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Ley 50/1980, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro.

Última reforma de la presente disposición realizada por Ley 26/2011, de 1 de


agosto, de adaptación normativa a la Convención Internacional sobre los
Derechos de las Personas con Discapacidad.

TITULO PRIMERO. DISPOSICIONES GENERALES

SECCION PRIMERA. Preliminar

ARTÍCULO 1

El contrato de seguro es aquel por el que el asegurador se obliga, mediante el cobro


de una prima y para el caso de que se produzca el evento cuyo riesgo es objeto de
cobertura a indemnizar, dentro de los límites pactados, el daño producido al asegurado
o a satisfacer un capital, una renta u otras prestaciones convenidas.

ARTÍCULO 2

Las distintas modalidades del contrato de seguro, en defecto de ley que les sea
aplicable, se regirán por la presente ley, cuyos preceptos tienen carácter imperativo, a
no ser que en ellos se disponga otra cosa. No obstante, se entenderán válidas las
cláusulas contractuales que sean más beneficiosas para el asegurado.

ARTÍCULO 3

Las condiciones generales, que en ningún caso podrán tener carácter lesivo para los
asegurados, habrán de incluirse por el asegurador en la proposición de seguro si la
hubiere y necesariamente en la póliza de contrato o en un documento complementario,
que se suscribirá por el asegurado y al que se entregará copia del mismo. Las
condiciones generales y particulares se redactarán de forma clara y precisa. Se
destacarán de modo especial las cláusulas limitativas de los derechos de los
asegurados, que deberán ser específicamente aceptadas por escrito.

Las condiciones generales del contrato estarán sometidas a la vigilancia de la


Administración pública en los términos previstos por la ley.

Declarada por el Tribunal Supremo la nulidad de alguna de las cláusulas de las


condiciones generales de un contrato la Administración pública competente obligará a
los aseguradores a modificar las cláusulas idénticas contenidas en sus pólizas.

ARTÍCULO 4

El contrato de seguro será nulo, salvo en los casos previstos por la ley, si en el
momento de su conclusión no existía el riesgo o había ocurrido el siniestro.

SECCION SEGUNDA. Conclusión, documentación del contrato y deber de declaración


del riesgo

ARTÍCULO 5

El contrato de seguro y sus modificaciones o adiciones deberán ser formalizadas por


escrito. El asegurador está obligado a entregar al tomador del seguro la póliza o, al
menos, el documento de cobertura provisional. En las modalidades de seguro en que
por disposiciones especiales no se exija la emisión de la póliza el asegurador estará
obligado a entregar el documento que en ellas se establezca.

ARTÍCULO 6

La solicitud de seguro no vinculará al solicitante. La proposición de seguro por el


asegurador vinculará al proponente durante un plazo de quince días.

Por acuerdo de las partes, los efectos del seguro podrán retrotraerse al momento en
que se presentó la solicitud o se formuló la proposición.

ARTÍCULO 7

El tomador del seguro puede contratar el seguro por cuenta propia o ajena. En caso de
duda se presumirá que el tomador ha contratado por cuenta propia. El tercer
asegurado puede ser una persona determinada o determinable por el procedimiento
que las partes acuerden.

Si el tomador del seguro y el asegurado son personas distintas, las obligaciones y los
deberes que derivan del contrato corresponden al tomador del seguro, salvo aquellos
que por su naturaleza deban ser cumplidos por el asegurado. No obstante, el
asegurador no podrá rechazar el cumplimiento por parte del asegurado de las
obligaciones y deberes que correspondan al tomador del seguro.

Los derechos que derivan del contrato corresponderán al asegurado o, en su caso, al


beneficiario, salvo los especiales derechos del tomador en los seguros de vida.

ARTÍCULO 8

La póliza del contrato deberá redactarse, a elección del tomador del seguro, en
cualquiera de las lenguas españolas oficiales en el lugar donde aquélla se formalice.
Si el tomador lo solicita, deberá redactarse en otra lengua distinta, de conformidad con
la Directiva 92/96, del Consejo de la Unión Europea, de 10 de noviembre de 1992.
Contendrá, como mínimo, las indicaciones siguientes:

1. Nombre y apellidos o denominación social de las partes contratantes y su domicilio,


así como la designación del asegurado y beneficiario, en su caso.

2. El concepto en el cual se asegura.

3. Naturaleza del riesgo cubierto.

4. Designación de los objetos asegurados y de su situación.

5. Suma asegurada o alcance de la cobertura.

6. Importe de la prima, recargos e impuestos.

7. Vencimiento de las primas, lugar y forma de pago.

8. Duración del contrato con expresión del día y la hora en que comienzan y terminan
sus efectos.
9. Si interviene un mediador en el contrato, el nombre y tipo de mediador.

En caso de póliza flotante, se especificará, además, la forma en que debe hacerse la


declaración del abono.

Si el contenido de la póliza difiere de la proposición de seguro o de las cláusulas


acordadas, el tomador del seguro podrá reclamar a la Entidad aseguradora en el plazo
de un mes a contar desde la entrega de la póliza para que subsane la divergencia
existente. Transcurrido dicho plazo sin efectuar la reclamación, se estará a lo
dispuesto en la póliza. Lo establecido en este párrafo se insertará en toda póliza del
contrato de seguro.

Párr. de introducción nueva redacción dada por el art. único de la Ley 18/1997, de 13
de mayo.
Apa.9 dada nueva redacción por la dad.10 de la Ley 26/2006, de 17 de julio.

ARTÍCULO 9

La póliza del seguro puede ser nominativa a la orden o al portador. En cualquier caso,
su transferencia efectuada, según la clase del título, ocasiona la del crédito contra el
asegurador con iguales efectos que produciría la cesión del mismo.

ARTÍCULO 10

El tomador del seguro tiene el deber, antes de la conclusión del contrato, de declarar
al asegurador, de acuerdo con el cuestionario que éste le someta, todas las
circunstancias por él conocidas que puedan influir en la valoración del riesgo. Quedará
exonerado de tal deber si el asegurador no le somete cuestionario o cuando, aun
sometiéndoselo, se trate de circunstancias que puedan influir en la valoración del
riesgo y que no estén comprendidas en él.

El asegurador podrá rescindir el contrato mediante declaración dirigida al tomador del


seguro en el plazo de un mes, a contar del conocimiento de la reserva o inexactitud del
tomador del seguro. Corresponderán al asegurador, salvo que concurra dolo o culpa
grave por su parte, las primas relativas al período en curso en el momento que haga
esta declaración.

Si el siniestro sobreviene antes de que el asegurador haga la declaración a la que se


refiere el párrafo anterior, la prestación de éste se reducirá proporcionalmente a la
diferencia entre la prima convenida y la que se hubiese aplicado de haberse conocido
la verdadera entidad del riesgo. Si medió dolo o culpa grave del tomador del seguro
quedará el asegurador liberado del pago de la prestación.

Apa.1 dada nueva redacción por art.3 de Ley 21/1990, de 19 diciembre

ARTÍCULO 11

El tomador del seguro o el asegurado deberán durante el curso del contrato comunicar
al asegurador, tan pronto como le sea posible, todas las circunstancias que agraven el
riesgo y sean de tal naturaleza que si hubieran sido conocidas por éste en el momento
de la perfección del contrato no lo habría celebrado o lo habría concluido en
condiciones más gravosas.
ARTÍCULO 12

El asegurador puede, en un plazo de dos meses a contar del día en que la agravación
le ha sido declarada, proponer una modificación del contrato. En tal caso, el tomador
dispone de quince días a contar desde la recepción de esta proposición para aceptarla
o rechazarla. En caso de rechazo o de silencio por parte del tomador, el asegurador
puede, transcurrido dicho plazo, rescindir el contrato previa advertencia al tomador,
dándole para que conteste un nuevo plazo de quince días, transcurridos los cuales y
dentro de los ocho siguientes comunicará al tomador la rescisión definitiva.

El asegurador igualmente podrá rescindir el contrato comunicándolo por escrito al


asegurado dentro de un mes, a partir del día en que tuvo conocimiento de la
agravación del riesgo. En el caso de que el tomador del seguro o el asegurado no
haya efectuado su declaración y sobreviniere un siniestro, el asegurador queda
liberado de su prestación si el tomador o el asegurado ha actuado con mala fe. En otro
caso, la prestación del asegurador se reducirá proporcionalmente a la diferencia entre
la prima convenida y la que se hubiera aplicado de haberse conocido la verdadera
entidad del riesgo.

ARTÍCULO 13

El tomador del seguro o el asegurado podrán, durante el curso del contrato poner en
conocimiento del asegurador todas las circunstancias que disminuyan el riesgo y sean
de tal naturaleza que si hubieran sido conocidas por éste en el momento de la
perfección del contrato, lo habría concluido en condiciones más favorables.

En tal caso, al finalizar el período en curso cubierto por la prima, deberá reducirse el
importe de la prima futura en la proporción correspondiente, teniendo derecho el
tomador en caso contrario a la resolución del contrato y a la devolución de la diferencia
entre la prima satisfecha y la que le hubiera correspondido pagar, desde el momento
de la puesta en conocimiento de la disminución del riesgo.

SECCION TERCERA. Obligaciones y deberes de las partes

ARTÍCULO 14

El tomador del seguro está obligado al pago de la prima en las condiciones estipuladas
en la póliza. Si se han pactado primas periódicas, la primera de ellas será exigible una
vez firmado el contrato. Si en la póliza no se determina ningún lugar para el pago de la
prima, se entenderá que éste ha de hacerse en el domicilio del tomador del seguro.

ARTÍCULO 15

Si por culpa del tomador la primera prima no ha sido pagada, o la prima única no lo ha
sido a su vencimiento, el asegurador tiene derecho a resolver el contrato o a exigir el
pago de la prima debida en vía ejecutiva con base en la póliza. Salvo pacto en
contrario, si la prima no ha sido pagada antes de que se produzca el siniestro, el
asegurador quedará liberado de su obligación.

En caso de falta de pago de una de las primas siguientes, la cobertura del asegurador
queda suspendida un mes después del día de su vencimiento. Si el asegurador no
reclama el pago dentro de los seis meses siguientes al vencimiento de la prima se
entenderá que el contrato queda extinguido. En cualquier caso, el asegurador, cuando
el contrato esté en suspenso, sólo podrá exigir el pago de la prima del período en
curso.

Si el contrato no hubiere sido resuelto o extinguido conforme a los párrafos anteriores,


la cobertura vuelve a tener efecto a las veinticuatro horas del día en que el tomador
pagó su prima.

ARTÍCULO 16

El tomador del seguro o el asegurado o el beneficiario deberán comunicar al


asegurador el acaecimiento del siniestro dentro del plazo máximo de siete días de
haberlo conocido, salvo que se haya fijado en la póliza un plazo más amplio. En caso
de incumplimiento, el asegurador podrá reclamar los daños y perjuicios causados por
la falta de declaración.

Este efecto no se producirá si se prueba que el asegurador ha tenido conocimiento del


siniestro por otro medio.

El tomador del seguro o el asegurado deberá, además, dar al asegurador toda clase
de informaciones sobre las circunstancias y consecuencias del siniestro. En caso de
violación de este deber, la pérdida del derecho a la indemnización sólo se producirá en
el supuesto de que hubiese concurrido dolo o culpa grave.

ARTÍCULO 17

El asegurado o el tomador del seguro deberán emplear los medios a su alcance para
aminorar las consecuencias del siniestro. El incumplimiento de este deber dará
derecho al asegurador a reducir su prestación en la proporción oportuna, teniendo en
cuenta la importancia de los daños derivados del mismo y el grado de culpa del
asegurado.

Si este incumplimiento se produjera con la manifiesta intención de perjudicar o


engañar al asegurador, éste quedará liberado de toda prestación derivada del
siniestro.

Los gastos que se originen por el cumplimiento de la citada obligación, siempre que no
sean inoportunos o desproporcionados a los bienes salvados serán de cuenta del
asegurador hasta el límite fijado en el contrato, incluso si tales gastos no han tenido
resultados efectivos o positivos. En defecto de pacto se indemnizarán los gastos
efectivamente originados. Tal indemnización no podrá exceder de la suma asegurada.

El asegurador que en virtud del contrato sólo deba indemnizar una parte del daño
causado por el siniestro, deberá reembolsar la parte proporcional de los gastos de
salvamento, a menos que el asegurado o el tomador del seguro hayan actuado
siguiendo las instrucciones del asegurador.

ARTÍCULO 18

El asegurador está obligado a satisfacer la indemnización al término de las


investigaciones y peritaciones necesarias para establecer la existencia del siniestro y,
en su caso, el importe de los daños que resulten del mismo. En cualquier supuesto, el
asegurador deberá efectuar, dentro de los cuarenta días, a partir de la recepción de la
declaración del siniestro, el pago del importe mínimo de lo que el asegurador pueda
deber, según las circunstancias por él conocidas.
Cuando la naturaleza del seguro lo permita y el asegurado lo consienta, el asegurador
podrá sustituir el pago de la indemnización por la reparación o la reposición del objeto
siniestrado.

ARTÍCULO 19

El asegurador estará obligado al pago de la prestación, salvo en el supuesto de que el


siniestro haya sido causado por mala fe del asegurado.

ARTÍCULO 20

Si el asegurador incurriere en mora en el cumplimiento de la prestación, la


indemnización de daños y perjuicios, no obstante entenderse válidas las cláusulas
contractuales que sean más beneficiosas para el asegurado, se ajustará a las
siguientes reglas:

1ª) Afectará, con carácter general, a la mora del asegurador respecto del tomador del
seguro o asegurado y, con carácter particular, a la mora respecto del tercero
perjudicado en el seguro de responsabilidad civil y del beneficiario en el seguro de
vida.

2ª) Será aplicable a la mora en la satisfacción de la indemnización, mediante pago o


por la reparación o reposición del objeto siniestrado, y también a la mora en el pago
del importe mínimo de lo que el asegurador pueda deber.

3ª) Se entenderá que el asegurador incurre en mora cuando no hubiere cumplido su


prestación en el plazo de tres meses desde la producción del siniestro o no hubiere
procedido al pago del importe mínimo de lo que pueda deber dentro de los cuarenta
días a partir de la recepción de la declaración del siniestro.

4ª) La indemnización por mora se impondrá de oficio por el órgano judicial y consistirá
en el pago de un interés anual igual al del interés legal del dinero vigente en el
momento en que se devengue, incrementado en el 50 por 100; estos intereses se
considerarán producidos por días, sin necesidad de reclamación judicial.

No obstante, transcurridos dos años desde la producción del siniestro, el interés anual
no podrá ser inferior al 20 por 100.

5ª) En la reparación o reposición del objeto siniestrado la base inicial de cálculo de los
intereses será el importe líquido de tal reparación o reposición, sin que la falta de
liquidez impida que comiencen a devengarse intereses en la fecha a que se refiere el
ap. 6º subsiguiente. En los demás casos será base inicial de cálculo la indemnización
debida, o bien el importe mínimo de lo que el asegurador pueda deber.

6ª) Será término inicial del cómputo de dichos intereses la fecha del siniestro.

No obstante, si por el tomador del seguro, el asegurado o el beneficiario no se ha


cumplido el deber de comunicar el siniestro dentro del plazo fijado en la póliza o,
subsidiariamente, en el de siete días de haberlo conocido, el término inicial del
cómputo será el día de la comunicación del siniestro.

Respecto del tercero perjudicado o sus herederos lo dispuesto en el párrafo primero


de este número quedará exceptuado cuando el asegurador pruebe que no tuvo
conocimiento del siniestro con anterioridad a la reclamación o al ejercicio de la acción
directa por el perjudicado o sus herederos, en cuyo caso será término inicial la fecha
de dicha reclamación o la del citado ejercicio de la acción directa.

7ª) Será término final del cómputo de intereses en los casos de falta de pago del
importe mínimo de lo que el asegurador pueda deber, el día en que con arreglo al
número precedente comiencen a devengarse intereses por el importe total de la
indemnización, salvo que con anterioridad sea pagado por el asegurador dicho importe
mínimo, en cuyo caso será término final la fecha de este pago. Será término final del
plazo de la obligación de abono de intereses de demora por la aseguradora en los
restantes supuestos el día en que efectivamente satisfaga la indemnización, mediante
pago, reparación o reposición, al asegurado, beneficiario o perjudicado.

8ª) No habrá lugar a la indemnización por mora del asegurador cuando la falta de
satisfacción de la indemnización o de pago del importe mínimo esté fundada en una
causa justificada o que no le fuere imputable.

9ª) Cuando el Consorcio de Compensación de Seguros deba satisfacer la


indemnización como fondo de garantía, se entenderá que incurre en mora únicamente
en el caso de que haya transcurrido el plazo de tres meses desde la fecha en que se
le reclame la satisfacción de la indemnización sin que por el Consorcio se haya
procedido al pago de la misma con arreglo a su normativa específica, no siéndole de
aplicación la obligación de indemnizar por mora en la falta de pago del importe
mínimo. En lo restante cuando el Consorcio intervenga como fondo de garantía, y, sin
excepciones, cuando el Consorcio contrate como asegurador directo, será
íntegramente aplicable el presente artículo.

10ª) En la determinación de la indemnización por mora del asegurador no será de


aplicación lo dispuesto en el art. 1108 CC., ni lo preceptuado en el párr. cuarto art. 921
LEC, salvo las previsiones contenidas en este último precepto para la revocación total
o parcial de la sentencia.

Dada nueva redacción por la d.ad.6 de Ley 30/1995, de 8 noviembre

ARTÍCULO 21

Las comunicaciones efectuadas por un corredor de seguros al asegurador en nombre


del tomador del seguro surtirán los mismos efectos que si la realizara el propio
tomador, salvo indicación en contrario de éste.

En todo caso se precisará el consentimiento expreso del tomador del seguro para
suscribir un nuevo contrato o para modificar o rescindir el contrato de seguro en vigor.

Dada nueva redacción por la d.ad.10 de la Ley 26/2006, de 17 de julio.

SECCION CUARTA. Duración del contrato y prescripción

ARTÍCULO 22

La duración del contrato será determinada en la póliza, la cual no podrá fijar un plazo
superior a diez años. Sin embargo, podrá establecerse que se prorrogue una o más
veces por un período no superior a un año cada vez.
Las partes pueden oponerse a la prórroga del contrato mediante una notificación
escrita a la otra parte, efectuada con un plazo de dos meses de anticipación a la
conclusión del período del seguro en curso.

Lo dispuesto en los párrafos precedentes no será de aplicación en cuanto sea


incompatible con la regulación del seguro sobre la vida.

ARTÍCULO 23

Las acciones que se deriven del contrato de seguro prescribirán en el término de dos
años si se trata de seguro de daños y de cinco si el seguro es de personas.

ARTÍCULO 24

Será juez competente para el conocimiento de las acciones derivadas del contrato de
seguro el del domicilio del asegurado, siendo nulo cualquier pacto en contrario.

TITULO II. SEGUROS CONTRA DAÑOS

SECCION PRIMERA. Disposiciones generales

ARTÍCULO 25

Sin perjuicio de lo establecido en el art. 4, el contrato de seguro contra daños es nulo


si en el momento de su conclusión no existe un interés del asegurado a la
indemnización del daño.

ARTÍCULO 26

El seguro no puede ser objeto de enriquecimiento injusto para el asegurado. Para la


determinación del daño se atenderá al valor del interés asegurado en el momento
inmediatamente anterior a la realización del siniestro.

ARTÍCULO 27

La suma asegurada representa el Iímite máximo de la indemnización a pagar por el


asegurador en cada siniestro.

ARTÍCULO 28

No obstante lo dispuesto en el art. 26 las partes, de común acuerdo, podrán fijar en la


póliza o con posterioridad a la celebración del contrato el valor del interés asegurado
que habrá de tenerse en cuenta para el cálculo de la indemnización.

Se entenderá que la póliza es estimada cuando el asegurador y el asegurado hayan


aceptado expresamente en ella el valor asignado al interés asegurado.

El asegurador únicamente podrá impugnar el valor estimado cuando su aceptación


haya sido prestada por violencia, intimidación o dolo, o cuando por error la estimación
sea notablemente superior al valor real, correspondiente al momento del acaecimiento
del siniestro, fijado pericialmente.

Apa.1 dada nueva redacción por art.3 de Ley 21/1990, de 19 diciembre


ARTÍCULO 29

Si por pacto expreso las partes convienen que la suma asegurada cubra plenamente
el valor del interés durante la vigencia del contrato, la póliza deberá contener
necesariamente los criterios y el procedimiento para adecuar la suma asegurada y las
primas a las oscilaciones del valor de interés.

ARTÍCULO 30

Si en el momento de la producción del siniestro la suma asegurada es inferior al valor


del interés, el asegurador indemnizará el daño causado en la misma proporción en la
que aquélla cubre el interés asegurado.

Las partes, de común acuerdo, podrán excluir en la póliza, o con posterioridad a la


celebración del contrato, la aplicación de la regla proporcional prevista en el párrafo
anterior.

ARTÍCULO 31

Si la suma asegurada supera notablemente el valor del interés asegurado, cualquiera


de las partes del contrato podrá exigir la reducción de la suma y de la prima, debiendo
restituir el asegurador el exceso de las primas percibidas. Si se produjere el siniestro,
el asegurador indemnizará el daño efectivamente causado.

Cuando el sobreseguro previsto en el párrafo anterior se debiera a mala fe del


asegurado el contrato será ineficaz. El asegurador de buena fe podrá, no obstante,
retener las primas vencidas y las del período en curso.

ARTÍCULO 32

Cuando en dos o más contratos estipulados por el mismo tomador con distintos
aseguradores se cubran los efectos que un mismo riesgo puede producir sobre el
mismo interés y durante idéntico período de tiempo el tomador del seguro o el
asegurado deberán, salvo pacto en contrario, comunicar a cada asegurador los demás
seguros que estipule. Si por dolo se omitiera esta comunicación, y en caso de
sobreseguro se produjera el siniestro, los aseguradores no están obligados a pagar la
indemnización.

Una vez producido el siniestro, el tomador del seguro o el asegurado deberá


comunicarlo, de acuerdo con lo previsto en el art. 16, a cada asegurador, con
indicación del nombre de los demás.

Los aseguradores contribuirán al abono de la indemnización en proporción a la propia


suma asegurada, sin que pueda superarse la cuantía del daño.

Dentro de este límite el asegurado puede pedir a cada asegurador la indemnización


debida, según el respectivo contrato. El asegurador que ha pagado una cantidad
superior a la que proporcionalmente le corresponda podrá repetir contra el resto de los
aseguradores.

Si el importe total de las sumas aseguradas superase notablemente el valor del


interés, será de aplicación lo previsto en el art. 31.
ARTÍCULO 33

Cuando mediante uno o varios contratos de seguros, referentes al mismo interés,


riesgo y tiempo, se produce un reparto de cuotas determinadas entre varios
aseguradores, previo acuerdo entre ellos y el tomador, cada asegurador está obligado,
salvo pacto en contrario, al pago de la indemnización solamente en proporción a la
cuota respectiva.

No obstante lo previsto en el párrafo anterior, si en el pacto de coaseguro existe un


encargo a favor de uno o varios aseguradores para suscribir los documentos
contractuales o para pedir el cumplimiento del contrato o contratos al asegurado en
nombre del resto de los aseguradores, se entenderá que durante toda la vigencia de la
relación aseguradora los aseguradores delegados están legitimados para ejercitar
todos los derechos y para recibir cuantas declaraciones y reclamaciones correspondan
al asegurado. El asegurador que ha pagado una cantidad superior a la que le
corresponda podrá repetir contra el resto de los aseguradores.

ARTÍCULO 33 A)

1. Un contrato de seguro tendrá la calificación de coaseguro comunitario a los efectos


de esta ley si reúne todas y cada una de las siguientes condiciones:

a) Que dé lugar a la cobertura de uno o más riesgos de los definidos en el art. 107,2
de esta ley.

b) Que participen en la cobertura del riesgo varias aseguradoras teniendo todas ellas
su domicilio social en alguno de los Estados miembros del Espacio Económico
Europeo, y siendo una de ellas abridora de la operación.

c) Que el coaseguro se haga mediante un único contrato, referente al mismo interés,


riesgo y tiempo y con reparto de cuotas determinadas entre varias aseguradoras, sin
que exista solidaridad entre ellas, de forma que cada una solamente estará obligada al
pago de la indemnización en proporción a la cuota respectiva.

d) Que cubra riesgos situados en el Espacio Económico Europeo.

e) Que la aseguradora abridora, esté o no domiciliada en España, se encuentre


habilitada para cubrir la totalidad del riesgo conforme a las disposiciones que le sean
aplicables.

f) Que al menos uno de los coaseguradores participe en el contrato por medio de su


domicilio social o de una sucursal establecida en un Estado miembro del Espacio
Económico Europeo distinto del Estado de la aseguradora abridora.

g) Que la abridora asuma plenamente las funciones que le corresponden en la práctica


del coaseguro, determinando, de acuerdo con el tomador y de conformidad con lo
dispuesto en las leyes, la ley aplicable al contrato de seguro, las condiciones de éste y
las de tarificación.

2. Las aseguradoras que participen en España en una operación de coaseguro


comunitario en calidad de abridoras, así como sus actividades como tales
coaseguradoras, se regirán por las disposiciones aplicables al contrato de seguro por
grandes riesgos.
Añadido por la d.ad.6 de Ley 30/1995, de 8 noviembre

ARTÍCULO 34

En caso de transmisión del objeto asegurado, el adquirente se subroga en el momento


de la enajenación en los derechos y obligaciones que correspondían en el contrato de
seguro al anterior titular. Se exceptúa el supuesto de pólizas nominativas para riesgos
no obligatorios, si en las condiciones generales existe pacto en contrario.

El asegurado está obligado a comunicar por escrito al adquirente la existencia del


contrato del seguro de la cosa transmitida. Una vez verificada la transmisión, también
deberá comunicarla por escrito al asegurador o a sus representantes en el plazo de
quince días.

Serán solidariamente responsables del pago de las primas vencidas en el momento de


la transmisión el adquirente y el anterior titular o, en caso de que éste hubiera
fallecido, sus herederos.

ARTÍCULO 35

El asegurador podrá rescindir el contrato dentro de los quince días siguientes a aquél
en que tenga conocimiento de la transmisión verificada.

Ejercitado su derecho y notificado por escrito al adquirente, el asegurador queda


obligado durante el plazo de un mes, a partir de la notificación. El asegurador deberá
restituir la parte de prima que corresponda a períodos de seguro, por los que, como
consecuencia de la rescisión, no haya soportado el riesgo.

El adquirente de cosa asegurada también puede rescindir el contrato si lo comunica


por escrito al asegurador en el plazo de quince días, contados desde que conoció la
existencia del contrato.

En este caso, el asegurador adquiere el derecho a la prima correspondiente al período


que hubiera comenzado a correr cuando se produce la rescisión.

ARTÍCULO 36

Las pólizas a la orden o al portador no se pueden rescindir por transmisión del objeto
asegurado.

ARTÍCULO 37

Las normas de los arts. 34 a 36 se aplicarán en caso de muerte del tomador del
seguro o del asegurado y, declarado el concurso de uno de ellos, en caso de apertura
de la fase de liquidación.

Dada nueva redacción por la dfi.28 de Ley 22/2003, de 9 julio

ARTÍCULO 38
Una vez producido el siniestro, y en el plazo de cinco días, a partir de la notificación
prevista en el art. 16, el asegurado o el tomador deberán comunicar por escrito al
asegurador la relación de los objetos existentes al tiempo del siniestro, la de los
salvados y la estimación de los daños.

Incumbe al asegurado la prueba de la preexistencia de los objetos. No obstante, el


contenido de la póliza constituirá una presunción a favor del asegurado cuando
razonablemente no puedan aportarse pruebas más eficaces.

Si las partes se pusieren de acuerdo en cualquier momento sobre el importe y la forma


de la indemnización, el asegurador deberá pagar la suma convenida o realizar las
operaciones necesarias para reemplazar el objeto asegurado, si su naturaleza así lo
permitiera.

Si no lograse el acuerdo dentro del plazo previsto en el art. 18, cada parte designará
un perito, debiendo constar por escrito la aceptación de éstos. Si una de las partes no
hubiera hecho la designación, estará obligada a realizarla en los ocho días siguientes
a la fecha en que sea requerida por la que hubiere designado el suyo, y de no hacerlo
en este último plazo se entenderá que acepta el dictamen que emita el perito de la otra
parte, quedando vinculado por el mismo.

En caso de que los peritos lleguen a un acuerdo, se reflejará en un acta conjunta, en la


que se harán constar las causas del siniestro, la valoración de los daños, las demás
circunstancias que influyan en la determinación de la indemnización, según la
naturaleza del seguro de que se trate y la propuesta del importe liquido de la
indemnización.

Cuando no haya acuerdo entre los peritos, ambas partes designarán un tercer Perito
de conformidad y de no existir ésta, la designación se hará por el Juez de Primera
Instancia del lugar en que se hallaren los bienes, en acto de jurisdicción voluntaria y
por los trámites previstos para la insaculación de peritos en la Ley de Enjuiciamiento
Civil. En este caso, el dictamen pericial se emitirá en el plazo señalado por las partes
o, en su defecto, en el de treinta días, a partir de la aceptación de su nombramiento
por el perito tercero.

El dictamen de los Peritos, por unanimidad o por mayoría, se notificará a las partes de
manera inmediata y en forma indubitada, siendo vinculante para éstos, salvo que se
impugne judicialmente por alguna de las partes, dentro del plazo de treinta días, en el
caso del asegurador y ciento ochenta en el del asegurado, computados ambos desde
la fecha de su notificación. Si no se interpusiere en dichos plazos la correspondiente
acción, el dictamen pericial devendrá inatacable.

Si el dictamen de los Peritos fuera impugnado, el asegurador deberá abonar el importe


mínimo a que se refiere el art. 18, y si no lo fuera abonará el importe de la
indemnización señalado por los Peritos en un plazo de cinco días.

En el supuesto de que por demora del asegurador en el pago del importe de la


indemnización devenida inatacable el asegurado se viere obligado a reclamarlo
judicialmente, la indemnización correspondiente se verá incrementada con el interés
previsto en el art. 20, que, en este caso, empezará a devengarse desde que la
valoración devino inatacable para el asegurador y, en todo caso, con el importe de los
gastos originados al asegurado por el proceso, a cuya indemnización hará expresa
condena la sentencia, cualquiera que fuere el procedimiento judicial aplicable.
ARTÍCULO 39

Cada parte satisfará los honorarios de su Perito. Los del Perito tercero y demás gastos
que ocasione la tasación pericial serán de cuenta y cargo por mitad del asegurado y
del asegurador. No obstante, si cualquiera de las partes hubiera hecho necesaria la
peritación por haber mantenido una valoración del daño manifiestamente
desproporcionada, será ella la única responsable de dichos gastos.

ARTÍCULO 40

El derecho de los acreedores hipotecarios, pignoraticios o privilegiados sobre bienes


especialmente afectos se extenderá a las indemnizaciones que correspondan al
propietario por razón de los bienes hipotecados, pignorados o afectados de privilegio,
si el siniestro acaeciere después de la constitución de la garantía real o del nacimiento
del privilegio. A este fin el tomador del seguro o el asegurado deberán comunicar al
asegurador la constitución de la hipoteca, de la prenda o el privilegio cuando tuviera
conocimiento de su existencia.

El asegurador a quien se haya notificado la existencia de estos derechos no podrá


pagar la indemnización debida sin el consentimiento del titular del derecho real o del
privilegio. En caso de contienda entre los interesados o si la indemnización hubiera de
hacerse efectiva antes del vencimiento de la obligación garantizada, se depositará su
importe en la forma que convenga a los interesados, y en defecto de convenio en la
establecida en los arts. 1176 y ss. CC.

Si el asegurador pagare la indemnización, transcurrido el plazo de tres meses desde la


notificación del siniestro a los acreedores sin que éstos se hubiesen presentado,
quedará liberado de su obligación.

ARTÍCULO 41

La extinción del contrato de seguro no será oponible al acreedor hipotecario,


pignoraticio o privilegiado hasta que transcurra un mes desde que se le comunicó el
hecho que motivó la extinción.

Los acreedores a que se refiere este artículo podrán pagar la prima impagada por el
tomador del seguro o por el asegurado aun cuando éstos se opusieren. A este efecto,
el asegurador deberá notificar a dichos acreedores el impago en que ha incurrido el
asegurado.

ARTÍCULO 42

En el caso de que la indemnización haya de emplearse en la reconstrucción de las


cosas siniestradas, el asegurador no pagará la indemnización si el asegurado y los
acreedores a que se refieren los arts. anteriores no se ponen de acuerdo sobre las
garantías con las que aquéllas han de quedar afectadas a la reconstrucción. En caso
de que no se llegue a un acuerdo se depositará la indemnización conforme a lo
dispuesto en el art. 40.

ARTÍCULO 43

El asegurador, una vez pagada la indemnización podrá ejercitar los derechos y las
acciones que por razón del siniestro correspondieran al asegurado frente a las
personas responsables del mismo, hasta el límite de la indemnización.
El asegurador no podrá ejercitar en perjuicio del asegurado los derechos en que se
haya subrogado. El asegurado será responsable de los perjuicios que, con sus actos u
omisiones, pueda causar al asegurador en su derecho a subrogarse.

El asegurador no tendrá derecho a la subrogación contra ninguna de las personas


cuyos actos u omisiones den origen a responsabilidad del asegurado, de acuerdo con
la ley, ni contra el causante del siniestro que sea, respecto del asegurado, pariente en
línea directa o colateral dentro del tercer grado civil de consanguinidad, padre
adoptante o hijo adoptivo que convivan con el asegurado. Pero esta norma no tendrá
efecto si la responsabilidad proviene de dolo o si la responsabilidad está amparada
mediante un contrato de seguro. En este último supuesto, la subrogación estará
limitada en su alcance de acuerdo con los términos de dicho contrato.

En caso de concurrencia de asegurador y asegurado frente a tercero responsable, el


recobro obtenido se repartirá entre ambos en proporción a su respectivo interés.

ARTÍCULO 44

El asegurador no cubre los daños por hechos derivados de conflictos armados, haya
precedido o no declaración oficial de guerra, ni los derivados de riesgos
extraordinarios sobre las personas y los bienes, salvo pacto en contrario.

No será de aplicación a los contratos de seguros por grandes riesgos, tal como se
delimitan en esta ley, el mandato contenido en el art. 2 de la misma.

Dada nueva redacción por la d.ad.6 de Ley 30/1995, de 8 noviembre

SECCION SEGUNDA. Seguro de incendios

ARTÍCULO 45

Por el seguro contra incendios el asegurador se obliga dentro de los límites


establecidos en la ley y en el contrato a indemnizar los daños producidos por incendio
en el objeto asegurado.

Se considera incendio la combustión y el abrasamiento con llama, capaz de


propagarse, de un objeto u objetos que no estaban destinados a ser quemados en el
lugar y momento en que se produce.

ARTÍCULO 46

La cobertura del seguro se extenderá a los objetos descritos en la póliza.

Si se tratare de seguro sobre mobiliario, la cobertura incluirá los daños por el incendio
en las cosas de uso ordinario o común del asegurado, de sus familiares, dependientes
y de las personas que con él convivan.

Salvo pacto expreso en contrario, no quedarán comprendidos en la cobertura del


seguro los daños que cause el incendio en los valores mobiliarios públicos o privados,
efectos de comercio, billetes de Banco, piedras y metales preciosos, objetos artísticos
o cualesquiera otros objetos de valor que se hallaren en el objeto asegurado, aun
cuando se pruebe su preexistencia y su destrucción o deterioro por el siniestro.
ARTÍCULO 47

La destrucción o deterioro de los objetos asegurados fuera del lugar descrito en la


póliza excluirá la indemnización del asegurador, a menos que su traslado o cambio le
hubiere sido previamente comunicado por escrito y éste no hubiese manifestado en el
plazo de quince días su disconformidad.

ARTÍCULO 48

El asegurador estará obligado a indemnizar los daños producidos por el incendio


cuando éste se origine por caso fortuito, por malquerencia de extraños, por negligencia
propia o de las personas de quienes se respondan civilmente.

El asegurador no estará obligado a indemnizar los daños provocados por el incendio


cuando éste se origine por dolo o culpa grave del asegurado.

Par..2 dada nueva redacción por art.3 de Ley 21/1990, de 19 diciembre

ARTÍCULO 49

El asegurador indemnizará todos los daños y pérdidas materiales causados por la


acción directa del fuego, así como los producidos por las consecuencias inevitables
del incendio y en particular:

1º) Los daños que ocasionen las medidas necesarias adoptadas por la autoridad o el
asegurado para impedir, cortar o extinguir el incendio, con exclusión de los gastos que
ocasione la aplicación de tales medidas, salvo pacto en contrario.

2º) Los gastos que ocasione al asegurado el transporte de los efectos asegurados o
cualesquiera otras medidas adoptadas con el fin de salvarlos del incendio.

3º) Los menoscabos que sufran los objetos salvados por las circunstancias descritas
en los dos números anteriores.

4º) El valor de los objetos desaparecidos, siempre que el asegurado acredite su


preexistencia y salvo que el asegurador pruebe que fueron robados o hurtados.

5º) Cualesquiera otros que se consignen en la póliza.

SECCION TERCERA. Seguro contra el robo

ARTÍCULO 50

Por el seguro contra robo, el asegurador se obliga, dentro de los límites establecidos
en la ley y en el contrato, a indemnizar los daños derivados de la sustracción ilegítima
por parte de terceros de las cosas aseguradas.

La cobertura comprende el daño causado por la comisión del delito en cualquiera de


sus formas.

ARTÍCULO 51
La indemnización del asegurador comprenderá necesariamente, de acuerdo con lo
dispuesto en el art. 27:

1º) El valor del interés asegurado cuando el objeto asegurado, efectivamente, sea
sustraído y no fuera hallado en el plazo señalado en el contrato.

2º) El daño que la comisión del delito, en cualquiera de sus formas, causare en el
objeto asegurado.

ARTÍCULO 52

El asegurador, salvo pacto en contrario, no vendrá obligado a reparar los efectos del
siniestro cuando éste se haya producido por cualquiera de las siguientes causas:

1. Por negligencia grave del asegurado, del tomador del seguro o de las personas que
de ellos dependan o con ellos convivan.

2. Cuando el objeto asegurado sea sustraído fuera del lugar descrito en la póliza o con
ocasión de su transporte, a no ser que una u otra circunstancias hubieran sido
expresamente consentidas por el asegurador.

3. Cuando la sustracción se produzca con ocasión de siniestros derivados de riesgos


extraordinarios.

Apa. 3 dada nueva redacción por art.3 de la Ley 21/1990, de 19 diciembre

ARTÍCULO 53

Producido y debidamente comunicado el siniestro al asegurador, se observarán las


reglas siguientes:

1ª) Si el objeto asegurado es recuperado antes del transcurso del plazo señalado en la
póliza, el asegurado deberá recibirlo, a menos que en ella le hubiera reconocido
expresamente la facultad de su abandono al asegurador.

2ª) Si el objeto asegurado es recuperado transcurrido el plazo pactado, y una vez


pagada la indemnización, el asegurado podrá retener la indemnización percibida
abandonando al asegurador la propiedad del objeto asegurado, o readquirirlo,
restituyendo, en este caso, la indemnización percibida por la cosa o cosas restituidas.

SECCION CUARTA. Seguro de transportes terrestres

ARTÍCULO 54

Por el seguro de transporte terrestre el asegurador se obliga, dentro de los límites


establecidos por la ley y en el contrato, a indemnizar los daños materiales que puedan
sufrir con ocasión o consecuencia del transporte las mercancías porteadas, el medio
utilizado u otros objetos asegurados.

ARTÍCULO 55

En el caso de que el viaje se efectúe utilizando diversos medios de transporte, y no


pueda determinarse el momento en que se produjo el siniestro, se aplicarán las
normas del seguro de transporte terrestre si el viaje por este medio constituye la parte
más importante del mismo.

En caso de que el transporte terrestre sea accesorio de uno marítimo o aéreo se


aplicarán a todo el transporte las normas del seguro marítimo o aéreo.

ARTÍCULO 56

Podrán contratar este seguro no sólo el propietario del vehículo o de las mercancías
transportadas, sino también el comisionista de transporte y las agencias de
transportes, así como todos los que tengan interés en la conservación de las
mercancías, expresando en la póliza el concepto en que se contrata el seguro.

ARTÍCULO 57

El seguro de transporte terrestre puede contratarse por viaje o por un tiempo


determinado. En cualquier caso, el asegurador indemnizará, de acuerdo con lo
convenido en el contrato de seguro, los daños que sean consecuencia de siniestros
acaecidos durante el plazo de vigencia del contrato, aunque sus efectos se
manifiesten con posterioridad, pero siempre dentro de los seis meses siguientes a la
fecha de su expiración.

El asegurador no responderá por el daño debido a la naturaleza intrínseca o vicios


propios de las mercancías transportadas.

ARTÍCULO 58

Salvo pacto expreso en contrario, se entenderá que la cobertura del seguro comienza
desde que se entregan las mercancías al porteador para su transporte en el punto de
partida del viaje asegurado, y terminará cuando se entreguen al destinatario en el
punto de destino, siempre que la entrega se realice dentro del plazo previsto en la
póliza.

No obstante, cuando se pacte expresamente, el seguro puede extenderse a los


riesgos que afecten a las mercancías desde que salen del almacén o domicilio del
cargador para su entrega al transportista hasta que entran para su entrega en el
domicilio o almacén del destinatario.

ARTÍCULO 59

Salvo pacto expreso en contrario, la cobertura del seguro prevista en los artículos
anteriores comprenderá el depósito transitorio de las mercancías y la inmovilización de
vehículo o su cambio durante el viaje cuando se deban a incidencias propias del
transporte asegurado y no hayan sido causados por algunos de los acontecimientos
excluidos del seguro.

La póliza podrá establecer un plazo máximo y, transcurrido éste sin reanudarse el


transporte, cesará la cobertura del seguro.

ARTÍCULO 60

El asegurado no perderá su derecho a la indemnización cuando se haya alterado el


medio de transporte, el itinerario o los plazos del viaje o éste se haya realizado en
tiempo distinto al previsto, en tanto la modificación no sea imputable al asegurado, sin
perjuicio de lo dispuesto en los arts. 11 y 12.

ARTÍCULO 61

El asegurador indemnizará los daños que se produzcan en las mercancías o valores


conforme a lo dispuesto en los números siguientes:

1º) Se considerarán comprendidos en los gastos de salvamento del art. 17 los que
fuere necesario o conveniente realizar para reexpedir los objetos transportados.

2º) En caso de pérdida total del vehículo el asegurado podrá abandonarlo al


asegurador, si así se hubiese pactado, siempre que se observen los plazos y los
demás requisitos establecidos por la póliza.

ARTÍCULO 62

En defecto de estimación, la indemnización cubrirá, en caso de pérdida total, el precio


que tuvieran las mercancías en el lugar y en el momento en que se cargaran y,
además, todos los gastos realizados para entregarlas al transportista y el precio del
seguro si recayera sobre el asegurado.

No obstante lo dispuesto en el párrafo anterior, cuando el seguro cubra los riesgos de


mercancías que se destinen a la venta, la indemnización se regulará por el valor que
las mercancías tuvieran en el lugar de destino.

SECCION QUINTA. Seguro de lucro cesante

ARTÍCULO 63

Por el seguro de lucro cesante el asegurador se obliga, dentro de los límites


establecidos en la ley y en el contrato, a indemnizar al asegurado la pérdida del
rendimiento económico que hubiera podido alcanzarse en un acto o actividad de no
haberse producido el siniestro descrito en el contrato.

Este seguro podrá celebrarse como contrato autónomo o añadirse como un pacto a
otro de distinta naturaleza.

ARTÍCULO 64

Cuando el tomador del seguro o el asegurado realicen, respecto a un determinado


objeto, un contrato de seguro de lucro cesante con un asegurador y otro de seguro de
daños con otro asegurador distinto, deberán comunicar sin demora alguna, a cada uno
de los aseguradores, la existencia del otro seguro. En la comunicación se indicará no
sólo la denominación social del asegurador con el que se ha contratado el otro seguro,
sino también la suma asegurada y demás elementos esenciales. La inexistencia de
esta comunicación producirá, en su caso, los efectos previstos en la sección segunda
del título primero de la presente ley.

ARTÍCULO 65

En defecto de pacto expreso, el asegurador deberá indemnizar:


1º) La pérdida de beneficios que produzca el siniestro durante el período previsto en la
póliza.

2º) Los gastos generales que continúan gravando al asegurado después de la


producción del siniestro.

3º) Los gastos que sean consecuencia directa del siniestro asegurado.

ARTÍCULO 66

El titular de una empresa puede asegurar la pérdida de beneficios y los gastos


generales que haya de seguir soportando cuando la empresa quede paralizada total o
parcialmente a consecuencia de los acontecimientos delimitados en el contrato.

ARTÍCULO 67

Si el contrato tuviera exclusivamente por objeto la pérdida de beneficios, las partes no


podrán predeterminar el importe de la indemnización.

SECCION SEXTA. Seguro de caución

ARTÍCULO 68

Por el seguro de caución el asegurador se obliga, en caso de incumplimiento por el


tomador del seguro de sus obligaciones legales o contractuales, a indemnizar al
asegurado a título de resarcimiento o penalidad los daños patrimoniales sufridos,
dentro de los límites establecidos en la ley o en el contrato. Todo pago hecho por el
asegurador deberá serle reembolsado por el tomador del seguro.

SECCION SEPTIMA. Seguro de crédito

ARTÍCULO 69

Por el seguro de crédito el asegurador se obliga, dentro de los límites establecidos en


la ley y en el contrato a indemnizar al asegurado las pérdidas finales que experimente
a consecuencia de la insolvencia definitiva de sus deudores.

ARTÍCULO 70

Se reputará existente la insolvencia definitiva del deudor en los siguientes supuestos:

1º) Cuando haya sido declarado en quiebra mediante resolución judicial firme.

2º) Cuando haya sido aprobado judicialmente un convenio en el que se establezca una
quita del importe.

3º) Cuando se haya despachado mandamiento de ejecución o apremio, sin que del
embargo resulten bienes libres bastantes para el pago.

4º) Cuando el asegurado y el asegurador, de común acuerdo, consideren que el


crédito resulta incobrable.
No obstante cuanto antecede, transcurridos seis meses desde el aviso del asegurado
al asegurador del impago del crédito, éste abonará a aquél el cincuenta por ciento de
la cobertura pactada, con carácter provisional y a cuenta de ulterior liquidación
definitiva.

ARTÍCULO 71

En caso de siniestro, la cuantía de la indemnización vendrá determinada por un


porcentaje, establecido en el contrato, de la pérdida final que resulte de añadir al
crédito impagado los gastos originados por las gestiones de recobro, los gastos
procesales y cualesquiera otros expresamente pactados.

Dicho porcentaje no podrá comprender los beneficios del asegurado, ni ser inferior al
cincuenta por ciento de la pérdida final.

ARTÍCULO 72

El asegurado, y en su caso el tomador del seguro queda obligado:

1º) A exhibir, a requerimiento del asegurador, los libros y cualesquiera otros


documentos que poseyere relativos al crédito o créditos asegurados.

2º) A prestar la colaboración necesaria en los procedimientos judiciales encaminados


a obtener la solución de la deuda, cuya dirección será asumida por el asegurador.

3º) A ceder al asegurador cuando éste lo solicite, el crédito que tenga contra el deudor
una vez satisfecha la indemnización.

SECCION OCTAVA. Seguro de responsabilidad civil

ARTÍCULO 73

Por el seguro de responsabilidad civil el asegurador se obliga, dentro de los límites


establecidos en la ley y en el contrato, a cubrir el riesgo del nacimiento a cargo del
asegurado de la obligación de indemnizar a un tercero los daños y perjuicios causados
por un hecho previsto en el contrato de cuyas consecuencias sea civilmente
responsable el asegurado, conforme a derecho.

Serán admisibles, como límites establecidos en el contrato, aquellas cláusulas


limitativas de los derechos de los asegurados ajustadas al art. 3 de la presente ley que
circunscriban la cobertura de la aseguradora a los supuestos en que la reclamación
del perjudicado haya tenido lugar dentro de un período de tiempo, no inferior a un año,
desde la terminación de la última de las prórrogas del contrato o, en su defecto, de su
período de duración. Asimismo, y con el mismo carácter de cláusulas limitativas
conforme a dicho art. 3 serán admisibles, como límites establecidos en el contrato,
aquéllas que circunscriban la cobertura del asegurador a los supuestos en que la
reclamación del perjudicado tenga lugar durante el período de vigencia de la póliza
siempre que, en este caso, tal cobertura se extienda a los supuestos en los que el
nacimiento de la obligación de indemnizar a cargo del asegurado haya podido tener
lugar con anterioridad, al menos, de un año desde el comienzo de efectos del contrato,
y ello aunque dicho contrato sea prorrogado.

Par. 2 añadido por la d.ad.6 de Ley 30/1995, de 8 noviembre


ARTÍCULO 74

Salvo pacto en contrario, el asegurador asumirá la dirección jurídica frente a la


reclamación del perjudicado, y serán de su cuenta los gastos de defensa que se
ocasionen. El asegurado deberá prestar la colaboración necesaria en orden a la
dirección jurídica asumida por el asegurador.

No obstante lo dispuesto en el párrafo anterior, cuando quien reclame esté también


asegurado con el mismo asegurador o exista algún otro posible conflicto de intereses,
éste comunicará inmediatamente al asegurado la existencia de esas circunstancias,
sin perjuicio de realizar aquellas diligencias que por su carácter urgente sean
necesarias para la defensa. El asegurado podrá optar entre el mantenimiento de la
dirección jurídica por el asegurador o confiar su propia defensa a otra persona. En este
último caso, el asegurador quedará obligado a abonar los gastos de tal dirección
jurídica hasta el límite pactado en la póliza.

ARTÍCULO 75

Será obligatorio el seguro de responsabilidad civil para el ejercicio de aquellas


actividades que por el Gobierno se determinen. La Administración no autorizará el
ejercicio de tales actividades sin que previamente se acredite por el interesado la
existencia del seguro. La falta de seguro, en los casos en que sea obligatorio, será
sancionada administrativamente.

ARTÍCULO 76

El perjudicado o sus herederos tendrán acción directa contra el asegurador para


exigirle el cumplimiento de la obligación de indemnizar, sin perjuicio del derecho del
asegurador a repetir contra el asegurado, en el caso de que sea debido a conducta
dolosa de éste, el daño o perjuicio causado a tercero.

La acción directa es inmune a las excepciones que puedan corresponder al


asegurador contra el asegurado. El asegurador puede, no obstante, oponer la culpa
exclusiva del perjudicado y las excepciones personales que tenga contra éste. A los
efectos del ejercicio de la acción directa, el asegurado estará obligado a manifestar al
tercero perjudicado o a sus herederos la existencia del contrato de seguro y su
contenido.

SECCION NOVENA. Seguro de defensa jurídica

Sección añadida por art.6 de Ley 21/1990, de 19 diciembre

ARTÍCULO 76 A)

Por el seguro de defensa jurídica, el asegurador se obliga, dentro de los límites


establecidos en la ley y en el contrato, a hacerse cargo de los gastos en que pueda
incurrir el asegurado como consecuencia de su intervención en un procedimiento
administrativo, judicial o arbitral, y a prestarle los servicios de asistencia jurídica
judicial y extrajudicial derivados de la cobertura del seguro.

Añadido por art.6 de Ley 21/1990, de 19 diciembre

ARTÍCULO 76 B)
Quedan excluidos de la cobertura del seguro de defensa jurídica el pago de multas y la
indemnización de cualquier gasto originado por sanciones impuestas al asegurado por
las autoridades administrativas o judiciales.

Añadido por art.6 de Ley 21/1990, de 19 diciembre

ARTÍCULO 76 C)

El seguro de defensa jurídica deberá ser objeto de un contrato independiente.

El contrato, no obstante, podrá incluirse en capítulo aparte dentro de una póliza única,
en cuyo caso habrán de especificarse el contenido de la defensa jurídica garantizada y
la prima que le corresponde.

Añadido por art.6 de Ley 21/1990, de 19 diciembre

ARTÍCULO 76 D)

El asegurado tendrá derecho a elegir libremente el Procurador y Abogado que hayan


de representarle y defenderle en cualquier clase de procedimiento.

El asegurado tendrá, asimismo, derecho a la libre elección de Abogado y Procurador


en los casos en que se presente conflicto de intereses entre las partes del contrato.

El Abogado y Procurador designados por el asegurado no estarán sujetos, en ningún


caso, a las instrucciones del asegurador.

Añadido por art.6 de Ley 21/1990, de 19 diciembre

ARTÍCULO 76 E)

El asegurado tendrá derecho a someter a arbitraje cualquier diferencia que pueda


surgir entre él y el asegurador sobre el contrato de seguro.

La designación de árbitros no podrá hacerse antes de que surja la cuestión disputada.

Añadido por art.6 de Ley 21/1990, de 19 diciembre

ARTÍCULO 76 F)

La póliza del contrato de seguro de defensa jurídica habrá de recoger expresamente


los derechos reconocidos al asegurado por los dos artículos anteriores.

En caso de conflicto de intereses o de desavenencia sobre el modo de tratar una


cuestión litigiosa, el asegurador deberá informar inmediatamente al asegurado de la
facultad que le compete de ejercitar los derechos a que se refieren los dos artículos
anteriores.

Añadido por art.6 de Ley 21/1990, de 19 diciembre

ARTÍCULO 76 G)
Los preceptos contenidos en esta Sección no serán de aplicación:

1º) A la defensa jurídica realizada por el asegurador de la responsabilidad civil de


conformidad con lo previsto en el art. 74.

2º) A la defensa jurídica realizada por el asegurador de la asistencia en viaje.

En este caso, la no aplicación de las normas de esta sección quedará subordinada a


que la actividad de defensa jurídica se ejerza en un Estado distinto del de la residencia
habitual del asegurado; a que dicha actividad se halle contemplada en un contrato que
tenga por objeto única y exclusivamente la asistencia a personas que se encuentren
en dificultades con motivo de desplazamientos o de ausencias de su lugar de
residencia habitual, y a que en el contrato se indique claramente que no se trata de un
seguro de defensa jurídica, sino de una cobertura accesoria a la de asistencia en viaje.

3º) A la defensa jurídica que tenga por objeto litigios o riesgos que surjan o tengan
relación con el uso de buques o embarcaciones marítimas.

Añadido por art.6 de Ley 21/1990, de 19 diciembre

SECCIÓN DÉCIMA. Reaseguro

Sección reenumerada como sección 10ª por art.6 de Ley 21/1990, de 19 diciembre

ARTÍCULO 77

Por el contrato de reaseguro el reasegurador se obliga a reparar, dentro de los límites


establecidos en la ley y en el contrato, la deuda que nace en el patrimonio del
reasegurado a consecuencia de la obligación por éste asumida como asegurador en
un contrato de seguro.

El pacto de reaseguro interno, efectuado entre el asegurador directo y otros


aseguradores, no afectará al asegurado, que podrá, en todo caso, exigir la totalidad de
la indemnización a dicho asegurador, sin perjuicio del derecho de repetición que a éste
corresponda frente a los reaseguradores, en virtud del pacto interno.

ARTÍCULO 78

El asegurado no podrá exigir directamente del reasegurador indemnización ni


prestación alguna. En caso de liquidación voluntaria o forzosa de su asegurador
gozarán de privilegio especial sobre el saldo acreedor que arroje la cuenta del
asegurador con el reasegurador.

Las alteraciones y modificaciones de la suma asegurada del valor del interés y, en


general, de las condiciones del seguro directo deberán comunicarse al reasegurador
en la forma y en los plazos establecidos en el contrato.

ARTÍCULO 79

No será de aplicación al contrato de reaseguro el mandato contenido en el art. 2 de


esta ley.
TITULO III. SEGURO DE PERSONAS

SECCION PRIMERA. Disposiciones comunes

ARTÍCULO 80

El contrato de seguro sobre las personas comprende todos los riesgos que puedan
afectar a la existencia, integridad corporal o salud del asegurado.

ARTÍCULO 81

El contrato puede celebrarse con referencia a riesgos relativos a una persona o a un


grupo de ellas. Este grupo deberá estar delimitado por alguna característica común
extraña al propósito de asegurarse.

ARTÍCULO 82

En los seguros de personas el asegurador, aun después de pagada la indemnización,


no puede subrogarse en los derechos que en su caso correspondan al asegurado
contra un tercero como consecuencia del siniestro.

Se exceptúa de lo dispuesto en el párrafo anterior lo relativo a los gastos de asistencia


sanitaria.

SECCION SEGUNDA. Seguro sobre la vida

ARTÍCULO 83

Por el seguro de vida el asegurador se obliga, mediante el cobro de la prima


estipulada y dentro de los límites establecidos en la Ley y en el contrato, a satisfacer al
beneficiario un capital, una renta u otras prestaciones convenidas, en el caso de
muerte o bien de supervivencia del asegurado, o de ambos eventos conjuntamente.

El seguro sobre la vida puede estipularse sobre la vida propia o la de un tercero, tanto
para caso de muerte como para caso de supervivencia o ambos conjuntamente, así
como sobre una o varias cabezas.

Son seguros sobre la vida aquellos en que, cumpliendo lo establecido en los párrafos
anteriores, la prestación convenida en la póliza ha sido determinada por el asegurador
mediante la utilización de criterios y bases de técnica actuarial.

En los seguros para caso de muerte, si son distintas las personas del tomador del
seguro y del asegurado, será preciso el consentimiento de éste, dado por escrito,
salvo que pueda presumirse de otra forma su interés por la existencia del seguro.

A los efectos de lo indicado en el art. 4, en los seguros sobre la vida se entiende que
existe riesgo si en el momento de la contratación no se ha producido el evento objeto
de la cobertura otorgada en la póliza.

Si el asegurado es menor de edad, será necesaria, además, la autorización por escrito


de sus representantes legales.
No se podrá contratar un seguro para caso de muerte sobre la cabeza de menores de
catorce años de edad o de incapacitados. Se exceptúan de esta prohibición, los
contratos de seguros en los que la cobertura de muerte resulte inferior o igual a la
prima satisfecha por la póliza o al valor de rescate.

Dada nueva redacción por art.12 de Ley 44/2002, de 22 noviembre

ARTÍCULO 83 A)

1. El tomador del seguro en un contrato de seguro individual de duración superior a


seis meses que haya estipulado el contrato sobre la vida propia o la de un tercero
tendrá la facultad unilateral de resolver el contrato sin indicación de los motivos y sin
penalización alguna dentro del plazo de 30 días siguientes a la fecha en la que el
asegurador le entregue la póliza o documento de cobertura provisional.

Se exceptúan de esta facultad unilateral de resolución los contratos de seguro en los


que el tomador asume el riesgo de la inversión, así como los contratos en los que la
rentabilidad garantizada esté en función de inversiones asignadas en los mismos.

2. La facultad unilateral de resolución del contrato deberá ejercitarse por el tomador


mediante comunicación dirigida al asegurador a través de un soporte duradero,
disponible y accesible para éste y que permita dejar constancia de la notificación. La
referida comunicación deberá expedirse por el tomador del seguro antes de que venza
el plazo indicado en el apartado anterior.

3. A partir de la fecha en que se expida la comunicación a que se refiere el apartado


anterior cesará la cobertura del riesgo por parte del asegurador y el tomador del
seguro tendrá derecho a la devolución de la prima que hubiera pagado, salvo la parte
correspondiente al período de tiempo en que el contrato hubiera tenido vigencia. El
asegurador dispondrá para ello de un plazo de 30 días a contar desde el día que
reciba la comunicación de rescisión.

Añadida por dad.6 Ley 30/1995, de 8 noviembre


Dada nueva redacción por la Ley 34/2003, de 4 de noviembre.
Apa.2 dada nueva redacción por dde.un.de la Ley 22/2007 de 11 julio (derogando el
inciso 2º pero manteniendo vigente el 3º)
Apa.1 par.2 derogado por d.de de la Ley 22/2007, de 11 julio 2007 (en su redacción
dada por la d.ad 19 de la Ley 56/2007, de 28 de diciembre).

ARTÍCULO 84

El tomador del seguro podrá designar beneficiario o modificar la designación


anteriormente realizada, sin necesidad de consentimiento del asegurador.

La designación del beneficiario podrá hacerse en la póliza, en una posterior


declaración escrita comunicada al asegurador o en testamento.

Si en el momento del fallecimiento del asegurado no hubiere beneficiario


concretamente designado, ni reglas para su determinación, el capital formará parte del
patrimonio del tomador.

ARTÍCULO 85
En caso de designación genérica de los hijos de una persona como beneficiarios, se
entenderán como hijos todos sus descendientes con derecho a herencia. Si la
designación se hace en favor de los herederos del tomador, del asegurado o de otra
persona, se considerarán como tales los que tengan dicha condición en el momento
del fallecimiento del asegurado. Si la designación se hace en favor de los herederos
sin mayor especificación, se considerarán como tales los del tomador del seguro que
tengan dicha condición en el momento del fallecimiento del asegurado. La designación
del cónyuge como beneficiario atribuirá tal condición igualmente al que lo sea en el
momento del fallecimiento del asegurado. Los beneficiarios que sean herederos
conservarán dicha condición aunque renuncien a la herencia.

ARTÍCULO 86

Si la designación se hace en favor de varios beneficiarios, la prestación convenida se


distribuirá, salvo estipulación en contrario, por partes iguales. Cuando se haga en favor
de los herederos, la distribución tendrá lugar en proporción a la cuota hereditaria, salvo
pacto en contrario. La parte no adquirida por un beneficiario acrecerá a los demás.

ARTÍCULO 87

El tomador del seguro puede revocar la designación del beneficiario en cualquier


momento, mientras no haya renunciado expresamente y por escrito a tal facultad. La
revocación deberá hacerse en la misma forma establecida para la designación.

El tomador perderá los derechos de rescate, anticipo, reducción y pignoración de la


póliza si renuncia a la facultad de revocación.

ARTÍCULO 88

La prestación del asegurador deberá ser entregada al beneficiario, en cumplimiento


del contrato, aun contra las reclamaciones de los herederos legítimos y acreedores de
cualquier clase del tomador del seguro. Unos y otros podrán, sin embargo, exigir al
beneficiario el reembolso del importe de las primas abonadas por el contratante en
fraude de sus derechos.

Cuando el tomador del seguro sea declarado en concurso o quiebra, los órganos de
representación de los acreedores podrán exigir al asegurador la reducción del seguro.

ARTÍCULO 89

En caso de reticencia e inexactitud en las declaraciones del tomador, que influyan en


la estimación del riesgo, se estará a lo establecido en las disposiciones generales de
esta ley. Sin embargo, el asegurador no podrá impugnar el contrato una vez
transcurrido el plazo de un año, a contar desde la fecha de su conclusión, a no ser que
las partes hayan fijado un término más breve en la póliza y, en todo caso, salvo que el
tomador del seguro haya actuado con dolo.

Se exceptúa de esta norma la declaración inexacta relativa a la edad del asegurado,


que se regula en el artículo siguiente.

ARTÍCULO 90
En el supuesto de indicación inexacta de la edad del asegurado, el asegurador sólo
podrá impugnar el contrato si la verdadera edad del asegurado en el momento de la
entrada en vigor del contrato excede de los límites de admisión establecidos por aquél.

En otro caso, si como consecuencia de una declaración inexacta de la edad, la prima


pagada es inferior a la que correspondería pagar, la prestación del asegurador se
reducirá en proporción a la prima percibida. Si, por el contrario, la prima pagada es
superior a la que debería haberse abonado, el asegurador está obligado a restituir el
exceso de las primas percibidas sin intereses.

ARTÍCULO 91

En el seguro para caso de muerte el asegurador sólo se libera de su obligación si el


fallecimiento del asegurado tiene lugar por alguna de las circunstancias expresamente
excluidas en la póliza.

ARTÍCULO 92

La muerte del asegurado, causada dolosamente por el beneficiario, privará a éste del
derecho a la prestación establecida en el contrato, quedando ésta integrada en el
patrimonio del tomador.

ARTÍCULO 93

Salvo pacto en contrario, el riesgo de suicidio del asegurado quedará cubierto a partir
del transcurso de un año del momento de la conclusión del contrato. A estos efectos
se entiende por suicidio la muerte causada consciente y voluntariamente por el propio
asegurado.

ARTÍCULO 94

En la póliza de seguro se regularán los derechos de rescate y reducción de la suma


asegurada, de modo que el asegurado pueda conocer en todo momento el
correspondiente valor de rescate o de reducción.

ARTÍCULO 95

Una vez transcurrido el plazo previsto en la póliza, que no podrá ser superior a dos
años desde la vigencia del contrato, no se aplicará el párr. 2º art. 15 sobre falta de
pago de la prima. A partir de dicho plazo, la falta de pago de la prima producirá la
reducción del seguro conforme a la tabla de valores inserta en la póliza.

La reducción del seguro se producirá igualmente cuando lo solicite el tomador, una vez
transcurrido aquel plazo.

El tomador tiene derecho a la rehabilitación de la póliza, en cualquier momento, antes


del fallecimiento del asegurado, debiendo cumplir para ello las condiciones
establecidas en la póliza.

ARTÍCULO 96
El tomador que haya pagado las dos primeras anualidades de la prima a la que
corresponda el plazo inferior previsto en la póliza podrá ejercitar el derecho de rescate
mediante la oportuna solicitud, conforme a las tablas de valores fijadas en la póliza.

ARTÍCULO 97

El asegurador deberá conceder al tomador anticipos sobre la prestación asegurada,


conforme a las condiciones fijadas en la póliza, una vez pagadas las anualidades a
que se refiere el art. anterior.

ARTÍCULO 98

En los seguros de supervivencia y en los seguros temporales para caso de muerte no


será de aplicación lo dispuesto en los arts. 94, 95, 96 y 97.

Los aseguradores podrán, no obstante, conceder al tomador los derechos de rescate,


reducción y anticipos en los términos que se determinen en el contrato.

ARTÍCULO 99

El tomador podrá, en cualquier momento, ceder o pignorar la póliza, siempre que no


haya sido designado beneficiario con carácter irrevocable. La cesión o pignoración de
la póliza implica la revocación del beneficiario.

Si la póliza se emite a la orden, la cesión o pignoración se realizarán mediante endoso.

El tomador deberá comunicar por escrito fehacientemente al asegurador la cesión o


pignoración realizada.

SECCION TERCERA. Seguro de accidentes

ARTÍCULO 100

Sin perjuicio de la delimitación del riesgo que las partes efectúen en el contrato, se
entiende por accidente la lesión corporal que deriva de una causa violenta súbita,
externa y ajena a la intencionalidad del asegurado, que produzca invalidez temporal o
permanente o muerte.

Las disposiciones contenidas en los arts. 83 a 86 del seguro de vida y en el párr. 1º


art. 87 son aplicables a los seguros de accidentes.

ARTÍCULO 101

El tomador debe comunicar al asegurador la celebración de cualquier otro seguro de


accidentes que se refiera a la misma persona. El incumplimiento de este deber sólo
puede dar lugar a una reclamación por los daños y perjuicios que origine, sin que el
asegurador pueda deducir de la suma asegurada cantidad alguna por este concepto.

ARTÍCULO 102

Si el asegurado provoca intencionadamente el accidente, el asegurador se libera del


cumplimiento de su obligación.
En el supuesto de que el beneficiario cause dolosamente el siniestro quedará nula la
designación hecha a su favor. La indemnización corresponderá al tomador o, en su
caso, a los herederos de éste.

ARTÍCULO 103

Los gastos de asistencia sanitaria serán por cuenta del asegurador, siempre que se
haya establecido su cobertura expresamente en la póliza y que tal asistencia se haya
efectuado en las condiciones previstas en el contrato. En todo caso, estas condiciones
no podrán excluir las necesarias asistencias de carácter urgente.

ARTÍCULO 104

La determinación del grado de invalidez que derive del accidente se efectuará después
de la presentación del certificado médico de incapacidad.

El asegurador notificará por escrito al asegurado la cuantía de la indemnización que le


corresponde, de acuerdo con el grado de invalidez que deriva del certificado médico y
de los baremos fijados en la póliza. Si el asegurado no aceptase la proposición del
asegurador en lo referente al grado de invalidez, las partes se someterán a la decisión
de Peritos Médicos, conforme al art. 38.

SECCION CUARTA. Seguros de enfermedad y de asistencia sanitaria

ARTÍCULO 105

Cuando el riesgo asegurado sea la enfermedad, el asegurador podrá obligarse, dentro


de los límites de la póliza, en caso de siniestro, al pago de ciertas sumas y de los
gastos de asistencia médica y farmacéutica. Si el asegurador asume directamente la
prestación de los servicios médicos y quirúrgicos, la realización de tales servicios se
efectuará dentro de los límites y condiciones que las disposiciones reglamentarias
determinan.

ARTÍCULO 106

Los seguros de enfermedad y de asistencia sanitaria quedarán sometidos a las


normas contenidas en la sección anterior en cuanto sean compatibles con este tipo de
seguros.

TITULO IV. NORMAS DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Título añadido por art.3 de Ley 21/1990, de 19 diciembre

ARTÍCULO 107

1. La ley española sobre el contrato de seguro será de aplicación al seguro contra


daños en los siguientes casos:

a) Cuando se refiera a riesgos que estén localizados en territorio español y el tomador


del seguro tenga en él su residencia habitual, si se trata de persona física, o su
domicilio social o sede de gestión administrativa y dirección de los negocios, si se trata
de persona jurídica.
b) Cuando el contrato se concluya en cumplimiento de una obligación de asegurarse
impuesta por la ley española.

2. En los contratos de seguro por grandes riesgos las partes tendrán libre elección de
la ley aplicable.

Se consideran grandes riesgos los siguientes:

a) Los de vehículos ferroviarios, vehículos aéreos, vehículos marítimos, lacustres y


fluviales, mercancías transportadas (comprendidos los equipajes y demás bienes
transportados), la responsabilidad civil en vehículos aéreos (comprendida la
responsabilidad del transportista) y la responsabilidad civil de vehículos marítimos,
lacustres y fluviales (comprendida la responsabilidad civil del transportista).

b) Los de crédito y de caución cuando el tomador ejerza a título profesional una


actividad industrial, comercial o liberal y el riesgo se refiera a dicha actividad.

c) Los de vehículos terrestres (no ferroviarios), incendio y elementos naturales, otros


daños a los bienes, responsabilidad civil en vehículos terrestres automóviles
(comprendida la responsabilidad del transportista), responsabilidad civil en general, y
pérdidas pecuniarias diversas, siempre que el tomador supere los límites de, al menos,
dos de los tres criterios siguientes:

- Total del balance: 6.200.000 ecus .

- Importe neto del volumen de negocios: 12.800.000 ecus.

- Número medio de empleados durante el ejercicio: 250 empleados.

Si el tomador del seguro formara parte de un conjunto de empresas cuyo balance


consolidado se establezca con arreglo a lo dispuesto en los arts. 42 a 49 CCom., los
criterios mencionados anteriormente se aplicarán sobre la base del balance
consolidado.

3. Fuera de los casos previstos en los dos números anteriores, regirán las siguientes
normas para determinar la ley aplicable al contrato de seguro contra daños:

a) Cuando se refiera a riesgos que estén localizados en territorio español y el tomador


del seguro no tenga en él su residencia habitual, domicilio social o sede de gestión
administrativa y dirección de los negocios, las partes podrán elegir entre la aplicación
de la ley española o la ley del Estado en que el tomador del seguro tenga dicha
residencia, domicilio social o dirección efectiva.

b) Cuando el tomador del seguro sea un empresario o un profesional y el contrato


cubra riesgos relativos a sus actividades realizadas en distintos Estados del Espacio
Económico Europeo, las partes podrán elegir entre la ley de cualquiera de los Estados
en que los riesgos estén localizados o la de aquél en que el tomador tenga su
residencia, domicilio social o sede de gestión administrativa y dirección de sus
negocios.

c) Cuando la garantía de los riesgos que estén localizados en territorio español se


limite a los siniestros que puedan ocurrir en un Estado miembro del Espacio
Económico Europeo distinto de España, las partes pueden elegir la ley de dicho
Estado.

4. A los efectos de lo previsto en los números precedentes, la localización del riesgo


se determinará conforme a lo previsto en el art. 1,3 d) Ley de Ordenación y
Supervisión de los Seguros Privados .

5. La elección por las partes de la ley aplicable, cuando sea posible, deberá
expresarse en el contrato o desprenderse claramente de su contenido. Si faltare la
elección, el contrato se regirá por la ley del Estado de entre los mencionados en los
núms. 2 y 3 de este artículo, con el que presente una relación más estrecha. Sin
embargo, si una parte del contrato fuera separable del resto del mismo y presentara
una relación más estrecha con algún otro Estado de los referidos en este número,
podrá, excepcionalmente, aplicarse a esta parte del contrato la ley de ese Estado. Se
presumirá que existe relación más estrecha con el Estado miembro del Espacio
Económico Europeo en que esté localizado el riesgo.

6. Lo dispuesto en los números precedentes se entenderá sin perjuicio de las normas


de orden público contenidas en la ley española, cualquiera que sea la ley aplicable al
contrato de seguro contra daños. Sin embargo, si el contrato cubre riesgos localizados
en varios Estados miembros del Espacio Económico Europeo se considerará que
existen varios contratos a los efectos de lo previsto en este número y que
corresponden cada uno de ellos únicamente a un Estado.

Añadido por art.3 de Ley 21/1990, de 19 diciembre


Dada nueva redacción por la d.ad.6 de Ley 30/1995, de 8 noviembre

ARTÍCULO 108

1. La presente ley será de aplicación a los contratos de seguro sobre la vida en los
siguientes supuestos:

a) Cuando el tomador del seguro sea una persona física y tenga su domicilio o su
residencia habitual en territorio español. No obstante, si es nacional de otro Estado
miembro del Espacio Económico Europeo distinto de España podrá acordar con el
asegurador aplicar la ley de su nacionalidad.

b) Cuando el tomador del seguro sea una persona jurídica y tenga su domicilio, su
efectiva administración y dirección o su principal establecimiento o explotación en
territorio español.

c) Cuando el tomador del seguro sea una persona física de nacionalidad española con
residencia habitual en otro Estado y así lo acuerde con el asegurador.

d) Cuando el contrato de seguro de grupo se celebre en cumplimiento o como


consecuencia de un contrato de trabajo sometido a la ley española.

2. Los Juzgados y Tribunales españoles que hayan de resolver cuestiones sobre el


cumplimiento de los contratos de seguro sobre la vida aplicarán las disposiciones
imperativas vigentes en España sobre este contrato, cualquiera que sea la ley
aplicable.
3. Se aplicarán las normas de Derecho internacional privado contenidas en el art. 107
a los seguros de personas distintos al seguro sobre la vida.

Añadido por art.3 de Ley 21/1990, de 19 diciembre.


Dada nueva redacción por la d.ad.6 de Ley 30/1995, de 8 noviembre

ARTÍCULO 109

Se aplicarán al contrato de seguro las normas generales de Derecho internacional


privado en materia de obligaciones contractuales, en lo no previsto en los arts. 107 y
108.

Añadido por art.3 de Ley 21/1990, de 19 diciembre.


Dada nueva redacción por la d.ad.6 de Ley 30/1995, de 8 noviembre

DISPOSICIONES ADICIONALES

Disposición Adicional Primera. Soporte duradero

Siempre que esta ley exija que el contrato de seguro o cualquier otra información
relacionada con el mismo conste por escrito, este requisito se entenderá cumplido si el
contrato o la información se contienen en papel u otro soporte duradero que permita
guardar, recuperar fácilmente y reproducir sin cambios el contrato o la información.

Añadida por art.2. de Ley 34/2003, de 4 noviembre

Disposición Adicional Segunda

(…)

Derogada por la d.derogatoria de la Ley 22/2007, de 11 de julio

Disposición Adicional Tercera. Contratación electrónica

Los contratos de seguro celebrados por vía electrónica producirán todos los efectos
previstos por el ordenamiento jurídico cuando concurran el consentimiento y los demás
requisitos necesarios para su validez.

En cuanto a su validez, prueba de celebración y obligaciones derivadas del mismo se


sujetarán a la normativa específica del contrato de seguro y a la legislación sobre
servicios de la sociedad de la información y de comercio electrónico.

Añadida por el art.2. de Ley 34/2003, de 4 noviembre

Disposición Adicional Cuarta. No discriminación por razón de discapacidad

No se podrá discriminar a las personas con discapacidad en la contratación de


seguros. En particular, se prohíbe la denegación de acceso a la contratación, el
establecimiento de procedimientos de contratación diferentes de los habitualmente
utilizados por el asegurador o la imposición de condiciones más onerosas, por razón
de discapacidad, salvo que se encuentren fundadas en causas justificadas,
proporcionadas y razonables, que se hallen documentadas previa y objetivamente.
Añadida por el art.14 de Ley 26/2011, de 1 agosto

DISPOSICION TRANSITORIA

Disposición Transitoria

Los contratos de seguro celebrados con anterioridad a la entrada en vigor de la


presente ley se adaptarán a la misma en el plazo máximo de dos años a partir de su
vigencia, quedando sometidos desde su adaptación, o desde el momento en que
transcurren los referidos años, a los preceptos de la misma.

DISPOSICION FINAL

Disposición Final

La presente ley entrará en vigor a los seis meses de su publicación en el Boletín


Oficial del Estado. Permanece vigente la Ley 10/1970 de 4 julio, por la que se modifica
el régimen del Seguro de Crédito a la Exportación.

A la entrada en vigor de la presente ley quedarán derogados los arts. 1791 a 1797 del
Código Civil, los artículos 380 a 438 del Código de Comercio y cuantas disposiciones
se opongan a los preceptos de esta ley.