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UNIVERSIDAD NACIONAL DE EDUCACIÓN

Enrique Guzmán y Valle


Alma Máter del Magisterio Nacional
FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES Y HUMANIDADES
Departamento Académico de Historia-Geografía

MÓDULO

PROCESO HISTÓRICO PERUANO Y MUNDIAL

FACULTAD DE EDUCACIÓN TÉCNICA


ESPECIALIDAD: DISEÑO INDUSTRIAL (K8);
EBANISTERIA Y CONSTRUCCIÓN CIVIL (K4/K7)

CICLO : VI

DOCENTE: Dr. Wilfredo MEDINA BARCENA

LIMA, PERU, 2017


LOS PROBLEMAS DEL PERU CONTEMPORÁNEO: SIGLO XXI (1)
a) Aspecto geográfico y geopolítico .
El Perú se encuentra ubicado en el Hemisferio Sur, Meridional o Austral en relación a la
Línea Ecuatorial. Está situado en el continente americano, en América del Sur, en su
parte Central y Occidental, en relación al Meridiano Base (Greenwich). Sus costas son
bañadas por las aguas del Océano Pacífico.
El total de la superficie territorial incluyendo las islas costaneras y la parte peruana del
Lago Titicaca es de aproximadamente de 1’285,216 Km2.
El Perú limita con cinco países sudamericanos: Por el Norte con el Ecuador (1,
528.546km) y Colombia (1,506.026 Km.). Por el Este con el Brasil (2,822.496 Km.) y
Bolivia (1,047.160 Km.). Por el Sur con Chile (169.150 Km.). Por el Oeste con el Océano
Pacífico, cuya longitud total del litoral marítimo del Perú es de 3,080 km.
El territorio peruano morfológicamente presenta una gran variedad de paisajes y unidades
geomórficas tanto horizontal como verticalmente. En efecto cada una de las grandes
unidades geomórficas más dispares y encontradas se caracterizan:
 En la región costera, aparentemente monótona, se encuentran relieves dispares
como deltas, tablazos, depresiones, pampas costeras levantadas, cubiertas de
mantos de arena o imponentes y mudas dunas, conos de deyección a abanicos
aluviales, mesetas costeras, lomas, cerros y cumbres que se alzan en la
actualidad hasta los 1,200 m.s.n.m.
 En la región andina el cuadro morfológico es más complejo, impresionante y
desigual por los grandes desniveles altitudinales que existen. Se observan valles,
yungas amplios, valles quechuas con amplias terrazas fluviales valles de suni es-
trechos y profundos, dilatadas mesetas frías, nudos geográficos, cumbres
montañosas periglaciares e imponentes cumbres de glaciares. El límite inferior de
la altitud se ha establecido entre los 800-1,000 m.s.n.m. alcanzando su máxima
altura de 6,766 mts. en el Huascarán.
 EI flanco Oriental de los Andes Peruanos se encuentra por debajo de los 2,000
m.s.n.m. y constituye la vasta región amazónica, cuya morfología es menor y no
es tan impresionante. Se observan profundos valles, quebradas, cañones fluviales
o pongos, amplios valles en selva alta josas tectónicas, sistemas de montañazas
bajas, colinas onduladas del llano amazónica, terrazas planas no inundables y re-
lieves depresionados bajos e inundables (tahuampas).
Desde una perspectiva geopolítica el Perú es un país marítimo, andino, amazónico y
bioceánico con presencia en la Cuenca del Pacífico y en la Antártida en el que cada
lecho que la naturaleza le ha dado, cuenta con una riqueza inconmensurable.
 Es marítimo porque posee una costa con una extensión de cerca de 3,000 km. con
características geofísicas que permiten contar con importantes instalaciones
portuarias.
 Es andino porque el país atravesado por la Cordillera de los Andes, distribuidos en
tres ramales de alturas superiores a los 4,000 m.s.n.m.
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(1).Medina Bárcena Wilfredo. Profesor Principal del Departamento de Historia y
Geografía de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades. Lima. Diciembre 2017.
 Es biooceánico porque a través del Océano Pacífico se relacione con los países
integrantes de la Cuenca del pacifico y a través del río internacional del Amazonas
tiene acceso al Océano Atlántico, cuenca que permite comunicarse con Europa,
África, Norte y Centro América.
 Amazónico, porque esta región se ha convertido en el gran pulmón del mundo y es
una biodiversidad exuberante y cuenta con el río que lleva su nombre.
b) Aspecto económico y social.

El rasgo esencial de nuestra economía (de fines del siglo XX y principios del XXI) es la
forma de una economía de mercado. En la década del 90, en América Latina el
“Consenso de Washington” se había impuesto ampliamente. La libertad económica era el
medio y el fin que permitiría lograr el crecimiento económico y autosostenido. Por ello se
aplicaron programas de ajuste estructural, que implicaban la liberalización y
desregulación de los diferentes mercados (financiero, monetario, comercial, laboral, de
tierras, sistemas de pensiones, etc.), así como el retiro del Estado de toda actividad
empresarial, procediéndose a la privatización de las empresas públicas (H. H.
Campodónico). La orientación de la política económica contaba con el apoyo de los
organismos financieros internacionales: BM, FMI, BIRF, BID y otros.
En líneas generales, las características básicas de las políticas neoliberales que muestra
la economía peruana, a partir de los 90 hasta la fecha se sintetizan en lo siguiente:
 La liberación económica y apertura del mercado interno tanto de bienes como de
capital financiero.
 La desregulación de mercados y precios.
 La privatización y la reforma de Estado (reducción del aparato estatal).
 La reforma fiscal.
 El pago de la deuda externa.
 La reinserción al sistema financiero internacional.
 La flexibilización laboral.
La economía de mercado en sus orígenes fue una verdadera revolución económica que
transformó rápidamente el antiguo sistema económico- social autarquista y de producción
básicamente agropecuaria de los Estados monárquicos de Europa de los siglos XVII y
XVIII. En el plano político, la economía de mercado, constituyó el pensamiento liberal de
la burguesía triunfante de las revoluciones burguesas que se desarrollaron en Inglaterra,
Holanda y Francia, respectivamente. La economía de mercado pone especial énfasis a la
iniciativa individual y no la estatal, la que decide qué, cuándo y para quién producir.
En el Perú desde los años 80 con los gobiernos de Fernando Belaúnde Terry y Alan
García Pérez se vino orientando, de manera muy lenta y gradual, la aplicación de las
medidas de política de la economía de mercado. Fue el Ing. Alberto Fujimori Fujimori, en
la década de los 90s que aplicó drásticamente el modelo de la economía de mercado,
como el mecanismo por excelencia del sistema capitalista, capaz de asignar
eficientemente los recursos y los bienes, fijar los precios y propender, según el modelo, la
satisfacción de las necesidades de la población. Todo ello, se efectúa en un marco
regulatorio, donde el Estado no interviene ni realiza su función de control y de
panificación, dejando todo a las fuerzas ciegas e invisible del mercado.
Las privatizaciones en el Perú fueron puesta en práctica en la década de los 90s, por el
Fujimorato como aplicación de las recetas económicas neoliberales. Fue iniciada con la
venta de empresas públicas en los sectores donde los habían y en condiciones
desfavorables para los empresarios privados nacionales y favorables a los inversionistas
o capitales de monopolios o transnacionales de los EE.UU, Japón, Inglaterra, Canadá,
Alemania, España, Chile, etc.
La privatización de las empresas públicas comenzó en junio de 1991, y aún ha quedado
inconclusa por el reclamo y la presión social del pueblo y de las regiones, a partir de los
años 2000 a la fecha. El gobierno de Alberto Fujimori Fujimori ha vendido entonces más
de 135 empresas de las 186 que existían entonces. El monto acumulado de las ventas a
diciembre de 1997 fue de 7,553.5 millones de dólares. cercano a las exportaciones del
año, en nuestro país. De las informaciones que se tienen a la fecha 1999, del monto total
del dinero recaudado de las privatizaciones se habrían utilizado entre el 60 o 70%, para
asumir gastos u obligaciones del Estado como el pago de la deuda externa, compra de
armamentos y el reparto de dinero entre la mafia organizada por Fujimori-Montesinos.
Otro rasgo importante de la economía peruana de los últimos treinta años es la economía
informal que está referida a los trabajadores que aportan a las economías de sus países,
al margen de la ley y sin acceso a los beneficios sociales y la protección que tiene el
trabajador formal. En tal sentido una primera definición de la economía informal es aquella
que está conformada por actividades, que tienen fines lícitos, pero que se llevan a cabo
con medios ilícitos, es decir, al margen de la ley. Ejemplo: un vendedor ambulante que no
paga impuestos ni cumple con las normas laborales ni tampoco está sujeto al control
sobre sus actividades y los productos o servicios que ofrece. Una definición en términos
académicos es aquella que dice: “la economía informal se explica por que los modelos
económicos puestos en marcha durante décadas en el país no han permitido a las
personas acceder a un empleo capaz de dotarlos de los recursos que cubran sus
necesidades básicas”. En suma se trata de una economía como una forma de respuesta
de aquellos peruanos, venezolanos, bolivianos, ecuatorianos, mexicanos o kenianos que
no tienen un puesto de trabajo y obligados a buscar sus propias soluciones para obtener
dinero y subsistir, a través de actividades que se encuentran fuera de la ley.
De acuerdo a los últimos estudios hechos en el Perú, sobre este problema tan dramático,
hasta el año 2004 existen 14,5 millones de peruanos pobres, de los cuales 6,5 millones se
encuentran en extrema pobreza. El 51,9% de los hogares de Lima y alrededores forman
parte de los sectores D y E, con ingresos mensuales de 192 y 143 dólares, ingresos que
proceden parece ser de actividades informales. Es decir, gran parte de esta población se
dedica al comercio ambulatorio o a la prestación de servicios como gasfiteros,
electricistas, carpinteros, cerrajeros, vendedores de chucherías, baratijas, ropa, etc.
c) Aspecto demográfico
La población peruana está formada por la gran masa humana que vive en el territorio
peruano, distribuidos desigualmente en las 24 Regiones o Departamentos y la Región de
la Provincia Constitucional del Callao. Al 30 de junio del 2016 el Instituto Nacional de
Estadística e Informática – INEI, señala que el Perú tiene una población de 31 millones
488 mil 625 personas, de los cuales, el 50,1% son hombres y el 49,9% mujeres. Sin
embargo, la población de acuerdo con estimaciones y proyecciones del INEI en enero de
2017, supera actualmente los 32 204 325 habitantes. En esta distribución espacial ha
influido diversos factores como: medio-ambientales, económicos, histórico, político y
culturales.

La superficie ocupada por la población peruana es de 1 millón 285 mil 216 Km², que lo
ubica en el decimonoveno país más extenso del mundo, con una densidad poblacional de
24,5 personas por Km².
Fernando Silva Santisteban señala que el Perú es el país más diverso del mundo y está
conformado por indios, criollos, cholos, blancos, mestizos, negros, zambos, chinos o
japoneses.
e) El aspecto migratorio y el proceso de urbanización

Es una de las característica más marcadas de la realidad demográfica peruana y se


define como el cambio de la habitabilidad del lugar donde el migrante nació o tuvo
residencia estable hacia el otro lugar llamado “destino”, después de haber cruzado el
limite político-administrativo de una región (provincia o departamento) dentro del país. Los
desplazamientos de la población tiene por punto de origen la región Andina.
La comprensión cabal del fenómeno migratorio en el Perú requiere situarlo en su contexto
socio-económico. Los mecanismo de “atracción” para estos grupos migratorios varía de
acuerdo a un conjunto de condicionantes sociales, culturales, geográficos y otros.. Las
corrientes migratorias son y serán incontenibles mientras no se aplique una política
efectiva de descentralización administrativa y económica y de un verdadero desarrollo. La
intensa migración que ha demostrado el Perú en lo último 40 años ha aliviado la condición
de vida de los migrantes; pero dada la limitada capacidad de los sectores modernos para
absorber flujos humanos tan considerables, ha “informatizado” la economía nacional y
distorsionado la distribución de la población en el territorio, concentrándola en el litoral y
Lima, sin lograr una sociedad homogénea e integrada: Lima y todos los grandes centros
urbanos desde Arequipa y Pucallpa, tiene montos crecientes de pobladores que carecen
de condiciones humanas mínimas de vivienda y de empleo.
Las migraciones internas adquieren intensidad a partir de los años 50 del siglo pasado y
continúa durante el siglo xxi. Estos procesos contribuyen a acelerar el proceso de
urbanización en el País, y dar inicio al crecimiento acelerado de las ciudades de la Costa,
de algunas ciudades de la Sierra y recientemente al rápido crecimiento urbano y rural en
la Selva, que toma el nombre de un proceso de selvatización. La migración como
fenómeno social ha generado una nueva sociedad urbana, la cual a su vez a generado
subculturas y formas de vida como el de la informalidad y el pueblo joven.

e) Crisis política.
En el transcurso de la historia peruana tenemos conocimiento que la política y sus
cambios, así como sus intentos de lograr una sociedad justa y equitativa es un objetivo en
la realización de nuestra sociedad. Sin embargo, señalamos que los partidos políticos
hasta ahora han estado al servicio de los grupos de poder y sus líderes muchos de ellos
caudillos que llegado al poder se han desentendido del pueblo o de los grupos que los
eligieron. Por eso todos ellos han fracasado y atraviesan por una profunda crisis e incluso
su desaparición de muchos de estos partidos.
Desde los años 60 del siglo XX hasta la actualidad del siglo XXI, excepto el gobierno
militar de 1968 al 1980 y la dictadura fujimorista de 1990 al 2000, la mayoría de los
partidos políticos que condujeron el Estado han sido populistas de derecha y todos ellos
fracasaron. No debemos olvidar que esta situación generó la aparición de la violencia
política en los años de 1980 de sendero luminoso y del MRTA, que trajo problemas muy
serios a la sociedad peruana. Frente a esta realidad hay que señalar los múltiples
problemas sociales que saltaron a la vista como la pobreza, la informalidad, la
desnutrición, la crisis de la educación y la salud, las migraciones intensas en todas las
regiones del país, así como el desarrollo creciente de la corrupción, que han hecho de la
política y de los partidos la más desconfiable entidad instaurada en el Perú de hoy.
En este contexto existe todavía un parlamento y un gobierno, pues somos un país
democrático y es en el parlamento, donde se desarrollan los más agrios encuentros de
los representantes de todos los peruanos, como dice Hugo Neira “Un Parlamento, se ha
dicho, no es sino una guerra civil sin balas”, pues definitivamente esos desencuentros
entre peruanos, esas diferencias caudillistas y no de propuestas, han llevado al país al
estancamiento.
La política chicha también es una realidad, todos son de un partido, todos pueden ser de
otro al día siguiente, unos insultan a otros y los otros denuncian a los iguales.
Aquí se despotrica contra la idea del otro, sin analizarla por lo menos, es contraria y eso
les basta. El diálogo y la tolerancia fueron adornos literarios de antiguos pensadores,
ahora únicamente queda el ataque.

Supuestamente un partido político es, como dice Hugo Neira, un grupo organizado y
permanente cuyos miembros se reúnen porque comparten un proyecto político, ciertos
valores comunes o en ciertos casos, alianza de intereses. Los valores comunes a los que
se refiere Neyra parecen estar tergiversados. Desde los caceristas, pierolistas, leguístas,
pasando por los belaundistas, también por los alanistas y sin olvidar a los desdichados
fujimoristas, hasta llegar a los toledistas, a los humalistas, los partidos políticos ya no son
propuestos son personajes, caudillos defensores de un grupo de gente, no de ideas,
sino más bien de intereses personales sin una visión macro del futuro.
La crisis política en el Perú de los últimos años se ha agudizado en el 2017
principalmente por la inestabilidad política que vive el país debido a una serie de hechos
sociales, económicos y políticos que se ha presentado en el mes de setiembre del 2017,
manifestándose en una fractura total del Estado peruano en dos: por un lado, el ejecutivo
denominado «oficialismo» liderado por el presidente elegido constitucionalmente
don Pedro Pablo Kuczynski y; por el otra parte, con el Congreso de la República controlado
por el partido fujimorista Fuerza Popular que se autodenomina «la oposición» representado
por la sra. Keiko Fujimori. El 13 de octubre el congreso de la República dominado por la
oposición reanudó las relaciones con el oficialismo aunque de manera frágil
Sin embargo, es importante referirnos a los antecedentes de la crisis. Como todos
recordamos en las elecciones de 2016 se habían enfrentado a los bloques más grandes
representados por Fuerza Popular liderado por Keiko Fujimori, Frente Amplio conducido
por Verónika Mendoza y Peruanos Por el Kambio orientado por Pedro Pablo Kuczynski. En un
primer momento se creyó que tanto el congreso como la presidencia serían ocupados por
los integrantes de Fuerza Popular debido a su abrumadora mayoría; los otros dos partidos
ya mencionados ocupaban el tercer y segundo lugar respectivamente. Mendoza (que se
encontraba en tercer lugar) decidió pedir a sus votantes que apoyaran a la elección del
partido Peruanos Por el Kambio para que éste lograse llegar al poder. El objetivo del
Frente Amplio era contrarrestar la gran cantidad de votantes que tenía Fuerza Popular.
Dicho objetivo fue cumplido a medias, ya que Pedro Pablo Kuczynski llegó a la
presidencia junto a su gabinete ministerial, mientras que Fuerza Popular logró mantener la
hegemonía en el congreso. Esto dio como resultado que Fuerza Popular tuviese poder
político decisivo para manejar algunos asuntos que le competía a la nueva administración
Kuczynski durante el período 2016-2021.
A pesar de que intentaron llevar una cierta armonía política, ambos «bandos» se
enfrentaron por una falta de entendimiento y por diferentes intereses. Las principales
discrepancias que tuvieron fueron: Censura del ministro de educación Jaime Saavedra,
renuncia del ministro de economía y finanzas Alfredo Thorne, renuncia del ministro de
transporte y telecomunicaciones Martín Vizcarra, censura de la ministra de
educación Marilú Martens, actos de corrupción del Caso Odebrecht y escándalos
del Negociazo, el caso de Lava Jato, aumento de la delincuencia y la inseguridad social,
consecuencias del niño costero y muchos aspectos donde el gobierno muestra ineficacia
para manejar la política nacional.
f) Aspecto religioso
Manco Inca, hijo de Huayna Cápac y bisnieto de Pachacútec, elegido emperador de los
Incas con el beneplácito y control de Pizarro en 1536, con el nombre de Manco Inca II. Él,
apoyó desde un inicio a los españoles, pues creyó que los blancos visitantes eran
enviados por Wiracocha (Dios Sol), pero cuando se dio cuenta de las intenciones de
dominación de una nueva cultura sobre la suya propia. Decidió dirigirse a su pueblo y
denunciar a estos visitantes y sus intenciones nada santas.
Este hecho provocó que Manco Inca escapara y se refugiara en Vilcabamba, desde ahí
su hijo Tito Cusi, (cronista andino) registró las palabras y mensajes de su padre.1 :"a
negar la falsa religión que los españoles se esforzaban en imponerles: 'el Dios cristiano no
es sino una tela pintada que no habla; al contrario las huacas hacen escuchar su voz a
sus fieles, el Sol y la Luna son los Dioses cuya existencia es visible". Agrega Titu Cusi:
"En caso que los indios fuesen obligados por la violencia a asistir a las ceremonias
cristianas, que ellos aparentaban obedecer, secretamente permanecían fieles a sus
dioses tradicionales".
El andino, no podía entender un Dios abstracto, con el cual no pudiera tener contacto ni
comunicación, la concepción mágico religiosa, era completamente diferente, la naturaleza
tenía vida, aquellos lienzos y esculturas eran, objetos inanimados que no podían ser sus
dioses.
La introducción de una cultura europeo-cristiana, difiere totalmente de la cultura pagana
andina, el cristiano debe sus oraciones y pedidos a una idea abstracta fuera de este
contexto de vida real, en cambio el andino, lo hacía a su entorno aquello que podía ver y
sentir.
Ese choque, tuvo que ser violento, la fuerza impuso finalmente la religión católica
cristiana en el Perú. Las iglesias fueron construidas sobre cimientos incas, esto significó
metafóricamente que la nueva religión era la oficial y la que mandaba en el país.
La cruz y la Biblia poco a poco comenzaron a ser aceptados por todos los pobladores y
las generaciones venideras debían rezar a este nuevo Dios.
José de la Riva Agüero, habla y dice que el Perú es un "país de sincretismo y de síntesis".
Así, el sincretismo define que cada cultura trata de defender su propia cultura, pero en el
proceso no se dan cuenta que son parte de una nueva. Esa mezcla en la sociedad del
Perú desde la colonia creó un cristianismo andino, el mismo que arrastra hasta hoy
algunas características particulares. La idiosincrasia andina se mantiene, se rinde culto a
los Apus. Pero a su vez se idolatra al Dios católico.

1
Tito Cusi .“Relación de la Conquista del Perú y Hechos de Manco Inca II”
“Así, la Iglesia fue "cristianizando" a las divinidades andinas, introduciéndose símbolos
católicos superpuestos a las deidades, y especialmente a los lugares del culto andino. De
esta manera, la Virgen María adoptó el lugar de la Pachamama o Madre Tierra, y las
iglesias cristianas se erigieron sobre los lugares de culto pagano. Este es, pues, el origen
de las multitudinarias peregrinaciones hasta la cima de los cerros o nevados (Apus) donde
se encuentran los santuarios que concitan el fervor de miles y miles de fieles quechuas y
mestizos”.
La realidad del Perú nos demuestra una cultura chicha, e informal, también en la religión,
el peruano, aquel marginal, ha creado sus propios santos y dioses.
En este contexto informal y globalizado, han aparecido nuevas propuestas de religión.
El protestantismo se está acentuando claramente en el país, así como sucedió con los
partidos políticos tradicionales sucedió con la religión tradicional e inflexible, apareció
una propuesta nueva y alternativa que se amoldaba más a la realidad que el país
atraviesa.
La religión en el Perú, como toda expresión humana tiene relación directa con otros
aspectos que en la sociedad se presentan como la política, la economía, y el contexto
sociocultural en general. Se dice que los santos son fenómenos paranormales, los brujos
y curanderos, se incrementan cuando la situación económica es difícil.
g) El aspecto de la pobreza
Una primera definición de pobreza es aquella que hace referencia a la carencia de bienes
materiales para el desarrollo de la vida humana en forma integral como: la alimentación,
salud, educación, vivienda, cultura, desarrollo del ocio y vida social. Además, el problema
de la pobreza en una sociedad está vinculado directamente al de la distribución de
recursos, riqueza e ingresos del que participan los distintos hombres o grupos sociales.
Esto nos hace plantear la hipótesis central del problema que radica en la desigualdad
distributiva de la riqueza que se manifiesta en toda sociedad.
En la perspectiva de dar una definición más completa de la pobreza es pertinente
considerar un conjunto de elementos que constituirían los derechos básicos de cualquier
ser humano:
a) Acceso a agua limpia y potable.
b) Vivienda digna.
c) Alimentación suficiente para una nutrición sana.
d) Un entorno y medio ambiente seguro.
e) Protección contra la violencia.
f) Igualdad de oportunidades.
g) Tener derecho a opinar sobre su propio futuro.
h) Acceso a medios para el sustento cotidiano.
i) Salud.
j) Educación.

La pobreza es uno de los problemas más dramáticos que agobia al país. Es un fenómeno
económico y social que padecen cerca de cinco millones de peruanos. Al iniciar los años
90 el Perú era uno de los países más pobres de América Latina, con más del 50% de su
población por debajo de la línea de pobreza. Ser pobre en el Perú significa cuando el nivel
de nuestros ingresos o de gastos no satisface las necesidades básicas. Los expertos
dicen que uno es pobre cuando el “ingreso percibido alcanza sólo para comprar una
fracción, una parte de la canasta tipo de consumo de subsistencia”, formada por
alimentos, vestido, calzado, educación, salud, servicios y transferencias que definen un
estándar mínimo de bienestar y capacidad de reproducción familiar en un ambiente dado.
La pobreza es un fenómeno complejo en nuestro país. Su perfil resultan heterogéneo
como es el Perú mismo. La geografía, la historia, la cultura, las diversas configuraciones
sociales, económicas y psicológicas de un país en crisis y de transición demandan
diagnósticos precisos y tratamientos efectivos. Erradicar la pobreza constituye el gran
desafío del Perú para los próximos años. La solución del problema no sólo descansa en la
justa redistribución de la riqueza sino particularmente en el desarrollo del crecimiento
económico con equidad, en una línea de integración social, democrática y no excluyente.
En el Perú existen diferentes programas sociales en la que el Estado interviene en forma
directa para proteger a la población de menores recursos y favorecer su desarrollo y entre
los principales programas son: PRONAA (El Programa Nacional de Asistencia
Alimentaria), INABIF (Instituto Nacional de Bienestar Familiar), Programa del Vaso de
Leche. INADE (El Instituto Nacional de Desarrollo), PRONAMACHS (Programa Nacional
de Manejo de Cuencas Hidrográficas y Conservación de Suelos), TECHO PROPIO,
PROGRAMA JUNTOS, EL PROGRAMA JOVENES A LA OBRA y otros.
En el Perú la pobreza nacional bajó dos puntos porcentuales al pasar de 27.8% por ciento
en el 2011 a 25.8% por ciento en el 2012, con lo que 509,000 personas dejaron de ser
pobres durante el 2012, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).
Las cifras oficiales, otorgadas por el INEI, estimaron un 23,9% de pobreza en el 2013 que
se redujo al 20% en el 2015 y se estima una reducción al 18.7% para el 2016.
h) La Corrupción en el Perú
En un sentido genérico la corrupción se refiere “Cuando una persona obligada moral o
legalmente hacia un interés ajeno (público o privado), lo pospone en función de un interés
propio o de un tercero”.
Pero la corrupción hay que entender como uno de los males crónicos que está presente
en nuestra sociedad y es un desafío de la agenda política del país, porque hace daño a la
imagen y la salud de la nación, posterga el desarrollo de los pueblos, destruye la
competencia legal, desacredita a la autoridad, carga a la comunidad con costos injustos,
demanda esfuerzos innecesarios de los sistemas de ayuda internacional y altera la paz de
las naciones. Por eso la “corrupción es el incumplimiento intencionado del principio de
imparcialidad con el propósito de derivar de tal tipo de comportamiento un beneficio
personal o para personas relacionadas” (Tanzi, V:1995- Pág.89).
En general se entiende por corrupción: 1) un comportamiento que involucra a los
responsables públicos, ya sean políticos y funcionarios; 2) consistente en el mal uso o uso
indebido de los poderes que ostentan por razón de su cargo; 3) en concreto, mediante el
soborno, la extorsión, el nepotismo, tráfico de influencias, fraude, uso impropio de
información o bienes, extracción de dinero 4) para beneficio propio o de terceros; 5) que
suele involucrar al sector privado.
Existen varios tipos de corrupción:
 EXTORCIÓN. Se configura cuando un funcionario público, en uso de sus
funciones y bajo amenaza sutil o directa, obliga al usuario de un servicio público a
entregarle directa o indirectamente una recompensa.
 COLUSIÓN. Es la asociación delictiva que efectúan los servidores públicos con
proveedores, contratistas, etc., con el fin de obtener recursos o beneficios ilícitos:
(concursos amañados, adjudicaciones directas, etc.).
 FRAUDE. Se presenta cuando los servidores públicos hacen uso ilegal de los
bienes del Estado, que están bajo su administración.
 SOBORNO. Se da cuando una persona u organización entrega directa o
indirectamente a un servidor público dinero, con el propósito de obtener un fallo
favorable a un trámite o solicitud (independientemente si cumple o no con los
requisitos legales establecidos).
 PECULADO. Es la apropiación ilícita de los bienes que administra un funcionario
público.
 FALTA DE ÉTICA. Se produce cuando los actos del servidor público no se
conducen con honestidad, responsabilidad y profesionalismo.
 TRÁFICO DE INFLUENCIA. Se configura cuando el funcionario público utiliza su
cargo para obtener beneficio personal o familiar o para favorecer a determinada
causa u organización.

Las causas de la corrupción pueden traducirse por los siguientes hechos:


 Falibilidad del Funcionario
 Falta de Credibilidad
 Deficiencias en la organización administrativa
 Falta de una buena educación y control en la formación de los funcionarios
o trabajadores.
 Impunibilidad
 Falta de Rendición de cuentas a los ciudadanos y a la sociedad.
 Falta de profesionalización del servicio civil o en la función pública da lugar a
gestación de la corrupción
 Ausencia de mecanismos de control y responsabilidad objetiva mediante
directrices, reglamentos, controles e instituciones para dar cumplimiento
 Ausencia de civismo y asimilación de valores centrales del servicio público
(honestidad, interés general, bien común, objetividad, imparcialidad, servicio
a ciudadanos, fidelidad a la constitución y a las normas) pueden llevar a la
corrupción.
 Una política retributiva insuficiente favorecerá el surgimiento de
comportamientos inapropiados entre funcionarios de deben completar sus
salarios

Los antecedentes de la corrupción en el Perú, tienen una larga data que se remonta a la
sociedad colonial del siglo XVI, XVII y XVIII, pero con el advenimiento de la naciente
República en los comienzos del siglo XIX continuó desarrollándose bajo nuevas formas,
puestas en práctica por los nuevos grupos de poder y representados por los civiles y los
militares que ejercieron la conducción política del país. “Con los cargos comprados, los
administradores coloniales cometían abusos y exprimían la capacidad productiva de la
población indígena dedicada a la minería, de paso sobornando a supervisores
encargados de velar por el cumplimiento de los protocolos que reglamentaban la
explotación de las minas. Otra forma de corrupción común en esa época fue el
contrabando de bienes extranjeros que privaron al erario público de mayores ingresos.
Los beneficiados eran comerciantes privados que paulatinamente incrementaron su poder
financiero y su acceso a los órganos del estado. Se configuró de este modo un nexo
público-privado que privilegió el favoritismo político y económico, consecuentemente
excluyente del bien común, y capaz de hacer valer sus intereses por encima del sistema
legal. Este modo de gobernar y hacer negocios continuó durante los gobiernos
republicanos a lo largo de los siglos XIX y XX” (DALY, J. y NAVAS, O.2015:pág.8).
La corrupción en el Perú parece haber seguido en los últimos años la ruta de una
carretera en espiral. A la captura del Estado por parte de una organización criminal y a su
derrota le siguió la instauración de núcleos de corrupción en las instituciones públicas que
fueron haciendo que el ciudadano perdiese progresivamente esa categoría por su menor
capacidad de acceso a servicios públicos. La experiencia reciente nos revela la aparición
a escala de pequeñas organizaciones criminales instauradas en espacios regionales que
infiltran a sus miembros en los espacios de decisión y tienen capacidad, además, para
comprar los favores de cierta prensa y movilizar actores de la sociedad civil. Es claro que
lo que conecta la corrupción de los años noventa con estos nuevos fenómenos de
corrupción en las regiones no es la dimensión ni la perversidad de las organizaciones
criminales de ayer y de ahora, sino el dinero del que disponer. Antes, como bien apunta
Alfonso Quiroz, fue la venta de las empresas públicas del Estado (Quiroz 2013: 421) y hoy
es el dinero que ingresa a causa de las actividades extractivas que emprenden grandes
transnacionales en nuestro país.
La situación actual de la corrupción en el Perú es un tema es muy complejo por su
amplitud e intensidad histórica en el tiempo, por lo que nuestro interés es señalar algunos
aspectos generales de la corrupción en la sociedad y Estado peruanos en los últimos 30
años: García, Fujimori, Toledo, García y Humala.
Siempre ha sido una característica del funcionamiento de la administración pública y del
aparato estatal, donde los empleados y funcionarios públicos sean considerados como
personas no preparados para solucionar los problemas nacionales y, en todo caso, actúan
frecuentemente motivados por la obtención de beneficios indebidos. Los ejemplos de
corrupción en la administración pública son numerosos. Tienen relación con el
funcionamiento de las licitaciones y adjudicaciones; la defraudación de los fondos públicos
o de los recursos humanos y materiales del Estado, así como con el fraude fiscal.
Otro hecho importante que hemos observado en la vida nacional es el comportamiento y
la descomposición moral de la policía que más ha marcado en la conciencia social de los
ciudadanos de nuestro país. Actualmente el pueblo tiene la sensación de que la policía
no cumple su función de proteger a las personas, los bienes y la seguridad pública. La
institución policial y sus miembros no solo es ineficaz sino que muchos de sus integrantes
son con frecuencia autores de delitos graves (tráfico de drogas, robos, secuestros,
chantajes, lesiones, homicidios, etc.). Es común, por ejemplo, que los campesinos y
comerciantes paguen gratificaciones a los policías para asegurar su protección o evitar
amenazas. Adicionalmente, se agrega que la crisis económica, el tráfico de drogas y el
terrorismo han agravado la situación. Los bajos sueldos favorecen la corrupción no sólo
de los agentes o subalternos sino también de los mandos superiores. El ejemplo más
claro es el de la colusión de oficiales de alta graduación con malhechores y traficantes de
drogas. Estos han logrado infiltrar a la policía así como a otros sectores del Estado. A
continuación un breve comentario de la corrupción desde 1990 a 2011 en las últimas
administraciones gubernativas:
En el gobierno de Alan García (1985-1990. Por los hechos descubiertos estuvo
marcado por innumerables casos de corrupción y violación a los derechos humanos
que hasta hoy recordamos con mucho pesar. Como poder olvidar la creación del
Comando Paramilitar “Rodrigo Franco” por Agustín Mantilla encargado de asesinar
a dirigentes sindicales y populares, la masacre de los penales en 1986, las
cuantiosas sumas de dinero malversadas en el famosísimo y promocionado tren
eléctrico (que por cierto nunca llego a funcionar), los millones de dólares MUC
derrochados en complicidad con sus socios los “doce apóstoles”, el caso Zanati,
INDUMIL, los Mirages, la venta irregular de acciones de la deuda externa a cargo de
Luís Alva Castro, la carne podrida importada por Morales Bermúdez, etc., etc.,etc. A
la par del copamiento absoluto y manejo corporativo del estado por parte de la
“maquinaria” aprista de aquel entonces.
Asimismo, “durante el gobierno aprista la corrupción llegó al 37 % del gasto público y el
4.0 % del PBI nacional (Quiroz 2013: 443). La corrupción estuvo relacionada al
posicionamiento de miembros del partido aprista en la administración público; el acceso
de un grupo cercano al gobierno a una tasa de cambio subvaluada; la corrupción judicial;
el aparente encubrimiento de lavado de activos, tráfico de drogas y tráfico de armas; la
compra de los aviones mirage y el caso de la BCCI; y la supuesta recepción de sobornos
de la agencia estatal italiano que financió la construcción del sistema del tren eléctrico de
Lima (Quiroz 2013: 337-339).
“El sistema de justicia se mantuvo indiferente. Muchos narcotraficantes operaban con
virtual impunidad sobornando a los jueces, en tanto que los magistrados de Lima y
provincias temían condenar a terroristas por miedo a sufrir represalias.” (p. 428). El propio
García se benefició de esta confluencia de incompetencia y falta de moralidad en el
aparato de justicia. Cuando en 1991 el congreso decidió suspender la inmunidad del ex
presidente “y procesarle por enriquecimiento ilícito”, la Corte Suprema “rápidamente
desestimó el caso por falta de evidencias e imprecisión de los cargos criminales” (p. 436).
En 1995 se abrió un nuevo caso contra García: “conspiración para defraudar (colusión
ilegal), tráfico de influencias (negociación incompatible), recepción de sobornos (cohecho
pasivo) y enriquecimiento ilícito.” (p. 437). El caso fue declarado prescrito y, gracias a esta
declaración judicial, Alan García pudo volver a postular a la presidencia de la República y
ser elegido para un segundo periodo. Quiroz observa que los argumentos de la defensa
de los procesados en estos casos “son muy parecidos a los que usaron virreyes y
funcionarios coloniales cuando enfrentaron a sus supuestos ‘enemigos’ y acusadores
partidarios en los denominados juicios de residencia.” (p. 439).
En el Gobierno de Fujimori (1990- 2000). Según las fuentes revisadas por Quiroz, el
gobierno de Fujimori es el más corrupto de los elegidos democráticamente en nuestra
historia; toda vez que la corrupción durante su mando significó el 50% del gasto público y
el 4.5 % del PBI nacional (Quiroz 2013: 443). Los actos de corrupción cometidos se
desplegaron a través de un aparato estatal dominado por la alianza Fujimori-Montesinos.
Así, Fujimori se ocupaba de la política y de mantener la imagen mediática populista;
mientras que Montesinos negociaba secretamente con las cúpulas de poder público
(Congreso, Ministerios, Poder Judicial, Ministerio Público, Municipalidades, órganos
electorales, etc.), poder militar, poder empresarial (compañías foráneas, bancos, grupos
domésticos, medios de comunicación, etc.) y crimen organizado (tráfico de armas,
cárteles de droga, etc.) la manipulación de información y la obtención de distintos
benéficos por medios de prácticas corruptas (Quiroz 2013: 369-371).
Igualmente en los 90s en el gobierno de Fujimori la corrupción se hizo presente de una
manera escandalosa en la venta de las empresas públicas, el uso indebido de los dineros
del FONAVI, de la privatización del seguro de los trabajadores al pasar a las AFPs, etc.
Para tapar estas ventas o apropiaciones de lo público, el gobierno de Fujimori recurre a
cambiar los métodos y procedimientos de la administración de la justicia. Es así como “…
en 1990, de la mano de Alberto Fujimori, “Montesinos diseñó un sistema integrado por
jueces, fiscales, funcionarios de cárceles y oficiales de policía.” Con esa red “manipuló el
aparato judicial para castigar e intimidar a los medios [de comunicación] independientes”
(pp. 454-455). Producido el autogolpe de 1992 y luego de la purga judicial dispuesta por la
dictadura, “Para liderar este sistema judicial abierto a la prevaricación y [el] cohecho, el
juez Luis Serpa Segura fue nombrado presidente de la Corte Suprema, y la magistrada
Blanca Nélida Colán fue designada fiscal de la Nación.” En las condiciones políticas
creadas por el golpe de Estado, el “embajador Anthony Quainton” consideró “que el
ataque de Fujimori al poder judicial era una buena oportunidad para influir en materia de
reformas favorables a los intereses de Estados Unidos.” El embajador estadounidense no
vaciló en reportar a Washington: “Perú está dirigiéndose en una dirección que es
consistente con nuestros intereses de largo plazo.” (pp. 461-462). Los “asuntos sin
investigar” que fueron denunciados crecieron en número e importancia; entre ellos, las
denuncias de Susana Higuchi sobre las ong de la familia Fujimori, “el saqueo de la caja de
pensiones militar y policial, y la malversación de la compañía de seguros estatal Popular y
Porvenir” (p. 465). Paralelamente, “diversas acusaciones formales contra Montesinos”
fueron desestimadas por la Fiscal de la Nación (pp. 475- 476). Una poderosa organización
de corrupción había penetrado el sistema de justicia: “Los jueces de la Corte Suprema y
de los juzgados superiores y provinciales conformaron una red de prevaricación y
cohecho que otorgaba decisiones y sentencias a favor de intereses privados y políticos
protegidos por Montesinos. […] Desde su supuesta reforma en 1992, todo el sistema
judicial estaba plagado de ‘innovaciones’ institucionales que servían como incentivo para
los jueces mediocres y corruptos, y como castigo para los honrados. Aproximadamente,
cincuenta jueces de cortes superiores y provinciales colaboraron en la red judicial de
Montesinos.” (p. 475). En el famoso litigio en torno a la explotación minera de Yanacocha,
Montesinos inclinó la balanza a favor de de Newmont-Buenaventura al inducir el voto del
juez Jaime Beltrán a cambio de ciertas ventajas. (Pásara, L: 2013).
En el gobierno de A. Toledo (2001-2006). Continuando la política de anticorrupción del
presidente Valentín Paniagua se crea la Iniciativa Nacional Anticorrupción (2001) poco
después, se implementa la Comisión Nacional de Lucha contra la Corrupción y Promoción
de la Ética y Transparencia en la Gestión Pública. El 3 de febrero de 2004, el Presidente
del Consejo de Ministros, Carlos Ferrero, anunció un Plan de Acción contra la Corrupción
que contenía un conjunto de medidas inmediatas a adoptarse para luchar contra la
corrupción. De acuerdo con Proética (Informe Lucha Anticorrupción 2002-2004), “un
intento muy valioso por reimpulsar y dotar de liderazgo a la lucha contra la corrupción fue
la decisión del ministro de Justicia, Baldo Kresalja (febrero – julio de 2004), de crear un
Grupo de Trabajo integrado por doce personalidades independientes con el encargo de
elaborar propuestas de corto y mediano plazo para fortalecer la lucha contra la corrupción
y la ética pública. En el 2005 se modifica la Comisión Nacional de Lucha contra la
Corrupción y Promoción de la Ética y Transparencia en la Gestión Pública. En el 2006
funciona el Consejo Nacional Anticorrupción (Decreto Supremo No. 002-2006-JUS). En
2007, en octubre, se establece la Oficina Nacional Anticorrupción que es desactivada en
2008 para ceder sus funciones a la Contraloría del Estado.
En el segundo gobierno de Alan García (2006-2011). En este período vamos a
presentar una relación de algunos casos más sonados de corrupción:

1. Caso Mi Vivienda. En 2007, Guillermo Vivanco, viceministro de Vivienda y José


Luis Castañeda, Secretario general, utilizaron sus cargos para favorecer jugosos
contratos a la Constructora Kapala S.A., de la que eran director y presidente del
directorio, respectivamente. Su primer contrato con el Estado por S/.204,797 y el
2009 el monto ascendió a S/. 4’217,973 soles. En octubre del 2007, cuando
Castañeda era jefe de asesores del entonces Premier Jorge del Castillo, la
constructora también firmó un contrato por S/.34’842,269 con el Ministerio de
Transportes.(8)
2. Caso SIS. Julio Espinoza Jiménez, ex jefe del Seguro Integral de Salud (SIS) fue
hallado responsable del robo de S/. 19 millones, que supuestamente se utilizarían
para la compra de raciones alimenticias cuyos beneficiarios serían los damnificados
del terremoto del 15 de agosto del 2007 que asoló Pisco, Ica y Chincha. En junio del
2008, el presidente Alan García otorgó el derecho de gracia a Espinoza por
encontrarse con una enfermedad neoplásica y saliendo de la prisión.
3. Caso FORSUR (Fondo de Reconstrucción del Sur) Forsur, que tenía a su cargo la
reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto del 15 de agosto de 2007,
manejó 3 mil millones de nuevos soles. En agosto del 2011 los representantes de
los damnificados revelaron que de las 942 obras que Forsur aseguraba haber
ejecutado, alrededor de 120 (13%) se encontraban observadas por la Contraloría y
otras 14 en arbitraje por irregularidades en su ejecución e incumplimiento de las
empresas constructoras(9).
4. Caso Petroaudios. El 5 de octubre de 2008 el programa Cuarto Poder difundió un
audio en el que se escuchaba al ex directivo de Perú-Petro Alberto Químper y al ex
ministro aprista Rómulo León, poniéndose de acuerdo en lo que ellos llamaban
unos “faenones”. Ambos personajes mencionan unos pagos mensuales de
US$10,000 a favor de Químper, León y Ernesto Arias-Schreiber, representante
legal de Discover Petroleum de Noruega en Perú, por facilitar contratos petrolíferos
de exploración en bloques submarinos de petróleo y campos de gas, en el Perú. 20
meses después de la divulgación de estos audios, aparecieron nuevas grabaciones,
pero esta vez los audios involucraban al entonces Premier Jorge del Castillo y al
empresario dominicano Fortunato Canaán.
5. Caso BTR. Su origen está en el escándalo de los “Petroaudios”, cuando se
denunció a la empresa Business Track (BTR) que se encargó del “chuponeo” de las
conversaciones telefónicas entre los involucrados. En octubre de este año, la Sala
Penal Permanente de la Corte Suprema de Justicia ratificó las condenas contra los
implicados Elías Ponce Feijoó y Carlos Tomasio por 7 años, y Giselle Giannotti por
5.(10). En la misma sentencia se dispone enviar copias al Fiscal de la Nación para
que se decida si se investigará a los ex ministros Hernán Garrido Lecca y Jorge Del
Castillo.(11)

Gas de Camisea

6. Caso: Petrolera Monterrico. También se desprende del caso de los llamados


“petroaudios”. El otrora Premier aprista Jorge del Castillo impulsó un proyecto de ley
para favorecer a la empresa Petrolera Monterrico, administrada por Julio César
Vera Gutiérrez. Gracias a la Ley Nro. 28109 de regalías petroleras de 2003, la
empresa se benefició ostensiblemente, pero necesitaba se ampliara en el tiempo
este beneficio.

En los “petroaudios” Alberto Químper “Don Bieto”, ex directivo de la empresa estatal


PerúPetro, le comentaba a Daniel Saba, presidente de la misma entidad, sobre una
conversación que sostuvo con Del Castillo para “apurar un asunto pendiente” a
favor de la Petrolera Monterrico.
La ley fue vista el 18 de enero de ese mismo año en el Congreso. Diez días
después, Jorge del Castillo, entonces Jefe del Gabinete Ministerial de Alan García,
intercambió su departamento de Surco, de 213 metros cuadrados, por el de Vera en
San Isidro, de 300 metros cuadrados.

7. Caso Cofopri. En abril del 2010, se denuncia la venta irregular de un terreno de


300 mil m2 en una de las zonas de mayor desarrollo y valor inmobiliario de Lima, en
la Panamericana Sur. El terreno que estaba valorizado en US$ 12 millones y se
vende por S/.4.908, a todas luces una suma mucho menor. A raíz de ello Omar
Quesada, entonces director de Cofopri, renuncia al cargo. Pero, minutos antes de
que se acepte su renuncia, dispuso la separación de seis funcionarios involucrados
en este caso.
8. Ex vice ministro de Justicia y el caso de la pesca de anchoveta. La Fiscalía
detuvo al ex viceministro de Justicia, Gerardo Castro, cuando pretendía sobornar
con 10 mil dólares a un funcionario del Ministerio de la Producción para obtener
permisos de pesca de anchoveta a favor de las embarcaciones de Antonio
Custodio, Martín Palma y Alberto Palma Lumbres.
9. Estadio Nacional. En marzo de 2011, el Instituto Peruano del Deporte (IPD)
anunció la remodelación y ampliación del Estadio Nacional a un costo de 20
millones de soles. Después se supo que en realidad se habría gastado más de 200
millones de nuevos soles.(12). En este supuesto desbalance estarían
comprometidos el ex Presidente Alan García y el ex Ministro de Educación José
Antonio Chang. La obra fue comprendida dentro del paquete de los llamados
“colegios emblemáticos” por el cuestionado D.U. 049-2009, que excluía del requisito
de licitación, a algunos centros educativos del país, declarados emblemáticos.
10. Decretos de Urgencia. Además del D.U. 049-2009, que declaraba emblemáticos a
algunos centros educativos del país, se dieron otros D.U. por ejemplo el 001 y 002
que pusieron en concesión más de 30 megaproyectos de inversión a favor de
empresas chilenas.

Al término de la administración de Alan García, la política pública anticorrupción no es, en


la práctica, una prioridad. Cede su lugar a otros temas, como el desarrollo económico, la
generación de empleos. Esta situación, debe decirse, no es privativa de esta
administración: posterior a la presidencia de transición de Paniagua, la importancia del
tema anticorrupción ha ido disminuyendo. Así, al menos, ha sido identificado por
profesionales involucrados, de manera directa o indirecta, en las políticas públicas
emprendidas.

Fuentes:
Wilfredo Medina Bárcena. Perú: regionalización y descentralización,
una experiencia de logros y desafíos: 1985-2015. Lima, 2016
Wilfredo Medina Bárcena. Identidad y Realidad Nacional. Lima, 2006
Luis Pasara. Jueces y corrupción en el Perú. Una mirada histórica. Lima, 2012.
Alfonso QUIROZ, . Historia de la corrupción. Lima: IEP/IDL, 2013.