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UNIVERSIDAD DE LA REPÚBLICA,

FACULTAD DE MEDICINA,
ESCUELA UNIVERSITARIA DE TECNOLOGÍA MÉDICA,
TECNICATURA EN RADIOTERAPIA

Junio de 2016
Montevideo, Uruguay
AUTORES:
Stefanie Rodríguez
Sally Moreles
Victoria Ferreira
TUTOR: William Denis

Curvas de Isodosis. Curso práctico de Radioterapia.


TECNICATURA EN RADIOTERAPIA
ESCUELA UNIVERSITARIA DE TECNOLOGÍA MÉDICA
UNIVERSIDAD DE LA REPÚBLICA
FACULTAD DE MEDICINA
Montevideo, 2016.

1
Contenido

I. Introducción………...……………………………………………………..3
II. Justificación………………………………………………………………..3
III. Objetivos……………………………………………………………………3
IV. ¿Qué son las curvas de isodosis cómo se obtienen?.....................4
V. Factores que modifican las curvas………………………………....…6
1. Contorno del paciente…………………………………………………..6
2. Estructuras de diferentes densidades…………………………….…..7
3. Utilización de filtros en cuña …………..……………………...……….8
4.. Utilización de Bolus…………………..……………………..………….9
5. Energía del equipo…………………………………………..…………10
6. Tamaño de campo….………………………………………….…….….10
7. Distancia fuente- superficie……………………………………………11
8. Bloqueos…………………………………………………………….…..12
VI. Naturaleza del haz de electrones……............................…………….13
1. Dosis en piel y profundidad del máximo……………………………...14
2. Curvas de Isodosis……………………………………………………...15
VII. Metodología………………………………………………………………..16
VIII. Presentación de resultados…………...………………………………..18
IX. Conclusión…………………………………………………………………22
X. Bibliografía…………………………………………………………………23
XI. Anexo ………………………………………………………………………24

2
CURVAS DE ISODOSIS

I. Introducción
En el presente texto se hace un breve repaso sobre el concepto de curva de isodosis.
Se definen los factores que modifican al haz de radiación, y de qué manera estos,
interfieren sobre el mismo.
Finalmente, se presentan láminas representando diferentes técnicas de tratamiento
utilizadas en Radioterapia, donde el lector, teniendo en cuenta conocimientos teórios
previamente planteados, podrá entender cómo se distribuye la dosis de acuerdo a
diferentes situaciones.

II. Justificación
Los motivos que nos llevaron a realizar este informe, se centra en recopilar los
conocimientos teóricos y prácticos vinculados a las diversas técnicas de tratamiento en
radioterapia, que de otra manera se encontrarían diseminados en distintas obras.
De esta manera se logra brindar al estudiante, un material de estudio que le permitirá
entender cómo se comportan los haces de radiaciones ionizantes dentro del cuerpo, y las
razones por las cuales se opta por diferentes técnicas para cada tratamiento.

III. Objetivos:
General: Recopilar información sobre conceptos teóricos de física aplicados a
Radioterapia.
Específico: Registrar gráficamente la utilización de dicha información, para desarrollar
diversas técnicas en casos prácticos.

3
IV. ¿Qué son las curvas de Isodosis,y cómo se
obtienen?

Se define curvas de isodosis como líneas que unen puntos que tienen igual dosis sobre
una sección de un medio irradiado. Habitualmente se representan en un plano
perpendicular al eje central del haz, que comprende no solo en el eje, sino que también
en puntos fuera de éste, lo que determina el perfil de dosis.

Fig. 1

Generalmente los perfiles o curvas de isodosis son determinados por las mediciones de
un detector, que se encuentra colocado en un posicionador. Éste, permite el
desplazamiento del detector al menos dos direcciones (vertical, horizontal). El
posicionador se encuentra fijo a las paredes de un recipiente de acrílico que contiene un
volumen de agua en el orden de 50x50 cm3. El detector utilizado debe tener bajo nivel de
ruido y ser pequeño, por lo general se utilizan cámaras de ionización.

La medida de las curvas de isodosis es responsabilidad del físico de la instalación. Estas


son hechas normalmente con técnica SSD. El fantoma es nivelado y alineado con el
gantry y la superficie del agua en el isocentro del equipo de tratamiento.
El detector inicia un proceso de exploración vertical y horizontal, la cantidad de datos
4
obtenidos depende de la forma en la que van hacer procesado de forma manual o, si
serán utilizados en un sistema de planificación.
1
“Un conjunto de curvas de isodosis se denomina distribución de dosis’’ , donde el valor
asignado a cada curva suele ser un porcentaje con respecto al valor de referencia
(normalización).

Las curvas de isodosis cumplen un rol fundamental a la hora de planificar los


tratamientos de radioterapia. Los sistemas de planificación combinan la información
anatómica detallada brindada por la TAC de planificación o marcado, con el cálculo de la
dosis en miles de puntos del paciente. Estos mapas permiten al médico radioterapeuta
determinar cuál es la dosis que recibe el volumen blanco, donde están situadas las zonas
sub e hiperdosadas, que dosis reciben los órganos críticos.
De esta manera, se logra optimizar el tratamiento.

1
R. Vélez Graciela. Introducción a la Física de la Radioterapia (en línea).2004.
Disponible en: http://www.efn.uncor.edu
(Consultado en Diciembre 2015).
5
V. Factores que modifican las curvas

“Existen una serie de factores que modifican la distribución de las curvas de


isodosis. Esas modificaciones derivan de ciertas interferencias que pueden ser externas
o internas del paciente”2.
Estos factores son:

● Contorno del paciente


● Presencia de estructuras de diferentes densidades
● La utilización de filtros en cuña
● La utilización de bolus
● Energía del equipo
● Tamaño de campo
● Distancia fuente-superficie
● Bloqueos
● Naturaleza del haz (fotones/electrones)

1. Contorno del paciente


Cuando el eje de irradiación está dirigido a una
región del paciente cuya superficie forma una
curva, tenemos una zona del campo con distancia
foco superficie (DFS) mayor que al centro del
campo y una parte con DFS menor.
Estas diferencias en las DFS modificarán la
configuración de las curvas de isodosis debajo de
la superficie del paciente. Es decir,
que éstas intentan adaptar su
Fig. 2-1 Distribución de isodosis
forma a la de la modificadas debido al contorno del
paciente
superficie de entrada en el cuerpo.

2
Scaff, Malaguti Luis Alberto. Curvas de Isodose. Física Da Radioterapia. 1997. Págs. 282

6
2. Estructuras de diferentes densidades

Estas modificaciones se dan principalmente para haces de energía donde predomina el


efecto fotoeléctrico y producción de pares, donde existe una dependencia con el número
atómico del material. Con esto queremos decir que la absorción de un haz de radiación es
por completo distinta según si atraviesa aire o material denso.

Fig. 2-2
✓ Presencia de aire
En este caso cuya densidad es muy baja y
dependiente las características del paciente (edad,
estado de salud) este tejido absorbe los fotones en
menor grado. Por consecuencia el haz sufre
menos atenuación, determinando que las curvas
se desplacen a la profundidad.

✓ Presencia de estructuras densas Fig. 2-3

Por el contrario, los huesos tienen una densidad


superior a los demás tejidos, su absorción es
ligeramente superior y varía según la energía y la
naturaleza de la radiación.
Los metales poseen un mayor número atómico que
los huesos, por ende la absorción será más
elevada. En los tratamientos con electrones, se
producen sobredosificaciones al interaccionar con
las estructuras mencionadas, generando
complicaciones en los tejidos.

✓ Presencia de partes blandas (grasa)


Se considera a estas dos densidades como intermedias en relación al aire y a los
huesos y metales. Por esta razón, las modificaciones que sufrirán las curvas de
isodosis se mantendrán en un punto medio.

7
3. Utilización de filtros en cuña

Una cuña es un material absorbente colocado ante el haz de irradiación. La utilización de


las mismas sirve para modificar las formas de las curvas.
Si se traza una línea perpendicular al eje central del haz, sobre la curva de isodosis del
50%, se obtiene un ángulo, dicho ángulo se le denomina “Ángulo de cuña”. Podemos
encontrar cuñas de 15˚, 30˚, 45˚ y 60˚ de acuerdo al ángulo que establezcan. Esto quiere
decir, por ejemplo, que si utilizamos una cuña de 15° la curva de isodosis del 50%
formará un ángulo de 15° respecto al eje central del haz.
El tipo y posición de las cuña varía para compensar o aumentar la dosis en profundidad,
debido a la falta de tejido en el contorno del paciente o bien, modificar la distribución de
dosis.

Fig.2-4 Fig.2-5

Fig. 2-4 y 2-5. Modificación de las curvas de isodosis al emplear un filtro en cuña

8
4. Utilización de bolus

Como ya sabemos, debido a la región de build up, habrá una distancia comprendida
entre la superficie irradiada y la profundidad del máximo (zona de equilibrio
electrónico).
En algunos tratamientos de lesiones superficiales, este fenómeno no es favorable
debido a que cierto porcentaje del volumen blanco que se encuentre en esta región
será subdosado.
La solución es desplazar la dosis que se tiene en la profundidad del máximo más
próximo a la superficie de entrada. Para ello colocamos sobre la piel una capa de
material que absorbe las radiaciones de la misma manera que los tejidos (densidad
similar), denominados bolus.
Los materiales más utilizados son: la plastilina, algodón embebido en agua, gel,
bolsas de plástico llenas de agua, gelatina o bolus comercial. A la hora de utilizar uno,
deberá ser de un espesor adecuado de modo tal que desplace la d.máx a la
profundidad prescrita.

Fig. 2-6

9
5. Energía del equipo

El aumento de la energía de la radiación hace que haya una disminución de la absorción


exponencial, se produce un aumento de la energía media de la radiación y del PDD. En
otras palabras, los fotones al ser más energéticos, tendrán un mayor alcance. Esto explica
también por qué la zona de equilibrio electrónico se encuentra más profunda a medida se
aumenta la energía de los equipos.

Fig. 2-7

Fig.2-7.La imagen presenta dos


campos con los mismos tamaños (8x8)
y misma distancia fuente-superficie
(100cm). De acuerdo a lo mencionado,
podemos decir que el haz más
energético es el de la derecha.

6. Tamaño de campo

Cuanto mayor sea el campo de irradiación mayor dosis alcanzará la profundidad. La


explicación a esto está en que, el aumento de tamaño de campo aumenta la producción
de radiación secundaria y con ello el rendimiento en profundidad.

Fig. 2-8

Fig.2-8. Las imágenes representan dos


campos de irradiación la misma DFS
(100cm) y de igual energía (6 MV). Pero son
de diferentes tamaños, el campo izquierdo
de 5x5 y el derecho de 10x10. Podemos
apreciar que el rendimiento en profundidad
es mayor en este último.

10
7. Distancia fuente-superficie

Cuando se trabaja a distancias fuente superficie mayores, también se observa un


aumento del rendimiento en profundidad, esto se puede entender teniendo en cuenta la
ley del inverso al cuadrado de la distancia, la cantidad de fotones por superficie van a
estar disminuidos y la producción de radiación secundaria también. Como resultado, el
equilibrio electrónico se alcanzará a una mayor profundidad y se observará un
desplazamiento de las demás curvas.
Por otra parte, el aumento de la distancia produce una especie de “filtrado del haz”, donde
sólo los fotones más energéticos, los de mayor alcance, van a llegar a la superficie.

Fig.2-9

Fig.2-9-La imagen representa dos campos de igual tamaño (10x10) y de misma energía (6mv). Pero
difieren en la distancia fuente-superficie. El campo derecho cuenta con una distancia fuente
superficie de 120 cm, y por lo tanto su alcance en profundidad es mayor que el campo izquierdo que
tiene distancia fuente superficie de 70 cm.

11
8. Bloqueos

Muchas veces necesitamos realizar tratamientos con campos irregulares para


proteger órganos de riesgo o bien, evitar la irradiación innecesaria de tejido, por lo
tanto los campos deben ser delimitados con bloqueos de plomo o cerrobend. El
espesor de los bloqueos debe ser tal que reduzca al menos un 95% la intensidad del
haz. Para lograr esto, se requiere como mínimo de 5 capas hemirreductoras. Es
evidente entonces que las curvas de isodosis debajo de éstos se modificarán
“esquivando” el bloqueo.

Fig.3-1
Fig.3-2

Fig. 3-1 y 3-2 Representación de distintos tipos de bloqueos.

Fig. 4-1

Fig. 4-1. Comparación de perfiles de dosis de un campo abierto (línea continua) y del mismo campo
con bloqueo (línea punteada).

12
VI. Naturaleza del haz de ELECTRONES

Hasta el momento hemos descrito las modificaciones que puede sufrir un haz de fotones,
pero en algunos servicios se cuenta con equipos que permiten realizar tratamientos con
electrones.

Los haces de electrones de uso clínico se caracterizan por ser anchos y uniformes,
gracias a un filtro o lámina dispersora en el cabezal del equipo.
Es necesario utilizar un aplicador terciario (cono de electrones), debido a la dispersión de
los electrones al chocar con los átomos de aire antes de penetrar en el paciente (lo que
provocaría una difusión importante de los bordes del campo de radiación). Interesa que el
aplicador se encuentre lo más próximo posible a la piel.

La diferencia entre la absorción de fotones y electrones es notoria. Un haz de fotones


incide sobre un medio absorbente, estos penetran y su intensidad va disminuyendo de
manera exponencial pero sin sufrir nunca una atenuación total. Mientras que los
electrones solo tiene un rango o alcance máximo la cual depende de su energía inicial,
comúnmente llamado rango práctico Rp. En otras palabras, a esa profundidad ya no se
encuentran electrones. Es ideal para tratamientos donde se cuenta con un volumen a una
profundidad determina, o con un órgano de riesgo inmediatamente debajo. Sobre todo se
usa para lesiones superficiales.
No obstante, hay una mínima cola de dosis más allá de esta profundidad, y es debido a
los rayos X producidos por los mismos electrones al frenarse en el medio o en los
materiales del propio acelerador.

Se le llama Rango mitad (R50) a la profundidad a la cual la intensidad de la radiación de


electrones se reduce al 50% respecto a la profundidad del máximo.
Y se denomina Rango terapéutico a la profundidad que corresponde entre el 85% y
90% donde debe estar incluida la lesión, ya que la dosis en profundidad empieza a
decaer rápidamente más allá del 80%.

13
1. Dosis en piel y profundidad del máximo

“Conforme aumenta el tamaño de campo, la dosis en piel aumenta porque el máximo se


acerca a la superficie. Por ejemplo, en un campo de tamaño 6x6 de 6MeV, la dosis en piel
es aproximadamente del 70%, mientras que para un campo de 20x20, está sobre el 80%.
Para electrones de 20 MeV puede estar comprendida entre el 85% y el 95%.
A alta energía el máximo se vuelva a acercar a la superficie debido a la lámina dispersora,
que se coloca a la salida del haz del equipo”3. La profundidad del máximo aumenta con la
energía, pero es diferente a los fotones. Véase tabla 1.

Tabla 1- Clinac 2100

Energía 6 MeV 12Mev 16 Mev 20 Mev

Profundidad 1,4 cm 2.8cm 3.2cm 2.0 cm

Fig. 5-1 Fig. 5-2

Fig. 5-1 y 5-2. En la gráfica de la izquierda se puede apreciar la variación de la dosis en profundidad
al variar el tamaño de campo. Se puede apreciar que cuanto mayor sea éste, mayor será la dosis en
piel.
La línea continua evidencia la caída rápida de la dosis a partir del 80% (rango terapéutico). Por
último, vemos que la dosis no llega a cero, sino que mantiene un porcentaje muy pequeño
decayendo lentamente, esto se denomina cola de radiación y es debido a los rayos X de frenado
generados por el haz cuando interacciona con la materia. Se aprecia además una comparación entre
en porcentaje de dosis en profundidad entre haces de diferentes energías.

3
Fernandez,C. Física de las Radiaciones Ionizantes en Radioterapia. 2009. Versión 4. Pág. 264
14
2. Curvas de Isodosis

Obsérvese las figuras 3-3 y 3-4.


“La diferencia de penetración entre los haces de diferentes energías está marcada en el
gradiente de dosis a partir de la profundidad del rango terapéutico’’4, en otras palabras,
que tan están apretadas están las curvas de isodosis. Las curvas de menor energía
presentan además de un menor gradiente, perfiles más planos que las de alta energía.

Fig.5-3 Fig. 5-4

Otra cosa que llama la atención es la deformación de la distribución hacia los lados
conocida como “pata de elefante”. Es importante tener en cuenta esto, en el momento de
que existan campos de radiación adyacentes, para no producir sobredosificaciones.
También se observa que en los bordes del campo, la dosis cae con menos gradiente para
baja energía que para alta, por lo tanto la penumbra será mayor (las líneas de isodosis se
encuentran más separadas, en dirección perpendicular al eje central del haz). Esto es
generado por la colimación terciaria, que dispersa lateralmente más a los electrones de
baja energía. Cuando aumenta la distancia colimador piel, este efecto es mayor.

4
Fernández C. 2009. Física de las Radiaciones Ionizantes en Radioterapia. 4a Versión. Pág. 264
15
VII. Metodología

Se realizaron siete láminas de forma manual e individual, las cuales representan cortes
topográficos de distintas regiones del cuerpo, entre ellas pelvis tórax y cráneo.
La tomografía de planificación de los tratamientos radiantes presenta ciertas
características que la hacen diferente a una tomografía de diagnóstico. Debe cumplir con
ciertos requisitos para realizar, en base a ella, la respectiva planificación de tratamientos.

• Los tomógrafos presentan camilla con superficie cóncava, por lo tanto se le coloca
una tabla, para respetar la planicidad de la camilla del acelerador lineal.
• Posicionamiento con los mismos accesorios y elementos de fijación, disponibles en
el servicio de Radioterapia.
• Registro con información del paciente, datos clínicos, descripción del
posicionamiento y observaciones.
• Tener en cuenta posibles artefactos, que generan una imagen borrosa.
• Adquisición de las imágenes y selección de protocolos como una unidad. No se
realizan modificaciones de las mismas, únicamente se puede cambiar la escala de
densidades para apreciar diferentes estructuras.
• A la hora de realizar la tomografía se tiene en cuenta que el contorno del paciente
este completo, para respetar las profundidades correspondientes de tejido.
• Ubicación de la lesión, lo ideal sería la colocación de 3 puntos de referencias.
• Ingresar el protocolo de uso diario al sistema de planificación.

Se utilizó perfiles de dosis correspondientes a Co60, con técnica SSD (DFP=80 cm).
Según cada lesión, se optó por diferentes tamaños de campo.
Se comparó el comportamiento del haz (manteniendo las mismas características), cuando
se utiliza bolus y cuando no.
Se utilizó haces con carga diferenciada según la ubicación de la lesión, así como haces
con cargas iguales.
Se combinaron técnicas con haces de hasta cuatro campos, y se varió la incidencia de
estos, logrando de esta manera las distintas distribuciones de dosis.

16
Cada técnica fue justificada y adecuada a la necesidad de optimizar la dosis entregada
con el fin de realizar el mejor tratamiento, cuidando, a su vez, órganos y tejidos sanos.

Materiales:
Hojas de calco tamaño ¼.
Marcadores de punta fina en varios colores.
Regla, escuadra, semicírculo.
Calculadora.
Curvas de isosdosis de equipo de cobaltoterapia, técnicas SSD.
Tomografías de marcado para radioterapia.

17
VIII.Presentación de resultados

TÉCNICAS DE TRATAMIENTOS

Lámina 1
Se utilizó un equipo de Cobalto 60, con técnica SSD (DFP=80 cm), con un campo de 5 x 5
cm incidiendo posteriormente a 180˚ en un contorno pelviano.
El objetivo de la lámina es apreciar la modificación que sufren las curvas ante la presencia
de un bolus; para esto simulamos dos lesiones de iguales características, una se trató con
bolus, y la otra no.

Concluimos que:
● El tratamiento sin bolus no es la opción más apropiada para tratar una lesión
superficial puesto que un porcentaje del volumen blanco se encuentra en la zona
de Build Up. Sin embargo, observamos que un gran porcentaje del tumor se
encuentra comprendido dentro de la curva del 90%.
● El uso del bolus de 0.5 cm (en este caso) nos permite entregar el 100% de la dosis
desde la superficie (ya que la zona de equilibrio electrónico se desplazará hacia la
superficie), a diferencia del otro haz en el que queda una región subdosada.
El paciente recibirá una dosis mayor en piel (lo cual en este caso resulta
beneficioso) pero el volumen estará incluido en la curva del 85%.

Lámina 2
Se utilizó un equipo de Cobalto 60, con técnica SSD (DFP=80cm), con dos campos
paralelos y opuestos de 5 x 5 cm incidiendo a 180˚ y 0 ˚ en un contorno pelviano. El peso
de los campos fue 1:1.
Se optó por utilizar dos campos paralelos y opuestos porque el volumen a tratar se
encuentra a línea media lateralizada hacia la izquierda. Se forma un corredor, algo así
como un “reloj de arena” donde la sumatoria de las dosis es bastante uniforme a lo largo
del mismo y se registran curvas de mayores dosis a nivel central, y menores hacia la
periferia.

18
Si utilizáramos un único campo, necesitaríamos aumentar la dosis con el fin de entregar la
dosis prescripta, perjudicando demás órganos y tejidos.
La localización de esta lesión también es motivo para utilizar haces con carga 1:1. Si
hubiéramos utilizado distinto peso en los campos, el lado de mayor carga recibiría una
mayor dosis, lo cual no es lo ideal en esta situación ya que la lesión es central y se
requiere optimizar la dosis a ese nivel.
Si bien la lesión es central, la misma se encuentra lateralizada hacia la izquierda, esto
significa que la técnica en caja (4 campos) tampoco es la apropiada puesto que, en ésta
se optimiza la dosis a nivel central, entre el eje mediosagital y mediocoronal del cuerpo
(ver lámina 4).

Por lo tanto, de acuerdo a lo analizado, este caso, debe ser tratado con una técnica de
dos campos paralelos y opuestos de carga 1:1 la cual permite una mejor distribución de
dosis, teniendo en cuenta también los órganos de riesgo presentes en la región.

Lámina 3
Se utilizó un equipo de Cobalto 60, con técnica SSD (DFP=80cm), con dos campos
paralelos y opuestos de 8 x 12 cm incidiendo a 180˚ y 0 ˚ en un contorno pelviano. El
peso de los campos fue 2:1
En este caso, se trata de una lesión más anterior, por este motivo utilizamos esta técnica
con carga 2:1 (a diferencia de la lámina 2). El campo con mayor peso es el anterior con
esto se logra que llegue mayor dosis del lado de la lesión, y menores niveles del lado
contrario, el posterior. Se obtiene así la mejor distribución de dosis y con ello se protege
la piel y órganos críticos (posteriores).

Lámina 4
Se utilizó un equipo de Cobalto 60, con técnica SSD (DFP=80cm), con cuatro campos,
técnica en caja. El tamaño de los campos fueron, para AP-PA : 10x10 cm y LL: 8 x12 cm,
incidiendo a 180˚ y 0 ˚, 270 ˚ y 90 ˚ respectivamente en un contorno pelviano. El peso de
los campos fue 1:1:1:1

19
La técnica en caja es la apropiada para tratar lesiones centrales como por ejemplo en
próstata, cuello de útero, endometrio, recto.
Con las cuatro entradas y de mismo peso, se logra optimizar la dosis a nivel central,
protegiendo a su vez lo más posible el tejido adyacente (como articulaciones, vejiga, piel,
etc.) debido a que la Dosis Día se reparte en los 4 campos.
Si pensáramos en utilizar la técnica del “corredor” de la lámina 2, con carga 1:1,
podríamos lograr una buena distribución a nivel central también, pero se debería
aumentar la dosis por campo para alcanzar la dosis prescripta allí. Esto, no resultaría
favorable puesto que, órganos anteriores y posteriores a la lesión estarían siendo más
irradiados.

Lámina 5
Se utilizó un equipo de Cobalto 60, con técnica SSD (DFP=80cm), con tres campos. El
tamaño de los campos fue de 10 x10 cm. Incidiendo con un campo directo anterior y dos
oblicuos posteriores en un contorno pelviano. El peso de los campos fue 1:1:1. La lesión
se encuentra localizada a nivel de la vejiga.

De haber utilizado una técnica en caja, la dosis no estaría optimizada en la vejiga, sino
más central, órganos como el útero y recto estarían recibiendo la dosis indicada para la
vejiga; además los campos laterales estarían incidiendo en las cabezas femorales.
En el caso de haber utilizado dos campos AP-PA con carga 1:1 la dosis tampoco estaría
optimizada en la vejiga, sino que las curvas de mayor dosis se concentrarían a nivel
central y se afectarían órganos como útero y próstata.
Si la técnica a elección hubiera sido dos campos AP-PA con carga 2:1 respectivamente, la
distribución de dosis se concentraría por el lado anterior, lo cual no estaría muy mal pero,
la dosis administrada por el campo posterior afectaría innecesariamente órganos
posteriores a la vejiga.
Concluimos que: Realizar esta técnica con la angulación apropiada del gantry para los
campos oblicuos es lo ideal porque, a partir de la sumatoria de los tres campos se logra
concentrar la dosis en la vejiga (región de interés) y a la vez proteger órganos de riesgo.

20
Lámina 6. Corrección por aire
Se utilizó un equipo de Cobalto 60, con técnica SSD (DFP=80cm), con un campo. El
tamaño de los campos fue de 10 x10 cm.

Se puede apreciar como la curva de isodosis se ve alterada al atravesar aire. Este se


caracteriza por ser poco densa, lo que significa que presenta menor atenuación de la
radiación en comparación a la grasa, por ejemplo. Como consecuencia, la curva de
isodosis se desplaza, alcanzando a los tejidos situados detrás de ese órgano o cavidad
neumática.
El desplazamiento que sufren las curvas es proporcional al espesor de la región de aire
que atraviesa.

Lámina 7
Se utilizó un equipo de Cobalto 60, con técnica SSD (DFP=80cm), con dos campos de
radiación. Se incidió en un cráneo con un campo anterior de 6x5 cm y un campo lateral de
8x5 cm. El peso de los campos fue 1:1.
En ciertas planificaciones de tratamiento, como este, necesitamos que las curvas de
isodosis se desvíen de una manera deseada. Debido a la irregularidad de este contorno,
se optó por trabajar con cuñas de 45 ˚. El fin de utilizar este ángulo de cuña, así como la
posición en que se las colocó, es lograr una distribución de dosis adecuada para este
caso y, a su vez disminuir el posible daño en piel que podría generarse.
Con estas dos entradas se logró un tratamiento de seno maxilar protegiendo la parótida
contra lateral y la fosa posterior.
Luego de haber analizado los demás casos, resulta evidente por que utilizamos esta
técnica y no otra de las mencionadas.
Cabe destacar, que a diferencia del bolus, la cuña no desplaza la región de Build Up,
manteniendo la D.máx en profundidad.

21
IX. Conclusión

Realizamos exitosamente la recopilación de material teórico necesario para abordar el


tema con claridad; esto permitió de forma grupal responder interrogantes, analizar e
integrar conocimientos anatómicos, conceptos físicos, y conocimientos adquiridos en el
curso práctico de la carrera.
A pesar del desarrollo de nuevas tecnologías, que involucra el uso de radiaciones
ionizantes en el área médica, es necesario brindar mayor información y conocimientos
específicos en radioterapia, que respalden el futuro desarrollo de los profesionales

22
X. Bibliografía

Vélez Graciela. Introducción a la Física de la Radioterapia (en línea).2004.


Disponible en: http://www.efn.uncor.edu.
(Consultado en Diciembre 2015).

Scaff, Malaguti Luis ALberto.1997. Física Da Radioterapia. Sao Pablo. Sarvier Editora de libros
Médicos Ltda. Págs. 282 (137-151).

Pierre Guillet Jean. 1996. En su: Correcciones geométricas del haz, Correcciones de
Heterogeneidad, Modificadores del Haz. Manual de Física de Radioterapia, La Teleterapia.
Barcelona, España. Masson, S.A. Pág 61-77

Karina Ochandorena. 2014. Calidad de Imagen. Hospital de Clínicas. (Contacto personal,


diapositiva).

Ignacio Vázquez. 2013. Curvas de isodosis. (Contacto personal, diapositiva).


Fernández C. 2009. Física de las Radiaciones Ionizantes en Radioterapia. Centro Oncológico de
Galicia. A. Coruña. 4a Versión. Pág. 94-139

Referencia bibliográfica, aporte de imágenes.

Fig.1- Escobar, J. Apuntes de Radioterapia (en línea).


Disponible en: http://dea.unsj.edu.ar/mednuclear/apuntert.pdf
(Consultado en: Dic. 2015)

Fig. 2 -Scaff,L.1997. Física Da Radioterapia. Sao Pablo. Sarvier Editora de libros Médicos Ltda.
Págs. 137-151

Fig. 3-Pierre Guillet Jean. 1996. En su: Correcciones geométricas del haz, Correcciones de
Heterogeneidad, Modificadores del Haz. Manual de Física de Radioterapia, La Teleterapia.
Barcelona, España. Masson, S.A. Pág. 65 y 69.

Fig. 4-Comparación de Perfiles de Dosis en Medio Campos Bloqueados obtenidos mediante el


Sistema Focus y Simulación Numérica del EGSnrc (en línea). 2004. pág. 4.
Disponible en:
http://www.unne.edu.ar/unnevieja/Web/cyt/com2004/8-Exactas/E-009.pdf/
(Consultado: Diciembre 2015).

Fig.5-Fernández, C. 2009. Física de las Radiaciones Ionizantes en Radioterapia. Centro


oncológico de Galicia A. Coruña. 4a Versión. Pág. 138

23
XI. Anexos

Lámina 1

24
Lámina 2

25
Lámina 3

26
Lámina 4

27
Lámina 5

28
29
Lámina 6

30
Lámina 7

31
32