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Periodo1

1821-1872
Galería de Fotos y Planos

El Mercado Central
(demolido)

Construido en 1852 fue resultado de la


influencia europea que propugnaba la
limpieza, el orden y la sanidad en las
ciudades, lo cual era visto como sinónimo de
progreso. Ocupaba una manzana completa
por lo que hubo que afectar el Monasterio de
La Concepción. Su planta y centrípeta se
desarrollaba inicialmente alrededor de un
patio central al que convergían circulaciones a
lo largo de las cuales se abrían los puestos.
Hacia el exterior, en los cuatro frentes se
abrían locales comerciales. Los ingresos se
encontraban en las esquinas y la parte central
de cada calle estaba enfatizada por una torre
central. El estilo imperante es el
Neoclasicismo. La estructura, pie derechos,
vigas y viguetas fueron en madera. En el siglo
XIX tuvo una primera remodelación seguida
de una ampliación en las primeras décadas
del siglo XX.

Se incendió a mediados de la década de 1960


y sobre el terreno se levanta el nuevo
Mercado Central, entre los jirones Huallaga,
Ucayali, Andahuaylas y Ayacucho, en los
Barrios Altos, Cercado de Lima.

(remodelación)
Creada a inicios del siglo XVII, fue remodelada
en el gobierno del Presidente Castilla en 1856.
Se delimitó un espacio central con una reja de
hierro fundido traída de Europa. La decoración
se dio por medio de jarrones, faroles, bancas de
mármol, así como un estanque de agua . Lo
más notable y el verdadero tema que traduce
algo del espíritu romanticista de la época lo
constituye el conjunto escultórico de doce
estupendas esculturas clásicas en mármol que
representan los signos del zodíaco y los meses
del año.

Se encuentra en el barrio del Rímac, entre el


Convento de los Franciscanos Descalzos y el
Paseo de Aguas.

La principal obra religiosa construida en el Perú


en el siglo XIX y que representa la transición
entre el periodo colonial y el republicano.
Encargada inicialmente a Matías Maestro, es
diseñada por el maestro arequipeño Lucas
Poblete. Se inicia su construcción en 1837 y se
culmina la obra en 1847. Reemplaza la iglesia
colonial que fue dañada en el sismo de 1784,
fecha en la cual se decide elaborar el proyecto
de una catedral nueva. Su emplazamiento
peculiar que es paralelo a la plaza hace resaltar
la fachada que abarca de un frente,
airosamente compuesta en base a dos planos
de columnas, uno de tamaño normal y otro de
orden gigante. Por ello de la separación de la
torres, respecto del diseño tradicional, con un
remate superior entre ellas que era un frontón
triangular (tal como se muestra en la imagen).

El sismo de 1868 produjo daños y se restaura


alterando la forma inicial de los campanarios y
el frontón que se redujo de tamaño y amplitud.
La fachada y su ornamentación es neoclásica
dentro de una profusión barroca. Complementa
el conjunto dos arcos triunfales que confirman
sus influencias clasicistas, transversales a la
fachada, que delimitan el atrio alargado de la
iglesia y que son el remate visual de las calles
Mercaderes y San Agustín.

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