru.
-Yo conozco tu nombre, Minoichi-san.
- Yo, Yo no conozco ese nombre.
-No te hagas el tonto. ¿No eras originalmente un ninja de Konoha?
-Yo no sé nada.
Shikamaru concentro fuerzas en las sombras que envolvían el cuerpo de Minoichi y estas
apretaron alrededor de su manzana de Adán.
-Ugh... - Minoichi dejó escapar un gemido de angustia.
-Si naciste en Konoha. - Dijo Shikamaru. - Debes saber muy bien lo que puede hacer el jutsu
del
clan Nara ¿no?.
Podia estrangularlo hasta la muerte de esta forma. Lo estaba amenazando.
-Así que, ¿Por qué estás en este lugar usando esas ropas?
-Yo-yo ya no soy un shinobi. - Dijo con voz ronca Minoichi, mientras miraba a Shikamaru con
mal ojo.
- Yo soy un iluminado!.
-¿Un iluminado? ¿Qué quieres decir con eso?
-P-personas como ustedes que viven en él...Nunca cambiante Mundo Shinobi perezosamente...
Nunca podrían entender nuestra noble voluntad.
- Que estas hablando cosas sin sentido. Yo te pregunté qué es eso de "Iluminados".
Shikamaru puso más fuerza en las puntas de los dedos de su sombra alrededor del
cuello del hombre.
-Geugh...- Gimió Minoichi.
-Si sigo así voy a terminar estrangulandote! -Incluso el mismo sentía ganas de vomitar por las
palabras que salían de su boca.
Su corazón se estaba cubriendo de oscuridad...
-Aunque se los explique no hay manera de que ustedes puedan entend-der...
Shikamaru apretó de golpe alrededor de la manzana de Adán de Minoichi.
-Si sigues hablando tonterías en serio te voy a matar.
Las pupilas de Shikamaru que veía a Minoichi se habian dilatado por completo.
-Yo-Yo... entiendo...
-¿No debería ser? ¿Yo entiendo, señor?
-Yo... entiendo... señor...
Shikamaru debilitó el agarre de su sombra, y Minoichi comenzó a toser con lágrimas en sus
ojos.
-Ahora respondeme. ¿Qué son los iluminados?, ¿Ustedes que fueron Shinobis, que es lo que
intentan hacer?
Ante la rapidez de las preguntas Minoichi quedó pasmado, al ver la expresión brutal en la cara
de Shikamaru, Minoichi comprendió que no podría gastar ni una sola palabra así que tomó una
respiración profunda, y empezó a hablar de golpe.
-Nosotros los "Iluminados" somos los que gobernamos este país. En este país ya no existe
nada parecido a un Daimyō. El título "Iluminado" se gana cuando se es un ninja que ha abierto
los ojos a los nobles ideales de Gengo-Sama. Nuestro objetivo es crear una verdadera
revolución en el mundo junto con Gengo-sama. Cualquier cosa que estén planeando es
impotente ante Gengo-sama. Aunque escuches todo sobre mi, aunque sepan la verdad de este
país, todo sera en vano. -Dijo Minoichi y se echó a reír.
-Détente!!.
Minoichi abrio su boca para morder su lengua en un intento de suicidio.
Pero justo antes de eso algo atravesó su cuello.
-Atravesé su punto de parálisis con mi aguja, así que no va a ser capaz de moverse por tres
días, si.
Fue Soku quien habló. Shikamaru ni se había dado cuenta el momento en que se puso detrás
de él.
-"Iluminados"....que arrogantes, si. Me parece desagradable. - Dijo Soku, mirando hacia abajo a
Minoichi, que dormía con una expresión tranquila.

CAPÍTULO 2
Shikamaru ni siquiera trató de ocultar los escalofríos corriendo por su columna vertebral al
sentarse en el frío suelo de concreto.
No había ninguna ventana. Las paredes, el techo, todo era de concreto. Él, Rou y Soku
estaban sentados en círculo en una habitación completamente gris.
Los tres llevaban los largos mantos de los "Iluminados". Todo esto era robado, por supuesto.
Incluso la habitación en la que estaban los 3 pertenecía a uno de “ellos”.
El verdadero dueño era un Iluminado que estaba encerrado en un armario en la habitación de
al lado, desmayado por las agujas de chakra de Soku.
Por supuesto, no se habían olvidado de interrogarlo cuando le robaron los mantos. Y gracias a
eso se habian enterado de muchas cosas.
- Parece ser que todo es tal como Shikamaru-dono había concluido antes. -Empezó Rou a
hablar primero. - Este país en efecto, parece que está siendo gobernado por este personaje
Gengo y su fuerte personalidad carismática.
Rou Había dicho “fuerte personalidad carismática” y Shikamaru estaba de acuerdo con eso.
Habían tenido que atraer a otro Iluminado, para obtener un largo manto para Rou, y un
Iluminado
mujer para la capa de Soku. Contando a Minoichi, habian interrogado a 3 Iluminados. Y al
hacerlo notaron algo, y eso era la extrema adoración y fe de los 3 hacia Gengo.
La Fe que los Iluminados tenían hacía Gengo cruzaba la línea de la que los ninjas de Konoha
tenían con el Hokage o con Naruto.
Los seres humanos sienten amor y admiración por otro ser humano. Shikamaru pensaba que
ese era el vínculo entre los shinobi de Konoha y los Hokages o Naruto.
Personas respetando a otras personas. Sin embargo con Gengo era diferente.
Shikamaru sentía en los iluminados el mismo temor y reverencia que uno sentiria hacia un
todopoderoso Dios. Ellos siendo humanos aceptaban sin cuestionamientos que la existencia de
Gengo era algo diferente a la de ellos.
¿Qué clase de hombre era para hacer que la gente lo adorara de esa forma?
Shikamaru notó que en el fondo, él mismo sintió curiosidad por la respuesta.
- Si acabamos con Gengo todo esto terminara, eso ya lo hablamos al principio. - Dijo Soku sin
rodeos. - Para eso nos eligieron a mí y al viejo, si. Sino al contrario, no tendríamos nada que
hacer aquí, si. Aunque al contrario, si fuera asi no estaria mal, si.
Su uso de “al contrario” era excesivo, pero Soku tenía razón.
-Lo que sienten los Iluminados hacia Gengo parece un tipo de fervor religioso.- Dijo Rou.
- Yo también lo creo, si. - Asintió Soku mientras levantaba la mano.
- "Algo" tiene que haber para que adoren tanto a ese hombre Gengo, si.
-¿Qué quieres decir con eso de "Algo", Hinoko?
-Ahh!, ¡Shikamaru-san! ¡Te dije que no me llames por ese nombre!, si!.
Soku muy enojada levantó apuntó su dedo índice derecho hacia Shikamaru, en la punta de su
dedo un chakra de color naranja parpadeaba haciendo sonidos eléctricos.
- Si vuelves a llamarme por ese nombre, te disparare!.
Se había olvidado de agregar “si” al final de su frase.
-¿Por qué? si es un nombre muy lind…
-¡Por eso que no me gusta! -El rayo naranja se hizo mucho más intenso.
- ¡Un nombre cool como Gourai o Shippu o Samidare habría sido mucho mejor. si!...
Resultó que no importaba cuán capaz era como ninja, Soku era todavía una niña de catorce
años en el interior. Su lista de nombres ‘cool’ fueron tan increíblemente infantiles, que
Shikamaru estaba tratando desesperadamente de no reírse, mientras miraba a Soku.
Ella debió haber confundido su cara de estarse aguantando la risa por su cara seria, porque
Soku se calmó un poco y respiro profundo.
-Lo siento no sabía que odiabas tu nombre tanto. Tendré cuidado de ahora en adelante.
- Si-siempre y cuando entiendas... ,si. -Soku tenía la mirada baja, parecía un poco avergonzada
por su arrebato.
Extendido delante de los tres había un mapa de la aldea Tobari. Esto también pertenecía al
propietario de la habitación.
- Viendolo asi, realmente es como la tela de una araña. - Dijo Rou con los brazos cruzados.
Shikamaru mirando hacia abajo, también escudriño el mapa. En el centro de la aldea con forma
circular se dibujaba un gran castillo.
El texto junto a él decía "castillo fushuu."
-Fushuu... - Murmuró Shikamaru.
-Es un término despectivo. - Explicó Rou. - Se utiliza para los prisioneros de guerra o salvajes
que viven cerca de las fronteras de una metrópoli.
- Despectivo, ¿eh?... - Mientras escuchaba la explicación de Rou, Shikamaru en su mente
pensaba.
- ¿Sera que Gengo le dio ese nombre? ¿O el castillo era llamado así antes de que él se lo
adueñe?
-El País del silencio siempre fue un país que ha evitado relacionarse con otros países y debido
a eso incluso los ANBU de Konoha no tenemos ninguna información sobre este castillo.
Shikamaru de alguna forma tenía el presentimiento de que Genjo le había dado ese nombre al
Castillo. Era sólo una vaga intuición, por eso no les había dicho nada a los 2.
-¿Por qué le pondrían un nombre como ese al castillo que es como la piedra angular de este
país?
- Al estar justo en el medio de varios países y de las 5 grandes naciones, debieron haber
pensado que ellos solo eran unos bárbaros que vivían en las afuera, por eso ellos se
despreciaron asi mismos al denominarse “fushuu”.
- Así debe ser.
-Que estupidez, si. - Soku que estaba escuchando en silencio la conversación de los 2,
intervino con descontento.
-Hace pensar, que tan sumisos son para estar anunciando que se discriminan a sí mismos, y
estos tipos pesimistas son los que están tratando de derrocar el mundo de ninja? Ridículo.
De nuevo se olvidó de agregar el “si” al final de su frase.
Soku estaba enojada. Entonces de que estaba enojada?. Probablemente con la gente de este
país por calificarse a sí mismos con ese nombre tan despreciable “Fushuu”.
-Es probablemente porque son “fushuu” y pesimistas que han tenido que mostrar sus colmillos
al mundo.
Ante la respuesta de Shikamaru, Soku le respondió con una mirada de disgusto.
Shikamaru le devolvió la mirada de frente y continuo.
- El deseo de venganza nace a través del rencor hacia los demás. Además el rencor es algo
que uno no se gana sin hacer nada.
- Entonces Shikamaru-dono, ¿está diciendo que la gente de este país guarda rencor a los otros
países?...
- Eso es algo absurdo, si. - Nuevamente Soku interrumpió. - Acaso no todos los Iluminados que
rigen este país son ex shinobis de otros países?
Soku tenía razón. Era algo que habian comprendido durante el interrogatorio de los tres
Iluminados. Todos los que pertenecían a la estructura de gobierno de este país habían sido
anteriormente ninjas de otro país.
Una parte de ellos eran shinobis que habían desaparecido en acción durante la gran guerra, y
la otra parte eran los shinobis que durante 1 año habian continuando desertando de las 5
grandes naciones, estos habian llegado a esta aldea para luego convertirse en “iluminados” y
ahora lideraban a la gente bajo el mando de Gengo.
Habían descubierto también que anteriormente un Daimyo era el que gobernaba este país.
Pero lo expulsaron, y establecieron a los “iluminados”, el que cambió al país desde la raíz hasta
lo que era ahora, por supuesto, ese hombre no era otro más que Gengo.
Sería adecuado decir que actualmente el País del Silencio estaba siendo gobernado por
shinobis.
- Si los iluminados dicen que tienen rencor hacia los otros países... - Continuó Soku - Entonces,
eso quiere decir que desde el principio ellos tenían rencor hacia sus propias aldeas, si.
- Shinobis como esos existen.
Soku dio un soplido con su nariz enojada.
Shikamaru continuó hablando en un tono tranquilo.
- La mayoría del grupo Akatsuki que creó la causa de la última gran guerra eran ninjas
renegados. Eran un grupo que a pesar de tener capacidades excepcionales odiaban al Mundo
Shinobi.
Al estar descontento con tu mala situación hace que sentimientos oscuros empiecen a hervir
dentro de ti. No era de extrañar que todo ese resentimiento se volteara en contra de tu propio
país. Podrías culpar a tu propia aldea por tu descontento o mala suerte diciendo que tu no eras
el que estaba mal sino el que está mal es la aldea o el mundo.
Fue a través de este tipo de pensamiento que nacieron Akatsuki o los Iluminados.
- Pero si...- Rou mientras miraba el mapa en el suelo habló. Shikamaru como Soku esperaron
que continúe.
-Es tal como Shikamaru-dono dice, de que los Iluminados tienen un descontento hacia el
estado actual del Mundo Ninja...
-Si. -Dijo Shikamaru y Rou continuo.
- Y por eso terminaron en este país... Pero lo que están haciendo ellos aquí no es nada
diferente de lo que se hace en el Mundo Shinobi.
Rou se refería a cómo los Iluminados se ganaban el sustento. Los iluminados eran un grupo de
ex-shinobis, si quisieran hacer misiones ninjas podrían hacerlo. Los iluminados del País del
Silencio había abierto una vía de mensajería propia y estaban aceptando solicitudes de
misiones de todo el continente. Es más, las aceptaban a precios más bajos que la Unión
Shinobi.
Esto fue un alivio para los países más pequeños que no contaban con tanto dinero.
Los países grandes como las Cinco Grandes Naciones no se preocupaban por tener bajos
precios, por eso no era de extrañar que las solicitudes a misiones para la Unión hayan
disminuido significativamente. Era exactamente como Rou había dicho. Estos shinobis que
tenían un resentimiento con el Mundo Shinobi habian venido al País del Silencio, sólo para
seguir haciendo lo que un Shinobi haría, era ciertamente algo ridículo.
- Una verdadera revolución…,si. -Murmuró Soku.
Rou y Shikamaru se volvieron a mirarla, y ella medio apenada con la mirada al techo hablo.
- Es lo que dijo ese Minoichi. "Nuestro objetivo es crear una verdadera revolución en el Mundo
Ninja junto con Gengo–Sama"
- ¿Crees que están aceptando las solicitudes de misiones para eso?
Ante la pregunta de Shikamaru Soku asintió.
- Bueno, de cualquier forma debemos ir a rendirle culto a ese hombre Gengo aunque sea 1
vez...-Dijo Rou sarcásticamente.
- Hemos sido bendecidos con una buena oportunidad, si. - Dijo Soku, señalando la plaza frente
al castillo Fushuu.
- Un discurso con libre entrada para verlo...No es ese un escenario apropiado para un
asesinato? Rou sonrió maliciosamente y miró a Shikamaru.
Rou que parecía humilde y sincero, ahora mostraba una sonrisa como si disfrutara matar.
Shikamaru se dio cuenta que este hombre realmente era un ANBU.
- Vamos a usar el jutsu de Rou para mezclarnos con la multitud y nosotros 2 entraremos en la
plaza. Si es que puedo alcanzar a Gengo con mi sombra lo retendre en ese momento. Tu
ubicate en la azotea de un edificio donde se pueda ver toda la plaza y espera. Si ves algún
cambio en Gengo disparas tu aguja de chakra.
Tanto Rou como Soku asintieron a sus órdenes con unas sonrisas maliciosas.
-Todo dependerá de ti, Hinoko.
- ¡¿Cuántas veces tengo que decirte que no me llames así?! -Soku se paró enojada y miro a
Shikamaru con una cara llena de ira.
- ... Cuarenta veces.- Susurro Rou.
- ¿Que!!? - Soku no tenía una pizca de respeto hacia su senpai, ella tenía la boca encorvada
hacia abajo y fulminó con la mirada a Rou, pero él sin titubear un poco hablo.
- El nombre de Shikamaru-San tiene 'Shi' para '4' y 'Maru' para '0', así
que...Cuarenta veces.
-Y a dónde se fue el “ka”, viejo?!!!
- ¿Otra vez con los juegos de palabras? - Ella se adelantó - ¡Eres muy malo en eso!
¡¿Qué pasó con el 'Ka' entonces?!
Rou esquivo rápidamente la patada de Soku y se escondió detrás de Shikamaru. El “viejo” que
a pesar de tener más de 40, a pesar de ser corpulento y a pesar que la chica frente a él era su
Kohai, encogia su cuerpo hasta que daba pena.
El podría estar actuando asi a proposito, pero eso no impidió que Shikamaru sintiera un poco
de vergüenza y no pudiera verlos a la cara.
- ¿En serio mañana todo irá bien? -Pregunto Shikamaru mientras dejo escapar un suspiro.
Ambos ANBU se enderezaron y respondieron a la vez.
-¡Todo estará bien, si!
- No tiene porque preocuparse!
Los 2 contestaron a Shikamaru mientras se miraban con mal ojo.
Mirándolos, Shikamaru dejó escapar otro suspiro.

CAPÍTULO 3
Eran tantas las personas en la plaza enfrente del castillo que uno pensaría que toda la gente de
la aldea había venido.
No eran sólo los iluminados con sus largas capas negras. Hombres y mujeres de todas las
edades y clases sociales, se habían reunido en una gran multitud, esperando a que el líder
apareciera.
Los rostros de todos estaban llenos de entusiasmo y sus ojos ardían con devoción. Debían
estar exaltados porque sus voces se mezclaban entre sí, hasta llegar a ser muy ruidosa.
A causa de la multitud eufórica, Shikamaru que tenía una capa larga puesta, podia sentir su piel
resbaladiza por el sudor. Rou estaba a su lado y Soku estaba al acecho en un edificio de
hormigón al lado de la plaza.
El Jutsu de Rou había disfrazado el chakra de Shikamaru para parecerse al chakra del dueño
capa. Tanto la calidad como la cantidad, todo era una copia exacta. Rou hizo lo mismo con su
chakra y la cambio a la del dueño de su capa.
Naturalmente, los 2 también habían disfrazado sus caras, eso también era una de las
habilidades del Anbu Rou. No importaba lo bien que copiaran sus apariencias, si entre las filas
enemigas había alguien que pudiera diferenciar los tipos de chakra, estarían descubiertos en
un instante.
Gracias al jutsu de Rou ese punto débil en sus disfrazes estaba cubierto. Al tener sus chakras
disfrazados era muy difícil descubrirlos. Encima de eso, Shikamaru y Rou estaban escondidos
en medio de una gran multitud. Era imposible que haya alguien que pudiera detectarlos.
-Por ahora, vayamos cerca de ese lugar.
Rou murmuró en voz baja. Delante de sus ojos se encontraba erigida una plataforma.
Era una plataforma de armazón con escaleras de madera. Encima de la plataforma no había
absolutamente nada. Ni Siquiera un guardia. Aun así la multitud se acercaba tan adelante hasta
estar al alcance de la plataforma.
-Será que realmente vendrá Gengo? -Rou dudosamente murmuró.
Era entendible pensar eso. El pensaba que era peligroso para el líder de un país estar de pie
en una plataforma tan desprotegida. No tenían ni la más mínima sospecha de que exista
alguien que quiera tomar su vida.
-Por ahora, vamos a acercarnos y esperar. Si Gengo no aparece, entonces sólo tendremos que
retirarnos silenciosamente.
-Entendido.
Sólo tenían que acercarse hasta una distancia en la que el jutsu de sombra de Shikamaru
podia alcanzarlo. Si podia detener los movimientos de Gengo, definitivamente la aguja de
chakra de Soku terminaria el trabajo.
-Al parecer ha aparecido.
El murmullo de Rou fue interrumpido por un súbito rugido de alegría de la multitud que estaba
cerca de la plataforma. Los gritos eufóricos se levantaron y se extendieron como una ola a
través de la plaza hasta alcanzar a Shikamaru. Todos estaban gritando tan fuerte que se sentía
como si sus tímpanos iban a estallar, mientras Shikamaru trató de abrirse paso a través de la
multitud para acercarse a la plataforma.
Un solo hombre apareció arriba de la plataforma.
Llevaba un largo abrigo negro, con un diseño similar al de los iluminados, pero su hebilla de
plata era mucho más adornada que la de los demás, además de eso sus mangas estaban
bordadas con un diseño de innumerables serpientes de plata.
Su cabello era de un azul índigo oscuro. Tenía una mandíbula ligeramente partida muy
masculina, con rasgos faciales bien definidos. Sus ojos serenos que miraban a todos ocultaban
inteligencia. Y alrededor de su mandíbula tenía una barba. Tenía alrededor de unos 35 años.
-Ese hombre debe ser Gengo -Rou murmuró sin parar de caminar.
Shikamaru sin responderle siguió avanzando. Sintió una firme convicción de
que el hombre delante de sus ojos era definitivamente Gengo.
El hombre que estaba arriba de la plataforma lentamente levantó su brazo derecho en el aire.
La multitud que hasta hace un momento estaba eufórica se quedó en silencio. El hombre cerró
los ojos como si estuviera satisfecho por esa reacción, he hizo una pequeña sonrisa. Luego él
tomó aire profundamente y abrió los ojos y comenzó a hablar.
-En primer lugar, me gustaría expresar mi agradecimiento a todos los que se han reunido aquí.
Su voz era profunda y pesada, además de calmada. Era una voz con una cualidad extraña que
no solo te llegaba al oído sino que lo sentías en todo el cuerpo. Shikamaru sintió una sensación
molesta indescriptible, como si la voz del hombre estuviera tocando su mente.
Al parecer Rou sintió lo mismo porque mientras caminaba su mirada se dirigio un poco hacia
Shikamaru, pero Shikamaru sin verlo directamente continuó caminando hacia la plataforma.
Gengo hizo una pequeña reverencia hacia la multitud y volvió a hablar.
-Han pasado ya diez años desde que llegué a estas tierras. Hemos ganado a muchos
camaradas y este país ha comenzado a prosperar. Sin embargo, ni un solo de nuestros deseos
se han cumplido aún.
Todo el mundo escuchaba en silencio absoluto. Las palabras del hombre se detuvieron y una
extraña atmósfera de silencio nacio. Solamente con un par de palabras este hombre había
convertido a la plaza en un espacio que controlaba completamente.
-¡Le pregunto a ustedes ciudadanos del país del silencio!
La voz de Gengo que había sido serena hasta ahora resonó con una furia tempestuosa. Sus
palabras gritadas parecían venir desde su propia alma. Entonces extendió ambas manos al
aire.
-El país que fue gobernado por el Daimyo o el país de ahora, ¿Qué mundo es mejor?
-¡Gengo-sama!
Los ciudadanos elevaron su voz al unísono, sus voces que parecían un maremoto aprobaban
al hombre.
-Definitivamente no hay error, ese hombre es Gengo.- Dijo Rou.
Shikamaru asintió en silencio, y siguió caminando a la plataforma. Ya estaban a pocos metros
para que el radio de alcance de su Kagemane alcance al objetivo.
Una vez que estuviera a una distancia adecuada iba a inmovilizar a Gengo.
Todo se decidiría en un instante...
Gengo levantó la mano derecha, y la multitud se calmó de nuevo.
-He recibido su respuesta. Esos días oscuros en los que eran gobernados por el Daimyo que
no se comparaba en nada con nosotros los ninjas en poder y sabiduría, son cosa del pasado!.
Ciudadanos ya pueden estar tranquilos. Nosotros los iluminamos los protegeremos por siempre
con nuestro poder y nuestra vida. Ustedes solo tienen que preocuparse por vivir cómodamente
sus vidas. Ese es nuestro único deseo para nosotros los iluminados.
Todo el mundo estaba emborrachando con las palabras de Gengo. Estaban tan exaltados que
era bizarro. Algunos incluso estaban llorando. Shikamaru pensaba realmente que el contenido
de las palabras de Gengo no eran para tanto. Dejando de lado de que era solo la introducción,
Shikamaru pensaba que no era un buen discurso. Sin embargo, reconoció el hecho de que la
voz de Gengo tenía un poder extraño. La voz de Gengo poseía un poder que te hacía
escucharlo sin importar lo que estuviera diciendo.
-El país del silencio se encuentra en las afueras del continente. La historia de este país es una
historia de ser oprimidos por los otros países. Los antepasados no cerraron el país para cortar
las relaciones con los demás. Fue para protegernos. Sin embargo eso causo que este país
fuera pequeño y débil. Pero eso ya se acabara!.
La voz de Gengo aumentó en fuerza mas y mas.
-Los que deben gobernar este mundo no son los Daimyos, sino nosotros los shinobis!.
El poder de los shinobis es lo único que puede traer tranquilidad a los ciudadanos. Esa es la
justicia verdadera. Los que tienen poderes más allá de un humano normal son los que deberían
controlar este mundo. Los Daimyo que mantienen a los shinobis y a los ciudadanos por debajo
de sus pies y viven egoístamente, acaso no son una existencia innecesaria?!
Miren este país. Ya han pasado 10 años desde que expulse al Daimyo. ¡Y el pais esta mas
prospero que nunca -Gengo sacó pecho con orgullo.
-Falta poco.- Shikamaru murmuró a Rou que caminaba a su lado.
Sólo unos pasos más, y Gengo estaría dentro del alcance de su jutsu de sombra.
-Voy a expulsar a los señores feudales de este mundo, y creare un mundo nuevo para
nosotros.
-Por que los shinobis tienen que ser discriminados?. Acaso no es porque tenemos un poder
que supera al de un humano?, acaso no es porque tenemos un poder mayor que el de los
Daimyo?, porque los que tienen un poder que trasciende lo humano tienen que ser oprimidos?,
¿Acaso no es un mérito ser superior que otras personas? Incluso si uno es un plebeyo, si es
superior sobresale. ¡Es porque los Daimyo temen la llegada de ese mundo que discriminan,
aíslan y mantienen a sus pies a los shinobis!, los ciudadanos y los shinobis por igual, todos
somos víctimas del egoísmo de los Daimyo!
Estaban ya cerca de él, a Shikamaru le dio la impresión de ver una flama azul en los ojos de
Gengo.
-Revolución...
Un paso más y estaría a su alcance.
Juzgando por la reacción de las personas el hombre delante de sus ojos era definitivamente
Gengo.
Shikamaru estaba sorprendido por poder haberse acercado a él tan fácilmente Había la
posibilidad de que era una trampa.
Pero no había manera de que el enemigo se haya podido percatar de Shikamaru y los demás,
no podía dejar pasar esta oportunidad de largo.
-Akatsuki una vez había aspirado a un nuevo mundo. Pero ellos fueron destruidos por los
shinobis. Fueron destruidos por shinobis resignados a ser discriminados y dominados en un
mundo incambiable. Akatsuki (amanecer), después de todo solo fueron el amanecer...
Ellos solo eran el augurio de la mañana deslumbrante por venir.
Escuchen, aquellos que esperan que el sol de la mañana llegue y acabe con la oscuridad del
país del silencio.
Gengo lentamente levantó ambos brazos, como si estuviera dando la bienvenida a un
Dios del cielo.
-¡Los rayos de sol de la nueva era, brillarán sobre el País del Silencio!
Los ciudadanos elevaron sus voces y el sonido de sus gritos lo cubrieron todo.
Era la oportunidad perfecta.
Shikamaru lanzó su sombra hacia la plataforma. Las 2 serpientes negras se arrastraron y
subieron por el armazón de la plataforma y se dirigieron a los pies de Gengo.
En el momento en que la serpiente agarrara sus pies, los movimientos de Gengo quedarían
sellados y este perdería la vida por la aguja de chakra de Soku.
Asi tendria que haber ocurrido.
Pero el Kagemane no atrapo a Gengo....
- ¿Qué?
El debería estar dentro del rango de su Kagemane, pero su sombra no se extendía.
-Ese ratón!.- La mirada fría de Gengo apuntó a Shikamaru.
-¡Nos ha sentido!- Rou grito.
Varias sombras saltaron de detrás de Gengo, se abalanzaron hacia Rou y lo retuvieron.
-Kuhgh!.
Una vez más Shikamaru extendió su sombra hacia Gengo.
-Es inútil.-Dijo Gengo fríamente.
Pero su sombra no le obedecía. Su sombra que hasta ahora la podia mover como si fuera una
mano o pie, estaba como un cometa cuyo hilo había sido cortado. Perdió el objetivo
completamente y daba vueltas en el suelo en círculos.
Si es así...
Shikamaru saltó a la plataforma, si el plan había fallado, solo le quedaba pelear.
A pesar de que lo intentaban matar, Gengo con una leve sonrisa en su rostro ni intentó
moverse.
Shikamaru saco un kunai de su cadera y fue tras la garganta de Gengo.
Pero en el instante en que Shikamaru piso la plataforma, alguien le dio una patada en el
costado de su cuerpo y lo mandó a volar.
el estómago. Por el impacto rodó por la plataforma pero rápidamente se incorporó y se hincó en
una de sus rodillas, con el kunai en la mano.
-Im-imposible...tu?
El hombre se interpuso entre Gengo y Shikamaru.
Tenía una cara pálida. Con ojos oscuros incapaces de leer emociones y una boca en línea
recta que mostraba que tenía un buen temperamento. .
No había error era “ese” hombre.
-¿Qué estás haciendo...?
.Shikamaru llamó el nombre de ese hombre..
-... Sai.

CAPÍTULO 4
Sai sostenía un pincel en una mano, y un pergamino en la otra, y dibujaba furiosamente.
Y cada vez que él alejaba su pincel del pergamino, un tigre de tinta se manifestaba y
atacaba a Shikamaru. Cayó rodando de la plataforma y ahora se encontraba justo en medio del
enemigo. No tenía el tiempo para preocuparse solo por Sai.
Su mente estaba en caos.
¿Por qué su jutsu no había funcionado?
¿Por qué habían visto a través de sus disfraces?
¿Estaba bien Soku?
Mientras esquivaba ataque tras ataque del enemigo, Shikamaru se dirigió nuevamente donde
Gengo y de reojo, pudo ver a varios iluminados reteniendo a Rou. Se estaba resistiendo con
todas sus fuerzas pero era imposible poner resistencia a esa cantidad de hombres.
La garra del tigre que Sai dibujo rasgo la mejilla de Shikamaru.
La máscara que usaba para disfrazarse, empezó a romperse.
- Ahora mismo te arrancaré esa máscara y te sentirás más cómodo- Replicó Sai con una
sonrisa inocente.
Su pincel no paró de moverse. Varios tigres rodearon a Shikamaru.
- Por qué tu.…
-Desde hace rato me hablas como si me conocieras.
El no podia dar su nombre. Aunque fuese capturado y su identidad fuera revelada, no podia dar
su nombre por sí mismo, esa era una regla de oro para los Shinobi.
Detrás de los Iluminados que se juntaban hacia él, Shikamaru pudo ver la plataforma.
Arriba de ella se encontraba Gengo que serenamente con los brazos cruzados veía a
Shikamaru resistiendo con dificultades.
Si voy una vez más allá...
Saltó sobre la cabeza de uno de los tigres de tinta, lo apuñaló con un kunai y volvió a saltar de
nuevo. A sus espaldas el tigre volvió a convertirse en tinta.
Corrió tan pronto como tocó el suelo, delante de él habían innumerables enemigos.
- ¿Podrás hacerlo? - se preguntó Shikamaru a sí mismo, mientras formaba un sello con sus
manos.
Desde sus pies, incontables sombras se extendieron en todas las direcciones. Era su Jutsu de
Costura de Sombra (Kage Nui no Jutsu). Era un jutsu que atravesaba al enemigo con su
sombra transformada en agujas.
Cómo se creaban múltiples agujas, era un jutsu efectivo contra varios oponentes.
Shikamaru apuntó hacia los tigres e Iluminados que lo rodeaban. Su sombra se había
extendido sin problemas. Si aplicaba fuerza estas saldrían disparadas del suelo e irían tras el
enemigo.
- ¡Vayan!- Grito Shikamaru como para darse ganas.
Sus hilos se levantaban lentamente del suelo.
- Detente es inútil. -La voz de Gengo que estaba sobre la plataforma le llegó a Shikamaru.
Entonces sus sombras que hasta hace un momento se movían a su voluntad, perdieron sus
fuerzas y volvieron a los pies de Shikamaru.
- ¡¿Q- qué has hecho?! -Shikamaru le pregunto a Gengo con un grito.
¿Por qué su voz le afectaba?
¿Qué demonios era él?
- ¿Hm? Yo conozco ese jutsu…
Sin que se haya dado cuenta Sai estaba frente a él bloqueado su camino.
-Así que eras tú, Shikamaru-san.
- Sai, maldito.…
- Es desagradable ver tu inútil forcejeo.
Dijo Sai y su pincel se movió furiosamente como no lo había hecho hasta ahora. El tigre que
salió esta vez de su pergamino era un tigre gigante mucho más grande que los anteriores.
- Tú también lo entenderás en su momento.
Dijo Sai apuntando su pincel hacia Shikamaru. El enorme tigre tomó esto como una señal, y dio
un gran paso hacia Shikamaru y lo atacó.
- Maldito…
Shikamaru se resignó y con un kunai en la mano saltó hacia el tigre.
De pronto, sintió algo agarrar su pierna derecha. Y al siguiente instante sintió que su pierna
izquierda también era agarrada.
Eran los iluminados. Detuvieron su impulso y cayó de cara al suelo. Y encima de él varios
Iluminados se le amontonaron.
- Que alguien tan listo como tú no se haya dado cuenta que el tigre era solo una distracción…tu
mente si que debió estar hecha un caos.
Comentó Sai, mirando hacia Shikamaru que apenas podia respirar bajo todos los cuerpos que
lo estaban aplastando.
Detrás de Sai Shikamaru pudo ver la figura de un hombre que estaba acercándose.
- Quítenle la máscara- ordenó Gengo a los Iluminados que estaban sobre Shikamaru.
Un solo dedo entró por la grieta en su mejilla y le quitó la máscara de una sola vez.
- Ya veo, es Shikamaru-san después de todo. -Dijo Sai.
- Así que este hombre es el genio de Konoha, Shikamaru Nara...
Gengo lo dijo como si hubiera encontrado algo que estaba buscando por mucho tiempo.
Sus ojos azules que brillaban de una manera extraña no dejaban de ver a Shikamaru.
Pero con una gran sonrisa Shikamaru hablo.
-Si no te deshaces de mi ahora, despues la pasaras terrible.
- No pasa nada, tu viviras junto a mi.
Junto a las confiadas palabras de Gengo, Shikamaru recibió un golpe en el cuello y perdió la
conciencia.

************************************************
Esta era una verdadera oscuridad.
En esta oscuridad en la que Shikamaru no podía ni siquiera ver sus propias manos, él solo se
hundió profundamente en sus pensamientos.
No estaba seguro de cuántos días habían pasado. Juzgando por la cantidad de veces que le
habian traido comida y por el estado de su estómago, mas de 5 dias ya debieron haber pasado.
¿Cómo fue que las cosas terminaron de esta forma?
Sin importar cuántas veces le daba vueltas a los eventos en su cabeza, no podía encontrar una
respuesta.
Antes de que apareciera Sai ya había un problema.
Él había ido hasta la plataforma donde Gengo estaba parado y extendió su sombra.
Pero su sombra perdió la dirección y no alcanzo los pies de Gengo.
Además Gengo percibió a Shikamaru y los otros. Él les había llamado “ratones”. Todo eso a
pesar de que habían disfrazado completamente su chakra.
Como si alrededor de este hombre hubiese una barrera que anulaba los jutsus, el rechazo
fácilmente los jutsus de Shikamaru y los demás.
¿Pero podía Gengo realmente anular jutsus?
Shikamaru no podía asegurarlo. Pero no había error en cuanto a que algo interfirió con los
jutsus de Shikamaru y de Rou.
La sombra de Shikamaru no logró alcanzar a Gengo. Cuando él trató de usar el Kagenui contra
los tigres de Sai, de la misma forma, su sombra de repente perdió fuerzas..
La conclusión más adecuada era pensar que en ambas ocasiones, Gengo o una influencia
alrededor de él, habían debilitado el jutsu de Shikamaru.
Siguiendo esa línea de pensamiento, había una alta posibilidad de que el jutsu de Rou también
se había debilitado o había perdido su efecto.
Entonces el chakra de Shikamaru se mezcló con el chakra de la persona en que se habian
basado para el disfraz, hasta convertirse en un chakra extraño.
Hasta que Gengo logro notar su presencia, pensar eso tenia logica.
Los jutsus no funcionan con Gengo….
Pero, ¿por qué?
En ese tiempo tan limitado era imposible reunir información suficiente para descubrir la verdad
detrás del poder de Gengo. Como tenía tan pocos elementos que analizar le era imposible
deducir siquiera algo.
Eso irritaba a Shikamaru.
Lo impacientaba...
- ¡Geugh! Urghh!
Shikamaru escucho los gemidos de dolor de Rou que provenían de algún lugar y tiempo atras
tambien habia escuchado la voz de Soku quejándose de dolor. Ambos parecían estar
capturados en algún lugar cerca a el. Deben estar recibiendo una severa tortura, porque solo
podia escuchar gritos.
Por alguna razón, Shikamaru no estaba siendo torturado.
-Lo siento.
Dirigió esas palabras que eran imposibles ser escuchadas a Rou que estaba gritando.
Esto era el resultado de sus propias acciones precipitadas.
Habria sido mejor actuar después de haber investigado más a fondo a Gengo?.
Habian incontables modos de actuar que el podria haber seguido...
Shikamaru golpeó el frío suelo de roca. Una y otra vez.
-Estas vivo?
En medio de la oscuridad una voz preguntó.
Era Gengo.
-Estas muerto?
Dijo Gengo como si se preocupara al no tener una respuesta.
Pero el hace mucho ya se había percatado que el chakra de Shikamaru no se había
desvanecido, El lo decia sarcasticamente ya que sabía que no estaba muerto.
-Parece ser que has estado comiendo todas tus comidas.
Shikamaru comía todo lo que le daban. Por supuesto, solo después de verificar que no
contenían veneno. El entrenamiento de reconocer venenos con una sola lamida era lo más
básico de lo básico para un Shinobi.
Shikamaru comía para no darse por vencido.
Mientras estuviese con vida, siempre habrá una oportunidad. Y cuando se presente si su
cuerpo no se podría mover como él quería entonces moriría.
Los shinobi nunca se dan por vencido en vivir. Sobrevivir pase lo que pase y cumplir con la
misión cueste lo que cueste, eso es era un verdadero Shinobi.
Somos ninjas porque aguantamos.
Por ello Shikamaru creía que Rou y Soku vivirían.
-Después de pasar varios días en la oscuridad, te entraron ganas de escucharme
calmadamente?
- Desafortunadamente para ti, las sombras y la oscuridad son amigos míos.
- Eres un tipo interesante. -Dijo Gengo y después se rió.
-Volveré.
Entonces su presencia se desvaneció.
- ¡Guaaaaaaargh!!!.
Los gritos de Rou nuevamente comenzaron.

CAPÍTULO 5
La oficina del Hokage, no podía siquiera compararse en tamaño con esta gigante sala.
En el medio de una alfombra carmesí, que abarcaba desde las extravagantes puertas dobles
de la entrada, hasta el fondo de la habitación, Shikamaru se encontraba sentado.
Tenía ambas manos esposadas detrás de su espalda. Dos guardias Iluminados estaban
parados a cada lado suyo para que no se le ocurra intentar nada.
Ellos también fueron ninjas originalmente. Así que si Shikamaru intentaba hacer algo, ellos se
darían cuenta.
Rou y Soku estaban detrás de él. Ellos también tenían sus manos esposadas a la espalda y
guardias a los lados. La única diferencia era que sus rostros estaban cubiertos de moretones y
heridas. Las expresiones cansadas en ambos era una clara evidencia de la severa tortura que
había recibido.
A juzgar por el número de comidas ya había pasado 10 días desde que fueron capturados.
En todo ese tiempo, Shikamaru no había sido torturado ni una sola vez. Gengo lo había visitado
en innumerables ocasiones, pero solo venia a hablar de cosas triviales por breves momentos y
se marchaba. Él decía cosas como 'Hoy está soleado' o ¿Qué debería hacer para la cena?',
hablaba cosas triviales como esas y se iba.
-Baja tu cabeza.
Ordenó el Iluminado al lado derecho de Shikamaru, agarro su cabeza y estrelló su frente contra
la alfombra.
-Estos son invitados importantes. No debes manejarlos bruscamente. -Escucho la voz de
Gengo venir a cierta distancia frente a él.
En el momento en que él dijo eso, el Iluminado que estaba agachado presionando la cabeza de
Shikamaru, se paró como si tuviera miedo. Sentía su cabeza más ligera ahora.
-Me disculpo por mi subordinado.- Dijo Gengo. -Por favor levanta la cabeza.
Mucho antes de que se lo diga, Shikamaru levantó su cabeza y miró a Gengo.
Donde la alfombra carmesí terminaba se encontraba una escalera de mármol y en la parte
superior había otro gran salón. Donde había un enorme trono con un extravagante dragón
tallado en el. Gengo estaba sentado allí, con las piernas cruzadas. Su codo izquierdo se
apoyaba en el reposabrazos y su palma sostenía su mejilla. Con su cuerpo inclinado a la
izquierda observaba relajadamente a Shikamaru…era exactamente la figura de un gobernante.
-Tráelos más cerca.- Ordenó Gengo.
Los Iluminados a los lados de Shikamaru lo tomaron de los brazos y lo hicieron pararse. Lo
llevaron por toda la sala hasta la base de la escalera que llevaba a Gengo donde lo sentaron.
Rou y Soku fueron llevados de la misma manera.
-¿Ya te entraron ganas de escuchar mis palabras? - Preguntó Gengo.
-Lo siento, pero no tengo idea de lo que estás tratando de decir.- Dijo Shikamaru.
Gengo dejó escapar una pequeña risa ante su decidida respuesta.
Había varios iluminados alineados a cada lado del trono donde se sentaba. Todos ellos
estaban
mirando a Shikamaru de forma arrogante, lo que le hizo suponer que eran asesores cercanos
de Gengo.
Entre ellos se encontraba también Sai, que tenía puesto el manto negro que todos los
iluminados llevaban. A pesar de que se suponía que eran camaradas, los ojos de Sai que
miraban a Shikamaru no tenian ningun tipo de vacilación o duda. Los ojos de Sai nunca habían
sido muy expresivos, pero no tenía una mirada tan vacía como ahora.
-Pensé que alguien tan inteligente y de renombre como tú...habría descubierto hace tiempo mis
intenciones.
Que era lo que Gengo deseaba?
Shikamaru ya lo había intuido hace mucho, pero era tan absurdo e infactible que mantuvo la
boca cerrada y ni siquiera perdió el aliento por eso.
-Conviértete en mi mano derecha, Shikamaru. Si eres tu, junto conmigo podríamos crear un
nuevo mundo. Puedo ver que eres un hombre capaz de hacerlo.
-Paso.
Shikamaru inmediatamente escupió su respuesta. Mientras miraba a Gengo con unos ojos
llenos de sed de sangre. Pero el gobernante de este país no parecía ni un poco afectado.
Enfrentó con calma la mirada sanguinaria de Shikamaru.
-Yo no aceptaría a un hombre que diga “si” alegremente, después de recibir la propuesta de
convertirse en mano derecha. Así está bien, Shikamaru.
-Esa tu forma de hablar de como si pudieras ver a través de todo, ya me esta molestando.
¿Qué es lo que sabes tu de mí?
Shikamaru realmente no estaba molesto. Él no era el tipo de persona que dejaba que cosas
como esta lo hagan perder la calma. Él sólo le buscaba pelea para ver su reacción. Eso era
todo.
-Es imposible que una persona comprenda completamente a otra.- Dijo Gengo. -¿No es por
eso que estamos conversando? Yo no estoy viendo a través de ti. Simplemente he vivido un
poco más que tú, así que puedo leer un poco tus emociones. Si eso de alguna manera se
manifestó en un tono arrogante, entonces pido disculpas.
-Te digo que esa actitud es la que me molesta.
-Ya veo...- Gengo cerró los ojos y de una forma autocrítica se echó a reír..
Entonces por un instante hubo silencio. Gengo que miraba al vacío parecia que había pensado
en algo y nuevamente bajo la mirada a Shikamaru y abrió la boca.
Él había creado deliberadamente ese espacio de tiempo para enfriar su enojo.
Gengo parecia estar pensando, pero en realidad ya había preparado lo que iba a decir a
continuación. Sin embargo, la realidad era que si Gengo hubiera continuado la conversación en
la situación actual, entonces Shikamaru habría continuado estando enojado y hubiera seguido
respondiendo con repulsión. Y para evitar ese innecesario intercambio de palabras, Gengo
había creado deliberadamente una pausa.
Esto para que ambos puedan respirar profundamente y calmarse, cambiando así la atmósfera
entre ellos. Para evitar esto Shikamaru tendria que seguir escupiendo palabras llenas de ira
pero sin las réplicas de Gengo, no hubieran sido nada más que aullidos vacíos.
No tenia otra opcion mas que calmarse como si estuviese siendo manipulado por Gengo.
Este hombre estaba acostumbrado a tratar con personas...
-Sólo tengo una pregunta para ti, pero ¿me podrias dar una respuesta?
-¿Qué?
Shikamaru se arrepintió de decir esa palabra. Pero ya era demasiado tarde para retractarse.
-¿Por qué los ninjas tienen que ser oprimidos de tal forma?
¿Oprimidos? ¿Los ninjas?
No entendía a qué quería llegar Gengo.
Gengo que vio a Shikamaru callado, empezó a hablar como para reforzar su pregunta.
-Las aldeas en las que los ninja viven, sin excepción, tienen el sufijo de “ocultas". ¿Por qué los
ninjas deben permanecer ocultos? Qué porcentaje de tierra en este continente, realmente
pertenece a los ninjas? Casi nada! Y por qué es eso, porque hay otros que gobiernan este
mundo los Daimyo.
Era tal como decía Gengo. Las aldeas ninjas tenían la palabra "oculta" añadido a su nombre. Y
la mayor parte del continente era gobernado por los distintos Daimyo.
¿Y qué con eso? A pesar de que los Daimyo gobernaban los distintos países, y que las aldeas
llevaban el sufijo de “ocultas" en su nombre. Los ninjas no eran oprimidos.
Shikamaru ocupaba un lugar central en la Unión Ninja, por eso él entendía un poco más sobre
el estado del mundo que otros ninjas. Los Daimyo y los ciudadanos que vivían dentro de los
países que gobernaban, todos coexistían junto con los ninjas, en una relación mutuamente
beneficiosa.

-Respondeme Shikamaru. ¿Por qué los ninjas son oprimidos por los Daimyo?
-¿Cuándo fuimos nosotros oprimidos por los Daimyo?
-No solo por los Daimyo. Somos oprimidos por todos los que viven en el continente que no son
Ninjas.
Los ojos de Gengo miraban a Shikamaru como si escupieran llamas.
-Entonces te haré otra pregunta.
-Dijiste que sólo harías una pregunta...
-Te hare otra pregunta.- Gengo lo interrumpió de manera firme y continuo arbitrariamente.
-Los ninjas poseen un poder diferente de todos los otros seres humanos. ¿Podrías aceptar
eso? Chakra y ninjutsu...
Es cierto que los ninjas poseen poderes muy lejanos de la gente normal.
Shikamaru asintió en silencio.
Gengo al ver esto quedó satisfecho y continuó hablando.
-El poder de un ninja es algo que supera con creces los límites humanos.
Una vez más, Shikamaru asintió.
La gran guerra que tuvo lugar hace dos años fue una terrible batalla que tenía la capacidad de
cambiar el destino de todo el mundo. Si la alianza ninja en ese entonces hubiese sido
derrotada, entonces ni Shikamaru ni Gengo estarían aquí hablando.
Tanto como Madara Uchiha, que intentó arrastrar a todas las personas de la tierra dentro de un
sueño con un genjutsu inmenso, o Uzumaki Naruto quien había tomado a los 9 Bijuu en su
cuerpo y luchó para terminar con la gran guerra, ambos eran existencias que ya no podían ser
llamadas personas. Puede que en sí, los que tienen ese poder y dieron a nacer a esas
existencias, los “Shinobi” sean existencias que se han separado de la senda de la humanidad.
-¿Por qué aquellos que han superado los límites humanos, deben vivir a ocultas en aldeas que
llevan el sufijo “oculta”? ¿Por qué debemos ganarnos la vida trabajando como los criados de
los Daimyo? ¿Quienes fueron los que salvaron al mundo hace dos años en la Gran Guerra? No
fueron los Daimyo, ni los ciudadanos.
Gengo desapego el codo del apoya brazos, enrecto la espalda y extendió su brazo derecho a lo
alto.
-¿Acaso no fuimos nosotros los Shinobis?-
La voz de Gengo llena de energía, presionó a Shikamaru.
Que es este poder?..
Sus latidos se aceleraban. Shikamaru sintió una exaltación que no había sentido hasta ahora.
¿Por qué?
...Tal vez porque Gengo había puesto claramente en palabras los sentimientos dormidos en
algún rincón del corazón de Shikamaru.
Así era... Hace dos años, los ninjas habían salvado al mundo.
-Innumerables ninjas lucharon y sacrificaron sus vidas para proteger este mundo, pero cuántas
personas realmente conocen ese hecho?. ¡El nombre de Naruto Uzumaki, alguien adorado en
todo el mundo ninja, por ser el héroe que acabó con la guerra, apenas es conocido por un
puñado de ciudadanos!. Madara Uchiha, Obito Uchiha, Sasuke Uchiha, Kakashi Hatake, los
Cinco Kages, Akatsuki, todos ellos, ¿acaso no son existencias de las que solamente se habla
en el mundo Shinobi?-
Era exactamente como dijo Gengo. No importaba que tanto los ninjas arriesgaran sus vidas
para proteger el mundo, ninguno de los ciudadanos que viven fuera de las aldeas llegarian a
enterarse de ello.
-Esta paz se construyó sobre montones de cadáveres de ninjas, y sin embargo los Daimyo se
sientan encima de ellos cómodamente con las piernas cruzadas y continúan gobernando a los
ciudadanos despreocupadamente.
Durante la guerra los Ninjas en el campo de batalla pusieron rigurosamente y cuidadosamente
barreras por el bien de “ellos”.
Los protegimos a tal grado y sin embargo qué recibimos a cambio?.-
Nada había cambiado. Bueno, Shikamaru pensaba que eso era algo razonable.
Durante la gran guerra la alianza shinobi luchó contra Madara Uchiha y Kaguya Ōtsutsuki, que
tenía la intención de convertir a todas las personas en el continente que estaban atrapadas en
un genjutsu en una batería que produzca chakra.
Como resultado de eso, en medio de la feroz batalla todos los ciudadanos y Daimyos estaban
dormidos.
Pero aun así...
En ese tiempo era imposible que alguien no se haya dado cuenta, que algo había pasado en el
continente.
-¿Por qué los ninjas que poseemos un poder superior al de las personas, tenemos que vivir a
escondidas en aldeas “ocultas”? - Gengo se levantó de su trono. -¿Realmente son los ninjas
existencias que tienen que ser oprimidas?
Gengo dio un paso hacia las escaleras. Luego otro. Escalon a escalon Gengo avanzaba..
-Shikamaru. Lo siguiente que diré, es lo que realmente quiero preguntarte.
Gengo ya había bajado las escaleras, si avanzaba unos pasos más se encontraria justo delante
de Shikamaru.
-¿No deberían ser los ninja los que rigen este mundo?
'Te equivocas.' Shikamaru no podía decir esas palabras. No, él no podía responder a la
pregunta en absoluto. Ya no sabía qué era lo correcto.
Aquellos que aguantan. Esos son los Shinobi.
No importa que tan grandes sean tus poderes, los usas por el bien de la gente sin hacer alarde
de ello. Es lo que define a un ninja.
Sin embargo, el chakra y ninjutsu que poseen los ninjas tienen un potencial sin límite.
Pero si tal como dice Gengo, si los ninjas gobernaran el mundo en vez de los Daimyo entonces
¿no progresaría el mundo aún más de lo que lo ha hecho hasta ahora?
¿Cuál era verdaderamente la mejor opción para la gente?
Shikamaru no podía dar una respuesta.
-Con el poder de los ninja, yo voy a unificar a todo el continente.- Dijo Gengo. -Voy a poner un
fin a esta era interminable de Jefes rivales. ¡Con el poder de los ninja, es posible!
¿Matar al hombre llamado Gengo... era realmente lo mejor?
Shikamaru no estaba tan seguro.

CAPÍTULO 6
No podia refutar a Gengo...
Shikamaru estaba desconcertado por el hecho de que su propia mente estaba en conflicto.
Él había venido hasta aquí para matar a Gengo. Él había creído que Gengo era un estorbo en
el camino a la paz que los ninja habian comenzado a caminar. Porque Shikamaru creía en ello
fue que hizo este viaje sin decir la verdad a ninguno de sus camaradas. Pero al escuchar las
palabras de Gengo que estaba parado frente a sus ojos, Shikamaru ya no estaba seguro si su
modo de pensar era realmente el correcto.
-¿Has pensado por qué nunca acaban de surgir guerras en este mundo?- Gengo que estaba
frente de él Preguntó.
La verdad es que Shikamaru nunca había pensado en eso.
Desde el momento que este continente existió, ha habido un gran número de países que
surgían y caían mientras mantenían conflictos entre sí, una y otra vez.
Y entre las relaciones de esos países, los ninja se ganaban el sustento ofreciendo sus
habilidades por un precio. Esta era la forma en que las cosas siempre habían sido, así que la
palabra “guerra” ni siquiera parecía aplicar.
Lo que le preocupaba a Shikamaru era el mundo Ninja. No el mundo entero a diferencia de
Gengo. Los pensamientos de Shikamaru siempre habían sido acerca de cómo asegurar un
futuro armonioso para los Ninja. De como tenia que ser la Alianza para que esto ocurra. Cómo
hacer a Naruto Hokage. Cómo construir una base fuerte para su generación. Las
preocupaciones de Shikamaru eran minúsculas a comparación de las palabras de Gengo.
Su atención no estaba en el mundo ninja sino en el mundo entero.
- ¿No piensas que es porque los Daimyō que no tienen ningún tipo de poder como la gente son
los que gobiernan este mundo, en vez de los ninja que tienen poderes excepcionales?
Es porque personas que no tienen chakra ni jutsus excepcionales se enfrentan entre ellas que
las guerras nunca terminan.
No hay nadie que sea prominente, por lo que no hay un país que sobresalga de los otros y así
los países siguen luchando y reconciliándose, una y otra vez, y este mundo de guerras sigue
continuando. Yo voy a terminar con eso. Con el poder de los ninja que yo poseo y los
Iluminados alcanzaremos lo que nadie más ha podido antes: la unificación del continente.
-Unificación del continente...- Murmuró Shikamaru.
Y Gengo asintió su cabeza satisfecho.
-Desde el principio, este mundo se ha basado en la supervivencia del más apto. Esta forma de
vida no solo se limita a las bestias. Aún las bestias llamados humanos no se libran de esto.
Si es así, ¿no es mejor que los que son verdaderamente fuertes, los ninja esten en la cima de
la jerarquía de los más fuertes?
Transformare esta aberración de mundo a como que debería ser.
-Esa es la revolución que nosotros vamos a hacer.
Los shinobi son los que deberían gobernar este mundo...puede que así deba ser...
-Shikamaru-dono.
La voz de Rou se escuchó detrás de él.
Shikamaru volteó su cabeza y miró sobre su hombro al hombre.
-¿No es exactamente como Gengo-dono ha dicho? Rou preguntó. - Por qué los ninja tienen
que ser utilizados por los Daimyō? Yo soy un miembro de ANBU. Por lo que he visto el lado
sucio de los Daimyō muchas veces. Ellos solo ven a los ninjas como útiles herramientas. Mi
mejor amigo fue usado en las guerra entre el País del Fuego y el del Viento. Y en el momento
en que ambos países declararon el cese al fuego, se deshicieron de él como si fuera un
estorbo.
Una lágrima cayó de los ojos de Rou.
-Yo tambien pienso lo mismo, si. -Susurro Soku.
En su rostro todavía infantil de niña, Shikamaru pudo notar moretones cerca de su boca.
Gengo había dado a sus subordinados la orden de torturarla severamente sin piedad.
-Yo también estoy de acuerdo con lo que piensa Gengo, si.
- Hinoko...
-No son solo los Daimyō, la gente que vive en los países que estos gobiernan también son así,
si.
Sin darse cuenta que Shikamaru la había llamado por su nombre real, Soku continuó hablando
con fervor.
-En el momento en que se dan cuenta que eres ninja, a pesar de que frente a ti ellos se
comportan alegremente, en el fondo de sus ojos se puede ver una luz de desconfianza.
Esos ojos son con los que nos temen, sospechan y nos discriminan. ¿Por qué debemos
derramar nuestra sangre y sudor por tipos como esos? Yo...yo no entiendo porqué, si!.
Como si hubiera olvidado que Gengo fue el que ordenó su tortura, Soku miraba con admiración
al gobernante de este país.
- Incluso tus compañeros están de acuerdo conmigo. Lo que yo quiero hacer es la acción más
significativa para todos los ninja. Shikamaru, ven conmigo. Juntos gobernaremos el mundo.
Gengo extendió su mano. Si Shikamaru tomaba esa mano, ya no podría regresar.
No, no era extraño pensar en regresar. Si Gengo realmente unificaba a todo el continente, el
mundo Ninja dejaría de existir. Si esto sucedía, entonces seguramente sería capaz de reunirse
nuevamente con Naruto, Chōji, Ino y todos los demás. No, de hecho podría invitarlos por sí
mismo, y junto a ellos podrían construir el Mundo Ninja.
-Vamos Shikamaru. Conviértete en mi mano derecha.
Las palabras de Gengo presionaban la espalda de Shikamaru.
-Kugh....
Una parte de él quería tomar esa mano. Pero...una parte de él lo detenía desesperadamente.
- Vamos.
Shikamaru estaba angustiado y en medio de su campo de visión se encontraba la mano de
Gengo.
- P-P...Por que -Era como si tuviera algo duro atorado en la garganta.
Shikamaru batallo y hablo como si hubiera escupido una masa rasposa.
-Por qué tengo que convertirme en subordinado de alguien como tú.
-¿Oh?, Pensar que no lo sabes aun después de haber escuchado mis palabras hasta este
punto. Pareces ser una persona muy terca también.
Había algo que no cuadraba. Aún quedaba algo en la parte más profunda en el corazón de
Shikamaru que no creía en Gengo.
Esa parte de él le decía que no sería buena idea someterse a este hombre de naturaleza
perversa. La razón no era clara. Solamente era que algo le daba mala espina. Eso era lo único
que se oponia. El resto de él estaba de acuerdo con Gengo.
-Ya veo, entonces hagamos esto...
Diciendo esto Gengo hizo una señal con los ojos a los hombres que estaban a cada lado de
Shikamaru. Entonces se alejó hasta la parte de abajo de las escaleras.
Los Iluminados que estaban a cada lado de él, le quitaron los grilletes que sostenían sus
manos en la espalda. Como no se las habian quitado en mucho tiempo, esto hizo que
Shikamaru se inclinara hacia adelante. Shikamaru apenas pudo evitar caer al suelo de frente,
apoyandose con su brazo derecho adormecido. Entonces levantó la cara lentamente y miró a
Gengo.
Gengo estaba mirando a Shikamaru con los brazos extendidos a los lados y sacando pecho.
-Si dices que no puedes confiar en mí, entonces mátame aquí.
-¿M-Matarte?- La voz de Shikamaru temblaba.
-No hay razón por la que no seas capaz de estrangularme con ese jutsu de manipulación de
sombras que tienes. Adelante no me importa, intentalo.
¿Por qué podia decirle con tanta confianza que lo mate?
Su disconformidad hacia Gengo crecía mas y mas.
Tenía que haber algo que había pasado por alto en algún lado.
Shikamaru puso sus manos temblorosas en el suelo.
La luz del sol alumbraba desde la gran ventana que estaba construida en la pared de la sala.
La luz brillante cayó sobre el brazo que tenía en el suelo y el torso de Shikamaru, formando una
sombra. Aquella oscura sombra comenzó a vibrar, luego poco a poco el movimiento se volvió
un temblor y por último se movía furiosamente.
-Vayan.
Shikamaru ordenó a su sombra con una voz sin fuerza. Entonces la sombra de su brazo se
transformó en una lanza y se dirigió directamente hacia Gengo.
-Vamos, no falles Shikamaru!.
Dijo Gengo con los ojos ardiendo como si lo estuviera disfrutando.
Su voz llena de energía presionaba el cuerpo de Shikamaru.
Su sombra…
Se detuvo…
Se detuvo justo al borde de los dedos de los pies de Gengo. Sin importar que tanto le ordenara
que vaya, no avanzaba mas de ese punto.
-¿Qué sucede?- Gengo preguntó.- ¿Por qué no lo haces?
Desazón, desazón, desazón...
Piensa, piensa, piensa...
Piensa Shikamaru!. Se lo dijo así mismo. ¿Qué es lo que pase por alto?
-Tch!...
El sintió un pequeño cohetillo estallar en el medio de su cabeza.
Rou y Soku…
La sensación de desazón que sentía era por Rou y Soku. Rou y Soku eran ANBU de gran
destreza que no se doblegarian tan fácilmente… ¿así que porqué ambos estaban aceptando
las palabras de Gengo tan fácil y rápidamente?
Era algo imposible que después de pasar por una tortura tan severa, no tengan ningún
sentimiento de hostilidad o peor aún, que ahora sigan al enemigo.
Tenía que haber un truco.
Una palabra surgió en la mente de Shikamaru:
Genjutsu...
Era un ninjutsu que manipulaba los pensamientos y sentimientos de una persona y te sumía en
ilusiones. Rou y Soku lucían como si estuvieran bajo un genjutsu.
En ese caso, ¿yo también estaba bajo un genjutsu? Probablemente ese era el caso.
Pero si uno habla de genjutsu uno tiene que hablar de los dōjutsu, las técnicas oculares.
Un buen ejemplo de ello era el clan Uchiha de Konoha que poseían unos ojos especiales, el
sharingan, con los que podían atrapar a sus oponentes en un genjutsu.
Shikamaru volvió a recordar el incidente en la plaza. Si en ese momento, sus presencias
habian sido expuestas a Gengo porque el jutsu de Rou se había debilitado, entonces era
imposible que haya sido un dōjutsu.
Porque hasta que Gengo les llamó ‘ratones’, ninguno de los 2 había mirado a Gengo a los ojos.
Ya que para caer en un Doujutsu tenias que ver a los ojos de tu oponente.
Entonces la posibilidad de que haya sido un Doujutsu eran nulas.
¿Pero entonces qué era lo que había hecho caer en un genjutsu a Shikamaru y los otros?
Pero ya era muy tarde para pensarlo.
Cuando eres atrapado en un genjutsu, siempre necesitas la ayuda de otros para escapar de él.
Pero Rou y Soku que eran sus compañeros ya habian caído en el Jutsu de Gengo.
Una vez que pones los pies en un pantano sin fondo ya estabas acabado, lo único que te
quedaba era hundirte hasta la cabeza. Pronto, él también se rendiría ante Gengo.
-No me agradas...
A Shikamaru se le escapó por la boca lo que pensaba.
Gengo lo miraba con ojos triunfantes. Incluso ahora, la sombra de Shikamaru se estremecía a
pocos centímetros de distancia de los pies de Gengo.
-No crees que ya es tiempo de que te des por vencido?...
La voz suave de Gengo brindaba calor al cuerpo de Shikamaru. Su cuerpo que estaba como
congelado se derretia de golpe por sus palabras. Se sentía tan bien que su rostro se había
relajado naturalmente. Los restos de su conciencia fueron desapareciendo.
La verdadera naturaleza del genjutsu de Gengo...
Una vaga respuesta había estado materializandose en la mente de Shikamaru, pero antes de
que esto se pudiera materializar claramente, él lo borró con su propia voluntad.
Ya no le importaba más.

CAPÍTULO 7
-Vamos, Shikamaru.
La mano de Gengo estaba justo enfrente de él. Si tomaba esa mano estaría aliviado.
Ya no tendría que pensar en cosas problemáticas nunca más. Los Shinobi gobernarían el
mundo... así era como este mundo debía ser.
Si tomaba esa mano, todo sería mejor. No tendría que estar confundido nunca más...
-Vamos juntos.
La voz de Gengo presionaba su cuerpo.
Shikamaru levantó lentamente su mano derecha, que iba siendo succionada por la palma que
se le ofrecía. Fue en el instante en que la punta de sus dedos estaban a punto de tocar las de
Gengo. Algo ruidoso sucedía detrás de él...
Al mismo tiempo que pensaba esto, el cuerpo de Shikamaru estaba siendo elevado hacia el
aire. El campo de visión de Shikamaru que estaba siendo mandado hacia el techo con mucha
fuerza, captó la figura de Gengo que luchaba apenas contra el viento. Incluso los Iluminados en
la parte superior de las escaleras a los lados del trono estaban apenas luchando contra la
rafaga de aire. Sin embargo, el único elevado en el aire era Shikamaru. Entonces impactó
contra el techo. En el siguiente instante que un fuerte dolor recorrió su cuerpo el viento se
detuvo y empezó a caer.
-¡Gah!
Ni siquiera pudo usar sus manos para amortiguar el impacto, su espalda golpeó el suelo con
tanta fuerza que perdió el aliento. Estaba separado de Gengo, él había sido arrojado incluso
más lejos que Soku y Rou.
-¡Shikamaru!
Alguien cerca de la entrada había gritado su nombre en un bramido furioso que resonó en toda
la sala.
Era la voz de una mujer...
Era una voz muy familiar.
-¿Qué estás haciendo en un lugar como este...?- Mientras presionaba su cadera de dolor,
Shikamaru dirigió la mirada hacia la dueña de la voz.
Una mujer estaba de pie en la entrada de la sala, con el pelo rubio atado en dos partes a cada
lado, y una mirada aguda en sus ojos. Ella sostenía un abanico gigante en sus dos manos, sin
duda el viento que creó el abanico era lo que había mandado a volar a Shikamaru.
Temari...
-¡¿Por que estas asi distraído?!- Ella preguntó. -Estar comiendo de la palma de la mano de
alguien?, tu no eres asi!!, ¡Eres el hombre en quien he puesto mis ojos! ¡Reacciona, idiota!. El
discurso problemático de ese tipo no debería ser más que un pedo para ti! ¿Me equivoco? ¡Di
algo! ¡Shikamaru!
-Ah…
La niebla que había nublado la mente de Shikamaru desapareció sin dejar rastro.
Lo que había presionado su corazón con fuerza ya no estaba y era como si un agujero se había
abierto en su pecho.
Sin embargo esa era una sensación agradable. Shikamaru suspiro aire hasta el fondo de su
estómago y luego lentamente lo expulsó. Una sonrisa surgió en su rostro naturalmente.
El golpe que necesitaba para salir del genjutsu...
-¿Qué cosas estás diciendo, después de aparecer así de repente?. -Le dijo a Temari.
Shikamaru se paró con una mano detrás de la cabeza y miro a Temari.
-Hey vine a salvarte, así que será mejor que me agradezcas en lugar de quejarte".
Dijo Temari, clavando el abanico en el suelo mientras apoyaba su codo derecho en la parte
media y orgullosa sacaba pecho.
Varios shinobi estaban alineados en filas detrás de ella. Todos tenían la marca de
Sunagakure tallada en su banda Ninja.
-Después de todo, no podía dejar que murieras.- Ella le sonrió.
Como el deslumbrante y abrasador sol del desierto, la sonrisa de Temari aclaró el corazón de
Shikamaru. Dentro de su mente, recordó una frase que Temari acababa de usar.
'El discurso problemático de ese tipo'
-Problemático... ¿eh?- Shikamaru se dio la vuelta y miró a Gengo.
Gengo estaba dando algún tipo de señales a los Iluminados en la parte superior de las
escaleras que todavía estaban perplejos por el incidente.
Tan pronto como vieron su señal los iluminados pasaron a través de Shikamaru y se dirigieron
donde los Ninjas de la arena. A pesar de la sorpresa del repentino ataque enemigo Gengo
inmediatamente dirigió a los iluminados hacia el enemigo. La rapidez en la que lo hizo era
digna del hombre que fue capaz de gobernar este castillo y país.
Detras de el podia escuchar el sonido de cuchillas chocando entre sí.
Por extraño que parezca, se sentía muy calmado.
Shikamaru ligeramente dio un paso hacia adelante. Delante de él pudo ver a Gengo todo
arrogante. Shikamaru siguió caminando tranquilamente. Cuando pasó por el lado de Rou y
Soku, Shikamaru puso sus manos sobre sus hombros.
-"Todo está bien ahora". Él les dijo, y siguió caminando.
Shikamaru se detuvo a la distancia de un salto de Gengo.
En ese momento...
-Ahhhhh…-Shikamaru bostezo.
Sus ojos se pusieron llorosos, y su visión algo borrosa.
-Hey.
Gengo estaba señalando algo en el rostro de Shikamaru.
-¿Hm?
Shikamaru puso su mano alrededor de su nariz, y sintió algo mojado, era Sangre.
De repente sangre salía de su fosa nasal izquierda.
-Esa Temari... -La causa tenía que haber sido el golpe que se dio en el techo por la rafaga de
viento.
-Lo siento, parece que nos interrumpieron. Y? ¿que me querías decir? .
Dijo Shikamaru a Gengo mientras puso una mano en su cabeza para girarla y hacer sonar su
cuello.
-Aunque hayan llegado tus refuerzos...
-¿Eh?-¿refuerzos? ¿Dónde?
Shikamaru para cortar las palabras de Gengo lo dijo con una voz sorprendida.
Shikamaru que encontró sospechosa la reacción de Gengo que lo miro sorprendido. Recién se
dio cuenta de lo locas que sus palabras deben haber sonado.
-Oh, te refieres a ellos?. No, te equivocas. Ellos no son refuerzos.
-Entonces ¿cómo los llamarías?".
-No sé. Ya que ellos vinieron aquí por si mismos...
Gengo estaba estupefacto por la forma de hablar de Shikamaru. No parecía poder ocultar su
sorpresa por el repentino cambio en el comportamiento de Shikamaru.
-Bueno no importa, aunque hayamos recibido un ataque sorpresa de unos enemigos de esa
calaña, mi país no se verá sacudido...
-Pffff...- Inconscientemente se le salio una risa.
Una vena brotó en la frente de Gengo del enojo.
-¿Que no se verá sacudido?, a pesar de ya han podido entrar al centro del castillo?.
-No subestimes a mis seguidores. - Dijo Gengo. -No serán derrotados por unos shinobis de ese
nivel.
-Eso ya quisiera verlo.
-Vamos, escucha Shikamaru.
-Me niego.- Dijo Shikamaru firmemente mientras extendía su mano derecha al frente.
-Porque si me quedo escuchando tus palabras como tonto voy a terminar cayendo bajo un
genjutsu.
-tch!...
A la ceja derecha de Gengo le dio un tic muy débil.
-Gracias a esa mujer, al fin he podido despertar de ese genjutsu.- Dijo Shikamaru. -No voy a
caer por segunda vez".
-Ingenuo... que ingenuo, Shikamaru.
-Viertes chakra en tu voz y con tus palabras y forma de hablar haces caer en un genjutsu a tu
oponente. Es un jutsu muy apropiado para un remedo de revolucionario como tú. Lo tenías muy
bien pensado, la razón de que mi sombra se debilitara durante tu discurso era porque yo ya
había caído en tu genjutsu, no?.
-¿Genjutsu? tonterías. Mis palabras son mi voluntad, mi resolución. Cada palabra que te he
dicho hasta ahora era de corazón. Además son un hecho. Los shinobi son quienes deben
gobernar este mundo. Ese es un hecho inexorable. Y tu deberías saberlo.
Las palabras de Gengo hacían temblar los lóbulos de las orejas de Shikamaru, él podia sentir
que chakra fluir por sus palabras, pero Shikamaru no tenía ni la intención de protegerse.
Él estaba completamente inafectado. Su corazón que estaba perturbado como un mar furioso,
ahora estaba extrañamente calmado.
Pasara lo que pasara, ya no tenía miedo.
No....
-Es como si todo me pareciera problemático. -Shikamaru dejó escapar otro bostezo.
-Por qué será que cuando uno bosteza a uno le salen lagrimas?
Gengo no respondió. Estaba completamente conmocionado.
Shikamaru no lo dijo con esa intención. Tampoco era una estrategia. Él solo había vuelto a ser
el mismo.
El regaño de Temari lo hizo recordarlo...
Shikamaru originalmente no era del tipo que pensara en el destino de todo el mundo.
Él solo era un flojo que deseaba una vida regular. Pensar en cómo sus acciones podrían
cambiar el mundo, ¿no era eso increíblemente problemático?
Yo no puedo cargar con eso.....
Si Gengo quería cambiar el mundo, era libre de hacerlo.
No, espera un segundo.
Si Gengo hacía eso, entonces ¿qué pasaría con Naruto y los demás?
¿Qué pasaría con Temari que lo había venido a salvar?
-Sabes, después de todo va a ser un problema dejarte hacer lo que quieras.
-¿A do-dónde se fue tu energía de antes?-, Preguntó Gengo.-¡En que estas pensando
Shikamaru! ¡Abre los ojos!
-¿Qué es lo que dices?- Preguntó Shikamaru. - Si al fin acabo de despertar.
Shikamaru dio un paso más hacia Gengo, con una sonrisa insípida en su boca.
-El verdadero yo, eso si.
Era el momento en que tenían que cruzar armas.

PARTE 3
Shikamaru
CAPÍTULO 1
Una feroz batalla se llevaba a cabo alrededor de Shikamaru.
En medio del ruido de las espadas que chocaban entre sí y el rugido de gritos de batalla, él
dirigía su mirada hacia Gengo.
-Entonces, ¡¿quieres decir que no te importa el estado actual, donde los shinobis son
oprimidos?!- Gengo gritó, su cara había perdido toda calma. Una arruga le surgió en la frente y
una vena le palpitaba en la sien.
No le quedaba ni una sola pizca de solemnidad de la que tenía hace un momento.
¿Fue porque Shikamaru había escapado del genjutsu? No, no era eso.
Ciertamente Gengo había perdido todo el vigor y energía de su cuerpo.
-¿Por qué estás tan ansioso?- Preguntó Shikamaru.
-¿Q-qué?
-Bueno, te ves tan desesperado que es patético.
-¿Quién es...?.-Gengo balbuceo. Apretaba los dientes y un quejido salió a través de ellos.
-Nosotros los shinobi tenemos poderes inhumanos, es el destino que seamos temidos por la
gente normal. El miedo se convierte en discriminación el cual da origen a la opresión. A este
paso si no hacemos algo, los shinobi estarán cada vez más en un predicamento.
-Sabes, yo... -Dijo Gengo.
Shikamaru inclinó su cabeza a la derecha, haciendo sonar su cuello. Pero sin apartar la mirada
de Gengo.
-Yo pienso que sería bueno que los shinobi dejarán de existir.
-¡¿Qu-Qué estás diciendo ?!
-¿Oh? Acaso ya no eras un Shinobi?
...Una vez más, Gengo balbuceo.
Se veía tan ridículo que la boca de Shikamaru se torció en una sonrisa.
-Después de tanto esfuerzo los shinobi finalmente se han unido.- Shikamaru continuó.- Con
esta unión pronto las luchas cesarán también.
-Co-como si fuera tan simple...
-Nunca lo sabes hasta que lo intentas.
La mano de Gengo se había trasladado a su espalda, como si estuviese agarrando algo...
Era un kunai.
Los ojos de Shikamaru que habían estado relajados hasta este momento, se volvieron tensos.
Le habían confiscado todas sus armas cuando fue confinado a la cárcel de Gengo.
-¡Shikamaru!- Era la voz de Temari.
Volteó en dirección a su voz. Vio algo volando por el aire que se dirigía directamente hacia él.
En el instante en que llegó al alcance de su mano, Shikamaru lo cogió con su mano derecha.
Kunai...
Temari estaba sonriendo.
Todo esto había sucedido en el lapso de unos cuantos parpadeos. Cuando Shikamaru se había
dado la vuelta tras atrapar el kunai, Gengo ya saltaba hacia él.
Shikamaru se lanzó también.
Ambos kunai chocaron y chispas volaron por el impacto.
-Porque hay conflictos, es que shinobis como nosotros existen.
-Muchacho insolente...- La forma de hablar de Gengo se había vuelto grosera.
Ambos agitaron con todas sus fuerzas sus kunai para alejarse el uno al otro.
Aterrizaron a una distancia similar a la que habían iniciado, no tenían tiempo ni para ponerse en
guardia.
Ambos patearon el suelo al mismo tiempo y se abalanzaron el uno al otro.
Lleno de sed de sangre, abalanzó su kunai hacia la cara de Gengo. Pero la intención de Gengo
también era la misma. El kunai de Gengo también se dirigía hacia su rostro.
Aunque Shikamaru apartó su cabeza, el kunai le hizo un corte recto en la mejilla y vio brotar su
sangre.
Sus ojos igualmente notaron un corte en la mejilla de Gengo, en el lado contrario de la de el.
Gengo lanzó su mano, pero Shikamaru con la mano izquierda agarró su muñeca derecha, la
que sostenía su kunai fuertemente.
Pero Gengo hizo lo mismo y agarró la muñeca derecha de Shikamaru con su mano izquierda.
Los 2 quedaron mirándose, cada uno con el brazo extendido a la cara del otro.
-El primer paso para poner fin a los conflictos... es la Unión Ninja. Los ninja primero debemos
unirnos. Luego ese círculo de unión se expandirá hasta los Daimyō y los ciudadanos.
Entonces si el mundo se vuelve uno solo, definitivamente los shinobi dejarán de existir.
Incluso si no es durante mi generación, entonces en la generación de mi hijo, o de mi nieto...
definitivamente un día, los shinobi dejarán de existir.
-Cambiar cómo son las cosas solo con ideales, como si fuera tan sencillo. -Dijo Gengo.
-¿No era acaso un ideal lo que buscabas realizar?
Las esquinas de la boca de Gengo se elevaron en una mecánica y extraña forma. Era una
expresión demasiado perversa para ser llamada una sonrisa.
-Aunque intentes ponerme en un genjutsu sera inutil!.
-Bueno, escúchame Shikamaru.- Dijo Gengo -Los ideales son algo que entre más difícil de
realizar son, son más valiosos. El ideal del que estás hablando es tan imposible como atrapar
nubes. La diferencia entre tú ideal y el mío es como la diferencia entre el cielo y la tierra”.
-Si que eres un tonto- Dijo Shikamaru.
-Los verdaderos tontos son aquellos que no reconocen su propia estupidez. -Dijo Gengo.
-Sí, por eso eres un estúpido”.
Los labios de Gengo temblaron un poco.
Aquí viene!
A Shikamaru le dolía la muñeca derecha como si estuviera crujiendo. Gengo le estaba
torciendo la articulación con su brazo izquierdo. Sin soltar su muñeca derecha Gengo la giró y
acercó la punta del kunai hacia el cuello de Shikamaru. Incluso en esa posición, el uso
hábilmente sus dedos y acercó el kunai al cuello de Shikamaru mas y mas.
No tenía el tiempo suficiente para evitarlo.
Shikamaru torció el cuerpo en la misma dirección que Gengo estaba torciendo su muñeca, y
saltó. El uso el brazo derecho extendido de Gengo como eje e hizo un giro en sentido
antihorario y logró esquivar el kunai.
En el aire, Shikamaru lanzó su pierna para dar una patada a la parte superior de la cabeza de
Gengo. Entonces Gengo soltó la muñeca izquierda de Shikamaru y se cubrió la parte superior
de su cabeza. Una poderosa patada cayó en ese brazo y el hueso en su interior hizo un crujido
Pero no terminó allí la cosa.
Shikamaru uso su patada que fue defendida como impulso, y esta vez con su otra pierna pateó
el costado de Gengo.
Gengo se tambaleó hacia atrás un paso. Shikamaru aterrizó al suelo y no se detuvo. Esta vez
se agacho sacando la pierna derecha y con un giro barrió los pies de Gengo.
El Shishi Rendan de Sasuke que mostró en los exámenes chuunin y en base a este, el
“Uzumaki Naruto Rendan” que Naruto creo personalizandolo.
El ataque de Shikamaru imitaba esos movimientos.
...Le había salido bien...
Gengo que había sido golpeado en la canilla cayó sentado al suelo.
Shikamaru se puso sobre él, mientras sostenía un kunai contra su garganta.
Si Gengo se movía aunque sea un poco, Shikamaru lo mataría sin dudarlo.
-¿Po-Por qué mis palabras no te afectan?.
-El Genjutsu es algo que sólo funciona en aquellos que tienen un punto débil en el corazón.
-Desde que apareció esa mujer, tu comportamiento mostró que tú corazón está lleno de puntos
débiles ¡¿no es así?!
-Realmente si que eres un idiota ...- Shikamaru suspiró, y le sonrió a Gengo.
-Mi corazón está lleno de puntos débiles. No... no tiene nada más que puntos débiles.
Es precisamente porque no tiene nada más que puntos débiles, que no tiene un punto débil.
Pero una persona de mente cerrada y cuadrada como tú no debe ser capaz de entenderlo.
-A..algo como eso...no..
-Aqui estoy yo como prueba viviente, así que vas a tener que aceptarlo, ya tus palabras no me
afectan más.
El sudor frío brotó de la frente de Gengo.
-Honestamente, no quiero hacer este tipo de cosas. -Dijo Shikamaru,-Hubiera querido vivir una
vida normal y corriente. Pero…
Shikamaru se lo decía a sí mismo.
Siempre había tenido esos sentimientos de arrepentimiento en algún rincón de su corazón.
El iba a cortar esos sentimientos aquí y ahora. Estaba determinado en eso.
-Pero al parecer no podre tener ese tipo de vida.-
Porque la gente dependía de él, él no podia evitar responder a esa confianza.
Ese “no podia evitar” se acumulo y acumulo y por eso Shikamaru había caído en su estado
actual. Por eso todo estaba mal.
Él se había equivocado desde la raíz.
Nadie más que el podia ponerle un fin a su sueño.
Su sueño de tener una vida normal y corriente, no iba a cumplirse.
Pero estaba bien con eso, después de todo había encontrado un nuevo sueño...
-Desde ahora yo voy a vivir, para construir un mundo en el que los que quieran vivir una vida
normal y despreocupada puedan hacerlo.- Dijo Shikamaru. -Voy a acabar con los conflictos y
voy a unir al mundo. Y voy a construir un mundo donde los que no tienen ningún sueño y lo
único que desean es vivir una vida ordinaria puedan vivir una vida normal.-
Un chico normal iba a proteger la felicidad de vivir una vida normal. Shikamaru estaba
satisfecho porque era un nuevo sueño idóneo para él.
Para hacer realidad este sueño, haría a Naruto Hokage, seria el maestro de Mirai y como
resultado estaría bien si se convierte en un shinobi que no sea una vergüenza para Asuma y su
padre.
Hasta ahora, Shikamaru había tenido sus prioridades al revés. Se sintió presionado por el
mundo exterior, y se puso límites a sí mismo, viviendo su vida con el constante pensamiento de
no convertirse en una vergüenza. Por eso al haberse esforzado tanto se desgasto.
Los sueños no deben nacer en relación con el mundo exterior, se supone que tu sueño tiene
que expandirse y conectarse con el mundo.
"Al fin me he librado de mis dudas". Dijo Shikamaru.
“¿Y qué si lo hiciste?” -Detrás de él, susurrando suavemente una voz le preguntó.
Sintió una sed de sangre.
Shikamaru saltó alejándose de Gengo y justo un zarpazo de tigre paso por donde hace rato se
encontraba su cabeza.
Un tigre de tinta…
No dejaré que mates a Gengo-sama por un sueño tan cursi".
“Sai…”
Delante de Shikamaru se encontraba Sai de pie con un pincel y un pergamino en sus manos.
“¡Gengo-sama! ¡Rápido, imponga su voluntad sobre esos tontos ninjas de Sunagakure!”.
"Muy bien". Gengo asintió y corrió por las escaleras. Subió rápidamente hasta el trono y levantó
ambas manos.
"¡Escuchen, todos!".
Estaba preparando otro de sus discursos cargados de chakra.
-¡Como si te dejará hacerlo!-
-“¡No dejaré que interfieras!”
Shikamaru se echó a correr hacia las escaleras, pero Sai se puso en su camino.
El pincel de Sai se movió y un tigre de tinta se saltó del pergamino.
-¡Ve!
El nuevo tigre, así como el que había dado un zarpazo sobre la cabeza de Shikamaru hace un
rato, se abalanzaron sobre él en ataque.
Gengo estaba hablando en voz alta arriba de las escaleras. Si no lo detenía, entonces él
sumiría a los ninjas de Sunagakure en un genjutsu y los congelaría en ese lugar.
De repente, Shikamaru tuvo una idea.
Sin saber dónde estaba, él la llamó de todos modos.
-¡Escucha, Temari! ¡Ese tipo sumerge en un genjutsu a las personas con sus palabras! ¡Ahoga
su voz con tu viento!
-¡Entendido!
Escucho su vigorosa voz sorprendentemente cerca.
En el siguiente instante, rafagas de viento se sobreponian una y otra vez y empezaron a
recorrer en todas las direcciones en el interior de la sala.
Las palabras de Gengo fueron ahogadas por completo por las innumerables rafagas de viento
que Temari creo.
Mientras esquivaba las garras de los tigres, Shikamaru miró arriba de las escaleras.
Gengo se dio cuenta que sus palabras no tenían efecto y ahora estaba tratando de escapar a
cualquier lugar.
-Mierda...- Shikamaru trató de subir las escaleras, pero el tigre de tinta de Sai se lo evitaba.
-No te dejaré pasar por nada!.
-¡Sai, ya basta! ¡Despierta!
-Los que tienen que despertar con ustedes.
Sai estaba completamente atrapado en el genjutsu de Gengo.
Entonces desde atras de Shikamaru, una rafaga de viento muchas veces más fuerte que las
anteriores hasta ahora sopló y los tigres de tinta de Sai se desvanecieron en un chapoteo.
Temari había saltado entre Shikamaru y Sai.
-¡Déjame esto a mí y síguelo!. -Temari que saltó al frente de Shikamaru encaró a Sai.
-Temari...
-Puedes agradecerme después, ¡date prisa y ve!”.
-Entendido.- Dijo Shikamaru y corrió por las escaleras.
-¡Detente ahí, Shikamaru!- Sai gritó.
-Oh no, tú oponente soy yo.- Dijo Temari mientras cortaba el paso de Sai con su abanico
abierto.
Los ojos de Shikamaru se detuvieron en ellos una sola vez y después de eso se concentro
solamente en subir las escaleras.

CAPÍTULO 2
Temari estaba aliviada por haber logrado llegar a justo a tiempo.
Después de hablar con Gaara acerca de Shikamaru, Temari se dirigió hacia Konoha e interrogó
a Naruto. Naruto no sabía nada. Pero al igual que Temari, Naruto que había sentido que algo
no andaba bien con Shikamaru, fue a hablar con Ino y Chōji quienes confirmaron su certeza,
por lo que Naruto y Temari juntos fueron a presionar a Kakashi por respuestas.
El que haya traído a Temari quien era alguien que no pertenecía a la aldea, la horrible
negociación directa con Naruto y el que haya recibido la propuesta de Temari de movilizar a
Shinobis de la arena como refuerzo, hicieron que Kakashi finalmente tome una decisión.
Bajo la promesa de que no agravarían más la situación, Kakashi acepto la movilización de los
shinobi de Sunagakure.
Temari había hecho los preparativos para que los shinobis de su aldea puedan movilizarse
inmediatamente de ser necesario.
Ni bien obtuvo el consentimiento de Kakashi, Temari inmediatamente envió un mensaje a su
aldea y luego comenzó a correr hacia el País del Silencio.
En el camino se encontró con los ninjas de la Arena que Gaara estaba liderando.
Ni bien llegaron al país del silencio, seleccionaron a personas para interrogarlas.
Ya habían pasado más de 10 días desde que Shikamaru había salido hacia el País del
Silencio. Temari estaba impaciente, por lo que naturalmente sus interrogatorios se tornaron
más severos.
Entonces un hombre que se llamaba a sí mismo un "Iluminado" confesó rápidamente que los
shinobis de la aldea de Konoha habían sido tomados como prisioneros en el castillo.
En cuanto supo eso, el resto fue fácil. Se subieron al globo de arena que Gaara creo y se
infiltraron en el castillo.
Lo siguiente es lo que ocurrió mientras Shikamaru hablaba con el gobernante de este país,
Gengo. Temari junto con sus camaradas Shinobi derrotaron a los guardias que protegían los
pasillos que conducían al gran salón, y sigilosamente vio lo que ocurría adentro.
Temari fue incapaz de contenerse al ver a Shikamaru a punto de ceder ante las palabras de
Gengo que decía que iba a gobernar el mundo mediante los shinobi.
¡Shikamaru no era el tipo de hombre que se dejará engatusar por las palabras de ese tipo!
Lo que controlaba el cuerpo de Temari cuando voló las puertas y saltó al interior del gran salón,
era una feroz ira.
El oír que se trataba de un genjutsu hizo que se sintiera aliviada...
Después de despertar, Shikamaru volvió a ser el hombre que ella conocía.
Al verlo enfrentarse a Gengo con la nariz ensangrentada y sus habituales ojos perezosos, fue
suficiente para que Temari pensara que valió la pena haber venido hasta aquí.
-Tienes tiempo para estar tan distraída?.
El shinobi de Konoha con una sonrisa mecánica en su rostro le dijo eso a Temari.
El pincel que sostenía en su mano desde hace rato había dado vida a un sinnúmero de tigres y
lobos. Y en ese momento él con su pincel, había convocado un tigre blanco que mostraba sus
colmillos pavorosamente. De todos los animales de tinta que había convocado, éste tenía la
apariencia más atroz.
Sí recordaba bien, su nombre era Sai...
Era un shinobi que estaba en el mismo equipo que Naruto y Sakura.
-No me derrotaras repitiendo el mismo ataque una y otra vez.
Temari murmuró en voz baja y agito su abanico usando todo su cuerpo.
El viento de su abanico se transformó en una comadreja que manejaba una hoz.
La comadreja giró su cuerpo dando vueltas y cortó el cuello del tigre enfrente de él.
Entonces el tigre se desvanecio en el suelo convirtiéndose en tinta negra.
-Es admirable cómo no tienes ni la más mínima vacilación.- Era la voz de Sai.
Mientras se le venía a la mente la sonrisa falsa de Sai, Temari vio de dónde provenía su voz.
¡No está! Pero, ¿en qué momento desapareció? Ni siquiera tuvo tiempo de seguir sus
movimientos con los ojos ...
-Jutsu de Cuerpo Parpadeante de Tinta...No son muchos los shinobi que pueden ver a través
de él.- La voz venía desde su espalda. Ella no iba a ser capaz de darse vuelta a tiempo.
-Agh!!, al diablo!.
Sabía que iba a ser cortada por la espalda.
¿Sería por la Izquierda o la derecha?
Era una apuesta.
Mientras rezaba para que el corte no le llegará de la derecha, Temari inclinó su cuerpo con
todas sus fuerzas hacia la derecha.
El zarpazo del tigre pasó rozando por arriba del hombro izquierdo de Temari.
-Demasiado ingenua.
Sai lo dijo con una voz tan fría que daban escalofríos.
Sin que se haya dado cuenta, él ya estaba parado enfrente de ella.
-¡Maldita sea!
Con su cuerpo todavía inclinado a la derecha, Temari sostuvo su abanico junto a su cuerpo
como escudo.
Su abanico era un artículo personalizado tejido de una tela resistente, que no dejaba pasar ni
siquiera cuchillas de hierro.
Era suficiente para protegerla de la puñalada de un simple kunai.
Pero...
-¡Guh!
Sintió un agudo dolor punzante en el abdomen.
-La manipulación de chakra...es mi especialidad.- Dijo Sai inocentemente.
El kunai que sostenía en la mano había traspasado el abanico hasta apuñalar el estómago de
Temari.
Había algo como niebla, rodeando ligeramente el kunai que sostenía Sai.
Era chakra.
Al envolverlo en un chakra tan espeso como para poder llegar a verlo, él había podido
aumentar varias decenas de veces la dureza y agudeza del kunai.
-No importa que tanto se esfuercen, no son rivales para Gengo-sama.- Dijo Sai.
-Eventualmente nosotros los iluminados controlaremos el mundo.-
-¿Es eso ... lo que realmente quieres?".
-Sí.- Dijo Sai sin derrumbar su sonrisa. Esos no parecian los síntomas de alguien bajo un
genjutsu. La fe inquebrantable en Gengo se reflejaba en el rostro de Sai.
Pero...
-Bueno, entonces...¿Por qué estás llorando?
-Eh?
La lágrima que cayó del ojo derecho de Sai, no pasó desapercibida por Temari.
En lo más profundo de su corazón, Sai estaba luchando.
-No estoy llorando.- Dijo Sai y apuñaló profundamente el kunai.
Su respiración se detuvo.
-¡Ya estuvo bueno, ya despiertaaaa!!!- Oyo a alguien gritar enojada.
Sai desapareció del campo de visión de Temari dejando solo el kunai clavado en su estómago.
-¿Estás bien?- Alguien sostenía su cuerpo apunto de derrumbarse.
-Sa... ¿Sakura?
-No hables.- Dijo Sakura -Ahora cerrare la herida de tu estómago.
Las manos de Sakura sustrajeron el kunai y rápidamente presionaron la herida.
Ondas cálidas de chakra envolvían suavemente el estómago de Temari.
-Y S..Sai?
-Todo está bien, porque tengo a mis compañeros.
-¿Eh?- Temari dirigió la mirada en la dirección en la que Sai había salido volando.
Alguien sujetaba a Sai, quien fue mandado a volar por el golpe de Sakura.
Gigante...
Sin duda alguna. Ese era el mejor amigo de Shikamaru.
-¡Chōji!- Una kunoichi de cabello largo con ambas palmas extendidas, gritaba detrás del
hombre gigante que sujetaba a Sai-“¡Sigue sujetándolo de esa manera!-.
-”Cuando Shikamaru estaba en peligro los ninja de Konoha no se movilizaron”, que nos digan
eso sería realmente irritante. -Dijo Sakura con sus manos en el estómago de Temari.
Había dos ninja de pie detrás de Sakura, ambos cubiertos de heridas. Uno de ellos era un
hombre de mediana edad, con un rostro huesudo. La otra era una chica muchos años más
menor que Temari.
Mientras se aguantaba el dolor del estómago, Temari le hablo a Sakura.
-Ellos están bajo...un genjutsu...
-Está bien- Le aseguró Sakura -Ellos ya nos lo contaron todo.
Los dos shinobi que estaban detrás de ella asintieron con la cabeza afirmando sus palabras.

-¡Muy bien! ¡Todos los preparativos están listos! - La kunoichi que tenía las palmas apuntadas a
Sai le dijo a Chouji.
Sai estaba luchando con furia bajo el cuerpo gigante de Chōji, con el rostro lleno de sed de
sangre. De su boca apretada se asomaban sus colmillos brillantes.
-Shintenshin no Jutsu- gritó la kunoichi.
-“Mientras el jutsu de Ino funcione, todo estará bien”. Sakura murmuró.
Chouji se alejó de Sai.
Y Sai se levantó.
Fue un instante.
Como golpeado por un rayo, el cuerpo de Sai tembló un poco y dejó de moverse. Con las
palmas todavía apuntadas a Sai el cuerpo de Ino se había tensado también.
-Listo, ya estas curada.- Sakura retiró su mano.
El dolor en el estómago de Temari había desaparecido por completo.
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Ino se adentro profundamente. Pero todavia no habia encontrado a Sai.
Sin importar cuánto se adentrará, todo lo que había era oscuridad.
Se trataba de Sai después de todo, el normalmente no era consciente de cuál era su verdadero
yo. Sabía que no iba a ser fácil de encontrar. Aun así iba a salvarlo…..
Porque si no podía salvarlo, no tendría sentido el que yo haya venido hasta aquí.
Ino continuó desesperadamente, sumergiéndose dentro de la mente de Sai.
El Jutsu de Cambio de Cuerpo y Mente, te permitia adentrarte en la mente del enemigo y
manipular su cuerpo según tú propia voluntad, y dependiendo de su uso podias influenciar la
mente de la persona desde su interior.
Eso era algo que Ino se había dado cuenta durante los exámenes chūnin, cuando dentro de la
mente de Sakura su mente y la de ella lucharon.
En el momento en que vio la letra desordenada y caótica de la carta de Sai Ino comprendió
muy bien el conflicto dentro de Sai.
Aunque en ese momento Ino no sabía nada sobre Gengo o el genjutsu, ella pensó que tenía
que ir. Por supuesto, ella también quería salvar a Shikamaru, pero lo que motivó a Ino a
moverse era la carta llena de aflicción de Sai.
Sai, quien siempre estaba afligido por lo hueco que era él, era el que estaba más
profundamente afectado por el genjutsu de Gengo.
La unica que podia salvar a Sai era ella. Por eso podia adentrarse sin importar que tan
profundo fuera.
Cuando te adentras muy profundo en la mente de otra persona, tu propia existencia
comenzaba a difuminarse y por último te quedabas atrapado en su mente y no podias volver
nunca mas.
A pesar de correr ese peligro, tenia una razon para salvar a Sai.
...Quería hablar más con él.
Quería conocer mucho más sobre Sai que siempre llevaba una sonrisa solitaria.
No había forma de que lo abandone en un lugar como este.
Entonces en el medio de la oscuridad donde no entraba ni un rayo de luz, Ino sintió una ligera
calidez.
Era el chakra de Naruto. El chakra de Sakura también estaba mezclado.
El de Yamato….
Kakashi…..
El chakra de los shinobi de Konoha también estaba mezclado.
Era como un fuego solitario ardiendo en el medio de una tormenta de nieve. Como buscando la
calidez, Ino miró entre los chakra de todos.
Allí estaba él...
Ino capturó con sus 5 sentidos a Sai que estaba arropado en medio de la calidez del chakra.
-¡Aquí Sai!- Ino extendió su mano con todas sus fuerzas.
Sai se percató de su voz y levanto su cara.
Sus ojos estaban rojos e hinchados de lo que lloraba.
-Vamos.- Dijo Ino. -Ven conmigo.
-Tú eres...
Ino tocó firmemente el hombro de Sai, que tenía las piernas cruzadas y no intentaba extender
su mano.
-Vayamos- Ella dijo.
En ese momento, Sai sonrió.
Ino nunca había visto una sonrisa tan natural como esa.
*********************************************

El cuerpo de Ino estaba desesperado por oxígeno, como si acabara de salir del fondo del agua.
La oscuridad había quedado atrás, y ahora los alrededores rebosaban de luz.
Sus aliados y el enemigo estaban luchando ferozmente
Mientras eran protegidos por Sakura y Chōji, Ino estaba sentada al lado de la cabeza de Sai
que yacía dormido.
-¿Cómo te fue, Ino?
A pesar de que escuchó la pregunta de Chōji, Ino estaba demasiado cansada como para
responder. La cabeza de Sai estaba cerca de la rodilla de Ino y lentamente sus ojos se
abrieron. Antes de que se diera cuenta sus manos ya estaban estrechadas.
-Sai...
-Tú...- Sai murmuró débilmente con su mano todavía estrechada a la de Ino.
-Ya no tienes de qué preocuparte.- Dijo Ino y las lágrimas comenzaron a caer de sus ojos.
-Gracias, hermosa...
-Idiota...
Los dos sonrieron gentilmente el uno al otro.
CAPÍTULO 3
Shikamaru estaba corriendo por las largas escaleras en espiral. Sus ojos estaban fijos en la
espalda de Gengo.
Los Iluminados seguían combatiendo en el salón mientras que el hombre al que veneraban
como un dios, ahora estaba escapando solo por su cuenta.
Las escaleras en espiral que estaban cerradas a los lados por paredes de piedra, tenían una
sensación extrañamente opresiva.
Comenzaba a sentirse mareado por estar corriendo en círculos y círculos.
-¿Qué tal si terminas con esto y te rindes ya?- Preguntó Shikamaru a la espalda de Gengo.
Era difícil que le diera una respuesta.
Entonces delante de Gengo, apareció un enorme portón de hierro. Era un portón de aspecto
tosco y rústico, sin ningún tipo de adornos ni decoraciones.
Gengo sin vacilar abrió el pesado portón y desapareció dentro.
Shikamaru sólo alcanzó a ver la oscuridad en el interior a través de la abertura del portón.
Shikamaru puso su mano contra la puerta cerrada. Lo estaba dudando. Definitivamente Gengo
tenía preparado algo dentro. Shikamaru abrió el portón. Sin importar que maquinación de
Gengo le esperaba adentro, eso ya no importaba.
Simplemente no tenía otra opción que seguir adelante.
Lo que había al otro lado del portón era una verdadera oscuridad.
En la silenciosa oscuridad solo una presencia se ocultaba. Una persona.
De repente, el portón se cerró detrás de Shikamaru. Ya que la presencia estaba delante de él,
quien lo cerró tenía que ser otra persona, o sino el dueño de la presencia tenia que haber
usado algún tipo de truco.
-Así que audazmente entraste por ti solo. Vaya acto temerario que hiciste.- Era la voz de
Gengo.
-No podras percibirme en esta oscuridad.
-Los shinobis del clan Nara han manipulado sus propias sombras por generaciones.-
Shikamaru le dijo. -La sombra nace de la oscuridad. En cierto modo, se podría decir que la
oscuridad es la madre de las sombras. Para alguien como yo que vive con las sombras, esta
oscuridad es como el vientre de una madre. Desde hace rato te he estado percibiendo
claramente.
La mitad de lo que dijo Shikamaru era mentira.
Era cierto que estaba acostumbrado a la oscuridad, pero eso no quiere decir que tenía visión
nocturna.
Shikamaru era sólo un poco más sensible que otros ninjas, en percibir la intensidad de una
presencia en la oscuridad. Eso era todo.
-Interesante... Eres realmente un hombre interesante. Es una lástima que tenga que matarte
aquí".
Silencio...
Tanto Shikamaru como Gengo en silencio concentraron sus sentidos en localizar la ubicación
exacta del otro.
-Yo originalmente era un shinobi de Kirigakure.- Fue Gengo quien habló rompiendo el silencio.
-Conoces a un hombre llamado Zabuza Momochi?.
Shikamaru lo conocía. Era un nombre que Naruto mencionaba a menudo tiempo atrás cuando
recién se habian convertido en Genin.
Ciertamente el nombre del experto Ninja renegado con el que lucharon por aceptar una misión
de rango equivocado era Zabuza Momochi.
Gengo continuó.
-Lo que Zabuza deseaba lograr cuando provocó un Golpe de Estado en Kirigakure, era mi
mundo ideal.
Un mundo gobernado por shinobis….
-Sin embargo un traidor informó a la aldea y el golpe fue descubierto. Y entonces Zabuza se
convirtió en un ninja renegado y entre los que lo siguieron en ese momento me encontraba yo
de joven. Pero entonces Zabuza, que necesitaba dinero para poder realizar sus ideales, se unió
a un
magnate remedo de mafioso y tuvo que llevar a cabo trabajos sucios.
Zabuza dijo que se ensuciaba las manos por sus ideales, por una causa justa, pero muchos
camaradas le dieron la espalda y tomaron caminos separados.
Yo también me encontraba entre ellos. Desde ese entonces ya han pasado más de 10 años.
Y yo finalmente he obtenido un país. Es ahora cuando...- La voz de Gengo temblaba.
-¡Es ahora cuando al fin mis ambiciones están empezando a cumplirse! ! ¡Sin embargo ahora
por ustedes bastardos...!
Una sed de sangre comenzó a provenir de la presencia de Gengo.
El leve sonido de algo pateando el suelo alcanzaron los oídos de Shikamaru.
Shikamaru saco un kunai y adoptó una posición de pelea.
No lo podia ver. Solo le quedaba percibir su presencia. Gengo estaba viniendo directamente
hacia el.
Shikamaru tenía muy poca información como para recibirlo de frente.
-¡Zabuza perdió su camino! ¡Se apresuró en realizar sus ideales y se ensució las manos! ¡Pero
yo soy diferente! Al final de tantas adversidades forge este jutsu y arrastre a las personas en un
remolino de fervor y tomé el control de este país. ¡Y al final ese remolino se agrandará hasta
tragar todo el continente!-
En el medio de su grito escucho otro sonido extraño. Una onda sonora como si cortara el aire.
Era una espada. Y una muy grande. ¿Una hoz? No, era más delgada.
Era algo como una Tachi (similar a una katana) o una espada larga.
La presencia de Gengo estaba ya cerca. El sonido del aire siendo cortado se acercaba en
dirección del cuello de Shikamaru.
Entonces tragó aire y saltó a un lado. Y una rafaga de viento corrió por arriba del cuerpo de
Shikamaru que ahora estaba inclinado.
-¡Lo esquivaste bien, pero no creas que eso fue todo!
Al mismo tiempo que Gengo gritó la ráfaga de viento que venía de lado cambió de dirección en
pleno aire.
El chillido de la espada se acercaba a la cabeza de Shikamaru que había rodado y ahora
estaba de cuclillas con una rodilla levantada.
En el medio de la oscuridad se imaginó a Gengo. Calculo la longitud de la espada, basada en
el espectro del sonido que hacía al cortar aire, de ahí en adelante se imagino hasta el mango.
En ese extremo se encontraba Gengo. Shikamaru no podía utilizar su sombra en esta profunda
oscuridad. Era imposible inmovilizar a Gengo con su ninjutsu. Solo podia confiar en su propio
cuerpo.
A Shikamaru no le quedó otra arma más que su pobre taijutsu. Pero su mente estaba relajada
como para pensar en cosas inútiles, como en que si las cosas iban a terminar así, hubiese sido
bueno si hubiera tomado algunas lecciones de taijutsu de Lee.
-Jeje...
Shikamaru dejó escapar una risa, satisfecho porque su forma de pensar relajada había vuelto.
El chillido de la espada rozó la punta de la cola de caballo de Shikamaru.
-¡Tch..!.
Usando toda su concentración, Shikamaru rodó con todas sus fuerzas hacia la dirección a la
que en su mente estaría Gengo.
Las espadas largas pierden inmediatamente todo su poderío una vez que entras muy dentro de
su alcance. Cuando te enfrentas a una espada, en lugar de correr alrededor es mucho más
efectivo aproximarse de cerca a ella.
Si te aferras a la vida, entonces morirás. Pero si te enfrentas a la muerte vivirás...
Eso era lo básico en el arte de la guerra.
Entonces la espada dio un corte en el suelo detrás de Shikamaru que había rodado.
Después de haber rodado una vuelta, extendio sus piernas que estaban en cuclillas con todas
sus fuerzas y salto. Y entonces sintió que le asestó un cabezazo al cuerpo de Gengo.
Por el golpe Gengo pego un grito y se agacho.
-¡Te tengo!-
Shikamaru pisó la rodilla doblada de Gengo con su pie derecho por un momento y le dio un
rodillazo con la otra pierna en la cara. Como resultado de usar el sonido, la intensidad de la
presencia de Gengo y de imaginar hasta el limite sus movimientos, Shikamaru podia visualizar
claramente en su mente la figura de Gengo.
-Gah!.
Pero, aunque Gengo había recibió un golpe tan severo, no se había desplomado.
Gengo había utilizado toda su fuerza para impedir que su cuerpo se doble hacia atrás, soltó el
mango de su espada y abrazo el torso de Shikamaru con ambos brazos.
Luego de tener la sensación de flotar por los aires, un dolor intenso recorrió la espina dorsal de
Shikamaru desde su cuello.
En el momento en que Shikamaru se dio cuenta que había sido lanzado, la presencia de
Gengo ya estaba de pie.
Entonces oyó el sonido de algo metálico raspando el suelo de piedra.
Probablemente era Gengo recogiendo su espada de nuevo.
Todo su cuerpo estaba entumecido. En unos instantes ya no podría mover su cuerpo como
quisiera.
-En Kirigakure hay unas espadas llamadas “las 7 espadas”, por lo que los shinobis de la aldea
son adiestrados desde muy temprana edad en las técnicas de manejo de espadas-.
Dijo Gengo y blandió su espada. Su objetivo era Shikamaru, que todavía yacía en el suelo.
Shikamaru sólo tenía una opción. Y era una idea absolutamente ridícula. Era un truco que
pensó que nunca lo haría el mismo. Pero no tenía ninguna otra forma para escapar de esta.
-¡Oh, al diablo!- Shikamaru siguió el sonido de la espada y levantó ambos brazos.
Extendio sus palmas con todas sus fuerzas a la dirección donde se imaginaba que estaría la
espada.
Shikamaru sintió una sensación de frío recorrer sus palmas. Era la espada.
-Pa-parece que de alguna forma lo logré..-
-Imposible.- Gengo murmuró, estupefacto.
Pero esa reacción era natural, ya que ahora la espada de Gengo estaba sujetada firmemente
entre las palmas de Shikamaru.
-Arte Ninja “Atrapando una Espada a Mano Limpia”….
-¿Tu burla no tiene límite?- La voz de Gengo emanaba gran enojo.
Entonces Gengo empezó a aplicar fuerza a la espada que se había detenido en pleno aire.
Tenía la intención de forzarla hacia abajo usando solo su fuerza física.
La forma de aplicar fuerza entre Shikamaru que estaba tumbado y Gengo que estaba de pie
empuñando la espada con todo su cuerpo era muy diferente. Gengo tenía la ventaja.
Poco a poco la espada descendía.
-Te matare bastardo, haré que esos en el salón compartan mis ideales y avanzare hacia mis
ambiciones.
-¿Oye oye, en qué momento el “tu” se convirtió en “bastardo”?- Preguntó Shikamaru. -No hay
manera de que alguien que ni siquiera puede darse cuenta cuando su propia máscara se le ha
caído, pueda gobernar el mundo.-
-Que cosas dices en una situación como esta bastardo, eres un tonto que ni siquiera
comprende nuestra superioridad.
-¿Quién será ese que quería hacer a ese tonto su mano derecha?...-
-Siempre haciendo objeciones frívolas. Bastardo no tienes nada más que palabras vacías.-
Gengo aplicó aún más fuerza sobre la espada.
Los brazos de Shikamaru estaban temblando intentando contener la espada. Ya estaba cerca
de su límite. Un sudor tibio chorreaba de su frente.
Estaba en una situación desesperada….. Pero aun así, Shikamaru estaba sonriendo.
-A veces- Dijo a Gengo. -Hay cosas que son fuertes porque están vacías.
-No tengo la intención de continuar esta charla inútil.- Dijo Gengo. -En muy poco tiempo,
morirás.
-Bueno, escucha de todos modos.- La hoja se acercaba a la frente de Shikamaru.
-A mi me gusta observar a las nubes.
-Cállate.
-Aunque uno intente atrapar a las nubes no puede lograrlo, si hay viento rápidamente son
arrastradas. Ellas son mezquinas y vacías.-
Shikamaru sintió el helado borde de la espada tocar su frente. Pero sin importarle continuo.
-Pero incluso esas cosas vacías y mezquinas pueden hacer llover y hacer caer rayos.
-¿Y qué con eso?- Preguntó Gengo.
-Te estoy diciendo que es un error pensar que uno tiene que estar lleno de sustancia para valer
algo. Incluso si estás vacío... Incluso si no tienes determinación, con tal que tengas algo que te
mantenga firme como persona, estarás bien de una manera u otra.
Pero los imbeciles que sin saber eso, piensan que todos harán lo que ellos piensan no
entenderán eso aunque mueran.-
La piel de la frente de Shikamaru fue cortada y algo tibio empezó a correr por ella.
Fue porque Shikamaru no dejo de hablar a pesar de esto, que Gengo se vio naturalmente
intrigado por sus palabras.
Shikamaru entendió claramente que la conciencia de Gengo estaba concentrada en sus
palabras. Era la oportunidad perfecta. Acostado en el suelo como estaba, barrió la pierna de
apoyo de Gengo. Gengo tropezó y la espada se inclinó un poco. Ante esto Shikamaru giró solo
la cabeza en la dirección del impulso de la espada y la espada rozó su frente solo cortando la
superficie de su piel, hasta incrustarse en el suelo. Shikamaru giró todo su cuerpo en la misma
dirección que giró su cabeza y se puso de pie pasando a través de la piernas de Gengo.
Shikamaru se permitió una pequeña exhalación, antes de patear el suelo y saltar hacia Gengo.
E inmediatamente lanzó su pierna derecha en dirección de la cara de Gengo.
Shikamaru sintió que le dio en la nariz, ya que su pierna sintió algo obtuso y blando.
Pero Gengo no se derrumbaba. Tan pronto como Shikamaru aterrizó, saltó hacia atrás una vez
más, poniendo distancia entre él y la espada.
-Que tal se sintió una probada del genjutsu de mis palabras?
-No me jodas, mocoso...
-¿Oye, oye, ¿pasé de bastardo a mocoso ahora?”- Dijo Shikamaru y detrás de él se escuchó
un sonido estridente, como de metal siendo raspado.
De pronto, la habitación estaba llena de luz deslumbrante.
-¡¿Estás bien, Shikamaru?!- Era la voz de Chōji.
Shikamaru miró sobre su hombro. Y en su campo de visión, pudo ver la figura de sus
compañeros que habian abierto el porton, mirandolo. Estaban Chouji, Ino, Sakura, además de
Rou y Soku, que habian sido liberados del genjutsu. Y por supuesto, Temari también estaba.
Mientras pensaba qué había pasado con Sai, Shikamaru nuevamente volvió a mirar a Gengo.
-¡Prepara tu jutsu, Ino!- Gritó Shikamaru.
Puso su mano derecha detrás de su espalda, e hizo una señal con su dedo índice de tal
manera que solo Ino entendería. Era una conexión que tenían por haber formado un equipo
durante años. Su comunicación era impecable.
-¡Entendido!- Respondió Ino.
-Hasta que de la señal, nadie interfiera!.- Dijo Shikamaru.
La sangre que goteaba de su frente obstruia su visión. Luego de usar su palma para limpiarse,
sacó su banda ninja que estaba guardada dentro de su chaleco y se la ató firmemente
alrededor de su frente. Aunque estaba preocupado por, en qué medida serviría para detener el
sangrado, era mejor que nada.
-¿No estás actuando demasiado tranquilo, eh?!! ¡Shikamaru!.- Gengo con sus ojos ardiendo de
furia, blandió su espada hacia arriba y empezó a recortar distancia con Shikamaru.
Shikamaru formó un sello con las manos. Y su sombra se extendio a toda velocidad desde sus
pies, en dirección a Gengo.
-No soy idiota como para caer en un truco sabiendo como funciona- Dijo Gengo, que pateó el
suelo y salto antes de que la sombra de Shikamaru pudiera alcanzar sus pies.
Gengo utilizó el impulso de su caída y corto a Shikamaru.
De la frente hacia abajo Shikamaru fue cortado en dos. Pero luego su carne perdió su color,
tiñéndose de negro. Era una sombra.
-Un clon.- Susurro Gengo.
Detrás de él, Shikamaru se acercaba con un kunai en la mano para cortar su nuca.
Pero Gengo se agacho y lo esquivó de manera espléndida, dando a demostrar las técnicas de
espadas que le inculcaron en la aldea de Kirigakure.
En esa misma posición con ambas rodillas dobladas, Gengo giró su cuerpo dando media vuelta
blandiendo su espada horizontalmente.
El torzo de Shikamaru fue partido en dos. Pero este Shikamaru también se convirtió en una
sombra.
-Pequeño insolente…!- Gritó Gengo con una voz llena de malicia.
-¡Todo listo!- Gritó Ino al mismo tiempo que el.
-Bien...
Shikamaru también ya había completado los preparativos.
Shikamaru se puso a una distancia lo suficientemente lejos del alcance de la espada de Gengo
y espero que Ino active su jutsu.
Ino miraba a Gengo con ambas palmas extendidas haciendo su característica posición de
manos, formando un triángulo con sus pulgares y dedos índices.
-Ninpou Shintenshin no jutsu.-
Gengo inmediatamente dio vuelta a su cuerpo, y escapó de Ino.
Ino al ver esto, sonrió para sí misma. Entonces dirigió sus palmas que tenía apuntadas a
Gengo hacia Shikamaru. El cuerpo de Shikamaru se puso rígido. Sabía que Ino había entrado
en su mente. El jutsu duró sólo un instante. En el tiempo en que toma dar una respiración,
shikamaru ya estaba libre del jutsu.
-Rou, Soku.- Ino llamó a los dos, en el instante en que libero el jutsu.
Todo iba acorde al plan.… El Shintenshin no jutsu que te permite entrar en la mente de la
gente, también te permitia compartir la conciencia dentro del cuerpo en el que el jutsu estaba
activo. Habían utilizado esto.
El plan que había formulado Shikamaru ya se había transmitido a Ino. Y ella lo había
transmitido a Rou y Soku. Shikamaru había decidido que iban a abatir a Gengo entre los 3,
junto con Rou y Soku.
-¡Vamos!- Shikamaru grito. Y ante sus palabras Rou y Soku asintieron.
Shikamaru corrió en dirección hacia Gengo, mientras que Rou y Soku corrieron a los extremos
de la habitación, deteniéndose después de colocarse frente a frente en lados opuestos.
-Hagan lo que hagan, será inútil.-
-Oh, vamos, esta es la batalla final. Disfrutemosla.
El kunai y espada chocaron en el aire. Había una gran diferencia entre la masa de sus armas.
El cuerpo de Shikamaru fue empujado muy hacia atrás por el ataque cortante de la espada de
Gengo. Luego su espada dando una vuelta fue tras él y el cuerpo de Shikamaru nuevamente
fue cortado en 2.
Lo sabía, otro clon...
-¡¿Hasta cuando dejaras de hacerte la burla!- Su furia se convirtió en palabras que fueron
escupidas de su boca.
Shikamaru que caía desde arriba atacó a Gengo, apuntando a su cabeza. Pero Gengo lo
repelió cortándolo con la espada.
Era otro clon de sombra.
Y otro, otro, otro, otro, otro, otro....
Una y otra vez, la espada de Gengo corto a Shikamaru.
Pero sin importar cuantas veces lo cortaba, siempre era un clon de sombra que se desvanecía
en el aire.
-¡¿Dónde desapareciste, Shikamaru?!!
Shikamaru había desaparecido delante de Gengo.
Gengo no noto que Shikamaru estaba al acecho detrás de él.
-Jaque mate.- Shikamaru susurro al oído de Gengo.
Gengo se puso pálido y miro hacia atrás. Pero era muy tarde...
La sombra que se extendía desde los pies de Shikamaru ya había atrapado el cuerpo de
Gengo.
Primero, Shikamaru hizo innumerables clones de sombra y luego hizo que Rou usando su
jutsu, les diera la apariencia de tener un espeso chakra a todos los clones.
Entonces, naturalmente la calidad del chakra de los clones quedó grabada en la mente de
Gengo. Y luego, después de cortarlos una y otra vez, Gengo inconscientemente comenzó a
seguir el chakra que emitían los clones.
Por último, Rou con su jutsu borro el chakra del verdadero Shikamaru, que luego tomó la
espalda de Gengo.
Gengo que había sido tomado desde un total punto ciego, no supo qué había ocurrido hasta
que fue atado con el Kubi Shibari.
-¡Shikamaru, bastardo….!!!
Aun con su cuerpo retenido Gengo giró su cabeza hacia Shikamaru usando sus fuerzas al
límite. Y de su boca que escupia palabras llenas de rencor, se asomo su larga y viscosa
lengua.
-Hinoko!.- Shikamaru grito.
-¡Agghhh!!!, ¡Te dije que no me llames por mi nombre, siiiiii!!!!!
Al mismo tiempo que daba un grito ensordecedor, Soku disparó una aguja de chakra desde su
dedo índice.
Shikamaru vio claramente un resplandor naranja atravesar certeramente la lengua de Gengo.
-¿Gaaah Cagjh...? -Gengo hizo un sonido seco, entrecortado.
-El chakra que fluía a tu lengua ha sido cortado, tu cuerpo ya no podrá soltar ni una sola
palabra.
Unas cuantas lagrimas caían de los ojos de Gengo.
-Definitivamente creare un mundo sin guerras, por lo que tendrás que perdonarme por robarte
tu sueño.-Dijo Shikamaru y le dio una señal con los ojos a Rou.
A pesar de haber recibido una tortura y el genjutsu, el robusto hombre que conservó su
resistencia, venía corriendo rápidamente agitando sus brazos.
-Arrestalo y llevatelo a la Unión.
-Entendido.- Rou asintió, con los ojos brillando en admiración.
Después de frotarse la punta de la nariz con su dedo índice como para disimular lo
avergonzado que estaba, Shikamaru le entregó a Gengo.
Al mismo tiempo en que libero el kubi shibari, Rou sujeto los brazos de Gengo con esposas
especializadas de Anbu hechas de múltiples anillas de hierro y sellos.
Shikamaru no se dio cuenta en qué momento Soku se paró detrás de Rou.
-Misión Completa. -Dijo Shikamaru. -Aunque no todo salió tan bien como esperaba...
Rou y Soku cambiaron sus caras que estaban como a punto de llorar ante la sonrisa
avergonzada de Shikamaru y asintieron sus cabezas.

CAPÍTULO 4
Para el momento en que Shikamaru y sus compañeros bajaron las escaleras en espiral
trayendo a Gengo, la batalla entre los Iluminados y los ninjas ya había terminado.
En el momento en que Soku cortó el flujo de chakra de la lengua de Gengo, el genjutsu que
nublaba la mente de los Iluminados se había despejado también y esto había servido en
grande para poner fin a la batalla.
A pesar de haber sido una intensa batalla, las víctimas entre los Iluminados y los ninjas, eran
menos de las esperadas.
Exceptuando a las personas con heridas graves, casi todos tenían solo heridas leves.
Era un milagro que no haya habido bajas, pero esto fue principalmente porque los ninjas de
Sunagakure siguieron fielmente las órdenes de Gaara: ‘Evitar matar a menos que sea
necesario’, que dio antes de la infiltración.
Cuando los asesores de Gengo se enteraron de su aprehensión, sus hombros se desplomaron
y perdieron completamente la voluntad de luchar. Se habían despertado de su sueño febril y
ahora se encontraban terriblemente abatidos.
En el salon, los ninjas de Konohagakure y Sunagakure estaban aprehendiendo a los
Iluminados que tenían la cabeza cabizbaja y dando asistencia médica a otros.
-¡Sai!
En medio de la multitud de personas Shikamaru vio a Sai siendo atendido por ninjas.
-Shikamaru...- Sai se sentó erguido, y lo miró con unos ojos vacíos.
Mientras bajaban por las escaleras en espiral Ino le contó a Shikamaru todos los detalles de lo
que ocurrió desde que dejó el salon.
Al parecer Sai todavía estaba como en medio de un trance, como si una parte de él estuviera
en el mar a la deriva, esto como consecuencia de haber sido sacado del genjutsu usando
medidas desesperadas.
-Lo siento mucho.- Sai murmuró.
-No te preocupes por eso, todo ya ha terminado.
Dijo Shikamaru amablemente, mientras se puso en cuclillas y puso una mano sobre su hombro.
Shikamaru podía sentir su esbelto hombro temblar ligeramente.
No estaba derramando lágrimas, pero en su corazón estaba llorando.
-Soy patético.- Sai murmuró.
-Las palabras de ese hombre tenían un encanto.- Dijo Shikamaru. -Incluso yo caí en ellas una
vez, no tienes nada de qué avergonzarte.
-Pero...
-No preocupes demasiado por ello. Estar alegre y despreocupado sin importar pase lo que
pase, siempre ha sido una de tus cualidades.
-Gracias, Shikamaru.- Una lágrima cayó del ojo derecho de Sai, que tenía los ojos bien
abiertos.
-Volviendo a Konoha descansa un poco. Yo hablaré con Kakashi San.
-Gracias...- Dijo Sai agachando la cabeza, e Ino se paró a su lado.
-Te lo encargo.- Le dijo a Ino y se levantó.
Ino cerró sus ojos y asintió su cabeza profundamente y como si cambiara de lugar con
Shikamaru se arrodilló junto al lado de Sai.
-¡SHI-KA-MA-RUUUUU!.
Una enérgica voz golpeó la espalda de Shikamaru que acababa de dar un suspiro de alivio.
Oh, sí, había olvidado por completo a ese hombre...
Mientras frotaba su cabeza, Shikamaru se dio la vuelta para mirar al dueño de la voz.
Pero un puño cubrió todo su campo de visión.
El cuerpo de Shikamaru fue lanzado hacia atrás rodando.
Su campo de visión cambió del suelo al techo, del suelo al techo incesantemente.
Seis vueltas....
A pesar de ser lanzado con una tremenda fuerza, Shikamaru contó calmadamente el número
de giros que dio.
Con la cadera en el suelo, su cuerpo al fin se detuvo.
Lo siguiente que apareció delante de los ojos de Shikamaru que yacía sentado, era la figura de
una persona corriendo hacia él.
Shikamaru puso ambas manos en el suelo para levantarse, pero el hombre se montó encima
de su torso, sujetándolo del cuello de su ropa y sacudiendolo con todas sus fuerzas.
Mientras su cuello era sacudido varias veces de arriba hacia abajo, Shikamaru escuchó el grito
furioso del hombre.
-¡Tú...!, ¿Por qué..?, A mi...!, ¡tu por ti mismo...!, Siempre…!, Así…!, A todos…!, Se
preocuparan…!, Incluso yo…..!, ¡Gah...! ¡idiota...!.
-Lo siento, Naruto.- Shikamaru llamó el nombre del hombre..
-¡En serio que eres un idiota-ttebayo!!!!-
Naruto expresó sus sentimientos lo más que pudo, pero sus palabras se habían desarticulado y
entrecortado. Pero a pesar de eso Shikamaru entendió claramente los sentimientos de
preocupación de Naruto hacia él.
Esto le hizo sentir nuevamente que este hombre que tenía tal fuego dentro de su corazón, era
merecedor de ser el líder Konoha y de portar el prefijo de “Ho”. (fuego, de Hokage)
-¿Acaso no dijiste que ibas a ser mi asesor?- Dijo Naruto.
Al parecer Naruto estaba un poco más calmado después de recibir las disculpas de Shikamaru
y ver que estaba bien.
-Este país ya está bien ahora.- Dijo Naruto con gran firmeza.
Sin que Shikamaru se percate de ello, Sakura ahora estaba parada detrás de Naruto.
-Ya que la clase gobernante de este país, que son “los Iluminados” son ex-ninja, no hay
ninguno que no sepa sobre Naruto, el héroe de la última Guerra Mundial Ninja.-
Dijo Sakura. -No va a haber nadie que se oponga sabiendo que Naruto está aquí. Además ya
que Gengo ha sido arrestado y el Genjutsu roto, pienso que las cosas se calmarán muy pronto.
La influencia de Naruto en el mundo ninja no conocía límites.
Era tal como Sakura había dicho, una vez que escucharan que Naruto había venido, los
iluminados no presentarian oposición.
-De ahora en adelante, si pasa algo dímelo directamente.-
-Si- Shikamaru cerró los ojos y asintió.
Naruto soltó el cuello de la ropa de Shikamaru y se levantó.
-Vamos.- Naruto le tendió la mano.
Shikamaru la tomó silenciosamente.
Naruto jalo su brazo con un fuerte impulso y Shikamaru se puso de pie de golpe.
Shikamaru envidiaba cómo Naruto podía ser tan honesto y su forma impulsiva de hacer las
cosas.
Y pensó que por el bien de Naruto, tenía que tratar de ser más honesto también.
-Esta es la última vez...
-¿Huh?- Ante las palabras de Shikamaru, Naruto inclinó la cabeza a un lado desconcertado.
Y Shikamaru puso su puño en el pecho de Naruto.
-Esta es la última vez que me comportare como un niño.
-Ok.
-Porque ahora me espera tener que cuidar de un niño.- Dijo Shikamaru.
-A quien te refieres con niño?.
-¿A quién crees?
Los dos se rieron el uno al otro.
****************************************************************
Para que Roku, Sou y Sai recibieran tratamiento médico, por el momento se decidió que
regresaran a la aldea de Konoha.
Mientras que los asuntos del País del Silencio, los dejaron en manos de Naruto y Sakura que
se quedaron atrás. Si Naruto se quedaba ahi, no habia de que preocuparse.
Con Gengo ahora fuera del camino, todas las cosas saldrían bien.
Los ninjas de Sunagakure dejaron también una parte de su tropa atrás, mientras que el resto se
dirigió a su aldea.
Una vez que salieran de la aldea de Tobari, tendrían que tomar caminos separados.
-Esta vez, estoy en deuda contigo. -Shikamaru le dijo a Gaara, cuando estaban enfrente de las
puertas de la aldea.
Los shinobi que iban a regresar a Sunagakure permanecían alineados detrás de Gaara.
Los shinobi que vivían en el desolado desierto tenían un poderoso semblante.
Todos y cada uno de ellos miraban a Shikamaru con una sonrisa.
Eran pequeñas cosas como esta, que te hacían sentir que el mundo ninja estaba comenzando
a volverse uno solo.
-No te preocupes por eso.- Gaara respondió. -Eres alguien cuya existencia es indispensable
para la Unión, ahora y en el futuro. No tienes porque exagerar al utilizar palabras rígidas y
formales como “deuda”. ¿Acaso no es natural el ayudar a un camarada?.-
Dijo Gaara cruzando los brazos. En el pasado no solía ser una persona que hablara con tanta
elocuencia. Antes solía un tipo peligroso que constantemente emitia una sed de sangre, con
una cara cuya expresión carecía de cualquier emoción.
Pero ahora una sonrisa afectuosa se asomaba de la boca de Gaara, como de los shinobi de
sunagakure.
Detrás de Shikamaru, estaban Sai, Rou y Soku. Chōji e Ino, también. Además de los ninjas de
Konoha que iban a volver a la aldea. Ellos también con una expresión serena en sus rostros
miraban la conversación entre Gaara y Shikamaru.
-Pero que bueno..." Gaara le murmuró a Shikamaru seriamente. -Si no hubiera sido por la
preocupación de mi hermana, hubiéramos perdido a un hombre muy valioso.
Al lado de Gaara, Temari miraba diagonalmente hacia arriba hecha a la que no escuchaba
nada.
Lo hacía para ocultar lo apenada que estaba, pero igual eso no era muy agradable de su parte.
-No te preocupes por Gengo.- Gaara dijo. -Lo llevaremos a una sede de la Unión en el camino
de regreso.
-Seguimos recibiendo su ayuda en cada pequeña cosa...
-Sigo diciendo que dejes de hablar como si fuésemos extraños.-
El Kazekage que había ganado una gran devoción de los ninjas de su aldea, diciendo eso le
extendio la mano.
-Bueno, entonces, nos volveremos a ver en la Unión.
Shikamaru también extendio su mano y le dio un fuerte apretón a la mano de Gaara que emitia
una fuerte calidez. Y Gaara le regresó el apretón con una fuerza comparable.
-Nos vemos.
-Si.
Al soltar su mano, Gaara se dio la vuelta y miró a sus compañeros.
-Volvamos.- Dijo y los shinobi de Sunagakure le respondieron con un grito de júbilo.
-Oye.
Shikamaru le dirigió la voz a Temari que le estaba por dar la espalda.
Shikamaru lo hizo tan inconscientemente que él mismo se sorprendió.
Temari que estaba por dar un paso adelante, se detuvo. Los shinobis de Sunagakure también
estaban por detenerse, pero Gaara hizo una señal para que siguieran adelante y ellos
obedeciendo, se desplegaron hacia la calle principal que se extendía de las puertas.
Gaara dirigió su mirada hacia Shikamaru y también prosiguió.
Solamente quedaba Temari.
Detrás de Shikamaru, se podia oír una voz emocionada diciendo:
-¡Kyaaa!'.-Era Soku.
Shikamaru no le hizo caso y se acercó hacia Temari.
-¿Qué?- Ella le preguntó con una cara amargada.
La mirada que tenía era de otro nivel...
Shikamaru que se sentía intimidado, respiró hondo como para darse ánimos y trató de llevar
sus pensamientos a su boca.
-Hoy...
Fue inútil. Las palabras no le salían.
-¿Qué?.- Temari irritada lo incito a apresurarse. Incluso ahora, su cuerpo se estaba girando
ligeramente hacia el camino principal que estaba a su detrás, como para seguir a su hermano
menor.
-Gracias por lo de hoy.
- Hmph.-
Temari se rio botando aire por la nariz y Shikamaru continuó.
-La próxima vez, ¿qué tal si comemos juntos?.-
-¿Me estás invitando a una cita?- Temari le pregunto claramente con una mirada seria.

Su actitud fría no tenía ni una pizca de vergüenza.


¿Por qué estoy invitando a comer a esta mujer? Shikamaru se cuestionó a sí mismo.
-Bueno, sí, así es. -Shikamaru lo dijo inconscientemente.
La había invitado a comer, así que no tenía ningún sentido decir que no era una cita.
No.… él la llamó e hizo que se detuviera porque quería invitarla a una cita.
Shikamaru estaba desconcertado con estas emociones que ni él mismo comprendía.
-Ya veo, así que una cita ...
Como si estuviese sentada en un consejo de guerra, hablando sobre cómo hacer frente a un
enemigo formidable, Temari puso una mano en su barbilla y comenzó a pensar seriamente.
-¿No quieres?.- Shikamaru preguntó sin siquiera pensarlo.
Temari observó la cara de Shikamaru por un rato y luego alejó la mano de su barbilla y se la
puso en las cadera.
-¡Que problemático!.- Dijo Temari con una gran sonrisa.
A Shikamaru esa sonrisa le pareció algo muy importante.

PARTE 4
El Fin
CAPÍTULO 1
Había pasado ya una semana desde que Shikamaru dejó el País del Silencio.
Por arreglo de Kakashi, Shikamaru fue ordenado que tomara un descanso para curarse de la
fatiga causada por haber permanecido cautivo en el castillo, así como por la lucha con Gengo.
La herida en su frente había sido inmediatamente sanada por Sakura después de la pelea con
Gengo, por lo que no tenía ninguna herida que necesitará descanso.
Y en cuanto a su estado mental, comparado con antes de ir al País del Silencio, ahora estaba
más relajado.
Particularmente no tenía la necesidad de tomar un descanso, pero como Kakashi le insistió en
que lo haga, él no tuvo más opción que descansar.
Chōji e Ino habían salido a otras misiones, poco después de que volvieron a Konoha. Y Naruto
y Sakura todavía estaban estacionados en el País del Silencio.
También fue a visitar a Mirai en la casa de Kurenai-sensei, pero hablar unas cuantas horas con
ellas le fue suficiente.
Era su tiempo fue a solas, en el que no tenía nada que hacer.
Fue una semana, en la que nadie lo había molestado.
Por primera vez en mucho tiempo, Shikamaru pasó unos días en calma.
Hubo días en las que pasó todo el dia al frente de la tabla Shōgi jugando contra sigo mismo.
También hubo días en los que salía afuera de la aldea, subía a una montaña y miraba las
nubes desde que el sol salía al amanecer hasta que el cielo se teñía de rojo con la puesta del
sol.
Él había disfrutado de esos momentos inmensamente.
Y Shikamaru se dio cuenta que tanto había cambiado.
Si se hubiese tratado del Shikamaru de antes de ir al País del Silencio, él seguramente hubiese
estado impaciente y ansioso por no haber hecho trabajos de la unión ni misiones por un tiempo
largo como una semana.
Él se la habría pasado pensando en cosas absurdas como, “¿No habra pasado algún incidente
grave mientras no estaba?” o “Alguien no estará cometiendo algún error grave” y no hubiera
podido descansar plenamente ni un solo dia.
Sin embargo esta vez Shikamaru había descansado más que suficiente.
En toda esta semana solo se puso a pensar en las misiones y en asuntos de la Unión, cuando
se iba a la cama.
Incluso si él no estuviese, sus compañeros serían capaces de manejar todo muy bien. Ahora
podia pensar de esa manera.
No era que porque hubiera perdido el sentido de responsabilidad. Es solo que ahora podia
estar mas tranquilo. Ya que en el caso de que realmente se le necesitara, entonces Kakashi o
Temari sin duda lo llamarían.
Y si llegaba ese momento, él se las arreglaría aunque su modo de pensar haya cambiado.
No había la necesidad de pensar frenéticamente en cosas del trabajo durante sus días libres.
Era porque confiaba en sus compañeros, que ahora podia relajarse y pensar en otras cosas.
Shikamaru se había acorralado a tal punto que dejo de entender algo tan fácil como eso.
En su semana de descanso Shikamaru pudo ver objetivamente hasta más no querer, cuáles
eran las diferencias entre su “yo” de antes de ir al país del silencio con su “yo” actual.
Pudo darse cuenta de lo grande que era la existencia de sus compañeros y también de cómo
su orgullo mezquino, arrogante y erróneo le hizo hacer que él cargue con todo por sí solo.
Las personas no pueden vivir por sí solas. Nadie es tan perfecto como para hacer todo por sí
mismo. Es por eso que existen los camaradas.
En sí, el solo pensar en cargar con todo por uno mismo estaba equivocado.
El que haya ido al País del Silencio, había valido la pena para que pudiera darse cuenta de
eso.
Cuando estuvo a punto de ser tentado por Gengo en el “castillo prisionero” él fue liberado de
todas sus dudas y preocupaciones al recibir el ataque de Temari.
En medio de ese vendaval, él pudo ver una clara respuesta sobre quién era él exactamente.
Básicamente Shikamaru era un hombre irresponsable. Alguien que encontraba casi todo
molesto y que si fuera por él, no quisiera hacer nada en absoluto.
Y si le dejaran estar de ocioso, el felizmente pasaría sus días todo apático.
Esa era la naturaleza de Shikamaru. ¿Y acaso eso no era bueno?.
Era porque había aceptado su naturaleza despreocupada e irresponsable, que el tenia algo que
podia hacer. Ya que no habia nadie mas como el, que pudiera entender los sentimientos de
aquellos que no tenían sueños y que deseaban llevar vidas pacíficas y ordinarias.
¿Qué tenia de malo pensar tener una vida normal?
El tener un sueño no solo se limitaba a tener metas, objetivos y apuntar alto.
Puede que ese sea un sueño difícil de lograr en un mundo en el que los conflictos continúan.
Y es por eso que su existencia tenia un significado.
Si el mundo llegará a ser un lugar pacífico, en el que cualquiera pudiera vivir tranquilamente
entonces seguramente aquellos que deseaban vivir una vida normal podrían hacerlo.
Desafortunadamente, Shikamaru había nacido en un mundo lleno de conflictos. Es por eso que
vivia asi de forma agitada.
Por el bien de los que iban a nacer de ahora en adelante, Shikamaru tenia que acabar con los
conflictos en este mundo.
No era un sueño de sentimientos nobles como el de Gengo. Él tampoco no tenía ninguna
motivación noble en particular detrás de ello.
Un mundo en el que cualquiera pudiera vivir sin preocupaciones....
Pero que la persona que trataba de construir ese mundo trabaje incansablemente, acaso eso
no iba en contra de lo que quería lograr?.
El se iba a esforzar y trabajar a su manera. Así estaba bien.
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-Muchas gracias por tu trabajo en esta ocasión.- Kakashi dijo mientras acomodaba una pila de
documentos golpeandolos en su escritorio.
Shikamaru visitó la oficina del Hokage para darle su informe sobre el incidente del País del
Silencio, así como para darle su saludo por su regreso al trabajo.
-El informe del estado actual del País del Silencio de Sakura que sigue ahí, así como los
reportes de misión cumplida de Ino y los demás, me dieron una idea general de lo que pasó.-
Dijo Kakashi. -También escuché sobre tus extenuantes esfuerzos de las bocas de Rou y Soku
que siguen bajo cuidado médico.
-Así que...extenuantes esfuerzos....- La esquina de su ceja se le torció por la vergüenza.
Había sido incapaz de ver a través del genjutsu de Gengo y quedó atrapado en él, luego
gracias a la ayuda de Temari el por fin pudo despertar del genjutsu, y así él recibió la ayuda de
sus compañeros hasta el último momento.
No había ni una sola cosa que él haya logrado por sí mismo.
-No tenias porque escribir tantos informes durante tu descanso....- Dijo Kakashi, mirando la pila
de documentos en su mano. Era un manojo de alrededor de 50 hojas.
La pila de documentos que había acomodado en su escritorio hace rato, eran los informes que
Shikamaru había escrito.
Durante sus días libres él se limitó a no pensar sobre el curso actual de las misiones y de la
alianza, el asunto del País del Silencio era un tema aparte.
Escribir informes después de las misiones era uno de los deberes ser un ninja. Era algo obvio
que haga esta cantidad de trabajo durante sus días libres. Aunque era un trabajo ligero que no
tomaba más de una hora al día.
-Procuraré en echarles un vistazo.- Dijo Kakashi mientras soltaba un suspiro y puso los
informes en la cima de la montaña de documentos que tenia a un lado de la mesa.
Con solo poner el fajo de informes, la altura de la pila de hojas aumentó bastante. Y sin
prestarle atención a los documentos que se tambaleaban, Kakashi dirigió su mirada hacia
Shikamaru.
-Tu eres una existencia imprescindible para esta aldea y la Unión.- Kakashi dijo. -Así que trata
de cuidarte un poco más, ok.-
Una existencia Imprescindible....
-Que problemático.
Fueron palabras que escaparon su boca naturalmente. Kakashi miró la cara de Shikamaru por
un rato y luego se rió.
-Veo que ya estas bien.- Dijo Kakashi.
-Sí.- Shikamaru también sonrió de forma natural.
-Ahora bien...- Kakashi se puso la mano detrás de la nuca y después de restregarse la cabeza
varias veces, él dirigió su mano a un cajón en su escritorio y sacó una hoja de un documento
de algún tipo y se lo entregó a Shikamaru.
Shikamaru recibió el documento y le hecho un vistazo. En él se especificaba su contenido y
estaba estampado con un sello rojo que indicaba que era una misión de rango B,.
Él debía acompañar al asesor del Daimyo del País del Fuego, en la entrega de un mensaje
oficial al País del Rayo. Una asignación de guardaespaldas, básicamente.
En el presente por la influencia de la conexión entre Shinobis que es la Unión, la seguridad en
general había mejorado rápidamente. El ir y venir entre dos países se había vuelto
notablemente más fácil comparado con antes. Bajo circunstancias normales los vasallos del
Daimyo eran suficiente protección, pero habian asignado a varios Shinobis por si ocurria algún
evento inesperado. Era un trabajo que no necesariamente tenia que ser Shikamaru quien lo
haga, sino que cualquier shinobi por encima del nivel de Chūnin podia llevarlo a cabo.
-Es una misión demasiado sencilla para ti, pero...
-Kakashi-san, puedo decir algo?- Shikamaru lo interrumpió, levantando la mano derecha.
-Me has sorprendido, ya que hace tiempo que no me llamas “Kakashi-san”.- Dijo Kakashi,
mirando a Shikamaru con una expresión de sorpresa en su rostro.
-Preocuparme solo por estar presentable, tener buena apariencia y forzarme a ser una persona
ideal, ya he dejado de hacer esas cosas.-
-Bien por ti.- Kakashi asintió y Shikamaru volvió al tema.
-Es sobre esa misión, no podría dejarla en manos de otra persona?-
-¿Por qué?-
-E-es que pasado mañana...- Shikamaru apartó la mirada y sus mejillas se pusieron rojas.
Mientras que Kakashi espero las siguientes palabras, inclinando su cabeza en confusión.
-...Tengo una cita.
-¡Pfff!- Shikamaru miró ferozmente a Kakashi que se había soltado a reír.
-Me sorprendiste ya que nunca pensé que rechazarías una misión por una cita, pero me parece
muy bien, ve a tu cita.
-Muchas gracias.
-Esto es lo que llaman la primavera de la vida…- Kakashi que tenia los brazos cruzados y los
ojos cerrados asintio su cabeza varias veces.
Me había resignado en tener una “vida regular”. Pero aunque sea dejenme relajarme este poco.
-Bueno, entonces me retiro.- Shikamaru disponiéndose a salir de la habitación le dio la espalda
a Kakashi y dio un paso derecho..
-Shikamaru.- El se dio la vuelta para ver a Kakashi que lo había llamado para detenerse y él se
encontraba de pie ahora.
-Pensé que el tú de ahora lo comprendería mejor, ¿por lo que puedo volver a hacerte esa
pregunta? ¿Qué piensas que significa convertirse en un adulto?
Shikamaru miró al techo y pensó un rato. Entonces él habló con honestidad las palabras que se
le vinieron a la mente.
-Renunciar a algo y encontrar algo más valioso e importante...- Dijo Shikamaru. -algo así, ¿no?,
aunque yo no lo se muy bien.
-Renunciar a algo y encontrar algo más valioso e importante, ¿eh?- Repitió Kakashi.
-Hay gente como Naruto que desde niños van detrás de algo sin vacilar, pero la mayoría de la
gente renuncia a algo mientras está afligido y aun asi siguen continuando y de esa manera al
final encuentran algo importante y viven llendo detras de ese algo. O al menos, eso es lo que
pienso.
-Ya veo...-
-Bueno, entonces yo ya me retiro.- Dijo Shikamaru dandole la espalda a Kakashi que tenia los
brazos cruzados y los ojos cerrados.
Porque estaba demasiado avergonzado como para quedarse más tiempo allí.
En el momento en que cerraba la puerta, escucho la voz alegre de Kakashi.
-Diviértete, Shikamaru.-
-Muchas gracias.-
Shikamaru dijo esas palabras aunque sabía que no serían escuchadas.

****************************************
Se habrá parecido a mi?
A pesar de que acababa de nacer, era un bebé que lloraba con una voz lánguida como si
pudiera ver a través de la verdad del mundo.
-Está bien.- Dijo Shikamaru. -Llegara el dia en que tu tambien te daras cuenta de que no sabes
nada. Y cuando llegue ese momento, haz compañeros que puedan caminar contigo lado a
lado.-
El bebé no podia entender ni una sola palabra, pero aun así me miraba con los ojos muy
abiertos. Esos ojos parecidos a los de su madre, de párpados orientales y en forma de
almendra.
-De ahora en adelante ya no podré decir “que problemático” eh…-
-Esta bien si lo dices de vez en cuando.- Dijo Temari. -Ya que antes de que te quedes
realmente inmóvil, yo una vez más te mandare a volar de una cachetada.
-Aa, ya veo…-
¿Qué nombre le pondremos?
-Qué problemático.-
-Redaccion, Edicion, Traduccion (Japones-Español): Dota2funny.
-Redacción, Edición, Traducción (Inglés-Español): Mr escorpion.
-Traducción (Inglés-Español): Kinkoko
-Traduccion (Japones-Ingles): Cacatua