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Así como tiemblas ante el frío y la oscuridad,

Miras en la hoguera su fuego crepitar,


Estará siempre para ti, mi ojo vigilante.

Al caminar sobre las garras del silbante viento,


Escucha más allá del aullido del lobo.
Mi canción, dirigida a ti.

Y mientras te pierdes en una nieve sin rastro,


Mira hacia arriba donde las águilas.
Mi estrella brillará para ti.

En la oscura y profunda mina o en la cumbre escarpada,


Escucha mis palabras de amor.
Mis pensamientos, siempre contigo.

No te he abandonado.
No has sido olvidado.
El Norte no puede tragarte.
La nieve no puede enterrarte.
Estaré junto a ti,
Faerún te dará calor,
Los dioses sonreirán
Pero oh!, amor mío, se precavido,
Nada es eterno.