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Introducción a la

Investigación Cualitativa

Adrián Scribano
Eladio Zacarías
Universidad Capitán General Gerardo Barrios
Texto para el fortalecimiento de la educación universitaria
Primera edición
Autores
Adrián Scribano
Eladio Zacarías

Artista de portada
Paulo Ahumada Rovai

Copyright Universidad Capitán General Gerardo Barrios


ISBN: 978-99923-79-29-5

Asesores de Edición
Raúl López Grijalva
Elmer Mendoza

Derechos Reservados

Queda prohibida, sin la autorización escrita de los titulares del Copyright bajo
las sanciones establecidas en las leyes, la reproducción parcial o total de esta
obra por cualquier medio o procedimiento, incluidos las fotocopias y el
tratamiento informático.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 2 Investigación Cualitativa


Autores
Adrián Scribano
Doctor en Filosofía y Master en Sociología.
Miembro del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas
y Técnicas (CONICET) y del Centro de Estudios Avanzados,
Universidad Nacional de Córdoba. Coordinador del Progra-
ma de Estudios sobre Acción Colectiva y Conflicto Social.
Profesor de Metodología y Técnicas de Investigación Social.
Universidad Nacional de Villa María.
Profesor visitante de las siguientes Universidades:
Universidad de El Salvador, Universidad de California,
Universidad de Chile, Universita degli Studi di Milano,
Universidad Autónoma de México, Universidad Autónoma de
Guadalajara, Universidad Federal do Río Grande do Sul y otras
de América Latina.
Ha escrito libros en metodología de investigación, epistemo-
logía, Teoría Social y diversos artículos en libros y revistas de
Sociología y Filosofía.
Eladio Zacarías Ortez
Master en Métodos y Técnicas de Investigación Social, Licen-
ciado en Sociología y Diplomado Internacional en Gerencia
de Proyectos: ILPES/ CEPAL.
Profesor Titular de la Universidad de El Salvador en las Cáte-
dras de Sociología General, Metodología de la Investigación y
Formulación y Evaluación de Proyectos Sociales. Ha escrito
sobre Metodología de la Investigación y textos de Estudios
Sociales para Tercer Ciclo de Educación Básica y Bachillerato.
Ha sido consultor para Universidades Privadas y organismos
internacionales.

Agradecimientos especiales
a los siguientes colaboradores
Claudia Liliana Gandía claugan@yahoo.com

Maestranda de la carrera “Maestría en Docencia Universitaria”,


Universidad Tecnológica Nacional – Años 2003-2004. Licenciada
en Psicología – Facultad de Psicología – UNC - 1999 Docente
Universidad Nacional de Villa María - Años 2000-2005

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 3 Investigación Cualitativa


Gassino, Javier Basilio megafon_2@yahoo.com.ar

Doctorando en Humanidades. Universidad Nacional de Catamarca.


Licenciado en Sociología. Prof. de Historia Profesor adscripto en la
Cátedra Metodología y Técnicas de Investigación Social en la Univer-
sidad Nacional de Villa María. Docente en el Nivel Superior del Insti-
tuto Privado Gustavo Martínez Zuviría de Las Varillas

Graciela Susana Magallanes magallanesg@yahoo.com

Doctoranda en Ciencias Sociales. Universidad de Buenos Aires. Mas-


ter en Educación Superior Universitaria. Universidad Nacional del
Comahue. Licenciada en Ciencias de la Educación. Univ. Nac. Rosa-
rio Profesora en Ciencias de la Educación. Univ. Nac. Rosario. Profe-
sora Adjunta. Dedic. Exclusiva. UNVM

Vanina G. Fraire. vafraire@yahoo.com

Maestranda en Ciencias Sociales. Fac. de Der. y Cs. Sociales, Univer-


sidad Nacional de Córdoba. Licenciada en Sociología. Cursando la
Maestría en Cs. Sociales. Docente de Nivel Superior Universitario y
No Universitario en diversos espacios vinculados a la Metodología de
Investigación en Cs. Sociales. Investigadora del Centro de Investiga-
ciones para la Intervención Social, (CIIS) Córdoba, Argentina.

Francisco Osorio, fosorio@uchile.cl

Doctor en Epistemología por la Universidad de Chile. Antropólogo.


Es Fulbright Fellow de la Universidad de Pennsylvania. Director de
la Revista Cinta de Moebio, especializada en epistemología de las
Ciencias Sociales a nivel latinoamericano.

Maria Eugenia Boito. meboito@yahoo.com.ar

Doctoranda en Ciencias Sociales. Universidad de Buenos Aires.


Lic en Trabajo Social. CONICET-CEA UNC. Lic en Comuni-
cación Social. Universidad Nacional de Córdoba. Maestranda
en Comunicación y Cultura en el Centro de Estudios Avanza-
dos. Universidad Nacional de Córdoba. Doctoranda de la Uni-
versidad de Buenos Aires en Ciencias Sociales. Becaria de la Se-
cretaria de Ciencia y Técnica de la UNC. Prof. Adjunta del Se-
minario de Cultura Popular y Masiva en la UNC. Prof. Adjunta
de Socioantropología en la UNVM.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 4 Investigación Cualitativa


Ana Cervio anacervio@hotmail.com

Doctoranda en Ciencias Sociales. Universidad de Buenos Aires.


Licenciada en Sociología. CONICET-CEA UNC Miembro del
Programa de Estudios sobre Acción Colectiva y Conflicto So-
cial del Centro de Estudios Avanzados de la Universidad Na-
cional de Córdoba. Miembro del Centro de Investigaciones para
la Intervención Social (C.I.I.S), Córdoba.

CONICET Centro de Estudios Avanzados Universidad Nacio-


nal de Córdoba. Coordinador del Programa de Estudios sobre
Acción Colectiva y Conflicto Social. Profesor Regular de Meto-
dología y Técnicas de Investigación Social. Universidad Nacio-
nal de Villa María.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 5 Investigación Cualitativa


Presentación
El compromiso con la calidad es un deber ser de la Universidad Gerardo Barrios,
por su naturaleza como generadora de conocimiento, por el carácter de servicio que
tiene la educación y por la función social que debe desempeñar en beneficio de la
sociedad y, particularmente de la generación de estrategias para el desarrollo
sostenible. Los hechos han dejado de tener solo alcance local y han pasado a tener
como referencia el mundo. Los países y las regiones no se desarrollan cuando los
modelos se tornan obsoletos y pierden validez ante los nuevos resultados. Las nuevas
tendencias económicas y demográficas causan un gran impacto en la cultura y ante
ello, se vuelve imperativo generar nuevo conocimiento y nuevos indicadores que
sirvan de guía en el camino al desarrollo. La investigación en este entorno, siempre
tiene vigencia como una forma de alcanzar la verdad a través del conocimiento
científico, la formulación de leyes científicas y modelos que permiten conocer el por
qué de las cosas.

Al hojear las páginas de este texto puede surgir la pregunta de cuál es la novedad que
presenta esta obra respecto de un tema tan tratado a diferentes niveles por cientístas
sociales. A esto se puede responder que contiene entre otros un enfoque en las
estrategias cualitativas de indagación en Ciencias Sociales, y que también “sirve” de
guía para elaborar un diseño de investigación, posibilitando, de esa manera, que
aquello que es percibido como dificultad, sea una oportunidad para la reflexión y el
análisis; asimismo trata de manera enfática los posibles caminos de cruce en
Investigación Social y muestra como se puede obtener el mejor provecho de los
sofware en este tipo de investigaciones. Responde a cuestionamientos tales como:
¿Qué es la investigación cualitativa?, ¿para qué sirve?, ¿cuándo es adecuado utilizarla?,
¿es fiable la investigación cualitativa?, ¿sobre qué bases científicas y metodológicas se
sustenta?, ¿cómo se diseña el proyecto de investigación?

¿Cómo obtengo las muestras cualitativas?, ¿qué validez tienen?, ¿puedo generalizar los
resultados? y ¿cómo se hace una entrevista valiosa? Y en el análisis cualitativo, al
disponer de los datos: ¿qué se analiza?, ¿cómo convierto los datos en información?,
¿con qué avales teóricos cuenta lo cualitativo para validar “las palabras” y los “hechos”
que analiza? Las respuestas a estas interrogantes son resueltas de manera clara y
precisa en este interesante texto y ponen de manifiesto que la metodología cualitativa y
la selección de la estrategia se constituyen en una poderosa herramienta para la toma
de decisiones en un mundo que hoy por hoy transita por aguas turbulentas.

Ing. Raúl Rivas Quintanilla


Rector Universidad Capitán General “Gerardo Barrios”

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 6 Investigación Cualitativa


Índice

Introducción 12
PRIMERA PARTE
1. EL PROCESO METODOLÓGICO DE
LA INVESTIGACIÓN CUALITATIVA 19
1.1. Alternativas para un diseño cualitativo 19
1.2. La revisión de la literatura 23
1.3. El problema o fenómeno a investigar 24
1.3.1. Plantear y problematizar 24
1.3.2. El problema del problema: saberes y conocimiento 25
1.3.3. Modos de entender el problema 26
1.4. El trabajo de campo 27
1.5. La elección de los instrumentos de observación 29
1.6. La construcción de muestras 32
1.7. El procesamiento de la información 35
1.8. Análisis e interpretación 37
1.9. El informe de investigación 38
1.10. Desafíos prácticos para un diseño cualitativo 40
1.11. Actividades 43
ANEXO I
Experiencias y significados asociados a la idea de
movilidad social en el relato de doce familias floridanas
Referencias bibliográficas 51

2. LA OBSERVACIÓN 54
2.1. Características y supuestos de la observación 54
2.2. Algunas recomendaciones para la observación estructurada 56
2.3. Observación participante: características elementales 59
2.4. ¿Cómo y qué se observa? 61
2.5. El lugar social del observador 65
2.6. Actividades 66

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 7 Investigación Cualitativa


ANEXO II
Observación participante.
Conociendo nuestras escuelas.
Un acercamiento etnográfico a la cultura escolar
Referencias bibliográficas 70

3. ENTREVISTA EN PROFUNDIDAD 72
3.1. En búsqueda de una definición 72
3.2. Tipos de entrevistas 74
3.3. ¿Cómo y qué escuchar en una entrevista en profundidad? 75
3.4. Momentos y componentes de una entrevista en profundidad 77
3.5. Diseñando una entrevista 81
3.5.1. Acuerdo y situación de entrevista 82
3.5.2. Elaborando un guión flexible 84
3.6. Algunas pistas para analizar entrevistas 88
3.7. Dudas más frecuentes sobre entrevistas en profundidad 89
3.7.1. ¿Quién debe ser entrevistado? 89
3.7.2. ¿Grabación, apuntes o memoria? 90
3.7.3. ¿Cuándo termina la entrevista? 90
3.8. Actividades 90
ANEXO III
“Exclusión social y trabajo”
Referencias bibliográficas 98
4. HISTORIA Y RELATOS DE VIDA 99
4.1. Tipos de estrategias 99
4.2. Enfoques y usos de las historias de vida 101
4.3. ¿Cómo se hace? 102
4.4. Cinco preguntas para los componentes básicos de la técnica 104
4.4.1. ¿Para qué sirve? 104
4.4.2. ¿Con quién se aplica? 105
4.4.3. ¿Qué pasos no deben ser omitidos? 105
4.4.4. ¿Cómo se prepara el documento? 106
4.4.5. ¿Cómo se analizan las historias de vida? 106

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 8 Investigación Cualitativa


4.5. Historia de vida e historia oral: un relato (posible) 107
4.6. A modo de “cierre”: algunos aspectos
para “utilizar” la historia de vida 109
4.7. Actividades 111
ANEXO IV
Historia de vida
Las trabajadoras de villas: familia, educación y trabajo
Referencias bibliográficas 115
5. EL GRUPO DE DISCUSIÓN:
POSIBILIDADES Y ESTRATEGIAS 116
5.1. El grupo de discusión 116
5.1.1. Algunos supuestos teóricos del grupo de discusión 116
5.1.2. ¿Qué es un grupo de discusión? 118
5.1.3. Diseño del grupo de discusión como
técnica de investigación 119
5.1.4. Estructura general de la aplicación de la técnica 121
5.2. El focus group 122
5.2.1. ¿Qué es un focus group? 122
5.3. Reuniones de vecinos: una adaptación del grupo de discusión 123
5.3.1. Algunas especificaciones sobre las reuniones de vecinos 123
5.4. Conversaciones para el entendimiento 126
5.5. Actividades 126
ANEXO V
Una vos de muchas voces. Acción colectiva y organizaciones de base.
Referencias bibliográficas 133
SEGUNDA PARTE
6. ANÁLISIS E INTERPRETACIÓN
DE LA INFORMACIÓN CUALITATIVA 134
6.1. Diversidad y análisis de datos cualitativos 135
6.2. Analizando textos cualitativos 136
6.3. Interpretación en investigación cualitativa 142
6.3.1. Datos, narración e interpretación 142
6.3.2. La interpretación como práctica sociológica 145
6.3.3. La interpretación: entre la epistemología
y la metodología 148

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 9 Investigación Cualitativa


6.4. Actividades 150
ANEXO VI
De la utopía a la acción: la construcción de la
sustentabilidad desde el espacio local
Referencias bibliográficas 156
7. VALIDEZ Y CONFIABILIDAD EN LA
INVESTIGACIÓN CUALITATIVA. 159
7.1. Validez y confiabilidad: perspectivas y conceptualizaciones 159
7.2. Miradas externas e internas de los problemas
de la validez y la confiabilidad 164
7.3. Sobre algunas confusiones o malos entendidos epistemológicos 167
7.3.1. Representación y certeza 168
7.3.2. Replicabilidad e indeterminación 168
7.3.3. Interpretación y garantías 169
7.4. A modo de síntesis 170
7.5. Actividades 171
ANEXO VII
“Democracia y capitalismo en los márgenes. De las estrategias
de vida campesinas a la economía política del clientelismo.”
Voces con historia.
Referencias bibliográficas 177
TERCERA PARTE
8. INVESTIGACIÓN ACCIÓN PARTICIPATIVA: UNA
FORMA DE HACER INVESTIGACIÓN CUALITATIVA 179
8.1. Algunos nodos epistémicos de la IAP 180
8.2. Investigación acción e investigación acción participativa:
de estilo y diferencias 181
8.3. Algunos campos de aplicación particular de la IAP 187
8.3.1. La IAP y los procesos de autonomía colectiva 188
8.3.2. La IAP como modalidad de intervención psico-social 189
8.3.3. Investigación – acción en educación 190
8.4. Actividades 192
ANEXO VIII
Experiencias en investigación-acción-reflexión
con educadores en proceso de formación en Colombia

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 10 Investigación Cualitativa


Referencias bibliográficas: 196
9. APROXIMACIONES A LAS ESTRATEGIAS
CUALITATIVAS ASISTIDAS POR COMPUTADORA 198
9.1. El lugar de la computadora en la investigación cualitativa 198
9.1.1. Pluralidad de voces y la utilización de hipertextos 199
9.1.2. Aplicación de la informática en el
diseño de investigación cualitativa 202
9.2. Descripción de algunos programas utilizables
en diseños cualitativos 209
9.3. Problemas y desafíos 213
9.4. Actividades 215
ANEXO IX
1er. Congreso virtual de Antropología y Arqueología.
Grupos de discusión sobre metodología de investigación
cualitativa asistida por computadora en Ciencias Sociales
Referencias bibliográficas 218
10.- PSICOANALISIS, PSICOLOGÍA E INVESTIGACIÓN
SOCIAL CUALITATIVA 220
10.1 La Teoría psicoanalítica en la investigación social 220
10.1.1 Psicoanálisis y análisis del discurso 221
10.1.2 Psicoanálisis y crítica ideológica
La visión de Slavoj Zizek 224
10.1.3 Aplicación de una forma de análisis de
discurso en el grupo de discusión 226
10.1.4 Sobre las particularidades de la entrevista psicológica 228
10.1.5 Tipos de grupos terapéuticos y sus aplicaciones
como técnicas de investigación social 230
10.2 A modo de cierre 237
10.3 Actividades 239
ANEXO X
“Adolescencia femenina y cultura. Proyectos de
vida de mujeres adolescentes provenientes de
diversos medios culturales”
Referencias bibliográficas 244

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 11 Investigación Cualitativa


INTRODUCCIÓN
En un curso de metodología, se están discutiendo las ideas más genera-
les sobre diseño de investigación. Uno de los alumnos sostiene que, según el
libro X, la investigación social o es cuantitativa o no es científica. Otro discute
la idea de su compañero afirmando que la misma manifiesta un prejuicio obje-
tivista. Un tercer participante del curso pide al profesor que no permita que la
clase se “pierda” en discusiones teóricas y que señale prácticamente cuáles son
las tan mentadas estrategias cualitativas para diseñar una indagación en Ciencias
Sociales. Este intercambio se ve matizado por preguntas sobre técnicas posi-
bles, sobre la validez de los datos y sobre un sin fin de tópicos que los estu-
diantes perciben como importante. El tiempo de clase casi ha expirado y el
joven profesor que coordina la conversación piensa a toda velocidad: “¿cómo
explico qué es hacer investigación cualitativa?” El presente libro ha sido escrito
como una ayuda a todos los participantes de esta hipotética escena que termi-
namos de presentar.

Escribir un texto sobre investigación cualitativa en el primer lustro del


siglo XXI es una tarea muy ardua por varias razones. En primer lugar, porque
existe una amplia producción de libros que se han escrito sobre el tema. En
segundo lugar, porque resulta muy complicado decir algo “nuevo” sobre el
mismo y, fundamentalmente, porque aún siendo una temática compleja mu-
chos sostienen que es sencilla.

Justamente orientados por estos tres obstáculos hemos elaborado la


presente Introducción a la Investigación Cualitativa. Es nuestra intención que el ma-
terial que Ud. comienza a leer contenga algunas aristas “novedosas” sobre las
estrategias cualitativas de indagación en Ciencias Sociales, como también que le
“sirva” realmente de guía para elaborar un diseño de investigación, posibilitan-
do, de esa manera, que aquello que es percibido como dificultad sea una opor-
tunidad para la reflexión y el análisis.

En este contexto, el presente texto tiene por objetivo facilitar al lector


una triple lectura de la indagación cualitativa: teórica, epistemológica y metodo-
lógica. Enfatizando su carácter introductorio, hemos diseñado el libro de modo
tal que Ud. se familiarice con los tópicos centrales, intentando sintetizar las
recomendaciones para el hacer del modo “más” práctico posible.

Este trabajo tiene por objetivo central bosquejar las principales caracterís-
ticas de los enfoques más utilizados en los abordajes cualitativos de la investiga-
ción del mundo social como así también de sus técnicas y formas de análisis.
Además, a través de la estrategia argumentativa, se pretenden introducir algunas

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 12 Investigación Cualitativa


facetas del debate actual sobre la temática, que generalmente aún no han sido
traducidas al castellano.

Pensar lo cualitativo es reconstruir la trama opaca de la urdimbre que


constituye el mundo social. En la interacción social los agentes, en tantos sujetos
capaces de brindar una narración de sus propias vivencias, tejen un conjunto de
"explicaciones" acerca del sentido de su acción y sobre la acción de los otros. En
este contexto, las ciencias sociales intentan comprender los mecanismos que par-
ticularizan los diversos tipos de diseños, que caracterizan las diferencias en los
colores seleccionados y las habilidades individuales y/o colectivas puestas en jue-
go que imputan a ese tejido un sentido que se presenta como único e irrepetible.

El texto se basa en una serie de supuestos que consideramos relevante


que el lector conozca, más allá que no es posible desarrollarlos sistemáticamen-
te aquí. En la actualidad existen desarrollos teóricos, metodológicos y episte-
mológicos que han disuelto las acostumbradas objeciones sobre las estrategias
cualitativas en Ciencias Sociales. De esos desarrollos se desprenden los tópicos
que a continuación se sintetizan:

1) No es posible entender la tarea actual de las Ciencias Sociales sin com-


prender las transformaciones teórico-epistemológicas que ha implicado
el surgimiento y la consolidación del contexto post-empirista en la filo-
sofía de la ciencia.

2) No hay argumentos sustanciales para mantener una “puja” entre los


enfoques cualitativistas y cuantitativistas. Esta antinomia debe ser con-
siderada como una de las parejas epistemológicas disueltas en el actual
contexto post-empirista de la ciencia.

Más allá de las diferentes posiciones sobre lo que se denomina “contexto


post-empirista”, pueden observarse claramente algunos puntos comunes que
sirven de base para entender las particularidades de la investigación cualitativa.
En tal sentido, la disolución de las clásicas antinomias subjetivo/objetivo,
texto/contexto, discurso/práctica, etc. es parte del aludido contexto, por lo que
adviene necesario:

1) Afirmar la disolución de un enfoque dualista respecto a la relación en-


tre objetivismo - subjetivismo entendida en términos "aporéticos".

2) Posicionarse más allá de la discusión micro-macro como niveles de


análisis irreconciliables.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 13 Investigación Cualitativa


3) Enfatizar la importancia del giro lingüístico y de la impronta herme-
néutica.

4) Suscribir la superación de la falsa contradicción y confrontación entre


enfoques basados en la estructura y enfoques centrados en los sujetos.

5) Partir de la reformulación del lugar y del rol de la percepción en la ob-


servación sociológica como resultado de la aceptación de una nueva
manera de entender las relaciones entre términos teóricos y observa-
cionales en las Ciencias Sociales.

Por esta vía, consideramos que la investigación cualitativa debe ser inscrita en
el marco de los siguientes ejes:

1) La indagación cualitativa debe estar atenta a las posibles relaciones que


emergen de la aceptación de que la tarea científica debe ser construida
en la interacción de una Multiplicidad de Voces.

2) Las estrategias cualitativas deben practicar rigurosamente una vigilan-


cia epistemológica sobre el hecho del Percibir Cargado Teóricamente
como posibilidad y obstáculo para la tarea científica.

3) Las prácticas cualitativas deben entenderse como indagaciones, bús-


quedas y rastreos que aclaran reflexiva y recursivamente el juego entre
partir de un punto, compartir un camino y construir una llegada.

4) La investigación cualitativa debe comprenderse como un camino “sin


restricciones pero con guía” que intenta reconstruir las mediaciones
posibles de las potenciales relaciones parte / todo.

En consonancia con lo anterior, el presente texto pretender establecer


uno de los posibles modos para la Construcción del camino hacia la compren-
sión de los procesos de estructuración social y es en este sentido que hemos
seleccionado la siguiente estrategia. El libro consta de tres partes. En la prime-
ra se exponen las líneas generales de los procedimientos para diseñar una inves-
tigación cualitativa y cuatro de las técnicas más usadas en la práctica cualitativa.
En la segunda parte se presentan dos problemáticas –a veces poco abordadas
en los textos sobre investigación cualitativa-: cómo analizar la información cua-
litativa y cómo asignarle validez. En la tercera y última parte se han selecciona-
do tres tópicos, a partir de los cuales se pretende mostrar la continuidad y rup-
tura entre la investigación cualitativa más reciente: la Investigación Acción Par-
ticipativa, la Asistencia de la Informática en la investigación cualitativa y la pre-
sencia del Psicoanálisis y la Psicología en la investigación contemporánea.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 14 Investigación Cualitativa


Las tres partes pueden reunirse en un solo esfuerzo representado en la
intención de que Ud. pueda leer, practicar y reflexionar optando por un estilo
de exposición que intenta no caer ni en la receta ni en la presentación cerrada
del especialista. Es necesario enfatizar que tanto el orden como el tratamiento
de los temas obedece a una inquietud pedagógica y no “exactamente” a una
estructura fija que “debiera” seguirse en la investigación.

Cada capítulo contiene actividades relacionadas a anexos que preten-


den colaborar en la concreción de algunos de los tópicos desarrollados. La rela-
ción entre de dichas actividades y anexos se ha intentando mediante la inclu-
sión de preguntas en cada actividad tendientes a facilitarle al lector el diseño de
una investigación cualitativa de acuerdo a un tema por él seleccionado. El con-
tenido de los capítulos puede ser sintetizado de la siguiente manera.

El libro se inicia con una síntesis del proceso de investigación, eviden-


ciando los momentos básicos que toda investigación cualitativa contiene. El
estilo que se ha seleccionado, como en todo el libro, pretende ubicar la argu-
mentación en una fase intermedia entre lo que usualmente contiene un “ma-
nual de investigación” y una reflexión epistemológica que permita al lector
ejercer una práctica de reflexividad sobre los “pasos” a seguir. Si bien una de
las características de los enfoques cualitativos de la investigación en Ciencias
Sociales es la íntima relación existente entre diseño, técnicas, análisis y cons-
trucción teórica -que en la práctica invalida una separación tajante de las etapas
de la misma-, es lícito, y además conveniente, intentar mostrar cómo se pueden
reagrupar dichas prácticas según alguna orientación dominante que las asemeje
y diferencie.

En el segundo capítulo nos proponemos hacer una breve referencia a


los caracteres generales de la observación en tanto técnica de investigación
social, buscando reflejar, esquemáticamente, los rasgos básicos de la misma.
Nos concentraremos especialmente en los componentes elementales de la ob-
servación estructurada y de la observación participante. En las Ciencias Sociales
denominamos observación a una técnica específica para obtener información
sistemática del mundo social. Esta, como el resto de técnicas de las que dispo-
nemos, se apoya en dos rasgos del investigador social, a saber: su virtual parti-
cipación en lo que se trata de comprender y su capacidad de comunicarse con
los sujetos involucrados en los fenómenos que se estudian.

El tercer capítulo intenta brindar la mayor cantidad de elementos posi-


bles para que el lector se encuentre en condiciones de saber a qué atenerse si
pretende diseñar y ejecutar entrevistas. Siendo la entrevista, quizás, la técnica
más utilizada en la investigación cualitativa, el camino que hemos elegido se
extiende desde la búsqueda de definiciones para la técnica, pasando por sus

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 15 Investigación Cualitativa


diversas modalidades hasta llegar a esquematizar una serie de recomendaciones
prácticas para su diseño, utilización y análisis. Desafortunadamente en las Cien-
cias Sociales existe un prejuicio muy extendido sobre “lo fácil” que es hacer
entrevistas. La experiencia demuestra que la realidad es justamente la contraria.
Siempre es adecuado recordar que la investigación es mucho más que recetas,
por lo que el capítulo sobre entrevista tiene la pretensión de que Ud. no lea un
recetario más.

En el cuarto capítulo nos proponemos esquematizar algunos de los ras-


gos más conocidos sobre la historia de vida intentando mostrar cómo esta es-
pecial forma de entrevista adquiere una relevancia particular a la hora de bucear
el espacio de cruce que existe entre la presencia de lo “pasado” en lo social, las
prácticas de los sujetos y su historia individual y colectiva. Desde un punto de
vista global hemos organizado el capítulo de manera tal que pueda ser leído
desde dos perspectivas: una de índole más “operativa” y otra más “concep-
tual”.

En el capítulo quinto –y final de la primera parte- nos concentraremos


en uno de los instrumentos de observación más importantes de que disponen
los investigadores en las ciencias sociales: el grupo de discusión. Todos los días
observamos gente interactuar, sea comprando comida, manifestándose por la
situación social, estudiando, etc. Dichas interacciones, lo que los sujetos se
dicen y suponen que dicen, parecen ser las formas más elementales en las que
se expresa la vida en sociedad. La técnica desarrollada en el capítulo ha sido
elaborada para captar justamente dichas interacciones y sentidos. En tal sentido
se esquematizan algunas de las modalidades que puede adquirir el diseño de
grupos de discusión.

La segunda parte se divide en dos capítulos, uno dedicado al análisis e


interpretación de datos cualitativos y otro orientado a discutir la posibilidad de
asignar validez y confiabilidad a los datos e interpretaciones cualitativas.

El sexto capítulo dedicado al análisis no puede trabajarse sin tener en


cuenta lo expuesto en los capítulos 1 y 7 por dos razones precisas. En primer
lugar, porque no es posible comprender el lugar del análisis y la interpretación
sin una mirada global sobre el proceso de indagación cualitativa, que en nuestro
caso hemos esquematizado en el primer capítulo. Por otro lado, en el capítulo
séptimo desarrollamos las condiciones de entendimiento sobre el “valor” de
nuestras afirmaciones, sin lo cual no puede comprenderse qué pretendemos
afirmar con nuestras interpretaciones. El desarrollo del capítulo se sostiene en
la creencia que el análisis e interpretación de la información cualitativa se logra
en el cruce del trabajo de campo y el procesamiento de la misma así como en la
convicción de que lo que hacemos en el trabajo de campo cualitativo es cons-

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 16 Investigación Cualitativa


truir un texto que, en base a un diálogo, se transforma en un documento sobre
la realidad social.

En el séptimo capítulo nos proponemos discutir, desde una perspectiva


epistemológica y metodológica, las nociones de validez y confiabilidad de mo-
do tal que el lector quede en condiciones de continuar su propia reflexión so-
bre la temática. En tal sentido, podrá advertirse que no es nuestra intención
“cerrar” el tema sino más bien abrir algunos senderos para su discusión crítica.
Uno de los tópicos más controvertidos para los que se inician en la investiga-
ción cualitativa suele ser responder preguntas tales como ¿cuál es el “valor” de
lo que he observado? ¿cuán creíble es la información que dispongo? Desde una
perspectiva ingenua sobre las estrategias cualitativas puede creerse que la vali-
dez y confiabilidad de la investigación es una problemática “empirista”, pero
dichos ejes de discusión son de fundamental importancia para lograr una ade-
cuada visión sobre la indagación cualitativa.

La tercera parte se inicia con un capítulo sobre investigación acción


participativa. El objetivo del octavo capítulo es hacer evidente que la IAP es
una estrategia de investigación que comparte con las estrategias cualitativas su
campo de fundamentación epistémica y que, además, una mirada sobre la mis-
ma permite reconstruir muchos de los ejes prácticos del enfoque cualitativo.
En numerosas ocasiones algunos estudiantes suelen pensar que lo cualitativo
en investigación solamente está relacionado con la investigación acción. Tam-
bién suele suceder que, a pesar de la evidencia en contrario, algunos consideren
que investigación acción e investigación cualitativa no están relacionadas. De
todos modos es cierto que la IA (investigación- acción) o la IAP (investigación
acción participativa) pueden no ser implementadas desde una perspectiva cuali-
tativa. En el capítulo 8 nos limitamos a explorar algunas de sus características
centrales recorriendo discusiones sobre la temática y mostrando algunos de sus
posibles campos de aplicación.

El noveno capítulo presenta el lugar de la computadora en la investiga-


ción cualitativa. Cuando el mundo de las computadoras fue introducido al
oficio de investigar cualitativamente esta estrategia de indagación cambió de
modo fundamental. Desde finales de la década de 1970 y principio de 1980 se
consolidó la utilización de la informática en la investigación cualitativa. Por
estos días, aun no somos totalmente conscientes de las consecuencias del cam-
bio aludido. El capítulo sólo quiere servir de aproximación a las posibilidades y
desafíos que emergen con la utilización de herramientas informacionales en la
investigación cualitativa.

En el décimo y último capítulo nos proponemos introducir al lector en


algunos de los posibles caminos de cruce entre Investigación Social, Psicoanáli-

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 17 Investigación Cualitativa


sis y Psicología que se han construido en las últimas tres décadas. Cruces que,
sin duda, han afectado el estado de la investigación en general y de la indaga-
ción cualitativa en particular. Hemos seleccionado dos senderos de exposición.
El primero, pretende esquematizar de modo muy introductorio el uso del psi-
coanálisis en la tarea del análisis sociológico. El segundo, intenta brindar algu-
nas pistas para comprender el “lugar” de las herramientas provenientes de la
psicología en la investigación social. Tal como sostenemos a lo largo del capítu-
lo, somos conscientes de los problemas teóricos y epistemológicos que no
hemos podido abordar aquí, por lo que enfatizamos nuestra pretensión intro-
ductoria y esquematizante de lo que se expone.

No queremos terminar esta introducción sin dejar de mencionar dos


cosas. El presente texto es el resultado del esfuerzo de muchas personas, tal
como aclaramos en los agradecimientos y en las referencias a los autores. El
libro intenta ser un aporte, por más pequeño y fútil que sea, para consolidar las
relaciones entre conocimiento y procesos de emancipación, cuestión sin la cual,
según nuestro punto de vista, la práctica de las Ciencias Sociales deviene vacía y
no científica.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 18 Investigación Cualitativa


PRIMERA PARTE
3. EL PROCESO METODOLÓGICO DE LA INVESTIGACIÓN
CUALITATIVA

Un grupo de investigación está interesado en estudiar los procesos de


acción colectiva en una ciudad enfatizando la mirada de los sujetos. Los prime-
ros encuentros del grupo fueron muy interesantes pero algunas dudas recorrie-
ron las reuniones: “¿cómo lo hacemos?”, “¿es posible hacer investigación sin
recoger datos estadísticos?”, “¿cómo analizamos los resultados de las entrevis-
tas que queremos hacer?”, “¿cuánta gente tenemos que consultar? Estas y otras
son preguntas que suele enfrentar todo equipo de investigación ante la selec-
ción de una estrategia cualitativa para el estudio que se desea realizar.

La intención de este capítulo es sintetizar los momentos básicos que


toda investigación cualitativa contiene. El estilo que se ha seleccionado, como
en todo el libro, pretende ubicar la siguiente argumentación en un fase inter-
media entre lo que usualmente contiene un “manual de investigación” y una
reflexión epistemológica que permita al lector ejercer una práctica de reflexivi-
dad sobre los “pasos” a seguir. Es necesario enfatizar, una vez más, que el or-
den y tratamiento de los temas obedecen a una inquietud pedagógica y no
“exactamente” a una estructura fija que se “debiera” seguir en la investigación.

1.1. Alternativas para un diseño cualitativo

Si bien una de las características de los enfoques cualitativos de la


investigación en Ciencias Sociales es la íntima relación existente entre diseño,
técnicas, análisis y construcción teórica -que en la práctica invalida una separación
tajante de las etapas de la misma-, es lícito, y además conveniente, intentar
mostrar cómo se pueden reagrupar dichas prácticas según alguna orientación
dominante que las asemeje y diferencie

A continuación presentamos un listado de “tipos de investigación”


elaborado por Renata Tesch. Dicha autora ha intentado proveer definiciones de
los mismos, apelando directamente de la literatura más usual en cada temática.

1) Análisis de contenido (clásico)


• "Realizar inferencias válidas y replicables desde los datos hacia sus
contexto" (Krippendorf, 1990:21)
• "Descripción objetiva, sistemática y cuantitativa del contenido manifiesto
de la comunicación" (Berelson, 1952:489)

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 19 Investigación Cualitativa


• "Realizar inferencias mediante una identificación sistemática y objetiva de
las características especificadas dentro del texto"(Stone et al.,1966:5)
2) Análisis de contenido (Etnográfico)

• "Análisis reflexivos de los documentos" (Altheide, 1987:65)

• "Usar el documento y comprender el sentido de la comunicación, tanto


como verificar las interrelaciones teoréticas" (Altheide, 1987:68)

3) Análisis del discurso

• "Análisis de lo naturalmente ocurrido conectado por discursos hablados o


escritos" (Stubbs 1983:1)

• proveyendo "una introducción dentro de las formas y mecanismos de la


comunicación humana y de la interacción verbal) (Van Dijk, 1985:4)

4) Estudios de documento, historias de vida e historia oral

• Un enfoque "no estructurado y no cuantitativo" usando documentos


personales (Bailey, 1978:273) que generalmente terminan en tipologías,

• "a través del cual se examina y analiza la experiencia subjetiva de los


individuos y de sus construcciones del mundo social" (Jones, 1983:147)

5) Etnografía (clásica, holistica, reflexiva)

• "describir y analizar toda o parte de cultura o comunidad por la


descripción de las creencias y prácticas del grupo estudiado y mostrar
como las diversas partes contribuyen a la cultura como un todo
consistente unificado" (Jacob, 1987:10)

6) Etnografía (estructural)

• "clasificar e iluminar la organización y distribución social de las


significaciones subjetivas como campos de las realidades originarios y
diversos" (Gumbrium, 1988:26), estando

• "en relación con ...catalogar sus formas e interrelaciones en el tiempo y en


el espacio" (Gumbrium, 1988:26)

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 20 Investigación Cualitativa


• donde se "piensa la cultura como un mapa cognitivo" (Spradley, 1979:7) y
donde "a la vez, la cultura tácita y explícita son reveladas a través del
habla" (Spradley, 1979:7)

7) Etnografía de la comunicación (microetnografía)

• focalizar "en los patrones de interacción social entre miembros de un


grupo cultural o entre miembros de grupos culturales diferentes" en
orden a "especificar el proceso de interacción y entender cómo estos
"micros" procesos están relacionados con uno más amplios "macros"
problemas de cultura y organización social" (Jacob, 1987:18)

8) Etnometodología

• "estudiar como los miembros de la sociedad, en el curso de la realización


de la interacción social, producen el sentido de expresiones, "indexicales".
Indexicales son términos cuyo sentido no es universal, pero es
dependiente del contexto" (Bailey, 1978:249)

• "como los miembros de una situación ensamblan razonablemente


comprensiones de las cosas y eventos que les conciernen a ellos y, por lo
tanto, realizan estas como objetos de la vida cotidiana" (Gubrium,
1988:27)

• "como la gente en sociedad organiza sus actividades de un modo tal que


ellos producen un sentido mutuo, como la gente hace cosas de maneras
tales que los otros pueden reconocerlos por como ellas son" (Sharrock y
Anderson, 1986:56)

9) Etnociencia (Antropología cognitiva)

• "comprender las categorías culturales de los participantes e identificar los


principios organizativos que fundamentan esas categorías...a través del
estudio de los sistemas semánticos"(Jacob, 1987:22)

• "definir sistemáticamente el significado de las palabras, o etiquetas- en


síntesis los nombres de las cosas en el contexto de su uso"(Werner y
Schoepfle, 1987:38) en orden a "construir los campos léxicos-semánticos
de conexión de las proposiciones" (Werner y Schoepfle. 1987:38)

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 21 Investigación Cualitativa


10) Análisis de la estructura de eventos

• "examinar y presentar series de eventos como estructuras lógicas, es decir,


como elementos y sus conexiones (incluyendo los supuestos que
gobiernan estas conexiones) que pueden servir como modelos
explicativos para interpretar secuencias de eventos actuales o
folklóricas."(Heis and Lewis 1980)

11) "Grounded theory construction"

• "descubrir la teoría desde los datos a través de un método general de


análisis comparativos." (Glaser y Strauss, 1967:1)

12) Interaccionismo simbólico

• "Ver como los procesos de designación e interpretación [los participante


definen e interpretan recíprocamente sus actos]

• La interacción,...es sustancia, evalúa, redirecciona, y transforma los modos


en los cuales los participantes organizan juntos sus líneas de acción."
(Blumer, 1969:53)

• "Comprender como los individuos son capaces de tomar otra


perspectiva y aprender significados y símbolos en instancias concretas
de participación" (Jacob, 1987:29)

La multiplicidad de posibilidades es obvia, en tanto rasgo de aquellas


estrategias que pretenden dar cuenta justamente de la pluralidad de voces que
implica el mundo social. Resumamos ahora algunas indicaciones prácticas para
elaborar un diseño cualitativo.

De modo preliminar es posible afirmar que, para poder ingresar a la


ejecución de un diseño cualitativo, se deben tener en cuenta los siguientes su-
puestos:

La asimetría estructural o, mejor, las diferencias de posición y condición


(sensu Bourdieu) entre el investigador y los sujetos de la investigación.

La necesaria "descentralización" del investigador, es decir, el abandono


consciente y explícito del centro de las relaciones que genera la actividad de
investigación.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 22 Investigación Cualitativa


La explicitación de los objetivos, sentido y posibles aplicaciones de la
investigación a los sujetos implicados.

Planificar dispositivos de "socio-análisis" de las prácticas involucradas


en la acción sociológica que involucra la investigación, tendientes principal-
mente a reflexionar la reflexividad de la misma.

1.2. La revisión de la literatura

Un paso que se suele dejar sin control metodológico es el referido a


nuestras lecturas sobre el tema que vamos a indagar. Si bien la noción de con-
trol metodológico parece ser “muy estricta” para aplicarla a nuestra inmersión
en el tema seleccionado, es útil sistematizar algunas recomendaciones a tener
en cuenta en este momento de la investigación.

En primer lugar, se debe tener presente la necesidad de abordar meto-


dológicamente nuestras fuentes y recursos. Para ello es preciso seguir una mí-
nima guía: identificar, clasificar y sistematizar. Esto sirve para orientar nuestra
sistemática comprensión del fenómeno que investigaremos que comienza a
moldear qué es lo que podremos ver, es decir, inaugura un acto teorético que
permitirá la percepción.

En segundo lugar, es importante tener presente la necesidad de contar


con tres tipos de bibliografía: específica, teórica y metodológica. Es preciso
tener a la mano información bibliográfica específica sobre el tema que aborde
los aspectos “estructurales” de cómo y por qué se constituye en un tema de
relevancia. Esta literatura incluirá información sobre el fenómeno, su contexto
espacial y temporal, las características más estudiadas, su impacto en la estruc-
turación social, etc. Del mismo modo se debe prestar atención a la bibliografía
teórica disponible sobre la temática, ella incluirá: inscripción de los estudios
sobre tema en alguna tradición o cultura de investigación, los conceptos más
relevantes que han sido usados para la observación de fenómenos iguales o
similares, las implicancias conceptuales del estudio de la temática, etc. También
hay que estar alertas de contar con literatura que apoye metodológicamente
nuestras intenciones de indagación. Es conveniente disponer de trabajos empí-
ricos previos sobre una temática similar donde los agentes comprometidos en
la investigación comenten los modos operacionales de abordar el fenómeno.
Esto posibilitará la selección fundada de técnicas de observación y criterios de
validez para nuestros diseños.

Es importante buscar en cada tipo de bibliografía el “lugar” del sujeto


investigado, es decir, nos debe familiarizar con los acuerdos y estrategias que se
han usado para abordar la problemática de la inclusión de la mirada del otro,

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 23 Investigación Cualitativa


cómo se ha resuelto la problemática de la aceptación de la posición privilegiada
de los narradores y conocedores del mundo, puesto que son aquellos con los
que “hacemos” la investigación.

En tercer lugar, para una adecuada inmersión en el fenómeno que


hemos seleccionado hay que efectuar un auto-socio-análisis de la formación
temática e interdisciplinaria que disponemos para abordar el tema.

Claro está que no podemos “cortar” el proceso y dinámica que existe


entre selección temática y planteamiento del problema. En lo que sigue se ex-
ponen los aspectos fundamentales de la definición de nuestro fenómeno de
indagación bajo el supuesto de que estos no pueden visualizarse sino es en una
íntima relación con lo afirmado hasta aquí.

1.3. El problema o fenómeno a investigar

No existe la posibilidad de que alguien considere a un problema o fe-


nómeno esencialmente como cualitativo. Entonces, ¿qué podemos agregar a lo
dicho en los manuales de investigación respecto al planteamiento de un pro-
blema en una estrategia cualitativa? En primer lugar, debemos tener presente
que existen razones de tipo epistemológicas y teóricas para “cualificar” lo cuali-
tativo. En segundo lugar, existe lo que podríamos llamar “recomendaciones”
de índole práctica a tener presentes a la hora de plantear un problema en el
marco de una estrategia cualitativa de investigación. Es precisamente sobre este
aspecto que nos ocuparemos sintéticamente aquí, intentado mostrar los ele-
mentos que se deberán enfatizar en el planteamiento de un problema cualitati-
vo.

1.3.1. Plantear y problematizar

Una primera recomendación consiste en reflexionar sobre lo que impli-


ca la misma noción de plantear un problema de investigación, dado que en las
estrategias cualitativas este momento adquiere particularidades específicas.

Por un lado, plantear significa al menos dos cosas: ir a la raíz y dar fun-
damento. Aquí se juega con una doble metáfora: desde la agricultura y desde la
arquitectura. La actitud del investigador será indistinta y sistemáticamente la de
aquel que planta un árbol y del que da cimientos a una casa. La tarea se trans-
forma en la búsqueda de fundamentación y en su construcción. Un observador
cualitativo está alerta respecto a la raíces del fenómeno que quiere analizar y
actúa para otorgarle sentido; “ve donde no se ve” y construye sobre lo que va
observando.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 24 Investigación Cualitativa


Por otro lado, un investigador cualitativo problematiza lo que ha plan-
teado y, en actitud objetivante, redescubre el fenómeno emergiendo de sus
propias construcciones, dudando de la naturalizaciones que se han encriptado
en su supuesta “posición” científico -académica.

Plantear un problema es sistematizar nuestra re-visión del mundo que


implica la selección realizada así como el esfuerzo por disminuir la complejidad
que ella implica. El problema surge así de una actitud crítica respecto a nues-
tros principios de clasificación académicos, re-fundando y re-insertando en
redes adecuadas a la realidad del mundo social que deseamos estudiar.

Para el observador cualitativo estas tareas se presentan como absoluta-


mente necesarias so pena de construir artefactos de la razón. Ahora bien, ¿có-
mo hacerlo? Una serie de preguntas para formularnos a la hora de “dar por
sentado el problema” podrán ayudar para tomar y persistir en actitud vigilante:

¿Cuál es el origen de mi visión sobre el fenómeno?

¿Cuál es mi visión qua sujeto del fenómeno?

¿Qué puedo decir acerca de mi manera de “nombrar” teóricamente el


fenómeno?

¿Qué he estudiado antes que se relacione con el problema?

¿Cómo he “tomado” la palabra de los sujetos involucrados en el fenó-


meno?

¿En qué me baso para adjudicar importancia a este problema?

1.3.2. El problema del problema: saberes y conocimiento

Un aspecto importante del planteamiento de un problema en general –y


de las estrategias cualitativas en particular- lo constituyen las relaciones del co-
nocimiento científico y el resto de saberes que circulan en la sociedad. En tanto
científicos, los investigadores usamos nuestros propios “conocimientos a la
mano” elaborados y “compuestos” por la doxa académica para su utilización
práctica. En tanto sujetos, utilizamos un tipo de conocimiento -que comparti-
mos con los otros- que sirve para resolver situaciones cotidianas.

Ahora bien, ¿qué hay de específico en esto a la hora de plantear un


problema cualitativo? La particularidad radica en el hecho de que la investiga-
ción cualitativa se da gracias a la relacionalidad dialógica con los sujetos, y en

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 25 Investigación Cualitativa


ella aparecen, se cruzan y superponen saberes y conocimientos sobre el fenó-
meno que agudizan nuestra necesidad de alerta metodológica. Una identifica-
ción sistemática de dichos “cruces” permitirá un ejercicio adecuado de dicha
alerta, es por ello que presentamos a continuación algunos ejes para un proceso
auto-reflexivo sobre los cruces aludidos:

¿Qué saben los otros sujetos con los que comparto la indagación sobre el
tema de la investigación?

¿Cuáles son los saberes “extra” académicos que estoy poniendo en juego?

¿Cómo se superponen legitimidad científica y componentes dóxicos en mi


forma de “ver” otros saberes?

¿Qué criterios tendré a la hora de evaluar la pertinencia de los saberes que


circulen en la indagación?

1.3.3. Modos de entender al problema

Como resultado de la relación dinámica entre plantear/problematizar y


el problema de la circulación de saberes y conocimiento, adviene la pregunta
sobre los modos de entender al “planteamiento del problema”, en tanto fase de
la investigación. Aquí sintetizaremos tres posibles modos, los que a su vez,
pueden ser vistos interactuando relacional y recíprocamente.

a. El problema como incógnita

En primer lugar, un problema es lo que no sé de lo que sé. Es decir, se


trata de la falta de conocimiento producida por el propio manifestarse de mi
conocimiento. En este sentido, plantear un problema es explicitar una incógni-
ta.

b. El problema como instrumento de indagación

En segundo lugar, un problema es una guía operacional para especificar


las incógnitas sobre el fenómeno. Desde un punto de vista instrumental, el
problema sirve para orientar al investigador en la construcción de sus interpre-
taciones.

c. El problema como llegada y salida

En tercer lugar, el problema implica el desde dónde y el hacia dónde


conduzco la indagación. Es decir, permite manifestar sistemáticamente los al-

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 26 Investigación Cualitativa


cances de una investigación y sus metas. El problema es útil para comenzar y
finalizar de acuerdo a cierta sistematización.

De todas maneras, hay que enfatizar que el problema es, como todo el
proceso de indagación, dependiente de la teoría y de las prácticas mismas de
indagación, aspecto que lo vuelve mucho más flexible de lo que se pueda pen-
sar y mucho más definido de lo que se pueda prever.

En toda investigación hay un juego dialéctico entre Teoría, Instrumen-


tos y Observación, por lo que seguiremos con algunas reflexiones en torno al
trabajo de campo en investigación cualitativa.

1.4. El trabajo de campo

En la investigación cualitativa el trabajo de campo es un momento de


inflexión de la indagación. Su importancia estriba en la concreción de la rela-
ción dialógica y creadora con los sujetos que comparten la investigación con el
investigador. A este nivel existen muchas confusiones, pero la más usual –y la
que instamos a superar- consiste en creer que la diferencia de lo cualitativo
consiste en un “ir al campo” sin preparación alguna de las situaciones que se
enfrentará.

En oposición a esta creencia sugerimos que se tengan en cuenta una se-


rie superpuesta y dialéctica de momentos que configuran una guía del trabajo
de campo que, en el marco de la flexibilidad y reflexibibilidad requerida, sirvan
como orientaciones para la práctica: diseñar, preparar, indagar, analizar, re-
diseñar e interpretar.

Diseñar: Más allá de que el investigador opte por estrategias de indaga-


ción muy flexibles, el trabajo de campo requiere pensar de antemano una serie
de aspectos. Los momentos que a continuación enunciaremos pueden ser una
huella para rastrear qué debemos y podemos esperar en la práctica de indaga-
ción. Un diseño involucra, al menos, el modo como se identificará y especifica-
rá el problema, los ejes temáticos que podrían configurar las principales varia-
bles del estudio, la selección y adecuación de las técnicas de obtención de la
información, los espacios teóricos desde donde se irán posibilitando los análisis
y las interpretaciones

Preparar. Dado el fuerte carácter de interacción social que implica el


trabajo de campo, conviene realizar una serie de tareas “antes” de su ejecución.
Este momento incluye el contacto con los grupos, sujetos o instituciones que
compartirán la experiencia de investigación. Aquí es cuando se discuten los
objetivos, se identifican los tópicos sensitivos y se elaboran los acuerdos de

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 27 Investigación Cualitativa


trabajo. En un sentido más operativo, se debe adecuar y revisar el potencial uso
de recursos tales como grabadores, cámaras, etc.

Indagar: Si bien es prácticamente imposible aislarlo, el momento de ob-


servación puede ser entendido analíticamente del siguiente mo-
do. Se trata de identificar los criterios y la información relevan-
te. Es una acción inescindible de la carga teórica de toda per-
cepción, que se realiza en tanto búsqueda de las características
interpretables del fenómeno.

Analizar: Implica la sistematización constante de la información obtenida


permitiendo la construcción de códigos y etiquetas que faciliten
la comprensión del fenómeno que estudiamos. La organización
de la información en forma de datos cualitativos involucra el
pasaje de la sistematización al significado, siendo este último el
objetivo de este momento de la indagación.

Re-diseñar: Una vez cumplido el primer ciclo de indagar y analizar se impo-


ne la necesidad de rediseñar nuestra estrategia de investigación a
la luz de la información obtenida. Este momento implica, al
menos, dos acciones: redefinir con los sujetos los acuerdos de
trabajo y revisar la adecuación de los instrumentos de observa-
ción.

Interpretar: Una de las especificidades de cualquier estrategia cualitativa es


que en el mismo juego de analizar e indagar construye la inter-
pretación como un componente dinámico de la investigación.
Podríamos afirmar dos particularidades propias de los abordajes
cualitativos: interpretar es más que analizar; interpretar implica
construir sentidos. Si bien ambos aspectos serán explicitados
más adelante, apuntemos que una implica el paso de los datos al
significado de estos últimos y, la otra, el traspaso del significado
de los datos al sentido de la acción. En campo el investigador
cualitativo hace y re-hace su interpretación pues ésta no es sólo
un punto de llegada.

Como puede inferirse, lo que hacemos en el trabajo de campo cualitati-


vo es construir un texto que, con base a un diálogo, se transforma en un do-
cumento sobre la realidad social. Tal como se afirmara ya, las relaciones entre
texto, documento y diálogo son fundamentales para entender la especificidad
de lo cualitativo. La disposición dialéctica y transversal entre diseñar, preparar,
indagar, analizar, re-diseñar e interpretar sólo es posible como mediación para

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 28 Investigación Cualitativa


la creación del documento aludido, y ello es viable porque disponemos de ins-
trumentos para realizarlo.

1.5. La elección de los instrumentos de observación

Justamente a través de los instrumentos de observación es posible


construir dinámicamente nuestras interpretaciones sobre el mundo social. Sin
embargo, cabe destacar que se entrecruzan dos “lógicas”: la instrumentalidad
de la herramienta y la actitud dialógica de la práctica cualitativa. Como toda
técnica de investigación, los instrumentos deben ser vistos y utilizados como
recursos estandarizados para la percepción, al tiempo que comprendidos en el
marco de la interacción intersubjetiva. Para aplicar una adecuada alerta metodo-
lógica sobre la selección y utilización de técnicas de investigación se debe tener
presente que, más allá de una creencia muy extendida, estas son dependientes
de teorías. En un sentido, toda técnica responde a una serie de supuestos teóri-
cos sobre la acción social, en otro sentido, en ella se instancian -en la práctica-
las reglas teóricas de la metodología; además estos instrumentos se diseñan y
ejecutan de acuerdo a ciertos supuestos teóricos sobre el fenómeno que se pre-
tende observar.

Una característica de los instrumentos de los diseños cualitativos es su


procesualidad. A diferencia de los instrumentos utilizados en los abordajes
cuantitativos, las técnicas cualitativas no dependen de una materialidad previa a
la relación con los sujetos, es decir, los papeles impresos que se inter-ponen
entre dos subjetividades. Los instrumentos cualitativos se constituyen en la
relación intersubjetiva, casi podríamos afirmar que son una interrelación en sí
mismos. El investigador se encuentra con sujetos, cuerpos y artefactos direc-
tamente en una relación a cara descubierta. Estos rostros y estas acciones viven
y reproducen todas las facetas de una relación intersubjetiva cualquiera; lo que
la particulariza es lo que hemos denominado como su intencionalidad negocia-
da.

Para Marshall y Rossman existen cuatro técnicas primarias para llevar


adelante una investigación cualitativa, a saber: a) participación, b) observación,
c) entrevistas en profundidad y d) revisión documental.

a) "La inmersión en el campo permite al investigador escuchar, ver y vi-


vir la realidad de la experiencia como los participantes lo hacen. Ide-
almente, el investigador pasa una considerable cantidad de tiempo en
el campo, aprendiendo sobre la vida cotidiana". (Marshall y Rossman
1995:79)

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 29 Investigación Cualitativa


b) "La observación implica la anotación sistemática y registro de even-
tos, comportamientos y artefactos (objetos) en el asentamiento social
elegido para el estudio." (Marshall y Rossman 1995:79) "La observa-
ción puede tener rangos que van desde las altamente estructuradas,
detalladas anotaciones del comportamiento con una guía (...) hasta las
más holísticas descripciones de eventos y comportamientos." (Mars-
hall y Rossman 1995:79)

c) Las entrevistas profundas son descriptas como "una conversación con


propósitos". (Marshall y Rossman 1995:80)

Desde un punto de vista general, existen tres tipos: entrevistas de


conversación informal, enfoque general de entrevistas guiadas y las
entrevistas abiertas-cerradas estandarizadas. Además, podríamos citar
las siguientes formas específicas: etnográfica, fenomenológica, de élite
y de grupos focalizados.

d) Consiste en "la obtención y análisis de documentos producidos en el


curso de la vida cotidiana. Como tal, la revisión documental es una
técnica nos obstructiva, rica en bosquejar los valores y creencias de
los participantes en el campo. Registros de reuniones, bitácoras,
anuncios, discursos formales de políticas, cartas, etc., son todos usa-
dos para desarrollar una comprensión del asentamiento o grupo es-
tudiado.” (Marshall y Rossman 1995:80)

Es importante reparar que muchas son las técnicas disponibles y que


algunas se utilizan más que otras; en este libro sólo se estudian algunas de ellas.

A continuación nos concentraremos en una segunda mirada, propuesta


por Arnold (1999), quien brinda definiciones básicas sobre los procedimientos
que implican dichas técnicas.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 30 Investigación Cualitativa


TÉCNICA PROCEDIMIENTOS

Prescribe una inclusión consciente y planificada, hasta donde lo


Observación parti-
permiten las circunstancias, en la cotidianidad de los grupos en
cipante
estudio (Bruyn, S. 1972)

Documentos per- Exponen la cultura desde el punto de vista de sus intérpretes


sonales (Langness, L. 1965)

Externalizaciones de memoria colectiva de sistemas sociales


Historias orales
locales (Samuel, R. 1982)

Bajo el marco de eventos comunicativos controlados, se apre-


Entrevistas etno- henden, desde interlocutores individuales, los sistemas cultura-
gráficas les en sus propios términos (Spradley, J. P. 1979)

Grupos focales: de La “información” se provoca en espacios abiertos de conversa-


autodiagnóstico y ciones asistidas (Morgan, D. L. 1988; Ibáñez, J. 1991; Burgess,
de discusión R. 1982)

Fórmulas que reintroducen sistemáticamente comunicaciones


Método Delphi
develando una red de distinciones (Linstone, A. et al. 1975)

El cuadro anterior evidencia que existe una relación entre procedimien-


to estandarizado y campo de observación. Además nos permite afirmar que la
selección de la técnica de observación debe producirse bajo ciertos recaudos
que, para organizar su exposición, serán presentados en la tabla que se presenta
a continuación.

PREGUNTAS DIMENSIONES PARA SELECCIONAR UN INSTRU-


GUÍAS MENTO
¿Qué? La dimensión más importante es saber qué se quiere observar

¿Cómo? Saber (o aprender a) cómo usar la técnica.

¿Con quién? Posibilidad de acordar un uso adecuado con quien se compartirá.

¿Cuándo? Analizar las posibilidades de uso en momentos adecuados.

¿Por qué? Estar en condiciones de justificar metodológicamente su uso.

¿Para qué? Tener claro cuál es el objetivo de la técnica en relación al qué.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 31 Investigación Cualitativa


Un aspecto de gran importancia lo constituye el apreciar críticamente la
validez y confiabilidad de las técnicas en consonancia con los objetivos acorda-
dos con los sujetos. Las técnicas nos deben posibilitar observar adecuadamente
(validez) y “asegurarnos” que lo haremos de manera satisfactoria (confiabili-
dad), aspecto sobre el que volveremos en el séptimo capítulo.

Otra característica de lo cualitativo es que no hay selección de técnica


que no esté en conexión con la unidad de análisis de la investigación, y la ma-
nera de asegurarlo es a través del muestreo, aspecto que pasaremos a revisar en
el apartado siguiente.

1.6. La construcción de muestras

Uno de los problemas más usuales en una indagación cualitativa es la


selección de los individuos. Adelantemos una regla general: el problema no es
cuántos sino qué queremos saber y qué estimamos deseamos afirmar.

Por definición, una muestra es una parte del universo de las unidades
de análisis del estudio que permite obtener información sobre esa totalidad.
Teniendo en cuenta la importancia de la relación parte / todo en el horizonte
de la búsqueda de mediaciones, concentrémonos en el esclarecimiento de có-
mo entender esta problemática en el contexto de la regla general que termina-
mos de estipular.

La importancia de los sujetos radica en ser los primeros conocedores


del mundo social. El punto de partida de este rasgo de los agentes es su habili-
dad de narrar sus acciones una vez que se les ha interrogado por ella. La visión
del mundo que los agentes tienen puede ser reconstruida siguiendo el hilo con-
ductor que se construye en el paso de su conciencia práctica a su conciencia
discursiva (sensu Giddens). Dado que la indagación cualitativa toma esta cuali-
dad de los sujetos, nuestras selecciones están marcadas por lo que un sujeto
(que ya no es una X como en un estudio cuantitativo) en tanto sujeto sabe so-
bre lo que no sabemos. En tal sentido, una de las preguntas fundamentales de
una muestra cualitativa es cómo saber si un sujeto producirá una narración
adecuada sobre el tema que nos ocupa.

Una segunda pregunta está ligada a nuestras intenciones informativas:


¿qué es lo que deseamos obtener de este conocimiento?, ¿qué vamos a afirmar
con la información obtenida?

El proceso de selección de los sujetos es recursivo, dinámico y cons-


tructivo. Desde una perspectiva, seleccionar un sujeto influye y marca la selec-
ción de otros sujetos y a la propia investigación. Sin embargo, cabe destacar

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 32 Investigación Cualitativa


que el aludido proceso no finaliza con la selección sino que se transforma en
un constructo de información que influye en la información subsiguiente.

La muestra cualitativa tiene la forma de una espiral que se contrae y


vuelve sobre sí, en tanto círculo virtuoso de información. De este modo, la
selección de un sujeto se basa en lo que hemos encontrado en el sujeto anterior
más que en un plan rígidamente concebido. Continuaremos esta discusión en
nuestro capítulo sobre validez y confiabilidad, ahora concentrémonos en algu-
nas particularidades de las muestras cualitativas.

Existen diversas estrategias que permiten tomar la decisión muestral,


algunas de ellas son: máxima variación, bola de nieve, caso extremo, caso típi-
co, caso ideal, caso negativo y caso positivo.

Máxima variación: Búsqueda de diversidad extrema entre grupo de unida-


des de análisis que mantengan entre sí alguna distribu-
ción esperada de características. Comunidades con alta
movilización social/ comunidades con baja movilización
social.
Bola de nieve/
enlaces en red: La selección se produce de acuerdo a la temática pero es
realizada por los participantes en función de ser los co-
nocedores de los rasgos de los otros participantes.
Caso extremo: Se seleccionan los sujetos que presentan una caracterís-
tica o rasgo de forma exacerbada, convirtiéndolos en
pertinentes fuentes de información.
Caso típico: Se construye un tipo de acuerdo a los rasgos necesarios
y se selecciona el o los sujetos en función del mismo.
Caso único: Se elige a un sujeto por cristalizar una inusual combina-
ción de particularidades.
Caso “ideal”: Se busca que el o los sujetos representen un ejemplo
paradigmático de un individuo o grupo en relación a la
temática estudiada.
Caso negativo: Se selecciona a los sujetos que encarnen una excepción
evidente en el contexto de un determinado conjunto de
relaciones sociales. En algunos momentos se utiliza la
denominada inducción analítica como vía para refinar
generalizaciones realizadas a través del hallazgo de un
caso donde y cuando no se da dicha generalización.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 33 Investigación Cualitativa


Para lograr una primera aproximación a las “técnicas de muestreo” más
utilizadas en la investigación cualitativa seguiremos a Mejía Navarrete quien, en
su libro “Problemas Metodológicos de las Ciencias Sociales en Perú” (2002)
afirma: “podemos distinguir el muestreo por conveniencia, muestreo de la bola
de nieve, muestreo por juicio y muestreo por contextos.” En lo que sigue nos
concentraremos en las descripciones presentadas por el autor.

Muestreo por conveniencia: “La muestra por conveniencia es el procedi-


miento que consiste en la selección de las unidades de la muestra en forma
arbitraria. Las unidades de la muestra se autoseleccionan o se eligen de acuerdo
a su fácil disponibilidad. No se especifica claramente el universo del cual se
toma la muestra. Por consiguiente, la representatividad estructural es nula, no
se consideran las variables que definen la composición estructural del objeto de
estudio”. (Mejía Navarrete, J. 2002:121)

Muestreo de la bola de nieve: “Es otro procedimiento que permite seleccio-


nar a los sujetos de la muestra en forma arbitraria. El método de la bola de
nieve permite elegir determinadas personas que presentan características muy
especiales, una vez identificados, con la información disponible, se les pide que
ubiquen a otros miembros de la misma población de estudio, sea por familiari-
dad, conocimiento o facilidad de acceso. La muestra se genera en forma pro-
gresiva, resultado de que cada sujeto proponga a otras personas que conoz-
can.” (Mejía Navarrete, J. 2002:122)

Muestreo por juicio: “Este tipo de muestreo es un procedimiento que consis-


te en la selección de las unidades a partir sólo de criterios conceptuales, de
acuerdo a los principios de la representatividad estructural, es decir, las varia-
bles que delimitan la composición estructural de la muestra son definidas de
manera teórica por el investigador. Este procedimiento consiste en una
aproximación conceptual al universo de estudio, mediante una definición clara
de las características más importantes que delimitan sus niveles estructurales.
Los parámetros que definen la composición estructural de la muestra se basan
en criterios teóricos. Posteriormente, sobre lo anterior se elige sistemática-
mente a todos los entrevistados. La muestra por juicio tiene los siguientes pa-
sos metodológicos:

• Señalar las características fundamentales que delimitan los niveles es-


tructurales del objeto de estudio. Se definen los criterios teóricos.

• Elegir los informantes según los tipos o niveles estructurales de la


muestra.” (Mejía Navarrete, J. 2002:123)

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 34 Investigación Cualitativa


Muestreo por contextos: “El muestreo por contextos es una variedad del
método por juicio, consiste en la aproximación cuantitativa al universo de aná-
lisis mediante el uso de censos, padrones, encuestas por cuestionario o cual-
quier forma de material estadístico para determinar cuotas de las unidades del
universo. Los parámetros que definen la composición estructural de la muestra
se basan en criterios estadísticos. La muestra por contextos tiene los siguientes
pasos:

• Especificar la lista de características más importantes que delimitan los


niveles estructurales del objeto de estudio.

• Conocer la distribución estadística de estas características en la pobla-


ción para definir cuotas. Se definen los criterios estadísticos.

• Elegir los informantes según los tipos o niveles estructurales delimita-


dos”. (Mejía Navarrete, J. 2002:124)

Lo expuesto hasta el momento nos familiariza con los lineamientos ge-


nerales para la selección de unidades de análisis y los procedimientos más utili-
zados para realizarla. Sinteticemos diciendo que los procesos aludidos deben
tener como “norte” esclarecer las interacciones previstas entre sujetos, cons-
trucción de fenómenos y el lugar del investigador.

Las cuatro preguntas que se deben tener en mente a la hora de ejecutar los pro-
cedimientos reseñados son:

• ¿Quiénes?
• ¿Por qué?
• ¿Cómo?
• ¿Qué quiero afirmar?

Otro de los componentes específicos de la investigación cualitativa lo


configura el modo particular de procesar la información, aspecto sobre el cual
nos detendremos en el apartado que sigue.

1.7. El procesamiento de la información

Como se ha afirmado, en la investigación cualitativa no existe una sepa-


ración tajante entre trabajo de campo y procesamiento de datos. Son dos acti-
vidades que se incluyen mutuamente y que, en definitiva, adquieren sentido

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 35 Investigación Cualitativa


sólo en su relación. Más allá de lo que hemos consignado en el apartado sobre
trabajo de campo, el procesamiento de información cualitativa se ha transfor-
mado en un conjunto de operaciones cada vez más específicas y sofisticadas.
Dado que abordaremos el tema con más detalle en capítulos posteriores, aquí
sólo haremos constar los lineamientos teóricos básicos de este momento de la
indagación.

Una primera sensación sobre qué hacer y cómo hacer con la informa-
ción que obtenemos en una investigación es que aquello que observamos es lo
que utilizamos para el análisis posterior. La anterior es una naturalización efec-
tuada gracias al peso de una metáfora visual sobre lo que implica observar. En
esta dirección debemos enfatizar que existen procesos mediadores entre lo que
observamos y aquello que analizamos: el procesamiento de datos.

En primer lugar, en la investigación cualitativa la necesidad de diseñar y


reflexionar sobre las conexiones entre observar y registrar adquiere importan-
cia. Cuando registramos nuestras percepciones se concreta la observación, y en
esta práctica se juega el “primer” manejo de información. De esta manera,
puede afirmarse que el material de análisis comienza con el registro y de allí su
importancia.

En segundo lugar, y en consecuencia con lo anterior, cuando se registra


se está realizando un análisis que se materializa en la construcción de clasifica-
ciones y de codificaciones.

En tercer lugar, clasificar y codificar son las formas de procesamiento


que implican un segundo análisis de la información.

Por esta vía es fácil deducir que observación, registro, procesamiento y


análisis de información componen una espiral de creciente complejidad en la
que los momentos señalados se implican y reconstruyen mutuamente.

Si tomamos “transversalmente” el proceso aludido emergen dos ejes


concretos: la pregunta por el lugar del sujeto (del otro) y de la sociedad (del
otro). En la investigación cualitativa se debe reparar en el hecho de que en el
trabajo de campo observación y registro están condicionados por la palabra de
los sujetos y nuestras naturalizaciones sobre los fenómenos que esa palabra
nombra y señala. La incorporación de estas voces en el procesamiento de in-
formación es, quizás, una de las “cualidades” de la indagación cualitativa.

Finalmente, para el procesamiento de datos cualitativos contamos con


el auxilio de modernos software, y es por eso que incluimos un capítulo sobre
esta temática en el presente libro.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 36 Investigación Cualitativa


1.8. Análisis e interpretación

Unos de los tópicos de mayor dificultad en la investigación cualitativa


lo constituyen las fases de análisis e interpretación. En lo expuesto sobre traba-
jo de campo hemos adelantado algo respecto a qué tipo de separación es posi-
ble hacer entre analizar e interpretar información cualitativa y, por otro, lado le
dedicaremos un capítulo específicamente a esta temática. De este modo aquí
sólo resumiremos algunas consideraciones de carácter general que permitan ver
el diseño cualitativo como un todo. Para lograr este objetivo nos concentrare-
mos en responder la siguiente pregunta: ¿cuáles son las tareas que realiza un
investigador cuando analiza e interpreta información? La respuesta a esta inter-
rogante se puede dividir en tres aspectos: conectar información con imputación
de sentido, relacionar datos y teoría y mantener un estado de vigilancia episte-
mológica y alerta metodológica.

a) Conectando e imputando. Cuando analizamos e interpretamos buscamos


puentes entre la textualidad construida con los sujetos que participan en la
investigación y la interpretación del sentido de dicho texto. En este sentido,
llamamos “puentes” a las mediaciones práxicas entre juegos del lenguaje
presentes y sentidos circulantes entre práctica del sujeto que informa, el lu-
gar desde donde se lo escucha y el significado del encuentro de estas dos
prácticas narrativas. Mediar es dar lugar a continuidades y discontinuidades
de lo que para uno y otro agente narrador significa el fenómeno indagado.
La realidad como un todo es la más natural naturalización con la que con-
tamos los sujetos sociales, sin embargo ella no es un todo hasta que no se la
critica operando un doble juego de fragmentación y des-fragmentación.
Cada sujeto interviniente en la elaboración de información posee un frag-
mento que da por sentado; es su totalidad del fenómeno observado. La ta-
rea del investigador es explicitar las conexiones naturalizadas que muestren
lo fragmentario en una actividad de desfragmentación. Por esto imputar
sentido es mucho más, y está más acá, que la simple comprensión del in-
vestigador. Tendiendo puentes entre la información, siguiendo el camino
de los fragmentos, adviene un momento de totalidad crítica sobre el senti-
do del fenómeno. Desde aquí, los resultados de las entrevistas, los discur-
sos y documentos escrutados, las notas de campo releídas, etc., se trans-
forman en el material de las mediaciones a las cuales estamos haciendo re-
ferencia.

b) Teoría, dato, teoría. Para enfrentar el análisis de información el investiga-


dor debe comprender cuál es la relación ente dato y teoría en la investiga-
ción cualitativa. Una primera aproximación es tener presente las relaciones
de construcción teórica, posibles de ser expresadas del siguiente modo:

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 37 Investigación Cualitativa


• No hay percepción que no esté cargada teóricamente.

• No hay posibilidad de “tener” teoría sin, al menos, la suposición de


una información determinada.

En tal sentido, vemos lo que podemos ver gracias a la información previa


que disponemos. Como siempre percibimos con una carga teórica, esto
también implica “algo para ver”. Es decir, existe una dialéctica de la obser-
vación que es, en algún sentido, el juego entre lo que percibo (en tanto par-
ticular), como negación de la complejidad de lo real (en tanto universal) y el
modo cómo lo percibo, que es una negación de la pretensión de universali-
dad de la percepción.

c) Vigilancia epistemológica. Consiste en la práctica sistemática de dudar


sobre lo que se ha concebido como interpretación evitando su naturaliza-
ción. Cuando interpretamos es vital no reificar dicha interpretación. La vi-
gilancia epistemológica es una tarea de evitación y disolución constante.
Por un lado, mantener reflexivamente la objetivación de lo objetivado po-
sibilita eludir obstáculos epistemológicos. Por otro lado, sostener la reflexi-
vidad permite identificar las naturalizaciones de segundo orden, es decir, las
cristalizaciones y coagulaciones que se producen en la aceptación como da-
da de las construcciones teóricas del investigador.

Por esta vía se puede comprender cómo conectar información con im-
putación de sentido, relacionar datos y teoría y mantener un estado de vigilan-
cia epistemológica son las “condiciones de posibilidad” para pasar de la siste-
matización de información a la imputación de sentido. En el capítulo respecti-
vo aclararemos aun más esta relación.

1.9. El informe de investigación

Hemos producido la indagación, hemos co-construido con los sujetos


participantes una narración sobre el fenómeno que deseábamos comprender,
sin embargo aún no hemos podido compartir dicha comprensión. En este
momento el informe de investigación adquiere importancia central para la
misma construcción de conocimiento.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 38 Investigación Cualitativa


Publicar significa dar el “último” paso del conocer, pues nadie conoce
si no se comparte intersubjetivamente lo conocido, permitiendo de ese modo,
su valoración. En el momento de hacer públicas nuestras ideas comienza y
termina la dialéctica de conocimiento. A continuación expondremos algunos de
los principales aspectos que deberá contener el informe de investigación, así
como una serie de recomendaciones a tener en cuenta a la hora de elaborarlo.

Aspectos centrales
Recomendaciones
de un informe
No es posible decir todo
Seleccionar y co-seleccionar con los sujetos participantes
¿Qué decir?
Selección teórica
Intereses
Elegir registro de escritura
¿Cómo decirlo? Valorar la tensión de la forma
Ser concientes del régimen de verdad
Para quién se escribe
¿A quién decirlo?
Por qué se escribe a ese quien

Cuando han existido una o varias fuentes de financiación de un proyec-


to, todo informe final de investigación, y en especial de aquella basada en algu-
na estrategia cualitativa, debe concentrarse en dos puntos “extra” académicos:

Persuasión y administración. El informe debe contener un equilibrio


entre una argumentación que persuada al evaluador de su valor y un relato que
contenga los componentes “evaluables” que fije le entidad evaluadora.

Burocracia y externalidades. En la misma línea de lo anterior, el informe


expresará claramente los factores “de gestión” del proyecto, así como la impor-
tancia del conjunto de “imprevistos” que hayan surgido a lo largo del proceso
de indagación.

En un sentido lineal hemos llegado “al final” de la indagación, sin em-


bargo nunca se subrayará suficientemente que la investigación es un proceso y,
como tal, no sigue estrictamente “un orden dado de acontecimientos”. Para
finalizar, incluimos algunas recomendaciones de índole práctico para elaborar
diseños cualitativos.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 39 Investigación Cualitativa


1.10. Desafíos prácticos para un diseño cualitativo

Muchas son las preguntas que un joven investigador se formula respecto a


qué debe contener un diseño cualitativo. Aquí sólo resumiremos algunas
respuestas a los desafíos más usuales con los que se enfrenta un investigador, más
allá de lo expuesto en este capítulo.

RECOMENDACIONES PARA PRESENTAR UN PROYECTO DE


INVESTIGACIÓN CUALITATIVO

1) Desarrollar un marco referencial de análisis cuidadoso, conciso y elegante


para el estudio en particular.

2) Planificar un diseño sistemático, “manejable” y flexible.

3) Integrar esto en un documento que muestre:

a) ¿por qué debe ser realizada? Relevancia

b) ¿qué puede realizarse? Factibilidad

c) que existe interés en que se


realice una investigación de ese tipo Relación práctica
con el tópico a
indagar

Existen cuatro aspectos en los que hay que reparar a la hora de presentar
un diseño cualitativo para que sea evaluado o valorado por otros investigadores:
la coherencia argumentativa del documento, la presentación del marco
conceptual, la consistencia del diseño y la exposición de las competencias
del autor. En forma sintética, acéptense las siguientes recomendaciones para
cada uno de los aspectos mencionados.

a) Desarrollando un argumento

Dado que el diseño debe considerarse un todo argumentativo, es


recomendable que contemple los siguientes elementos:

• Debe evidenciar la importancia y la coherencia entre el qué y el cómo del


estudio.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 40 Investigación Cualitativa


• Debe poder poner en relación el marco conceptual con el diseño
propuesto.

• Debe mostrar la competencia del investigador.

b) Presentación del marco conceptual

Uno de los aspectos más dificultosos para un investigador recién iniciado


es determinar cómo “exponer” su marco conceptual. Más allá de la
inconveniencia de utilizar negaciones para enseñar un tópico teórico, es
recomendable recordar siempre que el marco teórico:

a) No es un autor o un conjunto de autores a los que debo citar;

b) No es la referencia bibliográfica de la investigación.

Tal como lo ha afirmado Scribano (2002) podemos entender que “(...) en


el marco teórico se relacionan e integran los conceptos, variables e hipótesis
que hemos construido con el propósito de dar respuesta a nuestro problema.
Ahora bien, si entender por marco teórico la explicitación sintética de los
supuestos teóricos orientará nuestra comprensión del fenómeno
estudiado, nos daremos cuenta que en el mismo se ponen en juego, además,
implícitas opciones metateóricas, la elección de una teoría específica como
fuente y respaldo para las conceptualizaciones, las estrategias teórico-
metodológicas aprehendidas en nuestra disciplina y comunidad científica y
nuestra subjetiva manera de ver el mundo social”.

De acuerdo a los objetivos que persigue este libro es pertinente recordar


qué elementos no deberían faltar en la presentación del marco conceptual de una
investigación cualitativa.

a) Explicitación de la tradición. Implica el señalamiento de la o las


tradiciones de investigación cualitativa que se han seleccionado como
referencia general del estudio.

b) Evidenciar claramente las relaciones entre las "preguntas-de-la-


investigación", el fenómeno particular que se quiere abordar y las
teorías “generales” disponibles para esos fenómenos.

c) Presentar los componentes conceptuales específicos de la investigación


o “micro-teorías” que guiarán el análisis y definición conceptual del
trabajo.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 41 Investigación Cualitativa


c) Mostrar la consistencia del diseño

Como han afirmado Marshall y Rossman, "El escritor debe mostrar que el
diseño es el resultado de una serie de decisiones realizadas en base al
conocimiento obtenido desde la literatura metodológica y trabajos previos."
(Marshall y Rossman 1995:8)

En nuestro caso, y siguiendo a los autores mencionados, para evidenciar


la consistencia de un diseño cualitativo recomendamos abordar, enfáticamente,
siete momentos:

• Asumir un enfoque cualitativo.

• La lógica para seleccionar muestras o participantes.

• La elección de una estrategia y una técnica de recolección cualitativa.

• Reconocimiento de los aspectos intensivos del trabajo de campo.

• Consideración de los problemas éticos.

• Explicitación de recursos, facilidades y obstáculos previsibles.

• Justificación del diseño como un todo.

Es decir, para presentar un diseño cualitativo es imprescindible


“enfatizar” la explicitación, coherencia e interrelación de las temáticas o
momentos aludidos.

d) Competencia del investigador

Un aspecto importante en toda indagación científica lo constituye la


formación del investigador. Ahora bien, la especificidad de las estrategias
cualitativas, que demandan cualificaciones teóricas y prácticas, hacen necesario
que el investigador exponga claramente su “competencia” sobre la temática y las
técnicas seleccionadas. Citando nuevamente a Marshall y Rossman podemos
afirmar que: "Demostrar la competencia, entonces, implica hacer referencia a las
propuestas previas del investigador, discusión de las ventajas y desventajas de un
estudio piloto, una discusión de las propuestas de trabajo del investigador y otras
experiencias educativas relevantes, tanto como la alta cualidad de la organización
propuesta, marco conceptual y diseño." (Marshall y Rossman 1995:9).

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 42 Investigación Cualitativa


Para finalizar, sintetizaremos las relaciones entre los momentos de la
elaboración de un diseño cualitativo a partir de preguntas orientadoras:

SIGNIFICADO ANA-
MOMENTO
LÍTICO
1. Revisión de la literatura. ¿Desde dónde?
2. Problema o fenómeno a investigar. ¿Qué veo?
3. Trabajo de campo. ¿Cómo veo?
4. Elección de los instrumentos de observación. ¿Con qué?
5. Definición de muestras. ¿Con quiénes?
6. Procesamiento de los datos. ¿Cómo clasifico?
7. Análisis e interpretación de los datos. ¿Qué significa?
8. Informe de investigación. ¿Cómo lo digo?

Debe recordarse que estos ocho momentos, ahora vistos analíticamente,


son el resultado de una permanente interacción y elaboración “cruzada”, es decir,
un proceso. Hasta aquí hemos intentado reseñar el proceso de investigación
cualitativo como un todo; a partir de los próximos capítulos iremos desgranan-
do cada uno de sus componentes, siempre bajo la condición de cruce y trans-
versalidad apuntada.

1.11. Actividades

1.- Lea atentamente el texto incluido en el Anexo I

2.- Compare el proceder de la autora con las indicaciones dadas en este capítu-
lo para diseñar una investigación cualitativa

3.- Enumere y exponga tres (3) críticas que Ud. realizaría a la estrategia selec-
cionada (de acuerdo a este fragmento)

4.- Elabore un índice que le sirva como guía para construir su propio diseño de
investigación, de acuerdo a una temática por Ud. seleccionada.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 43 Investigación Cualitativa


ANEXO I

Experiencias y significados asociados a la idea de movilidad social en el


relato de doce familias floridanas

Tesis para optar al grado de Magíster en Antropología y


Desarrollo, Universidad de Chile

María Luisa Méndez


Revista Mad. No.6. Mayo 2002. Departamento de Antropología. Universidad
de Chile
http://sociales.uchile.cl/publicaciones/mad/06/paper07.pdf
(FRAGMENTO)

1. DESCRIPCIÓN DEL PROBLEMA


respecto, se aprecia que un 62.2% de
La percepción de que la sociedad
los entrevistados de dicho estudio
chilena es clasista no es algo nuevo
indica que la sociedad chilena es muy
ni un fenómeno aislado. De acuerdo
clasista. Al desagregar los datos por
al estudio Percepciones Culturales de la
niveles socioeconómicos se aprecia
Desigualdad, este tipo de distinciones
que dicha percepción se mantiene y
establecidas entre los más débiles y
se incrementa a medida que se refie-
poderosos no se sustentan en el
re a sectores de menores recursos
clásico factor de propiedad de me-
económicos (1).
dios de producción, sino que se sus-
tenta en la diferencia al interior de La desigualdad no está exclusiva-
los campos socioeconómicos, edu- mente asociada a diferencias de in-
cacionales y ciudadano, constitu- gresos (30.6%), sino que a diferen-
yéndose Chile como una sociedad cias de acceso a justicia, salud y edu-
clasista o marcada por la diferencia cación (33.1%). Sin embargo, es
de clases (MIDEPLAN, 2001). central señalar que el sector bajo
percibe más intensamente la dife-
Asimismo, junto con ser percibida
rencia de ingreso (33.5%) como
como una sociedad clasista, la socie-
fuente de mayor desigualdad. Asi-
dad chilena también es percibida
mismo, se indica que el tipo de
como profundamente desigual. La
igualdad que debiera alcanzar el país,
desigualdad es valorada negativa-
apunta a que todos puedan progresar en
mente y la razón es porque ‘destruye
sus proyectos sin importar las distancias
la solidaridad, es decir, la comunidad
entre unos y otros (63%). Sin embargo,
nacional’ (MIDEPLAN, 2001). Al
al observar las cifras desagregadas

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 44 Investigación Cualitativa


vemos que esta última aseveración población chilena, que no habría
tiende a disminuir de un 69.9% en relación entre los esfuerzos inverti-
los niveles altos, a un 64.6% en los dos entre las personas y las recom-
medios hasta un 63% en los niveles pensas sociales obtenidas. De acuer-
bajos. do con Espinoza, las oportunidades
que puede comprometer el desarro-
A partir de lo anterior, es posible llo económico del país, ‘para ser
apreciar que la percepción de des- efectivas, requieren de vínculos so-
igualdad entre la población chilena ciales que concreten círculos sociales
es un tema de central relevancia. distantes’, ante lo cual la creciente
Junto con ello, se manifiesta con sensación de desigualdad, más que
relevancia las diferencias, en casos dar cuenta de una disminución de
significativas, entre las percepciones dicha brecha social, devela la per-
que tienen los distintos estratos. A cepción de un distanciamiento cre-
grandes rasgos es posible apreciar ciente y paulatino.
que a menores ingresos económicos
más clasista se percibe la sociedad En este mismo sentido, el autor
chilena y más relevante se vuelve la señala que ‘la sociedad chilena actual
desigualdad por las diferencias de valora un modelo de integración
ingreso. A su vez, mientras mayores característico de la clase media, ba-
los ingresos económicos, menos sado en la promoción individual
relevante aparece apostar a la igual- sobre la base de una progresiva es-
dad y menor también la relevancia colarización. Sin embargo, en el
de la distancia social si es que los pasado, las clases medias no eran
proyectos individuales se pueden sólo grupos más escolarizados, sino
llevar a cabo. Por su parte, los secto- que hacían de puente entre los po-
res medios tienden a hacer honor a bres y los más pudientes’. Los me-
su nombre y se ubican entre los canismos a través de los cuales la
extremos, pero cabe destacar que clase media desarrollaba este rol de
tienden a coincidir más frecuente- vínculo integración, era a través de
mente con las percepciones de los la reproducción de lazos paternalis-
sectores altos, lo cual tiende a refor- tas y compadrazgos, ó por la acen-
zar la idea que poco están identifi- tuación de conflictos y logros obte-
cándose con su otrora rol integrador nidos por ampliación de ciudadanía.
de la sociedad chilena.
Sin embargo, con las políticas de
Con respecto a lo último, el concep- ajuste estructural de la década de los
to de desigualdad pareciera dar ade- 70, la clase media tradicional se ve
cuada cuenta de la sensación de que fuertemente afectada y desplazada
a pesar del éxito macro-económico paulatinamente por una nueva clase
de la última década, existe la sensa- media que desarrolla actividades de
ción entre parte importante de la servicio para los estratos más aco-

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 45 Investigación Cualitativa


modados. De esta forma, en las pa- riencia de movilidad social de los
labras de Espinoza, ‘ya no juegan el individuos permea las actitudes,
rol integrador de las clases medias estilos de vida y acciones que ellos
de dos o tres décadas atrás’ y con desarrollan tanto a nivel individual
ello se vuelve cada vez menos claro como colectivo, privado como pú-
el modelo de integración de la so- blico.
ciedad chilena y las valoraciones
sociales en torno a tema de la movi- A su vez, el conjunto de procesos
lidad. que facilitan o restringen las posibi-
lidades de movilidad social juegan
A pesar de la relevante disminución un importante rol en la construcción
de la pobreza durante la última dé- y transmisión de iniquidades. De
cada, y el paulatino engrosamiento esta forma, es posible apreciar que
de la llamada clase media, estos pro- su estudio juega un papel particu-
cesos sociales no parecerían ser co- larmente relevante en las ciencias
herentes con la percepción de que la sociales. Los estudios sobre movili-
sociedad chilena es desigual. De esta dad social han puesto mayor énfasis
forma, se vuelve necesario indagar en un especializado manejo de datos
en la forma y el significado que los estadísticos, por lo cual, aparente-
procesos de movilidad social se han mente el campo pareciera estar mo-
llevado a cabo dentro de la pobla- nopolizado por estudios cuantitati-
ción chilena. El estudio de la movi- vos. Sin embargo, otros métodos
lidad social chilena resulta central al provenientes de diversas tradiciones
momento de entender qué sucede como la hermenéutica, etnografía y
cuando se supera la pobreza, las el análisis histórico han ido ocupan-
posiciones sociales a las cuales se do crecientemente espacios de deba-
llega, los límites objetivos que sur- te.
gen, así como aquellos viejos y nue-
vos que se perciben. Como una forma de iluminar y con-
tribuir a esta discusión en la realidad
En este sentido, la investigación chilena, esta investigación se ha con-
sobre movilidad social es probable- centrado en el uso de una perspecti-
mente una de las áreas de mayor va cualitativa al estudio sobre proce-
relevancia dentro del estudio de las sos de movilidad social. Sin embar-
relaciones y estructuras sociales. Por go, es relevante indicar que ninguno
un lado, es posible apreciar cómo de los métodos, cualitativo y cuanti-
aspectos de la vida social afectan las tativo, por separado puede entregar
oportunidades con las que un indi- todas las respuestas para un tópico
viduo puede contar a lo largo de su tan amplio como lo es el de la movi-
vida, entre ellas, la educación, redes lidad social. (---)
sociales, familia, etnia, genero, clase,
etc. Por otro lado, la propia expe-

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 46 Investigación Cualitativa


2. PREGUNTAS DE INVES- del enfoque teórico que lo sustenta,
TIGACIÓN a saber el enfoque biográfico; una
descripción de la propuesta de análi-
De esta forma, las preguntas centra- sis mixto que incluye una mirada
les que guían esta investigación son: cuantitativa y cualitativa de los da-
tos; el detalle del diseño metodoló-
¿Cuál es la idea de movilidad que los gico, y finalmente una presentación
sujetos identifican en sus propios general de los casos.
relatos?, ¿qué es lo que se valora, se
prioriza y se posterga? 3.1. Enfoque Biográfico.
Historias de vida y relatos de
¿Cómo identifican las entrevistadas vida
sus procesos de movilidad, sean Como se ha indicado anteriormente,
estos ascendentes, descendentes u el objeto de estudio de esta investi-
horizontales? gación son los relatos de vida de un
grupo de familias. El enfoque bio-
¿Qué limitaciones y posibilidades se gráfico está orientado a dar cuenta
identifican como relevantes en sus de la vivencia singular de lo social, y
relatos acerca de sus procesos de en ese sentido, habla de la forma
movilidad? cómo el sujeto negocia sus condi-
ciones sociales. Este relato se obtie-
¿Cómo son valorados los procesos
ne por medio de entrevistas sucesi-
estructurales acaecidos durante la
vas en las que el objetivo es mostrar
trayectoria familiar, cómo afectan a
el testimonio subjetivo de una per-
las familias?
sona, donde se recojan tanto los
¿Cuáles son las lógicas de acción acontecimientos como las valora-
posibles de identificar a partir de los ciones que dicha persona hace de su
relatos de vida? propia existencia. Como señala Már-
quez y Sharim ‘cuando se trata de
¿Cuál es la relación entre las lógicas dar cuenta de la práctica humana, es
de acción de los sujetos y sus trayec- el razonamiento dialéctico el que
torias familiares? nos permite comprenderla científi-
camente, reconstruyendo los proce-
¿Cómo se relacionan estas lógicas de sos sociales que se integran en un
acción con determinados hitos o comportamiento singular’ (Márquez
fases de la vida familiar? y Sharim, 1999)

3. MARCO METODOLÓGICO Es por lo anterior que se vuelve


relevante revisar algunas de las limi-
El marco metodológico que se pre- tantes y posibilidades de las historias
senta a continuación está constituido y los relatos de vida. En efecto, al-
por cuatro secciones: la presentación gunos autores han destacado la im-

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 47 Investigación Cualitativa


portancia de distinguir entre histo- mente se refiere al testimonio de
rias y relatos. Se indica que las pri- nuestro narrador, acerca de su bio-
meras se refieren a un conjunto de grafía.
relatos y recolección de material
diverso, mientras que los segundos No se debe perder de vista que en el
están constituidos por una narración ámbito de las historias de vida o
de alguien acerca de vida. relatos de vida se está trabajando
con la subjetividad. Lo anterior sig-
Las historias de vida están orienta- nifica que la fuente de conocimiento
das a comprender el sentido que será, precisamente la subjetividad,
estos sujetos dan a sus actos, las por lo tanto, no se trata solamente
lógicas con que organizan su vida de enfatizar la particularidad de
cotidiana, sus sistemas de vincula- quien nos habla, sino también de
ciones y los principios que sustentan nuestra particular forma de escu-
esas prácticas. A su vez, el relato de char.
vida nos permite dar cuenta de la
trayectoria familiar, y por sobretodo Lo anterior quiere decir que las his-
de los significados y lógicas que es- torias de vida están formadas por
tos sujetos imprimen a sus historias relatos que se producen con una
familiares. Para ello, es fundamental intención de elaborar y trasmitir una
tener en cuenta el contexto histórico memoria, personal o colectiva, que
concreto, y las formas de discurso hace referencia a las formas de vida
vigentes en él. Algunos autores indi- de una comunidad en un período
can que este esfuerzo exige analizar histórico concreto, que surgen a peti-
las modalidades de comunicación en ción de un investigador. Es decir, son
la sociedad de masas, para poder diferentes del material o texto circu-
situar en ellas lo peculiar de la tras- lante dentro de un grupo o subcultu-
misión oral. Otros autores agregan ra. Por lo tanto, las historias de vida
que se vuelve necesario comenzar no preexisten a este proceso, sino
con un marco social a través del cual que se producen en él. Se cuentan a
sea posible adquirir conocimiento alguien (Márquez y Sharim,1999).
sobre el narrador, como por ejem-
plo, su inmersión en el mercado En este sentido, es preciso que el
laboral, relaciones de producción, investigador/a al menos ‘tenga con-
etc.) ciencia’ que en el relato la relación
que se establece entre el que habla y
Sin embargo, las historias de vida el que escucha es central, en la me-
demandan una profundización ma- dida que se trata de un proceso dia-
yor que el relato de vida. En la His- lógico construido por ambas partes,
toria pueden ser incluidos otros in- como una construcción interactiva.
formantes significativos, cartas, etc. Algunos autores indican una rela-
A diferencia del relato que básica- ción de implicancia entre hablante y

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 48 Investigación Cualitativa


escucha, aludiendo a la posibilidad 3.3.1. Origen de los datos
de cambio en la estructura de poder
tradicional que se presenta en la Las entrevistas fueron realizadas
producción de conocimiento. Este durante los meses de agosto de 1999
enfoque es uno de los recursos más y enero del 2000, por la presente
utilizados para recabar la visión de candidata y se encuentran transcri-
experiencia de los actores sociales tas. Es preciso indicar que, si bien
que se relacionan con el sujeto con- este material fue recogido dentro de
siderado. un estudio paralelo, la pauta de en-
trevista se centra en dar cuenta de
3.2. Enfoque mixto las historias de vida de estas familias,
y la forma como han abordado los
El objeto de estudio de esta investi- temas de la salud, vivienda, trabajo y
gación lo constituyen los relatos de educación familiar. Para el estudio
vida de un grupo de familias de La anterior, lo relevante era indagar en
Florida. Aún cuando el enfoque de la importancia y uso de distintos
esta investigación sea de carácter tipos de redes sociales, fundamen-
interpretativo, y por lo tanto ponga talmente institucionales, pero sin
énfasis en los significados que los intencionar su aparición. De esta
propios hablantes hacen de sus pro- forma, el material recogido es abso-
cesos, los métodos de análisis son lutamente pertinente a los objetivos
mixtos ya que reúnen análisis cuanti- del presente proyecto de tesis.
tativos como cualitativos.
3.3.2. Tipo de muestra
Respecto del análisis cuantitativo, en
la sección sobre capital social de los El sujeto de nuestro estudio está
entrevistados este tipo de análisis constituido por 12 familias de La
contribuyó a caracterizar la estructu- Florida, 6 de la Población Los Copi-
ra de contactos. Para ello se cuanti- hues, que corresponden a la defini-
ficó y agrupó de acuerdo a ciertas ción que se utiliza en esta investiga-
etiquetas los contactos mencionados ción como sectores pobres, y 6 de la
por los entrevistados. Por otro lado, Villa Los Pinos, que correspondería
el análisis cualitativo aportó como a sectores medios. Una de las deci-
una forma de caracterizar y profun- siones metodológicas de esta inves-
dizar en los significados asociados a tigación era que las familias se
la idea de movilidad social, así como hubieran constituido hacia el año
las lógicas de acción presentes en los 1980, de forma que sus relatos in-
relatos. Para ello se utilizó análisis de cluyeran testimonios de las dos úl-
contenido con algunos aportes de la timas décadas. La gran mayoría de
semiótica. (----) las familias se constituyeron en ese
período. Todas las familias tienen
3.3 Diseño metodológico hijos menores de hasta 8 de edad, y

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 49 Investigación Cualitativa


mayores de hasta 27 años. En las • Los lugares donde han vivido,
entrevistas se incluyeron familias dónde, con quienes, que se espe-
nucleares con ambos cónyuges, ex- raba y que se ha logrado
tendidas y monoparentales.
• Hijos e hijas, cómo fue la crian-
Todas las entrevistas fueron hechas za, la educación a la que accedie-
a madres de familias, con excepción ron, etc.
de dos casos en los cuales participó
el cónyuge. La razón por la cual se • La trayectoria laboral de la en-
entrevistó mayoritariamente a muje- trevistada y de la pareja
res no fue zanjada originalmente en
el diseño de la investigación, sino • La salud, problemas que resol-
que correspondió con la disponibili- ver, accidentes, partos, etc.
dad e interés de los entrevistados
por participar en ella. La muestra de • Qué espera para el futuro
entrevistadas incluye mujeres que
cuentan con trabajo remunerado y • Implícitamente se indagó en el
mujeres que trabajaban en sus hoga- tema de cómo percibe el cum-
res. plimiento de sus expectativas, si
éstas cambiaron, se cumplieron,
3.3.3. Técnicas de generación de se superaron, etc.
la información
Estos temas fueron abordados en
Como se indicara anteriormente, todas las entrevistas, intentando dar
esta investigación se basa en relatos la mayor libertad posible a los entre-
de vida. Particularmente, la técnica vistados de forma que pudieran pro-
utilizada para la recolección de la fundizar en aquellos temas que les
información fue la entrevista en resultaran más significativos. El con-
profundidad. Para ello se siguió una tacto de los entrevistados fue res-
serie de temas a abordar durante la ponsabilidad de un encargado quien
entrevista: produjo las entrevistas, fijó las fe-
chas y horarios y facilitó el acceso de
• Recuerdo del momento en que la investigadora en cada uno de los
formó su familia sectores. Esta persona tiene acceso a
cada sector ya que se trata de alguien
• Expectativas: existían, cuáles que ha vivido en uno de ellos y que
eran a su vez trabaja y mantiene una rela-
ción estrecha con jóvenes del sector
de los Copihues.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 50 Investigación Cualitativa


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Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 53 Investigación Cualitativa


2. LA OBSERVACIÓN

Un proceso de elecciones democráticas se está llevando a cabo en algún


país de nuestro continente. Un grupo de científicos sociales están interesados
en los “famosos” mecanismos de favores por voto, es decir, en cómo se com-
pran los votos en algunas regiones del país. Han elaborado un diseño investiga-
ción exploratorio sobre la temática cumpliendo con todas las indicaciones ne-
cesarias para llevar a buen puerto el proceso de investigación. Una de las deci-
siones que han tomado es elaborar una estrategia cualitativa de indagación. Se
los puede ver participando en forma “activa” en las prácticas electorales más
comunes, buscar gente, repartir información sobre un partido, etc. Uno de ellos
toma nota de todo lo que hacen, otro, sin embargo, sólo anota parte de las
actividades: casi con seguridad el equipo de investigación seleccionó la obser-
vación como técnica de investigación.

Genéricamente podríamos afirmar que todo el proceso de investigación


es la forma práctica que adquiere la observación científica. Cuando planteamos
un problema y formulamos afirmaciones conjeturales sobre cómo "funciona"
el sector de la realidad sobre el cual alude ese problema, lo que estamos
haciendo es "preparar" la observación sistemática de un fenómeno. En las
Ciencias Sociales denominamos observación a una técnica específica
para obtener información sistemática del mundo social. Esta, como el
resto de técnicas de las que disponemos, se apoya en dos rasgos del investiga-
dor en ciencias sociales, a saber: su virtual participación en lo que se trata de compren-
der y su capacidad de comunicarse con los sujetos involucrados en los fenómenos que se estu-
dian.

En este capítulo tenemos la intención de hacer una breve referencia a


los caracteres generales de la observación en tanto técnica de investigación
social, buscando reflejar, esquemáticamente, los rasgos básicos de la misma.
Nos concentraremos especialmente en los componentes elementales de la ob-
servación estructurada y de la observación participante.

2.1. Características y supuestos de la observación

Sintéticamente podemos establecer las siguientes características genera-


les de toda observación (Selltiz, C. y otros 1965)

1) El tipo y modo de observación se relaciona y se selecciona de


acuerdo con el problema de investigación. Si bien ésta es una carac-
terística de toda técnica, aquí cobra relevancia dado que casi no
existe la mediación instrumental entre el investigador y lo observa-

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 54 Investigación Cualitativa


do, por lo cual la claridad de la determinación de las dimensiones
del problema marca muy especialmente nuestra mirada sobre la rea-
lidad. Cuando decimos “no existe la mediación instrumental” esta-
mos haciendo alusión a que, inversamente de lo que en la encuesta
o el cuestionario, no hay un instrumento que físicamente “separe”
al investigador de aquello que pretende conocer.

2) La observación necesita, más que cualquier técnica, de la planificación


de su aplicación y se vuelve dependiente de ésta, dado que es el único
medio por el cual no se convierte en mera mirada global de la reali-
dad.

3) En esta técnica se acentúa el control teórico y la influencia de los


modelos, porque no podemos observar sin explicitar la "carga teó-
rica" que supondrán nuestras percepciones y porque esto supone
un mecanismo de control de las mismas. Se debe subrayar que, en
la observación, se manifiesta con mucha claridad la necesaria doble
hermenéutica de las Ciencias Sociales.

4) Finalmente, algo que caracteriza a esta relación “directa” con la rea-


lidad a través de nuestros sentidos es la necesidad de extremar y
precisar las pretensiones de validez y fiabilidad.

Técnica científica

1- Se relaciona con el problema de investigación.

2- Es planificada sistemáticamente.

3- Controlada sistemáticamente por teorías y proposiciones


generales.

4- Validez y fiabilidad.

Supuestos de la observación

Preguntas:

¿Qué deberá ser observado?


¿Cómo se procede a sistematizar lo observado?
¿Cómo controlaré la observación?

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 55 Investigación Cualitativa


¿Qué relación existirá entre observado y observador?
Cuando nos referimos a la observación aludimos a la percepción directa
no mediada por instrumentos, de ahí que a esta técnica suele denominársela
observación directa.

Existen varios tipos de observación directa que se diferencian, en pri-


mer lugar, por disponer o no de una pauta o guía de observación, de lo que
surgen las observaciones estructuradas y no estructuradas. Estas últimas se
pueden diferenciar por el tipo de relación entre el observador y el sujeto obser-
vado, surgiendo así las observaciones participantes y no participantes. En
las primeras el observador se "compromete" en la acción que el grupo o sujeto
realiza y desde allí observa y las segundas, por su parte, implican un posiciona-
miento externo a la situación.

Participante

Observaciones no estructuradas
Clasificación No participante
Observaciones estructuradas

Sinteticemos ahora los supuestos que se deben establecer claramente en una


observación.

• Una observación debe establecer claramente qué se propone observar.

• También debe aclarar el modo que se eligió para sistematizar las obser-
vaciones.

• Se debe dejar establecido cómo se procederá a controlar las observa-


ciones.

• Deberá aclarar también qué tipo de relación existirá entre el observador


y el sujeto observado.

2.2. Algunas recomendaciones para la observación estructurada

1) Como consideraciones generales para una observación estructurada pode-


mos destacar las siguientes:

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 56 Investigación Cualitativa


a) Se debe seleccionar muy bien qué se va observar, pues, la veloci-
dad de los acontecimientos, la complejidad de los elementos de la
acción (gesto, palabra, vestimenta, etc.) nos sentencia a no poder
observar todo.

b) Se debe confeccionar una guía de observación teniendo presente,


primero, y sobre todo, el elemento atómico de la observación,
luego los participantes, el ambiente, el objetivo de la acción, las
actividades, los comportamientos y el entramado de intercambios
simbólicos que todos estos elementos implican, recordando
siempre que la guía es la estructura de la observación.

c) Una vez confeccionada la guía, se deben determinar las formas de


control. Existen muchas, pero las más comunes son las notas de
distintas personas sobre los mismos momentos y/o notas de la
misma persona estandarizando diferentes formas de registro para
distintas facetas de lo observado.

a- No se puede observar todo

b- Guía de observación: elemento atómico de la observación.


Los participantes
El ambiente
El objetivo
El comportamiento
Intercambio de símbolos
c- Control de la observación

Momento
Notas
Forma

2) Como recomendaciones generales para la observación de grupos que apor-


tarán algunos elementos más a las de carácter general podemos señalar las
siguientes:

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 57 Investigación Cualitativa


a) Cuando estamos frente a una observación grupal adquiere impor-
tancia determinar cómo se registrará, codificará y evaluará dicha
observación.

b) Estas características de la observación guardan una estrecha rela-


ción con la elaboración del marco de referencia desde el cual se
procederá a registrar, codificar y evaluar.

c) El marco de referencia debe precisar el nivel de inferencia con el


cual se trabajará y las dimensiones que se abordarán.

d) Dado que lo que se busca es la observación de un grupo de suje-


tos, es importante que el marco de referencia contenga una defi-
nición lo más clara posible de cómo se tomarán y sopesarán en la
observación los siguientes elementos.

9 El contexto de la interacción de los sujetos y de los compor-


tamientos individuales.

9 El rol que se le asignará a la naturaleza e intensidad de las in-


tenciones de los sujetos.

9 Decidir si se evaluará o no el efecto, primero de la presencia


del observador y, segundo, las consecuencias de las interac-
ciones ocurridas en el grupo.

e) En el siguiente esquema presentamos un proceso para desarrollar


un sistema de observación. Digamos que, desde el planteamiento
del problema a la observación, hay un camino que recorrer y que,
en definitiva, esta última dependerá de aquel. En la modalidad es-
tructurada las unidades de análisis (los grupos concretos que ele-
gimos), las dimensiones (los aspectos de la interacción que nos in-
teresan), los tiempos, formas de estandarizar una acción (codifi-
cación) y el significado que se le atribuirá a la observación codifi-
cada (evaluación) dependerán siempre del problema y el marco de
referencia que elaboremos.

Observación de la conducta de grupo

Procedimientos para elaborar un sistema de observación

Marco de referencia

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 58 Investigación Cualitativa


Problema Planteado Nivel de inferencia
Cantidad de dimensiones

“...es necesario que los observadores sepan con claridad


cuál es la dimensión que se observará y la perspectiva que
usarán al observarla, registrarla, codificarla y evaluarla”.
(Festinger y Katz 1979:369)

1. El contexto como marco de referencia


2. La intención como marco de referencia (Naturaleza e
intensidad)
3. El efecto como marco de referencia

Determinación de las dimensiones


Selección de categorías o evaluaciones
Tamaño de la Unidad

Muestreo de la unidad de observación


1) Seleccionamos un grupo
2) Un tiempo determinado a persona
3) Decidir el instrumento
4) Conductas claves
5) Muestreo de tiempo

2.3. Observación participante: características elementales

Como hemos afirmado ya, de acuerdo al tipo de relación entre el ob-


servador y el sujeto observado se perfilan diversas formas de acuerdo al grado
de participación del observador. El observador – investigador puede colocarse
en un rol más o menos activo en relación a la situación, contextos, relaciones
interpersonales personales y/o prácticas que está observando. Es así como
emergen las observaciones participantes y no participantes. Mientras que
en las primeras el observador se "compromete" en la acción que el grupo o
sujeto realiza y desde allí observa, las segundas implican un posicionamiento
externo a la situación.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 59 Investigación Cualitativa


En las observaciones participantes es posible establecer una diferencia
de acuerdo a si se enfatiza el rol de participante o de observador. De este mo-
do, pueden producirse, al menos, dos tipos de roles:

Participante observador: el papel de participante que tiene el observador es el


más importante. Esto significa que el observador – investigador está involucra-
do en las actividades centrales del grupo o personas que está observando, asu-
miendo responsabilidades concretas en el grupo y comprometiéndose total-
mente con los objetivos y valores que dan identidad al grupo observado.

Observador participante: la participación del investigador en el grupo es me-


nos importante que su rol de observador. El observador tiene acceso a una
amplia variedad de escenarios, pero estos de alguna manera están bajo el “con-
trol” de los que están siendo observados. Si bien el investigador no es conside-
rado un extraño, no participa directamente de las actividades que dan identidad
al grupo.

Desde un punto de vista general, en la realidad las situaciones son de


posiciones intermedias en las cuales el observador – investigador participa en la
situación social investigada, involucrándose sólo parcialmente de tal manera
que puede seguir funcionando en su rol de observador–investigador. Es reco-
mendable tratar de lograr un balance entre el deseo de obtener lo más fielmen-
te posible la perspectiva interna de los protagonistas respecto a la situación y la
capacidad de describir la situación y esas perspectivas desde cierta distancia
para que pueda ser entendida por otras personas externas al grupo o personas
estudiadas.

En estas modalidades de observación, el observador utiliza sus senti-


dos, su capacidad de decir y hacer. El mayor involucramiento o distancia con
los sujetos observados se canaliza a través de disposiciones corporales. Él está
inmerso en la acción, y de su capacidad para registrar escenarios, agentes y rela-
ciones depende el éxito de la indagación.

En esta dirección, el observador tiene que poner particular atención a


las palabras que son frecuentemente usadas, o que son únicas o propias del
sitio que se está estudiando. Por eso, en una observación participativa se enfa-
tiza la necesidad de que Ud. esté alerta acerca de las palabras familiares que
presuponen diferentes significados a los que usted sostiene. Tales términos
ayudan luego a convertir registros en categorías analíticas. Los ojos y los oídos
son las fuerzas conjuntas que ayudan a aprehender los detalles en un lugar par-
ticular: las anotaciones de campo, especialmente en el inicio, cuando uno trata
de capturar una impresión general del lugar y de la gente. A través de las anota-

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 60 Investigación Cualitativa


ciones el investigador puede reflexionar sobre lo apropiado de su problema de
investigación y focalizarse cada vez más. El observador – investigador presta
especial atención a determinados aspectos de lo que está ocurriendo, cosas que
la mayoría de las personas dejarían pasar por ser muy familiares.

Las anotaciones analíticas frecuentemente son denominadas “comenta-


rios del observador”, sin embargo deben ser más que comentarios. Después de
cada día de observación participante, el investigador se toma tiempo para apun-
tar reflexiones y análisis preliminares. Este es el momento para escribir senti-
mientos, reflexionar sobre los problemas, anotaciones, ideas e impresiones,
clarificar interpretaciones previas, especular sobre lo que está ocurriendo y
hacer planes flexibles de corto y largo plazo para los días que vienen. Por su-
puesto que las reflexiones analíticas pueden tener lugar cuando uno está reali-
zando la observación participante o en cualquier otro momento. Es importante
tomar nota de esos pensamientos y escribir “memos” dirigidos a uno mismo.

El observador debe formar parte de la investigación e involucrarse en


todas las actividades del grupo, pero al redactar su informe tiene que rupturar
sus mismas objetivaciones. Es decir, debe escribir todo lo que sucedió en su
entorno, todo lo que sus informantes hacían y decían, declarando sus senti-
mientos y experiencias ante el fenómeno observado.

2.4. ¿Cómo y qué se observa?

Si bien existen diversas modalidades para observar, cada una con su


particularidad, presentaremos a continuación un conjunto de indicaciones glo-
bales que todo investigador recién iniciado debería tener en cuenta.

En primer lugar, hay que destacar la actitud del investigador. La


misma se caracteriza por la “actitud abierta” con que entra en el campo o situa-
ción a ser estudiada. Las preguntas planteadas por los objetivos generales de la
investigación delimitan lo que va a observar, sin embargo, fuera de eso la ob-
servación debe mantenerse abierta para permitir el surgimiento de nuevas pre-
guntas importantes para la investigación. Lo que trata de evitar es iniciar la ob-
servación con ideas prefijas o hipótesis especificas que se quieren probar. Es
recomendable no aferrarse a preconcepciones -personales o teóricas- y estar
abiertos y alertas a lo que nos dice la situación en sí y los participantes de la
misma. Las preconcepciones pueden seguir cuando, por ejemplo, el observador
es un maestro y está observando también a maestros. En esta circunstancia el
observador puede creer que sabe mucho más de lo que sabe sobre lo que está
ocurriendo sobre las personas que observa.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 61 Investigación Cualitativa


En segundo lugar, la observación participativa se define por el registro
que se realiza. El anotador o diario de campo es un instrumento básico del
investigador cualitativo. En ese diario se hacen descripciones de personas, luga-
res, hechos, actividades y conversaciones. También se describen reflexiones,
intuiciones y comentarios acerca de lo que se observa. Es de destacar que la
forma en que se realizan las anotaciones de campo no es tan importante como
el hecho de tomar notas, pues éstas permiten al investigador explorar sus pro-
pios perjuicios. No discuta sus observaciones con alguien más antes de reseñar
las anotaciones completamente. Estas discusiones no sólo pueden impedir que
usted tome sus observaciones y pensamientos, sino que también pueden modi-
ficar sus percepciones originales. Esto no significa que el investigador no deba
comparar sus interpretaciones con la de los otros sino que, primeramente, debe
registrar sus propias observaciones y reflexiones.

Todas las anotaciones deben ser registradas y completadas al terminar


el día. Algunos sugieren que uno puede ir a dormir con los eventos del día en la
mente, confiando en la memoria, y hacer el resumen y la reseña al día siguiente
de la observación, pero la capacidad de recordar los detalles disminuye rápida-
mente con el tiempo.

Si está tomando anotaciones completas, reserve varias horas para repa-


sarlas, aclararlas, extenderlas y agregar reflexiones e ideas propias. Aunque sue-
ne exagerado, es cierto que la habilidad para anotar rápido y para observar y
recordar lo que uno vio y oyó mejora con la práctica. Está comprobado que el
investigador no se arrepentirá del tiempo dedicado a tomar notas claras y ex-
tensas, pues se le facilitará enormemente la tarea en el momento de sentarse a
analizarlas y escribir el informe.

Asegúrese que las anotaciones le permitan visualizar el momento, la


persona, el lugar y el día, aun pasado mucho tiempo. Anote detalladamente las
características del lugar o persona. No use frases abstractas y breves pues luego
no podrá reconstruir la escena o hecho. Tampoco use juicios evaluativos en su
descripción. Por ejemplo, después de observar una clase, usted puede sentirse
tentado a escribir: “la clase era desordenada y ruidosa”. Esta frase no presenta
una visión clara del aula y está emitiendo un juicio que descansa en el concepto
del investigador sobre lo que significan “ruidosa” y “desordenada”.

En tercer lugar, es importante el espacio físico. Dado que los contex-


tos espacio-temporales “enmarcan” las prácticas sociales, en la observación
participativa debe estudiarse el sitio y describirlo en palabras y esquemas, muy
cuidadosamente. Entre las instrucciones más globales y elementales se pueden
seguir las siguientes:

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 62 Investigación Cualitativa


9 ¿Cómo es el contexto?

9 ¿Cuáles son los comportamientos esperados según el lugar o situación


que se está observando?

9 ¿Cómo está distribuido el espacio físico?

9 ¿Cuáles son los objetos, recursos, tecnologías que hay en el lugar?

9 ¿Cómo cambia la situación de acuerdo a los diferentes lugares observa-


dos?

9 ¿Cuáles son sus similitudes y diferencias con otros espacios?

Los elementos físicos, así como los comportamientos, varían según se


esté observando un aula de clase, la dirección de una escuela, un autobús esco-
lar, una reunión de padres o de maestros, etc.

En cuarto lugar, en este tipo de observación los participantes adquie-


ren una importancia central. Entre otros elementos hay que describir quién o
quienes están en la escena observada, cuántos son, cuáles son sus roles y por
qué están allí.

¿Quiénes son en términos de edad, género, clase social,


etnicidad?

¿Quiénes participan y quiénes no?


¿Qué características relevantes tienen los participantes?

En quinto lugar, se debe poner especial énfasis en las actividades e in-


teracciones. Hay que tomar nota de los hechos o acontecimientos que van
ocurriendo, diferenciando entre acontecimientos diarios y especiales, así como
buscar las acciones dentro de esos acontecimientos. Algunas preguntas guías
pueden ser las siguientes

9 ¿Qué está pasando entre los sujetos de investigación?

9 ¿Hay una secuencia inidentificable de actividades?

9 ¿Cómo interactúa la gente con las actividades mismas y entre sí?

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 63 Investigación Cualitativa


9 ¿Cómo están interrelacionadas las actividades y las personas ya sea des-
de la propia perspectiva de los participantes o desde la del observador-
investigador?

9 ¿Cuáles son las normas o reglas que estructuran las actividades y las in-
teracciones?

9 ¿Cuándo comienzan y cuánto duran las actividades?

9 ¿Es una actividad típica o inusual?

En sexto lugar, en una observación participativa hay que estar alerta


respecto a las conversaciones. Si es posible, es recomendable usar la grabado-
ra para confirmar lo que se anota; citar directamente, explicar con otras pala-
bras y resumir las conversaciones. Es preciso tener en cuenta que los silencios y
las expresiones no verbales contribuyen a entender el significado de lo que está
ocurriendo:

9 ¿Cuál es el contenido de las conversaciones?

9 ¿Quién le habla a quién?

9 ¿Quién escucha?

9 ¿Quiénes dominan en una conversación?

9 ¿Quiénes quedan excluidos?

En séptimo lugar, hay que reparar en los detalles, de manera tal que los
componentes sutiles de las escenas adquieren importancia. Existen algunos
elementos menos obvios, pero que son importantes en una observación:

• Actividades informales o no planteadas.


• Significados indirectos o implícitos de palabras o frases.
• Comunicaciones no verbales como la vestimenta y la distribución del espa-
cio físico.
• Lo que no está pasando y se esperaba que ocurra.
• Qué gestos son sorpresivos, cuáles pueden ser malinterpretados, y cuáles se
dan por sentado.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 64 Investigación Cualitativa


Finalmente, hay que observar al observador. El mismo comporta-
miento del observador–investigador debe ser objeto de indagación reflexiva
permanente. Como hemos señalado, el observador es el principal “medio” de
indagación, de manera que debe estar respondiendo a estas preguntas perma-
nentemente:

9 ¿Cómo está influyendo su rol de observador sobre lo que está obser-


vando?

9 ¿Qué hace y dice como observador?

9 ¿Cuáles son sus prejuicios sobre lo que está observando?

2.5. El Lugar social del observador

Lo social atraviesa la observación. El rol del observador participante


tiene que ser en gran parte establecer un rapport con las personas que se están
investigando en la comunidad o grupos, y ello lo pone en situación social con-
los-otros.

El observador social, a diferencia de otros investigadores (el historia-


dor, el director de sondeo) establece, como condición esencial de su trabajo, el
contacto directo e inmediato con los actores sociales. La renuncia a los inter-
mediarios pone al observador frente a frente con los protagonistas mismos de
los fenómenos estudiados.

Su trabajo se desarrolla sustancialmente conviviendo con personas que,


de forma directa o indirecta, consciente o inconsciente, le suministran la in-
formación que él necesita.

Cualquier error o indiscreción con sus interlocutores puede alterar su


relación social con ellos y, en consecuencia, distorsionar la comunicación. Sin
llegar a la ruptura total de comunicación, las personas pueden ocultar parcial-
mente su información, desfigurarla, cambiar su sentido, mutilarla o simplemen-
te alterarla.

Los actores sociales con quienes, de una manera u otra, debe convivir el
observador, pueden tomarle por enemigo, intruso, inoportuno, molesto, curio-
so, aliado, colega, protector o, incluso, amigo. El observador, con su sola pre-
sencia y, mucho más con su comportamiento personal, altera la situación social
preexistente. Este cambio puede ser mínimo e intrascendente, pero también
puede ser traumático y modificar substancialmente la convivencia, esto es, el

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 65 Investigación Cualitativa


fenómeno mismo objeto de observación.

La presencia y la conducta del observador pueden transformar el fenó-


meno mismo que se pretende estudiar como la información que los actores
intervinientes le suministran.

La observación, además, no se reduce a un simple acto, sino que consti-


tuye y comprende el desarrollo de todo un proceso social con sus fases y rit-
mos. La observación no es un acto solitario o unidireccional sino un ejercicio
de interacción social cuyas implicancias deben ser tenidas en cuenta, en especial
la del papel que el observador desempeña en el grupo observado.

Un punto crucial es que su sola presencia y conducta, sea que se pre-


sente claramente como observador o no, crea una imagen de sí mismo que los
demás utilizan como base para su relación y comunicación con él. Sin tal ima-
gen, la relación entre las demás y el observador no existe por definición.

De lo anterior se desprende que el punto esencial al entrar o investigar


una situación social es la adopción de alguna posición en la estructura de rela-
ciones. Esta posición es adoptada (o atribuida) por el observador y los demás
asistentes.

Lo que el observador ve (aparte de cómo lo interprete después perso-


nalmente) depende de la posición social en la que se encuentra, y lo que los
demás le cuenten o lo que él pregunte sólo tiene sentido y es plausible en base
a dicha posición.

La posición que el observador adopta debe ser, como mínimo, plausible


y legítima, para que pueda ser creída y aceptada por los sujetos cuyo compor-
tamiento va a ser objeto de observación. Lo importante es ser consciente de
que el observador, una vez situado en un contexto significativo y que su posi-
ción haya sido aceptada, su comportamiento hacia el grupo y el de los miem-
bros de éste hacia él está condicionado por esta posición.

Obviamente la adopción de un papel social plausible no equivale a que


el observador entre por completo en el mundo experiencial de sus sujetos. Esta
identificación total de comportamiento, actitudes e intereses consiguientes con
la interpretación correcta a la que se puede llegar tras observaciones más lentas
y sutiles.

2.6. Actividades
1- Lea el registro de la observación realizada que figura en el anexo II

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 66 Investigación Cualitativa


2- Focalice su atención en:
a. Toma de notas.
b. Comentarios del observador.
c. Descripción de escenarios/sujetos y acciones.
d. Registro de contextos donde emergen los discursos.
3- ¿Cuáles son las objeciones metodológicas que realizaría? Fundamen-
te su respuesta.
4- ¿En qué medida el registro facilita/obstaculiza la construcción de los
datos?
5- Elabore una guía para incluir la observación participante como técni-
ca para la investigación bosquejada en la actividad del capítulo I.
ANEXO II
Observación participante
Conociendo nuestras escuelas
Un acercamiento etnográfico a la cultura escolar
Paidos. México, 2000
María Bertely Busquets
(FRAGMENTO)

El caso que expongo proviene del Esto tenía que ver con las dimen-
estudio etnográfico que realicé bajo siones de análisis institucional, curri-
la coordinación de Ruth Paradise en cular y social; esta última fue fun-
escuelas estatales convencionales damental por la orientación socio-
ubicadas en una comunidad Maza- cultural que caracterizó el estudio.
hua del Estado de México. El estu-
dio partió de la pregunta: ¿cómo se Habiendo optado por la observación
relacionan las prácticas escolares y participativa como técnica de inves-
docentes promovidas en una escuela tigación, consideramos las escuelas,
convencional, con los estilos socio- los salones de clases y las comuni-
culturales aprendidos por los alum- dades en que se ubicaban los plante-
nos en el contexto mazahua1. les como los escenarios que formarí-
an parte de nuestra delimitación
empírica. (...) Los siguientes docu-
mentos etnográficos muestran el
modo en que construí un objeto
1 Me refiero al proyecto coordinado por particular de investigación en el ám-
Ruth Paradise Loring en el DIE del Cin- bito educativo.
vestav.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 67 Investigación Cualitativa


El documento etnográfico contiene maestro mazayhua que no tenía
fragmentos extraídos de uno de los formación normalista.
18 registros de observación que to-
mé en un salón de clase de primer Registro de la observación e inter-
grado de primaria, atendido por un pretación del registro.

Fecha: 28 de febrero de 1989


Escuela: Primaria Estatal Miguel Hidalgo.
Localidad: Los Capulines.
Municipio: San Felipe del Progreso, Estado de México.
Maestro: Luis.
Grado: Primero
Tiempo de observación: 9 a.m. –4 p.m.
Observadora: María Bertely

Hora Inscripción
Interpretación

10:15 (...) El maestro escribe algunas ora- ¿Qué significa que el maestro
ciones en el pizarrón solicite pasar a quienes “quie-
ran” hacerlo?

10:30 y solicita a quienes “quieran” que Al parecer, respeta su motiva-


pasen a leer. Se forma una fila de niños y ción o su desinterés de apren-
otra de niñas. El ruido del salón se incre- der
menta. (...)

El maestro recorre las hileras de bancas y ¿Qué significa la consigna “¡a


dice a quienes Se encuentran en sus leer!. Significa “aprender
lugares e indistintamente: “Saca tú Libro, haciendo”.
saca tu libro, saca tu libro rapidito; todos los
que traen libros ¡a leer! (...)

El maestro organiza en equipos a los niños ¿Qué tipo de actividades pro-


que ocupan cada una de las bancas. Esto mueve el maestro?
sucede a la par de diversas actividades reali-
zadas por los niños o de incidentes como el Actividades simultáneas parale-
de que a una niña se le caen algunas hojas las.
(....)

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 68 Investigación Cualitativa


El maestro está en varias cosas a la vez: ¿Qué significado tiene la lectura
atiende la lectura de los niños o niñas en el en el pizarrón y en equipos? Se
pizarrón, organiza la lectura en equipos y trata de actividades de aprendi-
hace observaciones como “¿Esas hojas de zaje simultáneas.
Quién son?” (refiriéndose a las que cayeron)
(...)
Se escucha mayor intercambio verbal o ¿El “ruido” se relaciona con la
“ruido”. Se trata de la lectura individual, diversidad de posibilidades de
general y en equipos que se realiza en voz aprendizaje? Diversidad, activi-
alta. dad coordinada y respeto al
ritmo individual.

Para el caso de los equipos, cada uno lee en ¿Qué significa no insistir? Res-
diferentes momentos de la lectura. peto a la autonomía y ritmo de
aprendizaje de Isabel
El maestro pide a Isabel que se cambie a la
mesa de enfrente, para que comparta la
lectura con sus compañeras. Isabel no res-
ponde a su solicitud, se queda en
su lugar bajando la cabeza en actitud de
recato, y el maestro no insiste.

Categorías de análisis y patrones emergentes

Después de subrayar y formular preguntas, inferencias y conjeturas en


todos los registros de observación y entrevista, estructuré un listado de 35 pa-
trones específicos y, de ellos, seleccione aquellos que abarcaban lo necesario
para convertirse en categorías de análisis:

• Aprender haciendo

• Aprendizaje voluntario y autónomo

• Estilos comunicativos.

Decidí elaborar cuadros analíticos por categorías, para organizar los patrones
que aparecían en la extensa lista inicial.

Ejemplo de categoría de análisis “aprender haciendo”

Patrones emergentes

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 69 Investigación Cualitativa


• Aprender autónomo: nadie enseña

• Respeto a la decisión de los niños, por encima de la decisión del


maestro.

• Desplazamiento autónomo y uso del espacio.

• Actividades simultáneas y paralelas.

• El hacer paralelo más importante que el hacer homogéneo.

• Aprender haciendo, observando y ayudándose.

• Lectura en voz alta como invitación al hacer de otros.

• Aprendizaje gradual.

• Respeto a la decisión de los niños frente a la norma estándar.

• Resolución de problemas y búsqueda de estrategias.

• Presencia y ausencia voluntaria de los niños en la escuela.

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Madrid: Trotta.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 71 Investigación Cualitativa


3. ENTREVISTA EN PROFUNDIDAD

En la sala de una escuela un sujeto habla prolongadamente con el Di-


rector de la institución. Al finalizar, un docente interroga al Director sobre
quién era el sujeto y qué hacían. La respuesta le resulta familiar al docente: “era
un investigador pactando una entrevista para una investigación cualitativa sobre
el rol de los directores en las escuelas privadas”. De todos modos, el Director
parece confundido, pues al investigador se lo veía más preocupado por su gra-
badora y por “pasar” ese momento que en contarle para qué lo necesitaba “jus-
tamente” a él.

Esta escena puede ser común si el que realizaba la indagación era un


investigador sin experiencia. Desafortunadamente en las Ciencias Sociales exis-
te un prejuicio muy extendido sobre “lo fácil” que es hacer entrevistas, sin em-
bargo la experiencia demuestra que la realidad es justamente la contraria. Es
por ello que en el presente capítulo intentaremos brindar la mayor cantidad de
elementos posibles para que el lector quede en condiciones de saber a qué ate-
nerse si pretende diseñar y ejecutar entrevistas. El camino que hemos elegido se
extiende desde la búsqueda de definiciones para la técnica, pasando por sus
diversas modalidades hasta llegar a esquematizar una serie de recomendaciones
prácticas para su diseño, utilización y análisis. Siempre es adecuado recordar
que la investigación es mucho más que recetas, por ello lo que le proponemos
en este capítulo tiene la pretensión de que usted no lea un recetario más.

3.1. En búsqueda de una definición

Muchas son las definiciones que se pueden dar de la entrevista en pro-


fundidad como instrumento de observación científica; nuestra intención no es
dar una más sino mostrar algunos rasgos que posiblemente dejen al lector en
mejores condiciones para su aplicación. Para comenzar repasemos aquí algunas
de las definiciones construidas a través de la opinión de dos autores:

“La entrevista, que en una primera aproximación podríamos definir


como una interacción verbal cara a cara constituida por preguntas y respuestas
orientadas a una temática u objetivos específicos, es una técnica para el acer-
camiento al objeto de estudio de muy extenso uso en la investigación social.”
(Oxman C. 1998:9)

“La entrevista en profundidad es una entrevista personal, directa y no


estructurada en la que un entrevistador hace una indagación exhaustiva para
lograr que un encuestado hable libremente y exprese en forma detallada sus

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 72 Investigación Cualitativa


motivaciones, creencias y sentimientos sobre un tema”(Mejía Navarrete, J.
2002:143)

De estas definiciones es posible subrayar los siguientes componentes:

• Interacción verbal cara a cara.

• Indagación exhaustiva.

• Acercamiento al objeto de estudio.

• Hablar libremente.

• Motivaciones, creencias y sentimientos sobre un tema.

El primer rasgo característico que tiene la entrevista es ser una interac-


ción centrada en los procesos de intersubjetividad, es decir, es una relación que,
al darse cara-a-cara, involucra los rituales de interacción que implica toda pre-
sentación social de la persona. En la entrevista la persona está “cerca” física y
simbólicamente, y esta proximidad es mandante para comprender los supues-
tos teóricos de la que depende.

El segundo elemento de la entrevista es que se plantea como exhausti-


va, es decir, el encuentro debe agotar y/o saturar la posible conversación sobre
el tema objeto del diálogo: construimos la situación de entrevista para que se
pueda obtener la mayor cantidad de información posible.

El tercer rasgo involucra el lugar instrumental de la entrevista: escu-


chamos y hablamos con metas. Más allá de las ambigüedades que implica la
noción de objeto de estudio, emerge claramente que en la entrevista no habla-
mos porque sí; se trata de una interacción con finalidades acordadas por los
participantes de acuerdo al tema de investigación.

El cuarto elemento característico lo configura el hecho de que el entre-


vistado debe poder hablar sin restricciones. Es una técnica cuya estandarización
es mínima y dicha característica es fundamental, pues le otorga gran parte de su
especificidad.

Finalmente, en esta interacción están en juego elementos simbólicos


que van más allá de los conocimientos del entrevistado. Un plus muy impor-
tante de la entrevista lo constituye su capacidad de centrarse en creencias, emo-
ciones, afectos, etc. Ahora bien, en este amplio contexto de referencia debemos

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 73 Investigación Cualitativa


advertir que existen diferentes maneras de clasificar a esta técnica, revisemos
algunas.

3.2. Tipos de entrevistas

Una manera más o menos clásica de diferenciar tipos de entrevistas es


hacerlo de acuerdo al grado de participación del entrevistador en la orientación
de la misma. De este modo, surge la siguiente clasificación:

1. No directiva

2. Semi-directiva

3. Directiva

Desde la directiva hacia la no directiva existe una gama de intensidad de


la conducción en la que el entrevistador orienta menos o totalmente el desarro-
llo de la entrevista, respectivamente.

Otra manera de clasificar a esta técnica es la siguiente:

1) Entrevistas clínicas: Obtienen su denominación por su similitud con los


interrogatorios médicos y psicológicos. El interés es encontrar cualidades de un
individuo rastreándolas mediante una red de datos contextuales y biográficos.
La particularidad y la diferencia con la entrevista focalizada consiste en que en
este caso no se conoce exactamente la cualidad que se busca, sino que se pre-
tende identificarla. El entrevistador tiene preguntas planificadas de antemano
pero no estandarizadas como en la encuesta. El resto de los elementos son los
mismos que en la entrevista focalizada.

2) Entrevistas cuasi-estructuradas: En este caso, una serie de variables man-


tienen la forma estandarizada de la encuesta para facilitar el procesamiento y
análisis de las mismas. La diferencia con la encuesta es que esta forma estanda-
rizada de entrevista mantiene casi en su totalidad las características de las entre-
vistas focalizadas.

3) Entrevista focalizada o en profundidad: El rasgo característico de esta


forma de entrevista es la inexistencia de preguntas previamente establecidas y
estandarizadas. El entrevistador cuenta con un guión flexible de las principales
variables que le interesa conocer y dispone de amplia libertad para “llevar ade-
lante" la entrevista. Como se podrá advertir, en esta forma se hace necesario
contar con una buena formación académica del entrevistador y con que el
mismo tenga experiencia previa en investigaciones similares. La manera de re-

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 74 Investigación Cualitativa


lación entre el entrevistado y el entrevistador es muy personal; aludimos con
esta característica a que la confianza y buena relación entre ambos es definitoria
para el éxito de la entrevista. Un rasgo particular de la aplicación es que puede
ser realizada a grupos. El tiempo de duración es muy flexible y varía de acuerdo
a la investigación y objetivos de la entrevista. En esta oportunidad, las cualida-
des específicas del sujeto entrevistado son las de mayor importancia, de allí su
denominación, pues se supone que el interés gira en torno a un aspecto parti-
cular de sujetos particulares. Las historias de vida son una manera de entrevista
en profundidad o focalizadas es por ello que, dada su importancia, nos ocupa-
remos especialmente de ellas más adelante.

Es posible advertir que en esta clasificación, la intención es describir


particularidades, semejanzas y diferencias entre diversos tipos de entrevista
para diferenciarlas de la encuesta y de la entrevista en profundidad. Avancemos
sobre una caracterización más específica que permita establecer su particulari-
dad.

3.3. ¿Cómo y qué escuchar en una entrevista en profundidad?

Al igual que en las otras técnicas cualitativas, en la entrevista se visualiza


fuertemente que la indagación del mundo social parte y llega a una interacción
humana. Entre todos los componentes que caracterizan específicamente a la
entrevista existen dos que señalan claramente hacia ese “lugar” especial que
tienen estas relaciones humanas tomadas científicamente: su carácter dialógico
y su estructura teórica. Una manera simple de manifestar estas dos cualidades
es ponerlas en el registro del saber cómo escuchar y qué escuchar.

Desde el cómo escuchar se puede constatar lo siguiente: Si bien toda


técnica de observación social es una forma de relación social, el carácter de
diálogo que ofrece la entrevista –y también la historia de vida- posiciona al in-
vestigador en espacios de interacción particulares. Es común pensar que todo
ser humano puede y sabe hablar, pero esto es un supuesto que como indagado-
res críticos no podemos dar por sentado.

Desde aquí emerge una de las cualidades de la entrevista: es un diálogo


propuesto, motivado, sostenido y acordado desde quien tiene la iniciativa de
conocer algún rasgo del mundo social sobre cual el entrevistado posee infor-
mación. Aquí se visualiza que dar y posibilitar la palabra es una práctica que
supone capacidades personales e intersubjetivas.

En este sentido, la responsabilidad de la entrevista es compartida entre


los sujetos que acuerdan hablar, pero la capacidad de accountability respecto al

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 75 Investigación Cualitativa


por qué y el para qué debe partir del entrevistador. Por otro lado, la entrevista
“fuerza” al investigador a un des-centramiento de su propia posición. Es un
diálogo donde el centro de la escena lo ocupa el sujeto que es entrevistado y la
información que éste dispone. Es tarea del investigador “jugar” con la capaci-
dad del sujeto de salirse de escena, reincorporándose cada vez que lo demande
el acuerdo de entrevista que realizó con el entrevistado. Este juego de “entrada-
salida” es administrado y consensuado de acuerdo a los tópicos temáticos que
hayan integrado el acuerdo de referencia.

Desde el saber qué escuchar, la entrevista es una forma dialógica espe-


cial que demanda entender los procesos que implican estas particulares interac-
ciones y el manejo de competencias para el habla. Esta interacción supone un
manejo teórico de diversos niveles.

Ante todo implica conocer la estructura de una interacción verbal, en tanto sujeto y
en tanto científico. En segundo lugar, conocer las reglas de la técnica y, finalmente, conocer las
redes teóricas que permitirán comprender lo que el otro dice más allá del sentido común. Jue-
gos de cara, énfasis, silencios, situaciones reactivas, elementos reprimidos y
jergas específicas son, entre otros, algunos componentes de la interacción sobre
los que el entrevistador debe estar preparado para afrontar en un contexto flui-
do y cambiante de escuchar y hablar.

Es por ello que necesita disponer de los conocimientos teóricos necesa-


rios para poder jugar de un modo académicamente natural con esos compo-
nentes. Además, la situación de entrevista demanda conocimientos metodoló-
gicos –como los que daremos más adelante- para producir una entrevista con
fines científicos. En esta dirección, saber qué escuchar está atado a saber con-
ceptualmente entrelazar la actitud de escucha con la identificación y selección
de información teóricamente relevante. Es decir, identificar aquellas manifesta-
ciones verbales que portan fragmentos de información sustantiva para los obje-
tivos de la investigación. ¿Cuándo una manifestación es relevante? No puede
existir respuesta que se mueva fuera del campo de lo teórico en relación al fe-
nómeno.

De todas maneras, es posible adelantar que una manifestación es rele-


vante cuando: a) está vinculada a las dimensiones centrales del problema, b)
implica un acto de denegación o acceso a información sensitiva para el entre-
vistado, c) polemiza con la visión naturalizada que el investigador tiene de lo
que típicamente debería decir un entrevistado frente a un tópico determinado y
d) conecta la temática propuesta con un área fenoménica no esperada. No es
posible saber cuándo se enfrenta alguna de estas situaciones sin contar con una
red conceptual donde inscribirlas.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 76 Investigación Cualitativa


Pasemos ahora a analizar los momentos de la entrevista en profundidad
y sus particularidades, de modo que el lector se encuentre en mejores condicio-
nes para aplicarla.

3.4. Momentos y componentes de una entrevista en profundidad

Para abordar esta temática, presentaremos las ideas de Oxman, Mejía,


Baeza y Dick, en tanto autores que han descrito de diversas maneras los mo-
mentos u estructura del proceso de entrevista.

Claudia Oxman asimila los momentos de la entrevista con los que Van
Dijk señala sobre la conversación. En este sentido afirma: “La conversación,
según Van Dijk (1983:277-9), posee una estructura esquemática básica que
comprende los siguientes momentos: (1) apertura, (2) orientación, (3) objeto de
la conversación, (4) conclusión y (5) terminación. Si bien este autor toma como
ejemplo la conversación informal, es posible aplicar la estructura que propone a
una actividad conversacional como la entrevista. No obstante, a diferencia de la
conversación informal, la entrevista de investigación resulta de una serie de
pasos que, por un lado, la preparan y, por el otro, la concluyen, por lo que cada
uno de estos momentos presenta en ella particularidades relevantes, a saber:”
(Oxman C. 1998:67)

Concentrémonos en lo que Oxman refiere respecto a la apertura y la


orientación: “Apertura. Por lo general, precede la interacción en sí. A la entre-
vista propiamente dicha se llega tras concretar una cita, en la que el investiga-
dor se presenta a sí mismo como parte de un equipo. El protocolo con el que
trabaje comienza con una consigna a los fines de uniformizar esta instancia,
que cada investigador actualiza en función de la situación de enunciación.”
(Oxman C. 1998:68)

“Orientación. El objetivo de este momento es, según Van Dijk, desper-


tar y/o controlar el interés. En el caso de la entrevista de investigación, este
objetivo también se halla presente desde la apertura.” (Oxman C. 1998:68)

Por su lado, Julio Mejía detecta tres momentos de una entrevista: entra-
da, indagación y cierre, respecto a los cuales afirma: “La entrada de la entrevista
en profundidad es la toma de contacto del entrevistador con el encuestado, que
se establece en relación con el objeto de su conocimiento. Para que el encues-
tado participe adecuadamente es importante que conozca y comprenda el con-
tenido de la entrevista, su importancia y lo que se quiere de él.” (Mejía Navarre-
te, J. 2002:152)

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 77 Investigación Cualitativa


“La indagación de la entrevista se caracteriza por la búsqueda de la in-
formación sobre los diversos contenidos del objeto de investigación. En la
indagación se pueden distinguir dos aspectos: la formulación de las preguntas y
el registro de las respuestas.” (Mejía Navarrete, J. 2002:152)

Otra manera de entender los componentes que implica la realización de


una entrevista es el aportado por Manuel Baeza quien, al respecto, ha escrito:

a) Verificación del estado del material a utilizar. (Baeza R. M. A 2002:91)

b) Presentación del entrevistador, del organismo patrocinante, del trabajo


en curso, consigna inicial(...)” (Baeza R. M. A 2002:91)

c) Identificación de “temas umbrales”: la pauta de entrevista, al ser con-


cebida y ejecutada de manera modular (por temas relativamente inde-
pendientes uno de otro) permite -durante los preámbulos- identificar in
situ y con alguna facilidad aquel tema que facilita la elocución de la per-
sona entrevistada. (Baeza R. M. A 2002:92)

d) La entrevista: un acto mayéutico; como ya lo hemos dicho, el entrevis-


tador actúa en función de su objeto de estudio, mientras que el entre-
vistado interviene –teóricamente, al menos- en función de lo que se le
solicita hablar, y lo hará desde su propia ecuación personal, desde su
personal experiencia en el tema abordado, desde su propia capacidad
elocutiva y comunicativa, desde su voluntad o no de cooperación, etc.
La actitud del entrevistado es aquella de un auténtico “Sócrates moderno”,
quien facilitará metafóricamente aquel parto de la verdad escondida en ca-
da cual. (Baeza R. M. A 2002:92)

Según Dick (1998) usualmente la entrevista sigue, de un modo u otro,


los siguientes pasos:
a. Establecimiento de una relación persona-a-persona
b. Formulación de la pregunta de apertura
c. Mantener a la persona hablando
d. Invitación a resumir
e. Esclarecer las dudas o tópicos ambiguos
f. Introducir preguntas de prueba
Una de las recomendaciones más prácticas de Dick se refiere a cómo
mantener al entrevistado hablando, dado que juzga ese “momento” de la entrevista

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 78 Investigación Cualitativa


como uno de sus ejes. Consiste en tener la habilidad de lograr que alguien
hable por un determinado período de tiempo procurando un diálogo libre pero
orientado y, durante el cual, suelen aparecer algunas situaciones particulares.
En este marco, Dick sugiere tener presente las siguientes técnicas para soste-
ner el rapport con el entrevistado:
1. Saliendo de pausas embarazosas. Son las situaciones de silencio donde el
entrevistador sólo puede callar y mantener la situación de entrevista li-
bre de coacciones que incomoden al entrevistado.
2. Mantener la disposición amigable. Se deben evitar expresiones como
“mmm?", "ah-ah?" y gestos que puedan poner al entrevistado incómo-
do.
3. Requerir información. Puede realizar preguntas como: “¿me podría dar un
ejemplo de...?”
4. Repetir la última palabra o palabra central de la frase. Por ejemplo: “¿Agresi-
vo?”
5. Volver sobre temas pasados por alto. Por ejemplo, “¿tú dijiste algo sobre la
policía?”
Cada una de estas miradas nos aportan una faceta de cómo puede ser
entendida esta tarea que implica escuchar y preguntar. Nos alertan respecto a
su complejidad y la necesidad de diseñar con cuidado este diálogo libre entre
entrevistado y entrevistador. Repasemos aquí dos facetas de lo que se ha afir-
mado: la conexión que deben tener los momentos de la entrevista con el resto
del diseño de investigación y una estructura estándar para diseñar la misma.

La entrevista es una parte del proceso de indagación, no es “el” proce-


so en sí misma. Para diseñar y aplicar la entrevista necesitamos siempre, más
allá de lo flexible de nuestra estrategia, que la misma esté conectada con el pro-
blema de investigación y con nuestras redes teóricas. La estructura temática de
la entrevista proviene de aquello que deseamos investigar. Los rasgos que co-
nocemos del fenómeno a indagar nos deben habilitar para saber lo que no sa-
bemos, y eso es lo que servirá de hilo conductor en el diálogo con el entrevis-
tado. Por lo tanto, tener presente el problema de investigación no es sólo una
recomendación tecnológica, es nuestro punto de partida para otorgar coheren-
cia a nuestra entrevista.

Junto a lo anterior es importante tener en cuenta que conocemos en


términos conceptuales lo que no sabemos en términos observacionales. Nos
hemos referido ya en extenso sobre el lugar de lo teórico, dígase una vez más

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 79 Investigación Cualitativa


aquí lo más elemental: toda percepción está cargada teóricamente. Lo cual nos
debe mover a comprender que aquello que escuchemos, registremos e inter-
pretemos estará condicionado por la matriz teórica que, implícita o explícita-
mente, estemos utilizando.

Dimensiones del problema

Entrevista: conexiones con

Marco teórico

En otro sentido, y en el marco de lo desarrollado hasta aquí, es necesa-


rio “fijar” alguna estructura básica para seguir a la hora de diseñar una entrevis-
ta. Los componentes de la estructura que presentaremos a continuación deben
tomarse desde la perspectiva de su mutua dependencia e interacción fluida. La
entrevista en profundidad se caracteriza justamente por no recaer en la repeti-
ción como estrategia de interacción.

a) La entrevista comienza en el contacto con el sujeto. No es un paso para


llegar a él, es parte de nuestra relación con él. Debe contemplarse que aquí
se juega el modo de relación que lograremos y el tipo de diálogo que ten-
dremos. La confianza con el entrevistado suele ser la meta que todo inves-
tigador busca al relacionarse con el sujeto, lo importante es ser consciente
que dicha cualidad es recíproca y las relaciones de reciprocidad no se obtie-
nen del día a la noche.

b) La entrevista demanda un acuerdo. Sobre esto volveremos, sólo señálese


que la técnica exige una situación de diálogo acordada.

c) La entrevista debe ser un diálogo abierto y fluido. La interacción con el


sujeto se basa en las reglas de toda conversación, pero se estructura según
una finalidad informativa. Por lo tanto el entrevistador tiene que preparar la
apertura y la guía de la conversación, cuestión sobre la que volveremos. Un
disparador es necesario y puede consistir en una pregunta, en hacer refe-
rencia a un evento en el cual el sujeto haya participado, pedir una interpre-
tación sobre un objeto, etc. Podríamos decir que la tarea del investigador
consiste en motivar desde la confianza y en el marco del acuerdo obtenido
con el entrevistado.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 80 Investigación Cualitativa


d) La entrevista no debe finalizar abruptamente. Si bien volveremos sobre
esto, por el momento digamos que el entrevistador debe disponer de recur-
sos para que el sujeto no se vea sorprendido por el final del diálogo.

Estructura general de una entrevista

a) Contacto
b) Determinación de la situación de entrevista
c) Desarrollo:
- Disparador
- Guiar

d) Cierre

Pasemos a la presentación de aquellos elementos que se deben tener en


cuenta a la hora de diseñar una entrevista para su aplicación eficaz.

3.5. Diseñando una entrevista

Entre los muchos tópicos a tener en cuenta a la hora de diseñar una en-
trevista desarrollaremos dos: a) la construcción del acuerdo y situación de en-
trevista y b) la elaboración del guión flexible.

3.5.1. Acuerdo y situación de entrevista

1) Situación de entrevista

Una buena parte del “éxito” de una entrevista recae en la generación de


una adecuada situación para ejecutarla. Queremos referirnos especialmente a lo
que comúnmente se denomina rapport, en términos más contundentes que la
mera empatía personal. Para ello nos referiremos a la relación de sujetos que se
da en el diálogo y cómo entenderlo como un trabajo de intertextualidad, esbo-
zar el lugar del investigador y formular algunas recomendaciones para lo que
denominaremos “prácticas de enganche”.

a. Sujetos e intertextualidad. Una entrevista potencia los modos de relación co-


tidiana. Las prácticas sociales se producen gracias a una relación mediada
simbólicamente que orienta a los interlocutores por las formas que tienen
a mano para resolver situaciones de interacción. Una entrevista debería
ser pensada dentro de este marco de comprensión de la acción social: hay
dos sujetos con competencias, posiciones y condiciones (generalmente)

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 81 Investigación Cualitativa


distintas y que pueden provenir de mundo de vida diferentes. De esto se
desprende que, al crear una situación de entrevista, debe tenerse presente
que la intencionalidad académica de la misma no la resguarda de los pro-
cesos de entendimiento, confusiones y superposiciones propias de toda
interacción entre sujetos. En otro capítulo hemos desarrollado cómo toda
investigación cualitativa consiste en la co-construcción de un texto, y esta
indicación adquiere una relevancia fundamental en la entrevista. El diálo-
go buscado es un proceso de creación de un texto cuyos autores deben
poder intervenir (desde sus posiciones) en el resultado final del mismo.
Crear una situación de entrevista es componer una escena de encuentro entre dos
subjetividades de modo reflexivo, por lo que en ella habrá regiones, formas de
presentación social de la persona, códigos, indexicalidad, etc. Un punto
central es no producir el olvido de las diferencias sino su aceptación, y en
eso el investigador debe aplicar su capacidad de auto-análisis.

b. Lugar del investigador. El puesto de un agente en una interacción viene con-


dicionado por numerosos factores, entre los más relevantes se pueden
mencionar: posición y condición de clase, capacidad de disposición de
bienes materiales y simbólicos, exis corporal y habitus. Nada de esto se
“borra” en una entrevista. La habilidad del investigador consiste en expli-
citar aquello que puede ser fuente de distorsión comunicativa y “nego-
ciar” la mayor simetría posible de lugares en el diálogo. Creer que no hay
diferencias es una manera de consagrarlas y hacerlas operar. Esto gene-
ralmente es producido en lo que aquí llamamos acuerdo de entrevista.

c. Prácticas de "enganche". Dado que la confianza se construye, debemos ga-


narla a través de ciertas prácticas. No hay entrevista si el otro no se siente
seducido a hablar. El enganche con otro se elabora como conocimiento y
apertura. Surgirán prácticas espontáneas de complicidad y de manejo de
implícitos que el investigador deberá usar y controlar. Es recomendable
que el investigador manifieste por qué se interesa en el entrevistado,
quién es él en relación al tema de investigación, cómo seleccionó el tema,
cuáles son los intereses académicos, etc. En definitiva, hacerse conocer y
demostrar interés por conocer al otro es un paso importante en una rela-
ción de confianza.

Un factor importante a tener en cuenta en la construcción de la situa-


ción de entrevista es que ella debe volverse explícita a través de un acuerdo
donde los dos sujetos aceptan las condiciones de relación.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 82 Investigación Cualitativa


2) Acuerdo de entrevista

Más allá de la idea que el investigador tenga sobre cómo se elabora y


ejecuta una entrevista, ésta se desarrollará en función de lo que el entrevistado
haya entendido respecto a cuál es el objetivo de la interacción. Por otro lado, el
diálogo impondrá a los sujetos a enfrentarse con dilemas éticos respecto al
decir, escuchar y reservar opiniones, creencias y sentimientos. En este sentido,
la edificación de un acuerdo de entrevista tiene dos motivos. Uno, el más im-
portante a nuestro juicio, de carácter ético y, el otro, de carácter estratégico en
función de los objetivos de la investigación.

Según Baeza, “La realización de entrevistas para fines científicos de-


pende de la calidad del denominado ‘contrato comunicacional’, mediante el
cual un entrevistador y un entrevistado se ponen en situación equitativa de
interlocución. Podemos decir que mucho de esa buena o mala calidad interlo-
cutiva se jugará desde los primeros momentos del encuentro entre los dos ac-
tores de la entrevista. Allí se establece o no el factor confianza, se logra o no la
cooperación de una persona completamente ajena (el entrevistado) a los inter-
eses que promueven una investigación”. (Baeza Rodríguez, M. A 2002:91)

Apresurémonos en aclarar que el acuerdo de entrevista no debe tener el


carácter de una “escritura” comercial. Se está pensando en puntos explícitos
que marcan los objetivos del encuentro, las posiciones de los sujetos, las posi-
bilidades de expresarse sobre la temática, la duración de la entrevista, la dispo-
nibilidad para brindar información, más allá de lo que se diga en la entrevista, y
el destino del resultado de ésta.

Ahora bien, como hemos manifestado, el punto más importante es de


carácter ético, lo que implica, al menos, considerar los siguientes tópicos: reco-
nocimiento de las diferencias de género, etnia, cultura, edad y clase, confiabili-
dad de las manifestaciones problemáticas, respeto mutuo en el marco de los
derechos humanos.

Cada situación de entrevista tiene su propio acuerdo y, en ese sentido,


intentar una generalización de los posibles roles y posiciones es muy arriesgado.
De todos modos Kuehn y Witzel (2004) nos alertan sobre una serie de rasgos
básicos que deberían tenerse presente para llevar adelante una entrevista exito-
sa. Hemos tomado aquí la opinión de los citados autores como inspiración para
consignar algunas recomendaciones que permitirán comprender las posiciones
del entrevistador y del entrevistado. En este contexto, entre los compromisos del
rol del entrevistador encontramos los siguientes:

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 83 Investigación Cualitativa


• “El entrevistador introduce al entrevistado en la temática en cuestión,
• identifica y focaliza en el curso de la conversación una especie de pro-
ceso auto-organizado de comunicación, y
• estimula la visión subjetiva sobre el problema a través de un máximo de
apertura en conexión con la secuencia y contexto de los tópicos que
aparecen.” (Kuehn y Witzel 2004)
Por otro lado, es posible identificar los siguientes compromisos del rol del entrevista-
do:
• Poner a disposición sus competencias lingüísticas, de narración y diálo-
go.
• Estar abierto a las consecuencias dialógicas del trabajo del investigador
como guía de la interacción.
• Brindar de manera abierta la mejor calidad de información.
Una vez que se hayan establecido y fundado la situación y acuerdo de
entrevista, la misma es ejecutada. Un aspecto importante para esta práctica de
indagación es la elaboración de una pauta para el diálogo. En lo que sigue nos
referiremos a ese proceso.

3.5.2. Elaborando un guión flexible

Uno de los “secretos” de una entrevista es cómo elaborar el guión


flexible que servirá de guía en la situación de entrevista. Digamos, en primer
lugar, que dicho guión es objeto de diseño y planificación. Más allá de lo que
implica la noción de flexible, es importante conocer ciertas reglas de elabora-
ción de la pauta de entrevista. Baeza sostiene que hay tres operaciones conteni-
das en un plan de entrevista:
a) La formulación de una consigna inicial: “se llama consigna a la instruc-
ción impartida por el entrevistador quien define el tema del discurso
esperado del entrevistado. Toda entrevista investigativa tiene una con-
signa inaugural (A. Blanchet y A. Gottman, 1992:81);
b) La prefiguración de ejes temáticos simples, destinados a hacer avanzar
el conocimiento de manera exploratoria o a confrontar las hipótesis an-
teriormente emitidas;
c) La planificación de una suerte de código de escucha y de intervención
del entrevistador en situación de entrevista”. (Baeza Rodríguez, M. A
2002:38)

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 84 Investigación Cualitativa


Una cuestión difícil de entender sobre este guión es su naturaleza com-
binada de preguntas y facilitación temática. Por un lado, pensamos preguntas
pero no las escribimos en un formulario como en la encuesta o el cuestionario,
ni las verbalizamos tal como las hemos diseñado. Por otro lado, estructuramos
un desarrollo temático pero dejamos que el entrevistado hable libremente y
sólo nos remitimos a él para reconducir el fluir del diálogo. A continuación
presentaremos algunas recomendaciones prácticas para facilitar el éxito del
diseño del guión.

3.5.3Formulando preguntas

Ya nos hemos referido a la forma de escucha y pregunta que implica la


entrevista; ahora nuestra meta es simplemente repasar las consignas mínimas
para pensar y formular preguntas.

Las preguntas que podemos diseñar se diferencian, entre otros factores,


por sus objetivos, es decir, por lo que pensamos conseguiremos como respues-
ta. Como en toda técnica donde el eje lo constituyen “preguntas”, hay que re-
cordar que el interrogante se formula para obtener información, y es precisa-
mente esta última la que “formatea” al primero.

¿Qué buscamos con la pregunta? Se trata de una expresión coloquial


que puede ayudar a comprender el rol de la misma en un guión y en un lugar
especial de éste. La tabla que sigue contiene los más relevantes tipos de pregun-
tas, de acuerdo al objetivo que persiguen y la información que se busca.

Objetivo que persigue la


Información que contiene la respuesta
pregunta
Opiniones:
Expresan ideas, sentimientos, prejuicios del sujeto hacia
un proceso, objeto o sujeto/s.
Actitudes: Muestran predisposiciones, tendencias a la acción, pre-
juicios del sujeto hacia un proceso, objeto o sujeto/s.
Acciones: Describen la participación del sujeto en procesos o in-
teracciones.
Representaciones: Evidencian estructuras mentales del sujeto asociadas a
un proceso, objeto o sujeto/s.
Manifestaciones típicas: Refieren a expresiones culturales, componentes de ima-
ginarios sociales, jergas grupales y/o institucionales.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 85 Investigación Cualitativa


A continuación se consignan dos tablas que contienen “guías” básicas para
que el investigador evalúe las preguntas del guión flexible. Se trata de recomen-
daciones prácticas que no deben sobreestimarse; aquí sólo se las introduce con
la finalidad de facilitar la tarea, pensando especialmente en quienes inician su
carrera de investigador.

GUÍA BÁSICA PARA FORMULAR PREGUNTAS Y ESTRATEGIAS


PARA SU "CONTROL"

Objetivos/ in-
Pregunta Dimensiones Indicadores
formación

Escriba la pre- Identifique con Seleccione algunas Consigne qué ob-


gunta que con- cuáles de las di- manifestaciones jetivo tiene la pre-
sidera perti- mensiones del típicas que podrían gunta en el marco
nente tener problema que está contener informa- del guión flexible y
presente en la estudiando se rela- ción relevante y que qué información se
entrevista. ciona la pregunta pudiesen aparecer busca obtener.
formulada. como respuesta a la
pregunta.

GUÍA PARA EVALUAR LAS PREGUNTAS DISEÑADAS

PREGUNTA FINALIDAD

1. ¿Usa términos ligados a la pro- Control sobre la jerga utilizada


blemática?

2. ¿Tengo planificado una "variante" Control sobre el estilo de la pregunta


para lograr los objetivos de la pre-
gunta?

3. ¿Con cuál eje de la "temática" Control de la pertinencia de la pregun-


investigada está relacionada? ta

“Diseñar” de este modo las preguntas permitirá al entrevistador “ju-


gar” con su formulación y con los tiempos de su inscripción en el diálogo,
pero deberá pensar también en el otro polo de la práctica de entrevista, es

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 86 Investigación Cualitativa


decir, en cómo conducirá la fluidez del diálogo por los ejes temáticos de la
entrevista.

3.5.4 Desarrollando temas

Para motivar un diálogo se debe reflexionar previamente sobre cómo es


posible que se concrete el mismo. El orientar el desarrollo de temas es otra de
las habilidades que están involucradas en una entrevista. Repitamos: sólo sa-
biendo lo que no sabemos podemos construir una guía para encontrar lo que
buscamos. El investigador establecerá un esquema de avance del diálogo con el
cual enfrentará las situaciones que en el mismo se le presente. Para poder ela-
borar el esquema hace falta entrelazar las preguntas diseñadas con ejes temáti-
cos. Si bien existen múltiples modos de realizar prácticamente este trabajo, por
ejemplo, aplicando una estructura de árbol de problemas, nos concentraremos
en brindar pistas para la aplicación del esquema aludido. En este sentido, en la
práctica debe considerarse la importancia de los siguientes elementos:

• La posibilidad de “visualizar contextos”.


• La capacidad de "entender" la historia de la relación del sujeto con lo que
se busca conocer.
• Disponer de al menos alguna información sobre otros sujetos, proce-
sos, grupos e instituciones ligados a la temática.
En el transcurso de la entrevista la lógica de la conversación no debe
imposibilitar la capacidad por parte del entrevistador de “visualizar contextos”.
Las afirmaciones que el sujeto produce implican y se dan en “contextos”, mu-
chos de ellos advienen sorpresivamente, pero otros pueden preverse a través de
nuestro conocimiento previo. Discursos sociales vigentes, imaginarios sociales,
componentes culturales, estructuras doctrinarias, etc. suelen ser algunos de los
lugares de inscripción de la narración del sujeto que el entrevistador debe poder
reconocer. De esta visualización depende la comprensión de lo que se quiere
decir, de lo que se puede decir y de lo que no se dice.

El fluir de la entrevista naturaliza los desplazamientos del narrador por


las formas en que en él se estructuran los ejes temáticos. Esta capacidad de
desplazamiento explica y ocluye las posiciones del sujeto en relación al tema. El
investigador debe poder comprender dichos cambios. La forma más eficaz es
conocer cuál es la historia del sujeto con la temática, qué ha vivido, cuáles han
sido sus experiencias, etc., pues desde esos lugares la narración mostrará las
posiciones de lo que se dice. La comprensión por parte del investigador de esta
historia le posibilitará entender el desde dónde se dice la narración.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 87 Investigación Cualitativa


El sujeto, al tener confianza en el entrevistador, incorpora en la narra-
ción elementos indexicales que sólo son descifrables si se tiene conocimiento
de los agentes y grupos relevantes con los que él comparte el campo temático.
Antagonismos, cooperaciones, alianzas y todo tipo de vínculos nacen en la
narración. El entrevistador debe estar preparado para su interpretación. Esta
capacidad permitirá manejar con quiénes están hablando el sujeto entrevistado
en la construcción de la narración. Gracias a esta visualización de contextos,
comprensión de la historia e identificación de vínculos es posible repreguntar,
enfatizar, dar tiempo, en definitiva, guiar la entrevista.

Uno de los aspectos de la investigación cualitativa, que se manifiesta al


abordar estos componentes de la entrevista, es que la práctica de la indagación
misma implica el análisis e interpretación de información. Aunque abordare-
mos esta temática con más detalle, adelantemos algunas pistas para el análisis
de entrevistas.

3.6. Algunas pistas para analizar entrevistas

A continuación se incluyen sólo algunos de los componentes más impor-


tantes para analizar entrevistas, bajo el supuesto de que ya se ha aclarado la temá-
tica de la construcción de textos y que, más adelante, se dedicará un capítulo al
análisis e interpretación en la investigación cualitativa en general.

Las recomendaciones preliminares que se establecen están orientadas a


que se comprendan las operaciones necesarias para analizar “en y después” del
trabajo de campo.

A) Registro de "CAMPO": es recomendable que contenga observa-


ciones sobre silencios, expresiones gestuales, estrategias expresivas,
énfasis y "observaciones" sobre el contexto.

B) Desgravación: es importante controlar la desgrabación con el regis-


tro de campo, recordando la importancia de la re-creación del dis-
curso del sujeto que involucra la misma.

C) determinación del "CORPUS TEXTUAL": se pueden ensayar tres


estrategias básicas de organización de las entrevistas:

a) Tomar un tema en el conjunto de entrevistas;

b) Seleccionar una o algunas entrevistas por temas de interés;

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 88 Investigación Cualitativa


c) Construir un relato en primera persona "utilizando" infor-
mación de todas las entrevistas.

D) Buscando una clasificación: para terminar estas recomendaciones


preliminares es importante subrayar que en los análisis cualitativos
los pasos de clasificación y codificación nacen en el proceso mis-
mo de investigación.

Hasta aquí hemos recorrido un largo camino para definir, clasificar, di-
señar y aplicar las entrevistas en profundidad. Para finalizar, detengámonos en
las dudas más frecuentes que suelen aparecer al seleccionar la entrevista como
instrumento de indagación.

3.7. Dudas más frecuentes sobre entrevistas en profundidad

3.7.1. ¿Quién debe ser entrevistado?

Un aspecto importante en la entrevista lo conforma el quién debe ser


seleccionado para ser entrevistado. Dejando de lado los mecanismos posibles
para efectuar metodológicamente la selección -que ya hemos desarrollado- re-
pasemos aquí algunas pistas para comprender mejor este momento de la inda-
gación.

Un sujeto es relevante cuando:


a) Dispone de información que no tenemos;
b) Su posición y condición de clase le hace poseer un lugar clave en las
relaciones sociales que queremos observar;
c) Tiene capacidad de disposición sobre canales para entrar y salir de
la estructura de las redes sociales que nos interesan y
d) Está dispuesto a compartir lo que sabe.
Otro elemento importante para seleccionar un entrevistado lo constitu-
ye la respuesta a la pregunta ¿Quién es quién en una entrevista? Es decir, los sujetos
deben poder y querer participar de una indagación que deben comprender co-
mo una tarea intersubjetiva. El otro no es un objeto, es un sujeto que debe
saber qué sujeto es el investigador y acceder por consenso a prestar su colabo-
ración. Más adelante volveremos sobre la problemática ética de la investigación
cualitativa, pero adelantemos una afirmación: una indagación cualitativa se
mueve en el marco de acuerdos éticos donde no hay lugar para actitudes perlo-
cucionarias en los actos del habla.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 89 Investigación Cualitativa


3.7.2. ¿Grabación, apuntes o memoria?

Desde un punto de vista técnico, no es difícil decidirse por la graba-


ción, pero incluso en este caso son importantes las notas de campo. “El entre-
vistador podrá utilizar, además de una grabadora como material técnico fun-
damental, una pequeña libreta de apuntes (debidamente presentada en su utili-
zación al entrevistado en el inicio de la conversación), en la cual procederá a
registrar todas aquellas indicaciones necesarias acerca de momentos y situacio-
nes que acompañan la oralidad y/o que forman parte de un contexto funda-
mental de la producción misma de la conversación (...)” (Baeza R. M. A
2002:93)

El problema aparece cuando el entrevistado no quiere ser grabado. En


este contexto, las notas de campo adquieren centralidad. Una estrategia que
tampoco deja de ser complicada es acordar con el entrevistado la asistencia de
otro investigador y dividir el trabajo de registro según cierta estandarización.
En nuestra opinión debería evitarse la apelación a la memoria, pues la fragilidad
de este procedimiento implica un entrenamiento y manejo de la técnica más
que importante y poco usual.

3.7.3. ¿Cuándo termina la entrevista?

Una entrevista no tiene determinada una duración fija, ni un modo es-


pecífico de finalización. En términos de tiempo sería recomendable que no
dure más de una hora; si se necesitara más tiempo se puede programar otro
encuentro. Pero lo más importante es saber cuándo se ha obtenido la informa-
ción que se busca. Para esto disponemos de, al menos, dos estrategias. Una es
la saturación informativa y, la otra, haber completado el guión flexible prepara-
do. En la primera estrategia se repara en la redundancia y repetición de infor-
mación para tomar la determinación de pedirle al sujeto su opinión sobre si
cree que debería terminar la interacción. En la segunda, se evalúa, de acuerdo a
las pautas establecidas en el guión flexible, si se han abordado los temas espe-
rados para solicitar la opinión del sujeto al respecto.

3.8. Actividades

1-Lea atentamente el texto que figura en el anexo III.

2-Identifique las diferencias y relaciones entre los datos, las manifestaciones y


las interpretaciones.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 90 Investigación Cualitativa


3-Realice un análisis de la construcción de datos efectuada por el investigador
teniendo en cuenta los planos que se detallan a continuación:

a-Epistemológico

• Conocimiento de la realidad social.


• Comprensión del sentido de la acción social
• Reflexividad del sentido de la acción social.
• Construcción social subjetiva-intersubjetiva e interconexión con las
condiciones estructurales.
• Objetivación del sentido de la acción social.
b- Teórico
• Opciones teóricas.
• Conexión de los datos-manifestaciones e interpretaciones con determi-
nadas construcciones teóricas.
• Implicancias de las construcciones teóricas en la constitución de datos,
manifestaciones e interpretaciones.
c- Metodológico
• Estrategia metodológica para la recolección, sistematización y análisis
realizado por el autor.
• Medida en que la estrategia metodológica utilizada permite captar el ti-
po de representación que construye la población nativa en torno a la
inserción laboral de los inmigrantes extranjeros.
• Posibilidades en que la entrevista permite captar el contexto e interpre-
tación de sentido de la acción a partir de lo narrado.
• Oportunidades de poder construir categorías analíticas.
4- ¿Cuáles son las posibles objeciones teóricas, epistemológicas y metodológi-
cas a la construcción de los datos realizados?

5.- Construya un guión flexible para una entrevista en profundidad en el marco


de la investigación que usted viene diseñando.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 91 Investigación Cualitativa


ANEXO III
“Exclusión social y trabajo”
Néstor Cohen
Universidad de Buenos Aires
(FRAGMENTO)
EXTRANJERIDAD Y TRABAJO
En este marco, referirse en la actuali- empleo y el desempleo se torna más
dad al mercado de trabajo en Argenti- difusa, generando relaciones de pro-
na implica necesariamente apelar a ducción inestables y de bajo nivel de
escenarios analíticos flexibles, amplios predecibilidad.
y conceptualmente heterogéneos, En el marco de estas condiciones,
dado que se trata de un mercado en el necesariamente, el mercado de trabajo
cual la inserción laboral de los traba- se constituye en un espacio de accio-
jadores es extremadamente débil, nes protagónicas para la vida cotidia-
donde las categorías tradicionales de na de los sujetos involucrados. Sus
ocupados, desocupados e inactivos estrategias de vida, muchas veces de
dejaron de ser categorías homogéneas supervivencia, son atravesadas por el
dentro de sí y diferentes entre sí, por- carácter precario real o potencial del
que como señala Pok (1996) “los con- vínculo laboral. Es por todo ello que
juntos poblacionales que responden cobra relevancia en esta ponencia el
conceptualmente al perfil del ‘desocu- tipo de representaciones que constru-
pado’, realizan su búsqueda activa de ye la población nativa en torno a la
empleo en un contexto que les obliga, inserción laboral de los migrantes
durante la misma, a desarrollar estra- externos.
tegias alternativas de subsistencia que
incluyen la participación en trabajos La extranjeridad y el trabajo son dos
transitorios puntuales, la generación conceptos sociológicos en sí portado-
de autoempleo redundante, la acepta- res de autonomía conceptual, pero
ción de la primera oportunidad labo- cuando se intersectan necesariamente
ral que se les presente, o en otros deben ser redefinidos y a partir de allí
términos, la asunción de prácticas terminan configurando una nueva
fronterizas con la actividad, pero que dimensión interpretativa de lo social,
sin duda no la expresan plenamente”. en este sentido Pok plantea una “alta
La “circunstancialidad” pasa a ser una interdependencia de los movimientos
condición inherente a la inserción migratorios con la dinámica del em-
laboral de la mayoría de los trabajado- pleo”. La extranjeridad se carga de
res, sea que participan en el mercado nuevas imágenes, de nuevos valores,
de trabajo en calidad de desocupados, deja de ser la categoría que agrupa a
sea que participan en tanto ocupados. quienes no son reconocidos como
El vínculo precario del trabajador con nativos, de quienes han nacido más
su trabajo es cada vez más frecuente, allá de las fronteras nacionales, para
consecuentemente la frontera entre el reconstruirse como un estado particu-

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 92 Investigación Cualitativa


lar de la otredad, de lo extraño, de lo eso me parece que no es forma de
diferente, de aquello respecto de lo vivir.”
cual es necesario permanecer alerta, la
extranjeridad se reconstruye así como En la intersección del trabajo con la
categoría de lo intruso. Y el trabajo extranjeridad surge con fuerza la per-
también se carga de nuevas imágenes, cepción de un “otro” que construye
abandona su condición de ámbito de deslealmente sus vínculos laborales.
producción social y económica con Esta mirada sobre el extranjero mi-
sus propias normativas, conflictos y grante recrea un sentido inferiorizador
contradicciones, para pasar a ser el del otro, es alguien que “se ofrece por
lugar por excelencia de confrontación, nada”, trabaja “por mitad de precio”,
de lucha por espacios de participa- “gasta (diluye, disuelve) trabajo”. Ob-
ción, entre nativos e inmigrantes. sérvese que se apela a calificativos
Luchar contra el otro es luchar contra muy fuertes que golpean sobre la
la vulnerabilidad laboral, es luchar condición del otro en tanto trabaja-
contra una de las condiciones más dor. Se identifica principalmente a
penosas que un sujeto puede sobrelle- bolivianos, peruanos y paraguayos
var en el marco de las relaciones so- como portadores de estos atributos.
ciales.
El siguiente testimonio alude a un
“Se venden, son gasta trabajo, porque viejo estigma que surgió aproximada-
se ofrecen por nada y la juventud mente en la década de 1940 y que
argentina está yendo de un lado pal’ refería a los sectores populares nati-
otro sin trabajo […].Si no tuviéramos vos del interior del país, se denomina-
todo esa clase de gente, el muchacho ba a los migrantes internos como los
argentino, o sea ustedes, tendrían la “cabecitas negras”. Ser portador de
posibilidad de estar mucho mejor”. esta señal implicaba considerarse,
según la burguesía urbana de aquellos
“Todos los que vienen de afuera son años, miembro de los “atrasados” y
casi, changarines, todos, de trabajo “aluvionales” sectores populares que
pesado, que el argentino, estaba acos- llegaban de las provincias para radi-
tumbrado a hacerlo, pero por cierto carse en Buenos Aires. Se trataba de
sueldo, esta gente lo hace por mitad un signo discriminatorio, inferioriza-
de precio”. dor y peyorativo. En el siguiente tes-
timonio se asocia aquel estigma a los
“Están las señoras que salen con los actuales migrantes externos, prove-
nenitos atados en las espaldas, con los nientes en su mayoría de los sectores
carritos vendiendo verduras está populares de los países sudamerica-
bien, es un trabajo , no es ninguna nos, con características fenotípicas y
deshonra trabajar de eso , pero con sociales similares a los migrantes in-
lluvia o con sol las criaturas, con ellas, ternos de los años 40 y 50.
vendiendo unas verduras que por ahí
ganan un peso por día, dos pesos y “Antes estuvo el ‘cabecita’ que era el
provinciano, para hacer estos trabajos,

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 93 Investigación Cualitativa


ahora cambió totalmente. Ellos deja- pagar mucho más que a estos y no me
ron de ser unos ‘cabecitas’, y los ‘ca- trabaja la misma cantidad de horas”.
becitas’ son los peruanos, todos los de
afuera”. “Lo que ha llegado de países limítro-
fes, de países latinoamericanos, nos
En este testimonio hay una directa trae como consecuencia un problema
apelación a la clase social: “todos los serio porque no tienen capitales, por-
de afuera” son los “cabecitas negras”, que no tienen condiciones de trabaja-
son los sectores populares, los que dores, vienen para ser explotados en
pueden hacer determinados trabajos detrimento de la mano de obra nacio-
que no son especialmente los más nal.”
calificados. Este testimonio ubica a
los extranjeros –particularmente lati- La imagen del intruso resulta adecua-
noamericanos-, en un lugar de la es- da para expresar este tipo de represen-
tructura social, en un lugar que ocupa- tación respecto del inmigrante suda-
ron los sectores más vulnerables. mericano, dado que se trata de quien
llega y se apropia de un lugar despla-
Ahora bien, ese extranjero no sólo es
zando al ocupante nativo habitual,
alguien diferente, no sólo es alguien
utilizando medios desleales y social-
inferior, sino que se trata de un intru-
mente censurados según las represen-
so, de alguien que se enquistó entre
taciones que estamos analizando. Si
nosotros impidiéndonos estar mejor.
bien se lo reconoce como un trans-
Desde estas señales descalificadoras se
gresor, se percibe, además, que obtie-
va constituyendo un discurso que
ne beneficios a partir de su condición
intenta encontrar fundamentaciones al
de extranjero. Es alguien que no sólo
fenómeno de la desocupación. No
es considerado inferior, sino que des-
solo se descalifica sino que además se
plaza, ocupa, compite, de esta manera
culpabiliza, el extranjero es un sujeto
se potencia dicha percepción otor-
inferior, apto para tareas no valoradas
gándole, a pesar de la inferioridad
por los nativos pero a la vez conside-
asignada, un lugar protagónico al in-
rado causante, responsable, de la des-
terior de la red de relaciones laborales.
ocupación.
“Porque en realidad no viven, para mí
“Hacen el trabajo que los argentinos
subsisten y son, como te dije antes,
no quieren, yo ese trabajo no lo
esclavos de otros de arriba. Al permi-
hago”.
tirles la entrada a ellos, hace que haya
menos trabajo para los argentinos,
“Y lo que pasa es que traen una mano
porque a aquellos se los explota y
de obra barata, podés emplearlos pa-
mientras haya trabajos no les impor-
gando $2, hacerlo trabajar las horas
ta.”
que quieras que la persona labura y
obviamente eso hace que haya des-
La estigmatización adquiere un carác-
ocupación acá, porque para que voy a
ter más fuerte, más contundente,
tener un empleado que le tengo que
cuando la intersección entre percibir

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 94 Investigación Cualitativa


al otro como un sujeto inferior y per- mina por constituirse como totalidad
cibirlo como ocupante de espacios la imagen descalificadora del intruso
ajenos queda encerrada en un escena- quien merecería, entonces, sanción y
rio de ilegalidad, de esta manera ter- castigo.
EL EXTRANJERO
COMO TRANSGRESOR
lada desde el eje nativo-extranjero
Considero de particular interés de-
hacia el eje legal-ilegal, por lo tanto
tenerme en la idea de ilegalidad
dado que cambia el lugar del la diferencia principal no está en la
condición de extranjero sino, fun-
“otro”. Apelar al concepto de ilega-
damentalmente, en la condición de
lidad modifica al sujeto, dado que
legalidad que asume, de incumpli-
no se lo prejuzgaría ni señalaría
miento con la norma: no es cual-
como portador de determinados
quier trabajador al que debe enfren-
estigmas, en otras palabras, no se
tar el trabajador nativo, es un traba-
trataría de un sujeto pasivo víctima
jador-extranjero-ilegal. Deseo enfa-
de un discurso discriminatorio
tizar que éste es el escenario, en
donde el sujeto activo es el emisor,
tanto a su interior y bajo estas con-
sino que pasaría a ser un sujeto
diciones, cumplen con su rol con-
activo que eligió transitar el espacio
ceptos vinculados a la inferioriza-
de la ilegalidad. El discurso que
ción y estigmatización del otro. En
califica de ilegal al extranjero, más
este sentido, Alvarez Dorronsoro
allá de la certeza o no de su conte-
(1993) plantea que “en los Estados
nido, logra apelar a una señal que
modernos, la distinción entre quie-
pareciera depender más del sujeto
nes tienen la condición jurídico-
que de quien es portador del dis- política de ciudadanos y quienes no
curso. Es una señal que tiende a disfrutan de ella engendra una dife-
tratar como objetiva la condición renciación cargada de consecuencias
del otro, evitando mostrarse como prácticas en los planos político, so-
resultado de caracterizaciones parti- cial, económico e ideológico”.
culares de quien lo dice; más que “Los bolivianos y los paraguayos
una señal impuesta al otro, es una ingresan ilegalmente vienen a des-
señal que éste porta “naturalmen- arrollar un trabajo ilegal, en negro,
te”. Apelar a la ilegalidad implica fuera de... que no está normado, está
señalar al otro como incumpliendo muy mal legislado.”
con la normativa a la cual debe
someterse todo individuo. Referirse “Esta gente no tiene documentos,
a los extranjeros ilegales es referirse afecta al Estado de primera.”
a un tipo de extranjero: aquel que
decidió estar fuera de la ley. En “La mayoría son indocumentados,
estos discursos la antinomia se tras- son ilegales, truchos, agarran lo que

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 95 Investigación Cualitativa


venga, hacen cualquier trabajo por “Creo que lo peor de los peores
poca plata.” inmigrantes que vino acá a la Argen-
tina en los últimos tiempos fueron
“Llegan ilegales, trabajan en negro, los coreanos. Vos te vas a plaza On-
nadie controla nada.” ce y te encontrás con qué se yo…,
Cuando se analizan las representa- abrís un taller de los coreanos y hay
ciones sociales respecto de los in- 20 bolivianos durmiendo en una
migrantes coreanos, se detecta la pieza de 5x5. Son los usureros más
presencia de contenidos e imágenes grandes que pueden existir”.
diferentes. Si bien aluden al lugar “Generalmente los coreanos invier-
que ocupan en el sistema producti- ten acá en un supermercado o un
vo, no quedan solo circunscriptas a negocio importante y dejan a todo el
las relaciones laborales, sino que se comercio de alrededor prácticamen-
extienden y hacen referencia a las te en la calle,(...) el comerciante que
estrategias que los coreanos se dan luchó toda la vida no puede com-
para construir y preservar sus rela- petir, por lo menos el comerciante
ciones económicas o comerciales. chico”.
Veremos en los testimonios que
siguen que más allá de estas dife- En estos testimonios comienza a
rencias, perdura en su esencia un observarse un tipo de discurso que
discurso estigmatizador del “otro”. no apela a la inferioridad del estig-
matizado, como ocurre cuando el
“Vienen coreanos, chinos, japone- lugar del “otro” lo ocupan los para-
ses ese tipo de gente que vende guayos, sino que con una determina-
todo por $ 2 y que en cierta forma ción muy fuerte define un perfil
está exterminando el poco comer- demoníaco, repudiable, y en tanto
cio chico que hay de barrio, porque tal, trasgresor del coreano. No es el
ahí venden de todo a precios mu- inmigrante que vende su trabajo de
cho más económicos y la gente no acuerdo a determinadas condiciones
se fija y bueno… son bastante ba- desfavorables, provenientes de la
suras las cosas que venden”. habitual dinámica del mercado labo-
“Se ve que no les pagan mucho a ral, que si bien le permiten insertar-
los empleados, no tienen un buen se, lo condicionan y someten, sino
trato eh... eso es lo que por lo me- que ocupa el lugar del inmigrante
nos observé yo en algunos negocios que impone, determina, tales condi-
orientales ¿no? Como que ahora ciones, es el que somete, el que se
están tomando la parte de jefes y apropia. Es el sujeto favorecido por
entonces toman a personas para la correlación de fuerzas que se da al
hacer trabajos de vendedores y te- interior del sistema productivo: no
nerlos medios esclavos”. desempeña el rol pasivo, sujeto a,

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 96 Investigación Cualitativa


sino que asume un rol activo quien condición de migrante extranjero,
somete a. elabora una estrategia cuyo objetivo
es la obtención de beneficios a ex-
Las distintas apelaciones al hacer pensas del nativo. En esta coinci-
del coreano, refieren a un rol de dencia el “otro” ocupa el lugar del
ataque y destrucción de un “otro” victimario y el “nosotros” el lugar de
más débil, de un “otro” desfavore- la víctima: el paraguayo percibido
cido por las relaciones de produc- como “gasta trabajo”, como “quien
ción. Es el lugar de quien extermina se ofrece por nada” y el coreano
–“está exterminando el poco co- como “explotador”, “destruyendo al
mercio chico que hay de barrio”-, comercio chico”, etc. Desde esta
de quien explota, –“abrís un taller perspectiva coreana y paraguaya se
de los coreanos y hay 20 bolivianos constituyen en competidores deslea-
durmiendo en una pieza de 5x5”-, les, no solidarios, victimarios. Como
de quien esclaviza –“toman a per- segundo punto de encuentro entre
sonas para hacer trabajos de vende- ambos tipos de representaciones, se
dores y tenerlos medios esclavos”- observa que se los posiciona en el
y de quien destruye a todo posible lugar de los desviados de la norma-
competidor, -“dejan a todo el co- tiva, en el lugar de los ilegales. Los
mercio de alrededor prácticamente paraguayos como sujetos “indocu-
en la calle”. mentados” y los coreanos como
Esta imagen peligrosa, demoníaca, “usureros”.
se entrelaza con un tono trasgresor En todos los discursos podemos
que surge desde el interior de la observar que tanto paraguayos como
representación acerca del “otro”, coreanos, son mirados como aleja-
trasgresor en tanto alejado del dos respecto de lo que se espera
cumplimiento de la normativa, en como individuos, son calificativos
tanto opuesto a las expectativas que que los ubican en el afuera del deber
orientan las acciones en el marco de ser. Es útil recordar, nuevamente, el
las relaciones de producción coti- pensamiento de Durkheim (1979),
dianas –“son los usureros más dado que expresa con notable clari-
grandes que pueden existir”, “son dad la idea colectiva de lo normal en
bastante basuras las cosas que ven- las relaciones sociales: “Es necesario
den”-. que la generalidad de las cosas se
Si bien se perciben diferencias entre tome como criterio de normalidad”.
las representaciones hacia coreanos En este sentido, cada vez que se
y paraguayos, hay distintos puntos califica a alguien como “ilegal”,
de encuentro entre ambos tipos de “clandestino”, “explotador”, “ma-
representaciones. En primer lugar, fioso”, “sin escrúpulos”, etc., se le
en torno a concebir al “otro” como está asignando un calificativo sufi-
un actor social que a partir de su cientemente determinante de su

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 97 Investigación Cualitativa


condición de desviado, en tanto miento de la normativa, con la ilega-
alejado de lo general. Es alguien lidad, constituye un núcleo fuerte en
visto como incumpliendo con lo torno al cual se construyen diferen-
que se espera, orientando sus ac- tes representaciones estigmatizantes
ciones a partir de valores no com- de estos inmigrantes. A partir de
partidos, desde esta ruptura entre lo aquí se diseñan los perfiles propios
observado y lo esperado se instala de qué es un paraguayo y qué es un
un discurso estigmatizante del coreano en el sistema productivo
“otro”. para la población hospitante, pero
estos perfiles conllevan las señales
La sumatoria del daño al nativo, de estigmatizadoras mencionadas.
su victimización, con el incumpli-

Referencias bibliográficas:
Baeza Rodríguez, M. A. (2002) “De las Metodologías Cualitativas en investiga-
ción científico-social”. Diseño y uso de instrumentos en la producción de sentido.
Universidad de Concepción. Chile.
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San Marcos. Lima
Oxman, C. (1998) “La entrevista de investigación en Ciencias Sociales” Eudeba.
Buenos Aires.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 98 Investigación Cualitativa


4. HISTORIA Y RELATOS DE VIDA
En innumerables oportunidades en las Ciencias Sociales nos enfrenta-
mos con sujetos que, de alguna manera, parecen tener una vida “ejemplar”. En
otros momentos nos encontramos con temáticas que, sin duda, contienen un
fuerte apelativo a lo “vivido históricamente” por los individuos. También pue-
de ocurrir que en el proceso de indagación irrumpa la pregunta sobre los senti-
dos trasmitidos de generación en generación o el cuestionamiento por la ar-
queología de una práctica. Todos estos, entre otros, pueden ser motivos para
recurrir a la historia de vida como técnica de indagación.

En este capítulo nos proponemos esquematizar algunos de los rasgos


más conocidos sobre la historia de vida intentando mostrar cómo esta especial
forma de entrevista adquiere una relevancia particular a la hora de bucear el
espacio de cruce que existe entre la presencia de lo “pasado” en lo social, las
prácticas de los sujetos y su historia individual y colectiva.

Desde un punto de vista global hemos organizado el capítulo de mane-


ra tal que pueda ser leído desde dos perspectivas: la primera, de índole más
“operativa”, referida a la historia de vida como técnica de investigación en las
Ciencias Sociales (comprende los cuatro primeros apartados y el último) y una
segunda, más “conceptual”, en tanto referencia esquemática para entender su
lugar en la historia oral (comprende el apartado 4.5).

4.1. Tipos de estrategias

Las historias de vida pertenecen a ese tipo de material de las Ciencias


Sociales en donde un individuo nos deja conocer, directa o indirectamente, su
mundo. Implica una conjunción entre lo que es su individualidad y su lugar en
una red de relaciones interpersonales y sociales. Por eso una historia se presen-
ta como el ir y venir por diversos niveles: el del propio individuo y aquellos en
los que su vida ha estado inserta. En lo que sigue desarrollaremos diferentes
estrategias de utilización de las historias de vida, de acuerdo a que sean o no
motivadas por el investigador.

Documentos personales. Registros no motivados por el investigador son: autobio-


grafías, diarios personales, correspondencia, material iconográfico y ob-
jetos personales

Estos son los denominados documentos personales, de los que la


fuente oral y las historias de vida constituyen modalidades especificas. Existen
muchos textos escritos que pertenecen a la categoría de documentos persona-

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 99 Investigación Cualitativa


les. Destacan, en primer lugar, las autobiografías redactadas por el interesado,
o dictadas por éste a otra persona, en la que el tema central es su subjetividad y
su específica trayectoria vital. También podrían citarse las biografías escritas
sobre otra persona, pero no podríamos hablar en sentido estricto de un docu-
mento personal puesto que no procede directamente del biografiado.

Por su parte, las memorias se diferencian de las autobiografías porque


el énfasis está puesto en hechos externos al autor; usualmente son la obra de un
personaje social de importancia o de individuos que han ocupado lugares claves
en procesos históricos.

Este tipo de material en primera persona se emparenta con las confe-


siones, por un lado, las cuales presentan un carácter reflexivo, filosófico e ínti-
mo y las apologías, por otro lado, en las que algún personaje histórico auto-
justifica, racionaliza, idealiza o disculpa sus actuaciones. Parece ocioso indicar
que esta clasificación es puramente formal y que en todo material autobiográfi-
co hay fragmentos de memorias, confesiones y apologías.

Los diarios y epistolarios son otro tipo de documentos personales en


los que pueden percibirse los procesos en su hacerse. La correspondencia
muestra más la conciencia de la duración que los diarios, pues en estos últimos
encontramos una serie de presentes descritos y evaluados en el presente mis-
mo.

En este sentido, las autobiografías se distinguen de los diarios por cons-


tituir una reflexión a posteriori. Las cartas son una excelente fuente para acer-
carse a la vida y a la conciencia cotidiana y presentan el particular interés de ser
el resultado de una relación entre dos personas y, en este sentido, se emparen-
tan con el diálogo que es tan propio de la recopilación de fuentes orales e his-
torias de vida.

Un modo no inducido de interpretación de una historia personal y social es la


que se puede lograr a través de una hermenéutica de las formas. En este senti-
do, el análisis de material iconográfico y de objetos personales puede ser de gran utili-
dad para una indagación de los procesos de estructuración de sentidos en y a
través del tiempo.
Registros biográficos obtenidos por motivación del investigador
Historias de vida:
a) Relato único.
b) Relatos cruzados.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 100 Investigación Cualitativa


c) Relatos paralelo .
Relatos de vida
Biogramas
La estrategia que más usualmente conocemos como historia de vida pue-
de tomar, en principio, tres caminos: una narración única por parte del sujeto,
una narración que entrelaza versiones sobre “esa vida” desde la perspectiva de
dos o más sujetos o, finalmente, una configuración discursiva sobre una temá-
tica que involucra miradas en paralelo sobre lo tematizado.

El relato de vida se centra en un proceso, fenómeno o experiencias de los


sujetos que no implican la “navegación” por una historia personal sino más
bien la aprehensión de los momentos narrativos de las aludidas experiencias.

El biograma suele seleccionarse como estrategia cuando es posible y pre-


ferible una presentación esquemática de los principales acontecimientos de la
vida de los sujetos. Estas características lo hacen aplicable a un número impor-
tante de individuos, potenciando así la comparabilidad de esos relatos.

4.2. Enfoques y usos de las historias de vida

En la historia de las Ciencias Sociales, la historia de los sujetos funda-


mentalmente ha sido un recurso para:

1) Reconstruir la trayectoria típica de un sujeto “ejemplar” buscando con


ello mostrar la situación de un grupo social determinado (dejando de
lado las biografías y autobiografías)

2) Mostrar la convergencia de factores comunes entre sujetos diversos que


viven un especial contexto social, tratando de develar el conjunto de re-
laciones que caracterizan dicho contexto.

3) Evidenciar que esas historias son un recurso metodológico para una in-
vestigación de mayor complejidad.

Según Pujadas Muñoz existen tres tipos de estudios, sin embargo aquí
nos concentramos en la presentación de dos de ellos:

a) “El estudio de secuencias históricas de grupos sociales concretos


(...) En este grupo de trabajos, el interés está dirigido fundamentalmen-
te a la elucidación más amplia posible del problema social en estudio

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 101 Investigación Cualitativa


(...)” (Pujadas Muñoz 1992:27)

b) Estudios de orientación teórica; su contribución radica en que:

1) Trasciende lo testimonial.

2) Se combinan datos estadísticos y ecológicos como contexto de las


narraciones individuales.

3) Se intenta mostrar la validez predictiva de las estrategias.

4) Se avanza en la precisión del análisis conceptual y el diseño.

5) Los procedimientos explícitos e hipótesis posibilitan ulteriores


comprobaciones.

4.3. ¿Cómo se hace?

Siguiendo a Dollard, los criterios para llevar adelante una historia de vida pue-
den presentarse de la siguiente manera:
ƒ El sujeto debe ser considerado como un prototipo perteneciente a
una serie cultural.
ƒ Los factores biológicos de acción tomados en cuenta deberán ser
socialmente relevantes.
ƒ Deberá reconocerse el papel peculiar del grupo familiar en la
transmisión de la cultura.
ƒ Deberá exponerse el método específico de elaboración de los mate-
riales orgánicos que se transforman en comportamiento social.
ƒ Deberá ponerse de relieve el carácter continuo y relacionado de la
experiencia, desde la niñez hasta la adultez.
ƒ La situación social deberá ser cuidadosa y constantemente especifi-
cada como factor.
ƒ El material de historia de vida misma deberá ser organizado y con-
ceptualizado.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 102 Investigación Cualitativa


Elementos de un guión

Es difícil establecer una guía para una historia de vida dado que, por de-
finición, es flexible y se encuentra en relación con el problema estudiado.
Además, debe tenerse presente que, tal como veremos más adelante, es conve-
niente definirla con toda la información que brindan los elementos que forman
parte de lo que aquí denominamos “entrada en terreno”. Finalmente, los ele-
mentos de un guión surgen de cómo entendamos teóricamente la vida de los
sujetos y cuáles sean los rasgos conceptuales definitorios para poder interpre-
tarla. De todas maneras presentaremos algunas pautas para aquellos elementos
que a priori se presentan como básicos; es importante destacar que el orden no
debe tomarse como una “norma”):

NIÑEZ

• Recuerdos de recuerdos. “Ambiente de origen”

• Relaciones familiares. Padres, hermanos, tíos, padrinos

• Juegos y primeras salidas”. Abuelos, amigos

• Primeros contactos con instituciones. Iglesia, colegio, mer-


cado

ADOLESCENCIA
• Relaciones de amistad con el/ella
• Redefinición de las relaciones con las instituciones
• El cuerpo y la identidad
• Visión del trabajo (Propio, ajeno, familiar)
• Tiempo libre y fiestas
• Relaciones de pareja
ADULTEZ
• Visión del trabajo
• Relaciones de pareja
• Visión sobre la responsabilidad y el cambio

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 103 Investigación Cualitativa


• Política, Estado y participación
• Salud y enfermedad
• Visión sobre la muerte
Como puede observarse, en este intento por generalizar los elementos
de la guía para entrevistar faltan o sobran algunos de acuerdo a la óptica teórica
que se asuma, de todos modos puede subrayarse lo siguiente:

1) La historia nos debe proporcionar la visión del sujeto, es


decir, sus representaciones sobre el tema elegido.

2) La narración debe incluir los procesos de constitución de la


identidad, es decir, su auto-percepción.

3) El relato nos debe brindar al menos los “datos” contextua-


les que, de acuerdo al problema, se necesiten para “com-
prender” la historia de “una” vida.

4.4. Cinco preguntas para los componentes básicos de la técnica

4.4.1. ¿Para qué sirve?

Desde un punto de vista teórico, y más allá de lo que ya se ha mencio-


nado, la historia de vida es útil para:

1) Dar paso a la voz del sujeto, sea como relato propiamente


dicho, como reconstrucción del relato o como “marcador”
cultural. En este sentido, “dar paso” significa recuperar la
visión del sujeto, por un lado, y dejar que interceda con su
interpretación por nuestra interpretación, por el otro. Deve-
lándose así el sujeto tanto y como sujeto, o tanto y como
“mediador”.

2) A través de la narración vemos trayectorias que nos se-


ñalan cuál es el movimiento de los sujetos entre los meca-
nismos que conectan relaciones, objetos y sujetos en el pro-
ceso continuo de constitución social.

3) Captamos las construcciones de primer nivel desde


donde comienzan las interpretaciones de los sujetos, y des-
de donde debería comenzar todo análisis del mundo social.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 104 Investigación Cualitativa


Es decir, las historias de cómo el sujeto se hace sujeto po-
nen de relevancia cómo y de qué manera éste hace historia.

4.4.2. ¿Con quién se aplica?

Si bien no existen sujetos que “sirvan” para las historias de vida y


otros que no, presentaremos algunos criterios de selección:

1. Que sus características de personalidad y situación social (posición y ) se


relacionen con el tema que queremos investigar.

2. Que cumpla con condiciones que hagan fructífero el encuentro, es decir,


que exista motivación y disposición para narrar, que se encuentre en con-
diciones de narrar (memoria, etc.) y que se pueda establecer una buena re-
lación.

En este contexto, no debe olvidarse que lo que está en “juego”, por definición,
es la vida del otro y que, por lo tanto, se hace imprescindible la negociación y
aceptación de la participación.

4.4.3. ¿Qué pasos no deben ser omitidos?

I.- ENTRADA A TERRENO

a) Es conveniente poseer un conocimiento lo más satisfactorio posible res-


pecto al campo de fenómenos que rodean el área de interés principal de la
investigación: estadística, otros estudios, teoría, etc.

b) Es importante decidir cuáles serán los criterios para seleccionar al sujeto,


por lo que es aconsejable un primer acercamiento al campo “hablando con
sujetos similares” para luego tomar la aludida decisión.

c) Seguidamente se procede a seleccionar “informantes claves” que permitan


identificar aquellos sujetos que se condicen con mayor exactitud con los
criterios definidos.

d) Posteriormente, se realiza una primera preparación de las “guías” de la en-


trevista y contacto con los informantes.

II.- CONTACTO CON EL SUJETO

Primer entrevista, negociación y pautas para el guión flexible.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 105 Investigación Cualitativa


a) Redefinir la situación, continuación y finalización de la relación de na-
rración.

4.4.4. ¿Cómo se prepara el documento?

b) Trabajo de edición: puente material entre el registro y la escritura te-


niendo en cuenta la interpretación.

El problema de la trascripción de las entrevistas no parece ser soluble


ni en términos de principios generales, ni en términos técnicos. Una trascrip-
ción es una traducción y, tal como reza la máxima, “traducir es traicionar”. La
trascripción es inevitable, porque de otro modo se le hace imposible al investi-
gador la utilización de la fuente oral, e ineludible, si lo que se pretende es su
conversación escrita o su publicación. Aquí también intervienen cuestiones
materiales y problemas metodológicos:

c) “Re-lectura conjunta del documento”.

d) Redacción final de la historia de vida.

e) ¿Qué habilidades debe desarrollar el investigador?

• Ante todo deber ser un sujeto, es decir, no debe creer que la


base de un diálogo “científico” es diferente a la de sus habi-
lidades para “conversar”.

• Lo anterior implica la aceptación de que son dos los que


hablan, que estamos interesados y que somos respetuosos.

• Se debe tener presente que es necesario “manejar” los tiem-


pos, saber leer gestos y expresiones meta-comunicacionales
y “descentralizar” la acción.

• El registro de contextuales de la acción, lo no dicho, el fluir


del entorno, etc.

4.4.5 ¿Cómo se analizan las historias de vida?

En este libro nos concentramos en mostrar cuáles son las posibles alternativas para
analizar material cualitativo. Sólo enfatizamos aquí dos niveles de requisitos analíticos que
la historia de vida demanda enfáticamente para mejorar las posibilidades de interpretación.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 106 Investigación Cualitativa


1.- Un primer nivel de “requisitos” lo constituyen aquellos de índole
teórica. Un investigador que se dispone a examinar una historia de vida debería
tener claramente resuelta su posición respecto a los siguientes tópicos: sujeto,
cuerpo, cambio, trayectoria y memoria.

2.- En el nivel de “requisitos” metodológicos es posible advertir la im-


portancia que adquieren los siguientes elementos: vigilar la calidad del relato y
tener activado un dispositivo de vigilancia epistemológica respecto a las rela-
ciones entre registro, narración e interpretación.

4.5. Historia de vida e historia oral: un relato (posible)

A mediados del siglo XIX con la consolidación de la historia positivista


se produjo un abandono y un desprestigio de la fuente y la tradición oral, con-
sideradas meras portadoras de mitos y leyendas. En este sentido, es posible
comprender por qué muchas veces se menciona que el elitismo de los historia-
dores tradicionales y su función de ideólogos de los estados-naciones burgueses
explican, en alguna medida, su desprecio y recelo hacia la oralidad.

Por esta vía, y desde una perspectiva particular, la fuente oral fue expul-
sada de la historiografía del mundo civilizado y sólo sobrevivió en el estudio de
los “pueblos sin historia”: la recopilación de la tradición oral fue el último y
único recurso para acercarse al conocimiento del devenir de las sociedades sin
escritura.

La historia oral, tal y como se practica en la actualidad, fue creada en los


Estados Unidos por el profesor Allan Nevins quien, a partir de 1948, desarro-
lló en la Universidad de Columbia un gran proyecto de recolección de testimo-
nios de personas “significativas” para la vida estadounidense. En la década de
1970, la práctica de la historia oral se difundió en Europa y -con más fuerza- en
Gran Bretaña, posteriormente en Italia, Alemania, los países escandinavos y,
por último y con un gran retraso, en Francia y España. La historia oral europea
se distingue de la corriente norteamericana dominante por su objeto, por sus
procedimientos y por sus ambiciones.

En principio se podría argumentar que los europeos no trabajan exclu-


sivamente con fuentes orales, no se autodefinen historiadores orales y se inte-
resan fuertemente en el estudio de las clases subalternas y los movimientos
sociales. En tal sentido, puede afirmarse que, en el caso europeo, la fuente oral
sirve a una historia social, concebida ésta en términos de la época contemporá-
nea. Así, la preocupación dominante no son las elites y el objetivo no es sim-
plemente constituir fuente sino conocimiento histórico. Es por esta misma

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 107 Investigación Cualitativa


razón que las cuestiones teóricas forman parte de la labor que desarrollan estos
practicantes de la historia oral.

Diversos son los campos de aplicación de la fuente oral: historia obrera,


historia de las mujeres, historia urbana, historia de la familia, historia de la épo-
ca del fascismo y la resistencia, estudios de estructura social, etc. Finalmente, la
práctica de la historia oral aparece asociada a opciones explícitas de compromi-
sos políticos y vinculación estrecha con los conocimientos obreros tradiciona-
les y los nuevos movimientos sociales.

El interés del movimiento de la historia oral europea es que parece arti-


cular concientemente prácticas sociales y Ciencias Sociales. También la impor-
tancia de la historia oral europea radica en que fue capaz de insertar el uso de
esta nueva técnica en la corriente de los cambios teóricos-metodológicos.

En América Latina la historia oral se ha orientado al estudio de las cla-


ses subalternas y a la vinculación entre prácticas y saberes de lo social, tal y
como se presenta en lo que se conoce como tareas de recuperación de la memoria
popular. En este contexto, puede afirmarse que en el cruce entre historia de vida
e historia oral encontramos un hacer reflexivo que, de modo paradigmático, pue-
de ayudar a la estructura y al sentido de la investigación cualitativa.

Según Sitton y otros (1993) los momentos fundamentales de un trabajo


de campo en la historia oral son cuatro:

1) Antes de la entrevista: investigación previa.

2) La primera entrevista: estrategias y tácticas de entrevistas.

3) Análisis de la grabación y re-entrevista.

4) Más allá de la entrevista: otras formas de investigación de campo.

En el conjunto de recomendaciones prácticas que Sitton y sus colegas


entregan se destaca la referida a la clásica preocupación sobre a quién entrevistar.
Los aspectos fundamentales de tal recomendación pueden apreciarse en la cita
de Edward Ives que presentan:

“Lo primero que tiene que hacer este trabajo es dejar de buscar a la ma-
ravillosa anciana llena de arrugas, sentada enfrente de su hogar en una crujiente
silla mecedora y aceptar la posibilidad de que el joven hijo de su vecino que ha
venido de vacaciones (...) puede ser un informante perfecto. Lo importante es
tener una idea clara de lo que usted quiere descubrir. Una vez que lo sabe, pro-

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 108 Investigación Cualitativa


bablemente tendrá pocos problemas para encontrar gente adecuada con la cual
hablar” (Sitton 1993:100)

4.6. A modo de “cierre”: algunos aspectos para “utilizar” la


historia de vida

Lo que se presenta a continuación puede entenderse como una síntesis


de las mediaciones epistémicas, teóricas y metodológicas necesarias para el di-
seño, aplicación e interpretación de las estrategias expuestas en el presente ca-
pítulo. Si bien se hace referencia directamente a la historia de vida, es posible
extender las siguientes reflexiones al conjunto de estrategias de indagación cua-
litativa donde lo “personal” se cruza, alimenta y realimenta con lo social.

• La relación entre la historia de vida individual y las características globales


de la situación histórica “fechada y vivida”
• La historia de vida como un “lugar” (espacio) de mediación del acto a la
estructura, de la historia individual a la historia social.
• La historia de vida atribuye a la subjetividad un valor de conocimiento. La
relevancia científica está dada por el corte horizontal o vertical de una
praxis humana. Dicha praxis se apropia de las relaciones sociales (las es-
tructuras sociales), las interioriza y las retraduce en estructuras psicológicas
por su actividad desestructurante-reestructurante.
• La relación estrecha entre una historia social y una vida supone un proceso
de apropiación. Lo social lo mediatiza, lo filtra y lo retraduce proyectándolo
en otra dimensión, que es la dimensión psicológica de su subjetividad.
• El individuo es la reapropiación singular de lo universal social e histórico
que lo rodea. Podemos conocer lo social a partir de la especificidad irreduc-
tible de una praxis individual.
• La historia de vida no es un monólogo; es una interacción social completa,
un sistema de roles, de expectativas, de comunicaciones, de normas, de va-
lores implícitos y, a veces, inclusive de sanciones.
• Las formas y los contenidos de una historia de vida varían según el interlo-
cutor. Dependen de la interacción que sirve de campo social para la comu-
nicación. Se ubican en el marco de una reciprocidad relacional.
• La lectura de una historia de vida se desplaza a través de la hermenéutica
de la acción social que reinventa la historia narrándola en el marco de una
interacción.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 109 Investigación Cualitativa


• La historia de vida remite a una desestructuración-reestructuración sintéti-
ca de un acto de una historia individual considerados como el corte hori-
zontal o vertical de un sistema social.
• En la historia de vida el conocimiento llega a ser un conocimiento de dos
por la intersubjetividad de una interacción. Tal conocimiento será más pro-
fundo y objetivo en la medida en que sea más íntegra e íntimamente subje-
tivo.
• La utilización sociológica del potencial heurístico de la historia de vida –sin
traicionar sus caracteres esenciales que son la subjetividad e historicidad-
supone tener como fundamento epistemológico a la razón dialéctica capaz
de comprender la “praxis” sintética recíproca que rige la interacción entre
un individuo y un sistema social.
• El análisis de una historia de vida supone una lectura horizontal y vertical
de la historia individual y del sistema social en forma dialéctica. Dicho aná-
lisis debe facilitar la interpretación del doble movimiento entre lo individual
y lo colectivo cuya estructura, fases y etapas suponen puntos de articulación
y desdoblamiento continuo de lo individual y lo colectivo.
• Uno de los aspectos más relevantes en la interpretación de las historias de
vida es encontrar las mediaciones que permiten engendrar lo concreto sin-
gular, la vida, la lucha real y fechada a partir de las contradicciones genera-
les de las fuerzas productivas y de las relaciones de producción.
• Cada individuo totaliza una sociedad global a partir de la mediación de su
contexto social inmediato, por los grupos restringidos a los que pertenece,
pues esos grupos son, a su vez, agentes sociales activos que totalizan su
contexto. De la misma manera, la sociedad totaliza a todo individuo especí-
fico por la intermediación de instituciones mediatizadoras que la focalizan
cada vez más puntualmente hacia el individuo en cuestión.
• La simultánea marcha heurística de una historia de vida a una sociedad y
de una sociedad a una historia de vida supone mediaciones sociales que son
los campos activos de las totalizaciones recíprocas. En dichas mediaciones
existen jerarquías, funciones y modalidades de intervención sobre los suje-
tos que forman parte de ellas.
• En la historia de vida importan los espacios que sirven de articulación en-
tre las estructuras y los individuos, los campos sociales en donde se enfren-
tan más directamente la praxis singularizante del hombre y el esfuerzo uni-
versalizante de un sistema social.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 110 Investigación Cualitativa


4.7. Actividades

1- Lea atentamente el texto que figura en el anexo IV.

2- Evalúe si en la investigación propuesta se cumplen algunos de los as-


pectos sustantivos para la construcción de la historia de vida que figu-
ran en la síntesis final en el apartado 4.6.

3- ¿Cuál es la especificidad epistemológica-metodológica que justifica la


selección de la historia de vida en la investigación?

4- Según su opinión, ¿por qué los investigadores no sustituyeron la histo-


ria de vida individual por una biografía o una historia de vida grupal?

5.- Diseñe una estrategia de búsqueda de información para la investigación


que está construyendo utilizando historias de vida.
ANEXO IV
Historia de vida
Las trabajadoras de villas: familia, educación y trabajo

María Antonia Gallart


Martín J. Moreno
Marcela S. Cerrutti
Ana Lourdes Suárez.
CENEP (Centro de Estudios de Población.)
Publicación Cuaderno del CENEP (Centro de Estudios de Población)
Nº46. CENEP. Buenos Aires, 1992.
(FRAGMENTO)

diferenciación en la inserción actual


Este trabajo presenta algunos de los
de las trabajadoras.
resultados de una investigación so-
bre las mujeres en villas de emer- Por trayectoria se entiende a la se-
gencia del Gran Buenos Aires, lleva- cuencia de diversas etapas seguidas
da a cabo entre 1991 y 1998. La por las mujeres que culminan en la
etapa cualitativa de la investigación ocupación actual. La intención es,
basada en el análisis de las historias por lo tanto, descubrir los orígenes y
de vida, se propone describir las las pautas de desarrollo de sus carre-
trayectorias educativas y ocupacio- ras y las diferentes formas de alcan-
nales de las trabajadoras adultas. En zar la ocupación que desempeñan
este sentido, enfatiza los aspectos actualmente.
procesuales que han influido en la

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 111 Investigación Cualitativa


El análisis de las historias de vida de Las distintas conformaciones y ca-
las trabajadoras adultas permitió racterísticas de las familias de origen
elaborar una tipología de trayectorias tienen una fuerte influencia en las
por las que transitaron las entrevis- estrategias migratorias, el acceso a la
tadas. Dicha tipología pudo elabo- educación, la permanencia o aban-
rarse a partir de la detección de al- dono temprano de la escuela, el tra-
gunas dimensiones claves que pare- bajo infantil o el ingreso más tardío
cen haber tenido una fuente influen- al mercado de trabajo, la posibilidad
cia en la determinación de algunos de acceder a una capacitación míni-
recorridos comunes de las mujeres. ma y la socialización o no en contex-
tos organizacionales de trabajo.
Antes de presentar las dimensiones
se señalan las dos características del Un concepto crucial en esta primera
conjunto de las entrevistadas que etapa de la historia vital es la capaci-
denotan los márgenes posibles de dad de contención en la infancia
variación de dicha trayectoria. Una provista por la familia de origen. Por
es la de su pertenencia al sector de capacidad de contención se entien-
pobreza urbana, la cual determina la de, la existencia de una unidad fami-
situación de extrema necesidad y por liar, cualquiera sea su conformación,
ende la urgencia por generar ingre- que satisfaga las necesidades básicas
sos. La segunda es la de su condi- de alimentación, albergue y tiempo
ción femenina, que establece que la libre necesario para alcanzar una
mayor responsabilidad de las labores escolaridad básica y una entrada no
domésticas recaiga sobre ellas. traumática en el mercado de trabajo.
(...) Otra dimensión que tiene impli-
En cuanto a las dimensiones detec- cancias en las trayectorias de las
tadas como cruciales para establecer trabajadoras es la de la formación y
las trayectorias, una de ellas es la de la continuidad de las familias que
la situación de la familia de origen. han constituido las propias entrevis-
El haber pertenecido a familias con tadas. En este sentido, la nupcialidad
mayores o menores posibilidades de temprana o tardía, el grado de apoyo
acceder a bienes básicos o en otras a las tareas de la mujer (tanto pro-
palabras el origen socioeconómico ductiva como doméstica) y la trama
de dichas parece tener relevancia en de relaciones entre los miembros del
la historia posterior de las entrevis- hogar que se genera a partir de ello,
tadas. Cabe señalar que estas carac- aparece también como un rasgo
terísticas de la familia de origen si relevante de diferenciación. (....)
bien integran aspectos económicos
también incluyen elementos cultura- Un primer hito para distinguir tipos
les, tales como la organización fami- de trayectoria es el origen socioeco-
liar, la socialización, la formación en nómico carenciado o no, el segundo
una cultura campesina o urbana, etc. es la aceptación de las tareas domés-

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 112 Investigación Cualitativa


ticas como ocupación o la búsqueda grado debe abandonar la escuela porque la
de otras alternativas ocupacionales. familia se muda a otra localidad. Intenta
En esta última opción se abre una retomar los estudios pero abandona por
disyuntiva de caminos entre las que sobrecarga de trabajo. A los veintidós años
trabajan en su propia unidad domés- migra a Buenos Aires, gana el doble como
tica y aquellas que lo hacen en uni- doméstica con cama. A los treinta años se
dades extradomésticas. Un tercer casa. Luego de vivir en una pensión un
hito que diferencia las trayectorias es tiempo se trasladan a la villa, “compramos
la mayor o menor apoyo familiar en el techo, la tierra no, porque es fiscal... la
esta búsqueda de inserción ocupa- casita era de chapa, cartón y madera, así
cional. A partir del primer hito se que hubo que hacerla de nuevo”. Sigue
pueden definir dos grandes tipos de trabajando en servicio doméstico pero por
trayectorias, el de las trabajadoras de horas. Deja de trabajar cuando nace su
origen carenciados, rurales o urba- hija, “deje de trabajar porque no tenía
nos, y el de las trabajadoras de ori- quien me cuidara la nena,” y su marido,
gen de clase media-baja o de familias operario, realiza horas extras para com-
de obreros calificados. pensar. Cuando la hija cumple once años
vuelve a trabajar en casas de familia por
Las trayectorias de las trabajadoras horas. Hace un intento de retomar la pri-
de origen carenciados maria en una escuela de adultos pero
abandona. Hoy en día ha reiniciado esos
Las trayectorias en las que predomi- estudios, “solo quiero aprender a escribir
na el trabajo doméstico sin comerme letras” dice. Siempre trabajó
en servicio doméstico. “Ahora me pregunto
Un ejemplo es el de Ana, una traba- por qué no habré ido en fábricas... por la
jadora que tiene actualmente cuaren- jubilación
ta y cinco años:
Las trayectorias en las que el apoyo
Séptima hija de una pareja de bolivianos, familiar permite desarrollar otras
nació en Tarija. Sus padres compraban ocupaciones
productos del otro lado de la frontera que
vendían en Jujuy. Desde muy chica trabajó Juana una entrevistada de cuarenta años:
en los cañaverales. Las hijas mujeres no
iban a la escuela, los varones terminaron la Nació en Tucumán, es hija de un peón
primaria. Cuando ella tenía siete años, rural y segunda de nueve hermanos. Debió
muere el padre y se desintegra la familia, ocuparse de éstos desde chica al mismo
ella es entregada a una familia en la ciu- tiempo que iba a la escuela. Empezó a
dad chica como criadita. A los once años estudiar a los seis años y abandonó en
comienza a percibir un sueldo. A los quin- quinto grado a los diez años porque tenía
ce años pasa a trabajar como doméstica en que trabajar para ayudar a la familia.
una casa de familia en la capital provincial Comenzó como doméstica con cama pero
e ingresa a la escuela. Al terminar segundo luego de un tiempo volvió a vivir con sus

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 113 Investigación Cualitativa


padres para cuidar a sus hermanos. Estu- comienzo viven en la fábrica pero
dió corte y confección en la capilla del inge- luego su padre construye la casa en
nio en que vivían. A los doce años se fue a un terreno cercano, donde luego se
vivir con su abuela a la villa donde reside edificaría la villa. Cuando termina la
actualmente. Se desempeñó entonces como primaria, deja la escuela y durante
doméstica en el taller de costura donde dos o tres años hace un curso parti-
trabajaba la tía, en el que luego pasó a ser cular de corte y confección, pues sus
aprendiz. A los dieciséis años dejó el servi- padres querían que tuviera un oficio.
cio doméstico para trabajar como costurera Su padre instala un comercio en la
en un taller mejor que el anterior. Trabajó casa para que lo atendieran ella y su
de quince a dieciocho horas diarias durante madre, “lo hizo para que yo pudiera
quince años en ese taller con contrato por trabajar sin tener que salir de casa,
tanto. La dueña le pagó un curso de mode- mis padres no querían que saliera”.
laje en una buena academia. Tiene un Al año siguiente cierran el negocio
buen recuerdo de su relación con la dueña, porque les va mal. A los dieciocho
“éramos como parientes” dice. Realizó años “saqué libreta para empezar a
cursos de italiano y enfermería con la inten- trabajar”, e ingresa en la fábrica tex-
ción de cambiar de ocupación pero no lo til de la que su hermana era jefa de
consiguió. Se casó a los veintiocho años con personal. Allí trabaja ocho horas
un operario. Cuando nació el primer hijo diarias durante cinco años, y aban-
siguió trabajando siete horas diarias en el dona debido a un conflicto con su
taller, pero cuando nació el segundo, se hermana, “yo era operaria y mi her-
compró una máquina de coser y dejó el mana jefa de personal, un día me
trabajo en el taller, “a Lucas no lo disfru- dijo “no vengas más, es mejor así”.
té, dejé el trabajo para disfrutar el segun- Su hermana le paga un curso de
do” dice. Trabajó un tiempo por su cuenta peluquería, instala una peluquería en
en su casa para clientes propios y después su casa, aunque a ella no le interesa
de nacer su última hija comenzó a coser por esta ocupación. Se desempeña allí
encargo para el taller donde antes trabaja- por dos años y comienza a ahorrar
ba. para casarse. Se casa y abandona la
vida activa, nacen sus tres hijos, y
Las trayectorias de las mujeres pro- cambian varias veces de domicilio.
venientes de medios menos caren- Finalmente vuelve a la villa para
ciados estar cerca de su madre ya que su
marido está enfermo, y comienza a
Lili es hija de portugueses, tercera de trabajar como operaria en la misma
cuatro hijos, nació en La Boca. El fábrica, donde habían seguido traba-
padre era operario de la construc- jando sus hermanos. Desempeña las
ción y luego en una fábrica. Se tras- mismas tareas que antes como ope-
ladan al barrio actual porque su pa- raria maquinista, “no ascendí como
dre pasa a desempeñarse como cui- mis hermanos”. Es una persona con
dador del local de una fábrica. Al pocas ambiciones: “si tuviera posibi-

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 114 Investigación Cualitativa


lidad me quedaría en casa, no tengo único que disfruté en mi vida fueron
vocación de nada... No tengo ambi- mis hijos”.
ciones, trabajo por necesidad, lo

Referencias bibliográficas:

Chirico, M. 1992. “Los relatos de vida. El retorno a lo biográfico”. CEAL. Nº


66. Bs. As.

Magrassi, G. y Rocca, M. 1990. “La Historia de Vida”. CEAL. Nº 5. Bs. As

Pujadas Muños, J.J. 1992 “El método biográfico: El uso de las historias de
vida en Ciencias Sociales”. CIS. Madrid.

Sitton, T. et alt. 1993 “Historia Oral. Una guía para profesores (y otras per-
sonas)” FCE. México.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 115 Investigación Cualitativa


5. EL GRUPO DE DISCUSIÓN: POSIBILIDADES Y ESTRATEGIAS
Vanina Fraire
Adrián Scribano
Muchas veces cuando se habla de los científicos se los suele representar
como personas de guardapolvo blanco en un espacio repleto de aparatos para
realizar sus experimentos. Dichos aparatos son sus instrumentos de investiga-
ción y es fácil para nosotros comprender esto, más allá de que la imagen que
describimos no es del todo acertada.

En las Ciencias Sociales la imagen que tenemos del científico es clara-


mente otra: los investigadores están “mirando” las protestas sociales, pregun-
tándole a la gente sobre el último “ajuste”, registrando la comunicación entre
jóvenes estudiantes universitarios, etc.

En este capítulo nos concentraremos en sintetizar las características de


uno de los instrumentos de observación más importantes de que disponen los
investigadores en las Ciencias Sociales: el grupo de discusión.

5.1. El grupo de discusión

Todos los días vemos a gente interactuar, sea para comprar comida, pa-
ra manifestarse por la situación social, para estudiar. Estas interacciones, lo
que los sujetos se dicen y suponen que dicen, parecen ser las formas más ele-
mentales en las que se expresa la vida en sociedad.

La posibilidad de “reproducir”, al menos artificialmente, esas interac-


ciones la brinda al observar y registrar las manifestaciones y relaciones que se
establecen en un grupo humano. Una de las técnicas de investigación más utili-
zadas en las Ciencias Sociales en la actualidad es el grupo de discusión. La
idea central que motiva su uso es la de captar la visión que un grupo de indivi-
duos en interacción elabora sobre ciertas problemáticas que constituyen la rea-
lidad social. En lo que sigue delinearemos los ejes básicos para el diseño y apli-
cación de esta técnica.

5.1.1. Algunos supuestos teóricos del grupo de discusión

Para comenzar, pero teniendo en cuenta que tomaremos sus aportes en


el desarrollo de esta temática, consideremos la opinión de Canales y Peinado:
"El grupo de discusión es una técnica de investigación social que trabaja con el
habla. En ella, lo que se dice, - lo que alguien dice en determinadas condiciones

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 116 Investigación Cualitativa


de enunciación -, se asume como punto crítico en que lo social se reproduce y
cambia..."(289)

Como puede observarse, y asumiendo que la sociedad se constituye en


y a través de relaciones intersubjetivas mediadas simbólicamente, la técnica se
orienta a captar los discursos en la práctica, es decir, en tanto actos del habla.
Lo que la gente dice se toma como una manifestación que indica algo más que
lo verbalizado. Se busca que esas palabras clarifiquen el punto de vista de los
individuos sobre un problema. El grupo de discusión es una representación a
"escala" de las formas de producción, circulación y reproducción del discurso
social. Lo que los participantes dicen en un grupo proporciona una guía de
cómo se origina, multiplica y acepta lo que la sociedad “piensa” sobre un as-
pecto determinado de la vida social.

El grupo recrea una situación discursiva cuyo campo semántico viene


determinado por el investigador. Es decir, se produce un discurso social que,
más allá de su artificialidad, es producto de una sociedad dada. Según lo señala
L.A. Alonso (1998): "la microsituación del grupo sirve, por tanto, como anali-
zador de una macrosituación social...". La tarea del investigador consiste, en-
tonces, en la conformación de un grupo de sujetos que puedan expresar “re-
presentativamente” lo que la sociedad ve en relación a su problema de investi-
gación, es decir, se intentarán generar las condiciones necesarias que permitan
interpretar la situación del grupo como reflejo de la situación social.

"El mundo del discurso es un mundo de significaciones diversas, de


sentidos variados expresados que camina junto con el actuar en sociedad (...) El
discurso social se gesta y se nutre al exterior de los individuos, en el coteja-
miento social de expresiones vertidas, en la socialización simbólica de imagina-
rios, aún cuando se considere que dichas expresiones son elaboradas y vienen
inspiradas desde esferas íntimas individuales." (Baeza: 2002, 49) Sin embargo,
M. Canales y A. Peinado señalan que el sentido atribuido a nuestras palabras y
a nuestros actos no es tanto una producción sino una suerte de circulación: el
sujeto que habla no improvisa, por el contrario, extrae elementos que se en-
cuentran circulando de modo tal que el discurso social es la expresión de la
ausencia completa de "libertad" del individuo. Nuestras formas de pensar, ac-
tuar y hasta de sentir o creer estarían, sin caer en determinismos, en algún sen-
tido condicionadas culturalmente. (Baeza, 2002: 49)

"El grupo actúa así como una retícula que fija y ordena, según criterios
de pertinencia, el sentido social correspondiente al campo semántico concreto
en el que se inscribe la propuesta del prescriptor" (290) En el grupo de discu-
sión, el investigador conduce al grupo tras ciertos objetivos dejando que los

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 117 Investigación Cualitativa


participantes expresen lo que comúnmente se expresaría frente al problema
planteado, "creando las condiciones para una producción democrática del dis-
curso" (Baeza, 2002). Cuando se diseña y ejecuta adecuadamente la técnica se
logra la articulación entre discurso social, expresión individual y sentido co-
mún. El grupo se concreta en un contexto discursivo determinado y las expre-
siones individuales sólo adquieren sentido en la conversación. De este modo, lo
que interesa rescatar es el intercambio, siempre a partir de las expresiones indi-
viduales portadoras de sentido que con los "otros" sentidos nos develarán la
trama de discursos y prácticas respecto a un problema determinado. En el gru-
po de discusión "se desarrolla una conversación en la que, para el investigador,
los interlocutores desaparecen detrás de las (inter) locuciones (...)" (292). El
grupo es lo que interesa. Lo que buscamos observar y registrar es el juego de
las manifestaciones que se hacen presentes gracias a la interacción.

5.1.2. ¿Qué es un grupo de discusión?

El grupo de discusión no es un grupo natural, ni uno terapéutico ni un foro


público.

Constitución de la forma grupo:

1) Su existencia se reduce a la situación discursiva. Lo que impor-


ta es lo que se dice (y no se dice) como trama de una situación de
comunicación.

2) Es artificial, no es un grupo previo. Los participantes no son


miembros de un mismo conjunto humano organizado anteriormen-
te sino que se forma para debatir el problema seleccionado.

3) Se deben establecer relaciones simétricas. Todos los participan-


tes deben poder intervenir en la discusión bajo las mismas condi-
ciones de hablar y callar.

4) Existe por un objetivo y "trabaja" para obtenerlo. Es un grupo


determinado por y para conseguir captar la “opinión” social sobre
un tema específico.

5) Tensión entre el trabajo / objetivo y el placer de hablar. La


habilidad del investigador es poder equilibrar la situación artificial
con la espontaneidad de hablar sobre lo que (pre) ocupa al grupo.

6) "El grupo de discusión instaura un espacio de "opinión gru-


pal".

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 118 Investigación Cualitativa


Constitución de la forma discusión.

1) El investigador provoca la discusión.

2) La conversación es una totalidad: es la red de intercambio de inter-


locuciones.

3) Los sujetos interesan en tanto participantes de la conversación.

4) Se trata de captar la constitución del "nosotros" grupal.

5) Hay una relación dialéctica entre identidad grupal e identidad indi-


vidual. Es importante estar alerta a los modos grupales (lo que ve-
mos entre todos) que van asumiendo las expresiones individuales
(lo que veo yo).

6) La conversación es entendida como un proceso compartido de in-


tercambios.

5.1.3. Diseño del grupo de discusión como técnica de


investigación

Para planificar la aplicación de la técnica tenga presente las siguientes conside-


raciones:

1) El grupo se selecciona y constituye en relación al problema de in-


vestigación, emergiendo de este modo como una experiencia similar
a la de un laboratorio. "Comienza y termina con la conversión, lo
que constituye su aspecto efímero" (J.Ibáñez, 1986: 570-571).

2) El mismo desarrollo de la "conversación" puede modificar los "ob-


jetivos".

3) El diseño deberá tener en cuenta el "número total de grupos, varia-


bles o atributos que definirán a los participantes en ellos y la disper-
sión geográfica de los grupos" (297).

4) La "muestra" obedece al TIPO de relaciones y discursos que se


quieren captar y reproducir.

5) Los individuos se seleccionan de acuerdo a la posesión de atributos


que se establecen de acuerdo a las dimensiones del problema de in-
vestigación.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 119 Investigación Cualitativa


6) La cantidad de atributos que deben reunir los participantes se selec-
ciona de acuerdo a un criterio preestablecido: "El criterio ha de ser
siempre, no obstante, el de la saturación del campo del habla que
inicialmente nos parezcan pertinentes." (298)

7) Saturación del campo del habla se origina en las dimensiones del


problema, el discurso social contextual conocido a priori y las dis-
cusiones que se quieran "disparar".

8) "(...) todo grupo individualmente considerado, ha de combinar mí-


nimos de heterogeneidad y de homogeneidad. Mínimos de homo-
geneidad, para mantener la simetría de la relación de los componen-
tes del grupo. Mínimo de heterogeneidad, para asegurar la diferen-
cia necesaria en todo proceso de habla" (299).

9) El número de grupos a constituir depende del problema, del equili-


brio homogéneo / heterogéneo y de la dispersión geográfica.

10) La cantidad de participantes que determina el tamaño de cada gru-


po debe situarse entre cinco o diez, teniendo en cuenta los canales
de comunicación posibles de establecer.

11) "La cuestión espacial pone en paralelo al grupo de discusión con


formas tales como la "mesa redonda", el "foro" o el "debate" que
también reposan en lo que Delgado y Gutiérrez (1998:293) llaman
ideología conversacional". (Baeza, 2002: 49)

12) El tiempo de discusión grupal debe extenderse a no más de una


hora y media y debe ser aclarado al momento de comenzar la se-
sión. (Ibáñez, 1998)

13) En el funcionamiento del grupo existen elementos de la escenifica-


ción (el lugar, elementos materiales como la mesa, el libreto utiliza-
do por el investigador, entre otros) que establecen imaginarios que
puedan favorecer el diálogo en igualdad de condiciones. (Baeza,
2002: 52)

14) El rol del animador es central: "es quien lleva el hilo conductor de
la tarea de conversación y delimita el tratamiento de los temas. Es
quien comunica las formas de proceder, quien debe velar por la
formación de un discurso con validez social y no meramente con
valor individual. Es quien distribuye la palabra con sentido demo-

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 120 Investigación Cualitativa


crático, limitando los tiempos de intervención de los participantes y
quien relanza la discusión cuando se producen vacíos". (Baeza, 2002:
53)

5.1.4. Estructura general de la aplicación de la técnica


a) Elaboración de una guía de la entrevista.
b) Determinación de los participantes del grupo. Identificación y se-
lección de los individuos.
c) Seleccionar y adecuar el lugar de la entrevista. El espacio debe
posibilitar la confianza del diálogo.
d) Contacto. Exponer los objetivos claramente. Especificación
de la situación de entrevista.-
e) Desarrollo:
ƒ Disparador. Elegir elemento de motivación inicial.
Pregunta, foto, vídeo, etc.
ƒ Intercambio.(intervención continua del animador
de ser necesario utilizar la guía)
f) Cierre: Es conveniente diseñar cómo termina la interacción.
Algunas recomendaciones prácticas para la ejecución de la técnica
1. Para observar una interacción discursiva es imprescindible que usted
haya estudiado muy bien la información teórica y empírica sobre la
problemática que abordará el grupo.
2. Para guiar al grupo hacia el objetivo es necesario que cada participante
sepa a qué viene y cuál es su lugar en la discusión.
3. Sea que registre la observación con una cámara o un grabador, recuerde
que siempre es conveniente tener un registro manual de la interacción.
4. Recuerde que necesita de la ayuda de una o dos personas para llevar
adelante la experiencia.
5. Cerciórese que la pregunta, foto, o lo que haya sido seleccionado como
disparador de la interacción, sea posible de ser entendido por todos los
participantes.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 121 Investigación Cualitativa


5.2. El focus group

5.2.1. ¿Qué es un focus group?

El focus group estructurado, al igual que el focus group convencional,


es una discusión grupal con preguntas de final abierto que se realiza para fo-
mentar el intercambio entre el panel de participantes. En los focus group es-
tructurados se reduce la estructura de los contenidos de modo tal de que la
información se obtenga directamente de las respuestas de los entrevistados
grupales. A su vez, el proceso es más estructurado que el focus group conven-
cional para posibilitar un incremento de la calidad de la información y una eco-
nomía de tiempo durante el proceso. (Dick, 1998).

Este método es recomendable para manos expertas, pues un facilitador


con habilidades obtendrá mejor información realizando preguntas más proba-
das y haciendo un uso más eficiente del tiempo. (Dick, 1998) De este modo,
tanto el focus group convencional como el estructurado son técnicas que si-
guen los lineamientos del grupo de discusión aunque, en términos generales,
presentan un mayor nivel estructuración o intervención del animador en los
intercambios.

Algunas diferencias con las entrevistas grupales

Los focus group son discusiones grupales facilitadas por un entrevista-


dor, quien realiza una serie de preguntas a los participantes, éstos proporcionan
respuestas a tal estímulo y discuten los distintos puntos que vayan surgiendo de
la interacción. Por otro lado, "en la entrevista grupal se trata de hacer emitir
opiniones individuales bajo la presión social del grupo sin que el grupo inter-
venga durante le intervención de alguno de los miembros. En otras palabras, el
resto de las personas no solicitadas no intervienen, no interrumpen, no mani-
fiestan ni su conformidad ni su disconformidad (...)" (Baeza, 2002: 59)

El focus group es un método apropiado para investigaciones prelimina-


res en las cuales se necesita una economía de tiempo. Los grupos focales es-
tructurados comparten con la entrevista el uso de procesos estructurados y
contenidos desestructurados. En este sentido, comienza con preguntas muy
generales y, administrando el facilitador una pequeña guía acerca de los temas,
se provee una suerte de protección al permitir que las preguntas realizadas se
limiten a las respuestas que se obtienen. Por otro lado, se trata de un proceso
estructurado, facilitando la obtención de información de alta calidad y un uso
más eficiente del tiempo. (Dick, 1998)

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 122 Investigación Cualitativa


5.3. Reuniones de vecinos: una adaptación del grupo de discusión

5.3.1. Algunas especificaciones sobre las reuniones de vecinos

Las reuniones de vecinos son encuentros semi-informales de pequeños


grupos de vecinos que, más allá de otros métodos, en tanto forma de proceso
consultivo, puede generar un fuerte involucramiento y participación de una
proporción elevada de los miembros de la comunidad. Sin embargo, pueden
producir también altos niveles de pasividad aún pudiendo identificar los parti-
cipantes que “no se involucran”.

Si el propósito de la actividad es obtener e intercambiar información, y


el tiempo y recursos lo permiten, esta puede ser una opción muy válida para la
consulta y la participación comunitaria. En tal sentido, posibilita obtener una
alta proporción de vecinos más directamente involucrados como organizadores
de las reuniones. Uno de ellos, que oficia de anfitrión, ha recibido instrucciones
sobre su tarea en el marco de la reunión.

Así, el hecho de que las reuniones de vecinos sean más representativas


y más amplias en términos de la cobertura, permiten la obtención de informa-
ción de mejor calidad generando, al mismo tiempo, mayor compromiso respec-
to a cualquier decisión que pueda ser tomada.
¿Cómo diseñar una reunión de vecinos?
1. Definición de la agenda de temas a tratar (área de cobertura en re-
lación a los puntos a discutir)
2. Preparación de recursos materiales. Para acelerar el proceso, la pre-
paración de los materiales puede realizarse al mismo tiempo que los dos
pasos siguientes. Prepare el temario de la reunión para realizar la con-
vocatoria, así como lapiceras y otros materiales necesarios. Para probar
la recepción de los vecinos, pueden realizarse y filmarse pequeñas reu-
niones de prueba que serán analizadas posteriormente. Si la reunión
tiene por objetivo intercambiar información, posiblemente requerirá
además de otros materiales con información.
3. Identificación de los puntos de interés dentro del ámbito de refe-
rencia. Muestre sus puntos de interés a gente en edad de sufragar (su
acceso puede lograrse más fácilmente a partir de los padrones electora-
les). Luego, y dentro del área de referencia, deben identificarse los te-
mas a tratar en la reunión. Por otro lado, si un tema a tratar es extre-
madamente limitado y local, el contacto puerta a puerta puede brindar

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 123 Investigación Cualitativa


mejores resultados. Cabe aclarar que estas reuniones de vecinos sólo
permiten identificar problemáticas locales (del área de referencia de la
pequeña comunidad); es decir, no permite delinear directamente proble-
máticas generales de la población sino, en principio, sólo del barrio.
4. Selección de los invitados. Seleccionar la proporción de vecinos que
considera pertinente para la reunión; para ello establezca el grado de
participación y decida el número apropiado de participantes.
5. Opcional, realización de una breve sesión para los invitados. Esto
es muy efectivo cuando los intereses están arraigados; puede convocar-
se a algunos invitados voluntarios. Esta opción es más fácilmente apli-
cable entre un grupo de conocidos (tales como padres de niños de una
escuela particular) que entre grupos más dispersos; cabe destacar que
puede ser importante para la discusión y producción de alternativas de
cambio.
6. Realización de la reunión.
7. Obtención de resultados. Para asegurar a la comunidad la recupera-
ción de los resultados, será útil contar con la ayuda de alguno de los in-
vitados o de miembros de otras comunidades. Si la información será
recogida por alguna autoridad designada (como sucede generalmente),
el hecho de contar con la presencia de uno o dos de sus representantes
puede resultar de gran ayuda.
8. Realizar una devolución a la comunidad y a los usuarios de los
datos. La ventaja más importante de toda consulta popular es su rela-
ción con la comunidad. Esta proximidad podrá mantenerse más efecti-
vamente sólo si cumplimenta instancias de devolución y discusión co-
lectiva de, al menos, algunos de los aspectos consultados en la reunión.
Este último aspecto también le brindará un control sobre su propia in-
terpretación de los resultados.
9. Informe final a la comunidad y a los usuarios. Si es necesario, revi-
se los resultados a partir de la respuesta de la comunidad. Haga circular
una versión del informe revisado, tal vez en formato de un artículo en
el diario local. El editor puede dar permiso para escribirlo, siempre cui-
dando que sea apropiado. Envíe una copia del informe a otra persona
tal como una autoridad designada.
¿Cómo realizar la reunión?

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 124 Investigación Cualitativa


Según Dick (1997), usualmente el desarrollo de la reunión de vecinos sigue,
de una manera u otra, los siguientes pasos, de acuerdo a la situación en la que
se realice:
a. Saludo a los invitados: etapa de informalidad.
b. Apertura de la reunión: exposición del temario, tiempos y ob-
jetivos de la reunión, fundamentos de la reunión de vecinos y
de la razón por la que fueron seleccionados para participar.
c. Introducción de los invitados al resto de los participantes.
d. Tiempo de pensamiento: los vecinos organizan sus ideas so-
bre la temática y deciden si quieren pasar a la etapa de discusión
o no.
e. Apertura de la discusión: cada participante es interrogado so-
bre su punto de vista respecto al tema en discusión. Cuando se
encuentra disenso, el coordinador aclara que no es necesario
que haya acuerdo, rescatando las opiniones diversas para su re-
gistro.
f. Si alguno de los participantes realiza un pedido de informa-
ción o comentarios, es necesario decidir si se resolverá en el
momento o luego de que las preguntas específicas hayan sido
discutidas, siempre estando alertas de no distorsionar las expec-
tativas de los invitados y el objetivo de la reunión.
g. Preguntas específicas: luego del desarrollo de cada uno de los
ítems discutidos el moderador solicita una breve síntesis que
pueda ser escrita respecto al tema en cuestión.
h. Si fuera necesaria información extra o una persona invitada
para especificar algún tema, es el momento apropiado.
i. Revisión de la lista: los invitados pueden solicitar mayor in-
formación o revisar sus ideas a la luz de la información extra
solicitada.
j. Cierre de la reunión: anuncio del momento en que se encon-
trarán disponibles los resultados.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 125 Investigación Cualitativa


5.4. Conversaciones para el entendimiento

Una manera distinta e interesante de profundizar el potencial de las


reuniones de discusión lo encontramos en lo que Manuel Canales ha escrito
recientemente sobre “conversaciones para el entendimiento”. En el marco de una
presentación que transversaliza miradas epistémicas, teóricas y metodológicas
el autor propone un modo dinámico para tomar la palabra en su creación y
circulación como “interpretable” y generadora de sentidos.

Se exprimen así las potencialidades de las conversaciones “entendidas


desde su concepto límite, es decir, como una lógica (plural o al menos dual) de
conexión intersubjetiva: como otra dimensión posible del sentido común o
cotidianeidad. Ni individualista, ni autoritaria, la conversación hace sentido
común de un modo alternativo a las formas habituales en que se reproduce la
cotidianeidad”. (Canales 2002:34) Partiendo del supuesto que “Conversar es
una manera de hacerse del sentido tal que vincula pero no ata: el sentido es
común, pero la conversación lo hace desde la autonomía de los participantes”
(Canales 2002:34)

Una de las particularidades de este modo de entender las conversacio-


nes lo constituye, según nuestro punto de vista, dejar de lado la discontinuidad
entre la artificialidad buscada de la investigación y la cotidianeidad de la circula-
ción de la palabra. Por esta vía, se profundiza la lógica de la autonomía de los
sujetos que, en sus interacciones mediadas simbólicamente, producen y repro-
ducen el sentido de lo social y lo social del sentido del mundo.

Canales propone ligar dos modos entender las conversaciones: “Como


conversaciones para la acción, en que se ha remarcado el componente pragmático del
discurso. Como conversaciones para el entendimiento, en que se remarca el
rango intersubjetivo del hablar”. (Canales 2002:35) Para nuestro autor, “las meto-
dologías cualitativas desarrollan al máximo el potencial informacional de las
conversaciones, como objeto de investigación (en el caso de los análisis de dis-
curso que utilizan grupos de conversación) o como instrumento de investiga-
ción (en el caso del análisis de discurso que utilizan los llamados focus groups )”.
(Canales 2002: 36)

En este contexto podemos agregar que las conversaciones, así entendi-


das, facilitan la comprensión de las pluralidades de mundos de la vida que se
instancian, más acá del investigador. Un trabajo de ruptura y apropiación de lo
socialmente aceptado como real parte de un trabajo de identificación y decons-
trucción de lo imaginado como real y las conversaciones pueden brindar el

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 126 Investigación Cualitativa


material clave para los momentos de circulación y producción de aquello que
funciona como real.

Ahora bien, cuál es la “estructura” que imagina Canales para captar una
conversación para el entendimiento. El autor identifica cuatro rasgos que carac-
terizan el proceso: interrogación, saber sin verdad, desorden creativo y solven-
cia subjetiva. Sin intentar exponerlo en tanto reglas fijas, y cuidando ser fieles
con las ideas del autor, podemos sintetizarlas a partir de las siguientes citas.

1. Interrogación

“La conversación se revela como una forma de hablar (y de callar) que


interroga al sentido y que además resuelve el discurso - al menos en la
dinámica grupal - que la conversación necesariamente tiende a desarro-
llar simultáneamente a las historias que allí se cuentan.” (Canales
2002:35)

2. Saber sin verdad

“La verdad de las conversaciones grupales lo es de modo distinto al uso


dominante del término (...) Por ello, la verdad conversacional no es una
ni fija. Pues tiene su centro de gravedad en los intérpretes y no en los
códigos que predigan el tema. Así, no es una verdad que pueda ser leí-
da, sino que debe ser cada vez reescrita. Es una verdad en reescritura
continua. Es la verdad de la reescritura.” (Canales 2002:35)

3. Desorden creativo

“El desorden de las conversaciones –vistas desde fuera- es la ausencia


de contextos funcionales o protocolares. El grupo, como la cuerda que
une a los hablantes, sólo es sostenido por ellos mismos. El horizonte –y
la escucha- grupal permiten que el sentido sea inmediatamente social;
pero la socialidad en tal caso no está fuera del sujeto –como en el plan
productivo o en el organigrama administrativo, e incluso en el protoco-
lo del culto- sino que le sigue siendo interna, grupal.” (Canales 2002:35)

4. Solvencia subjetiva

“La conversación produce grupo y produce sentido: si incomoda es


porque consume orden y lo transforma en cambio cotidiano de sujetos
solventes en sus temas. La solvencia subjetiva en los temas propios –
esto es, personales, socioculturales-, como práctica grupal, restaura la
escena sociológica básica de la modernidad cultural, antes del imperio

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 127 Investigación Cualitativa


de su traducción técnica o funcional: un conjunto de autónomos soste-
nedores de un acuerdo grupal.” (Canales 2002:35)

Es evidente que las pretensiones y las formas “ortodoxas” del focus


groups tendientes, en muchos contextos, a la mercantilización de la palabra a
través de su puesta en valor como objeto, queda diluida. Es la potencialidad del
proceso de escuchar y hablar en conjunto la que opera como constructora e
interprete del sentido. El proceso que va del actor al autor en autonomía logra-
da gracias a la interacción. Una conversación que introduce cambios y permite
recuperar lo inesperado de las acciones disruptivas y de aquellas reproductivas.

Creemos que profundizar nuestra mirada sobre estas conversaciones


para el entendimiento puede constituir una estrategia para indagaciones que,
teniendo como base y tradición los grupos de discusión, permita a los investi-
gadores escuchar desde aquellos que, generalmente, no tienen voces y a los
cuales se les ha expropiado el sentido.

Canales escribe: “en la conversación, se lee y se escribe, por eso es que


se aprende a hablar con palabra propia.” (Canales 2002:35) y parece que esa
apropiación puede ser puesta en juego en los procesos de indagación en los
cuales intentamos construir una imagen científica del mundo.

5.5. Actividades

1.- Lea atentamente el texto que figura en el anexo V

2.- ¿Cuál es su opinión sobre la estrategia seguida por el autor?

3.- Imagine que Ud. es el entrevistador ¿qué preguntas hubiera realizado


para obtener registros más adecuados según los objetivos?

4.- Suponga que Ud. es el autor del trabajo. Diseñe una propuesta de análi-
sis e interpretación que favorezca la visibilidad de la co-construcción
subjetiva de los datos.

5.- Bosqueje una estrategia para el uso de alguna modalidad de grupo de


discusión en la investigación que está diseñando desde el capítulo I.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 128 Investigación Cualitativa


ANEXO V

Una voz de muchas voces. Acción colectiva y organizaciones de base.


De las prácticas a los conceptos.
SERVIPROH. Córdoba. Argentina. 2003
Adrián Scribano
(Fragmento Pág. 20-25)

gunda lectura y re-escritura se reali-


La acción colectiva comienza siem-
zó teniendo presente que la posición
pre en la circulación de la palabra
del analista social es la de favorecer
que soporta la constitución de un
la visibilidad de las narraciones. La
nosotros que encarna la denuncia de
interpretación se orientó con la con-
una situación límite de un conjunto
vicción de que los científicos socia-
de relaciones sociales.
les “tenemos que ir al pie”, literal-
En los talleres que hemos realizado mente, de nuestros interlocutores.
con los dirigentes de organizaciones Por eso aquí se presentan en primer
de base se recogió el trabajo de ocho lugar las narraciones y, en un segun-
grupos. Lo que sigue es la co- do momento, y a modo de notas
construcción de una narración urdi- finales, lo que éstas sugieren desde la
da desde las múltiples voces de los perspectiva de quien interpreta.
que participaron en esos trabajos. La
narración por momentos se enuncia
LA VOZ COLECTIVA
desde el singular, por momentos 1-¿Qué relación hay entre la organiza-
desde el plural; hay párrafos conta- ción de base a la que pertenecemos y el
dos desde la condición de la mujer y barrio?
otros desde la condición masculina.
La idea de hacer una voz de múlti- “Como organización somos el nexo entre
ples enunciaciones, de construir una el barrio y la municipalidad”. (EG1))
sola voz colectiva, se sustenta en la “Hay varias comisiones trabajando, por
necesidad de recorrer los caminos ahí tratamos de darle mucho énfasis en el
delgados, y por momentos muy de- trabajo a que haya mucha participación de
finidos, que conducen al puente la gente y haya involucramiento”. (EG1)
entre identidad personal e identidad “Nosotros como ser, que me toca en el
colectiva. La tarea metodológica se barrio que vivo, lo mutuo, estar todos uni-
funda en el convencimiento de que dos, juntos para la lucha. Para lo que haga
escribir un texto sociológico consis- falta en el barrio, estar todos unidos, la
te en crear las condiciones para que relación nuestra es esa, no?. Que todos
emerja la ineludible co-construcción pensemos en una sola cosa cuando hay que
intersubjetiva del mismo. Una se- hacer un trabajo en el barrio”. (EG8) “...

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 129 Investigación Cualitativa


. entonces con la gente del barrio nos lleva- algo de derechos, sin participación termina
mos un poco a los tirones, pero ahora yo no pudiendo hacer nada”. (EG1)
creo, se han dado cuenta la clase de gente
que somos, gente humilde pero trabajadora, “O sea la palabra esa que existe ahora... .
le servimos a ellos mismos, unos trabajan la discriminación, al principio fue eso, una
en casa de familia, y el comedor es para discriminación. “La Villa esto, la Villa
todos los chicos, no sólo para los chicos de aquello”.(EG8) “ La 2 de Mayo viene a
la cooperativa, y la guardería es para toda ser como dos etapas. La primera funciona
la gente del barrio, ellos se han dado cuenta solamente para los socios, la guardería, el
que el grupo trabaja así... . de común salón, pero siempre para los socios, no
acuerdo de unidad con todos, yo creo que salen hacia el barrio ellos. La segunda
esa es la relación a nuestro querer que etapa hemos tratado de integrarnos al
todos seamos uno sólo, que no haya diferen- barrio, hemos tratado de explicarle a la
cias como dicen de “barrio” y “villa”. No, gente, fuimos a los medios para explicar
no..... nosotros no pertenecemos más a la que no somos delincuentes, que somos gente
villa y es un barrio nuevo, es una zona que estamos trabajando para salir adelan-
nueva, antes era un sitio baldío, ahora es te. Y así se pasó un poco el tema de la
un pequeño barrio, chiquito pero bien discriminación y ahora hasta quieren hacer
constituído ¿no es cierto? Entonces eso es la algo con nosotros. Después de que habla-
relación nuestra, querer unir al barrio mos se calmó todo, ahora estamos bien”.
Yapeyú..” (EG8) (EG3)“Nosotros estamos divididos en dos
zonas, la zona uno se trasladaron, están
“Hay una diferencia en la gente que mane- rodeados de barrios residenciales, la zona
ja un centro vecinal y una cooperativa... el dos somos de los cortaderos. Si vamos a la
centro vecinal está más para política que uno porque vamos a la uno, si vamos a la
para otra cosa y menos ayudar o adherirse dos porque vamos a la dos. Hay roces entre
a las cooperativas para sacar el barrio los dos lotes. Nos estamos rozando, “los
adelante”. (EG1) “... que los centros negros del norte”. No hay buena relación.
vecinales sean de la gente, no de un partido Siempre hubo discriminación, en el colegio
político”. (EG1)“Es importante pensar tuve problemas con mis hijos, “son de la
qué mentalidad nos crea esa política de villa, son de cortaderos”. Nosotros no
dádiva, de esto que: te traigo la caja por tenemos que ser discriminados, porque
acá, que vengo, te busco, te cargo en el auto somos personas y tenemos derechos. Eso es
y te llevo a votar.... . esa mentalidad como lo que siempre le digo”. (EG3) “Nosotros
de dependencia. Estas cosas van en contra estamos en camino sesenta cuadras y esta-
mano con la posibilidad que hay de parti- mos rodeados de cooperativas de la Unión,
cipar... esa mentalidad afecta el buen fun- El Arca, Familias Unidas, Chacra, Vi-
cionamiento de cualquier organización”. pro. Lo que más te duele es que a nosotros
(EG1) “Una organización que quiere nos discriminan son los de la otra coopera-
hacer cosas con la gente, que quiere algo de tiva. Lo que más te duele es que creo, ellos
autonomía política, que quiere defender tienen las mismas necesidades que nosotros.
Nos discriminan a nosotros y a los de la

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 130 Investigación Cualitativa


Chacra que somos los “negros villeros”. pramos hicimos las calles, abrimos todas
(EG3)“ Yo cuando voy al dispensario las calles paralelas al barrio de ellos, ahora
escucho otras mamás que dicen “viste lo tienen asfalto, cordón cuneta, gracias a la
que pasó acá en la villa...” yo les digo “no cooperativa ahora van y vienen, tienen una
digan así, no somos todos iguales, usted amistad tremenda con nosotros, incluso nos
pone todos en la misma bolsa”. (EG3) han pedido varia veces el salón... . (...) al
“Siempre hubo discriminación, sobre todo principio tuvimos dificultades con varios
en los colegios”. (EG4) “Con el barrio al vecinos de ahí de Padre Villa Claret, de la
principio nos trataban como villeros porque gente más cogotuda... . después se dieron
las casas estaban sin terminar... La gente cuenta que era gente de trabajo, dicen la
de la villa, con el tiempo pudimos conse- “villa” pero en la villa hay gente buena y
guir, bueno, hay gente buena y gente mala, gente mala como en cualquier lado... .”
ahora, como dice la señora hay niños que se (EG8)“Encima ellos han venido a pedir
vienen al comedor que no son de la coopera- muchos favores, y bueno para que vean que
tiva, aparte repartimos los módulos alimen- nosotros no somos lo que pensaban ellos... .
tarios, no solamente a los socios, sino más Ahora convivimos bien”. (EG8)
bien al sector...” (EG8)“... conseguimos
nuestro proyecto y el comedor y bueno, todo “Creo que juzgan, esta estamos acostum-
lo que aprendimos. Y gracias a la ONG y brados las personas a juzgar sin conocer,
la lucha con todas las organizaciones... . y sin saber cómo son la gente de la villa, que
es que como un grupo de gente se capacitó y no digo yo que todos serán perfectos pero
lo vio de distinta forma porque era como bueno... en principio eso ¿no? Juzgar sin
que nosotros estábamos encerrados en la conocer”. (EG8) “... esa imagen instalada
vivienda, y no ver... .”(EG8)“Sí, sí, cuan- en la sociedad de que el villero son la peor
do festejamos el día del niño vienen, no lacra que existe en la ciudad no permitió
todas pero cambió, antes nadie entraba al que pudiéramos comprar lotes con mejor
barrio, ahora sí, van a buscar los bolsones, ubicación, nosotros en principio queríamos
algunas familias llevan a los niños al co- comprar en Altos de Vélez Sarsfield, una
medor...” (EG8)“ Nosotros a las vivien- parcela para la cooperativa y por poco más
das las hicimos por ayuda mutua, al barrio nos sacan a los tiros de ahí, cuando llega-
lo hicimos nosotros como organización, y mos ya habían punteros accionados y nos
fue abierta, porque la gente de la villa que prometieron instalarnos bombas, matar-
no se quiso ir, se abrió a otras personas nos... y un montón de cosas, eso por la
que no son del barrio...” (EG8)“ Sí te imagen que crea la misma sociedad cuando
marginan, incluso habían familias del un gobierno le vende algo ¿no?. Creo que
barrio que... Había un señor que sacaba por ahí pasan las cosas, lo que sucede
firmas para que nos fuéramos, el alquilaba siempre en todos los gobiernos que crean
y no quería que fuéramos ahí, y hoy esa una imagen negativa de la gente, digamos
persona está viviendo en el barrio, o sea del ser humano en sí, yo creo que más allá
que se le dio una oportunidad de que ingre- de la Villa, es el ser humano, creo que eso
sara. Bueno la relación con el barrio es no debería ser..." (EG8) “Nosotros hemos
buena”. (EG8)“... . nosotros cuando com- tenido muchas experiencias buenas y ma-

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 131 Investigación Cualitativa


las, hemos tenido altos y bajos, se logró para algo, la tramitación, entonces es
bastante relación con los barrios aledaños, como que la situación es general”
si hemos tenido varias guerras porque como (EG6)“Si la gente no se involucra,
tenemos agua y luz clandestina que nos no quiere responsabilidades o que es
proveemos de los barrios de las inmediacio- más fácil que los otros, los locos
nes, cada vez que se les cortaba a ellos la esos que están en la cooperativa”
luz, se venían de los otros barrios a quejar- (EG6)“Yo era socia antes, era úni-
se... .” (EG8) camente socia, una socia dispersa a
la cooperativa a la que pertenezco yo
"Porque imaginate una cooperativa que pero qué pasaba, yo me llevaba por
está en la Unión, vive pegada a tu barrio y lo que me decían y segundo, tercero
no te quiera tomar gente de tu mismo ba- y cuarto y nada más, después no,
rrio. Entonces dentro de nuestra sociedad y dije, si yo quiero saber bien lo que
en nuestras organizaciones existe discrimi- pasa, lo que está pasando y si yo
nación, no digo en todos ¿no?”. (EG8) quiero ese beneficio para mi, tengo
“Hoy no tengo ganas de contar que participar, tengo que ir, cómo
porque me han hecho un desastre en la voy a saber de las cosas que pasan si
cooperativa... antes cuando recién empeza- yo ni siquiera participo porque no
mos estábamos bien organizados, en esa voy, hasta que un día dije voy y me
época esta con nosotros... (...) después cada fijo, al lugar donde van, si tengo que
uno se metió en su casa, es como que nos ir a una marcha voy, a una manifes-
olvidamos de que existe, cada vez estamos tación, a lo que sea... trato de parti-
peor... Anoche, te cuento, lo que ha pasa- cipar ahora bien constante para te-
do, esta mañana fui para abrir el comedor ner bien en claro todo... porque
y no me daban ganas...” (EG8) ellos dejan todo también ó sea, tanto
el presidente como todos los que
“Acá me quedo en mi casa tranqui- están en la parte del consejo, dejan
lo, si total la cooperativa sigue fun- muchas cosas también, dejan los
cionando, siguen trabajando, hay niños, se olvidaron de cómo son los
comedores, hay guarderías, estamos horarios y las cosas de su casa, se
haciendo los trámites para mejorar dejan muchas cosas de lado y ahora
el barrio, darles otro tipo de activi- yo las estoy viviendo en carne pro-
dad pero lo que pasa que no sé si pia porque.... porque soy vocal y
será en todas las cooperativas pero este... estoy más en esto, me gusta y
la situación actual que estamos vi- porque quiero conocer más”. (EG6)
viendo el país, todo pasa por lo “Participamos los que tenemos
mismo, lo mismo, la poca participa- hijos, y los míos son grandes”.
ción este... o no alcanza el dinero (EG6)

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 132 Investigación Cualitativa


Referencias bibliográficas

Baeza, Manuel (2002): De las Metodologías Cualitativas en Investigación


Científico-Social. Diseño y uso de instrumentos en la producción de sentido.
Universidad de Concepción, Chile.

Canales, M (2002) Conversaciones para el entendimiento en Durston, J y


Miranda, F (comp.) Experiencias y metodología de la investigación participativa.
CEPAL - SERIE Políticas sociales N° 58 Santiago de Chile, marzo

Canales, M. y Peinado, A. (1998) "El grupo de discusión" en Delgado y


Gutiérrez. Métodos y Técnicas de Investigación Cualitativa en Ciencias Socia-
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Delgado y Gutiérrez (1998) en Baeza, Manuel (2002): De las Metodologías


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Dick, B. (1997) Neighbourhood meetings [On line]. Available at


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http://www.scu.edu.au/schools/gcm/ar/arp/focus.html

Ibáñez, J. (1986) en Baeza, Manuel (2002: 50): De las Metodologías Cualitati-


vas en Investigación Científico-Social. Diseño y uso de instrumentos en la pro-
ducción de sentido. Universidad de Concepción, Chile.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 133 Investigación Cualitativa


SEGUNDA PARTE

6. ANÁLISIS E INTERPRETACIÓN DE LA INFORMACIÓN


CUALITATIVA

Al desarrollarse una investigación cualitativa sobre las representaciones


de violencia familiar que tienen individuos pertenecientes a las elites de una
ciudad, se realizan 13 entrevistas que, entre todas, suman unas 400 páginas en
la computadora. Más allá del diseño original, el equipo piensa cómo hacer para
analizar esa cantidad de información y cómo interpretarla. Dado que momen-
tos como este pueden conducir a problemas y errores, es el momento de re-
diseñar el análisis e interpretación de la información.

Este capítulo no se puede trabajar sin tener en cuenta lo expuesto en


los capítulos 1 y 7. En el primero, hemos esquematizado una mirada global
sobre el proceso de indagación cualitativa, sin la cual no es posible comprender
el lugar del análisis y la interpretación. En el segundo, desarrollamos las condi-
ciones de entendimiento sobre el “valor” de nuestras afirmaciones, sin lo cual
no podríamos comprender qué pretendemos afirmar con nuestras interpreta-
ciones. Claro está que en el sentido apuntado todo el libro ha sido un esfuerzo
que concreta su momento culmine en la interpretación de nuestros hallazgos.

Retomando lo expuesto en el primer capítulo, el análisis e interpreta-


ción de información cualitativa se logra en el cruce del trabajo de campo y el
procesamiento de la misma. Como se ha afirmado ya, lo que hacemos en el
trabajo de campo cualitativo es construir un texto que, con base a un diálogo,
se transforma en un documento sobre la realidad social. Por esta vía se enfatizó
que las relaciones entre texto, documento y diálogo son fundamentales para enten-
der la especificidad de lo cualitativo. La disposición dialéctica y transversal en-
tre diseñar, preparar, indagar, analizar, re-diseñar interpretar sólo es viable como me-
diación para la creación del documento aludido, y ello es posible porque exis-
ten instrumentos para realizarlo. Por esta vía puede comprenderse cómo co-
nectar información con imputación de sentido, relacionar datos y teoría y man-
tener un estado de vigilancia epistemológica son las “condiciones de posibili-
dad” para pasar de la sistematización de información a la imputación de senti-
do.

Anticipando lo que desarrollamos en tormo a la validez y a la confiabi-


lidad, debemos reparar en el hecho de que uno de los tópicos más controverti-
dos para los que se inicia en la investigación cualitativa suele ser constituir la
respuesta a preguntas tales como: ¿cuál es el “valor” de lo que he observado?,
¿cuán creíble es la información de que dispongo? En esta dirección, es preciso

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 134 Investigación Cualitativa


reconocer que lo que se expondrá no puede ser “separado” tajantemente de las
reflexiones sobre cómo garantizar nuestras interpretaciones.

Específicamente hemos trazado una estrategia de presentación del aná-


lisis e interpretación que sigue los siguientes pasos. En primer lugar, reseñamos
algunas conceptualizaciones sobre el análisis de datos. En segundo lugar, mos-
tramos algunas estrategias de análisis y, finalmente, reflexionamos sobre el sen-
tido y lugar de la interpretación. Pretendemos evidenciar algunos de los tópicos
centrales que permitirán al lector iniciar un proceso de reflexión teniendo como
referencia un conjunto de conocimientos básicos.

6.1. Diversidad y análisis de datos cualitativos

Digámoslo una vez más: no es posible comprender lo que sigue sino en


el contexto de un proceso que va desde la observación y el registro, pasando y
reconstruyéndose en el procesamiento y análisis de la información hasta arribar
a la interpretación. Se trata de un proceso en el que comenzar, proseguir y ter-
minar son momentos que se influyen y condicionan mutuamente, apartándose
de ese modo de cualquier lectura lineal sobre el mismo.

Existen diversas formas de entender y generar datos cualitativos así


como una gran variedad de estrategias para analizarlos. Esta multiplicidad de
abordajes y posibilidades de análisis que los investigadores cualitativos pueden
utilizar tienen en común la preocupación de transformar e interpretar los datos
cualitativos de una manera rigurosa, buscando capturar y entender las comple-
jidades de los mundos sociales. En lo que sigue expondremos algunas de las
modalidades aludidas con base a Coffey, A. y Atkinson, P (1996b)

Huberman y Millas ofrecen una variedad de maneras de reducir desple-


gando y verificando datos cualitativos y enfatizan que todos los procesos (ex-
plorados inductiva o deductivamente, ambos válidos) ofrecen una multiplicidad
de posibilidades.

Dey sugiere que los datos cualitativos se analizan en tres procesos: des-
cripción, clasificación y conexión. En la descripción se tienen en cuenta las
intenciones del actor, el contexto y los procesos de la acción social. Por otra
parte, sugiere que los datos sean clasificados en orden "de significado", pu-
diendo ser analizados en términos de modelos y de acuerdo a las conexiones
que surgen. Este autor define el análisis de datos cualitativos en términos de
subprocesos claros, distintos e identificables. Finalmente, es de destacar el inte-
rés de Dey por el uso de computadoras en este proceso de análisis.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 135 Investigación Cualitativa


Wolcott define tres momentos: descripción, análisis e interpretación. Si
bien su propuesta parece similar a las descripciones anteriores, para este autor
estas tres fases no son mutuamente exclusivas; la transformación de los datos
cualitativos puede hacerse en cualquiera de los tres niveles o en alguna combi-
nación de los mismos.

Tesch identifica varias cualidades importantes del análisis de datos cua-


litativos, entre ellas menciona que si bien no existen características en común
para todos los tipos de análisis cualitativos, sí rasgos regulares. Define al análi-
sis como un proceso cíclico y una actividad reflexiva, por lo que el proceso
analítico debe ser comprensivo y sistemático pero no rígido. Apunta a la flexi-
bilidad del análisis, a la ausencia de reglas, lo que no significa que deba hacerse
sin ningún tipo de estructura o desordenadamente. El análisis de datos cualita-
tivos requiere de un profundo conocimiento metodológico y competencia inte-
lectual; es imaginativo, flexible y reflexivo pero también metódico, erudito e
intelectualmente riguroso.

Amanda Coffey y Paul Atkinson destacan que, cualquiera sea la estrate-


gia de investigación que se esté siguiendo, los problemas de investigación, plan
de investigación, “métodos” de colección de datos y los acercamientos analíti-
cos deben ser todo parte de un acercamiento metodológico global. Incluso no
debe pensarse en fases diferentes en el proceso de investigación. El análisis es
una actividad penetrante a lo largo de la vida de un proyecto.

6.2. Analizando textos cualitativos

Para comenzar nuestra presentación de las estrategias de análisis segui-


remos a Ratcliff (2002). Aquí nos interesa proponer su esquematización de lo
que denomina “fase inicial del análisis” como los ejes más estandarizados por
donde pasan las diferencias y continuidades de los diversos abordajes del análi-
sis.

EJES CENTRALES PARA DISCUTIR UNA ESTRATEGIA DE ANÁLISIS


Fases del análisis inicial:

1. Códigos "variables" para unidades: Pueden existir múltiples códigos


para una unidad, es decir, en un primer momento los códigos no son nece-
sariamente mutuamente excluyentes, más allá que la idea sea construir esos
códigos exhaustivamente de modo tal que se pueda tener una relación de
un código, una unidad. La teoría (existente o emergente) influencia la codi-

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 136 Investigación Cualitativa


ficación pero no es "ella" misma la que "marca" la codificación sino el
"proceso" de construcción.

2. Desarrollo de categorías, subcategorías, y categorías jerarquizadas:


Esto requiere definiciones. Probablemente las categorías y definiciones ne-
cesitarán una revisión continua durante el período de análisis. Generalmente
la revisión ocurrirá por la inadecuación entre datos y categorías, por la insu-
ficiencia de esta última para contemplar ciertos rasgos de la información
percibida. Por lo que será prioritario dejar constancia de esas revisiones y
sus razones en las notas teóricas que se irán elaborando.

3. Dar ejemplos de las categorías: Es necesario incorporar ejemplos de


cómo se han producido las categorías respecto a cierto tipo de información.
Para esto se puede hacer constar página de una encuesta, fechas, imágenes,
etc. Lo que se busca mostrar son "situaciones paradigmáticas" de la infor-
mación para ayudar a establecer los límites básicos entre las mismas.

4. Relaciones entre las categorías: Es necesario especificar y anotar las


relaciones específicas entre categorías. Las relaciones más comunes suelen
ser:
ª Tiempo
ª Espacio
ª Causalidad
ª Interaccional
Otros.

Fuente: Ratcliff, D. (2002)

Seguiremos a Bryman y Burgess en su exposición sobre abordajes para el


análisis. Según estos autores pueden distinguirse dos grandes enfoques: uno, des-
crito como estrategias generales y, otro, como procesos generales.

1) Estrategias generales

Las estrategias generales se basan en examinar la generación de conceptos du-


rante el análisis e implican generalmente dos grandes estrategias: a) inducción
analítica y b) teoría generativa.

a) Inducción analítica:

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 137 Investigación Cualitativa


El investigador define de manera "grosera"* el fenómeno a estudiar, proble-
ma, tópico, etc.

1. Se examinan casos "apropiados"* y se procede a establecer cómo son ex-


plicados por las hipótesis propuestas.

2. Ante insuficiencias explicativas se renueva otra búsqueda en la investiga-


ción.

3. Se establece un juego interactivo entre problema, datos e hipótesis del


que nacen nuevos problemas e hipótesis buscando y re-investigando
permanentemente ante la inconsistencia de la investigación precedente.

b) Teoría generativa:

1. Consiste en descubrir la teoría desde los datos.

2. Después de algunas "recolecciones" y puesta en relación con el problema


se procede a construir categorías.

3. Luego se analiza su "saturación", esto asegura su significado e importan-


cia,

4. Posteriormente se establecen relaciones y conexiones entre las categorías,


proponiendo algunas hipótesis sobre el problema.

5. Luego se vuelve al campo y se inicia un análisis de los esquemas genera-


dos. Finalmente las interconexiones encontradas entre esquemas teóricos
y datos vuelven a ser testadas.

"La codificación representa un paso clave en el proceso. Ella ha sido des-


cripta por Charmaz como un simple proceso de categorización y ordenación
de datos" donde "los códigos son descriptos como sirviendo para ‘resumir, sinte-
tizar y clasificar muchas observaciones realizadas desde los datos’ ". (Bryman y
Burgess 1995:5)

Códigos proveen de una conexión entre datos y conceptualización. En el


enfoque generativo se diferencian los códigos abiertos o iniciales de los axiales o
ejes. Los primeros involucran los procesos de ruptura, evaluación, comparación y
conceptualización de los datos; esta codificación implica la progresiva emergencia
de las categorías. Los segundos surgen como consecuencia de un "regreso" a los
datos para unirlos* en el sentido que los códigos abiertos han marcado, realizando
conexiones con las categorías construidas.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 138 Investigación Cualitativa


Finalmente, otros de los elementos que sobresalen en el enfoque genera-
tivo, en tanto análisis, es el "memo escrito" que el investigador "glosa" de las rela-
ciones que emergen entre datos y conceptualización en el juego de crear esquemas
interpretativos a través de la codificación. Es de destacar que este enfoque, tam-
bién conocido como estrategia de comparación constante, implicó una fuente de inspi-
ración para la programación de los paquetes informáticos de análisis de datos
cualitativos. A continuación nos concentraremos en su sistematización, ahora
desde el esquema realizado por Ratcliff, D. (2002)

“Comparación constante”

1. Mirada al documento, tal como si fueran notas de campo.

2. Búsqueda de indicadores de categorías en eventos o comporta-


mientos nombrándolos y codificándolos en el documento.

3. Comparar los códigos buscando consistencias y diferencias.

4. La consistencia entre códigos (sentido similar o indicación hacia


una misma idea básica) hace emerger las categorías, por lo que
se necesita categorizar específicamente eventos.

5. Selección y uso de un procesador para las categorías.

6. Recordatorio de las comparaciones y de las categorías emergen-


tes.

7. Eventual saturación de categorías y elaboración de nuevos códi-


gos relacionados y elaborados a partir de esas categorías.

8. Eventualmente ciertas categorías devienen más centrales que


otras convirtiéndose en un foco axial y posiblemente en el co-
razón del análisis.”

2) Procesos generales

Bajo la denominación procesos generales Bryman y Burgess discuten una va-


riedad de instrumentos conceptuales que se presentan dentro del "proceso de
análisis" y que, según estos autores, posibilitan una interpretación más satisfacto-
ria de la información. A nuestro criterio, Bryman y Burgess logran presentar sin-
téticamente los enfoques no considerados “clásicos” en el análisis. Aquí intenta-
remos esquematizarlos de acuerdo a los autores que los proponen.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 139 Investigación Cualitativa


a) Hammserley y Atkinson proponen la estrategia de "generación de concep-
tos" en la cual recomiendan:

1. Inmersión en los datos y luego búsqueda de patrones,

2. identificar posibles fenómenos sorpresas* y

3. ser sensitivo hacia las inconsistencias.

b) Por su parte, Woods presenta los siguientes “pasos”:

1. Repetición de incidentes o palabras.

2. Identificar irregularidades y eventos inusuales desde cómo la gente di-


ce las cosas.

Para Bryman y Burgess existen tres procedimientos sobresalientes en el análisis:

1) "Construcción de tipologías y taxonomías": Se delimitan subgrupos dentro de


una categoría general. Pueden ayudar a identificar diferencias entre los da-
tos y a establecer relaciones entre los conceptos.

2) "Análisis en el campo y después del campo":

a) Reconstrucción constante de una estrategia analítica preliminar durante la


recolección de datos: focalizar progresivamente el objeto de estudio, revi-
sión continua de las notas de campo tras la búsqueda de nuevas preguntas
que parezcan fructíferas, escribir "memos" respecto a lo que se encuentra*
en relación a diferentes tópicos y evidenciar las ideas emergentes.

b) Se refiere estrechamente a generar un "sistema de codificación" o familias


de códigos.

3) "Clasificación de códigos y clasificación": Los autores indican que son justamente


Miles y Huberman los que distinguen entre diversos tipos de códigos:
descriptivos, interpretativos, explicativos y sintetizadores.

Análisis recursivo e interpretación

Más allá de la perspectiva que venimos desarrollando, desde las puertas


que abren estas estrategias de análisis es posible continuar una reflexión que ligue
el análisis con la interpretación

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 140 Investigación Cualitativa


El puesto del análisis no se ubica al final del proceso de investigación, por
el contrario, las interpretaciones se realizan en tanto "monitoreo reflexivo de la
práctica". Recogida de datos e interpretación se interpenetran, emergiendo nue-
vamente el "sobre peso" teórico de lo cualitativo tras la búsqueda de significativi-
dad del dato.

En el contexto de lo expuesto hasta aquí, nos ocuparemos de retomar las


“Técnicas Conceptuales de Análisis”, entendidas como los procesos de recupera-
ción y reconstrucción de datos que permiten conformar progresivamente una
interpretación más adecuada. Entre las de mayor relevancia pueden nombrarse
las siguientes:

a) Teorización

b) Estrategias de selección secuencial

c) Procedimientos analíticos generales

A) "La teorización es el proceso cognitivo consistente en descubrir o mani-


pular categorías abstractas y relaciones entre ellas." (Goetz y LeCompte 1988:174)
Este proceso implica: percepción; comparación; contrastación; agregación y or-
denación; establecimiento de vínculos y relaciones y especulación.

B) La estrategia de selección secuencial "se trata de un proceso abierto


con el que, a medida que avanza la investigación, se determinan nuevos conjuntos
de fenómenos para su análisis."(Goetz y LeCompte 1988:181) Esta estrategia
comprende: selección de casos negativos, discrepantes; muestreo teórico; selec-
ción y comparación de casos para la prueba de implicancias teóricas.

C) Los procedimientos analíticos generales son técnicas de análisis que el


investigador utiliza para "facilitar la elaboración de formas innovadoras de exami-
nar el ámbito de lo cotidiano." (Goetz y LeCompte 1988:185) Entre los más im-
portantes pueden mencionarse: inducción analítica, comparaciones constantes,
tipologías, enumeración, protocolos observacionales estandarizados. En este con-
texto, puede observarse nuevamente cómo el tratamiento de datos cualitativo es
en sí mismo analítico.

Luego de esta esquematización es posible pasar a una reflexión un tanto


más compleja que conecte dato, análisis e interpretación.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 141 Investigación Cualitativa


6.3. Interpretación en investigación cualitativa

6.3.1. Datos, narración e interpretación

Unos de los problemas más interesantes de la aceptación de la estructu-


ra narrativa de la investigación cualitativa es el de redefinir el lugar y la noción
de dato que ella implica. En estrecha conexión con esto puede identificarse la
tarea de construir un texto como resultado de la estrategia cualitativa. En lo
que sigue se pretende abordar estas dos temáticas intentado contextualizarlas
en el marco de la filosofía de las Ciencias Sociales en la actualidad.

a) Manifestaciones, proposiciones e interpretación

La investigación cualitativa enfrenta al investigador con la necesidad de


realizar un análisis detenido de la noción de dato. En este contexto discursivo
pueden encontrarse algunos elementos que permitan clarificar el rol de los da-
tos, en tanto garantías de las interpretaciones, y su conexión con la noción de
evidencia.

Desde una perspectiva clásica puede afirmarse que los datos son la ma-
nifestación verbal o escrita de la observación que se refiere simbólicamente a
una unidad determinada del fenómeno observado. Lejos de emprender una
crítica sistemática a la mencionada noción, aquí se intenta enfatizar que es ella
misma la que da pie para comprender cómo los datos tienen siempre una es-
tructura relacional. En otras palabras, su composición es una conexión explícita
entre afirmación, observación y fenómeno que no se puede reducir a ninguno
de estos tres momentos del conocimiento de lo social.

En la investigación cualitativa puede verse claramente cómo la base


empírica de la investigación tiene la forma de una estructura diferenciada en
diversos "niveles" de afirmaciones. Estos niveles contienen diferentes proposi-
ciones que se diferencian de acuerdo a su contenido, su puesto en la lectura
(que origina el tipo de interpretación) y según la distancia con la materialidad de
la observación. De este modo, la investigación cualitativa supone el manejo de
afirmaciones producidas por la narración misma del fenómeno.

Estas afirmaciones, que implican una primera lectura de la realidad, tie-


nen una mayor aproximación con lo concreto entendido como materialidad, es
decir, aquello que responde a la pregunta ¿qué es eso? Se puede visualizar que
la investigación cualitativa involucra proposiciones descriptivas que actúan de
puentes entre observación y segunda lectura y que, además, comparten en al-
gún modo ambos polos de la relación concreto-abstracto. Finalmente, pueden

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 142 Investigación Cualitativa


identificarse afirmaciones interpretativas que constituyen el comienzo de la
segunda lectura, y que son más abstractas que los otros niveles.

1) narración--manifestación primera lectura concreto

2) proposición descriptiva - -

3) afirmación interpretativa segunda lectura abstracto

Es evidente que la relacionalidad de los datos se manifiesta en la estrati-


ficación de las enunciaciones que contienen las observaciones. Es claro que en
dicha estratificación las posiciones entre los sujetos son intercambiables y que
las enunciaciones son efectuadas siempre en tercera persona, desde el punto de
vista de la pragmática del lenguaje.
De lo anterior se desprende cómo la base empírica de la investigación
cualitativa aparece en tanto garantía de la interpretación. En el caso que la pre-
tensión de validez de la interpretación sea puesta en duda, se responde seña-
lando el nivel de la estratificación que ha sido objeto del cuestionamiento y se
reconstruyen paso a paso los componentes de la estructura en orden a develar
la base que sostiene la enunciación criticada.
Para evitar un círculo que re-envíe la discusión a la afirmación puesta
en duda deben poderse señalar los mecanismos que se han utilizado en el pasa-
je que va desde la narración a la proposición descriptiva. De esta manera puede
observarse que los datos tienen un rol de garantía de la interpretación, enten-
diendo por esto a la argumentación racional que conecta la relacionalidad de
los datos con la forma estructural que éstos tienen, y que permite reconstruir la
relación misma como momentos de conexión entre afirmaciones, observacio-
nes y fenómenos.
b) Dato y documento sociológico
Por otro lado, en la investigación cualitativa aparece el hecho particular
de que los datos no se cuentan sino que se "re-cuentan”, emergiendo de este
modo el problema de afrontar una teoría del texto sociológico, en tanto docu-
mento construido por la "acción sociológica".

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 143 Investigación Cualitativa


Los datos producidos por la investigación cualitativa tienen una mayor
dependencia de la narración y en ello nace la objetivación de la interpretación
como documento sociológico.

Una pregunta fundamental nace aquí: ¿Cómo se puede analizar la rela-


ción entre registro, escritura e interpretación de un texto sociológico? En una
primera instancia se propone la utilización del término "documento" para de-
signar el resultado escrito construido temporalmente entre diálogo efectivo e
interpretación segunda.

El texto sociológico proviene de la reconstrucción del documento co-


mo manifestación del diálogo. Para llegar a la construcción del documento, la
práctica sociológica sigue el camino que va desde la comunicación moviéndose
sucesivamente hacia la narración, el registro, la escritura, la interpretación y la
reflexividad, para arribar nuevamente a la comunicación.

1) Comunicación 3) Registro 5) Interpretación

2) Narración 4) Escritura 6) Reflexividad

En la investigación en Ciencias Sociales la necesidad de captar el hori-


zonte compartido pre-reflexivo de la acción aparece como el primer movimien-
to de la comprensión. El juego entre experiencia de construcción, documento y
sentido de la acción implica re-leer el horizonte de sentido compartido partien-
do de la diversidad. De este modo, la meta inmediata de la acción sociológica
es tomarse a sí misma como acción humana. En este sentido emergen dos
momentos de la dialéctica de la comprensión:

a) El momento del auto-reconocimiento de aquel que hace la búsqueda


como sujeto inmerso en una intersubjetividad,

b) El momento de entender que la acción sociológica es un modo particu-


lar acción sobrepuesta a las reglas compartidas de la vida cotidiana en
tanto acción científica.

En este marco de experiencia (y en un primer momento) la pregunta


sociológica no es otra que la pregunta por una fenomenología de la vida coti-
diana que permita iluminar el juego de comprensión y pre-comprensión de la

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 144 Investigación Cualitativa


relación intersubjetiva. Tal fenomenología puede entenderse como reconstruc-
ción racional del mundo de la vida donde se encuentran las raíces de un sujeto-
en-el-mundo.

De este modo los habitantes de esta región de la experiencia son los


productos de la práctica cotidiana del hombre. El sentido que adviene en la
relación pregunta- respuesta – interpretación, manifiesta la acción humana co-
mo co-construcción. Pero no todo es construido; el lenguaje por el cual los
objetos llegan a ser interpretados se conecta con la tradición en tanto linaje
teórico al cual pertenece quien quiere comprender y como "forma de vida"
siempre presente entre dos personas que se quieren entender.

El movimiento que hay en la actividad de traducir una narración está


cargado de sentido en sí mismo. En su intención de captar el sentido de la ac-
ción, el texto sociológico encuentra finalmente su propio punto de partida: la
posibilidad de la pluralización de los mundos. El movimiento de la compren-
sión no se detiene, sólo puede ser interrumpido como una decisión del lector.
La pequeña historia entre sujetos que adviene en la relación sociológica puede
ser narrada nuevamente como otra experiencia, es por eso que necesita ser
detenida en el diálogo y el acuerdo. En este marco, el documento sociológico
deviene evidencia de un horizonte de sentido como decisión dialógica con la
intención de representar su significatividad. Desde aquí se puede apreciar cómo
emerge la centralidad de la práctica sociológica en la tarea de construir una na-
rración compartida de la realidad social.

6.3.2. La interpretación como práctica sociológica

En conexión con lo que se ha expuesto, nos encontramos en condicio-


nes de relacionar dos prácticas concretas: aquella de leer un texto dentro de un
"horizonte" de comprensión y de precomprensión y la de construir un "tex-
tum" en la dinamicidad de la investigación en tanto comunicación. Sin duda
esta conexión tiene bastantes presupuestos por develar y clarificar, sin embargo
se pueden considerar como punto de partida para la reflexión dos experien-
cias: la de lectura y la de comunicación. En este contexto se plantea una pre-
gunta en tanto esquema para la búsqueda propuesta: ¿Se puede utilizar el enfo-
que filosófico sobre la lectura de un texto para iluminar la inscripción, escritura
e interpretación de un texto sociológico?

Ya la misma pregunta es una interpretación de la actividad de lectura en


el contexto de una hermenéutica, en la cual la principal finalidad es la compren-
sión y construcción del pensamiento; se trata de hacer saber el sentido de una
relación entre escritura y lectura. Interpretación que parte de la aceptación de

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 145 Investigación Cualitativa


que el leer es proveer de sentido al texto desde un sujeto que es lector y desde
otro que es co-lector. Esta perspectiva alumbra una posible conexión entre
"lectura filosófica" y práctica sociológica.

De este modo, nos concentraremos en subrayar los aspectos de la prác-


tica sociológica semejantes a la práctica filosófica de leer un texto. También
intentaremos originar en la práctica interpretativa de la hermenéutica (que hace
de la relación texto- autor- lector su medio específico para pensar y pensarse)
una reflexión sobre la práctica sociológica.

Desde este punto de vista, la Sociología re-toma la acción a través de


la palabra haciendo una comparación con la conocida afirmación de Ricoeur:
“La acción dará qué pensar". La acción es así un símbolo que produce una llamada
a la interpretación. Desde esta perspectiva, la Sociología no se puede compren-
der si no se acepta que todos sus actos son actos de comunicación e informes
inter-subjetivos. Si bien la acción no es el lenguaje, sólo puede comprenderse
en el especial medio que anida en el lenguaje porque esa práctica sociológica se
piensa como práctica comunicativa y toma como punto de partida el diálogo
entre dos sujetos que producen sentido a esa misma acción. Por consiguiente,
interpretar una acción es una práctica de lectura que pone en relación acciones,
lenguaje y vida cotidiana del sujeto. Fenoménicamente esta práctica aparece
como narración, conciencia discursiva y como documento sociológico; estos
tres elementos emergen como la primera objetivación del diálogo sociológico.
Este último implica la relación entre dos o más sujetos en la cual uno o algunos
de ellos entran al intercambio en posición objetivante y tienen la capacidad, en
tantos seres humanos, de pasar a una actitud reflexiva a partir de la cual el diá-
logo mismo se hace posible.

El científico social qua sujeto perteneciente a un mundo de la vida tiene


la cualidad de poder "darse cuenta" de sus acciones bajo la forma de una narra-
ción. Esta capacidad de dar respuesta, esta "responsabilidad" (accountability),
implica el poder de decir e interpretar la acción misma. De este modo el actor-
sujeto se representa en su vivir cotidiano desde el punto de vista de sí mismo
como sujeto de la acción. La capacidad de narrar es un hecho que surge de la
conciencia discursiva como cualidad del hombre de transformar la práctica en
palabra, la actividad en lenguaje. Como resultado del diálogo la Sociología pro-
vee un documento que, en tanto reinterpretación, re-construye la narración y
cristaliza la conciencia discursiva del sujeto. De este modo la acción sociológica
es una acción interpretativa y una segunda lectura hecha por el co-autor de un
texto.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 146 Investigación Cualitativa


La comprensión sociológica se pone en marcha como resultado de una
interpretación del documento que genera, tomando como supuestos los rasgos
"ontológicos" que hacen comprender el enlace entre constitución del sí-mismo
en el diálogo con otro sí-mismo y transformándose en dicho diálogo la inter-
pretación misma.

Una hermenéutica de la acción puede entenderse como una experiencia


de lectura del espacio que se encuentra entre el lenguaje y la acción, espacio que
se constituye en el diálogo que posibilita pensar a la sociedad de modo diferen-
te. La pregunta específica de la Sociología es aquella que hace de la relación
social un hecho de sentido y que está orientado a comprender este sentido
construido. La hermenéutica, entonces, parece ser la actividad de evidenciar el
sentido de la relación social en el contexto de un relato entre dos sujetos: el
científico que intenta comprender y otro sujeto que sabe qué cosa es el sentido
de su actividad en el mundo de la vida. Emerge por esta vía el "informe" del
diálogo aludido. Este informe se cristaliza en el escrito que el sociólogo tiene
como registro. Dicho escrito, aparentemente sin sentido, parece ser al mismo
tiempo una lectura que provee una primera interpretación y, así, una primera
imposición de la relación entre sujeto que quiere conocer y sujeto que conoce.
De este modo se genera otra interpretación efectivizada como necesidad del
acto de comprensión.

La interpretación sociológica produce otra acción que se manifiesta


como textum, vale decir, como objeto de una lectura que constituye un contex-
to de la relación y de la misma primera interpretación. Así, ve la luz un texto
que hace de (co) texto y que necesita ser interpretado en el continuo de dos
historias: las historias de dos sujetos que en la propia relación construyen su
interpretación. La construcción de sentido parece ser una co-construcción de
un textum que se manifiesta como red entre pensamiento, historia e interpreta-
ción.

La co-construcción es creada como dialéctica entre palabra, ausencia y


silencio. Palabra como pregunta por la acción, ausencia como relación sobre la
cual se necesita el sentido y silencio como el doble juego de lo no dicho y aque-
llo que es la respuesta. De esta manera se puede entender cómo la reconstruc-
ción de la acción es una construcción de sentido respecto al diálogo suprimido
y en el diálogo ahora escrito y re-interpretado.

La interpretación se entrecruza con la traducción en la acción comuni-


cativa. "Los otros" que hablan sobre su mundo de la vida son sujetos de una
interpretación que parece ser una traducción del sentido de la acción en el
horizonte comprensivo compartido y que al mismo tiempo necesita de un des-

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 147 Investigación Cualitativa


plazamiento, de una nueva re-interpretación, ahora sobre la forma de narración
construida como objeto, más allá del proceso de pregunta-respuesta. De este
modo, el moverse entre sujeto-sujeto, (el diálogo) por un objeto (el texto) que
cristaliza pero no agota el sentido, hace aparecer la racionalidad que supone la
comunicación. Es por ello que el diálogo puede entenderse como proceso de
conocimiento y de interpretación de la acción que se busca comprender.

Finalmente, el texto es evidencia inter-subjetiva del diálogo como pro-


ceso de conocimiento y de construcción compartida del sentido de la acción;
evidencia de una experiencia de re-lectura entre dos sujetos con dos narracio-
nes que surgen desde un mismo horizonte de comprensión. El diálogo hace
reingresar el sentido en el contexto intersubjetivo como pensamiento y como
racionalidad. Como pensamiento, por sus características en tanto "juego del
lenguaje" que hace volver a los sujetos objetos de sí mismos. Como racionali-
dad, es el resultado conocido del proceso mismo de re-conocer el texto de un
mundo de la vida.

6.3.3. La interpretación: entre la epistemología y la


metodología

Entendiendo del modo arriba expuesto el lugar de lo textual pueden deducirse


algunas consecuencias de orden metodológico para el diseño y análisis de las
investigaciones cualitativas.

En una primera instancia pueden pensarse algunas "condiciones de en-


trada" a la elaboración de diseños cualitativos. De esta manera, para poder in-
gresar a la ejecución de un diseño cualitativo se deben tener en cuenta los si-
guientes supuestos:

a. La asimetría estructural o, mejor, las diferencias de posición y


condición (sensu Bourdieu) entre el investigador y los sujetos
de la investigación.

b. El rasgo fundamental del científico social que, qua sujeto, com-


parte el conocimiento de lo social con el sujeto que co-
construye el documento sociológico junto a él.

c. La necesaria "descentralización" del investigador, es decir, el


abandono consciente y explícito del centro de las relaciones que
genera la actividad de investigación.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 148 Investigación Cualitativa


d. La importancia de planificar dispositivos de "socio-análisis" de
las prácticas involucradas en la acción sociológica, lo cual impli-
ca la incorporación de indagaciones tendientes a reflexionar so-
bre la reflexividad de la misma.

Por otro lado, y si se entiende la interpretación y construcción del mo-


do que se ha expuesto, podremos conocer de una manera más satisfactoria qué
tenemos cuando hacemos análisis en la investigación cualitativa.

Por un lado, tenemos registros progresivos de lo observado, vale decir, ob-


jetos que se ubican en algún punto de una espiral compuesta y re-compuesta
por realidad y teoría formando un texto. Si bien el grado de constructibilidad
de estos objetos depende de nuestro enfoque teórico y de los supuestos onto-
lógicos y epistémicos que se sostienen, básicamente se puede identificar una
estratificación básica que involucra la relación entre:

1) narración--manifestación primera lectura concreto

2) proposición descriptiva - -

3) afirmación interpretativa segunda lectura abstracto

Por otro lado, tenemos un juego de interpretaciones que proporcio-


nan los sujetos de la investigación más acá del análisis que pretende nuestra
teoría. Se debe tener siempre presente que tanto investigador como investigado
son considerados como sujetos "portantes" de dichas interpretaciones. Esta
relación se da en el marco del movimiento entre:

1) comunicación 3) registro 5) interpretación

2) narración 4) escritura 6) reflexividad

Finalmente, se puede iluminar qué hacemos cuando analizamos. En


primer lugar, reconstruimos lo que vemos en un equilibrio entre la pluralidad

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 149 Investigación Cualitativa


y la unicidad a partir de un proceso de comprensión en el marco de una dialéc-
tica de pregunta -respuestas.

En segundo lugar, subsumimos las reconstrucciones en una red de in-


terpretaciones. Punto de partida éste del continuo que va desde la comunica-
ción hasta la reflexividad. Luego, como subsumir incluye una tarea de encastre,
procedemos a corregir no la realidad sino las interpretaciones. Este corregir es
sugerido por un proceso que incluye a) un análisis crítico de las condiciones de
análisis que hemos puesto, b) de las pre-condiciones de visibilidad de lo anali-
zado y c) por la construcción del documento sociológico. En otras palabras, a)
se refiere a una redefinición de los modos de "definir" los registros y los datos;
b) implica un ajuste de la coherencia entre preguntas, técnicas e interpretacio-
nes y c) involucra revisar la relación entre texto, práctica y sentido.

De lo anterior se desprende que reconstruir, subsumir y corregir deviene


en argumentar, lo que implica, al menos:

A) Escribir, es decir, construir un texto, sujeto de intersubjetividad; y

B) Dar razones sobre la particularidad de nuestras interpretaciones ape-


lando a la estructura relacional de los datos tal como arriba se ha ex-
puesto.

Entendida de esta manera, la tarea sociológica de interpretación parece,


al menos de forma provisoria, poder ligarse con la interpretación del texto que
supone la investigación cualitativa. La práctica sociológica es una interpretación
segunda que se configura en un diálogo que fundamentalmente se objetiva en
el documento sociológico. Por esta vía, lo cualitativo del texto sociológico se
presenta como característica primaria del conocimiento sobre lo social.

Es precisamente en el corazón de esta urdimbre que se pone en movi-


miento la relación diálogo-interpretación-práctica sociológica, en la que Filoso-
fía y Sociología se entrecruzan una vez más. La posición de los sujetos en la co-
construcción del documento sociológico señala en la dirección de recuperar lo
que hay de humano en la práctica reflexiva de la acción sociológica.

6.4. Actividades

1. Lea atentamente el texto del Anexo VI.

2. De acuerdo al texto, describa la estrategia de análisis seguida por la


autora.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 150 Investigación Cualitativa


3. Señale si el texto se acerca a alguna de las estrategias estudiadas en
el capítulo fundamentando su respuesta.

4. Piense una estrategia de análisis para el diseño que Ud. está cons-
truyendo.

ANEXO VI
De la utopía a la acción: La construcción de la sustentabilidad desde el
espacio local (Aportes ciudadanos al desarrollo sustentable)
Tesis presentada para obtener el grado de Magíster en Antropología y Desarro-
llo
Carmen Paz Larraguibel Galarce.
Revista Mad. No.6.
Mayo 2002. Departamento de Antropología. Universidad de Chile
http://sociales.uchile.cl/publicaciones/mad/06/paper08.pdf66
(FRAGMENTO)
RESUMEN
en tanto persisten como impactos
La presente investigación tiene a su
ambientales negativos, nos lleva a
base tres ejes centrales, estos son:
preguntarnos sobre aquellas expe-
desarrollo sustentable, participación
riencias ciudadanas que están cons-
ciudadana y experiencias de cons-
truyendo escenarios de cambio. Para
trucción e implementación de agen-
adentrarnos a estas temáticas deci-
das de sustentabilidad. Situamos
dimos hacerlo a la luz de una expe-
nuestra mirada en el vínculo de estos
riencia desarrollada por organizacio-
ejes, al constatar que ante el actual
nes sociales, ambientales, y ONG’s
escenario de riesgos globales y pro-
de las Provincias de Arica y Parina-
blemas ambientales locales, tanto el
cota, que desde el año 1998, se en-
paradigma de desarrollo sustentable,
cuentran en un proceso de elabora-
como el de participación ciudadana,
ción e implementación de Agendas
ofrecen respuestas y claves estratégi-
de Sustentabilidad.
cas sobre cómo enfrentar la actual
crisis socio-ambiental y potenciar y En este contexto, surgieron varias
movilizar propuestas tendientes a interrogantes: ¿Cómo significan o
incorporar en las definiciones de interpretan el tema de la sustentabi-
desarrollo las prioridades ciudada- lidad y de la participación ciudada-
nas. na?, ¿Cómo perciben su experiencia
colectiva en relación con estas temá-
El supuesto de que los problemas
ticas?, ¿Se ven a si mismos como
ambientales y conflictos territoriales
actores de la sustentabilidad? Para
abren un espacio a la participación
poder dar respuesta a estas interro-

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 151 Investigación Cualitativa


gantes, se realizó un análisis de las de un manual. La participación re-
concepciones de sustentabilidad y quiere de compromisos y motiva-
participación ciudadana que portan ción para realizarla, disponer tiempo
los miembros del Comité de Inicia- y trabajo para fortalecerla, y creer
tiva de Arica y Parinacota, con el fin que a través de ella se puede lograr
de dar cuenta del significado que algo, alcanzar una meta, o avanzar
éstos dan a su experiencia y a partir en la resolución de conflictos.
de ello, iniciar una reflexión en tor- “...tener una idea respecto de un tema,
no al Actor de la Sustentabilidad. organizarse con los pares en torno al tema,
buscarle salidas... y tratar de hacer aportes
La investigación se realizó bajo el en algún nivel... lo veo como una forma de
enfoque interpretativo fenomenoló- acción, de estar presente, debe haber com-
gico, puesto que interesaba com- promiso, interés, ganas de aportar... la
prender y develar las significaciones participación no se liga directamente a la
que los sujetos tienen respecto de la cosa masiva, no todos tenemos la misma
experiencia y acerca de la sustentabi- forma de participar...”
lidad y la participación. En concor-
dancia con lo anterior, se optó por (Dirigente de la Unión Comunal de
un diseño de carácter cualitativo- Juntas de Vecinos)
exploratorio y se utilizaron técnicas
de entrevista en profundidad y focus También se la asocia con el “poder”,
group. El análisis de la información, en el sentido de que a mayor partici-
se realizó siguiendo la ruta trazada pación de la ciudadanía, mayor po-
por la malla temática, elaborada de der de convocatoria, mayor visibili-
acuerdo a los ejes centrales de inves- dad de sus demandas y propuestas y
tigación. (...) mejores posibilidades de transfor-
marse en interlocutores con respec-
SIGNIFICACIÓN DE LA PAR- to a las autoridades, con el fin de
TICIPACIÓN posicionar su agenda de prioridades
en la definición de estrategias de
Tal vez, uno de los elementos más desarrollo regional. Sin embargo, el
significativos, que hayamos en cada poder no se adquiere solamente
relato de los sujetos entrevistados, es participando de un colectivo, sino
aquel que vincula la participación que se potencia con la información,
con el mejoramiento de la calidad de con el conocimiento que se tiene
vida. Surge de este modo la necesi- respecto de los conflictos ambienta-
dad y motivación de participar para les, con un manejo adecuado y ac-
enfrentar determinados problemas tualizado de la legislación y regla-
que afectan negativamente la calidad mentos vigentes y con el mayor co-
de vida de las personas.Sin embargo, nocimiento del contexto en cual de
la participación no se da por sí sola desenvuelven, y sin duda con el tra-
o siguiendo paso a paso las recetas bajo asociativo, de colaboración y el

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 152 Investigación Cualitativa


vínculo con redes y con organiza- blema para tener participación... una cosa
ciones e instituciones con mayor así de solidaridad al medioambiente... esa
trayectoria y propuestas que com- es la palabra que falta: solidaridad al
plementan y nutren las suyas pro- medioambiente... y no esperar que las auto-
pias. ridades den la solución, porque no la van a
hacer a no ser que nosotros estemos ahí
La participación, vista como un in- encima...” (Integrante de Organiza-
volucramiento en temas de interés ción de Base Adema).
ciudadano, debe ser informada para
poder generar opinión y que desde En este mismo sentido, la dirigenta
esa opinión se pueda trascender a la de la ONG Tea Norte mujer, re-
decisión. Este proceso de involu- flexiona en torno a la participación y
cramiento gradual, adquiere mayor al respecto señala; “...yo entiendo que
relevancia cuando hay un real com- participación, tal cual como se está dando
promiso socio-ambiental y cuando en estos tiempos es una suerte de moviliza-
ésta se traduce en acciones colecti- ción que hace que determinados actores
vas, orientadas por metas comunes. sociales cuando se sienten afectados o pasa-
dos a llevar en sus derechos...lo que motiva
Respecto a lo anterior, nos señala el a participar es una agresión, tiene que
dirigente de CADMA; “...Mientras haber una suerte de agresión de parte del
más participemos mayor poder tenemos... Estado, o de algún ente abstracto que
ser participes y también ser parte de... por generalmente tiene rostro y la gente reaccio-
ejemplo, si las autoridades nos invitan a na...no siempre tienen claro a quienes diri-
participar también esperamos que ellos se gir sus reclamos”.
involucren un poco más con nuestras nece-
sidades, con los problemas que afectan al “Participar para cambiar o modificar un
mundo andino y al mundo de las comuni- escenario que a nosotros nos resulta desfa-
dades. Por ejemplo la gente de la CO- vorable, y que en mi caso me siento afecta-
NAMA, ellos tienen elementos técnicos da indirectamente, porque yo no vivo en un
que nosotros no tenemos, la cosa debe ser sector contaminado, no estoy tomando agua
reciproca...”. contaminada con boro... porque para mí
hay un interés por los problemas ambienta-
Participar para lograr cambios, para les, y detrás de ello hay otra cosa que tiene
avanzar hacia la solución de pro- que ver con que pa mi la cuestión de la
puestas, es una respuesta a una de- participación social tiene que ver con un
terminada situación donde los ciu- tema de reivindicación de clases, lo mío es
dadanos se ven vulnerados en sus así, un poco pasado de moda si quieres...
derechos. “...cuando la gente tiene el pero para mí eso así es... tiene que ver con
problema... hay participación ciudadana, si el tema de la igualdad, y como te decía
no lo ataca el problema, que tome concien- denantes, son los sectores más pobres los
cia la población del medioambiente, no que se sienten mayormente afectados... las
esperar que pucha... que yo tenga el pro- mismas torres de alta tensión no las pusie-

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 153 Investigación Cualitativa


ron en las poblaciones más acomodadas, existan sobre participación, y que
sino que en las poblaciones pobres... y tampoco se visualizó desde un co-
suma y sigue, porque es eso... es una agre- mienzo en esta investigación, es el
sión hacia sectores más desposeídos, que no vínculo entre participación y afecti-
tienen abogados, no tienen médicos y les es vidad. Este elemento aparece como
muy difícil el acceso a esos profesionales, y un hallazgo, un aporte significativo
... vemos como todo está interrelacionado, es que los miembros de este Comité de
todo parte de un mismo escenario en el cual Iniciativa incorporan en este marco
nos desenvolvemos hoy (...) Entones la conceptual.
participación da sentido porque hay algo de
fondo...”. “... yo creo que la participación es una
construcción de varios elementos, desde lo
Esta mirada, quise presentarla tex- afectivo hasta los técnicos, porque es una
tualmente, porque de alguna manera alianza,... es una conspiración de afecto,...
representa el análisis y el cuestiona- yo empiezo a participar o continuar en el
miento que realizan los miembros tema con alguien que tenga mis mismos
del Comité de Iniciativa respecto de intereses, entonces entran el campo de las
por qué participan en este colectivo, emociones y los afectos... yo creo que parti-
pues hay en todos, en unos más que cipar tiene que ver con ser actor, con opinar
en otros, una mirada crítica respecto responsablemente, con compromiso con lo
al actual contexto, y ello les da fuer- que son los valores, trasparencia con ver-
za de acción y los vincula ideológi- dad, que la gente, que yo pueda creer y
camente. Vemos que hay una visión también los otros puedan creer esto, esta es
compartida de cómo se debe incidir mi mirada y yo así me entrego... “. (Re-
políticamente, de cómo validar sus presentante de Serpaj- Árica).
demandas y propuestas, cuentan con
argumentos técnicos y de la expe- Encontramos también una profun-
riencia, manejan información actua- dización del concepto al distinguir
lizada, y sobre todo, están apren- diversos niveles de participación,
diendo a trabajar en equipo, lo que según su orientación. Por un lado,
se traduce en recuperación de con- aquella que se orienta a generar o
fianzas, construcción de afectos y recoger la opinión de la población, y
compromiso con el otro y con los por otro lado, aquella orientada a la
cambios necesarios de impulsar. toma de decisiones. En la combina-
También tienen un marco de acción ción de ambas, se estaría dando una
conjunta, el tema de la sustentabili- participación eficiente, pero para
dad, que aun no conceptualizado que esta pueda darse, a juicio del
estrictamente, los orienta en sus representante de la ONG Norte
metas y propósitos. Grande, “la participación eficiente pasa
porque estén los que realmente los que
Un elemento que comúnmente no tienen que estar y que se represente a la
se considera en las definiciones que mayor cantidad de gente y de opiniones,

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 154 Investigación Cualitativa


cosa que las minorías también estén repre- de una ciudadanía con personalidad
sentadas, y no porque sean pocos su opi- y fuerza que le permita plantear sus
nión va a quedar fuera... y que haya un ideas y defenderlas con argumentos
equilibrio en la información que se tiene de e información. Una ciudadanía con
los temas en que se opine y si hay que alta autoestima, que crea en sus ca-
tomar decisiones que eso se sepa desde un pacidades y potencialidades, es de
principio, y si son opiniones que se sepa este modo un actor con capacidad
también desde un principio... que no se de incidencia política, que se hace
generen falsas expectativas... y que todos se valer y respetar aun en los contextos
crean las reglas del juego y respeten las más adversos.
reglas del juego y que profundicen en los
temas... eso es para mi una participación Todo ello no se logra si no es con
eficaz...”. un fuerte trabajo colectivo, de apoyo
y retroalimentación constante. “...
Por su parte, la dirigenta de Serpaj- primero, se necesita tener claro cuáles son
Arica señala que es necesario siem- las reales necesidades de las comunidades,
pre hacerse la pregunta sobre lo que los problemas que las afectan, manejar algo
motiva la participación, qué sentido de las soluciones, ser capaces de proponer...
le otorgamos a ésta y qué queremos Primero, el diagnóstico y luego las solucio-
conseguir con nuestra participación. nes entre todos, hay que atacar a quienes
“... para qué participo, por qué quiero producen el daño... así la participación
estar acá, por qué me interesa el tema, en debe ser masiva en términos de quienes
qué sentido,... yo asocio la participación en tienen el problema y recibiendo colaboración
términos políticos, es para el cambio, es de quienes no tienen el problema... es un
para el acuerdo, o es pa’ la negociación, el asunto de compromiso, de involucrarse...
diálogo, para poner nuestros puntos en conocer la realidad y buscar estrategias que
común, lo otro, el grupo de amigo es para tratamos de hacer llegar a las autorida-
pasarlo bien... para compartir, pero creo des...” (Dirigente de CADMA).
que para mi participar va más allá que el
compartir... aunque creo que tiene que Conversamos con los entrevistados,
haber un centro de valores o de afectividad acerca de qué elementos ellos consi-
eh... porque esto tiene que ver con el ser deran esenciales para que se de una
humano, nosotros nacimos como seres socia- participación comprometida con la
les y vamos a morir cono seres sociales, solución de los problemas ambienta-
entonces eso hace que la participación sea... les, ante lo cual, la gran mayoría de
tenga un contexto distinto, tenga un con- ellos aludió al conocimiento del te-
texto integral, político, contexto social, rritorio, al manejo de la información
humano, que podis cambiar...”. referente al problema, al conoci-
miento de leyes y tratados interna-
Una participación comprometida cionales, y a la capacidad analítica y
con la generación de cambios, re- reflexiva que tienen que tener los
quiere a juicio de los entrevistados que participan en dicha instancia.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 155 Investigación Cualitativa


En relación a aquello, el represen- cipan también ...lo otro es ver cual es ...es
tante de la Corporación Norte como cuestionarse los conceptos...en que tu
Grande, señala: “....primero, tener cono- tengas absolutamente decantado cual es tu
cimiento del territorio donde estás, eso es lo posición o tu protagonismo medioambiental
primero...que si vas a opinar uno tiene que por ponerle un nombre... como te vas a
saber bien lo que uno está diciendo... eso no parar tu ahí... un componente necesario
tiene sólo que ver con conocimientos técni- para la participación y para la toma de
cos...porque las organizaciones de base y decisiones es que tengan una mirada lo más
juntas de vecinos no tienen conocimientos amplia posible... yo insisto que no es una
técnicos, pero saben de lo que están cuestión técnica, sino una perspectiva lo que
hablando... que exista la información, que uno tiene... cuál es un papel que uno jue-
se de buena información, respeto, entre ga... “.
quienes participan y con quienes no parti-

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Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 158 Investigación Cualitativa


7. VALIDEZ Y CONFIABILIDAD EN LA INVESTIGACIÓN CUA-
LITATIVA.

Un grupo de investigación integrado por sociólogos y antropólogos es


contratado por un municipio de una zona rural para evaluar el “estado” de la
pobreza de la población. Una vez realizada la indagación, el grupo presenta los
resultados ante las autoridades municipales.

Los científicos muestran, entre otros hallazgos, el sentido que tiene la


pobreza para los sujetos que han participado, los mecanismos y estrategias de
supervivencia que ponen en juego y las trayectorias de vida en la pobreza. No
hay gráficos con números, ni estadísticas, ni cuadros. Al comienzo se discute
haber enfocado bien el problema y los objetivos de investigación, pero luego la
discusión se desplaza a típicas preguntas tales como: “¿Y Ud. cómo puede ge-
neralizar esto?”, “¿cómo sabemos cuál de estos individuos merece ayuda?”,
“¿cuál es el grado de certeza de lo que dice?”, “¿Ud. entiende nuestra cultura?”
En ese momento aparece con fuerza la problemática de la validez y confiabili-
dad de las indagaciones cualitativas.

Uno de los tópicos más controvertidos para los que se inician en la in-
vestigación cualitativa suele constituir la respuesta a preguntas tales como ¿cuál
es el “valor” de lo que he observado?, ¿cuán creíble es la información que dis-
pongo? Desde una perspectiva ingenua sobre las estrategias cualitativas puede
creerse que la validez y confiabilidad de la investigación es una problemática
“empirista”, pero dichos ejes de discusión son de fundamental importancia
para lograr una adecuada visión sobre la indagación cualitativa.

En este capítulo nos proponemos discutir desde una perspectiva epis-


temológica y metodológica las nociones de validez y confiabilidad de modo tal
que el lector quede en condiciones de continuar su propia reflexión sobre la
temática. Cabe destacar que nuestra intención no es “cerrar” el tema sino más
bien abrir algunos senderos para su discusión crítica.

A modo de introducción, repasemos algunas alternativas para entender


la problemática desde distintas perspectivas.

7.1. Validez y confiabilidad: perspectivas y conceptualizaciones

Recientemente Winter (2000) ha sistematizado diversas perspectivas de cómo


entender validez y confiabilidad; la tabla que sigue es una traducción y adapta-
ción del esfuerzo aludido.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 159 Investigación Cualitativa


DISTINTOS CONCEPTOS DE VALIDEZ Y CONFIABILIDAD

VALIDEZ
“El acuerdo entre dos esfuerzos para medir la misma cosa con diferente métodos”
Campbell y Fisk (citado en Hammersley, 1987)
“La medida en que un instrumento mide lo que se supone debe medir”
Black and Champion (1976, pp. 232-234)
“Corrección”
Lehner (1979, p. 130)
“Grado de aproximación a la “realidad”
Johnston and Pennypacker (1980, pp. 190-191)
“¿Estamos midiendo lo que suponemos medir?”
Kerlinger (1964, pp. 430, 444-445)
“Sostener que las diferencias en las medidas obtenidas reflejan una diferencia real”
Medley and Mitzel (as cited in Hammersley, 1987)
CONFIABILIDAD
“La habilidad para medir consistentemente”
Black and Champion (1976, pp. 232-234)
“Reproducibilidad de las mediciones…estabilidad”
Lehner (1979, p. 130)
“Capacidad de alcanzar la misma medición...estabilidad”
Johnston and Pennypacker (1980, pp. 190-191)
“Corrección o precisión de un instrumento de medición”
Kerlinger (1964, pp. 430, 444-445)
“Sostener que la diferencia media entre dos medidas obtenidas en la misma clase es menor que
la obtenida en diferentes clases”
Medley and Mitzel (as cited in Hammersley, 1987)
Tomado de Winter, G. (2000).

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 160 Investigación Cualitativa


Es evidente que las nociones de validez expuestas se cruzan en la “me-
dición” como sujeto sobre el que se debe predicar tal característica. También es
observable que la validez es referible a “intentos” de medición entre sí y en
relación con la “realidad”.

Es claro que las nociones de confiabilidad se refieren a la “seguridad”


que el investigador tiene sobre las “diferencias” potenciales de medición. Es
decir, a cómo sostener que las mediciones realizadas son comparablemente
aceptables. Cuando se repara en estos rasgos, la primera impresión es que, por
definición, los estudios cualitativos no podrán gozar ni de validez ni de confia-
bilidad si el centro del proceso es la medición.

Dicha impresión es falsa por dos motivos: en primer lugar, por una in-
adecuada manera de ver a la medición y, en segundo lugar, por una insatisfac-
toria manera de adjudicarle su importancia en la construcción de conocimiento.
Medir no es lo mismo que matematizar (proceso que se suele identificar con las
antípodas de lo cualitativo). Medir es la asignación simbólica de valores a los
registros de la percepción. Así, al proceso por el cual asignamos un valor a las
propiedades que hemos designado como observables se lo denomina medición.
Además, no hay ninguna garantía definitiva que se pueda asociar conocimiento
y medición si por esto último se alude a “fijar” de una vez para siempre la ob-
servación. En la ciencia contemporánea se sabe que construir conocimiento es
básicamente una tarea compleja e indeterminada que, obviamente, intenta for-
malización pero que no tiene en la misma “el” criterio de cientificidad de las ob-
servaciones.

Si bien aquí no podemos profundizar este análisis, creemos conveniente


bucear algunas alternativas para la problemática en el campo de lo cualitativo.

Williams y May (1996) sostienen la existencia de dos modos de enten-


der la validez basándose en los tipos de estrategias metodológicas utilizadas.
Para estos autores los enfoques cuantitativos tienen una perspectiva externa
sobre la validez y los cualitativos una interna. Los primeros piensan que la vali-
dez radica en los mismos instrumentos de observación, por ejemplo, el uso de
escalas de actitudes. Los segundos, por su parte, sostienen que la validez debe
evaluarse de acuerdo al contexto de observación, por ejemplo, los sentidos que
circulan en un determinado grupo de jóvenes pueden ser evaluados sólo en ese
contexto. Estos autores afirman que la validez de una investigación es un rasgo
estrechamente relacionado con la confiabilidad. Ahora bien, más allá de la po-
sible discusión que se pudiera entablar con las opiniones de Williams y May, su
argumentación tiene dos facetas que queremos destacar. En primer lugar, afir-
man que “es posible argumentar la posesión potencial de validez, primero, res-

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 161 Investigación Cualitativa


pecto al nivel de la congruencia dentro de una comunidad científica y, segundo,
al nivel de correspondencia con un determinado set de condiciones sociales”
(Williams y May 1996:140) En segundo lugar, los autores establecen claramen-
te que otro rasgo asociado a la validez es la generalización, puntualizando que
esta última se refiere a las posible “trascendencia” que tienen los hallazgos del
investigador. En esta dirección, exponen las alternativas de “extrapolación y de
adecuación a tipo” que brindan algunas estrategias cualitativas.

Otra mirada interesante la provee Flyvbjerg (2001) al trabajar dos temáti-


cas conexas: generalización e interpretación. Respecto a la generalización, argu-
menta el poder y la fuerza de un “ejemplo” para extender la validez de un estudio
de caso. Esto lo evidencia conectando generalización, representatividad, tipos de
muestras y validez. En relación a la interpretación, y en el marco de lo que este
autor denomina “investigación phronetica en Ciencia Sociales” -que tiene una
estructura básicamente dialogal-, sostiene: “(...) la significación de toda interpreta-
ción en un diálogo dependerá de qué extensión será aceptada para el reclamo de
validez de la interpretación, y dicha aceptación ocurrirá típicamente en competen-
cia respecto a otro reclamo de validez y otra interpretación”. (Flyvbjerg 2001:139)

Desde un punto de vista metodológico, y en el marco del proceso que


va desde la operacionalización al análisis de datos, Scribano ha sostenido que:
“una Medición satisfactoria debe reunir los requisitos generales de Validez,
Fiabilidad o Confiabilidad y Precisión, a los cuales podemos sintetizar de la
siguiente manera:

Validez: para que una medición sea válida debe medir lo que desea
medir libre de distorsiones sistemáticas.

Fiabilidad: una medición es confiable cuando se puede aplicar repeti-


damente a un mismo grupo y proporciona resultados similares o igua-
les.

Precisión: una medición es precisa cuando localiza con exactitud satis-


factoria, en relación con el propósito que se busca, la posición del fe-
nómeno que se estudia”. (Scribano 2002)

Lo consignado por Williams y May otorga algunas pistas para pensar la pro-
blemática desde cuatro vectores:

1) Es muy pertinente acordar que la validez de una interpretación tiene


que ser analizada desde su inscripción en una tradición científica y en el
contexto de una comunidad científica determinada. El “nivel de la con-

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 162 Investigación Cualitativa


gruencia” hacia los que los autores apuntan respecto a la comunidad
científica nos permite entender que las pretensiones de validez se enta-
blan en un “contexto” académico y científico. Es desde ese contexto
que se procede a evaluar la validez.

2) Otro aporte es la indicación sobre la “correspondencia” de una inter-


pretación con un set de condiciones sociales determinadas. El paso del
análisis a la interpretación en las indagaciones cualitativas debe ser valo-
rado en el marco de unas condiciones de producción y circulación del
conocimiento específico.

3) La pretensión de generalización es un indicador de los respaldos que


deberán tener las afirmaciones que constituyen nuestras interpretacio-
nes y que –desde nuestra perspectiva- debe relacionarse con la capaci-
dad de extrapolación y de adecuación al tipo que ellas tengan.

4) Finalmente, son de suma importancia las intenciones de “trascenden-


cia” que las interpretaciones tengan para sopesar la capacidad generali-
zadora de las mismas.

Por esta vía, y sintetizando, las pretensiones de validez se entablan y va-


loran de acuerdo a: tradición en la cuál se inscriben, asentimiento potencial de una co-
munidad científica determinada, condiciones sociales de su producción e intenciones generali-
zadoras de las interpretaciones.

A partir de lo discutido por Flyvbjerg, es importante subrayar dos ele-


mentos de los procesos que construimos para sostener la validez de las interpreta-
ciones: por un lado, lo que el autor llama “el poder y la fuerza de un “ejemplo”” y,
por el otro, lo que señala como la competencia por un “reclamo de validez”.

Es interesante explorar el camino de entender nuestras interpretaciones


desde lo que el acto de ejemplificar implica. En la imputación de ejemplaridad
opera la fuerza de lo metafórico con su capacidad desde algo que se conoce hacia
lo desconocido, y su potencialidad de “representación”. En algún sentido esto es
lo que está por detrás de una interpretación en Ciencias Sociales: la pretensión de
que sea aceptada como modo ejemplar de ver metafóricamente la relación entre
sentido y acción. La introducción a lo analógico y metafórico como sendas de la
construcción del conocimiento social es un largo camino que no podemos reco-
rrer aquí, de todos modos quede apuntado que cuando pensamos en la validez de
la interpretación debemos aceptar lo que en ella hay de metafórico.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 163 Investigación Cualitativa


A esto se le suma lo que Flyvbjerg estipula como competencia de recla-
mos de validez. Siempre es satisfactorio comprender que nuestras interpretacio-
nes del mundo social deben competir con otras en cuanto a su “importancia” y
“adecuación”, por lo que la validez de la misma emerge de un proceso de argu-
mentación. Las discusiones sobre lo que vamos a considerar válido no puede ser
desvinculado del mecanismo mismo de argumentación sobre nuestras pretensio-
nes interpretativas.

Retomando la visión de Scribano, más metodológica si se quiere, es


posible advertir que los problemas de validez y confiabilidad se presentan en
diversos momentos de la investigación. Entre los más relevantes podemos
mencionar: el diseño, la selección de la técnica de observación y los procesos
de análisis e interpretación. De una forma u otra estos momentos son, -y muy
especialmente en las estrategias cualitativas- procesos. Lo cual nos coloca siempre
ante la importancia de contar con la relacionalidad y reciprocidad entre sujeto y
objeto, en tanto punto de partida para la comprensión de cómo conocemos en
Ciencias Sociales.

En una primera instancia podemos decir que un proceso es válido cuan-


do garantiza la obtención de aquello para lo que ha sido creado y confiable cuan-
do permite saber que lo obtenido como consecuencia del aludido proceso no
es objeto de “distorsiones no intencionadas”. Ahora bien, en este contexto
¿qué significan las expresiones “garantiza” y “distorsiones no intencionadas”?
Una proceso brinda garantías cuando permite la reflexión intersubjetiva a partir
de argumentos que se fundan no sólo en su misma racionalidad sino –y princi-
palmente- en elementos externos a sí mismo. Estos elementos pueden ser evi-
dencias, experiencias exitosas y/o adecuadas.

Lo argumentado hasta aquí nos conduce a lo que llamaremos miradas


externas e internas para abordar la problemática de la validez, aspecto que pa-
saremos a discutir a continuación.

7.2. Miradas externas e internas de los problemas de la validez y la


confiabilidad

En general es fácil advertir que para debatir la validez y confiabilidad de


una investigación cualitativa hay que tener en cuenta dos formas de entablar
dichas pretensiones y de evaluarlas: una mirada externa y otra interna.

Una visión externa se refiere a los “respaldos” que existen para nuestras
interpretaciones fuera del proceso mismo de indagación. Una visión interna

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 164 Investigación Cualitativa


alude a los “resguardos” procesuales que se han tomado para la construcción
de nuestras interpretaciones.

Así como el problema de los criterios de validez puede abordarse de


distintas maneras, existe también otro camino para optar por una visión exter-
nalista o internalista al proceso mismo de “ofrecer” garantías para evaluar los
contenidos de las afirmaciones producidas por el investigador. Básicamente la
mirada externalista se sustenta en la búsqueda de estándares que puedan ser
satisfactorios, fuera del proceso mismo de producción de interpretaciones. La
mirada internalista, en cambio, buscará en los mismos procedimientos algunas
herramientas para volver garantidas las interpretaciones elaboradas. Otro cami-
no que se puede optar es el de estructurar una estrategia “formal” de inferencia
que permita contar con “sistemas productores” de interpretaciones que en su
aplicación misma contengan la capacidad de decidir sobre su validez. En este
sentido, cabe mencionar la comparación constante, la inducción analítica y la
abducción como algunos de esos sistemas.

Mirada Externa

Dentro de las estrategias externalistas se puede contar la vía procesua-


lista –sensu Habermas- que expone una gama de criterios de validez según ac-
tos del habla. Estos criterios tienen como unidad analítica los tipos de actos del
habla a los que les corresponde un tipo diverso de validez, en el marco de una
cadena argumentativa sostenida como el “espacio” intersubjetivo de “valida-
ción” de las interpretaciones.

Entre las estrategias externalistas podemos citar la que gira en torno a la


“veracidad”, cuyos componentes son credibilidad, transferenciabilidad, depen-
dibilidad y confirmabilidad. Para entender la propuesta hay que comprender
dos supuestos: 1) validez y confiabilidad se logran después del proceso de inda-
gación y 2) la veracidad se obtiene apelando a “factores externos” a la interpre-
tación. En realidad la idea es sencilla, si no podemos –y posiblemente ni siquie-
ra debamos- apelar a la validez y confiabilidad como en la metodología cuanti-
tativa por “cálculo” de error de los instrumentos y hallazgos, demandemos a
los resultados de la indagación ciertos estándares.

Así aparecen algunos candidatos para “sopesar” validez, entre los que
se pueden mencionar: la opinión de los sujetos a los cuales hemos indagado,
otros investigadores, corroboración estructural de las interpretaciones, la bús-
queda de casos negativos.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 165 Investigación Cualitativa


Desde estos “validadores” es posible comprender cómo la acción de
aplicabilidad busca sondear las condiciones de adecuación práctica de la inter-
pretación respecto al fenómeno; la de credibilidad intenta “cruzar” miradas con
la de los sujetos y otros científicos; la dependibilidad busca referir la interpreta-
ción al contexto estructural y la de confirmabilidad enfrentar la interpretación
con “datos” que nieguen o afirmen la adecuación de la misma.

Mirada Interna

Tal como es posible imaginar, existen diversas modalidades de ser “un


internalista” en términos de validez de las indagaciones cualitativas; aquí repa-
saremos la mirada de Morse y sus colegas, por un lado, y la de Ratcliffm, por
el otro.

Morse y sus colegas sostienen la existencia de instancias internas al


proceso de investigación que deben tomarse como parámetros: “Nosotros
sostenemos que las estrategias para asegurar rigor deben ser construidas de-
ntro del proceso de investigación mismo.

Estas estrategias incluyen la capacidad de respuesta sensitiva del inves-


tigador, la coherencia metodológica, el muestreo teórico, la adecuación del
muestreo, una instancia analítica activa y la saturación” (Morse et alt 2002:9)

Por esta vía, y según nuestros autores, las estrategias internalistas deben
buscar redefinir conceptualmente y de manera metodológica algunas nociones
epistémicas usadas en los estudios cuantitativos. Es posible observar cómo
Morse y sus colegas intentan re-construir una adecuación de la noción de veri-
ficación. En relación a estos tópicos ellos afirman:

“Verificación es el proceso de chequear, confirmar, producir seguridad


y obtener certeza. En la investigación cualitativa, la verificación se refiere a los
mecanismos usados durante el proceso de investigación que contribuyen a
incrementar la seguridad de la validez y la confiabilidad y, entonces, el rigor
del estudio. Estos mecanismos están presentes en cada paso de la indagación
(...)” (Morse et alt 2002:9)

Es evidente que la búsqueda referida es una manera de asimilar valida-


ción-rigor-seguridad, en la que el investigador cualitativo no debería dejar de
“usar” los mismos términos que otro investigador, pero claro está que sus con-
notaciones pueden ser bien diferentes.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 166 Investigación Cualitativa


Por otro lado, para Ratcliff (2002) los criterios para conducir estrategias
“internas” deberían ser: convergencia y divergencia. Desde la primera, se evalúa
cómo datos y procedimientos apuntan hacia la interpretación realizada incre-
mentando su potencial validez.

Desde la segunda, se intenta mostrar cómo es posible que la estrategia


metodológica usada no “avale” la interpretación realizada de los datos obteni-
dos.

Estrategias Internalistas según Ratcliff (1995)

Se puede encontrar validez en una investigación cualitativa a través de:

• Divergencia con las expectativas iniciales: observar la distancia


entre las notas personales del inicio de la indagación con el impac-
to de los datos obtenidos respecto a las expectativas originales so-
bre los mismos.

• Chequeo independiente/ múltiples investigadores: más de


una persona implicada en la investigación que “controle” la inter-
pretación.

• Chequeo interno: Evaluar la corrección de los procedimientos y


revisar la planeación, ejecución y estrategia de análisis.

7.3. Sobre algunas confusiones o malos entendidos


epistemológicos

Es común que en un debate sobre la investigación cualitativa se incurra


en confusiones y/o malos entendidos. Una fuente usual de las aludidas confu-
siones radica en la relación entre lo que el investigador ha percibido y la seguri-
dades que se pueden tener de que ello represente la “realidad”. Esto trae apare-
jadas discrepancias sobre representación y certeza. Otro tópico que aparece
como problemático es el derivado de un prejuicio sobre las posibilidades de
replicabilidad de la indagación y su quantum de indeterminación. Además,
es muy usual entablar largas discusiones sobre las interpretaciones que los
investigadores producen y las garantías que ellas tienen de ser “correctas”.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 167 Investigación Cualitativa


No es nuestra intención abordar aquí estos tópicos de modo sistemáti-
co, sin embargo, a continuación presentaremos algunas reflexiones que pueden
servir de guía de para orientar las respectivas disputas.

7.3.1. Representación y certeza.

¿Cuándo un proceso, afirmación o percepción representa adecuada-


mente? En primer lugar, el significado de representar es aquí un primer pro-
blema. Si por ello se entiende que puede autorizarse a poner dicho proceso,
afirmación o percepción “en lugar de” la meta que se pretende, o de aquello
que tiene como referencia, o de lo que es percibido, la misma noción no deja
de ser problemática. Primero, si se acepta la función de “en lugar de”, la discu-
sión se traslada a la necesidad de explicar – y/o explicitar- las relaciones entre
“realidad” y “tropos lingüísticos”, especialmente metáforas, analogías y meto-
nimias. Aunque no es posible abordar el tema aquí, es sabido que en diversas
tradiciones epistemológicas existen salidas para esta “parte” del representar.
(Scribano 1998)

Ahora bien, si por representar adecuadamente se entiende “seguridad”,


“certeza” o “exactitud”, el problema se desplaza a la discusión sobre la incerti-
dumbre de todo conocer, y en especial del conocimiento en Ciencias Sociales.
Desde esta perspectiva, las reflexiones sobre la incertidumbre deben ser recon-
ducidas en el marco de lo reflexivo y relacional del conocimiento que caracteri-
za a las Ciencias Sociales contemporáneas. (Scribano 2004)

7.3.2. Replicabilidad e indeterminación.

Si por replicable se entiende la posibilidad de medir dos veces y en el


mismo sentido un fenómeno social con un mismo grado de precisión, existe al
menos una confusión de niveles de discusión. No hay en el mundo ni natural
ni social la posibilidad de hacerlo. La validez y la confiabilidad debería discutir-
se junto a las características de los patrones de explicación, la operación en
sistemas abiertos (sensu Bhaskar) y la constructibilidad de la percepción. Por
otro lado, se debería incluir una discusión sobre el carácter de las prácticas
humanas y lo que se podría llamar su “constante inadecuación”.

La discrepancia entre dos observadores al describir un fenómeno es po-


sible de “controlar” en tanto se atienda a: la existencia de objetivos diferentes,
formación académica, adscripción a tradiciones, marco teórico referencial, di-
seño de investigación, acuerdo con el/los sujeto/s, mecanismos de registros,
formación metodológica, información a la mano, competencias comunicacio-
nales, entre otros elementos. Además, la discrepancia es posible de ser tenida

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 168 Investigación Cualitativa


en cuenta como parte del conflicto de interpretaciones de toda hermenéutica
social. (Scribano 1994)

7.3.3. Interpretación y garantías

1. ¿Qué significa dar garantías sobre la interpretación? En primer lugar, hay


que diferenciar que imputar significado es una tarea permanente en toda
indagación. Es decir, la designación de sentido es una práctica de acepta-
ción, rechazo o interrogación del sentido naturalizado del fenómeno, pro-
ceso, etc. que estamos interpretando. Antes de aclarar estas posibilidades de
designación, es necesario develar la situación contradictoria en la que nos
pone la metáfora visual de estar “en-frente-a”. En tanto sujetos tenemos la
certeza, para nada equivocada, de que la percepción del mundo es siempre
fiel, es decir, lo que percibimos es “lo que vemos” (más allá de lo inadecua-
do de la metáfora visual). El desplazamiento de las seguridades ontológicas
y cognitivas de esta especificidad del percibir a terrenos de la percepción
científica es la fuente de muchas confusiones epistémicas. Nosotros no es-
tamos en frente de una acción colectiva del “mismo modo” que estamos en
frente del edificio que alberga las oficinas de un movimiento social. Los su-
jetos producen narraciones que para nosotros tienen un sentido; eso que
llamamos sentido no es ocularmente captable pero de alguna manera “está”
en frente nuestro, sólo tenemos que reconocerlo. Por eso la acción de de-
signación es un acto de re-conocimiento. Es en esta dirección que acorda-
mos con el sentido mentado por el sujeto, le denegamos adecuación o lo
hacemos crítico. Este reconocimiento de validez es el primer momento de
la potencial validez de nuestras interpretaciones, pues son directamente su
fuente, su origen. Esta validez es el primer giro que el investigador da desde
la perspectiva del sujeto a la perspectiva de sujeto que conoce. El segundo
momento implica el particular “juego de lenguaje” que se crea en el camino
del giro anterior y que se cristaliza en lo que en otro capítulo hemos deno-
minado “documento” sociológico. Estos documentos son nuestras eviden-
cias respecto a cuán autorizados estamos a pensar como satisfactorio el
juego del lenguaje creado a partir de una práctica de reconocimiento de
sentidos. Las narraciones, los análisis que hemos co-producido con los su-
jetos deben poder “dejar-ver” el comienzo y el final del camino. Esto con-
sistiría, en una primera instancia, en facilitar el contacto entre: lo que dijo,
hizo, vivió y/o documentó el sujeto de la indagación, nuestra designación
de sentido y nuestras afirmaciones que tienen por objeto los dos momentos
anteriores. De este modo, dar garantías de nuestras afirmaciones es señalar
evidencias que pasan por el proceso que terminamos de describir. Dado
que en este punto se disuelve la traición de la metáfora visual, y ese “en-
frente-de” se traslada a lo “afirmado-respecto-a”, discutimos las sucesivas

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 169 Investigación Cualitativa


imputaciones de significado establecida en lo que hemos descripto más
arriba como ligazón entre afirmación y dato.

2. Justamente la distinción teórica entre análisis e interpretación sirve para


aclarar la relación entre datos e interpretación válida. Una tiene que ver con
el significado y otra con el sentido. Si bien no son separables en la práctica
de investigación, una conduce a la relación información- dato- categoría-
registro- narración; la otra conduce a la relación información - práctica na-
rrada- narrador - narración. Como tarea de imputación, la vinculación entre
significado y sentido es una parte del camino que une interpretación y las
garantías que podemos dar sobre la misma.

7.4 A modo de síntesis

De modo muy esquemático repasaremos aquí algunas de las orientacio-


nes más básicas para tener en cuenta a la hora de discutir la validez de la inves-
tigación cualitativa.

Ante todo se debe recordar que existen dos tipos de miradas para abor-
dar la problemática: Externas e Internas. Una visión externa se refiere a los
“respaldos” que existen para nuestras interpretaciones fuera del proceso mismo
de indagación. Una visión interna alude a los “resguardos” procesuales que se
han tomado para la construcción de nuestras interpretaciones.

Tres indicaciones, también globales, que se pueden seguir para “destra-


bar” las disputas sobre validez son:

1. Es muy pertinente acordar que la validez de una interpretación tiene


que ser analizada desde su inscripción en una tradición científica y en el
contexto de una comunidad científica determinada.

2. Otro aporte es la indicación sobre la “correspondencia” de una inter-


pretación con un set de condiciones sociales determinadas.

3. La pretensión de generalización se sustenta en los respaldos que deberán


tener las afirmaciones que constituyen nuestras interpretaciones y que –
desde nuestra perspectiva- deben relacionarse con la capacidad de ex-
trapolación y de adecuación al tipo que ellas tengan.

En cuanto a qué hacer para respaldar la validez, es posible optar, entre


otras, por alguna de estas vías o su articulación:

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 170 Investigación Cualitativa


1. Basarse en “el poder y la fuerza de un “ejemplo”. Es interesante explo-
rar el camino de entender nuestras interpretaciones desde lo que el acto
de ejemplificar implica. En la imputación de ejemplaridad operan la
fuerza de lo metafórico con su capacidad de trasposición desde algo
que se conoce hacia lo desconocido y su potencialidad de “representa-
ción”.

2. Construir y disputar un “reclamo de validez”. Siempre es satisfactorio


comprender que nuestras interpretaciones del mundo social deben
competir con otras en cuanto a su “importancia” y “adecuación”, por
lo que la validez de la misma emerge de una proceso de argumentación.
Las discusiones sobre lo que vamos a considerar válido no pueden des-
vincularse del mecanismo mismo de argumentación sobre nuestras pre-
tensiones interpretativas.

3. Concentrarse en el proceso “metodológico”. Este aspecto nos coloca


siempre ante la importancia de contar con la relacionalidad y reciproci-
dad entre sujeto y objeto en tanto punto de partida para la comprensión
de cómo conocemos en ciencias sociales. En una primera instancia po-
demos decir que un proceso es válido cuando garantiza la obtención de
aquello para lo que ha sido creado y, confiable, cuando permite saber que
lo obtenido como consecuencia del aludido proceso no es objeto de
“distorsiones no intencionadas”.

7.5 Actividades

1.- Lea atentamente el texto del anexo VII.

2.- Indague y discuta las posibles diferencias entre lo que el autor interpreta
y la información que dispone.

3.- Señale si en el fragmento puede observarse alguna de las estrategias


estudiadas en el capítulo.

4.- Esquematice –potencialmente- cual sería su estrategia para asegurar


validez a la investigación que está diseñando.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 171 Investigación Cualitativa


ANEXO VII
“Democracia y capitalismo en los márgenes. De las estrategias de vida
campesinas a la economía política del clientelismo.”
Tesis de Maestría en Ciencias Sociales
Universidad Nacional de Catamarca. Argentina

HORACIO A. C. MACHADO ARÁOZ


(Fragmento)
Voces con historia.
Relatos de procesos con resonancias estructurales.
“Yo de chiquita nomás trabajaba con un patrón cuidando ovejas...Hacía de cocinera, de
todo...Nos sabían golpear a azotes, a veces con palos... Mi papá también...
Yo h’i sufrido mucho toda mi vida...”
(Juana, 82, Palo Blanco)

“En Los Nacimientos, la finca era de don Arturo C. Él no nos dejaba trabajar, le tenía
prohibido a mi padre que sembrara nada en esas tierras…Lo emplazó a mi abuelo para que
salgamos de la tierra…”
(Jesús, 69, Medanitos)

“Mi papá me ha ‘traído’ del cerro a los dieciséis años cumplidos pa’ entregarme a un pa-
trón...Ahí, ya por fin he tenido un patrón, pa’ poder trabajar, para poder comer...”
(Eufrasia, 68, Río Grande – Palo Blanco)
“Aquí ya no hay trabajo...antes ‘teníamos’ más ganado y vivíamos de eso... Trigo y maíz
sabía sembrar mi papá, cuando yo era muy chica, ahora ya no me acuerdo...”
(Hilaria, 62, Antinaco)

“Yo soy nacido en Río Grande, (...) donde sabía estar mi papá... Tenía campo, criaba
hacienda, chivos, ovejas, vacas... actualmente no tiene nada.
Todos se han ido. Nosotros hemos sido 12, 6 varones y 6 mujeres...”
(Severo, 61, Río Grande - Tatón)

“Aquí la juventud se va porque no hay ‘énque’ trabajar...Yo de joven, también he sabido


salir... He trabajado doce años en Tucumán, por el año ’49, ‘poray’... Y antes de la zafra
me iba a trabajar para Mendoza, y antes a una azufrera en Salta... ‘M’empezao’ a ir cuan-
do tenía veinte años... Y después mis hijos también. Yo tengo doce hijos, nueve vivos ahora; de
esos, uno solo vive aquí conmigo... los otros están viviendo en el Sur, y otros en Buenos Ai-
res... También como yo, como a los veinte años se han empezado a desparramar...”
(Isaac, 77, Chuquisaca)

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 172 Investigación Cualitativa


“Antes de la uva, el pueblo no existía podría decirse…
Del ’50 en adelante se ha empezado a plantar la viña…El progreso vino con la uva…
Se han hecho los caminos, se han trazado las calles, se hicieron los canales,se construyeron
muchas casas…”
(Antonino, 73, Medanitos)

“Antes de la viña, se sembraba mucho...chacra, trigo y eso, pero cuando vino el tema de la
viña, ya lo hemos ‘botao’ y se empezaron a poner puras viñas...
Claro, al principio daba bien y se pagaba bien, pero ahora no se da mucho y se paga menos
todavía...”
(Efraín, 67, La Ciénaga)

“Casi toda la gente trabajaba en la viña, pero ahora últimamente no ocupan a casi nadie...
Casi todos son empleados; el que no vive del gobierno no puede vivir...”
(Paulo, 54, Palo Blanco).

“Muchas familias se han ido... Antes se iban más, ahora menos, pero es porque ya somos
más poquitos... si casi no hay gente ya...Los jóvenes buscan irse...”
(Dominga, 66, Medanitos).

“La juventud busca irse, pero ya no hay a dónde... Si de la gente que se fue al sur, muchos se
están volviendo... Los parientes antes siempre venían, ahora ya no...
Ya no traen regalos...apenas traen para el pasaje...”
(Celmira, 65, Tatón).
“El gran sustento son las cajas, los bolsones que da el gobierno... Si aquí no hay trabajo...
El gran problema es que no hay una empresa que dé trabajo...
Los jóvenes se van a buscar trabajo al Sur o a Chilecito, pero ya no es como era antes: en
Chilecito este año les ha ido muy mal, les han querido pagar con ropa... No hay plata...”
(Marcos, 28, Palo Blanco).

“La gente de acá está asustada, humillada...


Lamentablemente, la gente que hace plata se va, porque la misma estructura del pueblo no te
da garantía debido [a que] si no te afecta la crecida por un lado, el médano por otro, el agua
de abajo otra... entonces la gente se está yendo; la que queda está como asustada, no quiere
hablar, no quiere presionar...”
(Osmar, 57, Medanitos).

Estas voces, desde la particularidad irreductible de sus vivencias perso-


nales, reflejan la generalidad de los procesos sociales que han dado lugar a la

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 173 Investigación Cualitativa


configuración del actual escenario social, político y económico de las comuni-
dades rurales del Bolsón de Fiambalá.

La estructuración de las reglas que regulan y dan sentido a las prácticas


de los agentes, así como el complejo entramado de posiciones y relaciones de
poder en función del cual se establecen dinámicamente la diferenciación y je-
rarquización social de la comunidad local son precisamente resultado de tales
procesos.

Y estas voces, en tanto relatan las propias trayectorias biográficas de sus


protagonistas, –sujetos actuantes y situados, “unidad de lo diverso, síntesis de
las múltiples determinaciones y relaciones” (Marx, K.: 1857) que configuran la
realidad social– dan cuenta y expresan sintéticamente aquellos procesos históri-
cos de estructuración, sin los cuales no nos es posible ‘comprender’ dicho
mundo de vida.

En esa síntesis, -producto por cierto ya de una doble hermenéutica–


aparecen sumariamente reflejados los principales factores y fenómenos que –
como condicionamientos histórico-sociales objetivos/objetivados– aparecen
como mayor fuerza y eficacia estructuradora y estructurante de la realidad so-
cial local. A saber, la producción de subsistencia perdida- olvidada; la figura del
patrón que decide sobre el trabajo y sobre la tierra; la zafra; la migración; el Sur;
la Uva; el ‘precio’ de la uva; el trabajo - el dinero - su falta; el gobierno; el bol-
són; la migración nuevamente...

Tal, la síntesis. Tal, la secuencia de hitos claves que emergen (que to-
mamos) de los relatos y que, como huellas mnémicas de los procesos sociales,
constituyen las hebras que hilvanan la historia de estas comunidades, que la
‘tejen’ como realidad concreta, actual, histórica, única en su especificidad, mas
no exótica, aislada, o anacrónica.

En efecto, fragmento específico del proceso histórico global de las so-


ciedades modernas y contemporáneas, no puede ser acabadamente comprendi-
do y conocido sino precisamente como tal, como parte de su totalidad, a partir
de su propia historia de fragmentación, de constitución como fragmento, como
realidad periférica –periferizada y subordinada- resultante de los procesos globa-
les de constitución del actual sistema-mundo capitalista.Así, aquellos relatos
aparecen como voces ininteligibles si se las considera fuera de los procesos
generales descriptos en el capítulo anterior. Sólo pueden concebirse y com-
prenderse como ecos particulares de aquellas ‘otras voces’, expresiones de los
procesos sociales generales de los que forman parte, que los designan en tanto
fenómenos ‘macro’ o ‘estructurales’, a saber: colonización – constitución de la

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 174 Investigación Cualitativa


economía agroexportadora – industrialización dependiente – globalización
financiera. Ambas, desde diferentes puntos de vista (unas, desde la expresión
de los procesos en tanto práctica vivida –subjetividad-, y otras, en tanto expre-
sión de los procesos en tanto fuerzas condicionantes –objetividad–), refieren
en definitiva al proceso social de mercantilización del mundo de vida verificado
en el ámbito espacio-temporal del bolsón de Fiambalá, desde los inicios de su
colonización hasta nuestros días.

Las mismas dan cuenta de las diferentes etapas y períodos históricos a


través de los cuales se fue produciendo dicho proceso de mercantilización y
subsunción del trabajo; de las diferentes formas y modalidades económicas y
políticas que el mismo adoptó en cada uno de esos períodos y consecuente-
mente del resultante sistema de prácticas, de relaciones-posiciones e institucio-
nes a las que tal proceso dio lugar.

Así la realidad social local (tanto en el plano de su institucionalidad,


como cuanto en el de las prácticas y estrategias de vida de sus pobladores) es
comprendida como una huella histórico-específica del proceso general de mer-
cantilización que se identifica como tendencia social dominante del sistema-
mundo moderno-contemporáneo y de las modalidades económicas y políticas
propias que aquí adoptó el proceso de subsunción de la fuerza de trabajo y del
espacio social en su conjunto.

En este marco, las estrategias de vida de los sujetos y grupos domésti-


cos - expresión comprendida como ‘totalidad de prácticas inseparablemente
individuales y colectivas, a la vez, económicas, sociales y políticas históricamen-
te estructuradas a partir de las cuales los sujetos procuran su propia reproduc-
ción’–, se conciben aquí en tanto producto de la constitución histórica de sub-
jetividades e identidades emergentes del proceso general de conformación de
las sociedades capitalistas periféricas de colonización temprana, de las modali-
dades particulares adquiridas por sus instituciones económicas y políticas.

Partiendo de esta perspectiva, se analizará aquí el proceso histórico de


mercantilización y subsunción de la realidad de vida fiambalense, de su espacio-
tiempo, sus relaciones y prácticas. En particular, se pondrá énfasis en las me-
tamorfosis de los recursos y las relaciones de poder que dicho proceso involu-
cró e involucra, centrando el análisis en las modalidades económico-políticas de
subsunción del trabajo local.

Desde esta mirada se podrá avanzar en la deconstrucción de las ‘nece-


sidades insatisfechas – hambre’ y del ‘clientelismo’ como las imágenes-
conceptos respectivamente económicos y políticos desde los que generalmente

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 175 Investigación Cualitativa


se ‘construye’ la visión ideológica predominante sobre la ‘pobreza’. Desde un
punto de vista expositivo, la presente sección está organizada en tres capítulos,
por medio de los cuales se pretende seguir la secuencia lógica e histórica de las
diferentes fases del proceso de mercantilización que se identifican en el ámbito
espacio temporal del bolsón de Fiambalá. De tal modo, el primer capítulo de
esta sección se refiere al período correspondiente a la subsunción formal como
modalidad predominante de expropiación del plusvalor local. Dentro de esta
fase, se distinguen dos etapas históricamente diferentes, la primera relativa a los
momentos de la ocupación hispánica –que se analiza desde fuentes históricas y
arqueológicas y también desde los testimonios y voces de los sujetos del lugar
sobre el pasado indígena–, y la segunda, que comprende el momento de la pri-
mera modernización del país, con la estructuración del modelo agroexportador
pampeano y el correlativo proceso de periferización de la zona.

El capítulo siguiente analiza la estructuración de los mecanismos y la


dinámica de subsunción indirecta, que arranca desde inicios de la década del
’40, y que se corresponde con la segunda fase modernizadora vinculada al pa-
trón de industrialización sustitutiva. Este período se considera central en el
marco de los objetivos de la investigación ya que se entiende que en él tienen
lugar los procesos centrales –mercantilización indirecta de la fuerza de trabajo y
de los sistemas productivos domésticos– en función de los cuales se debe
abordar el análisis del escenario social contemporáneo.

El último capítulo de esta sección se refiere al análisis de la configura-


ción contemporánea del escenario social, económico y político del bolsón de
Fiambalá. Dicho período es analizado desde la perspectiva del saldo dejado por
el proceso de subsunción indirecta y por la configuración incipiente de una
nueva fase de acumulación, vinculada ahora al predominio de capitales exter-
nos y a la nueva dinámica global de valorización financiera que se identifica en
el ámbito de la producción agroalimentaria nacional y global. Por esto mismo,
se considera una bisagra que al mismo tiempo que cierra la sección presente,
permite introducirnos en la sección siguiente en la que se analizan los principa-
les rasgos de la fase de valorización financiera en la producción agroalimentaria
en la provincia.

Desde el punto de vista metodológico, todos los capítulos se abren con


los principales relatos y testimonios de los sujetos entrevistados, organizados
desde una secuencia histórica y lógica en la que se estructuran los tópicos que
se van a profundizar luego a lo largo de los mismos. El objeto de esta modali-
dad es la de plasmar en el texto las opciones epistemológicas y metodológicas
desde las que se construye esta elaboración.En tal sentido, dar la prioridad a la
palabra de los agentes es, en primer lugar, re-conocer que no sólo son quienes

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 176 Investigación Cualitativa


desde sus prácticas van construyendo lo social, sino que más aún –en cuanto
sus prácticas son prácticas concientes–, sus palabras expresan además la condi-
ción ineludible de ‘primeros intérpretes’ de la realidad social (Giddens, A.
1997).

Consecuentemente, en segundo lugar, expresa el re-conocimiento de la


intersubjetividad de la construcción del saber sociológico, el carácter co-
construido del mismo, resultante de la puesta en juego de la doble reflexividad
hermenéutica que requiere y supone el proceso co-operativo y dialógico de cons-
trucción del saber desde situaciones de interacción comunicativa (Scribano, A.
2003: 20; Guber, R. 2001: 75-79). En este marco, “la posición del analista social
es la de favorecer la visibilidad de las narraciones” (Scribano, A. 2003: 21) De
allí que el análisis de quien interpreta prosiga a las narraciones de los ‘primeros
intérpretes’.

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Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 178 Investigación Cualitativa


TERCERA PARTE

8. INVESTIGACIÓN ACCIÓN PARTICIPATIVA: UNA FORMA DE


HACER INVESTIGACIÓN CUALITATIVA
Javier Basilio Gassino
Adrián Scribano
Los habitantes de un pequeño pueblo han pensado en mejorar su servi-
cio de salud y un grupo de profesionales de la Universidad ha viajado para apo-
yar la idea. En la primera reunión, las diferencias de pensamiento comienzan a
aparecer: unos quieren hacer una cosa, otras otras y algunos piensan que son
los de la Universidad los que saben qué hacer. Uno de los profesionales visitan-
tes pide la palabra y comenta que sería mejor decidir “qué se puede hacer” ela-
borando información entre todos y tomando decisiones en conjunto. Una es-
cena como esta es la que puede vivir un equipo de investigación que ha optado
por la estrategia de investigación acción participativa como camino para
conocer y hacer.

En numerosas ocasiones algunos estudiantes suelen pensar que lo cuali-


tativo en investigación sólo está relacionado con la investigación - acción.
También suele suceder que, a pesar de la evidencia en contrario, algunos pien-
sen que investigación acción e investigación cualitativa no están relacionadas.
De todos modos, es cierto que la IA (Investigación - Acción) o la IAP (Inves-
tigación Acción Participativa) pueden no ser implementadas desde una pers-
pectiva cualitativa.

El objetivo de este capítulo es hacer evidente que la IAP es una estrate-


gia de investigación que comparte con las estrategias cualitativas su campo de
fundamentación epistémico y que, además, una mirada sobre la misma permite
reconstruir muchos de los ejes prácticos del enfoque cualitativo.

En Latinoamérica la IAP tiene una larga historia que la convierte en


uno de los esfuerzos teóricos y metodológicos más importantes y “originales”
en el campo de las Ciencias Sociales.

Dado que aquí no es posible repasar esta historia ni presentar un análi-


sis exhaustivo de los diferentes enfoques sobre IAP como una estrategia meto-
dológica y de intervención social, nos limitaremos a explorar algunas de sus
características centrales recorriendo discusiones sobre la temática y mostrando
algunos de sus posibles campos de aplicación.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 179 Investigación Cualitativa


8.1. Algunos nodos epistémicos de la IAP

La IAP involucra una epistemología que, desde sus supuestos, cuestio-


na una visión única y objetivista sobre el quehacer científico, muchas veces
caracterizado como pensamiento único y hegemonía positivista en las Ciencias
Sociales. Si bien las discusiones sobre “el positivismo” parecen estar superadas
frente a la emergencia y consolidación de contextos post-empiristas, es preciso
clarificar, al menos de manera introductoria, la posición de la IAP al respecto.

Al poner al descubierto el soporte sobre el que se asentaba la hegemo-


nía objetivista, la IAP intenta desenmascarar la relación entre objetivismo, mo-
nopolio del saber y control social. Su epistemología convierte este desafío en el
núcleo vital que motoriza a esta estrategia: el reconocimiento de una nueva
concepción de sujeto y de una relación con el conocimiento en términos de
sujeto-sujeto; el encuentro entre ciencia, tecnología y saber popular y, por con-
siguiente, el replanteo de la relación existente entre ciencia y sociedad.

En este sentido, desde la IAP se pretende señalar y hacer crítica la do-


ble estructuración de los juegos de la voluntad de poder. Por un lado, se marca
cómo la voluntad de una ciencia social -anclada en la posesión de un conoci-
miento absoluto- de asegurar un orden mediante la dominación científica en-
cuentra sus límites en la propia sociedad, en tanto sistema reflexivo. Por otro
lado, se devela cómo la voluntad de dominio manifiesta en la objetivación so-
cial y la imposición de un orden tecnológico encuentra su imposibilidad en la
reflexividad e incompletitud del propio sujeto. Como reseña Vázquez, citando
un conocidísimo texto de Demo: “Esta estrategia de investigación convierte al
investigador en un mero catalizador de las necesidades y expectativas del grupo
social (el verdadero investigador en este planteo), que se autoinvestiga a partir
de una completa identificación con el proceso histórico-social que lo constitu-
ye: la investigación participante busca la identificación total entre sujeto y obje-
to. La población estudiada es motivada para participar en la investigación como
agente activo, creando conocimiento e interviniendo en la propia realidad. La
investigación se torna instrumento en el sentido que hace posible que la comu-
nidad asuma su propio destino. El investigador que viene de afuera debe identi-
ficarse ideológicamente con la comunidad, asumiendo su propuesta política, al
servicio de la cual se pone la investigación” (Demo, 1985:27 en Vásquez, H.
1994:132)

El replanteamiento de la relación sujeto-objeto en términos sujeto-


sujeto supone una concepción del conocimiento en tanto construcción social.
La IAP postula un proceso de investigación desde la potencialidad creadora de
los investigados. El saber y la información, lejos de ser un monopolio del in-

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 180 Investigación Cualitativa


vestigador, es el resultado de un proceso de construcción colectiva en el que
investigador e investigados participan activamente en la generación de teorías y
soluciones a las problemáticas abordadas. Este intercambio de aprendizajes
entre ambos sujetos atraviesa todas las etapas o fases del proceso de indaga-
ción: desde la selección temática, pasando por el momento del diagnóstico,
hasta la intervención social. De este modo, conocer y hacer no son momentos
desligados, pues se parte de una interacción creativa entre sujetos que conocen
haciendo.

Es por esta razón que la reformulación de la relación entre objetivismo,


monopolio del saber y control social desde la ciencia, hace de la IAP una de las
opciones metodológicas que articula ciencia y saber popular. De este modo, la
IAP se constituye en una herramienta que promueve la participación de la so-
ciedad en el debate, la indagación y el análisis de problemas de la comunidad
local, nacional y regional con el objetivo de transformación social. Esta articu-
lación entre conocimiento y acción está mediada por un proceso de transfor-
mación colectiva del sentido común en conocimiento crítico, lo que posibilita
acciones concertadas y horizontales tendientes a modificar la realidad. Este
compromiso con el cambio nace de un interés emancipatorio. En este sentido,
la IAP es una praxis que conjuga ideología y ciencia, análisis y compromiso con
el cambio: “La investigación participativa, en la medida en que retoma el concepto de
praxis (...) trata de elegir las circunstancias de la vida y de acción más favorables para la
transformación social, no encerrarse en cursillos de buena voluntad, investigándose sólo así
mismo. La forma mejor de investigarse, así mismos, en todo caso, es investigar con los otros.”
(Villasante,T.:1995:412)

No se trata de identificar las determinaciones últimas sino de descubrir,


en la opacidad de lo social, la energía social y la posibilidad del cambio, lo que
dependerá de las mediaciones que se hayan construido en el proceso de articu-
lación entre conocimiento y acción.

8.2. Investigación acción e investigación acción participativa: de


estilos y diferencias

En relación al grado de participación de los investigados, en la IAP


pueden identificarse diferentes modalidades. Algunos autores distinguen bási-
camente dos tipos de situaciones. Una primera, en la que la comunidad partici-
pa en el momento inicial, definiendo con los expertos el por qué, el para qué y
el cómo de la investigación, quedando en manos de los especialistas el resto
del proceso; finalmente los resultados son devueltos a la comunidad para su
apropiación. En una segunda situación posible, la comunidad participa activa-
mente no sólo en la decisión política-científica que da curso a la investigación

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 181 Investigación Cualitativa


sino que, además, se involucra en la coproducción del trabajo y en la decisión
respecto al uso del mismo. De este modo, cada experiencia concreta daría lugar
a diferentes modalidades IAP contenidas entre estos tipos de situaciones. (Vi-
llasante,T.: 1995:415)

También se ha diferenciado entre IA e IAP respecto al carácter de la


participación de la comunidad y de la instalación de estrategias a seguir. En la
IA la participación de la comunidad es parcial. La aplicación del método cientí-
fico técnico queda en manos de los expertos, encargados de ordenar, sistemati-
zar e interpretar los resultados de la investigación que pueden ser devueltos a la
comunidad. Por el contrario, para la IAP la participación comunitaria no se
reduce al apoyo reflexivo de los investigados a los resultados de la investiga-
ción, sino que implica un involucramiento consciente, sistemático y organizado
por parte de la comunidad investigada en el conjunto de los procesos investiga-
tivos. La participación es el resultado de una decisión que surge de un com-
promiso personal de formar parte del grupo de investigación, asumiendo los
costos y beneficios derivados de su pertenencia al mismo. Es decir, se trata de
tener parte activa en las acciones que involucran las sucesivas fases de la inves-
tigación y capacidad de determinación en relación a los propósitos de investi-
gación. Asimismo, la participación tiene un componente organizativo, pues a
través de acuerdos intersubjetivos los actores toman decisiones colectivas.
Ahora bien, más allá de las diferencias de opiniones, formas y estilos de enten-
der la IAP, es posible encontrar en ellas, al menos para nuestros objetivos, ejes
de reflexión que posibilitan una mejor comprensión de los sentidos actuantes
en la elaboración de una estrategia participativa basada en la acción.

Desde una perspectiva conceptual, investigación - acción e investiga-


ción participativa no implican lo mismo. Recientemente en la Serie Políticas
Sociales de la CEPAL, Durston y Miranda (2002) han compilado un conjunto
de trabajos muy interesantes que permiten acercarse a los rasgos conceptuales
aludidos. Nuestra intención es “utilizar” parte de ese material para pensar ejes
teóricos y epistémicos que faciliten la comprensión del alcance y características
de la IAP. Para alcanzar nuestros objetivos, presentaremos una síntesis de al-
gunos de los argumentos sostenidos en diversos artículos por Agurto, Contreras
y Falabella.

Revisemos la visión de Rodrigo Contreras (2002) sobre los rasgos sobresa-


lientes de la IAP en tanto su potencial, objetivos e ideas fuerzas.

“El potencial de la investigación participativa apunta a la producción de conocimien-


to, articulando de manera crítica los aportes de la ciencia y del saber popular, con el fin de
reorientarlos hacia la acción transformadora de la realidad. A través de sus técnicas, la IAP

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 182 Investigación Cualitativa


desencadena intercambios constructivos entre investigador y comunidad en los que se abordan
conjuntamente todas las etapas del proceso investigativo y de intervención social. A partir de
un diálogo que concede un rol activo a la comunidad, estimula su participación en el diagnós-
tico y resolución de sus necesidades, poniendo fin a la imposición de lógicas externas que se
apropian de la evaluación local y cultural”. (Contreras 2002:7)

En primer lugar, la IAP se sostiene en la articulación. Como se men-


cionara ya, se redefine la relación sujeto-sujeto, con lo cual las narraciones so-
bre el mundo social de los investigadores (científico y ciudadano) se entrelazan
en una urdimbre de conocimientos y saberes que poseen todos los que partici-
pan en la indagación. En segundo lugar, la investigación es un proceso que no
separa apriorísticamente y de modo tajante conocer e intervenir. Finalmente,
no hay imposición sino compartir apropiación y diálogo.

En cuanto a los objetivos de la IAP Contreras afirma:

“Entonces y con base a la basta literatura sobre el tema, podríamos plantear como objetivos
de la IAP:

1. Promover la producción colectiva del conocimiento rompiendo el monopolio del saber y


la información, permitiendo que ambos se transformen en patrimonio de los grupos
postergados.

2. Promover el análisis colectivo en el ordenamiento de la información y en la utiliza-


ción de que de ella puede hacerse.

3. Promover el análisis crítico utilizando la información ordenada y clasificada a fin


determinar las raíces y causas de los problemas, y las vías de solución para los mis-
mos.

4. Establecer relaciones entre los problemas individuales y colectivos, funcionales y es-


tructurales, como parte de la búsqueda de soluciones colectivas a los problemas en-
frentados”. (Contreras 2002:10)

Los objetivos que Contreras plantea son muy claros, sólo queremos
“anotar” un comentario. Cuando una indagación es pensada de modo colectivo
su cientificidad se ve robustecida. Las trampas de lugares consagrados y consa-
gratorios se eliminan. La horizontalidad construida es un paso sustancial para
aprender de los que más saben, es decir, con y desde los sujetos. Pero además,
cuando circula la información se profundiza el conocimiento evitando las astu-
cias de una racionalidad instrumental encerrada en sí misma y coagulada en su
potencial crítico.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 183 Investigación Cualitativa


Finalmente Contreras sostiene que:

“Así, podemos plantear como ideas fuerza de la IAP:

1. Además de un proceso de investigación propiamente, éste debe constituirse en un instru-


mento de acción para la comunidad.

2. Toda comunidad o grupo social tienen suficiente capacidad para definir sus problemas y
necesidades.

3. Toda comunidad o grupo social tiene potencialidades (saberes, recursos humanos e intelec-
tuales, etc.) para la decisión y ejecución, encaminadas a su propio desarrollo.

4. Cualquier acción exógena (intervención, investigación, organización) que persiga el desa-


rrollo de una comunidad o grupo social, debe suscitar la activa participación de la comu-
nidad en el proceso mismo. De lo contrario no puede ser garantía de éxito.

5. Para impulsar la participación dinámica de las poblaciones es necesario introducir y


organizar un proceso de confrontación crítica y constructiva de la comunidad con los resul-
tados de la investigación.” (Contreras 2002:11)

Es muy evidente que la IAP tiene una intencionalidad política. Más allá
de no poder entrar aquí en un debate, necesario pero que excede nuestros obje-
tivos, digámoslo claramente: cuando la investigación se vuelve participativa no
hay forma de hacerla sin acción colectiva, y esto ya es un modo de construir
espacios públicos que, al menos potencialmente, inciden en los modos del po-
der. Circular, articular, escuchar y co-construir son formas del poder que ani-
dan en el conocimiento de las Ciencias Sociales.

Por su parte, Gonzalo Falabella presenta una visión un tanto distinta a la


de Contreras; sostiene diferencias históricas, epistémicas y valorativas entre
Investigación Acción e Investigación Participativa: “Un nuevo enfoque comenzó a
surgir entre analistas sociales comprometidos, que cambiaron los viejos supuestos y orientacio-
nes teórico-metodológicas de la Sociología. Entre estos profesionales surgió el análisis crítico y
la investigación-acción comprometida con cambios revolucionarios, iniciando incluso ellos mis-
mos movilizaciones sociales. Este enfoque resultó insuficiente tanto en el corto como en el largo
plazo. Sin embargo, muchos de ellos, con el objeto de responder a la propia necesidad de las
organizaciones y movimientos sociales por obtener ‘asistencia técnica’ bajo las duras condicio-
nes de dictaduras militares o gobiernos militarizados y autoritarios -que habían desarticulado
sus relaciones con los partidos populares- desarrollaron lo que se ha llamado (diferenciándose
de la investigación-acción) investigación participativa, dado su mayor profesionalismo y envol-
vimiento metódico de la gente en el proceso de investigación”. (Falabella 2002:20)

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 184 Investigación Cualitativa


Más allá de las diferencias que podamos tener con lo expresado respec-
to al derrotero histórico de la investigación acción, en la cita se evidencian dos
aspectos centrales de la IAP. En primer lugar, la IAP, en tanto estrategia de
investigación, es hija de su tiempo. Esta obviedad teórica adquiere un doble
significado para un libro como este: por un lado, la IAP es un esfuerzo lati-
noamericano que busca recobrar desde las relaciones sujeto-sujeto las fuerzas
utópicas de las Ciencias Sociales; por otro lado, evidencia que toda mirada cien-
tífica sobre la realidad social no puede ser sino un camino donde el saber qua
sujeto y qua científico desafía a los investigadores a un uso sistemático de la
reflexividad y la vigilancia epistemológica. En segundo lugar, es indudable que
tanto la IAP como cualquiera de las modalidades de indagación cualitativa im-
plican el desarrollo de capacidades técnicas y académicas, en contra del prejui-
cio de algunos de que una y otra son posibles de practicar solamente desde el
compromiso social.

Para aclarar y profundizar las diferencias que Falabella observa entre IA


e IAP, sostiene que las características de esta última “...a diferencia de la investiga-
ción-acción, son:

Desde el punto de vista de los investigadores exige:

1. Sofisticada preparación profesional.

2. Fuerte compromiso socio-político, ofreciendo síntesis (propuestas) in-


termedias en su campo particular de trabajo profesional.

3. Organización especializada autónoma en centros de investigación, teo-


ría, propuestas y acción.

4. Privilegio de su dimensión de investigación teoría y propuesta, como


vocación y ventaja comparativa, por sobre la acción, en su relación con
la gente.

5. Acento en grupos sociales organizados y con capacidad de interlocu-


ción.

6. Fuerte autoestima frente a las organizaciones sociales, la academia pura


y los partidos, al punto de ser respetados como espacio por las dictadu-
ras y privilegiados por la cooperación internacional.

7. Alta legitimidad científica y política no-partidaria, a pesar de tratarse de


espacios de pensamiento autónomo a las dictaduras. (Falabella
2002:21)

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 185 Investigación Cualitativa


Desde el punto de vista de los grupos, organizaciones y movimientos sociales:

1. Autonomía relativa del Estado y los partidos.

2. Necesidad sentida de un apoyo científico-profesional para adelantar sus


intereses debido a su tipo de inserción social y productiva, capacidad de
organización, sistematización básica de sus condiciones y causas, así
como autoestima

3. Espacio especial de desarrollo para las mujeres, su identidad y valores,


dada la mayor represión y desempleo de los hombres, que las obliga a
buscar también a ellas trabajo para aportar al hogar (artesanías, fruticul-
tura, comercio), y participar en la acción sociopolítica

4. Fuerte impacto de la ideología neo-liberal acrecentando el sentido del yo


por sobre el de clase, pueblo, gente o masa, y su espacio de mayor au-
tonomía al interior de movimientos en que participan, redefiniendo el
carácter de estos movimientos y organizaciones sociales. (Falabella
2002:22)

La visión de Irene Agurto es también diferente a la de Falabella y Con-


treras. Su trabajo se centra en discutir tres hipótesis redactadas de la siguiente
manera.

“Hipótesis 1: Las metodologías y técnicas de investigación en Ciencias Sociales apli-


cadas no tienen otro propósito que responder a una pregunta de investigación. No
hay así, a mi juicio, metodologías ni técnicas más participativas que otras, como
tampoco hay tradicionales y no tradicionales. Sólo hay metodologías – en el sentido
de diseño de investigación – mejores que otras, y técnicas más efectivas que otras da-
do un problema específico.

Hipótesis 2: Toda investigación aplicada genera demandas y expectativas entre los


participantes, y los cursos para dar respuesta a dichas inquietudes no son necesaria-
mente el resorte de la investigación o de los investigadores, aun cuando la demanda
social es un dato de la investigación.

Hipótesis 3: La acción social y orientaciones actuales de política socio- cultural po-


seen una lógica propia y distinta de aquella de la investigación. A la vez, la partici-
pación e involucramiento de la comunidad requieren de diseños específicos basados en
la lógica de la acción.” (Agurto 2002:57)

Es evidente que esta propuesta gira en torno a la “autonomía” del pro-


ceso de investigación respecto a las metas de intervención. La postura de la

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 186 Investigación Cualitativa


autora, compartida por muchos colegas en América Latina, parte del recono-
cimiento de la relación entre investigación “aplicada” en Ciencias Sociales e
intervención social. Sin embargo, enfatiza a) que lo central es que “toda” inves-
tigación se elabora en torno a problemas, de los cuales dependerán las estrate-
gias a poner en práctica; b) que se puede afirmar que existen tres corrientes en
la investigación social, a saber, cualitativa, cuantitativa e investigación acción; c)
que la lógica de la acción (intervención) es distinta a la de la investigación y d)
que cualquier técnica o estrategia implica un modo de “participación” de los
sujetos involucrados. En esta dirección afirma:

“Entiendo que el marco general es la investigación aplicada, es decir, aquella cuyos


resultados están destinados a producir intervenciones sociales a través de determinadas políti-
cas, directrices o cualquier tipo de lineamientos que orientan la acción. Entiendo también que
estamos hablando en particular de aquella que, metodológicamente, utiliza fuentes primarias
a través de distintas técnicas. En segundo lugar, entiendo que hay metodologías de investiga-
ción más efectivas y otras menos efectivas de acuerdo al problema de investigación, y no meto-
dologías tradicionales y no tradicionales. Un diseño de investigación – la metodología- puede
estar bien o mal planteado, así como las técnicas bien o mal utilizadas. No se trata que éstas
sean neutrales, o indiferentes respecto a los resultados, sino que se incorporan a una estrategia
de indagación y de interpretación de un problema.” (Agurto 2002:57)

Si bien es palpable que existen diversas maneras de entender semejan-


zas y diferencias entre IA, IAP e IP, es por demás obvio que todas ellas se han
construido como estrategias que, de una manera u otra, comparten muchos de
los rasgos de los “caminos” cualitativos. Más o menos enfáticamente, en todas
ellas se configura un tipo de investigación que, anclada en los relatos de los
agentes sociales, pretende rescatar viejas y nuevas formas de entender la rela-
ción sujeto-sujeto que involucra todo conocimiento. Además, y más allá de las
diferencias, cada una de las estrategias pretende evidenciar cómo es posible
hacer ciencia fuera del agotado consenso ortodoxo en epistemología y metodo-
logía.

8.3. Algunos campos de aplicación particulares de la IAP

Uno de los rasgos característicos de la IAP ha sido y será su gran versa-


tilidad en términos de los campos y áreas de investigación en los cuales se pue-
de practicar. Los procesos de desarrollo y autonomía colectiva, la intervención
psicosocial y la educación pueden ser ejemplos adecuados para observar la alu-
dida característica. En lo que sigue, revisaremos estas áreas de aplicación tra-
tando de esquematizar algunas recomendaciones.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 187 Investigación Cualitativa


8.3.1. La IAP y los procesos de autonomía colectiva

La participación social se ha convertido en un factor clave para quienes


desde un paradigma integral promueven un desarrollo autónomo y exitoso a
largo plazo. La clave del éxito no residiría en la aplicación por parte de las elites
de determinados mecanismos que incrementen el nivel de las inversiones y una
mejor asignación de los recursos, sino en generar las condiciones sociales en
términos de “procesos participativos” para asegurar un compromiso por parte
de los actores sociales en relación al cambio. Estos procesos son definidos por
Joseph Stiglitz (2000) como “aquellos procesos de transparencia, apertura y de
‘dar voz’ tanto en escenarios públicos como corporativos”. Con ello se busca
lograr un activo compromiso del ciudadano en las decisiones que lo afectan.

La IAP se constituye en una importante herramienta para las acciones


colectivas que se involucran en la resignificación y ejecución de políticas públi-
cas. Esto es así en la medida en que contribuye a darle autonomía y permanen-
cia en el tiempo a las soluciones promovidas para mejorar las condiciones de
vida de los grupos involucrados, entendidas como un proceso. Generalmente,
dicho proceso suele contener los siguientes componentes:

A partir de una situación problemática, el equipo investigador elabora


un diagnóstico con las características del grupo investigado. Posteriormente, la
información obtenida es sometida a la consideración de la comunidad que la
analiza, la discute y la confronta a partir de su propia visión sobre los compo-
nentes y causas de la situación problemática abordada. Esta primera “retroali-
mentación” permite la formulación de un conjunto de hipótesis respecto a las
necesidades básicas de la comunidad. La profundización del campo problemá-
tico por parte del equipo técnico permite la priorización de dichas necesidades
que requieren atención. Una segunda contrastación con la comunidad investi-
gada posibilita la elaboración de hipótesis respecto estrategias para la acción.
Una tercera fase surge con la ratificación de la viabilidad económica y técnica
de los recursos disponibles y el plan a seguir por parte del grupo implicado. El
producto de este tercer momento es la aplicación del plan para la resolución de
las necesidades básicas diagnosticadas como importantes. De este modo, la
evaluación participativa involucrada en la dinámica de la IAP es la que provee
de sustentabilidad a las políticas sociales, puesto que permiten rectificaciones
en relación a los intereses de los propios beneficiarios de dichas políticas. Esto
es posible gracias a la constante evaluación del desarrollo del proyecto por par-
te del equipo técnico y grupo investigado. La IAP orientada al diseño, elabora-
ción y ejecución de las políticas sociales posibilita un aprendizaje significativo
para la comunidad involucrada en relación a la planificación de proyectos, a la
gestión y aprobación de recursos y al fortalecimiento de las relaciones comuni-

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 188 Investigación Cualitativa


tarias, mientras que, de modo potencial, fortalece las acciones colectivas que de
allí emergen.

Es posible complementar esta visión con la de Villasante (1995) quien,


reconfigurando un sendero de la praxiología, sostiene que la IP implica tres
fases:

Fase 1: Sondeo para el auto-diagnóstico.

Fase 2. Reuniones con otros colectivos

Fase 3. Difusión, formación, decisiones, recogida

Este autor hace hincapié en que es deseable seguir la consigna “Negociar


para construir el programa” , jugando con las siglas PAI:

P) Presupuestos, definición en fechas y cantidades

A) Alternativos, transformación social

I) Integrales, que acoplen en un territorio adecuado los diferentes ele-


mentos

En América Latina estas estrategias se han visto reforzadas por las mu-
chas experiencias de los movimientos sociales para darse a sí mismos caminos
alternativos de conocer y hacer. Lamentablemente sintetizar estas experiencias
excede las pretensiones de este libro.

8.3.2. La IAP como modalidad de intervención psicosocial

La IAP como modalidad intervención psicosocial es aplicada al aborda-


je de situaciones problemáticas al interior de los sistemas y procesos sociales
con el objetivo de diagnosticar los factores que inciden negativamente sobre el
bienestar de los individuos y grupos sociales y desarrollar acciones destinadas a
la resolución de problemas y/o el desarrollo psicosocial.

La intervención psicosocial se constituye mediante acciones planifica-


das o no, complementando iniciativas comunitarias y planificadas por organi-
zaciones externas y a través de la colaboración mutua entre equipo interventor
y destinatarios. La intervención psicosocial se inscribe en los valores que orien-
tan la IAP respecto a constituir a la comunidad en sujeto y objeto de dicha
intervención. En efecto, desde un paradigma crítico, la intervención psicosocial
se propone dar cuenta de las relaciones de poder, las estructuras sociales en la

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 189 Investigación Cualitativa


que se inscriben los participantes de la comunidad, así como su transformación
a partir de un modelo alternativo de sociedad. En este sentido, Mariane Krau-
se define las siguientes metas de la intervención psicosocial: “Fomentar la partici-
pación activa y responsable de la comunidad; colaborar con las redes sociales y grupos de au-
toayuda existentes; facilitar la ampliación de recursos humanos y el acceso a las oportunidades
de crecimiento y desarrollo.” (Krause: 2002:42)

La consecución de estos objetivos busca promover en los participantes


de la comunidad la competencia psicosocial, entendida como la capacidad de
los individuos para interactuar con el medio (físico, psicológico o social) de una
manera eficaz, a partir del reconocimiento de recursos personales y del ambien-
te. Esta capacidad para disponer de los recursos está en relación con su dispo-
sición para involucrarse en acciones colectivas y organizadas, es decir, la capa-
cidad para interactuar y negociar metas y adoptar cursos de acción comunes
para alcanzar el bienestar psicosocial al interior de los grupos sociales. Según
Krause, las consecuencias que la intervención psicosocial tiene en términos del
fortalecimiento de la democracia de base (desarrollo de organizaciones popula-
res, vecinales, comunales, etc.) para la resolución de los problemas sociales,
genera las condiciones para la autodeterminación no sólo personal sino social -
incrementando su participación comunitaria- de los grupos subalternos y más
desventajados de la sociedad.

8.3.3. Investigación-acción en educación

Algunos supuestos

La investigación-acción aplicada en el ámbito educativo está dirigida a


convertir la práctica educativa en un objeto de investigación con el propósito
de identificar problemáticas educativas y actuar sobre ellas. La investigación-
acción supone la existencia de contextos y actores diversos y heterogéneos que
resisten la aplicación de “recetas” uniformes e imponen la reflexión permanen-
te sobre las propias prácticas a los fines de abordar las situaciones problemáti-
cas emergentes en el aula. Este proceso de objetivación de la práctica permite
hacer visibles los componentes que, al tiempo que la obturan, se imponen con
la fuerza del sentido común en la cotidianeidad escolar. La investigación-acción
convierte esta reflexión sobre la práctica en acciones tendientes a transformar
dichas problemáticas del quehacer escolar.

Desde el paradigma socio-crítico Kemmis define la investigación-acción


como “una forma de indagación autoreflexiva de los participantes (maestros,
estudiantes o directores, por ejemplo) en situaciones sociales (incluyendo las
educativas) para mejorar la racionalidad y justicia de: a) sus propias prácticas

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 190 Investigación Cualitativa


sociales o educativas, b) la comprensión de tales prácticas y c) las situaciones (e
instituciones) en que estas prácticas se realizan (aulas o escuelas por ejemplo)”.
(Kemmis: 1988:30)

En este sentido, es posible identificar los componentes centrales que la defi-


nen:

1. Una metodología para el cambio. Se trata de una investigación desde


y para la práctica; la objetivación de la cotidianeidad escolar y la cons-
trucción de conocimiento crítico tiene consecuencias en términos de
calidad de los procesos educativos y la autonomía docente.

2. Una metodología participativa. Crea comunidades de personas que


participan y colaboran en todas las etapas del proceso de investiga-
ción.

3. Una espiral introspectiva. En ella se han identificado cuatro fases o


momentos: planificar, actuar, observar y reflexionar.

4. Una metodología como praxis liberadora. Es una investigación com-


prometida en hacer más conciente a los actores del proceso educati-
vo, sus propias limitaciones y generar condiciones para mejor los
procesos en los que participan. No sólo contribuye a la autonomía
docente sino que, además, crea comunidades autocríticas de los acto-
res que participan y colaboran en el proceso educativo.

Diferentes modalidades de Investigación-acción en la educación

Judith M. Newman (2000) identifica diferentes formas de investigación-


acción realizadas por profesores:

La investigación narrativa: consiste en una estrategia mediante la cual


el profesor explora en su historia personal los valores y las tradiciones en las
que se inscribe su formación docente, con el objetivo de repensar sus prácticas
cotidianas. Esta reconstrucción narrativa del pasado le permite identificar epi-
sodios significativos en relación a dichas prácticas, en la medida en que le pro-
veen información acerca de su perfil profesional. Esta explicitación narrativa de
nuestras experiencias “proveen una nueva revelación (insight) en la toma de
decisiones actual”.

La “investigación de profesores”: La identificación de los condicio-


nantes de los procesos de enseñanza es realizada a partir de informes narrativos
así como de diferentes documentos como bitácoras, trabajo de los estudiantes,

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 191 Investigación Cualitativa


documentos de divisiones escolares, informes de periódicos, etc. La informa-
ción provista a partir de dichos documentos permite comprender las restric-
ciones y presiones que operan en la vida cotidiana escolar y que condicionan el
trabajo docente.

La investigación crítica: Es la investigación guiada ideológicamente.


La información obtenida de diversas fuentes (documentos políticos, corres-
pondencia de todo tipo, fuentes periodísticas, trabajo de los estudiantes, etc.) es
utilizada para identificar las relaciones de poder y el conjunto de determinantes
sociales que condicionan el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Los estudios de casos: Este tipo de investigación-acción consiste en el


estudio en profundidad de un estudiante o grupo de ellos. Las fuentes de in-
formación pueden consistir en reflexiones personales, planes de clases, entre-
vistas a estudiantes, padres, colegas, etc. Los propósitos que orientan este tipo
de estudio es desentrañar supuestos teóricos que sustentan nuestras decisiones
en relación a la enseñanza; el énfasis está puesto “en aprender de los estudian-
tes cómo hacer de la enseñanza, una acción de aprendizaje”.

La práctica reflexiva: A través de esta estrategia el profesor hace


“comprensible para sí mismo su propia problemática”. Judith M. Newman
afirma -siguiendo a Donald Schön- que en una práctica reflexiva “el investiga-
dor debe esforzarse por probar sus construcciones de la situación trayendo a la
superficie, yuxtaponiendo y discriminando informes alternativos de esa reali-
dad”.

Episodios críticos: Se trata de instancias significativas de nuestra vida


cotidiana que permiten una reflexión crítica sobre los valores y estrategias que
orientan nuestras prácticas docentes. La emergencia de estos incidentes críticos
-en el aula o fuera de ella, a partir de una lectura, un comentario, la observación
de la práctica de otros colegas- ofrece una oportunidad para generar aprendiza-
jes sobre la práctica profesional. Mas allá de las variaciones de investigación-
acción, es posible señalar algunas ideas ejes que las orientan: la práctica social y
educativa como actividad crítica y los centros de enseñanza como comunidad
de diálogo, deliberación y colaboración, es decir, una comunidad de aprendizaje
comprometida con el cambio.

8.4. Actividades

1. Lee atentamente el texto del anexo VIII.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 192 Investigación Cualitativa


2. ¿Qué relaciones encuentras entre la investigación acción y la investi-
gación cualitativa?

3. ¿Cómo se articulan conocimiento y acción en el ejemplo propuesto?


¿Cuál la importancia de la participación y colaboración en los ciclos
de la espiral reflexiva en la acción propuesta? ¿De qué modo inciden
en la transformación de las relaciones de poder al interior de la insti-
tución educativa?

4.- Suponga que Ud. ha seleccionado a la IAP como modo de investiga-


ción cualitativa y realice los cambios pertinentes en el diseño de la in-
vestigación que Ud. viene elaborando.

ANEXO VIII

Experiencias en investigación-acción-reflexión con educadores en pro-


ceso de formación en Colombia
Muñoz, J. F., Quintero, J. y Munévar, R. A. (2002). Experiencias en investiga-
ción-acción-reflexión con educadores en proceso de formación en Colombia.
Revista Electrónica de Investigación Educativa, 4 (1). 11/02/04 en el World Wide
Web:
http://redie.ens.uabc.mx/vol4no1/contenido-munevar.htm
(FRAGMENTO)
Introducción
ciado en Preescolar, licenciado en
En Colombia, la formación de edu-
Educación Especial, licenciado en
cadores está a cargo de dos institu-
Educación Física y Recreación, entre
ciones: la Normal Superior forma a
otros. Todas las instituciones for-
los maestros que se desempeñan
madoras de educadores terminan el
laboralmente en el ciclo de primaria
plan curricular con una asignatura o
básica; la universidad forma a los
un núcleo que se llama "práctica
profesionales que se desempeñan en
educativa", "práctica docente" o
la educación básica, ciclo secundaria
"práctica profesional", la cual deben
y media y les otorga títulos por áreas
realizar en colegios que la universi-
del conocimiento, como por ejem-
dad selecciona para tal fin. A los
plo, licenciado en Ciencias Sociales,
estudiantes universitarios matricula-
licenciado en Ciencias Naturales,
dos en esta etapa, se les denomina
licenciado en Español, licenciado en
practicantes. Como requisito de
Lingüística y Literatura, licenciado
grado los practicantes deben elabo-
en Lenguas Modernas, licenciado en
rar un proyecto orientado a un pro-
Música, licenciado en Artes, licen-
blema educativo, pedagógico o di-

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 193 Investigación Cualitativa


dáctico relacionado con la disciplina hemos encontrado autores que pro-
específica en la cual se desempeña- ponen metodologías para la mejora
rán como profesores. de la enseñanza y para la formación
de los educadores. Schön (1994)
Desde 1994, a partir de la Ley 115, aporta el modelo de los profesiona-
la reforma educativa exige la forma- les reflexivos; Lewin (1946) propone
ción científica, pedagógica y ética de el enfoque de solución de proble-
todo educador. En consecuencia, se mas, Stenhouse (1998) y Elliott
reglamenta la acreditación de calidad (1994) promueven el movimiento de
y se instala la investigación pedagó- la investigación como base de la
gica como columna vertebral de los enseñanza; Kemmis y McTaggart
planes curriculares. No obstante, la (1988) sustentan la espiral reflexiva
formación de los educadores ha sido en la acción para la emancipación de
objeto de críticas, prejuicios y malos las comunidades educativas; Giroux
entendidos. Uno de los principales (1997) reclama la formación de pro-
reproches es la falta de rigor científi- fesionales como intelectuales; Senge
co, la falta de relación teoría-práctica et al. (2000) lidera planes de acción
y la escasa aplicabilidad de los resul- sobre las escuelas que aprenden a
tados de la investigación a los con- aprender, en donde el trabajo en
textos escolares. Además, la investi- equipo, la apertura reflexiva y el
gación pedagógica se ve aislada de la pensamiento en la acción son la base
enseñanza de las disciplinas y, por para el éxito de todo profesional.
último, los egresados se gradúan sin
aprender a investigar (Quintero y Aún se encuentran propuestas más
Muñoz, 1999). precisas acerca de la investigación de
la enseñanza (Wittrock,1997) y teo-
A partir de nuestras reflexiones co- ría crítica de la enseñanza (Carr y
mo profesores universitarios, los Kemmis,1988). Situados en nuestro
autores de este artículo queremos contexto colombiano, encontramos
introducir cambios para mejorar trabajos que convocan a la escritura
nuestra acción y contribuir a la for- del saber pedagógico mediante la
mación investigadora de los educa- incorporación de enfoques com-
dores que pasan por nuestras aulas. prensivos cualitativos en el aula de
Llevamos más de veinte años des- clase, sin los cuales el educador no
arrollando cursos de investigación, podría realizar una educación de
asesorando estudiantes, orientando calidad (De Tezanos, 1998; Zuluaga,
proyectos y participando en pro- 1996).
puestas de reforma curricular; por
consiguiente, contamos con un ma- Surge, entonces, la pregunta sobre
terial suficiente sobre teorías y enfo- cómo hacerlo. ¿Es posible aplicar
ques de investigación educativa. los ciclos de la investigación-acción
Dentro de nuestras búsquedas, a las prácticas educativas? ¿Hasta

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 194 Investigación Cualitativa


dónde llega un practicante (o educa- La investigación-acción aplicada a la
dor en proceso de formación) cuan- educación ofrece contribuciones
do el asesor le orienta y le exige un prácticas para el desarrollo de la
trabajo más sistemático, fundamen- escuela, el aula, los métodos, la for-
tado en principios de investigación? mación de nuevos profesionales y,
¿Es posible lograr aquella relación en general, a las preocupaciones de
entre el saber pedagógico, el saber maestros, estudiantes, comunidad y
investigador y el saber disciplinario? sociedad. Diferentes universidades
en el mundo están usando el modelo
¿Por qué investigación-acción en para ayudar a los actores a ser más
la formación de educadores? efectivos porque les permite iniciar y
controlar un proceso de autoperfec-
Las instituciones educativas, o cam- cionamiento.
pos de práctica, se conciben como
escenarios donde se confrontan Stenhouse (1998) y Elliott (1994)
procesos de apropiación de conoci- señalan que la investigación-acción
mientos y se produce saber pedagó- ayuda a los profesionales en ejercicio
gico. En el enfoque comprensivo a resolver sus propios problemas y a
interpretativo, el aula, la escuela, el mejorar su práctica. El profesional
mundo mismo son fuentes de inves- práctico, al reflexionar sobre lo que
tigación de donde emergen proble- hace, perfecciona su acción y produ-
mas relacionados con la enseñanza, ce conocimiento Schön (1992). La
el aprendizaje y los procesos forma- investigación-acción es comprensi-
tivos. va, colaborativa y participativa; crea
comunidades autocríticas, empieza
La investigación-acción-reflexión se con pequeños grupos de participan-
instala en el paradigma epistemoló- tes, pero luego se va ampliando a
gico fenomenológico y toma aportes medida que aumenta el interés por
del paradigma del cambio porque mejorar las acciones.
genera transformaciones en la ac- (....)
ción educativa. "Para el fenomenó- Metodología de trabajo
logo, la conducta humana, lo que la
gente dice y hace, es producto del El proceso de investigación de la
modo en que define su mundo" experiencia se sustenta en el modelo
(Taylor y Bogdan, 1996, p. 23). Du- de la investigación-acción (Le-
rante la realización de la práctica win,1946; Kemmis y McTag-
educativa, se dan momentos com- gart,1988) y en los principios del
prensivos y transformadores. El paradigma cualitativo comprensivo
educador en proceso de formación (Taylor y Bogdan, 1996). La espiral
aprende a comprender la realidad en sigue cuatro momentos: planifica-
la que actúa para poder transformar- ción, actuación, observación y re-
la. flexión.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 195 Investigación Cualitativa


La experiencia se llevó a cabo en los prácticas comprenden visitas a los
dos últimos semestres del plan cu- colegios, reuniones de estudio y
rricular de las licenciaturas que ofre- asesoría colectiva, tanto en el desa-
ce la Universidad de Caldas en Ma- rrollo de proyectos educativos como
nizales. Desde 1999, se inició la ex- en los procesos de aprendizaje en
periencia, en el mismo momento en una determinada área del conoci-
que decidimos mejorar nuestra pro- miento (en la cual reciben el título).
pia acción como asesores y la de Los asesores preparan un plan que
nuestros practicantes, en un proceso incluye talleres, seminarios quince-
inherente a la práctica educativa nales de encuentro, guías de trabajo
misma. Los resultados que se pre- e informes de evaluación. Esta es la
sentan en este artículo son un avan- oportunidad para aplicar los ciclos
ce de lo que se ha sistematizado a la de la espiral reflexiva en la acción; es
fecha. Los participantes son practi- decir, que las condiciones mismas de
cantes (o educadores en formación) la práctica permiten que el asesor
de ambos sexos y edades promedio enseñe y el practicante aprenda a
de 20 años, quienes se ubican en investigar. Los instrumentos de in-
colegios oficiales, con grupos pro- vestigación básicos son los requeri-
medio de 45 estudiantes. Según el dos por las necesidades del practi-
reglamento del programa, a cada cante de acuerdo con los problemas
asesor se le asignan grupos de cinco encontrados. En primer lugar, el
o seis practicantes. El tiempo dedi- diario de campo para describir lo
cado es asignado como labor aca- que va ocurriendo, escribir interpre-
démica, con un promedio de ocho taciones, reflexiones y formular pun-
horas semanales. La asesoría se con- tos de intervención. También se
cibe como un proceso de acompa- utilizan registros de observación
ñamiento orientado a perfeccionar etnográficos, entrevistas abiertas y
las capacidades del nuevo educador transcripciones de clases (...)
a lo largo de sus prácticas. Dichas
Referencias bibliográficas:

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Durston, J y Miranda, F (comp.) Experiencias y metodología de la investigación
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Experiencias y metodología de la investigación participativa. CEPAL - SERIE
Políticas sociales N° 58 Santiago de Chile, marzo de 2002

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 196 Investigación Cualitativa


Falabella, G. (2002) Investigación participativa: nacimiento y relevancia de un
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riencias y metodología de la investigación participativa. CEPAL - SERIE Polí-
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Kemmis, S. y McTaggart, R. (1988) Cómo planificar la investigación acción.


Laertes. Barcelona.

Krause, M. (2002) Investigación-acción-participativa: una metodología para el


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Miranda, F (comp.) Experiencias y metodología de la investigación participativa.
CEPAL - SERIE Políticas sociales N° 58 Santiago de Chile, marzo de 2002

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Vázquez, H. (1994) “La investigación sociocultural”.Crítica de la razón teórica


y de la razón instrumental. Biblos. Buenos aires.

Villasante, T. 1995 “De los Movimientos Sociales a las Metodologías Par-


ticipativas” en Gutiérrez, J. y Delgado, J. M. Métodos y Técnicas Cualitativas
de Investigación en Ciencias Sociales. Editorial Síntesis. Madrid P.p. 399-423

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 197 Investigación Cualitativa


9. APROXIMACIONES A LAS ESTRATEGIAS CUALITATIVAS
ASISTIDAS POR COMPUTADORA
Francisco Osorio
Adrián Scribano
Durante su primera semana en la Universidad, un alumno de primer
año de Sociología confundido entra a una oficina con varias computadoras.
Reconoce a un profesor trabajando en una de ellas y, al acercarse, ve que el Dr.
está mirando atentamente la pantalla e interactúa con varias “ventanas” a la
vez. A la izquierda, observa que uno de los alumnos de los últimos años está
escuchando un grabador y trasladando información a otra computadora. Al
fondo de la oficina puede observar cómo otra persona ordena y clasifica casset-
tes. Al preguntar de qué se ocupaba esa oficina, la respuesta no se hizo esperar:
es el grupo de investigación cualitativa de la carrera de Sociología. El alumno se
retira pensando en lo diferente que era eso que hacían respecto a lo que él creía
era la disciplina.

Cuando el mundo de las computadoras fue introducido al oficio de inves-


tigar cualitativamente, esta estrategia de indagación cambió de modo funda-
mental. Por estos días, aun no somos totalmente concientes de las consecuen-
cias de tal cambio. Este capítulo sólo quiere servir de aproximación a las posi-
bilidades y desafíos que emergen con la utilización de herramientas informa-
cionales en la investigación cualitativa.

9.1. El lugar de la computadora en la investigación cualitativa

En el contexto de lo expuesto hasta aquí, y junto al desarrollo de las es-


trategias cualitativas, desde finales de la década de 1970 y principio de 1980 se
consolidó la utilización de la informática en la investigación cualitativa. En
principio, la asistencia de la computadora se pensó simplemente como algo
meramente instrumental, como una vía más eficiente para codificar y recuperar
la inmensa cantidad de registros acumulados por las diversas técnicas de obser-
vación. Este puesto se fue modificando hasta llegar al nivel del análisis de esos
datos otrora irrecuperables, dada la complejidad de su inserción sistemática.

En este sentido, dando un paso más, la informática asistió al investiga-


dor en la delicada tarea de interpretar, ayudando en la construcción inductiva
de "micro-teorías" con base a datos que se le habían proporcionado. Esta estra-
tegia de análisis se popularizó, básicamente tomada del enfoque de Glasser y
Strauss (al menos de su primer libro), como así también se amplió la oferta de
paquetes estadísticos que podían asistirla. Los 90 son los años de consolidación

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 198 Investigación Cualitativa


de esta relación, afianzada por la popularización de lo multimediático en el
mercado de las computadoras personales.

En el marco de dicha consolidación, se han llevado adelante algunos


debates sobre la posibilidad de que esta "instalación" de la informática en el
campo de los estudios cualitativos sea el comienzo de una nueva visión para-
digmática que pretenda agotar la pluralidad y narratividad propia del abordaje
cualitativo, en alguna especie de sobre-cuantificación de los registros y en la
creación de la ilusión de formalización del momento de análisis de las investi-
gaciones.

Un dato curioso de dicho debate, por lo menos desde los autores a que
se hace referencia aquí, es que ninguno pretende descalificar el rol de la asisten-
cia de la computadora en el tratamiento, procesamiento y análisis cualitativo.
Antes de emprender un análisis de la discusión aludida, puede ser de utilidad
fijar una primera aproximación a la temática, a través de la siguiente descrip-
ción de las estrategias mencionadas realizadas por Teixeira y Becker:

“Kelle (1997, p.3) define el término CAQDAS (Computer-aided quali-


tative data anylisis software) como una serie de programas de computadora
orientados a facilitar el análisis cualitativo. Estos programas comienzan a ser
desarrollados en la década del 80, esencialmente en los Estados Unidos y en
Inglaterra, por investigadores de las Ciencias Humanas ligados a la investiga-
ción cualitativa. Ese desarrollo va a sufrir la demanda de programas aplicados a
la investigación cualitativa que hasta entonces ofrecían una serie de obstáculos
en su viabilización operacional tales como: grandes gastos de tiempo, costo,
pérdida en relación a los datos cuando se trabaja con grandes cantidades de
datos, por ejemplo. Según Barry (1998), el uso de programas para análisis de
datos cualitativos presenta dos aspectos dicotómicos: por un lado, tenemos las
ventajas que se expresan a través de la economía de tiempo y de costos, la po-
sibilidad de explorar de forma adecuada la relación entre los datos y, por otro,
las ventajas en términos de una estructura formal que ayuda en la construcción
conceptual teórica de los datos.” (Niche Teixeira y Becker 2001:95).

9.1.1. Pluralidad de voces y la utilización de hipertextos

Para comenzar, se ha decidido partir de la presentación de Coffey,


Holbrook y Atkinson titualda "Qualitative Data Analysis: Technologies and Represen-
tations", cuya estructura argumentativa es la siguiente. La investigación cualitati-
va se caracteriza por la pluralidad de interpretaciones que generan una multipli-
cidad de relatos asociados a la existencia de una pluralización de mundos. Los
autores identifican dos vías predominantes: por un lado, aquellas que, separa-

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 199 Investigación Cualitativa


damente, reconocen la consolidación de lo narrativo-literario aceptando el "de-
safío" post-moderno de la diferencia y la multiculturalidad y, por el otro, aque-
lla que construye un texto desde un enfoque al que denominan "realismo narra-
tivo", caracterizado por la construcción de un relato en tercera persona desde
donde afluye el llamado problema de la "crisis de representatividad", basado en
la eliminación de la intrínseca pluralidad de voces en la constitución del mundo
social.

Los autores señalan, por un lado, la generalización de las técnicas de


codificación y recuperación de datos "cualitativos" asistidas por computadora
como el centro de la conformación de una nueva ortodoxia ligada directamente
al "realismo narrativo" y, por otro lado, la estructuración de una heterodoxia
conectada a la retórica y los desafíos post-modernos. En este contexto, post-
ulan a los desarrollos generados alrededor del uso de hipertextos e hipermedios
como una vía alternativa que permita la síntesis de estas dos tendencias para el
análisis y la representación de la investigación etnográfica. Citando a Nielsen
afirman: "podemos decir que el hipertexto fue concebido en 1945, nació en los
‘60, nutrido lentamente en los ‘70, y finalmente incorporado al mundo real en
los ‘80 especialmente con un rápido crecimiento en 1985, culminando con el
establecimiento de un campo definitivo durante 1989" (Coffey et al. 8.2).

En esta larga historia de la consolidación del uso del hipertexto, se vi-


sualiza la presentación del texto de un modo no secuencial, como un prin-
cipio que juega el rol de hilo conductor en la búsqueda de un tratamiento más
eficiente de los textos (Coffey et al. 8.3). Si bien el escritor o lector asistido por
un procesador de texto podía desplazarse de diversas maneras por un docu-
mento, dicho desplazamiento era siempre secuencial y este modo de leer y re-
escribir no se condecía con las operaciones que en la vida real se realizaban. En
este sentido es que Coffey y sus colegas sostienen que "el texto mismo está
fijado en forma lineal. De tal modo, trabajar con archivos de textos en la com-
putadora, implica del mismo modo una estructura lineal" (Coffey et al. 8.3). El
uso de hipertexto involucra la posibilidad de diferentes vías de lectura determi-
nadas por el lector, dado que el autor provee de distintas alternativas para ex-
plorar el texto en cuestión. Si bien los autores aceptan que esta no es una idea
nueva, señalan una mayor versatilidad que las referencias cruzadas, por ejem-
plo. La clave está en la mayor capacidad de interactividad desde donde aparece
una gama más amplia de posibilidades de relación entre texto y lector. "Los
lectores pueden, en un sentido, devenir autores de sus propias lecturas; ellos no
son simples recipientes pasivos de una forma textual determinada" (Coffey et
al. 8.4).

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 200 Investigación Cualitativa


Básicamente, la utilización del hipertexto consiste en la utilización de
botones para establecer links entre referencias cruzadas que apunten a una
misma temática o tópicos relacionados, pudiendo también desplazarse a distin-
tas fuentes de información como los son bases de datos cuantitativas u otras
formas de almacenamiento de datos. "Tales links constituyen ‘nodos’ y el ana-
lista puede crear una red densa de esos links, los cuales pueden ser luego ‘nave-
gados’ en distintas exploraciones de datos" (Coffey et al. 8.6).

Por otro lado, se usan botones de "expansión" que permiten agregar


comentarios, incorporar otros tipos de textos como registros de campo, notas y
comentarios. Se abre así también la posibilidad para el lector de introducirse en
el texto. Las limitaciones de estas posibilidades son justamente las capacidades
cognitivas humanas de encontrarse frente a la creación de un "hiperespacio de
lectura y escritura", donde las vías de recorrido y expansión de la textualidad
son prácticamente indefinidas. Para Coffey y sus colegas, en este marco nace
una de las particularidades más llamativas de la introducción de estos medios
informáticos para la lectura y escritura etnográfica: la probabilidad que esa dife-
rencia colapse, en tanto procesos separados de leer y escribir. El hipertexto
conserva el sentido de complejidad, intertextualidad y no linealidad que una
narración sobre el mundo social tiene en sí misma.

Si la utilización del hipertexto abre estas posibilidades, su combinación


con las tecnologías multimedia las potencializa aún más. Para nuestros autores,
con la articulación entre imagen, sonido y otros tipos de textos se puede pensar
"la reconstrucción de los mundos sociales a través de múltiples representacio-
nes" (Coffey et al. 8.11). Citando el trabajo de Kersenboom, muestran que la
aparición de monografías en CD ofrecen la posibilidad de presentar los regis-
tros de palabras, música, escritos y conversaciones en "sus condiciones existen-
ciales" (Coffey et al. 8.11) lo cual permite, a su vez, manejar los contextos inter-
pretativos y explorar lecturas alternativas y modos complementarios de repre-
sentación de los registros originales. Para Coffey y sus colegas, hipermedios e
hipertexto posibilitan un manejo instantáneo y simultáneo de formas distintas
de representar las múltiples voces de la realidad del mundo social.

Estos autores ofrecen como ejemplo su estudio sobre las consecuencias


de la genética en nuestros días. En ese trabajo aplicaron el etno-drama como
medio de reconstruir la toma de decisiones de los genetistas, junto a las formas
de decisiones de las personas respecto a la reproducción, grabaciones de confe-
rencias científicas, datos contextuales y entrevistas de familias enteras, usando
las posibilidades del hipertexto e hipermedia, conjuntamente con investigacio-
nes sociológicas más tradicionales. La propuesta de este equipo es justamente
la de articular el realismo narrativo y las posibilidades de representar múltiples y

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 201 Investigación Cualitativa


simultáneas voces, sugiriendo que de ese modo se hace innecesario optar por
un enfoque postmoderno o caer en la "nueva ortodoxia" de la investigación
cualitativa asistida por computadora.

9.1.2. Aplicación de la informática en el diseño de


investigación cualitativa

Para poder aplicar la informática es necesario pensar la metodología


cualitativa como un proceso dividido en fases: cuanto más claras y delimitadas
sean estas fases, más sencilla será su informatización. Como sostiene Tavares
dos Santos: “Tales programas de análisis cualitativo de la información presen-
tan cuatro aspectos principales: a) origen de diseño por colaboración entre los
usuarios y los especialistas en computación; b) usos específicos; c) accesibilidad
restricta; d) expertise entre los usuarios (...)” (Tavares Dos Santos 2001: 124).

El sistema informático debe ser desarrollado como técnica de apoyo a


lo largo de toda la investigación y, en lo posible, orientado a satisfacer las nece-
sidades de un grupo concreto de investigación: es preciso que los especialistas
informáticos trabajen a lo largo del proceso de investigación.

Según Novaro y Díaz (Delgado y Gutiérrez 1995), quienes realizan una


breve descripción de los programas informáticos existentes para el análisis tex-
tual, muchos paquetes son desarrollados para trabajos de investigación especí-
ficos, facilitando el manejo del volumen de datos y contribuyendo al proceso
de análisis e interpretación.

Los programas han sido pensados para obtener salidas incorporables a


programas estadísticos difundidos (generalmente el SPSS), borrando de esta
manera la línea divisoria entre cualitativo y cuantitativo.

A continuación se expone información general sobre programas y pro-


cesos de análisis, propuesta por los autores, basándose en el análisis de softwa-
re aplicado en diseño de investigación cualitativo:

1. Trabaja con textos, ya sea determinando los elementos del texto y/o in-
terpretando su significado. Están diseñados para preparar notas de
campo, recoger biografías, documentos literarios, utilizar la estructura
de cuestionarios o de entrevistas. Generalmente se introducen en un
procesador de textos y luego desde el procesador de texto (salvo algu-
nas excepciones como los paquetes de software Hypercard o los que
corren bajo Windows), los datos deben ser convertidos a ASCII para
ser tratados por el programa a utilizar.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 202 Investigación Cualitativa


2. La mayoría de los programas permiten el ensamblaje de documentos
diversos -textos originales, cuerpos de cuestionarios, entrevistas, otros
con comentarios, notas, hipótesis- agregados como parte del trabajo de
investigación. Todos estos textos pueden almacenarse y recuperarse
cuando se lo requiera.

3. Algunos programas como HyperResearch, Qualrus y NUD*IST permi-


ten ingresar material oral, gráfico o vídeo.

4. Una vez que el texto está introducido en el programa de análisis, el in-


vestigador identifica las unidades significativas, señalando y marcando
sus límites y añadiéndoles una breve información que suele consistir en
una etiqueta o código. Determinando las partes relevantes o interesan-
tes, marcando su parte inicial y final a través de una etiqueta o código,
éste puede redefinirse cuantas veces sea necesario.

5. Existen dos formas básicas de codificar. En un solo paso. Algunos


programas como ATLAS.ti lo crean en el momento otros, como Hype-
rResearch, Hypersoft o MAXqda, traen unos códigos a la pantalla crea-
dos de antemano y permiten incorporar los mismos al texto. En dos
pasos. Programas como MAXqda, AQUAD, Ethnograph segmentan
al texto en líneas numeradas. El texto así dividido se imprime, el inves-
tigador marca sobre esa impresión los códigos. En un segundo paso in-
gresa esos códigos, los números de línea y los límites del fragmento.

6. Una vez codificado, los programas permiten extraer en forma conjunta


(por pantalla o impresora) todo lo asignado a un mismo código o lo
que no ha sido codificado, manteniendo su forma original.

7. Los distintos programas pueden realizar las siguientes funciones: a) In-


dicar los anidamientos o superposiciones de codificaciones, b) Subdivi-
dir y clasificar en distintos niveles de profundidad a partir de las varia-
bles que se le indiquen (sexo, edad, clase social, otro) o a partir de cate-
gorías establecidas y c) Contar el número de ocurrencias de cada códi-
go, deduciendo a partir de ello los temas más tratados.

8. Estos autores mencionan la existencia de programas para el análisis


descriptivo/interpretativo.

9. Existen programas para la fase posterior a la interpretación de los da-


tos. Esta es la fase de conceptualización creativa y progresiva, en la que
las ideas del investigador emergen a partir de las evidencias proporcio-

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 203 Investigación Cualitativa


nadas por los datos. Con estos programas, el proceso de análisis es
progresivo; los datos pueden interrogarse desde diferentes niveles y se-
leccionarse a partir de diversos criterios. Los programas no sólo señalan
un segmento textual, sino que indican el contenido abstracto de dicho
segmento y categorizan semánticamente un conjunto de expresiones.
No sólo etiquetan unidades de texto para recuperarlas después, sino
que construyen y elaboran nuevas categorías y puntos de vista sobre los
datos, en relación con el texto. Estas construcciones al nivel de los
conceptos que representan, pueden estar dadas por la co-ocurrencia,
múltiples co-ocurrencias, secuencias cronológicas, relaciones de tipo "Si
A entonces B" y relaciones causales.

10. En esta búsqueda de relaciones, los programas utilizan operadores boo-


leanos (and, or, not) y alguno específico para cada programa.

11. Todos estos programas permiten salidas por pantalla, impresas, guar-
dadas en discos o disquetes como documento ASCII; algunos de estos
software permiten también cuantificar o exportar los datos a programas
estadísticos.

Como hemos dicho, muchas de las técnicas analíticas pueden ser sopor-
tadas a través del uso de programas de computación y, por ello, la informática
es un rasgo importante del análisis de datos cualitativos contemporáneo. En
este sentido es útil recordar que:

1. “Por un lado, los métodos computacionales propician nuevas relacio-


nes entre los procedimientos de inducción. La inducción requiere que
se observe el mundo, proceso mediante el cual los cientistas sociales
generalizan por una ley universal determinadas observaciones de ejem-
plos individuales, y los procedimientos de deducción, proceso por el
cual los juicios de un sistema formal se obtienen por inferencia lógica
de otros juicios del sistema. Se trata de una mera cuestión de manipula-
ción de la información o de los símbolos de acuerdo con reglas pres-
criptas”. (Tavares Dos Santos 2001:129).

2. “(...) se puede afirmar que la lógica de interpretación sociológica fue re-


volucionada por los movimientos de inferencia informacional: multi-
dimensional, operando mediante combinaciones interactivas de espa-
cio-tiempo, mezclando formas expresivas y visualizando sus objetos de
investigación a partir de distintas perspectivas en niveles alternados de
aproximación o hipertexto.” (Tavares Dos Santos 2001:131).

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 204 Investigación Cualitativa


Dado este contexto, es posible reseñar el lugar de la informática en el
análisis de datos, según la opinión de especialistas.

De acuerdo a Amanda Coffey y Paul Atkinson (1996), el software in-


formático aplicado por los investigadores que diseñan bajo técnicas de investi-
gación cualitativas, es útil para resolver las siguientes tareas:

1. Elaboración de notas, encuestas, organizando y diseñando cuestiona-


rios y otros apuntes a fin de llevarlos al campo de trabajo.

2. Transcribiendo o escribiendo las notas obtenidas a través de distintas


técnicas de recolección cualitativa del campo de trabajo.

3. Revisión, corrección de estas notas agregando comentarios y aclaracio-


nes.

4. Codificación: este proceso puede lograrse de una variedad de maneras a


través de distintas estrategias analíticas. Estos autores ejemplifican la ta-
rea de codificar colocando etiquetas o palabras importantes o segmen-
tos de texto, dejándolos disponibles y facilitando la tarea de posteriores
lecturas del material recolectado, trascrito y codificado.

La codificación implica cierta pérdida de información, la cual será me-


nor si el investigador tiene en cuenta todo el proceso de codificación y si las
categorías están relacionadas con los datos originales, otros datos, ideas teóri-
cas, etc. Estos autores encuentran varios niveles en el paso de la codificación a
la interpretación:

1. Los datos codificados necesitan ser recuperados, necesitan ser desple-


gados de manera que su lectura se vea facilitada. Los distintos fragmen-
tos de textos, o datos que están relacionados con un código o categoría,
necesitan ser presentados juntos para que el investigador explore la
composición de cada juego codificado. Huberman y Millas consideran
este despliegue de datos como de fundamental importancia para el pro-
ceso analítico. Esto puede lograrse organizando todos los datos física-
mente en el mismo lugar bajo un código particular; produciendo los
diagramas, matrices, mapas del código o usando una función de recu-
peración de algún software específico. En resumen, los datos, códigos y
categorías deben ser accesibles en su lectura y exploración.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 205 Investigación Cualitativa


2. El paso de la codificación a la interpretación involucra un juego y ex-
ploración de los códigos y categorías creados. Deben usarse los códigos
y categorías seleccionados para hacer sendas a través de los datos.

3. Esto lleva a un tercer nivel, más extenso, de transformación de datos


codificados en datos con significados. El interés está en qué buscar en
los códigos y categorías.

El establecimiento de relaciones entre códigos y conceptos, es un punto


de arranque significativo para la reflexión y para la construcción de teorías a
partir de datos cualitativos.

Guardando los textos en bases de datos organizadas según diferentes criterios.

• Elaborando redes de información, conectando segmentos de datos re-


lacionados.

• Agregando comentarios reflexivos como base para un análisis profun-


do.

• Elaborando análisis estadísticos textuales: conteo de frecuencias, suce-


siones, situaciones de las palabras o frases.

• Gráficos que facilitan la visualización, ayudando al analista en la elabo-


ración de las conclusiones.

• Construyendo teoría, gráficos y diagramas que muestren hallazgos o


teorías: el análisis no es sólo clasificar, categorizar, codificar o intercalar
datos.

Fundamentalmente, el análisis está sobre la representación o recons-


trucción de lo social. El investigador no hace colección de datos, sino que
construye versiones de los mundos sociales y de los actores que observa. Exis-
ten variadas estrategias de representación, cualquiera de ellas que se aplique
tiene implicaciones significantes para el análisis.

En este punto, los autores se muestran un tanto escépticos para la apli-


cación de la informática en la construcción de teorías, aunque destacan el pro-
grama ETHNO, en tanto ayuda al análisis de la conducta narrativa. Se han ge-
nerado varios programas, como NUD*IST, ATLAS.ti y MAXdqa, que animan
al investigador a utilizar la informática más allá de la codificación, fragmenta-

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 206 Investigación Cualitativa


ción y recuperación de datos. Estos están preparados para que el análisis cons-
truya las relaciones sistemáticas entre las categorías del código.

El uso estratégico de software puede ayudar en las interacciones crucia-


les entre los datos y las ideas. Si bien la importancia analítica no es garantizada
a través de frecuencias, ni las relaciones son garantizadas a través de la proxi-
midad, mediante estos métodos puede encontrarse un valor heurístico para
comprobar y chequear los datos e ideas, como parte de una constante interrela-
ción entre los dos: desarrollando sistemáticamente las explicaciones de hallaz-
gos, con la consiguiente confirmación de hallazgos o pruebas de hipótesis.

Hipertextos e Hipermedia. El software de hipertexto es no lineal; le


permite al usuario seguir y crear sendas diversas a través de una colección de
materiales textuales, posibilitando una interrelación más activa entre el texto y
sus lectores. La aplicación básica de un hipertexto es bastante simple: está ba-
sada en la idea de botón, marcas de punto en el texto desde el que pueden rea-
lizarse una o varias aplicaciones. Un botón del eslabón le permite al usuario ir a
otro punto de los datos, hacer una marca o referencia o escoger otro caso de la
misma ocurrencia o conceptualmente relacionados. Estos eslabones unen no-
dos. El analista crea tejidos densos o redes encadenadas, las que pueden nave-
garse en las exploraciones de datos. En principio, el rango de información que
puede unirse a los botones específicos es ilimitado.

En un futuro cercano, podemos imaginar etnografías basadas en hiper-


texto e hipermedia en las que el analista puede activar sonidos y cintas visuales
analizando documentos originales. El trabajo de acercamiento utilizando hiper-
texto nunca está completo: el analista puede seguir creando eslabones y agre-
gando información indefinidamente.

El software de hipermedia puede proporcionar una manera especial-


mente útil de unir materiales textuales y visuales de modo flexible en el análisis
y representación de mundos sociales, actores y culturas.

Elaborando informes. Muchas de las estrategias analíticas descriptas


pueden ser soportadas a través del uso de software. Si bien la informática es un
rasgo importante en el análisis de datos cualitativo contemporáneo, estos auto-
res consideran importante identificar las estrategias analíticas, antes de volverse
a la computadora para apoyo analítico. La mayoría de los datos usados en in-
vestigación cualitativa son textuales, derivados de las notas de campo, las trans-
cripciones de entrevistas, transcripciones de acciones, documentos, etc. Es
rutinario el uso de procesadores de texto para crear y archivar materiales tex-

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 207 Investigación Cualitativa


tuales. Existen programas más especializados para explorar esos archivos de
forma más productiva.

Los investigadores deben considerar el uso de procesadores de texto


como ayuda básica y tener en cuenta la existencia de otros paquetes de softwa-
re con una variedad de capacidades y aplicaciones diversas a fin de poder utili-
zar el software más acorde a su investigación.

Si bien ningún paquete de software realiza el trabajo por sí mismo, exis-


te una gran variedad de éstos que facilitan enormemente un gran número de
tareas. El software disponible generalmente permite llevar a cabo la estrategia
de codificación y recuperación de datos cualitativos textuales, simplificando en
gran medida esta ardua tarea manual. Permite marcar segmentos de datos li-
gándolos a códigos; de este modo facilita su recuperación y colección de todos
los segmentos identificados con el mismo código. En términos de metodología
general, la estrategia de codificación-recuperación, realizada a través de softwa-
re informático, no ofrece ningún gran avance conceptual por sobre el ordena-
miento manual. Los méritos adicionales del software están dados por el gran
número de códigos que puede manejar. La computadora puede ayudar a llevar
a cabo tareas de búsquedas más complejas que las que se realizan a través de
técnicas manuales.

Estos autores consideran evidente que la utilización de la computadora


para las tareas de codificación y recuperación de datos no es análisis, sino una
manera de organizarlos para luego investigarlos y ven que el verdadero poten-
cial de la computadora está en la capacidad de almacenamiento y recuperación.
Algunos software permiten un análisis directo de los datos en cuanto a léxico,
volumen de léxicos, diccionario, vocabulario para un examen detallado y más
extenso utilizados en notas de campo, transcripciones de entrevistas y otros
documentos de interés.

Por su lado, Nigel G. Fielding y Raymond M. Lee (2004) han inten-


tado detectar las influencias e implicancias de la utilización de la informática
dentro de un proyecto cualitativo, determinando el impacto de estos procedi-
mientos en la formalización y sistematización de análisis cualitativos. En esta
dirección, consideran a la informática como una herramienta que permite tener
la información claramente ordenada, fácil de consultar, sin traspapeleos, efi-
ciente, que facilita hallazgos de casos de desviaciones, que incrementa la validez
de los diseños y permite la posibilidad de análisis secundarios. Según estos au-
tores, los distintos programas existentes para el manejo y el análisis de datos
cualitativos pueden clasificarse de la siguiente manera:

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 208 Investigación Cualitativa


ƒ Bases de datos cualitativas

ƒ Programas de concordancia

ƒ Programas de hipertexto

ƒ Creadores de modelos cualitativos

ƒ Sistemas expertos

Cada uno de estos tipos de programas tiene características particulares


en cuanto a su aplicación práctica y modo de uso, por lo que es importante que
podamos aquí reconstruir, al menos parcialmente, las características básicas de
los principales programas existentes.
9.2. Descripción de algunos programas utilizables en diseños
cualitativos
ANTROPAC
Distribuido por la empresa Analytictech (www.analytictech.com), la
versión 4.98 del año 2001 se define como un programa en ambiente DOS para
coleccionar y analizar datos de dominios culturales. El programa trabaja con
datos cualitativos y cuantitativos; incluye herramientas antropológicas como el
análisis de consenso y herramientas multivariadas como regresión múltiple o
análisis de factores. El análisis de consenso evalúa la extensión y el tipo de va-
riabilidad intracultural en una muestra y sopesa la extensión del conocimiento
de un informante en un dominio cultural determinado. El programa, además,
analiza la proximidad de datos (medidas de distancia y similaridad entre ítems o
encuestados), puede construir escalas actitudinales y exportar los análisis en
formato ASCII a otros programas.
AQUAD
Este programa fue desarrollado por la Escuela de Psicopedagogía de la
Universidad Tübingen (Tubinga, Sur de Alemania) y es distribuido por la Edi-
torial Ingeborg Huber Verlag (www.aquad.de).
La Versión 6.0 del año 2003, permite realizar análisis cualitativos sin
transcribir los datos iniciales. Por ello, trabaja con textos en formato txt o rtf,
archivos de audio en formato wav o mp3, archivos de video en formato avi e
imágenes (fotos, dibujos) en formato jpg.
Los análisis de contenido se pueden realizar en la pantalla; los códigos
pueden tener como máximo 30 caracteres. Otras tareas permitidas por el pro-

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 209 Investigación Cualitativa


grama son: anotaciones sin límite; copiar segmentos de texto, partes de otras
anotaciones y resultados grabados en anotaciones; búsqueda por nombre de
archivo, número de líneas (o empieza/fin de la unidad de audio/vídeo), código,
índice adicional, palabra clave; análisis separado por segmentos de hablante;
recuento de palabras: descomposición de textos, lista de palabras; análisis con
listas de palabras ("diccionarios de sentido") y códigos de hablante; análisis de
tabla con uno, dos o tres niveles de criterios (o sea, estructura jerárquica de
tablas). Se construyen hipótesis de vinculación de unidades de sentido por
hacer clic en el registro de códigos y comparación de casos/archivos por análi-
sis booleanos de criterios seleccionados ("minimalización lógica").
ATLAS.ti
Distribuido por la empresa alemana Scientific Software Development
(www.atlasti.de) desde 1994, la versión 5.0 del año 2004 es una modificación
del programa original llamado atlas. Este último fue creado en 1989 por el De-
partamento de Psicología de la Universidad Técnica de Berlín, bajo la dirección
del Prof. Heiner Legewie.
Es uno de los programas más avanzados. Tiene una fuerte interfase
gráfica, pudiendo procesar textos directo de Word o PowerPoint, gráficos,
audio y video. La codificación se hace de manera intuitiva, desplegando la in-
formación codificada por contextos, códigos o memos asociados. Construye
una red gráfica de los códigos y funciones de codificación semi-automática.
Puede hacer hipertextos entre textos seleccionados y puede intercambiar in-
formación con Word y SPSS. Puede trabar en una red y exportar la informa-
ción en formato XML (Bases de datos para Internet).
ETHNO 2
Creado por el Prof. David Heise de la Universidad de Indiana
(www.indiana.edu/~socpsy/ESA/), la versión 2004 del programa reemplaza la
versión de 1988 llamada Ethno, que fue programada en Pascal para el ambiente
DOS. La actual versión trabaja en lenguaje Java, bajo un ambiente Internet (se
puede usar on line).
El programa ayuda a analizar eventos secuenciales a través del análisis
de pre-requisito y el análisis de composición. El primero produce un diagrama
que muestra cómo algunos eventos son necesarios para otros eventos y cómo
eventos abstractos son representados en actos concretos. El segundo involucra
un agente codificador, acción, objeto, instrumento, ambiente, alineamiento,
producto y beneficiario de cada evento. Dicho en otras palabras, el análisis de
estructura de eventos es una metodología cualitativa para entender los eventos
secuenciales en una narrativa.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 210 Investigación Cualitativa


El análisis de pre-requisitos se centra en cómo esos eventos están co-
nectados lógicamente. El programa crea diagramas mostrando la estructura de
pre-requisitos. El análisis de composición se centra en cómo los eventos conec-
tan a las personas y las cosas. El programa crea tablas mostrando cómo la gente
está asociada una a la otra y con entidades no-humanas.
ETHNOGRAPH
Creado por el sociólogo John Seidel en 1985, la versión 2004 es la 5.08,
siendo la versión 6.0 un demo al momento de esta publicación. La empresa que
creó Seidel se llama Qualis Research (www.qualisresearch.com) y tiene como
único producto Ethnograph.
Ethnograph es, tal vez, el programa más conocido de codificación de
textos. Puede manejar proyectos, codificar datos desde un árbol de categorías,
buscar en forma booleana, filtrar información por participantes de un focus
group y exportar la información como texto plano (txt).
HYPERRESEARCH
La versión 2.6 del año 2004 de HyperRESEARCH es desarrollada por
la empresa ResearchWare (www.researchware.com). Nació de la colaboración
entre la Prof. Sharlene Hesse-Biber del Boston College -socióloga especialista
en estudios de la mujer y análisis cualitativo- y el equipo de computación de la
universidad quienes, en conjunto, crearon esta empresa.
El programa fue creado en su primera versión hacia 1991 y actualmente
puede codificar texto (txt), audio (mp3, wav), vídeo (avi, mpg, mov, swf) e
imágenes (gif, jpg). A diferencia de otros programas con similares capacidades,
agrega un “probador de hipótesis”, definido como el uso de un programa de
inteligencia artificial que permite conocer si la codificación de los datos soporta
una hipótesis determinada.
HYPERSOFT
La version 3.01 del año 1998 ya no se encuentra actualizada. Fue creada
por el Prof. Ian Dey (Universidad de Edinburgo), reconocido especialista en
métodos cualitativos. El programa fue diseñado en lenguaje Basic para un
computador Apple Macintosh. Facilita la codificación, categorización y cuanti-
ficación de información textual, con herramientas para administrar dichos ma-
teriales.
MAXqda
La versión del año 2004 (a diferencia de otros programas, no tiene un
número que indique la versión, sino que las actualizaciones se hacen directa-

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 211 Investigación Cualitativa


mente en su sitio Web), reemplaza el programa winMAX de1997. Es distribui-
do por la empresa alemana Verbi Software. Consult. Sozialforschung. Su pági-
na es www.maxqda.com. Las siglas qda del programa vienen de Qualitative
Data Analysis.
El programa crea e importa textos en formato rtf (lo cual evita que sean
transformados), incluso si ya están codificados y con menos adjuntos, posee
una interfase MS Office para exportar a Word o Excel. Puede trabajar con tex-
tos sacados de Internet, además de todas las posibilidades de codificación, pue-
de trabajar en red y no tiene restricciones en la cantidad de datos que puede
manejar. La última versión revisada trabaja con datos cuantitativos desde SPSS
o Excel.
Tal como el programa SPSS, MAXqda agrega módulos al programa ba-
se. El más reciente es MAXdictio, que se usa para analizar vocabulario, crear
diccionarios y realizar análisis de contenido cuantitativo.
NUD*IST y NVivo
Desarrollados por la empresa QSR International, especializada en pro-
gramas de computación de investigación cualitativa desde su fundación en
1994 en Australia (www.qsr.com.au), posee el programa N6, que es la versión
2004 de NUD*IST, NVivo y XSight.
N6 posee las típicas capacidades de codificación, agregando a ello op-
ciones de automatización de tareas, programación, uso de información estadís-
tica e interfaces gráficas para analizar los códigos. NVivo agrega a lo anterior
apoyos para la interpretación y la creación de teorías, junto con capacidades
multimedia. Trabaja con textos con cualquier formato gráfico, dando la posibi-
lidad al investigador de agregar ideas, comentarios, multimedia u otros medios
que permitan apoyar el desarrollo del análisis.
XSight está diseñado para investigaciones de mercado. Es una herra-
mienta de análisis de información con un fuerte desarrollo gráfico que permite
manejar un proyecto de investigación y crear informes en PowerPoint.
QUALRUS
Desarrollado por la empresa de software para educación Idea Works
(www.qualrus.com), la versión 2003 del programa Qualrus se define como un
programa de análisis cualitativo que ayuda en la codificación de datos, ya sea
para análisis cultural, métodos interpretativos, historias de vida o “grounded
theory”.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 212 Investigación Cualitativa


Posee capacidades multimedia (uso de textos, gráficos, vídeo y audio en
cualquier formato), memos para tomar notas, herramientas de búsqueda boo-
leanas y semánticas, herramientas de análisis como probador de hipótesis o
generalización conceptual, también lo que denominan red semántica, para vi-
sualizar relaciones entre los códigos, capacidad Html para trabajar con Internet
y capacidades de programación para personalizar el programa.
TEXTBASE GAMMA
TextBase Gamma es un programa de computación diseñado para anali-
zar textos como, por ejemplo, una entrevista transcrita. El programa es sólo la
versión electrónica del cortar y pegar que se realiza en el proceso manual de
codificación de textos. La versión del año 2002 trabaja en Windows XP. Fue
diseñado por Bo Sommerlund, profesor del Departamento de Psicología de la
Universidad de Aarhus (Dinamarca). La página web desde donde se puede
bajar el programa es la propia página personal del Prof. Sommerlund
http://www.psy.au.dk/bos/GammaUS.htm
WORDSTAT
Desarrollado por la empresa Provalis Research (www.simstat.com), la
versión 4.0 del año 2003 está especializada en analizar textos codificados como
títulos de prensa, abstract de artículos, comunicaciones electrónicas y toda otra
información en que se pueda realizar un análisis estadístico de palabras claves.
Puede mostrar la información en forma de textos para su análisis o construir
gráficos tridimensionales, representando las relaciones entre los datos. Es útil
para análisis bibliográficos.
9.3. Problemas y desafíos

Según Dwyer (2001:61), un primer problema que surge es cómo esas


tecnologías informacionales pueden ser usadas por personas con una inadecua-
da formación teórica. Es decir, aún cuando las investigaciones hayan sido bien
realizadas desde el punto de vista técnico, los análisis producidos acabarán no
teniendo sustancia desde el punto de vista teórico. Un segundo problema es
que la disponibilidad y la predominancia de esas tecnologías acaban determi-
nando la elección de los problemas. En una situación límite, sólo problemas
capaces de ser analizados utilizando esas tecnologías serían considerados legí-
timos, definiendo, de este modo, otros problemas de gran relevancia como
ilegítimos.

De esta manera aparecen dos grupos de problemas o desafíos episte-


mológicos basados, por un lado, en las sugerencias sobre el rol de la utilización

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 213 Investigación Cualitativa


de hipertextos y multimedios y, por el otro, en la propuesta de aplicar el razo-
namiento hipotético a la investigación cualitativa. En primer lugar, podríamos
estar frente a una nueva noción de experiencia de gabinete en Ciencias Sociales
y, en segundo lugar, se podrían explorar alternativas a las estrategias deductivas
e inductivas aplicadas a la investigación cualitativa.

Sin pensar que se asemeja a un concepto de simulación, y sin tomarla


como solución definitiva, en algún sentido la utilización del hipertexto y la tec-
nología multimedia crea una nueva situación de gabinete que necesita ser anali-
zada, al menos en los siguientes niveles: la redefinición de la noción de lo que
se podría llamar "experiencia de laboratorio de la interpretación"; el lugar
del conocimiento conceptual en relación al sensitivo, como por ejemplo el vi-
sual; la posibilidad de interacción indefinida entre observador y los sujetos so-
ciales analizados. Esto nos indica una forma de comprensión de lo social que
puede ser reconstruida a través de la computadora en situación de interactivi-
dad o aislamiento: el escritorio del analista no es sólo una PC y miles de salidas
de computadora, es en algún sentido, un mundo social a escala.

Dada la potencialidad para relacionar hipótesis previas, descubrimientos


y "realidad virtual", la conexión entre hipertexto e hipermedia posibilitaría la
recreación multimediática de la pluralidad de voces. Esto es importante porque
permitiría redefinir la noción de generalización empírica, extendiendo posible-
mente su utilidad y alcance. De este modo, también se presenta la interesante
oportunidad para la re-utilización de los estudios de caso como estrategia de
comprensión de la realidad social.

Además, la asistencia de estas tecnologías a la investigación cualitativa


permitiría hacer manejable la complejidad propia de la conformación textual de
los registros, pudiéndose de esta manera disponer de un texto que, si bien pre-
senta mayor variabilidad, dada la interactividad y la simultaneidad, posibilita
explorar con mayor fuerza la búsqueda de una estructura básica para los análi-
sis. Esto trae aparejado que, además de las tradicionales tareas de registrar, es-
cribir, leer e interpretar, se agregue la de editar como mecanismo de recons-
trucción del mundo social en la computadora. La confluencia de información
cualitativa e información cuantitativa de diversos orígenes permite "fijar" con
mayor detenimiento las condiciones contextuales de la interpretación. Por otro
lado, si se hace pie en los desarrollos anteriores, no sería para nada difícil pen-
sar en la propuesta de Kelle, dado que se tendría la oportunidad de estructurar
una forma de razonamiento que permita partir de y crear hipótesis para la ar-
gumentación sobre el nivel de adecuación de la realidad recreada en la compu-
tadora.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 214 Investigación Cualitativa


Para finalizar, sólo resta afirmar que en el campo de la investigación
cualitativa, como al menos se pretende haber insinuado, existen problemas
epistémicos que trascienden las argumentaciones a las que tradicionalmente se
las asocia. Lo que llama a salir de un tratamiento aporético de la relación cuali-
tativo-cuantitativo y sumergirse en las posibilidades de nuevas racionalidades y
narraciones, sin perder de vista la construcción científica de conocimiento so-
bre el mundo social.

9.4. Actividades

1. Lea atentamente el fragmento del trabajo del anexo IX

2. En líneas generales, ¿considera UD. que se trata del fragmento de una


investigación cualitativa?

3. Relea el capítulo y responda: ¿Es un ejemplo de utilización de la com-


putadora en la investigación social?

4. Redacte tres párrafos de cómo pueden utilizarse las herramientas del


análisis asistido por computadora en la investigación que viene dise-
ñando.

ANEXO IX
1er. Congreso virtual de Antropología y Arqueología
Grupos de discusión sobre metodología de investigación cualitativa asis-
tida por computadora en Ciencias Sociales
Por Pablo Gustavo Rodríguez
Lic. en Antropología
Facultad de Bellas Artes – U.N.L.P.
(FRAGMENTO)
Abstract

Presentamos los resultados de un sencillo relevamiento de las listas de


correo dedicadas a la discusión técnica y metodológica sobre investigación so-
cial de tipo cualitativo y sobre el análisis de sus datos asistido por computadora.

Tras relevar las listas existentes nuestro estudio se focalizó en cinco de


ellas: tres de las que abordan la discusión metodológica de la investigación cua-
litativa en forma más amplia, sin particularizar en determinados métodos o
enfoques teóricos, y dos de las dedicadas a los paquetes de software más utili-
zados y menos especializados desde el punto de vista de su aplicación a tipos
de análisis específicos.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 215 Investigación Cualitativa


El relevamiento fue hecho con base a la documentación pública pro-
porcionada por cada lista y a la observación participante por un período de dos
semanas, tras haber cumplimentado la suscripción a las cinco seleccionadas. De
estas últimas se ofrece una información más acabada sobre el perfil de los sus-
criptores, las instituciones que las mantienen y la temática de discusión.

Introducción
ternet y la navegación hipertextual
Desde hace más de dos años, cuan-
de los vínculos encontrados. Una
do comenzamos a utilizar el pro-
vez identificadas las listas se consul-
grama NUD*IST para procesar los
tó la información pública que pro-
datos de la investigación "El con-
porcionan mediante el envío de los
cepto de pobreza. Estudio de su
comandos correspondientes a los
intertextualidad en la relación asis-
programas servidores de correo.
tente asistido" bajo la dirección de la
Ello nos permitió conocer el perfil
Lic. Virginia Ceirano, venimos ex-
de las listas y en base a ello seleccio-
plorando en forma no sistemática
nar las que nos interesaban de
los grupos de discusión sobre meto-
acuerdo a nuestros objetivos para
dología cualitativa de investigación
suscribirnos con el fin de monito-
en Ciencias Sociales, especialmente
rear el caudal de mensajes que dis-
en relación a la utilización del soft-
tribuyen y solicitar la lista de los
ware denominado para análisis de
suscriptores. Este monitoreo se ex-
datos cualitativos, entendiendo por
tendió por dos semanas entre el 24
tal fundamentalmente texto (entre-
de Agosto y el 6 de Septiembre de
vistas, documentos, notas de campo,
1998.
correspondencia, etc.). El propósito
del presente estudio fue efectuar un Con la información obtenida se con-
relevamiento más sistemático de las feccionaron bases de datos en Ac-
listas de correo existentes, cómo cess para facilitar su consulta. Las
definen su tema de discusión, quie- direcciones se agruparon según su
nes la administran, caudal de mensa- dominio por país y por tipo y los
jes, cantidad de usuarios y proce- resultados se resumieron en los cua-
dencia de los mismos según el servi- dros y gráficos descriptivos que
dor desde el que están suscritos. pueden hallarse al final de este traba-
Especialmente nos interesaba saber jo.
qué participación tienen los países
latinoamericanos en general y Ar- Los grupos de discusión
gentina en particular.
Los grupos de discusión, también
Las listas fueron localizadas a partir conocidos como foros o grupos de
de nuestro conocimiento previo, en interés, listas de discusión o listas de
base a búsquedas efectuadas en In- correo (mailing lists) y su variante,

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 216 Investigación Cualitativa


los grupos de noticias o grupos de cualitativo en general, ignorando
Usenet son "un sistema organizado a los que se concentran en una
en el que un grupo de personas reci- técnica o tipo de análisis o enfo-
ben y envían mensajes sobre un que teórico en particular como
tema en particular. Estos mensajes historias de vida, investigación
pueden ser artículos, comentarios o acción, análisis conversacional,
cualquier cosa relacionada con el metodología-q, fenomenología,
tema en cuestión. "Todas las listas grounded theory, etc. y a los
de correo – y hay miles de ellas – destinados a miembros de una
tienen una persona que se ocupa de institución o residentes en una
mantenerlas. Es posible subscribirse región geográfica en particular.
o eliminarse de esa lista, enviando Caen en este grupo las listas
un mensaje a la dirección apropiada. QUALRS-L y AOM-RESCH.
Muchas listas de correo están
´moderadas´, lo que significa que • la discusión práctica y metodo-
alguien decide qué mensajes se enví- lógica sobre la utilización de
an a la lista de correo y cuáles no. software para análisis de datos
Otras listas no son moderadas, de cualitativos en la investigación
forma que se envían todos los men- social. Debido a la gran cantidad
sajes sin censura alguna" (Hahn de programas existentes y la im-
1994:22). posibilidad de monitorearlos a
todos durante el período que du-
"En los grupos de discusión envia- raría el estudio optamos por se-
mos y recibimos mensajes, pero, a leccionar las que abordarán el
diferencia del correo electrónico tema en general o las dedicadas a
común estos mensajes son públi- herramientas de análisis cuya uti-
cos: el mensaje que dejamos en un lidad no se limita a tipos de aná-
grupo de noticias puede ser leído lisis particulares, como por ej. el
por miles de personas. En el mundo análisis de mapas cognitivos o el
real lo más parecido a los grupos de análisis de contenido. A este
discusión son esos pizarrones que grupo corresponden las listas
hay en los clubes o universidades QUAL-SOFTWARE, QSR-
donde la gente pega un papelito y FORUM y ATLAS-ti.
todo aquel que se acerca al pizarrón
puede leer nuestro papelito y pegar Se hace necesaria una aclaración con
otro" (Lederkremer 1996:113). respecto a la lista QSR-FORUM,
dedicada al programa NUD*IST:
A los fines de este estudio conside- No nos fue posible obtener la lista
ramos los grupos dedicados a: de suscriptores del robot de correo
ni de los administradores de la lista.
• la discusión metodológica sobre Este obstáculo nos impidió incluirla
la investigación social de tipo en la comparación con las otras lis-

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 217 Investigación Cualitativa


tas en cuanto a la participación de Ciudad Virtual de Antropología y
los distintos países o regiones geo- Arqueología es un emprendimiento
gráficas en el intercambio de corres- del Equipo NAyA.
pondencia. Decidimos incluirla de
todos modos debido a que su do-
cumentación pública es abundante y Última modificación de esta página
se la puede comparar en todos los 3/1/04
otros aspectos.
http://www.antropologia.com.ar/
http://www.arqueologia.com.ar
http://www.naya.org.ar/

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Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 219 Investigación Cualitativa


10. PSICOANALISIS, PSICOLOGÍA E INVESTIGACIÓN SOCIAL
CUALITATIVA
María Eugenia Boito
Claudia Gandia
Adrián Scribano
Un grupo de investigación se está reuniendo para definir una estrategia
de indagación sobre el maltrato infantil en una pequeña ciudad. Los miembros
intercambian opiniones respecto a las prácticas de los padres, los silencios de
los niños, la impotencia de las autoridades. Una y otra vez se recuerdan mu-
tuamente el carácter sociológico que debe tener la investigación, sin embargo,
los factores psicológicos de la problemática afloran con la misma insistencia del
comienzo de las reuniones. Unos proponen “enfocar” los problemas desde las
teorías de la construcción de la identidad que la sociología ha consolidado en
los últimos años, otros insisten en la centralidad de las técnicas en una indaga-
ción como la que se quiere realizar. Esta situación lleva al grupo a retomar teó-
rica y prácticamente las estrategias utilizadas por otros equipos en situaciones
similares y es allí donde advierten los innumerables cruces que la teoría social
tiene con la psicología y el psicoanálisis en la investigación cualitativa en nues-
tros días.

En este capítulo nos proponemos introducir al lector en algunos de los


posibles caminos de cruce entre investigación social, psicoanálisis y psicología
que se han construido en las últimas tres décadas. Cruces que sin duda han
afectado el estado de la investigación en general y de la indagación cualitativa
en particular.

Hemos seleccionado dos senderos de exposición, el primero pretende,


al menos esquematizar de modo muy introductorio, el uso del psicoanálisis en
la tarea de análisis sociológico. El segundo intenta brindar algunas pistas para
comprender el “lugar” de las herramientas provenientes de la psicología en la
investigación social.

Somos conscientes de los problemas teóricos y epistemológicos que no


hemos podido abordar aquí, por eso enfatizamos nuestra pretensión introduc-
toria y esquematizante de lo que se desarrolla.

10.1. La teoría psicoanalítica en la investigación social.

Existen muchas evidencias sobre el cruce que en la teoría social se vie-


ne realizando entre teoría de la acción social y psicología. Desde la visión de
Parsons y la contestación interaccionista y etnometodológica es perceptible que

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 220 Investigación Cualitativa


no es posible construir una imagen científica del mundo social sin apelar a al-
gún tipo de explicación de cómo la sociedad se “introduce” en la “cabeza” de
los individuos.

Por su parte, Sigmund Freud concretó en diversos textos la aplicación


de los constructos de la teoría psicoanalítica, para indagar el nexo entre la di-
mensión subjetiva de las acciones sociales y los encuadres socioculturales en los
que están inscriptas.

Como afirma Paul Ricoeur, si bien es cierto que el fundador del psicoa-
nálisis, en la última etapa de su vida, elaboró reflexiones cuyo objeto central fue
la cultura (El provenir de una ilusión (1927), Malestar en la Civilización (1930),
Moisés y el monoteísmo (1937 –1939)), es necesario advertir que “las grandes
‘intrusiones’ en el dominio de la estética, de la sociología, de la ética, de la reli-
gión son (anteriores y) entonces contemporáneas de textos tan importantes
como Mas allá del principio de placer, el Yo y el Ello y sobre todo de los gran-
des textos de la Metapsicología” (Ricoeur 1975: 30). Así por ejemplo: La crea-
ción literaria y el sueño despierto es de 1908, Un recuerdo de infancia de Leo-
nardo da Vinci, de 1910, Tótem y Tabú, de 1913, Consideraciones actuales
sobre la guerra y sobre la muerte, de 1915, Psicología colectiva y análisis del yo,
de 1921, entre otras obras. Es por esto que – desde la perspectiva de Ricoeur -
“el psicoanálisis muestra su intención verdadera cuando, haciendo estallar el
marco limitado de la relación terapéutica del analista y su paciente, se eleva al
nivel de una hermenéutica de la cultura”- (Ricoeur 1975: 29)

En las reflexiones que se presentan a continuación se exponen los li-


neamientos más generales sobre la forma de articular los aportes psicoanalíticos
en el marco de una investigación cualitativa y sobre algunas de sus posibles
aplicaciones en los “usos” de técnicas cualitativas de indagación.

10.1.1. Psicoanálisis y análisis del discurso

Podemos entender al psicoanálisis como una práctica coextensiva al


campo del lenguaje ya que la relación analítica es posible gracias a la palabra. Es
decir, el espacio analítico y la forma de operar en él son producto del lenguaje,
la palabra y el discurso. Abordar una serie de reflexiones sobre estas nociones
abre el camino para pensar el análisis de discurso. “El lenguaje permite situar el
inconsciente que, al estructurarse como un lenguaje, hace del lenguaje mismo
su propia condición de existencia. El habla, al asignar un lugar al otro de la
interlocución, hace aparecer el sentido como efecto retroactivo. El discurso,
como modalidad de lazo social, es el lugar donde se juegan las diferentes for-
mas de producción de goce.” (Recio en Delgado y Gutiérrez, 1995:241)

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 221 Investigación Cualitativa


De manera introductoria, se pueden identificar dos posiciones sobre la
manera de establecer relaciones entre el psicoanálisis y los procesos de investi-
gación social. Por un lado, desde la posición de Francisco Pereña. (Formación
discursiva, semántica y psicoanálisis) la relación se establece a partir de la exis-
tencia de un objeto teórico y de un fenómeno empírico compartido: el lengua-
je. "Hay un terreno común al sujeto, a la investigación social y al trabajo como
psicoanalista: el lenguaje".(Pereña en Delgado y Gutiérrez, 1995:465); por otro,
para Felix Recio (Análisis del discurso y teoría psicoanalítica) la posibilidad de
vinculación entre psicoanálisis e investigación social requiere precisar el estatu-
to del primero: según el autor es pertinente dejar atrás una serie de malentendi-
dos a partir de los cuales la relación fue pensada en términos de 'anexión /
subordinación' (Recio en Delgado y Gutiérrez, 1995: 487). El psicoanálisis
(junto con la lingüística) 'son teorías generales de las Ciencias Sociales porque, a
partir de ellas, se puede dar cuenta de lo social'. (Recio en Delgado y Gutiérrez,
1995:487). Más que un carácter y una apropiación instrumental, propone como
estrategia pensar la investigación desde constructos teóricos que particularizan
a este 'saber regional'; es decir la estructura de categorías y la lógica psicoanalí-
tica se ubican más allá del campo de aplicación de la clínica.

La primera perspectiva se centra en el desarrollo de los rasgos propios


del lenguaje. Dos son las características distintivas: la primera patentiza 'el exilio
de la naturaleza' - el hiato, la brecha que inaugura la emergencia de lo humano -
, la segunda, remite a 'la equivocidad radical del hablar', ya que "Hablar es un
equívoco en si mismo porque resulta imposible imponer el principio de identi-
dad: en la lengua ningún término quiere decir exactamente lo mismo que otro"
(Pereña en Delgado y Gutiérrez, 1995: 466). Desde esta idea, Pereña refiere a
los desarrollos de la lingüística como disciplina que aborda al lenguaje como
sistema de signos y a los aportes de Ferdinand de Saussure en relación a la idea
de 'valor' de los signos lingüísticos, en función de la diferencia a partir de la
cual es posible definir - relacionalmente - la identidad de cada uno.

El autor enfatiza que para el psicoanálisis -a diferencia de la lingüística


saussureana - "no hay estructura del significado, solo del significante. Si hubie-
se dicha estructura y una relación biunívoca entre ambos, el lenguaje se reduci-
ría a una nomenclatura.... (Por esto) la investigación social toma su razón de ser
en la diferencia (y la irreductibilidad) entre el significante -su operador- y el
significado..." (Pereña, en Delgado y Gutiérrez, 1995, 467 - 468).

El discurso social entonces debe ser entendido como un efecto y a la


vez, paradójicamente, como una condición que caracteriza el desajuste entre el
sujeto y el lenguaje. "...Es ese convenir en el sentido que permite que individuo
y sociedad coincidan, o sea, que el individuo se reconozca, se identifique en el

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 222 Investigación Cualitativa


otro imaginario: en la sociedad como lugar dador de certezas.... Cada grupo
social (o cada individuo si se quiere) se apropia de los lexemas generales,
haciendo las derivaciones que sea, pero sin perder el sentido. Los 'valoriza' de
determinada forma, creando incluso campos semánticos particulares, pero no
ajenos o discordantes con la generalidad del campo en el que se engloban y que
es quien soporta su sentido". (Pereña, en Delgado y Gutiérrez, 1995, 468)

La lectura de los aportes psicoanalíticos que realiza Pereña, se sostiene


en una caracterización estructuralista de la obra de Lacan, en función de las
homologías que plantea entre este autor y Claude Levi - Strauss; posición que
se expresa claramente al afirmar: "Cuando un individuo habla es hablado por la
sociedad, decía Levi Strauss; o sea, la sociedad (la formación discursiva) es el
interpretante" (Pereña en Delgado y Gutiérrez, 1995:68 -69)

A partir de lo desarrollado, esta primera configuración de la estrategia


metodológica se fundamenta en dos consideraciones: por un lado, en la consti-
tución de una disposición de vigilancia epistémica a los sesgos que impone una
mirada estructuralista a los procesos de producción de sentido; por otro, sos-
tiene la pertinencia de la propuesta de articulación entre psicoanálisis e investi-
gación social que realiza Félix Recio, indicando el carácter de 'saber regional'
de los conceptos psicoanalíticos en el marco de un proceso de convergencia
disciplinaria en ciencias sociales, tanto a nivel de teorías como de metodologías.

Desde este lugar, es necesario identificar las particularidades que ciertos


conceptos adquieren en los campos en los que se inscriben, para dar cuenta de
las especificidades de las miradas disciplinarias. En este sentido, Recio identifi-
ca cierto 'olvido teórico' en el que han incurrido ciertos lingüistas y otros estu-
diosos cuando han utilizado, por ejemplo, la noción de ‘inconsciente’. "La es-
tructura o sistema inconsciente de los lingüistas, semiólogos o antropólogos no
es la estructura del psicoanálisis... los lingüistas olvidan que no hay sentido si
éste no se acompaña del 'deseo indestructible'." (Recio, en Delgado y Gutié-
rrez, 1995: 482)

Para Recio -siguiendo a Lacan2- "el discurso es lazo social. Vínculo en-
tre un agente y otro donde algo se produce y hay efectos de verdad". (Recio, en
Delgado y Gutiérrez, 1995: 485). Según nuestro autor se puede entender por
discurso la "...Forma de lazo social, de vínculo al Otro. El discurso es sin pala-
bras, pues es una relación entre letras y lugares. El lazo social no se refiere so-

2
Discurso del amo o del inconsciente, discurso histérico o de la ciencia, discurso del analista,
discurso universitario, desarrollados por Lacan en el seminario 'El revés del psicoanálisis'.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 223 Investigación Cualitativa


lamente a la cadena significante, también está referido al insconsciente y a la
pulsión. Es decir, a los efectos sintomáticos que se producen en las diferentes
modalidades de vínculo con el otro. La modalidad de goce en lo social es la
forma de pensar lo social del lado del síntoma." (Recio, en 1995: 482).

Esta propuesta de abordaje pretende evitar el riesgo textualista constru-


yendo un dispositivo teórico – metodológico que por un lado, reconoce la di-
mensión del goce que sostiene las prácticas de los actores y por otro, considera
las propiedades del discurso en relación a cierto nivel extradiscursivo que obli-
ga a indagar sobre las posiciones de los sujetos y las propiedades de los lugares
institucionales desde los cuales los discursos son pronunciados.

10.1.2. Psicoanálisis y crítica ideológica: la visión de Slavoj


Zizek

El mundo social se estructura por las prácticas concretas de los sujetos


que lo crean, reproducen y re-crean. Dicha estructuración está ligada, siempre,
a modos de entender el mundo que ese mundo genera, es decir, a las prácticas
que esos sujetos se dan para velar y develar el juego sistematicidad-
asistematicidad que le son fundantes. Estas acciones vinculan de modo diná-
mico prácticas de entendimiento y “des-entendimiento” para las cuales es nece-
sario apelar a la trama opaca de las mismas en su propia transparencia.

El transformar el mundo de las cosas en el mundo de los hombres y


trasponer las “reglas” de las cosas en reglas de los hombres es un rasgo del
capitalismo. Hacer que la aludida transformación no sólo sea soportada sino
también (y posiblemente radicalmente) “querida” por los seres humanos, im-
pávidos ante las cosas, es la “jugada” astuta de la razón capitalista3.

La intención de explicar estas relaciones es el momento de aparición de


lo que se ha dado en llamar crítica ideológica. Exponemos aquí la propuesta de
Zizek como una de las alternativas de elaboración de la critica ideológica y co-
mo un ejemplo de los cruces posibles, cada vez más frecuentes, entre teoría
social y psicoanálisis. La perspectiva de Slavoj Zizek aparece como una articu-
lación particular que despliega la productividad de desarrollos teóricos configu-
rantes de la teoría social: Hegel, Marx y Lacan.

Los trabajos de Zizek abarcan análisis que van desde el cine (como
elemento de la cultura popular) hasta el significado del 11 de septiembre. En

3 Explicitar las conexiones entre formaciones sociales, dispositivos ideológicos y mecanismos

de aceptabilidad e imposición del deseo nos llevaría a un desarrollo que no podemos hacer
aquí. Cfr Marx 1968 pp176-182

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 224 Investigación Cualitativa


todos ellos, de un modo u otro, se sigue lo que él afirma en el prefacio de Mi-
rando al sesgo, “Walter Benjamin recomendaba, como procedimiento teórica-
mente productivo y subversivo, la lectura de los productos superiores de una
cultura junto con sus obras comunes, prosaicas, mundanas” (ZizeK 2000:9)

En un primer acercamiento a la propuesta zizekeana el psicoanálisis -


más precisamente el psicoanálisis lacaniano- parece constituir un lugar de lectu-
ra privilegiado en comparación con los aportes marxistas. Sin embargo, esta
afirmación es una primera impresión equivocada y el pensador esloveno recu-
pera la expresión lacaniana que instituye a Marx como el creador de la noción
de síntoma en el campo social, al indicar la existencia de un parte ('una parte
que no es parte', según la expresión de Jacques Rancière) - el proletariado - que
desequilibra el universalismo de los derechos burgueses. El abordaje en térmi-
nos de síntoma de los fenómenos sociales por parte del marxismo y de las pro-
ducciones de la psique por parte del psicoanálisis muestra que tanto Marx co-
mo Freud indagan la dimensión formal de lo que constituyen como objeto de
estudio. En ésta dirección Zizek afirma: “Hay una homología fundamental
entre el procedimiento de interpretación de Marx y de Freud: eludir la fascina-
ción del contenido, lo que hay que develar tras el análisis es el secreto de esa
forma.” (Zizek, 1998a: 35).

En este sentido -desde la tradición psicoanalítica– Jacques Lacan expo-


ne en el seminario 'El revés del psicoanálisis' la estructura análoga que compar-
ten el discurso del inconsciente y el discurso capitalista, que le permite leer los
acontecimientos del mayo francés del 68 y significarlos como síntomas de una
forma de lazo social que remiten al discurso del amo.

El marxismo y el psicoanálisis en tanto posiciones teóricas centradas en


los procesos de trabajo (de mercancías, de sueños) refieren a la idea de síntoma
para la comprensión de los fenómenos que abordan; así, las mercancías y las
producciones del inconsciente aparecen como formaciones expresivas de con-
flictos. Desde este lugar el psicoanálisis genera una ruptura con las lecturas
tradicionales y contemporáneas vigentes en el momento de su emergencia so-
bre los procesos de significación de los sueños, al precisar que lo específico de
la interpretación del plano onírico requiere apartarse de la consideración de los
contenidos como portadores de verdad, para orientarse a la concreción de cier-
tos procesos de trabajo a partir de los cuales se instituye la significación. En el
mismo sentido, el abordaje marxista de la generación del valor se orienta hacia
los mecanismos que se desarrollan en el momento de la producción, lugar
donde se instituyen las relaciones entre capital y trabajo y desde el cual la forma
mercancía trabajo aparece como un tipo particular que desmiente su equiva-
lencia con las demás ya que es la única que genera valor.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 225 Investigación Cualitativa


Por lo expresado, no es adecuado subsumir las nociones de 'conflicto' o
'síntoma' en las tradiciones marxista y psicoanalítica respectivamente, mas bien
de lo que se trata es de reconocer su inscripción en un nivel de abstracción
mayor que permite la construcción de una modalidad de indagación crítica de
las formas de representación instituidas. Así la crítica de la ideología - instancia
sobre la que reflexiona Zizek -encuentra este dispositivo para la lectura de las
prácticas que aborda; la dimensión ideológica también puede pensarse como
objeto de un proceso de trabajo. En este sentido, como señala Terry Eagleton
“tanto el psicoanálisis como la crítica de la ideología se centran en puntos en
los que se intersectan significado y fuerza.” (Eagleton 1997: 173); por esto las
producciones ideológicas pueden pensarse como ‘formaciones de compromiso’
entre deseos y defensas en el sentido freudiano.

Por esta vía nuestro autor pretende, y en muchas ocasiones lo logra, dar
cuenta del goce como factor político, del “sinthome ideológico” de la burocra-
cia, del “rol” político de la fantasía, de lugar del sujeto en la filosofía política.

Zizek ha mostrado cómo es posible retomar la vieja consigna que gira


en torno a la transformación de las categorías psicológicas en categorías políti-
cas. Su crítica ideológica tomando los discursos, las prácticas y los puntos de
sutura de la sociedad contemporánea se transforma así en un ejemplo paradig-
mático de cómo, indagación discursiva, análisis social y narraciones sociales
pueden cruzarse en un modo de hacer investigación cualitativa.

10.1.3. Aplicación de una forma de análisis de discurso en


el grupo de discusión

Retomando lo expuesto en análisis del discurso y siguiendo a Recio es


posible afirmar que técnicamente es posible apelar a dispositivos como el de
'grupo de discusión', para precisar la identificación (o no) imaginaria de estos
sujetos con las cristalizaciones metafóricas dominantes, en tanto "los semblan-
tes que una sociedad como la nuestra se proporciona." (Recio en Delgado y
Gutiérrez, 1995:489) para ocluir las manifestaciones de los antagonismos socia-
les.

Recoger los componentes afectivos4 que se marcan en la palabra resulta


de gran importancia en un grupo de discusión. Pensado esto no desde un regis-
tro psicoanalítico sino desde un registro lingüístico por la vía de los subjetive-

4
Somos conscientes que “aclarar” lo que se debe entender por “componentes afectivos”
sería aquí necesario pero esto nos llevaría a un camino expositivo que excede las pretensio-
nes y objetivos del presente texto.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 226 Investigación Cualitativa


mas o desde un registro semiótico por la vía de la semiótica de las pasio-
nes.“...el inconsciente no es una profundidad ni tampoco la parte sumergida de
un discurso. No por hablar el inconsciente habla en el habla.” (Recio en Delga-
do y Gutiérrez, 1995:488) El inconsciente adquiere presencia como efecto de
un tropiezo discursivo o de una interpretación analítica, una apertura de la ca-
dena hablada que mantiene esta condición en tanto hay una relación analítica
que la mantiene abierta. La respuesta del sujeto mantiene la abertura para evitar
el cierre.

Se diferencian claramente las posibilidades de ambos dispositivos, el


analítico y el grupo de discusión. El primero trabaja sobre la abertura del in-
consciente por medio de la transferencia, implica una interrogación subjetiva.
El segundo trabaja sobre el cierre del inconsciente, su objetivo es diferente:
“analizar la promoción ideal del grupo, la identificación imaginaria en torno a
los significantes que los agrupan, las idealizaciones cristalizadas”. Es así que el
grupo de discusión opera en el cierre del inconsciente, en los saberes constitui-
dos, en las identificaciones yoicas. Siendo su registro lo imaginario, “pues anali-
za los yoes constituidos y no los sujetos constituyentes” (Recio en Delgado y
Gutiérrez, 1995:489) Así este dispositivo se constituye en el revés del discurso
psicoanalítico. En coherencia con lo desarrollado podemos decir que “La teoría
psicoanalítica como teoría general puede orientar la investigación en grupo. La
no complementariedad sujeto/objeto permite entender no sólo los desplaza-
mientos metonímicos del deseo, (...) Los semblantes que una sociedad como la
nuestra se proporciona.” (Recio en Delgado y Gutiérrez, 1995:489)

Psicología, técnicas e investigación social

Mirar las técnicas y las prácticas de la investigación social implica un


acercamiento a las distintas “tecnologías de invención de textos” (Delgado y
Gutiérrez, 1995: 28) Esto supone la construcción de realidades, es decir enten-
der los datos, los textos, los procedimientos de análisis como constructos. En
este sentido las técnicas operan como instrumentos de acercamiento, de en-
cuentro, de construcción del sentido del texto.
Este apartado intenta esquematizar las técnicas de producción de in-
formación cualitativa desde la revisión de las particularidades que presentan la
entrevista psicológica y los dispositivos grupales de trabajo terapéutico desde la
psicología. Sostener que la investigación por entrevistas y a través de grupos de
discusión se construyen como campos de actuación donde el habla tiene lugar
y en consecuencia la construcción de sentido es posible; y considerar al psicoa-
nálisis como “una práctica coextensiva al campo del lenguaje” (Recio, en Del-
gado y Gutiérrez, 1995: 481) ya que la relación analítica es posibilitada por la

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 227 Investigación Cualitativa


palabra, permite también pensar al final de la exposición, sobre las relaciones
entre la lingüística o la investigación social de textos y discursos y la teoría psi-
coanalítica. Para ser coherentes con estas pretensiones exponemos en primer
lugar los rasgos conceptuales y las características técnicas de la entrevista en
psicología clínica. En un segundo momento se realiza un repaso por los distin-
tos modelos y tipos de grupos terapéuticos que pueden brindar algunos ele-
mentos para ser utilizadas como técnicas de investigación social. En esta direc-
ción se siguen aquí los desarrollos realizados sobre tópicos aludidos por Carlos
Rodríguez Sutil, Alejandro Ávila Espada y Antonio García de la Hoz y Félix
Recio en el texto de Juan M. Delgado y Juan Gutiérrez: “Métodos y Técnicas Cua-
litativas de Investigación en Ciencias Sociales”5.
10.1.4. Sobre las particularidades de la entrevista psicológica
La entrevista psicológica es considerada por varios autores como la
principal estrategia de diagnóstico estructural de la personalidad y de los tras-
tornos de comportamiento enmarcados dentro de dicha estructura. Resulta por
ello ser un procedimiento de investigación científica de la psicología.
Hay distintos tipos de entrevista psicológica: de evaluación, orientación,
terapéutica, investigación y focalizada; pero todas ellas comparten sus caracte-
rísticas principales.
“La mayoría de los autores coinciden en definir la entrevista como un proceso en
el que intervienen dos o más personas, a través de un medio generalmente oral, en el que se
distinguen roles asimétricos: entrevistador-entrevistado. Esta asimetría se refleja en los
rasgos que caracterizan al entrevistador, como son poseer cierto conocimiento técnico y
llevar la dirección del proceso –aun en el caso de las entrevistas libres o no directivas-,
también, finalmente, debe comunicar al entrevistado los resultados de sus pesquisas, es
decir debe realizar una “devolución”.(Rodríguez Sutil, 1995:241)
Esta definición nos introduce al análisis de los roles que asumen los
participantes de la entrevista psicológica y la relación que se establece entre
ellos: Hay un sujeto que expresa su motivo de consulta y otro que posee cono-
cimientos psicológicos para intervenir sobre aquél.
La entrevista psicológica se propone recoger información y realizar la
devolución o encuadre. Diagnóstico y tratamiento ya no se los piensa como
escindidos en una entrevista.

5Las referencias bibliográficas de los autores y textos aquí mencionados debe buscarse en los
capítulos citados de Delgado y Gutiérrez.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 228 Investigación Cualitativa


“Es indudable que en una entrevista terapéutica es preciso evaluar el momento en el
que se encuentra el paciente, respecto a los objetivos terapéuticos y en su circunstancia actual.
Pero tal vez eso no impide que en los primeros contactos nos tengamos que plantear la elabo-
ración de un psicodiagnóstico lo más completo posible, tanto desde el punto de vista psicopato-
lógico como de la descripción de la personalidad, es decir, debemos alcanzar un diagnóstico
estructural de la personalidad.” (Rodríguez Sutil, 1995:241)

Dado que la entrevista psicológica se configura como un campo diná-


mico e interactivo surgen una serie de fenómenos particulares de esa situación
relacional como son las resistencias y defensas en el entrevistado, las cuales
tienen su fuente principal en la transferencia. La comprensión de estos fenó-
menos que, en un primer momento pueden interferir con la recogida de infor-
mación, constituye una ayuda importante al proceso diagnóstico y terapéutico.
Para lo cual el psicólogo cuenta con instrumentos como el señalamiento, la
confrontación, la interpretación, etc.

“Al igual que la contratransferencia, se trata de un fenómeno ineludible. No pode-


mos librarnos de las resistencias que se derivan de dicha transferencia sino por un proceso
largo, que se identifica con la propia psicoterapia y, aún así, no desaparecerá el ‘estilo’ básico
de comunicación, típico del individuo. Dicho de otra manera, cada entrevistado tiene una
forma peculiar de vincularse con el entrevistador. Como el primero no conoce –por principio-
nada relevante de la forma de ser del segundo, es legítimo suponer que ese vínculo representa
una forma básica, primitiva, de relacionarse con el entorno interpersonal.” (Rodríguez
Sutil, 1995:254)

Como lo anticipa Rodríguez Sutil en esta definición, también en el en-


trevistador se presentan fenómenos que le afectan y se oponen a la visión neu-
tral de los hechos, esto es la contratransferencia. Según Bleger, a quien el autor
cita, todos los fenómenos que aparecen en el entrevistador, como emergentes
del campo psicológico que se configura en la entrevista, son las respuestas del
entrevistador a las manifestaciones del entrevistado (1995: 250)

Además, y siguiendo la consideración de la relación que se puede esta-


blecer entre los participantes de la entrevista, se distinguen formas típicas de
vinculación: independiente, dependiente y ambivalente. Ocurre que los pacien-
tes tienen dificultades para expresar la información necesaria; en este caso el
uso de preguntas relacionadas con la temática que se quiere analizar, sin entrar
directamente en ella, es una intervención posible. Otro elemento a considerar
vinculado al campo de la entrevista es el contexto, ya se trate del contexto in-
terpersonal, el físico inmediato, o el marco institucional. Hay que tener en
cuenta que el elemento clave es el contexto situacional en el que se desarrolla la
entrevista.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 229 Investigación Cualitativa


El contexto físico cobra importancia dentro del “encuadre”. En la en-
trevista se debe contar con un encuadre fijo, es decir, la transformación de un
conjunto de variables en constantes. Esto implica que, algunos aspectos de la
situación funcionen como estímulo para el entrevistado, pero que no funcionen
como variables para el entrevistador. Dentro del encuadre se distingue: el en-
cuadre temporal (duración de cada sesión, los horarios, el número de sesiones
previstas y consecuencias posibles de no asistir a las mismas), de lugar y eco-
nómico. “Si estos elementos no se mantiene fijos se da lugar a que las defensas del paciente
se vuelvan recalcitrantes e inmanejables. (...) y estaremos favoreciendo la persistencia de con-
ductas infantiles y desadaptadas.” (Rodríguez Sutil, 1995:249)

Por otra parte y, de acuerdo a las diferencias teóricas que separan a las
escuelas, se distinguen en la práctica de la entrevista psicológica, tácticas y es-
trategias que guían su desarrollo. Como es por demás conocido las tácticas son:
directiva, no directiva y semidirectiva o semiestructurada.

Las estrategias para organizar la entrevista en parte se superponen con


las tácticas. Rodríguez Sutil retoma a Ávila y diferencia tres estrategias:

• Diacrónica: típica del historial médico.

• Sincrónica: busca evaluar el comportamiento presente del paciente.


Utilizada por el modelo conductual, y fuera de la clínica caracterizaría
también a las entrevistas de orientación y selección.

• Estructural: consiste en la distinción de diversos niveles (manifiesto-


latente) Se centra en el análisis de la relación sujeto-examinador.

Es importante, al menos mencionar, que en la entrevista se pueden distinguir tres fases:


entrada, indagación y encuadre. En cualquier modalidad en el encuadre se debe reali-
zar la devolución, es decir, comunicar al paciente los resultados y conclusiones que se han alcan-
zado durante las fases anteriores. La entrevista de devolución es, al igual que las anteriores, un
proceso dinámico e interactivo, no una comunicación experto-entrevistado.

10.1.5. Tipos de grupos terapéuticos y sus aplicaciones


como técnicas de investigación social.

Se describen a continuación los principales aportes que desde el campo


de la psicología hacen distintas vertientes terapéuticas al trabajo con grupos
(siguiendo los desarrollos de Ávila Espada y García de la Hoz), para luego pa-
sar a la consideración de los dispositivos grupales que se derivan de lo modelos
terapéuticos y se han constituido en modalidades técnicas. No obstante para

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 230 Investigación Cualitativa


que esos dispositivos grupales cumplan fines de investigación necesitan ser
“adaptados”, tarea que, según los especialistas, aún se encuentra pendiente. De
todas formas es pertinente recomendar al lector una tarea de “re-lectura” de lo
que sigue que surja del cruce entre la “guías” metodológicas existentes y los
fenómenos que se pueden y quieren indagar usando las técnicas que a conti-
nuación se esquematizan. Cabe decir que en prácticamente todas las investiga-
ciones realizadas se parte de un presupuesto implícito: el grupo pequeño, ex-
presión que no resulta unívoca, más allá de los límites numéricos que sostengan
los investigadores.

Repasaremos a continuación los aportes realizados al campo de lo gru-


pal por W. R. Bion (1948), psiquiatra inglés de formación psicoanalítica (influi-
do por el pensamiento kleiniano), desde la vertiente psicodramática los aportes
de J. L. Moreno, luego y también dentro de la concepción psicoanalítica de
grupo los desarrollos de Foulkes; revisaremos también los aportes de Kaës,
integrante de la escuela que inicia de D. Anzieu, las principales conceptualiza-
ciones de Enrique Pichon-Rivière y el modelo analítico-vincular desarrollado
fundamentalmente por Nicolás Caparrós y colaboradores (1990).

Los aportes de Bion se pueden dividir, siguiendo el esquema de Bauleo


(1970), en dos apartados: uno vinculado con la organización grupal o estructura
y otro que tiene que ver con la praxis o funcionamiento grupal. Respecto al
primero se rescatan los términos de “mentalidad grupal” (como “expresión
unánime de la voluntad del grupo, a cuya formación el individuo contribuye de
manera inconsciente” y que puede oponerse a los deseos individuales”) y la
“cultura de grupo”, definida por Bion como el resultado o estructura que el
grupo logra en un momento dado.

Con relación a la praxis grupal Bion establece dos niveles en la vida del
grupo: a) el nivel “superior” o “grupo de trabajo”, racional y consciente. Prima
el principio de la realidad y los roles y tareas se repiten de forma consciente y
voluntaria. Y b) el nivel más “profundo”, el grupo de supuesto básico, donde do-
minan las emociones.

“Para Bion, en el acontecer de todo grupo hay una oposición fundamental entre el
work group (grupo de trabajo) y el basic-assumption group (grupo de supuesto básico). El
primero depende de la capacidad de cooperación de los miembros para organizar el trabajo con
vistas al desarrollo de determinadas funciones. El segundo no depende de esa capacidad cons-
ciente de cooperación, sino de necesidades emocionales que hacen que los miembros se aglutinen
alrededor de la persona que mejor pueda representarlas” (Ávila Espada y García de la
Hoz, 1995:330)

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 231 Investigación Cualitativa


Bion delimita luego tres supuestos básicos a los que correspondería un
tipo particular de líder: Supuesto básico de dependencia (dependent assump-
tion), Supuesto básico de emparejamiento (pairing assumption) y Supuesto
básico de ataque-fuga (fight-flight asumption) En el primero hay un líder idea-
lizado que cumple una función nutricia, en el segundo el líder es alguien que
“no ha nacido” producto de una pareja creada por las necesidades del grupo; y
en el tercer supuesto, el líder será el caudillo que guíe al grupo para luchar co-
ntra un enemigo en un pleito agresivo.

Vinculadas a las nociones de los niveles de grupo Bion aporta la consi-


deración del concepto de cooperación (presente en el grupo de trabajo) y el de
valencia (en el grupo de supuesto básico). Este último se refiere a un factor
cohesivo espontáneo de cada individuo que permite por combinación instantá-
nea e involuntaria con otro/s, compartir y actuar en el plano del supuesto bási-
co.

Desde la vertiente psicodramática Moreno introduce el término “psico-


terapia de grupo “ y proporciona una ecología al relato verbal y una dimensión
grupal a la terapia. Crea una línea de investigación social con el Sociograma,
estableciendo con ello una metodología de la medida de las relaciones sociales
(elecciones, rechazos e indiferencias) Sus aportes giran en torno a la delimita-
ción que hizo del concepto de grupo desde una teoría del rol. En este sentido
planteó como algunos elementos de la situación psicodramática a personas,
grupos, espectadores, escenarios, el actor-paciente, el director, el yo auxiliar.
Utilizó un método en apariencia grupal y estableció el uso de técnicas como el
doble, el espejo, el soliloquio, la inversión de roles, entre otras. Significó con-
ceptos dentro de este sistema como los de catarsis, espontaneidad, telé, war-
ning up (calentamiento), etc.

A partir de sus trabajos sobre el rol distinguió la percepción del rol, la repre-
sentación del rol y el desempeño de roles.“Para Moreno los roles son anteriores al surgimiento
del yo y es este último el que surge del yo y no al revés. Así hablaríamos de roles fisiológicos o
psicosomáticos, roles psicológicos o psicodramáticos y finalmente, roles sociales. La función del
rol sería entrar en el ‘inconsciente desde el mundo social para darle forma y orden”. (Ávila
Espada y García de la Hoz, 1995:333)

Los aportes de Foulkes sobre la situación psicoterapéutica grupal se re-


laciona en parte con la consideración de la “situación “ como una matriz grupal,
es decir como un “todo social” formado a partir de las comunicaciones y rela-
ciones entre los miembros, que a su vez son tomadas como una parte de ese
todo social (o campo total) de interacción.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 232 Investigación Cualitativa


Resulta clave en los desarrollos de Foulkes la noción de situación, enten-
diéndola como “un acontecimiento, cuyas partes suman algo menos que el todo y que se
extiende, infinitamente, en todas las dimensiones. Es una especie de representación en minia-
tura del mundo. En la práctica psicoterapéutica se analiza en términos de estructura, proceso
y contenido...la estructura se refiere a las pautas de relación relativamente estables y continuas,
forjadas a partir de los roles habituales desempeñados por los miembros.(...) El proceso es el
conjunto dinámico de la situación, función de la interacción de los miembros y de sus relacio-
nes verbales y extraverbales. A través de la estructura y el proceso, se canaliza el contenido,
que lleva a efectuar un análisis de contenido (valores, ideas, sentimientos y sensaciones) y que
se vincula claramente con la psicopatología.” (Ávila Espada y García de la Hoz,
1995:335)

La transformación terapéutica, para Foulkes se produce a través del uso


de la libre discusión flotante, la existencia de producciones grupales “analiza-
bles” y por la mirada no sólo al contenido manifiesto, sino también el conteni-
do “inconsciente”.

Kaës a diferencia de los otros autores, no investiga grupos sino que im-
plementa un dispositivo para estudiar formaciones inconscientes y esto supone
una gran diferencia. El grupo es objeto de investiduras pulsionales, representa-
ciones imaginarias y simbólicas, proyecciones y fantasías inconscientes, y es
mirado como proceso psíquico. Concibe al grupo como un objeto doblemente
investido por el psiquismo y el discurso social:

“Todo grupo social es resultado de un trabajo de construcción y la


construcción misma de una organización relacional (sociabilidad) y otra expre-
siva (cultura), ambas provienen de la satisfacción de necesidades y del cumpli-
miento de deseos específicos, que aseguran la supervivencia individual y colec-
tiva: ésta toma en cuenta la realidad interna y externa por transformación inter-
na o modificación del medio...” (Ávila Espada y García de la Hoz, 1995:337)

En el grupo la energía que condensa las energías psíquicas individuales


es depositada en las funciones de asignación de puestos y lugares, de cognición
y representación, de defensa y protección y en la de producción y reproduc-
ción. Estas funciones dentro del aparato psíquico grupal se relacionan bajo una
instancia unificadora y guardiana llamada ideológica, la cual se encuentra some-
tida al objeto-grupo ideal y resulta coextensiva a la existencia misma de todo
grupo social.“La construcción de un grupo debe conciliar las exigencias de los distintos
aparatos psíquicos individuales, el aparato psíquico grupal, el grupo social y el grupo societa-
rio.” (Ávila Espada y García de la Hoz, 1995:337)

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 233 Investigación Cualitativa


La consideración de un aparato psíquico grupal, fase que media entre
los grupos psíquicos internalizados y la configuración grupal real constituye su
principal aporte. Entre los aportes de Enrique Pichon Riviere se encuentra el
modelo de cono invertido, que permite evaluar los procesos de un grupo que
se consideran universales en cuanto a su estructura y dinámica. En la base del
cono ubica los contenidos emergentes, manifiestos o explícitos, en el vértice las
situaciones básicas o universales ‘implícitas” (las ansiedades básicas, miedos a la
pérdida y al ataque). Este modelo contiene también una espiral dialéctica que
muestra el movimiento de indagación y esclarecimiento que va desde lo latente
a lo manifiesto, lo que constituye el proceso de análisis.

La intención fundamental de dicho modelo de evaluación de situacio-


nes grupales es promover el cambio, el cual se caracteriza por seis constantes:
pertenencia, cooperación, pertinencia, comunicación, aprendizaje y Telé. Ade-
más P. Riviere desarrolló el Esquema Conceptual Referencial y Operativo
(ECRO), que constituye tanto un marco para manejarse en la práctica clínica,
como un instrumental que se puede aplicar a cualquier sector de tarea e investi-
gación. “El ECRO grupal es el objetivo a lograr en psicoterapia de grupos. Es
el punto focal de aprendizaje general, marco de referencia común, búsqueda de
unos conceptos comunes con los que cualquier grupo pueda trabajar y cons-
truir efectivamente una tarea concreta.” (Ávila Espada y García de la Hoz,
1995:342)

Así surge el grupo operativo como un grupo que se constituye y actúa


en función de una tarea. Esta aparece como un concepto fundamental, que
organiza los tiempos de la dinámica grupal. P. Riviere distingue tres fases: pre-
tarea (predominan los mecanismos de escisión esquizo-paranoides, entre el
sentir y el pensar; y la patología hace que el grupo se estanque y aparece la este-
reotipia) tarea (se abordan las ansiedades que produce el cambio) y proyecto
(los miembros del grupo logran la pertenencia que se concreta en una planifi-
cación. Hay internalización del grupo y de cada integrante y es el momento de
los liderazgos funcionales y de un ECRO grupal más logrado) Por otra parte en
la resolución de la tarea el grupo adquiere más homogeneidad cuanto más hete-
rogéneo es en su composición.

Y acercándose a la noción de grupo operativo, Ávila y García de la Hoz


(1995:344) enuncian: “grupo que a partir de una esterotipia inicial, adquiere plasticidad y
movilidad a través de la tarea, haciéndose con ello los roles intercambiables. La operatividad
del grupo tiene que ver con la ruptura de la estereotipia inicial y con la movilidad de los roles,
en definitiva con una tendencia direccional al cambio.” Cambio que es evaluado a través
de las seis constantes mencionadas más arriba.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 234 Investigación Cualitativa


La técnica operativa permite el logro de una adaptación activa a la reali-
dad, la asunción de nuevos roles, adquirir mayor responsabilidad sobre una
tarea, perder roles inadecuados para el “aquí-ahora” de la tarea, que los senti-
mientos básicos de pertenencia, cooperación y pertinencia se produzcan armó-
nicamente para una mayor productividad y elaborar las ansiedades que despier-
ta el cambio. Por otra parte, y con relación al tratamiento del grupo familiar P.
Riviere identificó al enfermo mental como el portavoz o depositario de la ansie-
dad del grupo. Consideró que la enfermedad mental no es la enfermedad del
sujeto, sino la unidad básica de la estructura social del grupo familiar. Los apor-
tes del modelo analítico-vincular desarrollado por N. Caparrós y colaborado-
res se refieren al análisis del vínculo que el sujeto establece con el mundo.

El vínculo del sujeto con el mundo puede asumir simultáneamente dife-


rentes estructuras (paranoica, hipocondríaca, histérica, etc), y los vínculos in-
ternos del sujeto generan vivencias y una historia particular, irrepetible. Esto
constituye el grupo interno. “Los elementos del grupo interno, se estructuran de manera
estable en cada individuo bajo la forma de núcleos básicos de personalidad (...) estructura
compuesta por los vínculos fundantes que se configuran de determinadas formas merced a la
intervención preferencial de ciertos mecanismos de defensa.”

Cada familia de núcleos de personalidad (esquizoide, confusional y de-


presiva) determinan diferentes tipos de vivencias del individuo en el grupo te-
rapéutico. Otro concepto central de este modelo es el de situación grupal, consi-
derada como “aquella secuencia de conductas verbales y preverbales que resultan del em-
pleo preferente y significativo de un conjunto de mecanismos de defensa.” (Ávila Espada y
García de la Hoz, 1995:346)

La tarea del equipo terapéutico es hacer una doble lectura: detectar con-
tenidos manifiestos del “aquí y ahora grupal”, y el análisis estructural de la si-
tuación. En lo referido a los aspectos técnicos, la conformación de los grupos
desde este modelo, se inclina por la heterogeneidad en cuanto a tipo de núcleo
de personalidad, sintomatología, sexo; y homogeneidad en cuanto a edad y
claves culturales. El equipo terapéutico está conformado por dos o tres tera-
peutas que trabajan en co-terapia y sin diferenciación permanente de roles. El
terapeuta mantiene la atención flotante y el señalamiento y la interpretación son
las herramientas de intervención, utilizando también consignas que invitan a la
dramatización de una escena que simboliza conflicto.

Como consecuencia de la intención de aplicar estos desarrollos a la in-


tervención e investigación social han emergido diversos dispositivos grupales
que se derivan de los modelos terapéuticos. Siguiendo el desarrollo de Ávila
Espada y García de la Hoz sobre las diversas modalidades de grupo funda-

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 235 Investigación Cualitativa


mentadas en torno a su pretensión terapéutica o pre-terapéutica, se pueden
enumerar las siguientes modalidades: el grupo terapéutico, el grupo intensivo
periódico, el grupo ‘laboratorio’, el grupo de sensibilización y el grupo familiar.
Cómo así también los dispositivos: grupo de discusión, grupo operativo, grupo
de reflexión y grupo institucional.

El grupo terapéutico, es considerado por los autores como la ‘moda-


lidad princeps de grupo’, tiene por finalidad el promover o contribuir a la
curación de los trastornos psíquicos de los pacientes-integrantes.

El grupo intensivo periódico es una modalidad de encuentro para


personas que por una indisponibilidad de tipo estructural no pueden
participar en un grupo periódico de una o dos sesiones semanales.

El grupo “laboratorio” o intensivo no periódico es una modalidad


terapéutica en sí misma de carácter catártico intensivo, supone una in-
tervención intensiva que opera como momento de síntesis, reflexión,
elaboración y confrontación con el afuera del tratamiento (individual o
grupal).

El grupo de sensibilización es una situación grupal diseñada y con-


ducida para producir una aproximación a una tarea más compleja, pre-
via al grupo terapéutico; utilizada para “promover el reconocimiento y
toma de conciencia de las propias actitudes ante una situación/decisión
de riesgo.” Constituye un dispositivo de autoconocimiento y elabora-
ción emocional y reflexiva, cuya conducción se realiza bajo límites pre-
cisos para evitar la excesiva movilización o profundización.

En el grupo familiar participan los miembros del núcleo familiar, y es-


tá implícita la concepción del miembro enfermo de la familia como por-
tavoz de lo patológico, lo que conlleva una lectura grupal de los fenó-
menos (normales o patológicos) que ocurren en el sistema. Esta moda-
lidad puede desarrollarse paralelamente a la participación de alguno de
sus miembros en terapia individual u otra forma de intervención grupal.

Según la consideración de Avila y García de la Hoz existen modalidades


que enfatizan aspectos del grupo en cuanto grupo y que se refieren principal-
mente a la necesidad de trabajo grupal en el terreno de la Salud y en el ámbito
de instituciones de prevención, asistencia o formación. Dichas modalidades
son los dispositivos grupo de discusión, grupo operativo, grupo de reflexión y
grupo institucional.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 236 Investigación Cualitativa


El grupo de discusión es considerado por los autores como la técnica
princeps en la investigación social, y expresan que “es un dispositivo utilizable para la
facilitación de la tarea de enseñanza/ aprendizaje individual en situación de grupo, particu-
larmente para inducir o facilitar la motivación individual hacia el aprendizaje,...”, (Ávila
Espada y García de la Hoz, 1995:354)

En este tipo de grupo la función del coordinador y observador consiste


en facilitar la participación y la consecución de progresos (o toma de conciencia
de los mismos) por parte de los integrantes. El coordinador de grupo: “...ha de
iniciar, sostener y valorar la discusión, sin ejercer por ello un mero papel de receptor o docente-
transmisor de información, venciendo la resistencia al trabajo e introduciendo las preguntas
que pueden permitir que la discusión siga.” Y agregan: “Las temáticas ‘naturales’ de discu-
sión pueden ser muy variadas: análisis de contenido de unidades informativas; preparación
para abordar nuevas tareas; división del problema a bordar en sus elementos o secuencias;
puesta en práctica de conceptos y aplicaciones; explicitación y resolución de problemas del
grupo; etc.”

El observador participante, además de su función de recogida de in-


formación, puede participar en la resolución de situaciones de bloqueo de la
discusión. Por su parte, el coordinador del grupo de discusión, gestiona la di-
námica grupal para que el aprendizaje se centre en los integrantes e induce el
descentramiento progresivo del grupo respecto de la figura del docente para
reducir la dependencia los miembros hacia él.

Este resumen de las posibles opciones de utilización de técnicas de en-


trevista “creadas” por la psicología y “usadas” en la investigación social, nos
permite pensar en la multiplicidad de posibilidades que se tienen para rescatar
el cruce entre factores individuales, colectivos y estructurales en la indagación
del mundo social.

10.2. A modo de cierre.

En lo desarrollado, es posible advertir cómo la “caja de herramientas”


metodológicas que se puede encontrar en el psicoanálisis y la psicología, análi-
sis del discurso, critica ideológica y técnicas de entrevistas pueden ser puestas al
servicio de la indagación social. Como hemos afirmado al comienzo somos
conscientes de los problemas teóricos y epistemológicos que no se han podido
abordar y por eso enfatizamos el carácter de “epitome” que este capítulo tiene.
Es decir, hemos intentado un resumen donde el lector encuentra las referencias
mínimas para la reflexión de la problemática expuesta.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 237 Investigación Cualitativa


El desarrollo argumental he permitido mostrar cómo es absolutamente
necesario mantener una disposición de vigilancia epistémica que reconozca las
críticas que los autores arriba mencionados han realizado a los sesgos que im-
pone una mirada estructuralista a los procesos de producción de sentido. Se ha
procurado subrayar una propuesta de abordaje que pretende evitar el riesgo
textualista construyendo un dispositivo teórico – metodológico que por un
lado, reconoce la dimensión del goce que sostiene las prácticas de los actores y
por otro, considera las propiedades del discurso en relación a cierto nivel ex-
tradiscursivo que obliga a indagar sobre las posiciones de los sujetos y las pro-
piedades de los lugares desde los cuales los discursos son pronunciados.

En consonancia con lo anterior se ha buscado explicar las relaciones


conceptúales que muestran el momento de aparición de lo que se ha dado en
llamar critica ideológica. Con Zizek se ha mostrado cómo es posible retomar la
vieja consigna que gira en torno a la transformación de las categorías psicológi-
cas en categorías políticas.

Hacia el final de la exposición se han reconstruido una serie de visiones


que posibilitan entender cómo mirar las técnicas y las prácticas de la investiga-
ción social implica un acercamiento a las distintas “tecnologías de invención de
textos” (Delgado y Gutiérrez, 1995: 28) Esto involucra aceptar la construcción
de realidades, es decir entender los datos, los textos, los procedimientos de
análisis como constructos. Y que en dicho proceso las técnicas operan como
instrumentos de acercamiento, de encuentro, de construcción del sentido del
texto.

El aporte del psicoanálisis, en tanto hermenéutica de las producciones


sociales que realizan los actores, se inicia aceptando la posibilidad de “una cien-
cia mediata del sentido irreductible a la conciencia inmediata del sentido”, mé-
todo consciente de desciframiento que opera sobre “el trabajo inconsciente de
cifraje”. (Ricoeur, 1975:61)

A partir de las categorías y de la estrategia teórico– metodológica pre-


sentada, la descripción y el análisis de efectos de sentido producido, supone
indagar e interrogar las distintas metáforas que ocupan el lugar del significado
en producciones discursivas construidas y /o reconocidas por los sujetos, me-
diante diversas materias significantes (palabras, imágenes), en tanto lugares
particulares de realización del sentido.

Para terminar, sería licito afirmar que, en relación a los sentidos y a lo


sentido, en el proceso de indagación cualitativa donde sociología y psicoanálisis
se cruzan la idea de síntoma parece ser una guía adecuada para la interpretación

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 238 Investigación Cualitativa


de lo social. Lo que en términos de síntoma nos interpela, como un tipo par-
ticular de lenguaje ardiendo en significaciones, puede ser objeto de procesos de
codificación pero también, como magma, balbucea los inicios de nuevas for-
mas.

10.3. Actividades

1. Lea atentamente el texto del anexo X

2. Compare la presentación de la autora con los rasgos del “lugar” del


psicoanálisis consignado el capítulo.

3. Analice el fragmento de la entrevista que se presenta en el texto y enu-


mere las razones por las cuales es posible afirmar que se trata de la apli-
cación de una entrevista de carácter psicológico a la investigación cuali-
tativa.

4. Siguiendo las características esquematizadas en el capítulo sobre entre-


vista “cree” un guión flexible que pudiese continuar con la entrevista
que en el texto aparece “cortada”.

5. Elabore un esquema de lo que a su criterio son las ventajas y desventa-


jas de aplicación de estas técnicas en la investigación que Ud. viene rea-
lizando.

ANEXO X

“Adolescencia femenina y cultura. Proyectos de vida de mujeres adoles-


centes provenientes de diversos medios culturales”. Revista “Espiral”
(Enero/Abril del 2003).
Emma Ruiz Martín del Campo
FRAGMENTO
INTRODUCCIÓN
vida diferentes expresan, de manera
Dado que en el presente ensayo
velada o manifiesta, patente o entre
viajaremos, llevados por los mensa-
líneas, en las conversaciones tenidas
jes de tres chicas adolescentes, a
con su interlocutora. Empezaremos
diversos rincones de la Tierra, agu-
por reflexionar sobre los conceptos
zaremos la escucha y la mirada acer-
de “adolescencia”, “cultura” y “sub-
cándonos con sigilo a los sentidos
jetividad”, claves para la compren-
que ellas, procedentes de diversas
sión del tema que nos ocupa.
culturas y productos de historias de

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 239 Investigación Cualitativa


La adolescencia, dice Francoise Dol- tramas de significación que él mismo
to, es una fase de mutación (…) tan ha tejido, considero que la cultura es
capital para quien la atraviesa (…) esa urdimbre y que el análisis de la
como el nacimiento y los primero cultura ha de ser por lo tanto, no
quince días de su vida los son para el una ciencia experimental en busca
niño pequeño”. (1) Y es que la ado- de leyes, sino una ciencia interpreta-
lescencia es una etapa de transición tiva en busca de significaciones”. (2)
de la infancia a la madurez, la cual Y más adelante puntualiza: “…La
llega tardíamente al ser humano, en cultura consiste en estructuras de
la que las y los jóvenes tienen que significación socialmente estableci-
enfrentar el enorme incremento de das…” (3) Por su parte Erdheim,
sus impulsos libidinosos y agresivos, etnopsicoanalista suizo, hace tam-
producto de su desarrollo sexual, bién alusión a Weber cuando éste
remodelar su identidad ante un define la cultura como “un trozo
cuerpo y una vida psíquica que atra- finito del sinsentido del acontecer
viesan por cambios profundos y del mundo investido de significación
buscar, apoyados en la flexibiliza- y sentido desde el punto de vista del
ción de su personalidad y en la expe- ser humano” (4) Y hace referencia a
rimentación que su cultura les per- la experiencia etnológica como “el
mite, y de acuerdo a los cauces que acceso adecuado para reconstruir los
ella y el mundo les demarcan, un sentidos conscientes e inconscientes
lugar en la sociedad para insertarse que constituyen la cultura. Pero el
en ella, en el mejor de los casos con presupuesto para ello sería que el
un quehacer creativo, ensayando el etnólogo pueda seguir las ilaciones
papel de nacientes adultos. que tienen validez para su informan-
te guiado por el hilo rojo de la co-
Aquí nos referiremos a experiencias nexión de aquello que él descubre,
vivenciadas y narradas por mujeres con las instancias de su personali-
adolescentes que atraviesan dicha dad”. (5)
fase del desarrollo y que, como jó-
venes del siglo XXI pasan ya (al Preguntémonos ahora qué es la sub-
menos todas las aquí entrevistadas) jetividad. Sigmund Freud, partiendo
por la llamada por Erdheim “ado- de experiencias relacionales con
lescencia prolongada”, esto es, una pacientes a los que atendía en psico-
fase experimental alargada por el terapia, creó todo un modelo teórico
retardo culturalmente condicionado sobre la vida psíquica y emocional
en la inserción a la vida adulta tras la del ser humano y habló de las pul-
maduración sexual. siones como los impulsos que rigen
sus motivaciones y en las que se
En cuanto a la cultura afirma Ge- articula de una peculiar manera el
ertz: “Creyendo con Max Weber que basamento biológico de las mismas
el hombre es un animal inserto en con la fantasía y la riqueza de vida

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 240 Investigación Cualitativa


interior de los humanos, misma que cuanto a visiones del mundo, valo-
se funda a su vez en las significacio- res, modelos de mujer, son así mis-
nes y exigencias culturales y en la mo partícipes de forma mediata o
realidad psíquica de cada individuo inmediata de un fenómeno que se
producto de su historia de vida. Las incrementa durante el avance del
pulsiones, a diferencia de los instin- nuevo siglo: la multiculturalidad,
tos propios de otras especies anima- mismo que enfrenta cada una a su
les, generan pautas menos estereoti- manera. Por otra parte, y ésta es una
padas y más flexibles de conducta hipótesis que el acercamiento a sus
que dan cuenta de la impronta cultu- mensajes nos permitirá confirmar, la
ral del ser humano, en el que ya no especificidad de su medio cultural de
se puede rastrear fácilmente la huella socialización se deja ver en las mani-
de una naturaleza libre de la influen- festaciones de su subjetividad y en
cia que la cultura ha venido ejer- los planes que urden para su vida. La
ciendo sobre ella. El individuo mundialización, la pluriculturalidad y
humano no sobrevive solo, se forja la gran influencia que especialmente
en la interacción con sus pares y se sobre los jóvenes ejercen las tecno-
integra a la sociedad a costa de sus logías modernas de comunicación,
propios impulsos, los cuales tiene hacen que muchos adolescentes,
que modificar, retardar en su des- mujeres y varones, tiendan a poseer
carga o reprimir, lo que le ocasiona inquietudes, fantasías, esperanzas o
tensiones y/o conflictos a los que da desesperanzas semejantes, sin em-
una solución particular. Erdhiem y bargo no puede perderse de vista la
Nadig definen la subjetividad como marca que el ambiente inmediato,
ese “intento por resolver la contra- que rodea y rodeó a la chica o al
dicción generada por las pulsiones chico, va dejando en ellos; las cir-
(con las exigencias culturales, E. R.), cunstancias y relaciones que fueron
en la que nunca se puede llegar a fundamentales en la socialización
una solución definitiva y por lo que primaria, así como las exigencias y
han de desarrollarse siempre nuevas limitaciones del medio cultural en
formas de subjetividad.” (6) La sub- que pasaron su infancia, se dejan ver
jetividad es, con todo y las modifica- en la manera como ellos se perciben,
ciones que va sufriendo a lo largo de se entienden a sí mismos y al mun-
la vida, una resultante irrepetible, do, esperan o desesperan, se angus-
que define a cada uno de los indivi- tian o sueñan, etc. En la adolescen-
duos humanos y lo distingue del cia, etapa en la que como ya dijimos,
resto de sus congéneres se ofrecen las mayores posibilidades
de transformación al sujeto humano
Las mujeres aquí presentadas son por la influencia de la maduración
adolescentes inmersas en el ambien- sexual, las y los adolescentes cues-
te de la globalización y por ende tionan sus modelos culturales de
sujetas a influencias múltiples en socialización, los reafirman y asu-

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 241 Investigación Cualitativa


men en ciertos aspectos, los dejan do por el curso de las interpretacio-
atrás en otros y aceptan nuevas in- nes, mas no por sugerencias directas
fluencias, integrando progresiva- de la investigadora, respectivamente
mente su identidad de adultos, de los coordinadores.
adultas.
Mi pretensión no ha sido en ningún
caso la de interpretar las culturas de
procedencia de las chicas, ni la de
reconstruir de manera sistemática
los sentidos conscientes e incons-
METODOLOGÍA. cientes dominantes en ellas, sino la
de correlacionar algunos elementos
En la investigación global de la que considerados distintivos de dichas
se desprende este trabajo, utilizo culturas o determinantes en el curso
varias formas de acercamiento a las de su desarrollo histórico en el largo
adolescentes de diversas culturas: o corto plazo, con las opiniones
encuentros psicoanalíticamente expresadas por las adolescentes que
orientados con cuatro adolescentes denotan elementos significativos en
mexicanas en las que participó con- su búsqueda de identidad. Tampoco
migo un colega varón; trabajo con he pretendido comparar puntual-
un grupo de tres adolescentes ale- mente las culturas entre sí, ni definir
manas durante varias sesiones de rígidamente adolescencias distintivas
larga duración y también entrevistas de éste o aquel medio, sino mostrar
individuales, de entre las cuales he un panorama de influencias diversas
elegido tres para presentar algunas sobre las jóvenes que nos permita
viñetas en este trabajo. Las modali- comprender más ampliamente a las
dades de interpretación usadas por adolescentes de un mundo actual
mí se adecuan a los diferentes tipos complejo, cambiante a un ritmo
de acercamiento, cambiando el énfa- acelerado, a la vez que con enormes
sis del análisis de la subjetividad a avances tecnológicos con graves
ciertos elementos de la cultura, de- problemas y contrastes y con más
pendiendo de la profundización relación intercultural que nunca an-
lograda en la interrelación con las tes.
chicas, que tuvo que ver a su vez
con la duración del proceso; lo que LAS ADOLESCENTES Y LA
se conservó constante en todos los CULTURA EN LA QUE FUE-
casos fue la modalidad no directiva RON SOCIALIZADAS.
de los encuentros: las entrevistas
fueron lo más libre posibles, esto es, Paulina:
se invitó a las chicas a hablar espon- procedente de Finlandia.
táneamente de todo lo que desearan
y el trabajo en grupo fue influencia- El contexto sociocultural.

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 242 Investigación Cualitativa


Finlandia, ubicada al norte de Euro- nivel educativo de numerosas nacio-
pa en la península Escandinava, es nes del mundo en el presente año).
una nación joven que se definió Tarja Halonen, presidenta de Fin-
como tal en 1917 tras la revolución landia explica así la cohesión de la
rusa. Después de su independencia que dio pruebas el pueblo finlandés
mantuvo un contacto estrecho de para atacar la citada crisis que pade-
tipo comercial y cultural con los ció hace diez años: “La solidaridad
países del bloque socialista y tras la ha crecido en nosotros por razones
perestroika entró en una severa cri- históricas: Alcanzamos nuestra in-
sis que resolvió para lograr un pro- dependencia nacional apenas en
gresivo bienestar social y económi- 1917. Después tuvimos que defen-
co. Expuesto a las inclemencias de derla juntos en varias guerras. Ade-
un clima muy frío en una gran parte más contamos con una base social
del año, el territorio finlandés se ve común. En Finlandia son los menos
sometido también, por su ubicación, los que nacen con una cuchara de
a inviernos en los que la oscuridad plata en la boca. Los campesinos
prevalece durante la mayor parte del finlandeses – y éramos hasta hace
día y está además escasamente po- una generación un país agrícola –
blado: los finlandeses suman en la eran en extremo pobres. Eramos
actualidad 5 millones. pobres pero libres, libres pero po-
bres. Tampoco puede dejar de to-
Conrad Schuhler, reportero del se- marse en cuenta el valor de un sis-
manario alemán “Die Zeit”, narra el tema único de escuela pública. Con
mito más importante de la sociedad nosotros los niños se mantienen
finlandesa: “La Kalevala, la epopeya juntos. Aprenden lo mismo, hablan
nacional (…) trata de la lucha y la una misma lengua. Esta base social
reconciliación de animales y espíri- común y la educación uniforme ge-
tus del bosque con brujas y seres neran un fuerte consenso en socie-
humanos. Los héroes prometen dad y política”. (8)
regresar un día con un molino mági-
co que ha de triturar oro, harina y El bienestar financiero y social del
sal. Vendrán con nuevos cánticos. que en la actualidad goza Finlandia y
La cítara finlandesa, cuya forma es que fue conquistado en un corto
alada, encantará toda forma de vida periodo de tiempo, llevó a hablar del
con su música. Retornarán con luz “milagro finlandés”, sin embargo tal
resplandeciente, pues la señora de la bienestar se está viendo amenazado
tierra del norte ocultó en un arran- por las presiones que ejercen orga-
que de furia al sol y a la luna”. (7) nismos internacionales y la principal
Finlandia es considerado el país con empresa que alimenta el bienestar
el mejor nivel actual de educación económico del país: Nokia, para que
general en el mundo (de acuerdo al Finlandia se incorpore más decisi-
estudio “PISA”, que comparó el vamente a las normas del mercado

Adrián Scribano -- Eladio Zacarías 243 Investigación Cualitativa


globlal bajando impuestos a las En cuanto a la identidad de los fin-
transnacionales por operar en su landeses, Dorothea Grünzweig, ma-
suelo, recortando beneficios a los estra del Colegio Alemán de Helsin-
trabajadores, etc. Ante esto ha sur- ki desde hace 13 años opina: “El
gido la organización Attac en Fin- finlandés tiene la disposición de
landia, que se propone reflexionar adaptarse al mundo, aceptar su des-
sobre las consecuencias negativas de tino y no darse a sí mismo impor-
la globalización. Johan von Bons- tancia. Una gran modestia lo carac-
dorff (cuyo nombre, como dato teriza. Por eso puede concentrarse
curioso, puede haber surgido de una mejor en lo fundamental. El silencio
mezcla de francés y alemán que de los finlandeses es una virtud. En
arrojaría el significado de “buen Alemania se chacotea mucho.
pueblo”), uno de los cofundadores Hablar demasiado obstaculiza con
de la citada organización en Escan- frecuencia el pensar. El silencio deja
dinavia afirma: “Finlandia tuvo espacio para otras percepciones, la
siempre una tradición de ‘país de calma ayuda a captar lo esencial. El
opinión unánime’(….) La guerra civil finlandés tiene una doble identidad.
entre la derecha y la izquierda en Por una parte es estrictamente
1917 traumatizó a los finlandeses. pragmático, utilitarista. Por otra
Desde entonces la armonía es el parte tiene aún hoy en día un lado
mandamiento supremo”. En otro animista. La naturaleza, en su con-
renglón opina: “Todavía tenemos la cepción tiene alma. La industrializa-
impronta de la época agrícola. Cada ción es un suceso apenas joven. To-
uno dependía de sí mismo en esta dos tienen todavía parientes en el
tierra enorme. Cuando nos encon- campo. Los jovenes pasan sus vaca-
trábamos era por cuestiones familia- ciones ahí, varias semanas en la
res y acontecimientos alegres. Ahora tranquilidad, sin estar sometidos a
empieza la lucha entre nosotros. un programa”. (10)
Para los finlandeses esto es nuevo”.
(9)

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