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Querida Tjeawele Cémo educar en el femninismo CHIMAMANDA NGOZI ADICHIE: ‘Traduccién de Cruz Rodriguez Juiz cece ‘Ngo Adichie, Chimamands ‘Querida eawele/Chimamanda Nps Adichie ‘ed, Chadd Aatnoma de ens Aes: Letra Random Howse, 2017 ‘9p}20x 14m (Literatura Random Howse) ‘Tadacién de: Cruz Rodegues ai ISON 978 587-3987-61-8 1 Nanaia Sudaican. 1 Rodegues Ju, Crus, rad mT cop 20 “Tal origin: Dear Heawele or A Feminist Manet in Fen Suggetions Primer din nla Argentina bj exe ello junio de 2017 te tera es un ves ligeramenteamplada de un post dea tora 1© 2017, Chimamanda Ngo Adlcle. Reservas todos lot derechos (©2017, Penguin Random Hose Gropo Baril SAU. ‘Tiavessera de Gril, 7-49, 08021 Barelona (© 2017, Cruz Rodrguer Juz, po aaducelce (©2017, Penguin Random House Grupo Bator S.A. Humberto 1555, Buenos Aires vt megustleeccomar Penguin Random House Grapo ator apoya la protec del copyright ELeoprght eta a cretvda, defend a dversidad en lb de sien ye conoimiento, romuev a ibe expreion yfavoree una cltera vi. Gracias por comprar edi atoriads deste y por espa ls ees dl copyright al no reproduc excaest dnb ninguna rte de sta obra por ningin meio stn permiso. ARacro et respaldando alos ators ' permiiendo que PRHGE contintepubicando libros pra todos oe etre. Pele in Argentina ~ Impreso cal Argentina {SN 578:987-3967-618, ‘Queda hecho el depésito que preven ey 11.723, Compuesto en La Nuea Bima $1. ‘sede de 2500 jemplare se erminé de imprimir en Printing Books S.A, “Mato Beav 85, Avellaneda, Buenor Aes en el mes de may de 2017, Para Uju Egon. Y para mi hermanita, Ogechukwu Ikemel Con muchisimo amor. INTRODUCCION ‘Cuando, hace un par de afios, una amiga de la infancia que se ha convertido en una mujer bri- ante, amable y fuerte me pregunté cémo criar a su hija para que fuera feminista, lo primero que pensé fue que no lo sabia. ‘Me parecié una tarea demasiado grande. Pero yo habfa hablado piblicamente de femi- nismo y quiz4 eso la indujo a suponerme una experta en la materia. A lo largo de los afios tam- bién habia ayudado a cuidar a los bebés de mis seres queridos; habia trabajado de canguro y me habia ocupado de mis sobrinos. Habia observado y escuchado mucho y atin habia pensado mis. " — Para responder a a peticién de mi amiga de- cidi escribirle una carta, que confiaba fuera sin- cera y prictica al tiempo que sirviera también como una suerte de mapa de mi pensamiento feminista. Este libro es una versin de dicha car ta, con algunos detalles modificados. Ahora que también yo soy madre de una nifia encantadora, me dey cuenta de lo ficil que €s dar consejos sobre cémo criar a los hijos can do no tienes que enfrentarte a la enorme com- plejidad que comporta. * No obstante, considero una urgencia moral mantener conversaciones sinceras acerca de edu~ car de otro modo a los hijos, de crear un mundo, mic juste para hombre y mujeres. Mi amiga me respondié que «intentaria» se guir mis sugerencias Y, al releerlas ya siendo madre, también yo estay decidida a intentarlo. ¥ QUERIDA JEAWELE Querida Ijeawele: Qué alegria. ¥ qué nombres tan bonitos: Chi- zalum Adaora. Es preciosa. Solo tiene una sema- na de vida y el mundo ya le despierta la curio- sidad. Qué cosa tan magnifica has hecho, traer al mundo a un ser humano. «Enhorabuena» se que- da corto. Tu nota me hizo Morar. Ya sabes que a veces me emociono como una tonta. Que sepas que ‘me tomo tu encargo ~cémo criar a una femi~ nista~ muy en serio. ¥ comprendo alo que te refieres con no saber siempre cual deberia ser la 5 respuesta feminista a determinadas situaciones. Para mi, el feminismo siempre es contextual. No tengo una norma grabada en piedra;lo mis parecido a una formula que tengo son mis dos «Herramientas Feministas» y quisiera compar- tislas contigo como punto de partida La primera es tu premisa, la creencia firme © inflexible de la que partes. :Cusl es tu premisa? Tu premisa feminista deberia ser:Yo importo Importo igual. No «en caso des. No «siempre y cuando». Importo equitativamente, Punto. La segunda herramienta es una pregunta Puedes invertir X y obtener los mismos resul- ado? Por ejemplo: mucha gente cree que la res puesta feminista de una mujer ala infidelidad del marido deberia ser dejarlo, Pero yo creo que quedarse también puede ser una cleccién femi~ nista, depende del contexto. Si Chudi se acuesta 6 . con otra y lo perdonas, zocurritia lo mismo si tit te acostaras con otro? Sila respuesta es si enton- ces la decision de perdonarlo puede ser feminis- ta porque no viene moldeada por una desigual- dad de género. Tristemente, la realidad en la ‘mayoria de Jos matrimonios es que la respuesta 4 esa pregunta a menudo seria negativa, y por razones basadas en el género: esa idea de que «los hombres siempre serin hombres, que im- plica un nivel de exigencia mucho menor para ellos Se me ocurren algunas sugerencias para edu- cara Chizalum. Pero recuerda que puedes hacer todo lo que propongo y que, aun asi, no salga como esperabas porque a veces la vida tiene esas cosas. Lo importante es que lo intentes. Y que siempre confies en tus instintos, por encima de todo, porque te guiaré el amor a tu hija. Estas son mis sugerencias: ital, PRIMERA SUGERENCIA ‘sé una persona plena, La maternidad es un don. ‘aravilloso, pero no te definas émicamente por lla, Sé una persona plena. Beneficiaré a tu hija. “Marlene Sanders, pionera periodista estadou- nidense (y madre de un nifio) que fue la pri- ‘mera mujer en informar desde Vietnam duran- te la guerra, una vex aconsejé lo siguiente a ‘otra periodista mis joven: «Nunca te disculpes por trabajar. Te gusta lo que haces, y que te guste lo que haces es un regalo fantistico para tus hijos ‘Me parece un consejo sabio y conmovedor. Ni siquiera tiene que gustarte tu trabajo, basta con que te guste lo que el trabajo hace por ti:la confianza y plenitud que se derivan de trabajar yy ganarse la vida, No me sorprende que tu cuiiada opine que deberias ser una madre «tradicional y quedarte cn casa, que Chudi puede permitirse renunciar 41una familia con singresos dobles», La gente elige selectivamente la etradicién» para justificar cualquier cosa. Dile que una fa- iia con dobles ingresos corresponde ala autén— tica tradicién igbo porque antes del colonialis- mo britinico las madres no solo cultivaban Ia tierra y comerciaban, sino que en algunas zonas de Igboland el comercio era tarea exclusiva de Jas mujeres: Ta cuiada ya lo sabria si leer no fuve~ 1a para ella una empresa tan ajena, Bueno, ha sido un comentario mordaz para animarte. Sé Fy {que estis molesta ~y con razén- pero en reali- dad es mejor no hacerle caso. Todo el mundo tendri una opinién de lo que deberias hacer, pero lo importante es lo que ti quieras y no lo que los demas quieran que quieras, Rechaza, por favor, la idea de que maternidad y trabajo se excluyen mutuamente. [Nuestras madres trabajaban a jornada com- pleta cuando éramos nif y hemos slide bien, al menos ti, en mi caso el jurado aiin delibera Durante estas primeras semanas de materni- dad, titate con indulgencia. Pide ayuda, Espera recibirla. No existen las supenvomen. La erianza es cucstién de prictica... y amor. (Deseara que ecriar» no se hubiera convertido en un verbo, porque lo considero la raiz de ese fenémeno glo- bal de clase media que hace de la scrianzav una travesia inguietante, interminable, cargada de culpa) ‘Concédete espacio para fracasar. Una madre novata no tiene necesariamente que saber cm calmar a un niio que Hora. No des por hecho ‘que deberias saberlo todo. Lee libros, consulta internet, pregunta a padres mayores simple ‘mente aplica el sistema de prueba y error. Pero, por encima de todo, céntrate en seguir siendo ‘una persona plena.Témate tiempo para ti. Cul- ‘iva tus propias necesidades. Por favor,no pienses que se trata de shacerlo todo». Nuestra cultura aplaude la idea de las mujeres que «pueden con todo», pero no se ccuestiona la premisa del elogio. No me interesa discutir de mujeres «que lo hacen todo» porque ‘es una discusién que da por sentado que las ta- reas domésticas y los cuidados son Ambitos par- ticularmente femeninos, una idea que rechazo cenérgicamente. Las tareas domésticas y los cui- ‘dados debieran ser neutros desde el punto de 2 vista del género y deberiamos preguntarnos no si una mujer epuede con touv», sino como ayu- dar a los progenitores en sus deberes comunes cen la casa y el trabajo. * SEGUNDA SUGERENCIA Hacedlo juntos. :Recuerdas que en primaria aprendimos que el verbo es una palabra de «ac cine? Pues bien, un padre es tan verbo como tuna madre. Chudi deberia hacer todo lo que la biologia le permite, que es todo menos ama- ‘mantar, En ocasiones las madres, tan condicio~ nadas para ser y hacerlo todo, son cémplices de la reduccién de la funcién de los padres. Podtias pensar que Chudi no la bafiara exactamente como a ti te gustaria, que tal vez no le limpiara el culo tan bien como tit. 2Y qué? Qué es lo m4 peor que podria pasar? Chizalum no morité en manos de su padre. En serio. Ta quiere. Para ella es bueno que su padre la cuide. Ast que mira para otro lado, refrena el perfeccionismo, con- ‘rola ese sentido del deber condicionado por la sociedad. Compartid equitativamente los cuida~ dos de la nifia, La equidad, por supuesto, depen- de de ambos, y tendréis que buscar la manera, prestar igual atencién a las mecesidades de cada persona, No significa llevar un reparto diario ni al cineuenta por ciento, pero sabréis cuindo los ‘cuidados sc repatten de forma igualitaria, Lo sa- bréis por la ausencia de resentimiento. Porque cxiando existe una equidad real no hay resenti- miento. Y por favor rechaza hablar de ayuda, Chudi no esti vayudndote» a cuidar de su hija. Esta haciendo lo que debe hacer. Cuando decimos {que los padres sayudan», sugerimos que el cui- 28 dado de los hijos es un terreno materno en el que los padres se aventuran valerosamente, No lo ¢s, £Te imaginas cunta gente seria mucho is feliz, mis estable, colaborarian mejor en el ‘mundo, si sus padres hubieran sido presencias Jctivas durante su infancia? ¥ no digas nunca ‘que Chudi esta shaciendo de canguros, los can- guros son gente para quienes el bebé no es una responsabilidad primaria. ‘Chudi no merece una gratitud 0 alabanza ‘especial, ni ti tampoco: ambos elegisteis traer a tun nifio al mundo y la responsabilidad de dicho nifio recae por igual sobre ambos. Seria distinto sifiveras madre soltera, por circunstancias 0 elec cién, porque entonces shacerlo juntos» no seria posible. Pero no deberias ser «madre soltera» a ‘menos que lo seas de verdad. ‘Mi amigo Nwabu una vez me cont6 que, como su mujer lo dejé cuando los nifios eran 2% pequefios, él se convirtié en el Sr. Mami, con lo {que queria decir que se encargaba de los cnidados diatios. Pero no estaba ejerciendo de St. Mama, simplemente hacia de padre. TERCERA SUGERENCIA Enséiale a tu hija que los eroles de géneror son tuna solemne tonterfa. No le digas munca que debe hacer algo dejar de hacerlo «porque es ‘una nifian «Porque eres una nila» nunca es una razén para nada, Nunca Recuerdo que de cria me decian que me agachara «como es debido para barrer, como una nifiar. Con lo que querfan decir que barter es femenino, Ojalé me hubieran dicho: «Agi- chate y barre como es debido porque asi lim 2% piaris mejor el suelo». desearfa que a mis her- ‘manos les hubieran dicho lo mismo. Recientemente en las redes sociales nigeria nas se ha debatide: mucho sobre las mujeres y la cocina, sobre que las mujeres tienen que cocinar para el marido, Es curioso, de la manera en que son curiosas algunas cosas trstes, que en 2016 todavia estemos hablando de cocinat como une especie de eprueba de aptitud para el matrimo- nio» dirigida a las mujeres. Saber cocinar no es un conocimiento preins- talado en la vagina. A cocinar se aprende. Coct- nar —Ias tareas domésticas en general~ es una habilidad que, idealmente, deberfan tener tanto hombres como mujeres:También es una habili- dad que puede escapérseles a hombres y mujeres. De igual modo necesitamos cuestionar la idea del matrimonio como premio para las mujeres, porque es la base de estos debates absurdos. Si » dejamos de condicionar a las mujeres para que ‘vean el matrimonio como un premio, entonces ddebatiremos menos acerca de la necesidad de co cinar de las muyeres para ganarse dicho premio. ‘Me parece interesante lo pronto que el mun- do comienza a inventar roles de género. Ayer fai ‘una tienda para nifios a comprarle ropa a Chi- zalum, En la seccién de nifias vendian palidas creaciones en tonos rosados. No me gustaron. En la seccién de nifio habia prendas de vivos tonos azules. Como creo que el azul le sentarfa muy bien a su piel morena -y es mis fotogénico- le ‘compré una prenda azul. A la hora de pagar, la ‘cajera me dijo que habia elegido el regalo perfec- to para un nifio, Le aclaré que era para una nif, Me miré horrorizada.«;Azul para una nifia?» ‘No puedo evitar preguntarme por el aveza- do mercadotéenico, hombre © mujer, que se invent la pareja hinaria del rosa y el azul.'Tam= 7 : bién h: ia una seccién eneutra», surtida de grises anodinos, «Neutra desde el punto de vista del igénerov es una tonteria porque se findamenta cut la idea de que el azul es masculino y el usa femenino y lo sneutro» una categoria en si mis- ma. ,Por qué no, sencillamente, organizar la ropa de bebé por edades y colores? Al fin y al cabo, los cuerpos de los bebés y las bebés son similares. Miré la seccién de jugueteria, también orde- nada por génetos. Los juguetes para nifios ~tre- nes, coches~ stelen ser activos y requieren ¢ha- cer» algo y los juguetes para nilfas suelen ser spasivose y en su gran mayoria, mufiecas, Me impact. No me habfa percatado de lo pronto ‘que la sociedad comienza a inventar ideas relati- vasa Jo que deberia ser un niffo y lo que deberia ser una nif Deseé que hubieran organizado los juguetes por tipos en lugar de por género. 3 Alguna vez te he contado que fui a un centro comercial estadounidense con una nifia nigeria~ ra de siete aitos y su madre? La nifia vio un he- licéptero de juguete, uno de esos trastos que se dirigen por control remoto, le fasciné y pidié uno. «No ~le dijo la madre~Ya tienes tus muiie- ‘case A Jo que la nifia respondié: «Mamé, solo voy a jugar con mutiecas?s [No se me ha olvidado. Su nmatte tenia buenas intenciones, claro, Conocia de sobra las ideas so- ‘bre los roles de género: que ls nifas juegan con nuiiecas y los nifios con helicopteros. Ahora me pregunto, con tristeza sila niita se habria con vertido en una ingeniera revolucionaria de ha- érsele concedido la oportunidad de explorar aquel helicéptero. Si no les ponemos a nuestros hijos la camisa de fzerza de los roles de género les dejamos es- pacio para que alcancen sui maximo porencisl. 32 ‘ Piensa en Chizalum como en un individuo, por favor. No como en una nifia que deberia ser de ‘una forma determinada. Ve sus puntos débiles y fuertes como los de un individuo. No la valo- res de acuerdo con lo que deberia ser una nifia, Valérals pensando en la mejor versién de si misma. ‘Una vez una joven nigeriana me conté que durante aiios se habia comportado «como un chico» Ie gustaba el fitbol y le aburrian los vvestidos-, hasta que su madre la oblig6 a renun- ciara sus intereses «de chico» y ahora le agrade- cia a su madre que la ayudara a empezar a actuat ‘como una chica, La historia me entristecié, Me pregunté qué partes de sf misma habia tenido {que acallar y enderezar, y me pregunté qué ha~ bria perdido su espiritu, porque lo que ella Ila- ‘maba xcomportarse como un chico» era simple- ‘mente comportarse tal cual era. 3 ? ‘Oura conocida, una estadounidense que vivia cen el noroeste del Pacifico, me conté que cuan~ do llevé a su hijo de un afio aun grupo de juegos infantles, donde las madres acompafia- ban a sus bebés, se fijé en que las madres de _nilias eran muy controladoras, constantemente Tes decian a sus hijas «no toques eso» 0 «para aquieta y sé buena» se fj6 también en que las ‘madrés de nifios los animaban a explorar mas y no los coartaban tanto y casi nunca les decian ase bueno». Su teoria es que los padres incons- cientemente empiezan muy. temprano a ense- fiarles a las nifias cémo deben ser, que las nifias reciben mis normas y menos espacio y los nifios ‘mis espacio y menos norma. Los roles de género estin tan profunsdamente enraizados que a menudo los seguimos incluso ‘cuando chocan con nuestros verdaderos deseos, rnuestias necesidades, nuestra felicidad, Son muy M : dificiles de desaprender y, por tanto, es impor- tante intentar que Chizalum los rechace desde ‘el principio. En lugar de permitir que interiori- ce la idea de los roles de género, enséfale inde pendencia. Dile que es importante que aprenda a hacer las cosas a valerse por si misma, Bnsé~ fale a intentar arreglar objetos cuando se estro- pean. Enseguida suponemos que hay muchas cosas que ls nifias no pueden hacer. Déjala pro- bar. Quizi no lo consiga, pero que lo intente. ‘Cémprale juguetes como bloques de construc ci6n y trenes,y también mufiecas, si quieres. CUARTA SUGERENCIA Cuidado’con el peligro de lo que yo llamo Fe~ minismo Light. Es la idea de la igualdad femeni- na condicional. Kechazala de plano,por faver.Es tuna idea vacus, fallida y tranquilizadora, Ser fe- iminista es como estar embarazada. Lo estis 0 no lo estas. O crees en la plena igualdad entre hom- bres y mujeres 0 no. El Feminismo Light emplea analogias como «dil es la cabeza y ti el cuello». O «El conduce, ‘pero Ud viajas cn cl asiento delanteros.Adin mis preocupante, dentro del Feminismo Light, es la 36 ‘ idea de que los hombres son superiores por na~ turaleza pero deben «tratar bien» a las mujeres. No. No. No. El bienestar de una mujer debe basarse en algo mas que la benevolencia mascu- lina, El Feminismo Light recurre al lenguaje de la epermisione. Theresa May esla primera ministra britinica y un diario progresista de su pats des- cribia asia su marido: «Philip May es conocido cena politica por ser un hombre que ha dado un paso atris para permitir que sea sit mujer, The resa, quien brill. Permitir. ‘Démosle la vuelta. Theresa May ha permi= tido brillara su marido. Tiene sentido? Si Phi- lip May fuera primer ministro quiza oiriamos ‘que su esposa le ha xapoyadow desde un segun- do plano 0 que esti edetris de élv 0 va su lado», pero jamis que le ha «permitidor brillar. ” «Permitire es una palabra preocupante. sPer~ itir» habla del poder. A: menudo escucharas a iiiembros del capitulo nigeriano del Feminismo Light decir: «Dejad que la mujer haga lo que le phizca siempre y cuando su marido se lo per= mit. ‘Un marido no es un director de escuela, Una esposa no es tina colegiala. El permiso y el be nepticito, cuando son unilaterales como ocu- re casi siempre-, jamais debieran formar parte del lenguaje de un matrimonio sgualitario. Otro egregio ejemplo del Feminismo Light: «Por supuesto que tuna mujer no tiene que ocu= parse siempre de las tareas domésticas, cuando ella esté de viaje, me ocupo yor. {Recuerdas cuinto nos reimos hace unos afios de un articulo atroz sobre mi? El autor ime acusaba de estar venfadada», como si eestar enfadadae ftera algo de lo que debiera avergon- PP . zarme. Por supuesto que estoy enfadada. Estoy cenfadada con el racismo. Estoy enfadada con el sexismo, Pero iiltimamente me he dado cuenta de que me enfada mis el sexismo que el ra- cismo. Porque en mi enfido con el sexismo a menu- do me siento sola. Porque quiero a mucha gente y convivo con mucha gente dispuesta a recono- cer la injusticia racial pero no la de género. No sabria decirte las veces que personas que sapteciv, hombres y mujeres, han experado que ar- gumentara la causa del sexismo, que la «demos- traray, cuando nunca han esperado lo mismo para el racismo, (Obviamente en el ancho mun- do, demasiadas personas siguen esperando que les sdlemuestren» él racismo, pero no en mi cir culo inmediato.) No sabria decirte cuintas veces personas que aprecio han quitado importancia ‘o negado situaciones sexistas. 39 ‘Como nuestro amigo Tkenga, siempre dis- puesto negar que algo sea producto de a mic soginia, que jams se muestra interesado en cuchar y conversar,y siempre parece ansios0 POF explicar c6mo, en realidad las mujeres somos as privilegiadas, Una ver leg® incluso a decirme «que eaungue la opinion general s que mi patie ‘esti al mando de la familia,la que de verdad di- rige entre bambalinas es mi madrer. Creia que estaba ncgando el sexismo cuando en realidad es- taba dindome la razén. zPor qué sentre bamba- Jinass? ;Si una mujer tiene poder, por qué Hene que disimularlo? La triste verdad es que nuestro mando esti repleto de hombres y mujeres a quienes no les qstan las mujeres poderosas. Nos han condicio> mado tanto con que el: poder es masculino que ‘una mujer poderosa nos parece una aberraci6n- ¥ como tal la vigilan, De una mujer podeross 0 nos preguntamos: Es humilde? gSonrie? 2s lo bastante agradecida? ;Tiene también su lado do- méstico? Preguntas que no nos planteamos de Jos hombres poderosos, lo cual prueba que no nos incomoda el poder en si, sino las mujeres. Juzgamos mis duramente a las mujeres pode- rosas que a los hombres poderosos. Y el Femi- nismo Light lo hace posible. QUINTA SUGERENCIA Enseita a Chizaluma leer. Enséfale el amor por los libros. La mejor manera de hacerlo es me- diante el ejemplo. Si te ve leyendo, comprende- 1 que leer es valioso. Sino fivera a la escuela y solo leyera libros, posiblemente sabria mis que ‘un niio educado de manera convencional. 10s libros la ayudarin a entender el mundo y cucs- tionirsclo,la ayudarin a expresarse y la ayudar. enaquello en lo que quiera convertise: una chef, ‘una cientifica, una cantante, todas ellas se beme- fician de lo que se aprende leyendo. No me re- 2 fiero a libros de texto. Hablo de libros que no tengan nada que ver con el colegio, autobiogra- fias, novelas y cuentos. Si todo lo demés falla, pigale para que lea, Recompénsala, Conozco a tuna nigeriana notable, una madre soltera que esti criando a su hija en Estados Unidos, a su nia no le gustaba leer, asi que decidié pagarle cinco centavos por pagina. Una empresa cata, bromeaba después, pero una inversién que me- rece la pena. SEXTA SUGERENCIA Enséfiale a cuestionar el lenguaje, El lenguaje es ‘el depositario de nuestros prejuicios,creentias y presunciones. Pero para ensefiérselo tendris que cuestionar tu Ienguaje. Una amiga mfa asegura aque munca llamari «princesav a su hija. La gente to dice con buena intencién, pero sprincesay &s tuna palabra cargada de presunciones, de la deli~ cadeza de ella, del principe que Ia rescatara, et- cétera, Mi amiga prefiere «ingel» y sestrellay. De modo que decide té misma lo que no le diris a tu hija. Porque lo que le digas importa. “ Le ensefia lo que deberia valorar. Seguro que conoces esa broma igbo para reitse de las chi- cas que estin siendo infantiles: «gQué haces? No sabes que ya tienes edad para buscar ma- rido?».Yo lo decia a menudo. Pero ahora he elegido no hacerlo. Prefiero decir «Ya tienes edad para buscar trabajo». Porque no ereo que debamos ensefiar a nuestras hijas a aspirar al matrimonio. Intenta no emplear demasiado a menudo pa- labras como «misoginiar y spatriareador con Chizalum. En ocasiones las feministastiramos demasiado de jerga y la jenga a veces resulta ex- cesivamente abstracta. No te limites etiquetar algo de misogino, explicale a tu hija por qué lo es y cuéntale cémo dejaria de serlo. [Enséfiale que si criticas X en las mujeres pero no lo criticas en los hombres, tal vez no tengat ‘un problema con X, sino con las mujeres. Susti~ 45 tuye la X por palabras como ira,ambieion bras: quedad, tozuder, fialdad, crueldad. “Enséftale a plantear preguntas como: 2Qué cosas no pueden hacer las mujeres porgue son mujeres? 2Bsas cosas gozan de prestigio culto- sal? En tal caso, zpor qué solo se les permite @ Jos hombres realizar las actividades que teen prestigio cultural? Creo que ayuda poner ejemplos cotidianos: Recuerdos quel anuncio teevisivo que ve sos en’ Lagos en que un hombre cocinaba y st mujer Le aplasia? El verdaders progres radica cen cuando ella no le aplaude a af, sino que se li- smitaa reaccionar ante a comida:puede alabarla 0 ‘no igual que él podria alabar o no la comida de ella, pero To sexist es que ls mujer ext alabando eV hecho de que él haya cocinado, esa alabanza Jmplica que cocinar es un acto inherentemente femenino. {Recuerdas la mecinica de Lagos que un ar ticulo periodistico describia como «la sefiora mecinicov? Enséfale a Chizalum que la sefiors es mecinica, no una «senora mecénicur Hazle ver que esti mal que un hombre que choca con tu coche en el trifico de Lagos, se Ibaje del vehiculo y te mande a por tu marido porque mo puede lidiar con mujeres ‘En lugar de limitarte a contérselo, muéstrale c|jemplos de que la misoginia puede ser desca- ada o sutily que ambas son aborrecibles Enséfiale a cuestionarse a los hombres que solo empatizan con las mujeres si las ver como tuna posible relacidn en lugar de como a seres hhumanos iguales. Hombres que, al hablar de las violaciones, siempre dirn algo del estilo de «si faera mi hija o mi mujer o mi hermanay. Sin embargo, los mismos hombres no necesitan ima~ ginara la vietima masculina de un erimen como ” su chermano 0 hijo» para empatizar. Enséfiale también a cuestionarse la idea de que las mujeres son especiales. Una vez escuché a un politico estadounidense, en un intento de apoyar a las mujeres, hablar de como deberiamos «reveren- ciate y «defenders a las mujeres, una opinion de~ masiado comin. Dile a Chizalum que las mujeres no necesi- tan que las everencien ni las defiendan; solo ne- ‘cesitan que las traten como a seres humanos igua~ tes. En la idea de que las mujeres necesitan ser ereverenciadas» y «defendidas» por el hecho de ser mujeres subyace una actitud de superiori- dad. Consigue que los hombres piensen en ¢2~ ballerosidad, y la premisa de la caballerosidad es la debilidad femenina. SEPTIMA SUGERENCIA Jamis hables del matrimonio como un logro. ‘Encuentra maneras de aclararle que el matrimo- nio no es un logro ni algo a lo que debs aspirar: ‘Un matrimonio puede ser feliz 0 desgraciado, pero no un logro. Condicionamos a las nifias para que aspiren al matrimonio y no a los nifios y, por tanto, ya desde el principio existe un desequilibrio terrible. Las nifias se convertiran en mujeres an— gustiadas por el matrimonio. Los nifios se eon vertiran en hombres alos que no les angustia el 0 matrimonio. Las mujeres se casarén com ¢08 hombres. Autométicamente la relacion seri de~ sigual porque a instucién le importa mis a una parte que la ota Es de extrafarentonces Be ‘en muchos matrimonios las mujeres sacrifiquen mis, en detrimento de sf mismas, pordue han smanenido un intercambio constantemente de- sia? Una consecuencia de este desequilibro es el manido y conocido fenémeno de dos mujerss peléndse por un hombre mientras él permane= ce en silencio. ‘Cuando Hillary Clinton se presénté a presi- ddenta de Estados Unidos, el primer descriptor dde au cuenta deTwiter eta éesposa»-Todavia lo escEl primer dexcciptor desu marido,Bill Clin~ tonjen sn cuenta de‘Twitter era efundador®, no sesposor (Razin porla que siento un afecto a+ ional por los eseasos hombres que empiczan describigndose como sesposor,) De un modo Ed extrafio.no resulta peculiar que Hillary Clinton se describa asi mientras que él no se describe como marido, Parece normal porgue es muy ha- Ditual;nuestro mundo todavia valora por encima de cualquier otro aspecto el rol marital y mater nal de la mujer Después de casarse con Bill Clinton en 1975, Hillary Clinton conservé su apellide de sol- tera: Hillary Rodham. Con el tiempo empez6 a aiadir el apellido Clinton al suyo, y al final renuncid al Rodham por presiones politicas (porque su marido perderia votantes ofendidos porque su esposa conservara el apellido de sol- tera). ‘Alleer sobre esta cuestiOn reflexioné no solo sobre los aparentes prejuicios mnatrimoniales re- trégrados de los votantes estadounidenses con respecto a las mujeres, sino también sobre mi ‘experiencia personal con mi nombre. st Recordaris que un periodista decidi6 unila- teralmente darme un nombre nuevo, Sra.Apelli- ‘do del Marido, al descubrir que estaba casada-y aque le pedi que rectifcara porque yorno me la mo asi, Nunca olvidaré la feroz hostilidad con {que reaceionaron algunas nigerianas. Coriosa- mente la hostilidad, en general, fie mayor entre Jas mujeres que entre los hombres; muchas de cllas insistieron en Hamarme por el que no era mi apellido, como si quisieran silenciar mi voz. ‘Me pregunté los motivos y conclui que qui- zis para muchas de esas mujeres mi eleccién re- presentaba un reto ast idea de lo que es normal. Incluso algunas amigas hicieron comentarios del tipo «Como ti eres famosa est bien que con- serves tu apellido», Lo que me empujé 2 pre- gquntarme: spor qué una mujer tiene que triun~ far en su profésién para que esté justficado que conserve su apellido? Lo cierto ¢s que no he conservado mi apellido porque tenga éxito. De no haber tenido la suerte de ser publicada y muy lefda, también lo habria conservado. He conservaulo ini apellido porque es el mio, He conservado mi apellido porqueme gusta. Hay quien dice: Bueno, tu apellide también tiene que ver con el patriarcado porque es el apellido de tu padre. Pero la cuestién es simple: venga de mi padre 0 de mi madre, es el apellido que hic tenido desde que nacf, el nombre con el que he recorrido la vida, al. que he atendido desde aquel primer dia de guarderia una mafia~ na neblinosa en que la maestra nos pidié que respondiéramos «presente» al oir nuestro apelli~ do, Numero tno: jAdichie! ‘Mis importante atin, toda mujer deberia te= ner la opeién de conservar su apellido, pero la realidad es que la presién social abruma. Obvia~ 3 mente hay mujeres que quieren adoprar cl Pe~ tlido del marido y hay mujeres que no quieren seatar la norma pero para quienes 1a Energia w jnental,emocional, incluso fisica- que Exige & “demasiado, Cantos hombres ees que estan ispuestos a cambiar de apelido al ccasarse? Mire «seiras, es in tuo que me desagrads porque a sociedad nigeriana le confire ©x¢8° tivo valor. He observado mumerosos cas08 d= hombres y mujeres que hablan ongullosamente del tinulo de seflora como si las que no To som Inubieran fracasado en algo. Seitora puede ser tana eleccion, pero atribuirle tanto valor como hace nuestra cultura resulta perturbador. Fl vor Jor que damos al seitorar significa que eh matt smonio cambia el estas socal de Ja muller, Pe ‘noel del hombre (:Tal vez por eso muchas m- jeres se quejan de que los hombres casados aquen ecomportindoser como si ain eravien * solteros? ;Quizi si nuestra sociedad pidiera alos maridos que cambiaran de apellido y adoptaran tun titulo nuevo, distinto del Sefior, su compor- tamiento también cambiaria? En serio, sit, una mujer de veintiocho afios con un mister, de la noche a la mafiana pasas de Ijeawele Eze a seio~ raz Ijcawele Udegbunamce, seguramente el salto requiere no solo energia mental para cambiar de pasaporte y permisos, sino también un cambio psiquico, una nueva adecuacion, zverdad? Esta nueva adecuacién no importaria tanto si lor hombres también tuvieran que pasar por ela Yo prefiero el Ms. inglés porque es similar al Mr.o Sefior. Un hombre es Sefior esté casado 0 no, una mujer es Ms. esté casada 0 no. Asi que, por favor, enséfiale a Chizalum que en tna socie~ dad verdaderamente justa no deberia esperarse que las mujeres realicen cambios basados en el matrimonio que no se esperen de los hombres. 85 “Tengo na solucion excelente: cada pate ave cave deberia adoptar un apelido completament= nuevo, elegido a st gusto, siempre ¥ cevando los los exten de acuerdo, deta manera que al dia siguiente dela boda, rarido'y mijer Pusan CO gence de la mano y partir alegremente hacia las ‘ficinas municipales para modificar los Passpoe” tex os permisos de concn firmas sinclar Jes, las cuentas: pancarias, etcétera. OCTAVA SUGERENCIA Enséiiale a rechazat la obligacion de gustar. Su trabajo no es ser deseable, su trabajo es realizarse plenamente en unser que sea sincer y coms- ‘ciente de la humanidad del resto de la gente. Recuerda cuinto me entristecia que muestra amiga Chioma me advirtiera a menudo que a la genter no le «gustariay Jo que yo queria decir 0 hacer. Siempre me transmitia una presi6n ticita para que cambiara y encajara en el mismo molde {que agradarfa a rina entidad amorfa llamada egen- ten, Me entristecia porque queremos que nues- 7 ‘ros eres mis préximos nos animen aser autén- ticos. Por favor, 10 presiones asta tu hija. Bnseiia~ ‘mos a as nifias a gustar, a ser buenas, a ser falsas. Y no ensefiamos lo mismo a los nifios. Es peli sgroso. Muchos depredadores sexuales se han aprovechado de este hecho. Muchas ninas calan ‘cuando abusan de ellas porque quieren agradar. ‘Muchas nifias dedican demasiado tiempo a tratar ade ser ebuenas» con la gente que les have dati. ‘Muchas niias piensan en los «sentimientosr de quienes las agreden. Es la consécuencia catasro fica de la obligacion de gustar,Tenemos un mun- do lleno de mujeres que son incapaces de respi- rar tringuilamente porque durante demasiado tiempo las han condicionado para que se plie= qqen a.unas formas que las harin deseables. ‘Asi que en lugar de enseftar a Chizalum a agradar,enséiiale a ser sincera.Y amable 38 Y valiente, Animala a decir lo que piensa, a decir lo que opina en realidad, decirla verdad. 'Y luego, alibala cuando lo’ haga. Alibala sobre todo cuando se plante en una cuestion dificil 0 impopular porque resulta que es su opinién sin cera, Cuéntale que la amabilidad importa. Ali bala cuando se muestre amable con el projimo. Pero enséfiale que la amabilidad nunca debe darse por sentada, Dile que ella también merece 1a amabilidad ajena. Enséfale a defender lo que es suyo. Si otfo nufio le coge un juguete sin per- miso, pidele que lo recupere, porque st consen- timiento importa. Dile que, sialgo la incomoda, se queje, lo diga, grite. Demuéstrale que no necesita gustarle a todo el mundo. Dile que si no le gusta a alguien, ha- bra otras personas a las que si les gustari. Ensé- fale que no es meramente un objeto que guste ‘0 no guste, es también un sujeto al que pueden 39 gustarle ono gustarle los demis. En la adoles- cencia, si vuelve a casa llorando porque no gus ta los chicos, hazle saber que puede elegit no ser del agrado de esos chicos (si, onesta, 10 s€, me basta con recordar como me enamoré de Nnaindi en secundaria): ‘Aun asi desearia que alguien me lo hubiera dicho.» NOVENA SUGERENCIA Dale @ Chizalum un sentido de identidad. Im- porta. Haz hincapié en ello. Consigue que crez~ ca considerandose, entre otras cosas, tunis iybo “ongullosa.¥ debes ser selectiva: enséfiale a acep~ tar as partes de la cultura igbo que son bellas y censéiiale a rechazar las que rio lo son. Puedes decirle, en diferentes contextos de distintas maneras: La cultura igbo es preciosa porque va~ Jora Ia comunidad y el consenso y el trabajo duro,y la lengua y los proverbios son bonites y estin cargados de sabiduria, Pero la culeura igbo 6 también ensefia que uta mujer no puede hacer determinadas cosas solo porque ¢ mujer, y €0 cexté mal La cultura igho también se centra de- masiado cn el materialismo y. aunque el dinero: es importante ~porgue el dinero significa inde- pendencia-, no debes valorar alos otros basin dote en si tienen dinero 0 no». Proponte también ‘mostrarle la belleza y re siliencia de los afticanos y los negros. Por que? ‘A-causa de as dinamicas del poder del mando, creceri viendo imagenes de haranas,bellezt y habilidades blancas, da igual en qué parte del mundo se encuentre, Las vers en los programas de televisign, en la cultora popular que const- sna, en Ios libros que Tea. También es probable aque crezca viendo numeross imagenes negatc vas de la negritud y los aficanos. ‘ nséfiale a enorgullecerse de la historia de Jos afticanos y de la diéspora negra.Descubre e héroes negros de la historia, hombres y mujeres. Existen,Tal vez tengas que rebatir parte de lo «que aprenda en la escuelazel curriculo nigeriatio no incorpora suficientemente la idea de ensefiar aos nifios a enorgullecerse de su historia. Ast {que sus maestros serin fantisticos para ensefiar— lc matemiticas, ciencia, arte y miisica, pero el ‘ongullo tendsas que enseiiirselo tt Enséfiale sobre privilegios y desigualdades y la importancia de respetar la dignidad de todo aquel que no le quiera mal: enséfiale que el servicio es igual de humano que ella, enséfiale a saludar siempre al ch6fer, Relaciona estas ex- pectativas con su identidads dil, por ejemplo: sEn nuestra familia, cuando eres pequeiio, salu das alos mayores con independencia del trabajo ‘que desempefien» Ponle un apodo igho. De nifia mi tia Gladys me llamaba Ada Obodo Dike. Siempre me gus- 6 ae t@,Por lo visto mi pueblo, Ezi-Abba, # conore y que me lamaran como Tierra de Guerreros, ‘me resultaba Hija de la Tierra de los Guerreros, deliciosamente embriagador. ‘ DECIMA SUGERENCIA Fijave en cémo trathis el tema de su apariencia, ‘Animala a practicar deporte. Enséfiale a ser activa fisicamente. Pasead juntas. Nadad. Corred. Jugad al tenis. Al fitbol. Al ping-pong. A toda clase de deportes.A cualquier deporte. Lo con- sidero importante no solo por los beneficios ob- vis para la salud, sino porque puede ayudar con las inseguridades relativas a la imagen corporal que el mundo arroja contra las mujeres. Permi- tele descubrir la vaia de ser activa, Los estudios indican que las chicas suelen dejar de practicar 6 deporte en la pubertad. No me sorprende, Los ppechos y los complejos pueden interferir con el deporte: yo dejé de jugar a fitbol americano cuando me crecieron los pechos porque lo éini- co que queria hacer eta ocular su existencia y correr y pacar no me lo ponian ficil. Trata, por favor, de que a ella no le pase lo mismo. Sile gusta ol maquillaje, deja que se maquille. Sie gusta la moda, deja que se arregle. Pero sino le gusta ni una cosa ni la otra, déjala tranquila. No creas que criar a una feminista consiste en obligarla a rechazar la feminidad. Feminismo y feminidad no se excluyen mutuamente. Es mis6- gino sugerir lo contrario. Por desgracia, las mu= |jeres han aprendido a avergonzarse y disculparse de los intereses que tradicionalmente se conside= ran femeninos, tales como la moda y el maqui= Iaje. Pero nuestra sociedad no espera que los hombres se averpiencen deo intereses ue t= 66 dicionalmente se consideran masculinos: los co- ches deportivos, ciertos deportes profesionales, De igual modo, el cuidado personal masculino no despierta las mismas sospechas que el feme- ‘nino: ui hombre bien vestido no le preocupa ue, por el hecho de vestir elegante, se deriven De modo que, con el pelo, te sugiero que te definas «aseadov. En parte la raz6n de que tantas niiias relacionen pelo y dolor es que los adultos cestin decididos a plegarse a una version de easea “ do» que significa Demasiado Tenso y Destro- zacrineos y Provocador de Dolores de Cabeza. Hay que parar. En Nigeria he visto a niiias acosadas en la escuela porque no levaban el pelo «aseado», simplemente porque parte de ese pelo que Dios les ha dado se habia ensortijado en ‘magnificas pelotitas apretadas en las sienes. Suél- tale el peloa Chizalum: que lleve trenzas grandes 6 africanas anchas y no uses peines de dientes mindisculos que no se disefiaron pensando en la textura de nuestro cabello, Y que esa sea tu definicién de saseadav. Ve a Jn escuela y habla con la direccién si es necesario, Alouien tiene que desencadenar el cambio. Chizalum se percataré muy pronto porque os nifios son perceptivos~ de la clase de belleza {que aprecia el mundo en general. La veri en revistas y peliculas y en la television. Verd que se valora la blancura.Se dara cuenta de que el pelo o {que gusta es liso u ondulado, y que ese pelo cae ‘en lugar de encresparse. Lo vera te guste o no te guste. Asi que crea alternativas para que también Jas vea. Hazle saber que las blancas delgadas son bellas, y que las mujeres que no son blancas ni delgadas son bellas. Hazle saber que hay muchos individuos y culturas que no encajan en la estre= cha definicién generalista de atractivo y belleza. ‘Tai conoceris mejor a tu hija y, por tanto, sabris la mejor manera de reforzar su tipo de belleza, de protegerla de la posibilidad de mnirarse al es pejo con desagrado. os Rodéala de toda una aldea de tias, mujeres con cualidades que te gustaria que Chizalum admirase, Hablale de cuanto las admiras. Los ni- ‘ios copian y aprenden de los ejemplos. Hablale de lo que admiras de ellas.Yo, por ejemplo, ad- ‘miro particularmente a la feminista afroameri cana Florynce Kennedy. Entre las afticanas de ‘ 7 las que le hablaria se cuentan Ama Ata Aidoo, Dora Akunyili, Muthoni Likimani, Ngozi Okon- jo Iweala, Taiwo Ajayi Lycett, Hay muchas afri- canas que son fuente de inspiracién feminista, Porlo que han hecho y porlo que se han nega- do a hacer, Como tu abuela, por cierto, esa cria- tura de lengua afilada, excepeional y fuerte Rodéala también de toda una aldea de tios. Esto te costara mids, a juzgar por la clase de ami- ‘g0s que cultiva Chudi.Todavia no he consegui- do sobreponerme a aquel fanfarron de la barba recortada que se pas6 la fiesta de cumpleatios de Chui repitiendo: «No me casaré con ninguna mujer que me diga lo que debo hacer! Asi que encuentra, por favor, hombres bue- nos que no fanfarroneen, Hombres como tu hermano Ugomba, hombres como nuestro ami- 0 Chinakueze, Poryue la verdad es que Chiza- Jum se topard con un montén de fanfarrones en. m la vida. De modo que le ira bien tener alterna tivas desde buen principio. No puedo exagerar el poder de las alternati- vas. Chizalum podré rebatir las ideas sobte los aroles de género» estiticos si su familia Ia ha pertrechado de alternativas. Si conoce a un tio que cocina bien y sin darse importancia-, en- tonces podri sonreiry menospreciar la tonteria de quien diga que las mujeres deben cocina. UNDECIMA SUGERENCIA Enséfiale a cuestionarse el uso selectivo que hace nuestra cultura de la biologia como «ra~ z6n» para las normas sociales. Conozco a una mujer yoruba, casada con un igbo, que estando prefiada de su primer hijo se puso a pensar nombres para el bebé.Todos eran ighos. «Tus hijos no deberian llevar nombres yoru ba, ya que su apellido sera igbo?», le pregunté, y me sespondid: Un hijo pertenece primero al padre. Asi debe serv 73 ‘A menudo empleamos la biologia para expli- car los privilegios que disfrutan los hombres, la raz6n mis argiiida es la superioridad fisica mas- culina. Por supuesto,es cierto que en general los hombres son mis fuertes fisicamente que las smuujeres, Pero si de verdad basiramos las normas sociales en la biologia, entonces los nifios ten- dian que identificarse por la madre en lugar de por el padre porque, cuando nacen, el progeni= tor que conocemos biolégica e incontroverti~ blemente es la madre. Aceptamos que el padre es quien dice la madre. Me pregunto cuintos linajes en 1 mundo no son biol6gicos. Para muchas mujeres igbo, el condicionamien= to es tan absoluto que piensan en sus hijos como. si solo fueran del padre. Conozco a mujeres que than abandonado un mal matrimonio a las que no se ha epermitidoe llevarse a sus hijos o ni tan si- quiera verlos porque estos pertenecen al padre. 4 5 ‘También empleamos la biologia evolutiva ara explicar la promiscuidad masculina, pero no la femenina, incluso a pesar de que existe tuna l6gica evolutiva en el hecho de que las mu~ Jeres tengan numerosos compaiieros sexuales: ‘cuanto mayor sea el acervo genético, mayores seran las oportunidades de parit hijos que cre cerin sanos. ‘Asi pues, ensefia a Chizalum que la biologia tna materia interesante y fascinante, pero que no debe aceptarla como justificacién de la nor ‘ma social. Porque las normas sociales las crean Jos seres humanos y no hay ninguna norma so- cial que no pueda cambiarse, ) DUODECIMA SUGERENCIA Hiblale de sexo, y empieza pronto. Probable~ ‘mente te resultaré embarazoso, pero es nece- sario. Recuerdas aquel seminario al que asistimos en la clase 3 donde se suponia que nos ensefia~ rian «sexualidads, pero en cambio tuvimos que ‘escuchar amenazas veladas de cémo, si shablaba~ ‘mos con chicos», acabariamos prefladas y des- honradas? Recuerdo la sala y el seminario como lugares repletos de vergiienza. Vergiienza de la mala. De esa rama particular de vergiienza que 76 no tiene nada que ver con ser mujer. Que tu hija no la conozea jams ‘Con ella no finjas que el sexo es un mero acto controlado de reproduccién. O un acto wexclusi= ‘vo del matrimonio», porque es mentira. (Chudi ¥ ti 08 acostabais mucho antes de casaros y pro- bablemente Chizalum lo descubrira antes de cumplir doce afios) Dile que el sexo puede ser algo bello y que, aparte de las consecuencias f= sicas evidentes (jpara ella como mujer!), tam bién puede tener consecuencias emocionales. Dile que sit cuerpo le pertenece a ella y solo a clla,que nunca deberia sentir la necesidad de decit «sis a algn que no quiera © para lo que se sienta presionada, Enséiale que decir eno cuando «nos le parece lo correcto es motivo de orgullo. Dile que te parece mejor que espere a ser adulta para mantener relaciones sexuales, Pero preparate porque quizé no espere a ciimplir die- n ciocho aiios.Y si no espera, tendris que asegu- rarte de que pueda contirtelo. No basta con afirmar que quieres criar a una hija que pueda contirtelo todo, tienes que darle ¢l lenguaje para poder hablar contigo.Y lo digo en un sentido literal, :Cémo deberia lamarlo Chizalum? ¢Qué término deberia emplear? Recuerdo que cuando era nifia mucha gente decia sahi» para referirse tanto al ano como a la vagina, y ano era el significado menos proble- ‘miitico, pero Jo dejaba todo muy vago y yo no tenia claro cémo decir, por ejemplo, que me picaba la vagina, La mayoria de los expertos en desarrollo in fantil opinan que es mejor que los nifios Ilamen 4 los organos sexuales por sus nombres biol’ gicos: vagina y pene. Estoy de acuerdo, pero la decision te corresponde 2 ti, Deberias decidir cémo quieres que los llame Chizalum, pero lo = t que importa es que tengan nombre y que sea un nombre sin connotaciones de vergiienza. Para asegurarte de que no hereda la vergtien- 22 de ti, tienes que liberarte de la vergiienza que has heredado.Y sé lo dificil que puede resultar. En todas las culturas del mundo, la sexualidad femenina tiene que ver con la vergiieniza Inch so culturas como muchas occidentales~ que esperan de las mujeres que sean sensuales, no esperan que también sean sexuales, La vergiienza que adscribimos ala sexualidad femenina tiene que ver con el control. Muchas culturas y religiones controlan los cuerpos de las mujeres de una forma 1 otra. Si la justificacién Para controlar los cuerpos femeninos tuviera relaci6n con las mujeres, entonces podria enten- derse. Si, por ejemplo, la razén fuera: las mujeres suo deberian llevar minifalda porque les provoca incer. En cambio, la raz6n no guarda relacién ” con las mujeres, sino con los hombres. Las mu- eres deben «cubrirse» para protegerlos. Lo con- sidero un acto profundamente deshumanizador puesto que reduce a la mujer a mero atrezo para los apetitos masculinos. 'Y a propésito de vergtienza: nunca relaciones sexualidad y vergiienza. Ni desmudee y vergiienza, ‘Nunca priorices la «vitginidad», Toda conversa~ cién sobre virginidad deviene en una conver- sacién sobre la vergiienza, Enséfale a rechazar la conexidn entre vergiienza y biologia femenina, @Por qué nos educan para hablar en voz baja del periodo? :Para que nos abrume la vergtienza sila ‘menstruacién nos mancha la falda? La regla no es ‘motivo de vergiienza.La regla es normal y natural yl especie humana no estaria aqui si la regla no. existiera, Recuerdo a un hombre que dijo que el perfodo era camo la mierda, Mierda sagrada, le respondi, porque no estarias aqui si no existiera, DECIMOTERCERA SUGERENCIA. Llegara el amor, asi que asiimelo, Escribo esto suponiendo que Chizalum es heterosexual: obviamente, podria no serlo, Pero lo supongo porque entonces me siento mis ca- pacitada para hablar, Asegtirate de enterarte de los idilios de su vida-¥ la Gnica manera quertienes de hacerlo es ‘empezar a darle muy pronto un lenguaje con el que pueda hablarte de sexo, pero’ también de amor. No quiero decir que debas ser sti eamiga», me refiero a que deberias ser una madre con quien pueda hablar de todo. r at Enséfiale que amor no es solo dat, sino tam- bién recibir. Es importante porque a las nifias les ‘transmitimos sutiles ejemplos sobre la vida: ense~ amos a las nifias que un componente primordial dde su capacidad de amar es la capacidad de sacri ficarse.AA los nifios no se lo ensefiamos. Enséfiale que para amar debe entregarse emocionalmente, pero también dar por hecho que recibiré. Creo que el amor es lo mis importante de la vida. De cualquier clase, comoquiera que lo de- finas, pero lo concibo como un gran aprecio. Por parte de otro ser humano y el hecho de concederle una gran importancia a otro. Pero eor qué solo educamos a la mitad del mundo ara que lo valore? Hace poco estuve en una habitacién lena de mujeres jévenes y me sor prendié hasta qué punto casi toda la conversa~ cién gitaba en torno a los hombres: las cosas terribles que les habfan hecho los hombres, los 1 2 ‘engaiios de este, las mentiras del otro, el que pro- ‘meti6 casarse y desaparecié, el marido que hizo esto 0 lo otro, Y comprendi que lo contrario no es cierto. ‘Una habitacién lena de hombres no termina invariablemente hablando de mujeres ysi lo hace, ‘es més probable que sea en tono frivolo en Ingar de para lamentarse de la vida. Por qué? El origen esta, pienso yo, en ese condiciona- miento temprano. Hace poco, en un bautizo, les Pidieron a los invitados que anotatan sus mejores ddeseos para la nifia. Alguien escribié:«Le deseo un ‘buen maridos. Un deseo bienintencionado, pero inguietantc. Una bebé de tres meses ala que ya ‘tin diciéndole que aspire a conseguir marido, De haber sido varén, a nadie se le habria ocurrido desearle «una buena esposa», Y¥,hablando de mujeres que se lamentan de hombres que sprometen» matrimonio y tego de- 2 saparecen, zno te parece extratio que, en la mayo- tia de las sociedades del mundo actual,en general las mujeres no puedan proponer el matrimo- nio? KI matrimonio es un gran paso en la vida yeno obstante, no puedes tomar la iniciativa, debes esperar a que un hombre te lo proponga. Asi que muchas mujeres ¢e encuentran en rela ciones largas quieren casarse, pero tienen que esperar a que el hombre se lo proponga ya me- nnudo, la espera se convierte en un ejercicio, in- consciente o no, de sus méritos para el matrimo- nio. Si aplicamos aquf la primera Herramienta Feminista, entonces no tiene sentido que una mujer que importa igual que un hombre tenga que «esperar a que otto desencadene lo que sera tun cambio fundamental en su vida. ‘Una partidaria del Feminismo Light me dijo una vez que el hecho de que nuestra sociedad espere que los hombres pidan en matrimonio oy demuestra que las mujeres ostentan el poder, Porque solo si la mujer acepta, el matrimonio tendri lugar. La verdad es la siguiente: el poder de verdad lo ostenta quien propone el matrimo- nio. Antes de poder responder si o no, tienen que pedirtelo. Le deseo a Chizalum un mundo donde ‘cualquier persona pueda proponer matrimonio, donde una relacién sea tan cémoda y feliz que embarcarse 0 no en el matrimonio se convierta ‘en una conversacién también llena de alegria Querria apuntar algo sobre el dinero. Ensé= ale a que nunca, jamés, diga tonterias del cali- bre «mi dinero es mifo y el suyo de los dos». Es mezquino.Y peligroso: semejante actitud signi- fica que potencialmente tendris que aceptar otras ideas igual de dafiinas. Enséfiale que un hombre NO tiene la obligacién de proveer. En tuna relacién sana, dicha responsabilidad recae en quien pueda satisfacerla, DECIMOCUARTA SUGERENCIA Al ensefiarle sobre la opresidn, ten cuidado de no convertir a los oprimidos en santos, La san- tidad no es prerrequisito de la dignidad. La gen- ‘te mentirosa y cruel también son seres humanos, y también merecen ser tratados con dignidad. Por ejemplo, los derechos de propiedad para las mujeres de la Nigeria rural es una reivindica- ciGu feminista fundamental, y las mujeres no ‘enen por qué ser buenas y angelicales para que se les reconozcan tales derechos, En ocasiones, en este discurso en torno al género, se da por hecho que las mujeres se su= 86 Ponen moralmente smejoress que los hombres. ‘No lo son. Las mujeres son igual de humanas que los hombres. La bondad femenina es tan corriente como la maldad femenina, Y hay muchas mujeres en el mundo a quienes no les gustan las otras mujeres. La misoginia fe- ‘menina existe y cludir reconucerla es crear opor- ‘tunidades innecesarias para que los antifeministas traten de desacteditar el ferninismo, Me refiero ala clase de antifeministas que sacarén alegre- ‘mente a colacién ejemplos de mujeres diciendo ‘no soy feministar, como si el hecho de que Io diga una persona nacida con vagina desacre- ditara automiticamente el feminismo, En todo aso, nos ayuda a captar la magnitud del proble- ‘ma, el exitoso alcance del patriarcado. Nos mues- ‘ra, asimismo, que no todas las mujeres son femi- histas y no todos los hombres son misoginos, DECIMOQUINTA SUGERENCIA cia en habitual. Haz normal a clierencia, Ens lea que valore la diferencia no es para que sea usta 0 bacna, sino simplemente para que sea hu- ‘ana y prctica. Porque a diferencia esl realidad de nuestro mundo.¥ al enseirsela, esis equi- Pindols para sobrevviren un munilo dverso, Debe saber y comprender que la gente toma ditintoscaminos en el mundo y que siempre y cuando esos caminos no daiien al préjimo, son opciones vidas que deben respetarse. Enséfale ‘que no lo sabemos toda de la vida, no potlemos saberlo:Tanto la religién como la ciencia offecen ‘*spacios para lo que no sabemios, y basta recon puede degencrar ficiluente en «no tener una opinién sobre nada» o «callar las opiniones pro piass.Y por tanto, en cambio, lo que espero para Chizalum es lo siguiente: que esté repleta de opiniones y que sus opiniones tengan un punto de partida fundado, humano y de amplias miras, ‘Que esté sana y sea feliz. Que su vida sea lo que ella quiera que sea. Ge duele la cabeza después de leer todo esto? Perdona. La préxima vez no me preguntes cémo educar a tu hija para que sea feminista, Con caro, oyi gi, Cmamanpa . SOBRE LA AUTORA (Chimamanda Ngozi Adichie nacié en 1977 en Nigeria. A los diecinueve afios consigui6, una beca para estudiar comunicacién y ciencias po- liticas en Filadelfia. Posteriormente cursé. un mister en escritura creativa en la Universidad John Hopkins de Portland, y actualmente vive entre Nigeria y Estados Unidos. dia de hoy Literatura Random House ha publicado sus tres novelas: La flor pirpura, ganadora del Common- ‘wealth Weiters' Prize y el Hurston / Wright Le- acy Award; Medio sol amarill,galardonada con <1 Orange Prize for Fiction y finalista del Na tional Book Critics Circle Award, y Americanah, Me recibi6 el elogio de la critica y fue galarclo- nach Con el Chicago Tribune Heartland Prize 2013 y el National Book Critics Circle Award en 2014, Ha publicado también en esta editorial Tnecoleccion de relatos Algo alrededor de tu cello, l ensayo Todos deberiamos ser feministas (el re~ conocido TEDx Talk que ha tenido tres millo~ nes y medio de visitas en Youtube) y su tltimo manifiesto, Querida Ijeawele. Cémo educar en el feminismo, ww w.chinsananda.com ‘wwwfacebook.com/chimamandaadichie «Adichie es una narradora con un estilo claro y sugerente, sin tiempos muertos. de las que en- ganchan desde el principio de la frase.» El Pais «Una de las escritoras africanas mas prometedo- ras de su generacién.» ‘The Guantian «Sensible y emocionante.»