Está en la página 1de 2

Técnicas de Investigación Periodística

Clase 1

Lectura en clase:
Secanella, Petra: Periodismo de investigación, cap. 11
Rodríguez, Pepe: Periodismo de investigación, técnicas y estrategias, cap. 2
Ver en clase:
“En el medio”, de Canal Encuentro, capítulo dedicado al Periodismo de investigación.

Las técnicas de investigación periodística son todos aquellos procedimientos y métodos que un reportero
pone en práctica para detectar, obtener, clasificar y procesar información en forma de datos o testimonios,
dedicada a una pieza de comunicación.

Estas técnicas en mayor o menor medida siempre están presentes en el desempeño profesional. La simple
pregunta a un entrevistado para ampliar una noticia con una declaración, o la utilización de series
estadísticas para una nota sobre las elecciones, conllevan técnicas de obtención y procesamiento de
información. La variedad de las técnicas que se utilicen dependerá del tipo de producto de comunicación
que quiera desarrollar el profesional: si se trata de una simple crónica de 500 palabras, o un libro completo.

Por otro lado, existe un consenso bastante extendido en el periodismo en general y en los investigadores y
docentes de esta actividad en definir al periodismo de investigación (PDI) como un campo de
especialización profesional en el cual la utilización de esas técnicas de obtención, clasificación y
procesamiento de información es ardua y compleja, y tiene características esenciales que lo diferencian del
resto del periodismo:
 la investigación siempre es motivada por el o los reporteros;
 intenta develar una verdad o echar luz sobre un asunto que alguien pretende que permanezca
oculto; y
 la obtención de datos y testimonios va más allá de la información interesada

Este último aspecto implica que el periodista debe poner en práctica técnicas y métodos para obtener
información que habitualmente no está a su alcance ni está disponible para el común de la gente.

El periodismo de investigación tuvo su origen a mediados del siglo XIX, pero fue recién a mediados del siglo
XX cuando se perfeccionó. Gustavo Martínez Pandiani señala que el periodismo de investigación sigue
siendo el género que recoge la función de “perro guardián” de la democracia y el estado de Derecho. Como
hitos históricos es posible reconoce en Argentina la publicación de “Operación Masacre” de Rodolfo Walsh
(1957), o a nivel mundial el caso “Watergate” en Estados Unidos (1972-1974) donde el trabajo de Carl
Bernstein y Bob Woodward desenmascaró la trama de corrupción de la administración Nixon y obligó a la
renuncia de numerosos funcionarios, incluido el propio presidente.

Si bien habitualmente los temas que enfoca el PDI se relacionan con el gobierno, el poder, la clase política o
empresaria, etc. la agenda temática del PDI puede ser cualquiera, siempre y cuando el tema cumpla con el
requisito fundamental de todo trabajo periodístico: que sea de interés público. Las fuentes, al igual que en
el resto de la profesión, deben ser todas las posibles. En este caso, hay que tener en cuenta que suelen ser
fuentes de difícil acceso: documentos clasificados, entramados judiciales, entrevistados que no quieren
declarar o informantes que sólo dan unos pocos indicios…
El PDI tiene varios condicionantes: el tiempo, porque una pieza de investigación supone mucho esfuerzo y
trabajo; los recursos, porque es una práctica costosa para una empresa periodística o un periodista en
particular; la habilidad profesional, ya que es la que pone límites a la obtención de información y en
muchos casos define si el periodista logra su objetivo o no; la política editorial de la empresa, que es la que
define en muchos casos qué temas tratar y qué temas no deben abordarse o deben abandonarse por
vinculaciones con el poder, o el ya explicado límite de recursos, etc. etc. y las presiones externas, puesto
que tanto empresas como periodistas suelen sufrir amenazas e incluso hechos de violencia cuando abordan
temas que ciertos sectores no quieren que se conozcan.

Desde una perspectiva funcionalista, es posible reconocer ciertas funciones y disfunciones al PDI. Ellas
tienen que ver con que se trata de una práctica profesional que exige una toma de posición del periodista.
Es, si se quiere, una forma de “periodismo militante”: no en términos de partidos políticos, pero si en
términos de política en general. El periodista de investigación se posiciona por antagonismo: al revelar
hechos de corrupción, se pone del lado de la justicia; al mostrar violaciones a los derechos individuales o
colectivos, también.

Las funciones que se le atribuyen generalmente están relacionadas con el control al poder y al gobierno, el
mostrar la realidad social o ciudadana al revelar temas como la condición de los sectores oprimidos o a
quienes se les vulneran sus derechos, y la promoción del debate público, porque llevan a la agenda
periodística –y así a la agenda pública- temas sobre los cuales la sociedad, los partidos, el gobierno, etc.
discuten y en muchos casos actúan para generar cambios.

Por otro lado, también tiene ciertas disfunciones, como reemplazar el rol de los poderes del Estado –
concretamente, del Poder Judicial, ya que se muestra, se juzga y se condena en cámara- se banalizan los
problemas sociales cuando algunos programas por su estilo espectacularizan o hacen un show de la noticia,
y se transgreden límites éticos mediante el uso de recursos como las cámaras ocultas, la obtención de
declaraciones sin conocimiento del entrevistado, etc. etc.

El ejercicio del PDI supone también ciertos requisitos:


 un fuerte compromiso del periodista con la verdad, a la que intenta llegar más allá de numerosos
obstáculos y presiones;
 el apoyo del medio de comunicación, que aporta recursos y libertad de acción para que el reportero
haga su trabajo;
 El acceso a fuentes, documentos y testimonios, lo que supone la existencia de archivos,
documentación, etc. etc.
 Sobre todo, la idoneidad profesional, ya que demanda mucho trabajo, inteligencia, esfuerzo y
creatividad.

Como campo de ejercicio profesional, existe un acuerdo casi unánime en el mundo periodístico que es el
PDI la forma más compleja de trabajo, pero a la vez la que más prestigio y reconocimiento social brinda para
el periodista y el medio de comunicación.