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UNIDAD 7:

- Comparación de los modelos de análisis propuestos por los autores en sus aspectos técnicos:
Rolla Bleger Liberman
Modelo de análisis basado en las Modelo de análisis basado en parámetros Modelo de análisis basado en estilos y
ansiedades. e indicadores. subcomponentes estilísticos
comunicativos. Criterios de analizabilidad.
Diagnóstico múltiple: Diagnóstico funcional pluridimensional: Diagnóstico comunicacional:
- De presentación fenoménica: Conjunto - De organización patográfica: - Diagnóstico del par comunicativo
de rasgos que tiene la personalidad, - De estructura: (entrevistador-entrevistado): Estas
organización de conductas defensivas, Los Parámetros para el diagnóstico son: entrevistas tienen una doble finalidad:
que no siempre tienen relación directa 1)- Clivaje - en lo referente al paciente: le posibilita
con la organización básica. Histeria, 2)- Dependencia ciliotica. que haya incorporado otro tipo de
obsesión, etc. 3)- Parte neurótica y psicótica. interacción comunicativa previa que
- De organización básica: Aspectos más 4)-Estereotipa y movilidad. funcionará como experiencia
profundos de la personalidad, rasgos 5)- Estructura y organización patrográfica. contrastante.
predominantes, más caracterológicos. Los indicadores clínicos: - en lo referente al terapeuta, una
Neurosis, psicosis, perversión. - Parte neurótica y parte psicótica. evaluación detallada de cómo la
Análisis de ansiedades: interacción comunicativa en las
•Periodo de instrucción. entrevistas previas permitirá sentar
•Periodo procesal. algunas pautas o criterios según los cuales
•Periodo de conclusiones diagnósticas. determinamos que podemos del paciente
Ansiedades: Abordaje. en tratamiento analítico, que no debemos
Mantenimiento. esperar y que debemos esperar nosotros
Confusional. como terapeutas
Separación. - Indicadores clínicos:
•Punto de urgencia de ansiedades. Estilos y subcomponentes
estilísticos.
- Criterios de analizabilidad:
1)- Grado de tolerancia a la
incertidumbre.
2)- Crisis vitales y cambios en el paciente.
3)- Ambos miembros grado de
audizabilidad, su función de la pareja
terapéutica.
La primera entrevista debe hacerse cara a En la entrevista se configura un campo, es - Las entrevistas previas tienen como
cara y con una mesa o escritorio de por decir que entre los participantes se objeto ver si cumplen los criterios de
medio. Tendrá una tarjeta sobre la que irá estructura una relación de la cual analizabilidad. Las entrevistas previas
produciendo gráficamente la identidad depende todo lo que en ella acontece. A correctamente evaluadas permiten tener
del entrevistado. Se explicita el contrato diferencia de cualquier relación una cierta visión pronostica de lo que
(honorarios, tiempo), el lapso marcado en interpersonal, en la entrevista la regla podemos esperar que sucederá en las
cuanto a la adecuación deberá ser fundamental reside en tratar de lograr primeras fases del análisis.
rigurosamente respetado. Se le señala al que el campo se configure especialmente - La entrevista posee dos momentos, uno
entrevistado que puede comenzar a y en su mayor grado, por las variables que diagnóstico, en el cual no se interpreta
hablar de lo que se le vaya ocurriendo, y dependen del entrevistado, es decir, por para que el sujeto pueda establecer una
que si es necesario le haremos algún parte de las modalidades de su experiencia contrastante con la terapia; y
comentario, le advertimos que de lo personalidad. otro de tratamiento en el cual si se
contrario permaneceremos escuchando y - La entrevista diagnostica es siempre interpreta.
tomaremos notas a lo largo de la terapéutica. - La unidad funcional es de dos
exposición de lo que él considera su - La apertura de la entrevista no debe ser entrevistas diagnósticas: en la primera se
problemática. ambigua, al igual que el encuadre. En este ponen en juego las defensas, y en la
Si el entrevistado no comienza a hablar, sentido el fin de la entrevista debe ser segunda se pueden visualizar las
podemos mirarlo y con un ligero gesto respetado como todo el encuadre y la motivaciones icc que determinaron la
pronunciar al mismo tiempo la palabra reacción a la separación es un dato de consulta.
“sí”. En los momentos de emergentes gran importancia, tanto para la - Establece una unidad funcional de dos
confusionales conviene abstenerse por un evaluación de cómo se va el entrevistado entrevistas previas ya que considera que
lapso de presentar alguna ayuda al y como quedemos nosotros la entrevista tiene una evolución y que
entrevistado con la finalidad de hacer contratransferencialmente con él podemos deducir predicciones; se
mesurable la duración del periodo de - El óptimo alcance de una entrevista es el observaran los cambios experimentados
organización. de la entrevista operativa, en el cual se entre la primera y la segunda entrevista
tiende a comprender y esclarecer un en relación el problema planteado, la
problema o una situación que el utilización de mecanismos defensivos, la
entrevistado aporta como centro o presencia de síntoma y rasgos patológicos
motivo de la entrevista. de carácter, el estilo comunicativo de la
- Una entrevista y dedicar horas para pareja analítica entre otros.
estudiarla, en lugar de dos o tres.

Rol: Rol: Rol:


- Abstinente. - Disociación instrumental: En parte - Observador participante
- Está prohibido cualquier tipo de actuando con una identificación - No interpreta.
interpretación o señalamiento que proyectiva con el entrevistado y en parte
signifique perturbar la evolución de un permaneciendo fuera de la identificación,
emergente de punto de urgencia observando y controlando lo que ocurre
(corresponde al emergente confusional, a de manera de graduar así el impacto
la pérdida de identidad del self, es un emocional y la desorganización ansiosa.
periodo de desorganización que está - Observador participante: El
relacionado con la adherencia que el entrevistador forma parte del campo de
sujeto tenga a raíz de las fallas de su la entrevista y
aprendizaje evolutivo y en especial al condiciona los fenómenos que el mismo
aprendizaje de la función proyectiva y sus va a registrar
derivados y él está operando en una - Interpreta cuando se bloquea la
situación de campo en las cuales las comunicación.
vicisitudes son múltiples y no puede - Si se interviene preguntando, éstas
mantenerse en la vinculación deben ser directas y adecuadas a la
interpersonal). situación y al grado de tolerancia del yo
del entrevistado.
- En la entrevista diagnostica se debe
interpretar por sobre todo cada vez que
la comunicación tienda a interrumpirse o
distorsionarse. También se puede
intervenir para relacionar lo que el mismo
entrevistado ha estado comunicando.
En todos los casos, debemos interpretar
solamente sobre los emergentes, sobre lo
que realmente está operando en el aquí y
ahora de la entrevista.

- La entrevista de devolución:
Etchegoyen, H.: Los fundamentos de la técnica psicoanalítica
La devolución no debe ir más allá del objetivo básico de la tarea realizada, es decir, aconsejar al entrevistado el
tratamiento más conveniente, la indicación con sus fundamentos, siempre muy sucintos.

Soave, M.: Psicoterapia y psicoanálisis: Diferencias teórico-técnicas


En la entrevista de devolución diagnóstica y pronóstica el entrevistador debe transmitir con lenguaje sencillo
impresiones generales acerca de la problemática del entrevistado. Los objetivos perseguidos son:
- Hacer sentir al paciente que se le presta atención y se piensa en sus dificultades. Logro de una alianza de trabajo.
- Brindarle cierta clarificación preliminar de su problemática.
- Reforzar su motivación para entender y resolver sus dificultades por medio de la psicoterapia.
- Facilitar el siguiente paso, que será la elección de metas terapéuticas, al presentarle la conflictiva central del
tratamiento, con lo que se irá delineando el probable foco terapéutico. Se transmitirá al paciente sólo algunas
apreciaciones acerca de su problemática, sin extenderse ni profundizar demasiado. Se pueden utilizar interpretaciones
panorámicas, que permiten esbozar de manera global psicodinamismos subyacentes de la situación-problema.
- Además de los aspectos diagnósticos, también se deben hacer referencias al pronóstico, capaces de tranquilizar y
reanimar al paciente. Esto le dará la pauta de que podemos brindarle nuestra ayuda y de que tiene posibilidades de
resolver sus padecimientos o al menos aliviarlos.

- Encuadre, concepto, sus características en la interconsulta:


Carpinacci, J.: Fundamentos metodológicos del padecimiento humano
Dos momentos en la concepción teórica técnica de la interconsulta:
1. Organizado en torno a los criterios provenientes de la Psiquiatría dinámica individual: El potencial terapéutico
psicofarmacológico y psicoterapéutico estaba al servicio del criterio médico convencional. En este punto la interconsulta
terminaba su labor. Se incluían en la casuística los siguientes cuadros nosológicos:
a) Casos psiquiátricos agudos o crónico en pacientes internados en una sala de clínica médica o cirugía de hospital.
b) Enfermedades psicosomáticas.
c) Los enfermos q estaban en conflicto con las condiciones materiales y/o humanas de su tratamiento médico o
quirúrgico.
d) Un conjunto proteiforme de casos de variada gravedad.
e) Preparación de las condiciones de externación de un paciente del cual, por alguna razón, se podía esperar q surgieran
dificultades en sus relaciones familiares.
2. Organizado por lo criterios de una Psiquiatría dinámica situacional, con un marcado énfasis en la comprensión
psicosocial de los fenómenos patológicos: Desde esta nueva perspectiva la depresión, la excitación o la agresividad de
un paciente no siempre podían ser clasificadas como fenómenos psicopatológicos. En muchos casos, tal sintomatología
correspondía a una reacción totalmente adecuada a la naturaleza de los hechos que debía enfrentar en su condición de
paciente internado en un hospital general. Así muchas depresiones surgían de la carencia de medios para adquirir
elementos terapéuticos necesarios para su correcto tratamiento y, en algunos casos, de su adquisición dependía la vida
del enfermo.
Al incluir en el sistema conceptual, referencial y operativo la dimensión situacional, se extienden las razones del
enfermar más allá de los límites fijados por la Psiquiatría individualista, haciéndose así evidente su unilateralidad y su
arbitrariedad. Se pudo constatar de esta manera q el contenido del acceso de locura de un paciente encerraba muchas
veces más salud y realidad que la curación propuesta por la terapéutica convencional y el sistema racional sustentado
por la medicina y la institución asistencial vigente.
A partir de ese momento se desplaza el centro de interés desde la atención exclusiva del paciente aislado hacia
los vínculos q éste establecía en su ambiente material y humano. Como consecuencia de tales modificaciones se fueron
transformando tanto los objetivos como los medios terapéuticos utilizados. Se restringe el campo de actividad a los
pacientes correspondientes a los grupos c), d) y e).
En cuanto a los medios terapéuticos se fue jerarquizando cada vez más la tarea de analizar, junto con los
médicos que pidieron la interconsulta, los motivos determinantes de las reacciones psicopatológicas de sus pacientes. Se
hizo rápidamente evidente que la evolución, pronóstico y resultado terapéutico de un enfermo internado, dependían
tanto de las implicaciones de la afección somática como de las condiciones materiales y humanas de su enfermedad y de
su tratamiento. Se entiende por condiciones materiales de un tratamiento a todos los objetos físicos necesarios para
llevarlo a cabo, así como los medios de que dispone el enfermo y/o la institución paraconseguirlo, y como condiciones
humanas tanto a las características personales del paciente como las de sus familiares y el conjunto de personas
vinculadas directa o indirectamente con él durante el periodo de internación.
Actualmente se define al instrumento de trabajo como la unidad dialéctica entre una concepción teórica y una
acción y táctica. El nivel teórico corresponde al momento de tener conocimiento, de tematizar y reflexionar la práctica;
el nivel práctico, en cambio, expresa la asimilación de ese conocimiento en la persona del interconsultor. Mientras la
concepción y la acción estratégicas se mantienen relativamente constantes en tanto constituyen el núcleo estructural de
nuestro quehacer profesional, la táctica, dado que representa la puesta en función de la estructura en el seno inestable
del campo empírico, es completamente variable.
El principio general q dirige la estrategia consiste:
1. En el descubrimiento de la estructura del conflicto que originó el pedido de interconsulta;
2. En el reconocimiento del contenido de verdad que se oculta con frecuencia detrás de sus explícitas manifestaciones;
3. En arbitrar medios específicos para resolverlo, partiendo para ello de los motivos reales que manifiesta o
latentemente contienen las situaciones q provocan la intervención.
Los pasos sucesivos a través de los cuales se lleva a cabo esta labor son:
1. Recepción formal de interconsulta: es el momento en que “conocemos” la existencia de la situación de conflicto
mediante el pedido por escrito que efectúa el médico q solicita la interconsulta.
2. Recepción personal y objetiva de interconsulta: es el momento en el que “vivimos” la situación de conflicto a través
de nuestra presencia en el servicio que solicitó nuestra colaboración. 1° contacto: con el médico del cual partió el
pedido, luego efectuamos entrevistas con el paciente (nos aseguramos de que éste esté debidamente informado de la
índole y los motivos de nuestra intervención y que esté de acuerdo con ella).
3. Análisis de las entrevistas efectuadas: del clima general de la sala y cotejo entreversión escrita y oral de los motivo de
interconsulta.
4. Síntesis del material obtenido: arribo a la conclusión acerca de la índole del problema e inventario de los medios que
realmente disponemos para llevar a cabo nuestros objetivos. Elaboraremos un plan tendiente a modificar los
determinantes del conflicto, que consiste en general en tratamiento farmacológico y/o algún tipo de terapia breve al
paciente o entrevista con el enfermo e indicaciones al médico y/o personal auxiliar con el fin de modificar las causas
actuales del conflicto y crearle a aquél un ambiente físico y humano tal que constituya un continente adecuado para sus
modalidades psicológicas, dentro del cual puede continuar su tratamiento médico, o reuniones de pareja o del grupo
familiar.
5. Termino de la interconsulta: damos por finalizada la intervención cuando desaparecen las causas q la motivaron o
bien cuando el paciente abandona el hospital. Si el paciente necesita prolongar su asistencia psiquiátrica más allá de su
periodo de internación, lo remitimos a los consultorios correspondientes del Servicio de Psiquiatría.
6. Consideración de los resultados obtenidos: nuestras intervenciones en general son buenas, algunas veces fuimos
promotores de decisiones q salvaron la vida del paciente, en otras debimos contentarnos con lograr solamente un “mal
menor”.
Dentro de los servicios de Psiquiatría incorporados a los hospitales generales, corresponde a los equipos de
interconsulta la trascendente función de actuar como agentes mediatizadores en la recuperación de la forma hombre
oculta detrás del cuerpo enfermo q nos enseña la medicina convencional. Dos factores convergentes y complementarios
determinan esta ubicación de privilegio de estos equipos:
• Desde el punto de vista conceptual: el sistema teórico que sustenta a la psiquiatría, si bien supone a la biología,
prolonga la racionalidad hasta abarcar las determinaciones psicológicas e histórico- sociales en su concepción de
hombre.
• Desde el punto de vista pragmático: es evidente q el ámbito físico y humano en que opera la interconsulta psiquiátrica
excede los límites habituales en que se realizan las otras interconsultas médicas. El interconsultor se ocupa de aquellos
sectores que el médico por lo general elude, esto es, las implicaciones emocionales en un paciente y sus familiares ante
la emergencia de una enfermedad somática.
La interconsulta psiquiátrica alcanza su máxima realización cuando:
• Detecta los factores iatrogénicos en el funcionamiento de los servicios hospitalarios; cuando devela la muerte
escondida detrás de la muerte biológica; cuando descubre las implicaciones q los factores socioeconómicos tienen en la
evolución de una enfermedad.
• Transforma en pensamiento crítico el pensamiento médico convencional con el cual habitualmente se piensa al
hombre enfermo, y cuando ayuda a los profesionales y a sus auxiliares a instrumentar el conocimiento en beneficio de
sus pacientes.

- Contratransferencia: tipos:
Etchegoyen, H.: Los fundamentos de la técnica psicoanalítica
Es mérito de Freud haber definido la relación analítica no solamente desde la perspectiva del paciente sino
también del analista, es decir como una relación bipersonal, reciproca, de transferencia y contratransferencia. Este
término se introduce en “las perspectivas futuras de la terapia psicoanalítica”, en 1910.
Pasan 40 años desde que Freud la descubre hasta que se vuelve a estudiar. Theodor Reik esboza una teoría de la
contratransferencia a partir de la intuición. Reik señala que si uno no tiene una actitud receptiva y confía más en la
intuición que en el mero razonamiento, de repente puede captar mejor lo que está pasando en el inconsciente del
analizado, en cuanto hay una captación intuitiva de inconsciente a inconsciente, que el mismo Freud señaló en “Lo
inconsciente”. Reich piensa que su intuición le permite comprender la transferencia del analizado pero no que esté en
juego su contratransferencia.
Racker y Paula Heimann, dirá que el metier del analista consiste en escuchar y escrutar su contratransferencia,
que eso es su intuición. Al establecer un vínculo entre la intuición y la contratransferencia, no se afirma que toda
interpretación se origine de este modo, sino que es posible sostener que la intuición surge cuando no estamos
decodificando bien, porque sino no la llamamos intuición (momento de ruptura en que de repente se impone algo
inesperado a nuestra comprensión).
En los años 50 aparecen trabajos en los que la idea de contratransferencia se considera concretamente y no solo
como problema técnico sino también como problema teórico. Los aportes más importantes son los de Heinrich Racker
en Buenos Aires y Paula Heimann en Francia. Ambos subrayan el papel de instrumento de la constratransferencia.
Si se compara con lo que en su momento se dijo de la transferencia, se verá que es exactamente lo mismo: es un
grave obstáculo, un útil instrumento, y a la vez, el campo que hace posible que el paciente cambie realmente; es el
teatro de las operaciones, tiene la cualidad de dar un destino distinto a la antigua relación de objeto que tiende a
repetirse. Sobre la base de este triple modelo freudiano, Racker afirmará que también la contratransferencia opera de
tres formas: como obstáculo (puntos ciegos o peligro de estocomas), como instrumento para detectar que es lo que está
pasando en el paciente, y como campo en el que el analizado puede realmente adquirir una experiencia viva y distinta
de la que tuvo originariamente. Racker también distinguió dos clases de contratransferencia según la forma de
identificación (especificadas más abajo).

Berardo de Bauducco, M.C.: Contratransferencia: Aspectos teóricos y técnicos


Otto Kemberg propone dos enfoques:
- Enfoque A o Clásico: Próximo a Freud. Implica el uso del término en sentido estricto, como fuente principal que origina
los fenómenos contratransferenciales a los conflictos inconscientes del analista, conflictos de orden neurótico (puntos
ciegos). Se debe tender a reducir al mínimo estos fenómenos, ya que pertenecen más a la patología del analista que al
proceso analítico. Esta postura implica la búsqueda de una posición objetiva y neutral para la mejor observación del
fenómeno psicológico del paciente.
En este enfoque la transferencia se define como “aquellos problemas y conflictos no resueltos que surgen en el
psicoanálisis durante el curso del trabajo con el paciente y que consecuentemente obstaculizan su eficacia”.
Autores como Reich, Glover y Fliess pertenecen a este enfoque.
- Enfoque B o Totalista: Considera el término en un sentido más amplio. Se incluyen como fuentes de la
contratransferencia las necesidades reales y neuróticas del terapeuta, la realidad del paciente y su transferencia. En este
sentido, prácticamente toda reacción emocional o de otra índole por parte del terapeuta puede ser entendida como
reacción frente al paciente y explicada desde allí.
Heimann sugiere que la contratransferencia representa un instrumento para la investigación de los procesos
inconscientes del paciente, más allá de ser un obstáculo.
Autores como Heimann, Fromm-Reichman y Racker pertenecen a este enfoque.
- Sandler propone una actitud Intermedia: Para él La contratransferencia es una respuesta emocional específica, que
surge en el analista debido a cualidades específicas del paciente. Hace referencia a la distribución de los siguientes usos
y significados:
- Resistencia en el analista debida a la activación de sus conflictos.
- “Transferencia” del analista hacia su paciente.
- Trastorno de comunicación entre analista y paciente en el cual la ansiedad del analista juega un papel fundamental.
- Característica de la misma personalidad del analista que se reflejan en el trabajo, lo que puede o no crear dificultades
en el mismo. Totalidad de las actitudes del terapeuta.
- Reacción del analista a la transferencia del paciente que se pondría más en evidencia en ciertos pacientes.
- Respuesta emocional “normal” del analista hacia su paciente.

Tipos de contratransferencia:
Racker describe los siguientes tipos:
- C. Total: La totalidad de la respuesta psicológica del analista, en el cual interviene una disposición contratransferencial
por un lado, y las vivencias actuales y analíticas por el otro.
Basándose en la identificación complementaria y concordante de Deutsch:
- C. Concordante: En la tendencia del analista por comprender empáticamente lo que le sucede al analizado, puede
llegar a identificar cada parte de su personalidad con la correspondiente parte psicológica de su analizado; su ello con el
ello, su yo con el yo. Este tipo de identificaciones concordantes va a dar lugar a una contrartransferencia positiva
sublimada, base del vínculo empático en la situación analítica.
- C. Complementaria: La identificación complementaria resulta de las identificaciones del analista con objetos internos
del paciente, éste trata al analista como un objeto interno, el analista se siente tratado como tal y tiene una vivencia de
algo propio dentro de él. Hay aquí una repetición de vivencias anteriores.
- Neurosis de contratransferencia: Los conflictos edípicos y pre-edípicos del analista en la relación con el paciente. El
conjunto de imágenes, sentimientos e impulsos del analista hacia el analizado, en cuanto son determinados por su
pasado, es llamado contratransferencia, y su expresión patológica neurosis de contratransferencia.
Grimberg describe:
- Contraidentificación proyectiva: Respuesta afectiva, en gran parte independiente de sus propias emociones y responde
predominantemente a lo que el analizado proyectó o ubicó en él, es decir como respuesta a la identificación proyectivva
del paciente. A diferencia de la C. Complementaria de Racker, este tipo de reacción no depende de aspectos neuróticos
del analista que se activan en la relación terapéutica sino casi exclusivamente de mecanismos del paciente. En este
sentido, un paciente utilizando su identificación proyectiva podría provocar la misma respuesta contratransferencial (CP)
en diferentes analistas.
Reich describe dos tipos de reacciones transferenciales:
- Permanentes o Constantes: Son independientes del momento analítico. Se deben a trastornos caracterológicos del
analista, por lo que corresponde resolverlos en su propio análisis.
- Agudas: De aparición intensa y correspondiente a distintos momentos del proceso. Son debidas a la transferencia del
paciente y como respuesta a la misma.
Bleger describe una C. Neurótica y una C. Psicótica como correlato en el analista de la transferencia neurótica y
psicótica:
- C. Psicótica: Reacciones emocionales prematuras, caóticas y que tienen más que ver con la transferencia del analizado
que con las propias series complementarias del analista.
Kemberg, se refiere a esto y dice: “cuando la reacción es muy intensa proviene de una regresión masiva del
paciente, que puede poner en peligro la neutralidad y estabilidad del analista.
Heimann destaca la utilización de los fenómenos contratransferenciales como instrumento de comprensión en
el proceso analítico. En este sentido, comparando los sentimientos despertados en sí mismo, con el contenido de las
asociaciones del paciente y las cualidades de su humor y comportamiento, el analista posee el medio de averiguar si ha
entendido a su paciente o no. Rosenfeld dice que mientras no tengamos un mejor instrumento, en algunas situaciones
en el trabajo con psicóticos, sólo contamos con las “ocurrencias” o “posiciones contratransferenciales” para interpretar.
La utilización de la contratransferencia como instrumento no elimina la necesidad de superarla, tal como lo indicaba
Freud, sino ser orientada con un propósito útil cuando se produce.
Guiard habla de las “trampas contratransferenciales” y de la necesidad de sortearlas a través de la elaboración
del analista, respecto a cómo ha estado involucrado en el proceso dinámico con su paciente.
Kemberg enfatiza la utilidad que brinda la información contratransferencial respecto al grado de regresión del
paciente, tipo de temor del paciente y fantasías vinculadas a él. Además, destaca que el buen manejo de la
contratransferencia constituye la base útil para la transmisión de seguridad emocional al paciente, donde se incluye
insight acerca del significado de la reacción contratransferencial y la utilización de esa información. Ambos términos
constituyen una unidad que hace que lo perturbador se convierta en útil.
En cuanto a los peligros, utiliza la concepción de “regresión al servicio del Yo”, dice que una parte del Yo puede
regresar junto al paciente y permite mantener el contacto (regresión empática), mientras otra se mantiene intacta y
permite mantener los límites del Yo. Si esto fracasa el analista pierde su capacidad para superar la posición
contratransferencial creada por un paciente. (Hace referencia a la capacidad de disociarse instrumentalmente).
Entendemos junto con Reich que uno no puede renunciar a la propia individualidad, lo cual tendremos en
cuenta en la elección del paciente. Pero debemos confiar en que no sea un factor de perturbación y que el análisis
establezca el mínimo necesario de plasticidad en el carácter. En todo caso, esa misma individualidad debe ser tornada
en un “otro” objeto de estudio que permita entender mejor al objeto-paciente.
- La contratransferencia debe ser entendida en el mismo contexto que conforma la situación analítica.
- Es un fenómeno, al igual que la transferencia, que puede entenderse en otros ámbitos, pero que en el marco analítico
se diferencia por el uso que se hace de la misma.
- Se subordina a la tarea analítica, “se sostienen los sentimientos en vez de descargarlos” (Heimann).
- Debe ser estudiada, comprendida y elaborada durante todo el proceso.
- El peligro mayor reside en ignorar la existencia de los fenómenos contratransferenciales, actuar como si no existieran y
de esa manera perder un útil instrumento y estar inmerso en una situación sin saber que lo estamos.
- Así como a través de la “actitud analítica” podemos comunicarnos con el icc del paciente, con esta misma actitud
podemos atender a nuestras propias reacciones, comunicarnos con ellas, analizarlas y utilizarlas.
- Es importante discernir entre los que es estrictamente contratransferencial de lo que es falta de entrenamiento técnico
o información en general cuando se presentan dificultades en los tratamientos.
- La mentalidad y objetividad necesarias no implican ausencia de reacciones contratransferenciales, sino, por el
contrario reconocimiento de su existencia.
- Sigue siendo válida la resolución de la propia conflictiva neurótica del analista para que el trabajo analítico sea tal.

- Características técnicas de la entrevista con adolescentes:


Apunte de cátedra.
Uno de los principales objetivos de la entrevista con adolescentes es establecer un vínculo positivo, una alianza
mínima que permita el desarrollo de una transferencia positiva y el trabajo terapéutico. Nuestras intervenciones
apuntarán a construir ese vínculo.
En la entrevista se despliega una escena en donde lo actual y lo inmediato se presentan y habrá más acción que
relato, más mostración que narración, y se brindará más a la mirada que a la escucha, apareciendo más en el plano del
acting out que en el de la asociación libre. Por ello, se debe ofrecer la relación transferencial para trabajar y poder
concluir progresivamente la palabra, la rememoración y la interpretación durante el tratamiento.
Se utiliza la entrevista abierta activa, dada la particular etapa evolutiva, requiriendo por parte del entrevistador
una actitud más activa y participativa, pero sin dirigir el curso de la entrevista o transformarla en un interrogatorio.
Debemos ofrecerle una atenta escucha, evitando mantener un silencio prolongado ante el silencio del sujeto,
generando mediante nuestras intervenciones diálogo, confianza, etc.

Motivo de consulta:
El joven que llega a consulta suele estar enmarcado en dos situaciones posibles:
- Comienzo de la adolescencia: Son los padres los que suelen acudir, ante la preocupación que le generan sus síntomas.
Responden más a una sintomática familiar que a la demanda formal de alguien que sufre, son destinatarios de un
tratamiento por encargo.
- Adolescencia avanzada: Consultas espontáneas suscitadas predominantemente por motivos relacionados con
inhibiciones intelectuales, sociales y sexuales.

Encuadre:
- Debe ser preciso, brindando un marco de contención para el adolescente.
- Los honorarios se acuerdan con los padres, quienes asumen la responsabilidad del tratamiento de su hijo.
- Fijar día, frecuencia, duración de las entrevistas con el adolescente, teniendo en cuenta las tendencias a romper el
encuadre (faltas sin aviso, llegar tarde, olvidos, etc.).

Inclusión de los padres:


- Lo primero que debemos averiguar es qué le dijeron a su hijo respecto de los motivos de la consulta y qué respondió él
frente a esto.
- A la primera entrevista deben concurrir los dos padres, si lo hace uno luego se cita al otro.
- Si no se completaron los datos de la historia vital en la primera entrevista, se deben completar en una segunda.
- Obtener información acerca de los sistemas de premios y castigos, incidencia de la educación de los padres, datos
sobre la escuela, profesores, conocimientos del hijo sobre la sexualidad, amigos, cuál debiera ser el objetivo del
tratamiento.

Rol del entrevistador:


- Activo, continente, dispuesto al diálogo y evitando silencios prolongados que aumente la ansiedad del adolescente.
- Sostener el rol, ya que el adolescente puede colocarnos en el lugar de la incertidumbre, no comprensión, igualarnos a
sus padres por ser adultos.
- Explicar al paciente lo que van a realizar juntos: “Te voy a escuchar y voy a tratar de comprender con vos qué te
sucede”.
- Ponerlo en conocimiento del secreto profesional.
- Preguntar por qué razón sus padres están preocupados por él y qué cree él al respecto.
- Frecuentemente el adolescente necesita intervenciones indirectas, mediadas, alusivas a sus conflictos, recurriendo al
humor o a otras historias.
- Juegos y dibujos permiten acceder a una conflictiva que no puede ser puesta en palabras.
- Ofrecerse como objeto transferencial y a la vez diferenciarse del objeto fusional, permite ir discriminando yo- no yo.

Tipo de intervenciones:
- Deben diferenciar los roles de cada uno: Evitar igualarnos, confundirnos o indiscriminarnos.
- Preguntas, señalamientos, confrontaciones, esclarecimientos, evitando que con ellas aumentemos la ansiedad en el
adolescente y obstaculice el desarrollo de la entrevista o el establecimiento del vínculo terapéutico.
- Observamos las respuestas verbales y paraverbales, así como nuestro registro contratransferencial para analizar y
corregir el curso de las intervenciones.

Diferencia de una entrevista con un adolescente otra con un adulto:


Las características singulares del proceso evolutivo otorgan singularidad a los problemas que enfrentamos al
entrevistar a un adolescente. Algo que llama la atención es la irregularidad y lo imprevisible de la presentación de
conductas de los adolescentes. No de menor importancia es la desubicación temporal, el adolescente tiene urgencias y
necesidades inmediatas, su temática discursiva suele basarse únicamente en lo ocurrido en el día. El adolescente solicita
imperativamente, reclama soluciones ya y su impaciencia requiere agudizar el ingenio, y pone a prueba nuestra
capacidad de tolerancia. El cuero entra en escena, es un cuerpo que se mueve en el consultorio como vehículo expresivo
de diversas conductas
Tacto y sensibilidad son condiciones indispensables para el diálogo con adolescentes, que se defiende muy
orgullosamente de su impaciencia y desubicación. El adolescente tiene necesidad de contar con un vínculo confiable por
lo que es, la primera y principal pare a la que nos tenemos que abocar.

- La entrevista grupal como otro enfoque alternativo de diagnóstico:


Berestein, I.: La entrevista de grupo familiar.
Previo a la iniciación de un tratamiento de grupo de familia, es habitual realizar una o varias entrevistas:
- Es el marco para una relación de mutuo conocimiento: El futuro terapeuta para conocer quién es la familia/paciente, la
familia para conocer quién va a ser su futuro terapeuta. De parte del terapeuta, conocer a un grupo de personas ligadas
en un vínculo especifico cuyo contenido consciente son las relaciones de parentesco (matrimonial, filiación y
consanguinidad). Esto da la posibilidad a ambas partes, de saber qué es lo que pueden esperar uno del otro y qué se
puede esperar de sí mismo.
- Permite la organización del contrato terapéutico. Conocer la familia implica conocer el vínculo que tienen entre ellos y
conocer la disposición a aceptar un significado desconocido (por represiones compartidas) y administrado por un un no
conocido, idealizado primero para poder confiar en él, y potencialmente persecutorio por serle asignada una capacidad
de conocer lo que la familia no conoce, pero cuyo conocimiento produce sufrimiento mental y vincular y sus derivados
defensivos: culpa, vergüenza y dolor. Desde el lado del grupo familiar, tienen una investidura ilusoria acera de quién será
su futuro terapeuta. Puede ser buscado como alguien perteneciente al grupo familiar, y como algún personaje de la
estructura icc del grupo familiar. Seguramente sobre esta base se despliega ulteriormente la transferencia.
- Son útiles para hacer una corrección entre el terapeuta ilusorio y el terapeuta real.
- Establecer una aceptación recíproca, a través de una mutua decisión de desarrollar una tarea en común, tan específica
como es un tratamiento.
- Sirve para enfatizar qué se propone el terapeuta como terapeuta del grupo familiar. Un tratamiento psicoanalítico
consistiría en crear las condiciones para realizar una tarea de autoconocimiento: tanto el terapeuta como los distintos
integrantes del grupo familiar, irán autoconociéndose en su relación con los otros integrantes del grupo y con el
terapeuta. Esta tarea, está a una distancia mayor o menor de la que se formula explícitamente cuando se plantea tratar
a un determinado miembro por tal o cual síntoma. Estas dos tareas implican una distinta cooperación y movilización de
posibilidades de ayuda al terapeuta para que éste pueda colaborar para ayudar al grupo familiar.
Por lo general, la última formulación requiere dos o tres entrevistas. La separación entre una y otra permite
registrar la posibilidad de elaboración del impacto de la primera, y a su vez, medir si en la segunda entrevista hubo
posibilidades de modificación, todo lo cual tiene un criterio pronóstico.
El autor, sostiene que es preferible no marcar el número previo de entrevistas a una o dos, sino circunscribir y
definir claramente un primer conjunto de entrevistas (uno, dos, cuatro, cinco) como una experiencia que empieza, se
desarrolla y concluye, y de la cual puede surgir o no, otro ciclo de entrevistas, pero incluidas ya como tratamiento.
Desde este punto de vista se define como una experiencia de larga duración, en la que sabemos cómo empieza, que
tendrá un desarrollo, pero que podemos no saber ni cuándo ni cómo termina. De esta manera, este tipo de encuadre se
ubica dentro de los tratamientos de larga duración, y se excluye de los tratamientos con algún tipo de plazo limitado.
Este tipo de encuadre de las entrevistas tiene un carácter elaborativo, independientemente de que continúen o
no el tratamiento, por cuanto el autoconocimiento propuesto como objetivo de éstas, y mucho más en el tratamiento,
resulta de la verbalización creciente del campo de fantasías que reviste los vínculos interpersonales.
Las entrevistas del grupo familiar, previas al comienzo de la terapia psicoanalítica, permiten evaluar la
plasticidad de los vínculos familiares para someterse a una experiencia diferente en el contacto con alguien fuera del
vínculo, pero incidiendo fuertemente en sus comentarios y apreciaciones interpretativas; ello requiere de un
conocimiento mutuo entre terapeuta y miembros del grupo familiar.
El terapeuta debe darse a conocer como alguien que no da consejos, lo cual se registrará a través de la
tolerancia a la incertidumbre, porque el terapeuta no tiene respuestas inmediatas a la presentación del síntoma como
derivado del conflicto familiar. La familia trae como perspectiva el predominio de un solo miembro, el terapeuta incluye
esta perspectiva y la devuelve como una en la que el objeto de observación son las relaciones familiares o el grupo
familiar.
Todo grupo familiar tiene una serie de disposiciones, y en su evolución resultaron obstruidas por el conflicto
derivado de las relaciones familiares cuyo significado incluía pactos icc, entre los cuales el grupo podía experimentar
angustias si mostraba esa capacidad, la angustia ante el caos y la desintegración, motivo de la defensa del tipo
borramiento de límites individuales, y reforzamiento y cierre del límite familiar (defensa tipo zelig, mimetización de uno
y otro); o angustia ante el cierre asfixiante del cerco familiar, motivo de una defensa tipo fuga de una supuesta cárcel.
- El terapeuta debe observar la capacidad de los integrantes del grupo familiar, de observar el conjunto en el cual están
incluidos, como dice incluye observar el conjunto como tal, como algo con cualidad agregada a la mera suma de sus
integrantes;
- Capacidad de observarse a sí mismo y a los otros, y en sus semejanzas y diferencias, tanto diferenciales en el mismo
vínculo como, por ejemplo, diferencias entre el marido y la mujer, o entre hermanos, padres e hijos, etc.
- Capacidad de observar cómo uno condiciona a los otros y a su vez cómo es condicionado por ellos, lo cual incluye la
posibilidad de intuir el mecanismo que teóricamente llamamos identificación proyectiva;
- La capacidad de compartir al terapeuta y observar el conjunto en el cual el mismo está incluido cuando funciona en la
entrevista o en el conjunto de las entrevistas. Esto permitirá apoyar la observación y establecer posibilidades predictivas
acerca de capacidades y cambios posibles en el vínculo entre integrantes, así como entre éstos y el terapeuta.
La puesta en juego de estas condiciones permitirá al grupo familiar tomar conciencia del conflicto en un mayor
nivel de realidad, al percibirlo al nivel de los vínculos y no solamente a nivel de la modificación del aparato psíquico de
uno de los integrantes, aunque éste tenga carácter de portavoz o sea el miembro más débil, o el más fuerte del grupo.
La primera entrevista ha de funcionar como un marco donde se dé la posibilidad de plantear una variación en la
percepción del conflicto, si el conflicto vincular, percibido como conflicto individual en este encuadre puede ser
transformado en su acontecer genético, es decir, en el conflicto familiar con el cual está relacionado y se transformó en
el conflicto de un paciente.
Se evaluará en el curso de las dos entrevistas la descripción y el análisis más abarcativo de la naturaleza, origen y
génesis del conflicto.
- Las primeras entrevistas sirven para evaluar el grado de conciencia, no solo acerca de los conflictos icc, sino también de
los pactos icc registrados a partir de ciertos observables en la interacción.
Aunque el motivo manifiesto o latente es el deseo de curarse, a menudo, es en realidad, ver si a través de una
terapia encuentran convalidación de la forma de funcionamiento, de las convicciones largamente sostenidas, de los
ideales que regularon la estructura icc. A veces, como defensa frente a la posibilidad de curarse y la angustia
desencadenada por el examen de las convicciones, ideales, normas y pactos familiares, puede haber una fantasía
patológica de curación vincular, o como fuga en la salud un reforzamiento del énfasis en la patología individual. Cuanto
más icc sea el conflicto, más compromiso contratransferencial y tanto más exigirá del terapeuta sabiendo que éste
dispone de poca posibilidad de colaboración por parte del grupo, al menos en un comienzo.
El objetivo de las primeras entrevistas es observar sin modificar; aunque es imposible hacer una observación
pura, implica crear las mejores condiciones para observar el campo formado por el conjunto de los integrantes con el
terapeuta; ampliar la capacidad observadora de uno y de los otros sin hacer interpretaciones. El terapeuta en su relación
con los familiares también es objeto de observación.
La observación es tanto más completa cuando el terapeuta tiene un esquema conceptual que le permite
agudizarla. Cuanto más completo es el modelo del observador, cuanto mayor cantidad de indicios pueda dar cuenta,
tanto mayor será su capacidad operativa con esa familia.
Por lo general se presenta una discordancia a nivel del tiempo entre la detección del modelo icc que hace el
terapeuta y la posibilidad de los miembros del grupo de tomar contacto con ese conocimiento. Pensar si son analizables,
es pensar su la capacidad de observación puede ser puesta al servicio de incluir la posibilidad de percibir que las
relaciones familiares obtienen su significado de una estructura familiar icc y, a su vez, la entrevista también sirve para
evaluar si en un tiempo futuro podrán aceptar contactarse con ese modelo y reconocerlo como atingente a ellos.
En las entrevistas es importante el registro de los índices contratransferenciales, lo cual se relación más con las
acciones comunicativas que con los actos comunicativos, lo cual ofrecerá la posibilidad de establecer un diagnóstico.
Entre el nivel de las relaciones familiares cc y el nivel de la estructura familiar icc hay niveles intermedios, son los
que uno ha de usar para aproximarse a la estructura icc, y se detectan por cómo los distintos integrantes se escuchan y
otorgan significado a lo que escuchan y acceden a las normas o pactos icc que regulan el intercambiode palabras, para
observar más adelante si hay concordancia o discordancia con las normas que regulan el intercambio genital de la pareja
o el intercambio entre los integrantes de las distintas generaciones. Los niveles intermedios están más cerca del diálogo,
de donde se pueden obtener cantidad de indicios para interpretar psicoanalíticamente.
Otro elemento a tener en cuenta en las entrevistas, se refiere a las crisis vitales y a la resolución de las mismas,
resolución que fue exitosa o conflictiva y dejó remanentes en la estructura de las relaciones familiares.
También puede que aparezca una situación en la cual, readquieren cc del conflicto familiar, con lo que dejan de
ubicar al paciente sancionado como el miembro más enfermo. Si se da esta evolución, es posible hablar de un buen
pronóstico de la tara en común como un registro de la medida de cómo la familia recibe al terapeuta y de cómo éste
entiende al grupo familiar.

- Estudio de casos. Historia de vida:


De la Cruz y Soave: La entrevista en la Investigación.
Los estudios de casos es un método para comprender a fondo algún acontecimiento importante o hecho puntual
de la persona. Con una entrevista en profundidad se indaga alguna circunstancia específica sobre la vida de esa persona.
Tienen como característica básica que abordan de forma intensiva una unidad, ésta puede referirse a una persona, una
familia, un grupo, una organización o una institución. Puede ser algo simple o complejo, pero siempre una unidad;
aunque en algunos estudios se incluyen varias unidades, cada una de ellas se aborda de forma individual.
La historia de vida es un método para comprender los significados de acontecimientos vitales para un grupo de
personas. Contienen una descripción de los acontecimientos y experiencias importantes de la vida de una persona. El
análisis consiste en un proceso de compaginación y reunión del relato. La historia de vida presenta la visión de vida que
tiene la persona, en sus propias palabras, en gran medida como una autobiografía común, pero se diferencian de las
autobiografías en el hecho de que el investigador solicita activamente el relato de las experiencias y los modos de ver de
la persona y construye esa historia de vida.

Para ampliar
Respecto a sus características, las historias de vida representan una modalidad de investigación cualitativa que
provee de información acerca de los eventos y costumbres para demostrar cómo es la persona. Ésta revela las acciones
de un individuo como actor humano y participante en la vida social mediante la reconstrucción de los acontecimientos
que vivió y la transmisión de su experiencia vital. Es decir, incluye la información acumulada sobre la vida del sujeto:
escolaridad, salud, familia, entre otros, realizada por el investigador, quien actúa como narrador, transcriptor y relator.
Éste, mediante entrevistas sucesivas obtiene el testimonio subjetivo de una persona de los acontecimientos y
valoraciones de su propia existencia. Se narra algo vivido, con su origen y desarrollo, con progresiones y regresiones, con
contornos sumamente precios, con sus cifras y significado.
Para ello, el investigador, mediante una narrativa lineal e individual, utiliza grabaciones, escritos personales, visitas a
escenarios diversos, fotografías, cartas, en las que incorpora las relaciones con los miembros del grupo y de su
profesión, de su clase social. Pero no solo provee información en esencia subjetiva de la vida entera de una persona,
sino que incluye su relación con su realidad social, los contextos, costumbres y las situaciones en las que el sujeto ha
participado.
- Rol del entrevistador en las entrevistas psicooncológicas:
Ferrero, G.: Entrevista Psicooncológica. Generalidades, aspectos teóricos y técnicos
Aspectos Teóricos de la entrevista
La entrevista psicooncológica tiene características especiales, ya que debemos considerar los elementos
específicos que caracterizan esta circunstancia. Poder comprender, analizar, la conformación del aparato psíquico donde
no sólo se recibe una mala noticia a través del dx, sino que se le sumará el impacto de los tratamientos dejándolo
muchas veces sin recursos para continuar.
Una situación traumática, de desvalimiento, al modo del desvalimiento originario, con la consecuente cantidad
de carga que traumatiza e invade al aparato psíquico, carga que este no puede elaborar, rompiendo barreras y cadenas
de representación; son conceptualizaciones que marcan al abordaje psicológico de los procesos de angustia y ansiedad
que se desencadenan.
El psicólogo debe acompañar todos los procesos de enfermedad, esclareciendo, y en oportunidades hasta
enseñando técnicas de tratamiento y cuidado.

Aspectos Técnicos de la entrevista


Objetivo: Conseguir alivio. Establecer rápidamente una relación de ayuda y contención, posibilitar las mejores
respuestas psicológicas adecuadas a esta circunstancia. Evaluar crisis anteriores, duelos, perdidas.
Tipo de psicoterapia: Planificada, focalizada, breve, individual y/o familiar (llamada de soporte y apoyo).
Entrevistas: En la dimensión temporal acorde a la duración del tratamiento oncológico.
Encuadre: Preciso y claro, pero flexible (consultorio, domicilio, internación, quimioterapia, etc.).
Rol: Activo, continente, dialogal, empático, mantenedor del equilibrio de bajos niveles de estrés. Complementario del
equipo médico y del paciente. En el dx el rol se dirige a una valoración de la situación. Dx estructural, en 1° momento no,
luego sí.

Dx: evaluar los siguientes aspectos:


- Características personales.
- Edad.
- Lugar de residencia.
- Grupo familiar.
- Dx médico y pronóstico.
- Información (a nivel cc)
- Impacto emocional agudo.
- Niveles de adaptación (mecanismos de defensa, modos de respuestas).
- Evaluación de los dominios de calidad de vida: dominios funcional, de síntomas, psíquico, social.

Perfil del terapeuta:


- Actitud de compromiso.
- Formación en psicooncología.
- Supervisión constante.
- Terapia personal.
- Capacidad interpersonal.
- Reglas de abstención: cuando padece esta enfermedad, cuando acaba de salir de esta, cuando alguien de su familia la
tiene.
Lugar del terapeuta: Dentro de la institución o centro de asistencia preferencialmente.
Intervenciones: Generalmente atienden a lo circunstancial:
- Pregunta.
- Esclarecimiento.
- Señalamiento.
- Interpretación (escasamente) ya q se trata de no fomentar la regresión.
- Silencios.
- Validación.
- Reformulaciones.
- Prescripción del síntoma.
- Psicoeducación (counseling).
- Combinación de otros recursos técnicos.
- Aquellas intervenciones que evalúen el dolor y que apunten a diferenciar aspectos psíquicos y físicos.
- Que apuntalen recursos yoicos adaptativos.
- Contención y apoyo.
- Se hace hincapié en la supervisión y la terapia personal ya q el compromiso profesional necesario p/este tipo de
atención toma lo teórico y lo técnico pero sobre todo los recursos anímicos del profesional.