Está en la página 1de 10

LA SISTEMATIZACIÓN EN EL TRABAJO DE INTEGRACIÓN

FINAL – TIF –

Documento de Trabajo para el Egreso

Cuadernillo elaborado por:


Horacio Maldonado
Mónica Fornasari
Marisa Oviedo
Gisela Lopresti
Rocío Sánchez Amono
Ezequiel Olivero
Introducción

En la Facultad de Psicología, según la Resolución (HCD-01-13), emitida por el Consejo


Directivo de la Facultad, en el tramo final de egreso los estudiantes disponen de tres
modalidades diferentes para acceder a la titulación de la carrera: Prácticas Pre
Profesionales (PPP); Prácticas Supervisadas (PS) y Práctica Supervisada en Investigación
(PSI), cualquiera sea la modalidad que elija el estudiante, deberá realizar el Trabajo
Integrador Final (TIF).

El Trabajo de Integración Final -TIF- es un documento académico escrito, que tiene como
contenido la sistematización de experiencias, a partir de una práctica en terreno. Su
finalidad es acreditar y avalar la obtención de un título universitario.

Cuando hablamos de sistematizar experiencias nos referimos a un proceso integral,


dinámico, de reflexión, análisis, interpretación y comunicación, en el cual el estudiante
deberá realizar acciones concretas, ordenadas e interrelacionadas entre sí, en base a una
articulación y coherencia lógica en su escrito. Esta acción epistémica surge ante la
necesidad de recuperar las experiencias de las que ha formado parte el estudiante y poder
comunicarlas, con el fin de contribuir a la producción de conocimiento científico
enmarcado en la praxis psicológica.

Retomamos algunas definiciones y aportes sobre sistematización para ampliar lo


desarrollado:

 “Un proceso permanente en la producción de conocimientos a partir de las


experiencias de intervención en una realidad social”. Interpretación crítica de una o
varias experiencias que, a partir de su ordenamiento y reconstrucción, descubre o
explicita la lógica del proceso, los factores que han intervenido en él, cómo se han
relacionado entre sí y por qué lo han hecho de ese modo (Oscar Jara, 2012).

 “Sistematizar experiencias significa entender por qué ese proceso se está


desarrollando de esa manera, analizar esa realidad para proponer una
transformación que contribuya al enriquecimiento de la propia práctica y del
quehacer profesional en las instituciones objeto de las prácticas” (Mariana Beltrán,
2008).

 “La escritura siempre envuelve una forma de reescritura, porque siempre


escribimos a partir de la lectura de otros autores, que nos ayudan a pensar-nos y
decir-nos de otra manera. Por tanto, la escritura – como proceso de elaboración –
significa un movimiento de re-transcripción desde el pensamiento hacia el acto
escrito; lo cual implica un proceso de reconstrucción simbólica de pasaje, de
transformación desde un lenguaje oral a uno escrito (…) En el proceso de
sistematización, lo que interesa es la apertura de diferentes sentidos sobre los
acontecimientos educativos; por eso lo que importa es su resignificación en una
nueva trama significante” (Mónica Fornasari, 2012).

 “Entendimos por un lado que si relataban solo la práctica se quedarían en la


anécdota y por consiguiente en una práctica ausente de reflexión – acción y con la
imposibilidad de generar aportes a otras experiencias similares. Por otro lado, si
focalizaban solo en la teoría se quedarían en los conceptos aislados sin poder
articularlos y aplicarlos a las problemáticas concretas” (Alejandra Iparraguirre,
2008).
 “Proceso de recuperación, tematización y apropiación de una práctica formativa
determinada, que al relacionar sistémica e históricamente sus componentes
teóricos-prácticos, permite a los sujetos comprender y explicar los contextos,
sentido, fundamentos, lógicas y aspectos problemáticos que presenta la
experiencia, con el fin de transformar y cualificar la comprensión, experimentación
y expresión de las propuestas educativas de carácter comunitario” (Alfredo Ghiso,
2008).

 “La sistematización es un proceso de reflexión que pretende ordenar u organizar lo


que ha sido la marcha, los procesos, los resultados de un proyecto, buscando en tal
dinámica las dimensiones que puedan explicar el curso que asumió el trabajo
realizado” (Sergio Martinic, 1984).

Algunas Pautas y Orientaciones para Sistematizar

A continuación se ofrece al estudiante del último tramo de la carrera de Psicología una


guía tentativa para la realización del proceso de sistematización de la práctica en terreno,
retomando los aportes de los autores citados anteriormente.

1. Primer momento: “Comienza el desafío de darle sentido epistémico a la práctica”.


Es el momento de documentar lo sucedido, a través de la escritura académica.

La principal herramienta será la memoria y nuestro “cuaderno de campo”. También


fotografías, vídeos, dibujos, grabaciones; todo material escrito o gráfico aportará valor
para reconstruir la experiencia tal y como fue, para realizar el análisis de datos. Diseñar un
esquema conceptual podría ser un recurso de gran ayuda en esta instancia.
Entonces la primera tarea será recuperar, ordenar, organizar, precisar y clasificar los
registros de la experiencia.

2. Segundo momento: “Interrogar a la práctica para comprender lo sucedido”. La


tarea de sistematizar no es solo recuperar y reconstruir lo sucedido, se trata de
delimitar el objeto a sistematizar, y construir el eje que le dará sentido a la
sistematización.

En esta instancia es importante la revisión del Anteproyecto, qué aspectos fueron


reajustados en función de las necesidades y posibilidades de acción. ¿Qué resulto
llamativo a lo largo del proceso? ¿Cuáles fueron las recurrencias y convergencias? Es
relevante retomar, las preguntas que guiaron la intervención, los antecedentes y el marco
teórico desarrollado.

Aquí la segunda tarea será la de comprender e interpretar lo sucedido; realizar un


contacto reflexivo con el recorrido a lo largo de la experiencia; relacionar el quehacer
práctico con el sustento teórico propuesto.

3. Tercer momento: “Re significar la experiencia vivida”. La tarea consiste en


reconstruir crítica y reflexivamente la práctica.

Es la instancia que invita a cuestionar y problematizar la experiencia, lo que Ghiso, (2008)


conceptualiza como “reflexividad dialógica”, propia de la sistematización, que a partir del
análisis crítico y reflexivo, dará paso a la generación de conocimiento. Se trata de pensar
críticamente e hipotetizar sobre lo que paso. Porque las experiencias se dieron de esa
manera y no de otra.

La tercera tarea entonces será la de identificar los elementos significativos y darle un


orden lógico a la experiencia, en un contacto reflexivo con el recorrido a lo largo de la
experiencia.

4. Cuarto momento: “Análisis crítico de la relación sujeto y objeto aprendizaje”.


Analizar y sintetizar las acciones realizadas a partir de un eje integrador que le de
coherencia y pertinencia a nuestros a aprendizajes.

En esta instancia, se interpreta y documenta el sentido de la experiencia, a través del


quehacer práctico y el sustento teórico propuesto.

Entonces la tarea será realizar una interpretación crítica y profunda del proceso. Algunos
de los interrogantes que guían este momento, están referidos al alcance y logro de los
objetivos.

5. Quinto momento: “Tarea cumplida”. En esta instancia se visualiza el final del


proceso de sistematización.

Al elaborar conclusiones, se evalúa el alcance y cumplimiento de los objetivos. Realizar


aportes, sugerencias, a la institución y al programa de prácticas sobre aquellos aspectos
singulares que podrían haberse trabajado en las intervenciones. Lo que sería proponer
vías de investigación sobre temáticas relacionadas y posibles de abordar en prácticas
futuras. El objetivo consiste en enriquecer y mejorar las prácticas futuras, puesto que el
camino recorrido, se dio en el marco de un proceso único e irrepetible en cuanto a las
condiciones y participación de los sujetos que intervinieron.

Es el momento de comunicar los aprendizajes alcanzados en esta experiencia, de


documentar los resultados obtenidos en la práctica.

Algunas Recomendaciones

i) Sistematizar la experiencia de prácticas, genera el desafío de articular


permanentemente lo vivencial/empírico con los marcos teóricos pertinentes.
Se debe evitar la disociación entre relatos puramente descriptivos y aquellas
explicaciones teóricas alejadas de lo acontecido (Iparraguirre, 2008).

ii) El autor del trabajo tiene que incluir su voz en el relato de sistematización, es
quien relata la experiencia articulando lógicamente las voces de los
participantes con los aportes de los autores que acompañan en la comprensión
de esa práctica (Fornasari, 2012).

iii) Se recomienda al momento de sistematizar la práctica en terreno, utilizar el


instructivo metodológico, propuesto desde la Oficina de Trabajo Final –OTF- de
la Facultad de Psicología. UNC.

iv) Lo desarrollado hasta aquí, representa una herramienta orientadora, para el


estudiante del último tramo de la carrera. La intención es acompañar la
comprensión del proceso de sistematización de experiencias, obtenidas en las
diferentes modalidades de prácticas. Para consultas y orientaciones, se pueden
dirigir al espacio de PROFIPE.

REFERENCIAS:
Beltrán, M. (2008). Modelo de Sistematización y Comunicación de la Experiencia. En:
Beltrán, M. (comp.). Las Prácticas Pre-Profesionales en el Contexto Educativo. Experiencias
y Reflexiones. (pp. 83 – 94). Córdoba: Universidad Nacional de Córdoba.

Fornasari, M. (2012). El proceso de sistematización: reflexión y escritura. En: Beltrán, M. y


Fornasari, M. (comp.). La formación del psicólogo en el campo educativo: construcción de
la identidad profesional. (pp. 69 – 74). Córdoba: Encuentro Grupo Editor.

Ghiso, A. (2008). La sistematización en contextos formativos universitarios. Revista


Internacional del Magisterio.

Iparraguirre, A. (2008). El relato como sistematización. En: Beltrán, M. (comp.) Las


Prácticas Pre-Profesionales en el Contexto Educativo. Experiencias y Reflexiones. (pp. 95 –
104). Córdoba: Universidad Nacional de Córdoba.
Jara, O. (2012). La sistematización de experiencias, prácticas y teorías para otros mundos
posibles. Centro de Estudios y Publicaciones Alforja. CEP Alforja-CEAAL-Intermon Oxfam,
San José, mayo 2012. Costa Rica.

Lezcano Calderón, S. (2014). La sistematización de experiencias en la extensión


universitaria y en el fortalecimiento de la relación universidad y sociedad. Universidad en
Diálogo • Vol. IV, N.° 1. 81. Enero-junio de 2014 • ISSN 2215-2849. Sede Regional
Chorotega Universidad Nacional de Costa Rica.

Maldonado, H. (2013). (Comp) “Aportes para mejorar los aprendizajes en la universidad”.


Edición Universidad Nacional de Córdoba. Córdoba, Argentina.

Martinic, S. (1984). Algunas categorías de análisis para la Sistematización. Ponencia


presentada en el Seminario Sistematización de Proyectos de Educación y Acción Social en
Sectores Populares. Chile: CIDE-FLACSO. Disponible:
http://biblioteca.uahurtado.cl/ujah/reduc/pdf [Consulta: 2015, enero 28].

Pérez de Maza, T. (2016). Guía didáctica para la sistematización de Experiencias en


Contextos Universitarios. Ediciones del Vicerrectorado Académico. Primera edición,
Febrero 2016. Universidad Nacional Abierta Apartado Postal 2096 Caracas 1010 A,
Carmelitas, Venezuela ISBN: 978-980-236-736-8.

Sananez, G. (2017). Taller de Prácticas Supervisadas. “Las experiencias en la Practica


Supervisada en el Territorio Profesional. Del diseño y ejecución del Proyecto a la
Sistematización del Trabajo de Integración Final (TIF). Material extraído de Tutoriales,
Documentos internos de Practica Supervisada (PS), de la Oficina de Trabajo Final (OTF).
Facultad de Psicología. UNC.

También podría gustarte