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La Impugnación

Derecho Procesal Penal II

Integrantes:
 Follano Huarca ,Yuri Abraham
 Paye Llanos , Sandra Monica
 Ranilla Carbajal ,Dayana
 Tamo Vargas, Fernando Juver
LA IMPUGNACIÓN

I. ASPECTOS GENERALES DE LA IMPUGNACIÓN

1. INTRODUCCION:

La administración de justicia o actividad jurisdiccional tiene por finalidad prevenir,


solucionar o resolver conflictos de ahí que se hayan creado instrumentos que
permitan velar por los derechos que tiene toda persona. Actividad tan importante
como esta; recae sobre el poder judicial, sin embargo tal actividad no se encuentra
libre de equivocaciones, en tal sentido se busca una forma de rectificar o enmendar
los posibles errores que pudieran generarse en la administración de justicia.

Podemos decir entonces que con la impugnación se nos permite enmendar los
errores que se dan en la administración de justicia, y tratar de buscar corregir o
enmendar dichos errores.

2. CONCEPTO:

A través de la doctrina se han presentado una serie de posturas las cuales


pretenden definir el fenómeno de la impugnación, en todas ellas existe aspectos
comunes que señalan tres características esenciales de la impugnación:

- La noción de agravio; que es el supuesto que legitima al sujeto procesal para


pedir la revisión del acto procesal, este agravio debe haberse producido
como efecto de la decisión que se pretende cuestionar.
- La finalidad de reexamen; o revisión que es el efecto inmediato de la
interposición de un medio impugnatorio, estará a cargo del órgano jerárquico
superior o del propio órgano que emitió la decisión cuestionada.
- La pretensión resarcitoria, que puede tener efectos: nulificantes o
revocatorios; tendrá efectos nulificantes cuando lo que se denuncie como
agravio esté referido a un vicio; y tendrá efectos revocatorios cuando lo que
se denuncie como agravio esté referido a un error.
Monroy Gálvez sostiene que es el “instrumento que la ley concede a las partes o a
terceros legitimados para que soliciten al juez que, el mismo u otro de jerarquía
superior, realicen un nuevo examen de un acto procesal o de todo el proceso, a fin
de que se anule o revoque, total o parcialmente”1.

Para Oré Guardia, “la impugnación es un derecho que la ley concede a las partes,
mediante el cual se pretende revocar, sustituir, modificar o anular una resolución
que se considera errónea o viciada y que perjudica al interesado. Este derecho se
materializa a través del recurso y es consustancial a todo tipo de procesos2.

Para San Martín Castro, citando a Ortells Ramos, sostiene que “el medio de
impugnación se define como el instrumento legal puesto a disposición de las partes
y destinado a atacar una resolución judicial, para provocar su reforma o su anulación
o declaración de nulidad”.3

Los medios de impugnación se encuentran dirigidos a obtener un nuevo examen,


este puede ser total o parcial y una nueva decisión acerca de una resolución judicial.
El antecedente de estos medios es, por ende, la resolución judicial, el nuevo
examen y la nueva decisión recaerán sobre esta resolución judicial impugnada, los
motivos que aduzca el impugnador pueden ser que la resolución judicial combatida
no este ajustada a derecho en el fondo o en la forma, o bien que contenga una
equivocada fijación de los hechos, por haber apreciado inadecuadamente los
medios de prueba practicados en el proceso.

Los medios impugnatorios son, entonces, mecanismos procesales establecidos


legalmente que permiten a los sujetos legitimados en el proceso, pedir a un juez o
a su superior que reexamine un acto procesal o todo un proceso que le ha causado
un perjuicio, a fin de lograr que la materia cuestionada sea parcial o totalmente
anulada o revocada. Revisión que puede realizarse o dentro del mismo proceso, en

1
MONROY GÁLVEZ, Juan, “Los medios impugnatorios en el Código Procesal Civil”. En: La formación
del proceso Civil peruano. Escritos Reunidos. Comunidad. Lima, mayo, 2003, p. 196.
2
ORÉ GUARDIA, Arsenio. Manual de Derecho Procesal Penal. 2ª edición, Alternativas, Lima, 1999,
p. 564.
3
SAN MARTÍN CASTRO, César. Derecho Procesal Penal. Volumen II, Grijley, Lima, 1999, p. 671.
donde se emitió el acto procesal cuestionado, o en un proceso autónomo, lo que
dependerá de la calidad de firmeza o de cosa juzgada de dicho acto manifestado a
través de una decisión jurisdiccional. En este sentido, Devis Echandía señala que
la noción de impugnación es genérica e incluye cualquier modo de repeler un acto
procesal o varios, e inclusive a todo el juicio, sea en el curso del mismo o en otro
posterior4.

3. NATURALEZA JURIDICA
Respecto a la naturaleza jurídica del derecho de impugnar existen las siguientes
posiciones:
- El derecho de impugnación es un derecho abstracto derivado del derecho de
acción o en todo caso se halla vinculado a este:
Véscovi es claro al señalar que existe una vinculación entre el derecho a impugnar
y el derecho a la acción, además de considerar al primero como un derecho
abstracto, al respecto debemos recordar que el derecho a la acción entendido como
el derecho a iniciar un proceso, es un derecho efectivamente subjetivo, público,
abstracto, autónomo y constitucional, es un derecho que permite acceder al órgano
jurisdiccional o ya no hacerlo, y justamente su característica de abstracto lo
convierte en un derecho continente pero sin contenido. Para dicho autor, toda
persona gozaría per se del derecho a impugnar sin que nadie pueda restringirlo, con
lo que podría ejercitarlo cuando lo estime pertinente, cosa distinta es que cuando
en concreto lo ejercite a través de la interposición del medio impugnatorio
correspondiente, este pueda ser o no admitido, lo que dependerá en buena cuenta
del cumplimiento de los requisitos de admisibilidad y procedencia establecidos para
aquel, pero nadie le puede prohibir de iniciar la impugnación.
- El derecho de impugnación es una manifestación del derecho a la tutela
jurisdiccional efectiva:
Sobre la vinculación entre el derecho a impugnar y la tutela jurisdiccional efectiva,
Simons señala al referirse al derecho a la tutela jurisdiccional efectiva que es el
“derecho de acceder a los tribunales, que poseen todos los ciudadanos por el solo

4
DEVIS ECHANDÍA, Hernando. Nociones generales de Derecho Procesal Civil. Madrid, 1968, p. 664.
hecho de serlo y, por ende, capaz de materializar el derecho de acción, tiene
inclusive la categoría de derecho fundamental de la persona”5. San Martin Castro
señala que si bien su naturaleza es la de ser parte del contexto garantista de la
tutela jurisdiccional efectiva, la constitución peruana le da autonomía como se ve en
el inciso 6 del artículo 139, al consagrar el principio de pluralidad de instancia, que
es una manifestación del derecho de impugnar.
- El derecho de impugnación y el principio de control jurisdiccional:
Binder precisa que a través de los medios de impugnación se cumple con el principio
de control, que es un principio central en la estructuración del proceso y de todo el
sistema de justicia penal, el mismo que se sustenta en cuatro pilares: a) La sociedad
debe controlar cómo sus jueces administran justicia; b) El sistema de justicia penal
debe desarrollar mecanismos de autocontrol, para permitir la planeación
institucional; c) Los sujetos procesales tienen interés en que la decisión judicial sea
controlada; d) Al Estado le interesa controlar como sus jueces aplican el derecho.
- La impugnación y su reconocimiento normativo:
El derecho a impugnar forma parte del conjunto de elementos que garantizan el
derecho a la tutela jurisdiccional efectiva, lo que bastaría para tener contenido
constitucional; sin embargo, como se ha referido, nuestra constitución la ha dotado
de reconocimiento autónomo al consagrar como principio, la pluralidad de instancia,
tal como se aprecia en el inciso 6 del artículo 139.

4. FUNDAMENTO DE LA IMPUGNACION
4.1. Falibilidad jurisdiccional:
Cuando se habla de falibilidad se entiende que nuestro sistema jurídico no está libre
de posibles fallos o errores en la administración de justicia, puesto que el error es
inminente en la condición de seres humanos. Doig Díaz por su lado conceptúa a los
medios impugnatorios como mecanismos que pueden utilizar las partes para
combatir los errores en que pudieran haber incurrido los órganos jurisdiccionales6.

5
SIMONS PINO, Adrián. El derecho a la ejecución plena de las decisiones judiciales y los medios compulsorios
procesales. Manuscrito.
6
DOIG DÍAZ, Yolanda. Ob. cit., cita 11, p. 541.
El fundamento de la impugnación se desenvuelve entre dos pilares. Por un lado, la
falibilidad humana del juzgador. Y por otro, la necesidad de no contentarse con una
sola decisión que va a tener consecuencias sobre los intereses propios de los
sujetos.
Citando a Yañez Velasco: “Si no fuese posible el equívoco en el actuar humano, y
por ende en el juicio, no sería necesario ningún instrumento impugnatorio en el
sistema jurídico procesal”7.
4.2. Errores y vicios
El fundamento de la impugnación es la falibilidad, esta se manifiesta a través de
decisiones judiciales que pueden contener vicios o errores:
- Por un lado, los vicios o errores in procedendo, son consecuencia de una
aplicación indebida o inaplicación de normas de carácter adjetivo, que traen
como consecuencia irregularidades en la estructura de la decisión judicial o
en el procedimiento seguido para su emisión.
- Por otro lado, los errores propiamente dichos errores in iudicando o, son
consecuencia de una inaplicación, aplicación indebida o interpretación
errónea de una norma de derecho material8.
5. CLASIFICACION DE LOS MEDIOS DE IMPUGNACION
En nuestra legislación, el Código Procesal Civil, en su artículo 356, clasifica los
medios impugnatorios en recursos y remedios, precisando que los remedios pueden
ser formulados por el sujeto procesal que se sienta agraviado por actos procesales
no contenidos en resoluciones, y por su lado, los recursos pueden ser interpuestos
por los sujetos procesales que se consideren agraviados con una resolución o parte
de ella a fin de lograr un nuevo examen de esta para que se subsane el vicio o error
alegado.
Guash nos indica que hay que diferenciar entre lo que son recursos y lo que son las
acciones de impugnación, entendiéndose por las primeras a los medios
impugnatorios que se dirigen a cuestionar sentencias que no han adquirido firmeza,
es una impugnación al interior de un proceso y no implica el ejercicio de una nueva

7
YAÑEZ VELASCO, Ricardo. Derecho al recurso en el proceso penal. Biblioteca Jurídica Cuatrecasas,
Nº 34, Tirant lo Blanch, Valencia, 2001, p. 85.
8
MONROY GÁLVEZ, Juan. Ob. cit., pp. 199 y 200.
acción dirigida a iniciar un nuevo proceso, son pues, los recursos, medios
impugnatorios que sirven para pasar de un grado a otro de la jurisdicción sin romper
la unidad del proceso; por el contrario, las acciones de impugnación sirven para
cuestionar sentencias firmes, pudiendo por ende, concebirse como el ejercicio de
una nueva acción de carácter constituido que debe originar un nuevo proceso,
citando como ejemplo el proceso civil de revisión (legislación española)9.

Se entiende que tanto los remedios y los recursos como medios impugnatorios son
mecanismos que sirven a los sujetos procesales para cuestionar actos procesales
que les hayan causado perjuicios. Los remedios destinados a la impugnación de
actos procesales que no se hallan contenidos en resoluciones judiciales. Los
recursos a cuestionar los actos procesales que sí se hallan contenidos en
resoluciones judiciales.

II. RECURSOS
Los recursos son medios impugnatorios a través de los cuales las partes pretenden
la modificación o anulación de una resolución judicial aún no firme que les perjudica
o causa gravamen10. Son medios impugnatorios intra proceso, es decir sirven para
subir de grado de jurisdicción al interior de un mismo proceso, buscando que
determinada resolución que ha causado agravio a uno de los sujetos del proceso,
no consiga la calidad de firme o de cosa juzgada.

1. CLASIFICACIÓN DE LOS RECURSOS


Los recursos se clasifican atendiendo a los siguientes criterios:
1.1. Por el órgano revisor:
- Propios; cuando quien va a resolver es el órgano jurisdiccional superior.
- Impropios; cuando el ente revisor es el mismo órgano jurisdiccional que
expidió la resolución impugnada.
1.2. Por la atribución del órgano revisor:

9
GUASH, Sergi. Ob. cit., p. 167.
10
ARMENTA DEU, Teresa. Lecciones de Derecho Procesal Penal. 3ª edición, Marcial Pons, Madrid,
2007, p. 279.
Esta clasificación solo es aplicable a los recursos propios, y pueden ser:
- Positivos; cuando el órgano jurisdiccional superior tiene la atribución, además
de declarar la ineficacia del contenido de la resolución cuestionada, declarar
el derecho que corresponde en lugar de aquel cuya ineficacia ha sido
declarada.
- Negativos; cuando el órgano jurisdiccional superior tiene la atribución de
dejar sin efecto el contenido de la resolución cuestionada, pero no de decir
el derecho que corresponda, sino de ordenar al inferior emita una nueva
resolución, lo que se conoce como reenvío.
1.3. Por las formalidades exigidas:
- Ordinarios; son aquellos que basta para su interposición el cumplimiento
normal de los requisitos de admisibilidad y procedencia.
- Extraordinarios; son de carácter excepcional, no proceden contra cualquier
tipo de resolución judicial y requieren el cumplimiento de un mayor número
de requisitos de admisibilidad y procedencia, que la mera argumentación de
este, el típico ejemplo de recurso extraordinario es la casación11.
1.4. Por la trascendencia del acto procesal impugnado:
- Recursos principales; serían principales los que atacan las decisiones que
ponen fin al pleito.
- Recursos incidentales; serían incidentales los que se dirigen contra las
providencias interlocutorias12.
1.5. Por sus efectos:
- Recursos con efecto devolutivo.
- Recursos con efecto suspensivo.

2. PRINCIPIOS APLICABLES A LOS RECURSOS


2.1. Principio de legalidad:
Los recursos únicamente pueden invocarse en tanto se encuentren
tipificados en la legislación correspondiente. Es así que el artículo 404º.1 del

11
SAN MARTÍN CASTRO, César. Ob. cit., p. 689.
12
Ibídem, p. 67.
NCPP 2004 nos dice que “las resoluciones judiciales son impugnables sólo
por los medios y en los casos expresamente establecidos por la Ley”.
2.2. Principio de formalidad:

Las formalidades comunes a todo el sistema de recursos del CPP se hallan


previstas en su artículo 405, donde se regulan los requisitos para la
interposición de los recursos, el sujeto legitimado para interponerlos y el
modo en que se presentan.

2.3. Principio de adecuación:

Este principio busca identificar la compatibilidad entre el recurso y los efectos


del mismo, con el acto que se pretende cuestionar de donde se puede
concluir que un recurso será adecuado cuando los efectos del mismo sirvan
para detener las consecuencias del acto procesal que se impugna.

2.4. Principio de unidad o especialidad o singularidad:

Generalmente la propia ley establece un determinado recurso para impugnar


determinadas resoluciones, de forma tal que “cuando corresponde uno
normalmente no se admite otro”13.

2.5. Principio pro actione en materia recursal:

A través de este principio lo que se pretende es que el órgano jurisdiccional


al momento de efectuar la correspondiente calificación de un medio
impugnatorio, antes de rechazarlo o declararlo inadmisible, debe otorgar la
posibilidad para su subsanación.

13
SÁNCHEZ VELARDE, Pablo. Ob. cit., p. 858.
2.6. Principio de trascendencia:

Para que se pueda interponer un recurso es necesario que el sujeto


legitimado haya sufrido un agravio o perjuicio o gravamen, con la resolución
que es materia de impugnación.
2.7. Principio dispositivo:
Este principio también se manifiesta como un elemento propio de los
presupuestos subjetivos de los recursos, significa que los recursos como
mecanismos para el ejercicio del derecho de impugnación, solo pueden ser
planteados por los sujetos procesales legitimados.
2.8. Principio de instancia plural:
En nuestra constitución en el inciso 6 del artículo 139, ha reconocido como
principio y derecho de la función jurisdiccional a la instancia plural.
2.9. Prohibición de la reformatio in peius:
Según Pérez Pinzón, esta prohibición “significa que cuando el procesado
apela la sentencia de primera instancia, interpone casación o revisión, el juez
de segunda instancia, el de casación y el de revisión no pueden empeorar la
situación que le ha sido deducida en el fallo materia de la impugnación o de
acción14.
2.10. Principio de inmediación:
Este principio intenta que el tribunal reciba una impresión lo más directa
posible de los hechos y las personas, y rige en dos planos distintos. El
primero de ellos se refiere a las relaciones entre quienes participan en el
proceso y el tribunal, y hace necesario que estén presentes y obren juntos.
El segundo plano es el de la recepción de la prueba e implica que, para que
el tribunal se forme un cuadro evidente de hecho y que para que sea posible
la defensa, la prueba se produzca ante el tribunal que dictará la sentencia y
durante el debate, en presencia de todas las partes, lo que obliga a la
identidad física del juzgador con los jueces que presenciaron el debate15.

14
PÉREZ PINZÓN, Alvaro. Los principios generales del proceso penal. Universidad Externado de
Colombia, Bogotá, 2004, p. 45.
15
BOVINO, Alberto. Principios políticos del procedimiento penal. Editores del Puerto, Buenos Aires,
2005, p. 85.
3. PRESUPUESTOS DE LOS RECURSOS
3.1. Presupuestos subjetivos:
Estos presupuestos se hallan recogidos por el numeral 2 del artículo 404 del
CPP al precisar que el derecho de impugnación corresponde a las partes, y
por literal a) del inciso primero del artículo 405 del acotado Código, al
establecer como requisito de admisión de los recursos, que sea presentado
por quien resulte agraviado por la resolución. Debiendo precisarse además
que en el caso del Ministerio Público este puede recurrir incluso a favor del
procesado literal a, inciso 1 del artículo 405 del CPP y que el abogado
defensor puede recurrir directamente en favor de su patrocinado –inciso 3 del
artículo 404 del CPP–.
3.2. Presupuestos objetivos:
- Los recursos deben ser presentados por escrito.
- Los recursos deber ser presentados dentro del plazo establecido en la ley,
de acuerdo al literal b del inciso 1 del artículo 405 del CPP.
- Los recursos deben estar fundamentados, señalando en qué consiste el o los
agravios, además indicar cuál es la pretensión impugnatoria que se busca,
de acuerdo al literal c del inciso 1 de artículo 405 del CPP.
4. EFECTOS JURIDICOS DE LOS RECURSOS
4.1. Efecto devolutivo:
El efecto devolutivo hace referencia a que la tramitación y resolución del
recurso corresponde al órgano superior jerárquico al que dictó la resolución
recurrida, siendo sus manifestaciones las siguientes: a) Hace cesar los
poderes del a quo; b) Paralelamente el ad quem asume el conocimiento de
la causa para reexaminar lo decidido; c) La providencia queda en estado de
interinidad16.
En nuestro sistema recursal, el único medio impugnatorio que no comparte
este efecto, es el recurso de reposición (art. 415 del CPP).

16
CORTÉS DOMÍNGUEZ, Valentín. Ob. cit., p. 635.
4.2. Efecto suspensivo:
Significa la imposibilidad de ejecutar la resolución judicial cuando el recurso
es admitido en ambos efectos. Hitters cuestionando, la afirmación de que por
este efecto se suspende la ejecución de la resolución, señala que más que
eso “llega a detener todas las consecuencias del pronunciamiento, no solo
las ejecutivas o ejecutorias”17.
4.3. Efecto extensivo:
La interposición de un recurso por uno de los procesados favorece o se
extiende a otros que se encuentran en la misma situación aun cuando no lo
hayan deducido.
4.4. Efecto diferido:
Procede en los procedimientos con pluralidad de imputados o de delitos,
cuando dicte auto de sobreseimiento u otra resolución que ponga fin al
ejercicio de la acción penal.

III. EL SISTEMA DE RECURSOS EN EL CODIGO PROCESAL PENAL DEL 2004

1. RECURSO DE REPOSICIÓN (artículos 415 al 419 del CPP)


Es un medio impugnatorio dirigido a atacar un decreto que ha causado agravio al
impugnante, y cuyo reexamen estará a cargo del mismo órgano jurisdiccional que
lo expidió. En consecuencia, no se trata de un recurso con efecto devolutivo.
1.1. Trámite del recurso de reposición:
El plazo para su interposición es de 2 días contado desde el día siguiente a la
notificación del decreto o de la fecha en que tuvo conocimiento de este la parte
impugnante. Si el decreto materia de impugnación es emitido en audiencia, el
recurso de reposición será resuelto por el mismo órgano jurisdiccional en la misma
audiencia, sin que esta sea suspendida, en consecuencia este recurso no tiene
efecto suspensivo. Si por el contrario la resolución (decreto) que se pretende
impugnar no ha sido dictada en audiencia, la reposición debe ser planteada por
escrito con las formalidades establecidas en el artículo 405 del CPP, pudiendo en

17
HITT ERS, Juan Carlos. Ob. cit., p. 128.
este caso el juez, de creerlo necesario (es potestativo del juez) correr traslado del
recurso por el plazo de 2 días, vencido el cual, el juez resolverá. El auto por el que
el juez resuelve el referido medio impugnatorio es inimpugnable.

2. RECURSO DE APELACIÓN (artículos 420 al 426 del CPP)


La apelación es un recurso esencialmente con efecto devolutivo, por cuanto el
reexamen de la resolución impugnada será de competencia del órgano
jurisdiccional superior al de aquel que la expidió. Este mecanismo impugnatorio
tiene por objeto que el órgano jurisdiccional examine, a solicitud de parte o de
tercero legitimado, la resolución que les produzca agravio, con el propósito de que
sea anulada o revocada, total o parcialmente. Las resoluciones que pueden ser
cuestionadas a través del recurso de apelación, de acuerdo a lo establecido por el
artículo 416 del CPP, son las siguientes:
- Las sentencias.
- Los autos de sobreseimiento y los que resuelvan los medios técnicos de
defensa planteados por los sujetos procesales, o aquellos que declaren
extinguida la acción penal o pongan fin al procedimiento o la instancia.
- Los autos que revoquen la condena condicional, la reserva de fallo
condenatorio o la conversión de la pena.
- Los autos que se pronuncien sobre la constitución de las partes y sobre
aplicación de medidas coercitivas o de cesación de la prisión preventiva.
- Los autos expresamente declarados apelables o que causen agravio
irreparable.
2.1. TRÁMITE DEL RECURSO DE APELACIÓN CONTRA AUTOS (artículo
420 del CPP)

El recurso de apelación se interpone ante el juez que expidió la resolución


cuestionada, quien efectuará un primer análisis de admisibilidad del recurso, cuyo
resultado será notificado a las partes, procediendo luego a elevar lo actuado al
órgano revisor competente.
Una vez recibido lo actuado por el órgano revisor, este, salvo disposición legal
expresa en contrario, correrá traslado del escrito que contiene el recurso de
apelación a los sujetos procesales por el plazo de 5 días.
Luego de dicho trámite el órgano revisor realizará una segunda calificación de
admisibilidad del recurso, si lo califica como inadmisible lo rechaza de plano caso
contrario señala día y hora para la audiencia de apelación.
Antes que se notifique el decreto señalando fecha y hora para la mencionada
audiencia, los sujetos procesales pueden presentar prueba documental o solicitar
se agregue a autos algún acto de investigación actuado con posterioridad a la
interposición del recurso, lo que será puesto en conocimiento de los demás sujetos
procesales.
A la audiencia de apelación pueden asistir los sujetos procesales que lo estimen
conveniente. En dicha audiencia que es inaplazable, se dará cuenta de la resolución
recurrida, del sustento del medio impugnatorio, luego de lo cual podrá hacer uso de
la palabra el defensor de la parte impugnante y a continuación los demás abogados
patrocinantes de los otros sujetos procesales que estimaron conveniente asistir a la
audiencia en mención; debiendo precisarse que, en cualquier caso, el acusado
tendrá derecho a la última palabra.
El órgano revisor, salvo disposición contraria, cuenta con un plazo de 20 días para
absolver el grado.
2.2. TRÁMITE DEL RECURSO DE APELACIÓN CONTRA SENTENCIA
(artículos 421 al 426 del CPP)
El recurso de apelación se interpone ante el juez que expidió la resolución
cuestionada, quien efectuará un primer análisis de admisibilidad del recurso, cuyo
resultado será notificado a las partes, procediendo luego a elevar lo actuado al
órgano revisor competente.
Al recibir lo actuado el órgano revisor corre traslado del recurso a los sujetos
procesales, quienes cuentan con un plazo de 5 días para efectuar la respectiva
absolución de agravios.
Vencido el plazo antes señalado, el órgano revisor efectúa una segunda calificación
de admisibilidad, de estimarlo inadmisible lo rechaza de plano, contra esta decisión
procede recurso de reposición.
De decidir los sujetos procesales ofrecer medios probatorios, tienen que efectivizar
dicha decisión a través de un escrito en donde no solo especificarán los medios
probatorios ofrecidos, sino que además deberán precisar el aporte que esperan
obtener de cada uno de ellos respecto a la cuestión impugnada. Una vez ofrecidos
los medios probatorios, el órgano de revisión en el plazo de 3 días decidirá la
admisibilidad de estos mediante resolución motivada que es inimpugnable.
El órgano revisor tiene un plazo máximo de 10 días para expedir la sentencia
correspondiente. El órgano de revisión a través de la sentencia de segunda
instancia tiene competencia para lo siguiente:
- Puede declarar la nulidad, en todo o en parte de la impugnada.
- Puede confirmar o revocar la apelada.

3. RECURSO DE CASACIÓN (artículos 427 al 436 del CPP)


El recurso de casación es un medio impugnatorio extraordinario, de competencia
exclusiva de la Sala Penal de la Corte Suprema, tal como lo establece el artículo
141 de la Constitución Política del Estado. Tiene efecto devolutivo, por cuanto su
conocimiento es de cargo del órgano superior del que dictó la providencia
jurisdiccional cuestionada.
3.1. Trámite del recurso de casación
- Fase de interposición; El recurso de casación debe ser interpuesto ante el
órgano jurisdiccional, cuya decisión se impugna, esto es ante las salas
penales superiores que han emitido pronunciamiento en apelación.
- Calificación superior; El recurso de casación tiene previsto un doble control
de admisibilidad. El primero está a cargo de la Sala Penal Superior, y el
segundo, a cargo de la Sala Casatoria.
- Competencia de la sala casatoria (artículos 432 al 435 del CPP); en principio,
la Sala Casatoria, tiene la potestad de realizar una revisión del concesorio de
la Superior (segundo control de admisibilidad). De considerar bien concedido
el recurso, la Sala casatoria procede a efectuar un pronunciamiento sobre el
fondo del recurso, es decir, va a analizar el contenido de las causales
alegadas y su correspondencia con lo ocurrido en el proceso.

4. RECURSO DE QUEJA

Es un recurso devolutivo, porque su conocimiento es de competencia del órgano


superior al del que emitió la resolución de inadmisibilidad, pero a diferencia del
recurso de apelación y el de casación, se interpone directamente ante el órgano
revisor, lo que implica que solo tiene un control de admisibilidad.
Citando a San Martin Castro, señala que el recurso de queja se diferencia de los
demás recursos, en que no busca directamente la revocación de la resolución
impugnada, sino que apunta más bien a obtener la admisibilidad de otro recurso
que ha sido denegado previamente, pues por sí mismo el recurso de queja no
resulta idóneo para introducir variantes en lo que constituye la decisión ya existente;
apunta, en suma, a que el superior pueda controlar si la resolución de
inadmisibilidad del inferior se ha ajustado o no a derecho18.
4.1. Trámite del recurso de queja
El recurso de queja se interpone ante el órgano jurisdiccional superior del que
denegó el recurso, lo que lo diferencia del régimen normal de los recursos que se
interponen ante el juez que emitió la resolución recurrida (inciso 1 del artículo 404
del CPP).
Interpuesto el recurso, el órgano superior competente, sin trámite alguno, se
pronunciará primero respecto a la admisibilidad del recurso de queja y luego
respecto a su fundabilidad o no.
Si se declara fundado el recurso de queja, se concede el recurso declarado
inadmisible y se ordena al juez de la causa envíe el expediente o ejecute lo que
corresponda; en caso contrario, se comunica tal decisión al Ministerio Público y a
los demás sujetos procesales.

18
SAN MARTÍN CASTRO, César. Ob. cit., p. 767.
IV. CONCLUSIONES
 El sistema de recursos tiene su origen en el sistema inquisitivo, siendo
una instancia de control por parte del poder vertical y centralizado, esto
fue asumido por los sistemas mixtos, sin embargo, en el proceso de
reforma procesal penal el fundamento no es este, sino el derecho que
tienen los justiciables de impugnar las resoluciones que le causen
agravio.
 El recurso de apelación es ahora el recurso ordinario por excelencia y es
el previsto para todo auto que se emite durante la investigación
preparatoria y etapa intermedia, así como las sentencias emitidas por
jueces unipersonales o colegiados.
 El recurso de reposición ahora está regulado con normas especiales
dentro del NCPP y no como en la anterior regulación que se tenía que
recurrir a las normas del Código Procesal Civil.
VI. BIBLIOGRAFIA

 CARNELUTT I, Francesco. Derecho Procesal Civil y Penal. Derecho


Procesal Penal. Tomo II, Ediciones jurídicas Europa-América, Buenos Aires,
1971.
 DEVIS ECHANDÍA, Hernando. Compendio de Derecho Procesal. Teoría
general de proceso. Tomo I, Editorial ABC, Santa Fe de Bogotá, 1996.
 MAIER, Julio. Derecho Procesal Penal. Fundamentos. Tomo I, Editores del
Puerto, Buenos Aires, 2004.
 NEYRA FLORES, José Antonio. “El recurso de casación penal: a propósito
de la Sentencia Casatoria N° 01-2007”. En: Materiales de Lectura del
Seminario de Derecho Procesal Penal I, Programa 2009-1. Pontifica
Universidad Católica del Perú, Lima.
 MONROY GÁLVEZ, Juan, “Los medios impugnatorios en el Código Procesal
Civil”. En: La formación del proceso Civil peruano. Escritos Reunidos.
Comunidad. Lima, mayo, 2003
 SAN MARTÍN CASTRO, César. Derecho Procesal Penal. Vol. II, Grijley,
Lima, 2005.
 SAN MARTÍN CASTRO, César. “La reforma procesal penal: evolución y
perspectivas”. En: HURTADO POZO, José (Director) y SAN MARTÍN
CASTRO, César Eugenio (Coordinador). Anuario de Derecho Penal. La
reforma del proceso penal peruano. Fondo Editorial de la Pontificia
Universidad Católica del Perú, Lima, 2004.
ANÁLISIS DE CASACIONES Y ACUERDOS PLENARIOS

PRIMERA CASACIÓN:

Casación Nº 413-2014-Lambayeque

Delito: Contra la vida, el cuerpo y la salud en la modalidad de Parricidio.

Agraviada: María del Carmen Requejo Chanamé.

Imputado: Homero Gonzalo Duárez Saenz.(Coautor)

Interpuesto por: Imputado

Contra: Sentencia de Vista Nº Que declara nula la sentencia absolutoria de Primera


Instancia.

Instancias:

Primera Instancia: Se declara infundada, se absuelve al imputado.

Apela: Parte civil (se admite) y Ministerio Público (no se admite por extemporáneo).

Segunda Instancia: Se declara nula la sentencia de primera instancia.

Casa: Imputado (Sala declara inadmisible), presenta Queja: Corte Suprema declara
fundada la queja.

Casación: Fundado a favor del imputado, se confirma la sentencia absolutoria de


primera instancia.

Principios tratados:

Congruencia Procesal

- La parte civil solo puede impugnar temas indemnizatorios.


- La acción penal es atribución exclusiva del Ministerio Público.
- No es posible que el MP en audiencia intervenga como impugnante si en su
momento no apelo observando el marco legal.
- El Tribunal solo puede resolver la materia impugnada y limitarse a eso.
- El ejercicio del órgano jurisdiccional se encuentra sujeto al principio, Tantum
devoltum, quantum appellatum, solo puede pronunciarse acerca de los
hechos alegados por las partes.

RESULTADO:

- Se declara FUNDADO el recurso de Casación.


- Confirman la sentencia absolutoria, de primera instancia.
SEGUNDA CASACIÓN:

Casación Nº 195-2012-Moquegua

Delito: Contra la administración pública en la modalidad de Peculado.

Agraviados: Estado y Municipalidad Provincial General Sanchez Cerro.

Imputados: Jorge Sotomayor, Henry Coyla, Luis Rodríguez.

Interpuesto por: Imputados.

Contra: Sentencia de Vista, que declara nula la sentencia absolutoria de primera


Instancia e impone condena.

Instancias:

Primera Instancia: Se declara infundada, se absuelve a los imputados.

Apela: Ministerio Público (se admite).

Segunda Instancia: Se revoca la sentencia de primera instancia.

Condena a cuatro años suspendidos, inhabilitación y reparación de S/ 200,000.00

Casa: Imputados (Sala declara admisible) subsiste la impugnación de Jorge


Sotomayor (los demás no se presentaron)

Casación: Fundado a favor del imputado, Jorge Sotomayor.

Tema tratado:

La condena de los absueltos

- En segunda instancia no se puede condenar lo que está absuelto en primera


instancia, si es que no se hace una adecuada valoración de las pruebas y
elementos del juicio.
- La sentencia que se impugna y la que merece doble instancia es la que se
emite primero.
- No hacerlo así, generaría indefensión, puesto que la sentencia a impugnar
sería otra (la segunda) y jurídicamente quedaría solo una instancia.
- Con lo cual se vulnera el principio de la pluralidad de instancia.

RESULTADO:

- Se declara FUNDADO el recurso de Casación.


- Nula la sentencia de vista.
- Nula la sentencia de primera instancia.
- Ordenan nuevo juzgamiento por otro órgano colegiado para emitir nueva
sentencia.
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPÚBLICA

VIII PLENO JURISDICCIONAL DE LAS SALAS PENALES PERMANENTE Y


TRANSITORIA-2012

ACUERDO PLENARIO Nº 1-2012/CJ-116

FUNDAMENTO: ARTÍCULO 116 TUO LOPJ

ASUNTO: LA APELACIÓN DE AUTOS Y CONCURRENCIA DE LA PARTE


APELANTE A LA AUDIENCIA EN SEGUNDA INSTANCIA.

El problema que existe en torno a que la inadmisibilidad de la apelación de autos,


por inconcurrencia del recurrente, no está prevista expresamente en el artículo 420,
apartado 5, del Nuevo Código Procesal Penal, a diferencia de lo que sucede en el
recurso de apelación de sentencias previstas en el artículo 423, apartado 3, del
Código.

El inciso 5, del artículo 420, del NCPP se estipula explícitamente que “a la audiencia
de apelación de autos podrán concurrir los sujetos procesales que lo estimen
conveniente”, con lo que se advierte que la asistencia de la parte recurrente es
discrecional; esto es, la ley los faculta a asistir o no a dicho acto procesal, sin que
ello implique una sanción penal.

El problema planteado se resuelve en vía de interpretación; esto es una cuestión


interpretativa que se resuelve dentro de los alcances propios y no extensivos de lo
que se entiende por audiencia; pues si el apelante no concurre, no hay audiencia
realizable y. por ende, el recurso de apelación debe declararse inadmisible. Dicho
de otro modo, el artículo 420, inciso 5, del NCPP, no tiene un vacío que requiera ser
llenado mediante la analogía, sino que puede integrarse por el sentido semántico,
lógico y sistemático de la audiencia oral, contradictoria e inmediata.

La impugnación se manifiesta como el poder y actividad reconocidos a las partes


del proceso, y excepcionalmente también a terceros interesados, tendientes a
conseguir la revocación, anulación, sustitución o modificación de un concreto acto
de procedimiento, que se afirma incorrecto o defectuoso, injusto o ilegal; es esta la
causa del agravio que el acto produce al interesado. En ese contexto, el poder de
impugnación como tal se ejercita dentro del proceso y tiende a obtener la
modificación, revocación, anulación y sustitución de un acto procesal ilegal o injusto:
se exhibe como una prolongación de los poderes de acción y excepción. 11º El
artículo I, inciso 4, del Título Preliminar del Nuevo Código Procesal Penal establece
como pauta garantizadora del derecho a la impugnación que “las resoluciones son
recurribles en los casos y en el modo previsto por la Ley. Las sentencias o autos
que ponen fin a la instancia son susceptibles del recurso de apelación”.

A la audiencia de apelación podrán concurrir los sujetos procesales que lo estimen


conveniente. En la audiencia, que no podrá aplazarse por ninguna circunstancia, se
dará cuenta de la resolución recurrida, de los fundamentos del recurso y, acto
seguido, se oirá al abogado del recurrente y a los demás abogados de las partes
asistentes. El acusado, en todo caso, tendrá derecho a la última palabra.

Al respecto, se advierte que en los distritos judiciales de Huaura, Lambayeque y La


Libertad se emiten resoluciones que según su contenido establecen como criterio y
desarrollo jurisprudencial la obligatoriedad de la parte apelante. Así, por ejemplo, el
Expediente Nº 2008-00657-87-1308-PE- 1, emitida por la Sala Penal de
Apelaciones de la Corte Superior de Justicia de Huaura. Esta resolución, según su
propio contenido, establece como criterio o desarrollo jurisprudencial la
obligatoriedad de la parte apelante, de asistir a la Audiencia de Apelación “bajo
apercibimiento, en caso de inconcurrencia de su abogado defensor, de declararse
nulo el concesorio e inadmisible la apelación interpuesta”. Como se puede advertir
lo señalado en la citada resolución es controversial por ir en contra de lo señalado
en el apartado 5 del artículo 420° del NCPP.

Así, por ejemplo, en el Expediente Nº 846- 2010 emitido por la Primera Sala Penal
de Apelaciones de la Corte Superior de Justicia de La Libertad se declara
inadmisible el recurso de apelación interpuesto por la parte apelante, porque no
asistió a la audiencia de apelación de autos. Los miembros de la Primera Sala Penal
de Apelaciones de la Corte Superior de Justicia de La Libertad actuaron de manera
similar en el Expediente Nº 6027-2009, en el cual, declara la inadmisibilidad del
recurso de impugnación interpuesta por la parte apelante, y se registra como
incidencia su no asistencia a dicha audiencia de apelación de autos. Sin embargo,
con fecha veintiséis de agosto del dos mil once, los jueces integrantes de la Primera
Sala Penal de Apelaciones de la Corte Superior de Justicia de La Libertad, mediante
resolución contenida en el Expediente Nº 3235-2010, señalaron en forma expresa
que “variando la práctica procesal penal seguida desde la implementación del
Código Procesal Penal, este Colegiado cambia de criterio y práctica en la aplicación
del desarrollo de la audiencia de apelación de autos, en el sentido de que se aplicará
de ahora en adelante lo dispuesto en stricto sensu por el artículo 420, inciso 5, del
NCPP, en cuanto a la tramitación de la audiencia de apelación de autos; por lo que
resulta obvio que este cambio de prácticas e interpretación del procedimiento
respecto a la sustanciación de la apelación de autos rige a partir de la presente
audiencia hasta que haya una nueva fundamentación que avale a la misma, la
modifique o lo que fuere pertinente”. De esta forma, es a partir de esta resolución
que la Corte Superior de Justicia de La Libertad se aparta del criterio acogido de
obligatoriedad de la concurrencia de la parte apelante a la audiencia de apelación
de autos, aplicada supletoriamente de la audiencia de apelación de sentencia.

Al respecto, se debe partir de la afirmación que tal como se desprende de la aludida


norma, la realización de la audiencia de apelación se llevará a cabo con la presencia
de los sujetos procesales que voluntariamente decidan concurrir a la citada
audiencia, sin ser necesaria la presencia obligatoria del concurrente; con lo que
claramente se advierte que existe un tratamiento diferenciado, dado a la apelación
de autos con el de apelación de sentencias, pues en este último supuesto se podrá
declarar inadmisible el recurso de apelación del inconcurrente, absteniéndose la
Sala Superior de pronunciarse sobre el fondo del recurso. 17º La naturaleza
procesal de la apelación de sentencias es la revisión de la decisión de la primera
instancia, en la que dado al principio de contradicción y de asistencia efectiva se
requiere la presencia obligatoria de la parte recurrente; por lo que en caso de su
inconcurrencia se genera como gravamen, la inadmisibilidad del recurso, lo que
perjudica única y exclusivamente a dicha parte recurrente, caso que no se puede
aplicar supletoriamente con la audiencia de apelación de autos, puesto que no se
requiere presencia, puesto que no se realiza juicio alguno. 18º En este punto, se
debe tener en cuenta que el artículo VII, del Título Preliminar, apartado 3, del NCPP,
señala expresamente que “la ley que coapta la libertad o el ejercicio de los derechos
procesales de la persona, así como la que limite un poder conferido a las partes o
establezca sanciones procesales, será interpretada restrictivamente.

CONCLUSION

La interpretación extensiva y la analogía quedan prohibidas mientras no favorezcan


la libertad del imputado o el ejercicio de sus derechos”. Lo dispuesto En el artículo
423, apartado 3, del NCPP, que declara la inadmisibilidad del recurso de apelación
de sentencia por inasistencia del imputado a la audiencia, no puede aplicarse
extensivamente a la impugnación de autos porque se aplica la analogía in malam
partem y perjudica de esta manera al imputado, pese a que la norma contenida en
el artículo 420 del acotado Código no lo señala en forma expresa. Por tanto, no es
aplicable el apartado 3, del artículo 423, del NCPP, donde se señala la
inadmisibilidad del recurso, pese a haber sido fundamento porque toda persona
tiene derecho a la tutela jurisdiccional protegida constitucionalmente; tanto más si
se tiene en cuenta que la interpretación sistemática que se buscaría hacer de dicho
numeral no sería a favor del reo sino en contra del mismo, vulnerándose el principio
de la función jurisdiccional.

la sanción de inadmisibilidad del recurso por inasistencia a la audiencia es taxativa


para los casos de apelación de sentencias, y siempre en casos en las que discute
el juicio de culpabilidad pero no para la apelación de autos, lo cual no deriva de un
olvido o error del legislador, porque claramente se advierte del apartado 5, del
artículo 420, del NCPP, que señala expresamente que “ a la audiencia de apelación
de autos podrán concurrir los sujetos procesales que lo estimen conveniente”; por
tanto, si su asistencia a la audiencia es discrecional o facultativo, en tanto que la ley
los faculta a asistir o no a un acto procesal, sería ilegítimo porque al ejercer un
derecho sean sancionados penalmente. Finalmente, el NCPP, en su artículo 420,
apartado 5, al señalar que las partes procesales podrán concurrir a la audiencia de
apelación de autos, no contraviene ningún derecho, pues, como ya se explicó
precedentemente, es una facultad discrecional de las partes de asistir o no a la
audiencia de apelación de autos; mientras que el artículo 423, apartado 3, del citado
Código, regula que a la audiencia de apelación de sentencia las partes procesales
tendrán que concurrir de manera obligatoria, puesto que en esta se analiza un nuevo
juicio oral, por lo que es estrictamente necesaria la presencia de la parte recurrente;
por consiguiente, no es posible que de manera supletoria y extensiva se traslade el
carácter de obligatoriedad de la parte recurrente a la audiencia de apelación de
autos.

De ahí que cuando el impugnante no concurra a la audiencia de apelación de autos,


el órgano revisor no debe declarar inadmisible el recurso como sucede en la
apelación de sentencias sino resolver el fondo de aquel; en provecho de la
persecución regular de la causa, según las normas del Nuevo Código Procesal
Penal.

Los jueces que integran el Poder Judicial, a favor de la seguridad jurídica y del
principio de igualdad ante la ley, solo pueden apartarse de las conclusiones de un
Acuerdo Plenario si incorporan nuevas y distintas apreciaciones jurídicas respecto
de las rechazadas o desestimadas, expresa o tácitamente, por la Corte Suprema de
Justicia de la República.
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPÚBLICA

V PLENO JURISDICCIONAL DE LAS SALAS PENALES PERMANENTE Y


TRANSITORIAS

ACUERDO PLENARIO N° 10-2009/CJ-116

FUNDAMENTO: ARTÍCULO 116° TUO LOPJ

ASUNTO: EJECUCIÓN DE LA PENA DE INHABILITACIÓN

Y RECURSO IMPUGNATORIO

El Acuerdo Plenario número 2-2008/CJ-116, del 18 de julio de 2008, fijó los alcances
jurídicos de la pena de inhabilitación. En tal sentido, definió sus referentes
legislativos, su contenido, duración y cómputo, así como las exigencias procesales
para su imposición y los mecanismos de su debida ejecución. Esta pena se
caracteriza por privar al condenado de algunos derechos personales, profesionales
o políticos o por incapacitarlo para el ejercicio de diversas funciones o actividades
públicas. Su aplicación se rige por un criterio de especialidad que implica, desde la
perspectiva legal y judicial, que cualquiera sea su condición y operatividad dicha
sanción estará siempre en función a la naturaleza del delito de que se trate y al
principio de proporcionalidad.

Un problema, no abordado en el Acuerdo Plenario anterior, es el referido a la


relación entre la sentencia de instancia y el recurso impugnatorio; esto es el inicio
de la ejecución de la pena de inhabilitación tiene lugar inmediatamente aunque de
modo provisorio, o a título de ejecución provisional o si es de esperar que la
sentencia recurrida adquiera firmeza. Este conflicto interpretativo es relevante,
sobre todo si se tiene en cuenta la actual vigencia paralela de dos Códigos que
regulan el desarrollo del proceso penal en el país y que delinean sus propios
modelos y reglas de ejecución de sentencias condenatorias, así como la eficacia de
los recursos impugnatorios que se interpongan contra ellas.
En él se estipuló lo siguiente: “La ejecución de la pena de inhabilitación, requiere,
como paso previo, que al adquirir firmeza la sentencia condenatoria el órgano
jurisdiccional de instancia que la dictó cumpla con lo dispuesto en el artículo 332°
del Código de Procedimientos Penales. Organo judicial debe remitir la causa al
Juez Penal competente para dar inicio al proceso de ejecución”. También se debe
aclarar ,”El término de la inhabilitación, en caso de ser impuesta como pena
conjunta, corre paralelamente a las otras penas principales, y se computa a partir
de la fecha en que la sentencia queda firme”.

No resulta discutible, desde luego, que la inscripción de la pena en el Registro


Judicial y su comunicación a los órganos penitenciarios en caso de inhabilitación
conjunta o accesoria a pena privativa de libertad sólo deba producirse una vez que
quede firme la sentencia condenatoria correspondiente. Este es el principio rector
sancionado expresamente tanto en el artículo 332° del Código de Procedimientos
Penales de 1940 -en adelante, ACPP-, como en el artículo 403°.1 del nuevo Código
Procesal Penal de 2004.

La discusión seria si la ejecución de la pena de inhabilitación requiere como


presupuesto la firmeza del fallo que la imponga o su inscripción en el Registro
Judicial. Es evidente que la regulación del momento inicial de la ejecución de una
pena es un ámbito que incumbe al legislador procesal el Código Penal, por lo
demás, no ha establecido un precepto al respecto. En su relación con los recursos,
puede existir, como regla, el sistema de ejecución provisional o el sistema
suspensivo. En la legislación procesal penal nacional se ha optado por ambos
modelos. Si se examina el régimen del NCPP, podrá advertirse, en el caso de la
sentencia condenatoria, la inclinación por el primer modelo: la impugnación no tiene
efecto suspensivo así lo dispone el artículo 402°.1 NCPP como regla específica
frente a la genérica del artículo 4412°.1 NCPP, con la excepción de la imposición
de las penas de multa o limitativas de derechos, una de las cuales es, por cierto,
conforme al artículo 31°.3 del Código Penal, la pena de inhabilitación. Ello significa,
entonces, que sólo las sentencias que imponen penas de privativas de libertad y
restrictivas de libertad que consignan los artículos 29° y 30° del Código Penal -en
adelante, CP se cumplen provisionalmente pese a la interposición de un recurso
impugnatorio contra ellas. Por tanto, si el condenado estuviera en libertad y se
impone pena o medida de seguridad privativa de libertad de carácter efectivo, el
Juez Penal, interpuesto el recurso, según lo autoriza el artículo 402°.2 NCPP, podrá
optar por su inmediata ejecución o por imponer alguna restricción de las previstas
en el artículo 288° NCPP.

El Tribunal de Revisión, en caso se hubiera optado por la inmediata ejecución de la


pena impuesta, podrá suspenderla, atendiendo a las circunstancias del caso, según
el artículo 418°.2 NCPP. Tal efecto suspensivo concluirá cuando la sentencia queda
firme. En consecuencia, la pena de inhabilitación conforme a las disposiciones
pertinentes del NCPP no se ejecuta hasta que la sentencia condenatoria adquiera
firmeza. Rige plenamente, en este dominio, el denominado sistema suspensivo.

CONCLUSION

Los alcances de la pena de inhabilitación respecto del Acuerdo Plenario número 2-


2008/CJ-116, del 18 de julio de 2008, funcionan plenamente en aquellos Distritos
Judiciales en los que se dictó la referida pena con arreglo al NCPP, °. Esta pena se
ejecuta una vez que la sentencia condenatoria que la impuso adquirió firmeza, el
plazo de ejecución se inicia desde esa fecha, no antes.

Distinto es el caso de la pena de inhabilitación impuesta bajo el régimen procesal


del ACPP, pues la impugnación que se interpone contra ella no tiene efecto
suspensivo. Así las cosas, concedido el recurso impugnatorio, se remitirán las
copias pertinentes al Juez de Ejecución el Juez Penal según el ACPP y la Ley
Orgánica del Poder Judicial para que inicie el procedimiento provisional de
ejecución. Por otro lado, en aplicación supletoria del artículo 380° del Código
Procesal Civil, si la sentencia es anulada o revocada se declarará la ineficacia de
todo lo actuado sobre la base de su vigencia. El Juez Penal, en este caso, precisará
las actuaciones que quedan sin efecto atendiendo a lo resuelto por el superior.