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Tipos de sondas.

En medicina, las sondas es un instrumento delgado, largo y con forma cilíndrica que se introduce
en el organismo por un conducto o cavidad, sea para explorar cavidades como para introducir o
extraer determinadas sustancias, como orina, jugo gástrico, medicamentos, etc. El tamaño de la
sonda se calcula a través de la escala francesa o escala French, donde 1 french es igual a 0.33 mm
de diámetro. Existe una amplia variedad de sondas, las cuales se elaboran de materiales diversos
que se adaptan según el uso a dar, como son: las sondas de látex, las sondas de goma, las sondas
de silicona, etc.

Tipos de sondas para fines médicos

Sondas gástricas

Son las sondas que se introducen en el organismo con el objetivo de introducir o extraer
determinados fluidos como: alimentos, preparaciones, medicinas, jugo gástrico, drenar líquidos,
etc. Este se introduce por la fosa nasal hasta llegar al estómago. Es elaborada en base a plástico o
de caucho, y posee dos luces, donde una sirve para introducir o drenar fluidos, y la otra es una
entrada de aire que no permite que la mucosa gástrica se adhiera. También se emplean para
provocar cierta presión en el esófago y en el fondo gástrico. Ejemplo de este tipo de sonda son las
de Levin, las Sengstaken, la Nascogástrica, etc.

Sonda nasoenteral

Es muy parecido a la sonda anterior, pero esta sigue a través del estómago hasta llegar al
duodeno.

Sonda rectal

Se trata del instrumento que se suele introducir por el esfínter anal, lo cual va desde el ano hasta
el intestino grueso. Con este se logra expulsar al exterior gases acumulados en el intestino, y se
logra evacuar las heces al administrar enemas. Estas pueden ser con balón o sin balón.

Sondas vesicales o uretrales

Es el tipo de sonda que se utiliza a la hora de obtener muestra de orina, o para eliminar la orina
cuando el organismo presenta alguna retención. La misma también se utiliza para suministrar
ciertos medicamentos y para otras funciones más. Ejemplo de estas son: Foley, Pezzer,
Semirrígida, Manecot, etc.

Partes de las sondas urinarias

 El embudo colector: que se llega a conectar a la bolsa recolectora de la orina.


 La punta: que es lo que se introduce en la uretra.
 El cuerpo.

Tipos de sondas vesicales

 Sonda de intermitente: posee una luz y es semirígido, Ejemplo: la sonda Nelato, es la que
posee una punta recta; la sonda Tiemann, con punta fina y acodada.
 Sonda de látex: se caracteriza por ser maleable y blando.
 Sonda de cloruro de polivinilo: es mas tolerado y rígido que el látex.
 Sonda de silicona: es muy duradero, recomendado su uso como sondaje permanente.
Logra disminuir las probabilidad de sufrir de estenosis uretral.

Tipos de sondas con fines náuticos

Existen varios tipos de sonda náuticos, con los cuales se puede calcular las distancias que hay
entre un barco y otro.

Sondas ecoicas

Son instaladas en el casco de los barcos para enviar señales, las cuales serán comparados con
relación al tiempo que dura el envío y la recepción de esta.

Sondas Thompson

Estas sondas realizan las mediciones a través de la presión del agua, que se crea en un tubo con
aire y con un determinado peso que es introducido en el mar. Estos tubos cambian su color
cuando entran en contacto con el líquido, donde al cambiar la tonalidad cambia la distancia.

Sondas brazo

Es el tipo de sonda que solo se utiliza en lugares de poca profundidad y cuando la embarcación se
mueve a una velocidad muy lenta. Se presenta como un cordel que tienen una graduación, y en
uno de sus extremos posee un plomo. Con estas sondas también se puede realizar el estudio del
peso.

FIO2

Concepto de FiO2

Término empleado dentro de la oxigenoterapia para definir el porcentaje del oxígeno inspirado
que recibe el paciente. El FiO2 es la porción de O2 que se encuentra contenida en el gas que se
suministra.

Esta porción se expresa de dos maneras:

 En porcentaje, de 21 a 100%. Se mide a partir del 21% porque es la cantidad de oxígeno


presente en el aire ambiental.

 Sobre 1, de 0,21 a 1.

La oxigenoterapia consiste en la administración de oxígeno a un paciente en una concentración


mayor a la que se encuentra en el ambiente, esto con el fin de aumentar la cantidad de oxígeno en
sangre y evitar lesiones en los tejidos por la falta del mismo. Con el fin de evaluar la concentración
de oxígeno presente en la sangre del paciente, el profesional de la salud puede utilizar el
pulsioxímetro o valerse de una gasometría arterial para determinarlo.

Además del FiO2, quien administra la oxigenoterapia deberá ser consciente también de otro
valor, el flujo, que determina la cantidad de gas suministrado al paciente. El flujo se expresa en
litros por minuto.
OXIGENOTERAPIA
La oxigenoterapia es un procedimiento terapéutico dirigido a prevenir y tratar la hipoxia
aumentando el contenido de O2 en sangre arterial.

Se puede definir hipoxemia como la disminución de la presión parcial de O2en sangre arterial por
debajo de 60 mmHg. Ante esta situación el organismo responde mediante la puesta en marcha de
mecanismos compensadores para proteger aquellos tejidos más sensibles a la disminución de O2,
como son el encéfalo y el corazón. Estos mecanismos compensadores son:

Ø Aumento del volumen minuto cardiaco mediante aumento de la frecuencia cardiaca con el
objetivo de elevar el aporte de sangre a los tejidos.

Ø Vasoconstricción periférica y redistribución de la volemia hacia los órganos como el encéfalo y


el miocardio.

Ø Hiperventilación pulmonar para elevar la PaO2.

La hipoxia celular puede estar causada por anomalías en cada uno de los pasos por los que
transcurren los gases hasta ser utilizados por las células como combustible metabólico:

1) Por disminución de la cantidad o de la presión parcial de O2 en el gas inspirado; es el caso de


la ventilación espontánea o mecánica inadecuada.

2) Por alteración del intercambio gaseoso alveolo-capilar.

3) Por incapacidad en el transporte de O2.


1
4) Por alteraciones celulares que impidan la captación de oxígeno.

Los sistemas de oxígeno suplementarios son generalmente clasificados en alto y bajo flujo:

v Sistemas de alto flujo: Sistema donde el flujo de oxígeno y la capacidad de reservorio son
suficientes para proporcionar todo el volumen corriente inspirado requerido por el paciente. 3

Se caracterizan por proporcionar una fracción inspirada de oxígeno (FIO2) precisa y constante, e
independiente de las alteraciones del patrón respiratorio del paciente. 2

El paciente únicamente respira el gas suministrado por el sistema. La mayoría de los sistemas de
alto flujo son sistemas “Venturi” que funciona bajo el principio de Bernoulli; donde el flujo pasa a
alta velocidad por un conducto estrecho, mezclándose con aire atmosférico. Proporciona
concentraciones de oxígeno entre el 24 y 50 %. 3

Los sistemas de alto flujo tienen dos ventajas principales:

1. La FIO2 administrada es constante y predecible y no está influenciada por el patrón


ventilatorio del paciente

2. Dado que entra aire atmosférico, la temperatura y la humedad del has inspirado están
asegurados. Por este motivo, en estos sistemas, y cuando se trate de concentraciones bajas no es
imprescindible la humificación del aire inspirado con lo que se elimina un riesgo potencial de
transmisión de infección. 2
Al iniciar la VM se deben aplicar una FIO2 al 100 % para posteriormente disminuir
progresivamente la concentración de oxígeno, tratando de mantener una FIO2 por debajo del 60
%. 3

Figura 1. Mascarilla con sistema de Venturi. El oxígeno entra a la mascarilla por un pequeño
orificio a alta velocidad, arrastrando aire de las portezuelas laterales. La mezcla final alcanza un
flujo ~ 40 L/min, que si es excesivo se elimina por las aberturas laterales de la mascarilla.

v Sistemas de bajo flujo: No son capaces de proporcionar todo el volumen minuto requerido
por el paciente y por tanto parte del volumen corriente inspirado lo debe tomar el paciente del
aire atmosférico. Puede proveer concentraciones de oxígeno desde 24 hasta el 80 %.

Son los que comúnmente se utilizan en pacientes que respiran espontáneamente (cánulas,
máscara facial simple o con reservorio). En estos sistemas la FIO2depende de:

1. El flujo de oxígeno hacia el interior del sistema.

2. Tamaño del reservorio del equipo (volumen de la máscara facial).

3. Tamaño del reservorio anatómico (volumen de la faringe nasal y bucal).

4. Capacidad de llenado del reservorio durante la transición entre la inspiración y la espiración.

5. Patrón respiratorio del paciente.

La FIO2 administrada con uno de estos sistemas no es constante ni predecible.


ü CANULA NASAL: administra concentraciones de oxígeno desde 24 % y no mayores del 40 %, con
un flujo de 2 a 6 litros por minuto. Con volúmenes mayores a 4 LPM se recomienda el uso de
humificación para evitar la irritación de la mucosa nasal. 2,3

ü MASCARA SIMPLE: Dispositivo con agujeros laterales para permitir la salida del aire espirado al
ambiente. Suministra concentraciones del 30 al 60 % con flujos de 5 a 10 LPM 2,3

ü MASCARA CON REINHALACION PARCIAL: El paciente inspira oxígeno de una bolsa de reservorio
junto con aire atmosférico y oxígeno de la mascarilla. El primer tercio del volumen corriente
espirado entra en la bolsa, el resto sale de la mascarilla. El aire que entra a la bolsa proviene de la
tráquea y bronquios, donde no hay intercambio de gases, por tanto reinhala el aire oxigenado que
acaba de espirar. Suministra concentraciones de oxígeno del 40 al 60 % a un flujo de 8 a 15
LPM. Presenta tres válvulas que impiden la recirculación del gas espirado. Una ubicada entre el
reservorio y la mascarilla, que permite el paso de O2 desde el reservorio durante la inspiración,
pero impide que el gas espirado se mezcle con el O2 del reservorio en la espiración; las otras dos
están localizadas a cada lado de la mascarilla permitiendo la salida del gas exhalado al ambiente
durante la espiración. 2,3
COMPLICACIONES DE LA OXIGENOTERAPIA

Cuando se administra 02 suplementario a un paciente durante un tiempo prolongado pueden


aparecer lesiones por defecto de la humificación de los gases, retención de secreciones,
atelectasias, hemorragias difusas en la mucosa bronquial, e incluso infecciones.

CUIDADOS DE ENFERMERÍA A UN PACIENTE CON OXIGENOTERAPIA

Los cuidados de enfermería de estos pacientes deberán ir dirigidos fundamentalmente a una


eficaz valoración del estado del enfermo así como al correcto mantenimiento de los equipos de
administración. La valoración clínica del enfermo debe incluir:

· El conocimiento de la historia clínica del enfermo, su patología y las causas que producen o
pueden producir la hipoxia.

· Exploración del estado de la ventilación del paciente. Ello nos permitirá adecuar mejor los
cuidados, seguir la evolución del estado del paciente y evaluar los resultados del tratamiento.

· Valoración de la repercusión hemodinámica de la hipoxia.

· Conocer el grado de información que el paciente tiene de su enfermedad y de la terapia que


se le está aplicando, dado que la colaboración en el tratamiento va a redundar en una mayor
eficacia del mismo. 1

La poliglobulia es un aumento del volumen total de hematíes en sangre1 . Se realiza estudio en los
pacientes que presentan de forma mantenida una cifra de hematócrito superior al 55% en varones
y al 50% en mujeres, o un valor de hemoglobina mayor de 18,5 g/dl en varones y de 17,5 g/dl en
mujeres2 .

poliglobulia

Es importante diferenciar si la poliglobulia es absoluta, con un aumento real de la masa


eritrocitaria total, o relativa, en la que hay un incremento de la concentración de hematíes por una
pérdida del volumen plasmático, pero la masa eritrocitaria total es normal.

CLÍNICA
La poliglobulia se suele presentar como un cuadro insidioso y progresivo con síntomas en principio
inespecíficos. Esto es muy frecuente en la policitemia vera, única forma primaria adquirida de
poliglobulia3 . El paciente puede referir astenia, sensación de mareo o vértigo, acufenos, cefalea y
epistaxis. En las poliglobulias secundarias además presentará síntomas relacionados con el
proceso subyacente, como es una enfermedad cardíaca, pulmonar o renal4 .

La clínica aguda suele aparecer en forma de episodios oclusivos vasculares, ya que en las
poliglobulias la incidencia de complicaciones trombóticas es mayor por el aumento de la
concentración de hematíes en sangre. Los episodios más frecuentes son los accidentes
cerebrovasculares (ACVA), el infarto de miocardio, la trombosis venosa profunda y el
tromboembolismo pulmonar.

Los pacientes con policitemia vera además pueden presentar hemorragias en el tracto
gastrointestinal, por una mayor incidencia de úlceras pépticas y varices esofágicas secundarias a
hipertensión portal3 .

En la exploración física los signos más característicos son la cianosis rubicunda, plétora de
predominio facial e inyección conjuntival.

Los pacientes con policitemia vera presentan esplenomegalia en el 60% de los casos y
hepatomegalia en el 40%. En los casos de poliglobulia de estrés (síndrome de Gaisböck) destacan
la obesidad y la hipertensión arterial (HTA).

DIAGNÓSTICO

En muchas ocasiones la poliglobulia se detecta de forma casual a partir de una analítica, ya que el
paciente está asintomático. En caso de presentar alguno/s de los síntomas y/o signos ya referidos
que hagan sospechar una posible poliglobulia, se deben realizar una anamnesis y exploración
dirigidas, así como las pruebas complementarias necesarias para su confirmación.

Es importante conocer el consumo de tabaco y de fármacos (diuréticos, laxantes) que puedan


provocar deshidratación, la existencia de HTA, enfermedades cardíacas, pulmonares, renales y
hepáticas y los antecedentes familiares de poliglobulia.

Exploraciones complementarias

1. Indispensables, es decir, aquellas que se llevan a cabo inicialmente en toda poliglobulia:

Hemograma. Es fundamental para confirmar que existe un aumento de la concentración de


hematíes, con valores de hematócrito y/o hemoglobina elevados. Son importantes las cifras de
leucocitos y plaquetas, ya que suelen estar elevadas en la policitemia vera al ser una
panmielopatía4 .

Bioquímica. Incluye el ácido úrico, lactatodeshidrogenasa (LDH), fosfatasa alcalina y vitamina B12.
Todos ellos están elevados en la policitemia vera y son normales en las otras poliglobulias.

Extensión de sangre periférica. Estudia la morfología de los hematíes.

Radiografía de tórax y electrocardiograma. Para descartar la presencia de enfermedad cardíaca y


pulmonar.
2. Facultativas, esto es, que se realizan en función de los datos obtenidos con las pruebas
anteriores:

Ecografía abdominal. Permite confirmar la existencia de esplenomegalia que orienta hacia una
policitemia vera y descartar la presencia de enfermedad renal y hepática.

Gasometría arterial basal (GAB). A valorar en pacientes fumadores. Ayuda a descartar la hipoxia
como causa de poliglobulia.

Volumen sanguíneo. Se cuantifica la masa eritrocitaria total, por técnicas de dilución con isótopos
radiactivos como el cromo 515 , y el volumen plasmático para diferenciar entre una poliglobulia
absoluta y una relativa.

Estudio de médula ósea. Está indicado ante la sospecha de policitemia vera para confirmar el
diagnóstico e incluye punción-aspiración y biopsia.

Eritropoyetina sérica (EPO). Ayuda a diferenciar entre una poliglobulia secundaria y una
policitemia vera en los casos dudosos.

Otras pruebas adicionales y específicas en función de la orientación diagnóstica a partir de los


estudios previos.

ETIOLOGÍA

Desde un punto de vista fisiopatológico las poliglobulias pueden clasificarse de la siguiente


forma6 :

Poliglobulia por disminución del volumen plasmático. Produce un aumento relativo en la


concentración de hematíes. Aparece en procesos que causan deshidratación, como son los
vómitos de repetición, la diarrea grave, el uso excesivo de laxantes y diuréticos. También se ha
observado en la poliglobulia aparente o de estrés (síndrome de Gaisböck), cuadro de etiología
desconocida que afecta a varones de mediana edad con HTA, obesidad y estados de ansiedad.

Poliglobulia secundaria al aumento de las concentraciones de EPO. En este caso los precursores de
los hematíes de la médula ósea son normales. La producción de EPO puede ser: a) apropiada, en el
caso de hipoxia crónica por enfermedad cardiopulmonar, hipoventilación alveolar, permanencia
en grandes alturas o alteraciones en la función de la hemoglobina, y b) inapropiada, en el caso de
lesiones renales por isquemia o en tumores secretores como el carcinoma renal, carcinoma
hepatocelular y hemangioblastoma cerebeloso.

Poliglobulia por una alteración intrínseca de la eritropoyesis medular (primaria). Las


concentraciones de EPO son normales o bajas. Aquí se incluye la policitemia vera, que es un
síndrome mieloproliferativo crónico adquirido5 . También existen formas congénitas dentro de
este grupo, pero son muy poco frecuentes.

Poliglobulia esencial o idiopática, en la que no se conoce la causa primaria ni la secundaria. Un 5-


10% llega a policitemia vera con el paso de los años2 .

DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL
Para llevarlo a cabo se diferenciará, en primer lugar, si la poliglobulia es relativa o absoluta y,
dentro de esta última, si es primaria o secundaria (fig.1).

Figura 1Manejo para el diagnóstico diferencial de las poliglobulias. Eco: ecografía. TAC: tomografía
axial computarizada. ECG: electrocardiograma. GAB: gasometría arterial basal. EPO: eritropoyeti

Poliglobulia relativa

El paciente presenta una disminución del volumen plasmático con una masa eritrocitaria total
normal. La historia clínica y la exploración ayudan a descartar causas de deshidratación y procesos
relacionados con la poliglobulia de estrés, como la obesidad, HTA, estado de ansiedad y
tabaquismo1.

Poliglobulia secundaria

La masa eritrocitaria total está aumentada por la respuesta de la médula ósea a un exceso de las
concentraciones de EPO. Es la forma más frecuente de poliglobulia absoluta2 . En función de la
historia clínica y la exploración se orientarán las pruebas diagnósticas para descartar un proceso
tumoral, enfermedad vascular renal o un cuadro de hipoxia tisular.

Poliglobulia primaria

La masa eritrocitaria total está aumentada por un exceso de producción medular. La policitemia
vera es la única forma de poliglobulia adquirida dentro de este grupo. La presencia de leucocitosis
y trombocitosis en el hemograma y la esplenomegalia por técnicas de imagen orientan al
diagnóstico, que se debe confirmar siempre con estudio de la médula ósea.

TRATAMIENTO
En principio la presentación de una poliglobulia como un cuadro urgente que requiere
intervención médica inmediata es poco frecuente. La clínica aguda que podemos encontrar en
atención primaria (AP) en relación con esta enfermedad es un episodio oclusivo vascular
secundario a la hiperviscosidad sanguínea. La localización más frecuente es cerebral en forma de
ACVA, aunque también puede afectar otros órganos.

En el centro de salud el objetivo principal en este caso es controlar las constantes vitales del
paciente (presión arterial, frecuencia cardíaca, pulso, saturación basal) y estabilizarlo
hemodinámicamente para su derivación hospitalaria. Una vez en el hospital, el tratamiento de
urgencia incluye la flebotomía cuidadosa para reducir el hematócrito y la hemoglobina a valores
normales4 . Tras el episodio agudo se deben iniciar los estudios pertinentes a fin de establecer la
etiología de la poliglobulia y tratarla específicamente.

Los pacientes con policitemia vera en ocasiones presentan como complicación hemorragias de
origen digestivo que pueden manifestarse de forma aguda3 . En este caso el tratamiento en AP
incluye la estabilización hemodinámica y la perfusión de sueros si hay hipotensión secundaria a
hipovolemia.

El tratamiento específico de las poliglobulias es variable en función de su etiología. Los casos


relacionados con deshidratación o tabaquismo remiten al desaparecer la causa subyacente. Los
procesos secundarios a enfermedad cardiopulmonar, renal o hepática requieren tratamiento de la
enfermedad de base. La policitemia vera, al ser una neoplasia, precisa generalmente tratamiento
mielosupresor asociado a flebotomías4 .