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UNIVERSIDAD FERMIN TORO VICE-RECTORADO ACADÉMICO FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Y POLÍTICAS ESCUELA DE DERECHO ENSAYO

UNIVERSIDAD FERMIN TORO VICE-RECTORADO ACADÉMICO FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Y POLÍTICAS ESCUELA DE DERECHO

ENSAYO ARGUMENTATIVO SOBRE LA NACIONALIDAD Y LA CIUDADANÍA

AUTOR:

Augusto Plaza C.I. V-24.202.846 Asignatura: Derecho Constitucional Facilitadora: Aleximar pinto Sección: Saia C

BARQUISIMETO, DICIEMBRE DE 2017

LA NACIONALIDAD Y LA CIUDADANÍA

Es bien sabido que, las personas en el territorio de un determinado Estado, se dividen en nacionales o extranjeros, y es por ello que resulta necesario que exista un régimen que regule la nacionalidad y la ciudadanía, toda vez que estas son atributos personales derivados de la realización de un orden jurídico previamente establecido.

Es así, que la nacionalidad es considerada como un estado natural de los seres humanos, cuyo término deriva etimológicamente de Nación, que en Latín se lee Natio, la cual proviene del vocablo nacer, que en Latín se lee Nacere, de tal modo, que vinculan el término con el hecho del nacimiento de las personas.

En ese sentido, tanto legal como doctrinariamente existe un criterio unánime en cuando a la definición de la nacionalidad, puesto que, en sentido estricto, sostienen que es un vínculo de carácter jurídico y además político, que relaciona a un individuo con un Estado determinado. En cuanto al sentido amplio, incluye la nacionalidad de las personas morales o jurídicas (entiéndase Sociedades Mercantiles, Sociedades Civiles, Naves y Aeronaves).

Al respecto, Rincón afirma que la nacionalidad es el vínculo jurídico y político que liga a una persona natural o jurídica con un Estado determinado y que es origen y garantía de derechos y obligaciones reciprocas. (pág. 7). Siendo así, el vínculo jurídico se configura como una cualidad, es decir, un status de la persona, a quien le resultan aplicables todas las reglas generales del estado civil.

Ahora bien, es necesario acotar que el estudio de esta institución

jurídica corresponde al Derecho Constitucional, pero cuando existan

conflictos de nacionalidad, correspondería solamente al Derecho

Internacional Privado dirimir los mismos. También, se pudo verificar que se

ubica dentro del Derecho Público Interno, porque es un vínculo que une al

individuo con el Estado, y es este último quien debe legislar sobre la

materia.

Es de hacer notar, que la nacionalidad está sujeta a algunos principios

aceptados en la Constitución Nacional, y se resumen en: 1) toda persona

tiene derecho a una nacionalidad; 2) toda persona tiene derecho a cambiar

de nacionalidad; y 3) la renuncia pura y simple de la nacionalidad no basta

para perderla.

En cuanto al ordenamiento jurídico venezolano, la Carta Magna

fundamental establece en el Titulo III, Capitulo II, lo referente a la

Nacionalidad venezolana originaria o por nacimiento; y la nacionalidad

derivada o por naturalización. Específicamente en la Sección Primera,

Artículo 32, señala que son venezolanos y venezolanas por nacimiento:

1. Toda persona nacida en el territorio de la República.

2. Toda persona nacida en territorio extranjero, hijo o hija de

padre venezolano por nacimiento y madre venezolana por nacimiento.

3. Toda persona nacida en territorio extranjero, hijo o hija de

padre venezolano por nacimiento o madre venezolana por nacimiento, siempre que establezca su residencia en el territorio de la República o declare su voluntad de acogerse a la nacionalidad venezolana.

4. Toda persona nacida en territorio extranjero, de padre venezolano por naturalización o madre venezolana por naturalización, siempre que antes de cumplir dieciocho años de edad establezca su residencia en el territorio de la República y antes de cumplir veinticinco años de edad declare su voluntad de acogerse a la nacionalidad venezolana.

El Artículo antes trascrito define claramente quienes son venezolanos

por nacimiento, es decir, con nacionalidad originaria, conjugando tanto el

ius soli (derecho de suelo) como el ius sanguinis (derecho de sangre).

Entonces, la nacionalidad originaria no surge únicamente por el hecho de

nacer, sino del nacimiento vinculado al alumbramiento de un territorio de

un Estado, o al nacimiento vinculado a la filiación con ciertos ascendientes.

Por su parte, la nacionalidad derivada o por naturalización es también

denominada voluntaria o adoptiva, porque es el resultado de la voluntad de

una persona que la adquiere y correlativamente del consenso del Estado

soberano que la otorga. Así pues, el Articulo 33 de la Carta Magna consagra

que son venezolanos y venezolanas por naturalización:

1. Los extranjeros o extranjeras que obtengan carta de naturaleza. A tal fin, deberán tener domicilio en Venezuela con residencia. El tiempo de residencia se reducirá a cinco años en el caso de aquellos y aquellas que tuvieren la nacionalidad originaria de España, Portugal, Italia, países latinoamericanos y del Caribe.

2. Los extranjeros o extranjeras que contraigan matrimonio con venezolanas o venezolanos desde que declaren su voluntad de serlo, transcurridos por lo menos cinco años a partir de la fecha del matrimonio.

3. Los extranjeros o extranjeras menores de edad para la fecha de la naturalización del padre o de la madre que ejerza sobre ellos la patria potestad, siempre que declaren su voluntad de ser venezolanos o venezolanas antes de cumplir los veintiún años de edad y hayan residido en Venezuela, ininterrumpidamente, durante los cinco años anteriores a dicha declaración.

De tal modo, que este tipo de nacionalidad se produce por

consiguiente, con posterioridad al nacimiento del individuo, toda vez que

implica la renuncia implícita de la nacionalidad anterior, y surge entonces

la vinculación de un sujeto con un nuevo Estado que lo nacionaliza. En

consecuencia, la nacionalización adquirida cambia el estado civil y político

del sujeto que la adquiere, y a su vez obtiene la capacidad para el ejercicio

de derechos de ciudadanos en la nueva patria.

Otro aspecto de importancia en el presente análisis, lo constituye la

doble nacionalidad, la cual representa la coexistencia en una persona de

dos vínculos jurídicos de nacionalidad con dos Estados distintos. Al

respecto, el Articulo 34 ejusdem, consagra que la nacionalidad venezolana

no se pierde al optar o adquirir otra nacionalidad; lo que constituye la

posibilidad de que los venezolanos tengan doble nacionalidad, y por tatno,

no será causal de pérdida de la nacionalidad venezolana, el hecho de que

un venezolano opte o adquiera otra nacionalidad.

Cabe destacar, están vinculadas tres causas para que surja este tipo

de nacionalidad: La primera tiene que ver con la adquisición originaria,

como se explicó anteriormente, engloba tanto el Ius Soli y el Ius Sanguinis;

la segunda, que es la adquisición derivativa, se origina de un acto distinto

al nacimiento, como por ejemplo: el matrimonio y la naturalización; y la

tercera seria por convenio entre dos o más Estados.

En cuanto al procedimiento para la naturalización, se pudo verificar

que primero se debe expedir la Carta de Naturaleza, que es el instrumento

mediante el cual se otorga la nacionalidad venezolana a los extranjeros, y

para obtenerla, la persona debe presentar su solicitud ante el Ministerio del

Poder Popular para las Relaciones Interiores, Justicia y Paz, y lo hará de

manera personal o por medio de apoderado (mediante documento

autentico), cumplimiento con los requisitos que exige el Articulo 26 de la

Ley de Nacionalidad y Ciudadanía. A tal efecto, deberá presentar los

siguientes recaudos:

1. Solicitud motivada y debidamente autenticada, en la cual se

señale el cumplimiento de los requisitos de edad y tiempo

establecidos en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y en esta Ley, así como cualquier otra circunstancia que a bien tenga mencionar la persona interesada.

2. Copia de la cédula de identidad vigente.

3. Pasaporte original vigente.

4. Visado debidamente expedido por la autoridad venezolana

correspondiente.

5. Los demás que le señalen las leyes y el Reglamento de esta Ley.

Luego, el Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Interiores,

Justicia y Paz, debe revisar la documentación consignada, y si no cumple

con los requerimientos, dentro de los dos primeros meses siguientes a la

fecha de la recepción, le notificara al interesado para que proceda a

cumplirlas, pudiendo prorrogarse el lapso a solicitud de parte; pero de no

hacerlo, se ordenara el archivo del expediente.

Luego, la decisión sobre la solicitud de naturalización será dictada en

un lapso no mayor de seis meses, contados a partir de cualquiera de los

tres supuestos indicados en el párrafo precedente. Esta decisión, deberá

ser publicada en Gaceta Oficial de la Republica, en concordancia con el

Articulo 31 de la Ley in comento, para que el naturalizado proceda a inscribir

en el Registro Civil de su domicilio dicha Carta en un lapso de noventa días

continuos, porque de lo contrario, será multado con 5 Unidades Tributarias.

En lo que atañe a la pérdida de la nacionalidad, se constató que se

consecuencia de la desnaturalización voluntaria (cuando se adquiere una

nueva nacionalidad y se renuncia a la anterior), o por la cancelación de una

nacionalidad adoptiva por el Estado que la había otorgado, y esto es como

consecuencia de que el sujeto desnacionalizado haya incurrido en un

hecho de mala fe en fraude a los requisitos que debió cumplir para

nacionalizarse en el estado que se la otorgó.

También vale indicar, que esta pérdida puede producirse en una

persona que ostenta nacionalidad originaria o la adquirida que tenía antes

de operarse su desnaturalización. Entonces, la originaria se produce

cuando el individuo adquiere una nacionalidad adoptiva en un nuevo

Estado que lo vincula como nacional; y la adquirida por naturalización se

produce en forma normal, cuando el individuo adquiere una nueva

nacionalidad adoptiva, en renuncia de otra nacionalidad adquirida que

antes tenía. Además, se puede renunciar a la nacionalidad venezolana,

porque de acuerdo con el Artículo 36 (CRBV):

Quien renuncie a la nacionalidad venezolana por nacimiento puede recuperarla si se domicilia en el territorio de la República por un lapso no menor de dos años y manifiesta su voluntad de hacerlo. Los venezolanos y venezolanas por naturalización que renuncien a la nacionalidad venezolana podrán recuperarla cumpliendo nuevamente con los requisitos exigidos en el artículo 33 de esta Constitución.

De acuerdo con lo anterior, la nacionalidad por nacimiento se pierde

por renuncia expresa, y no por una pura y simple; y la nacionalidad por

naturalización se pierde también por renuncia, pero solo será válida cuando

la persona opte, aspire obtener o haya obtenido otra nacionalidad. No

obstante, la nacionalidad puede recuperarse de forma expresa y voluntaria

(cuando adquiere domicilio en el país y quiere recuperarla), o de forma

tácita o automática (cuando el individuo se radica en el país por un tiempo

no menor de dos años).

Ahora bien, luego de analizar el tema de la nacionalidad, conviene

señalar que la ciudadanía por su parte, es la condición jurídica obtenida

por la nacionalidad venezolana, la cual permite el goce y el ejercicio de los

derechos y deberes políticos previstos en la Constitución de la República

Bolivariana de Venezuela y en las leyes, (Artículo 4, numeral 4 de la Ley

de Nacionalidad y Ciudadanía). Así mismo, la Carta Magna sostiene en su

Artículo 39 que:

Los venezolanos y venezolanas que no estén sujetos o sujetas a inhabilitación política ni a interdicción civil, y en las condiciones de edad previstas en esta Constitución, ejercen la ciudadanía y, en consecuencia, son titulares de derechos y deberes políticos de acuerdo con esta Constitución.

De lo antes desarrollado, se puede inferir que la ciudadanía es una característica que tiene que ver con la faculta de intervenir con el carácter de sujeto en la vida pública; por su parte, la nacionalidad es un vínculo jurídico político que se establece entre un Estado y un individuo.

Finalmente, se puede apreciar que en el ordenamiento jurídico Venezolano se promueve la suscripción de Tratados Internacionales en materia de nacionalidad con los Estados o países fronterizos, y no solo ellos, también incluye a Países Latinoamericanos y del Caribe; todo ello, con el fin de garantizar la nacionalidad venezolana originaria y derivada, así como la adquisición de la doble nacionalidad.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Gaceta Oficial Nº 5.453. Extraordinario. Caracas, 24 de marzo de 2000.

Rincon, I. (1983). Estudio sobre la Nacionalidad. Maracaibo, Venezuela. Editorial LUZ.