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7) Resulta carente de razonabilidad el hecho de haberse desestimado el

pedido cautelar del recurrente sin tener en cuenta ni evaluar su especial


condición de ser de avanzada edad, situación sobre la cual debió
hacerse un mayor análisis por parte de los órganos judiciales, toda vez
que sobre la intención de alargarse ad infinitum la ejecución de la
sentencia subyacen razones de evadirla o frustrarla.

EXP. N.° 03515-2010-PA/TC


CUSCO
JUSTO CLODOMIRO
CAPARO ZAMALLOA

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima (Arequipa), a los 9 días del mes de noviembre de 2011, la Sala Segunda
del Tribunal Constitucional, integrada por los magistrados Mesía Ramírez, Vergara
Gotelli y Urviola Hani, pronuncia la siguiente sentencia, con el fundamento de voto
del magistrado Vergara Gotelli, que se agrega.

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Justo Clodomiro Caparo


Zamalloa, a través de su abogado, contra la resolución de fecha 13 de agosto del
2010, a fojas 79 del cuaderno único, expedida por la Segunda Sala Civil de la Corte
Superior de Justicia del Cusco, que declaró improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 5 de marzo de 2010 el recurrente interpone demanda de amparo


contra la juez a cargo del Juzgado Contencioso Administrativo del Cusco, señora
Dina Meza Monge, y los vocales integrantes de la Segunda Sala Civil de la Corte
Superior de Justicia de Cusco, señores Carlos Quispe Álvarez, Octavio Concha
Mora y Luis Murillo Flores, solicitando se disponga: i) trabar embargo por la suma
de S/. 300,000.00 (trescientos mil con 00/100 nuevos soles) en las cuentas del
Poder Judicial Nº 0000281743 y Nº 000310700 en cumplimiento de lo ordenado en
el proceso contencioso administrativo; y ii) el pago de costas y costos procesales.
Sostiene que fue vencedor en el proceso contencioso administrativo (Exp. Nº
01130-2007) seguido en contra del Poder Judicial, proceso en el cual se ordenó
pagarle pensión de jubilación nivelable conforme a los extremos de la Resolución
de Supervisión de Personal Nº 823-2001-S-P-GAF-GG-PJ y que se adopten las
medidas legales para el cumplimiento del pago de la pensión nivelada,
practicándose luego la Liquidación Nº 577-2008 que arrojó la suma de S/.
257,863.00 nuevos soles. Empero, refiere que el Poder Judicial -según cronograma
elaborado- le ha venido pagando dicha suma a razón de S/. 1,500.00 nuevos soles
por año, y teniendo en cuenta que la suma líquida es de S/. 257,863.00 nuevos
soles, entonces recién cuando cumpla 251 años de edad se le cancelaría el total de
la suma, cronograma que no ha tenido en cuenta su condición de que tiene 80 años
de edad (nació el 28 de mayo de 1929) y el hecho de que la ejecución de sentencia
tendría un tiempo de duración irracional de 171 años. Por ello, solicitó al juzgado
dictar medida cautelar de embargo en forma de retención sobre las cuentas del
Poder Judicial, pedido que fue desestimado por los órganos judiciales demandados,
razón por la cual interpone el presente proceso de amparo bajo la consideración de
que dicha decisión vulnera sus derechos al debido proceso, a la tutela jurisdiccional
efectiva, a la motivación de las resoluciones judiciales y a la pensión, entre otros.

El Segundo Juzgado Civil del Cusco, con resolución de fecha 12 de marzo


del 2010, declara improcedente la demanda por considerar que el derecho de
embargo tiene una reglamentación legal, mas no constitucional, por lo que no puede
ser sometido a proceso de amparo; además que el petitorio no está destinado a
lograr la inaplicabilidad o ineficacia de las resoluciones que desestimaron el pedido
de embargo.
La Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia del Cusco, con
resolución de fecha 13 de agosto de 2010, confirma la apelada por considerar que
la Gerencia General del Poder Judicial viene efectivizando el pago de sus
obligaciones derivadas de sentencias judiciales, y por ausencia de créditos
presupuestarios autorizados no se puede efectuar el pago total de las acreencias.

FUNDAMENTOS

Aplicación del principio de suplencia de la queja y delimitación del petitorio

1. De la literalidad de la demanda planteada se aprecia que una de las


pretensiones solicitadas por el recurrente consistiría en trabar embargo por
la suma de S/. 300,000.00 (trescientos mil con 00/100 nuevos soles) en las
cuentas del Poder Judicial Nº 0000281743 y Nº 000310700 en cumplimiento
de lo ordenado en el proceso contencioso administrativo, pretensión que dio
lugar a que en primera instancia el órgano judicial declare improcedente la
demanda por considerar que el derecho de embargo tiene una
reglamentación legal, mas no constitucional. Sin embargo, este Colegiado
considera que -a los efectos prácticos- el recurrente busca o pretende
declarar la nulidad de las resoluciones judiciales que desestimaron su pedido
de embargo en forma de retención sobre las cuentas del Poder Judicial en
razón de que el cronograma de pago propuesto por el Poder Judicial
resultaría de imposible realización. En tal sentido, aplicando el principio de
suplencia de la queja, en virtud del cual “el Tribunal Constitucional (…) puede
efectuar correcciones sobre el error o la omisión en la que incurre el
demandante en el planteamiento de sus pretensiones, tanto al inicio del
proceso como en su decurso” (STC 05637-2006-PA/TC, fundamento 14),
este Colegiado entiende que el proceso de amparo tiene como finalidad
cuestionar el incidente de ejecución de la sentencia recaída en el proceso
contencioso administrativo.
2. Conforme a lo expuesto, se tiene entonces que el objeto de la demanda de
amparo es declarar la nulidad de: i) la resolución de fecha 16 de noviembre
de 2009, expedida por el Juzgado, que desestimó el pedido cautelar del
recurrente de embargo en forma de retención sobre las cuentas del Poder
Judicial; y ii) la resolución de fecha 20 de enero de 2010, expedida por la
Sala Civil, que confirmó la desestimatoria del pedido cautelar de embargo en
forma de retención. Así expuestas las pretensiones, este Colegiado
considera necesario determinar, a la luz de los hechos expuestos en la
demanda y de los recaudos que obran en ella, si en el incidente de ejecución
de la sentencia recaída en el proceso contencioso administrativo se han
vulnerado los derechos del recurrente al debido proceso, a la tutela
jurisdiccional efectiva, a la motivación de las resoluciones judiciales y a la
pensión, entre otros, al expedirse en él resoluciones judiciales carentes de
razonabilidad que convalidarían un cronograma de pagos de imposible
realización, que no tendría en cuenta el plazo que durará la cancelación total
de la acreencia, ni la particular situación del recurrente de tener avanzada
edad.

Sobre la posibilidad de un pronunciamiento atendiendo al fondo del asunto

3. Según lo planteado en la demanda, el recurrente cuestiona un asunto


constitucionalmente relevante: la razonabilidad de resoluciones judiciales
expedidas en el incidente de ejecución de sentencia del proceso contencioso
administrativo, las cuales convalidarían un cronograma de pagos de
imposible realización que afectaría la tutela judicial efectiva.

4. Al efecto, conforme a la jurisprudencia de este Colegiado (Cfr. STC Nº 4587-


2004-AA/TC), en algunos casos es posible emitir pronunciamiento sobre el
fondo, aun cuando la demanda haya sido declarada liminarmente
improcedente en las instancias inferiores. Para evaluar la procedencia de tal
decisión se tiene que tomar en cuenta si se afectan los derechos de la parte
contraria que, al no haber contestado la demanda, podría quedar en estado
de indefensión ante una sentencia adversa; la intensidad de la afectación en
el ámbito de sus derechos como producto de la decisión del Tribunal; la
importancia objetiva del caso; los perjuicios que se podrían generar al
recurrente por la demora en un pronunciamiento sobre el fondo; y el hecho
de que el demandado por lo menos se haya apersonado al proceso y
contestado la demanda, de ser el caso.

5. Este Colegiado ha tenido la ocasión de precisar que ante la presencia de


afectaciones formales y sustanciales al debido proceso, es posible
condicionar la naturaleza de la participación de las partes en el amparo,
puesto que las argumentaciones que éstas puedan ofrecer, esencialmente,
se centran en colaborar con el juez constitucional ofreciendo criterios de
interpretación en torno al significado jurídico-constitucional de los derechos
fundamentales cuya afectación se cuestiona (Cfr. STC Nº 0976-2001-
AA/TC). En tal sentido, este Tribunal considera que en el caso de autos no
se requiere la participación del demandado, en tanto se aprecia que el
recurrente cuestiona la razonabilidad de resoluciones judiciales expedidas en
el incidente de ejecución de sentencia del proceso contencioso
administrativo, las cuales convalidan un cronograma de pagos de imposible
realización que afectaría la tutela judicial efectiva; constituyendo ello un
asunto de puro derecho o de iure, lo que torna innecesaria para los fines de
resolver la presente causa la existencia previa de cualquier alegación o
defensa de los órganos judiciales demandados, pues estando ante la
presencia de resoluciones judiciales que se cuestionan a través del amparo
contra resoluciones judiciales, la posición jurídica del órgano judicial
demandado siempre y en todo los casos se encontrará reflejada en las
mismas resoluciones que se cuestionan.

6. No obstante lo expuesto, se advierte que en autos obra tanto el


apersonamiento al proceso del Procurador Público Adjunto a cargo de los
asuntos judiciales del Poder Judicial (fojas 52), así como el informe escrito
presentado por él (fojas 73); todo lo cual comprueba que éste expuso ante
los órganos judiciales lo conveniente a sus intereses.
Por tanto, este Colegiado estima que tiene competencia para analizar el
fondo de la controversia.

El derecho constitucional a la efectividad de las resoluciones judiciales en


un plazo razonable

7. El derecho a la ejecución de sentencias y resoluciones judiciales forma parte


del derecho fundamental a la tutela judicial efectiva. Su reconocimiento se
encuentra contenido en el inciso 2) del mismo artículo 139º, en el que se
menciona que “ninguna autoridad puede (...) dejar sin efecto resoluciones
que han pasado en autoridad de cosa juzgada (...) ni retardar su ejecución”.

8. Después de haberse obtenido un pronunciamiento judicial definitivo, válido y


razonable, el derecho analizado garantiza que las sentencias y resoluciones
judiciales se ejecuten en sus propios términos, ya que de suceder lo
contrario, los derechos o intereses de las personas allí reconocidos o
declarados, no serían efectivos sin la obligación correlativa de la parte
vencida de cumplir efectivamente con lo ordenado mediante las sentencias
judiciales.

9. La satisfacción de este derecho tiene por finalidad que las sentencias y


resoluciones judiciales no se conviertan en simples declaraciones de
intención sin efectividad alguna. Ello obedece a que el ideal de justicia
material consustancial al Estado Democrático y Social de Derecho que
emerge de los principios, valores y derechos constitucionales, requiere una
concreción no sólo con el pronunciamiento judicial que declara o constituye
el derecho o impone la condena, sino mediante su efectivización o realización
material, que se logra mediante el cumplimiento de la sentencia en sus
propios términos.

10. Como lo ha sostenido el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en el arret


“Hornsby c/ Grecia”, sentencia de fecha 13 de marzo de 1997, el derecho a
la efectividad de las resoluciones judiciales forma parte de las garantías
judiciales, pues “sería ilusorio” que “el ordenamiento jurídico interno de un
Estado contratante permitiese que una decisión judicial, definitiva y
vinculante, quedase inoperante, causando daño a una de sus partes (...)”.

11. El derecho a la ejecución de las resoluciones judiciales constituye una


concreción específica de la exigencia de efectividad que garantiza el derecho
a la tutela jurisdiccional y que no se agota allí, pues por su propio carácter
tiene una vis expansiva que se refleja en otros derechos constitucionales de
orden procesal (v. gr. derecho a un proceso que dure un plazo razonable). El
derecho a la efectividad de las resoluciones judiciales garantiza que lo
decidido en una sentencia se cumpla, y que la parte que obtuvo un
pronunciamiento de tutela, a través de la sentencia favorable, sea repuesta
en su derecho y compensada, si hubiere lugar a ello, por el daño sufrido
(SSTC N.º 15-2001-AI/TC, 16-2001-AI/TC, 4-2002-AI/TC, fundamento 11).

12. Debe resaltarse, por otra parte, que nuestro ordenamiento jurídico está
fundamentado en la necesidad de asegurar el valor de la justicia. Por ello, el
artículo 44º de la Constitución establece que entre los deberes primordiales
del Estado se encuentra el de “promover el bienestar general que se
fundamenta en la justicia”. La capital importancia que para el interés público
tiene el cumplimiento de las sentencias obliga a los jueces y tribunales a
adoptar las medidas necesarias y adecuadas para garantizar la plena
efectividad de los derechos fundamentales, lo mismo que a la parte vencida
el cumplimiento oportuno de los fallos judiciales.
13. En atención a lo precedentemente expuesto, el cumplimiento de los
mandatos judiciales en sus propios términos debe llevarse a cabo de forma
inmediata, a fin de garantizar una tutela adecuada a los intereses o derechos
afectados de los justiciables. El no cumplimiento inmediato de un mandato
judicial, por el contrario, puede afectar no solo a quien es la parte vencedora
en el proceso (esfera subjetiva), sino también a la efectividad del sistema
jurídico nacional (esfera objetiva), pues, evidentemente, de qué serviría
pasar por un largo y muchas veces tedioso proceso, si al final, a pesar de
haberlo ganado, quien está obligado a cumplir con el mandato resultante no
lo hace; es por ello que, de darse tales circunstancias, se estaría frente un
problema real que afectaría per se el derecho fundamental a la ejecución de
pronunciamientos judiciales, contenido de la tutela jurisdiccional efectiva.

La razonabilidad e interdicción de la arbitrariedad en las resoluciones


judiciales que desestimaron el pedido cautelar del recurrente

14. Mediante las resoluciones cuestionadas de fechas 16 de noviembre de 2009


(fojas 4) y 20 de enero de 2010 (fojas 8), los órganos judiciales demandados
desestimaron el pedido cautelar del recurrente argumentando esencialmente
que “(…) debido a la imposibilidad material por ausencia de créditos
presupuestarios autorizados, por el momento no se puede efectuar el pago
total de la acreencia en mención, como tampoco se puede reprogramar y
hacer pagos mayores a los que se les viene haciendo (…)” (resolución de
fecha 16 de noviembre de 2009) “(…) la preocupación del demandante en
cuanto respecta a la latitud del pago a ejecutarse, igualmente ha sido y es
preocupación no sólo de esta Sala, sino de los demás órganos, cuyas
sentencias deben cumplirse en el menor término posible, sin embargo frente
a la existencia de normas vigentes de cómo debe de ejecutarse ese pago, no
existe otra alternativa que la que a la fecha de la demandada la está
cumpliendo (…)” (resolución de fecha 20 de enero de 2010).
15. Al respecto este Colegiado considera que los actos y/o disposiciones
dictadas tanto por entidades públicas, privadas y particulares, así como por
autoridades judiciales, no pueden circunscribirse a una mera aplicación
mecánica de las normas, sino que en ellos debe efectuarse una apreciación
razonable de los hechos en cada caso concreto, tomando en cuenta las
particulares circunstancias que lo rodean. El resultado de esta valoración y
evaluación llevará pues a adoptar una decisión razonable, proporcional y no
arbitraria, compatible con la llamada dimensión sustantiva del debido
proceso.

16. La razonabilidad es un criterio íntimamente vinculado a la justicia y está en


la esencia misma del Estado Constitucional de Derecho. Se expresa como
un mecanismo de control o interdicción de la arbitrariedad en el uso de las
facultades discrecionales, exigiendo que las decisiones que se tomen en ese
contexto respondan a criterios de racionalidad y que no sean arbitrarias.
Como lo ha sostenido este Colegiado, esto “implica encontrar justificación
lógica en los hechos, conductas y circunstancias que motivan todo acto
discrecional de los poderes públicos” (Cfr. Exp. Nº 0006-2003-AI/TC).

17. Al reconocerse en los artículos 3º y 43º de la Constitución Política del Perú


el Estado Social y Democrático de Derecho, se ha incorporado el principio de
interdicción o prohibición de todo poder ejercido en forma arbitraria e injusta.
Este principio tiene un doble significado: (i) en un sentido clásico y genérico,
la arbitrariedad aparece como el reverso de la justicia y el derecho; (ii) en un
sentido moderno y concreto, la arbitrariedad aparece como lo carente de
fundamentación objetiva, lo incongruente y contradictorio con la realidad que
ha de servir de base a toda decisión. Es decir, como aquello desprendido o
ajeno a toda razón de explicarlo (Cfr. Exp. Nº 0090-2004-AA/TC).

18. En el caso concreto se aprecia que los órganos judiciales demandados


desestimaron la solicitud cautelar de embargo en forma de retención sobre
las cuentas del Poder Judicial argumentando que éste último ha venido
cumpliendo con el pago de lo ordenado en la sentencia y que existen
impedimentos legales (Ley Nº 27584) para cumplir, en el breve plazo, con la
cancelación total de la acreencia.

19. La situación descrita obliga a este Tribunal a pronunciarse sobre la


razonabilidad de las decisiones emitidas por los órganos judiciales
demandados que desestimaron el pedido cautelar del recurrente sin tener en
cuenta o, lo que es peor, a sabiendas de la particular situación del recurrente,
quien es una persona de avanzada edad (81 años). Al respecto, es menester
precisar que este mismo Colegiado en anterior oportunidad y, a propósito de
las deudas a cargo del Estado, ha señalado que “(…) el procedimiento
establecido [en la Ley Nº 27584] no debe servir de herramienta para
postergar sine die el cumplimiento de las sentencias judiciales contra el
Estado, por lo que es procedente la vía de la ejecución forzosa mientras se
incumpla el pago parcial o total de la obligación, aún (sic) cuando se haya
iniciado el procedimiento, (…) sin que el interesado tenga que esperar los 5
años a que se refiere la ley”. (Cfr. Exp. Nºs 015-2001-AI/TC, 016-2001-AI/TC
y 004-2002-AI/TC, fundamento 55).

20. Conforme a ello, resulta carente de razonabilidad el hecho de haberse


desestimado el pedido cautelar del recurrente sin tener en cuenta ni evaluar
su especial condición de ser de avanzada edad, situación sobre la cual debió
hacerse un mayor análisis por parte de los órganos judiciales, toda vez que
sobre la intención de alargarse ad infinitum la ejecución de la sentencia
subyacen razones de evadirla o frustrarla. Así, la imposición de condiciones
excesivas y/o irracionales (por ejemplo un cronograma de pago demasiado
extenso en años) solo tendrían como finalidad que el recurrente, a su
avanzada edad, teniendo aún vida, se quede tan solo en el intento de
alcanzar la cancelación total de su acreencia. Y es que el Estado
Constitucional de Derecho obliga e impone a las autoridades y particulares
que las sentencias judiciales logren su plenitud o ejecución de manera rápida
y efectiva, pero sobre todo estando en vida aquellos en cuyo favor se
expidieron. En tal sentido, al no haberse tenido en cuenta esta consideración
especial del recurrente, ni la habilitación señalada por este Colegiado,
entonces las resoluciones cuestionadas, aparte de ser arbitrarias e
irracionales, esto es, contrarias al debido proceso sustantivo, también
incurren en indebida motivación, en tanto componente del debido proceso
formal. Por estas razones, la demanda de amparo debe ser estimada,
debiendo declararse la nulidad de las resoluciones judiciales que
desestimaron el pedido cautelar del recurrente.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere


la Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda de amparo; en consecuencia NULAS las


resoluciones de fechas 16 de noviembre de 2009 y 20 de enero de 2010,
expedidas por el Juzgado y la Sala Civil, respectivamente.
2. ORDENAR al Juzgado Contencioso Administrativo del Cusco o el que haga
sus veces emitir nuevo pronunciamiento cautelar atendiendo a lo señalado
en los fundamentos de la presente sentencia.

Publíquese y notifíquese.
SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
URVIOLA HANI
EXP. N.° 03515-2010-PA/TC
CUSCO
JUSTO CLODOMIRO
CAPARO ZAMALLOA

FUNDAMENTO VOTO DEL MAGISTRADO VERGARA GOTELLI

Emito el presente fundamento de voto bajo las siguientes consideraciones:

1. En el presente caso tenemos una demanda de amparo interpuesta contra la


jueza a cargo del Juzgado Contencioso Administrativo del Cusco, señora
Dina Meza Monge, y los integrantes de la Segunda Sala Civil de la Corte
Superior de Justicia del Cusco, señores Quispe Álvarez, Concha Mora y
Murillo Flores, con la finalidad de que se disponga: i) trabar embargo por la
suma de S/. 300,000.00 (trescientos mil con 00/100 nuevos soles) en las
cuentas del Poder Judicial Nº 0000281743 y Nº 000310700 en cumplimiento
de lo ordenado en el proceso contencioso administrativo; y ii) el pago de
costas y costos procesales, puesto que se está afectado los derechos del
recurrente al debido proceso, a la tutela jurisdiccional efectiva, a la motivación
de las resoluciones judiciales, a la pensión, entre otros.

2. Para resolver el presente caso debemos remitirnos a los antecedentes:

a) El recurrente interpuso demanda contenciosa administrativa contra el


Poder Judicial, obteniendo a consecuencia de ello sentencia favorable
que dispone el pago de la pensión de jubilación nivelable.
b) Practicada la Liquidación Nº 577-2008, se dispuso el pago al obligado de
S/. 257,863.00 nuevos soles.
c) Ya en ejecución de sentencia el demandado y actual obligado emite el
cronograma de pago favorable al demandante, disponiendo el pago anual
de S/. 1, 500.00 nuevos soles.
d) En atención a dicha situación irracional solicitó al juzgado ejecutor dictar
la ejecución de la sentencia final que ha hecho cosa juzgada a través de
una medida cautelar de embargo en forma de retención sobre las cuentas
del Poder Judicial, pedido que fue desestimado por los órganos judiciales
emplazados.

3. El Segundo Juzgado Civil del Cusco rechazo liminarmente la demanda por


considerar que el embargo tiene una reglamentación legal, mas no
constitucional, por lo que no puede ser sometido a proceso de amparo,
además que el petitorio no está destinado a lograr la inaplicabilidad o
ineficacia de las resoluciones que desestimaron el pedido de embargo. La
Sala Superior revisora confirma la apelada por considerar que la Gerencia
General del Poder Judicial viene efectivizando el pago de las obligaciones
derivadas de sentencias judiciales pero que por ausencia de presupuesto
autorizado no se llega a efectuar el pago total de las deudas del Poder
Judicial.

4. Entonces el tema de la alzada trata de un rechazo liminar de la demanda (ab


initio), en las dos instancias (grados) precedentes, lo que significa que no hay
proceso y por lo tanto no existe demandado (emplazado). Por ello cabe
mencionar que si el Superior no está conforme con el auto venido en grado
debe revocarlo para vincular a quien todavía no es demandado puesto que
no ha sido emplazado por notificación expresa y formal requerida por la ley.
Lo que se pone en conocimiento es “el recurso interpuesto” y no la demanda.
Por esto es que el Tribunal Constitucional al intervenir como tribunal de
alzada debe limitarse al auto de rechazo liminar, desde luego.

5. Al concedérsele al actor el recurso extraordinario de agravio constitucional,


el principio de limitación aplicable a toda la actividad recursiva le impone al
Tribunal Constitucional la limitación de sólo referirse al tema de la alzada, en
este caso nada mas y nada menos que el auto de rechazo liminar.
6. El artículo 47º Código Procesal Constitucional en su último párrafo precisa
ciertamente que “si la resolución que declara la improcedencia (auto de
rechazo liminar evacuado por el Juez al calificar la demanda) fuese apelada,
el juez pondrá en conocimiento del demandado el recurso interpuesto”. Este
mandato tiene sustento en la más elemental lógica: el recurso de apelación
concedido y notificado al que debería ser considerado demandado si la sala
superior revoca el auto cuestionado, produce efectos para ambas partes.

7. Por cierto si el Superior revoca el auto venido en grado, para vincular a quien
todavía no es demandado puesto que no ha sido emplazado por notificación
expresa y formal por no existir proceso y no ser él, por tanto, demandado,
tiene que ponérsele en su conocimiento “el recurso interpuesto” y no la
demanda, obviamente.

8. No está demás recordar que la parte en análisis del recurrido articulo 47º del
Código Procesal Constitucional es copia de lo que al respecto prescribe el
artículo 427º del Código Procesal Civil en su último parágrafo al decir: “La
resolución superior que resuelve en definitiva la improcedencia, produce
efectos para ambas partes”. Y la resolución del superior que, en definitiva,
decide sobre la improcedencia, no puede ser o no es sino la confirmatoria o
la revocatoria del auto objeto de la alzada, desde luego.

9. Que en atención a lo señalado es materia de la alzada el pronunciamiento


del Tribunal Constitucional respecto del rechazo liminar, estando en facultad
sólo para pronunciarse por la confirmatoria del auto recurrido o por la
revocatoria de éste, y excepcionalmente cuando se trate de casos que
amerite un pronunciamiento de emergencia por tutela urgente del derecho se
podría ingresar al fondo del asunto.
10. En el presente caso tenemos una situación excepcional, puesto que no solo
el demandante tiene una avanzada edad, sino que se está vulnerando la
ejecución de una sentencia judicial, afectando así la tutela jurisdiccional
efectiva. En tal sentido considero pertinente y legítimo realizar el ingreso al
fondo de la controversia a fin de tutelar la pretensión del actor. Asimismo
cabe señalar que el presente caso constituye uno de los tantos casos en los
que el Estado burla una sentencia judicial, puesto que basado en el
argumento presupuestario prioriza otros gastos que no se encuentran ligados
a la subsistencia de personas como se observa en el caso presente. Es así
que es escandaloso que se haya emitido un cronograma de pago a favor del
actor disponiéndose el pago anual de 1, 500.00 nuevos soles, teniendo los
emplazados pleno conocimiento de que la deuda asciende a S/. 257,863.00
nuevos soles, lo que implica que la deuda se cancelaría en 251 años,
conforme manifiesta el demandante, lo que no solo constituye una burla sino
que muestra una realidad que se repite con muchas otras personas de
avanzada edad que se encuentran a la espera de un pago que en muchos
casos constituye el único sustento que tendrán. Es así que en este caso el
cronograma propuesto se burla de la justicia puesto que pretende que el
recurrente tenga vida eterna para que pueda ver cumplida su acreencia.

Por las razones expuestas mi voto es porque se declare FUNDADA la


demanda de amparo, debiendose en consecuencia declarar la nulidad de las
resoluciones cuestionadas, y se ordene al juzgado contencioso administrativo del
Cusco emitir nuevo pronunciamiento cautelar conforme a lo señalado en el presente
voto, para que el cronograma propuesto sea una expresión razonable.

Sr.
VERGARA GOTELLI
8) MATERIA: REVISIÓN JUDICIAL DE PROCEDIMIENTO COACTIVO
TEMA: OBJETO DEL PROCESO
SUMILLA: Para los en los que la obligación puesta a cobro en el
procedimiento de ejecución es exigida a un tercero, cuya
responsabilidad solidaria es impuesta por Ley, es necesario que esta
responsabilidad sea establecida previamente mediante resolución
debidamente notificada.
Sala de Derecho Constitucional y Social Permanente
Corte Suprema de Justicia de la República
SENTENCIA
REV. JUD. N° 4952 - 2013
LIMA

Lima, veintiocho de noviembre


de dos mil trece.-

VISTOS; con el acompañado, de conformidad con el Dictamen Fiscal


Supremo en lo Contencioso Administrativo; por sus fundamentos pertinentes; y
CONSIDERANDO además:

PRIMERO: Es objeto de apelación la sentencia de fecha diecisiete de mayo


de dos mil doce, obrante a fojas setenta y cuatro, que declara Fundada la demanda
de revisión judicial de procedimiento de ejecución coactiva; en consecuencia Nulo
el procedimiento de ejecución coactiva originado en mérito de la Papeleta de
Infracción N° 7559961.

SEGUNDO: Conforme lo establece el artículo 23, inciso 23.5, del Texto Único
Ordenado de la Ley N° 26979, Ley de Procedimiento de Ejecución Coactiva, el
proceso de revisión judicial tiene por finalidad que el órgano jurisdiccional examine
únicamente si el procedimiento de ejecución coactiva ha sido iniciado o tramitado
conforme a las disposiciones previstas en la citada Ley. En efecto, mediante la
presente acción el Colegiado debe pronunciarse sobre la legalidad del
procedimiento coactivo y establecer si éste se encuentra o no ajustado a las leyes
especiales, plazos y trámites que lo rigen, como son la ley acotada y su reglamento,
así como las normas particulares que cada institución pública prevé para dicho
procedimiento.
TERCERO: En el caso de autos, a través de su demanda, don Saúl Eligio
Alarcón del Pozo pretende la revisión judicial del procedimiento de ejecución
coactiva derivado del cobro de la Papeleta de Infracción N° 7559961, iniciado en su
contra por el Ejecutor Coactivo del Servicio de Sala de Derecho Constitucional y
Social Permanente Corte Suprema de Justicia de la República SENTENCIA REV.
JUD. N° 4952 - 2013 LIMA 2 Administración Tributaria - SAT de la Municipalidad
Metropolitana de Lima, a efectos de que el órgano jurisdiccional evalúe su legalidad,
debido a él ha sido tramitado infringiendo las formalidades de notificación previstas
en la Ley N° 26979, impidiéndole con ello un adecuado ejercicio de su derecho de
defensa.

CUARTO: La sentencia apelada ha declarado fundada la demanda, al


considerar que, a partir del análisis de lo actuado en el procedimiento de ejecución
coactiva objeto de revisión, se advierte que la Administración no ha cumplido con
notificar al ahora demandante el acto administrativo generador de la obligación
exigida por el Ejecutor Coactivo.

QUINTO: La decisión antes indicada es impugnada por la Municipalidad


Metropolitana de Lima, quien sostiene en su recurso de apelación que el
procedimiento de ejecución coactiva iniciado contra el actor ha cumplido con lo
dispuesto en la Ley N° 26979, respetando cada una de las reglas contenidas en
esta norma. Además, explica que el procedimiento de ejecución coactiva es una
facultad que tiene la Administración para ejercitarla contra la persona comprometida
con una deuda frente a ella; por lo cual, esta actuación queda dentro de la
autonomía municipal garantizada por la Constitución Política a los gobiernos
locales; debiendo desestimarse por estas razones la demanda incoada. Por su
parte, el Servicio de Administración Tributaria - SAT de la Municipalidad
Metropolitana de Lima expresa, al apelar, que el acto administrativo generador de
la obligación exigida por el Ejecutor Coactivo ha sido debidamente notificado al
conductor de la unidad vehicular infractora, en atención a lo prescrito por el artículo
9 de la Ley N° 26979; por lo que el hecho de no haber notificado el mismo acto
administrativo al ahora demandante no invalida el procedimiento coactivo, pues éste
no responde en calidad de infractor, sino como responsable solidario.
Además, señala que la Papeleta de Infracción N° 7559961 se encuentra Sala
de Derecho Constitucional y Social Permanente Corte Suprema de Justicia de la
República SENTENCIA REV. JUD. N° 4952 - 2013 LIMA 3 actualmente extinguida
y, por lo tanto, el procedimiento coactivo derivado de ella ha sido suspendido
definitivamente.

SEXTO: En tal contexto, debe precisarse que el artículo 9, inciso 9.1, del
Texto Único Ordenado de la Ley N° 26979, considera obligación exigible
coactivamente a la establecida mediante acto administrativo emitido conforme a ley,
debidamente notificado y que no haya sido objeto de recurso impugnatorio alguno
en la vía administrativa, dentro de los plazos de ley o en el que hubiere recaído
resolución firme confirmando la obligación; en tanto que el artículo 14, inciso 14.1,
del mismo cuerpo normativo establece que el procedimiento de ejecución coactiva
se inicia con la notificación al obligado de la resolución de ejecución coactiva, la que
contiene un mandato de cumplimiento de una obligación exigible conforme el
artículo 9 de la Ley N° 26979.

SÉTIMO: Asimismo, para los casos en los que la obligación puesta a cobro
en el procedimiento coactivo es exigida a un tercero, cuya responsabilidad solidaria
es impuesta por ley, el artículo 18, inciso 18.3, del Texto Único Ordenado de la Ley
N° 26979, establece que: “La imputación de responsabilidad solidaria al tercero se
determina mediante resolución emitida por el mismo órgano de la entidad que
determinó la Obligación materia del procedimiento de ejecución coactiva en trámite
y es notificado conforme a Ley. La resolución que imputa responsabilidad al tercero
podrá ser objeto de impugnación administrativa mediante los recursos previstos en
la Ley del Procedimiento Administrativo General. El procedimiento coactivo que se
inicie para la ejecución forzosa de dicha obligación, corre en forma independiente
del procedimiento principal”.
OCTAVO: En el presente caso, al analizar el expediente administrativo N°
22007400456336, acompañado a los autos, esta Suprema Sala observa que el
procedimiento de ejecución coactiva tramitado en él fue iniciado por el Ejecutor
Coactivo del Servicio de Administración Tributaria Sala de Derecho Constitucional
y Social Permanente Corte Suprema de Justicia de la República SENTENCIA REV.
JUD. N° 4952 - 2013 LIMA 4 - SAT de la Municipalidad Metropolitana de Lima, a
efectos de procurar el pago de la Resolución de Sanción N° 218-056-01739398
(derivada de la Papeleta de Infracción N° 7559961), por medio de la cual se impuso
sanción administrativa, por infracción a las normas de tránsito, a una persona
distinta al ahora demandante, identificado como Edgar Ore Conde. En este
contexto, se advierte que para exigir coactivamente al accionante el cumplimiento
de la referida resolución de sanción –en su calidad de propietario del vehículo
infractor– era necesario notificarlo previamente con la respectiva resolución de
imputación de responsabilidad solidaria; sin embargo, no se advierte del expediente
antes mencionado que la Administración haya cumplido con emitir este acto
administrativo de imputación, desconociendo con ello las reglas de tramitación
previstas en el artículo 18, inciso 18.3, del Texto Único Ordenado de la Ley N°
26979.

NOVENO: En vista a lo expuesto en las consideraciones precedentes, se


concluye que el procedimiento de ejecución coactiva tramitado en el expediente
administrativo N° 22007400456336 ha sido iniciado sin respetar las disposiciones
legales que lo regulan; correspondiendo por ello amparar la demanda.

DÉCIMO: Finalmente, cabe señalar que la extinción de la obligación derivada


de la Papeleta de Infracción N° 7559961 no impide que el órgano judicial dicte
pronunciamiento sobre el fondo de la controversia, en tanto que el objeto de este
proceso judicial no consiste en procurar su pago, sino únicamente en revisar la
legalidad en el inicio y trámite del procedimiento coactivo, conforme a lo previsto en
el artículo 23 de la Ley N° 26979, modificado por la Ley N° 28165.
Por tales consideraciones: CONFIRMARON la sentencia de fecha diecisiete
de mayo de dos mil doce, obrante a fojas setenta y cuatro, que declaró FUNDADA
la demanda de revisión judicial de procedimiento de Sala de Derecho Constitucional
y Social Permanente Corte Suprema de Justicia de la República SENTENCIA REV.
JUD. N° 4952 - 2013 LIMA 5 ejecución coactiva; en consecuencia NULO el
procedimiento de ejecución coactiva tramitado en el Expediente N°
22007400456336; en los seguidos por don Saúl Eligio Alarcón del Pozo contra el
Servicio de Administración Tributaria – SAT de la Municipalidad Metropolitana de
Lima y otros sobre revisión judicial de procedimiento de ejecución coactiva; y los
devolvieron. Vocal Ponente: Walde Jáuregui.-

S.S.
SIVINA HURTADO
WALDE JAUREGUI
VINATEA MEDINA
RUEDA FERNÁNDEZ
AYALA FLORES
9) Cuando el acto administrativo impugnado se encuentre cuantificado en
suma dineraria debe superar la cuantía exigida por el inciso 3 del
artículo 32 de la Ley N° 27584, modificado por el Decreto Legislativo N°
1067, como presupuestos necesarios para la procedencia del recurso
de casación.

Sala de Derecho Constitucional y Social Permanente


Corte Suprema de Justicia de la República
AUTO CALIFICATORIO DEL RECURSO
CAS. N° 5156 – 2012

LIMA, Lima, veinticinco de enero


de dos mil trece.-

VISTOS; con el acompañado, y CONSIDERANDO:

PRIMERO: Que, viene a conocimiento de esta Sala Suprema, el recurso de


casación interpuesto por Hiper Sociedad Anónima, de fecha veintiuno de febrero de
dos mil doce, obrante a fojas trescientos sesenta y cuatro contra la sentencia de
vista de fecha treinta de noviembre de dos mil once, obrante a fojas trescientos
cincuenta y tres, que Revocando la sentencia apelada, declara Infundada la
demanda de impugnación de resolución administrativa; para cuyo efecto se debe
proceder a verificar el cumplimiento de los requisitos previstos en el artículo 32
inciso 3 de la Ley N° 27584, en concordancia con los artículos 387 y 388 del Código
Procesal Civil, modificados por el artículo 1 de la Ley N° 29364.

SEGUNDO: El artículo 32 inciso 3 de la Ley N° 27584, modificado por el


Decreto Legislativo N° 1067, señala que procede el recurso de casación: a) contra
las sentencias expedidas en revisión por las Cortes Superiores; y b) Contra los autos
expedidos por las Cortes Superiores que, en revisión, ponen fin al proceso;
estableciendo asimismo que el recurso procederá siempre y cuando supere las
Unidades de Referencia Procesal establecidas en dicha norma.

TERCERO: En el presente caso, del análisis de los autos se desprende que


la controversia debatida en el presente proceso, de acuerdo a las pretensiones
planteadas en la demanda, se encuentran ambas referidas a la Nulidad de la
Resolución Directoral 040 (R)-2005-DRTPEL-DIL, del dieciocho de abril de dos mil
cinco, que impuso a la recurrente –reduciendo el monto inicial- una multa
ascendente a nueve mil trescientos nuevos soles (S/. 9,300.00).

CUARTO: Ahora bien, a la fecha de interposición del recurso (veintiuno de


febrero de dos mil doce) el valor de la unidad de referencia procesal ascendía a
trescientos sesenta y cinco nuevos soles (S/. 365.00), por lo cual el valor de setenta
unidades de referencia procesal equivalía en dicha fecha a veinticinco mil quinientos
cincuenta nuevos soles (S/. 25,550.00). En ese sentido, queda claro que la cuantía
de los actos administrativos que son objeto de impugnación en el presente caso no
supera la cuantía exigida por el inciso 3 del artículo 32 de la Ley N° 27584,
modificado por el Decreto Legislativo N° 1067, como presupuesto necesario para la
procedencia del recurso interpuesto, por lo que deviene en improcedente el recurso
propuesto, careciendo de objeto el análisis de los demás requisitos previstos en el
modificado artículo 387 del Código Procesal Civil, citado precedentemente.

Por tales consideraciones, al no superar el recurso la cuantía establecida en


el artículo 32 inciso 3 de la Ley N° 27584, declararon:

IMPROCEDENTE el recurso de casación interpuesto por Hiper Sociedad


Anónima, de fecha veintiuno de febrero de dos mil doce, obrante a fojas trescientos
sesenta y cuatro contra la sentencia de vista de fecha treinta de noviembre de dos
mil once, obrante a fojas trescientos cincuenta y tres; en los seguidos por Hiper
Sociedad Anónima contra el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo sobre
impugnación de resolución administrativa; DISPUSIERON la publicación de la
presente resolución en el Diario Oficial “El Peruano”, conforme a ley; y los
devolvieron. Vocal Ponente: Acevedo Mena.-

S.S.
SIVINA HURTADO
ACEVEDO MENA
VINATEA MEDINA
MORALES PARRAGUEZ
RUEDA FERNÁNDEZ

CONSTANCIA
Se deja constancia que en la fecha se ha llevado a cabo la calificación del recurso
de casación, interviniendo los Jueces Supremos Sivina Hurtado, Acevedo Mena,
Vinatea Medina, Morales Parraguez y Rueda Fernández.
Lima, 25 de enero de 2013
MARLENE MAYAUTE SUÁREZ
RELATORA
10) El derecho al debido proceso y a la tutela jurisdiccional efectiva,
reconocidos también como principios de la función jurisdiccional en el
inciso 3) del artículo 139 de la Constitución Política del Estado,
garantizan al justiciable, ante su pedido de tutela, el deber del Órgano
Jurisdiccional de observar el debido proceso y de impartir justicia
dentro de los estándares mínimos que su naturaleza impone: siendo
ello así, mientras la tutela judicial efectiva supone tanto el derecho de
acceso a los órganos de justicia como la eficacia de lo decidido en la
resolución, el derecho al debido proceso en cambio significa la
observancia de los principios y reglas esenciales exigibles dentro del
proceso, entre ellas el de motivación de las resoluciones judiciales,
recogidos expresamente en el inciso 5) del artículo 139 de la
Constitución Política del Estado.

SEGUNDA SALA DE DERECHO CONSTITUCIONAL Y SOCIAL TRASITORIA


CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPUBLICA
CASACION N° 6189-2011
LIMA
Otorgamiento de Pensión de Jubilación Minera
Ley N° 25009
PROCESO ESPECIAL
Lima, dieciocho de julio de dos mil trece

SEGUNDA SALA DE DERECHO CONSTITUCIONAL Y SOCIAL


TRANSITORIA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA
REPUBLICA.

VISTA; con el acompañado, la causa número seis mil ciento ochenta y nueve,
guion dos mil once, guion, LIMA, en audiencia pública de la fecha, con lo expuesto
en el Dictamen Fiscal Supremo; y, producida la votación con arreglo a Ley, se ha
emitido la siguiente sentencia:

MATERIA DEL RECURSO:

Se trata recurso de casación interpuesto por la entidad demandada Oficina


de Normalización Previsional – ONP, mediante escrito de fecha dieciocho de julio
de dos mil once, que corre a fojas trescientos treinta y dos a trecientos treinta y
siete, contra la sentencia de vista contenida en la resolución número trece de fecha
treinta y uno de mayo de dos mil once, que corre a fojas trescientos doce a
trescientos catorce, que confirmó la Sentencia de primera instancia que, declaró
fundada la demanda; en los seguidos por Fidel Saturno Curí, sobre Otorgamiento
de Pensión de Jubilación Minera – Ley N° 25009.

CAUSAL DEL RECURSO:

Por resolución de fecha veinticinco de setiembre de dos mil doce, que corre
a fojas veinte a veinticuatro del cuaderno de casación, se declaró procedente el
recurso de casación interpuesto por la entidad demandada, por las causales de:
infracción normativa de los artículos : I del Título Preliminar, 50, 171 y 188 del
Código Procesal Civil y el artículo 139, incisos 3) y 5) de la Constitución Política del
Estado, correspondiente a esta Sala Suprema emitir pronunciamiento de fondo
sobre dichas causales.

CONSIDERANDO:

Primero.- Que podemos conceptualizar la infracción normativa como aquella


afectación a las normas jurídicas en que incurre la Sala Superior al emitir una
resolución, originando con ello que la parte que se considere afectada por la misma,
pueda interponer el respectivo recurso de casación.
Respecto de los alcances del concepto de infracción normativa, quedan
comprendidas en la misma las causales que anteriormente contemplaba el Código
Procesal Civil en su artículo 386, relativas a la interpretación errónea, aplicación
indebida e inaplicación de una norma de derecho material incluyendo además otro
tipo de normas como son las de carácter adjetivo.

Segundo.- Que se declaró procedente el recurso de casación por las


siguientes normas: Artículo I del Título Preliminar del Código Procesal Civil,
establece que “Toda persona tiene derecho a la tutela jurisdiccional efectiva para el
ejercicio o defensa de sus derechos o intereses, con sujeción a un debido proceso”,
inciso 6) del artículo 50 del Código Procesal Civil, establece que: “ Son deberes de
los jueces en el proceso: 6. Fundamentar los autos y las sentencias, bajo sanción
de nulidad, respetando los principios de jerarquía de las normas y el de
congruencia”, por otra parte, el artículo 171 del Código Procesal Civil prescribe que:
“La nulidad se sanciona solo por causa establecida pen la ley. Sin embargo, puede
declarase cuando el acto procesal careciera de los requisitos indispensables para
la obtención de su finalidad. Cuando la ley prescribe formalidad determinada sin
sanción de nulidad para la realización de un acto procesal, este será válido si
habiéndose realizado de otro modo, ha cumplido su propósito”, a su vez el artículo
188 del Código Procesal Civil señala lo siguiente: “Los medios probatorios tiene por
finalidad acreditar los hechos expuestos por las partes, producir certeza en el Juez
respecto de los puntos controvertidos y fundamentar sus decisiones”; y, finalmente
el artículo 139 de la