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¿Fue realmente importante el fallo Blanco en el Derecho Administrativo?

Por: Cristian Lezcano

El siglo XIX es el siglo del Estado de Derecho, un siglo en el que los derechos
fundamentales tomaron más relevancia y las leyes ya dejaban de ser “pro-quien
estaba a la cabeza del estado” y más a favor del pueblo, el Estado si bien no velaba
porque era su deber mantener la integridad, respeto, igualdad, dignidad, y demás
derechos que se nos conceden hoy, era un Estado muy garantista en comparación
a como lo era antes de la revolución Francesa, es aquí cuando tocamos el concepto
de Responsabilidad administrativa, como lo hemos dicho, lo que existía para esas
fechas era el Estado de Derecho, esto quiere decir que el Estado no se preocupaba
por subsidiar salud, educación, viviendas ni los demás beneficios que tenemos hoy
en día, sino que aceptaba que habían unos derechos que todos teníamos como
fundamentales como el de la vida, la libertad, etc. Esto es muy importante tenerlo
en cuenta, ya que el fin de este ensayo es hablar de la transformación de un Estado
que ya parecía garantista a un estado progresivamente más garantista y justo.
Como dije anteriormente, hay un problema con la Responsabilidad administrativa,
antes de 1873 existían discusiones sobre si el estado se debería responsabilizar por
los daños y perjuicios que estaban a su nombre como en el caso no hipotético que
una empresa del estado lastimase a un incapaz y el estado se negase a verse
responsable de tal acto, a excepción de cuestiones en las que la responsabilidad
sea contractual o de intervención legislativa, pero nunca se había llegado a discutir
tan seriamente este tema sino hasta 1873.
Como se puede intuir implícitamente en el párrafo anterior, la responsabilidad
administrativa es (y cito) aquella que surge de la comisión de una contravención
administrativa y que es exigible por una entidad estatal dada (de orden
administrativo), la cual ejerce funciones de inspección, vigilancia y control dentro de
un sector de la economía también determinado (el de las sociedades comerciales,
el de las instituciones financieras, el de las cooperativas, el de las cajas de subsidio
familiar, el de las empresas prestadoras de servicios públicos domiciliarios, etc).
Como se explica más adelante, dicha responsabilidad generalmente es objetiva,
pero eventualmente puede ser de carácter subjetivo (1).
Pero, como había dicho anteriormente, un suceso en 1873 hizo que el derecho de
la responsabilidad administrativa se constituyera de una manera más efectiva,
ahora bien, haciendo un breve recuento de lo que dio inicio a todo esto que hoy nos
da una visión más amplia de lo que es Estado Social de Derecho; El 24 de Enero
de 1972, en Francia, el señor Juan Blanco interpuso una demanda en acción a los
daños y perjuicios, pidió ante el representante del estado que se declare a algunos
empleados de la Tabacalera como coautores del accidente de su hija Agnes Blanco,
y también pidió que se declarara al Estado como responsable civilmente a causa de
sus empleados a pagarle la suma de 40.000 francos en calidad de indemnización,
el señor Blanco ganó la demanda y consigo también abrió la puerta a la discusión
sobre la responsabilidad del estado creando la relación Estado-particulares, de los
principios del fallo Blanco la jurisprudencia también ha sustraído el reconocimiento
de la existencia de servicios públicos industriales y también comerciales.
Ahora bien, ya vimos un lado de la moneda, aquél que pone al fallo Blanco como la
revelación del D.A.(Derecho Administrativo) Pero, como todo, la relación que tiene
este fallo con el D.A. así como tiene sus simpatizantes, también tiene a sus
detractores, en el texto “Grandes fallos de la jurisprudencia administrativa francesa”
el autor sin querer entrar en la controversia, sí nos da unos puntos clave de por qué
la relevancia que se le ha dado a este fallo ha sido por decirlo de cierta manera,
sobrevalorada, como por ejemplo:
Los dos primeros puntos que el autor plantea nos habla sobre la incompetencia de
los tribunales que conocieron la demanda fallar en casos como este, ya que era un
caso que debía ser conocido por tribunales administrativos al declarar como deudor
al Estado, no por tribunales ordinarios.
Otro punto nos habla acerca de las normas utilizadas en la demanda, el autor nos
dice (y cito) “Tomando algunas fórmulas de las conclusiones del comisario del
gobierno, el tribunal de conflictos decide que la responsabilidad del estado no puede
ser regida por los principios establecidos en el código civil (2).” Nos dice que esta
responsabilidad tiene sus reglas especiales que varían en función de las
necesidades del servicio y de la necesidad de conciliar los derechos del Estado y
de los particulares.
En síntesis, tenemos un fallo que es controversial no sólo por las cosas que logró
sino también por la manera procesal en la que se dieron las cosas, al final si nos
fijamos en el contexto histórico, no habían pasado ni 100 años de la revolución
francesa; uno incluso puede llegar a pensar que el juez que conoció esa demanda,
sólo quería ver qué tan progresista se podría llegar a ser, sin tener en cuenta que
había un vicio en el proceso, provocando una trascendencia para el derecho
administrativo de gran magnitud que incluso hasta hoy hacen eco habiendo
reestructurado lo que se creía acerca de la responsabilidad administrativa y el
Estado como deudor.

Bibliografía:

(1) Clase de Responsabilidad Administrativa:


https://encolombia.com/derecho/dhumanos/responsabilidad-
administrativa/responsabilidadadministrativa2/
(2) Grandes fallos de la jurisprudencia administrativa francesa (pag. 2. Punto 3)