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UNIDAD 10:

- Comparación de los modelos de análisis en sus aspectos técnicos y teóricos:


Rolla Bleger Liberman
Modelo de análisis basado en las Modelo de análisis basado en parámetros Modelo de análisis basado en estilos y
ansiedades. e indicadores. subcomponentes estilísticos
comunicativos. Criterios de analizabilidad.
Diagnóstico múltiple: Diagnóstico funcional pluridimensional: Diagnóstico comunicacional:
- De presentación fenoménica: Conjunto - De organización patográfica: - Diagnóstico del par comunicativo
de rasgos que tiene la personalidad, - De estructura: (entrevistador-entrevistado): Estas
organización de conductas defensivas, Los Parámetros para el diagnóstico son: entrevistas tienen una doble finalidad:
que no siempre tienen relación directa 1)- Clivaje - en lo referente al paciente: le posibilita
con la organización básica. Histeria, 2)- Dependencia ciliotica. que haya incorporado otro tipo de
obsesión, etc. 3)- Parte neurótica y psicótica. interacción comunicativa previa que
- De organización básica: Aspectos más 4)-Estereotipa y movilidad. funcionará como experiencia
profundos de la personalidad, rasgos 5)- Estructura y organización patrográfica. contrastante.
predominantes, más caracterológicos. Los indicadores clínicos: - en lo referente al terapeuta, una
Neurosis, psicosis, perversión. - Parte neurótica y parte psicótica. evaluación detallada de cómo la
Análisis de ansiedades: interacción comunicativa en las
•Periodo de instrucción. entrevistas previas permitirá sentar
•Periodo procesal. algunas pautas o criterios según los cuales
•Periodo de conclusiones diagnósticas. determinamos que podemos del paciente
Ansiedades: Abordaje. en tratamiento analítico, que no debemos
Mantenimiento. esperar y que debemos esperar nosotros
Confusional. como terapeutas
Separación. - Indicadores clínicos:
•Punto de urgencia de ansiedades. Estilos y subcomponentes
estilísticos.
- Criterios de analizabilidad:
1)- Grado de tolerancia a la
incertidumbre.
2)- Crisis vitales y cambios en el paciente.
3)- Ambos miembros grado de
audizabilidad, su función de la pareja
terapéutica.
La primera entrevista debe hacerse cara a En la entrevista se configura un campo, es - Las entrevistas previas tienen como
cara y con una mesa o escritorio de por decir que entre los participantes se objeto ver si cumplen los criterios de
medio. Tendrá una tarjeta sobre la que irá estructura una relación de la cual analizabilidad. Las entrevistas previas
produciendo gráficamente la identidad depende todo lo que en ella acontece. A correctamente evaluadas permiten tener
del entrevistado. Se explicita el contrato diferencia de cualquier relación una cierta visión pronostica de lo que
(honorarios, tiempo), el lapso marcado en interpersonal, en la entrevista la regla podemos esperar que sucederá en las
cuanto a la adecuación deberá ser fundamental reside en tratar de lograr primeras fases del análisis.
rigurosamente respetado. Se le señala al que el campo se configure especialmente - La entrevista posee dos momentos, uno
entrevistado que puede comenzar a y en su mayor grado, por las variables que diagnóstico, en el cual no se interpreta
hablar de lo que se le vaya ocurriendo, y dependen del entrevistado, es decir, por para que el sujeto pueda establecer una
que si es necesario le haremos algún parte de las modalidades de su experiencia contrastante con la terapia; y
comentario, le advertimos que de lo personalidad. otro de tratamiento en el cual si se
contrario permaneceremos escuchando y - La entrevista diagnostica es siempre interpreta.
tomaremos notas a lo largo de la terapéutica. - La unidad funcional es de dos
exposición de lo que él considera su - La apertura de la entrevista no debe ser entrevistas diagnósticas: en la primera se
problemática. ambigua, al igual que el encuadre. En este ponen en juego las defensas, y en la
Si el entrevistado no comienza a hablar, sentido el fin de la entrevista debe ser segunda se pueden visualizar las
podemos mirarlo y con un ligero gesto respetado como todo el encuadre y la motivaciones icc que determinaron la
pronunciar al mismo tiempo la palabra reacción a la separación es un dato de consulta.
“sí”. En los momentos de emergentes gran importancia, tanto para la - Establece una unidad funcional de dos
confusionales conviene abstenerse por un evaluación de cómo se va el entrevistado entrevistas previas ya que considera que
lapso de presentar alguna ayuda al y como quedemos nosotros la entrevista tiene una evolución y que
entrevistado con la finalidad de hacer contratransferencialmente con él podemos deducir predicciones; se
mesurable la duración del periodo de - El óptimo alcance de una entrevista es el observaran los cambios experimentados
organización. de la entrevista operativa, en el cual se entre la primera y la segunda entrevista
tiende a comprender y esclarecer un en relación el problema planteado, la
problema o una situación que el utilización de mecanismos defensivos, la
entrevistado aporta como centro o presencia de síntoma y rasgos patológicos
motivo de la entrevista. de carácter, el estilo comunicativo de la
- Una entrevista y dedicar horas para pareja analítica entre otros.
estudiarla, en lugar de dos o tres.

Rol: Rol: Rol:


- Abstinente. - Disociación instrumental: En parte - Observador participante
- Está prohibido cualquier tipo de actuando con una identificación - No interpreta.
interpretación o señalamiento que proyectiva con el entrevistado y en parte
signifique perturbar la evolución de un permaneciendo fuera de la identificación,
emergente de punto de urgencia observando y controlando lo que ocurre
(corresponde al emergente confusional, a de manera de graduar así el impacto
la pérdida de identidad del self, es un emocional y la desorganización ansiosa.
periodo de desorganización que está - Observador participante: El
relacionado con la adherencia que el entrevistador forma parte del campo de
sujeto tenga a raíz de las fallas de su la entrevista y
aprendizaje evolutivo y en especial al condiciona los fenómenos que el mismo
aprendizaje de la función proyectiva y sus va a registrar
derivados y él está operando en una - Interpreta cuando se bloquea la
situación de campo en las cuales las comunicación.
vicisitudes son múltiples y no puede - Si se interviene preguntando, éstas
mantenerse en la vinculación deben ser directas y adecuadas a la
interpersonal). situación y al grado de tolerancia del yo
del entrevistado.
- En la entrevista diagnostica se debe
interpretar por sobre todo cada vez que
la comunicación tienda a interrumpirse o
distorsionarse. También se puede
intervenir para relacionar lo que el mismo
entrevistado ha estado comunicando.
En todos los casos, debemos interpretar
solamente sobre los emergentes, sobre lo
que realmente está operando en el aquí y
ahora de la entrevista.

- La entrevista en la OVO: características, rol, intervenciones:


De la Cruz, C.: Crisis, identidad y duelo.
Fundamentos teóricos: supuestos
 El adolescente puede llegar a una decisión si logra elaborar los conflictos y ansiedades que experimenta frete a su
futuro
 Las carreras y profesiones requieren potencialidades que no son específicas. Por lo tanto no pueden definirse a priori.
Estas potenciales se modifican en el transcurso de la vida de estudiante y de profesional
 El goce en el estudio y en la profesión depende del tipo de vínculo que se establece con ellos
 La realidad socio cultural cambia incesantemente
 El adolescente debe desempeñar un rol activo. Un joven que concurre a orientación vocacional demuestra estar
preocupado por su persona en relación al futuro. Concurre a un orientador para buscar ayuda, lo cual indica que esta
comprometiendo a un otro

Aspectos técnicos:
 Consigna: Tipo abierta, al modo de Bleger, ya que nos permitirá conocer más ampliamente quien es la persona que
tenemos adelante y conocer también la índole de su problemática. Se da una consigna lo más amplia posible (por
ejemplo: “te escucho”) y se explicita la duración de la entrevista y Honorio.
 Tipo de intervenciones: en caso de que el entrevistado o hable espontáneamente de: su relación con el estudio, las
materias del secundario, preferencias, rechazos, relaciones con los compañeros y profesores, opiniones de la familia
sobre sus proyectos futuros, opiniones que él mismo tiene, expectativas sobre la orientación vocacional, se puede
interrogar sobre estos temas en forma breve, clara y no directiva.
 Objetivo: lograr un diagnóstico de la problemática vocacional y las indicaciones posteriores. El análisis del primer
planteo que formula el entrevistado, nos suministra condensada toda su problemática vocacional.

Ítems para la elaboración de un diagnóstico según Boholanky:


 Manejo del tiempo: sus planteos pueden centrarse en el presente, en el pasado o en el futuro, o en varios sentidos.
Además de la dimensión temporal puede estirarse o acortarse. Es importante detectar una mayor o menor
adecuación al tiempo real ya que toda elección implica un proyecto y un proyecto es una estrategia en el tiempo. El
pasado tiene que ver con lo infantil, la renuncia a lo conocido, lo que deja
 Momentos por los que pasa el adolescente: Se toman tres momentos: el de selección, el de elección y el de decisión.
El momento de selección pone en juego la función yoica de discriminación. El fracaso en esta función conduce a
proyecciones como introyecciones, indiferencia y confusión. El segundo momento, bloqueos afectivos o
enamoramientos. En el tercer momento comprometería el proyecto a largo plazo, ya que la posibilidad de decidir
está ligada a poder tolerar la ambigüedad, postergar y graduar la acción, tolerar la frustración
 Ansiedades predominantes: Toda entrevista en la medida que constituye una situación nueva, desencadena
ansiedades de tipo persecutorio. Sin embargo también es esperable que en el transcurso de la misma aparezca otro
tipo de ansiedad, interesa el monto, el objeto con el cual está ligada, la persistencia o movilidad y el tipo de
mecanismos de defensa que desencadena.
 Carreras como objeto: Las carreras constituyen el que de su conducta de opción. Estos objetos pueden acompañar,
proteger, perseguir, destruir, reparar, vaciar, frustrar, confundir, sobreexigir, retener, agredir, etc. En la fantasía del
sujeto, independientemente de lo que es en realidad. Hay que tener en cuenta la cantidad de carreras que menciona
en primer plano. Puede no hablar de ninguna, o hablar de todas, o de varias. Expresa respecto a ellas sus gustos y
rechazos y el análisis de su mensaje nos permitirá ver la fantasía predominante, las ansiedades y las defensas con las
que encara la opción
- ninguna carrera: mundo externo confuso, yo inmaduro, falta de discriminación, ansiedad muy alta o bloqueo
- todas las carreras: mundo externo confuso, pero catectizado, y inmaduro, pero el déficit aparece no en la selección,
sino en la elección, ansiedad baja, elevado monto de omnipotencia.
- Dos carreras: mundo externo relativamente diferenciado y claro. Yo con suficiente grado de madurez para
seleccionar y elegir. La dificultad puede presentarse en el momento de la decisión
- Varas carreras: mundo externo polivalente, los objetos valiosos del yo están dispersos. Ansiedad baja, estereotipia en
las defensas
 Identificaciones predominantes: se trata de conductas de conocimiento y reconocimiento de la situación de
oportunidades que atraviesa
 Situaciones por las que atraviesa: como toda situación de cambios, la elección de futuro, implica un incremento de
conflictos. Cada situación se caracteriza por un tipo de relación objetal, ansiedades predominantes y mecanismos de
defensa característicos. La situación predilemática es en la que el adolescente no se da cuenta de que tiene que
elegir, la ansiedad es confusional, la conducta manifiesta es de extrema dependencia. La situación dilemática se
caracteriza por la presencia de afectos confusionales en una persona que si se da cuenta de que enfrenta una duda,
una dificultad en un momento de cambio, los adolescentes suelen revelar una conducta exterior con un alto monto
de ansiedad, las fantasías predominantes son agorafóbicas, puede haber fracaso en las funciones de discriminación
posteriormente. La disociación es intensa y la confusión es utilizada como defensa. En la situación problemática es
necesario suponer que los mecanismos puestos al servicio de la disociación han asumido un carácter más
instrumental perdiendo su estereotipia. El adolescente está realmente preocupado. Sus funciones yoicas se
encuentran al servicio de un análisis exhaustivo de la situación. La situación de resolución está caracterizada por la
calidad y el monto de ansiedades vinculadas a la elaboración normal de un duelo. Se activan sus antiguos
mecanismos con los que enfrentan las situaciones de pérdidas, es capaz de reconocer sus miedos y tristezas.
 Fantasías de resolución: se tienen en cuenta las expectativas concientes o icc. ante el proceso de orientación
vocacional. Estas tienen dos facetas, la búsqueda y el rechazo. El adolescente en su búsqueda para elegir puede
buscar: libertad, apoyo, permiso.
Vinculo transferencial que pueda manifestarse en la primer entrevista:
- Relación mágica: el psicólogo es investido de características omipotentes, que todo lo hace por el adolescente
- Relación filio – paterna: el adolescente fantasea que si él se porta bien, el psicólogo tiene que ponerse de su parte,
apoyarlo, aliviando sus dudas
- Relación autoconfiada: se caracteriza por cierta dosis de omnipotencia, que hace creer al adolescente que bastaran
dos o tres ideas del psicólogo para que pueda arreglárselas solo
- Relación de aspiración: se caracteriza por el sentido de la oportunidad que el adolescente asigna al proceso de
orientación vocacional. Aceptará un buen grado el contrato y el vínculo es de cooperación
 Deuteroelección: proceso de cómo eligió elegir el adolescente, como elige enfrentar una situación nueva, que eligió
decir y que omitir

Pronóstico de orientación vocacional: elementos:


 Estructura de la personalidad (pauta típica de relaciones)
 Manejo de la crisis adolescente (como ha resuelto el resto de elecciones)
 Historia escolar
 Historia familiar
 Identidad vocacional y ocupacional
 Madurez para elegir (momento de elección por el que atraviesa, deuteroelección y fantasías de resolución)

Indicaciones posibles:
Información: si la entrevista revela que gran parte de los conflictos de este adolescente se refieren a la carencia de
información, se lo orientará hacia la búsqueda de la misma
Psicoterapia individual: se opta en aquellas situaciones en que es prioritario atender a un sujeto con estructura de
personalidad frágilmente estructurada, con severos conflictos para proseguir todo su procedimiento de crecimiento
Proceso de orientación vocacional grupal: el grupo es el espacio ideal donde se sienten más contenidos en su confusión,
es refugio de incertidumbres.
Proceso de orientación vocacional individual: atención más exclusiva. Las personalidades psicopáticas por su modalidad
de inducir al otro a la acción interferirán la tarea grupal. Tmb adolescentes con conflictos en su identidad sexual, ya que
movilizarán las ansiedades grupales. Y adolescentes que sienten marcadas inhibiciones para relacionarse con los demás,
el grupo potencia su ansiedad.

- La entrevista de admisión: fundamentos, objetivos:


Patricia, A.: Entrevista de Admisión “Abordaje, Contextualización y Conceptualización.
Las entrevistas de admisión se configuran como una de las puertas de entrada que se ofrece a un sujeto
(paciente) que realiza una consulta en una institución pública, en un servicio o departamento de salud mental. Es el
pasaje previo, a través del cual el paciente accede a la asistencia, con una indicación terapéutica específica acorde a las
posibilidades con que cuenta el servicio. Así también resultan de ella la orientación hacia otros servicios o
especialidades. Es una llave de entrada de extrema complejidad, ya que para indicar algo es menester conocer
mínimamente a quien demanda.
La línea teórica q sustenta el accionar terapéutico es de índole dinámica, siendo la estrategia técnica posible en un
ámbito institucional de la psicoterapia de objetivos limitados. También se ofrecen terapéuticas de corte individual y/o
grupal, en fin, diferentes alternativas factibles de ser elegidas en función de la conveniencia del paciente.
Dos ejes teóricos q la sustentan:
1. La necesidad de realizar un Diagnóstico Diferencial,
2. La importancia de formular una indicación terapéutica apropiada.
Un abordaje dinámico nos habla de la constitución del psiquismo decantando en efectos de estructuras, donde
cada elemento cobra sentido en función de su concatenación con el todo y en función también del que escucha.
No se trata, en el caso de este tipo de entrevistas, de descifrar o deshilvanar las formaciones del icc que lo
constituye sino tan solo de agudizar una escucha que nos permita pensar si es la represión, la desmentida de la realidad
o la desmentida de la castración quienes lo atraviesan.
Si en las entrevistas preliminares hablamos de realizar un dx a los fines de pensar la orientación de un
tratamiento; en las entrevistas de admisión hacemos referencia a un paso anterior, el cual es el de acercarnos a una
aproximación diagnóstica, q nos permite pensar, no en la orientación del tratamiento, sino en términos de una
derivación q lo posibilita.
Estaremos articulando así, en todo lo posible, pedido y requerimiento del q consulta, con respuestas factibles q
la institución dispone.

De la técnica de las Entrevistas de Admisión.


Respecto a la transferencia: Por ejercer la función de la escucha, seremos indudablemente colocados por el paciente en
el lugar de quien supuestamente sabe. Lugar del que, sin embargo, deberemos corrernos para dejarlo a quien lo ocupará
de forma estable. Debemos permitir el despliegue transferencial necesario, a fin de obtener la información suficiente,
pero debemos manejar dicho fenómeno sin facilitarlo, ya que el paciente no debe ligarse intensamente en la medida
que no iniciará tratamiento con nosotros, de ser así podríamos hacer peligrar nuestro propósito de derivarlo.
Transferencia y contratransferencia: agudizaremos al máximo su registro, a fin de volcarnos en la elaboración de un dx
diferencial, p/el cual ambos serán fuentes valiosas.
Considerados así la particular ubicación de entrevistador de admisión, los lineamientos teóricos refieren a un
encuadre y consigna específicos, por los cuales haremos saber al paciente de los objetivos de la entrevista, el tiempo
que enmarcará la tarea, y el conocimiento que en el caso de sugerirle indicación de tratamiento, estamos descartados
como terapeutas.
En un primer momento incursionaremos en el proceso de admisión permitiendo q el paciente estructure el
campo, al modo de una entrevista abierta; y acudimos luego en un segundo momento a un rol activo, a través de la
intervención y la pregunta a la manera de una entrevista semidirigida; apuntando siempre a obtener información q nos
permite pensar en términos estructurales.
¿Cuándo decimos q una entrevista de admisión ha cumplido su cometido, ha devenido eficaz? Solo cuando
funcione verdaderamente en calidad de operador inicial, en tanto logramos a través de ella acercar a quien demanda al
lugar de desconocimiento, posibilitando la emergencia de un interrogante de lo que no se sabe, promoviendo alguna
pregunta en el paciente que merezca seguir siendo por él interrogada.

- Contratransferencia: tipos:
Etchegoyen, H.: Los fundamentos de la técnica psicoanalítica
Es mérito de Freud haber definido la relación analítica no solamente desde la perspectiva del paciente sino
también del analista, es decir como una relación bipersonal, reciproca, de transferencia y contratransferencia. Este
término se introduce en “las perspectivas futuras de la terapia psicoanalítica”, en 1910.
Pasan 40 años desde que Freud la descubre hasta que se vuelve a estudiar. Theodor Reik esboza una teoría de la
contratransferencia a partir de la intuición. Reik señala que si uno no tiene una actitud receptiva y confía más en la
intuición que en el mero razonamiento, de repente puede captar mejor lo que está pasando en el inconsciente del
analizado, en cuanto hay una captación intuitiva de inconsciente a inconsciente, que el mismo Freud señaló en “Lo
inconsciente”. Reich piensa que su intuición le permite comprender la transferencia del analizado pero no que esté en
juego su contratransferencia.

Racker y Paula Heimann, dirá que el metier del analista consiste en escuchar y escrutar su contratransferencia,
que eso es su intuición. Al establecer un vínculo entre la intuición y la contratransferencia, no se afirma que toda
interpretación se origine de este modo, sino que es posible sostener que la intuición surge cuando no estamos
decodificando bien, porque sino no la llamamos intuición (momento de ruptura en que de repente se impone algo
inesperado a nuestra comprensión).
En los años 50 aparecen trabajos en los que la idea de contratransferencia se considera concretamente y no solo
como problema técnico sino también como problema teórico. Los aportes más importantes son los de Heinrich Racker
en Buenos Aires y Paula Heimann en Francia. Ambos subrayan el papel de instrumento de la constratransferencia.
Si se compara con lo que en su momento se dijo de la transferencia, se verá que es exactamente lo mismo: es un
grave obstáculo, un útil instrumento, y a la vez, el campo que hace posible que el paciente cambie realmente; es el
teatro de las operaciones, tiene la cualidad de dar un destino distinto a la antigua relación de objeto que tiende a
repetirse. Sobre la base de este triple modelo freudiano, Racker afirmará que también la contratransferencia opera de
tres formas: como obstáculo (puntos ciegos o peligro de estocomas), como instrumento para detectar que es lo que está
pasando en el paciente, y como campo en el que el analizado puede realmente adquirir una experiencia viva y distinta
de la que tuvo originariamente. Racker también distinguió dos clases de contratransferencia según la forma de
identificación (especificadas más abajo).
Berardo de Bauducco, M.C.: Contratransferencia: Aspectos teóricos y técnicos
Otto Kemberg propone dos enfoques:
- Enfoque A o Clásico: Próximo a Freud. Implica el uso del término en sentido estricto, como fuente principal que origina
los fenómenos contratransferenciales a los conflictos inconscientes del analista, conflictos de orden neurótico (puntos
ciegos). Se debe tender a reducir al mínimo estos fenómenos, ya que pertenecen más a la patología del analista que al
proceso analítico. Esta postura implica la búsqueda de una posición objetiva y neutral para la mejor observación del
fenómeno psicológico del paciente.
En este enfoque la transferencia se define como “aquellos problemas y conflictos no resueltos que surgen en el
psicoanálisis durante el curso del trabajo con el paciente y que consecuentemente obstaculizan su eficacia”.
Autores como Reich, Glover y Fliess pertenecen a este enfoque.
- Enfoque B o Totalista: Considera el término en un sentido más amplio. Se incluyen como fuentes de la
contratransferencia las necesidades reales y neuróticas del terapeuta, la realidad del paciente y su transferencia. En este
sentido, prácticamente toda reacción emocional o de otra índole por parte del terapeuta puede ser entendida como
reacción frente al paciente y explicada desde allí.
Heimann sugiere que la contratransferencia representa un instrumento para la investigación de los procesos
inconscientes del paciente, más allá de ser un obstáculo.
Autores como Heimann, Fromm-Reichman y Racker pertenecen a este enfoque.
- Sandler propone una actitud Intermedia: Para él La contratransferencia es una respuesta emocional específica, que
surge en el analista debido a cualidades específicas del paciente. Hace referencia a la distribución de los siguientes usos
y significados:
- Resistencia en el analista debida a la activación de sus conflictos.
- “Transferencia” del analista hacia su paciente.
- Trastorno de comunicación entre analista y paciente en el cual la ansiedad del analista juega un papel fundamental.
- Característica de la misma personalidad del analista que se reflejan en el trabajo, lo que puede o no crear dificultades
en el mismo. Totalidad de las actitudes del terapeuta.
- Reacción del analista a la transferencia del paciente que se pondría más en evidencia en ciertos pacientes.
- Respuesta emocional “normal” del analista hacia su paciente.

Tipos de contratransferencia:
Racker describe los siguientes tipos:
- C. Total: La totalidad de la respuesta psicológica del analista, en el cual interviene una disposición contratransferencial
por un lado, y las vivencias actuales y analíticas por el otro.
Basándose en la identificación complementaria y concordante de Deutsch:
- C. Concordante: En la tendencia del analista por comprender empáticamente lo que le sucede al analizado, puede
llegar a identificar cada parte de su personalidad con la correspondiente parte psicológica de su analizado; su ello con el
ello, su yo con el yo. Este tipo de identificaciones concordantes va a dar lugar a una contrartransferencia positiva
sublimada, base del vínculo empático en la situación analítica.
- C. Complementaria: La identificación complementaria resulta de las identificaciones del analista con objetos internos
del paciente, éste trata al analista como un objeto interno, el analista se siente tratado como tal y tiene una vivencia de
algo propio dentro de él. Hay aquí una repetición de vivencias anteriores.
- Neurosis de contratransferencia: Los conflictos edípicos y pre-edípicos del analista en la relación con el paciente. El
conjunto de imágenes, sentimientos e impulsos del analista hacia el analizado, en cuanto son determinados por su
pasado, es llamado contratransferencia, y su expresión patológica neurosis de contratransferencia.
Grimberg describe:
- Contraidentificación proyectiva: Respuesta afectiva, en gran parte independiente de sus propias emociones y responde
predominantemente a lo que el analizado proyectó o ubicó en él, es decir como respuesta a la identificación proyectivva
del paciente. A diferencia de la C. Complementaria de Racker, este tipo de reacción no depende de aspectos neuróticos
del analista que se activan en la relación terapéutica sino casi exclusivamente de mecanismos del paciente. En este
sentido, un paciente utilizando su identificación proyectiva podría provocar la misma respuesta contratransferencial (CP)
en diferentes analistas.
Reich describe dos tipos de reacciones transferenciales:
- Permanentes o Constantes: Son independientes del momento analítico. Se deben a trastornos caracterológicos del
analista, por lo que corresponde resolverlos en su propio análisis.
- Agudas: De aparición intensa y correspondiente a distintos momentos del proceso. Son debidas a la transferencia del
paciente y como respuesta a la misma.
Bleger describe una C. Neurótica y una C. Psicótica como correlato en el analista de la transferencia neurótica y
psicótica:
- C. Psicótica: Reacciones emocionales prematuras, caóticas y que tienen más que ver con la transferencia del analizado
que con las propias series complementarias del analista.
Kemberg, se refiere a esto y dice: “cuando la reacción es muy intensa proviene de una regresión masiva del
paciente, que puede poner en peligro la neutralidad y estabilidad del analista.
Heimann destaca la utilización de los fenómenos contratransferenciales como instrumento de comprensión en
el proceso analítico. En este sentido, comparando los sentimientos despertados en sí mismo, con el contenido de las
asociaciones del paciente y las cualidades de su humor y comportamiento, el analista posee el medio de averiguar si ha
entendido a su paciente o no. Rosenfeld dice que mientras no tengamos un mejor instrumento, en algunas situaciones
en el trabajo con psicóticos, sólo contamos con las “ocurrencias” o “posiciones contratransferenciales” para interpretar.
La utilización de la contratransferencia como instrumento no elimina la necesidad de superarla, tal como lo indicaba
Freud, sino ser orientada con un propósito útil cuando se produce.
Guiard habla de las “trampas contratransferenciales” y de la necesidad de sortearlas a través de la elaboración
del analista, respecto a cómo ha estado involucrado en el proceso dinámico con su paciente.
Kemberg enfatiza la utilidad que brinda la información contratransferencial respecto al grado de regresión del
paciente, tipo de temor del paciente y fantasías vinculadas a él. Además, destaca que el buen manejo de la
contratransferencia constituye la base útil para la transmisión de seguridad emocional al paciente, donde se incluye
insight acerca del significado de la reacción contratransferencial y la utilización de esa información. Ambos términos
constituyen una unidad que hace que lo perturbador se convierta en útil.
En cuanto a los peligros, utiliza la concepción de “regresión al servicio del Yo”, dice que una parte del Yo puede
regresar junto al paciente y permite mantener el contacto (regresión empática), mientras otra se mantiene intacta y
permite mantener los límites del Yo. Si esto fracasa el analista pierde su capacidad para superar la posición
contratransferencial creada por un paciente. (Hace referencia a la capacidad de disociarse instrumentalmente).
Entendemos junto con Reich que uno no puede renunciar a la propia individualidad, lo cual tendremos en
cuenta en la elección del paciente. Pero debemos confiar en que no sea un factor de perturbación y que el análisis
establezca el mínimo necesario de plasticidad en el carácter. En todo caso, esa misma individualidad debe ser tornada
en un “otro” objeto de estudio que permita entender mejor al objeto-paciente.
- La contratransferencia debe ser entendida en el mismo contexto que conforma la situación analítica.
- Es un fenómeno, al igual que la transferencia, que puede entenderse en otros ámbitos, pero que en el marco analítico
se diferencia por el uso que se hace de la misma.
- Se subordina a la tarea analítica, “se sostienen los sentimientos en vez de descargarlos” (Heimann).
- Debe ser estudiada, comprendida y elaborada durante todo el proceso.
- El peligro mayor reside en ignorar la existencia de los fenómenos contratransferenciales, actuar como si no existieran y
de esa manera perder un útil instrumento y estar inmerso en una situación sin saber que lo estamos.
- Así como a través de la “actitud analítica” podemos comunicarnos con el icc del paciente, con esta misma actitud
podemos atender a nuestras propias reacciones, comunicarnos con ellas, analizarlas y utilizarlas.
- Es importante discernir entre los que es estrictamente contratransferencial de lo que es falta de entrenamiento técnico
o información en general cuando se presentan dificultades en los tratamientos.
- La mentalidad y objetividad necesarias no implican ausencia de reacciones contratransferenciales, sino, por el
contrario reconocimiento de su existencia.
- Sigue siendo válida la resolución de la propia conflictiva neurótica del analista para que el trabajo analítico sea tal.

- Las entrevistas en psicoterapia breve: análisis:


Knobel, M.: Cap. IX: Una técnica de psicoterapia breve
Es posible proponer una técnica de psicoterapia breve que se apoya en los cuatros principios siguientes:
1- Es no transferencial
2- Es no regresiva
3- Es elaboradora de predominio cognitivo en detrimento del predominio afectivo
4- Modificación objetal que se opera al permitir experimentar el remplazo de una información falsa por otra verdadera,
creando así una vivencia real, en la que la persona pasa a ser un sujeto activo de su propia historia.
El encuadre
La flexibilidad y los conocimientos del terapeuta son fundamentales para establecer un “encuadre”. Éste no
debe diferir del que se utiliza en cualquier método terapéutico (un lugar adecuado y fijo, un horario preestablecido,
privacidad de la relación y los elementos mínimos necesarios adecuados para “conversar” durante determinado
tiempo).
En situaciones de emergencia puede ser necesario hacer psicoterapia en la calle, frente a viviendas precarias que
se están inundando, en algún rincón clandestino o en un campo de batalla. En esas circunstancias, la “privacidad” está
dada por el dolor y el sufrimiento de cada uno y por la capacidad del terapeuta para compartir la angustia con los que
sufren, para aliviarla, ayudar a los demás y apoyarlos.
Es fundamental conocer las bases teóricas que orientaran la actividad psicoterapéutica; conocer los elementos
técnicos que cada terapeuta dispone; saber que existe una psicoterapia breve y que es posible hacerla con un paciente
que a su vez puede aceptarla y saber que la disposición terapéutica puede llevar a la utilización de un encuadre
disponible.
El verdadero encuadre está formado por el terapeuta y el paciente, por su voluntad de trabajar juntos.

La entrevista inicial
Es fundamental para determinar el futuro de la relación terapéutica, que puede iniciarse o terminar en ese
momento.
Puede convertirse en toda la psicoterapia (excepcionalmente). El terapeuta debe tener un profundo
conocimiento de la psicoterapia breve a fin de estar en condiciones de realizar una entrevista inicial que le permita
fundamental un diagnostico holístico, psico- bio- social, fenomenológico y metapsicológico para determinar el tipo de
tratamiento que aplicará.
Considero que la entrevista es igual a cualquier otra entrevista inicial para planificar un trabajo psicoterapéutico
cualquiera.
El terapeuta tendrá que evaluar la capacidad yoica, las estructuras más o menos patológicas y más o menos
rígidas, los mecanismos de defensas utilizados en el momento de la entrevista y las potencialidades del entrevistado, su
capacidad intelectual, de simbolización y de abstracción, sus limitaciones en ciertas áreas del comportamiento, su
tonalidad afectica y la carga afectica manifestada frente a determinados asuntos, y los problemas que presenta.
En ella no puede faltar la identificación del paciente (nombre, edad, sexo, ocupación, condiciones familiares,
socioeconómicas, vivienda, empleo o desempleo, estructura familiar y estado general de salud).
Un aspecto fundamental es determinar la “modalidad relacional” del paciente, o sea su forma básica de
comportamiento y de relacionarse con el terapeuta, que se establece en el uso que hace de sus mecanismos de defensa
(obsesivos, fóbicos, histéricos, paranoides, esquizoides, etc.). Estos mecanismos no dependen necesariamente de su
estructura psicológica básica y pueden concordar o no con la modalidad relacional, por ejemplo una persona con
estructura esquizoide puede relacionarse obsesivamente; y el problema aquí no es cuestionar su esquizoidia, sino
establecer un relacionamiento que respete las minucias del relato, el control de la situación, la afectividad reprimida por
la angustia, etc.
No se puede ni debe evitar la historia clínico- social ni la del desarrollo.
Evaluar los aspectos resistenciales es de primera necesidad, como también estimar la “disponibilidad” para una
terapia, es decir, la motivación real que el paciente tenga para buscar este tipo de ayuda.
Es importante recordar, que trabajando con criterio psicoanalítico, se debe considerar la existencia de un motivo
manifiesto y de un motivo latente de consulta. El terapeuta debe tratar de detectar este último, para no quedarse
tratando meramente un “malestar”, un seudofoco, sino para discriminar y seleccionar los conflictos que requieran un
esclarecimiento y concientización más urgente.
La entrevista inicial no es sólo una sesión, puede también exigir varias sesiones. Es todo un proceso de
encuentro, de conocimiento y diagnostico, de vivencias transferenciales y contratransferenciales. El principal objetivo de
la misma es obtener una segunda entrevista, porque demuestra capacidad de empatía y disposición terapéutica.
Lo que se debe hacer es una evaluación honesta y comprensiva de la entrevista, para formular un diagnostico y
poder, hacer una propuesta terapéutica. Estoy en contra del concepto de “devolución” porque implica que el terapeuta
tomó algo de su paciente, y eso no es verdad. No toma nada, sino que da, conocimientos y experiencia que tratan de
beneficiar al paciente.
Discutir y esclarecer para el paciente esa propuesta terapéutica es necesario, como un intercambio adulto de
ideas y posibilidades, fundamentalmente unidireccionales: la mejoría y bienestar del paciente. Ello puede llevar a
formular un proyecto de “contrato” terapéutico.

El contrato terapéutico en psicoterapia breve


Es una de las mayores dificultades en psicoterapia en general y de la psicoterapia breve en particular. Parece
difícil explicar cómo se establece ese convenio entre una persona que busca ser ayudada y el profesional que puede
ofrecerla esa ayuda.
Karl A. Menninger y Philip S. Holzman consideran que el psicoannalisis y la psicoterapia son transaccionales y
contractuales. Alguien busca ayuda y alguien la ofrece, dentro de un cierto contexto (encuadre) y en determinadas
condiciones, que son compartidas y aceptadas por ambas partes. Un paciente busca el contacto con un terapeuta para
ser examinado, evaluado, para que le formule un diagnostico o hipótesis diagnostica, para obtener información sobre lo
que le ocurre y para ser aconsejado sobre el tratamiento a seguir.
En realidad se trata de un pacto, de un convenio por el cual el terapeuta y paciente se ponen de acuerdo sobre
lo que harán y asumen compromisos que quedan explícitos y en los que no debe haber engaño. Se trata de un trabajo
realizado por dos personas, pero en una única dirección: la mejoría del paciente.
Fiorini afirma que se debe hablar de lo que es una psicoterapia, de cuales son los papeles que habrán de
desempeñar el terapeuta y el paciente y de lo que se espera que cada uno haga.
Eduardo A. Braier dice que es conveniente que antes de iniciar el tratamiento, el paciente entienda el papel del
psicoterapeuta, por ello conviene explicar en lenguaje simple el significado de una interpretación, proponer duración,
horarios, método de relacionamiento (cara a cara), lenguaje, vacaciones, honorarios, fecha de finalización, feriados y
todo lo que se refiere al encuadre.
Lia F. Cristovao resume muy bien el concepto de contrato como una fase preliminar del proceso terapéutico, que
abarca desde el reconocimiento mutuo terapeuta- paciente hasta el esclarecimiento de las reglas básicas que orientarán
al terapeuta.
Desde mi punto de vista, una vez decidida la propuesta de psicoterapia breve y aceptada por el paciente, se
debe formalizar la relación contractual que establecerá los límites del encuadre psicoterapéutico y lo ubicará dentro de
una realidad operativa.
1- Explicación de la función y de los objetivos terapéuticos.
2- Los objetivos terapéuticos serán explicitados como limitados. También se aclarará que se intentará ayudar al paciente
a entender, mejorar y enfrentarse mejor consigo mismo y con el mundo que lo rodea.
3- No se ocultará al paciente su estado ni los conflictos que le producen desajustes, angustias, inadaptaciones
autodestructivas o autopunitivas.
4- También se aclarará que probablemente el desarrollo de esta propuesta terapéutica lleve eventualmente a buscar
otra técnica psicoterapéutica, o médica; y que también puede suceder que se produzca una mejoría definitiva o de
duración imprevisible.
5- Se establecerán los horarios, días de tratamiento, feriados. No creo que convenga iniciar una psicoterapia breve poco
antes de un período de vacaciones porque se desvirtuaría el proceso propuesto.
6- Se señalará especialmente la norma del secreto profesional y se exigirá lo mismo del paciente. Se aclarará que el uso
de términos vulgares en las conversaciones podrá ser necesario a veces para describir mejor una situación, y que la
reserva del tratamiento permitirá una mayor libertad en la comunicación.
7- Se solicitará la confianza más absoluta y el relato de todo, sin restricciones y sin seleccionar lo que al paciente pueda
parecerle importante o no.
8- Se aclarará que las sesiones serán cara a cara (para evitar las regresiones).
9- Se establecerán los honorarios según las circunstancias en que se de el encuadre, las posibilidades del paciente
dentro del mismo y la situación del terapeuta.
10- Se establecerá el tiempo de duración de cada sesión y el número de sesiones que se realizarán.

Algunas consideraciones sobre honorarios, tiempo de sesión y duración de la psicoterapia breve


Es diferente un tratamiento en consultorio particular, en una entidad publica, en una clínica privada o en un
hospital estadual, etc. El profesional que trabaja en instituciones hospitalarias o en universidades tiene un salario y éstos
son sus honorarios.
Un terapeuta sólo de elite o diván se margina de lo real.
Se debe respetar al paciente y saber que debe contribuir a ayudar, aún fuera de sus normas económicas, a quien
dentro de nuestro sistema de vida permanece marginado de la “beneficencia y posibilidades de una economía de
mercado en la que se encuentre el terapeuta”.
En el consultorio privado, las faltas a sesiones se cobran (no las motivadas por razones de fuerza mayor). Si la
inflación disminuye el poder adquisitivo del terapeuta, y sus honorarios aumentarán; pero pretender aumentar los
honorarios según los índices de las transacciones económicas es castigar impositivamente a quien necesita ayuda. Surge
un nuevo impuesto: el impuesto a la salud perdida. Es como si se exigiera que se pague más por estar perturbado, en
una sociedad perturbada y alienante.
Un problema importante es decidir qué duración tendrá cada sesión. Por tradición o sometimiento a un superyó
psicoanalítico, nos mantenemos aferrados a la “hora de 50 minutos”; pero ¿Porqué 50 minuto y no 55 o 45? La actividad
del psicoterapeuta y la dinámica activa y participante de la psicoterapia breve exigen redimensionar la duración del
proceso psicoterapéutico y establecer con absoluta claridad los límites y las posibilidades de la modalidad elaborativa
que pretende obtenerse (por ejemplo, con un paciente se interrumpió la sesión a los 25 minutos, de común acuerdo,
porque era evidente que se había llegado a un punto elaborativo importante).
El tiempo de la sesión está determinado por su contenido y por la vivencia transferencial- contratransferencial
del proceso terapéutico. El tiempo tiene que estar determinado previamente, pero con flexibilidad.
El encuadre está formado por el paciente y el terapeuta. Ambos van a participar de una experiencia, que aun
teniendo una proposición unidireccional (la del paciente) no deja de involucrar a los dos protagonistas. Cada
terapeuta deberá llegar a configurar cuál será su tiempo operacional dentro del encuadre disponible en esta
psicoterapia no regresiva y de tiempo y objetivos limitados.
Este tiempo operacional debe encajar necesariamente dentro del encuadre disponible y podrá ser de 20, 30, 40
minutos, según el paciente, el terapeuta y las circunstancias del encuentro de ambos. Lo más importante es que el
terapeuta elabore ese tiempo operacional porque ello le permitirá regular y adecuar sus intervenciones dentro de este
propósito terapéutico. La mayor y más significativa alarma contratransferencial es sentir la necesidad de prolongar las
sesiones.
En cuanto al número de sesiones, el fenómeno es semejante. Es difícil establecer el número adecuado de
sesiones. Cada terapeuta establece su propio criterio acerca de la duración de una terapia de objetivos y tiempo
limitados. El número de sesiones es aparentemente arbitrario pero, una vez determinado, responde a una adaptación
perfecta del psicoterapeuta a su método y siempre dentro del encuadre disponible.
En nuestra propuesta hay dos puntos básicos:
1- El tiempo de psicoterapia está determinado por un tiempo interno del terapeuta, en el que considera que podrá
abarcar, aunque limitadamente, aspectos conflictivos y podrá ayudar a entenderlos y tal vez a resolverlos.
2- La disponibilidad de tiempo del paciente, su estructura de personalidad, su modalidad relacional, su nivel intelectual y
los mecanismos de defensa que utilizará permiten adecuar el tiempo y el número de sesiones a una finalidad terapéutica
de objetivos limitados.
Considero útil que el psicoterapeuta fije interna y externamente el número de sesiones y la frecuencia de las
mismas. Su “reloj interno” funcionará marcando una temporalidad operacional que deberá ser eficaz según su
experiencia.
Ya sean 10, 12, 14 o 16 sesiones, una o dos veces por semana, se creará un tiempo terapéutico adecuado, que
utilizará un tiempo operacional por sesión, dentro de una realidad que determina un verdadero encuadre disponible.
El tiempo terapéutico adecuado dependerá de la patología, de la estructura de la personalidad, de los conflictos
manifiestos y latentes, de los mecanismos de defensa utilizados y utilizables, de la realidad existencial del paciente, de la
realidad biológica y física circunstancial y de los conocimientos, experiencias y disponibilidad terapéutica de quien
decide asumir el papel de asistente del prójimo que acude a pedir ayuda.

La selección de pacientes para una psicoterapia de tiempo y objetivos limitados


En términos generales podemos decir que toda persona que necesita ayuda puede ser tratada con esta
aproximación terapéutica. En primer lugar, siendo los objetivos limitados, dependerá del caso clínico y del
psicoterapeuta establecer esos objetivos. El factor tiempo puede depender de variables que van desde la emergencia
psiquiátrica o psicológica hasta la limitación natural de la situación, como por ejemplo una psicoterapia preparto o
prequirúrgica. También influirá el factor geográfico, el tiempo de que una persona pueda permanecer alejada de su
familia y su lugar de trabajo.
Sifneos tiene un criterio de psicoterapia breve que se basa en la necesidad de movilizar ansiedad para que surjan
los conflictos reprimidos más rápidamente accesibles. Para este autor lo fundamental es un problema neurótico
circunscripto. Los otros criterios son:
1- Inteligencia por encima de lo normal
2- Haber tenido por lo menos una relación significativa con otra persona
3- Una crisis emocional
4- Capacidad para interactuar bien con el terapeuta- entrevistador y para expresar sentimientos
5- Motivación para un trabajo duro durante el tratamiento
6- Una molestia principal especifica.
Si el paciente presenta por lo menos tres de estos requisitos, se realiza una segunda entrevista. En materia de
motivación el autor considera que la misma está presente si se observa:
1- Capacidad para reconocer que los síntomas son de naturaleza psicológica
2- Tendencia a la introspección y capacidad para relatar en forma honesta y confiable sus dificultades emocionales
3- Deseos de participar activamente en la situación terapéutica
4- Curiosidad y deseo de conocerse a sí mismo
5- Expectativas realistas respecto de los resultados de la psicoterapia
6- Deseos de cambiar, investigar, experimentar
7- Deseos de hacer sacrificios razonables en términos de honorarios y tiempo
Malan se refiere a dos hipótesis de selección:
- Hipótesis A o estática: Se puede descomponer en cinco factores o criterios: Psicopatología breve y circunscripta;
personalidad básica sana; historia de relaciones personales satisfactorias; comienzo reciente; y momento propicio.
- Hipótesis B o dinámica: Abarca los siguientes factores o criterios: Motivación para obtener insight; forma de
cooperación; contacto o respuesta a la interpretación; y capacidad de encontrar foco.
Fiorini plantea que un paciente estaría bien motivado cuando es posible determinar que posee:
1- Reconocimiento del carácter psicológico de sus perturbaciones
2- Capacidad de introspección que le permita transmitir honestamente lo que pueda reconocer de sí mismo
3- El deseo de comprenderse y una actitud de participación activa en la búsqueda
4- Disposición para experimentar e intentar cambios
5- Esperanza de que el tratamiento alcance buenos resultados
Los pacientes que más se beneficiarían con esta terapia serian los que presentan situaciones de crisis o
descompensaciones, situaciones de cambio, como por ejemplo los cambios del proceso evolutivo (adolescencia,
matrimonio, menopausia, jubilación), los trastornos de naturaleza reactiva en personas que previamente presentaban
un nivel aceptable de adaptación, y los disturbios de intensidad leve o moderada que no justificarían un tratamiento
excesivamente prolongado. Agrega que pueden beneficiarse también los que busquen esta terapia como tratamiento
preparatorio psicoanalítico.
James P. Gustafson propone los siguientes criterios:
a- Saber si el paciente tuvo capacidad para continuar su camino en los peores momentos de su vida
b- Si tuvo experiencias y capacidades para un relacionamiento profundo de dar y recibir con otras personas
Como se puede advertir, son tantos los requisitos que los pacientes susceptibles de beneficiarse con una
psicoterapia breve serian poquísimos.
En cuanto a lo propuesto por Sifneos, yo lo plantearía más bien como requisito para ser psicoterapeuta. Los
múltiples requisitos que hemos reseñado suscitan miles de preguntas, pero demuestran la existencia de una verdadera
resistencia a la psicoterapia breve.
El problema es poseer una ideología pasada en nuestra función y capacidad terapéutica, con una comprensión
del paciente y de sus circunstancias reales internas y externas y, sin ambiciones omnipotentes, renunciar a intentar
restructuraciones profundas de la personalidad o a llevar a cabo investigaciones más acabadas, epistemológicamente
hablando, para poder así utilizar este instrumento con todas sus limitaciones y posibilidades. Tal vez el problema
consista en aceptar el desafio de una preparación para ayudar, asistir y renunciar a la investigación epistemológica,
trascendental y estructural de la personalidad, del pensamiento y del ser-en-la-palabra.
Para seleccionar pacientes que puedan beneficiarse con una terapia de tiempo y objetivos limitados tenemos
que poseer el conocimiento de la teoría y de la técnica, de la técnica misma, de la historia bio- psico- social del paciente
y sus circunstancias, de sus estructuras psicológicas, de las modalidades relacionales y de los mecanismos de defensa
predominantes y de los aún utilizables. En el interjuego de este diagnostico holístico es posible detectar los conflictos
latentes más accesibles y aplicar con la debida flexibilidad un procedimiento terapéutico atransferencial, no regresivo,
que permita elaboraciones cognitivas y modificaciones objetales basadas en la realidad de esta nueva experiencia.
Sugiero para ello que la aceptación de un paciente para este tipo de enfoque terapéutico no sea una especie de
selección sino una adaptación mutua en la cual trataremos de ayudar, aliviar, mejorar, modificar lo que sea posible y
hasta eliminar los obstáculos para una vida más feliz y con proyecciones de futuro y posibilidades de placer.
Haré algunas indicaciones de lo que considero deseable para este pacto terapéutico. Por una lado, todas las
condiciones ya repetidas en la parte del terapeuta. Por parte del paciente, aproximadamente lo siguiente:
1- Una estructura yoica relativamente preservada (funcionamiento discriminativo de la realidad, inteligencia que
permita una comunicación comprensiva con cierta capacidad de simbolización, uso de mecanismos de defensa de
diversos tipos y disponibilidad de otros mecanismos aún no adecuadamente utilizados).
2- Capacidad de hablar y oír. No haber perdido las “funciones autónomas” del yo ni encontrarse gravemente perturbado
en lo biológico.
3- Tener una historia bio- psico- dinámica que revele que en determinados momentos evolutivos y situaciones de crisis
la persona consiguió superarlas y continuar su proceso evolutivo con su particular estructuración de su modo objetal.
4- Tener en su historia algún tipo de compromiso emocional con otra persona, indicando que existe por lo menos
inconscientemente una experiencia afectica confiable.
5- Dar muestras de sentimientos de amor, odio, tristeza, desconfianza, alegría o una indiferencia aparente que
contraste con lo que su historia revela.
6- Establecer una relación con el psicoterapeuta de acuerdo con las posibilidades que sus modalidades relacionales le
permitan.
7- Facilitar una aproximación interpersonal con el psicoterapeuta, que puede ser física o emocional, de comunicación
verbal o no verbal.
8- Poder entender cuándo se encuentra en situaciones de crisis, emergencia o precariedad de tiempo en determinadas
situaciones de la vida.
9- Revelar directa o indirectamente cierto nivel de motivación para la psicoterapia, aunque sea a través de expresiones
que puedan ser interpretadas como resistencias.
10- Disponer de cierto tiempo para esta tarea y usarlo de común acuerdo con el psicoterapeuta.
11- Aceptar la erogación económica, el tiempo operacional, el tiempo terapéutico adecuado y el encuadre disponible.

- La entrevista en instituciones de asistencia a la víctima:


Zachetti: La entrevista en el área Criminológica.

Ámbito de Instituciones que asisten a víctimas de delitos


En relación a las consecuencias psíquicas en la persona víctima de un delito, debemos considerarla en situación
de crisis o urgencia, que llega a la consulta inmersa en un estado extremo de humillación y desvalimiento que le
imposibilita reconocer aquellos modos que le permitirían correrse de ese lugar y preservar su vida; generalmente no
presenta síntomas sino angustia, correlato directo del caos intrapsíquico producido por el exceso de cantidades de
excitación producto del impacto que provocó la vivencia del trauma.
El remanente excitatorio que excede los modos habituales de simbolización ingresa como cantidad extra y
deberá organizarse bajo diferentes formas de pasaje, encontrar nuevas modalidades de ligadura. Entonces, el abordaje
teórico desde el cual se hace posible aprehender la situación, es el de la teoría del trauma.
Esto se inicia en la Ciudad de Córdoba, década de los 80: Centro de Asistencia a la Víctima del delito; funciones:
- Determinar el daño en la personalidad de la víctima y la posibilidad de trascendencia al futuro de ese daño y
la determinación y aplicación de los medios idóneos para subsanar ese daño.
- Asistir y tratar a la víctima para su recuperación física, psicológica y social.
- Orientar a la víctima y a su familia para superar la situación.
Las personas son recibidas por un equipo de admisión, constituido por un profesional del derecho y un
profesional de la salud. Este equipo realizará la primer entrevista a los fines del diagnóstico victimológico y
confeccionará un legajo de paciente donde estarán detallados el diagnóstico, el material de las entrevistas, las
indicaciones y recomendaciones, y los controles de tratamiento; ese mismo equipo se hará cargo del tratamiento
posible para la víctima, teniendo en consideración las características del delito, las características de la víctima y las
consecuencias de la violencia en la víctima.
A esta entrevista no la podemos considerar “entrevista psicológica” propiamente dicha debido a su
característica de interdisciplinariedad pero es necesario indicar que aunque el marco referencial de cada profesional
interviniente sea diferente, ambos convergen en el mismo objetivo: a partir de una escucha victimológica realizar un
diagnóstico victimológico. Este tipo de escucha se funda en la creencia en el relato de la víctima para valorar la situación
y pensar medidas asistenciales. Este tipo de diagnóstico apunta a reconocer las necesidades en la urgencia y las
posibilidades asistenciales y terapéuticas.
Rol del profesional: Activo, ya que deberá reflexionar por un lado sobre la transferencia y por el otro, ubicarse en
diferentes momentos de la entrevista en posición de escucha, contención y apoyo. Intervenciones: pregunta,
esclarecimiento e información, para que la víctima pueda darse cuenta de que ella misma debe actuar para frenar la
violencia, y si la persona está en condiciones de sostener una decisión y es necesario, se le indicará efectuar la denuncia
como una forma de establecer un límite.
Será imprescindible con la persona que llega dar lugar a un vínculo de confianza y a la creación de una alianza desde la
cual se podrán llevar a cabo las medidas terapéuticas y con ello favorecer la continuidad del tratamiento.

Aspectos técnicos:
Entrevista semidirigida es la que se ajusta mejor, ya que siempre en un primer momento se toman los datos de
filiación, dirección, y todo aquello que además de permitirnos conocer desde los aspectos formales a la persona, le
servirá a ella como una instancia de re-conocimiento.
Elementos del encuadre:
Lugar: Institución.
Tiempo: Variable.
Honorarios: No corren para el entrevistado, sino que quedan a cargo del entrevistado.
Importante: Se realiza in situ desde un enfoque y práctica interdisciplinaria.

Zachetti: La entrevista en Instituciones de asistencia a la víctima


La Criminología históricamente ha estudiado el delito desde el punto de vista del delincuente; en nuestra
sociedad, cuando tomamos conocimiento de un hecho delictivo generalmente se pone la mirada sobre el agresor; de
este modo se descuida a la persona que ha sufrido el hecho de violencia, no sabemos cómo esta nueva experiencia
traumática ha hecho su montaje en su historia personal y qué efectos podría desencadenar, ya que entra en conexiones
asociativas con diversos aspectos de su vida íntima; o cómo ha impactado en su medio familiar y social.
Cuando una víctima concurre a pedir ayuda, llega invadida de angustia, en su vertiente automática, inmersa en
una situación de humillación e indefensión que no le permite reconocer aquellos modos que le posibilitarían correrse de
ese lugar y preservar su vida, incluso se siente culpable por lo sucedido, pensando en qué ha hecho o cómo lo podría
haber evitado.
Por esto la entrevista psicológica en el ámbito de la asistencia victimológica tiene las características de una
entrevista en situación de crisis. Hay una necesidad de creer en el relato de la víctima, establecer un lazo de confianza y
crear una alianza que prometa la continuidad del tratamiento.
Entrevista Inicial: El objetivo es realizar un diagnóstico victimológico que consiste en reconocer las necesidades en la
urgencia y las posibilidades asistenciales y terapéuticas, de acuerdo a ello se podrán en marcha diferentes medidas
asistenciales victimológicas, que si bien asisten en la urgencia, también apuntan a prevenir nuevas situaciones de
victimización. El profesional debe reflexionar sobre la transferencia y sin apartarse del rol poder ubicarse en posiciones
de escucha, contención y apoyo; en un rol activo desde el cual se interviene utilizando la pregunta, el esclarecimiento o
la información.
Es necesario sostener el tratamiento victimológico desde un enfoque interdisciplinario en el cual convergen el
Campo de las Ciencias Jurídicas y el de las Ciencias de la Salud; y promover además el trabajo en redes asistenciales
interinstitucionales que se articulan con el fin de proveer los recursos necesarios para la asistencia a la víctima.

Encuadre:
Lugar: Institución.
Tiempo: Variable. Generalmente la primera entrevista se realiza en dos tiempos; el primero se basa en la escucha y en
algunas preguntas, y el segundo en elaborar un plan de acción a seguir en conjunto.
Honorarios: No corren, la asistencia a las víctimas en las instituciones públicas es gratuita.
- Cuestionarios: concepto, diferentes tipos, ventajas y limitaciones:
Los modos posibles para la elaboración de preguntas del cuestionario:
a-Sobre la forma o el estilo de la pregunta: las preguntas deben estar redactadas de modo espontaneo y de estilo
personal., tenemos que tener en cuenta lo que son las equivalencias semánticas de las palabras (tener en cuenta la
diversidad idiomática, para una clase algo significa una cosa, y para otro otra cosa).
b-Deben evitarse sugerencias o estereotipos para que las respuestas no estén condicionadas. Una sugerencia seria
cuando al entrevistado le sugerimos algo, ej., no cree también que…etc. (No se lo debe inducir ni predisponer).
Estereotipos; cuando incluimos en las formulaciones con un alto contenido emocional, nociones como poner orden,
capitalismo, dictadura, etc. (el encuestado en vez de contestar objetivamente queda enganchado con el estimulo
emocional).
c- Podemos hacer preguntas de dos tipos: abiertas o cerradas:
*Abiertas: no tienen alternativa de respuesta, tratan de buscar en el encuestado determinados recuerdos, conocer
determinadas opiniones, tratamos de él que el encuestado produzca una opinión sobre el tema., suele utilizarse cuando
de conoce poco de un tema, las respuesta va a ser heterogéneas y deben ser ordenadas en categorías antes de ser
evaluadas.
*Cerradas: son las preguntas que tienen opciones de respuesta, se intenta que el encuestado, reconozca, reproduzca
una respuesta, es decir que se suma a una categoría que está establecida, se utiliza cuando se conoce bastante del
tema, a partir de estas respuestas que nos dan, tenemos respuestas que son inequívocas y comparables, es importante
que las categorías no abrumen al encuestado, se espera que cuando le otorgamos la última opción todavía tenga en
mente la primera que le dijimos.
D-formulación de la pregunta en caso de retraimiento, es cuando necesitamos saber algo del encuestado, algo que
pondría de manifiesto entre amigos, o en personas de mucha confianza.
a-Respuestas generales ( cuánto cobra usted entre 1.000 o 1.500?, le puede dar a una repuesta aproximada sin dar con
exactitud la respuesta.
b-atenuar la gravedad: se realizan formulaciones aliviadores (hay empleados que están robando en una empresa y
cambiamos la palabra robar, por los empleados están llevando materiales a su casa), atenuamos la gravedad, ej. Usted
se lleva elementos a su casa?.
C-Sorpresa: es cuando despistamos de alguna forma al encuestado para que nos responda, ej.; piense usted cuando fue
el ultimo día que se llevo materiales a su casa, ponemos en acento en la reflexión, en el pensar.
d-Efecto de complicidad: es cuando se le dice, es de público conocimiento que los empleados se llevan materiales a la
casa, usted también?.
e-Evidencia: se hace una formulación como que es evidente y natural y todo el mundo lo sabe.

- Diseño de cuestionario:
DISEÑOS DE CUESTIONARIOS- PRINCIPIOS PARA LA ELABORACION.
-Amplitud de cuestionario, se estima que un cuestionario debe durar 30´aprox, se calcula con los medio de cuestionario
de prueba,
-Evitar irradiación: es cuando el contenido de una pregunta que ya respondió, continua ocupando la mente del
encuestado y que por lo tanto la siguiente pregunta va a estar influenciada por esto., como lo evitamos?, por medio de
preguntas amortiguadoras, que son preguntas que tienen que ver con el tema no hacen al aspecto central que estamos
investigando.
-Mezcla de preguntas: se utiliza cuando se utiliza una variable compleja, vamos a descomponer esta variable compleja
en varias preguntas que vamos a esparcir a lo largo del cuestionario. Ej., si estamos investigando la rigidez en la
educación podemos disgregar esta variable es diferentes preguntas; ej., si se trata de violencia física buscar palabras
menos violentas para preguntar.
-Embudo preguntas más generales a preguntas más específicas, que tienen que ver con nuestra investigación,
empezando por preguntas generales.
_codificación del campo: es cuando tenemos marcado un campo determinado, aunque no se lo digamos, estima usted
necesario pegar a los niños...
0- Si
1- 1- no
2- Indeciso.
No le mostramos al entrevistado, solo sirve para nosotros, y abren camino a preguntas más especificas que vienen a
continuación. Si nos contesten que hay violencia a los niños, seguimos con los ítems, caso omiso, terminamos la
encuesta.
-Horquilla miento: cuando nos interesan las dos categorías, tanto las personas que nos dicen que si, como las que nos
dicen que no.
f- preguntas de introducción / alivio / control.
*alivio: se utilizan cuando se ha hecho un complejo de preguntas donde se encontraron varias preguntas antipáticas,
causan retraimiento en el encuestado, entonces se le ofrece al encuestado que se recupere, cuando son muy densas,
*De introducción: son preguntas generales, nada específicas.
*de control: son preguntas para saber si el encuestado ha contestado con sinceridad a una la pregunta que le hicimos.
Cambiamos la formulación, Preguntándole lo mismo de otra manera.
g- Datos sociales: datos de filiación, nombre, edad, estado civil, formación escolar, y se solicita al final de la encuesta,
en caso que sea anónima, no los nombre individualizadoras, pero lo otro si.

- Intervenciones y rol en las entrevistas psicooncológicas:


Ferrero, G.: Entrevista Psicooncológica. Generalidades, aspectos teóricos y técnicos

Aspectos Teóricos de la entrevista


La entrevista psicooncológica tiene características especiales, ya que debemos considerar los elementos
específicos que caracterizan esta circunstancia. Poder comprender, analizar, la conformación del aparato psíquico donde
no sólo se recibe una mala noticia a través del dx, sino que se le sumará el impacto de los tratamientos dejándolo
muchas veces sin recursos para continuar.
Una situación traumática, de desvalimiento, al modo del desvalimiento originario, con la consecuente cantidad
de carga que traumatiza e invade al aparato psíquico, carga que este no puede elaborar, rompiendo barreras y cadenas
de representación; son conceptualizaciones que marcan al abordaje psicológico de los procesos de angustia y ansiedad
que se desencadenan.
El psicólogo debe acompañar todos los procesos de enfermedad, esclareciendo, y en oportunidades hasta
enseñando técnicas de tratamiento y cuidado.

Aspectos Técnicos de la entrevista


Objetivo: Conseguir alivio. Establecer rápidamente una relación de ayuda y contención, posibilitar las mejores
respuestas psicológicas adecuadas a esta circunstancia. Evaluar crisis anteriores, duelos, perdidas.
Tipo de psicoterapia: Planificada, focalizada, breve, individual y/o familiar (llamada de soporte y apoyo).
Entrevistas: En la dimensión temporal acorde a la duración del tratamiento oncológico.
Encuadre: Preciso y claro, pero flexible (consultorio, domicilio, internación, quimioterapia, etc.).
Rol: Activo, continente, dialogal, empático, mantenedor del equilibrio de bajos niveles de estrés. Complementario del
equipo médico y del paciente. En el dx el rol se dirige a una valoración de la situación. Dx estructural, en 1° momento no,
luego sí.

Dx: evaluar los siguientes aspectos:


- Características personales.
- Edad.
- Lugar de residencia.
- Grupo familiar.
- Dx médico y pronóstico.
- Información (a nivel cc)
- Impacto emocional agudo.
- Niveles de adaptación (mecanismos de defensa, modos de respuestas).
- Evaluación de los dominios de calidad de vida: dominios funcional, de síntomas, psíquico, social.

Perfil del terapeuta:


- Actitud de compromiso.
- Formación en psicooncología.
- Supervisión constante.
- Terapia personal.
- Capacidad interpersonal.
- Reglas de abstención: cuando padece esta enfermedad, cuando acaba de salir de esta, cuando alguien de su familia la
tiene.
Lugar del terapeuta: Dentro de la institución o centro de asistencia preferencialmente.
Intervenciones: Generalmente atienden a lo circunstancial:
- Pregunta.
- Esclarecimiento.
- Señalamiento.
- Interpretación (escasamente) ya q se trata de no fomentar la regresión.
- Silencios.
- Validación.
- Reformulaciones.
- Prescripción del síntoma.
- Psicoeducación (counseling).
- Combinación de otros recursos técnicos.
- Aquellas intervenciones que evalúen el dolor y que apunten a diferenciar aspectos psíquicos y físicos.
- Que apuntalen recursos yoicos adaptativos.
- Contención y apoyo.
- Se hace hincapié en la supervisión y la terapia personal ya q el compromiso profesional necesario p/este tipo de
atención toma lo teórico y lo técnico pero sobre todo los recursos anímicos del profesional.