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LA EDUCACIÓN COMO REALIDAD

Todos hemos vivido experiencias de formación a lo largo de nuestra existencia,


por eso opinamos de cómo debe ser la educación, por ello, no nos ponemos de
acuerdo en como debería de ser. Decimos saber de educación por haber
experimentado en nosotros mismos la acción de distintos educadores, y cada
uno repite sin más esos mismos esquemas de la enseñanza recibida.

Los estados y las instituciones ven en la educación el verdadero motor de


desarrollo, por lo que se dedica cada vez más tiempo, dinero y esfuerzo en
planificar un sistema educativo de calidad y a “obligar” a los ciudadanos a pasar
por ese sistema. Se incide en la relevancia de la educación al afirmar que de
ella dependen tanto el bienestar individual como colectivo, puesto que es la
mayor riqueza y principal recurso de un país y sus ciudadanos.

1. El hombre y la educación.

La educación educable del ser humano.

La educación es algo propio y exclusivo del ser humano. El hombre es una


realidad psicofísica compleja con una característica muy peculiar de todos los
seres vivos: nace indeterminado, lo que le lleva a lo largo de su vida, a
desarrollarse y resolverse por sí mismo. Es un ser corpóreo, es más que un
cuerpo, es un sujeto individual que necesita de una sociedad formada por
semejantes. Sus capacidades cognitivas se orientan a:

 Contemplación teórica.
 Acción práctica.
 Producción técnico – artística.
 Experimentan unas necesidades materiales, biológicas, cognitivas,
afectivas, estéticas y transcendentes que tienen que satisfacer.

El hombre debe hacerse así mismo para ser capaz de responder de su


propia vida. Esto sólo se puede considerar así, desde la perspectiva de que el
ser humano es un ser inacabado. Sólo desde esta posición tiene sentido hablar
de educación, puesto que es la clave que justifica la necesidad y la posibilidad
de toda acción educativa.
Antes de explicar y definir qué es educación, hay que precisar y comprender al
hombre, actor y agente de la educación. En toda propuesta educativa subyace
un modelo antropológico, un modo de atender y entender al ser humano.

El hombre es un ser complejo, con unas dimensiones integradas, e


interrelacionando. El hombre no tiene condicionantes que determinen su forma
de vivir, se puede adaptar a diferentes situaciones y escenarios.

El hombre es un ser capaz de sobrevivir en los ambientes más dispares y que


sabe transmitir esos conocimientos acumulados a otros individuos de su misma
especie. Es un ser cultural y los límites del desarrollo no están en la naturaleza,
sin en los grados de enriquecimiento y perfeccionamiento de su actitud
creadora. Toda cultura es el modo humano de resolver la vida, de
dar respuesta al escenario en el que vive.

Rasgos característicos del ser humano.

Todo ser humano:

 Vive en cuerpo, y desde él vive su vida, capta y se relaciona con


el mundo que le rodea y con los otros que viven con él. Posee unos
rasgos que le definen y le caracterizan de forma específica e identifica.
“Yo soy porque tengo un cuerpo, clave para mi identidad personal, que
me condiciona en la medida en que evoluciona al pasar por las diferentes
etapas vitales, por los diferentes ritmos biológicos desde la concepción
hasta la muerte”.
 Es un ser temporal, su vida ser desarrolla en y con el tiempo. Cada
persona nace en un momento histórico determinado, que le dotará de
las coordenadas y pautas necesarias para comprender y
comprenderse en el mundo, a la vez que vive durante un espacio de
tiempo concreto, sujeto al paso temporal que condiciona de una forma u
otra su propia biografía. Vivimos en y con el tiempo, estamos sujetos a las
leyes temporales y a la vez vamos haciendo nuestra biografía. Nadie
podrá señalar que ha alcanzado su meta, porque el proceso de
aprendizaje es una constante en la vida.
 Está dotado de un yo, con una identidad específica, diferente a la de los
demás seres humanos, que debe desarrollar y consolidar. Este yo implica
que es un ser que necesariamente se hacen en soledad, nadie puede
hacerse por él, es él mismo el que debe decidir y actuar, contribuyendo o
no a su continuo proceso de formación.

 Dotado de libertad, porque no está determinado por ninguna conducta


preestablecida. Es capaz de elegir sus propias determinaciones,
es responsable de sus decisiones y del como en cómo se relaciona, de lo
que hace y deje de hacer. Somos responsables de facilitar al otro
los recursos necesarios para poder optar a sus decisiones. Hay
que educar en una libertad solidaria.

 Como totalidad unitaria, nada específico del hombre, ni su


comportamiento, está fuera de la mediación de su inteligencia, de su
libertad. Todo está mediatizado por su humanidad, por su identidad. Todo
está interrelacionado, dando lugar a una unidad que da sentido a
sus actividades, a la vez que explica el qué, para qué y por qué de cada
acción.

 Requiere un sentido, la acción del hombre surge de un por qué y para


qué, necesita entender y valorar las cosas, para poder actuar y dar
significado a lo que le rodea. Necesitamos conocer qué y
quién queremos llegar a ser, para dotar de sentido a nuestras decisiones
y acciones.

 Es un ser transcendente, es capaz de salir sí mismo, de preocuparse de


su existencia y buscar el sentido de la misma. Es capaz de entender al
otro, de ponerse en su lugar de descifrar la realidad fuera de sí mismo. En
él siempre estará presente lo trascendental y lo contingente, lo universal
y lo individual, y como tal obrará.

Todo ser humano necesita ayuda de otros para extraer todas sus posibilidades,
ya que por sí mismo no es capaz de desarrollarlas. Necesita de una ayuda inicial
para poder satisfacer sus necesidades y posteriormente necesita de ayuda para
poder interpretar el mundo, para transmitir los elementos de la sociedad y de
su cultura, que ayudará a responder e interpretar los escenarios en los que vive,
desarrollando su propio proceso de convertirse en persona.

Educabilidad vs. Educatividad.

Estos dos conceptos son esenciales en toda acción educativa.

Educabilidad o la capacidad de todo individuo para recibir influencias y


reaccionar ante ellas, construyendo a partir de éstas su propio bagaje cultural,
su comportamiento y su identidad. Es la que posibilita la capacidad de
aprendizaje de todo hombre. La educabilidad nos abre la posibilidad de ser
capaces de aprender, de desarrollar y recorrer con garantía de éxito un proceso
formativo. Cualquier disfunción o discapacidad, propio o sobrevenida en el
desarrollo es una merma de esas posiblidades.

Educatividad, es la capacidad que posee todo individuo de influir en otros. El


hombre necesita de la ayuda de otro/s para poder sobrevivir e ir conformando su
propia identidad. La importancia de esta capacidad radica en la transmisión de
el bagaje cultural, que hace que podamos comenzar nuestras acciones
basándonos en las aportaciones de los otros, logrando el progreso de la
humanidad.

Si atendemos a los actores de una acción educativa, la educabilidad será lo que


caracterice al educando, y la educativita define la figura del educador. Esta
categoría puede estar representada en un individuo, una institución, un espacio,
un recurso, etc., que ejerce una influencia educadora sobre otro/s,
independientemente de la intencionalidad expresa que manifieste.

Este inacabamiento hace al hombre vulnerable y dependiente de los demás.


Son muchas las influencias, (muchas veces contradictorias), a las que se
expone, en las que debe de elegir para construir su futuro. La intervención de
los adultos siempre será una influencia determinante en lo que uno quiera y
pueda llegar a ser. El hombre es el ser que debe responder de sí
mismo, responsable de su propia vida, en lo que radica toda la fuerza de la
libertad. El inacabamiento del ser humano pone el hombre frente a
un futuro abierto de posibilidades y le hace responsable de su elección.
Como persona inacabada que cada uno es, el hombre:

 Tiene su vida por resolver.


 Depende de los demás para salir adelante y para configurar su
personalidad.
 Decide y actúa, sabiendo que ninguna acción resulta indiferente,
repercute tanto en sí mismo como en los demás, al no existir acciones
neutrales.
 Se desarrolla dependiendo de la idea que posea de sí mismo y del fin que
se proponga.
 No está determinado a nada ni por nada, aunque sí son relevantes y
decisivos los condicionantes que le rodean.
 Tenemos la posibilidad de un proceso abierto que no termina nunca en el
que siempre podemos cambiar.

2. El concepto de educación.

El término “educación”.

Educación, es un fenómeno familiar en la existencia de toda persona, luego


está presente de una forma u otra en el desarrollo individual y social, y como
factor dinamizador de la construcción de la conducta y personalidad humana.
Al ser un término complejo de definir y acotar, hay que tener en cuenta:

 La etimología del vocablo.


 Las diferentes definiciones que se han dado sobre educación.

Estudio etimológico del vocablo “educación”.

El término “educación” proviene de dos palabras latinas que parten de la misma


raíz “educo” (criar).

 Educare, cuidar, alimentar,


 Educere, implica sacar fuera, extraer …

Educare, hay una acción externa al sujeto que se educa.


Le estamos proporcionando lo necesario para que pueda construirse como
hombre o mujer. Es la transmisión de la información necesaria para integrar al
educando en un contexto concreto (se identifica con la educación tradicional,
la figura del educador es el elemento clave).

Educere, exige una actuación del educador que debe guiar ese proceso, pero
que exige la participación del propio sujeto sobre el que se ejerce esa educación.
Es encauzar las potencialidades ya existentes en el propio sujeto. Esta acción
más compleja exige una cierta planificación, (se identifica con la escuela
moderna, se da importancia a la acción del sujeto en el proceso educativo).

Son acciones complementarias de toda acción educativa, que se exigen


mutuamente dependiendo de la fase vital en la que se encuentre la persona
educada. La educación implica tanto el cuidado y la conducción externa, como
la transformación interior. Las dos convergen en guiar a cada individuo en su
proceso de convertirse en persona.

Análisis de algunas definiciones sobre “educación”.

La educación ha sido, es y será una constante para el hombre, que ha


preocupado al ser humano desde que se ha interesado y reflexionado sobre sí
mismo, por lo que ha sido definida por muchos autores. Si se repasan las
definiciones, hay determinados rasgos que están presentes:

 Perfeccionamiento. Implica que la educación está dirigida al logro de


una modificación optimizadora, un enriquecimiento, el paso de un estado
a otro mejor.
 Socialización. El ser humano necesita del otro en este proceso
de humanización. Esta socialización se entiende bien como proceso de
adaptación, bien de integración de cada individuo en un grupo o sociedad.
 Influencia y autorrealización. La educación un proceso de formación,
que no se lleva a cabo sin la influencia del/los otro/s y del entorno en el
que vive. La educación debe promoverse desde fuera para lograr el
desarrollo perfectivo. La aurorealización, cada ser humano está llamado
al logro de las metas que se propone y a la integración en el entorno en
el que vive, a desarrollar sus capacidades, de acuerdo con un fin
propuesto y a un estilo de vida libremente escogido, es decir, madurez.
 Intencionalidad del proceso. El logro del perfeccionamiento no se
alcanza por azar, sino gracias al concurso de toda una serie
de acciones y actividades dirigidas hacia esa meta, las acciones se llevan
a cabo con el propósito de lograr los objetivos.

 Fin, finalidad. Toda intención tiene un sentido (para qué educamos, a


donde nos dirigimos), es el objetivo, que nos ayuda a trazar el camino
para conseguirlo. Está unido a la intención.

 Está dirigida o hace referencia a facultades humanas. La educación


está dirigida al desarrollo de las funciones humanas que nos permite,
realizar las funciones vitales, conocer sensible e intelectualmente,
experimentar emociones, auto determinar nuestro actuar y dar sentido a
nuestra vida. Se trata de un desarrollo integral armónico determinado por
la inteligencia y voluntad (esto nos diferencia del adiestramiento de los
animales).

 Comunicación. Relación entre personas. Su propia idea de ser hombre


y de vivir y relacionarse en el mundo se va construyendo y consolidan en
la medida que descubre al otro en esa rica relación educativa.

La educación en cuanto perfeccionamiento intencional, es único y privativo de


la persona. Sólo en ella se da el perfeccionamiento cargado de intencionalidad.
La acción que se realiza en los animales es de crianza o adiestramiento. La
educación está dirigida al desarrollo de las facultades humanas.

Los términos afines a “educación”.

Hablar de educación es tratar también de enseñanza, de instrucción,


de aprendizaje, de formación, de adiestramiento o de adoctrinamiento. Cada
una de ellas tiene su significado.

Formación, enseñanza e instrucción, son conceptos que intervienen en el


proceso educativo y forman parte de la actuación educadora. Hay que distinguir
los que son específicos del educador y los que son específicos del educando.
Para que exista aprendizaje es precisa la intervención de ambos y que el
educando quiera, pueda y sepa educarse.

Enseñanza e instrucción reflejan la actividad del educador. Enseñanza es un


término muy amplio, instrucción hace referencia a los procesos de transmisión
planificados.

Entrenamiento y adiestramiento, se dirigen al desarrollo de destrezas,


habilidades, usualmente por medio de la repetición de esos esquemas que se
pretenden inculcar.

3.Propuesta de una definición de “educación”.

Para dar la definición más apropiada hay que tener en cuenta:

 Toda educación siempre se refiere a la persona, por lo que es un proceso


exclusivamente humano.
 Encierra necesariamente la orientación a un fin, sin el cual no se
comprende.
 Implica siempre una mejora, un perfeccionamiento.
 Depende del sentido y valor que se dé al hombre, su mundo, la sociedad,
etc.
 Deberá respetar las exigencias que se desprenden de la dignidad de
cada ser humano al que se dirige.
LA EDUCACIÓN COMO VALOR UNIVERSAL
La educación como bien universal e individual es uno de los valores más nobles
e indispensables, en tanto colabora positivamente en la construcción y desarrollo
de cada ser humano, permitiéndole alcanzar a través de las propias
capacidades, su desarrollo integral.

En la educación se produce un intercambio que tiene que asegurar dos procesos,


el de enseñar y el de aprender, ambos necesitan coexistir en cada uno, en un
ciclo que dura toda la vida.

A través de la educación se transmiten muchas cosas, la cultura, la experiencia,


los descubrimientos, el conocimiento que es patrimonio común, los valores
morales, la fe y las costumbres. La educación alienta el desarrollo de habilidades,
ofrece posibilidades, abre puertas y dignifica.

Si logramos disociar el término educación de la institución educativa únicamente,


podemos entenderlo en su dimensión real, puesto que educan los padres y la
familia en general, la escuela, la religión, la sociedad, los medios, el club de
deportes…

Desde el rol que corresponde a cada uno se imparte la educación, con la


orientación y características propias.

 La educación que se recibe de los padres, está basada en el amor y la


protección, y orienta (o debería hacerlo) hacia la integración y autonomía,
marcando normas, hábitos culturales y sociales, valores morales, las
creencias referidas a la fe, pautas de convivencia y una historia familiar.
La educación del hogar desde el amor debe construir el sano desarrollo
afectivo, cognitivo, intelectual, espiritual y físico.

 La educación que proviene de la escuela cubre básicamente la necesidad


de conocimiento y capacitación para interactuar en la sociedad e
insertarse en ella, promoviendo siempre la evolución y los cambios
consecuentes. Educa en el aspecto cognitivo, moral, ético, a veces
religioso y claro también que en el aspecto afectivo y social, a través del
intercambio permanente.
 La educación que proviene de la fe atiende claramente al desarrollo moral
y espiritual, señalando senderos a través de la historia de la humanidad,
atendiendo como principal objetivo al alma que mueve nuestra vida, y su
origen, promoviendo los más elevados valores éticos y morales.

Claramente quedan muchos, o todos los demás aspectos nombrados que hoy
educan, la sociedad en general, la calle, los medios, los libros, las modas,
internet se ha convertido hoy exageradamente en tutor. Cada uno de ellos ofrece
lo que puede, lo que le parece, lo que se le ocurrió, lo que se usa, lo que queda,
lo mejor, lo mediocre y lo peor. Pero todos ellos también educan, y no porque lo
que enseñen esté bien, sino porque produjeron una modificación, enseñan algo
y muchos lo aprenden. Cuando las tres grandes guías de la educación fallan, se
aprende de lo que queda, y eso que queda es lo que van tomando los chicos
hoy. Sin control, sin escalas de valores y sin capacidad de juzgar lo que se toma.

No hay dinero que pague la buena educación cuando cada institución cumple
mínimamente su rol, cosa que está lejos de ocurrir últimamente, así un valor tan
necesario, del que el ser humano es tan digno y soberano como es la educación,
se encuentra dosificado, mezquinado, recortado, humillado y degradado. Parece
que no hubiera tiempo para educar, detengamos la prisa por un momento porque
tal vuelco es grave. Se hace necesario y urgente revisar lo que se ofrece y lo que
no, lo que se entrega finalmente y lo que se toma como educación.

La educación como valor, es utópicamente invaluable, sin educación no hay


valores humanos, no hay moral, no hay derechos ni deberes, no hay libertad, no
hay conocimientos ni racionalidad. Recordemos y restituyamos tal valor a la
educación, atendiendo responsablemente a todos los aspectos que hacen al ser
humano y sin los cuales se obtienen los resultados de lo que repudiamos y
criticamos diariamente. Últimamente la selva parece tener más equilibrados los
códigos y costumbres que nosotros como sociedad supuestamente racional.

Otra vez vuelvo a llenarme de preguntas: ¿Qué pasa en las familias que no llega
la primera educación, más todavía, no hay tiempo de demostrar afecto? ¿Qué
pasa en la escuela, madre de la formación y educación de los niños, por qué se
mezquina tanto el conocimiento como la formación moral y afectiva? ¿Qué pasa
con la fe, que le hicimos un paso al costado, cuando debería ser nuestra tutora
y guía? ¿Qué pasa con el estado, que lentamente transformó la educación y la
capacitación recibida, y generó con su política actitudes relativas a los
antivalores? Como el abuso, la discriminación, el abandono, creando
incertidumbre, malestar, hambre, ignorancia, indiferencia. Se torció el significado
de dignificar y atender, marcando un rumbo de equilibrio e igualdad, para
dominar, tomándolo todo sin devolver nada, sin repartir, sin educar, sin preservar
la salud de nadie. Ni siquiera la del propio estado.

¿Qué sucede básicamente con nosotros o en nosotros, que no acertamos a


provocar un cambio? Me resisto a pensar que uno a uno, a veces, vamos
bajando los brazos.

Tenemos que cambiar paso a paso, un paso a la vez es seguro. ¿Dónde queda
el hombre si no es así? ¿Dónde dejamos a nuestros pares, a nuestros hijos, a
Dios mismo, sino construimos un camino más seguro? Hay tanto por hacer, y
tanto por mejorar. Tanto que replantearse, vale la pena el tiempo que tome
hacerlo, están en juego el presente y el futuro, nuestros hijos y los suyos.
Devolvamos el valor que tiene a la educación, juzguemos, comparemos, y
seamos consecuentes al sacar conclusiones, nadie lo hará por nosotros.

BIBLIOGRAFÍA

https://teoriaeducacion.wikispaces.com/TEMA+1+LA+EDUCACI%C3%93N+CO
MO+REALIDAD-

http://www.oei.es/historico/valores2/boletin6e.htm

https://es.slideshare.net/alejiiitaaa/presentacion-etica-como-valor-universal