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Estaba en mi oficina como todas las mañanas buscando un nuevo caso que resolver, pues ya habían pasado 20 días

de mi último descubrimiento y estaba muy aburrido. De repente sonó el teléfono, con toda la serenidad que me caracteriza
atendí, pero del otro lado no parecía lo mismo. El que llamaba era NOAH, el encargado del edificio del pueblo, estaba
desesperado y apenas podía entender sus palabras. – señor NOAH tranquilícese- le dije
- Si, si, lo intentare, pero señor Roberto encontré a la señorita Miriam tirada en el suelo.
- Pero Noah, se abra caído o desmayado- conteste muy sereno.
- No, usted no entiende no se cayó, ni se desmayó, pues la señorita Miriam está muerta
- Bueno, pero porque piensa que esto puede interesarme a mí, no es un caso para que resuelva la policía.
- No señor Roberto es un caso para que usted lo resuelva, venga al edificio y le mostraré. Contesto Noah un poco
nervioso
- Está bien, deme 10 minutos y estaré por allí
Luego de colgar llame a mi fiel compañero Demian para que me acompañara al lugar del crimen, si bien no era
muy brillante lo necesitaba pues entendía de medicina. En 20 minutos llegamos al lugar, y como había dicho Noah este era
un caso para que resuelva yo. La señorita Miriam vivía en un primer piso y su casa era pequeña pero acogedora, Tenía tres
habitaciones, un gran comedor y una pequeña cocina, fue ahí donde la encontraron muerta, tirada en el piso. Al entrar al
departamento me encontré con el subcomisario Ramírez, hombre bruto si los hay, pero con una gran honestidad. Al
preguntarle si tenían algún dato del asunto, muy tranquilo me dijo – pue mire señor detetive Roberto, esto es un caso muy
simple no sé poque el potero lo llamó. La señorita murió de un ataque al corazón mientras desayunaba, pues como vera la
puerta estaba cerrada y no hay huellas de otra persona más que la de ella, concluyó. No quede conforme con su hipótesis, y
le pregunte a mi gran amigo Demian si lo que decía el detective era cierto, pero él lo refuto ya que mirando el cadáver se
dio cuenta que lo que había sufrido la señorita Miriam no era un ataque cardiaco, sino que había sido envenenada con un
veneno muy potente derivado de la flor de amazona. En ese momento me puse a investigar, hable con sus vecinos y ellos
muy alterados me dijeron que no habían visto a nadie entrar, ni salir de la casa de la señorita Miriam y que no entendían
porque alguien la quería muerta pues ella era una mujer sin problemas a punto de casarse, muy divertida y alegraba a
cualquier persona que conocieran, todos los vecinos dijeron lo mismo.
Estaba en una incertidumbre como podía una mujer bella y simpática morir sola en su departamento, ¿quién tendría
motivos para matarla? Llame a mi primer sospechoso un ex novio de la secundaria, pues me habían dicho que había quedado
muy enamorado ella, y que la señorita Miriam lo dejo por su actual novio, con el que estaba a punto de casarse. Al llegar
Gustavo, así se llamaba, lo interrogue, pero me dijo que había estado toda la noche en una fiesta y se levantó muy tarde a la
mañana siguiente y había ido a desayunar a las 8 de la mañana con su jefe. el portero había encontrado a Miriam a las 9hs
por lo que concluí que la habían matado entre las 7 y las 8 de la mañana. Asiqué el ex novio era inocente de toda culpa y su
cuartada había sido corroborada, por lo que tuve que dejarlo ir. Mi hipótesis había sido destruida por el ex de Miriam,
cuando se estaba yendo, me dijo si había hablado con su mejor amiga SOFIA que ella podía saber quién la odiaba y quería
verla muerta.
La llame por teléfono y la cite en el mismo lugar de la muerte de su mejor amiga, en el departamento del 1°B.
cuando llegue ella ya estaba esperándome, en ese momento llame al subcomisario Ramírez y le dije – arréstela subcomisario.
Aquí tiene a la culpable-
Como lo sabe señor detetive, es su mejor amiga- me dijo sorprendido-
Con mucha serenidad le deje, si se calla unos minutos le contare como fueron los hechos y cómo fue que la asesino.
La señorita SOFIA esa noche se quedó a dormir en la casa de Miriam, se levantaron temprano y mientras Miriam
acomodaba la habitación Sofia hacia el café con leche, es por eso que vimos dos tazas, una en la mesa de la cocina y la otra
mal lavada en la mesada. Es ahí donde ella aprovecho la oportunidad y le puso el veneno. En ese momento interrumpió mi
relato mi ayudante preguntando de donde pudo haber sacado veneno. Lo que le conteste que sofia amaba la botánica y sabía
muy bien que tenía cada planta y más las de las amazonas pues se dedicaba a eso. Pero el veneno pudo haberlo conseguido
cualquiera no solo porque ella ame las plantas exóticas de la amazona tiene que ser la asesina. Dijo el subcomisario. Tiene
razón señor conteste, ahí estaba mi duda pero cuando la vi llegar me di cuenta que ella era la asesina por que la taza mal
lavada que se encontraba en la mesada de la cocina estaba manchada con el mismo pinta labios que tiene ella, violeta
eléctrico. Color que se consigue solo en Brasil donde viaja seguido para llegar al amazonas y estudiar las plantas.
Pero por que querría matarla me dijo llorando. A lo que termine mi relato diciendo que la había asesinado de celos
pues Miriam estaba apunto de casarse con el hombre que ama desde la adolescencia y no pudo soportar que su amiga se
case con él.
El subcomisario se la llevo presa y Demiam y yo volvimos a nuestra oficina a esperar un nuevo caso que nos llame
la atención.