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3. Energía solar térmica.

Las instalaciones de Energía Solar Térmica se pueden clasificar según el uso o


no de elementos mecánicos para la captación en: pasivas o activas.

 Las instalaciones pasivas se basan en procesos físicos básicos, y


están enfocadas a la aclimatación (calefacción o refrigeración) de
volúmenes habitados, todo esto sin la actuación de ningún instrumento
mecánico.

Ilustración 11. Instalación solar pasiva, utilizando principios de arquitectura


bioclimática.

 Las instalaciones activas son utilizadas para el calentamiento de


fluidos, normalmente agua, y para la refrigeración de aire a partir de la
concentración de la radiación Solar. Dependiendo de la temperatura final
alcanzada por el fluido a la salida, las instalaciones activas para el
calentamiento de fluidos se dividen en:

1. Baja temperatura (las más extendidas).

2. Media temperatura.

3. Alta temperatura.

De estas tres formas de energía solar activa, la más prometedora y que en la


actualidad tiene una gran expansión es la energía solar activa de baja
temperatura, debido a su fácil accesibilidad y tecnología que en los últimos años
ha tenido un relativo avance, un caso contrario a este crecimiento es el caso de
Estados Unidos, donde el número de colectores solares instalados ha
disminuido, debido a la utilización de otras fuentes de energía, mantenimiento,
etc., veamos el siguiente gráfico que muestra estos sucesos durante el periodo
1879 – 1998:

Gráfico 3. Evolución en la instalación de colectores solares en U.S.A.


Fuente: http://www.esi.unav.es/Asignaturas/Ecologia/NotTecnicas/ENERSOLMUNDO/estadisticas.htm

3.1. La energía solar térmica.

La energía solar térmica consiste en la captación de la radiación del Sol y su


transformación en calor para su aprovechamiento en diversas aplicaciones. Esta
transformación se realiza por medio de unos dispositivos específicamente
diseñados denominados colectores solares.

3.1.1. Los colectores solares.

Un colector solar es un dispositivo capaz de captar la energía que aporta la


radiación solar, utilizándola para calentar un determinado fluido (generalmente
agua) a una cierta temperatura. En función de la misma, los colectores pueden
ser de alta, media, o baja temperatura, siendo estos últimos, los que han
adquirido un mayor desarrollo comercial.

La aplicación más generalizada de la energía solar térmica es complementar la


producción de agua caliente sanitaria, pudiendo llegar a cubrir hasta un 60% de
las necesidades de su empresa.
3.1.2. Tipos de colectores solares.

En la actualidad existen tres grandes grupos de colectores solares en función de


la temperatura a la que sean capaces de calentar el fluido: baja (menos de
100ºC), media (entre 100 y 400ºC), y alta temperatura (más de 400ºC).

Ilustración 12: Colectores de baja, media y alta temperatura.

3.1.2.1. Colectores de baja temperatura.

Estos colectores realizan la captación de forma directa, sin concentración de los


rayos solares. Además la temperatura del fluido a calentar está siempre por
debajo del punto de ebullición del agua. Según los materiales y técnicas de
captación empleadas se pueden distinguir tres tipos de colectores de baja
temperatura: colectores de caucho, de placa plana, y de tubos de vacío.

A. Colectores de caucho.

Los colectores de caucho se componen de una gran cantidad de diminutos tubos


de dicho material por los que circula el agua a calentar. Están especialmente
recomendados para el calentamiento de piscinas, ya que su temperatura de
trabajo es del orden de 25ºC - 35ºC, y no poseen ningún tipo de cubierta
exterior, aislante, ni caja; por lo que las pérdidas son grandes, lo que limita su
aplicación a otro tipo de instalaciones. Debido a su composición, estos colectores
toleran bien el paso de aguas agresivas (agua de piscina clorada), pero
aguantan mal las tensiones mecánicas (heladas), y los rasguños superficiales.
Su precio oscila entre 90 - 150 €/m2.

Ilustración 13: Colector solar de caucho.

B. Colector de placa plana (CPP).

Los colectores de placa plana son en la actualidad los más extendidos


comercialmente. Su temperatura de trabajo se sitúa en un rango de 50ºC - 70ºC,
por lo que están indicados para producir agua caliente para muy diversas
aplicaciones: ACS, calefacción por suelo radiante, precalentamiento del fluido de
entrada de una caldera, etc. Su precio es del orden de 240 - 300 €/m2.
Elementos constitutivos de un CPP.

La cubierta exterior: Está formada habitualmente por un cristal de vidrio


simple, aunque también pueden encontrarse cubiertas con cristal doble o incluso
con materiales plásticos. Su función es producir el efecto invernadero, reducir
las pérdidas por convección, y proporcionar estanqueidad al colector.

El absorbedor: Suele estar constituido por una placa metálica sobre la que se
encuentra soldada una tubería de cobre formando un „serpentín‟, favoreciendo
el intercambio de calor entre la placa y el fluido circulante. La función de la
placa es absorber la máxima radiación solar posible y ceder el calor acumulado
al ‟serpentín‟. Por ello, la superficie de la placa expuesta al sol se encuentra
recubierta de pintura negra o bien ha sido sometida a un tratamiento especial
de superposición de capas.
El aislante térmico: Es el material que recubre todos los laterales y la parte
posterior del colector. Tiene por objeto minimizar las pérdidas térmicas a través
de la carcasa. El material utilizado puede ser lana de vidrio, poliuretano, etc.,
con un grosor muy variable dependiendo del diseño del colector.

La carcasa: Es la caja exterior que alberga todos los componentes anteriores,


proporcionando rigidez al colector y realizando el sellado de su interior.
Generalmente es de aluminio, debido a su poco peso y resistencia a la corrosión.

Ilustración 14: Partes esenciales de un CPP.

Funcionamiento del CPP.

La mayor parte de la radiación solar incidente atraviesa la cubierta exterior y


queda retenida en el interior del colector (efecto invernadero). Esta radiación es
captada por la placa absorbedora, aumentando su temperatura, por lo que la
placa comienza a ceder calor al „serpentín‟ de tubos que está soldado a la
misma. Progresivamente el fluido que circula por el interior del „serpentín‟
aumenta su temperatura hasta alcanzar la temperatura de trabajo del colector.
Ilustración 15: Principio de funcionamiento de un CPP.

C. Colector de tubos de vacío.

Los colectores de tubos de vacío poseen un mejor rendimiento y proporcionan


mayores temperaturas que los colectores de placa plana, pudiendo llegar a
temperaturas de trabajo de 100ºC. Por ello, la aplicación más habitual de este
tipo de colectores es la generación de agua caliente para su aprovechamiento en
procesos industriales o bien en una instalación de calefacción por radiadores
convencionales, y para el precalentamiento del fluido de entrada de una
caldera. Los principales inconvenientes que presentan estos colectores frente a
los de placa plana son su elevado precio, y la mayor laboriosidad y cuidado que
requiere su montaje. Su coste oscila entre 570 - 630 €/m2.

Ilustración 16: Colector de tubos de vacío.

Funcionamiento del colector de tubos de vacío.


Estos colectores están formados por 10-20 tubos de vidrio en cuyo interior se ha
hecho el vacío. En el interior de cada tubo hay una tubería de cobre soldada a
una placa rectangular, que absorbe la radiación solar y cede calor al fluido que
circula por la tubería. Al igual que los colectores de placa plana, el
funcionamiento de este tipo de colectores se basa en el efecto invernadero que
se produce cuando la radiación solar atraviesa un vidrio.

La diferencia, en este caso, está en que no se requiere de un material aislante,


ya que el propio vacío de los tubos elimina totalmente las pérdidas térmicas
hacia el exterior del vidrio. Por ello su rendimiento es siempre superior al de los
colectores de placa plana, especialmente en condiciones de baja radiación solar.

Ilustración 17: Funcionamiento del colector de tubos de vacío.

3.1.2.2. Colectores de media temperatura.

Estos colectores tienen un bajo índice de concentración de los rayos solares,


consiguiendo, de este modo, temperaturas más elevadas al aumentar la
radiación por unidad de superficie.

La temperatura de trabajo se sitúa en un rango de 100ºC-400ºC. Los más


representativos son los colectores cilíndrico – parabólicos (CCP).

A. Colectores cilindro – parabólicos o de placa curva (CPC).


Los CPC son colectores que concentran la radiación solar incidente, por medio
de una superficie reflectora con forma cilíndrica, en un receptor lineal (tubería)
por el que circula el fluido (aceite) a calentar.

Su temperatura de trabajo típica es de 390ºC, lo que permite la puesta en


marcha de un ciclo termodinámico. Por ello, su principal aplicación es la
generación de vapor para la producción de electricidad.

Ilustración 18: Colector cilíndrico – parabólico.

Aunque con este tipo de colectores se pueden obtener altas temperaturas de


operación, su uso no está muy generalizado, debido al elevado coste de los
materiales y a diversos problemas de operación:

 Deben orientarse continuamente al sol de manera precisa


mediante un mecanismo de seguimiento adecuado.

 El acabado de las superficies que constituyen el sistema óptico


debe ser de buena calidad y ha de mantener sus propiedades por largos
períodos de tiempo sin ser deteriorado por los agentes exteriores.

 Los materiales utilizados en el receptor (aislante térmico, fluido de


trabajo, tubos absorbedores y cubiertas) deben aguantar perfectamente
las altas temperaturas que se alcanzan.

Principio de funcionamiento de los CPC.


la superficie reflectante cilindro parabólica que refleja la radiación solar directa
concentrándola sobre un tubo absorbente colocado en la línea focal de la
parábola. Esta radiación concentrada sobre el tubo absorbente hace que el
fluido que circula por su interior se caliente, transformando de esta forma la
radiación solar en energía térmica, en forma de calor sensible o latente del
fluido. Los valores usuales del flujo de radiación sobre el absorbente de un CPC
están entre 40 y 60 kW/m2, pudiendo operar eficientemente hasta temperaturas
del orden de 450ºC. La siguiente ilustración muestra un CPC típico y el
mecanismo de concentración y transformación de la radiación solar en este tipo
de captador solar.

Ilustración 19: Funcionamiento de un CPC.

Como cualquier otro captador de concentración, los CPC solo pueden aprovechar
la radiación solar directa, lo que exige que el colector vaya modificando su
posición durante el día. Este movimiento se consigue mediante el giro alrededor
de un eje paralelo a su línea focal.

3.1.2.3. Colectores de alta temperatura.

Estos colectores tienen un alto índice de concentración de la radiación solar,


consiguiendo temperaturas de trabajo por encima de 400ºC. En la actualidad se
utilizan sólo en instalaciones de ensayo y demostración aplicadas a la
generación eléctrica, el ensayo de materiales industriales, la desalinización de
agua marina por evaporación, etc. Los más representativos son los heliostatos y
los discos parabólicos.

Heliostatos.

Son espejos muy pulidos que focalizan la radiación solar concentrándola en un


receptor situado en la parte superior de una torre, para lo cual están dotados de
un preciso mecanismo de seguimiento solar. En la torre, el receptor convierte la
radiación en calor, alcanzándose temperaturas superiores a 1000ºC.

Ilustración 20: Helióstatos de concentración.

Discos parabólicos.

Están formados por una superficie reflectora en forma de paraboloide que


concentra los rayos solares sobre un receptor puntual que contiene un gas (helio,
aire), consiguiendo elevar su temperatura hasta 900ºC.
Ilustración 21: Colector de disco parabólico.

3.1.3. Criterios para la selección de un colector.

Las recomendaciones siguientes se centran en los colectores de placa plana, ya


que al ser los más desarrollados comercialmente, hay una mayor diversidad de
modelos a elegir en el mercado.

 Las características radiantes de una buena cubierta son: un alto


coeficiente de transmisión de la radiación solar para las ondas cortas (de
0,3 a 3 μm), una baja transmisividad a las ondas largas (más de 3 μm),
un alto coeficiente de reflexión a las ondas largas en su cara interior, y
un bajo coeficiente de conductividad térmica.

 Las cubiertas de vidrio han de tener un espesor mínimo es de 4


mm y haber sido sometidas al templado térmico para aumentar su
resistencia a roturas y deformaciones. En general, las cubiertas plásticas
no son aconsejables, ya que resisten peor los sobrecalentamientos y son
más deformables. Además, bajo la acción de los agentes exteriores se
rayan y se deterioran con más facilidad que las cubiertas de vidrio. Las
únicas ventajas de las cubiertas plásticas son la menor fragilidad y peso,
lo que disminuye los riesgos de ruptura y facilita el mantenimiento.

 Las cubiertas de doble vidrio reducen las pérdidas por convección,


si bien su transmisividad es algo inferior. Por ello, en general, la doble
cubierta es mejor para zonas con alta radicación, baja temperatura
exterior y fuerte viento. En la zona geográfica aragonesa, este tipo de
cubiertas sólo se recomienda para zonas de alta montaña.

 El revestimiento del absorbedor por medio de “superficies


selectivas” ofrece un mejor comportamiento general frente a la pintura
negra convencional, ya que presenta un menor deterioro con el paso del
tiempo, y un coeficiente de emisión mucho más bajo, manteniendo un
coeficiente de absorción similar.

 El material del bloque tubos – absorbedor debe ser resistente a la


corrosión interna. Además, en los tubos en contacto con el absorbedor no
debe haber tramos mixtos cobre-hierro, con objeto de evitar la corrosión
del hierro.
 La pérdida de carga del colector que se produce en sus tubos
internos deberá ser lo más pequeña posible, especialmente para
instalaciones que funcionen por termosifón (sin circulación forzada),
donde dicha pérdida debe ser inferior a 3 mm de col H2O /m2 de colector.

 La placa absorbedora debe transmitir bien el calor al fluido a


calentar, lo que implica una buena ejecución de las soldaduras y
acoplamientos, una adecuada conductividad y espesor del metal que
forma la placa absorbedora, una correcta
 separación entre los tubos, etc.

 La carcasa ha de ser suficientemente rígida para poder resistir la


presión del viento dominante y debe evitar la retención de agua, hielo o
nieve en el exterior del colector.

 La carcasa debe resistir correctamente las variaciones térmicas del


exterior, a fin de evitar dilataciones irregulares que puedan producir el
arqueamiento de la carcasa con la consiguiente pérdida de estanqueidad,
la desunión de ensamblajes, y la desarticulación del colector.

 La carcasa tiene que ofrecer resistencia contra la corrosión e


inestabilidad química.
 Las carcasas de plástico deben soportar la degradación química
producida por la acción de los rayos ultravioletas de la radiación solar,
mientras que las carcasas metálicas deben estar protegidas mediante
galvanizado o pinturas especiales.

 El aislante interior del colector ha de poseer un buen


comportamiento a altas temperaturas (150ºC), ofreciendo un mínimo
desprendimiento de vapores bajo la acción del calor. Además debe
presentar una mínima degradación ante la humedad que pueda formarse
dentro del colector, y el envejecimiento.

 Finalmente, para elegir un colector es fundamental tener en cuenta


la curva característica o curva de rendimiento del colector.

3.1.4. Rendimiento de un colector.

El rendimiento de un colector se calcula por medio de su curva característica, la


cual debe ser proporcionada por el fabricante. Para el caso de un CPP, esta
curva (en realidad es prácticamente una recta) muestra en el eje vertical el
rendimiento del colector, y en el eje horizontal un parámetro adimensional Tº.

La fórmula para calcular dicho parámetro en un CPP, es proporcionada también


por el fabricante, si bien, la mayoría de las veces adopta la expresión:

U 0   tm  ta 
Tº (10)
H
Donde:

UO : Constante incluida por el fabricante y que suele ser alrededor de 10


W/m2 -ºC.

tm : Temperatura de trabajo del fluido a calentar en ºC.

ta : Temperatura ambiente en ºC.

I : Es la radiación total incidente por unidad de superficie en W/m2.


Calculado el valor del parámetro Tº, la obtención del rendimiento es inmediata,
sin más que entrar en la curva característica con dicho valor.

Como se puede observar en el gráfico 3, si la diferencia entre la temperatura del


fluido a calentar y el ambiente es alta (Tº es alto), el rendimiento es menor, ya
que las pérdidas que se producen son mayores, mientras que si hay poca
diferencia entre la temperatura del fluido y el ambiente (Tº es bajo), el
rendimiento es más elevado, al producirse menores pérdidas.

Gráfico 4: Curva de rendimiento instantáneo de un colector solar.

Por otra parte, como parece evidente, a mayor radiación solar incidente por
superficie (Tº es bajo), el rendimiento del colector es superior y viceversa.

Por último, examinando la curva característica, se puede concluir que un colector


será mejor conforme menor sea la pendiente de la curva, y mayor sea el valor de
la ordenada en el origen (es decir, el rendimiento cuando Tº=0).

3.1.5. Aspectos a considerar en la instalación de colectores.

Los colectores de media y alta temperatura están orientados continuamente al


sol ya que disponen de un mecanismo de seguimiento adecuado. Sin embargo,
los colectores de baja temperatura se instalan en una posición fija. Por ello una
adecuada instalación de los mismos es imprescindible para asegurar un
aprovechamiento óptimo de la radiación solar.

El montaje de los colectores es una de las operaciones más importantes en este


tipo de instalaciones, y debe caracterizarse por la rapidez y la seguridad en el
anclaje y sujeción. El tipo de anclaje de un colector depende de su ubicación (en
cubierta o terraza) y tiene que ser capaz de soportar las fuerzas que actúan
sobre él debidas a la presión del viento a que se encuentra sometido (fuerzas de
tracción sobre los anclajes).

En el montaje se debe buscar también la integración arquitectónica de los


colectores, buscando la continuidad y uniformidad del edificio y su entorno, con
objeto de minimizar el impacto visual y conseguir un diseño estético.

3.1.5.1. Ángulos de orientación e inclinación.

El posicionamiento de los colectores está definido por el ángulo de inclinación,


es decir, el ángulo entre la horizontal y el colector; y el ángulo acimutal, el cual
describe la desviación del plano del colector con respecto a la dirección sur.

Ilustración 22: El ángulo acimutal y el ángulo de inclinación en un colector.


En la siguiente tabla se muestran las inclinaciones orientativas que se suelen
dar a los colectores, según la época del año y el uso a que se destinan. No
obstante hay que señalar que variaciones de ±10º con respecto al ángulo de
inclinación indicado no afectan sensiblemente al rendimiento del equipo.

Periodo de utilización Utilización Ángulo de instalación


Todo el año Agua caliente sanitaria. Latitud del lugar + 10º
Invierno Calefacción Latitud del lugar + 10 º
Verano Piscinas descubiertas. Latitud del lugar – 5º
Tabla 5: Ángulos de inclinación para colectores en función a épocas del año y su
utilización.

Por su parte, generalmente el ángulo acimutal óptimo para una instalación de


colectores solares es de 0º (plano de los colectores orientado hacia el Norte), si
bien desviaciones de ± 20º con respecto a la orientación Norte no afectan mucho.
Así una orientación hacia el Este adelanta el periodo diario de captación (1 hora
cada 15º), mientras que una orientación hacia el Oeste retarda dicho periodo (1
hora cada 15º) mejorando ligeramente el rendimiento por funcionar más horas
con temperatura ambiente más alta.

3.1.5.2. Identificación de las sombras.

Si tenemos más del 20% de la superficie del colector solar con sombras, nuestro
colector estará inoperativo. Por ello es aconsejable que el día más desfavorable,
en cuanto a operatividad se refiere, no tenga más del 5% de sombra.

Para hallar las sombras proyectadas sobre nuestros colectores debido a


obstáculos próximos se debe observar el entorno desde el punto medio de la
arista inferior del colector, tomando como referencia la línea Sur - Norte y
haciendo un barrido angular a ambos lados de dicha línea. Si la ubicación es
adecuada no se deberían ver obstáculos frente al campo de colectores, con una
altura angular superior a 15º (válido para latitudes en torno a los 40º).
Ilustración 23: Sombra sobre un colector.

3.1.5.3. Distancia entre filas de colectores.

Si se instalan varias filas de colectores hay que dejar una separación suficiente
entre dichas filas para que no se hagan sombra entre sí. Para fijar esta
distancia, el criterio más utilizado es que en el mediodía solar del día más
desfavorable (altura solar mínima) del periodo de utilización, la sombra de la
arista superior de una fila se proyecte como máximo, sobre la arista inferior de
la fila siguiente. En los equipos que se utilicen todo el año, la altura solar
mínima al mediodía solar se producirá el 21 de Diciembre para el hemisferio
Norte y el 21 de Junio para el hemisferio Sur.

Ilustración 24: Distancia entre colectores.

3.1.6. Esquema y componentes de una instalación solar térmica.


En general, una instalación de baja temperatura está formada por un
subsistema de captación formado por varios colectores solares conectados en
serie y/o paralelo que capta la energía solar, un subsistema de acumulación
formado por uno o más depósitos de almacenamiento de agua caliente que
adapta en el tiempo la disponibilidad de energía y la demanda, y un
subsistema de distribución formado por el equipo de regulación, tuberías,
bombas, elementos de seguridad, etc., que traslada a los puntos de consumo el
agua caliente producida.

Además, considerando que en ninguna zona este tipo de instalaciones suele


cubrir el 100% de las necesidades térmicas, habitualmente se incorpora un
sistema convencional auxiliar (caldera, resistencia eléctrica) que entra en
funcionamiento para apoyar a los colectores cuando la temperatura del agua de
salida del acumulador es inferior a los requerimientos de la demanda.

3.1.6.1. Tipos básicos de instalaciones.

Según el sistema de termotransferencia utilizado, las instalaciones pueden ser


de circuito abierto o de circuito cerrado:

 En las instalaciones de circuito abierto, no hay intercambiador


de calor, ya que el propio fluido que circula por los colectores es el que
luego va al depósito para su posterior utilización. Es decir, el circuito
primario está comunicado directamente con el acumulador.

Ilustración 25: Calentador solar a circuito abierto.


 En las instalaciones de circuito cerrado, existen dos circuitos
diferenciados e incomunicados: el primario y el secundario. El circuito
primario está compuesto por los colectores y la bomba de impulsión (en
caso de circulación forzada) por los que circula el fluido caloportador.
El calor ganado por dicho fluido a través de los colectores es cedido por
medio de un intercambiador de calor al circuito secundario, que está
formado por el depósito de acumulación y la correspondiente bomba.

Ilustración 26: Calentador solar a circuito cerrado.

Por otra parte, según el modo de circulación del fluido caloportador, las
instalaciones pueden ser con circulación natural (termosifón) o con
circulación forzada:

 En las instalaciones con circulación natural, el fluido


caloportador circula por convección libre (termosifón) debido a la
diferencia de temperatura (y por tanto de densidad) existente entre el
depósito y el colector, lo que origina de forma natural una corriente
circulatoria, sin necesidad de una bomba de impulsión.

Ilustración 27: Calentador solar a circulación natural.


 En las instalaciones con circulación forzada, el fluido caloportador
circula por el impulso de una bomba.

Ilustración 28: Calentador solar a circulación forzada.

A continuación, en la siguiente tabla, presentamos las principales


características de los 4 tipos principales de instalaciones:

Circulación natural Circulación forzada


Circuito Circuito Circuito Circuito
abierto cerrado abierto cerrado
Vivienda
Climatización de Vivienda Vivienda
Aplicación típica unifamiliar
piscinas unifamiliar multifamiliar
aislada
Tamaño Pequeño Mediano Mediano Grande
Sencillez y bajo
Si No
coste
Ubicación del Predeterminada (por encima de los
Cualquiera
tanque colectores)
Regulación de
temperatura del Imposible Posible
depósito
Necesidad de
No Si
bomba
Adición de
Imposible Posible Imposible Posible
anticongelantes
Riesgo de
Alto Bajo Alto Bajo
corrosión
Presión de Alta Media - Baja Alta Media - Baja
trabajo de los
colectores
Tabla 6: Características de los principales tipos de instalaciones solares térmicas de
baja temperatura.

3.1.7. Elementos de una instalación solar de baja temperatura.

3.1.7.1. Fluido caloportador.

El fluido caloportador es aquél que pasa por los tubos del absorbedor,
transfiriendo la energía térmica absorbida a otra parte del sistema
(intercambiador de calor o depósito acumulador).

Los principales problemas a considerar en la elección de un determinado tipo de


fluido son los riesgos de congelación y de ebullición. Los tipos de fluido
caloportador más utilizados son los siguientes:

A. Agua natural: La característica fundamental es que es el único


tipo de fluido que se puede utilizar en circuito abierto.

B. Agua con adición de anticongelante (20-30%): El fluido


resultante protege al circuito primario contra la congelación, si bien
presenta algunos inconvenientes con respecto al agua natural como son
la toxicidad, el aumento de la viscosidad y del coeficiente de dilatación,
la disminución del calor específico, y el mayor riesgo de corrosión.

C. Fluidos orgánicos: Engloban tanto a líquidos orgánicos sintéticos


como a ciertos derivados del petróleo. Son químicamente estables a altas
temperaturas y protegen el circuito primario de la congelación, aunque
presentan una alta toxicidad y viscosidad, además de ser inflamables.

D. Aceites de silicona: Se caracterizan por su gran calidad y


estabilidad, y por no ser tóxicos, ni inflamables. El único inconveniente
para su utilización generalizada es su elevado coste.

3.1.7.2. Red de tuberías.


En una instalación solar, el dimensionamiento del diámetro de las tuberías debe
ser el mínimo posible que haga que las pérdidas de carga no superen un límite
razonable. Los materiales más frecuentemente empleados para las tuberías son
el cobre, por sus buenas cualidades técnicas y bajo coste, y los materiales
plásticos siempre que puedan soportar temperaturas de hasta 120ºC.

3.1.7.3. Acumuladores o tanques.

La función del depósito acumulador es almacenar el agua caliente generada en


los colectores para posibilitar su uso posterior.

Los materiales más comúnmente utilizados en su construcción son el acero


inoxidable, la fibra de vidrio reforzada, y el acero con protección interior contra
la corrosión (ánodo anticorrosión, pintura especial o galvanizado).

Ilustración 29: Distintos tipos de acumuladores para sistemas de A.C.S.

Dimensionado del tanque.

El dimensionado del depósito depende de la superficie de colectores instalada,


de la temperatura de utilización, y del desfase que se produzca entre la
captación – almacenamiento y el consumo:

 Coincidencia captación – consumo: 35 a 50 l por m2.

 Desfases no superiores a 24 h.: 60 a 90 l por m2.


 Desfases entre 24 y 72 h.: 70 a 150 l por m2.

 Desfases superiores a 72 h.: se calcula por medio de un balance


energético específico.

Como tamaño estándar se suele dimensionar con 70 – 75 litros por m2 de


colector, teniendo en cuenta siempre que a menor volumen de acumulación, la
temperatura del agua almacenada es mayor y el rendimiento menor, y
viceversa.

3.1.7.4. Bombas de impulsión.

Su función es impulsar el fluido de tal forma que se puedan vencer las pérdidas
de carga existentes, proporcionándole a la vez la presión adecuada para el
correcto funcionamiento de la instalación. El caudal mínimo necesario debe ser
de 50 litros por hora y m2 de colector, optando por mayores caudales en caso de
que el fluido a impulsar no sea agua.

Ilustración 30: Bomba de impulsión para sistemas de A.C.S.

3.1.7.5. Depósito de expansión.

Su función es absorber las dilataciones del fluido caloportador que se producen


con el aumento de temperatura. Puede ser de tipo abierto o cerrado,
dependiendo de si tiene contacto con la atmósfera.
Ilustración 31: Depósito de expansión para sistemas de A.C.S.

3.1.7.6. Sistema de regulación.

El sistema de regulación esta compuesto por termostatos, reguladores


proporcionales, sensores (termopares y/o termoresistencias), y elementos
actuadores (relés y contactores). Existe una gran diversidad de sistemas de
regulación para una instalación solar en función de su aplicación, si bien, el
sistema más usual es por medio de termostato diferencial. En este método, el
regulador compara la temperatura del colector con la del acumulador, y en caso
de que la sobrepase en más de un cierto nivel (5-6ºC) pone en marcha la bomba
del primario, mientras que cuando la temperatura baja por debajo de ese nivel,
apaga dicha bomba.

Ilustración 32: Regulador electrónico para sistemas de A.C.S.

3.1.8. Coste de una instalación solar para la producción de A.C.S.

En el caso de una instalación solar térmica de baja temperatura para la


producción de agua caliente sanitaria (A.C.S), el coste de los materiales de una
instalación solar completa de este tipo supone por término medio un desembolso
de 420 - 480 € por cada metro cuadrado de colector solar, en caso de tratarse
de instalaciones pequeñas o medianas. Para grandes instalaciones, el coste es
algo inferior, situándose en las 300 - 420 € por metro cuadrado de colector
solar. El reparto del coste de la instalación por equipos varía según el tipo de
aplicación, calidad de los materiales, etc. No obstante para una instalación
típica, el coste se podría distribuir entre los distintos equipos según indica el
siguiente gráfico:

Depósito Colector
acumulador 27%
26%

Depósito de
Bomba de expansión
circulación 2%
14% Estructura
Válvulas, soporte
accesorios, Regulador 8%
tuberías 11%
12%

Gráfico 5: Costos aproximados por dispositivo en una instalación para la producción de


A.C.S. mediante energía solar.
3.1.9. Cálculo aproximado de instalaciones solares.

A continuación se presenta una forma rápida y sencilla de calcular una


instalación para la producción de A.C.S. comúnmente extendido. Evidentemente
los resultados obtenidos son aproximados; un cálculo preciso requeriría de un
estudio detallado en el que habría que obtener la demanda térmica mensual de
la instalación, la aportación mensual de los colectores, y los ahorros mensuales
conseguidos; a partir de numerosos datos tales como el grado de utilización de
la instalación, orientación de los colectores, datos climatológicos y de radiación,
caudales, características técnicas de los colectores, fluido caloportador,
acumulador, e intercambiador, etc.

3.1.10. Cálculo de instalaciones para la producción de A.C.S.

Las instalaciones de agua caliente sanitaria (ACS) son la aplicación más


extendida de la energía solar térmica. A continuación se explica mediante un
ejemplo como se puede realizar un cálculo aproximado de este tipo de
instalaciones, con objeto de poder hacer una primera evaluación del tamaño de
la instalación y una estimación simplificada de su posible rentabilidad.

El consumo diario de A.C.S. se calcula teniendo en cuenta el número de


consumidores así como el consumo individual de cada uno de estos teniendo en
cuenta la finalidad de la instalación. Se calcula mediante:

CD  Ci  NCi (11)

Donde:

CD : Consumo diario de A.C.S. en Litros/día

Ci : Consumo individual de A.C.S. en Litros/individuo – día.

NCi : Número de individuos, puede estar dado en personas, camas, cuartos,


etc.

El volumen de acumulación del sistema se determina realizando una


aproximación por exceso al consumo diario de A.C.S., es decir:

VA.C .S .  CD (12)

Si se conoce el volumen de agua de los colectores que estos pueden procesar a


la temperatura deseada, entonces el número de colectores a utilizar será:

VA.C .S .
NC  (13)
Vic

Donde:

NC : Número de colectores.
Vic : Volumen de agua que los colectores son capaces de procesar
individualmente.

Teniendo en cuenta el número de colectores, se puede calcular el área total de


estos, teniendo en cuenta el área efectiva de los colectores seleccionados para
satisfacer la demanda, esta se calcula por:

SC  NC  AiC (14)

Donde:

SC : Superficie colectora.

AiC : Área efectiva individual de los colectores seleccionados.

Para los cálculos económicos se utilizan las siguientes fórmulas:

El importe del sistema instalado, que se determina por:

I S  SC  CC (15)

Donde:

IS : Importe del sistema instalado en €.

SC : Superficie colectora instalada en m2.

CC : Costo de la superficie colectora instalada en €/m2 (se usa en


aproximación 420 ó 480 €/m2/

La subvención a fondo perdido, que se calcula mediante:

SS  SC  S (16)
Donde:

SS : Subvención al proyecto en €.

S : Subvención por colector instalado en €/m2 (se usa alrededor de 150


€/m2, aplicado en la UE)

Por lo tanto podemos decir que el costo real de la instalación en € es:

CR  I S  SS (17)

A parte del impuesto general a las ventas (IGV), al comprador o futuro usuario,
se debe de recargar el importe inicial o pago inicial del sistema, el cual se
calcula como:

Ii = CR +  I s  IGV  (18)

Si deseamos comparar el ahorro que se logra al usar un sistema por otro,


debemos de calcular el ahorro anual (en termias) que se obtendría al reemplazar
total o parcialmente el uso de combustibles fósiles por colectores solares,
calculándose por:

Aanual termias = NC  1.350 (19)

donde 1.350 es el factor de ahorro.

El ahorro anual (en €), por tanto es:

Aanual euros = Aanual termias  0.06 (20)

y el periodo de amortización para el pago completo del sistema adquirido es:


CR
PAmort  (21)
Aanual  euros

Los consumos medios orientativos de A.C.S. a considerar en (11) se pueden


extraer de la siguiente tabla:

Lugar de consumo Consumo


Viviendas unifamiliares 40 Litros/persona - día
Viviendas multifamiliares 30 Litros/persona - día
Hospitales 80 Litros/persona - día
Hoteles (*** o más) 80 Litros/persona - día
Duchas colectivas 20 Litros/persona - día
Tabla 7: Consumo aproximado de A.C.S. para algunos lugares.

En caso de conocer de antemano el consumo diario de ACS, éste se anota


directamente en (12), prescindiendo de (11).

En principio, la capacidad de acumulación que se escogerá será


aproximadamente igual al consumo diario de ACS (11).
Hay que señalar que el IVA (en la UE, igual al 16%), al ser desgravable, no
figura como coste de la instalación, por lo que debe ser abonado por el usuario
junto con el pago inicial (18).

En cuanto al periodo de amortización resultante (21), cabe destacar que la vida


media de una instalación solar de ACS es de 20 años, siempre que se realice un
correcto mantenimiento.

Ejemplo 5:

Sea un hotel de 3 estrellas con 98 camas que está interesado en instalar


colectores solares para producir ACS. Calcular los parámetros de consumo,
instalación y económicos.

Solución:
Como primer cálculo, debemos de determinar la demanda o el consumo diario
de A.C.S. para las 98 camas, ayudados de la tabla 7 y considerando que en
cada cama existe 1 sola persona (es decir habrán 98 personas), por tanto:

CD  Ci  NCi  80  98  7840 Litros / persona  dia

Luego el volumen de A.C.S. será:

VA.C.S .  CD  VA.C.S .  7840 Litros / persona  dia

siendo el número de colectores necesarios, teniendo en cuenta que se usarán


colectores con una capacidad de 160 Litros/colector, los siguientes:

VA.C .S . 7840
NC    49 colectores
Vic 160

por lo tanto la superficie total de colectores, considerando que los colectores de


160 Litros estándar, tienen un área efectiva de 1.88 m2, es:

SC  NC  AiC  49  1.88  92  12m2

En cuanto a lo económico, podemos decir que:

El importe del sistema totalmente instalado es:

I S  SC  CC  92.12  420  38690.4 euros

La subvención a fondo perdido:

SS  SC  S  92.12  150  13818 euros

y el costo real de la instalación será:

CR  I S  SS  38690.4  13818  24872.4 euros


como se vio para que el futuro usuario pueda adquirir el sistema debe de abonar
el primer pago, el cual incluye el impuesto a ventas, el cual consideraremos
como 16% (España y otros), siendo el importe:

Ii = CR +  I s  IGV   24872.4   38690.4  0.16   31062.864euros

3.1.11. Otras aplicaciones de la energía solar térmica de baja y


media temperatura.

Las principales aplicaciones de esta se realizan principalmente en la cocción u


horneado de alimentos, desalinización de agua salada y secado de productos
agropecuarios, mediante dispositivos denominados hornos solares o cocinas
solares de tipo caja, cocinas parabólicas, desalinizadores o desaladores solares
y secadores solares respectivamente.

3.1.11.1. Las cocinas solares.

El éxito que ha tenido el uso directo de la radiación solar en procesos tales como
el calentamiento de agua y otros fluidos, el secado de productos agrícolas e
industriales y la producción de electricidad en lugares aislados, alienta a
considerar también esta fuente de energía en la cocción de alimentos, por medio
del uso de las llamadas "cocinas solares".

La experiencia ha demostrado que en una caja convenientemente aislada por el


fondo y los lados, con una cubierta superior transparente orientada al Sol, de tal
forma que capte la radiación solar, al introducirse en ella una chapa metálica
pintada de negro, la temperatura de la misma sube rápidamente a 100 ºC o
más.

Si la cubierta transparente es un buen aislante térmico, por ejemplo, si


está compuesta por dos láminas de vidrio separadas entre sí unos 10 a 20 mm,
y esta misma chapa tiene un recubrimiento adecuado se alcanza una
temperatura de 140 a 160 ºC .
En el sistema descrito se ha hecho uso del llamado efecto para mantener y
aumentar la temperatura del objeto metálico gracias al aislamiento térmico, a
evitar las corrientes de aire y a situar un vidrio como cubierta que deja entrar la
luz pero no deja salir el calor.

También se puede lograr el calentamiento con ayuda de concentradores, o sea,


superficies reflectoras cuya forma geométrica ayuda a que la radiación incidente
sobre una superficie grande se concentre en un área varias veces menor.

En concentradores cilíndrico-parabólicos se pueden lograr, con la radiación


solar, temperaturas de 800 ºC y en paraboloides, 3 000 ºC y más. O sea, la
temperatura no es ninguna limitante para el uso de la energía solar en la
cocción de alimentos, la cual se realiza normalmente, entre 90 y 110 ºC.

Tipología de las cocinas solares.

Son muchas las variantes de cocinas solares que se han probado en el mundo;
entre las principales están:

a) Cocinas con concentración óptica.


–de foco lineal.
–de foco puntual.

b) Cocinas sin concentración óptica.


–fijas.
–orientables.

Cocinas con concentración óptica de foco lineal.

La cocina con concentración de foco lineal está formada por un espejo de forma
cilíndrico-parabólica que concentra la radiación solar en un tubo por donde pasa
un fluido, generalmente aceite, el cual es calentado a una temperatura de 150 a
250 ºC. Este fluido se hace pasar por la cocina o lugar donde están las ollas y
su calor se utiliza para la cocción.
Ilustración 33: Cocinas con concentración óptica de foco lineal.

El eje del concentrador cilíndrico-parabólico puede estar situado con orientación


este-oeste, norte-sur o paralelo al eje de rotación de la Tierra, pero en todo caso,
necesita un sistema de seguimiento al Sol, ya sea manual o automático, para
que pueda concentrar los rayos solares en el tubo o captador.

Cocinas con concentración óptica de foco puntual.

Formada por un espejo paraboloide que concentra los rayos solares en un punto
donde va situada la olla, que capta directamente dichos rayos solares.

Ilustración 34: Cocinas con concentración óptica de foco puntual.


También en este caso es necesario un sistema de seguimiento al Sol, todavía
más complejo que en las anteriores, ya sea manual o automático, y de forma
continua o casi continua.

Cocinas sin concentración óptica de tipo fija y orientable.

Las cocinas sin concentración son muy sencillas, están formadas simplemente
por un cajón convenientemente aislado por el fondo y los lados para que no
pierda el calor y con una cubierta transparente compuesta por dos láminas de
vidrio separadas de 10 a 20 mm.

Ilustración 35: Cocinas sin concentración óptica de tipo fija y orientable.


Dentro de este cajón van situadas las ollas para la cocción. Cuando estas
cocinas son grandes, con un área de captación mayor de 1 m2, son
generalmente fijas y se orientan hacia el sur, de tal manera que capten el
máximo de energía solar a lo largo del día. Si sólo se quiere cocinar para el
almuerzo, se orienta hacia el sudeste. Las cocinas pequeñas de este tipo, son
generalmente orientables, o sea, se pueden mover dirigiéndolas hacia el lugar
donde más capten energía solar. Esta orientación se hace cada 30 min o 1 h. En
la mayoría de los casos, las cocinas orientables suelen tener un espejo plano
que, colocado convenientemente, aumenta la radiación que recibe la olla.La
cocina solar de cajón es muy eficiente, primero, porque aprovecha tanto la
radiación directa como la difusa y segundo y más importante, porque al estar
totalmente aislada la olla, las pérdidas de calor son muy pocas. Es bueno
aclarar, que a pesar que este tipo de equipo utiliza la radiación total y no sólo la
directa, no llega a elevar la temperatura lo necesario para la cocción si sólo hay
radiación difusa, o sea, si el día está nublado.

Principios de diseño de las cocinas solares.

Se utilizan las cocinas solares, principalmente, para cocer comida y pasteurizar


agua, aunque continuamente se desarrollan usos adicionales. Numerosos
factores, incluyendo el acceso a los materiales, la disponibilidad de los
carburantes de cocinas tradicionales, el clima, las preferencias en cuanto a la
alimentación factores culturales y capacidades técnicas, favorecen que las
cocinas solares sean asequibles para las personas.

Ilustración 36: Cocina solar: cubierta, ventana y reflector.

Con un conocimiento de los principios básicos de la energía solar y un acceso a


materiales simples, como el cartón, el papel de aluminio y el cristal, se puede
construir una cocina solar eficaz. Las líneas generales de este informe son los
principios básicos del diseño de las cocinas solares, así como identificar un
amplio abanico de materiales que pueden utilizarse en su construcción.

Estos principios se presentan, en líneas generales, para que sean aplicables a


una amplia variedad de problemas de diseño. Si se necesita cocinar comida,
pasteurizar agua, o secar pescado o grano, se aplican los principios básicos de
la energía solar, transferencia de calor y materiales. Nosotros nos
comprometemos aplicando una amplia variedad de materiales y técnicas para
que se pueda hacer un uso directo de la energía del sol.

Seguidamente veremos los conceptos generales más relevantes para el diseño o


la modificación de una cocina solar:

1. Materiales necesarios.

2. Diseño y proporciones.

3. Realización de la cocina solar.

4. Factores culturales

Principios de calor.

El propósito básico de una cocina solar es calentar cosas - cocinar comida,


purificar el agua y esterilizar instrumentos - por mencionar unos pocos.
Una cocina solar cuece porque el interior de la caja se ha calentado por la
energía del sol. La luz solar, tanto directa como reflejada, entra en la caja solar
a través de la parte superior de cristal o de plástico. calienta el interior siendo la
energía absorbida por la plancha negra y cocina lo que hay dentro de las ollas.
Este calor en el interior causa que la temperatura dentro de la cocina solar
aumente hasta que el calor que se pierda de la cocina sea igual al aumento del
calor solar. Se alcanzan fácilmente temperaturas suficientes para cocinar
comida y pasteurizar agua.
Dadas dos cajas que tienen la misma capacidad de retener calor, la que tenga
más ganancia, por una luz solar más fuerte o por luz solar adicional vía
reflector, su interior se calentará más. Los siguientes principios de calor se
considerarán en primer lugar:

1. Ganancia de calor.

2. Pérdida de calor.

3. Almacenaje de calor
A. Ganancia de calor.

Efecto invernadero: este efecto es el resultado del calor en espacios cerrados


en los que el sol incide a través de un material transparente como el cristal o el
plástico. La luz visible pasa fácilmente a través del cristal y es absorbida y
reflejada por los materiales que estén en el espacio cerrado. La energía de la luz
que es absorbida por las ollas negras y la plancha negra debajo de las ollas se
convierte en energía calorífica que tiene una mayor longitud de onda, e irradia
desde el interior de los materiales. La mayoría de esta energía radiante, a
causa de esta mayor longitud de onda, no puede atravesar el cristal y por
consiguiente es atrapada en el interior del espacio cerrado. La luz reflejada, o se
absorbe por los otros materiales en el espacio o atraviesa el cristal si no cambia
su longitud de onda.

Ilustración 37: El efecto invernadero dentro de una cocina solar.

Debido a la acción de la cocina solar, el calor que es recogido por la plancha y


las ollas de metal negro absorbente es conducido a través de esos materiales
para calentar y cocinar la comida.

Ilustración 38: Orientación del vidrio.

Orientación del cristal: Cuanto más directamente se encare el cristal al sol,


mayor será la ganancia del calor solar Aunque el cristal es del mismo tamaño
en la caja 1 y en la caja 2, el sol brilla más a través de la caja 2 porque se
encara al sol más directamente. Hay que tener en cuenta que la caja 2 también
tiene mayor área de muro a través del cual puede perder calor.

Ilustración 39: Reflectores para ganancia adicional.

Reflectores, ganancia adicional: Uno o múltiples reflectores hacen rebotar


una luz - solar adicional a través del cristal y dentro de la caja solar. Esta
mayor entrada de energía solar produce unas temperaturas más altas en la
cocina.

B. PÉRDIDA DE CALOR.

La Segunda Ley de la Termodinámica plantea que el calor siempre viaja de lo


caliente a lo frío. El calor dentro de una cocina solar se pierde por tres vías
fundamentales:

1. Conducción.

2. Radiación.

3. Conveccion.

conduccion: El asa de una olla de metal puesta en una cocina o fuego se


calienta gracias a la transferencia de calor desde el fuego a través de los
materiales de la cacerola hacia los materiales del asa. En el mismo sentido, el
calor dentro de una cocina solar se pierde cuando viaja a través de las
moléculas de las hojas de aluminio, el cristal, el cart6n, el aire y el aislamiento,
hacia el aire fuera de la caja.
Ilustración 40: El calor es conducido a través de la cazuela al asa.

La chapa absorbente calentada por el sol conduce el calor a la parte inferior de


las cacerolas. Para prevenir la pérdida de este calor vía conducción a través de
la parte inferior de la cocina, la chapa absorbente se eleva de la parte inferior
utilizando pequeños espaciadores aislantes como se observa en la figura 6.

Ilustración 41: El calor se irradia desde la cazuela caliente.

Radiacion: Lo que está tibio o caliente, - fuegos, cocinas, ollas y comida dentro
de una cocina solar - despide olas de calor, o irradia calor a su alrededor. Estas
olas de calor se irradian de los objetos calientes a través del aire o el espacio.
La mayor parte del calor radiante que se despide de las ollas calientes dentro
de una cocina solar se refleja desde el estaño y el cristal de vuelta a las ollas y
a la bandeja inferior. Aunque los vidrios transparentes atrapan la mayoría del
calor radiante, un poco escapa directamente a través del vidrio. El cristal atrapa
el calor radiante mejor que la mayoría de los plásticos.

Ilustración 42: El aíre caliente puede escapar por las rendijas.


convencion: Las moléculas del aire entran y salen de la caja a través de las
rendijas. Las moléculas del aire calentadas dentro de una caja solar escapan,
en primer lugar a través de las rendijas alrededor de la tapa superior, por un
lado de la puerta de la cocina abierta, o imperfecciones en la construcción. El
aire frío de fuera de la caja también entra a través de estas aberturas.

C. Almacenamiento de calor.

Cuando la densidad y el peso de los materiales dentro del armazón aislado de


la cocina solar aumenta, la capacidad de la caja de mantener el calor se
incrementa. El interior de la caja incluye materiales pesados como rocas,
ladrillos, cazuelas pesadas, agua o comida dura que tarda mucho tiempo en
calentarse a causa de esta capacidad de almacenaje del calor adicional. La
energía entrante se almacena como calor en estos materiales pesados,
retardando que el aire de la caja se caliente.

Estos materiales densos, cargados con calor, irradiarán ese calor dentro de la
caja, manteniéndola caliente durante un largo periodo de tiempo aunque el día
se acabe.

Ilustración 43: Masa térmica dentro de la cocina solar.

Materiales indispensables .

Hay tres clases de materiales que se utilizan típicamente en la construcción de


las cocinas solares. Una propiedad que debe considerarse al seleccionar los
materiales es la resistencia a la humedad.

A. Material para la estructura.


B. Aislantes.

C. Material transparente.

D. Resistencia a la humedad.

A. Material para la estructura .

Se necesitan materiales estructurales para que la caja tenga y conserve una


configuración y una forma dada, y sea duradera mucho tiempo. Los materiales
estructurales incluyen cartón, madera, madera contrachapada, mampostería,
bambú, metal, cemento, ladrillos, piedras, cristal, fibra :de vidrio, cañas tejidas,
caña de indias, plástico, papel maché, arcilla, tierra pisada, metales, corteza de
árbol, telas aglomeradas con goma de pegar u otros materiales. Muchos
materiales que se comportan bien estructuralmente son demasiado densos para
ser buenos aislantes. Para proporcionar las dos cosas, tanto cualidades de
estabilidad estructural como de buen aislante, se necesita normalmente utilizar
materiales distintos para la estructura y para el aislamiento.

B. Aislamiento.

A fin de que la caja alcance en su interior temperaturas lo suficientemente altas


para cocinar, los muros y la parte inferior de la caja deben tener un buen valor
de aislamiento (retención de calor). Se incluyen entre los buenos materiales
aislantes: hojas de aluminio (reflector brillante), plumas (las plumas de abajo
son las mejores), (lana de fibra de vidrio, lana de roca*), celulosa, cascarillas de
arroz, lana, paja y periódicos arrugados. Cuando se construye una cocina
solar, es importante que los materiales aislantes rodeen el interior de la cavidad
donde se cocina de la caja solar por todos los lados excepto por el lado
acristalado normalmente el superior. Los materiales aislantes deben ser
instalados para permitir la mínima conducción de calor desde los materiales
estructurales del interior de la caja hacia los materiales estructurales del
exterior de la caja. Cuanta menos pérdida de calor haya en la parte inferior de
la caja, más altas serán las temperaturas de cocción.
C. Material transparente.

Finalmente una superficie de la caja debe ser transparente y encararse al sol


para suministrar calor vía "efecto invernadero". Los materiales vidriados más
comunes son el cristal y el plástico resistente a altas temperaturas como las
bolsas para asar que se usan en las cocinas. Se utiliza doble vidrio, bien de
cristal o de plástico para influir tanto en la ganancia como en la pérdida de
calor. Dependiendo del material que se use, la transmisión - la ganancia de
calor puede reducirse entre un 5/15%. Sin embargo, gracias a reducir a la
mitad la pérdida de calor a través del cristal o del plástico, el resultado global
de la caja solar se incrementa.

D. resistencia a la humedad.

La mayoría de la comida que se cuece en una cocina solar contiene humedad.


Cuando el agua o los alimentos se calientan en la cocina solar, se crea una
presión de vapor, conduciendo la humedad desde el interior al exterior de la
caja, Hay varias maneras de que esta humedad pueda salir. Puede escapar
directamente a través de los huecos y las grietas de la caja o introducirse en las
paredes y la parte inferior de la caja si no hay una barrera de humedad. Si la
caja se diseña con cierres herméticos y barreras de humedad, el vapor de agua
puede ser retenido dentro de la cámara de la cocina. En el diseño de la mayoría
de las cocinas solares, es importante que la mayoría de la parte interior de la
cocina tenga una buena barrera de vapor. Esta barrera impedirá desperfectos
por agua en los materiales de la cocina, tanto aislantes como estructurales, a
causa de la lenta migración del vapor de agua a los muros y a la parte inferior
de la cocina.

Diseño y proporciones.

A. Tamaño de la caja.
Ilustración 44: materiales: estructura de aislamiento y resistentes a la humedad.

Una cocina solar debe clasificarse según el tamaño tomando en consideración


los siguientes factores:

 El tamaño debe permitir la mayor cantidad de comida que


se cocina normalmente.

 Si la caja necesita trasladarse a menudo, no debe ser tan


grande como para dificultar esta tarea.

 El diseño de la caja debe adaptarse a los productos de


cocina de que se dispone, o que se usan normalmente.

B. El area de acumulacion solar en relación al volumen de la


caia.

Siendo todo igual, cuanto más grande sea el área de acumulación solar de la
caja en relación al área de pérdida de calor de la misma, tanto más alta será la
temperatura de cocción.
Dadas dos cajas que tengan áreas de acumulación solar de igual tamaño y
proporción, aquella de menor profundidad será más caliente porque tiene menos
área de pérdida de calor.

C. Proporcion de la cocina solar.


Una cocina solar puesta de cara al sol de mediodía debe ser más larga en la
dimensión este/oeste para hacer un mejor uso del reflector sobre un periodo de
cocción de varias horas. Mientras el sol viaja a través del cielo, esta
configuración da como resultado una temperatura de cocción más constante.
Con cocinas cuadradas o aquellas cuya dimensión más larga sea la norte/sur,
un porcentaje mayor de luz solar se reflejará por la mañana temprano y por la
tarde desde el reflector al suelo, perdiendo la caja área de acumulación.

D. Reflector.

Se emplean uno o más reflectores para hacer rebotar luz adicional dentro de la
caja solar a fin de aumentar la temperatura de cocción. Este componente es
opcional en climas ecuatoriales pero incrementa el resultado de cocción en
regiones templadas del mundo.

Utilizacion de la cocina solar.

Lo hermoso de las cocinas solares, entre otras cosas, es su facilidad de


utilización. Para cocinar al mediodía en una latitud de 20º N - 20º S, las cocinas
sin reflector necesitan reposicionarse un poco para encararlo al sol mientras
‚éste se mueve a través del cielo. La caja se pone de cara al sol que está alto en
el cielo durante una buena parte del día. Las cajas con reflectores deben
ponerse hacia el sol de la mañana o de la tarde para hacer que cocine esos
momentos del día.

Las cocinas solares que se usan con reflectores en zonas templadas funcionan
con temperaturas más altas si la caja se reposiciona para encararla al sol cada
una o dos horas. Este ajuste de posición hace que sea menos necesario que la
dimensión este/oeste de la caja se incremente en relación a la dimensión
norte/sur.
Factores culturales.

Además de los aspectos técnicos del diseño de la cocina solar, que destacan en
primer lugar, también juegan un papel principal en transferir a la cocina solar
una tecnología que funcione con éxito, factores que incluyen la cultura, una
tecnología adecuada, así como aspectos estéticos.

Ilustración 45: Las cajas solares más anchas captan más radiación solar del este y del
oeste .

A través de los siglos, la energía del sol ha sido utilizada de numerosas


maneras. Con la cocina solar, como con otras iniciativas, algunos diseños
abordan mejor el cometido que otros. La tecnología que se diseña para realizar
eficazmente una tarea dada como encontrar ciertos usos de la energía,
medioambientales, sociales, culturales y/o de estándares estéticos, se
mencionan como "tecnología adecuada".

Desafortunadamente, el campo de la cocina solar tiene una parte de


mecanismos en los que faltan estas bases técnicas y criterios sociales. Por
ejemplo, las cocinas parabólicas pueden cocinar comida, pero comparada con el
enfoque de la cocina solar son más difíciles de construir, necesitan materiales
especializados y reenfocarse constantemente, puede quemar la comida y no son
probablemente tan aceptadas en la mayor parte de los contextos sociales y
culturales. De hecho, a causa de una buena publicidad de los defectos de estos
mecanismos en algunos proyectos de desarrollo de los años 60, muchos aun
creen que la cocina solar no es factible.

Lo mejor del diseño de una cocina solar dada es que encuentre criterios de
tecnología apropiada, y lo más adecuado es aprovechar esto para usarlo. Una
tecnología apropiada de bajo coste es simplemente excavar un hoyo poco
profundo en el suelo, aislar la parte de abajo con hierba seca u hojas, poner la
comida o el agua en un recipiente oscuro, y colocar cristal sobre la parte de
arriba. En la otra esquina de la escala tecnológica de alto coste, los mismos
principios solares pueden usarse con una construcción estándar y con
materiales aislantes, y con vidrios de alto rendimiento y baja emisividad, que
integren arquitectónicamente una cocina solar en el lado sur de una cocina
actual. La puerta de la cocina solar puede estar en el muro, a una altura
conveniente cerca del microondas ***.

Las cocinas solares de cajas de cartón pueden ser apropiadas para muchas
culturas, porque los materiales son generalmente asequibles y baratos. Pero las
desventajas del cartón incluyen susceptibilidades por la barrera de humedad y
la carencia de durabilidad comparado con otros materiales.

La estética es normalmente importante. Las culturas que tienen como normales,


las formas redondeadas pueden rechazar el concepto global de cocina solar a
causa de que la caja es cuadrada. Y ciertos estratos sociales pueden rechazar el
cartón como un material "barato" para usarlo.

Es importante que los principios básicos del diseño solar no sean rechazados a
causa de errores de modelos solares particulares o métodos de tecnología
transferidos.

Ciertamente una de las ventajas de que las personas diseñen sus propias
cocinas solares es que aplicarán los principios solares usando sus propios
materiales y su sentido de la estética. Las personas que construyen sus casas y
mobiliarios de madera o bambú, generalmente incluyen estos materiales en su
diseño de cocina. Una decoración exterior de cajas solares utilizando diversas
pinturas y texturas también ayuda a integrar las cocinas en una cultura dada.
Hay muchas formas que pueden comprender la función solar.

Hay otros variados factores que afectarán al diseño de las cocinas solares: la
localización de la cocina solar y de la actividad de la cocina, el que la cocina sea
fija o portátil, la hora del día que se usa y la importancia del cocinar como una
actividad social.

El proyecto de la cocina solar en el Himalaya indio, pagado por el Proyecto


IndoAlemán Dhauladhar, es una aplicación afortunada de los principios de la
cocina solar que necesita una cultura particular: La cocina fija se construye de
tierra y ladrillos y se coloca doble vidrio. La cocina con el interior de estaño-
aluminio se fabrica de contenedores de aceite o ghee usado. Cascarillas de
cáscara de arroz proporcionan aislamiento alrededor de la cocina, con el estaño.

Los materiales proceden de la economía de mercado ( cristal, pintura negra,


clavos), de la economía local (mano de obra, madera), y de economía de
subsistencia no monetaria (adobes, bambú, tejidos). Utilizando materiales y
técnicas sencillos es fácil preparar a los constructores y ayudar a la gente a
mantener sus cocinas.

Los participantes en el Proyecto Dhauladhar, gracias a la adaptación de los


conceptos de la cocina solar a las necesidades y costumbres locales,
demostraron un proceso de transferencia de tecnología eficaz.
Aunque además del ámbito de esta discusión de los principios de diseño,
merecen apuntarse otros factores críticos a la implantación con éxito a largo
plazo de la cocina solar.

Nota Ed.: *en el hemisferio norte


Notas de Trd. *Dado el factor de riesgo para la salud de estos materiales,
nosotros recomendamos no utilizarlos. En cambio el corcho sustituye a estos
presentado propiedades de aislamientos similares.
*** También, y más recomendable, es el uso de un horno a gas.

Aspectos económicos de las cocinas solares.

El costo de las cocinas solares es muy variable y depende principalmente de los


materiales usa-dos, así como de su configuración. Existen cocinas hechas con
materiales muy baratos como el cartón y otras con materiales muy caros como el
acero inoxidable.

Existen cocinas muy sencillas de hacer como las de cajón y otras muy complejas
como la de heliostatos con seguimiento solar por medio de mecanismos de
relojería.
Ilustración 46: Cocina solar de tipo parabólico.

Existen modelos pequeños demostrativos, hechos con cartón o madera, papel de


aluminio y vidrio plano, que cuestan menos de $ 50 USD, teniendo en cuenta los
materiales que hay que importar, pero en las condiciones climáticas de Cuba,
pueden deteriorarse muy rápido y durar días o meses.

Una cocina solar de cajón que dure más de 10 años, hecha con materiales
protegidos contra la corrosión, y para una familia de 4 ó 5 personas, cuesta
alrededor de $ 300 USD.

Una cocina con concentración lineal o puntual, con mecanismo de seguimiento,


de la misma capacidad, puede costar más de $ 600 USD.

Ventajas y desventajas de las cocinas solares

Las ventajas de las cocinas solares son:

 No consume electricidad ni otro tipo de combustible.

 No contamina con gases nocivos ni afecta al balance térmico del planeta.

 Ayuda a la conservación de la naturaleza, en el caso que pueda sustituir


la leña, protegiendo los bosques.
Las principales desventajas son:

 Es muy insegura en su funcionamiento, debido a la nubosidad que


abunda en nuestro país, y por lo tanto, no se puede depender de ella
para comer.

 El tiempo de cocción es largo, comparado con las cocinas tradicionales, y


las que son orientables, requieren de gran dedicación.

 Se tiene que cocinar, generalmente, fuera de la casa o cocina, en un lugar


donde reciba bien la radiación solar.

 El horario de comidas no podría ser fijo y estaría en dependencia de las


condiciones climáticas de cada día.

Cocción de alimentos y eficiencia energética.

Con relación al problema de la cocción de alimentos, consideramos que el


camino a seguir es, en primer lugar, el aumento de la eficiencia energética en
este servicio y en segundo, la búsqueda de los posibles combustibles
alternativos para los territorios que no pueden ser abastecidos con los de
importación.

Mediante el incremento de la eficiencia energética en la cocción, será posible


disminuir el nivel de importación o aumentar el servicio con la misma
disponibilidad de divisas, para lo cual, los principales factores a considerar son:
lograr la más alta participación posible de alimentos cocidos industrialmente, la
generalización de autoclaves y ollas de presión y de las cocinas más eficientes.

La paja de caña presenta un notable potencial, aunque para su uso masivo en


la cocción se requiere de su densificación o briqueteado. Este combustible
alternativo pudiera localmente ser el de participación inmediata a gran escala,
si su desarrollo se prioriza consecuentemente.

3.1.11.2. Desalinizadores solares.


La desalación del agua es un método viable, exento de dificultades técnicas,
para producir agua de buena calidad. Mediante la desalación se podría
solucionar una parte importante del problema de escasez de agua que existe en
la provincia de Almería. Existen diversos factores que hacen de la desalación
una atractiva aplicación para las energías renovables. Las coincidencias
geográficas y estacionales, conjuntamente con los beneficios medioambientales
que conlleva el uso de las energías renovables, alientan la investigación en este
campo. Este es el caso de las experiencias llevadas a cabo en la Plataforma
Solar de Tabernas, donde ha sido ensayado con éxito un sistema solar de
desalación con planta MED.

Actualmente, aunque se ha demostrado la viabilidad técnica de diversos


sistemas de desalación con energías renovables, es necesario seguir
investigando y trabajando para reducir los costes y llegar a ser más
competitivos con los sistemas convencionales de desalación.

1. Atractivo de las energías renovables para la desalación del agua.

Existen diversos factores que hacen de la desalación de agua del mar una
aplicación atractiva para las energías renovables. Por un lado, está el hecho de
que muchas zonas con escasez de agua desalada, poseen un buen potencial de
alguna de dichas energías, especialmente de la Eólica o de la Solar. Así, existen
muchas localizaciones en las que el viento es un factor climatológico frecuente,
como es el caso de un elevado número de islas mediterráneas, a la vez que
existe una apreciable escasez de agua potable, lo que obliga a realizar su
suministro mediante buques cisternas. El coste de este agua suele estar entre
800 y 1000 Ptas/m3.

También existen muchas regiones en las que la escasez de agua potable va


acompañada de un buen nivel de insolación (exposición a la Radiación Solar).
Almería es un claro ejemplo de este tipo de zonas. Además de los factores
medioambientales ya mencionados, existen otros factores que aumentan el
atractivo del uso de las energías renovables para la desalación de agua de mar.
Uno de estos factores es la simultaneidad estacional entre la demanda de agua
potable y la disponibilidad de dichas energías. En numerosas localidades
costeras y centros turísticos, la demanda de agua potable crece
espectacularmente en verano, motivado por el gran aumento que experimenta la
población debido al turismo. Y es precisamente en verano cuando la
disponibilidad de la radiación solar es máxima.

Todos estos factores han motivado que numerosas instituciones y organismos


oficiales hayan desarrollado, o estén desarrollando, proyectos destinados a
mejorar y hacer más competitivos los sistemas de desalación de agua de mar
que funcionan con alguna de aquellas energías renovables que presentan unas
características adecuadas para este tipo de proceso. A continuación se va a
hacer una breve descripción de los diferentes sistemas de desalación mediante
energías renovables que existen en la actualidad.

2. Solar Stills.

Los Solar Stills son unos sistemas de desalación mediante evaporación que
operan con la energía disponible en la radiación solar. Son sistemas
especialmente diseñados para aprovechar de un modo pasivo la energía solar,
haciendo uso del conocido "efecto invernadero". Los elementos básicos que
componen un solar still son dos:

 La piscina o estanque.

 La cubierta.

La piscina o estanque es, como su nombre indica, el lugar donde se encuentra


almacenada el agua que se pretende desalar. Puede aprovecharse una
hondonada o cavidad natural en el terreno, o bien construirse de obra civil al
igual que una piscina o estanque artificial.

La cubierta consta de una superficie transparente (a base de plástico o vidrio)


colocada encima del estanque, de modo que en su interior se consiguen
temperaturas lo suficientemente elevadas como para producir la evaporación de
una determinada cantidad de agua del estanque. Esta temperatura interior
elevada (>60 ºC) se consigue gracias al "Efecto Invernadero" producido por la
cubierta transparente, que consiste en que la mayor parte de la radiación solar
exterior consigue atravesar la superficie de la cubierta, que actúa como una
trampa térmica para la radiación solar. Esta radiación solar que atraviesa la
cubierta transparente, es absorbida en parte por el agua que existe en el
interior, y la otra parte es emitida con una longitud de onda mayor que la de la
radiación incidente. Debido a su mayor longitud de onda, esta radiación es en
su mayoría incapaz de atravesar hacia el exterior la cubierta transparente,
quedando atrapada en el interior del Solar Still, produciendo el consiguiente
aumento de la temperatura ambiente, lo que favorece la evaporación de una
pequeña fracción del agua allí existente.

Este vapor condensa al entrar en contacto con la cara interior de la cubierta,


formando pequeñas gotas de agua destilada que terminan uniéndose entre si y
se deslizan siguiendo la pendiente de la cubierta, para ser finalmente recogidas
y canalizadas por los oportunos conductos colectores que terminan en los
depósitos de almacenamiento de agua destilada.

La ilustración 47 muestra diferentes diseños de un Solar Still, en los que se ha


variado la forma y disposición de la cubierta transparente. Como puede
observarse en esta ilustración, en todos los diseños la pendiente de la cubierta
conduce las gotas del agua condensada a los colectores de agua destilada.

Los Solar Still no se usan para producir grandes cantidades de agua desalada
debido a que estos sistemas presentan una baja producción de destilado por
unidad de superficie del estanque, lo que requiere grandes superficies para
obtener producciones elevadas.

La producción diaria de un Solar Still suele estar comprendida entre 1 y 4 litros


de agua por cada m2 de superficie del estanque. Este tipo de sistema de
desalación tiene otro inconveniente adicional: las inevitables pérdidas de vapor
y de destilado, siendo necesaria una considerable labor de mantenimiento para
que estén completamente operativos. También experimentan un acusado
descenso de productividad con el tiempo debido a diversos factores
(envejecimiento y ensuciamiento de la cubierta, etc.).
Ilustración 47: Diferentes diseños de Solar Still.

Otro de los inconvenientes que posee un Solar Still es el coste relativamente alto
que presentan, sobre todo si se instalan en países industrializados donde el
coste de la mano de obra es alto. El coste de los materiales necesarios es
relativamente bajo, pero requieren bastante mano de obra para el montaje y la
instalación.

A pesar de estos inconvenientes, los Solar Still son atractivos para pequeñas
instalaciones, especialmente en localizaciones remotas con escasos recursos
energéticos y un buen nivel de radiación solar. Este es el motivo por el cual este
tipo de sistemas ha sido y es objeto de estudio en países como Pakistán, India y
Grecia. Todos estos países poseen numerosas instalaciones de este tipo.

Las experiencias prácticas existentes con los Solar Still muestran que el
elemento más frágil y que suele ocasionar la puesta en fuera de servicio de la
instalación, es la cubierta. Este problema se hace tanto más patente cuanto
mayor es la superficie del sistema, ya que cuanto mayor es la superficie de la
cubierta, más propensa es a los agentes meteorológicos (viento, granizo, etc...).
Este es el principal motivo por el que estos sistemas resultan más adecuados
para pequeños sistemas, siendo utilizado en la actualidad para pequeños
núcleos rurales de países mediterráneos y asiáticos.

Los requisitos básicos de un buen Solar Still son que el sistema:

 Sea fácilmente montado en el campo, siendo ligero y pudiéndose manejar


e instalar con facilidad.

 Esté construido con materiales que estén disponibles en/o cerca del lugar
donde se pretende instalar, de modo que los costes de transporte sean
pequeños.

 Tener una vida útil de 10 a 20 años, con una labor de mantenimiento


normal.

 Resistir vientos moderados.

 Poder servir, a la vez, de superficie captadora del agua de lluvia.


 Estar fabricados con materiales que no contaminen el agua de lluvia que
recogen ni el destilado que producen.

Existen diseños avanzados de Solar Still en los que se ha tratado de aumentar


el rendimiento, incorporando para ello un segundo efecto en el interior de la
cubierta.

Este segundo efecto consiste en que el vapor de agua que se desprende de la


superficie del estanque, no condensa sobre la cara interior de la cubierta del
Solar Still, sino que lo hace sobre otra superficie intermedia que sirve como
fondo de un recipiente que contiene también agua salobre. De este modo, el
vapor que se desprende de la superficie del estanque se condensa cediendo su
calor latente de evaporación al agua salobre contenida en el recipiente
intermedio, calentándola.

El resultado obtenido con esta mejora es un Factor de Rendimiento mayor (del


orden de la unidad), pero también se complica la construcción del sistema y se
aumentan las labores de mantenimiento.

3. Colectores desalinizadores compactos (C.D.C.).

A estos colectores solares se les podría definir como pequeños Solar Stills, ya
que su principio de funcionamiento es idéntico. La única diferencia apreciable es
el tamaño, que es menor en el caso de los C.D.C.

La figura 48 muestra un C.D.C. típico, en el que pueden apreciarse los mismos


elementos que hemos descrito para los Solar Still: Cubierta transparente,
depósito para el agua salobre, canales de recogida para el destilado, etc.

Estos sistemas son de pequeño tamaño, lo que permite su instalación en las


azoteas de las viviendas. Esta es su principal ventaja, ya que son sistemas
desaladores al alcance de cualquier persona que desee disponer de una
pequeña cantidad de agua desalada.
Ilustración 48: Ejemplo de Colector Desalador Compacto(C.D.C.) típico.

Existen otros diseños de C.D.C., como los mostrados en las ilustraciones 49 y


50. La ilustración 49 muestra un C.D.C. en el que el recipiente para el agua de
mar ha sido sustituido por una mecha que permanece húmeda gracias a un flujo
continuo de agua que circula, por gravedad, desde la parte superior hasta la
parte inferior del colector.

La ilustración 50 muestra un diseño denominado "tipo escalera", con el que se


aumenta el rendimiento a base de aumentar la energía solar disponible y
disminuir las pérdidas térmicas. Esto se consigue al inclinar la superficie
transparente de modo que el ángulo de incidencia de los rayos solares está
próximo a los 90º, a la vez que se aumenta la superficie libre del agua en el
interior.

El pequeño volumen de aire entre la cubierta transparente y la superficie del


agua disminuye las pérdidas térmicas.
Ilustración 49: C.D.C. con mecha porosa como absorbente.

Ilustración 50: Diseño de un C.D.C. tipo escalera.


La tendencia en el diseño de los C.D.C. es realizar los procesos de evaporación
y condensación en zonas diferentes, de modo que el vapor que se produce no
condense sobre la cubierta transparente a través de la cual penetra la radiación
solar al interior del colector. De este modo se logra aumentar la eficiencia, por un
doble motivo: al evitarse la formación de gotas de condensado sobre la cara
interior de la cubierta transparente, se aumenta su transparencia a la radiación
solar incidente, a la vez que se disminuyen las pérdidas térmicas del sistema.
Una forma de llevar esto a cabo es condensar el vapor en una cámara diferente
de donde se realiza la absorción de la radiación solar.

El colector mostrado en la ilustración 51, es un ejemplo de este tipo de diseño


avanzado, en el que, además de separar físicamente las zonas donde se
producen la evaporación y la condensación, se utiliza un fluido auxiliar como
elemento de transferencia de calor.

Ilustración 51: Ejemplo de un diseño de C.D.C. con condensador separado.


En el colector mostrado en la ilustración 51 se distinguen tres zonas claramente
diferenciadas: "A", "B" y "C". La zona A es el lugar donde se realiza la captación
de la radiación solar, convirtiéndola en energía térmica.

Está compuesta por una cámara estanca con vacío en su interior, por su parte
superior está limitada por la cubierta transparente, mientras que en la superficie
inferior está el absorbente, que consiste en una superficie negra ondulada que
se calienta debido al efecto invernadero.

La zona B está compuesta por un depósito estanco lleno de agua o cualquier


otro líquido de buena conductividad térmica y alto calor específico. Este líquido
solo tiene la misión de transportar, por convección natural, la energía térmica
desde el absorbedor hasta la placa de evaporación, que está situada entre las
zonas B y C.

En el interior de este depósito existe una placa inclinada para favorecer la


recirculación natural del líquido por convección, tal y como muestran las flechas.

La cámara C es el lugar donde se tiene el agua de mar que se desea desalar.


Parte de este agua se evapora como consecuencia del calor que le transmite el
fluido existente en la zona B.

El vapor producido asciende hasta entrar en contacto con la cara interior de la


chimenea de refrigeración, lo que provoca su condensación. Las gotas de
condensado se aglutinan y deslizan por las paredes inclinadas de la chimenea,
cayendo al colector de recogida del destilado. La circulación de aire por la
chimenea puede hacerse tanto de un modo natural como recurriendo al uso de
un pequeño ventilador.

4. sistemas solares de desalinizacion con plantas M.E.D. y M.S.F.

La ilustración 52 muestra el esquema de un sistema solar de desalación que


usa una planta del tipo MED como elemento desalador. En el Documento Marco
sobre Desalación se ha descrito el principio de funcionamiento de las plantas
MED y MSF convencionales, por lo que no se volverá a exponer aquí ese tema.
Las plantas desaladoras MED como las del tipo MSF que funcionan con energía
convencional, consumen energía térmica fundamentalmente. Teniendo presente
este hecho, es lógico pensar que el sistema solar que debe acoplarse a una
planta de este tipo debe ser un sistema capaz de transformar la radiación solar
en la energía térmica que demanda el proceso desalador.

Los tres elementos básicos que componen un sistema solar de desalación del
tipo MED o MSF son (ver ilustración 52):

 Campo de colectores solares.

 Sistema de almacenamiento de energía térmica.

 Planta desaladora MED o MSF propiamente dicha.

Veamos cual es la misión de cada uno de estos tres elementos.

Campo de colectores solares: los colectores solares son los encargados de


transformar la radiación solar en energía térmica. Para ello se hace circular un
fluido por los colectores, de modo que este fluido se calienta a medida que
avanza a través de los mismos, siendo la energía solar transformada en energía
térmica.

Existen diversos tipos de colectores solares que pueden utilizarse para este tipo
de aplicación. Todos ellos deben de ser capaces de calentar el fluido a una
temperatura de por lo menos 90ºC. Aparte de la temperatura, otro factor que
debe ser tenido en consideración a la hora de elegir el tipo de colector más
adecuado, es el tipo de radiación solar que existe en el lugar donde se desea
instalar el sistema de desalación.

En aquellos lugares donde la radiación solar directa es baja, se debe de recurrir


a colectores solares que no sean de concentración, ya que los colectores de
concentración solo pueden aprovechar la radiación solar directa. En cambio, en
aquellas zonas donde la insolación directa anual es del orden de 2 MW - h/m2,
los colectores de concentración son generalmente la solución más efectiva.
Ilustración 52: Esquema de un sistema solar MED típico.

Recordemos que la radiación solar tiene dos componentes: la radiación directa y


la radiación difusa. La radiación directa es aquella fracción de la radiación solar
que llega a la superficie de la tierra sin interaccionar con las partículas que
existen en la atmósfera. Por lo tanto, esta componente de la radiación solar llega
a la tierra con una dirección bien definida, que viene dada por la línea que une
el Sol con el punto en el cual nos encontramos. La radiación difusa corresponde
a aquella fracción de la radiación solar global que ha interaccionado con las
particulas existentes en la atmósfera y ha modificado su trayectoria, llegando a
la superficie terrestre sin una dirección bien definida. Este es el motivo por el
cual la radiación predominante en los días nublados es la radiación difusa.

De entre los colectores sin concentración, los colectores de vacío son los más
comunes. Estos colectores se asemejan a los tradicionales colectores solares
planos utilizados para producir agua caliente sanitaria, con la diferencia de que
en su interior se realiza el vacío a fin de reducir las pérdidas de calor,
permitiendo conseguir temperaturas más elevadas.

Dentro de los colectores de concentración, los más populares son los colectores
Cilindro-parabólicos. A este tipo pertenecen los colectores representados en la
figura 12, constan de una superficie reflectante cilindro-parabólica (de ahí su
nombre) que refleja, a la vez que la concentra, la radiación solar directa que
incide sobre ella. Esta radiación solar reflejada es concentrada sobre el foco
lineal de la parábola, en el cual se instala un tubo absorbedor por cuyo interior
se hace circular al fluido que se pretende calentar. De este modo, la energía
solar es transformada en energía térmica que será utilizada para hacer
funcionar la planta desaladora.

Una vez calentado, el fluido es enviado al Sistema de Almacenamiento, de


donde será enviado finalmente a la planta desaladora, para suministrar la
energía térmica requerida.

Sistema de almacenamiento: una de las limitaciones que posee la energía solar


es su discontinuidad en el tiempo. No hace falta decir que durante la noche no
existe radiación solar, y que la existencia de nubes también limita
considerablemente la disponibilidad de la radiación solar. La única solución
para este problema es disponer de un sistema de almacenamiento que nos
permita guardar la energía térmica sobrante durante las horas de sol, para
usarla en aquellos momentos en los que la radiación solar no esté disponible.
Esta es la misión del sistema de almacenamiento.

La forma más sencilla de sistema de almacenamiento es la de un depósito en


cuyo interior se va almacenando el fluido caliente. Ni que decir tiene que el
depósito está convenientemente calorifugado para disminuir al máximo las
pérdidas térmicas. Otro sistema de almacenamiento es el denominado
"Almacenamiento Dual", que consiste en un depósito relleno de un determinado
material que actúa como medio de almacenamiento, existiendo una pequeña
cantidad de fluido térmico que se usa exclusivamente para transportar la
energía térmica desde el campo de colectores hasta el sistema de
almacenamiento. En este caso, el medio de almacenamiento es el material que
se encuentra en el interior del depósito (placas de hierro, de cerámica, etc..),
mientras que el fluido que circula por los colectores actúa solo como medio
caloportador.

Una ventaja adicional a la propiamente dicha del almacenamiento, es que la


existencia de un sistema de almacenamiento facilita el control y la regulación
del sistema solar, puesto que actúa como un amortiguador térmico que aísla la
planta desaladora de las posibles perturbaciones que pudieran ocurrir en la
temperatura de salida del fluido que circula por los colectores debido al paso de
nubes o a cualquier otro efecto transitorio.

La Planta Desaladora: es el elemento desalador propiamente dicho. Puede ser


del tipo MED o MSF, la única diferencia que esto conlleva es que las plantas
MSF necesitan trabajar con temperaturas de por lo menos 110-120ºc, y esto
hace que en pocas ocasiones se puedan utilizar colectores solares sin
concentración, cuya temperatura máxima de trabajo está en torno a los 110ºc.
El funcionamiento de este tipo de plantas ya ha sido descrito en el capitulo 3 de
este documento.

Como ejemplo de un sistema solar MED de desalación, tenemos el instalado


actualmente en la Plataforma Solar de Almería. En este sistema se ha integrado
un campo de colectores solares cilindro-parabólicos y una planta MED de 14
etapas, habiéndose alcanzado un FR de 10.5. El sistema de almacenamiento
utilizado consiste en un tanque vertical de 114 m3, lleno de aceite térmico del
tipo Santotherm-55, que actúa simultáneamente como medio caloportador y
medio de almacenamiento de la energía térmica suministrada por los colectores
solares.

5. Plantas desalinizadoras fotovoltaicas y eólicas.

Los sistemas fotovoltáicos transforman la radiación solar en energía eléctrica,


mientras que los sistemas eólicos transforman la energía cinética del viento en
energía eléctrica. Puesto que ambos sistemas producen energía eléctrica,
cualquier proceso de desalación que consuma principalmente este tipo de
energía podrá utilizarse para desalar el agua mediante el uso de alguna de
estas energías renovables.

De acuerdo con las características de los diferentes procesos de desalación


descritos en el capítulo 3 de este documento, tanto las plantas de Osmosis
Inversa como las de Electrodialisis son adecuadas para ser acopladas a
sistemas fotovoltáicos o eólicos. Dependiendo de cual sea el factor meteorológico
predominante: el sol o el viento, se instalará un tipo u otro de sistema. Los
elementos principales que componen cualquiera de estos sistemas son (ver
ilustración 53):

 Sistema de generación eléctrica.

 Sistema de almacenamiento de energía eléctrica.

 Planta desaladora

Veamos una descripción básica de cada uno de estos elementos.

El sistema de generación eléctrica: Puede estar constituido por un conjunto


de placas fotovoltaicas o por un aerogenerador. Las placas fotovoltaicas
transforman la energía de los fotones de la radiación solar en energía eléctrica,
que posteriormente es almacenada en acumuladores eléctricos similares a los
utilizados en automoción.

Ilustración 53: Sistema Solar y Eólico mediante Osmosis Inversa.

Los aerogeneradores: Son generadores eléctricos que transforman la energía


mecánica del viento en energía eléctrica. La fuerza del viento hace girar unas
palas que van acopladas al eje del generador, produciendo energía eléctrica que
también puede ser almacenada en acumuladores eléctricos.
Como se ha mencionado anteriormente, el sistema de almacenamiento de
energía eléctrica utilizado en estos sistemas es a base de acumuladores
similares a los utilizados en aplicaciones convencionales, aunque con algunas
características especiales para lograr una mayor fiabilidad y durabilidad.

La planta desaladora: De este tipo de sistemas es idéntica a las plantas de


Osmosis Inversa convencionales. En estos sistemas de desalación existen una
serie de subsistemas auxiliares eléctricos, como son:

El inversor: Sirve para transformar la corriente continua que proporcionan las


baterías del sistema de almacenamiento, en la corriente alterna que requieren
las motobombas y los elementos eléctricos que componen la planta desaladora.

El rectificador: Sirve para transformar la corriente alterna dada por el


aerogenerador en corriente continua, y de este modo poder almacenarla en los
acumuladores. Las plantas que funcionan con placas fotovoltaicas no necesitan
rectificadores, ya que las placas solares proporcionan directamente energía
eléctrica continua.

6. Análisis económico

La aplicabilidad y viabilidad de cualquier sistema que funcione con energías


renovables depende en gran medida de su competitividad comercial. Por tanto,
un análisis económico del sistema es necesario a fin de realizar una
comparación de costes con sistemas convencionales equivalentes, determinando
de este modo la viabilidad del sistema haciendo uso de energías renovables.

Puesto que el conocimiento de las suposiciones y premisas de partida que se


han considerado para un análisis de este tipo es muy importante para poder
realizar una comparación significativa con otras tecnologías y sistemas, el
procedimiento de cálculo que se ha seguido debe ser explicado antes de analizar
los resultados.

Un sistema de desalación MED con colectores cilindro-parabólicos está


compuesto por cuatro elementos o subsistemas: el campo de colectores solares,
el sistema de almacenamiento térmico, el sistema auxiliar, y la planta MED.
Los tres primeros elementos suministran la energía térmica que demanda el
proceso, mientras que el cuarto usa esta energía para desalar el agua. El coste
de producción por metro cúbico de agua producida por el sistema depende de
los costes individuales asociados a cada uno de estos cuatro subsistemas.

En el análisis que aquí se realiza, el coste de producción equivalente de un


metro cúbico de agua suministrada por el sistema ha sido calculado aplicando
el método del Valor Actual Neto, convirtiéndose, de este modo, todos los gastos
anuales efectuados durante la vida del sistema en una cantidad equivalente en
el primer año de vida del sistema.

Puesto que los resultados de cualquier análisis económico dependen


fuertemente de los datos de partida tomados, estos deben ser claramente
explicados si se desea realizar una comparación significativa con otros procesos
y/o tecnologías. Es usual encontrar grandes diferencias cuando se comparan
los datos de costes dados por diferentes fuentes de información. Estas
diferencias se deben a la no existencia de un procedimiento común de análisis.

Los datos de partida que han sido considerados en el análisis cuyos resultados
se exponen aqui han sido los siguientes: Interés anual del dinero (10%), Precio
de los colectores solares (25000 ptas/m2, , Precio del aceite térmico (138
ptas/kg), Fracción solar (55%), Vida útil del sistema: (15 años), Subvención del
sistema solar (0%), COP de la bomba de calor (2), FR de la planta MED (7),
Precio del combustible convencional (3 ptas/kWht, Precio de la electricidad (13,5
ptas/kWhe),, Coste de oportunidad del dinero (8%), y Capital inicialmente
disponible (0%).

Se ha realizado una comparación de una planta MED solar frente a otras


alternativas, como son: las plantas convencionales de Osmosis Inversa, plantas
fotovoltaicas de Osmosis Inversa y sistemas convencionales MED mejorados con
una bomba de calor. El gráfico 6 da los resultados de esta comparación para
cuatro tamaños de Planta.
Gráfico 6: Análisis de opciones y costes.

De acuerdo al gráfico 6, los sistemas convencionales de Osmosis Inversa son la


alternativa más barata en cualquier caso. No obstante, las plantas MED
presentan costes muy similares. La diferencia entre sistemas solares y sistemas
MED convencionales es mas pequeña para plantas grandes, debido
fundamentalmente a la reducción de costes que conlleva una producción masiva
de colectores solares. En cualquier caso, la pequeña diferencia que existe entre
sistemas solares MED mejorados y sistemas convencionales de osmosis
inversa, puede soslayarse fácilmente si se tiene en cuenta las ventajas
medioambientales de la energía solar.

La gráfico 6 muestra cuales son las previsiones en cuanto al coste total del m3
de agua desalada producida por plantas MED solares. Se aprecia en el gráfico
que el coste de estos sistemas es aún algo superior al de las plantas
convencionales de ósmosis inversa que funcionan con electricidad, pero hemos
de tener presente que en esta comparación no se ha valorado económicamente
las ventajas medioambientales de las energías renovables, y en concreto de la
solar: son energías limpias que no degradan el medio ambiente.
Otro factor que no ha sido tenido en cuenta, porque es muy difícil cuantificarlo
con exactitud, ha sido el requerimiento de mano de obra cualificada demandada
por las plantas de Osmosis Inversa. Cualquier error cometido durante la
operación del sistema puede originar la destrucción de las membranas de
osmosis inversa, lo que supone un extra-coste del orden del 15-20% del coste
total del sistema. En cambio, las plantas MED son fácilmente operables y no
requieren mano de obra cualificada alguna, por lo que resultan más apropiadas
para ser implementadas en países en vías de desarrollo. El uso de las energías
renovables se hará más rentable conforme se vaya tomando conciencia a nivel
mundial del impacto medioambiental tan negativo que producen las energías
convencionales (lluvia ácida, polución, etc.).

3.1.11.3. Secadores solares.

Muchos productos agrícolas requieren un secado post-cosecha para su


adecuada conservación hasta que llegan a los centros de consumo. Aún en el
caso de los productos que se comercializan en forma fresca, el secado ofrece
una alternativa al agricultor cuando existen problemas de transporte o se
producen bajas de precio por sobreproducción.

El secado al aire libre, donde los productos se exponen directamente al sol


colocándolos sobre el suelo, es uno de los usos más antiguos de la energía solar
y es aún uno de los procesos agrícolas más utilizado en nuestro país y en
muchos países del mundo. Este procedimiento es de muy bajo costo pero puede
producir fuertes mermas ocasionadas por las lluvias durante el proceso de
secado y el ataque de insectos y animales. Por otro lado, la calidad del producto
se ve afectada por la contaminación de polvos e insectos.

En las regiones industrializadas el bajo costo del combustible permitió hace


varias décadas el desarrollo de procesos de secado artificial en gran escala
basados en el uso de combustibles. En los últimos años, la escasez y mayores
precios de los combustibles ha despertado un nuevo interés en el secado
basado en el uso de la energía solar, tratando de desarrollar diversas técnicas
que permiten solucionar los problemas mencionados en relación al secado al
aire libre.
Los productos pueden secarse usando la radiación solar directa o indirecta. El
método más simple de secado solar consiste en colocar el producto a secar
directamente sobre un superficie negra plana; el sol y el viento secarán la
cosecha. Las nueces se secan de forma efectiva usando este método.

Ilustración 54: El proceso de secado.

Secar significa remover cantidades de agua relativamente pequeñas de cierto


material. El término se emplea también al extraer líquidos orgánicos de
materiales sólidos. El secado es un proceso en el que se intercambian calor y
masa. Implica la transferencia de un líquido procedente de un sólido húmedo a
una fase gaseosa no saturada. Incluye una operación energética elemental y
representa una de las acciones térmicas básicas en la industria de procesos y
agro-alimentaria.

El secado o deshidratación de alimentos se usa como técnica de preservación


pues los microorganismos que provocan la descomposición de los alimentos no
pueden crecer y desarrollarse en ausencia de agua.

Una de las maneras mas simples para lograr el secado (de alimentos o
cualquier material) es exponer el material húmedo a una corriente de aire con
determinadas condiciones de temperatura, humedad y velocidad. Entre mas
seco y mas caliente esté el aire, mayor será la velocidad de secado. El calor se
añade por contacto directo del producto a secar con aire caliente a presión
atmosférica y el vapor de agua formado se elimina por medio del mismo aire
Existen otros procesos de secado más complicados como el secado al vacío o por
congelación. En el secado al vacío la evaporación del agua se verifica con mayor
rapidez y el calor se añade indirectamente por contacto con una pared metálica
o por radiación; en el secado por congelación el agua se sublima, pasando
directamente del material congelado al aire.

Características de un secador solar.

Forma de calentamiento solar.

Los dos elementos básicos de un secador solar son: el colector, donde la


radiación calienta el aire y la cámara de secado, donde el producto es
deshidratado por el aire que pasa. Estos elementos pueden diseñarse de
diferentes formas para integrarse a diferentes equipos de secado solar:

Ilustración 55: Secador solar y sus partes.

Secador solar indirecto: Los dos elementos están separados. El aire es


calentado en el colector y la radiación no incide sobre el producto colocado en la
cámara de secado. La cámara de secado no permite la entrada de la radiación
solar. Este secador es esencialmente un secador convectivo convencional en que
el sol actúa de fuente energética.

Secador solar directo: Los dos elementos pueden juntarse, en cuyo caso la
cámara que contiene el producto también cumple la función de colector
recibiendo la radiación solar.

Secador solar mixto: Finalmente puede darse el caso en que la colección de


radiación se realice tanto en un colector solar previo a la cámara como en la
misma cámara.

El Secador solar indirecto presenta varias ventajas. En primer lugar el control


del proceso es más simple (sobre todo en el caso de secadores con circulación
forzada de aire). Es fácil de integrar una fuente auxiliar de energía para
construir un sistema híbrido. El tener una cámara de secado separada de los
colectores facilita la manipulación del producto y las labores de carga y
descarga.

Dado que la cámara no permite la entrada de la radiación solar, este sistema


permite secar en forma conveniente productos que se puedan dañar o perder
calidad de aspecto por una exposición directa al sol. Para productos a granel
(principalmente granos en silos) si se contempla el secado solar, el sistema a
emplear es el de un secador indirecto. Una desventaja de este tipo de secadores
es el hecho de que al separar la función colección de energía solar, el tamaño
del equipo y sus costos aumentan. Una segunda desventaja es que para
evaporar la misma cantidad de agua se necesita mover más kilogramos de aire
a mayor temperatura que en el caso de los secadores directos o mixtos.

En los secadores solares directos la radiación solar es absorbida por el propio


producto, resultando más efectivo el aprovechamiento de la energía para
producir la evaporación del agua. Esto se debe a que la presión de vapor en la
superficie del producto crece por la absorción de radiación solar. Por lo tanto el
gradiente de presiones de vapor entre producto y aire se hace mayor y se
acelera el secado.
La combinación de colector y cámara en una sola unidad puede ser más
económica en muchos casos, especialmente en los secadores de menor tamaño.
Este tipo de secadores es casi siempre con circulación de aire por convección
natural. Esto hace que a veces el control del proceso sea poco confiable. Para
algunos productos la acción de la radiación solar puede destruir algún
compuesto orgánico que lo compone y que tiene interés comercial.

Construcción y tipos de secadores.

Un método sencillo para la construcción de un secador directo es a partir de una


malla metálica enmarcada que al colocarse sobre bloques de madera u
hormigón permite la circulación de aire por debajo del producto. Por encima del
producto se puede colocar una cubierta de tela ligera (de tejido de redecilla por
ejemplo) con objeto de protegerlo de insectos y pájaros.

Ilustración 56: Construcción sencilla de un secador solar directo.

Un modelo sencillo de secador solar puede construirse a partir de un marco de


madera cubierto con esteras de malla ancha. La siguiente ilustración representa
el secado solar directo de rodajas de tomate fresco sobre esteras de paja. El aire
puede pasar por encima y por debajo del producto, acelerando el secado y
reduciendo pérdidas debidas a sobrecalentamiento.

Ilustración 57: Secador solar directo de esteras para rodajes de tomate.


Fuente: Kitinoja, L 1992. Consultancy for Africare / USAID on food processing in the
Ouadhai, Chad, Central Africa. Extension Systems International, 73 Antelope Street,
Woodland, California 95695.
Para aumentar la eficiencia del secado se deben usar algunas estructuras
capturen la radiación solar. Varios tipos de secadores solares se han
desarrollado y se muestran a continuación.

Tipo de Esquema del


Descripción
Secador Modelo Básico
Cabina La cámara de secado es de vidrio y no usa un
(Gabinete) colector solar por separado
directa

Cabina Se usa un colector solar que esta separado de la


(Gabinete) cámara de secado y que no tiene superficies
indirecta transparentes
Modelo La cámara de secado esta hecha de vidrio parcial o
combinado totalmente, y usa un colector solar por separado

Túnel Normalmente se usa un armazón metálico con 1 ó 2


capas de plástico vidriado. Generalmente se trata
de un secador directo, pero puede ser indirecto si el
plástico de la capa más interna es negro
Túnel bajo Secador directo semejante al anterior pero se
construye más cercano al suelo y normalmente solo
contiene una sola capa de producto
Tienda Secador solar con un marco recto en lugar de
curvado

Arcón (bin) Cualquier secador pero nominalmente indirecto, con


flujo de aire forzado por convección que puede secar
capas profundas (normalmente 300 mm ó más) de
producto.
Tabla 8: Tipos de secadores solares y sus principales características.
Ö Indica superficie vidriada
Fuente: Fuller, R.J 1993 Solar Drying of Horticultural Produce: Present Practice and
Future Prospects. Postharvest News and Information 4 (5): 131N-126N.

Existen modelos más complejos de secadores solares que los anteriormente


descritos. Se construyen con ventanas de vidrio o plástico transparente que
cubren el producto proporcionando protección contra insectos a la vez que
captan más calor solar.
Ilustración 58: Secador solar directo de tipo avanzado.

Los secadores indirectos se construyen de modo que la radiación solar es


recogida por un dispositivo. Este colector solar consiste en una caja poco
profunda con interiores pintados de negro y un panel de vidrio en la parte
superior. El aire caliente así recogido asciende a través de un recipiente que
contiene de cuatro a seis bandejas apiladas en las que se carga el producto a
secar.

Ilustración 59: Secador solar indirecto de tipo avanzado.


Fuente: Yaciuk, G. 1982. Food Drying: Proceedings of a Workshop held at Edmonton,
Alberta, 6-9 July 1981. Ottawa, Ontario: IDRC 104 pp.

El secador solar para las hojuelas de yuca (ilustrado más adelante) consta de
un colector solar. un ventilador y una cámara de secado. El colector solar se
construye sobre una base de hormigón en la que se coloca una capa de piedras
finas y dos capas de bloques de hormigón; todo cubierto con polietileno.

El aire calentado dentro del colector se fuerza entonces a través del piso
horadado de la cámara de secado. Las paredas de la parte superior de la
cámara, por debajo del techo colgante, son de tela metálica para facilitar el
movimiento del aire a través del producto.

El secador solar

Ilustración 60: Secador solar para hojuelas de yuca.


Fuente: Best, R., Alonso, L and Velez, C. 1983 The development of a through circulation
polar heated air dryer for cassava chips. 6th Symposium. International Society for
Tropical Root Crops (Lima, Peru, Feb. 21-26, 1983).

Deshidratadores de aire forzado.

Las nueces pueden secarse rápidamente, en caso de grandes cantidades.


usando un deshidratador que combina un flujo constante de aire con una fuente
externa de calor. La base de la cámara en la que se coloca el producto a secar
se cubre con una lámina de metal horadada o listones de madera. Entre el
horno y la cámara existe un ventilador que impulsa el aire caliente a través del
producto.
Ilustración 61: Deshidratador de aire forzado.
Fuente: FAO. 1985. Prevention of Post-Harvest Food Losses: A Training. Manual. Rome:
UNFAO. 120 pp.

Deshidratadores de combustión.

El deshidratador para grandes cantidades cayo esquema se representa a


continuación está construido de madera: consta de un ventilador axial y
funciona por combustión de queroseno o diesel Una gran variedad de
deshidratadores de este tipo se fabrican en todo el mundo.

Ilustración 62: Deshidratador de combustión.


Fuente: Clarke, B. 1987. Post-Harvest Crop Processing Some Tools for Agriculture.
London, UK: Intermediate Technology Publications.

Para secar pequeños volúmenes de nueces, normalmente se usan dos tipos de


deshidratadores. Un vagón (furgón, carro) con piso horadado que se puede
transportar desde el campo conectándose posteriormente al quemador portátil
para el secado del lote. El segundo tipo es un deshidratador estacionario,
conocido como deshidratador de "arcones múltiple''; esta diseñado para mover
aire caliente a lo largo de una cámara situada debajo de una plataforma fija: los
arcones individuales de nueces se colocan sobre la plataforma y se secan con el
aire caliente que sube por el piso horadado.

Ilustración 63: Deshidratador tipo Vagón.

Ilustración 64: Deshidratador de Arcones Múltiples.


Fuente: Kader, A.A. and Thompson, J.F. 1992. In: Kader, A.A. (Ed). Postharvest
Technology of Horticultural Crops. University of California, Division of Agriculture and
Natural Resources, Publication 3311.

3.2. Energía solar térmica pasiva.

La energía solar térmica pasiva también conocida como arquitectura solar


pasiva o bioclimática es aquella que trata de adaptar el edificio a las
condiciones climáticas particulares del lugar, logrando mantener las mejores
condiciones de confort en el interior del mismo, con el menor apoyo posible de
fuentes de energía auxiliar.
La arquitectura bioclimática no es algo nuevo, sino que gran parte de la
arquitectura tradicional funcionaba según los principios bioclimáticos, cuando
las posibilidades de climatización artificial eran escasas y caras.

Ilustración 65: Ejemplo de aplicación de los principios de la arquitectura bioclimática


en un hogar.

Es importante para un aprovechamiento máximo de las fuentes de energía


naturales que haya un planeamiento urbanístico total en el cual se estudien
aspectos tales como la situación y distribución de los edificios, las distancias
entre ellos y las alturas de construcción para evitar sombras en invierno, las
zonas de arbolado necesarias para el aprovechamiento de la radiación solar y
la protección del viento, la temperatura, velocidad del viento y la humedad del
clima.

Esta planificación debe de tener en cuenta así mismo los desplazamientos


diarios de las personas, en los distintos medios de transporte, para facilitarlos.

El confort térmico es una sensación que varía de unas personas a otras aunque
depende de la temperatura seca, de la humedad, de la velocidad del viento, de
la temperatura superficial de los cerramientos y del metabolismo y la vestimenta
de las personas. Por tanto en cada punto de la geografía existen casos
particulares distintos dependiendo de multitud de factores naturales.

En invierno es interesante aprovechar la radiación solar mediante sistemas


activos y pasivos, protegerse de las bajas temperaturas exteriores mediante
adecuados materiales aislantes y paliar el efecto del viento predominante. En
verano el efecto es contrario, hay que protegerse contra la radiación solar
mediante zonas de sombras próximas a los edificios, y de las altas
temperaturas exteriores mediante aislamientos adecuados y aprovechar la
ventilación natural.

3.2.1. Economía.

La casa bioclimática no necesita de la compra y/o instalación de extraños y


costosos sistemas, sino que juega con los elementos arquitectónicos de siempre
para incrementar el rendimiento energético y conseguir confort de forma natural.
Por ello, el diseño bioclimático supone un conjunto de restricciones, pero siguen
existiendo grados de libertad para el diseño según el gusto de cada cual.

3.2.2. Principios de funcionamiento.

Las necesidades de calefacción de un edificio se calculan mediante la diferencia


entre las pérdidas de calor del mismo y las ganancias. Las primeras se
producen por los cerramientos que lo separan del exterior y por la necesidad de
renovación de aire. Las segundas son debidas a la radiación solar incidente
sobre el edificio y las ganancias energéticas provenientes de electrodomésticos,
iluminación, metabolismo humano,

Ilustración 34: La casa bioclimática.

La distribución de los edificios deben ser tales que los espacios de residencia
estén orientados al sur, dejando para la orientación norte los espacios
reservados a cocinas, baños, escaleras, talleres, despensas, etc.
3.2.3. Ventajas.

Las ventajas obtenidas en la aplicación de las técnicas de arquitectura


bioclimática reducen la necesidad de calefacción y de refrigeración en los
edificios a una tercera parte de las necesidades de un edificio tradicional.

3.2.4. Construcción.

No todos los materiales utilizados en la construcción tienen las mismas


repercusiones medioambientales ni el mismo coste energético. Mediante el
Análisis del Ciclo de Vida de los mismos se pueden realizar comparativas entre
los materiales para saber cuál más o menos solidario con el medio ambiente. La
elección de los materiales adecuados también entra a formar parte de la
Arquitectura Bioclimática. Es recomendable la utilización de madera autóctona y
sin tratamientos artificiales, la utilización de vidrio doble (salvo en invernaderos)
y de protecciones solares, la restricción de la superficie pavimentada
favoreciendo la utilización de pavimentos verdes, evitar el empleo de
poliuretano, no utilizar PVC sin reciclar, no usar plomo en la fontanería.

Ilustración 66: Casa bioclimática y los materiales que la componen.

Los elementos básicos utilizados por la arquitectura solar pasiva son:

 Acristalamientos. Captan la energía solar reteniendo el calor por


efecto invernadero.
 Masa térmica. Está constituida por elementos destinados a
almacenar energía.

 Elementos de protección. Aislamientos, persianas, etc.

 Reflectores. Producen incrementos de radiación en invierno y


pueden actuar como elementos de protección en verano.

Combinando estos elementos se obtienen los diversos sistemas de utilización:

a) Sistemas de ganancia directa.

Estos sistemas convenientemente orientados permiten que la radiación solar


penetre directamente en el espacio a calentar. El sistema consiste en un hueco
con acristalamiento y debe ir acompañado en el interior con materiales capaces
de almacenar energía. Estos suelen ser mortero (ladrillo, hormigón...) o agua y
pueden ir situados en el suelo, los muros o el techo.

Ilustración 67: Sistema de ganancia directa de calor.

Ilustración 68: Instalación pasiva con sistema de ganancia directa. Estos son sistemas
de gran simplicidad y bajo coste pero difíciles de controlar en su funcionamiento.
b) Sistemas de ganancia indirecta.

Estos sistemas son los muros y techos de almacenamiento en función de la


situación de la masa térmica. Se denominan aporte indirecto ya que la radiación
incide en primer lugar en la masa térmica situada entre el sol y el espacio
habitable. Con estos elementos se pueden conseguir temperaturas más
elevadas que con los anteriores, llegando hasta los 70ºC frente a los 27ºC de los
elementos de ganancia directa. Es importante tener en cuenta estas altas
temperaturas a la hora de diseñar la estructura. Al alcanzar temperaturas tan
elevadas se convierten en buenos almacenadores de energía aunque la
reacción de los edificios es lenta por lo que son adecuados para ocupaciones en
horario de tarde-noche preferentemente y atendiendo a esta ocupación se
dimensionan los muros correctamente. Normalmente el retardo térmico oscila
entre 6 y 8 horas. Necesitan entre un 50% y un 90% más de superficie
captadora que los elementos de ganancia directa y de un alero protector en las
fachadas para evitar sobrecalentamientos en periodos estivales. Afectan al
diseño general del edificio por lo que no son recomendables para construcciones
prediseñadas. Los elementos más representativos son:

Muros térmicos con precalentamiento de aire: se trata de un muro en


contacto con el espacio a calentar que por el lado exterior tiene un
acristalamiento con una cámara de aire entre ambos. En la parte inferior del
acristalamiento se practican unos orificios y en la parte superior del muro otros
de manera que pueda circular el aire exterior previamente calentado en su paso
por la cámara de aire ya que entre el vidrio y el muro se produce el efecto
invernadero. Para una mayor eficiencia es conveniente que el muro tenga un
color oscuro ya que como hemos dicho tienen una mayor capacidad de
captación. Además del aire caliente también hay ganancia de calor por la
conducción a través del muro. Los muros térmicos se suelen construir de un
espesor entre 20 y 25 cm. El espacio entre el muro y el cristal oscila entre 5 a 15
cm. En cuanto al tamaño de las aberturas, la relación entre el área total de las
mismas y el área del muro es de 0.01.

Muros Trombé: son similares a los muros térmicos con precalentamiento de


aire pero en este caso en el acristalamiento exterior no se practican orificios,
sino que se hacen en el muro tanto en la parte superior como en la parte inferior.
De esta manera el aire del interior del habitáculo se calienta al recircular por la
cámara de aire existente. Por la noche es necesario cerrar los orificios para que
no ocurra el efecto contrario al deseado.

Ilustración 69: Sistema de ganancia directa mediante el uso de muros Trombé.

Muros Másicos: es como un muro Trombé al que no se le han practicado ningún


tipo de orificios por lo que las ganancias de calor se producen por conducción a
través del muro.

Colectores y Lechos de Grava: Los colectores de aire hacen circular por el


interior de la dependencia un flujo de aire que previamente ha sido calentado en
el colector mediante un acristalamiento externo que crea el efecto invernadero en
su interior. Los lechos de grava son sistemas de almacenamiento de energía que
captan calor gracias a la circulación de aire caliente. Los techos de
almacenamiento consisten en una instalación de recipientes en contacto con el
techo, que debe tener una conductividad térmica elevada.

Ilustración 70: Techos de almacenamiento. Durante el invierno el sistema captador es


expuesto a la radiación solar durante el día y aislado durante la noche. En verano, el
funcionamiento se invierte; el aislamiento cubre el sistema captador durante el día y es
retirado durante la noche para permitir el enfriamiento del agua.
Ilustración 71: Casa bioclimática donde se ha utilizado ganancia indirecta de calor
mediante el uso de colectores solares en el techo.

c) Sistemas de ganancia mixta.

Estos sistemas son una combinación de los de ganancia directa e indirecta y


pueden estar formados por un invernadero acristalado convenientemente y
orientado al sur o al norte (dependiendo del hemisferio en que este ubicado) y
por una pared con gran masa térmica entre el invernadero y la vivienda. Por
efecto de la radiación, la temperatura interna del invernadero aumenta y se
produce transferencia de calor a la habitación adosada.

Ilustración 72: Esquema de una instalación pasiva con sistema de ganancia mixta.
Ilustración 73: Instalación de un sistema pasivo con ganancia mixta.

El cuanto al dimensionamiento, la relación área acristalamiento/área de suelo


suele estar entre 0.1 y 0.5. Si la orientación es directamente hacia el norte o sur
(que es la adecuada) la relación área del suelo/área acristalada oscila entre 0.6
a 1.6. Por otro lado la temperatura media en el invernadero de noche está entre
5º y 16ºC y 30ºC de día en invierno, llegando a estar entre 15º y 25ºC de noche
y más de 35ºC de día en verano. En el caso de que no hubiera abertura en el
acristalamiento para la circulación de aire, esta temperatura podría sobrepasar
los 50ºC por el día en verano fácilmente.

d) Sistemas de ganancia aislada.

Estos sistemas utilizan una superficie de absorción no integrada propiamente


en la vivienda para captar la radiación y conducirla con convección natural por
aire o agua hasta el interior de la vivienda.

Existen algunos conceptos básicos que hay que tener en cuenta en el momento
de diseñar la vivienda:

 Los elementos de protección (persianas y aleros) sirven para evitar la


radiación directa en la vivienda. Hacen posible que no se produzcan
sobrecalentamientos en verano, basándose su funcionamiento en las
distintas alturas del sol respecto al horizonte.

 La forma influye en la carga térmica del edificio. Para la misma superficie


edificada y volumen, la superficie expuesta será menor en la medida en
que se aproximen las tres dimensiones del prisma al que se puede
asimilar la vivienda.
 La orientación óptima de un edificio no depende solamente del
soleamiento, sino también de la dirección de los vientos dominantes ya
que contribuyen a aumentar las pérdidas de calor en invierno y favorecen
la ventilación en verano.

Ilustración 74: Instalación solar pasiva con sistema de ganancia aislada.